
OTAN: ¿CAMINO DE UN NUEVO LIDERAZGO?
Trump llega a la Cumbre de la OTAN en Ankara con el 98 español a cuestas. No le ha sentado nada bien al notanista P.S. ni a su ministra de Defensa M.R. (notanista al cuadrado). En el fondo les trae sin cuidado tanto España como Cuba.
El acrónimo OTAN no es el preocupante para ellos, sino unas siglas que los juzgados analizan: B.G./D.S./D.G.G.C./D.A.0./Z.P/L.D./J.R./J.L.A./K.G./. Mejor no seguir, aunque el artículo se podría finalizar dándoles el apellido, nunca el nombre, claro.
El NO-OTAN (P.S.) español está al descubierto, pero mientras el presidente estadounidense habla del Desastre del 98, nadie le ha recordado las razones del actual Desastre del XXI que en plenitud recorre España y que se inició allá por el 2004, culminó en el 2017 con el gravísimo intento de perder -no Cuba ni Filipinas- Cataluña y nos ha relegado a la nada internacional. La crisis del 2004 y golpe de Estado de 2017 no ha finalizado y estamos en pleno desarrollo de la batalla. España camina hacia su desaparición con una entrega a plazos en la que la OTAN forma parte del obstáculo. Lo peor es que para enfrentarnos a este nuevo desastre estamos en condiciones muy similares al 98. No tenemos nada, ni podemos confiar en nadie, entre nostros mismos no somos de fiar.
El Gobierno de España, Gobierno comunista donde los haya, es el mejor aliado contra el mundo y cultura occidentales y para ellos la OTAN forma parte de ese mundo yanqui al que odian. En el fondo rechazan a Europa y ellos prefieren la empobrecida Cuba, la Venezuela chavista o el régimen iraní. De ahí que vayan adoptando posturas en contra de las naciones occidentales más democráticas y en el mundo occidental nos hayan puesto la etiqueta de «No fiables».
España militarmente está cada vez más aislada, se aleja de Europa y de cualquier sistema defensivo europeo. Este es un Gobierno de milicias populares, con milicianos del amor, el poder y el dinero. No les asustan las armas ni las guerras, pero prefieren la revolución de las masas, repartir y llevarse la mejor parte, entrar en los templos y llevarse la colecta, asistir al desvalido desde la ruta de los Paradores de Turismo, transformar los ejércitos en oenegés mal pagadas y crear una industria de armas nacional para enriquecerse vendiéndoselas a los mismos a los que critican.
Esto lo saben nuestros socios que han visto con horror como desde 2004 nos convertíamos en una nación sin crédito, a la que no se podían transmitir secretos ni proyectar con ella planes militares ni diplomáticos. Desengáñense. Estamos en las listas negras de las embajadas y agregadurías. En las recepciones se habla bajo, en el planemiento estamos ausentes y en Inteligencia bloqueados y vigilados. Todo empezó por un antimilitarismo de libro cuyas páginas nunca olvidan y repiten. Se trata de huir de lo militar y acudir a la militancia armada.
Comprendan mi pesadez e insitencia en las razones del distanciamiento de España del resto de socios de la OTAN, pero los datos son abrumadores, de fácil comprensión y no se deben olvidar pensando que toda la culpa de nuestra situación la tiene Trump. Él no hace otra cosa que asumir, analizar, informado siempre, dar cuenta de lo que le dicen su secretario de Estado y el Pentágono, por mucho que nuestros portavoces ministeriales, los de cada ejército y el conjunto, pretendan vendernos lo contrario y ofrecernos una imagen de hermandad internacional como nunca antes tuvimos. Falso.
En la OTAN estamos, pero no nos esperan. Hemos sido los únicos en firmar y engañar, en decir que lo único que aportamos, cuando lo hacemos, son soldados sin consultar al Parlamento, lo más barato y vistoso, cuando la necesidad es aportar el 5% del PIB, como nos hemos comprometido..
Nunca ocupamos un cargo militar importante en la OTAN, por ejemplo el de Presidente del Comité Militar, y cuando lo íbamos a lograr el cambio de Gobierno lo frustró. Era de esperar después de la postura tan gallarda y ejemplar de nuestro Gobierno. Kosovo e Irak son ejemplos que nos llevaron a la cola de la formación (información).
Me dirán que tuvimos a un español de Secretario General de la OTAN. Lo del señor Solana podría ser motivo de un libro, pero queda el apunte, conste en acta, que todo se lo debe al ejército español por su buen hacer y sacrificio en Bosnia a pesar de que poco antes estaba firmada la disolución de la Legión. Hasta el año 2004 las Fuerzas Armadas españolas fueron el mejor embajador que tuvo España y el buen hacer de sus soldados nos situaba a la cabeza de cualquier cumbre internacional. España siempre estuvo en su lugar y nuestros soldados han demostrado ser los mejores del mundo. Hemos abierto rutas y corazones alli donde otros se han estrellado con otras fuerzas u otras mentalidades. La capacidad del soldado español está demostrada.
