FRAGATAS MARROQUÍES EN CEUTA. Canal YouTube. General Dávila

Fragatas marroquíes en el asalto a la ciudad de Ceuta. Una invasión organizada. Esta noche a 20:00 horas en Canal https://www.youtube.com/@Gal.Davila/streams

LA HUMILLACIÓN NACIONAL. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El 98 marcó un antes y un después. Ha perdurado en el recuerdo como el «Desastre del 98», aunque prefiero llamarlo la «Humillación Nacional». Cuando sufre el pueblo, sufren la cultura, la milicia y hasta la religión; la historia se encoge y se escribe con sangre.

Empezamos a ser una nación humillada por quienes nos gobiernan. Siempre lo hemos aguantado todo, menos que nos hablen alto. Ahora nos gritan y el corazón está sordo.

El ataque a Ceuta ha sido una humillación que duele profundamente, y volverá a ocurrir antes de lo esperado. Olvidarse de Ceuta y desviar el foco de atención no resolverá el problema. Ha habido un ataque a la integridad territorial de España que se repetirá en cuanto se den las condiciones.

Ahora Marruecos mira hacia otro lado porque su interés se centra en la ONU, donde el 31 de octubre el Consejo de Seguridad votará una resolución sobre el futuro del Sáhara Occidental. España, potencia administradora, parece haber renunciado a desempeñar su papel, aun cuando todo lo que allí ocurra afecta de manera directa a nuestra soberanía. Está en juego el control operativo del espacio aéreo del Sáhara Occidental —administrado desde Canarias—, así como la gestión de sus aguas territoriales y espacios marítimos.

El debate sigue abierto. El pasado 15 de octubre, en la Asamblea General de la ONU, 152 Estados aprobaron una resolución no vinculante para el Consejo de Seguridad que ha generado expectativas tanto en Marruecos como en el Polisario. Satisface las pretensiones de ambas partes, lo cual resulta incompatible. Por un lado, las Naciones Unidas siguen tratando el Sáhara Occidental como una cuestión de descolonización (autodeterminación); por otro, se sigue incluyendo en el texto la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad, que señalaba la propuesta marroquí de «autonomía del Sáhara Occidental» como «la solución más viable».

Hay nervios y agitación diplomática en Washington porque el Consejo debe pronunciarse sobre la prolongación de la MINURSO y fijar la guía política para el próximo año. Todo indica que no habrá sorpresas y que el proceso se prorrogará doce meses más, mientras Marruecos continúa presionando a Estados Unidos e Israel, donde tiene empeñado su futuro.

Eso no significa que Ceuta y Melilla pasen a un segundo plano para Marruecos; ambas conservan la misma importancia en un espacio estratégico de gran alcance que interesa a Estados Unidos, Oriente Medio y Europa: la costa del Sáhara Occidental, el Sahel, Canarias y el estrecho de Gibraltar. Joyas estratégicas.

Los dos territorios de España con menor superficie son los de mayor valor estratégico: Gibraltar y Ceuta. El primero ha sido víctima de un acuerdo que traiciona la integridad territorial de España al entregarlo al Reino Unido para que mantenga allí su base militar, desde la cual, además de proyectar su poderío militar, controla la angostura del Estrecho. Pretenden que Ceuta sea la siguiente claudicación y, a la vista de los recientes acontecimientos, vamos camino de ello. El problema es complejo y responde a intereses diversos. El lugar es codiciado internacionalmente y España está cada día más sola y resulta menos fiable. Hay que recurrir a esa cursilería moderna que afirma que «dato mata relato».

Vamos a los datos. Marruecos ha construido —o está construyendo— tres superpuertos de gran valor estratégico, tanto militar como económico:

  • Tánger Med, situado a la entrada del estrecho de Gibraltar, a unos 15 kilómetros de Ceuta y junto a la base naval de Ksar Sghir, la más importante de su Marina Real.

  • Nador West Med, en pleno Mediterráneo y a menos de 20 kilómetros de Melilla, un megapuerto recién inaugurado que ha dejado en segundo plano a los de Algeciras y Valencia.

  • Dakhla Atlantique, en el Sáhara Occidental, un puerto atlántico de aguas profundas que se inaugurará pronto. Ubicado a unos 40 kilómetros al norte de la ciudad de Dajla (la antigua Villa Cisneros), en el territorio en disputa del Sáhara Occidental, servirá para controlar el comercio marítimo, con dominio sobre el Sahel y las aguas territoriales españolas en Canarias. Una jugada maestra.

A todo esto, Marruecos construye autopistas y ferrocarriles que vertebran el país de norte a sur y de este a oeste, financiados por Estados Unidos y Francia. Incluso la Unión Europea financia infraestructuras vitales, como la «autopista del agua», para garantizar el suministro hídrico en todo su territorio (con proyectos como la «autopista Trump», que parte del sur de Marruecos, se adentra en el Sáhara Occidental y llega hasta el puerto de Dajla, o la citada «autopista del agua», respaldada por la UE con 348 millones de euros).

Por otro lado, habrá que ver en qué queda el acuerdo que ha encendido las alarmas institucionales por el posible «caballo de Troya» que supone la adquisición, por parte de la empresa pública marroquí Marsa Maroc, del 45 % de Boluda Maritime Terminals (BMT, con presencia en los puertos de Vilagarcía, Santander, Sevilla, Las Palmas, Tenerife, La Palma y Lanzarote). Aunque la firma española alega que «por el momento es una participación minoritaria que no otorga, por sí sola, el control de la sociedad ni la capacidad unilateral de desviar tráficos», la preocupación ha saltado de forma muy especial en Canarias.

Tampoco podemos ni debemos olvidar la modernización de las Fuerzas Armadas y de la Marina marroquíes, socio preferente de Estados Unidos y principal comprador de tecnología militar a Israel.

Los datos objetivos nos ayudarán a examinar nuestro futuro con frialdad y con la eficacia necesaria para defender nuestra integridad territorial, sin falsear las hipótesis sobre los riesgos y amenazas que nos acechan.

Porque la pregunta surge de inmediato:

¿Dónde está España?

Situémonos en el observatorio, con el gran angular abierto, para mirar más allá de intereses partidistas. El riesgo es máximo tras los acontecimientos de Ceuta, pues hemos ofrecido la peor imagen posible: una imagen de debilidad no solo política, sino también institucional.

Las infraestructuras y los acuerdos bilaterales son el fiel reflejo del camino hacia el futuro, y el de Marruecos resulta vital para España. Nos han flanqueado por el norte y por el sur, nos han desplazado del control del Estrecho y de los flujos económicos, han suplantado nuestra seguridad y defensa, y la amenaza ha aumentado de forma exponencial. Es cuestión de tiempo, un recurso que Marruecos sabe administrar de manera magistral.

Europa nos mira con recelo. Estados Unidos no duda en señalarnos como poco fiables, con las consiguientes repercusiones económicas. El Ministerio de Defensa se ha convertido en una agencia de viajes para exportar soldados —que no capacidades— y transformar estas en un negocio provisional de desenlace incierto. España ha dejado de ser un socio fiable, a pesar de que el estrecho de Gibraltar siga siendo un enclave de altísimo valor estratégico. Nuestras relaciones militares se basan en un clientelismo económico en materia de armamento, sin consolidarse en los ámbitos clave de la información y la inteligencia militar.

En fin, nada es casual y esta situación viene de lejos. Se lo he resumido en varias ocasiones y entiendo que reiterarlo resulta oportuno para mantenernos alerta ante lo que ocurre en Ceuta y ante riesgos de mayor calado ya que, como sostengo, es demostrable que el enemigo está dentro.

