“VIVÍ CUARENTA AÑOS BAJO LA DICTADURA DEL VATICANO Y DE EE.UU” (SIN VERGÜENZA) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Con comunistas en el Gobierno salen dictadores por todas partes; menos ellos, todos, la historia de España es una dictadura permanente. Se cree el ladrón…

Les traigo una noticia que seguramente pocos han leído, oculta, ignorada, que va a tener graves consecuencias para España. Detrás de los agricultores tendremos que ir todos a por todas porque de aquí a la ruina hay un paso.

No habrá bendición posible, ni lloverá del cielo. Verán por qué.

Hace unos días, en una importante reunión de la Unión Europea, el  ministro de Exteriores de Polonia, Jacek Czaputowicz, defendía la política exterior de Estados Unidos sin permitir que se contemplase con los mismos criterios que la de China y Rusia, como pretendía el Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, el socialista español señor Borrell. Ante la bofetada e ingratitud del señor Borrell hacia nuestros socios y aliados estadounidenses el ministro polaco defendía y agradecía la política de los Estados Unidos recordando que en la frontera oriental de la UE y de la OTAN, que es la suya, con Bielorrusia y Ucrania, el papel del ejército estadounidense es impagable. ¡Cuánta razón le asiste! El ministro polaco se mostró firme partidario de que la política exterior de la UE siga vinculada sin fisuras a la estadounidense. El señor Borrell saltó como alma que lleva el diablo y le salió la vena marxista socialista de ese Gobierno que acaba de dejar, para atacar con ese rencor-odio que acumulan repentinamente contra todo lo español, norteamericano, occidental y civilizado. Ellos con Venezuela y Cuba tienen suficiente.

El Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, el español señor Borrell, hasta hace poco, ministro de Asuntos Exteriores del Reino de España, contestó al ministro de Exteriores polaco: <<Usted, vive en libertad gracias al Vaticano y a los EE.UU. Yo en cambio viví en España bajo la dictadura durante cuarenta años precisamente a causa del Vaticano y de los EE.UU. Así que no puedo decir que veo a los EE.UU. de la misma manera que usted>>.

Una ofensa en toda regla que nos va a costar serios disgustos.  Económicos, militares, sociales y morales. ¡Como para fiarse de nosotros!

Europa no es nadie. Será invadida y desaparecerá hasta que un puñado de soldados la recupere. ¿Estadounidenses?

Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad: Josep Borrell Fontelles, el moderado de este Gobierno de socialcomunistas.

Toma nota Trump; ofensa a los estadounidenses. ¿El Vaticano? ¿Cuántas divisiones tiene el Vaticano?

Macron dice que Occidente se debilita cuando debe decir que Europa está enferma de una anemia terminal. Dice, y dice bien, que nuestros valores no son ya un imán que atrae por sí solo.

El señor Borrell ha quedado en ridículo, un ridículo sectario que es lo peor para la inteligencia, aunque entre mediocres se le aplauda.

Europa se debilita, pero aún queda alguien sensato que presenta cara a los mediocres, incluso a los sectarios.

¿Por qué juegan con nuestros soldados? Me pregunto y le pregunto a nuestro Gobierno: ¿Qué hacen nuestros soldados en Turquía o en Letonia?  ¿Es la Base de Rota parte de la dictadura de los EE.UU.? ¿Y los aranceles? ¿Y la OTAN?

En la reunión la mayoría de los miembros de la UE estuvo a favor de que Europa <<deberá tratar de trabajar junto con los EE.UU.>>, pero el señor Borrell sigue en su puesto.

Pobre señor Borrell, ¡tan sufrido! que vivió cuarenta años en una España bajo la dictadura del Vaticano y de los EE.UU.

Y su patrimonio sin enterarse. Lo dice sin vergüenza.

Por cierto. La ministra de Defensa compareció este pasado día 20 ante la mesa de Defensa del Congreso de los Diputados. Seguí por internet su intervención y las de los distintos Grupos Parlamentarios. Todos en un tono dócil y aprobatorio. Como si aquí no pasase nada. A ningún grupo le escuché preguntar por las consecuencias de las palabras del señor Borrell que en el plano militar las traerá. Pronto.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez  

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25 febrero 2020

FUERZAS ARMADAS Y EL ARTÍCULO 8 DE LA CONSTITUCIÓN. UN GRAN ERROR. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Convencidos ­­de que el gran problema del futuro de España eran las autonomías, conocedores de los antecedentes históricos que arrastrábamos, nuestra transición quedó tambaleante cuando unos cuantos sabios elaboraron una Constitución a sabiendas de que tarde o temprano iba a estallar y saltar por los aires llevándose a España por delante. Lo sabían; y si no, es que no eran los más adecuados para semejante labor.

La Constitución de 1978 fue un intento de armonizar sensibilidades opuestas, que traía un mensaje de paz a los hombres de buena voluntad. Pronto se vio que eso, en España, es imposible.

El fanatismo se armó de pistolas que asesinaros a cerca de mil personas para después entrar en la fase del infame olvido una vez que los asesinos han conquistado las instituciones y son apoyados desde el poder establecido con el honroso título de hombres de paz.

Siguiente paso: romper la unidad de España a través del separatismo burgués, agresivo y amenazador, con el apoyo internacional de sectores harto conocidos.

Superada la fase de la violencia física, la de matar (suponemos y deseamos), hemos entrado en ello: consiste en poner cara de buenos y reclamar unos  derechos (¿derecho a decidir?) inexistentes cuya única finalidad es desunir España y acabar con la convivencia. Para ello se abrazan a los que apoyaron -y apoyan- la primera fase y los invitan a su casa a comer en la misma pocilga.

Todo ello, primera y segunda fase, auspiciado desde el poder, el que da manejar las instituciones y apoya el silencio de la tibieza cobarde de muchos, por no decir de casi todos. Pocos se salvan de la mediocridad, o traición, con resultados que veremos en muy poco tiempo, menos del que pensamos.

