Diario de un veterano. Comandante Ángel Canales López ¡Presente!(Pedro Motas Mosquera)

El 12 de diciembre de 2017, publicaba en el presente Blog un artículo con este mismo título y dedicado a un compañero, amigo, héroe de Ifni y referente de todos los Legionarios Paracaidistas de mi querida BRIPAC, con motivo de un homenaje que le hicimos los veteranos amigos y compañeros a Ángel Canales López, hoy fallecido a primeras horas de la mañana, tras su traslado al Hospital y cuyo funeral será mañana a las 11,30.

Dicho homenaje fue el miércoles 22 de noviembre de 2017 a las 10,30 horas, como un miércoles por mes,nos reunimos los Veteranos Legionarios Paracaidistas para almorzar en el Club de Tenis de Murcia. Pero esta vez se trataba de un acontecimiento importante para todos nosotros: hacerle un homenaje a nuestro querido compañero Ángel Canales López.

El almuerzo, que duró hasta las 12,30, fue todo un repertorio de suculentos platos, alegría, camaradería, recuerdos,… y cariño, amistad, admiración y respeto a nuestro compañero homenajeado.

Y para recordar los datos históricos del homenaje, hago alusión a un pasaje de “Aquellos tres años”, diario de mi querido amigo Alfredo Prieto Villota Q. E. D. Compañero de Ángel.

Las Banderas Paracaidistas en Ifni, los primeros incidentes. El origen legionario de la Agrupación de Banderas Paracaidistas las predestinaba, tarde o temprano a guarnecer nuestras posesiones en el África Occidental.

El envío de esta Unidad a las provincias africanas no obedecía tanto al temor por parte de las autoridades españolas a posibles incidentes, en unos momentos en que todo el norte de África bullía de fervor nacionalista, como a una tendencia natural a mantener a las unidades legionarias fuera del territorio metropolitano.

“8 de mayo de 1957: Había lanzamiento en Tiliuin de varias patrullas. Me lo había perdido por mi baja por lesión en la rodilla izquierda en el noveno salto con T6R a 400 m. Me hacía ilusión saltar, a pesar del miedo, pero tenía que conformarme. Estaba de baja y los servicios del cuartel lo cubríamos los rebajados. Yo estaba de cuartelero.

A las nueve y media de la mañana se oyó un gran ruido al extremo sur del campo de aviación de Sidi-Ifni, de donde salían los Junquer para su lanzamiento en Tiliuin. Desde la puerta del cuartel, vimos una gran columna de humo elevarse. ¡Algo había pasado! Empezaron a llegar noticias. Al despegar uno delos Junquer, algo había fallado, y se vino a tierra explotando. Todo el mundo corría hacia el lugar del accidente. Yo estaba de servicio. El avión siniestrado era el Junquer 36-15. ¡Era el que a mi me hubiera tocado para saltar! No podía tratarse de un milagro, pues, aunque yo me había salvado, habían llegado noticias de que aquel accidente había costado la vida a doce personas, contando entre ellas a los operadores del avión y un comandante del Grupo de Tiradores que había solicitado ese viaje para presenciar un salto paracaidista. ¡Tantos compañeros y, entre ellos, quizás, el que me suplió dada mi baja!

Los nombres de esos compañeros caídos, que en paz descansen, son: teniente D. José Cañada Armengod, cabo primero Juan Vargas Hidalgo, C. L. P. de primera José Cuesta Manzano, C. L. P.Luis Cobo Hidalgo, C. L. P. José Benítez García, C. L. P. Ramón Tabarés Vargas, C. L. P. JoséGómez Pazos (ferrolano), y C. L. P. Carlos Ramos Suárez de Urbina, que murió en el hospital.

Varios heridos con quemaduras, entre ellos, nuestros antiguos instructores, cabo José María Álvarez Cortón y Santiago Santos del Bosque, que salvaron sus vidas al ser lanzados fuera del avión al encontronazo con el suelo, por una de las grandes grietas producidas en el puro del aparato.

