¡LEGIONARIOS A LUCHAR! ¡LEGIONARIOS A MORIR! Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Alguien debería tenerlo en cuenta. Darlo todo, no querer nada, ni pedir ni rehusar. ¡Soldados!: sí: y ¡legionarios!

¿No es lo mismo? No. Nunca lo fue. Su código fundacional lo decía. Sin engañar a nadie: ¡Venís a morir!

Era el cartel de bienvenida.

La Legión: ¡Legionarios a luchar, legionarios a morir!

El sentimiento de ser legionario se explica solo en la mística, en razones ocultas, en el misterio que alcanza a unos hombres que se sienten atraídos por la honestidad y rectitud de una épica inalcanzable si no es a base de sacrificio y entrega total. Abandonarlo todo sabiendo que recibirás lo único que la Legión puede darte: una razón para vivir y morir.

La Legión atrae y acoge. Prepara para el combate y para la muerte.

La Legión es un Credo; previo al combate, un Credo para la vida y la muerte. Inexplicable. Como el sentimiento de ser legionario.

Todo empieza cuando sobre tu pecho cierras el penúltimo botón de la camisa verde. Cuando cubres tu cabeza con el gorrillo legionario después de la dura prueba de hacerte digno a ello. El misterioso cambio se produce. Segundos después; si vales; si no es imposible una segunda prueba.

Cuando eres legionario la exigencia no termina jamás, jamás. Es el proceso. No hay reserva ni retiro, no hay final, todo continúa aquí y, después, más allá, tiene su posteridad en lo que debe ser el cielo legionario.

Ritos y tradiciones. Gestos y valores. El ritual del honor. El choque es un torneo de valor. Se mide en su compañía. Comienza el combate. En la Legión la virtud y el rito tienen una fuerza superior a las armas.

Por eso es Legión.

No. No es un grotesco ¡viva! a la muerte irracional. La burla es propia del que miente y no hay nada más auténtico que la muerte. No se la desea, no se la teme, no se juega con ella; es una posibilidad tan alta que mejor uno olvida el trance que casi con seguridad tendrá que soportar.

Lo sublime, por ser real y único, suele ser motivo de rabiosa crítica para enmudecerlo y que deje de tener esa fuerza invencible del hombre que se eleva a las cotas de la inmortalidad. Eso es temido porque es honrado, decisivo en la batalla personal con la vida. Invencible.

Nada es imposible. Superar el tránsito te hace invencible. Darlo todo; no querer nada; nada pedir.

Después de la victoria, en esa hora del regreso a casa, surge la tragedia ante el enemigo más duro de vencer: la vida.

Es otro combate cuando es frente a los que se señalaban como tus amigos y ahora requieren engaño, tretas, hablar a la asamblea, con retórica y falsas esperanzas. Difícil adaptarse a un mundo de mentira al que le has ofrecido la vida a cambio de un monumento al olvido, al héroe desconocido, y que nada quiere saber del que regresa vivo y puede contarlo en la asamblea.

No abandonar a un hombre en el campo hasta perecer todos es el épico legado de la tragedia griega que no admite que nadie toque el cuerpo muerto de un legionario que no sean sus compañeros de combate. La muerte trae el reposo, honra al guerrero hasta el extremo.

La imagen es la de Áyax cuando lleva al hombro el cadáver de Aquiles protegido por Hermes y Atenea. Aunque luego otros le traicionen.

«El hombre noble debe vivir con honor o con honor morir».

El héroe del pasado incomoda a la asamblea a la que el legionario le recuerda que hay quien da la vida por su Patria. Que la honradez es su exigencia. Que ha combatido y dado la vida frente a los traidores a su juramento, el que ellos —les recuerda su traición— le presentaron hipócritamente. Debajo de aquella bandera que era el símbolo de su entrega. Nunca has de ser perjuro.

De traidores está llena la asamblea.

Nadie escucha; y le contentan con el rito mantenido, pero sin fondo, que canten sin fundamento, emocionen los festivos, resurja la nostalgia entre nostálgicos, durará lo que dure hasta que llegue el miedo; ese que impone una ley que acaba con el pasado. El temor a la ley es mayor que la muerte en combate.

Eres como un estorbo desleal que cometiste: el gran error de sentir una patria y seguir un camino recto y noble. Eres ya algo ilegal. Ahora te castigarán con una multa, incluso meses de cárcel, mientras perdonan el delito cometido contra la patria, ese por el que los que lucharon están llenas las sepulturas; de trabajadores honrados ¿engañados?

Hablar de patria, de unidad y de integridad es un delito.

¿Dónde está escrito el delito de amor a la patria? ¿En qué código está el honor?

Lo demandó el honor y obedecieron,

los requirió el deber y lo acataron ;

con su sangre la empresa rubricaron,

con su esfuerzo la Patria engrandecieron.