El proceso pronto entrará en su tercera fase: controlar los medios (ya están acabando el ciclo), modificar la Ley (están en ello), legalizar el delito, eliminar esta Constitución que consagra la forma política de la nación como Monarquía parlamentaria. Ni nación, ni monarquía, ni religión; que son los tres grandes retos que afrontan los nuevos estalinianos: Largo Caballero transformado en Zapatero y convertidos ambos en el transformer Sánchez, aderezado, al fin, con dosis de todo pelaje del extremismo comunista. Malas hierbas.

El gran error de la democracia fue: <<Pan para hoy, hambre para mañana>>. Echaron migas a los gorriones que ahora se han convertido en buitres leonados.

El gran error fue de inocencia estudiantil, de desconocimiento de la historia de este pueblo al que el comunismo se le coló de rondón y anda detrás de él como la hiena tras la carroña.

Aquella Constitución se elaboró con un gran error, y no fue el de las nacionalidades del artículo 2, que también, sino el no haber legislado  para evitar que el separatismo renaciese fuerte y seguro en sus aspiraciones. Sabían y sabíamos que esto ocurriría, pero se miró para otro lado para salvar aquel momento. Nadie tuvo el valor y la fuerza de decir y legislar que España es soberana, independiente, que su integridad territorial está por encima de cualquier capricho separatista; así como el ordenamiento constitucional. Decirlo no era suficiente. Había que llevarlo al Código Penal.

Para cubrirse se inventaron el artículo 8. Calmaban, en principio, el arreón que se temía. Creyeron que le daban fortaleza a la unidad de España, a su integridad territorial: <<Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional>>. ¿Y qué?, ¿para qué? De nada sirve. Papel mojado. Una burla constituida tras un juramento: ¡Soldados! ¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor…! Cumplir y hacer cumplir la Constitución (?). ¿Un brindis al sol? No hay artículo 8 si la voluntad política negocia con la integridad territorial y la unidad de España. Porque como todos sabemos de aquellos tiempos: <<El poder tiene recursos para todo… ofrece muchas posibilidades. Todo el secreto está en saber manejar los dispositivos legales>>. España en manos de los separatistas. La zorra en el gallinero. El dueño de las gallinas tiene escopeta, pero sin munición.

Fue el gran error: no blindar la unidad de España, su integridad territorial, con la Ley, de manera que cualquiera que plantease su ruptura fuese reo de delito. De grave delito. No debería existir un grupo político que desde dentro, cual caballo de Troya, se convierta en destructor de España, que su planteamiento sea la independencia desde el separatismo. Legislar así, penar a todo el que se constituya contra la unidad e integridad territorial, era, es, y debe ser, constituirse en defensa de la unidad de España y su integridad territorial. Se les olvidó a los padres de la Constitución. ¿O no?

Creo que ya es tarde. Vemos que ni el artículo 116, ni el 155; mucho menos el 8, sirven para evitar que la locura separatista-independentista se produzca. De nada nos vale la Constitución si la voluntad política es contraria. Cuestión de tiempo.

Parece que el dicho popular: <<el que hace la Ley hace la trampa>>, en este caso, y en otros muchos, se cumple. De entrada ya están moldeando la ley a su antojo. Sedición, rebelión, como recuerdo de la ley de defensa de la República, al margen de los tribunales. Toda una pieza de legalidad.

De aquellos polvos estos lodos. La casa patas arriba. Menos mal que aún queda algo de casa.

Pronto habrá mudanza. Vayan embalando. Todo consentido, dialogado, aprobado y legalizado.

¡Vaya error! ¿O no? Dijeron y escribieron: España , su unidad como única Nación, independiente, soberana, íntegra territorialmente, respetuosa con el orden constitucional. Se lo dieron como  misión a las Fuerzas Armadas. ¿Para qué? Se olvidaron de la Ley y cualquiera puede predicar, legislar y, desde dentro, hacer lo contrario. Hasta conseguirlo ante la asombrada mirada de los que nos creíamos que la Ley protegía la unidad de España y su integridad territorial.

Ni la Ley, ni los cañones.

“El golpe de estado es el rayo que fulmina antes de que el trueno pueda ser escuchado” (Gabriel Naudé).

¿Oyen algo? Silencio. Sigan esperando.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 febrero 2020

EN SU LXVI ANIVERSARIO. SER PARACAIDISTA. SU ESPÍRITU. General de División (R.) Luis Carvajal Raggio

General don Luis Carvajal Raggio

Hoy este humilde blog se viste de gala para recibir al General de División Excmo. Señor don Luis Carvajal Raggio, mi general y amigo.

Decimos en la Legión que <<con razón o sin ella>> y en este caso me asiste toda la razón y argumentos para decir que tengo verdadero respeto y admiración por el General Carvajal. Un soldado y un Caballero de la milicia.

Como Caballero legionario se estrenó en la vida militar. Legionario de a pie, sin más grado que ese, el de Caballero, que no es poco. De ahí a General.

Legión y Brigada Paracaidista es su bagaje. ¿Se puede pedir más? 32 años al mando de unidades paracaidistas. Jefe de la Brigada Paracaidista, siendo el único que, en principio y hasta su ascenso, ostentó ese mando de coronel. Cerca de 900 saltos en distintas y conflictivas situaciones con 3 heridas en acto de servicio.

Fue Jefe de la Agrupación Táctica “Madrid” (Bosnia i Herzegovina) UNPROFOR, con una labor destacadísima. En su segunda misión en BiH (IFOR, OTAN) ya siendo general, tuvo el reconocimiento de todos, por su magnífico hacer, hasta el extremo de ser el único entre civiles y militares que ostenta el título de “Hijo adoptivo de la ciudad de Mostar”.