  • 12 de octubre de 2003. Todo empezó aquel año, cuando un aspirante a gobernar España ofendió de manera pública y ostentosa al pueblo estadounidense al no mostrar el debido respeto a su bandera. En el ámbito internacional, no hay afrenta más grave: la bandera representa a toda una nación. José Luis Rodríguez Zapatero no se levantó al paso de la bandera de los Estados Unidos durante el desfile de la Fiesta Nacional de España, un gesto del que hoy sigue presumiendo.

  • 11 de marzo de 2004. Ocurre una de las mayores tragedias de la historia de España: casi doscientos muertos. Al amparo de consignas sobre la verdad y manipulaciones políticas, un pueblo sumiso asistió a los hechos sin llegar a comprender del todo qué ocurrió ni por qué. Llegó entonces la gestión de Irak: sin previo aviso, se ordenó la retirada de las tropas españolas del repliegue pactado con los aliados, generando un grave riesgo para la vida de los propios soldados españoles y de las tropas estadounidenses que debían cubrir su puesto. Resultó humillante para nosotros e imperdonable para ellos.

    Iniciadas las afrentas contra Washington, el señor Zapatero se permitió arengar en Túnez al resto de naciones de la coalición para que abandonaran Irak, dejando en situación de desprotección a los soldados norteamericanos. Las relaciones bilaterales quedaron profundamente deterioradas y el peso internacional de España se redujo al mínimo. A los militares españoles nos costó un enorme esfuerzo recuperar el prestigio perdido en aquella retirada; a día de hoy, dudo que se haya restablecido por completo.

  • 14 de noviembre de 2007. El Gobierno propone al jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Félix Sanz Roldán, como presidente del Comité Militar de la Alianza Atlántica. En su lugar, se elige a un general italiano: el JEMAD español fue eliminado en la primera votación.

  • 23 de marzo de 2009. Zapatero, imbuido de un evidente alejamiento de la realidad diplomática, confía en ser recibido por el presidente estadounidense. Bernardino León (asesor de política exterior) y el general Félix Sanz Roldán viajan a Washington para reunirse con el consejero de Seguridad Nacional, James Jones. Durante la escala en las Azores, reciben la noticia de que la ministra de Defensa, Carme Chacón, acaba de anunciar de forma imprevista la retirada de Kosovo. El perjuicio diplomático es enorme. Washington califica la actitud de España de «profundamente decepcionante» e Italia, al mando de las tropas en la zona, expresa duras críticas por temor a un abandono similar en Bosnia.

  • 15 de mayo de 2019. La Embajada de Estados Unidos en Madrid traslada informalmente a Exteriores su malestar por no haber sido informada de la retirada temporal de la fragata Méndez Núñez del grupo de combate del portaaviones Abraham Lincoln. La decisión, adoptada por Defensa, se comunicó por canales militares sin pasar por la vía diplomática, dejando a oscuras a ambas embajadas.

  • Enero de 2020. Delcy Rodríguez aterriza en el aeropuerto de Barajas. Acogida en la zona VIP por el ministro Ábalos y bajo custodia policial, la vicepresidenta venezolana entra en territorio español violando las sanciones europeas e internacionales. La diplomacia estadounidense exige explicaciones y transmite su protesta oficial por la negativa del Ejecutivo a recibir a Juan Guaidó.

  • Abril de 2020. El astillero público español (Navantia), en alianza con General Dynamics, pierde el contrato de casi seis mil millones de euros para la construcción de una decena de fragatas para la US Navy, adjudicado finalmente al grupo italiano Fincantieri.

  • Declaraciones y rectificaciones internacionales. En noviembre de 2018, Josep Borrell afirma que Estados Unidos logró su integración porque «hicieron la independencia prácticamente sin tener historia», añadiendo que «lo único que habían hecho era matar a cuatro indios». Posteriormente, medios como The New York Times y The Washington Post denuncian que, desde Bruselas, se modificó un informe oficial de la UE para suavizar las acusaciones contra Pekín por campañas de desinformación global.

  • Gasto y compromisos en la OTAN. La contribución militar de España se ha limitado a aportar efectivos a las misiones aliadas. Sin embargo, la OTAN exige el cumplimiento de los compromisos presupuestarios y financieros de defensa, no el mero envío de tropas. La falta de aportación económica y de fiabilidad estratégica genera recelo entre los aliados.

  • Política hacia Israel y deficiencias de defensa. La ruptura de relaciones de suministro y el embargo de armas con Israel han comprometido seriamente las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas españolas. Equipos clave como los misiles Spike LR2, el sistema de lanzacohetes SILAM, las torres del vehículo 8×8, los morteros sobre VAMTAC o los sistemas de inteligencia del Ejército del Aire dependen de tecnología israelí. La cancelación de estos vínculos deja descubiertas vulnerabilidades críticas en la defensa nacional.

Mientras tanto, Ceuta sigue desprotegida. Se ha permitido que la presencia militar y la autoridad del Estado queden en entredicho, vulnerando el deber constitucional primario: garantizar la integridad territorial de la Nación (art. 8.1 de la Constitución Española).

El compromiso jurado por los miembros de las Fuerzas Armadas y la responsabilidad contraída por el presidente del Gobierno exigen lealtad, responsabilidad y la defensa incuestionable de la soberanía. Incumplir estos mandatos exige la depuración de responsabilidades políticas y jurídicas, pues están en juego:

  • La soberanía nacional.

  • La integridad territorial.

  • La unidad de España.

  • La independencia del Estado.

  • El ordenamiento constitucional.

Nuestra prioridad estratégica está en el Sur, no en misiones periféricas. Mientras se desatiende la frontera sur, prosperan el tráfico ilícito, la actuación de mafias e infraestructuras clandestinas que amenazan la seguridad nacional.

Asimismo, la posible cesión de soberanía o condescendencia respecto a Gibraltar debilita irremediablemente el control del Estrecho y la presencia española en el Mediterráneo, cediendo el protagonismo estratégico a Marruecos, el Reino Unido y Estados Unidos.

Tiempo de humillación

Es conocida la historia de Efialtes de Tesalia, quien reveló a los persas el sendero secreto de las Termópilas, permitiendo a las tropas de Jerjes flanquear y masacrar al rey Leónidas y a sus trescientos espartanos. Su nombre quedó inmortalizado como sinónimo de infamia y traición.

Del mismo modo, la alianza griega en Troya estuvo a punto de sucumbir no por incapacidad militar, sino porque sus caudillos antepusieron la búsqueda de la kléos (la gloria personal) al bien común de la empresa.

Priorizar el interés personal o partidista en la acción política conduce inevitablemente al fracaso estratégico. Desatender la defensa nacional y traicionar los compromisos internacionales no solo compromete el futuro de la Nación, sino que otorga a sus responsables un juicio histórico indeleble: el mismo que la historia reservó a Efialtes.