Fueron grandes y fuertes, porque fueron

fieles al juramento que empeñaron.

Por eso, como valientes lucharon,

y como héroes murieron.

Por la Patria morir fue su destino,

querer a España, su pasión eterna,

servir en los Ejércitos, su vocación y sino.

No quisieron servir a otra Bandera,

no quisieron andar otro camino,

no supieron vivir de otra manera.

«Las antiguas acciones de enorme valor de sus manos han caído, han caído hostiles a juicio de los hostiles y miserables…». Ya sabíamos que «los dones de los enemigos no son tales y no aprovechan».

En la Legión nada se hace por ti, pues no se tiene en cuenta a los don nadie.

Ciertamente que a los mortales les es posible conocer muchas cosas al verlas. Pero antes nadie es adivino de cómo serán las cosas futuras.

El futuro es incierto, pero algo ya sabemos. Siempre habrá un legionario que reaccione ante la contraseña:

¡LEGIONARIOS A LUCHAR! ¡LEGIONARIOS A MORIR!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

1 diciembre 2022

 

 

EL REY ANTE LA SEDICIÓN. Rafael Dávila Álvarez

Muchos españoles de a pie se rigen por las moderadas y prudentes palabras del Rey, símbolo de la nación española y referente ante la confusión del mismo concepto de nación. No suele ser frecuente oír al Rey hablar de manera institucional de asunto tan grave como lo es la unidad de España, que Él simboliza, pero en momentos de crisis nacional, —el actual lo es, ya que se están poniendo las bases para la independencia de Cataluña que se encuentra en rebeldía institucional—, no es necesidad sino obligación institucional que se pronuncie ya que de no hacerlo a muchos les surge la duda de si España podría dejar de serlo, por uno u otro camino.

El Rey lo hizo. Habló. Contundente y muy claro. Día 3 de octubre de 2017. Todos lo entendimos, aunque algunos, entendiéndolo, sabían que con ellos no iba aquel discurso y que aquellas palabras formaban parte del esquema general trazado para una España que no lo será. El Rey quizá forme parte de lo que dejará de ser y nadie habrá tenido la culpa. No hay que ser muy listo ni entendido en política para ver como paso a paso se va desmontando lo que hasta ahora se había construido sobre una base de convivencia y decoro con la historia de España y sobre todo con el respeto a todos los españoles. Porque la primera misión de un gobernante es gobernar para todos y respetar las normas de convivencia entre españoles, sean sus votantes o no, y evitar predisponer a los ciudadanos al enfrentamiento y situar a la nación ante la fuerte dicotomía de conmigo o contra mí.

No hay dos Españas ni tres ni cuatro ni diecisiete; hay una y muy fuerte, pero se pueden construir desde dentro, desde el poder, todas las divisiones que uno quiera a base de mentir, inventar, legislar y dar dinero. No hay más ni menos en estos momentos donde la identidad se construye desde los presupuestos del Estado y desde la aprobación de las leyes para lo que antes se aprueban los jueces que han de dictaminar su legalidad constitucional. Es decir que el que hace la ley hace la trampa. Como decía d´Ors «en el principio fue el membrete».

A las pruebas me remito.

Ante el delito cometido por las Autoridades Catalanas: proclamar la independencia de Cataluña, es decir, quebrar la Constitución, enfrentar a españoles contra españoles…

DIJO EL REY: «Todos hemos sido testigos de los hechos que se han ido produciendo en Cataluña, con la pretensión final de la Generalitat de que sea proclamada −ilegalmente−la independencia de Cataluña» […] «han venido incumpliendo la Constitución y su Estatuto de Autonomía, que es la Ley… […] «Han quebrantado los principios democráticos» […] «Han pretendido quebrar la unidad de España y la soberanía nacional…».

El problema de seccionar el discurso es que no hay ni una frase que sobre. Tampoco que falte. Pero como todo el discurso ha sido desdibujado con una y exclusiva pincelada del presidente del Gobierno, puesto de acuerdo con esos a los que el Rey señalaba, todo queda en una gran incógnita que cada día más nos asombra e introduce en una nube de incongruencia y desconocimiento sobre a quién hacer caso y de quién escuchar la directriz, el consejo, la norma, la palabra y la Ley.

Terminaba el Rey sus palabras —¿Borradas, olvidadas, condenadas…?—el 3 de octubre de 2017, cuando se delinquía contra la unidad de España:

«Termino ya estas palabras, dirigidas a todo el pueblo español, para subrayar una vez más el firme compromiso de la Corona con la Constitución y con la democracia, mi entrega al entendimiento y la concordia entre españoles, y mi compromiso como Rey con la unidad y la permanencia de España».