Es digno de mención el cabo primero Ángel Canales López, que perteneciendo a la siniestra patrulla,está herido en el interior del incendiado aparato con terribles quemaduras en la cara y manos, y que, a pesar del equipo de salto y armamento, sale al exterior, y una vez desprovisto de la impedimenta,vuelve a entrar en el avión, éste un completo brasero, donde se oye el estallido de la munición que en cartucheras iban atadas al cinto de los paracaidistas, ello debido a la alta temperatura que había en el

interior del avión, y logra sacar fuera a su compañero Juan Vargas, que expiraría minutos después. El avión está a punto de estallar, pero Ángel Canales vuelve a su interior y sacó al C. L. P. Luis Cobo Hidalgo. Exhausto, Canales cae al suelo y casi carbonizado es llevado urgentemente al hospital. Nadiecreía que sobreviviría, pero a pesar de sus quemaduras, horribles quemaduras que vi cuando fui a visitarle, ya fuera de peligro, dos días después, durante el reconocimiento de mi pierna, este héroe sobrevivió. Se había ganado una medalla y, tarde o temprano, se la concederían.”

Fue entonces cuando lo vio el teniente Sáenz de Sagaseta y al comprobar su estado solicitó una camilla para que fuese retirado de inmediato. Pese a su insistencia en seguir ayudando, el cabo 1º. Canales tuvo que obedecer la orden de su superior. Por su valor y desprecio del peligro fue condecorado con la Medalla Militar Individual.

Aunque la Guerra de Ifni ha sido la Guerra olvidada; nosotros, como Veteranos Caballeros Legionarios Paracaidistas, no olvidamos a nuestros muertos ni a nuestros héroes, porque es nuestra Gloriosa Historia, que se distingue por seguir un Credo Legionario y un Ideario Paracaidista.

Sirva este artículo para rendirle un homenaje póstumo a un militar ejemplar,un jefe justo y equilibrado, una gran persona humana donde las haya, gran compañero y amigo,… todo un Caballero Legionario Paracaidista ejemplar.

Que en Paz descanse y que el Cristo de la Buena Muerte legionario y de Ánimas de Ciegos paracaidista lo tenga en su Gloria.

Un fuerte abrazo a todos.

Pedro Motas Mosquera

Blog: generaldavila.com

24 mayo 2019

HUMANISMO Y POLÍTICA: El proyecto reflexivo Pedro Motas Mosquera

Queridos amigos:

Hasta ahora he participado con mis humildes artículos en este Blog, prioritariamente, sobre humanismo; y quiero seguir haciéndolo para concluír mi objetivo de reflexionar y compartir con vosotros los valores que representa el humanismo en nuestra sociedad y concretamente en la política, que tan desprestigiada está en nuestra querida españa.

Estaréis de acuerdo conmigo en que no resulta sencillo explicar en qué consiste el humanismo. El término y el concepto han sido apropiados o secuestrados por escuelas de pensamiento y doctrinas de muy diverso signo.

Tampoco lo es demostrar que, no obstante el desconocimiento y la ignorancia actual de su significado, el humanismo sigue teniendo la fuerza inspiradora de soluciones a los problemas de nuestra sociedad.

Vemos con frecuencia el uso del término en muy diversos contextos, pero pocas veces lo vemos desarrollado o explicado.

HUMANISMO

Sintetizar el contenido del humanismo a lo largo de la historia del pensamiento, concretar su formulación en nuestro tiempo, y hacer el ejercicio de comprobar cómo esa formulación puede resultar aplicable a los problemas de nuestra sociedad, constituye el esquema básico de lo que han sido, son y serán estos humildes artículos, intentando un método reflexivo,  pedagógico y no erudito.

En la primera parte de ellos se ha echo referencia a los orígenes del humanismo, a sus diversas formulaciones históricas, a la crisis de ciertos humanismos, a sus documentos básicos, a la persona y su dignidad, libertad e igualdad, a las relaciones entre persona y comunidad, a los fines del Estado, al papel de la comunidad internacional, a sus relaciones con los temas de la familia, el trabajo, el ateísmo, la empresa, la juventud, la vivienda, el sentido del más allá, la cultura, la moral y la ética, las ideologías, los derechos humanos, el laicismo y el relativismo, la vida pública, la convivencia, la confrontación ideológica, el terrorismo, el Estado, la libertad, etc.