El traidor de Europa.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

19 octubre 2026

FUERTES VIRTUDES Y MUCHA “MAÑA” Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

12 de octubre 2026.-Ofrenda floral

Pelayo, era huérfano y como buen hijo de un requeté aragonés del Tercio Carlista Almogávares, siempre llevaba calada la boina colorada con borla amarilla por tratarse de un requeté raso.
A su padre lo mataron los liberales, y por eso encaramado en su viejo caballo, se marchó a guerrear, no sin antes que su madre, verdadera «Margarita» siempre con su boina blanca con su flor bordada a mano y borla amarilla como la de su hijo, le colgara del cuello una medalla de la Virgen del Pilar, a la vez que colocaban en su pecho un «detente» del Sagrado Corazón de Jesús diciéndole:
—¡Maño! No te la quites, que te guardarán de todo peligro.
El baturrico se presentó al capitán que mandaba una partida de carlistas que andaba por aquellos parajes y le dijo:
—Quiero ser como vosotros, y ocupar el puesto de mi padre.
Bueno, le dijo el capitán, tú serás mi cornetín de órdenes.
Tras la muerte del general carlista Zumalakarregui en 1835, los liberales —liderados por el general Baldomero Espartero— tomaron la iniciativa militar.
El fin del conflicto se selló inicialmente con el Abrazo de Vergara, entre Espartero y el general carlista Rafael Maroto. Los sectores más radicales, comandados por Ramón Cabrera en el Maestrazgo, continuaron la resistencia hasta su capitulación y exilio definitivo en 1840.
En esa derrota de los carlistas nuestro cornetín perdió hasta su caballo en la desbandada, y anduvo perdido a salto de mata por aquellas tierras. Días más tarde, vio una luz y pensó que era la señal de los suyos para reunirse; pero se topó con los liberales que se lo llevaron prisionero a Logroño donde entró en «capilla» fuertemente custodiado, con orden de pasarlo por las armas unos días más tarde.
Pero para sus adentros, nuestro «pelayo» no hacía más que repetir:
—Yo no moriré, pues mi madre me dijo que nada me pasaría llevando la medalla de la Virgen del Pilar, y…¡una madre nunca miente!.
Cuando se lo llevaban para fusilarle, como las esposas le quedaban grandes para sus delgadas muñecas, se escapó y a la carrera se refugió en una casa, hasta que le descubrió la señora de la misma.
El cornetín se puso de rodillas ante ella y le dijo:
—¡Hasta aquí la Virgen del Pilar! ¡Ahora usted, señora!
La buena mujer lo estuvo escondido en su casa, que era nada menos la del comandante de puesto de la guardia civil del pueblo. Al cabo de unos días le contó la historia a su marido, que al ver al chiquillo le dio lástima, Un mes le tuvieron escondido en la casa y al final le quiso meter en las filas liberales como educando de banda, pero…
—Yo no hago traición a don Carlos contestó el zagal.
La Virgen del Pilar , y su señora, me han salvado, pero yo soy maño y mi ideal es siempre el mismo, ¡caiga quien caiga!.
El comandante de puesto le vistió de soldado liberal y como si fuera su asistente, se lo llevó lejos, hasta Torrecilla de Cameros en La Rioja, donde al pasar los años, se casó y vivió de su trabajo de cestero, con los mimbres, cañas y juncos que encontraba en las riberas de los ríos Iregua y Leza, como me contaron la familia de don Práxedes Mateo Sagasta que era de este pueblo y don Manuel Fraga Iribarne que lo visitaba con frecuencia por culpa del Tele Club de Laguna de Cameros.
La creación de este Club, estuvo estrechamente ligada a las políticas del ministerio de Fraga, que impulsado posteriormente por el párroco del pueblo, se convirtió en el epicentro de la vida social de la localidad al instalarse allí el primer receptor de televisión del municipio.
Cuando el cornetín de la guerra carlista contaba 77 primaveras, moría besando la misma medalla que su buena madre le colgó al cuello, cuando tan solo tenía el mocete 14 añicos de su vida.
Esta es la histora de un Pelayo, que destacó por su españolismo y su religiosidad extrema. Hoy dicen que estas cosas ya no ocurren, pero para mí, han existido y existirán siempre, y es que junto a esas fuertes virtudes de ayer, también hoy hay mucha «Maña».

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver
Zaragoza 12 octubre 2026.

Blog: generaldavila.com

LA REGIÓN DE ORENSE. La fragata Mohamed VI, «de pesca» por aguas de Ceuta. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

https://www.laregion.es/opinion/fragata-mohamed-vi-pesca-aguas_1_20261016-4455118.html

La invasión sufrida por Ceuta sigue dando titulares porque nos han mentido desde el inicio. Nada hay peor que ir dando noticias a trozos y hacerlo de manera dispersa, de modo que nadie sepa quién dispara y con qué armas. Ahora ha sido el presidente del Gobierno el que ha saltado dando un titular el Día de la Fiesta Nacional, sin que se sepa qué intencionalidad tiene desvelar, a estas alturas, que buques de guerra marroquíes vigilaban la invasión terrestre de Ceuta y que lo hacían desde aguas territoriales españolas. Solo él sabe a qué responde dar esa noticia y qué réditos espera obtener de ella. Aquí nadie da puntada sin hilo.

Sospechoso es el silencio de la ministra de Defensa, pero, por si acaso, el presidente la lleva de número dos en las listas electorales. Es una buena defensa, aunque de Defensa (con mayúscula) nada haya aprendido durante su etapa ministerial. Ceuta, como hemos comprobado, estaba sin defensa militar y sus soldados vagaron por la ciudad sin que nadie les dejase clara su misión y sus cometidos.

La noticia que ha soltado el señor presidente del Gobierno deja al descubierto el verdadero peligro y la dimensión de lo ocurrido en Ceuta: una operación con todos los síntomas de un planeamiento militar detallado y eficaz. El mejor y más moderno buque de guerra de la Marina Real de Marruecos se plantó en aguas jurisdiccionales españolas mientras nos invadían por tierra. Una maniobra de apoyo naval a la acción terrestre.

Hemos sabido que esto ocurría los días 30 y 31 de julio. España, con su conocida celeridad, mandó un buque de acción marítima (BAM), el Rayo, y una fragata, la Santa María. Llegaron a la zona el día 6 de agosto porque la fragata española, ¡vaya por Dios!, se averió, lo que obligó a relevarla por la Navarra y a transbordar de una a otra a los infantes de marina en el puerto de Ceuta. Desde luego, toda una hazaña, porque nuestras fragatas de la clase F-80 bastante hacen con mantenerse a flote, dada su antigüedad y su estado.

A la fragata y a las patrulleras marroquíes parece que las acompañaban algunos pesqueros, lo que nos hace recordar que, entre las pocas noticias que nos quedan de la invasión de Perejil (2002), aunque sin confirmación por parte de medios militares, se decía que en la zona del islote había pequeñas embarcaciones cargadas con misiles. Vaya usted a saber dónde, porque nadie sabe ni contesta.

Todo queda registrado. España dispone de los medios suficientes para controlar la navegación, ya que, además, debe hacerlo de acuerdo con el Derecho del Mar y los tratados internacionales que regulan el paso por los estrechos.

Lo que ha trascendido es que la tensión entre los buques de guerra debió de ser máxima y que el buen hacer de nuestros marinos logró que la “Mohammed VI” y su compañía se retirasen de las aguas españolas, que Marruecos no reconoce como tales.

En cualquier caso, seguiremos sin confirmación alguna, ya que nuestros militares guardan un escrupuloso silencio y el conjunto de la clase política o no sabe o no quiere saber. Todo hace pensar que la invasión de Ceuta, la violación de la integridad territorial, se ha producido “sin querer queriendo” y que pretenden que miremos hacia otro lado, cuando las noticias, junto con las imágenes que nos llegan, nos dejan sin palabras.

No olviden que “no hay nada oculto que no haya de ser manifestado, ni escondido que no haya de salir a la luz”.

