CEUTA…y DEMASIADAS INCÓGNITAS. Juan Chicharro Ortega General de División de Infantería de Marina ( R )

El 30 y el 31 de julio de 2026, Ceuta dejó de ser solo una crisis migratoria. En pocas horas cruzaron la frontera, a pie o a nado, entre 72.000 y 80.000 personas, una cifra equivalente a la población de la propia ciudad. Algunos regresaron. Quedaron miles.  Se calcula que 20000. Quedaron más de ciento cincuenta muertos en aguas españolas. Y quedó una pregunta que ya no puede despacharse como alarmismo: si aquello fue un aluvión espontáneo o una operación de zona gris contra la soberanía española.

La Unión Europea reconoce la instrumentalización de flujos humanos como modalidad de guerra híbrida. En Ceuta encajan varios de sus rasgos. No hubo declaración de hostilidades. No hubo uniformes enemigos en formación de combate. Hubo, en cambio, un volumen de gente suficiente para saturar la respuesta del Estado, redes sociales que anticiparon la avalancha y una frontera que, durante horas, dejó de funcionar del lado marroquí. El informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras remitido a la Audiencia Nacional no describe un fenómeno casual: habla de planificación previa, de dirección sobre el terreno y de un «guiado activo» por gendarmes uniformados y por individuos de paisano que monitorizaban el flujo y daban indicaciones. La finalidad migratoria, sostiene el documento, operaría como cobertura formal. El dato encaja con otro: cerca del 25 por ciento de quienes entraron  permaneció. Era una masa para desbordar.

Esa masa no salió de la nada. Marruecos arrastra un paro juvenil altísimo y una juventud ociosa, conectada y descreída. El Rif, además, conserva una desconfianza histórica hacia el Majzén. Convertir a miles de jóvenes desesperados en instrumento de presión tiene una lógica cruel: se exporta el malestar, se prueba la frontera europea y se evacúa, de paso, una energía social incómoda. Que Rabat lo haya concebido como plan maestro o que lo haya dejado ocurrir y luego aprovechado es, todavía, objeto de disputa política. Lo que ya no es disputa es la asimetría: cuando Marruecos quiere cerrar, cierra. El 15 de agosto lo demostró al abortar un nuevo llamamiento. Quien controla el grifo no puede pretender que el diluvio fue un accidente meteorológico.

Tampoco es ocioso preguntarse quién más cruzó con la masa. Un dispositivo de esa escala ofrece cobertura natural a equipos de inteligencia. El informe policial identifica precisamente a esos «dinamizadores» que no se comportaban como el resto: observaban, se apartaban de las vías de paso, usaban el teléfono y trasladaban órdenes. No hace falta imaginar una novela de espías. Basta con leer lo que ya está sobre la mesa judicial.

La ciudad no fue conquistada a cañonazos. Quien diga que Ceuta está «ocupada» salvo el centro comete una hipérbole. Quien diga que solo hubo un susto pasajero comete otra. La vida urbana se ha quebrado : comercios cerrados, playas convertidas en campamento, servicios al límite, miles de personas todavía en calles y lomas semanas después. Una ciudad de 83.000 habitantes no absorbe un golpe de esa magnitud sin que la percepción de control se resquebraje. Eso es, en términos políticos, una violación de la integridad territorial aunque no se dispare un solo tiro.

Rabat ha olido debilidad. El Gobierno de Pedro Sánchez insistió en las mafias, elogió la cooperación marroquí y ni siquiera admite la hipótesis de responsabilidad estatal. El contraste con el informe policial alimenta la sospecha pública: no de un pacto secreto demostrado —eso no está acreditado—, sino de una diplomacia tan temerosa de enfadar a Rabat que prefiere diluir los hechos. En política exterior, la timidez y la cobardía se leen como invitación.

Sobre Estados Unidos pesa otra sombra. Washington afirma hoy que reconoce la soberanía española sobre Ceuta y Melilla. Al mismo tiempo, un informe no vinculante de la Cámara de Representantes habló de ciudades «administradas por España» y «situadas en territorio marroquí». Trump ha usado Ceuta para vapulear a Sánchez por la inmigración y por el gasto en la OTAN, no para cerrar filas con un aliado herido. El Estrecho es un activo estratégico. Resulta difícil creer que servicios con satélites, escuchas y estaciones en la zona ignoraran lo que el CIFAS español ya valoraba, tres días antes, como «muy probable». Si avisaron y Madrid no actuó, la responsabilidad es española. Si no avisaron, la deslealtad no sería contra un gobierno concreto: sería contra un aliado de la Alianza. Sería no contra un Gobierno. Sería contra España. Hoy no hay prueba pública de esa omisión. Hay, sí, un silencio demasiado elocuente y una relación bilateral envenenada por el Sáhara, las bases y el rearme.