Seguiría con su brillante Hoja de Servicios repleta de entrega y generosidad. Un ejemplo para todos, ¿Condecoraciones?: todas. No las necesita; el General Carvajal es un soldado, un Señor Soldado.

Gracias mi general y que suene la Marcha de Infantes para recibirte en este blog. Nadie como tú para hablar del Aniversario paracaidista.

Con mi respeto y el cariño a ti, tú mujer, tus seis hijos y diez nietos.

Siempre a tus órdenes mis General.

General Dávila.

SER PARACAIDISTA. SU ESPÍRITU

Escribo a vuela pluma, seguro  sin demasiado ordenamiento, pero en palabras de mi amigo el General Dávila, “sé que hay poco tiempo pero el corazón fluye rápido”. Con el corazón y el alma escribo y espero se entiendan los sentimientos a pesar de la rapidez de los latidos.

Nuestra historia comienza en otoño de 1953, un 17 de Octubre cuando el Ministro del Ejército, el Teniente General D. Agustín Muñoz Grandes firmó la orden de creación de una Bandera Paracaidista del Ejército de Tierra, posteriormente la Bandera “Roger de Flor” I de Paracaidistas.

Un Oficial, Teniente de aquella primera Unidad, empezó a escribir nuestra regla moral: el Ideario Paracaidista, sus Mandatos y Promesas. El primero decía así: “Nuestro Historial. Paracaidista el libro de tu Historia está en blanco. No escatimes tu sangre para escribir en él páginas de gloria”.

Es el único que se ha reformado. Después de la campaña de Ifni, quedó para siempre:”En Ifni se abrió el libro de nuestra Historia .No escatimaré mi sangre para escribir en él páginas de gloria”.

Un paracaidista componente de la heroica Sección del Teniente Ortiz de Zárate ,recién liberado del cerco, aún con los ojos febriles y las huellas del sufrimiento en el rostro, confesaba a un Oficial : “Mi Teniente, yo nunca me he preocupado de ésas cosas, pero allí arriba-señalando con la cabeza la posición-allí arriba me he dado cuenta de que Dios es lo fetén”. La Tercera Sección de la 7ª Compañía de la Bandera ” Roger de Lauria” II de Paracaidistas tuvo, en aquella acción, seis muertos y cinco heridos. Dos Medallas Militares individuales, Medalla Militar colectiva. El cerco duró nueve días. Aquella acción y otras muchas hicieron que aquel primer Mandato cambiara su redacción.

Todos los paracaidistas conocen y llevan grabadas en su memoria la palabras  del Teniente Ortiz de Zárate al despedirse de su Jefe  de Bandera:”Entraré en T’Zelata o en el cielo”. Pero, tal vez, no sea tan conocido este suceso. Al recoger de su cadáver las pocas pertenencias que llevaba consigo, se encontró en un bolsillo una hoja manuscrita con una oración de la que me permito extraer unas frases:

                                      “ORACIÓN   DE  GUERRA”

…Haz. Señor, que mi alma no vacile en el combate y mi corazón no sienta

            el temblor del miedo… Haz que la sed, y el hambre, el cansancio y la fatiga, no

            lo sienta mi espíritu… Que mi alma, Señor, esté siempre tensa, pronta al sacrificio

            y al dolor. Que no rehúya, ni en la imaginación siquiera, el primer puesto en el

            combate… Pon destreza en mi mano para que mi tiro sea certero. Pon caridad en

            mi corazón para que mi tiro sea sin odio…

                 Concédeme, el perdón por mi soberbia. Quise ser el soldado más valiente de

           mi Ejército, el español más amante de mi Patria. Perdona mi orgullo, Señor.

                 Te lo ruego por mis horas en vela…Te lo pido por mi guardia constante…Por mis

           jornadas de sed y de hambre ,de fatigas y dolor. Si lo alcanzo, ya mi sangre puede

           correr con júbilo por los campos de mi Patria y mi alma puede subir tranquila a

           gozarte en el tiempo sin tiempo de Tu Eternidad.”

   La memoria me lleva a otra efeméride que marcó la vida y la historia de nuestras fuerzas paracaidistas. Si el 23 de Noviembre de 1957 fue la entrada en combate con el resultado del primer caído el Caballero Legionario Paracaidista D. José Torres Martínez,  primera entrada en combate que todas las unidades militares conmemoran. Para los paracaidistas hay otra fecha singular por el hecho diferencial de su capacidad para el combate: el lanzamiento de guerra.

El 29 de Noviembre de 1957, la 7ª Compañía efectúa el primer salto de guerra para reforzar la guarnición del fuerte de Tiliuin,  preparar  la evacuación de todo el personal – había además personal civil, mujeres y niños- y una vez enlazado con una Agrupación Terrestre ,proceder a la evacuación y destrucción del fuerte. Se llamó “Operación Pañuelo” por las pequeñas dimensiones de la Zona de Lanzamiento. El salto, y posterior abastecimiento aéreo de armamento y municiones, se efectuó con la protección de cinco Heinkel ( B-21) y el apoyo de los propios defensores del fuerte. Una salvedad. Con todo el cariño a nuestros hermanos del Ejército del Aire y de todas las unidades aéreas del mundo, no se conoce todavía el ” milagro ” de que todas las unidades paracaidistas hayan tomado tierra en las zonas previstas en combate. En esta ocasión es, precisamente el avión que transportaba al Capitán de la Compañía, lanzado a dos kilómetros de la zona. Como no hay mal que por bien no venga, el enemigo debió pensar que se pretendía envolverlos y salieron “por patas”. Al día siguiente, se reorganizaron y atacaron el fuerte. La misión se cumplió cuando seis días después se establece contacto con la fuerza terrestre de la Legión y el 5 de Diciembre se arria la Bandera con todos los honores y un equipo de paracaidistas incendia y destruye el fuerte.