Les voy a dar una pista. En el estrecho de Gibraltar no hay barco, gaviota o golondrina que no sea detectado durante su navegación o vuelo. Todo queda registrado. España dispone de los medios suficientes para controlar la navegación, ya que, además, debe hacerlo de acuerdo con el Derecho del Mar y los tratados internacionales que regulan el paso por los estrechos.

Desvelaré alguno de esos medios. La Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (SASEMAR), adscrita al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a través de la Dirección General de la Marina Mercante, dispone de radares que controlan todo el tráfico desde Algeciras, Ceuta y Tarifa. Los movimientos son detectados por el radar y se conocen todas y cada una de las embarcaciones que, por ley, deben mantener un rumbo fijo, sin demora, y un tráfico rápido e ininterrumpido (tránsito rápido, art. 39 del Convenio del Mar).

Todos los datos quedan registrados y pueden consultarse. ¿Por qué no nos los desvelan? Sabríamos lo que realmente pasó.

Además, existen otros sistemas de control del tráfico, como el Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE) de la Guardia Civil, que controla y vigila el litoral español para detectar, seguir e interceptar barcos y tráficos irregulares en tiempo real, así como otros programas más confidenciales que no voy a desvelar para no dejarlos, como hizo el Gobierno, al descubierto.

¿Qué pasó en Ceuta? Si fue grave más lo será la próxima vez a no ser que se cumpla la palabra del rey: “Creo importante reiterar aquí, alto y claro -aunque no haga falta-, algo que es obvio: que Ceuta y Melilla son una parte irrenunciable de la realidad política y nacional que es España. La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables: son indiscutibles. Y ante cualquier riesgo, nuestra obligación es su defensa y preservación”.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

17 octubre 2026

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

FRAGATAS Y PATRULLERAS MARROQUÍES. General Dávila en prograna 120 minutos de TeleMadrid

INVASIÓN AGUAS TERRITORIALES ESPAÑOLAS EN CEUTA (ADEMÁS DE…) Entrevista al general Dávila en Antena 3

https://www.antena3.com/programas/espejo-publico/noticias/general-rafael-davila-cuenta-protocolo-que-siguio-llegar-reyes-ceuta-quizas-han-hecho-porque-sonido-llegaba-rabat_202610156ad08876bafd3d7363606aa4.html

EL ENCUENTRO: LOS REYES EN CEUTA Y MELILLA. «NO SON NEGOCIABLES». General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

No hubo honores militares. No sonaron las 21 salvas reglamentarias. Su estruendo haría temblar Dar al-Majzén. El Himno Nacional acallado tras los muros. Silencio. El Estrecho escucha tras las cortinas del Mediterráneo y el Atlántico. Es como izar la bandera a media asta.

No hubo frontera que visitar porque un Gobierno desnortado no sabía dónde empezaba España ni dónde terminaba. La historia fragmentada. Un traje de retales.

Mirarlo todo no es la solución, sino verlo todo.

Los Reyes llegan a Ceuta y Melilla después de dos meses de desafío a la integridad territorial de España. El símbolo que representa la unidad de España llega después de un tiempo de angustia. El clamor era: ¡España! ¿Dónde está España? En algún momento, Ceuta se sintió abandonada a su suerte. Allí no llegaban más que ideologías de ruptura, discípulas de Epiménides. Nada peor que el conjunto de la nación caiga en manos de quien inició su gobernanza con el lema «Yo miento». Nada encaja, aunque todo es posible.

Hasta retrasar el viaje de los Reyes con supuestos arreglos de vecindad y dejar el arte de las relaciones exteriores en manos de aficionados.

¡Por fin! España se encuentra con España al otro lado del estrecho de Gibraltar, y las dos visitas se resumen en tres palabras:

«Creo importante reiterar aquí, alto y claro —aunque no haga falta—, algo que es obvio: que Ceuta y Melilla son una parte irrenunciable de la realidad política y nacional que es España. La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables: son indiscutibles. Y ante cualquier riesgo, nuestra obligación es su defensa y preservación».

«No son negociables». Ceuta, Melilla y los peñones, desengáñense Marruecos y su porquero: «No son negociables».

Claro que el Rey lo es de España, y no conviene olvidar la frase completa, que es un aviso a navegantes: «La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables».

Navegantes que también surcaban las aguas territoriales de Ceuta el día de la invasión. La fragata marroquí Mohamed VI, todo un lujo; algún patrullero, junto con algunos barcos de pesca. No sabemos —lo sabremos algún día— si pescaban o pirateaban como aquellos de 2002, cerca de Perejil, armados hasta los dientes. Aquí nadie abre la boca.

Sabemos que hubo «negociaciones diplomáticas».

Pido disculpas por lo que les narro sobre las «negociaciones diplomáticas», pero creo que el ejemplo es esclarecedor y no todo el mundo conoce cómo suelen desarrollarse. Sirva de ejemplo.

Enseguida entenderán su significado y cómo la malsonante palabra alcanza toda su fuerza expresiva leída en su contexto. La narración, en ocasiones, exige literalidad.

En la época en que por el Sáhara Occidental, tan español, patrullaban nuestras queridas tropas nómadas a camello, eran frecuentes los encuentros y desencuentros con las equivalentes fuerzas argelinas de vigilancia de la frontera. Las fronteras eran difuminadas y difíciles de materializar en horizontes inabarcables y paisajes cambiantes, dibujados al gusto del viento y la luz. Todo era igual, pero distinto según el momento y la intención de la mirada. Es tierra de valientes y astutos soldados. El indomable desierto pone a prueba a sus hombres.

Uno de los que salió fortalecido de la contienda en aquella belleza hostil fue un pequeño —solo de estatura— comandante que solía acompañar a camello a sus patrullas por las difuminadas fronteras. El encuentro con las equivalentes fuerzas argelinas era frecuente y se producía dentro de esa cordialidad propia de los hombres del desierto, pero sin fiarse ni de la más mínima brisa.

Se produjo en uno de aquellos encuentros, en la soledad inabarcable, donde todo es nada y nadie.

—Estás en mi tierra. Has cruzado mi frontera.

Que sí, que no. ¿Dónde están las marcas?

—El equivocado eres tú…

Los nervios afloran. El diminuto comandante baja del camello. También el oficial argelino. Frente a frente, se miran sin hostilidad, pero con firmeza. Hay muchos propósitos hostiles que no van acompañados de enemistad en el sentimiento. En asuntos tan delicados como los de las fronteras, los errores que se cometen por complacencia o benignidad son los más perjudiciales. Hay que mantenerse firme, con todas sus consecuencias.

El comandante español parece más pequeño al hundirse en la arena, abriendo ostentosamente las piernas. Se oyen sus palabras en el silencioso desierto. No es necesaria ninguna traducción. Todos entienden aquel idioma.

—Aquí la frontera la marcan mis cojones a modo de perpendículo.

El oficial argelino no entiende muy bien, pero se humilla. Baja la cabeza. Gestos de despedida y… ¡Con Dios…! Aquí no ha pasado nada.

El camello no sufrió avería. No requiere mantenimiento.

Se averió la fragata Santa María, que tuvo que ser sustituida por la Navarra. Un buen amigo que sabe de esto me dice que bastante hace con mantenerse a flote.

El gesto también cuenta en la guerra. La guerra también está hecha de gestos. La de Ceuta la teníamos perdida.