Los servicios de inteligencia españoles advierten de que pueden venir más acciones encubiertas sobre Ceuta y Melilla. Quien ha comprobado que una avalancha humana pone de rodillas a una ciudad europea no suele conformarse con un solo ensayo.

El pueblo, mientras tanto, ha dejado de estar solo confuso. El 2 de septiembre, coincidiendo con el Día de Ceuta, cientos de miles de personas salieron a las calles de más de 260 municipios. En Madrid las cifras oscilaron entre 150.000 y 500000. En Ceuta, decenas de miles gritaron que la ciudad no se vende. No es 1808. No hay un Dos de Mayo a la vista. Pero el paralelismo que recorre las plazas no es literario: es el recuerdo de que la soberanía, cuando el poder titubea, acaba siendo un asunto de la calle. “Ceuta aguanta, España se levanta”.

Las Fuerzas Armadas ya se desplegaron en apoyo de la seguridad interior. Su mandato constitucional es nítido: defender España, su Constitución y su integridad territorial. Lo hacen bajo dirección del Gobierno. La pregunta no es si «saldrán» por su cuenta. La pregunta es si el poder civil les dará, por fin, la orden política que corresponde a la gravedad de lo ocurrido: proteger la frontera como frontera de Estado, no como gestoría de un socio incómodo. Se trata de defender la soberanía nacional y su integridad nacional o ¿acaso la Constitución Española es papel mojado ?

Quedan demasiadas incógnitas. No es una de ellas que Ceuta es España. Tampoco lo es que lo ocurrido el 30 de julio no cabe ya en el eufemismo de una crisis humanitaria. Quien no sea consciente de la coacción híbrida se condena a padecer la siguiente. Y desde luego la sombra de la sospecha de la actuación de los Estados Unidos. ¿ Seguro que la CIA no sabía nada ? ¿ porqué nadie habla de esto ?

Juan Chicharro Ortega. General de División de Infantería de Marina ( R )

06 septiembre 2026

Iker Jiménez #Horizonte aclamado en Ceuta. Por General Dávila

En un programa televisivo que no recuerdo, alguien dejó un mensaje sobre la crisis migratoria que vive este verano Ceuta: “Piden más medios, se refieren a soluciones, no a que vaya Ana Rosa e Iker Jiménez, acudiendo al olor a sangre y a todo lo que sea amarillo”.
Pues vean el video que me llega gracias a un amigo y que demuestra que el cariño y la verdad es la mejor de las soluciones. Resulta que sí le quieren. Mucho. Por algo será.

5 septiembre 2026

Blog:generaldavila.com

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

GENERAL DÁVILA EN LA REGIÓN DE ORENSE. Golpe de Estado radiofónico

https://www.laregion.es/opinion/golpe-radiofonico_1_20260904-4402110.htmlNos, que somos y valemos tanto como vos, pero juntos más que vos, os hacemos principal rey y señor entre los iguales, con tal que guardéis nuestros fueros y libertades; y si no, non”. El juramento de los reyes de Aragón era un solemne pacto que encierra, además de belleza, una lección incomparable de respeto, autoridad y servicio. Su lectura nos lleva a profundizar en el significado y razón de ser de una institución respetuosa ante el Justicia y de doble sentido, de arriba abajo y al contrario, que mantuvo la unidad bajo ese insobornable lema: “Y si no, non”.

Entender esto es clave no solo para asumir la monarquía, sino para entender el servicio a la nación como forma de mejor y desinteresado gobierno. Este compromiso, al que se han añadido bibliotecas de anexos, nos lleva hasta nuestros días, donde la claridad de la palabra queda oculta tras oscuros políticos que no asumen que al que piden juramento es el símbolo que a todos une: “Somos y valemos tanto como vos, pero juntos más que vos”. Jamás enfrentados. No creo que haya una vinculación tan estrecha y con tanta solidez democrática. Siempre que responda a esa esencia fundamental.

De ahí que el rey sea la unidad y permanencia, represente a todos los españoles y, por tanto, a la nación, no a un partido o a un trozo de ella.