Aquellas duras, hermosas e inolvidables tierras, marcaron para siempre en la memoria colectiva el devenir de los Caballeros Legionarios Paracaidistas, como hoy lo son el Kurdistán iraquí, Bosnia i Herzegovina, Mozambique, Irak, Líbano, Afganistán, Mali, Kosovo, Paquistán…

El Gobernador General del África Occidental Española, General Gómez de Zamalloa, comunicó lo siguiente al Jefe de la Agrupación de Tropas Paracaidistas del Ejército de Tierra, Teniente Coronel Crespo del Castillo: “Nunca una nueva Unidad ha abierto tan brillantemente su historial de guerra como esa, hasta hace poco bisoña,  Agrupación de Banderas Paracaidistas; y si hacemos honor al espíritu combativo, a la magnífica preparación física puestas de manifiesto siempre que hubo que hacer un supremo esfuerzo, y el valor ya reconocido y altamente acreditado en todas las operaciones en que ha tomado parte esa Agrupación, bien podíamos decir que el espíritu heroico de la Legión y el coraje de los infantes han reencarnado brillantemente en esos nuevos y heroicos legionarios paracaidistas. La brillante página de heroísmo escrita por la valerosa actuación del Teniente Ortiz de Zárate es un feliz comienzo para el historial de guerra de esa Agrupación y no dudo que nuevas páginas, todas ellas llenas de sublime heroísmo y sacrificio, harán honor a la gloriosa actuación de esas Banderas.”

Ahora, en los tiempos difíciles que vivimos, aquellos recuerdos me hacen meditar muchas cosas.

Efectivamente el ser humano tiende a valorar lo reciente, incluso  lo inmediato y a tener muy lejano, en el recuerdo, las viejas, y no tan viejas, historias. Pero queramos o no ahí están y no debemos desprendernos de ellas y nuestra misión, la de los mayores, es transmitirlas con todos sus claroscuros.

Soy amante de las tradiciones; nos son dadas por herencia histórica, pero eso viene por sí sólo. Debemos amarlas para transmitirlas y requieren cariño, constancia, esfuerzo para mantenerlas vivas y no permitir que nos las transformen al capricho de personas que no entienden, o sí, pero que quieren hacer daño. Que quieran suprimir reglas morales e incluso unidades gloriosas ¿Qué son si no, qué significan desde el “Santiago y cierra España” de los albores de nuestra Nación, nuestros guiones, nuestros uniformes, canciones, gritos, Credos e Idearios, la oración paracaidista?

Me  dirijo a los que hoy celebran sesenta y seis años de su creación. Tenéis, la  obligación, hasta física diría yo, de mantenerlas. Añadid vuestra entrega, vuestro valor, la permanente disponibilidad, vuestro afán de vivir, y morir si es preciso, por España. Con todo ese conjunto sí podréis ser los mejores soldados de la Patria. Aprended que hacer don de uno mismo debe ser la clave de vuestra vida.

Creo profundamente en el ejemplo. El ejemplo es la forma más elocuente de hablar en silencio. No creo que haya otra manera mejor de enseñar. Entiéndase, el buen ejemplo. Los paracaidistas tienen un elemento que lo facilita sobremanera: el salto en paracaídas. Por sí solo crea un entramado especial entre tropa y mandos, indestructible. Cuando un joven paracaidista ve a su lado a su Sargento, su Capitán, su General, con su mismo equipo y salta junto a él, se queda reflejado en todas sus actitudes posteriores. Han compartido, sin diferencia alguna, otra forma de entrar en combate.

Por ello hoy también me asalta el recuerdo, lleno de respeto, a los veteranos, conocidos o anónimos, excelsos todos, que entregaron  su vida, su quehacer diario, sus heridas a la empresa más noble: la Patria. Los jóvenes que hoy formarán celebrando su Aniversario, tendrán el privilegio de contemplar a hombres que han dado sello y vida a la Brigada Paracaidista. Son testigos y actores del espíritu maravilloso de esa Unidad. Una Unidad que respira esencia, que no necesita de grandes manifestaciones porque es profunda, de íntima convicción. Esa esencia está hecha del perfume más sutil, el perfume del amor a España. Aprended de las viejas cicatrices, de las arrugas de los años, porque entregaron lo mejor de su vida; y con ellos ved, con los ojos del alma, a los mejores, a los caídos en combate, en salto en paracaídas, en acto de servicio o después de toda una vida en la milicia. Vedlos porque están formados y son muchos. El ejemplo siempre.

El camino que nos propone la vida militar no es nada fácil, y nadie ha dicho que lo sea, pero es el camino.  Y ése andar se convierte en algo que te arrastra porque nunca, nunca estarás sólo. Quien lo ha vivido lo sabe. Y por encima de todo, ese Dios y Jefe nuestro. Una antigua oración de un paracaidista.

                           “Dame, Señor, lo que te sobra

                             Dame lo que no se te pide nunca

                              No te pido el descanso

                             Ni la tranquilidad del alma

                             Ni la del cuerpo

                             No te pido la riqueza

                             Ni el éxito, ni incluso la salud

                             De todo esto, Dios mío

                             Se te pide tanto

                             Que no debe quedar nada ya

                             Dame, Señor, lo que te sobra

                             Dame lo que otros rechazan

                             Quiero la inseguridad y la inquietud

                             Quiero la tormenta y la pelea

                             Y que me lo des, Señor,

                             Tan definitivamente

                             Que yo esté seguro de tenerlo siempre

                             Pues no tendría valor de pedírtelo de nuevo

                              Dame, Señor, lo que te sobra

                             Dame lo que otros no quieren

                             PERO DAME TAMBIÉN EL VALOR

                             LA FUERZA Y LA FE.