En el 2004 empezó nuestra decadencia. El Gobierno del señor Rodríguez Zapatero nos llevó al de P.S. y hoy en la OTAN nadie nos espera.
En Política y Defensa Internacional hay algo fundamental: la confianza mutua. España no es un socio fiable. ¿Se preguntan por qué? Trump sabe más de lo que nos pensamos y tiene una memoria de elefante, algo que en España solo existe para dividirnos. El entonces otanista, militar de alto rango, que quiso mandar en la OTAN, ser presidente del Comité Militar, que no superó una primera votación, es un antiTrump (nunca anti2004), algo comprensible para los que más sabemos por viejos que por diablos que intuímos que cuando te dan con las puertas en las narices llamas a cañonazos de resentimiento.
He expuesto muchas veces las razones de los recelos de nuestros aliados por lo que para mis lectores habituales va a ser repetitivo, pero no es malo recordarlo así que lo dejo, una vez más, al final de este artículo*.
No se fíen de lo que escuchan. Ni antes de Ankara ni después. Mucho menos si los que hablan son generales, me refiero a los que responden a la acepción 2. del Diccionario de la RAE: común, frecuente, usual, que se corresponde con hablar en inglés, leer alemán y olvidar pensar en griego (o en latín). Los hay a patadas, convertidos en lo que describía aquella novela de Norman Mailer Los desnudos y los muertos que pone en boca de un general americano en plena guerra en el Pacífico: «Nosotros tenemos el nivel más alto del mundo y, por consiguiente, los peores soldados». Los ejércitos de la OTAN, esos que se esconden o repliegan cuando suenan los drones cerca, están muy cerca de aquellos que de la misma manera señalaba Eisenhower antes del desembarco de Normandía: «Son muy buenos deportistas, pero no combatientes». Es muy difícil para occidente asumir el rol de soldado. Vamos más camino de convertir los ejércitos en unas ONG,s. disciplinadas y obedientes a las que espanta la lucha armada. Pero otros se benefician de esa cultura y rompen la armonía de las relaciones. No es posible confiarse y ser la bella Europa que desaparece entre sus quimeras por irresponsables políticas que han acabado con la cultura. La OTAN no es que no tenga Ejército, que no lo tiene, sino que no tiene voluntad ninguna de tenerlo, al margen de que aquí no se olvida quién fue, y puede volver a serlo, el gallo del corral.
«Keep the Russians out, the Americans in and the Germans down». (mantener a los rusos fuera, a los americanos dentro y a los alemanes debajo), fueron las palabras con las que justificaba el primer secretario general de la OTAN entre 1952 y 1957, Lord Ismay, la creación de la Alianza. A día de hoy la OTAN está perdida y debe reencontarse o modificar sus objetivos. El idioma militar ha cambiado. Del griego al latín, del inglés a lenguas muy desconocidas, pero ambiciosas y valientes.
Hay dos amenazas evidentes: La del este y la del sur. La OTAN alimenta la batalla a favor de Ucrania, está en guerra, aunque no nos lo digan, y el socio estadounidense es el que proprociona los medios y la Inteligencia, factores que sin ellos Ucrania estaría ya derrotada. Del sur no se preocupa nadie y de ahí la alianza de EE.UU con Marruecos, imprecindible en cualquier futura alianza más allá (o más acá).
Mi punto de vista es que la OTAN no va a desaparecer de la noche a la mañana, sino que seguirá el proceso ya iniciado. A medio plazo dejará de ser lo que es, lentamente, indefectiblemente, o lo que es peor, se crearán nuevas alianzas con menos componentes, más proximas a intereses más cercanos y que ya se ven surgir. Entramos en el mundo de la energía que es una de las grandes carencias y vulnerabildades de Europa. Es dependiente y ello la hace débil estratégicamente. La OTAN sin EE. UU no es nadie. No tiene independencia energética, por tanto carece de poder militar. O se da prisa con eso tan de moda como es el hidrógeno verde o se abrirán las páginas de un nuevo Dunquerque.
Es imposible que entendamos lo que eso significa. Es exactamente lo que lleva ocurriendo desde Homero, occidente-oriente, pero con cambio de epicentro.
Nos quedaría hablar del papel de España en la guerra con Irán. Lo he explicado en varios artículos, pero de la misma manera que España no participará con sus tropas en la rehabilitación de Gaza tampoco va a ayudar lo más mínimo en el control del estrecho de Ormuz que será una de las prioridades de la Cumbre de Ankara. Todas las naciones dispuestas a echar una mano con sus Armadas. Menos España que ni estará ni se la desea.
¿Para qué si ya es perdedora en otro estrecho: el de Gibraltar?