En la segunda parte se abordó las cuestiones de relación entre humanismo social y política, con la misma intención. Entre otros, abordé los temas de la relación del humanismo con el compromiso, con las actitudes humanas, con el racionalismo, con el sentido del esfuerzo, con la esperanza, con los derechos y deberes en la comunidad, con la intimidad, con la amistad, con el heroísmo, con la familia, en la antítesis  sociedad-Estado, con los programas electorales, con la condición del gobernante, con la integridad del gobernante, con el totalitarismo, con la paz social, etc.

En la tercera parte, se abordó las relaciones del humanismo con los diversos sectores de la actividad profesional: sanitarios, artistas, artesanos, trabajadores, científicos, emigrantes, periodistas, profesores, deportistas, políticos, agricultores, fuerzas armadas y de orden, etc.

No quiero ocultaros, queridos amigos, que el presupuesto del que parto, es el de los valores e ideales del humanismo cristiano. Y tampoco que mis propósitos, además de transmitiros mis reflexiones personales, es el de contribuir, aunque sea modestamente, a dar contenido parcial a las ideologías de los partidos políticos en España, tan necesitadas de que los españoles sepamos qué es lo que defienden, sin que haya recibido encargo alguno para ello.

En los próximos artículos seguiré, para concluir, con la aproximación a lo que es el humanismo y representa en nuestra compleja sociedad.

Recibid un cordial abrazo de

Pedro Motas Mosquera

Blog: generaldavila.com

30 enero 2018

Una pequeña reflexión sobre el nuevo milenio y la Calidad. Pedro Motas Mosquera

Queridos amigos: España se encuentra en una tesitura compleja, entre la complacencia de unos ante los éxitos logrados y la autoflagelación de otros ante la insuficiencia de lo alcanzado. Esto conduce bien al inmovilismo, al cabreo, o bien a la búsqueda de atajos para anticipar los beneficios que sólo un valor sano en lo macro y flexible en lo micro pueden proporcionar: la Calidad humana. Esta es una lección que parece haberse olvidado y cabe esperar que no sea necesaria otra crisis para recordarla.

En nuestro Blog, últimamente se abordan temas actuales e interesantes, como son: Un referendo contra los toros, Gibraltar y el Brexit, El plagio de Sánchez, Izquierdistas y secesionistas, Los lazos amarillos, Franco… y, hasta aquí, el gravísimo riesgo al que los políticos han llevado y están llevando a nuestra querida España. Pero detrás de todo riesgo siempre hay alguna oportunidad: la esperanza en la Calidad humana.

Por eso, hoy os propongo un tema distinto, algo que siempre comentaba a mis queridos alumnos cuando me dirigía a ellos, como director, al inicio de un master de Calidad:

 Una pequeña reflexión sobre el nuevo milenio y la Calidad

        Parece evidente que el progreso, la calidad de vida de un país depende, fundamentalmente, de su potencia científico-técnica y del apoyo moral y económico que ciudadanos y gobierno den a la Investigación en Ciencia, al Desarrollo en Tecnología y a la Calidad que llevan asociada. Algunos, pese a problemas y obstáculos, han venido impulsando el concepto de la Calidad; ganando, calladamente, batallas en este sentido. Ello nos compromete ahora a divulgar con el ejemplo las diversas plasmaciones de la Calidad. Y en particular de la Calidad de Vida.

Uno de los logros del siglo se plasma en la frase “El hombre mide al Mundo”. Porque sobre esas medidas se basa el conocimiento, el control y la utilización, cada día mejores, de ese Universo que Dios nos regaló.

La Implantación de la Calidad exige la participación de todas y de cada una de las personas involucradas. Pero uno de sus requisitos es empezar por asegurar la Calidad en la propia actuación profesional de todos y hacer bien todas las cosas a la primera. Lo que creará una autoestima en cada colaborador, no sólo a nivel directivo sino, sobre todo, de los ejecutores de los procesos. Parece que ello será sólo posible cuando todos actuemos como agentes de la Calidad, como creadores de valores. Y nos sintamos ya íntimamente retribuidos al hacer nuestro trabajo todo lo bien que sea posible. La Calidad no sería entonces sólo un atributo de los productos o servicios sino un valor humano. ¡Hemos de ser capaces de vender, con nuestro ejemplo, estas ideas!

