DÍA DE LA FIESTA NACIONAL. PRIMERO CEUTA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Feliz Día de la Fiesta Nacional, antes llamado Día de la Hispanidad.

Celebramos hoy un día extraño, no por su sentido, sino porque nadie se preocupa de explicar y fomentar el espíritu que encierra esta celebración.

¿Qué celebramos? ¿Por qué el 12 de octubre es el Día de la Fiesta Nacional? ¿Qué significado tiene esta fecha para España y los españoles? ¿Por qué hay un desfile militar? ¿Es el Día de las Fuerzas Armadas?

Un día festivo, un desfile, una recepción y asunto liquidado. Con lógica, el pueblo se pregunta: ¿qué celebramos, el Día de las Fuerzas Armadas?

Los mismos gobiernos de turno se han encargado de dispersar el lenguaje para crear ese caos en el sentir, de manera que no sea a España y a nuestra hermana América a quienes se dedique este día, sino a un sentimiento etéreo y abstracto que nadie sabe muy bien en qué consiste. «Fiesta Nacional» en 1892, «Fiesta de la Raza» en 1918, «Día de la Hispanidad» en 1958, «Día de la Fiesta Nacional de España y de la Hispanidad» en 1981 y, por fin, «Día de la Fiesta Nacional» en 1987. Adiós a la Hispanidad. Ni siquiera se la menciona en la denominación de un día que va más allá y nos lleva a la hermandad que nos conforma como conjunto y comunidad de los pueblos hispanos. España es Hispanidad: «carácter genérico de todos los pueblos de lengua y cultura hispánica», algo que incluso trasciende la lengua para enraizarse en el alma; es el camino que nos lleva más allá.

Espero que algún día este sentimiento sea común, incluso en lugares donde hay partidos cuya razón de ser parece ser la contraria: partir y repartirse España. La nación aún permanece y hoy es su día, el Día de la Fiesta Nacional. Lo será para siempre, a pesar de quienes hoy gozan de privilegios ganados a fuerza de querer romper la nación. Paradoja nacional.

Pero hoy, 12 de octubre de 2026, la celebración es distinta, alejada de la normalidad e incluso más allá de la paradoja nacional a la que nos referíamos. Nuestro pensamiento está, inevitablemente, en ese trozo de España ocupado y asediado que mañana será visitado por SS. MM. los Reyes de España.

Ceuta. Ahí está España y no precisamente de fiesta nacional.

No será esta visita la que marque el final del asedio ni el inicio de la normalidad. Ceuta seguirá en el más absoluto abandono por parte de la idea nacional mientras no terminemos con la fragilidad y el miedo a defenderla y se adopten medidas que la sitúen en las mismas condiciones que cualquier otro territorio español. Ceuta y Melilla no deben estar amenazadas permanentemente por las palabras del rey de Marruecos, de su Gobierno o del majzén. Llegar a esa situación requiere recorrer un largo camino que aún no se ha emprendido, en el que las cesiones no sean la principal forma de negociación, sino en el que la firmeza, la historia y el apoyo internacional demuestren hasta dónde llega España. Ceuta y Melilla no pueden vivir a la espera de una nueva invasión ni llevar una vida expuesta a los intereses del vecino o al capricho del propio Gobierno. Con Ceuta y Melilla amenazadas, no hay celebración que valga más allá de comprobar cómo se trabaja para devolver a nuestras ciudades la tranquilidad y la normalidad que cabe exigir a la nación, materializada en sus instituciones o, dicho de otra manera, en sus poderes. Los juegos con la soberanía o la integridad territorial acaban siempre convirtiéndose en juegos de guerra o de traición.

En expresión taurina, hay que cambiar la seda por el percal.

Porque la invasión de Ceuta es consecuencia del abandono, del olvido, de la descentralización de la seguridad y la defensa, de los juegos entre lo orgánico y lo operativo, de no saber quién manda ni con qué medios cuenta; de pensar que un delegado del Gobierno cree más en su misión que en su partido; de una defensa basada en el miedo a la respuesta. Es consecuencia de la indefensión política, militar y económica. Ceuta y Melilla no son un problema para España, sino víctimas del abandono de una política que oculta intereses espurios.

La visita de SS. MM. los Reyes es necesaria, pero insuficiente.

Es inaceptable la postura del Gobierno que, por boca de su ministro de Justicia, responde a la pregunta de si el presidente del Gobierno acompañará a los Reyes con estas palabras: «El presidente ya ha estado en Ceuta». Un desprecio inasumible. Estar es otra cosa.

Van los Reyes. Una visita necesaria, imprescindible, esperada desesperadamente. Ansiada y, a la vez, intencionadamente retrasada. Pero no es suficiente.

Ceuta y Melilla no son negociables, y mucho menos, chantajeables. Son, en este momento, la proa de España, porque España navega proa al sur, donde están su interés y su futuro. Ese es el camino que la abrió a la Hispanidad, del Mediterráneo al Atlántico, en busca de la hermandad, y donde quedó anclada su historia.

No podemos consentir que Ceuta y Melilla sean víctimas de nuestra debilidad, de una política errática, del abandono de la unidad de España, de nuestra pusilanimidad o de la manipulación de nuestro poder militar y diplomático.

La integridad territorial sigue amenazada y hay que decir: ¡basta!

No debemos volver a la amenaza. Ceuta y Melilla deben ser respetadas y sus fronteras, inviolables. Desde este momento, hay que ponerse manos a la obra y dejar de escudarse en males supuestos o imaginarios.

El Día de la Fiesta Nacional debe entenderse como el día de la hispanidad, de la soberanía y la independencia de España, de la defensa de su integridad territorial y del ordenamiento constitucional.

Fiesta Nacional de España, Día de la Virgen del Pilar Patrona de la Hispanidad y de nuestra gloriosa y honrada Guardia Civil. 

Feliz día, Ceuta. Feliz día, España.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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12 octubre 2026

ELECCIONES. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Marco Tulio Cicerón (Arpino, 3 de enero de 106 a. C-43 a. C.) fue uno de los más grandes retóricos y estilistas de la prosa en latín de la República romana.

Todo es igual que entonces, aunque en nada nos parezcamos. Depende de cada uno, de lo que sepa o ignore. Hay tanta luz sobre cada objeto que somos ciegos.

Los libros son lo más oscuro, con luz propia, suficiente para iluminar sin daño.

Los tengo hasta por las escaleras que conectan un planta con otra y he pisado casualmente uno que me preocupa: El manual de campaña electoral de Cicerón. Mi impresión es que ha sido algo causal y que algo me quieren decir. Tengo buenos amigos al otro lado.

«Quinto saluda a su hermano Marco». No; la cosa no va de hermanos, que podría ser…

Me entretiene hacer una lista de consejos extraídos del pretérito (pluscuamperfecto).

1.-Las apariencias se imponen a las dotes naturales.

Mal empezamos. Allí era aquí ahora. Vale cualquiera que aparente.

¡Adelante! los valientes; incluso para los cobardes vale.

2.-Ser candidato requiere entrenamiento. Habla y entrena ante el espejo. Preparado y a punto tu discurso léeselo al listo y al tonto que a todos te dirigirás.

3.- Pide el voto; no otra cosa. Claro que muchos confunden ser votado con ser aclamado. No busques aplausos, sino votos.

4.-Los jóvenes instruidos dan prestigio. Haz que se interesen y nada mejor que dejar tu discurso abierto.

5.-Desprestigia al adversario. Por dentro y por fuera. Sin pudor. Con verdad y acierto. Son notables -seguro- por sus vicios. Hazlos públicos.

6.-Cuida tu imagen. La tuya y la de la campaña. El escenario, las formas llegan hasta el fondo. Ganes o pierdas hazlo con brillantez.

7.-No olvides que el prestigio público procede en su mayor parte de fuentes domésticas.

8.-Amigos en elecciones: todos. No excluyas a ninguno por sus ideas ni por pretéritas posturas. Todos votan.

9.-Los hombres son llevados a la benevolencia,y a este apoyo electoral, sobre todo por tres cosas: la esperanza, la simpatía, la inclinación de ánimo.

10.-Mediante beneficios muy pequeños las gentes son llevadas a pensar que hay motivo suficiente para dar apoyo electora a alguien.

11.-Que solo vean que tu ves lo que esperaS de cada uno, sabes lo que recibes, recuerdas lo que has recibido.

12.-Fomenta la amistad provechosa sin que parezca que finges conocerles.

13.-La cultura es por todos deseada. Gánate a los que la tienen y a los que creen tenerla. Distingue unos de otros.

14.-Distingue entre los que acuden a saludarte, los que te acompañan y los que te siguen. Trata a cada uno según tu interés.

15.-Todo está lleno de engaño, de zancadillas, de perfidia. Por lo tanto, ten presenta aquello de Epicarno, «los nervios y articulaciones de la sabiduría consisten en no confiar a ciegas».

16.-Lo que no tienes por naturaleza debes fingirlo, de forma que parezcas hacerlo como algo natural.

17.-Comparte, abre de par en par el acceso a ti, día y noche, y no solo en las puertas de tu casa, sino incluso en tu rostro y tu porte, que es la puerta del alma.

18.-Lo que no puedas hacer, niégalo con amabilidad o incluso no lo niegues; lo uno es propio de una buena persona; lo otro de un buen candidato.

19.-La gente es cautivada más por la apariencia y las palabras que por el beneficio en sí y la realidad.

20.-Procura que toda la campaña esté llena de boato, que sea brillante, y esplendorosa, y popular; que tenga una extraordinaria presentación y dignidad.

21.-Debes evitar tropiezos, evitar calumnias, evitar zancadillas; adáptate  a la gran variedad de costumbres, discursos y voluntades.

22.-Señala a los corruptos, a los intermediarios, a los repartidores de dinero, a los que sobornan. Que sepan que tu los observas.

Claro que Cicerón sabía muy bien que en política eso que llamamos «esperanza» es el engaño de los demagogos. Engañar a quien escucha es lo único que funciona. Todo lo que sea hablar con lenguaje político de futuro es robar el presente. Es lo único que tenemos. No lo entreguen así por las buenas.

No seré candidato. El que lo sea que lea, aprenda del pretérito (pluscuamperfecto) y divulgue entre los suyos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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10 octubre 2026

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

LA VISITA DE SS. MM. A CEUTA Y MELILLA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Son días de ¡Por fin!
Empecemos por el peor de ellos.
¡Por fin! Se quiebra la Constitución y España puede romperse y saltar a trozos por el aire con la interpretación de un tribunal no jurisdiccional. El Constitucional.
Puigdemont amnistiado, indultado, elevado a la categoría de héroe independentista. Dar un golpe de Estado es posible. Rentable.

¡Por fin! Elecciones. No se lo crean del todo. Hay un largo recorrido de obstáculos, una pista de fuego. El presidente y su Gobierno están «indignados» porque el Parlamento da la espalda a la calle. Es el grito que dicta: ¡A las barricadas!

Regreso a mis textos de estudio sobre la subversión. Hacerlo es inevitable. Alteración, desorden, rebelión, levantamiento, alzamiento, revuelta, sedición, revolución. ¿Falta alguna?
La primera definición que leo: «Socavar la sociedad, colapso social. La subversión que simula, la que parece no violenta, es la más peligrosa».
Todos los textos marcan fases evolutivas. Es simple teoría, pero sirve para identificarla y mostrar sus peligros.
Textualmente:
• Nivel 1: Subversión en objetivos selectivos, por ejemplo, la industria, las universidades, parlamentos o asambleas y otras instituciones, las editoriales, los medios de comunicación social, etc., cuya finalidad es multiplicar la eficacia de grupos numéricamente pequeños mediante la penetración o infiltración de otros más numerosos que pueden ser empleados en contra de los deseos de la mayoría con fines revolucionarios. Al cabo de algún tiempo se consigue crear un clima de desmoralización y descontento.
• Nivel 2: Violencia política moderada e infracciones de la ley: intimidación de los moderados; marchas violentas de protesta y provocación a las fuerzas de orden público.
• Nivel 3: Gran violencia política; terrorismo, guerra de guerrilla urbana.
• Nivel 4: Colapso general del Estado; anarquía revolucionaria; peligro de guerra civil; posibilidad de golpe de Estado, ya sea por parte revolucionaria ya por parte de quienes desean impedir el golpe revolucionario.
Está a punto de producirse un colapso de la ley y el orden. El rayo fulmina antes de que suene el trueno.

El camino tiene sus objetivos. República. Ruptura de la unidad de España.