Las palabras del Rey han tenido respuesta; ahora. Unos años, después, el suficiente para enfriar las cosas y manipular la infraestructura del Poder y asentarlo sobre un único Poder, ¿con qué nos encontramos?: indulto y más abiertas las puertas al independentismo: ni rebelión, ni sedición ni, por supuesto, unidad de España.

¿Puede habar mayor delito político, institucional, que pretender destruir España desde dentro?

Pocas cosas deberían separarnos en cuestiones políticas, pero desde luego nunca la de no respetar los artículos 2 y 8 de la Constitución en los que se proclama la unidad y el poder para su defensa:

—Artículo 2. La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.

Y se demuestra la enorme importancia que esa unidad tiene poniendo en manos de los representantes de la Soberanía Popular a las Fuerzas Armadas para su defensa:

—Artículo 8.1. Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

No va a ser fácil llevar a cabo el delito, aunque el intento ha sido allanado para cometerlo impunemente sin existencia de sedición o rebeldía. Un camino sin obstáculo.

Si hacemos caso a las palabras del guía, del símbolo de la nación española, deberíamos cerrar esa posibilidad y no facilitarla. ¿Cómo? Respetando la Constitución y por tanto la independencia Judicial.

Habló el Rey aquel 3 octubre de 2017.

Somos quizá enemigos de nosotros mismos. Ninguna nación soberana consiente que se utilice la violencia o la amenaza de violencia con el fin de coaccionar a las más altas instituciones del Estado, limitar su autoridad pública y afectar a la integridad territorial.

Eso dijo el Rey y parece que nadie le hizo caso.

La confusión ahora es generalizada y todos saben lo que digo y porqué lo digo.

Ahora van a seguir el camino emprendido y sin consentir que se les levante la voz. Ni alta ni baja voz.

Amplio camino. Emboscados nos esperan.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

28 noviembre 2022

 

 

 

«EL PRIMER MUNDIAL SIN CERVEZA» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