General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez
Blog:generaldavila.com
6 julio 2026
¿POR QUÉ NO NOS ESPERAN EN LA OTAN?
*—12 de octubre 2003. Todo empezó ese año cuando un aspirante a llevar a España a su destrucción ofendía de manera pública y ostentosa, algo que no haría ni el dirigente de Corea del Norte, a todo el pueblo estadounidense al no mostrar el debido respeto a su bandera. Internacionalmente una ofensa inadmisible; no hay otra más grave. La bandera representa a todos, repito, a todos, y no hay nada ni nadie que pueda sustituir su significado. José Luis Rodríguez Zapatero lo hizo. No se levantó al paso de la bandera de los Estados Unidos en el desfile del Día de la Fiesta Nacional de España, un insulto del que hoy sigue presumiendo.
—11 de marzo 2004. Ocurre una de las mayores tragedias de la historia de España. Casi 200 muertos. Que si un Gobierno que no nos mienta, que si caminito de Jerez… Un pueblo sumiso que aún no sabe lo que pasó ni por qué. Pero era el momento y llegó lo de Irak. Sin previo aviso se retiró a las tropas españolas de su lugar pactado con nuestros aliados y se hizo con grave riesgo de muerte para ellas mismas y para las tropas americanas que debían ocupar su hueco. Humillante para nosotros, arriesgado e inolvidable para ellos. Empezaron las ofensas contra el Gobierno de los Estados Unidos. No contento con eso el señor Zapatero en Túnez se permite arengar al resto de naciones de la coalición en Irak para que la abandonen y dejen en soledad y riesgo a los soldados norteamericanos.
Las relaciones bilaterales quedaron peor que en punto muerto y el peso internacional de España era el de una pluma de ganso. A los militares españoles nos ha costado grandes esfuerzos recobrar el prestigio perdido en aquella retirada.
—14 noviembre 2007. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero decide proponer al jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Feliz Sanz Roldán, como presidente del Comité Militar de la Alianza Atlántica. El íntimo de Bono, también de Zapatero, se lo cree, está en todo.
Se elige al general italiano. ¡Premio! La noticia era así: «El almirante Giampaolo di Paola, jefe del Estado Mayor de la Defensa italiana, fue elegido presidente del Comité Militar de la OTAN, en detrimento de la candidatura española, el JEMAD Félix Sanz Roldán, que se cayó en la primera votación»…, ¡en la primera votación!
Una cosa tienen buena estos socialistas y es que saben premiar fidelidades. El JEMAD debía ser mejorable y fue sustituido por José Julio Rodríguez Fernández (Julio el de Podemos…) y el ex fue nombrado por Zapatero alto representante para temas de defensa de la presidencia española de la Unión Europea, con rango de Secretario de Estado, un extraño cargo, premio de consolación a su fracaso. Luego habría más premios.
—23 marzo 2009. Zapatero, con su acusado síndrome de Alicia, piensa que el presidente americano debe recibirle y postrarse ante él. Bernardino León, Secretario General de la Presidencia del Gobierno, su asesor personal en política exterior y el general del Ejército de Tierra Félix Sanz Roldán (luego fue Jefe del Centro Nacional de Inteligencia CNI y más tarde en el Consejo de Administración de Iberdrola) viajan a Washington para reunirse con el consejero de Seguridad Nacional, James Jones, en una reunión concertada hacía tiempo. Se trataba, acompañados por el embajador Dezcallar, de arañar algo más que una foto de Zapatero con Obama, unos minutos de conversación de contenido político.
En la escala que hacen en las Azores, B. León y Félix Sanz Roldán (el general de Ejército/Consejero de Iberdrola) les llega la noticia de que la ministra de Defensa Carme Chacón acaba de anunciar, durante su visita a las tropas allí desplegadas, la retirada de Kosovo, algo de lo que nadie había sido avisado. El desaguisado es monumental. Las graves consecuencias de la declaración de la ministra de Defensa no se hacen esperar. El lenguaje más suave de los dirigentes americanos es: «profundamente decepcionados». Se utilizan términos durísimos contra España, más allá de los diplomáticos. En lo militar, el país más crítico es Italia, a cuyo mando aún están las tropas en Kosovo. Los italianos temen que España se retire de la misma manera de Bosnia. Saben y recuerdan Irak.
—15 mayo 2019. Salta la noticia: «La Embajada de Estados Unidos en Madrid trasladó informalmente al Ministerio de Exteriores su malestar por no haber sido informada de la decisión de retirar temporalmente la fragata Méndez Núñez del grupo de combate encabezado por el portaaviones Abraham Lincoln, ante la escalada de tensión con Irán. El departamento dirigido por Josep Borrell dio explicaciones, pero tardías: la decisión, adoptada por Defensa, fue comunicada al Pentágono a través de los canales militares, pero no circuló por vía diplomática. Ni la Embajada de EE UU en Madrid ni la de España en Washington estaban al corriente».
