Siguen entre nosotros; además de la devoción es un deber mantener el recuerdo y tener una oración por aquellos soldados que murieron sirviendo. Nadie se va definitivamente y es muy difícil, diría que imposible, ser soldado y no sentir en lo más hondo que la muerte no es el final. En el silencio de la humildad del servicio caminamos; es un camino el que se vislumbra la muerte con demasiada frecuencia. Cuando llega la hora del máximo sacrificio y se entrega la vida en cumplimiento del sagrado deber, cuando la pena nos alcanza por el hermano perdido, es cuando el adiós dolorido busca en la Fe su esperanza.
Entre soldados las efemérides están para perpetuar el ejemplo, para conservar el recuerdo de nuestros compañeros y, como no, para la oración. Ellos siguen ocupando su puesto en formación; el soldado desconocido no existe entre nuestras filas. Todos están en nuestras listas de revista, las listas de revista que guardan las cosas del alma de soldado. Muchos no las entienden pero para un soldado es suficiente que se entienda que su vida está al servicio de los demás. Ese es el ejemplo y el mensaje de dos jóvenes Tenientes de la Legión que hoy pasan lista en la formación de los héroes. Siguen entre nosotros. Teniente de la Legión Arturo Muñoz Castellano. Teniente de la Legión Francisco Jesús Aguilar Fernández.
La Agrupación Táctica “Málaga”, primera unidad española en abrir el camino de la paz en el conflicto bosnio en 1993, fue relevada por la Agrupación “Canarias”, también de la Legión. Durante el relevo estallaron las hostilidades entre croatas y musulmanes. La situación aumentó en peligrosidad siendo necesario desplegar grandes dotes negociadoras y un férreo carácter legionario para mantener el equilibrio y la serenidad. La proliferación de los ataques a convoyes y el fuego cruzado hizo que los movimientos por carreteras se convirtiesen en una aventura peligrosa. La muerte aparecía silenciosa en cada esquina y también en los ruinosos hospitales por el elevado número de heridos y la carencia de medicamentos. Nada ni nadie detuvo a los legionarios. El once de Mayo el Teniente de la Legión Arturo Muñoz Castellanos resultó herido por fuego de mortero. Evacuado a España muere el día trece, hoy hace veintiún años.
Cumplía con su deber, transportar plasma sanguíneo y medicinas al hospital musulmán de Mostar. El once de Junio, un mes más tarde, el Teniente de la Legión Francisco Jesús Aguilar Fernández moría como consecuencia del disparo de un francotirador. Cumplía con su deber, socorrer un hospital con plasma y medicinas. Eran amigos, compañeros de promoción y legionarios, soldados del Ejército español, para los que las reglas de enfrentamiento están escritas en su Credo, “Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir”.
Hoy recordamos en la efemérides del día a aquellos tenientes de La Legión y con ellos a la legión de soldados caídos por la patria en escenarios de guerra y paz. Son nuestros soldados, esos que están allí donde se les necesita, un día transportando plasma y medicinas, otro día dando la sangre que corre por sus venas.
Mientras unos los recuerdan a otros hay que recordárselo.
General de División (R)
Cuando la pena nos alcanza,
del compañero perdido.
Cuando el adiós dolorido,
busca en la fe su esperanza.
En tu palabra confiamos
con la certeza que tú,
ya le has devuelto a la vida,
ya le has llevado a la luz.
Mi general, no hay organización humana perfecta y los ejércitos lo son lógicamente. En mi opinión, las organizaciones nobles persisten siempre porque en ellas hay una minoría selecta que las impulsa.
En los ejércitos, esa minoría ni es pequeña ni está formada por unos pocos. Por esa minoría pasan la mayoría y también muchos se apean de ella en algún momento o circunstancia. Se puede decir que se pertenece a ella o se está fuera en momentos determinados y puntuales, es humano.
Nadie está libre de pecado. Cierto, pero el origen y el rango hace imperativa la obligación de pertenecer a esa minoría, de lo contrario no se es, simplemente se está. Y los que están, debiendo inexcusablemente ser, escandalizan… pecado grave el escándalo y quizás no suficientemente valorado en los tiempos que corren.
Esto está en el principio de esa falta de recuerdo y cuyo máximo exponente se produjo con el canallesco actuar ante el accidente del Yakovlev.
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No verás ni una mención…
Hoy se trata de un negocio amigo. Para eso nos utilizan.
Un fuerte abrazo
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Me imagino al corneta de turno que tocó, él solo, un silencio floreado en reconocimiento al compañero caído, que en el silencio de la noche sonaba con todo el sentimiento que el disponía en su corazón y las lagrimas afloraban de sentimiento al haber presenciado y perdido a un compañero y amigo irremediablemente, porque un ser humano que hace sentirte tanta emoción con un toque de corneta se merece ser eterno… y los compañeros caídos, mi General, por tanto, siguen con nosotros.