La incompetencia es una forma de corrupción y el incompetente es un corrupto. No es que el Gobierno lo haga todo mal, sencillamente porque es imposible, pero lo que hace mal ni es poco ni es pequeño.
El manual de resistencia de Pedro Sánchez, escondido en algún armario de la Moncloa, contiene datos sobre los pactos con Aragonés, la carpeta de Marruecos, las facturas del Falcon, el salto a la valla de Melilla, la desaparición del delito de «sedición», los líos con la «malversación», la ley del «solo sí es sí» o el futuro de la Guardia Civil en Navarra tras el acuerdo de Bildu con el Gobierno.
Ante tantas críticas nuestro presidente, actúa como siempre: primero dice que está de acuerdo con los críticos, luego que no, después que depende, a continuación ya veremos y más tarde, crea una comisión de investigación, que si la trasladáramos a Catar, su conclusión final sería dudar de la esfericidad del balón Adidas llamado «Rilha» (traducido del árabe como «el viaje»), al descubrir que estaba formado por paneles y no por las piezas pentagonales o hexagonales como en otros tiempos. ¡Es la incompetencia!
Pero estos días, es Catar´2022 el centro de todos los focos al intentar lavar su cara con el futbol, por no respetar los derechos humanos, algo así como un «blanqueamiento deportivo», pero esto no es nuevo, ya no nos acordamos cuando la Supercopa de España se jugó en Arabia Saudí, ni del últimos mundial de futbol celebrado en Rusia, ni de los Juegos Olímpicos de China, etc, etc.
El balón empezó a rodar y la primera sorpresa…Messi llora por él y por Argentina, si vuelve a casa antes de tiempo, estalla el país y no podría regresar a Rosario, por el contrario, el rey Salmán de Arabia Saudí decretó que el día que ganaron a Argentina, fuera festivo para empleados y estudiantes.
España, con la presencia de nuestro Rey Felipe VI, arrolló en su primer partido, goleada mundial a Costa Rica: 7 a 0; vamos, que el único que se quedó sin marcar fue el entrenador Luis Enrique. ¡Que enciendan las luces de Cibeles , Neptuno y Canaletas día y noche!.
Alemania cae ante Japón…, y los jugadores de la selección de futbol de Irán no cantaron el himno de su país en el inicio de su primer partido contra Inglaterra, en señal de apoyo a las protestas que sacuden a la República Islámica desde el fallecimiento de la joven Mahsa Amini, después de ser detenida por la policía de la moral en Teherán, y llevada a un «centro de reeducación» por no seguir las normas estatales sobre el hiyab. A renglón seguido la televisión iraní interrumpió la emisión del partido.
También el equipo alemán, durante los himnos en el partido contra Japón, en señal de protesta hicieron el gesto inequívoco de taparse la boca con la mano, pero la ministra de Interior de Alemania, la socialdemócrata Nancy Feaser en el palco de autoridades lució el brazalete arcoíris.
En ese partido, Japón superó el gol que llevaban en contra y al final se alzó con la victoria, y es que la belleza del trance de superación, fundamentalmente anímica, es deportivamente muy superior a la belleza física de la forma.
A todo esto, el presidente de la FIFA, el Sr. Infantino, dice que se siente: catarí, gay, árabe, africano, discapacitado y emigrante. Yo también me siento indignado por hacerme creer, que Catar ha progresado en materia de derechos humanos gracias a la celebración de este mundial. Lo de no permitir beber cerveza es un mal menor, y si no me diera tanta vergüenza, me reiría.
La FIFA paró el intento de llevar los capitanes de las selecciones un brazalete arcoíris, y las selecciones de Inglaterra, Alemania, Países Bajos, Dinamarca Suiza y Gales descartaron de forma conjunta lucir el brazalete «One Love» ante la amenaza de sanciones deportivas, en compensación los jugadores de Inglaterra en señal de protesta, se pusieron de rodillas en el campo antes de dar comienzo su primer partido.
¿Catar casa con los valores del futbol?, ¿Pero los que dirigen futbol tiene valores?
No nos engañemos, lo de Catar no es nada nuevo. La FIFA si vende valores, y por cierto muy caros, y quien se los quiera comprar, que haga con ellos lo que quiera. Nunca tuvo ningún reparo en cuanto al régimen político con el que trataba. Somos apolíticos dicen. Y por lo visto ser apolítico quiere decir hacer negocios con los peores sátrapas del mundo, y en el caso de Catar´2022, ser una especie de aire acondicionado para todas esas dictaduras del desierto.
El balón no se mancha, se mancha el futbol por culpa de los que juegan a su alrededor , en ese «rondo» a veces maligno, formado por algunos: padres, entrenadores, mánager, presidentes de clubs y futbolistas.
Xavi Hernández , que fue internacional absoluto con España durante 14 años, totalizando 133 partidos con la camiseta roja y gualda y que ahora es independentista, dice que es un país feliz. Catar, claro.
En Grecia la «tregua o paz olímpica», comenzaba siete días antes de la apertura de los Juegos y acababa el séptimo día a partir de su finalización, y aprovechando la tregua de esos días olvidaban sus rencillas.; en el mundial de futbol de Catar esa especie de tregua durará un mes, pero no se ha logrado parar la guerra durante el Campeonato como hacían los griegos en las Olimpiadas 800 a. C.
Al final el futbol va a ser un reflejo de la vida y de sus aspiraciones que, en realidad, se esfuman en un segundo. Como el gol.. A veces, ¡qué remedio!, la política llega a oscurecer el ideal que se busca y genera situaciones de crisis. Estos son algunos reversos de las medallas.
Nuestro presidente y su actual Gobierno, como el deporte y las relaciones internacionales, se basan únicamente en los intereses monetarios, la mentira y la hipocresía. Ya sabemos que ahora tiene mayoría, pero ¡ya vale!, y aunque «el color rosa les oprima», esto puede cambiar pues la estadística tiene su mecánica, recolectar información para luego analizarla y extraer de ella conclusiones relevantes, estableciendo cosas tan raras como que la basura es deliciosa…porque miles de millones de moscas no pueden equivocarse.
¡Y que ruede el balón!

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver
Zaragoza noviembre 2022.

Blog: generaldavila.com

 

ASESINOS. Rafael Dávila Álvarez

Son los que asesinan, que yo creí que era eso; pero no: también aquel que es ofensivo, hostil, dañino. ¿y qué es asesinar?: «Matar a alguien con alevosía, ensañamiento o por una recompensa». Esta definición que da el Diccionario de la Real Academia está acompañada por otras dos: «causar viva aflicción o generar disgustos» y «Dicho de una persona en quien se confía: Engañar en un asunto grave».

Es decir puedes ser asesino sin asesinar (?). De acuerdo con la tercera acepción si confías y te engañan en asunto grave resulta que el que lo hace es un asesino, de lo que deduzco que entonces podemos decir que se ha cometido un asesinato.

¿Descabellado? A mí no me pregunten. Me limito a copiar el texto del Diccionario de la Real Academia. Por lo tanto, deduzco, que hay mucho asesino suelto sin necesidad de que nadie te pueda señalar por decir lo que no es o por acusar de pistolas, y bombas lapas. Se puede tildar a alguien de asesino solo por engañar en un asunto grave. Si no es así ruego al señor Santiago Muñoz Machado director de la Real Academia Española (RAE) que me lo explique, aunque según acaba de declarar «No somos dueños de la lengua, cada cual que lo use como considere», lo que me lleva a pensar que la libertad también está en usar las palabras como cada cual quiera y vea, mejor le convenga, a su libre albedrío (¿qué será eso?), para hacer buena política, como churros y porras, para tocar y destrocar y que entonces no sé cuál es la labor del señor Muñoz Machado ni sé para qué (¿puedo decir coño?) existe la Real Academia Española (RAE), que no lo es, claro, de la Lengua como alguno piensa, sino a veces deslenguada. Eso sí; Española. Depende.