El presidente del Gobierno, que debería serlo de todos los españoles, no lo es más que de su partido y de otros que le animan a no serlo más que de su ideología de ruptura. España está viviendo momentos muy graves, en los que la soberanía y la integridad territorial están en peligro. Es decir, peligra todo: Nación, Estado, Ley.

En estas estamos cuando el presidente del Gobierno, antes de dar la cara ante los representantes de la soberanía nacional, se va a la radio amiga y oficialista a dar un mitin. ¿Con qué nos encontramos? No era una entrevista, metáfora, era un golpe de Estado en ese sentido profundo que el entrevistado no alcanza aunque lea a Gabriel Naudé: “Rayo que fulmina antes de que el estruendo del trueno se escuche entre las nubes”.

Ha sido en la radio amiga, oficialista. Pero fue un golpe de Estado radiofónico. Su parte de guerra es muy breve:

-Yo (soy más que), el rey.

-No hay alternativa a mi ego.

Estamos al límite. Se nos va de las manos una nación ejemplar, de ciudadanos nobles y trabajadores que ha caído en las garras de una banda que espera no llegar tarde porque está ante las puertas que abre la Justicia. Quieren acabar con ella antes. Ni puertas ni juramentos. Ni poderes. Hay que derribar el edificio y con él enterrar todo lo que haya dentro.

Los iguales era un sueño que se rellenaba con palabras como progresismo, sostenibilidad y, este verano, la mareta, que es rumor de muchedumbre que empieza a agitarse, nos trae el anuncio del peligro que se cierne sobre nosotros. De nuevo resuena ese lugar lleno de malos presagios: La Mareta.

En mi optimismo, quizá inocencia, espero que lo que me dice el oráculo de Delfos no vaya más allá: “Parturiunt montes, nascetur ridiculus mus” (“Parieron los montes y nació un ridículo ratón”).

Ante esta grave situación, no hay más que una respuesta: “Y si no, non”.

Enseñémosles el camino.

04/09/2026

LA GUERRA QUE NADIE DECLARA Ceuta, la Zona Gris y las amenazas híbridas contra EspañaJulio Serrano Carranza. Coronel de Aviación (R). Ejército del Aire y del Espacio

Durante siglos era relativamente sencillo reconocer una guerra. Había ejércitos enfrentados, fronteras atacadas y territorios ocupados. Hoy, sin embargo, los límites entre la paz y la guerra se ha vuelto deliberadamente difusa.

La niebla, que señalaba el estratega prusiano Karl von Clausewitz en su tratado De la guerra, también ha envuelto a las fronteras. Así la definió, en el capítulo 3 del libro I de su tratado:

“La guerra es el reino de la incertidumbre. Las tres cuartas partes de los factores en que se basan las acciones bélicas están envueltas en una niebla de mayor o menor incertidumbre. Se exige un juicio sensato y perspicaz, una inteligencia entrenada en desvelar la verdad”.

Un Estado puede ser atacado, en su soberanía e integridad territorial, sin que un solo soldado extranjero cruce formalmente sus fronteras. Sin embargo, existen otro tipo de agresiones. Puede sufrir ciberataques, sabotajes, campañas de desinformación, presiones económicas, espionaje o la utilización de movimientos migratorios como instrumento de coerción.

Es lo que conocemos como Guerra Híbrida.

No se trata de un concepto meramente académico. Como han explicado analistas y expertos en estrategia como los coroneles Pedro Baños, Francisco Rubio o Ángel Gómez de Ágreda, la confrontación moderna ya no se desarrolla exclusivamente en los dominios clásicos, tierra, mar y aire. También se libra en otros menos tangibles como el espacio, ciberespacio, economía, redes sociales y, sobre todo, en la mente de las sociedades.

La cuestión ya no es solamente quién tiene más tanques o mejores aviones.

La pregunta estratégica es otra: ¿Quién es capaz de condicionar la voluntad de un adversario sin necesidad de declararle la guerra?

¿QUÉ ES LA GUERRA HÍBRIDA?

Consiste en la utilización coordinada de diferentes instrumentos —militares y no militares, abiertos y encubiertos— para presionar, debilitar o condicionar la voluntad de un adversario.

Sus armas pueden ser muy variadas:

  • desinformación;
  • ciberataques;
  • espionaje;
  • sabotaje;
  • presión económica o diplomática;
  • empleo de actores interpuestos;
  • ataques contra infraestructuras;
  • instrumentalización de movimientos migratorios.

