LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (11) DIGNIDAD LEGIONARIA. General de División (R.) Vicente Díaz de Villegas

El fundador de la Legión Española, Oficial y Caballero, joven e inteligente, gallego, culto, elegante, dominando el francés, conocedor del árabe, todo un Señor. Millán Astray  supo restaurar la maltrecha dignidad humana en aquellos que confiaron en él, haciendo que recuperaran su autoestima sirviendo a España.

Del mundo, en que nadie espere que ser preferido pueda por la nobleza que hereda, sino por la que él adquiere; (Calderón de la Barca, Soldado de los Tercios, Clérigo y Autor de Teatro)

Inspirado en la Legión Extranjera francesa y en el Bushido (código samurai), Millán Astray partía del conocimiento de la legendaria Infantería Española, de su experiencia militar y sin duda de una sólida base cristiana que le llevó a llamar el Credo Legionario y Espíritus a los valores morales que quiso infundir.

El Espíritu de la Muerte. El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde. “Mas vale morir con honra que vivir con vilipendio”.

El momento lo exigía, después del desastre del 98, con decenas de miles de bajas muchas por enfermedad y soldados olvidados, la política seguía recortando medios, para la acción militar, baste decir que se hacían cuestaciones populares para comprar coches para las unidades militares y que se enterraba de prestado a los caídos.

El protectorado en Marruecos, al que había sido arrastrada España por el tratado de Algeciras, exigía un gran esfuerzo humano. Se buscaba recortar las bajas, en África, de un Servicio Militar de 3 años que llevó al Barranco del Lobo (1909) y a los disturbios de la semana trágica (1909) en Barcelona y otras ciudades contra el envío de tropas. En 1911 se creaban los Regulares con mandos españoles y tropas nativas conocedoras del terreno y de la lengua y con métodos de combate de contraguerrilla.

En 1920 se buscaba una tropa profesional bien adiestrada, altamente motivada, con  gran fuerza moral y contundente potencia de choque.

La fuerza que se crearía ahorraría muchas vidas de Españoles.

La Bandera de La Legión será la más gloriosa porque la teñirá la sangre de sus legionarios.

Descendientes de los Señores Soldados de los Tercios; aquellos soldados se fundieron con el Credo y se transformaron en Caballeros Legionarios. Desde su creación, los legionarios siempre voluntarios, unos entonces en su tercer año de servicio militar deseando mejorar su condición social y económica, otros con vocación de combate, otros por aventura, otros buscando un bautismo de fuego que limpiara de su pasado, otros buscando el olvido, nacionales en su mayoría, de banderín o de quinta, fueron y son un espejo en el que muchos aun sin reconocerlo se han mirado.

Cada uno será lo que quiera … Se ES Legionario, no se ESTÁ en la Legión.

Así, la Legión se siente como su propiedad por TODOS los Legionarios sin distinción.

Todos los hombres legionarios son bravos; cada nación tiene fama de bravura; aquí es preciso demostrar que pueblo es el más valiente.

“Aquí a la sangre excede el lugar que uno se hace y sin mirar como nace se mira como procede…”(Calderón) Ser Legionario no es un adorno o un título, serlo obliga a servir a la Legión y todo Legionario lo sabe.

A la voz de “A mí la Legión”, sea donde sea, acudirán todos, y con razón o sin ella defenderán al legionario que pide auxilio. El Espíritu de Compañerismo. Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos y  el Espíritu de Amistad de juramento entre cada dos hombres.

No hay excusas para pedir auxilio sin razón o para no ayudar a quien está en peligro. El compañerismo se refleja entre otras ocasiones en la recuperación del entonces jefe de la Legión, caído en combate, el Teniente Coronel Valenzuela. Modernas en su concepción, la unidades legionarias desde su creación, por oficiales con experiencia de combate y ánimo innovador, fueron y son versátiles y maniobreras. Son unidades con adherencia, adaptación, flexibilidad y fluidez para la ofensiva y también para la defensiva.

 Decidido el servicio a la Patria,“Nadie ama más que quien da la vida por los demás.” En el fragor del combate se lucha por el que está al lado.

El desastre de Annual (1921) y la posible caída de Melilla llevó a la Legión con su fundador al frente a cumplir con su Credo. La Legión, desde el hombre solo hasta la Legión entera acudirá siempre a donde oiga fuego, de día, de noche, siempre, siempre, aunque no tenga orden para ello. No vale “esto no va con nosotros” que se deduce del informe Picasso.

Los Legionarios son autoridades en el combate por el dominio de la maniobra y el choque; Señores Hidalgos de España que supieron y saben superar el fuego enemigo. En África, en España, en Europa y en Asia suman decenas de miles las heroicas bajas legionarias en campañas u operaciones.

El Espíritu Legionario es único y sin igual, es de ciega y feroz acometividad, de buscar siempre acortar la distancia con el enemigo y llegar a la bayoneta.

En los Espíritus de Marcha y de Sufrimiento y Dureza – Jamás un Legionario dirá que está cansado, hasta caer reventado, será el Cuerpo más veloz y resistente y No se quejará: de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed ni de sueño; hará todos los trabajos: cavará, arrastrará cañones, carros, estará destacado, hará convoyes trabajará en lo que le manden; se refleja el Espíritu de sacrificio callado de “Ese Ejército que ves vago al hielo y al calor”… “Aquí la necesidad no es infamia y si es honrado pobre y desnudo un soldado …” (Calderón).

Con el Espíritu de Disciplina. Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir, se autohumilla la razón y la voluntad en aras de la concentración de esfuerzos. …” “Aquí la mas principal hazaña es obedecer y el modo como ha de ser ni pedir ni rehusar… (Calderón) ”Disciplina!…, que reviste su verdadero valor cuando el pensamiento aconseja lo contrario de lo que se nos manda, cuando el corazón pugna por levantarse en íntima rebeldía, o cuando la arbitrariedad o el error van unidos a la acción del mando (F. Franco)

Pero la Legión SI pedirá siempre, por su Espíritu, combatir, sin turno, sin contar los días, ni los meses ni los años.

 Elevada la dignidad de la persona, con el olvido de si mismos para cumplir la misión, los Legionarios han escrito páginas de gloria.

La Legión con su Credo recibió, para combatir por España y su libertad, la fuerza multiplicada de todos y cada uno de sus Legionarios.

Viva España! Viva el Rey! Viva la Legión!

Vicente Díaz de Villegas y Herrería . Soldado de España Caballero Legionario

Artículo perteneciente a La Legión Camino del Centenario y los “testimonios legionarios” publicados en el Blog: generaldavila.com

6 marzo 2019