Asesino se conjuga en el Código Penal, pero no en el diccionario, de ahí que se escapen los asesinos entre palabras y promesas; que nadie sepa si es peor ser homicida o asesino, porque todo está en la alevosía, el precio o ensañamiento y el tiempo se vuelve y revuelve para unos mejor que para otros, que «todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar», ahora es la hora de unos y luego será la de otros, pero aquí nunca digas de esta agua no beberé.

¿Ustedes se imaginan a los que señalaron como objetivo a las Torres Gemelas aquel 11S presentándose a las elecciones presidenciales de los Estados Unidos de América? ¿O sentados en el trono del Palacio del Elíseo?

Sí. Es una pregunta retórica. Pero no hay mayor poder que el que da el combate con la lengua, servirse de la palabra y olvidar los hechos mientras baila la seductora víbora que se mueve en la política que encanalla la libertad con las falsas proposiciones y se mueven las máscaras zigzagueantes al ritmo del sonido del engañoso discurso.

Han entendido hasta la última palabra. Saben lo que digo: asesinos. No los de la RAE.

Conozco una versión que si ustedes quieren podemos llamarla también retórica, pero les ruego que la mediten. El escritor, Diego Saavedra Fajardo no la aplica a este caso porque era lo mismo, aunque otros tiempos. Para el caso no importa. Hagamos como la RAE. Sin normas, «No somos dueños de la lengua, cada cual que lo use como considere».

Lean: «Su actitud imita el curso de la culebra torciéndose a una parte y otra con tal incertidumbre, que aun su mismo cuerpo no sabe por dónde le ha de llevar la cabeza; señala el movimiento a una parte, y le hace a la contraria, sin que dejen huellas sus pasos ni se conozca la intención de su viaje».

Haciendo uso de mi libertad culmino la frase porque no me cabe duda que la intención de su viaje era inyectar su mortal veneno. Asesinar. Asesinos.

Claro que eso en la serpiente no es asesinar, sino su condición natural. ¿Es posible que sea también esa la condición natural de algunos?

No me cabe la menor duda. Pero seamos como la RAE. Allá cada cual y digan lo que digan yo no quería decir eso ni lo otro. Mejor: nada.

Es la incertidumbre de este viaje en el que todos hemos tomado billete y no sabemos a dónde vamos. Señala el movimiento a una parte, y le hace a la contraria.

Rafael Dávila Álvarez.

Blog: generaldavila.com

24 noviembre 2022

 

 

JERSÓN: NUEVO PLANEAMIENTO DE LA GUERRA (En manos de China) Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Sin mapa no hay guerra…

Desde tiempos inmemoriales los ríos, como obstáculos que son, han sido testigos de innumerables batallas dando su nombre a históricos enfrentamientos para ser forzados o defendidos.

El primer río que queda inscrito en la literatura es el Escamandro, a sus orillas: la batalla de los dioses en la Ilíada. Sonaron las terribles palabras: «Si el hijo de Crono te concedió aniquilar a todos los troyanos, empújalos al llano, fuera, al menos del cauce de mis aguas, y ya ejecuta tus atroces obras; pues llenas de cadáveres están ya mis amables ondas, y no puedo por ningún sitio derramar mis aguas a la divina mar, que con los muertos me voy volviendo estrecho, pues tú matas con gran violencia exterminadora. Mas, ¡venga ya!, acaba de una vez; preso el horror me tiene, caudillo de guerreros» (Canto XXI, Ilíada).

Alejandro Magno: de Gaugamela a la batalla de Hidaspes; Flavio Vegecio en Instituciones militares teoriza sobre el modo de pasar los ríos caudalosos. Clausewitz dedica un capítulo al paso de ríos en su obra De la guerra y todos los ejércitos del mundo recogen en sus doctrinas el paso y defensa de cursos de agua como un caso particular de la batalla.

«Los cursos de agua constituyen obstáculos para el movimiento y, en consecuencia para el ataque, y pueden proporcionar a la defensa una ayuda valiosa, aunque sean siempre superables».

Su valor como obstáculo depende de entre otros factores de su anchura, profundidad y velocidad de la corriente, la posibilidad de provocar inundaciones por la existencia de presas, las características de sus orillas y el periodo estacional lluvioso o seco. Los factores aludidos hay que analizarlos con suma cuidado ya que sin llegar a ser en principio decisiva una batalla para forzar su paso o evitarlo podría ser el comienzo de una situación general muy dificultosa para el perdedor sea este el atacante o defensor.