Los Reyes, con su presencia, han desplegado todo un ejército de soluciones que se aventuran difíciles. El planeamiento está hecho. Veremos la ejecución. Los ejércitos están formados y solo hay que seguir al abanderado.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

15 octubre 2026

Blog: generaldavila.com

DÍA DE LA FIESTA NACIONAL. PRIMERO CEUTA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Feliz Día de la Fiesta Nacional, antes llamado Día de la Hispanidad.

Celebramos hoy un día extraño, no por su sentido, sino porque nadie se preocupa de explicar y fomentar el espíritu que encierra esta celebración.

¿Qué celebramos? ¿Por qué el 12 de octubre es el Día de la Fiesta Nacional? ¿Qué significado tiene esta fecha para España y los españoles? ¿Por qué hay un desfile militar? ¿Es el Día de las Fuerzas Armadas?

Un día festivo, un desfile, una recepción y asunto liquidado. Con lógica, el pueblo se pregunta: ¿qué celebramos, el Día de las Fuerzas Armadas?

Los mismos gobiernos de turno se han encargado de dispersar el lenguaje para crear ese caos en el sentir, de manera que no sea a España y a nuestra hermana América a quienes se dedique este día, sino a un sentimiento etéreo y abstracto que nadie sabe muy bien en qué consiste. «Fiesta Nacional» en 1892, «Fiesta de la Raza» en 1918, «Día de la Hispanidad» en 1958, «Día de la Fiesta Nacional de España y de la Hispanidad» en 1981 y, por fin, «Día de la Fiesta Nacional» en 1987. Adiós a la Hispanidad. Ni siquiera se la menciona en la denominación de un día que va más allá y nos lleva a la hermandad que nos conforma como conjunto y comunidad de los pueblos hispanos. España es Hispanidad: «carácter genérico de todos los pueblos de lengua y cultura hispánica», algo que incluso trasciende la lengua para enraizarse en el alma; es el camino que nos lleva más allá.

Espero que algún día este sentimiento sea común, incluso en lugares donde hay partidos cuya razón de ser parece ser la contraria: partir y repartirse España. La nación aún permanece y hoy es su día, el Día de la Fiesta Nacional. Lo será para siempre, a pesar de quienes hoy gozan de privilegios ganados a fuerza de querer romper la nación. Paradoja nacional.

Pero hoy, 12 de octubre de 2026, la celebración es distinta, alejada de la normalidad e incluso más allá de la paradoja nacional a la que nos referíamos. Nuestro pensamiento está, inevitablemente, en ese trozo de España ocupado y asediado que mañana será visitado por SS. MM. los Reyes de España.

Ceuta. Ahí está España y no precisamente de fiesta nacional.

No será esta visita la que marque el final del asedio ni el inicio de la normalidad. Ceuta seguirá en el más absoluto abandono por parte de la idea nacional mientras no terminemos con la fragilidad y el miedo a defenderla y se adopten medidas que la sitúen en las mismas condiciones que cualquier otro territorio español. Ceuta y Melilla no deben estar amenazadas permanentemente por las palabras del rey de Marruecos, de su Gobierno o del majzén. Llegar a esa situación requiere recorrer un largo camino que aún no se ha emprendido, en el que las cesiones no sean la principal forma de negociación, sino en el que la firmeza, la historia y el apoyo internacional demuestren hasta dónde llega España. Ceuta y Melilla no pueden vivir a la espera de una nueva invasión ni llevar una vida expuesta a los intereses del vecino o al capricho del propio Gobierno. Con Ceuta y Melilla amenazadas, no hay celebración que valga más allá de comprobar cómo se trabaja para devolver a nuestras ciudades la tranquilidad y la normalidad que cabe exigir a la nación, materializada en sus instituciones o, dicho de otra manera, en sus poderes. Los juegos con la soberanía o la integridad territorial acaban siempre convirtiéndose en juegos de guerra o de traición.

En expresión taurina, hay que cambiar la seda por el percal.

Porque la invasión de Ceuta es consecuencia del abandono, del olvido, de la descentralización de la seguridad y la defensa, de los juegos entre lo orgánico y lo operativo, de no saber quién manda ni con qué medios cuenta; de pensar que un delegado del Gobierno cree más en su misión que en su partido; de una defensa basada en el miedo a la respuesta. Es consecuencia de la indefensión política, militar y económica. Ceuta y Melilla no son un problema para España, sino víctimas del abandono de una política que oculta intereses espurios.

La visita de SS. MM. los Reyes es necesaria, pero insuficiente.

Es inaceptable la postura del Gobierno que, por boca de su ministro de Justicia, responde a la pregunta de si el presidente del Gobierno acompañará a los Reyes con estas palabras: «El presidente ya ha estado en Ceuta». Un desprecio inasumible. Estar es otra cosa.

Van los Reyes. Una visita necesaria, imprescindible, esperada desesperadamente. Ansiada y, a la vez, intencionadamente retrasada. Pero no es suficiente.

Ceuta y Melilla no son negociables, y mucho menos, chantajeables. Son, en este momento, la proa de España, porque España navega proa al sur, donde están su interés y su futuro. Ese es el camino que la abrió a la Hispanidad, del Mediterráneo al Atlántico, en busca de la hermandad, y donde quedó anclada su historia.

No podemos consentir que Ceuta y Melilla sean víctimas de nuestra debilidad, de una política errática, del abandono de la unidad de España, de nuestra pusilanimidad o de la manipulación de nuestro poder militar y diplomático.

La integridad territorial sigue amenazada y hay que decir: ¡basta!

No debemos volver a la amenaza. Ceuta y Melilla deben ser respetadas y sus fronteras, inviolables. Desde este momento, hay que ponerse manos a la obra y dejar de escudarse en males supuestos o imaginarios.

El Día de la Fiesta Nacional debe entenderse como el día de la hispanidad, de la soberanía y la independencia de España, de la defensa de su integridad territorial y del ordenamiento constitucional.

Fiesta Nacional de España, Día de la Virgen del Pilar Patrona de la Hispanidad y de nuestra gloriosa y honrada Guardia Civil. 

Feliz día, Ceuta. Feliz día, España.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

12 octubre 2026

ELECCIONES. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Marco Tulio Cicerón (Arpino, 3 de enero de 106 a. C-43 a. C.) fue uno de los más grandes retóricos y estilistas de la prosa en latín de la República romana.

Todo es igual que entonces, aunque en nada nos parezcamos. Depende de cada uno, de lo que sepa o ignore. Hay tanta luz sobre cada objeto que somos ciegos.

Los libros son lo más oscuro, con luz propia, suficiente para iluminar sin daño.

Los tengo hasta por las escaleras que conectan un planta con otra y he pisado casualmente uno que me preocupa: El manual de campaña electoral de Cicerón. Mi impresión es que ha sido algo causal y que algo me quieren decir. Tengo buenos amigos al otro lado.

«Quinto saluda a su hermano Marco». No; la cosa no va de hermanos, que podría ser…

Me entretiene hacer una lista de consejos extraídos del pretérito (pluscuamperfecto).

1.-Las apariencias se imponen a las dotes naturales.

Mal empezamos. Allí era aquí ahora. Vale cualquiera que aparente.

¡Adelante! los valientes; incluso para los cobardes vale.

2.-Ser candidato requiere entrenamiento. Habla y entrena ante el espejo. Preparado y a punto tu discurso léeselo al listo y al tonto que a todos te dirigirás.

3.- Pide el voto; no otra cosa. Claro que muchos confunden ser votado con ser aclamado. No busques aplausos, sino votos.

4.-Los jóvenes instruidos dan prestigio. Haz que se interesen y nada mejor que dejar tu discurso abierto.

