REFLEXIONES DE UN ESPAÑOL DESENGAÑADO DE LA POLÍTICA. Pedro Motas

A mucha gente le parecía un sueño el fin de la dictadura del pasado siglo en España. Sin embargo, al entrar en la nueva etapa democrática, a medida que transcurría, año sí, año no, era calificada y adjetivada como “modélica transición”, llegando a calificarla como “democracia ejemplar, consolidada y madura”.

Pero por mi parte, hoy en día, tengo la impresión de que entramos en un profundo sueño de pesadillas y engaños, fruto de quienes han estado y están al frente de los partidos políticos y de los sucesivos gobiernos de turno; sueños que vislumbran más sombras que luces y sobre todo mucha oscuridad.

Es por ello, que no podemos seguir mirando a otro lado y apartar la vista de aquello que nos hiere en lo más profundo. El silencio es de los muertos y aunque el dolor sea nuestro, nunca lo será el silencio mientras estemos vivos. Entre tanto, los políticos van a lo suyo, sin preocuparse del bien común y metiendo la pata en todo.

¿Cómo vivir en una nación tan desquiciada y desmantelada, cuando la mayoría opta por callar y guardar silencio, asumiéndolo todo? Habrá que hacer algo, porque de lo contrario terminaremos todos desquiciados, enajenados y locos. Me ha parecido oportuno que mis humilde reflexión vaya encaminada a retratar la figura de los políticos que son los personajes clave sobre los que recae tanto desajuste.

Me gustaría hacerlos sentir grandes, pero llego a la conclusión de que los veo como los seres más pequeños y miserables de mi querida España; se creen grandes porque tienen el poder de humillar y aplastar al pueblo en sus tradiciones, creencias y patriotismo.

Viven como Alicia en el País de las Maravillas, sin problemas, como auténticos reyes, con todos los beneficios, por encima del pueblo llano que soporta la mentira, la prepotencia y la chulería. El mayor problema no es el paro, ni tan siquiera la economía; el mayor problema son ellos, que no valiendo para otra cosa se agarran a la nueva carrera de élite: “la política”.

En esta reflexión no pretendo ni excederme ni sobrepasarme, tal vez me quede corto y comprendo que se sale de los parámetros a los que nos tienen acostumbrados la expresión de lo “políticamente correcto”, pero prefiero acogerme a la libertad de expresión.

Comprendo que la crítica que hago es una mezcla de roca granítica, o un conglomerado duro y difícil de ingerir para los estómagos débiles y mentes enfermizas de los políticos, pero se lo merecen porque todo lo hacen por afán del tener y del poder, esto es lo único que les mueve en sus retorcidas formas de hacer política.

Comprendo que es una crítica atrevida, pero con la certeza de saber que la mayoría del pueblo auténtico y honorable ya está harto de todos los desmanes y trapisondas; y la tranquilidad de poder sentirme feliz al compartir mi humilde reflexión sabiendo que para algo bueno pueda servir.

Y para finalizar… hasta ahora he escrito con otro estilo mis artículos, pero debido a la situación que estamos viviendo día a día en nuestra querida España; y a que dentro de unos días voy a estar, como todos los años, en un monasterio reflexionando para aclarar mis ideas, estoy dispuesto a seguir compartiendo mis humildes reflexiones con todos vosotros, pero sólo si mi querido General Dávila lo considera oportuno y conveniente.

“Con un poder absoluto, hasta un burro puede fácilmente gobernar” (Conde Cavour)

“No todas las naciones gobernadas por personas sabias y honradas llegan a ser grandes; pero si todas la grandes naciones son gobernadas por necios y corruptos, van derecho a la ruina” (D. Serna)

Un abrazo a todos.

Pedro Motas

Blog: generaldavila.com

5 julio 2019