No hace demasiado tiempo tuve una conversación con un viejo paracaídas. No, no desvarío, todo el que ha saltado ha hablado con su paracaídas alguna vez. He visto y oído reconvenciones y felicitaciones. Me contaba lo siguiente:

“Vine al mundo, me decían, en un taller, pero yo siempre supe que venía del cielo, de una ilusión. Un día me llevaron a Alcalá de Henares. Había una nueva Unidad en un cuartel viejísimo ¡sí que tenía cicatrices!, pero enseguida me di cuenta de que se respiraba un aire especial. Hablaban de la Legión, de Montaña. Uniformes nuevos, diferentes; en la cabeza una boina negra y los mandos los días de gala, una teresiana con la parte superior también negra.

Pronto caí en manos de unos hombres a los que llamaban plegadores que me trataban con mimo. La vida era apasionante y de todo menos tranquila.

De repente un nuevo viaje, a Sidi Ifni nos dijeron ¿Para qué nos llevaban? Me puse a escuchar y me enteré que había guerra .A mí me daba lo mismo, yo en paz o en guerra debía dejar a mi paracaidista en tierra apto para todo. Algunos paracaídas, ya mayores,  los llamaban” paracaídas de cargas”, y a ellos les cupo el honor de ser los primeros en entrar en combate pues abastecían puestos aislados, de víveres, munición, combustible… y moral. Ya empezaba a estar harto de sus “batallitas “. Pronto me llegó mi oportunidad. Iban a dar el primer salto de guerra y yo fui seleccionado. Recuerdo decirle a mi plegador: pliégame mejor que nunca. Me miró ofendido y me dijo: lo haré como siempre, estaré seguro de mi trabajo, te plegaré como si yo fuera a saltar contigo.

Tuve la suerte de ser asignado al Jefe de la 7ª Compañía, el Capitán Sánchez Duque. Era la madrugada del 29 de Noviembre de 1957. Cuando el Capitán saltó empecé a oír imprecaciones no publicables ¡Estábamos muy lejos de la zona de lanzamiento! Abrí mi campana todo lo que pude, procuré no  balancearme y llegar a tierra lo más suave posible. Fue una sensación maravillosa cuando, además, oí que había sido un éxito. Mi misión estaba cumplida ¡Cuántas veces había oído ¡POR ENCIMA DE TODO ESTÁ LA MISIÓN! Allí me quedé en tierra dispuesto a morir como mi homenaje a aquellos paracaidistas en su primer salto de guerra. No fue así, pues me recogieron y en una vetusta camioneta que, entre paracaidistas y legionarios tenían que empujar en las cuestas, volvimos a Sidi Ifni. Recuerdo que un niño de los evacuados del fuerte, con la curiosidad propia de la edad quiso ver un paracaídas; vino hacia mí y al rato se recostó, cansado por las emociones de esos días. Lo acogí con cariño y entre mis pliegues quedó dormido. Otra manera de ser útil ¡Cómo me gustaría saber de ese niño!

Abandonamos el territorio y definitivamente me instalé en Alcalá de Henares. Mientras estuve en activo, lancé a cientos de paracaidistas, y ahora ya viejo y retirado del servicio, el Dios de los Ejércitos me concedió un último premio, pues de aquellos primeros paracaídas yo solo pasé al Museo de la Brigada y allí permanezco. Allí estoy si queréis verme y  hablar de viejos recuerdos ,de ideales que creo eternos:  Patria, sacrificio, generosidad, responsabilidad, ejemplo, valor ,disciplina ,humildad… esos “algos “del SER PARACAIDISTA.

Por cierto, soy un burro, no he dicho mi nombre, me llamo INTA T-6R número 29.11.57

Mi homenaje al Caballero Legionario Paracaidista D. Antonio Ortiz Pérez ¡Con nosotros! primer caído en salto de paracaídas y a tantos otros que, desgraciada y gloriosamente cayeron después.

Me hablan de tiempos difíciles, pero conociendo a estos hombres y mujeres A PESAR DE TODO, estoy seguro de que vendrán tiempos mejores. Un viejo Paracaidista, Infante y Plegador, General retirado, vino no hace mucho a verme y me lo confirmó. Hablamos en la soledad del Museo, mucho tiempo y mientras lo hacíamos,me pasaba la mano con -yo lo sabía- cariño y agradecimiento infinitos. Paracaidas y Paracaidista siempre unidos.” Adiós amigo mío, volverán tiempos mejores y lo veremos” repitió  y con paso leve por el peso de los años, se fue.

Aquí, en mi silencio, con mis nostalgias y recuerdos, con los nombres de los paracaidistas, a los que ayudé a cumplir su misión , grabados en mi seda pienso en la frase que dejó escrita Antoine de Saint-Exupéry en su libro Tierra de Hombres:”El hombre se mide cuando se enfrenta al obstáculo”.

Y cerrando los ojos, musitando la oración paracaidista “Señor Dios y Jefe nuestro…” me dormí en sueños de gloria, mecido por los buenos vientos.

Madrid, 23 de Febrero de 2020. General de División (R.) Luis Carvajal Raggio

LXVI Aniversario

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LOS VERSOS DEL CORONEL Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM. (r)

TOLEDO

3.- POSTALES

Torre de la Catedral

Abandonamos Zocodover y enfilamos la Calle Ancha. Como ya iremos glosando en otro apartado de este trabajo, CALLEJEANDO, recorreremos dicha calle y pasaremos por Las cuatro Calles y  Hombre de Palo; y al doblar en Arco de Palacio diremos con el genio: “con la iglesia hemos dado”, porque ahí está, la Catedral de Toledo, Primada de las Españas.

 Y dedicaremos un primer comentario a su imponente, y única, torre: una inmensa mole granítica que, por contrario, luce esbelta e inalcanzable para el humano que la ve ascender por encima del Arco, construido para comodidad del inquilino de las palatinas estancias que quedan a nuestra derecha; para que pudiera cruzar al templo sin tener que pasar por la calle.