5.-Desprestigia al adversario. Por dentro y por fuera. Sin pudor. Con verdad y acierto. Son notables -seguro- por sus vicios. Hazlos públicos.

6.-Cuida tu imagen. La tuya y la de la campaña. El escenario, las formas llegan hasta el fondo. Ganes o pierdas hazlo con brillantez.

7.-No olvides que el prestigio público procede en su mayor parte de fuentes domésticas.

8.-Amigos en elecciones: todos. No excluyas a ninguno por sus ideas ni por pretéritas posturas. Todos votan.

9.-Los hombres son llevados a la benevolencia,y a este apoyo electoral, sobre todo por tres cosas: la esperanza, la simpatía, la inclinación de ánimo.

10.-Mediante beneficios muy pequeños las gentes son llevadas a pensar que hay motivo suficiente para dar apoyo electora a alguien.

11.-Que solo vean que tu ves lo que esperaS de cada uno, sabes lo que recibes, recuerdas lo que has recibido.

12.-Fomenta la amistad provechosa sin que parezca que finges conocerles.

13.-La cultura es por todos deseada. Gánate a los que la tienen y a los que creen tenerla. Distingue unos de otros.

14.-Distingue entre los que acuden a saludarte, los que te acompañan y los que te siguen. Trata a cada uno según tu interés.

15.-Todo está lleno de engaño, de zancadillas, de perfidia. Por lo tanto, ten presenta aquello de Epicarno, «los nervios y articulaciones de la sabiduría consisten en no confiar a ciegas».

16.-Lo que no tienes por naturaleza debes fingirlo, de forma que parezcas hacerlo como algo natural.

17.-Comparte, abre de par en par el acceso a ti, día y noche, y no solo en las puertas de tu casa, sino incluso en tu rostro y tu porte, que es la puerta del alma.

18.-Lo que no puedas hacer, niégalo con amabilidad o incluso no lo niegues; lo uno es propio de una buena persona; lo otro de un buen candidato.

19.-La gente es cautivada más por la apariencia y las palabras que por el beneficio en sí y la realidad.

20.-Procura que toda la campaña esté llena de boato, que sea brillante, y esplendorosa, y popular; que tenga una extraordinaria presentación y dignidad.

21.-Debes evitar tropiezos, evitar calumnias, evitar zancadillas; adáptate  a la gran variedad de costumbres, discursos y voluntades.

22.-Señala a los corruptos, a los intermediarios, a los repartidores de dinero, a los que sobornan. Que sepan que tu los observas.

Claro que Cicerón sabía muy bien que en política eso que llamamos «esperanza» es el engaño de los demagogos. Engañar a quien escucha es lo único que funciona. Todo lo que sea hablar con lenguaje político de futuro es robar el presente. Es lo único que tenemos. No lo entreguen así por las buenas.

No seré candidato. El que lo sea que lea, aprenda del pretérito (pluscuamperfecto) y divulgue entre los suyos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

10 octubre 2026

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

LA VISITA DE SS. MM. A CEUTA Y MELILLA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Son días de ¡Por fin!
Empecemos por el peor de ellos.
¡Por fin! Se quiebra la Constitución y España puede romperse y saltar a trozos por el aire con la interpretación de un tribunal no jurisdiccional. El Constitucional.
Puigdemont amnistiado, indultado, elevado a la categoría de héroe independentista. Dar un golpe de Estado es posible. Rentable.

¡Por fin! Elecciones. No se lo crean del todo. Hay un largo recorrido de obstáculos, una pista de fuego. El presidente y su Gobierno están «indignados» porque el Parlamento da la espalda a la calle. Es el grito que dicta: ¡A las barricadas!

Regreso a mis textos de estudio sobre la subversión. Hacerlo es inevitable. Alteración, desorden, rebelión, levantamiento, alzamiento, revuelta, sedición, revolución. ¿Falta alguna?
La primera definición que leo: «Socavar la sociedad, colapso social. La subversión que simula, la que parece no violenta, es la más peligrosa».
Todos los textos marcan fases evolutivas. Es simple teoría, pero sirve para identificarla y mostrar sus peligros.
Textualmente:
• Nivel 1: Subversión en objetivos selectivos, por ejemplo, la industria, las universidades, parlamentos o asambleas y otras instituciones, las editoriales, los medios de comunicación social, etc., cuya finalidad es multiplicar la eficacia de grupos numéricamente pequeños mediante la penetración o infiltración de otros más numerosos que pueden ser empleados en contra de los deseos de la mayoría con fines revolucionarios. Al cabo de algún tiempo se consigue crear un clima de desmoralización y descontento.
• Nivel 2: Violencia política moderada e infracciones de la ley: intimidación de los moderados; marchas violentas de protesta y provocación a las fuerzas de orden público.
• Nivel 3: Gran violencia política; terrorismo, guerra de guerrilla urbana.
• Nivel 4: Colapso general del Estado; anarquía revolucionaria; peligro de guerra civil; posibilidad de golpe de Estado, ya sea por parte revolucionaria ya por parte de quienes desean impedir el golpe revolucionario.
Está a punto de producirse un colapso de la ley y el orden. El rayo fulmina antes de que suene el trueno.

El camino tiene sus objetivos. República. Ruptura de la unidad de España.

¡Por fin! El que ahora nos interesa: Los Reyes irán a Ceuta invadida. A Melilla en riesgo.
Cruzarán el estrecho, amplio de poderes de todo tipo, donde convive lo superficial y las honduras, desde el narcotraficante al yate de lujo; un caos controlado por todos, menos por su propietario.
Ceuta espera desesperadamente.
Los Reyes vienen de la frontera norte de Europa con Rusia, la península de Kola que alberga su mayor arsenal nuclear. Misiles balísticos, la base de submarinos nucleares y la aérea de Olenya.
Los Reyes varían su rumbo del Ártico amenazado, de las aguas frías, al Mediterráneo de aguas calientes. Un giro de 180 grados para, después de presidir el Día de la Fiesta Nacional de España, acudir a la invadida Ceuta en ineludible visita de Estado. De la frontera norte de Europa a la sur, a España. Hablan en el Ministerio de Exteriores, en un lenguaje «estratégico», del «Enfoque 360«, pero en Ceuta queremos oír hablar de integridad territorial, ¿es tan difícil?
Con todos mis respetos institucionales, la visita empieza regular, por no ir más allá y señalar la maldad de los que la han retrasado y que incluso querían evitarla. A punto ha estado.
El Rey no llega tarde. «La puntualidad es la cortesía de los Reyes«. Tarde sería no llegar. Porque además de llegar (sería aconsejable un sencillo acto de izado de bandera en el momento de los honores de llegada), su presencia, como el Rey ha dicho, servirá para normalizar sus visitas sin condicionamientos. Eso es recuperar la soberanía y la integridad territorial. Soy consciente del clamor: ¡Por fin! Lo dice todo.

Solo es necesario ahora que la visita Real sea real y muestren al Rey la verdad de lo ocurrido: los efectos de la invasión, la ocupación de los espacios donde se desarrolla la vida cotidiana, la imposibilidad de hacer una vida medio normal, los temores, el sufrimiento, las casas y campos ocupados, la frontera… ¡y el hospital! La Ceuta del dolor y el sufrimiento durante más de dos meses y que sigue sin solución de cara al futuro. No le pinten al Rey una situación falsa, un cuadro abstracto, inexistente o incomprensible; háganlo con crudo realismo, entren en el corazón de la gente y escuchen a los ceutíes.
Limpiar la playa del Trampolín era necesario, pero mucho antes. ¿Dónde están sus ocupantes? Una visita no es para limpiar, sino para enseñar precisamente lo que está roto y requiere ayuda y reparación. Ceuta está rota. ¿Quién la salvará? ¿Cuál es su futuro?
¿Qué dirá el Rey? Son muchos los anhelos y las incógnitas.
A España llega España simbolizada en su Rey. A un trozo invadido, ocupado, amenazado. Incluso silenciado y engañado por las autoridades y el Gobierno. Demasiados silencios, incógnitas y banalidades.
Es el momento de la verdad. Empezábamos con ¡Por fin!
Terminamos solo con uno, el válido y esperanzador:
¡Por fin!: ¡España!

