LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (24). ORÍGENES DE LA VINCULACIÓN DE LA LEGIÓN CON LA CONGREGACIÓN DE MENA

El Gral. Primo de Rivera, que, el 13SEP1923, estableció el Directorio Militar, dictó el Real Decreto Ley de 08MAR1924, por el que se aprobó el Estatuto Municipal: norma extensa y prolija (584 artículos) que, entre otras muchas estipulaciones, obligaba a los Ayuntamientos a poner a disposición del Ministerio de la Guerra terrenos para la ubicación de las unidades militares que se establecieran en su municipio. Así, el Directorio Militar había decidido crear la Brigada de Reserva para el Ejército de África, que habría de establecerse en Málaga y, como consecuencia, este Ayuntamiento se vio obligado a adquirir terrenos para tal fin. Concretamente, en agosto de 1924, compró por 50.000 ptas. la finca conocida como Viña de Velarde, de 286.000 m2. Por esta razón, el Gral. Primo de Rivera visitó Málaga en abril de 1925, siendo acompañado por el Comandante General de Melilla, Gral. Sanjurjo, y por el Jefe de La Legión, Cor. Franco. Fueron recibidos por las autoridades de Málaga, entre ellos, el Alcalde Gálvez Guinachero, y aprovecharon para visitar la ciudad, siendo agasajados por la Congregación de Mena, cuyo hermano mayor, Félix Sáenz, había organizado en Málaga la sede del partido único Unión Patriótica, que apoyaba a Primo de Rivera. Aprovechando, Félix Saenz, su buena relación, invitó al Presidente del Directorio Militar y a sus acompañantes a participar en la procesión, dado que era la Semana Santa; el Gral. Primo de Rivera aceptó y presidió el cortejo que
acompañaba al Cristo de la Buena Muerte, imagen de Pedro de Mena. Ese fue el comienzo de la relación que todos conocemos, entre La Legión y la Congregación de Mena. En julio de 1925 se procedió a otorgar escrituras y a la entrega de la citada finca al Ramo de Guerra. Es de señalar que el Interventor, representante del Ministerio de la Guerra, obligó a que se suprimiera de la escritura la cláusula de reversión que había pedido el Ayuntamiento: por esta razón, no pudo recuperar la finca, el Ayuntamiento, tras la desafección de Defensa, al abandonar la finca
el MALEG, última Unidad que ocupó el que -durante 70 años- se denominó Campamento Cte. Benítez, en recuerdo del malagueño héroe de Igueriben.
Después, la relación fue continuada por Joaquín Mañas Hormigo -que había sido elegido hermano mayor de la Congregación en 1927-, Teniente Coronel de Infantería en la reserva y buen amigo del Gral. Sanjurjo, quién había sido nombrado Alto Comisario del Protectorado.
En 1928, La Legión nombró -oficiosamente- su Protector al Cristo de la Buena Muerte.
En 1930, después de un fallido intento el año anterior (un temporal en el Estrecho lo impidió), los legionarios escoltaron por vez primera a su Protector, durante la procesión.
En 1931 se repitió la llegada de La legión a Málaga para escotar a su Protector en la procesión, no exenta de incidentes. Ese año se realizó la primera guardia.
Poco más tarde, la iglesia de Santo Domingo fue asaltada y la imagen del Cristo de la Buena Muerte quemada, salvándose sólo una pierna que, más tarde (1941), serviría a Francisco Palma de referencia para esculpir la actual imagen.
En 1943 volvió La Legión a Málaga, al procesionarse de nuevo la imagen del Cristo de la Buena Muerte.
Desde entonces, hasta hoy, La Legión ha acudido a la cita con la imagen de su Protector, para acompañarla, cada Jueves Santo, por las calles de Málaga.
Juan A. Díaz. Coronel de Infantería (R.) Presidente de la Fundación Tercio de Extranjeros
13ABR2019

Artículo perteneciente a los “testimonios legionarios” publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.