Pero vivimos un mundo de humanos con los que nos hemos de integrar contribuyendo a crear, cada día, un ambiente de unidad y de comprensión. Ello implica Calidad en las relaciones interpersonales, en la comunicación que estimula la relación personal. Para lograrla hay que salir, con talante humilde, de nuestro “castillo interior”, de nuestra parcela intelectual y social. Hay que conocer y comprender a todos. Hacerles saber que todos y cada uno de ellos nos son precisos. Esta forma de sentir ha de ser incorporada a los programas para el presente y el futuro.

El don de la libertad es patrimonio de todo ser humano, mientras no lo limiten los demás. Ello implica, en todas nuestras actuaciones, la responsabilidad de tomar decisiones con Calidad. Para evaluarla precisamos de comparar la especificación, el deseo de lo que se espera de cada acción, con una medida del resultado y comprobar “si vale o no vale”. Esto es normal en Calidad, pero hemos de practicarla desde la duda sistemática, rechazando la ciega seguridad en nosotros mismos, la autosuficiencia. Y en todo tipo de actividades hemos de anteponer el juicio y el interés de los demás al nuestro. Sólo así seremos todos libres.

Para terminar, ¡hagamos uso de nuestras capacidades y libertades con Calidad! Busquemos la comunicación con los demás promoviendo la reconciliación. Limitemos nuestro consumismo y promovamos la mutua Calidad, especialmente en el uso de recursos disponibles. Así, nuestro libre albedrío dará sus mejores frutos: Paz, Esperanza y Calidad. Son los mejores bienes que posee el ser humano y los únicos que le pueden acompañar siempre, en el presente y en el futuro.

Pedro Motas Mosquera

Blog: generaldavila.com

24 septiembre 2018

Humanismo, peregrinación y política (Pedro Motas Mosquera)

Queridos amigos:

El anterior artículo de mi querido General Dávila, titulado “El Pórtico de la Gloria y la Catedral de Toledo”, ha sido el que me ha motivado el presente artículo como pequeña reflexión.

Si se dice con frecuencia que la vida es una peregrinación por este mundo, merece que nos detengamos a reflexionar en el significado humanista de la peregrinación, y si podría ser aplicado a la política.

No tendrás dudas de que todos los hombres, en lo más íntimo de sus conciencias sienten que están en camino, buscando algo, o queriendo llegar a alguna parte, o queriendo alcanzar alguna meta o posición. En términos filosóficos y morales podría decirse que está en busca de la verdad.

Peregrinar significa ir avanzando en el tiempo y en el espacio, encontrar a personas muy diferentes a lo largo del recorrido, cansarse, encontrar problemas, y llegar a la meta fijada. Pero también significa avanzar hacia el interior de uno mismo, reflexionar, dar gracias por lo mucho que recibimos sin apreciarlo, y pedir perdón.

La verdad que busca el peregrino puede tener contenidos muy variados. Desde la verdad con mayúscula que solo se encuentra en Dios, hasta las verdades humanas como ejercer una profesión, crear una familia, educar a los hijos, se leal con los amigos y ser generoso con los menos favorecidos.

Para el humanismo la búsqueda de la verdad, tanto en las cosas más elevadas como en las más cotidianas, es la condición de la auténtica libertad. Sin aspirar a la verdad, o a la justicia o a la libertad, el peregrino se perdería en el camino.

Vivimos tiempos en que se quiere hacer de Dios el enemigo del hombre y de su libertad, y se quiere hacer silencio publico de la realidad primera y esencial de la vida del hombre. Pero la peregrinación no es solamente una aventura individual. La humanidad también peregrina.

En Santiago de Compostela, el mejor icono de la peregrinación, Benedicto XVI dijo que Europa ha de abrirse a Dios, salir al encuentro sin miedo, trabajar con su gracia por aquella dignidad del hombre que habían descubierto las mejores tradiciones, no solo la bíblica, sino también la época clásica, medieval y moderna, de las que nacieron las grandes creaciones filosóficas, literarias, culturales y sociales del continente.