Lo importante no es cada acción por separado, sino la combinación de todas ellas para alcanzar un objetivo político. En este caso, es un concepto holístico, donde el todo es mayor que la suma de sus partes. Su escenario natural es la denominada Zona Gris.

Un espacio situado entre la paz y la guerra abierta. En ella, un adversario actúa cuidadosamente para obtener ventajas sin cruzar el umbral que provocaría una respuesta militar convencional

  • Presiona
  • Prueba
  • Mide nuestra reacción.
  • Siempre manteniendo una ambigüedad conveniente.

Ésa es su gran ventaja. Porque mientras el país afectado discute si realmente está siendo atacado, el adversario puede continuar avanzando.

El éxito de una agresión híbrida puede consistir, precisamente, en conseguir que la víctima no esté segura de haber sido agredida. Máxime, cuando, como en este caso, tiene un aliado incondicional en el gobierno del país agredido.

CEUTA: LA PREGUNTA QUE DEBEMOS HACERNOS

Los acontecimientos de Ceuta deben analizarse también desde esta perspectiva.

Naturalmente, la inmigración constituye ante todo un fenómeno humano y social. Pero una cosa es la inmigración y otra muy distinta utilizar a seres humanos como instrumentos de presión política contra otro Estado. Éste es uno de los mecanismos característicos de la Zona Gris.

Una presión masiva sobre una frontera puede saturar los servicios de seguridad, provocar alarma social, generar una crisis política y obtener una enorme repercusión internacional sin necesidad de utilizar una sola unidad militar.

Y aquí conviene distinguir dos situaciones:

Una cosa es provocar o facilitar materialmente una crisis.

Otra, muy diferente, es explotarla posteriormente mediante campañas de desinformación.

Rusia, Israel u otros actores pueden intentar aprovechar informativamente una crisis. No sería nada extraordinario en el actual contexto geopolítico. Pero que alguien amplifique un acontecimiento no significa necesariamente que lo haya provocado.

Por eso, ante Ceuta, no deberíamos preguntarnos solamente quién difundió mensajes en las redes sociales. La pregunta estratégica sería:

¿Quién tenía capacidad para crear o permitir las condiciones necesarias que hicieron posible la crisis?

No se trata de formular acusaciones sin pruebas. Se trata de no cerrar los ojos ante preguntas incómodas. Porque una frontera no desaparece por un simple mensaje de TikTok.

EL PELIGRO DE LA DEPENDENCIA ESTRATÉGICA

España necesita mantener una relación de cooperación con Marruecos. La lucha contra el terrorismo, el crimen organizado y la inmigración ilegal así lo aconsejan. Pero cooperación no puede significar dependencia ni, mucho menos, sumisión.

Cuando otro Estado posee capacidad para aumentar o reducir la presión sobre nuestras fronteras, estamos ante una vulnerabilidad estratégica que deberíamos corregir lo antes posible.

Sobre todo, cuando en una simple matriz DAFO, las Debilidades pueden ser explotadas en beneficio de terceros países. Ésta es una de las enseñanzas fundamentales de la Guerra Híbrida.

No hace falta recurrir a teorías sobre supuestos secretos o chantajes personales para explicar determinadas cautelas políticas. Existe una explicación mucho más preocupante:

La dependencia estratégica puede convertirse por sí misma en un instrumento de coerción.

¿COMO SE COMBATE UN GUERRA HÍBRIDA?

La respuesta no puede ser exclusivamente militar. Pero tampoco puede consistir en prescindir del instrumento armado.

Una amenaza híbrida debe ser respondida con todos los instrumentos del Estado: inteligencia, diplomacia, seguridad interior, economía, ciberdefensa y Fuerzas Armadas y un largo etcétera.

España dispone de excelentes capacidades para ello. Nuestros servicios de inteligencia, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS), el Mando Conjunto del Ciberespacio (MCCE) y las estructuras de mando y operaciones de nuestras Fuerzas Armadas poseen preparación y medios para detectar, analizar y afrontar amenazas complejas.

Como oficial de Estado Mayor y habiendo sido profesor en el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN), puedo afirmar que conozco la preparación, profesionalidad y capacidad de nuestros soldados, marinos y aviadores para hacer frente a cualquier contingencia que ponga en riesgo a nuestra querida España.