—Enero 2020. Aparece en Madrid, Aeropuerto de Barajas, sala VIP; recibida por el ministro Ábalos, amparada por la policía, escondiendo nadie sabe qué, Delcy Rodríguez, y la diplomacia norteamericana pide explicaciones al ejecutivo español por recibir a la vicepresidenta venezolana rompiendo los acuerdos europeos e internacionales. De la misma manera que presentó su queja: «lamentable que el presidente Sánchez no haya aceptado reunirse con Guaidó».
—Abril 2020. «El astillero público militar español, que pujaba en alianza con la división de astilleros militares de General Dynamics, ha perdido el gran contrato de casi seis mil millones de euros para construir una decena de fragatas para la Armada de EEUU (US Navy). Así lo comunicó el Ejército americano, que adjudicó la fabricación de la primera de esa decena de nuevas fragatas al grupo italiano Fincantieri. Las necesidades de la Navy llegan a la veintena de buques de este tipo en el largo plazo, lo que da idea de la magnitud de la oportunidad perdida para el grupo controlado por la Sepi».
—Josep Borrell afirmó en noviembre de 2018 que Estados Unidos, a diferencia de Europa, tiene más integración porque «hicieron la independencia prácticamente sin tener historia», ya que “lo único que habían hecho es matar a cuatro indios”.
The New York Times y The Washington Post, han denunciado que desde Bruselas Borrell se ha doblegado ante las presiones del gobierno de China para corregir un informe oficial de la Unión Europea y eliminar las acusaciones que había en él de que Pekín tiene en pie una campaña de desinformación global».
Lo de la guerra y la Defensa, de lo que hablaremos, así como lo de Israel nos va a pasar una grave factura y fractura y eso que no hemos hablado de las ofensas personales a la figura de Trump o los guiños con Venezuela.
ISRAEL-GAZA
No estaban las cosas los suficientemente mal como para que no pudiesen empeorar. Sin poder dar una respuesta coherente al porqué ahora ese ataque medieval y sangriento a Israel me deja la gran duda, aunque no respecto a que Hamás (el grupo terrorista ejecutor de tan crueles asesinatos a mujeres niños y todo lo que se pusiese delante con una violencia impropia de un ser vivo) es Irán, e Irán es Rusia, y todo es un cóctel de una peligrosidad que nos hace temblar sobre el futuro que se nos avecina.
Es necesario que sepamos y que todos sepan (Instituciones humanitarias o no también) que hay <<Estados asesinos>> y que tras sus puertas doradas y floridas mesas utilizan a los terroristas como arma de guerra ante su incapacidad y escasa fuerza. Hoy se vislumbran dos incontrolados riesgos: las acciones terroristas y el arma nuclear en manos de estos grupos (hay antecedentes).
Les dije al principio que hay que ver el panorama mundial con el zum muy abierto que permita alcanzarlo todo y no una parte. Nada hay desconectado del eje Ucrania-Israel-Gaza. Son luchas titánicas entre el futuro del mundo, como quizá lo ha sido siempre pero ahora con mayor poder de destrucción. Si observan con detenimiento el fenómeno tanto Ucrania como Israel defienden lo mismo. Se llama libertad, sus fronteras, su forma de vida, su supervivencia. Nadie puede invadir la nación de al lado y en el caso de Hamás con esa violencia inhumana que desborda cualquier enfrentamiento.
Estaba todo el complejo proceso de Oriente Medio “medio” resuelto o al menos en vías de, a raíz de los Acuerdos de Abraham ( Israel, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin-Trump-15 septiembre 2020). La posibilidad de ampliar esta cuerdo con Arabia Saudí y Marruecos hizo temblar a los ayatolás. A Rusia no le pareció mal que los Estados Unidos tuviesen un nuevo frente abierto. Como vulgarmente se dice la ocasión la pintaban calva. ¿Qué lo nuclear para los saudíes estaba por medio? Seguro que sí. Pero los países árabes están en el camino hacia el futuro por la cuenta que les trae. Es la era pospetróleo y luchan por incorporarse al nuevo mundo de las energía y tecnología. Irán pretende ser líder en Oriente Medio.
El caso de Ucrania e Israel es similar en cuanto todavía hay quien defiende con dignidad y valor sus fronteras para proteger patria y libertad. No hay nación en el mundo más amenazada y sin alternativa: o se defiende o desaparece. Se llama: Israel. Después del Holocausto se vio obligada a una defensa a ultranza de su existencia y territorio en lucha no solo material, sino contra el relato del que es fruto el atacante, una semilla plantada que germina en una organización terrorista a la que se rinden miles de medios de comunicación.