¡Por fin! El que ahora nos interesa: Los Reyes irán a Ceuta invadida. A Melilla en riesgo.
Cruzarán el estrecho, amplio de poderes de todo tipo, donde convive lo superficial y las honduras, desde el narcotraficante al yate de lujo; un caos controlado por todos, menos por su propietario.
Ceuta espera desesperadamente.
Los Reyes vienen de la frontera norte de Europa con Rusia, la península de Kola que alberga su mayor arsenal nuclear. Misiles balísticos, la base de submarinos nucleares y la aérea de Olenya.
Los Reyes varían su rumbo del Ártico amenazado, de las aguas frías, al Mediterráneo de aguas calientes. Un giro de 180 grados para, después de presidir el Día de la Fiesta Nacional de España, acudir a la invadida Ceuta en ineludible visita de Estado. De la frontera norte de Europa a la sur, a España. Hablan en el Ministerio de Exteriores, en un lenguaje «estratégico», del «Enfoque 360«, pero en Ceuta queremos oír hablar de integridad territorial, ¿es tan difícil?
Con todos mis respetos institucionales, la visita empieza regular, por no ir más allá y señalar la maldad de los que la han retrasado y que incluso querían evitarla. A punto ha estado.
El Rey no llega tarde. «La puntualidad es la cortesía de los Reyes«. Tarde sería no llegar. Porque además de llegar (sería aconsejable un sencillo acto de izado de bandera en el momento de los honores de llegada), su presencia, como el Rey ha dicho, servirá para normalizar sus visitas sin condicionamientos. Eso es recuperar la soberanía y la integridad territorial. Soy consciente del clamor: ¡Por fin! Lo dice todo.

Solo es necesario ahora que la visita Real sea real y muestren al Rey la verdad de lo ocurrido: los efectos de la invasión, la ocupación de los espacios donde se desarrolla la vida cotidiana, la imposibilidad de hacer una vida medio normal, los temores, el sufrimiento, las casas y campos ocupados, la frontera… ¡y el hospital! La Ceuta del dolor y el sufrimiento durante más de dos meses y que sigue sin solución de cara al futuro. No le pinten al Rey una situación falsa, un cuadro abstracto, inexistente o incomprensible; háganlo con crudo realismo, entren en el corazón de la gente y escuchen a los ceutíes.
Limpiar la playa del Trampolín era necesario, pero mucho antes. ¿Dónde están sus ocupantes? Una visita no es para limpiar, sino para enseñar precisamente lo que está roto y requiere ayuda y reparación. Ceuta está rota. ¿Quién la salvará? ¿Cuál es su futuro?
¿Qué dirá el Rey? Son muchos los anhelos y las incógnitas.
A España llega España simbolizada en su Rey. A un trozo invadido, ocupado, amenazado. Incluso silenciado y engañado por las autoridades y el Gobierno. Demasiados silencios, incógnitas y banalidades.
Es el momento de la verdad. Empezábamos con ¡Por fin!
Terminamos solo con uno, el válido y esperanzador:
¡Por fin!: ¡España!

Habrá que luchar por ella. No será facil.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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8 octubre 2026

7 DE OCTUBRE DE 2026, TRES AÑOS DESPUÉS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El 7 de octubre de 2023 es una fecha inolvidable en el calendario del mundo. El horror, más allá de lo que el ser humano puede soportar, dio paso a descubrir lo que había detrás: una auténtica escuela de terrorismo que atenaza al pueblo palestino. La niebla desaparece y deja al descubierto la matanza de todo un pueblo al que se esclaviza. Pretenden dominar por el terror una zona de alto valor histórico y, ahora, un enclave que podría ser tierra fértil donde la semilla de la cultura, de la modernidad y de la riqueza dé sus frutos y se reparta entre todos. Beneficios sin luchas y en libertad. Solo son necesarias la paz y la convivencia y, hasta ahora, eso no ha sido posible por un único protagonista: el terrorismo.

Se cumplen tres años de la matanza que Hamás llevó a cabo contra pacíficos ciudadanos de Israel. La crueldad de los asesinatos es indescriptible, pero es necesario recordarlos. Nunca se ha visto tanta atrocidad y salvajismo en seres humanos. Nada respetaron: ni la vida en marcha ni la vida que estaba por llegar. Nunca. Nadie. No habrá olvido.

Sobran las palabras. Aquella tan nombrada paz que todos queremos.

Sea este el siguiente paso y, mientras llega, no olvidemos el sufrimiento de tantos inocentes entre tanta crueldad. Recordemos a las familias de los muertos y el sufrimiento de tantas víctimas inocentes.

Gaza mira hacia un futuro de respeto y convivencia y debe luchar contra aquellos que utilizan el odio y la venganza como armas de diálogo y que los usan como muros de contención para convertirlos en víctimas de su odio. La paz llegará y es lo que todos deseamos.

El Gobierno de España, ya con el Parlamento disuelto, aprovechó hace un año esta fecha del 7 de octubre para, de manera ofensiva —perversa, inhumana y aberrante—, someter a votación el decreto-ley sobre el embargo de armas a Israel, en una decisión cínica y condenable. Así estamos: indefensos y vulnerables.

Inaceptable.

Recordamos aquella fecha con gran sentimiento y deseos de paz. La guerra llegó desde el Irán de los ayatolás que han venido desplegando una estrategia de largo plazo,  pero cuya derrota vemos ya muy cercana. Será la victoria de todos frente al terror.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

7 octubre 2026

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ESPAÑA: OCHO AÑOS ANTE EL ESPEJO. Julio Serrano Carranza Coronel de Aviación (Ret.) Ejército del Aire y del Espacio

Tras la convocatoria de elecciones generales el próximo 29 de noviembre que ha anunciado el presidente del Gobierno este pasado lunes, 5 de octubre después de ocho años de gobierno socialista progresista, permiten y obligan a hacer balance de la gobernanza aplicada por sus ministros. No se trata únicamente de enumerar aciertos y errores de un Ejecutivo, sino de preguntarnos qué lecciones aprendidas puede extraer España y los españoles de la forma en que se nos ha gobernado durante este periodo de tiempo.
Un balance serio no puede limitarse, única y exclusivamente, a las catástrofes naturales o a las situaciones de emergencia, aunque también. Debe contemplar además la economía, las cuentas públicas, los servicios esenciales, la vivienda, la seguridad, las vías de comunicación, las instituciones y la posición internacional de España. Porque gobernar no es solamente aprobar leyes o movilizar recursos, es conseguir resultados beneficiosos para la sociedad.
DE LA PANDEMIA A LAS EMERGENCIAS
La pandemia de COVID-19 del 2020 y años posteriores con casi 140.000 muertes, puso a prueba al Estado como pocas situaciones anteriores. Miles de muertes y familias perdieron a sus seres queridos, quedaron al descubierto carencias de coordinación, información y preparación para una emergencia sanitaria de semejante magnitud. Pero tal vez, lo más penoso, después de las muertes, fue el enriquecimiento vergonzoso de políticos y empresarios a costa de la desgracia de los demás.
Después llegaron la DANA en 2024 en Valencia y otras zonas con 222 fallecidos, el apagón del 2025 y el accidente ferroviario de Adamuz, Córdoba en 2026 con 46 fallecidos.
Son desastres naturales o terribles accidentes que dejan una enseñanza común: España necesita mejorar su capacidad de prevención, coordinación y respuesta ante las emergencias. Se pudieron salvar muchas vidas si hubiese habido una reacción más eficiente y diligente, no solamente con la intervención del personal necesario, sino también con las obras y canalizaciones de mantenimiento pertinentes.
La prevención salva vidas. La improvisación y dejadez puede ponerlas en riesgo. Y en un Estado descentralizado, las competencias no pueden convertirse en un mecanismo para diluir responsabilidades cuando llega una crisis.

DEUDA Y ECONOMÍA COTIDIANA 
España ha crecido y ha creado empleo, datos que legítimamente forman parte del balance que presenta el Gobierno. Pero junto a ellos existe otra realidad: una deuda pública que continúa en niveles muy elevados y un aumento acumulado del coste de la vida.
En junio de 2026, la deuda de las Administraciones Públicas alcanzó 1,763 billones de euros, el 101,4% del PIB. Es cierto que la ratio sobre PIB había descendido respecto al año anterior, pero el volumen absoluto de deuda seguía creciendo. La cuestión no es solamente cuánto debemos. Es también qué margen de maniobra dejamos para afrontar la próxima crisis.
La otra magnitud que percibe directamente la familia es la cesta de la compra, la microeconomía familiar. El ciudadano no compra porcentajes de inflación: compra alimentos, energía y servicios. En casa no se habla de macroeconomía, la economía se mide en las estadísticas y se percibe en el supermercado, en las tiendas y en los servicios.
PRESUPUESTOS: UNA OBLIGACIÓN Y UNA HOJA DE RUTA
Existe además una cuestión institucional que merece atención: los Presupuestos Generales del Estado. El artículo 134 de la Constitución establece que corresponde al Gobierno elaborarlos y presentarlos ante el Congreso en el plazo establecido. Al mismo tiempo, contempla expresamente la prórroga automática cuando los nuevos Presupuestos no son aprobados.
Por tanto, la prórroga es constitucional. Pero no debería confundirse la posibilidad constitucional de prorrogar unos Presupuestos con la conveniencia política de gobernar prolongadamente sin una nueva ley presupuestaria.
Defensa, sanidad, educación, infraestructuras, vivienda, seguridad o política exterior necesitan planificación. Sin una verdadera hoja de ruta presupuestaria resulta más difícil conocer hacia dónde quiere llevar el Gobierno al Estado y el bienestar de todos los españoles.
SANIDAD Y EDUCACIÓN: DOS PILARES FUNDAMENTALES DEL ESTADO DE BIENESTAR
No sería riguroso afirmar simplemente que España «no invierte» en ellos. La cuestión más importante es otra: ¿qué resultados obtiene el ciudadano de los recursos que se destinan a estos servicios?
Las listas de espera, la presión sobre la atención primaria, la falta de determinados profesionales y las diferencias territoriales forman parte de las reclamaciones y del debate sobre la sostenibilidad y calidad del Sistema Nacional de Salud.
Lo mismo ocurre con la educación. Los resultados del informe PISA ofrecen una referencia internacional que obliga a reflexionar. España se situó por debajo de la media de la OCDE en tres materias principales: matemáticas, comprensión lectora y ciencias. A pesar de tener un cuadro de profesores preparados, aunque poco valorados, da la sensación de que, si bien los alumnos pasan por las aulas de nuestros colegios y universidades, sus enseñanzas no calan debidamente en ellos.
No podemos atribuir toda esta responsabilidad a un solo gobierno. Pero sí debemos formular una pregunta: ¿estamos preparando adecuadamente a nuestros jóvenes para la España del futuro? Porque una política pública no se evalúa solamente por los recursos que consume, sino por los resultados que alcanza.
VIVIENDA: EL PROBLEMA DE UNA GENERACIÓN
La vivienda se ha convertido en otra de las grandes preocupaciones nacionales. Precios elevados, alquileres difíciles de asumir y escasez de oferta en las zonas de mayor demanda están retrasando la emancipación de muchos de nuestros jóvenes.
La imagen de la Puerta del Sol colapsada de tiendas de campaña simboliza una realidad que no puede ignorarse. El derecho constitucional a la vivienda no se garantiza únicamente aprobando leyes. Se garantiza consiguiendo que haya viviendas suficientes y accesibles. Eso exige suelo, construcción, seguridad jurídica, agilidad administrativa y un parque suficiente de alquiler. Exige apoyo de las administraciones locales, autonómicas y nacionales, con la debida colaboración y coordinación mutua.
CEUTA: MÁS ALLÁ DE LA INMIGRACIÓN
Ceuta merece un análisis diferente.
La invasión de nuestras fronteras pone de manifiesto nuestras debilidades a la hora de defender nuestra integridad territorial y soberanía nacional. A diferencia de lo expresado por nuestro ejecutivo, parecería que había explotado una grave crisis diplomática entre España y Marruecos, el sibilino vecino del sur.
Poniendo de manifiesto una realidad que Europa ha ido incorporando a su doctrina de seguridad: la instrumentalización de los flujos migratorios como herramienta de presión. Lo que se ha dado en llamar una guerra híbrida y de la denominada zona gris, donde se utilizan instrumentos económicos, diplomáticos, informativos, cibernéticos o flujos migratorios sin alcanzar el umbral de un conflicto armado convencional.
Ceuta es, por tanto, mucho más que una cuestión migratoria. Es una cuestión de seguridad nacional, bienestar de los ceutíes, integridad territorial y soberanía nacional. Y exige inteligencia, anticipación, coordinación diplomática y una respuesta nacional y europea rápida y eficaz. Sin demoras pusilánimes.
INSTITUCIONES Y CONFIANZA
Otro elemento que ha marcado estos años ha sido la sucesión de investigaciones y procedimientos judiciales relacionados con personas del ámbito político, del gobierno e incluso del entorno familiar del presidente.
En otros países con mayor conciencia y valores democráticos, estas situaciones hubiesen bastado para que hubiese habido dimisiones y convocatorias de elecciones generales. Pero existe una cuestión que trasciende cada procedimiento concreto: la confianza de los ciudadanos en las instituciones. La respuesta debe ser siempre transparencia, controles eficaces, independencia judicial y responsabilidades cuando las determine una resolución firme. La calidad de una democracia depende también de la fortaleza de sus instituciones.
ESPAÑA EN EL MUNDO
Finalmente está la dimensión exterior, los asuntos exteriores.
España es miembro de la Unión Europea y de la OTAN, tiene una posición geográfica estratégica, presencia en el Mediterráneo, la frontera sur de Europa con África, además de instalaciones militares de enorme importancia como la base naval de Rota y la base aérea de Morón de la Frontera.
Tiene capacidad para ejercer una influencia internacional superior a la que en ocasiones proyecta. Pero durante estos años se han producido importantes discrepancias con Estados Unidos e Israel, así como debates dentro de la OTAN sobre el esfuerzo de defensa.
La cuestión no es que España haya perdido confianza internacional con una torpe diplomacia, sino sería preguntarse: ¿está España utilizando adecuadamente su posición estratégica para aumentar su influencia y defender sus intereses?
La diplomacia exige principios, pero también capacidad de interlocución. Se puede discrepar de Washington sin destruir puentes. Se puede defender la solución de los dos Estados en Oriente Próximo manteniendo canales de comunicación con todas las partes. Se pueden defender nuestros valores sin convertir cada discrepancia en un enfrentamiento que, encima, nos perjudica económica e industrialmente.
La diplomacia no consiste en enfrentarse e insultar a otros países aliados y amigos, sino respetar sus decisiones y buscar un diálogo de acercamiento.
¿TIENE ESPAÑA LA CAPACIDAD DE GOBERNANZA Y LA VISIÓN ESTRATÉGICA DE UN PAÍS LÍDER EUROPEO?
La respuesta exigiría algo más que una legislatura.
España necesita políticas de Estado continuistas, a largo plazo, en emergencias, defensa, energía, vivienda, inmigración, infraestructuras, educación, sanidad y relaciones exteriores.
Necesita menos improvisación y más planificación. Menos enfrentamiento entre administraciones y más coordinación. Menos política de corto plazo y más visión estratégica de futuro.
Porque las crisis volverán. Habrá otra emergencia sanitaria. Otra DANA. Otra crisis energética. Otra violación de nuestras fronteras. Otra crisis económica. Y continuarán las tensiones geopolíticas.
Por eso, más allá de las etiquetas políticas, la pregunta que debería acompañar a las próximas elecciones es sencilla: ¿Qué España queremos para nosotros y nuestros hijos?
Una España con instituciones fuertes, unas cuentas públicas saneadas y sostenibles, servicios públicos eficaces, fronteras seguras, ciudadanos con oportunidades, unas Fuerzas Armadas adecuadamente dotadas y una diplomacia capaz de defender nuestros intereses, sin torpes enfrentamientos con países aliados y amigos.
Porque la democracia no consiste solamente en votar. Consiste también en exigir que quienes gobiernan rindan cuentas, aprendan de los errores cometidos, que no nos mientan y preparen al país para las crisis que todavía no han llegado, pero que deberán afrontar en un futuro.
Quizá esta sea la principal lección de estos ocho años. No caer en los mismos errores cometidos en esta legislatura. Políticos responsables y preparados con altura de miras. Sin caer en la demagogia y en el insulto fácil al rival político. Que la imagen de España no sea, como en la actualidad, las tiendas de campaña tercermundistas que han invadido nuestra Puerta del Sol y las playas de nuestra querida Ceuta.
Los políticos, no dejan de ser representantes del pueblo soberano elegidos democráticamente por él. De ahí que, el espejito mágico de la política nacional sea el fiel reflejo del voto de cada uno de los ciudadanos que, en conciencia, desean lo mejor para España y para sus conciudadanos, con el íntimo orgullo de sentirse españoles. Todo lo demás, vendrá por añadidura.