No tengo ninguna duda:

Las Fuerzas Armadas españolas están preparadas para contribuir, de forma eficaz y decisiva, a la respuesta frente a amenazas híbridas.

Pero existe una condición. Deben recibir una misión. Y deben tener autorización para cumplirla.

Las Fuerzas Armadas son un instrumento del Estado. No actúan por iniciativa propia. Su empleo depende de una decisión política.

En definitiva:

Pueden actuar. Saben actuar. Están preparadas para actuar. Pero requieren la orden política de luz verde para saltar.

SOLDADOS CON LAS MANOS ATADAS

Existe además una cuestión que debemos abordar. Las amenazas híbridas pueden transformar rápidamente una situación aparentemente pacífica en un escenario violento.

Una presión fronteriza puede derivar en emboscadas, lanzamiento de piedras, ataques con objetos contundentes o cócteles Molotov, como está sucediendo en nuestra ciudad de Ceuta.

Y entonces surge una pregunta fundamental:

¿Puede el Estado ordenar a un soldado proteger una frontera y, al mismo tiempo, no definir claramente cómo puede protegerse y defender a sus compañeros?

Nuestros militares no son agentes de la autoridad y, en determinadas circunstancias, como sucede con los compañeros de la Unidad Militar de Emergencia (UME), deberían asumir este estatus. Pero precisamente por eso necesitan un marco jurídico y operativo adecuado cuando son empleados en este tipo de situaciones.

  • Misión clara.
  • Cadena de mando definida.
  • Reglas de enfrentamiento precisas.
  • Medios adecuados.
  • Y seguridad jurídica.

No se trata de otorgar impunidad. Se trata de no confundir legalidad con indefensión. Nuestros soldados no necesitan actuar fuera de la ley. Pero que la ley, no ponga trabas a la justicia.

Si las amenazas han cambiado, también deben evolucionar nuestra legislación, nuestra doctrina y nuestros procedimientos.

Porque no podemos enviar a hombres y mujeres uniformados a cumplir una misión peligrosa y después sorprendernos de que, ante la violencia, tengan las manos atadas. Con las consecuencias que estas situaciones pueden causar para la integridad física y moral de nuestras tropas.

CONCLUSIONES Y PROPUESTAS

La Guerra Híbrida es la guerra que nadie declara.

Su campo de batalla puede ser una frontera, una red social, un ordenador o una infraestructura crítica.

Ceuta debe servirnos como advertencia.

España necesita reforzar su capacidad para detectar estas amenazas, reducir dependencias estratégicas y coordinar todos los instrumentos del Estado.

Y necesita, sobre todo, asumir una realidad:

Las Fuerzas Armadas españolas están preparadas para defendernos frente a estas nuevas amenazas.

Disponemos de profesionales extraordinariamente cualificados, centros de inteligencia, capacidades cibernéticas y estructuras de mando capaces de afrontar escenarios multidominio.

Pero ninguna capacidad sirve de nada si no existe voluntad política para emplearla.

De ahí que, mi propuesta tenga los siguientes puntos:

Primero, reforzar la inteligencia y la alerta temprana frente a amenazas híbridas.

Segundo, considerar Ceuta y Melilla como espacios estratégicos especialmente sensibles a las acciones de Zona Gris.

Tercero, reducir cualquier dependencia que permita a terceros utilizar nuestras vulnerabilidades como instrumentos de presión.

Cuarto, mejorar la coordinación entre Inteligencia, Defensa, Interior, Exteriores y todos los recursos del Estado.

Quinto, adaptar el marco legal y operativo para que nuestros militares puedan cumplir eficazmente las misiones que el Estado les encomiende, con reglas claras y adecuada protección jurídica.

Porque la gran lección de la Guerra Híbrida es sencilla:

El adversario más peligroso no siempre es aquel que concentra sus ejércitos frente a nuestra frontera.

A veces es quien consigue utilizar nuestras propias debilidades como armas contra nosotros mismos.

Y mientras seguimos discutiendo si estamos o no ante una agresión o el sexo de los ángeles con los tertulianos de los platós de televisión, quizá convendría recordar una última cosa:

Las Fuerzas Armadas españolas están preparadas. Tan sólo necesitan una orden política para actuar en defensa de la soberanía e integridad territorial de nuestra querida España.

Todo lo demás, vendrá por añadidura.