Todavía hay quien duda de lo que es Hamas (Harat al-Muqawama al-Isalmya), un grupo islamista palestino fundado en 1987 con un solo objetivo: eliminar al Estado de Israel y establecer en su lugar su peculiar «Estado» islamista.
Es una guerra muy estudiada en la que se ha impuesto el relato buenista de los más violentos «pacifistas del tecnicolor», aquellos que viven para la guerra como producto de su única pulsión: la destrucción. Destruir y matar se vende como un sacrificio que dicen afrontar por su supervivencia cuando para ello pretenden expulsar a muerte al pueblo más civilizado y avanzado, maestro de democracia en gran parte del mundo: Israel.
Conviene desenmascarar esta lucha que muchos proclaman como la noble resistencia de un pueblo sometido a la tiranía del poderoso.
Hamas dispone de una compleja estructura armada y no armada sometida a la disciplina del terror que alimenta a base de una red asistencial lo que provoca una gran lealtad a la estructura. La obediencia al límite, sin pestañear, llegar a la muerte es la victoria personal y el engrandecimiento familiar. La población combatiente es toda, sin distinciones de edad ni sexo, y sus defensas se sitúan en los núcleos poblacionales que defienden todos (familias completas) y con todo. Cualquier cosa vale: artefactos explosivos, edificios convertidos en bombas letales, francotiradores, espías, infiltrados o una red de túneles de guerra que ni en Vietnam se podría imaginar. La emboscada y la traición —de una sonrisa— está en cada esquina.
A ello suman la capacidad suministrada por Irán-Siria de un elevado número de cohetes y sus componentes que ensamblan en su territorio y que lanzan al bulto, donde más pueden matar.
Ellos no cuentan ni sus muertos. Les da igual niños que hombres. Soportan cualquier daño con tal de que puedan seguir ejerciendo su actividad y esta alcance el nivel deseado que les permita después mantener una tregua para reforzarse mientras reparten fotos y películas del tecnicolor de su «sufrimiento».
Cuidado. La presión tiene un límite. Cualquier día la posibilidad de mantener esta situación cíclica, al gusto y criterio de Hamas, de acción-reacción se terminará y con ello la reacción será definitiva. Cueste lo que cueste y caiga quien caiga. Es lo que la lógica del razonamiento bélico resolverá definitivamente contra lo que el terrorismo impone. No es de esperar que se les permita institucionalizarse.
No es la guerra; es peor. La pulsión de odio y destrucción. De lo único que entiende Hamas.
Europa calla sin saber qué decir ni a dónde mirar. Una cobardía histórica.
ESPAÑA
Visto un poco el conjunto conviene situar en el mismo a España y analizar su encaje en esta situación internacional de la que nadie puede escaparse.
Situación estratégica inigualable. Carácter atlántico y mediterráneo. Puente entre África y Europa. Puerta Mediterráneo-Atlántico con dominio teórico en ambas orillas. Gran portaviones en el Atlántico frente a África. Conexión cultural con América.
En nuestra Estrategia de Seguridad Nacional se recogen las zonas que revisten especial interés para la seguridad nacional: <<Por su posible impacto de amenazas y desafíos a su seguridad, las siguientes zonas revisten especial interés para la Seguridad Nacional: Europa, Norte de África y Oriente Medio, África subsahariana, América Latina, América del Norte y Asia-Pacífico>>( Estrategia de Seguridad Nacional 2017).
Europa debe asumir mayores responsabilidades en seguridad y eso tendrá implicaciones políticas y económicas; España, que ha participado en todas las operaciones militares de la Unión hasta la fecha, y en la mayoría de misiones civiles, debe comprometerse a la vez que exigir a cambio que se satisfagan sus propias demandas de Seguridad.
Gibraltar
<<El brexit también supondrá la salida de la colonia británica de Gibraltar, un anacronismo en la Europa actual, de la UE. El punto de partida en materia de seguridad entre dos países amigos y aliados, como son Reino Unido y España, con intereses compartidos, debe ser la búsqueda de una cooperación positiva, especialmente en un área de máxima relevancia estratégica como es el Estrecho>>. Con la consiguiente corrección política eso dice nuestra Estrategia de Seguridad Nacional. No dice nada. Gibraltar no es solo un problema político y económico, lo es militar también y entra en ese capítulo que hoy todos eluden de la integridad territorial y de la soberanía. Gibraltar es español, una colonia inglesa, un anacronismo en los tiempos actuales. Pero no es cuestión ahora de entrar en ese debate.