Aunque en origen el proyecto fue levantar dos torres, una a cada lado de la fachada principal sólo se concluyó ésta; de la opuesta se levantaron únicamente los primeros tramos, y fue rematada por un artista de apellido ilustre, según veremos.

Gótica con alguna influencia mudéjar  de planta cuadrada con cuatro cuerpos  y otro de menor altura; en el primero se guarda “la joya de la corona”, la custodia de Enrique de Arfe; el segundo fue la vivienda del campanero y el tercero prisión eclesiástica. Diseñada y construida por Alvar Martínez terminó el cuarto cuerpo en 1422 sin dejar trazas para su terminación que se culminó con un cuerpo octogonal que alberga las campanas: “para campana gorda, la de Toledo en la que caben siete sastres y un zapatero, también la campanera y el campanero.” .A la “San Eugenio” -“La Gorda”-  probablemente por defecto en la fundición, 1755- se le abrió con su primer tañido un “pelo” hoy convertido en una brecha de más de un metro de longitud.

Esta parte octogonal es  obra del arquitecto Hanequín de Bruselas  que llegó para trabajar en la catedral junto con un grupo de grandes figuras: Egas Cueman, Enrique Egas y Juan Guas entre otros; está acompañado de pináculos y arbotantes y se remata con una flecha que soporta tres coronas imitando una tiara, lo que le confiere su más propia seña de identidad: alcanza los 92 metros de altura.

 SU INTENTO (23)

(Soneto)

 Su sólido y rotundo basamento,

se estrecha al ascender, luego se afila,

y una flecha el cielo azul enfila

queriéndolo tocar, claro su intento.

 

De proporción y estética portento,

al humano sobrecoge y encandila,

su equilibrio de formas recopila

el saber de los años, más de ciento.

 

Por su piel de granito, la mirada

va buscando entre esferas  y blasones

bronco el bronce, su voz rota y cansada.

 

… Y  vértigo da  ver  la Cruz herrada,

arbotantes, pináculos, florones,

y la tiara, tres veces coronada.

CENTENARIO DE LA LEGIÓN (77-11). EN RECUERDO DE LOS MUERTOS DE LA LEGIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

<<Buenos días: Como  cada mes, quiero recordaros que hoy día 20, a las 19:30, en la Castrense de Madrid se celebrará la ya tradicional misa en sufragio de las almas de los muertos de La Legión Española. También pediros -como siempre- a los que no podáis asistir, que busquéis un ratito para rezar un padrenuestro por ellos; y a los que no seáis creyentes, que les dediquéis un pensamiento especial. Un abrazo. Luz>>.

Este correo se recibe puntualmente todos los meses y desde hace años. De ello se encarga, aporta el donativo y se ocupa de los detalles, M. Luz Martín. Nunca falla, no hay olvido en la vida legionaria. <<Cada uno será lo que quiera, nada importa su vida anterior, pero juntos formamos Bandera, que da a La Legión el más alto honor>>. Seguro que Luz no quiere que se hable de ella ni de ello, sino que se rece por ellos, pero en estos momentos de confusión, en los que cada uno va a lo suyo, protagonismos que a todos nos alcanza, momentos en los que todos quieren situarse en la primera fila, bueno es fijarse en los pequeños detalles de sencillez y grandeza legionaria. Nada hay más importante en la historia de la Legión, en su recuerdo, que dedicarlo a sus muertos. Lo demás sobra. La historia de la Legión está hecha sobre las tumbas de los legionarios que por España y por su Legión dieron su vida, y si hay un Credo legionario es porque con él rezaron y con él murieron. Por eso tenemos un Cristo Legionario, Protector, amigo, compañero y hermano.

En este Centenario hay y habrá olvidos. No debe haberlo con los muertos por España y la Legión. Miles son anónimos, porque anónimo es el que muere en silencio heroico. El acto principal del Centenario es el homenaje a sus muertos. Si no es así, mejor pasar por alto. Muertos en combate y en el combate de la vida con el espíritu del Credo legionario.

Así lo hace M.Luz todos los meses cuando nos convoca en la Iglesia Catedral Castrense de las Fuerzas Armadas para la tradicional misa, porque  pesan mucho los muertos, sobre las espaldas, pesa mucho la vida de tantos compañeros muertos. No hay olvido posible cuando ese peso de la muerte lo levantan los legionarios con sus brazos, al Cielo, con su Cristo valiente. Significa ¡Al cielo con Él!, y con Él todos, que es el sentido de nuestro recuerdo a los muertos de la legión. La alegría de haber sido y haber muerto siendo legionario. Aquel que ha sentido una vez en sus manos temblar la alegría no podrá morir nunca. Morir no es tan horrible como parece; todo se posee cuando no se desea nada.

‹‹Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos››.

M.Luz cumple con el rito, entiende el sentido y el sentimiento del Credo: reza por los muertos legionarios.

Ya sé que no lo quiere y pido disculpas por desvelar su oración. Pero alguien debe reconocérselo y el que puede debería poner el merecido gorrillo de honor sobre su cabeza como Dama legionaria de Honor.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

23 febrero 2020

Blog: generaldavila.com

 

SABER VIVIR “DESPACITO”: EL ELOGIO DE LA LENTITUD Pedro Motas

“Pasito a pasito, suave suavecito, poquito a poquito”. Es un ritmo machacón que nos ha acompañado en los últimos tiempos y que ha causado furor en todo el mundo.