Julio Serrano Carranza
Coronel de Aviación (Ret.)
Ejército del Aire y del Espacio

Canal YouTube: ESTADO DE LA NACIÓN. ESPAÑA UNA COCTELERA por General Dávila

 

EXAMEN A LA DEFENSA DE ESPAÑA Y LA MISIÓN DE SUS FUERZAS ARMADAS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

¿Hay que defenderse? ¿De quién o de qué hay que hacerlo? ¿Hay enemigo? ¿Hay amenaza? ¿Concreta, virtual o abstracta? ¿Quiénes nos amenazan? ¿Quién nos puede atacar? ¿Uno o muchos?

Mientras no sepamos responder, no podemos pasar a la fase siguiente: ¿cómo defendernos?, ¿con quién contamos para defendernos?, ¿cuánto nos cuesta la Defensa?, ¿tenemos capacidad económica, voluntad de hacerlo?, ¿qué piensa el pueblo de la Defensa?

Demasiadas preguntas sin respuesta. No sé si seríamos capaces de saber en qué condiciones de Defensa estamos. Dudo que el Gobierno quiera saberlo y, si tiene que elegir, siempre escogerá su criterio antes que el de los responsables militares. Dada la variedad de ideologías que en España son protagonistas, con una política nacional de constante enfrentamiento, dar contestación a las preguntas sobre nuestra Defensa es prácticamente imposible. Surge espontáneo: el enemigo está dentro.

Al hablar de Defensa hay que hacerlo de sus protagonistas principales, las Fuerzas Armadas, y analizar su misión, recogida en la Constitución, y sus derivadas. En ella se dice con rotunda claridad lo que deben hacer, cumplir y respetar, que, en definitiva, las constituye en defensoras del fundamento constitucional: la unidad de España. El asombro preocupante nos invade cuando vemos que, en el Parlamento, sede de la soberanía nacional, la mayoría se sostiene apoyada en aquellos que son contrarios a la unidad de España y fueron condenados por dar un golpe de Estado separatista.

Mal empezamos.

Llega el recuerdo socialista: «Primero aprobemos la Constitución y luego ya veremos». Un viejo profesor descubría la trampa.

Leamos detenidamente: «Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional». Constitución: artículo 8.1. Pocos quieren leerlo y menos saben interpretar.

Un detalle que muchos olvidan: la misión encomendada a las Fuerzas Armadas se encuentra en el Título Preliminar de la Constitución y no en el capítulo correspondiente al Gobierno, lo que, de manera clara, tiene una intención que pocos constitucionalistas explican.

No se arma una Fuerza para, desde el centro de la soberanía nacional, alentar o asumir lo contrario a su misión. Dado que la misión constitucional de las Fuerzas Armadas está arrumbada en el viejo desván, porque tenemos una Constitución que no parece fundamentada en la unidad de España (integridad territorial incluida), se abre un verdadero interrogante sobre la Defensa. ¿Habrá que explicarlo?

Constitución: se fundamenta en la unidad de España.

Las Fuerzas Armadas parece ser que solo están y se preparan para atender a los compromisos internacionales por su pertenencia a la OTAN o a la UE. Lejos de España os quiero; dentro, solo bodas, bautizos y emergencias naturales.

La misión de las Fuerzas Armadas parece que se dirige más al Ártico o a Letonia que a Ceuta, por poner un ejemplo.

Fuerzas Armadas desaparecidas en nuestras fronteras. Ataque a la integridad territorial en Ceuta (presidente del Gobierno dixit) y nadie soporta el escudo que pare una invasión. ¿Habrá que recordar aquello de «Vuelve con el escudo o sobre él»?

Todos nos preguntamos cuál es la misión que desempeñan las Fuerzas Armadas en Ceuta, Melilla o el estrecho de Gibraltar. Lo suponemos —o suponíamos—, porque nadie nos lo explica, mientras nuestros soldados esperan también saber cuál es su misión.

¿Han cumplido las Fuerzas Armadas con su deber constitucional? La pregunta es obligada. La respuesta nunca se dará.

Podría ser que en el imaginario colectivo no exista amenaza alguna y durmamos cada día con la enorme convicción de que no es necesaria defensa alguna; estamos muy seguros. En Letonia, Líbano, el Índico, Turquía… Incluso en la frontera de Finlandia. El Ártico nos espera.

Previsión, vigilancia, disuasión. Nadie explica en qué consiste ni cómo lo hacen.

Ver un mapa y hundirse en lo incomprensible… Hablar de lo inexistente.

España es sol (Puerta del Sol), playas y paella.

Empezar así un análisis de la actual situación de la Defensa de España es poco optimista, lo cual no lo aleja de la realidad, como pretendo argumentar. Es necesario saber quién da y qué órdenes se dan.

Partiendo de que las Fuerzas Armadas son el principal elemento de estabilidad institucional subordinado al poder político, clama al cielo cuando los insubordinados son aquellos a los que se debe subordinación.

Un Estado basa su existencia y presencia interior y exterior apoyado en sus Fuerzas Armadas y en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Del Estado, no del partido. Sin la fuerza de la nación no hay justicia ni orden. Las amenazas y los riesgos existen. Los vemos cercanos y ahora vividos en directo. El que avisa resulta ser traidor. Todo al revés.

Porque, guste o no guste, hay amenazas y mucho peligro. No estamos solos; compartimos riesgos con otros países occidentales. Podemos hablar de defensa compartida, pero, en nuestro caso, nos enfrentamos a una muy concreta en soledad. El enemigo está dentro.

No son precisamente los misiles ni la artillería, que también, los que nos amenazan, sino una gama muy extensa que abarca desde la metáfora de los «hombrecillos verdes» a nuestros propios rencores y enfrentamientos.

Los riesgos vienen por antiguos odios, revividos incluso hacia nuestros aliados, aunque parece que confiamos en que, en el momento decisivo, sean ellos los que cojan el fusil.

Si abren ustedes un mapa, costumbre muy sana, y se sitúan en el centro de la Península, pronto verán que somos parte de Europa, pero en unas brazadas nos situaríamos en África, donde deberíamos defender la frontera, tan europea como española.

También observaríamos que nuestra ruta abierta es Iberoamérica y que, camino hacia tierras hermanas, tenemos el gran portaviones de Canarias.

En nosotros confluyen Europa, África y América, un fenómeno propio que nos da una personalidad geoestratégica que no valoramos lo suficiente. Somos custodios importantes del Atlántico y del Mediterráneo. Todo ello, junto a la pertenencia a organizaciones internacionales de seguridad y defensa, principalmente por el principio de defensa colectiva, debería obligarnos a una continua revisión de los procedimientos militares más convenientes, comprobar nuestras capacidades de respuesta y las técnicas de combate, basado en una firme y constante voluntad de defensa, vista como una necesidad y no como una provocación.

Nuestra meliflua sociedad (también militar), para suavizar el término, introduce el concepto de «guerra híbrida» cuando todo es lo de siempre: imponer la propia voluntad al adversario (estrategia política) y desarmarlo (estrategia militar). Lo de las «armas» es secundario en la guerra moderna, híbrida o extrema; todo juega como si fuesen cañones cuando se trata de algo más simple: voluntad y desarme moral.

¿Qué ha pasado en nuestra frontera sur? ¿Cuál es la conclusión?

Los que se dedican a estas cosas de la Defensa con seriedad, sin ideología ni partidismo, saben muy bien cuál es nuestra amenaza real, la externa y la interna. Son coincidentes en acabar con la soberanía y la integridad territorial. La interna ha sido mencionada al comienzo.

Al hablar de la externa nos viene de manera inevitable el recuerdo de la «Marcha Verde» y de las intenciones (no reveladas por ellos ni por España) de la ocupación de Perejil, sin olvidar esas fechas en las que, como un goteo constante, se repite la presión migratoria a modo de «marcha» sobre nuestro territorio.

Marruecos es palabra prohibida en el Palacio de La Moncloa; mentar la bicha. Esperemos que no sea así en nuestros estados mayores y sean conscientes de que el riesgo no es únicamente medible por un balance de fuerzas en el que España supera a Marruecos de manera incuestionable. En la guerra moderna, las comparaciones cuantitativas y cualitativas de los ejércitos no siempre son suficientes. La guerra es el territorio de lo incierto y nunca hay tregua; ni siquiera armisticio. Los militares cada vez cuentan menos en la decisión. Debemos recurrir a nuestros genios estratégicos y recordar que ya en el siglo XVIII uno de los más brillantes dejó escrito: «Los primeros ejércitos de Europa han sido derrotados por un joven al frente de bandas desorganizadas; los hábitos consagrados por el tiempo como principios militares, las reglas de los maestros, han sido holladas y, a despecho de ellas, se ha vencido, se han conquistado naciones en ocho días, se han destruido ejércitos en dos horas, y el arte ha sufrido la misma revolución que la política, la literatura, las ciencias y las costumbres» (Francisco Villamartín. Nociones del Arte Militar).

Nos aturde el sonido de los cañones, los drones cobran protagonismo, pero eso es el simple negocio de siempre, el de las armas, cuando ahora la guerra se hace desde las redacciones, alentadas por el poder de las nuevas energías.

La guerra nunca ha estado tan cerca de los despachos, de la economía que regula la compraventa. Los militares jamás dejaron perder la guerra por decisiones absurdas en el campo de batalla, sino en los despachos. Hoy ni siquiera deciden el objetivo táctico y se limitan a pedir soldados y armas sin saber cuál es su objetivo.

En España se modernizan los ejércitos a base de presupuestos cuyo resultado no da ni para defender una frontera en la que no se ha invertido ni en un despertador que nos avise de que ha llegado el momento, de que la hora se aproxima. Lo exótico está en el Ártico o en enviar los Patriot a Turquía.

Ceuta y Melilla, incluso Canarias, pueden esperar a que llegue esa «sinergia» desplegable. ¿O es mejor prepararse para actuar en la «Franja robótica»?