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Disculpe mi general, pero creo que estamos pasados de moda y que lo están también muchos de los que se entusiasman y aplauden lo que escribe. Nos toca vivir en dos ámbitos distintos e incompatibles, el moral y el real. En el primero, aun creemos que los valores castrenses son concretos, permanentes y universales; en el segundo se han agredido y anulado estos valores por un desarrollo legislativo que culmina en la “Ley 39/2007 de 19 de noviembre, de la carrera militar” que nada tiene que ver con ellos, más bien los torpedea. Simplemente hay que leerla para comprobarlo, o está redactada por quienes desconocen absolutamente el mundo castrense o si uniformados han contribuido a ella, está claro que pertenecen al grupo de los que están, sin ser.
Como es imposible aquí referirse a todos y cada uno de sus capítulos, apartados y artículos, como muestra, pondré un simple botón:
TITULO PRELIMINAR (Disposiciones generales)
Articulo 4 Reglas de comportamiento del militar
Primera – la disposición permanente para defender a España, incluso con la entrega de la vida, cuando fuera necesario, constituye su primer y más fundamental deber, que ha de tener su diaria expresión en el más exacto cumplimiento de los preceptos contenidos en la Constitución, en la Ley Orgánica de la Defensa Nacional y en esta ley.
Da para mucho el artículo, pero solo me quedare con: “cuando fuera necesario” y me pregunto ¿Quién determinará ese cuando fuera necesario? ¿Queda a la libre interpretación individual como para algunos la Biblia?
En fin, se elevan voces que critican la situación física (operativa) de las Fuerzas Armadas, pero no oigo u oigo pocas y extraordinarias, que lo hagan en relación a su situación moral. Y nosotros nos formamos dando prioridad a la moral sobre la física y la técnica, aun siendo estas últimas, también de gran importancia.
¿Sera eso quizás lo que haga corta la memoria?
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Gracias con mi reconocimiento y un abrazo.G.Dávila
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¿Que decirte? Pues que sí…que el momento es de confusión y se nota una transición hacia no se sabe donde. Tengo hecha alguna experiencia o experimento en las redes sociales, en las que ahora trabajo con dedicación, y puedo decirte que hay una parte muy importante de la juventud que sigue siendo atraída por esos valores morales.Hablo de experiencia y no de oídas.
Un fuerte abrazo.G.Dávila.
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Buenas noches, General Dávila. En primer lugar, mi reconocimiento a la labor y sacrificio de esos tenientes y a todos los soldados españoles que murieron cumpliendo con la labor que tenían encomendada. Aún hoy en día, después de tantos años desde mi servicio militar, el toque de oración, de todos los himnos y demás símbolos musicales militares, sigue siendo el que más me emociona. Descansen en paz.
La ocupación en la milicia (ahora, profesional, y antes, profesional y de recluta) parte del más importante de los compromisos que una persona puede establecer con la Nación, reflejado en el juramento, por el cual el militar se compromete a cumplir su deber, en servicio a la Nación, aún a riesgo de perder su vida. “A cambio”, es de bien nacidos reconocer su vocación y, sus pérdidas como propias, porque son “de los nuestros”.
Me gustaría comentar el texto que señala D. E. Alonso. Creo que sobra “incluso con la entrega de la vida, cuando fuera necesario”. La disposición permanente a la defensa de España supondrá lo que tenga que suponer y el compromiso de la propia vida está reflejado en el juramento. ¿Es que pretenden cambiar este?. Tal vez quieran añadir más condiciones al juramento, en su propio texto o haciéndolo dependiente de la Ley Orgánica de la Defensa Nacional, la ley 39/2007 de 19 de noviembre, de la carrera militar y las que se les ocurra. Imagínense “jurando” todo eso, y el artículo x de la Ley y…. En definitiva, que creo que se va a parecer más a un contrato civil que a un compromiso con la Patria, que es un compromiso con lo de ahora, pero también con el pasado y con el futuro, con lo que no debe cambiar, porque sólo somos usufructuarios. Por cierto, en el juramento situaría la “Defensa de España” antes que todo lo demás porque, para mi gusto, la defensa de la Constitución, la obediencia a los jefes, etc. sólo han de tener una finalidad, una misión, que es la de la defensa de la Nación, que lo demás, todo junto, no es tanto como el todo.
Perdonen que me meta en donde tal vez no deba, pero me parece que un militar debe ser más que un técnico en Defensa, aunque también, pues su misión fundamental (la defensa de España) no está sujeta a la oportunidad (subjetividad), sino a la eventual necesidad y en esto también creo que puedo enlazar con lo dicho con D. E. Alonso, puesto que la comprensión de lo necesario, de la defensa de lo que es inmutable, está ligada a la educación moral, que es la educación en los valores que exige el compromiso, lo que anima al militar, su “alma”, y en lo militar esta no puede ser otra que la defensa de la integridad e intereses de España, en la mejor de las tradiciones de nuestra milicia. Me temo que la intención es la de hacer de las FAS unos cuerpos gubernativos más y, por tanto, sujeta su misión a los vaivenes políticos, a estos principios, o a otros, pero eso es otro tema..
Reciba un abrazo.
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Estoy de acuerdo con su planteamiento…Un militar debe ser alfo distinto de un funcionario; ni mejor ni peor pero distinto.
Pero ya se sabe que esto hay algunos que no les gusta y van a por todo lo contrario. Despersonalizar…
Un abrazo y gracias por su comentario.G.Dávila
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