Miren lo que nos interesa saber de manera contundente es el aspecto militar con lo que entenderemos todo lo demás. Si no fuese por ese aspecto al Reino Unido le importaría poco Gibraltar. Gibraltar es una base militar conjunta del Reino Unido y Estados Unidos que deja al margen a España del control de la angostura del Estrecho. Un control sobre la entrada y salida por el Estrecho que llevan de manera meticulosa de manera que hasta los cables que cruzan el fondo del mar pueden ser pinchados fácilmente. Un riesgo añadido ya que se ha convertido desde hace tiempo, además de en un polvorín donde guardan todo tipo de municiones y armamento, en una base de reparaciones de submarinos nucleares tanto del Reino Unido como norteamericanos. No hará falta que les recuerde el accidente del HMS Tireless (año 2000). Además Gibraltar, Ceuta, Melilla, Peñones y Marruecos son vasos comunicantes y cada vez que ocurre algo en Gibraltar las repercusiones en Marruecos son totales como pasó con la ocupación de Perejil (2002) después de los inicios y ruptura de acuerdos entre Reino Unido y España (2000).
Pocos saben la estrecha relación que existe entre Gibraltar, Ceuta, Melilla, País Vasco y Cataluña. Menos saben que España y Reino Unido estuvieron a punto de firmar un acuerdo para la cosoberanía de Gibraltar y que fue José María Aznar, entonces presidente del Gobierno de España, el que se echó atrás cuando el acuerdo estaba muy avanzado y a punto de cerrarse.
Durante la Conferencia Ministerial Euromediterránea de la Unión Europea celebrada en Valencia en abril de 2002 se cerraron los principios básicos del acuerdo solo a la espera del visto bueno de los respectivos jefes de Gobierno para a continuación pasar a redactar el texto. Por cierto, en contraposición a aquella conferencia se celebraba, a la vez y en el mismo lugar, el Encuentro Euromediterráneo de la Izquierda, que pretendía erigirse en foro alternativo a la Conferencia Ministerial con ponencias relativas a la autodeterminación del Sáhara y el caso palestino, y con la participación de eurodiputados socialistas.
Todo aquello no pasó desapercibido para el Reino de Marruecos, que estuvo permanentemente vigilando las negociaciones sobre Gibraltar para apuntarse a algo parecido con Ceuta, Melilla y Peñones, pero con el matiz de que ellos lo harían por imposición; a la fuerza ahorcan.
José María Aznar se negó a última hora a seguir las discusiones sobre el acuerdo de cosoberanía, seguramente por temor a la reacción de Marruecos, País Vasco y Cataluña. La excusa fue «o todo o nada»; y fue nada. Marruecos pediría lo mismo para Peñones, Ceuta y Melilla y los independentistas algo parecido a la cosoberanía como primer paso para su independencia. Así vendría tiempo después el Plan Ibarretxe: «Dejar de ser una Comunidad autónoma para convertirse en un Estado libre asociado» (España Estado confederal).
Lo más grave fue que Aznar no calculó la reacción del Rey de Marruecos que, sin contar con nadie, ni con sus generales, ocupó en el mes de julio de ese año el islote Perejil, dispuesto a seguir presionando sobre los Peñones, Ceuta y Melilla. La reacción española no fue suficiente, quizá hubiese ido a más, pero la intervención, información y seguridades dadas a España por el Secretario de Estado americano, general Colin Powell hizo a Marruecos desistir de su objetivo y las Fuerzas Armadas españolas recuperaron Perejil (con toda clase de garantías).
Perdimos una oportunidad histórica para recuperar el Peñón que, según el acuerdo alcanzado con el Reino Unido y con España dentro de Gibraltar, se revisaría pasados unos años con lo que podría con el tiempo haber pasado a manos españolas.
Aquello fue un error histórico ocultado a la opinión pública. Perdimos la oportunidad de volver a Gibraltar. Perdimos dejar sentada con rotundidad la postura del Gobierno español ante los independentismos e intentos, –por parte de quien fuese desde dentro o fuera– de romper la integridad territorial. En definitiva dejar claro que España era una nación fuerte que no se dejaba intimidar.
Una crisis cerrada en falso que no era la primera por parte de Marruecos ni será la última. Lo mismo para los independentismos cada vez más envalentonados.
Gibraltar fue una cuestión de oportunismo por parte de los separatistas. Mezclar Gibraltar con Ceuta y Melilla es un viejo truco del soberano marroquí que sale a relucir históricamente cuando más le conviene o cuando ve la más mínima grieta en el sistema político español.
Este es el momento. Las actuales negociaciones sobre Gibraltar a raíz del Brexit, lo sucedido con las papeletas por correo en las votaciones en Melilla, unas elecciones con peligrosos resultados en el País Vasco, un independentismo catalán que aprovechará el momento de desaliento político para provocar y agitar la situación, son el caldo de cultivo ideal para que vuelva a aparecer el clima de provocación ya conocido.
No sabemos cómo ni cuándo, pero conviene estar muy atento porque todo lo relacionado con Marruecos últimamente es confuso y lleno de secretismos. Repetirá la vieja historia y en esta ocasión no sabemos cómo ni dónde.