Todavía no sabemos quién manda. Todos; nadie de uniforme. Ellos solo mandan informes. Castellana dicta lo que en Moncloa deciden y la «Cadena de Mando», puramente militar, se pierde en diferencias ostensibles e irreconciliables entre lo operativo y lo orgánico. Manda quien ni prepara ni organiza. Así, todo poder se difumina en el escalón inicial, en el más alto, y cuando llega la orden al soldado que está en el frente ocurre que el coronel había sido eclipsado, como en el chiste del recordado Eugenio: «El sol en traje de campaña eclipsará al coronel en el gimnasio, ¡y qué pena que eso no suceda todos los días!».

«¿Es el enemigo? ¿Podría usted parar la guerra un momento?». Conteste, porque el enemigo está dentro.

General de División (R.) Rafel Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

5 octubre 2026

GUERRA VIVIL ESPAÑOLA. 90 AÑOS. LA GUERRA EN MADRID. Del libro del General Dávila: «La Guerra Civil en el norte»

Franco había designado al general Fidel Dávila Arrondo, además de Jefe de la Junta Técnica del Estado, General Jefe de Estado Mayor General, lo que le exigió desde un primer momento estar al tanto de la situación de los distintos frentes y de la marcha general de las operaciones. El convencimiento en la España nacional al iniciar octubre de 1936, compartido ya en medios diplomáticos extranjeros y en muchas cancillerías, era la inminente caída de Madrid.
El Gobierno de Burgos tenía tomadas todas las medidas cautelares para hacer frente a los problemas que surgirían desde el momento de su ocupación. Una de ellas, decisión de la Junta de Defensa Nacional, fue dejar nombrado a D. Alberto Alcocer alcalde de Madrid (lo había sido con Primo de Rivera) que conocía bien los problemas de la Capital e incluso estuvo preparando y estudiando las necesidades que tendría la entrada inicial; hasta llegó a promulgarse la orden para la adquisición de camiones destinados a los servicios de limpieza de la capital de España.
Era pues ineludible tener acordado, y así se hizo, un volumen crediticio indispensable para su empleo inmediato y disponer así de los recursos necesarios. Tanto la Banca, como Cámaras, organismos y personalidades representativas del capital en sus diversas calidades pondrían a disposición del Gobierno las aportaciones suficientes para desde el primer instante tener fondos con los que subvenir a tan apremiante necesidad en los primeros días de ocupación de Madrid y localidades circundantes. Por lo que respecta al suministro de víveres para la subsistencia de la población se preveía adoptar medidas para establecer en las localidades más apropiadas por su situación de depósitos en los que se acumulasen los artículos alimenticios que «el desprendimiento y generoso auxilio con el que siempre respondían los pueblos partícipes, encauzando estos depósitos de forma que lograsen estar constituidos por artículos de primera necesidad de fácil y larga conservación».
La opinión del general Dávila respecto al conjunto de las operaciones de guerra, era atender todos los frentes dando prioridad al que en aquellos momentos era el objetivo principal: Madrid. El núcleo del Ejército del Sur podía desarrollar su actuación en forma de cooperación íntima a las fuerzas que marchaban sobre Madrid. El núcleo del Ejército expedicionario que había enlazado con el del Norte podía ser colocado bajo un Mando, y segregar de él un núcleo para la zona Teruel-Huesca, con potencia a desarrollar su misión especial de contención del adversario, y en vistas a un avance ulterior hacia Cataluña. El Ejército del Norte, con potencia adecuada, en Mando único, en acciones a desarrollar en las zonas del Cantábrico y de Aragón. Los servicios de retaguardia unificados a efectos de abastecimientos y de utilización de la industria, velando porque esta no se agotara en el esfuerzo de la guerra, por lo que era preciso una adecuada utilización conjunta mediante medidas administrativas enfocadas en esa dirección. Era todo un plan de Guerra concebido a un futuro que se prometía a más largo plazo del inicialmente previsto.
Desde el primer momento el general Dávila le planteó a Franco su criterio de que por ser diversos los objetivos, requerían esfuerzos independientes en adecuadas autonomías.
La esperanza de la inminente ocupación de Madrid estuvo presente cuando las cuatro columnas que subiendo desde Andalucía, maniobreras y ágiles venían batiendo, con relativa facilidad a las contrarias que solían
encerrarse en poblaciones al quedar rotas sus formaciones.
En un principio desde la Junta de Defensa de Burgos se tuvo como objetivo principal Madrid, con acción directa y rápida, pero Franco quiso primero liberar el Alcázar de Toledo, objetivo de gran valor moral y de gran eco internacional, pero que sin duda supuso un retraso de días, claves para llegar a entrar en Madrid con poca oposición de fuerzas.
El 14 de octubre habían cruzado el río Alberche: el 16 las columnas 1 y 3 a las directas órdenes del Coronel Yagüe ocuparon Valmojado y Casarrubios del Monte; el día 18, la número 2 del teniente coronel Barrón, ocupó Illescas y alcanzó la línea militar Ocaña-Borox. Ya el 6 de noviembre se había llegado a Villaverde, Carabanchel Alto, Ventorro del Cano.
Aplicando el principio de economía de fuerzas y la voluntad de vencer este pequeño Ejército Expedicionario el 15 de noviembre cruzaba el río Manzanares a los pies de Madrid, la Ciudad Universitaria, el Parque del Oeste, consolidada la posición el día 20.
En Madrid 18 unidades inferiores a una brigada cada una, pero fuertemente cohesionadas y mandadas con acierto y arrojo, se enfrentaban a masas en principio sin mandos ni cohesión, pero que recibían día a día importantes elementos de combate en hombres y material de procedencia francesa y rusa.
No cabe duda que hasta esa fecha se contaban como victorias en el bando nacional la del Paso del Estrecho, la unión entre las zonas norte y sur con el enlace de los dos ejércitos y, cómo no, la liberación del Alcázar de Toledo.
En cualquier caso su inferioridad de medios y la carencia de reservas fuertes con potencia de penetración y no tener el flaco sureste protegido, impidió profundizar en Madrid al amparo de la cabeza de puente establecida entre la Ciudad Universitaria y la Casa de Campo el 20 de noviembre.
La irrupción de las Brigadas Internacionales el día 17 con millares de combatientes, el mando de generales rusos y la poderosa aviación, artillería y carros, obligó a tomar la decisión de reorganizar el Ejército.
El teniente general Antonio Barroso y Sánchez-Guerra, Jefe de Operaciones del general Franco durante la guerra, declaraba en ABC el 23/7/1957 que Rusia, en septiembre de 1936, había acordado la urgente organización de una fuerza de choque eficiente que interviniese por sorpresa en la lucha de España para permitir reaccionar al bando Rojo, inclinando la lucha a su favor, enconando así la guerra y haciéndola más larga y sangrienta. El reclutamiento fue acelerado en muchos países por los partidos y entidades inspirados o relacionados con el komintern, pero especialmente en las poblaciones meridionales de Francia, y se constituyó en Albacete un Comité presidido por Andre Marty, del que formaban parte los comunistas italianos Mariano Nicoletti (Giuseppe de Victorio) y Luigi Gallo (Luigi Longo), el alemán Hans (Hans Kable) y otros muchos conocidos por nombres supuestos. El llamado comandante Vidal, organizador técnico de las Brigadas que, en realidad, era un militar francés, fue secundado en su misión por otros jefes militares franceses como el Coronel Vincente y los comandantes Teyss y Dumont, y el mayor belga Van den Bosch. Los mandos subalternos eran ejercidos por veteranos excombatientes de la primera guerra mundial. Los mandos superiores se confiaban a los comunistas. Eran fuerzas de buena calidad combativa. En octubre de 1936 estaba ya constituida en Albacete la XI Brigada Mixta, recayendo su mando en el llamado General Kleber y como Comisario Político Mario Nicoletti, que salió precipitadamente para Madrid a primeros de noviembre. Al salir con tal urgencia dejó su Batallón Garibaldi en Albacete como núcleo base para la siguiente Brigada internacional, la XII Brigada Mixta al mando del General Lukacs y como Comisario Político Luigi Gallo. Pocos días después pusieron en línea, en el mismo frente, a la XII Brigada Mixta, y así sucesivamente fueron organizando las cuatro restantes, con las que quisieron formar un Cuerpo de Ejército reforzado con unidades complementarias. El envío de las Brigadas Internacionales a España fue, en realidad, el primer acto de guerra comunista caliente contra el mundo.
En un estudio publicado en la Revista Ejército nº 200 de septiembre de 1956 el Coronel de Estado Mayor del Servicio Histórico Militar don Juan Priego López, aporta los datos definitivos de los Voluntarios extranjeros a favor de los rojos (Las Brigadas Internacionales). Llegaron a ser seis grandes unidades con los nombres de XI, XII, XIII, XIV, XV y LXXXVI Brigadas Mixtas que con el tiempo llegaron a estar constituidas por batallones de la misma nacionalidad o de nacionalidades afines. La XI, de alemanes; la XII, de italianos; la XIII, de eslavos; la XIV, de franceses y belgas y la XV, de ingleses y norteamericanos. Únicamente la LXXXVI, última en organizarse era más heterogénea.
Nos dice el coronel Priego que «de acuerdo con los diferentes estados de fuerza de dichas unidades que se conservan en el Servicio Histórico Militar el efectivo total de las mismas osciló según las épocas, entre los 30.000 y los 45.000 hombres. La diferencia entre estas cifras y el número total de voluntarios extranjeros reclutados para nutrir tales unidades a lo largo de nuestra guerra, que se ha estimado en 125.000, da la medida de las enormes bajas experimentadas por aquellas unidades en el curso de la lucha, donde fueron empeñadas sistemáticamente como fuerzas de choque, en todas las ocasiones comprometidas para el bando rojo».
Las Brigadas tienen su origen en la reunión celebrada el 26 de julio en Praga por el Comintern y el Profintern. En ella no es solamente significativo el que se decida asignar un fondo de mil millones de francos franceses a la defensa de la causa republicana española, sino sobre todo que sea el Partido Comunista español el encargado, junto con otras organizaciones comunistas, del control de esos fondos. Ro
La concepción inicial era formar con ellas una Gran Unidad tipo Cuerpo de Ejército, para de manera conjunta lanzar un ataque decisivo en dirección Mérida-Badajoz que dejase cortadas definitivamente las comunicaciones entre los ejércitos nacionales norte y sur para después batirlos separadamente. La presión sobre Madrid aceleró sus planes que tuvieron que cambiar para acudir a su defensa empeñando así sus Brigadas a medida que las organizaba. El día 7 de noviembre la XI Brigada tuvo que partir precipitadamente de Albacete hacia Madrid, elevando la moral de los defensores, propensos ya a la rendición o la huida. Fue empleada en el sector más importante de la Casa de Campo defendiendo la penetración por el Puente de los Franceses. Se notó.
A finales del mes de noviembre se intenta el asalto a Madrid por la Ciudad Universitaria, pero ya está la XI Brigada Internacional ocupando posiciones y es reforzada de inmediato por la XII Brigada que se encontraba en Chamartín a la espera de entrar en posición. A pesar de alcanzar algunas posiciones, como el Hospital Clínico y la Moncloa, se suspende definitivamente el ataque frontal dado el elevado número de bajas sufrido. Madrid se ponía difícil y se hacía necesario ampliar el frente intentando dejar el ataque frontal y presionar sobre los flancos del dispositivo de la defensa de la Capital, ahora con nuevas fuerzas y mayor disciplina y orden en la defensa.
Fueron muchos los que murieron por un ideal, respetado siempre, pero en su gran mayoría, como dejó dicho José María Gironella, «no murieron por la República española, que apenas si existía, ahogada por otras fuerzas revolucionarias mejor estructuradas, sino por el comunismo estalinista. […] Fueron unos cuarenta mil y procedían de los más diversos países. Los “padrinos” de la operación que consistió en defender Madrid, a punto de caer en manos de los “nacionales” hablan también por sí solos: por parte española, Federica Montseny, ¡el famoso y también héroe Durruti!, Largo Caballero, la Pasionaria, Líster, uno de los personajes más siniestros de aquella historia. El Campesino, quién más tarde huyó del “paraíso soviético”, el general Miaja, etcétera […]. Hacia Madrid se dirigieron majestuosos blindados rusos y por los cielos de la Ciudad Universitaria surcaron los aviones Katiuska, los Chatos, los Moscas, los biplanos Rasante y Natacha (Las Brigadas Internacionales. José María Gironella. ABC. Tribuna abierta 19-11-1996).
Entrar en Madrid, decía el teniente general Barroso (ABC el 23/7/1957), se hacía muy peligrosa operación porque el ataque muy en punta dejaba los flancos amenazadísimos y no había posibilidad de reiterar esfuerzos, o sea insistir en el empujón. La resistencia del enemigo fue vencida y se llegó a ocupar algunas calles, pero hubiese sido necesario actuar en un frente más amplio y tener los efectivos necesarios para consolidar las posiciones y no entrar en una guerra callejera de enorme desgaste de efectivos e inciertos resultados dada la escasez de tropas con las que se contaba.
La intervención en Madrid fue foco de atención de la prensa extranjera: Le Matin de París (4-11-36) desvelaba que el encargado de la defensa de Madrid era el general ruso Varalick.
Le Petite Gironde el día 6 publicaba nota del Gobierno de Moscú desmintiendo que el general Goriet, agregado militar de la embajada de Rusia en Madrid estuviere encargado de dirigir el aparato rojo de la defensa. Pero en el Parte Oficial de Guerra del Generalísimo del 13 de noviembre, sector Madrid, se informaba de que entre las víctimas del adversario figuraban muchos extranjeros, franceses, belgas y rusos, con órdenes firmadas por un general ruso, y ya el 29 de octubre se había comprobado la existencia de potentes elementos de aviación modelos franceses y rusos.