Así están las cosas en Jersón. Los rusos ocuparon al comienzo de su invasión la ciudad sin grandes dificultades y se establecieron en la margen occidental, margen derecha, del río Dniéper (Conviene recordar que hablar de la derecha o la izquierda de un río se hace teniendo como referencia la corriente descendente, es decir aguas abajo). No encontraron gran oposición, pero su Estado Mayor cometió el grave error de no ampliar la cabeza de puente, profundizar en la ocupación del terreno más allá de sus orillas para evitar que la reacción enemiga les obligase a tener el gran río a sus espaldas, un paredón contra el que podrían estrellarse ante la presión enemiga.

En la guerra en Ucrania de un tiempo a esta parte todo ha cambiado. Rusia ha tenido que reducir su frente, la penetración en Ucrania se ha detenido, las municiones se acaban, la logística se ha estresado y su objetivo estratégico se reduce, por ahora, al añorado sur de Ucrania. Quizá Rusia quisiera volver a los tiempos anteriores a la invasión. Consciente de su grave error político y militar ya no tiene marcha atrás. El crimen está cometido. Su ambición inicial le podría llevar a perder una guerra en la que jamás será ganadora. Es por lo que se plantea cambiar su estrategia política y por tanto la militar.

Ucrania se ha recobrado de los iniciales fracasos militares y el coraje de luchar por su libertad junto a la ayuda exterior le ha situado en el camino de la victoria.

Pero la guerra aún no está ni definida ni ganada por parte de ninguno.

En estos momentos la estacionalidad de la guerra es un factor a tener en cuenta.

Se libra la batalla de Jersón. El río Dniéper por medio. ¿Será el Escamandro que se revuelve ante tanta sangre vertida a sus aguas que oscurece aún más el mar Negro?

Deducimos de lo expuesto que ante la presión del ejército ucraniano en Jersón, el Estado Mayor ruso se haya preguntado que hacen sus tropas en el lado derecho del Dniéper y el obstáculo del río a sus espaldas. Tan buena como tardía pregunta que desde el punto de vista táctico no se entiende que haya tardado tanto en tener respuesta.

De ahí la lógica maniobra rusa de abandonar la ciudad de Jersón, cruzar a la orilla oriental del Dniéper y establecer allí una defensa sin idea de retroceso para defender el territorio que podría ser su definitivo trofeo de guerra caso de llegar a una negociación. En definitiva lo que parece adivinarse es algo que ya en crónicas iniciales de esta guerra apuntábamos: el objetivo de Rusia estaba en un frente marcado por el curso del río Dniéper, no más allá, aunque para obtenerlo aparentase querer mayores logros en profundidad. Es la única forma de entender el enorme frente inicial de ataque que tácticamente era imposible de sostenerse en el tiempo y el espacio. La progresión militar de Ucrania, su resistencia y fe en el triunfo son diversos factores que no fueron analizados por Rusia por lo que se ha visto obligada a aceptar la realidad de una guerra que se ha vuelto en su contra y amenaza los cimientos de la misma nación rusa que va camino de verse abocada al aislamiento y entrada en la miseria económica, moral y al desprecio del mundo libre. La situación es de tal gravedad que abre la posibilidad de que cualquier cosa ocurra.

Desde el punto de vista táctico, y dado que la estrategia ha pasado a estar casi derrotada por el error táctico y lo costos de lograr su objetivo, Rusia busca ganar tiempo y mantenerse en las posiciones alcanzadas, resistir la presión del ejército ucraniano e iniciar pronto la recuperación para con un mínimo cambio de rumbo pensar en una solución más política que militar.

Para ello la idea de maniobra del ejército ruso que preveo sea la de mantenerse en defensiva sin idea de retroceso en la línea oriental del Dniéper desde Jersón a Zaporiyia y su prolongación para englobar las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk. Será objetivo fundamental, esfuerzo principal, defender la línea Jersón-Zaporiyia y contraatacar desde el sureste con la finalidad de envolver al ejército ucraniano. Mantendrá el escudo en la mano izquierda y atacará con la derecha donde lleva la espada. Si los últimos cambios organizativos en su ejército se lo permiten.

¿Es este un mal objetivo táctico para el ejército ruso? A la vista de los acontecimientos el ejército se podría dar por contento si fuese capaz de mantener esa posición a base de establecerse en la modalidad esencial de la acción defensiva, la «defensiva sin idea de retroceso», apoyada en el obstáculo natural del río Dniéper en una zona de terreno donde el río es el único obstáculo natural que lo permite. Esta modalidad defensiva siempre servirá como base para la realización de contraataques locales que debiliten la acción atacante. Salvaría Crimea y gran parte del terreno conquistado además de tener una posición siempre privilegiada, si es capaz de mantenerse en esa línea, para soportar una negociación e incluso para continuar con la guerra. Debe superar esta época estacional.