 Julio Serrano Carranza. Coronel de Aviación (R). Ejército del Aire y del Espacio

Blog: generaldavila.com

7 agosto 2026

 

 

¡Felicidades Ceuta! Esperando al Rey de España. General Dávila

CEUTA. ESPAÑA. FUERZAS ARMADAS. EL REY. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Fuerzas Armadas

Caos absoluto desde el punto de vista de la Defensa Militar. Suponemos al Comandante General de Ceuta avisado por EMAD de la invasión por el CIFAS (Centro Información Fuerzas Armadas dependiente del Estado Mayor Defensa que es el mando operativo). Si no ha sido así el riesgo es mayor y la situación para la integridad territorial es de indefensión. Incumplimiento absoluto del artículo 8 de la Constitución que no es actuar, sino tener los datos para poder actuar. Está en boca de todos que ha sido un ataque a la INTEGRIDAD TERRITORIAL. ¿Por qué no se ha declarado el Estado de Sitio?

Ha habido una total dejadez defensiva.

Para colmo en septiembre de 2025 se realizó por parte del Mando Permanente de Vigilancia Terrestre un ejercicio que contemplaba esta hipótesis. Tras lo visto está claro que de nada sirvió. Hablaban y hablan de «Vigilancia-Presencia-Disuasión» y nada de eso ha logrado nuestro despliegue militar.

Ceuta Melilla Peñones, Gibraltar están abandonados y en manos de Marruecos, Reino Unido (Gibraltar) y EEUU.

-¿Alguien sabe que Marruecos ha comprado el 45% de la empresa española Boluda Maritime por 80 millones de euros y así controla las terminales de los puertos de Las palmas, La Palma, Tenerife, Lanzarote, Fuerteventura, Sevilla, Cádiz, Villagarcía y Santander? Ha hundido (está en ello al puerto de Algeciras. Estrategia Atlántica y Mediterránea.

-En el año 2021 después de la invasión con  el cruce masivo de inmigrantes por las playas en Ceuta y Melilla se cedió en el tema del Sahara O. ¿Qué se va a ceder ahora? Seguramente pedirán las aguas territoriales del Sahara O.

-Se sabe que el Gobierno de Marruecos y el de España mantuvieron conversaciones durante 8 horas nada más producirse la invasión. ¿De qué hablaron?

Se sabe que sigue habiendo contactos de espaldas a  los españoles.

En el seno de las Fuerzas Armadas y más en el Ejército de Tierra hay un enorme malestar por la imagen que estamos dando.  Se repiten situaciones que en nada nos benefician (DANA-Incendios-intromisión ministra Defensa- Inversiones en Defensa-Furor- Robo lanchas militares (El Retín)-UME).

Resulta que los soldados de la UME son «Agentes de la autoridad y no lo son nuestros soldados en misiones ni en España ni fuera). No hay normativa que nos ampare.

-El ataque a una patrulla militar ha sido un enorme mazazo para los ejércitos que nos ha dejado una lamentable imagen. La reacción no se entiende. Los interrogantes son muchos, pero hay que elevar las responsabilidades hacia arriba. ¿Quién y qué se les ordenó? ¿En que situación armada iban? ¿Cómo pidieron auxilio? ¿Que medios llevaban? ¿Por qué no hicieron frente a la agresión? ¿Se han dado instrucciones, normas, reglas para posibles enfrentamientos?

No se puede hacer uso de la fuerza armada sin saber para qué y con qué. Están utilizando a la tropa como carne de cañón o como mano de obra barata. El malestar es grande entre militares por el «ridículo» que estamos haciendo. ¿Legión? ¿Regulares? Se ha hecho mucho daño.

Resulta que en el islote Perejil se usó una fuerza operacional enorme y contundente para una ocupación de unos gendarmes y ahora no podemos utilizar la fuerza armada. No se entiende.

No se ha visto a nadie del Estado Mayor ni nadie ha explicado desde el punto de vista de la Defensa la operación. El JEMAD Alejandre (lo fue entre 2017-2020) avisó de las «intifadas» (2021). No se le hizo caso.

¿Donde estaba posicionado nuestro satélite espía «Paz»? De los dos marroquíes uno estaba a esa hora en la vertical de Ceuta.