Habrá que luchar por ella. No será facil.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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8 octubre 2026

7 DE OCTUBRE DE 2026, TRES AÑOS DESPUÉS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El 7 de octubre de 2023 es una fecha inolvidable en el calendario del mundo. El horror, más allá de lo que el ser humano puede soportar, dio paso a descubrir lo que había detrás: una auténtica escuela de terrorismo que atenaza al pueblo palestino. La niebla desaparece y deja al descubierto la matanza de todo un pueblo al que se esclaviza. Pretenden dominar por el terror una zona de alto valor histórico y, ahora, un enclave que podría ser tierra fértil donde la semilla de la cultura, de la modernidad y de la riqueza dé sus frutos y se reparta entre todos. Beneficios sin luchas y en libertad. Solo son necesarias la paz y la convivencia y, hasta ahora, eso no ha sido posible por un único protagonista: el terrorismo.

Se cumplen tres años de la matanza que Hamás llevó a cabo contra pacíficos ciudadanos de Israel. La crueldad de los asesinatos es indescriptible, pero es necesario recordarlos. Nunca se ha visto tanta atrocidad y salvajismo en seres humanos. Nada respetaron: ni la vida en marcha ni la vida que estaba por llegar. Nunca. Nadie. No habrá olvido.

Sobran las palabras. Aquella tan nombrada paz que todos queremos.

Sea este el siguiente paso y, mientras llega, no olvidemos el sufrimiento de tantos inocentes entre tanta crueldad. Recordemos a las familias de los muertos y el sufrimiento de tantas víctimas inocentes.

Gaza mira hacia un futuro de respeto y convivencia y debe luchar contra aquellos que utilizan el odio y la venganza como armas de diálogo y que los usan como muros de contención para convertirlos en víctimas de su odio. La paz llegará y es lo que todos deseamos.

El Gobierno de España, ya con el Parlamento disuelto, aprovechó hace un año esta fecha del 7 de octubre para, de manera ofensiva —perversa, inhumana y aberrante—, someter a votación el decreto-ley sobre el embargo de armas a Israel, en una decisión cínica y condenable. Así estamos: indefensos y vulnerables.

Inaceptable.

Recordamos aquella fecha con gran sentimiento y deseos de paz. La guerra llegó desde el Irán de los ayatolás que han venido desplegando una estrategia de largo plazo,  pero cuya derrota vemos ya muy cercana. Será la victoria de todos frente al terror.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

7 octubre 2026

Blog: generaldavila.com

ESPAÑA: OCHO AÑOS ANTE EL ESPEJO. Julio Serrano Carranza Coronel de Aviación (Ret.) Ejército del Aire y del Espacio

Tras la convocatoria de elecciones generales el próximo 29 de noviembre que ha anunciado el presidente del Gobierno este pasado lunes, 5 de octubre después de ocho años de gobierno socialista progresista, permiten y obligan a hacer balance de la gobernanza aplicada por sus ministros. No se trata únicamente de enumerar aciertos y errores de un Ejecutivo, sino de preguntarnos qué lecciones aprendidas puede extraer España y los españoles de la forma en que se nos ha gobernado durante este periodo de tiempo.
Un balance serio no puede limitarse, única y exclusivamente, a las catástrofes naturales o a las situaciones de emergencia, aunque también. Debe contemplar además la economía, las cuentas públicas, los servicios esenciales, la vivienda, la seguridad, las vías de comunicación, las instituciones y la posición internacional de España. Porque gobernar no es solamente aprobar leyes o movilizar recursos, es conseguir resultados beneficiosos para la sociedad.
DE LA PANDEMIA A LAS EMERGENCIAS
La pandemia de COVID-19 del 2020 y años posteriores con casi 140.000 muertes, puso a prueba al Estado como pocas situaciones anteriores. Miles de muertes y familias perdieron a sus seres queridos, quedaron al descubierto carencias de coordinación, información y preparación para una emergencia sanitaria de semejante magnitud. Pero tal vez, lo más penoso, después de las muertes, fue el enriquecimiento vergonzoso de políticos y empresarios a costa de la desgracia de los demás.
Después llegaron la DANA en 2024 en Valencia y otras zonas con 222 fallecidos, el apagón del 2025 y el accidente ferroviario de Adamuz, Córdoba en 2026 con 46 fallecidos.
Son desastres naturales o terribles accidentes que dejan una enseñanza común: España necesita mejorar su capacidad de prevención, coordinación y respuesta ante las emergencias. Se pudieron salvar muchas vidas si hubiese habido una reacción más eficiente y diligente, no solamente con la intervención del personal necesario, sino también con las obras y canalizaciones de mantenimiento pertinentes.
La prevención salva vidas. La improvisación y dejadez puede ponerlas en riesgo. Y en un Estado descentralizado, las competencias no pueden convertirse en un mecanismo para diluir responsabilidades cuando llega una crisis.