El Münchner Neuesten Nachrichten del 12 de noviembre reseñó que los rusos que combaten al servicio del gobierno rojo de Madrid son de unos nueve mil hombres, con otros cuatro mil belgas y franceses y trescientos ingleses. Que en la aviación había ciento veinte aviadores rusos, cincuenta franceses y algunos belgas y checos.
L´Expres del 12 de noviembre decía que el número de milicianos que defienden Madrid, es de cincuenta mil, que tenían gases, que pudieron utilizar ya que el Ejército nacional fue provisto de caretas antigases antes de finalizar el año 1936.
Le Jour de 15 de noviembre, noticia desde Constantinopla, de haber pasado durante aquellos días por el Bósforo, barcos rusos, procedentes de Odessa, que habían sido cargados en muelles aislados al público, con material de guerra e iban los barcos dirigidos a España, en donde una División rusa estaba formada de tropas técnicas, cuya organización se desconocía.
Le Figaro de ese día 15, reproducía crónica de su enviado en Madrid, expresiva de que la batalla era dirigida por Rusia.
L´Intransigent del 16, decía que el señor Largo Caballero se mostraba optimista del resultado de la lucha y que decía que la guerra era entonces cuando en realidad empezaba. Ello, aún cuando Le Matin, el día comentaba que los dirigentes marxistas de Madrid estaban dispuestos a la rendición de la capital, pero que los miembros de la CNT querían incendiarla antes de marchar. Que el general ruso Varalick exigía a los milicianos obediencia estricta de las órdenes.
El Daily Herald del día 20, hablaba sobre la existencia de contrabando de armas a los bolcheviques españoles y que las cuatro Brigadas
Internacionales eran de a cuatro mil marxistas cada una.
Madrid supuso una cierta derrota para las fuerzas nacionales que se vieron detenidas frente al objetivo principal. ¿Se había perdido la guerra?
El éxito de la defensa de Madrid se voceaba por sus calles viendo que las más veteranas y aguerridas tropas habían sido detenidas en las puertas de la Capital, pero quedaba en entredicho con la huida a Valencia del Gobierno encabezado por Largo Caballero y sus diferencias con la Junta de Defensa al mando del general Miaja. Ni unos ni otros se ven victoriosos y entre los mandos militares, que conocen la situación, persiste la certeza que es ahora cuando empieza la guerra.
Sin dejar la presión sobre Madrid el objetivo principal de las tropas de Franco iba a modificarse. Por Instrucción reservada fechada en Talavera de la Reina el 18 de noviembre de 1936 el general Mola señala que los refuerzos últimamente recibidos por el enemigo, su mejor encuadramiento por la presencia de oficialidad extranjera, y la paralización en las operaciones que circunstancias de momento imponen en el Sector de Madrid, pueden decidir a nuestros adversarios a intentar una acción sobre la línea de comunicaciones, especialmente en el sector comprendido entre Navalmoral de la Mata y Seseña y más especialmente todavía entre Talavera de la Reina y Toledo, pues están organizando columnas motorizadas en la regiones de Albacete y Ciudad Real. Todo lo expuesto obliga al mando a tomar medidas de precaución, empezando por Talavera que pudiera ser uno de los objetivos más codiciados y más fáciles de conseguir.
En otra Instrucción reservada, de la misma fecha, dice Mola que la resistencia que opone Madrid a ser ocupado, ha demorado la acción en otros frentes que debería haberse iniciado ya; sin embargo, la defensiva que se ordenó no ha sido interpretada bien por algunos mandos. La actividad defensiva no debe interpretarse nunca como absoluta, pues ello no puede conducir a nada práctico. La defensiva ha de ser activa para tener en constante jaque al enemigo.
El 23 de noviembre el Mando da la orden de suspender el ataque frontal a Madrid. Se precisó reorganizar las fuerzas porque era endeble la línea nacional en las alas de sus dispositivos del frente, y la defensiva en el Tajo era débil. Se creó la División Reforzada en Madrid, a las órdenes del general Orgaz, unidad que, en unión de las de Ávila y Soria, quedaron integradas en Cuerpo de Ejército al mando del general Saliquet, con misión de coordinar las operaciones en torno a Madrid. La División Reforzada se organizó en Secciones de Defensa y Fuerzas de Maniobra, estas al mando del general Varela, que siguió dirigiendo las operaciones del flanco izquierdo, reanudadas el 14 de diciembre, con sucesivas ocupaciones de Boadilla del Monte y Villanueva de la Cañada, siendo herido el día 25 por lo que asumió el mando el general Orgaz.
En el mes de enero de 1937 se pretendió romper el frente enemigo desde Pinto a Seseña y forzar el paso del río Jarama entre Vaciamadrid y San Martín de la Vega para alcanzar la línea Alcalá de Henares-Villalvilla-Pozuelo del Rey-Valdilecha-Perales de Tajuña, y así lograr interceptar las comunicaciones de Madrid con Levante y Andalucía. La operación se iba a realizar en tres tiempos y estaba señalada para el 24 de enero, pero el mal tiempo la retrasó al 6 de febrero con éxito; la segunda fase, con previos golpes de mano, se inició el día 11 y cuando el adversario creía que se iba a cercar Madrid se percató de la progresión por Arganda y Alcalá por lo que rectificó su despliegue taponando la brecha y deteniendo desde el día 17 la progresión de las fuerzas de los coroneles Barrón, Sáenz de Buruaga y Asensio, oponiendo 15 Brigadas Mixtas, poderosa aviación, carros y artillería. La dura contraofensiva roja finalizó a finales de febrero en la batalla del Jarama en cuyo balance las fuerzas nacionales lograron adelantar las líneas 15 km,s. apoyando el flanco derecho en el río Jarama e interceptando con fuegos la carretera general de Madrid a Valencia y secundaria del puente de Arganda a Colmenar de Oreja.
En esas fechas el general Franco declaraba al periodista de la agencia francesa Havas que en Madrid no se decidía el resultado de la guerra. «Lucharemos hasta echar de nuestro suelo las malas fuerzas del comunismo. El carácter internacional de nuestra guerra no es obra nuestra. Ni lo hemos querido ni deseado. Libraremos a nuestro país de una ideología que nos es en todos sus puntos extraña. Eso es lo que queremos y solo por eso nos batimos. La amistad que nos muestran algunas naciones es debida a nuestra actitud sin trampa. No tenemos que presentar ninguna reivindicación territorial. Solo deseamos rehacer nuestra patria aplastando el comunismo. Si nuestros ejércitos se benefician de un contado número de técnicos extranjeros, son los españoles los que caen en el frente. Excepto un puñado de voluntarios regularmente enrolados en nuestra Legión, son los españoles los que mueren por su patria. Madrid tiene una gran importancia política, pero no es en Madrid donde se decide el resultado de la guerra. Tomaremos la capital, no la destruiremos. De paso, considere que en la historia del mundo es la primera vez que un asaltante ha designado un barrio para aislar a los no combatientes. Y nunca cayó una bomba en ese barrio. Ganaremos la guerra militarmente, totalmente y en todo el territorio».
GUADALAJARA
Desde el comienzo del alzamiento el valor de la capital de España era indudable a pesar de su abandono y huida a Valencia del Gobierno del Frente Popular desde el mes de noviembre.
Su defensa era la imagen hacia el exterior con la que sustentar su relato y ofrecer un ejemplo de resistencia moral, en la que no participaba ninguno de sus dirigentes. Militarmente era necesario quitarse la presión y descongestionar el frente de Madrid para lo que el desarrolló ofensivas en Teruel, Villareal de Álava y Oviedo.
En el norte las tropas del general Mola seguían expectantes para continuar su avance hacia Bilbao.
Desde el mes de noviembre, todas las confidencias coincidían en que se preparaba una ofensiva seria sobre las líneas nacionales por lo que se reforzaron con vistas a rechazar un ataque contundente con carros de combate ya que así se anunciaba en la información adquirida.
De Bilbao llegaban constantes noticias de la presencia de personal ruso. El 7 de noviembre el Gobierno Vasco dio un banquete a la Embajada Rusa a cuyo frente estaba Josef Tumanov (Cónsul General que la Unión Soviética instaló en Bilbao, siendo Consejero de la Embajada Soviética en Madrid) y Struganov, junto al Agregado Militar, general de Brigada Kirill Ivanovich Janson. Después del almuerzo hubo un desfile de las Columnas de Larrañaga, Meabe y Gudaris, desfilando también 30 tanques.
La Escuadra roja había desaparecido de Bilbao sin saber muy bien las razones, aunque su presencia se incrementó en el Mediterráneo, a pesar de la llegada de barcos con material de guerra para el norte.
Mola mientras tanto atendía simultáneamente el frente de Madrid y el del Norte mientras se quejaba de no tener jefes suficientes hombres en el de Madrid y de desorganización en las columnas: «Todo va manga por hombro», decía a quien le quería oír.
El 30 de noviembre empieza el esperado ataque del Ejército Rojo por Mondragón y Vitoria. Se preparan las reservas que eran dos Compañías de Azpeitia y otras dos en Anzuola.
Se enviaron a Vitoria las fuerzas del coronel Camilo Alonso Vega (habilitado a Coronel sobre la marcha por orden del general Mola).
El general Álvarez Arenas pide reservas con verdadera urgencia para hacer frente al ataque sobre Vitoria, pero el norte está escaso de unidades para sacarlas de línea. La columna de Camilo Alonso Vega acude en su ayuda a pesar de que la línea de Mondragón está sometida a un serio ataque.
A mediados de diciembre empezó el ataque fuerte sobre Nafarrate y Cestafe. El coronel Alonso Vega, de acuerdo con Solchaga, decide contraatacar y el enemigo es arrollado en todo el frente. Si se hubiese contado con reservas suficientes se les podría haber expulsado de todo el frente al quedar muy quebrantados y desmoralizados, pero el problema de Vitoria estaba liquidado. Después de los reconocimientos a vanguardia de Cestafe y Saimendi se llegó hasta los pueblos de Acosta y Elosu recogiendo gran cantidad de material y armamento. Se contabilizan 6.000 bajas entre los rojos y 2.000 en el bando propio. El desgaste ha sido grande dados los pocos efectivos.
Se esperaba al general Mola. Llegó el día 27 de diciembre a Vitoria. Estaba muy dolido del frente de Madrid; lo habían enfocado mal y creía que, con un poco de empuje, se habría entregado. Su comentario era que faltó el mando y tenía que haber retirado a alguno de los jefes de columna.
En aquellos días se le plantea la necesidad de llevar a cabo la operación sobre Bilbao para lo que harían falta más unidades y municiones de artillería. Mola habla con su Estado Mayor sobre la necesidad de plantearle la situación a Franco, pero cree que aún no se ha olvidado de Madrid.
El 24 de diciembre el Ejército Rojo inició la acción enemiga sobre Teruel, por Corbalán y Gea de Albarracín, con la XIII Brigada Internacional que dirigía el titulado general Gómez, seudónimo del comunista alemán Ernst Zaiser, consiguiendo iniciales éxitos, pero quedaron detenidos y ocuparon Gea de Albarracín que se reconquistó en enero de 1937.
Ya en febrero de 1937, entre los días 21 al 26, unos 60.000 milicianos atacaron Oviedo ciudad defendida por el coronel Aranda que superó el ataque.
Finalizada la conquista de Málaga (8 febrero 1937) se proyectó la llamada Batalla de Guadalajara con el fin de atraer las reservas rojas del Centro y que las fuerzas nacionales del sector del Jarama progresasen en dirección a Arganda, Loeches y Alcalá de Henares. Bien planeada fracasó por diversas causas entre las que no se puede obviar el intenso temporal de lluvia y nieve que impidió el apoyo de la aviación y hubo grandes dificultades para el apoyo artillero que hizo que el adversario pudiese enviar sus reservas. Así mismo el movimiento de apoyo entre grandes unidades del despliegue y el contacto que debería efectuarse con las tropas del Jarama exigía una gran coordinación difícil de ejecutar. Las fuerzas legionarias del Corpus Truppe Voluntaire (C.T.V.) compuestas por 4 Divisiones con unos efectivos de unos 35.000 hombres al mando del general Mario Roatta (Mancini) tenían como misión avanzar por la carretera general de Aragón a Guadalajara, y así completar el cerco a Madrid, esbozado en la batalla del Jarama. La maniobra principal se realizaría en dos fases, una de ruptura entre Algora y Almadrones, y otra de explotación por fuerzas motorizadas. Se consideraba fundamental el factor sorpresa para evitar que el enemigo moviese sus reservas, pero después de los primeros días de avance sin detención, el mal tiempo permitió al enemigo reforzarse al no poder actuar la aviación ni la artillería. Las fuerzas italianas detenidas en Brihuega intentaron un relevo de unidades propias, pero se hizo bajo la presión enemiga y una contagiosa desmoralización abandonando posiciones ante los fuertes ataques del enemigo que se evitó en principio replegando unidades sobre la línea Lendaca-Cogollor-Abádenes el 19 de marzo, en donde resistieron hasta el día 23 en que quedaron relevadas por tropas españolas.
A partir de esta operación el mando nacional desistió del ataque a Madrid y trasladó el grueso de sus fuerzas al frente de Vizcaya dejando fortalecido el sector de Madrid.
El 11 de marzo y con motivo de estas operaciones en el sector de Guadalajara, el general Franco requirió la presencia en Salamanca del general Dávila, Jefe de Estado Mayor General, y el día 21 tomaba la decisión de emprender la operación sobre Bilbao, cursando orden al general Mola, Jefe del Ejército del Norte.
El esfuerzo principal de la guerra iba a volcarse sobre la cornisa cantábrica. Así Guadalajara, en contra de la opinión, que tanto se ha argumentado como un fracaso, sirvió para ganar la guerra. Se entraba en un momento decisivo donde las operaciones iban a tomar una mayor envergadura para lo que se requería una nueva reorganización y evitar diversificar las acciones entreteniendo hombres y material en Teatros de Operaciones no decisivos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 octubre 2026