En esta peregrinación por el camino que recorre la dignidad del hombre, el Papa pidió que le dejásemos proclamar una vez más la gloria del hombre y advertir las amenazas a su dignidad por el expolio de sus valores y riquezas originarias, por la marginación o la muerte infligidas a los más débiles o indefensos. Para él, la Europa de la ciencia o de la tecnología, de la civilización y la cultura, tiene que peregrinar hacia una Europa abierta a la trascendencia y a la fraternidad con otros continentes.

Como os anticipaba al comienzo de este artículo, nuestra cuestión es saber si la idea o la imagen de la peregrinación, en el sentido humanista, que te he expuesto, resultaría aplicable a la política.

No os quepa duda de que hay muchos puntos de conexión.

El político tiene que proponerse alcanzar una meta. No me refiero a sus legítimas ambiciones de alcanzar el poder, sino a la meta de servicio a los intereses generales o de bien común, que es su razón de ser y estar en la política.

Con frecuencia alcanzar esa meta exige un largo y duro caminar que en el argot se llama “travesía del desierto”. Durante ella se suelen hacer muchos amigos, y siempre serán mejores que los que se hacen desde el poder.

La meta es la verdad del político, cuando se sirve con lealtad, honradez, entrega y sacrificio. Esta verdad se desvirtúa cuando se pretende alcanzar mediante la deslealtad, la corrupción, la incompetencia y la pura ambición del poder, por el poder mismo.

La cuestión que os dejo planteada es si el político, una vez alcanzada la meta, debe retirarse a su vida privada, o permanecer toda la vida en la peregrinación de la política.

Recibid un cordial abrazo.

Pedro Motas Mosquera

Blog: generaldavila.com

5 septiembre 2018

Una pequeña reflexión sobre los Valores del líder político (Pedro Motas Mosquera)

Hace solo unos días publiqué en el presente Blog un artículo sobre la necesidad urgente de un líder en nuestra querida España y posteriormente se publicó otro artículo de Don Juan Ignacio Salafranca titulado “Valores ¿Militares?”, que bien podrían ser asumidos por la sociedad civil; por ello, hoy quiero unir los dos términos/conceptos e ir más allá con el presente artículo:

 Una pequeña reflexión sobre los Valores del líder político

Es en los momentos complejos y difíciles cuando más se necesitan líderes políticos que ejerzan su función con la máxima responsabilidad y seriedad e independientemente de su signo político; teniendo así que tener el reconocimiento de gran parte de los ciudadanos, al encarnar una serie de valores necesarios en este tiempo difícil y convulsivo, como el coraje, el patriotismo, el sacrificio o el esfuerzo que permita superar con rapidez una dura crisis de valores.

En España podemos recordar los momentos de la Transición, que actualmente se quiere dinamitar. Una serie de líderes políticos de distinto signo, tuvieron el acierto de responder a los intereses del país mostrando valores como la tolerancia, el respeto o la solidaridad, que permitieron en general, e independientemente de la ideología de cada uno, tener de todos ellos una imagen aceptable de sus personas y vencer las enormes dificultades que se presentaban.

Hoy esto se ha perdido con este gobierno radicalmente ideológico que va contra España y sus valores de siglos. Cuando más necesitamos el liderazgo político en el país, en las autonomías o en los ayuntamientos para salir de la crisis, nos encontramos que, según las encuestas, los ciudadanos situamos a nuestros representantes a un nivel de preocupación importante y dramática. Esta pérdida de confianza y de imagen no es fruto del azar, tiene nombres propios. Se debe a los comportamientos que muchos políticos están mostrando con sus representados.

Un dirigente que solo se apoya en el valor del voto sin llegar a ser reconocido por el valor de sus comportamientos y sus decisiones no está capacitado para ejercer el cargo. Esto es un gran fallo en nuestra sociedad española, la escasa importancia que damos a los valores y a los comportamientos como códigos de conducta. Cualquier organización, para que funcione y progrese, necesita apoyarse en valores y en estos momentos no se transmiten desde el gobierno ni desde el Congreso.

Los pilares de una sociedad, de una nación o municipio se sustentan en los valores que tienen, porque esos valores se adquieren y aprenden en gran parte a través de los comportamientos que vemos los ciudadanos en nuestros dirigentes.