Esta solución táctica desde el punto de vista político es una opción aceptable que permitiría a Putin salvar su imagen ante los más radicales y continuar su liderazgo. Puede alguien pensar que nos olvidamos de Odesa, de la salida al mar de Ucrania, pero no lo olvidamos. Podría hasta beneficiar a Putin y a su imagen dejar esa salida abierta para la economía Ucraniana, como pieza de negociación ya que al fin y al cabo el dominio del mar Negro estaría en sus manos y por tanto bajo su control y amenaza cualquier movimiento.

Rusia se ve abocada a llegar a una solución antes de llegar a la final: la nuclear.

Si analizamos la invasión, allá por finales del mes de febrero, la maniobra táctica inicial del ataque ruso hacía prever que su objetivo táctico principal se encaminaba a una fuerte acción de fuego y movimiento de tropas sobre el sureste de Ucrania; el sur, menos defendido por las tropas de Ucrania, sería sometido a una fuerte amenaza y cubierto por los anteriores movimientos; los ejes de ataque comprobados eran: Eje Kiev- Eje Jarkov-Eje Donbás-Eje Azov y Eje Odesa. El Eje Odesa pronto fue desinflándose y todo el esfuerzo principal se llevó por los convergentes Ejes Jarkov-Azov apoyados por el Eje Donbás, una tenaza que se cerraría atrapando el Donbás mientras se amenazaba la capital Kiev sometiéndola a un fuerte asedio. Eso le llevaría a una posición de fuerza para obligar a Ucrania a rendirse ante su enemigo y doblar la rodilla ante el Kremlin política y militarmente. Rusia ganaría para ella los mares que le abrirían la puerta del cálido Mediterráneo.

Todo se derrumbó. Ya no existe el Eje Kiev. El Eje Járkov se ha diluido. La invasión por el sureste está detenida y por el sur, Jersón, la situación es de evidente fracaso. Ahora incluso Crimea podría estar en peligro para el invasor ruso.

La batalla decisiva de esta guerra podría darse en la zona de Jersón, a orillas del Dnieper, o ser el punto de apoyo donde la guerra gire hacia el sureste en un envolvimiento táctico a las tropas ucranianas, Todo es posible y nada está decidido en esta guerra que no tiene visos de acabar pronto.

El rio Dniéper puede convertirse en el canto XXI de la Ilíada: la batalla a orillas del rio.  Pero quedan aún los tres capítulos finales: La muerte de Héctor; Los funerales de Patroclo; El rescate de Héctor. Lo más sublime y trágico. La flecha final. Antes de la odisea. Porque habrá que regresar.

Antes de ello las hipótesis de guerra no se han cerrado: Bielorrusia está amenazante al norte. El invierno a las puertas. Corea en guerra, los mismos que se enfrentan en Crimea, pero descontrolados. China se impacienta. Han detenido su paso, pero el elefante tiene gran memoria y necesita mucha agua y alimento para sostenerse en pie. No puede detenerse en hazañas bélicas; por ahora.

Ucrania es un enorme laboratorio militar y político; económico. Proseguir la guerra a base de tanta y tan cara munición no sabemos hasta cuándo será posible que lo soporte la industria armamentística. Ese será uno de los factores decisivos de su futuro.

Y siempre habrá que recordar el azar, la fricción, y la sorpresa que en estos momentos podría guardar la ciencia nuclear en su fisión-fusión, la física cuántica o el mismísimo Escamandro.

Esperemos al invierno y a la respuesta del río.

Todos persiguen ganar la gran batalla. Definitiva. Será de un coste tan elevado que nunca debería darse. Será el final.

Solo una derrota política de Putin nos salvaría de lo peor. China puede tener la palabra.

General Rafael Dávila Álvarez.

Blog: generaldavila.com

21 noviembre 2022

 

«ÚLTIMOS NÚMEROS DEL SORTEO» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