DEUDA Y ECONOMÍA COTIDIANA 
España ha crecido y ha creado empleo, datos que legítimamente forman parte del balance que presenta el Gobierno. Pero junto a ellos existe otra realidad: una deuda pública que continúa en niveles muy elevados y un aumento acumulado del coste de la vida.
En junio de 2026, la deuda de las Administraciones Públicas alcanzó 1,763 billones de euros, el 101,4% del PIB. Es cierto que la ratio sobre PIB había descendido respecto al año anterior, pero el volumen absoluto de deuda seguía creciendo. La cuestión no es solamente cuánto debemos. Es también qué margen de maniobra dejamos para afrontar la próxima crisis.
La otra magnitud que percibe directamente la familia es la cesta de la compra, la microeconomía familiar. El ciudadano no compra porcentajes de inflación: compra alimentos, energía y servicios. En casa no se habla de macroeconomía, la economía se mide en las estadísticas y se percibe en el supermercado, en las tiendas y en los servicios.
PRESUPUESTOS: UNA OBLIGACIÓN Y UNA HOJA DE RUTA
Existe además una cuestión institucional que merece atención: los Presupuestos Generales del Estado. El artículo 134 de la Constitución establece que corresponde al Gobierno elaborarlos y presentarlos ante el Congreso en el plazo establecido. Al mismo tiempo, contempla expresamente la prórroga automática cuando los nuevos Presupuestos no son aprobados.
Por tanto, la prórroga es constitucional. Pero no debería confundirse la posibilidad constitucional de prorrogar unos Presupuestos con la conveniencia política de gobernar prolongadamente sin una nueva ley presupuestaria.
Defensa, sanidad, educación, infraestructuras, vivienda, seguridad o política exterior necesitan planificación. Sin una verdadera hoja de ruta presupuestaria resulta más difícil conocer hacia dónde quiere llevar el Gobierno al Estado y el bienestar de todos los españoles.
SANIDAD Y EDUCACIÓN: DOS PILARES FUNDAMENTALES DEL ESTADO DE BIENESTAR
No sería riguroso afirmar simplemente que España «no invierte» en ellos. La cuestión más importante es otra: ¿qué resultados obtiene el ciudadano de los recursos que se destinan a estos servicios?
Las listas de espera, la presión sobre la atención primaria, la falta de determinados profesionales y las diferencias territoriales forman parte de las reclamaciones y del debate sobre la sostenibilidad y calidad del Sistema Nacional de Salud.
Lo mismo ocurre con la educación. Los resultados del informe PISA ofrecen una referencia internacional que obliga a reflexionar. España se situó por debajo de la media de la OCDE en tres materias principales: matemáticas, comprensión lectora y ciencias. A pesar de tener un cuadro de profesores preparados, aunque poco valorados, da la sensación de que, si bien los alumnos pasan por las aulas de nuestros colegios y universidades, sus enseñanzas no calan debidamente en ellos.
No podemos atribuir toda esta responsabilidad a un solo gobierno. Pero sí debemos formular una pregunta: ¿estamos preparando adecuadamente a nuestros jóvenes para la España del futuro? Porque una política pública no se evalúa solamente por los recursos que consume, sino por los resultados que alcanza.
VIVIENDA: EL PROBLEMA DE UNA GENERACIÓN
La vivienda se ha convertido en otra de las grandes preocupaciones nacionales. Precios elevados, alquileres difíciles de asumir y escasez de oferta en las zonas de mayor demanda están retrasando la emancipación de muchos de nuestros jóvenes.
La imagen de la Puerta del Sol colapsada de tiendas de campaña simboliza una realidad que no puede ignorarse. El derecho constitucional a la vivienda no se garantiza únicamente aprobando leyes. Se garantiza consiguiendo que haya viviendas suficientes y accesibles. Eso exige suelo, construcción, seguridad jurídica, agilidad administrativa y un parque suficiente de alquiler. Exige apoyo de las administraciones locales, autonómicas y nacionales, con la debida colaboración y coordinación mutua.
CEUTA: MÁS ALLÁ DE LA INMIGRACIÓN
Ceuta merece un análisis diferente.
La invasión de nuestras fronteras pone de manifiesto nuestras debilidades a la hora de defender nuestra integridad territorial y soberanía nacional. A diferencia de lo expresado por nuestro ejecutivo, parecería que había explotado una grave crisis diplomática entre España y Marruecos, el sibilino vecino del sur.
Poniendo de manifiesto una realidad que Europa ha ido incorporando a su doctrina de seguridad: la instrumentalización de los flujos migratorios como herramienta de presión. Lo que se ha dado en llamar una guerra híbrida y de la denominada zona gris, donde se utilizan instrumentos económicos, diplomáticos, informativos, cibernéticos o flujos migratorios sin alcanzar el umbral de un conflicto armado convencional.
Ceuta es, por tanto, mucho más que una cuestión migratoria. Es una cuestión de seguridad nacional, bienestar de los ceutíes, integridad territorial y soberanía nacional. Y exige inteligencia, anticipación, coordinación diplomática y una respuesta nacional y europea rápida y eficaz. Sin demoras pusilánimes.
INSTITUCIONES Y CONFIANZA
Otro elemento que ha marcado estos años ha sido la sucesión de investigaciones y procedimientos judiciales relacionados con personas del ámbito político, del gobierno e incluso del entorno familiar del presidente.
En otros países con mayor conciencia y valores democráticos, estas situaciones hubiesen bastado para que hubiese habido dimisiones y convocatorias de elecciones generales. Pero existe una cuestión que trasciende cada procedimiento concreto: la confianza de los ciudadanos en las instituciones. La respuesta debe ser siempre transparencia, controles eficaces, independencia judicial y responsabilidades cuando las determine una resolución firme. La calidad de una democracia depende también de la fortaleza de sus instituciones.
ESPAÑA EN EL MUNDO
Finalmente está la dimensión exterior, los asuntos exteriores.
España es miembro de la Unión Europea y de la OTAN, tiene una posición geográfica estratégica, presencia en el Mediterráneo, la frontera sur de Europa con África, además de instalaciones militares de enorme importancia como la base naval de Rota y la base aérea de Morón de la Frontera.
Tiene capacidad para ejercer una influencia internacional superior a la que en ocasiones proyecta. Pero durante estos años se han producido importantes discrepancias con Estados Unidos e Israel, así como debates dentro de la OTAN sobre el esfuerzo de defensa.
La cuestión no es que España haya perdido confianza internacional con una torpe diplomacia, sino sería preguntarse: ¿está España utilizando adecuadamente su posición estratégica para aumentar su influencia y defender sus intereses?
La diplomacia exige principios, pero también capacidad de interlocución. Se puede discrepar de Washington sin destruir puentes. Se puede defender la solución de los dos Estados en Oriente Próximo manteniendo canales de comunicación con todas las partes. Se pueden defender nuestros valores sin convertir cada discrepancia en un enfrentamiento que, encima, nos perjudica económica e industrialmente.
La diplomacia no consiste en enfrentarse e insultar a otros países aliados y amigos, sino respetar sus decisiones y buscar un diálogo de acercamiento.
¿TIENE ESPAÑA LA CAPACIDAD DE GOBERNANZA Y LA VISIÓN ESTRATÉGICA DE UN PAÍS LÍDER EUROPEO?
La respuesta exigiría algo más que una legislatura.
España necesita políticas de Estado continuistas, a largo plazo, en emergencias, defensa, energía, vivienda, inmigración, infraestructuras, educación, sanidad y relaciones exteriores.
Necesita menos improvisación y más planificación. Menos enfrentamiento entre administraciones y más coordinación. Menos política de corto plazo y más visión estratégica de futuro.
Porque las crisis volverán. Habrá otra emergencia sanitaria. Otra DANA. Otra crisis energética. Otra violación de nuestras fronteras. Otra crisis económica. Y continuarán las tensiones geopolíticas.
Por eso, más allá de las etiquetas políticas, la pregunta que debería acompañar a las próximas elecciones es sencilla: ¿Qué España queremos para nosotros y nuestros hijos?
Una España con instituciones fuertes, unas cuentas públicas saneadas y sostenibles, servicios públicos eficaces, fronteras seguras, ciudadanos con oportunidades, unas Fuerzas Armadas adecuadamente dotadas y una diplomacia capaz de defender nuestros intereses, sin torpes enfrentamientos con países aliados y amigos.
Porque la democracia no consiste solamente en votar. Consiste también en exigir que quienes gobiernan rindan cuentas, aprendan de los errores cometidos, que no nos mientan y preparen al país para las crisis que todavía no han llegado, pero que deberán afrontar en un futuro.
Quizá esta sea la principal lección de estos ocho años. No caer en los mismos errores cometidos en esta legislatura. Políticos responsables y preparados con altura de miras. Sin caer en la demagogia y en el insulto fácil al rival político. Que la imagen de España no sea, como en la actualidad, las tiendas de campaña tercermundistas que han invadido nuestra Puerta del Sol y las playas de nuestra querida Ceuta.
Los políticos, no dejan de ser representantes del pueblo soberano elegidos democráticamente por él. De ahí que, el espejito mágico de la política nacional sea el fiel reflejo del voto de cada uno de los ciudadanos que, en conciencia, desean lo mejor para España y para sus conciudadanos, con el íntimo orgullo de sentirse españoles. Todo lo demás, vendrá por añadidura.

Julio Serrano Carranza
Coronel de Aviación (Ret.)
Ejército del Aire y del Espacio