Mensaje de Su Majestad el Rey, 3 de octubre de 2017. Blog General Dávila

Corona

Mensaje de Su Majestad el Rey
Palacio de La Zarzuela, 3 de octubre de 2017

Buenas noches,
Estamos viviendo momentos muy graves para nuestra vida
democrática. Y en estas circunstancias, quiero dirigirme
directamente a todos los españoles. Todos hemos sido testigos
de los hechos que se han ido produciendo en Cataluña, con la
pretensión final de la Generalitat de que sea proclamada
−ilegalmente−la independencia de Cataluña.
Desde hace ya tiempo, determinadas autoridades de Cataluña,
de una manera reiterada, consciente y deliberada, han venido
incumpliendo la Constitución y su Estatuto de Autonomía, que
es la Ley que reconoce, protege y ampara sus instituciones
históricas y su autogobierno.
Con sus decisiones han vulnerado de manera sistemática las
normas aprobadas legal y legítimamente, demostrando una
deslealtad inadmisible hacia los poderes del Estado. Un Estado
al que, precisamente, esas autoridades representan en
Cataluña.
Han quebrantado los principios democráticos de todo Estado de
Derecho y han socavado la armonía y la convivencia en la
propia sociedad catalana, llegando ─desgraciadamente─ a
dividirla. Hoy la sociedad catalana está fracturada y enfrentada.

-2-
Esas autoridades han menospreciado los afectos y los
sentimientos de solidaridad que han unido y unirán al conjunto
de los españoles; y con su conducta irresponsable incluso
pueden poner en riesgo la estabilidad económica y social de
Cataluña y de toda España.
En definitiva, todo ello ha supuesto la culminación de un
inaceptable intento de apropiación de las instituciones históricas
de Cataluña. Esas autoridades, de una manera clara y rotunda,
se han situado totalmente al margen del derecho y de la
democracia. Han pretendido quebrar la unidad de España y la
soberanía nacional, que es el derecho de todos los españoles a
decidir democráticamente su vida en común.
Por todo ello y ante esta situación de extrema gravedad, que
requiere el firme compromiso de todos con los intereses
generales, es responsabilidad de los legítimos poderes del
Estado asegurar el orden constitucional y el normal
funcionamiento de las instituciones, la vigencia del Estado de
Derecho y el autogobierno de Cataluña, basado en la
Constitución y en su Estatuto de Autonomía.
Hoy quiero, además, transmitir varios mensajes a todos los
españoles, particularmente a los catalanes.

-3-
A los ciudadanos de Cataluña –a todos− quiero reiterarles que
desde hace décadas vivimos en un Estado democrático que
ofrece las vías constitucionales para que cualquier persona
pueda defender sus ideas dentro del respeto a la ley. Porque,
como todos sabemos, sin ese respeto no hay convivencia
democrática posible en paz y libertad, ni en Cataluña, ni en el
resto de España, ni en ningún lugar del mundo. En la España
constitucional y democrática, saben bien que tienen un espacio
de concordia y de encuentro con todos sus conciudadanos.
Sé muy bien que en Cataluña también hay mucha preocupación
y gran inquietud con la conducta de las autoridades
autonómicas. A quienes así lo sienten, les digo que no están
solos, ni lo estarán; que tienen todo el apoyo y la solidaridad
del resto de los españoles, y la garantía absoluta de nuestro
Estado de Derecho en la defensa de su libertad y de sus
derechos.
Y al conjunto de los españoles, que viven con desasosiego y
tristeza estos acontecimientos, les transmito un mensaje de
tranquilidad, de confianza y, también, de esperanza.
Son momentos difíciles, pero los superaremos. Son momentos
muy complejos, pero saldremos adelante. Porque creemos en
nuestro país y nos sentimos orgullosos de lo que somos. Porque

-4-
nuestros principios democráticos son fuertes, son sólidos. Y lo
son porque están basados en el deseo de millones y millones de
españoles de convivir en paz y en libertad. Así hemos ido
construyendo la España de las últimas décadas. Y así debemos
seguir ese camino, con serenidad y con determinación. En ese
camino, en esa España mejor que todos deseamos, estará
también Cataluña.
Termino ya estas palabras, dirigidas a todo el pueblo español,
para subrayar una vez más el firme compromiso de la Corona
con la Constitución y con la democracia, mi entrega al
entendimiento y la concordia entre españoles, y mi compromiso
como Rey con la unidad y la permanencia de España.

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

Publicado en el Diario La Región de Orense por General Dávila

https://www.laregion.es/opinion/reyes-ceuta-melilla_1_20261002-4435848.html

 

Al fin una gran noticia para España, los españoles y los ceutíes. ¡Viva el rey! Dos meses largos para que el rey de España pueda pisar tierra española. Triste es tener que mostrar esta alegría cuando debería ser la normalidad institucional. Repito hasta la saciedad que, cuando decimos que Ceuta debe volver a la normalidad, decimos mal. Ceuta debe volver a una normalidad que no existía ni siquiera antes de la invasión del pasado 30 de julio.

No es normalidad vivir pendientes de una invasión, tener una frontera amenazada, unas relaciones tensas y con permanente riesgo de ruptura. No es normalidad tener que estar dando a diario explicaciones de que Ceuta, Melilla y Canarias son españolas. Esto hay que arreglarlo de una vez por todas. ¿Cómo?

Desde luego, lo de Ceuta y Melilla parte de contar con gente avezada en la negociación y que conozca la historia y las relaciones internacionales a fondo. Pero más importante, si cabe, es contar con verdaderas alianzas internacionales que nos ayuden a mantenernos firmes y fuertes frente a Marruecos y que esta postura sea validada en foros internacionales, más que las intenciones y los poderes del vecino del sur.

¿Habrá concesiones? ¿Se habrá acordado algo a cambio? Permítanme que no sea muy optimista, pero es que todo ayuda a pensar mal

España, a día de hoy, no goza de fuerza internacional y no es fiable, a pesar de lo que nuestro Gobierno se empeña en vendernos. Las relaciones exteriores se basan en los intereses de cada uno, y mientras Marruecos inaugura puertos, aeropuertos y autovías con los apoyos de los Estados Unidos o Francia, se arma hasta los dientes con la tecnología de Israel, nosotros abordamos acuerdos con el Reino Unido para perder definitivamente Gibraltar y el control del estrecho de Gibraltar. Así, poco recorrido tenemos y perderemos hasta la identidad. Que, por cierto, hoy el socio prioritario del Gobierno presumía de su lucha por la independencia de Cataluña. Y si no se le oye, pues cae el Gobierno. ¿Esto es serio?

Así estamos cuando se nos anuncia la visita de los reyes. Seria y necesaria es la visita a Ceuta y Melilla. La más importante del reinado de Felipe VI, sin duda alguna. Veremos las reacciones y las consecuencias. Porque en estas cosas lo mejor es prevenir y no fiarse ni del compañero de pareja.

¿Habrá concesiones? ¿Se habrá acordado algo a cambio? Permítanme que no sea muy optimista, pero es que todo ayuda a pensar mal. El Sáhara nos persigue dando muchos quebraderos de cabeza. Nos puede dar muchos más. Allí, en nuestra antigua Villa Cisneros, ahora Dajla, se inaugurará en breve un superpuerto que dará salida a los países del Sahel y será la puerta de control del Atlántico medio. Marruecos quiere la jurisdicción de las aguas territoriales del Sáhara hasta Monte Tropic y el espacio aéreo. ¿Se lo daremos? ¿A cambio de qué? No renunciará a Ceuta, Melilla y algo más.

España, a día de hoy, tiene Gibraltar entregado al Reino Unido, perdido; Ceuta invadida, y Cataluña por la independencia. Al menos el rey muestra su real voluntad de que se cumpla la Constitución y, por ello, la unidad de España.

Rafael Dávila Álvarez

2 octubre 2026

90 años inicio de la Guerra Civil. LA JUNTA TÉCNICA DEL ESTADO. Del libro «La Guerra Civil en el Norte» del General Dávila.