El carrusel del futuro:

Como dice el científico y filósofo del Instituto de filosofía Txetxu Ausín, del CSIC: Quién iba a decir que con “Despacito” estaba declarándose los principios de un enfoque filosófico para nuestra era, para un tiempo de velocidad y de prisa, para una modernidad velociferina: Cada vez gira más rápido el carrusel del futuro, del futuro presente, al que le es intrínseco una soteriología del ahora, cuyos coetáneos lo quieren todo y lo quieren ya. Ante este penoso ejemplo de autodenigración, ¿qué ocurriría si se redujera la velocidad y redescubriese ese precioso airbag, la lentitud?

Vivimos corriendo, sumidos en la rapidez, la prisa y lo inmediato; el running es el epítome de nuestro tiempo. Corremos como pollos sin cabeza, viajando hacia ninguna parte, en una rueda sin fin como ratones de laboratorio. Deprisa, deprisa fue una polémica y premiada película que reflejaba con crudeza la vida sin destino de unos jóvenes delincuentes del extrarradio madrileño, acelerados, violentos, sin rumbo ¿como nuestro mundo?

Se conoce como la Gran Aceleración al fenómeno de rápidas transformaciones socioeconómicas y biofísicas que se inició a partir de mediados del siglo XX como consecuencia del enorme desarrollo tecnológico y económico acontecido tras el final de la Segunda Guerra Mundial y que ha sumido al planeta Tierra en un nuevo estado de cambios drásticos inequívocamente atribuible a las actividades humanas, dando lugar a lo que se conoce como era de los humanos o Antropoceno, caracterizada por el enorme crecimiento del sistema económico-financiero mundial, el desarrollo tecnológico y la profunda crisis ecológica y biofísica.

Ante este panorama apresurado, acelerado, necesitamos parar, sosegarnos, reflexionar, determinar fines para la vida buena, tomar perspectiva. En este sentido, la lentitud es tremendamente subversiva. Necesitamos ir más despacio para poder vivir. Mirar, contemplar, recrearse, fijarse en el detalle, caminar y no correr, y hacer camino al andar.

La razón exige demora:

 Vivir deprisa no es vivir, es sobrevivir, estamos atrapados en la cultura de la prisa y de la falta de paciencia, en un estado constante de hiperestimulación e hiperactividad que nos resta capacidad de gozo, de disfrutar de la vida.

Como ha explicado brillantemente la psicología, la razón exige demora mientras la prisa nos carga de sesgos y prejuicios. Y aunque nuestro modo de pensamiento rápido pueda resultar adaptativo en muchas circunstancias, la falta de reflexión y de sosiego nos aboca a la irracionalidad y a las malas decisiones.

Esto es realmente peligroso en todo en lo que atañe a la determinación de los fines y a la organización de la vida en común. Sesgos como los de disponibilidad, polarización grupal, confirmación, género y raciales, provocan un efecto deformante sobre el juicio humano que conduce muchas veces a un miedo excesivo hacia acontecimientos improbables y, a la vez, una confianza infundada hacia situaciones que plantean un peligro genuino.

La prisa es llenarse la vida con actividades febriles, velocidad, de suerte que no queda tiempo para afrontar las verdaderas cuestiones, lo esencial. Sin embargo, la prisa en la que vivimos no responde casi nunca a que tengamos cosas importantes que hacer con urgencia, sino a los requerimientos de un modo de vida que trata de mantenernos distraídos y ocupados todo el tiempo.

La vida móvil y precaria:

 Por un lado, los teléfonos móviles y las redes sociales están diseñados para captar nuestra atención el mayor tiempo posible y con la mayor intensidad, a fin de mercantilizar y monetizar esta atención al máximo.

La vida sin pausa fomenta una cultura vacía de autopromoción y autoabsorción, de una instantaneidad a demanda, de adquirir y tener manteniéndose aislado de la presencia física de otros y de cualquier sentido de la responsabilidad que esta pueda conllevar. El sistema también mina la paciencia y la deferencia individuales que son cruciales para cualquier forma de democracia directa: la paciencia de escuchar a los otros y de esperar a que llegue el turno para hablar. El problema de esperar, de intervenir por turnos, está ligado a una incompatibilidad más amplia del capitalismo  con cualquier práctica social en la que intervengan el compartir, la reciprocidad o la cooperación.

El capitalismo al asalto del sueño, describe el sueño como el enemigo del capitalismo turboacelerado de nuestra era del Antropoceno. Dormir es subversivo, nos libera de una pléyade de necesidades simuladas y su pasividad intrínseca ocasiona incalculables pérdidas en tiempo de producción, circulación y consumo: La mayoría de las necesidades en apariencia irreductibles de la vida humana -hambre, sed, deseo sexual y, recientemente, amistad- se han reformulado como formas mercantilizadas o financiarizadas. El sueño plantea la idea de una necesidad humana y de una temporalidad que no pueden ser colonizadas y aprovechadas para alimentar el gran motor de la rentabilidad y, por lo tanto, sigue siendo una anomalía incongruente y un lugar de crisis en el presente global.

Por otro lado, la falta de seguridad y vínculos asociados a la esfera laboral, los turnos y los horarios intempestivos, la incertidumbre, el desajuste entre lo que se demanda que se haga, lo que se recibe a cambio y lo que se desea hacer, provocan una profunda quiebra y angustia vital.

Equivocarse está bien:

 Es imposible terminarlo todo en nuestras sociedades del rendimiento, da igual si nos proponemos mucho o poco. La impresión de no poder concluir nunca algo satisfactoriamente conduce a un remolino que nos hunde incesantemente. Nos falta tiempo; para todo lo que hacemos, utilizamos menos tiempo y sin embargo tenemos menos tiempo que la generación anterior. Cuanto más nos apresuramos, menos tiempo nos queda. Y el tiempo se convierte en un instrumento de dominación porque hay una insatisfacción constante por el tiempo (supuestamente) desperdiciado.

Esto es lo que pasa con la ciencia y la investigación. La ciencia y la investigación necesitan tiempo para pensar, preguntar, estudiar, experimentar, probar, proponer. Hay que enlentecer los tiempos de la investigación. La ciencia necesita tiempo para indagar y tiempo también para fallar.