Muchos de estos comportamientos de la clase política como la intransigencia, la soberbia, la falta de respeto hacia el adversario y la historia son otras formas de actuar entre los políticos y de estos comportamientos sabemos mucho los ciudadanos. Hoy tenemos tendencia a no discutir de política entre los amigos o compañeros porque actuamos con la misma radicalidad que lo hacen nuestros representantes y deterioramos la relación con aquellos con los que nos unen vínculos de amistad.

No solo son conductas nocivas para la sociedad las realizadas por los políticos y sancionadas por la justicia. Hay muchas otras a diario que resultan ser declaraciones ‘graciosas y gratuitas’, que corroen poco a poco los buenos valores.

Una sociedad que pierde valores presenta un déficit social importante y significa un mal clima entre los ciudadanos, una perdida de eficacia en la gestión de la crisis y conflictos entre diferentes colectivos.

Pienso que de este tema de valores saben poco muchos políticos actuales que se creen líderes, pero solo son derrapados de pacotilla sin ética, sin moral y sin valores; posiblemente porque no trabajan por vocación y compromiso con los ciudadanos, de atender sus expectativas, porque nunca se han propuesto llegar a ser líderes, porque no actúan con responsabilidad social, lo hacen desde una visión ideológica y partidista de atender a su círculo de personas cercanas y derrotar al contrario para perpetuarse en el poder.

Estos comportamientos lo muestra nuestra clase política que no se escapa de la podredumbre moral que aqueja, la desaprobación de la población por parte de sus instituciones y gobernantes, la poca o nula vocación de servicio público hacia la colectividad. En este caso se pierde el valor de la solidaridad que es un valor humano que se practica a lo largo de la historia de la humanidad, pero que lamentablemente no se ve reflejado en la realidad.

Pedro Motas Mosquera

Blog: generaldavila.com

25 agosto 2018

España necesita, urgente, un líder; porque lo que hay… deja mucho que desear. Pedro Motas Mosquera

El liderazgo es la esencia de la gestión de las organizaciones en la sociedad, en el mundo empresarial, en la política.

Una definición que corresponde al sentido generalmente aceptado de líder es la de aquella persona capaz de influir en otra para mejorar, no para empeorar. Por tanto, se puede decir que liderazgo es influencia en positivo, no en negativo. Nada más y nada menos.

El liderazgo se erige como uno de los factores clave en la gestión de las organizaciones y en la política. Es un hecho constatable que éstas necesitan líderes con visión y credibilidad, con ética y moral, que inspiren confianza y que se constituyan como motores de cambio a corto, medio y largo plazo.

Sin embargo, en nuestros días aún no se tiene definido un modelo de liderazgo, o este es incompleto, dejando un aspecto tan clave para el desarrollo de la organización política en manos de la ideología y la improvisación, como ocurre con el actual Gobierno. En consecuencia, la gestión y desarrollo de nuevos modelos de liderazgo se muestra como uno de los grandes retos a abordar durante los próximos años por líderes que estén preparados, sepan y quieran gobernar decentemente.

Se puede afirmar que no existe un estilo de liderazgo ideal para todas las situaciones y todas las personas. Es necesario tener la habilidad de identificar qué tipo de liderazgo se tiene que emplear en cada momento. Los líderes deben tener la capacidad para adaptarse a las circunstancias del entorno y a las características de sus colaboradores y de sus organizaciones, “En este ciclo histórico con incertidumbres, la modernidad sin seguridades fluye y en esta vacilación en la que se nos obliga a vivir, la flexibilidad se convierte en una condición indispensable para la supervivencia personal e institucional”.

El estilo de liderazgo debe tener en cuenta el nivel de madurez que tienen sus colaboradores, o ministros, para realizar las tareas asignadas.

El líder ideal no existe…, pero un líder eficaz es ante todo un líder que se adapta a circunstancias cambiantes y a menudo ambiguas, porque como dijo Miguel de Unamuno “el progreso consiste en el cambio”. Un líder debe saber cambiar de estilo para adaptarse a cada nueva situación porque no debemos olvidar que un estilo eficaz para unos pocos puede convertirse rápidamente en ineficaz para muchos, como está ocurriendo en la actualidad.