General Franco y General Dávila

La Ley promulgada en Burgos el 1º de octubre de 1936 (B.O. del día 2) establecía:
«La reestructuración del nuevo Estado español, dentro de los principios nacionalistas, reclama el establecimiento de aquellos órganos administrativos que, prescindiendo de un desarrollo burocrático innecesario, respondan a las características de autoridad, unidad, rapidez y austeridad, tan esenciales para el desenvolvimiento de las diversa actividades del país.
Por ello sin tomar como definitiva la que actualmente se implanta, aunque sea anuncio de la permanente a establecerse, una vez más dominado todo el territorio nacional, dispongo:
Artículo primero. Se crea una Junta Técnica del Estado, que se compondrá de de las siguientes secciones:
Comisión de Hacienda…
Comisión de Justicia…
Comisión de Industria, Comercio y Abastos…
Comisión de Agricultura y Trabajo agrícola…
Comisión de Trabajo…
Comisión de Cultura y Enseñanza…
Comisión de Obras Públicas y Comunicaciones…
Así mismo se creaba el cargo de Gobernador General, una Secretaría de Relaciones Exteriores, con una Sección de Prensa y Propaganda, y una Secretaría General del Jefe del Estado.
La integraban las siguientes personalidades:
Presidente, don Fidel Dávila Arrondo; gobernador general, don Francisco Fermoso Blanco; secretario de Guerra, don Germán Gil Yuste; Hacienda, don Andrés Amado; Justicia, don José Cortes López; Industria, Comercio y Abastos, don Joaquín Bau; Agricultura y Trabajo Agrícola, don Eufemio Olmedo; Trabajo, don Alejandro Gallo y Artacho; Cultura y Enseñanza, don José María Pemán Pemartín, con don Enrique Súñer como vicepresidente; Obras Públicas y Comunicaciones, don Mauro Serret; secretario general del Jefe del Estado, don Nicolás Franco Bahamonde y secretario general de Relaciones Exteriores, don Francisco Serra y Bonastre.
Don Nicolás Franco Bahamonde, como secretario del Jefe del Estado, designó al personal administrativo y por subsecretarios a don Pedro José Carrión y don Manuel Sace; y el Jefe del Estado adscribió a esta Secretaría General al diplomático don José Antonio Sangroniz, quien más adelante asumiría también la misión de introductor de Embajadores.
El 7 de noviembre de 1936 el cargo de gobernador general pasa del señor Fermoso Blanco al general don Luis Valdés Cavanilles.
La Junta Técnica del Estado constituía el Gobierno Central del territorio sometido a la jurisdicción efectiva del Jefe del Estado, pero con exclusión de las facultades atribuidas a la Secretaría de Relaciones Exteriores, dependiente directamente del Jefe del Estado, en la que quedaba integrada la Sección de Prensa y Propaganda, que pasó por orden de 14 de enero de 1937 a ser Delegación para Prensa y Propaganda y quedó adscrita a la Secretaría General del Jefe del Estado, al efecto de dar a conocer el carácter del Movimiento Nacional. También era independiente de la Junta Técnica el Gobernador General, pero en la práctica, con permanente relación con el presidente de la Junta.
En Bruselas funcionó una oficina de propaganda. La organizó don Juan Ventosa y funcionaba desde el 18 de octubre utilizando los servicios de algunos periodistas españoles refugiados en el extranjero con la intención de poner de relieve el verdadero carácter de la lucha y sus consecuencias en orden a la civilización universal.
Ventosa se puso de acuerdo con los señores Quiñones de León, Olano, Zulueta, García Conde y otros, para la mayor difusión de la propaganda en Francia, Inglaterra, Bélgica, Holanda, Suiza, Alemania, Italia y Estados Unidos.
Con periodicidad dependiente del interés informativo remitían a la JTE recortes de los artículos y notas que se publicaban. En enlace con la Junta lo establecía el Conde de los Andes. Este servicio no supuso coste alguno al Gobierno, sufragándose los gastos con donativos voluntarios.
Ya en septiembre el embajador de España en Berlín, don Francisco Agramonte había remitido carta al presidente de la Junta de Defensa para que esta recibiese al señor Alfred-Ingemar Berndt, Subjefe de Prensa del Ministerio de Propaganda del Reich en la que se pide que sea atendido con especial consideración. El señor Berndt se puso a las órdenes de la Junta para llevar a cabo cuanto fuese necesario de propaganda, disponiendo de radio de gran potencia en San Sebastián, posibilidad de filmar películas de propaganda, estableciéndose en España en cuanto se abra la embajada en Madrid.
Los Servicios Informativos de la Frontera Noreste, centralizados en Biarritz por el conde de los Andes y la colaboración de los señores Quiñones de León y José Bertrán Musitu, continuaron con su eficaz rendimiento junto al Servicio de Información Militar (SIM) dirigido por el general D. Salvador Múgica Buhigas.
El funcionamiento de la Junta Técnica presidida por el general Dávila se estructuró como hemos dicho en Comisiones que actuaban como exiguos ministerios; el general Dávila despachaba a diario con cada unos de los presidentes de las Comisiones y los martes tenía señaladas dos horas para recibir al público, con asistencia de un funcionario de su Secretaría para que recogiese el desarrollo de cada entrevista.
Los escasos recursos económicos obligaron a restringir los gastos de la presidencia y Comisiones de manera que nadie recibía más retribución que la que le correspondía por su escalafón en su respectiva profesión en la quedaron en excedencia provisional. Incluso los elementos de locomoción eran exclusivamente de un coche para la Presidencia y el particular del Ayudante-Secretario D. César Sanz-Pastor, para la escolta; en la Secretaría el de matrícula BU 2138, propiedad del Tte. coronel Carroquino; en la Comisión de Industria, Comercio y Abastos, el matrícula B 66064, y el particular del vocal Sr. Betanzos, en la de Agricultura y Trabajo Agrícola, el particular del presidente, BU 2297; en la de Hacienda, el particular del vocal Sr, Huete; en la de Obras Públicas el M 56339. Ese era el total de los disponibles en la Junta hasta bien entrado el año 1937 en el que se incorporaron cinco coches y los particulares de los señores Bau, Sicilia y Remacha.
Exceptuando al Presidente, general Dávila, y el secretario, coronel Federico Montaner, todos los Presidentes de Comisiones, vocales y administrativos eran civiles, entre ingenieros, abogados, profesores, empresarios, funcionarios o similares en sus siete Comisiones que se repartían de la siguiente manera: Ocho vocales en Hacienda; seis en Justicia, nueve en Industria, Comercio y Abastos; diez en Agricultura y Trabajo Agrícola; cuatro en Trabajo; ocho en Cultura y Enseñanza, Ocho en Obras Públicas y Comunicaciones. A ello hay que sumarle la Oficialía mayor, Asesoría Jurídica con tres Abogados del Estado; Archivo, Registro General y Secretaría de la Presidencia de dos personas y cuatro mecanógrafas: Un reducido número de administrativos que era de treinta y cinco. Esa era la composición en número de todo lo que podría denominarse Gobierno del Estado.
El 31 de diciembre de 1936, en menos de tres meses de actuación, la estadística de Decretos-leyes, decretos, eran 32 derivados de la Presidencia de la JTE; 18 estudiados por la Comisión de Hacienda: 11 por la de Justicia; 4 por la de Agricultura; 3 de la de industria y 1 de la de Cultura, más las órdenes de aplicación. También procedentes en su mayoría de esta junta los 91 de la Secretaría General del Jefe del Estado, y, entre ellos, comprendidos a inherentes de las Secretaría de Relaciones Exteriores y la de Guerra. Resultados estadísticos acrecentados en el correr del año 1937 y enero de 1938.
La tramitación de disposiciones legales a aprobar por el Jefe del Estado era la siguiente: Una vez estudiadas en la correspondiente Comisión y dado su Vº Bº por el Presidente de la JTE, la Secretaría de la presidencia cursaba a la Secretaría General del Jefe del Estado el asunto acompañando carta del Presidente al Secretario General don Nicolás Franco al efecto de que recogiese la firma de S.E. y en la misma se enumeraban las aclaraciones que se creían oportunas. El traslado se verificaba por valija oficial, día a día, desde Burgos a Salamanca.
Los trámites de la JTE eran constantes y los temas a tratar ingentes y variados. A eso hay que añadirle la inmensa labor que suponían las entrevistas y atender a la correspondencia, toda interesante, pero se hacía necesario saber extraer el trigo de la paja.
Muchos y variados temas los que se tramitaban a diario en la JTE.
Como ejemplos de diversas y variados temas, y por no alargar el relato, que se trataban exponemos dos por anecdótico uno y de interés general el otro.
—Visita de la Sociedad de matadores de toros y novillos de España que hizo público un comunicado a favor de Franco.
«Reunidos en el Círculo de la Unión, Marcial Lalanda, Manuel Mejías Bienvenida, José Amorós, José Mejías Bienvenida, Francisco Jaime Sánchez el Coquilla, y Antonio Mejías Bienvenida, los cuatro primeros, matadores de toros y los dos últimos de novillos, bajo la presidencia del presidente en propiedad de la Sociedad de matadores de toros y novillos de España, han hecho público un comunicado reconociendo y acatando como Gobierno legítimo a la Junta de Defensa Nacional de Burgos y felicitar y ofrecer la adhesión al Excmo. Sr. D. Francisco Franco por su exaltación a la Jefatura del Estado; y que establecía su domicilio social en Burgos mientras duren las actuales circunstancias».
—D. José Ventosa Calvell, hombre de la Liga Catalana, prestó grandes servicios a la Junta Técnica y estuvo en contacto con el general Dávila para todas las cuestiones administrativas, adquisiciones, relaciones internacionales y contactos de alto nivel (Para información ver Borja de Riquer. JOAN VENTOSA I CALVELL, L’HOME DE LA LLIGA. Universidad Autónoma de Barcelona)
En octubre de 1936 presentó por escrito al general Dávila un informe detallado de enorme interés sobre cómo conducir la Administración general del Estado en esos momentos de guerra. Conocedor al detalle de las circunstancias por las que pasaba el bando nacional, expone con brevedad, pero contundencia su parecer sobre asuntos de tanto calado como la Organización General del Estado (sin escapársele la situación un tanto peculiar desde el mando de Sevilla), la gestión de las importaciones y exportaciones con clara alusión a la importancia de las divisas, la regulación del cambio, el oro robado y depositado en Francia:
«En el momento actual, todas las actividades del Estado han de tener por objeto contribuir, con la mayor eficacia posible, al éxito de la guerra. La organización que se establezca, la orientación que se imprima y las medidas que se adopten han de tener forzosamente un carácter circunstancial y transitorio. Sobre esta base me permito formular las siguientes indicaciones.
Organización general. Creo convendría dar la mayor expedición efectividad a los organismos que ejercen funciones de gobierno, dotándoles de aquel mínimo de medios de actuación que es indispensable. Urge asegurar la unidad de orientación y de acción entre Burgos y Sevilla, que dictan con frecuencia disposiciones contradictorias.
En el orden económico. Creo deben reducirse al mínimo las importaciones que no estén destinadas a las operaciones militares. 1º porque es esencial reservar para las atenciones de la guerra todas las divisas que puedan obtenerse; 2º, porque toda modificación en el régimen de comercio exterior debe ser objeto de trato con otros países para conseguir compensaciones adecuadas. La restricción en las importaciones exige que se vigilen los precios interiores para evitar alzas excesivas. Con objeto de aumentar la cantidad de divisas a disposición del gobierno, debe estimularse la exportación… en primer término los minerales hierro, cobre, plomo, piritas, etc., luego lanas, corcho, etc. En todos los casos los exportadores deben ceder al Estado las divisas contra pesetas al tipo que se fije. Convendría que cuando se establezcan compensaciones con otros países, estos acepten que la compensación por parte de España no consista al menos en gran parte, en minerales u otros artículos de más fácil exportación sino en plátanos de Canarias, aceite, conservas de Galicia, etc.
Creo debe llegarse incluso al dumping para facilitar la exportación de algunos productos industriales o agrícolas; es indispensable organizar inmediatamente una oficina de control de cambios, dictando las disposiciones necesarias para que la aportación de divisas sea efectiva. Es así mismo indispensable fijar un tipo uniforme de cambio en toda España a razón de 50 a 55 pesetas por libra esterlina. Este tipo habría de tener hoy un carácter provisional y una cierta movilidad.
En el orden financiero. 1º deberían reducirse todo lo posible las medidas de restricción impuestas a la libre disposición de capitales. 2º hay que mantener la unidad de los billetes de banco. Una orden de estampillado podría destruir el crédito de los billetes que circulan en territorio liberado. Hay que preparar una emisión de billetes por si es indispensable efectuarla al ocupar Madrid; entonces sería el momento de ordenar el estampillado.
3º Es muy difícil evitar que el oro del banco de España pueda ser robado y exportado. Como medida a adoptar creo que un representante autorizado del banco de España debe practicar una gestión cerca de los bancos de emisión de los países que puedan adquirir el oro, en primer término el de Francia, haciendo ver que la sustracción del oro es contraria a los más elementales principios de derecho público y de moral internacional. Esta gestión debería ser apoyada oficiosamente por el Gobierno y creo teniendo en cuenta la perspectiva de las operaciones militares podría tener alguna eficacia. 4º. Ante la perspectiva de la desaparición del oro convendría que los gobiernos de los países cuyo nacionales acrediten de España divisas que no han podido hacer efectivas por el atraso del Centro de Contratación, exigieran del Gobierno de Madrid como condición para seguir efectuando suministros que se aplicara oro en la cantidad necesaria para saldar aquellos créditos. De este modo, sino se consigue salvar el oro se habrán liquidado atrasos y España estará después en condiciones más favorables para obtener los créditos que necesite nuestra economía. 5º. La gasolina se vende, a mi juicio, a un precio excesivamente bajo, inferior al de todos los países de Europa. Un aumento aun teniendo en cuenta los servicios del Estado, proporcionaría un ingreso apreciable. Puede informar sobre este punto el Sr. Carceller. 6º. No es el momento de modificar impuestos ni es posible efectuar un empréstito exterior; creo convendría decir que las aportaciones que se efectúen ahora se consideran como suscripciones con derecho a intereses desde el momento en que se hagan, al primer empréstito, en las mismas divisas en que se hubiere hecho la aportación. 7º. Conviene evitar medidas arbitrarias de autoridades locales.
En el orden social y de trabajo. Creo conveniente ir preparando la labor futura…
Medidas encaminadas a evitar que los rojos puedan aprovecharse de los productos que han robado. Podría hacerse: propaganda exterior; acción política en el interior. Puede ser eficaz sobre todo en Cataluña. La situación actual en Cataluña es exactamente igual a la de Madrid, es decir una población víctima de los extremismos de los rojos; es necesario que en la radio, en la prensa, no se injurie o ataque colectivamente a Cataluña. Convendría evitar el éxodo de la población en algunas comarcas liberadas (evitar antagonismos entre vascos y navarros).
Hacía alusión el informe de Ventosa la urgente necesidad de asegurar la unidad de orientación y de acción entre Burgos y Sevilla, que dictan con frecuencia disposiciones contradictorias. Así era.
En Andalucía el carácter del general Queipo de Llano intentó imponerse sobre cualquier otra autoridad que no fuese la suya. El Gobernador General del Estado, don Luis Valdés, tuvo que presentar queja ante el Presidente de la Junta Técnica del Estado ya que el General Queipo de Llano daba por sentado que solo a él correspondía totalmente las atribuciones dentro de la zona de su mando, sin que ni la JTE, ni el Gobernador General, pudiesen actuar más que por delegación suya. Su intención era asumir de manera total el mando civil y militar de su zona.
De manera dura y contundente se dirigió el general Queipo de Llano alegando el Estado de Guerra: «Lo mismo la JTE que esa Gobernación general o empeñáis en creer que estamos en periodo de paz y no en estado de guerra, en el que tengo todas las atribuciones del mando y las Autoridades civiles actúan solo por delegación mía…». La intervención del general Dávila como Presidente de la JTE en conversación con Queipo de Llano solucionó la situación teniendo que aceptar la autoridad y resoluciones de la Junta Técnica. Fue necesario acabar de manera tajante con la actitud del general Queipo de Llano. Ya anteriormente había remitido un telegrama en muy duros términos a la Secretaría de Guerra de la JTE prohibiendo la actuación en su Zona de mando de la Comisión de Industria, Comercio y Abastos relativo al aceite acusando al Gobierno de la JTE de desconocimiento y falta de preocupación. La llamada de atención del presidente de la JTE fue seria y de gran dureza y no se volvieron a presentar dificultades en cuanto al cumplimiento de las normas emitidas desde Burgos.
No se dio tregua la Junta Técnica y su trabajo fue continuación del llevado a cabo por la Junta de Defensa. El hecho de ser el general Dávila su presidente, el mismo que había llevado prácticamente toda la labor de la Junta de Defensa, permitió la continuidad administrativa y de Gobierno sin paréntesis alguno.