Por muchas vueltas y bajadas al moro que demos solo hay una palpable y cruda realidad con nuestro vecino del sur. El litigio se llama Estrecho de Gibraltar, dominado por las Columnas de Hércules, el peñón de Gibraltar y el monte Hacho, el dominio de la navegación y puente europeo-africano.
Ni Ceuta ni Melilla ni peñones: lo que cuenta es el control del paso marítimo y los pilares del puente que une las orillas, uno anclado en España y robado a España, el polvorín anglosajón, y el otro, el monte Hacho, en una ciudad española, Ceuta.
En definitiva España no cuenta: Estados Unidos, Marruecos y el Reino Unido nos han echado de su control, se han apoderado de aquellas aguas y van a por sus orillas. Más valdría que en lugar de quejarnos y dedicarnos a las retóricas de estrategas de salón trabajásemos en la solución que exige firmeza y postura clara y común, disuasión política y militar con instrucciones adecuadas a nuestra embajada.
El Mediterráneo es una de las claves de la estrategia mundial, el camino a todas partes, a cualquier lugar, donde se ganan o se pierden las guerras y algo aún más importante, donde se consolida la victoria o la derrota. Solo hay que leer la historia de los acontecimientos. Puede que el Pacífico sea la modernidad de los actuales estrategas económicos y gurús del nuevo hombre, pero el catálogo de las naves, las 1186 naves, se reunirán de nuevo en el Mediterráneo, navegarán hacia el Helesponto y Agamenón llevará el mando al ser el de numerosas naves.
La OTAN calla y la Unión Europea dice, pero nunca hace.
EL SAHEL
<<Nos jugamos buena parte del futuro de Europa en África>>. Se repite por Europa y ¡cómo no! en España. Es el lugar donde todos quieren estar y controlar y además el Sahel es el centro mundial del terrorismo y de donde parten todos los flujos migratorios hacia Europa.
Si cualquier escenario de guerra es preocupante el de España no está tan lejano, cada vez más cerca de su frontera estratégica (por tanto de la OTAN si es que Ceuta y Melilla entran dentro de sus planes).
Rusia y Argelia maniobran juntas en sus territorios, en Osetia del Norte o en el desierto argelino: intercambian procedimientos de combate. Se preparan para la guerra. Argelia eleva su presupuesto militar por encima del 100% y alcanzará el próximo año el 12% de su PIB, algo muy sintomático y alarmante. ¿Cómo es posible? En la guerra siempre gana alguien y Argelia recoge los frutos del encarecimiento del gas y del petróleo. Dinero que se traduce en armas y posición de dominio en la zona.
Marruecos también eleva su presupuesto de Defensa hasta el 5% de su PIB y su floreciente industria de Defensa cuenta con el apoyo y visto bueno de los Estados Unidos. La tecnología entre sus retos de futuro. El Sáhara en disputa y a España nadie le consulta; no debería extrañarnos.
La estabilidad de todo el Magreb es clave para España mientras vemos que el nivel de tensión en la zona aumenta de manera exponencial.
Depende de lo que ocurra en Ucrania nos quedaremos en una u otra situación, pero a simple vista ya vemos que el futuro es de una complejidad y riesgo tal, que es urgente armarse y estar preparado para lo que desconocíamos o no queríamos ver: la guerra.
El escenario preparado y a punto de levantarse el telón.
¿Hacia dónde mira con máxima preocupación nuestro más alto Estado Mayor, el llamado Estado Mayor de la Defensa?: al Sahel. Lo que allí ocurra va a tener una repercusión inmediata en España.
Esa franja es un infierno donde gobiernan los diablos. Con la caída de Libia, en su parte sur y en todo lo que rodea esa zona del Sahel, tanto Chad, como Níger, Mali, etc., las más variadas actividades criminales tienen el terreno abonado. Cualquier cosa encuentra allí un puerto de llegada y otro de salida para lo peor: incluso una bomba sucia. Todo cabe dentro de aquel infierno: tráfico de seres humanos, drogas, armamento, tecnología e incertidumbre. En términos estratégicos la zona es una de las claves de la llamada «línea de proyección de estabilidad» a las que se atiende con la finalidad de controlar sus evidentes riesgos para la seguridad. La Unión Europea ha decidido abandonarla, su frontera sur queda amenazada gravemente y más cuando la penetración de Rusia es cada vez mayor y más evidente a través del grupo Wagner ahora denominado África Corps, una compañía de seguridad privada, cuyas reglas de juego son las que ellos imponen sin respeto a legalidad internacional alguna. España sigue allí con grave riesgo y esfuerzo descomunal, pero la zona cada vez está más alejada de la influencia occidental.
No es solo Ucrania lo que está en juego. No nos engañemos. Aquello solo es la punta del iceberg de un mundo muy distinto en el que se asoma «la muerte, devastación y sufrimiento indescriptible» en palabras de Úrsula von der Leyen presidenta de la Comisión Europea.