En cualquiera de los estadios de madurez es necesario dar la oportunidad y la confianza a los que nos gobiernan, pero esto ya se ha hecho; y se está demostrando el fracaso de esa confianza que se convierte, día a día, en desconfianza.

Este nuevo paradigma supone un desafío intelectual y actitudinal puesto que hay que pasar de utilizar simplemente herramientas ideológicas para la gestión y cambiarlas con instrumentos de liderazgo consciente y de servicio a los demás.

“Para ser un gran líder, primero hay que ser un gran ser humano”; pero ¿lo que tenemos en la actual España está a la altura de las circunstancias, o es una aberración humana?.

Pedro Motas Mosquera

Blog: generaldavila.com

14 agosto 2018

Una pequeña reflexión sobre: Humanismo y amistad (Pedro Motas Mosquera)

Queridos amigos:

No podía faltar la amistad entre las actitudes que conforman el humanismo. Es otro signo o icono de la verdadera condición humana.

La amistad, como el amor, tiene algo de secreto o incomprensible. ¿Porqué con unos sí, y con otros no? Pero tiene la ventaja de que puede amparar y cobijar otras actitudes, como por ejemplo, la lealtad. La lealtad en sentido horizontal, pero también ascendente, hacia nuestros superiores, y descendente, hacia los inferiores, lo cual se olvida con demasiada frecuencia.

La amistad, como una de las manifestaciones del amor, se caracteriza por la preocupación, por el interés y por la solicitud hacia el amigo, por la predisposición a entregarse en actos singulares (favores) y por la solidaridad. Todo ello constituye un bien moral de primera magnitud. Se dice que quien tiene muchos amigos tiene un tesoro en la tierra. Y también lo tiene en el cielo. El Diccionario de la Academia de la Lengua la define como “afecto personal, puro y desinteresado, ordinariamente recíproco, que nace y se  fortalece con el trato”.

Para el humanismo, la amistad reúne sus dos condiciones características: el enriquecimiento de la condición personal y la capacidad de integración comunitaria. Además la generosidad que implica la amistad es algo consustancial. No hay amigos que no sean generosos entre ellos.

Vives y Moro. La amistad en tiempos difíciles

No son pocas las dificultades que el mundo moderno presenta para el desarrollo de auténticas amistades, especialmente en las grandes ciudades. Pero es que la verdadera amistad es un proceso inagotable que empieza en las primeras fases de la convivencia educativa. Cada una de ellas tiene su propio grupo de amigos. ¡Qué alegría cuando se producen los reencuentros!

Luego son las relaciones de convivencia y de trabajo las que ensanchan nuestro círculo. Pero no confundamos nunca estas relaciones sociales con la auténtica amistad. Repasemos y examinemos nuestro círculo de “conocidos” y veremos como pocos de ellos son nuestros amigos verdaderos e íntimos.

La amistad es muy exigente, pues no solo produce el disfrute de la compañía, sino que con frecuencia demandará nuestro tiempo, nuestro esfuerzo, nuestra iniciativa, nuestro sacrificio para que no se extinga, y el vivir y compartir con el amigo sus dificultades y desgracias.

En política es difícil que haya verdaderas amistades. Por lo pronto se excluye a aquellos “amigos” que se hacen cuando se ejerce cargo público. La mayoría  abandona al día siguiente del cese, y el resto al poco tiempo. Por ello hay que desconfiar de quien se declara  amigo mientras se está en el poder.

También es difícil la amistad entre los políticos de una misma tendencia ideológica. Solo un tiempo prolongado de “travesía del desierto”, puede hacer buenos amigos, pero esa amistad estará siempre expuesta a tensiones, discrepancias, intereses y, cuando no, traiciones. Por ello la sabiduría del dicho popular que reza: ¡guárdame Dios de mis amigos, que de mis enemigos me guardo yo!

Sin embargo, en la milicia es algo sagrado; decía mi querido General Dávila en uno de sus artículos sobre “Amistad y Compañerismo: No son buenos tiempos para la amistad… Ojalá que nunca traicionemos la amistad ni al compañerismo. Para un soldado sería como perder el valor y el honor”.

Feliz verano y recibid un cordial abrazo de

Pedro Motas Mosquera

Blog: generaldavila.com

8 agosto 2018