El error posee un indudable valor epistémico y moral: reconocer los errores, corregirlos y repararlos es el fundamento para el cambio, la innovación y la transformación individual y social. Y es aquello que caracterizaría una racionalidad crítica y modesta, abierta a la pluralidad, la contingencia, el disenso y, en definitiva, al futuro.

El tiempo acelerado:

 Pero también es lo que pasa con las relaciones personales, que se han acelerado igualmente, primando el sexo rápido aunque ello lleve a un sentimiento de falta de intimidad y de conexión porque no es posible una intimidad acelerada. Los seres humanos necesitamos conexiones, deseamos intimidad pero las relaciones son complejas y precisan tiempo, trabajo, dedicación y cuidado. Apelar a la tecnología (como hacen algunos desde webs de citas y contactos) es una trampa y un engaño. Y más aún, la gente usa muchas veces sus smartphones para escapar de las demandas de intimidad. Si la primera cosa que se toca por la mañana y la última por la noche es el teléfono móvil y no a la pareja, hay un problema sobre las prioridades.

Las facilidades de las que disponemos hoy para comprar, movernos, trabajar, comunicarnos, son micro-liberaciones que constituyen, por otro lado, aceleraciones de un sistema que nos aprisiona más fuertemente. Aquello que parece liberarnos del tiempo y del espacio nos aliena en la velocidad y la prisa.

La ilusión de la velocidad es la creencia de que ahorra tiempo. Pero en realidad, la prisa y la velocidad aceleran el tiempo, que pasa más rápidamente, acortando los días. Estar con prisa significa hacer varias cosas a la vez y rápidamente y el tiempo se llena hasta estallar, como en un cajón mal arreglado donde se mete un montón de cosas sin orden ni concierto.

Así, que ya saben amigos, caminen, no corran, miren, observen, escuchen, reflexionen, duerman, amen (aunque no sea fácil); la vida es corta como para perderla corriendo con prisa. Nos lo jugamos todo, la vida personal y el futuro del planeta.

Des-pa-ci-to

Pedro Motas

Blog: generaldavila.com

18 feberro 2020

Desde sus atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

Simplemente por contextualizar:

– ¿Dónde irá el buey que no are?; Jaime Campany.

– La cabra siempre tira al monte; dicho popular.

– A poco que rasques, les sale el pelo de la dehesa; dicho popular.

– En Cataluña, si nace un tonto más se cae al mar por falta de espacio;   oído por ahí.

– El número de tontos es infinito; Sagradas Escrituras

– Cómo pedir peras al olmo; dicho popular.

– No son más tontos porque no son más grandes; oído por ahí.

– Quien nace lechón, muere cochino; dicho popular.

– Cría cuervos, y te sacarán los ojos; dicho popular.

– De aquellos polvos, estos lodos; dicho popular.

– Aún no ensillamos, y ya cabalgamos; dicho popular.

– A rio revuelto, ganancia de pescadores; dicho popular.

– Habló el buey, y dijo mu; dicho popular.

 Etc, etc, etc…. Se admiten sugerencias.

 A ver; si ponemos a dos tipos, pongamos por caso, uno de Huesca y otro de Lérida y el primero no lleva el cachirulo y el segundo no va tocado de barretina, digo yo que su aspecto físico, misma edad, mismo sexo, mismo peso, como pertenecientes al género humano no habrá muchas diferencias, ninguna, estructurales entre uno y otro: no sabríamos distinguir cual es de Lérida o cual Huesca, ¿no? ¡Pues sí! Hay una panda de maulas que saben distinguir por su “aspecto” los no, de los sí “catalanes autóctonos”. Si tan distintos son como para distinguirlos será -puesto que los demás no lo tenemos- que ellos tienen, o podrán tener algo con lo que el resto no contamos. Dª Anna Erra es capaz de apreciarlo,  como una muestra más de ese racismo de vía estrecha pero dañino, real y excluyente.

 Otra cosa es que si examinamos las neuronas de las circunvoluciones del cortex cerebral de Dª Anna y sus maulas es posible que en cuanto a su memoria, atención,  percepción, cognición, conciencia, pensamiento, lenguaje y otras funciones nos llevemos alguna sorpresa; y como apunto en el estrambote bien podrían apuntar las maneras de un morboso, molesto, apremiante  e inoportuno síntoma.

 De la prensa de febrero de 2020

 LA ALCALDESA DE VICH ANNA ERRA HABLA EN EL PARLAMENTO REGIONAL DEL “ASPECTO FÍSICO DEIFERENTE”  DE LOS “CATALANES AUTÓCTONOS”, Y PROMUEVE UNA CAMPAÑA PARA DIRIGIRSE EN CATALÁN A AQELLOS QUE “POR EL ACENTO O ASPECTO FÍSICO NO PARECEN CATALANES.”

AUTÓCTONOS

(Soneto con estrambote)

 Dialogan, y su jerga, lo adivino,

no será la de bestias, las salvajes;

los que a su parecer son los lenguajes

 que hablamos los demás; es nuestro sino.

 

La hediondez de ese tufo pueblerino,

a nazi ese pestazo, sin ambages

los define: racistas sus pelajes,

en román, dicho sea, paladino.

 

En raza superior, a la que admiro,

no llego a comprender lo del “aspecto”

ni encuentro tengan algo diferente;

 

pues por más que los miro y los remiro

-será porque inconcluso esté el proyecto-

aún no lucen dos cuernos en la frente.

 

Y -harina de otro costal-

tales mínimos adquiere

su hipertrofia cerebral

que, enana do las hubiere,

nadie más de ellos espere

¡que una diarrea mental!

Don Eufemio,  feb. 20

(Continuará, D. m.)