El Rey. Mando Supremo de las Fuerzas Armadas

Creo haber sido rotundo a la hora de hablar de la necesaria presencia del Rey en Ceuta. Después se han apuntado casi todos menos el Gobierno. La reacción del Rey fue llamar a audiencia al presidente de la CA de Ceuta y prometerle una visita. El Gobierno quedó espantado por no haber contado con él para hacer esta declaración. el Rey no consultó con el presidente del Gobierno la promesa hecha al de la ciudad autónoma de Ceuta de visitar pronto Ceuta y Melilla. Sonó un puñetazo en la mesa cristalina del despacho de la Mareta.

La veda se ha abierto aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid  y la portavocía de la Moncloa da cuenta, con sus toscas entendederas, acusando a la Casa Real de «cruzar una línea roja» para después añadir que «no hay ninguna estrategia del Gobierno contra la Corona y a favor de la instauración de una República» lo cual tiene una traducción evidente con un Gobierno que acostumbra a llegar a todos con el «Yo miento».

Ahora y desde entonces hay un clamoroso silencio de la Zarzuela. ¿Por qué? Solo se entiende si la Casa Real ha decidido mantener una prudente distancia porque ve que esto se acaba y en los próximos meses habrá nuevas noticias que pueden venir de distintos lugares o «Poderes».

No es momento de enfrentamientos. En cualquier caso en mi humilde opinión la Casa del Rey ha actuado con insuficiencia y ha dado pocas explicaciones en un momento en que Ceuta y España necesitaba su presencia. Es el símbolo de España: su unidad. Veremos.

Consideraciones

Ceuta y Melilla, también Canarias, viven sus peores momentos desde el punto de vista militar, estratégico y táctico. Unidades reducidas, material obsoleto, tecnología inadecuada o inexistente, fronteras sin obstáculo defendido, inteligencia nula o ineficaz (un coladero, túnel, trafico drogas y armas…),  sin capacidad de negación de área, en definitiva sin disuasión, sin defensa, sino con la puerta abierta y la dirección señalizada.

Ceuta y Melilla forman parte de un espacio geopolítico de importancia internacional que España ha abandonado (entregado) haciéndolo al Reino Unido con un  ignominioso tratado con  el que hemos renunciado a defender nuestra integridad territorial (la entrega de Gibraltar), a lo que hay que añadir la construcción de los grandes puertos marroquíes en los accesos al estrecho de Gibraltar que lo controlan: Tánger (Tánger Med a 15 km,s. de Ceuta)  y Nador (West Med a 20 km,s. de Melilla). A ello hay que sumarle la constante presión de Marruecos sobre Ceuta, Melilla y Peñones y la indefensión de nuestra frontera.

Veo un futuro muy incierto que resumo: Tenía que haber comparecido en el Senado la ministra de Defensa. Se negó (sin escusa válida). No se suspendió la sesión y hablaron los portavoces de los partidos. Me llamó mucho la atención la del representante del llamado «Grupo Plural» (Junts per Catalunya, Coalición Canaria, Agrupación Herreña Independiente, Bloque Nacionalista Galego) el señor Eduard Pujol Bonell (Junts) que planteó como rejones sus preguntas trampa.

-¿Que prefieren ustedes perder 19´8 km,s. de tierra o el drama humano?

-¿Han probado ustedes a preguntar a los ceutíes sobre su soberanía?

Todo eso después de hablar de «esperpento de patriotismo de tricornio» y de esa «españolidad frágil y tóxica».

No olvidó octubre de 2017.

No deberíamos hacerlo ninguno, pero es el camino que vamos a andar en un futuro no muy lejano.

En la comparecencia nadie se inmutó, nadie le reprochó nada.

Ese es el peligro que nos acecha. No es Ceuta. Es Ceuta, Melilla, Gibraltar, Cataluña, País Vasco ¿Alguien da más?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 septiembre 2026

Emisión en directo YouTube. Ataque a patrulla militar en Ceuta. General Dávila

Próxima emisión en mi Canal de YouTube https://www.youtube.com/@Gal.Davila

Domingo 30 agosto 2026 Atacan a nuestros soldados en Ceuta. La respuesta está por llegar.

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

Mi canal YouTube. Ataque a patrulla militar en Ceuta… ¿Respuesta?

https://youtube.com/shorts/gww3JTpS3Xo?si=AX9FAsCnnKMK3Q_Y

Estado en el que quedaron los vehículos de la patrulla militar atacada en Ceuta. No hubo respuesta.¿La habrá?