Del libro «La guerra civil en el norte» por General Dávila

Blog: generaldavila.com

LOS REYES VISITARÁN CEUTA Y MELILLA. POR ESPAÑA, TODO POR ESPAÑA. General Dávila Canal YouTube

GUERRA CIVIL: 90 AÑOS DE LA JEFATURA DEL ESTADO 1 DE OCTUBRE 1936. COMIENZA LA GUERRA. Del libro «La guerra civil en el norte» del General Dávila

 

FRANCO  JEFE DEL ESTADO

General Franco con el General Dávila

Burgos 1 de octubre de 1936. Era sábado; lucía el sol y la temperatura era agradable. La ciudad estaba engalanada esperando la llegada del general Franco al Palacio de la Capitanía General sede de la Junta de Defensa y lugar donde se iba a entregar el mando de la nación al Generalísimo. Eran las diez y media y todos los miembros de la Junta, con el general Cabanellas al frente, y el jefe de la División, general Benito, esperaban en la escalinata del palacio. Un poco antes de las once en automóvil llegaba el general Franco acompañado del general Mola mientras la Banda de música entonaba Glorias de España. En otro coche venía el general Saliquet.
Franco se funde en un abrazo con Cabanellas, presidente de la Junta de Defensa Nacional mientras se oyen los vivas a España. Franco y Mola saludan al resto de los generales. Revista a las tropas, acompañado por los miembros de la Junta de Defensa Nacional y, a continuación, pasa a ocupar su puesto en la escalinata de Palacio. Desfilan las fuerzas y el público aclama. Terminado el desfile entran todos en palacio y los gritos de la gente hacen que tenga que salir al balcón principal.
Franco habla:
«…Los militares tenemos una palabra. Los militares cumplimos nuestra palabra y lo mismo que a cuatrocientos y pico de kilómetros de distancia les dijimos a los defensores del Alcázar “iremos por vosotros y os salvaremos” y así cumplimos la palabra, lo mismo os decimos a vosotros: en ningún hogar español dejará de encenderse la lumbre, ningún obrero carecerá de pan porque los que tienen más deberán desprenderse de algo a favor de los que tienen menos y esa justicia social que solo se hace con cariño, con amor y con la colaboración más estrecha, nosotros la haremos porque tendremos mano suficientemente dura para imponerlo».
En el Salón del Trono, ante las autoridades, en el lugar de honor Franco, frente a él el Presidente y los vocales de la Junta de Defensa Nacional de España, en pleno. A los laterales, Jefes, Autoridades, Diplomáticos y personalidades.
Audiencia al Ayuntamiento en pleno presidido por su Alcalde, don Luis García Lozano. Palabras de felicitación en nombre de la ciudad.
A continuación pasa Franco y la Junta de Defensa al Salón del Trono donde se lleva a cabo la ceremonia de transmisión de poderes.
El presidente, general Cabanellas, pronuncia un breve discurso dirigido al Generalísimo: «Con profunda emoción, por la solemnidad de este momento, en nombre de esta Junta que represento, os entrego los poderes de que ella estaba investida. Pasados los días críticos, los días difíciles, ya la victoria está asentada entre nosotros. Estos altos poderes encarnan en V.E., soldado de nacimiento, soldado de cepa, que ha llegado a este empleo paso a paso, vinculándose en vos todas las virtudes de la raza. Os felicito y os doy la enhorabuena, y este Movimiento que empezó al grito de ¡Viva España!, continuará en la misma forma.
¡Viva España! ¡Viva el jefe del Gobierno español!».
«Podéis estar orgullosos de vuestra obra…», dice Franco a los generales.
Se acabaron las contemplaciones. Las tropas están desplegadas a las puertas de Madrid. El Gobierno de la República no se atiene a razones y España ya cuenta con Jefe de Estado, Gobierno, un Ejército unido y un Jefe único para el mismo. Es lo necesario para firmar un acuerdo o empezar una guerra. No hay acuerdo. Habrá guerra.
Artículo 1º.- En cumplimiento del acuerdo adoptado por la Junta de Defensa Nacional, se nombra Jefe del Gobierno del Estado español al Excelentísimo Señor General de División Don Francisco Franco Bahamonde, quien asumirá todos los poderes del nuevo Estado.
Artículo 2º.- Se le nombra, asimismo, Generalísimo de las Fuerzas Nacionales de Tierra, Mar y Aire, y se le confiere el cargo de General jefe de los Ejércitos de operaciones.
Todo el poder para el general Franco. Jefe del Gobierno, Generalísimo, Jefe de los Ejércitos de operaciones. ¿Qué significa todo eso? Queda expresado en el Decreto de la Junta, con rotundidad: Todos los poderes del nuevo Estado.
No hay discusión, Franco es el Jefe del Estado, lo es todo. Se dirige a los miembros de la Junta y a la nueva España:
«Mi general, señores generales y jefes que componéis la Junta:
Podéis estar orgullosos de vuestra obra. Me entregáis en estos momentos una España. Recibisteis nada más que pedazos de España. […] Me tengo que encargar de todos los poderes. […] Yo, en estos momentos y para esta obra, os tengo a todos, y tengo a esta Junta que seguirá a mi lado para llegar a una España noble, unida, con idéntica bandera, con iguales sentimientos, con nobleza, que es tanto como decir una España española.
¡Arriba España!».
Abraza a los generales que le han entregado el poder.
Recepción a las autoridades y representaciones burgalesas y miembros destacados de las milicias
Posterior reunión en el salón de Consejos con los miembros de la Junta de Defensa Nacional. Allí mismo almorzó.
«Pedazos de España». «Tengo a esta Junta…», había dicho Franco. Pronto desaparecerá la Junta. Franco manda, él no quiere injerencias. Asumirá él solo todo el mando y la responsabilidad del mismo. La Junta de Defensa ha desaparecido.
El domingo día 2 de Octubre oye misa en la Catedral acompañado por el general Dávila.
Hace radicar su Estado Mayor en Salamanca para dirigir las operaciones que sobre Madrid se estaban desarrollando.
En Burgos ocupará el primer piso del Palacio de la Diputación Provincial. Las oficinas, despachos, los salones de sesiones y de actos convertidos en habitaciones que serán utilizadas por Franco y sus ayudantes. En las particulares del general están colgados los valiosos tapices de la Iglesia de San Esteban.
El despacho del presidente de la Diputación pasa a ser el de Franco. Llama la atención de alguno que los Consejos de la Junta se desarrollan en el denominado Salón Rojo. A nadie se le ocurre cambiarle el nombre, pero la broma no pasa desapercibida. Las oficinas de la que será la Junta Técnica funcionarán en la histórica Casa del Cordón cedida por la Caja Municipal de Ahorros que era su propietaria.
Aquella noche el Jefe del Estado pronunciaba un discurso por los micrófonos de Radio Castilla en el que hacía un esbozo de la organización del nuevo Estado. Son importantes sus palabras porque describen la idea que en su cabeza tiene para la nueva España:
«España se organiza dentro de un amplio concepto totalitario, a través de aquellas instituciones naturales que aseguren su nacionalidad, unidad y continuidad. La implantación del más severo principio de autoridad que implica este Movimiento, no tiene exclusivo carácter militar, sino que es instauración de un régimen jerárquico en cuyo armonioso funcionamiento han de desenvolverse todas las capacidades y energías de la Patria.
La personalidad de las regiones españolas será respetada en sus peculiaridades respondiendo a la vieja tradición nacional en sus momentos de máximo esplendor, pero sin que ello suponga, merma o menoscabo de la más absoluta unidad nacional. El Municipio español, de abolengo histórico, se revestirá de todo el vigor que precisa para el cumplimiento de su misión celular como entidad pública. Fracasado el sufragio inorgánico que se malversó primero, por acción de los caciques nacionales y locales, y más tarde por la opresión tiránica del sindicato puesto al servicio de intereses políticos, la voluntad nacional se manifestará oportunamente a través de aquello órganos técnicos y corporaciones que enraizadas en la entraña misma del país representen de manera auténtica sus ideales y necesidades. Cuanto mayor sea la fuerza del nuevo Estado español y más normal su desenvolvimiento, más se avanzará en la descentralización de aquellas funciones que no lo sean específicas, y las regiones, municipios, asociaciones e individuos gozarán de más amplias libertades dentro del supremo interés del Estado.
En su aspecto social, el trabajo tendrá unas garantías absolutas evitando su servidumbre al capitalismo o que, organizado como clase apartada, adopte los tintes combativos y amargos que implicando una rebeldía ineficaz le inhabiliten para colaboraciones conscientes. Se implantará la seguridad del jornal y en tanto no se dicte la fórmula que junto al salario vital o remunerador haga partícipe al obrero de los provechos o utilidades y beneficiario de los aumentos de producción, serán respetadas todas las conquistas que impliquen un mejoramiento adecuado a las necesidades de la economía española. Al lado de estos derechos, que se reconocen al obrero, estarán sus deberes y obligaciones, especialmente, en cuanto afectan al rendimiento de su trabajo y a su leal colaboración con los demás elementos creadores de riqueza. Todos los españoles estarán obligados a trabajar, según sus capacidades. El Nuevo Estado no puede admitir ciudadanos parásitos.
El Estado, sin ser confesional, concordará con la Iglesia Católica sus respectivas facultades respetando así nuestra tradición y el sentimiento religioso de la inmensa mayoría del pueblo español, sin que ello suponga la intromisión de ninguna otra potestad en las funciones específicas del Estado.
En su aspecto tributario. El Estado organizará la justa y progresiva distribución de las contribuciones e impuestos, evitando el aniquilamiento de la riqueza creada, y logrará el reparto de las cargas sobre quienes deban soportarlas.
En el aspecto agrario, la creación del patrimonio familiar serán realizadas por la educación del cultivador de la tierra, sin incorporaciones de siervos, ni por medio de ficticias manifestaciones que solo viven en el plano de la hipótesis, sino merced a la ayuda directa y constante que a la par que independiza al campesino, produce un bienestar general. Tal solución será una preocupación permanente de nuestra labor. Se devolverá al agro, para mejorar la vida campesina, parte de lo que hoy absorbe la ciudad en pago a sus servicios burocráticos y comerciales.
En el orden internacional viviremos en armonía con todos los demás pueblos constituyendo nuestra preferencia la comunidad de raza, lengua e ideario, pero sin que por eso se desdeñe o releguen aquellas relaciones tradicionales dentro de una leal correspondencia, que ni son incompatibles ni pueden ser antitéticas con nuestro amplio horizonte siempre abierto a todos los mundos. Exceptuamos de manera rotunda los contactos soviéticos de tan perjudiciales efectos para la causa de la humanidad y de la civilización».
Todo un programa de intenciones que fue muy meditado antes de exponerlo. Estuvo aquella noche Franco con el general Dávila en el despacho del Presidente de la Diputación Provincial de Burgos hasta muy tarde. Nombramientos, mandos, organización del nuevo Estado, todo lo que por ley se iba a publicar en el Boletín Oficial del Estado del día 2.
Franco había proyectado un Gobierno de Consejeros, pero el general Dávila lo convenció en el sentido de que fuese de técnicos, con predominio del personal civil, y de la deliberación surgió el Gobierno de la Nación, titulándolo Junta Técnica del Estado, presidido por el General Dávila con Comisiones, como pequeños ministerios, buscando que el personal burocrático quedase reducido al mínimo, compuestas por un presidente y de vocales técnicos administrativos. Un Gobernador General para facetas integradoras y un ministerio de Interior o de la Gobernación; una Secretaría de Relaciones Exteriores de directa dependencia del Jefe del Estado y para asuntos diplomáticos; y la Secretaría del Jefe del Estado. Dos días más tarde se creó la Secretaría de Guerra para asuntos burocráticos concernientes al personal militar.
La Junta Técnica del Estado quedó instalada en Burgos, en el Palacio de los Condestables de Castilla, conocido como Casa del Cordón.
Se da nueva organización a las fuerzas del Ejército Nacional:
– Norte: Al mando del General de Brigada, en plaza de superior categoría, don Emilio Mola Vidal y constituido por las Divisiones quinta (sede en Zaragoza)), sexta (Burgos), séptima (Valladolid) y octava (La Coruña), más la División de Soria y las fuerzas de Marruecos que se encontraban en ese momento en el territorio asignado a ese Ejército.
-Sur, al mando del Divisionario don Gonzalo Queipo de Llano, constituido por las fuerzas que hasta entonces constituían ese Ejército, más las fuerzas expedicionarias de Marruecos y las tropas de la provincia de Badajoz.
La nueva División con cabecera en Soria quedaba al mando del general de Brigada D. José Moscardó e Ituarte, constituida por las fuerzas que en ese momento guarnecían los frentes de Somosierra y Almazán.
Al general Dávila además de presidir la Junta Técnica se le nombraba Jefe de Estado Mayor General.
Al general Orgaz Alto Comisario de España en Marruecos y Jefe Superior de las Fuerzas de África.
La Flota Nacional quedaba al mando del Capitán de navío D. Francisco Moreno Fernández y el Ejército del Aire al mando del general de Brigada D. Alfredo Kindelán Duani.
Comenzaba la guerra. Las bases administrativas, el primer paso estaba dado.

Del libro: «La guerra civil en el norte» por general Dávila.

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1 octubre 2026