“Grandes traidores a España” Melitón Cardona. Embajador de España

Grandes traidores a España

Jesús Ángel Rojo Pinilla es un joven empresario de éxito, abogado, historiador y publicista. Su obra se caracteriza por un profundo amor a España y un justificado desprecio a quienes tratan de envilecerla. Tras el éxito de ventas de “Cuando éramos invencibles” en 2015, ha publicado “Los invencibles de América” y muy recientemente “Grandes traidores a España”, ilustrado por el gran Augusto Ferrer-Dalmau, bajo la premisa de que “sólo conociendo a los traidores del pasado podremos identificar hoy a los enemigos del país”.

El libro señala varios casos de traidores que han sido venerados y dado nombre a muchas calles, un fenómeno impensable en otras latitudes con menores dosis de masoquismo. Así, Lluís Companys, que dio un golpe a la República en 1934, declaró la independencia de facto y presumía de haber matado a más de 8.000 monjas y curas, algo que sus herederos niegan hoy en día aún cuando lo aseguraba el propio político, tiene un campo de fútbol en Barcelona con su nombre, y da nombre a calles en Cataluña e incluso en Getafe (!). Felipe el Hermoso tiene sendas calles en Vélez-Málaga y Roquetas, Bartolomé de las Casas en Vitoria y Salamanca, Lope de Aguirre en tres pueblos andaluces, Pau Claris en Barcelona, Carlos IV en Madrid capital y algunos pueblos de la Comunidad, Fernando VII en Pinto, Marbella, El Escorial y Cullera, Simón Bolívar en Bilbao, Coruña y Sevilla, Antonete Gálvez en varios lugares de la Comunidad murciana, el siniestro Belarmino Tomás en Gijón y Langreo y Sabino Arana en varias localidades de las provincias vascongadas. Para esta recua de traidores no hay ley de memoria histórica que les impida prestar sus nombres al callejero, algo que debería llamar a la reflexión. (Por cierto, sería interesante saber a cuántos de esos personajes conocen los miembros de la “jeneracion mas preparada de nuestra Istoria”).

El libro explica que ha habido tres traiciones que cambiaron el devenir de España. La primera de ellas fue la de Don Julián, que significó abrir las puertas de la Hispania Visigoda al fanatismo mahometano, lo que estuvo a punto de causar la destrucción de España. En la Guerra de los 30 años, Richelieu aprovechó nuestra crisis interna para atacar a España con la ayuda de Pau Claris, quien entregó Cataluña en bandeja a los franceses, lo que supuso la ruptura de la unidad ibérica y el derrumbe del Imperio español en la Guerra de los 30 años. El paralelismo con lo que está pasando hoy en día es claro. La oligarquía catalana cada enloquece periódicamente y busca la independencia sin importarle los intereses de Cataluña. Entonces se perdieron el Rosellón y la Cerdaña y el reinado de Francia dejó la ruina económica. Hoy los nacionalistas han dejado Cataluña también arruinada, con más de tres mil empresas en fuga. La tercera traición clave fue la de Carlos IV, que unió nuestro destino al de Napoleón, lo que culminaría con el golpe de Estado que Fernando VII dio contra su propio padre. A su vez, en las abdicaciones de Bayona se entregó la Corona española a Napoleón.

Me permito recomendar la lectura del libro de Rojo Pinilla, que, publicado en noviembre pasado, ya va por la tercera edición, siquiera por la premisa de la que parte: “sólo conociendo a los traidores del pasado podremos identificar hoy a los enemigos del país”.

Melitón Cardona. Embajador de España.

Blog: generaldavila.com

11 enero 2018