Nadie es capaz de predecir nada, pero las señales nos avanzan el futuro y no hay mayor evidencia que estudiar el pasado.
No hay un final a la vista. El horizonte está oculto bajo esa espesa niebla de la fricción. Serán dos los que la disipen y se encuentren frente a frente. Uno parece claro el otro está en campaña.
Golpe de Estado a golpe de Estado se va configurando una situación incontrolada e incontrolable. Níger y Gabón se han sumado en 2023 a Mali, Guinea-Conakry, Chad, Sudán y Burkina Faso. Han abandonado la Comunidad de Estados de África Occidental CEAO y han creado el G5 Sahel que caminan hacia su fuerza militar conjunta.
Francia en menos de dos años ha sido expulsada de Mali, Níger y Burkina Faso. La situación de la zona es de desequilibrio absoluto ya que a la falta de gobernanza se unen las sequías e inundaciones y la escasez de alimentos con una de las mayores demografías de la tierra que va en aumento.
Alianza de Estados del Sahel (Burkina-Mali-Níger) tras la amenaza de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) tras el golpe militar de Níger el 26 julio. Los tres Estados se han retirado de la CEDEAO (15 países africanos).
Rusia, China, Estados Unidos, hacen uso de sus ejércitos de mercenarios para posicionarse en el futuro: el Sahel.
África es una estrategia a largo plazo o incluso a medio plazo.
Por cierto les adelanto y espero equivocarme, la misión española en Mali EUTM-MALÍ proporciona al ejército maliense entrenamiento militar y asesoramiento en las cadenas de mando y control, logística, y gestión de recursos humanos, junto con derecho internacional humanitario. En mayo se revisará. Apuesto a que España abandone Mali.
Las nuevas autoridades de Mali cambiaron su política de lucha contra el yihadismo. Sin romper con la UE, dieron entrada a Rusia en la resolución de sus problemas internos. Los mercenarios de Wagner entraron en el país y crearon sus propios batallones de castigo junto a los soldados malienses, participaron en varias matanzas de civiles que crearon una fuerte crisis interna en la misión de la UE.
De hecho, la injerencia rusa provocó que la misión UE quedara en suspenso en abril de 2022. No sin antes dejar en evidencia la división interna europea, como dejó patente el envío de una carta de advertencia al Gobierno de Bamako que fue firmada por los ministros de Exteriores de 16 países de la UE (entre ellos, José Manuel Albares) y que fue rechazada categóricamente por el Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, o la ministra española de Defensa, Margarita Robles.
Desde entonces, la misión de la UE en Mali está agonizando y sin futuro a la vista. De los 22 países que llegaron a aportar tropas ya sólo se mantienen ocho. Del más de un millar de efectivos ya sólo quedan 160. Y de ellos más del 80 por ciento los aporta España, que mantiene 135 militares desplegados en el país africano. Es decir, los otros siete contribuyentes (Portugal, Rumanía, Austria, Finlandia, Hungría, Bélgica y Lituania) suman un total de 25 efectivos.
LA POSICIÓN DE ESPAÑA
Debo decir que mi opinión sobre la posición de España en el contexto geopolítico y geoestratégico actual es única y exclusivamente mía y que no responde a información reservada que yo sepa ya que llevo muchos años alejado de la actividad y solo me alimento de fuentes abiertas y análisis propios fruto de las comparaciones con los grandes tratadistas y con la historia. Si duda hay fuentes abiertas, demasiadas, como son las redes sociales, que en muchas ocasiones desinforman. Para no estar bien informado nada mejor que disponer de mucha información.
España se sitúa en un lugar privilegiado respecto a la geografía de guerra y en mi humilde opinión nunca hemos sabido sacar partido político a esta situación geográfica envidiable y por tanto estratégica. ¿Por qué se creen que el Reino Unido sigue ocupando un trozo de España de manera colonial?
Ya sabe:
-El Sahara. Marruecos. El Sahel. Ceuta. Melilla. Canarias. Gibraltar… ¡Vaya!, mira por donde ahora están negociando la base militar de Gibraltar, su aeropuerto, sus túneles, su armamento ¿nuclear?, sus piratas en sus aguas, sus mentiras sobre la economía de la zona, su contrabando, pero de lo militar nada. Cuando eso es lo verdaderamente importante: una Base Militar Británica en suelo español. ¿Pero no éramos aliados? Ese no es un tema que nos preocupe, que exista una colonia (base militar extranjera) en tierra española. O lo más grave: que no representemos nada ni nada seamos militarmente en esa angostura del Estrecho. Ni en parte alguna.
Paz y tranquilidad para que Gibraltar sea eso, Ceuta y Melilla ya veremos, y…
En fin. Tranquilidad ninguna, ¿paz? Según como se mire.