La buena memoria no es la que ha regulado el Gobierno llamándola «memoria histórica» o «memoria democrática», sino la que permanece en nuestras cabezas y no se pierde, a pesar de los continuos intentos de nuestro gobierno y su televisión.
Y hablando de televisión, a los adictos a la pantalla, solo advertirles que su abuso puede provocar daños irreparables. Como las medicinas, tenía que venir con un prospecto de información para su uso, con su posología bien clara, pues si alguien se ha tomado una sobredosis, debe acudir inmediatamente a su médico para que lo desintoxique.
Lo de este Gobierno se parece mucho a un anuncio que hizo la Organización Nacional de Ciegos de España con aquello de: «Cada día un numerito». TVE, la mayor caja tonta de propaganda del PSOE, nos airea a diario todas sus miserias. Veamos:
Primero fue con la desaparición del delito de «sedición», de siempre fue un levantamiento contra un gobierno, por la expresión «desórdenes públicos agravados», olvidando la naturaleza y la gravedad de las fechorías cometidas en 2017 por los dirigentes separatistas de Cataluña.
Desde su «Atalaya Calabresa», nuestro buen amigo Félix Torres en «Las Cosas de D. Eufemio» nos cuenta con detalle cuando el presidente de Castilla-La Mancha, estalló contra el pacto de Pedro Sánchez con los separatistas de ERC, declarando con un claro «es lo que parece» al referirse a la eliminación del delito de sedición, solo para contentar a sus socios separatistas y asegurarse su permanencia en La Moncloa.
Pero no todo vale para conservar el poder.
Acabaremos permitiendo el referéndum legal para que cualquier territorio de nuestra nación pueda votar la independencia tantas veces como quiera hasta que la consiga.
Al día siguiente fue el lio de la malversación, más vergonzosa y cutre si cabe, porque revela a las claras el grado de miseria política con la que el presidente está dispuesto a tragar para seguir en su puesto. Sánchez, que llegó a la presidencia con una moción de censura a un partido manchado por la corrupción, ahora perdona a los suyos. ¿Está siempre fuerte ante la corrupción o solo cuando le conviene?
Y hoy, con la polémica ley de la ministra de Igualdad «solo sí es sí».
Desde que el pasado 7 de octubre entró en vigor la Ley de Garantía Integral de la Libertad Sexual, se sabe que fue mal elaborada por una deficiencia técnica legislativa que está permitiendo que se produzcan rebajas de penas en las revisiones de condena. El revuelo que ha organizado esta polémica reducción de penas, es lo que ha llevado a paralizar la futura ley Trans.
Los graves fallos de esta ley no se deben , pues, al «machismo judicial», del que habla la ministra de Igualdad, sino a su incompetencia y a su arrogancia política, pues fue advertida varias veces por los propios jueces.
Rectificar es de sabios, pero me preocupa la falta de humildad de Irene Montero, acusando que a los jueces españoles les falta formación en perspectiva de género y de no saber interpretar la ley. Olvida su señoría los años de trabajo que ellos han empleado en aprenderla, muchos más de los que ella ha necesitado para ser ministra. Déjese de insultar al tercer poder del Estado, haga autocrítica y mejore la ley con urgencia, pues aunque en un principio reforzaba la protección a las víctimas de abusos sexuales frente a agresores y «manadas», hoy con su ley en la mano, se abre la puerta para que esos agresores y otros muchos abandonen antes la cárcel.
El de la «manada», nombre por el que se conocen los sucesos relacionados con un caso de violación acaecidos en Pamplona, en la madrugada del 7 de julio de 2016, durante las fiestas de San Fermín, es el caso judicial más simbólico, pero las lagunas de la ley han dado pie a la reducción de penas de decenas de violadores y abusadores de menores.
Igual el problema de esta torpeza jurídica no es que los jueces sean machistas, quizás el problema es que las leyes las hace una cajera de supermercado, con todos los respetos a mis admiradas y sufridas cajeras.
Me gustaría que España se equiparara con Europa, pero con el producto interior bruto de Alemania, con la belleza que se vive en Italia y su moda, con Francia y su cultura…, en fin igualarnos a las universidades europeas, a sus salarios, a sus ejércitos, pero aquí solo se homologan los privilegios de la clase política, los sueldos de los eurodiputados, y ahora los delitos de sedición y malversación. Barones socialistas, salgan de su mutismo y frenen al «sanchismo», que es letal para España.
Pedro Sánchez solo equipara a España con Europa en lo que a él le conviene, pero no en lo que nos conviene a millones de españoles. Se le oye decir a menudo que a los ciudadanos les conviene…, cuando lo lógico sería que dijera: al Gobierno a mí y a mi partido nos conviene…,oiga no pluralice y por favor me borre de esa lista.
La ley del «solo sí es sí», ¡pues va a ser que no!

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Zaragoza noviembre 2022.

Blog: generaldavila.com

ES DE HACE TRES AÑOS PERO COMO SI FUESE AYER…

Parece que fue ayer. No; es peor: es hoy y se llama golpe de Estado. Fue, pero no fue. Como si nada. Aquí -algunos- hacen y deshacen sin ley ni orden. Para ellos la ley se hace a medida; como los calzones.

Sigamos callados y escóndanse y escondan la Bandera y sus razones y sentimientos. Otros vendrán que ocuparán su lugar.