Mi Canal de YouTube. Emisión del día 24 agosto. General Dávila

https://www.youtube.com/live/IswJ7JzWi4Y?si=IeE1qTMjiKKOf0Dt

Emisión en mi Canal de Youtube. El Estado de la Nación General Dávila. Próximo luenes día 24 agosto 2026

PUBLICADO EN EL DIARIO La Región de Orense por General Dávila https://www.laregion.es/opinion/ceuta-casa-real-cruzan-linea_1_20260821-4388979.html

https://www.laregion.es/opinion/ceuta-casa-real-cruzan-linea_1_20260821-4388979.html

PUBLICADO EN EL DIARIO LA REGIÓN DE ORENSE

Me tendrán que perdonar, pero lo que sucede en España, en Ceuta, es lo más grave que en los últimos 50 años hemos vivido en nuestra nación. En lo político, económico, diplomático y militar. Porque se trata de la integridad territorial de España. Parece que a nadie le importa. Ni al Gobierno, ni a la oposición, ni a ningún poder del Estado. Todos vacacionan alejados del cumplimiento del deber. Por ello insisto, dentro de mis posibilidades, en pregonar el peligro que nos acecha.

Utilizo en mi denuncia esta oportunidad que, gracias a su generosidad, me brinda La Región, diario de referencia más allá de nuestra tierra. Hay que gritarlo porque es grave, un regreso al conocido ¡Que viene el lobo! con la diferencia que ahora viene en serio.

Nos roban España. Hoy es Ceuta, ha sido Gibraltar, mañana será Granada, Cataluña también.

No entreguen al olvido este aviso. No soy más que un viejo soldado que ha vivido ciertas situaciones allí en lugares donde se pisan moquetas de gran grosor y a la vez he estado en tricheras de lodos y piojos. No es hora de escoger, pero sí de recordar lo vivido antes de que se pierda entre el discurso meditado de la Inteligencia (tan) artificial (IA). La integridad territorial de España corre serio peligro. La soberanía le va a la zaga. La forma de Estado también.

Que España sangra por el sur no es nada nuevo, una herida que no cicratiza porque a pesar de la claridad del diagnóstico el enfermo está sin tratamiento, mal alimentado, sin la debida protección y quizá olvidado.

Juan José Vivas, presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, después de 20 días de invasión acaba de lanzar un mensaje desesperado. Habla de la falta de respuesta adecuada por parte del Gobierno. Ceuta sigue invadida y nadie hace nada en lo diplomático, económico o militar. Inseguridad, violencia, sin visión de futuro, miedo, mucho miedo.

Alude el señor Vivas a que el abandono por el Gobierno se debe a razones de ineptitud, de irresponsabilidad o, aquí está la clave, para no molestar al reino de Marruecos. El Gobierno responde: “España mantendrá intacta su estrategia con Marruecos pese a las críticas”. Ahí tiene el señor Vivas la “adecuada respuesta”, que equivale a decir que es cuestión de tiempo, pero que se asumirá la pérdida de la integridad territorial, esa que según el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido atacada. No se puede decir (predecir) más claro y contundente.

España rota. No solo por Ceuta. Porque el cobarde y el traidor suelen ser la misma persona. En las moquetas y en las trincheras los piojos eran los mismos. Están por el sur y por el norte.

La actitud del Gobierno es sospechosa. Ha abierto dos líneas de ataque que no dejan de ser la misma. Una es el abandono de Ceuta a su suerte, sin hacer ruido. El otro, más sibilino, es un ataque a la Casa Real. Los dos se resumen en uno: matenerse en el Poder. Para ello ofrecen: la nación de naciones, es decir la ruptura de España y por otro lado la República de repúblicas como forma de Estado. Será su oferta electoral que a su socios les llevará al éxtasis al contemplar el fin de España.

Eso es todo.

Dice el portavoz: “Quien ha cruzado la línea roja no es el Gobierno, es Casa Real”

Yo te canto, Ceuta amada.

Canto tu sol, tu alegría.

Canto tu gloriosa historia.

Canto, en ti, la Patria mía.

Y el grito de ¡Viva Ceuta!

suena en mi alma

cual eco fuerte

de un ¡Viva España!

Rafael Dávila Álvarez

VAN A POR EL REY. Emitido en mi canal de YouTube General Dávila https://m.youtube.com/@gal.davila?si=ZW7qoPyyH8ikDijC

https://www.youtube.com/live/0Vnfj9h3Y6E?si=9wiwJCHTs56YmVHL