«DIOSES HOMBRES Y CABALLOS» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Junto a los árabes Darley y Godolphin, otro de los grandes  padres del actual turf  fue el turco Byerley,  El caballo fue montado por el Capitán Robert Byerley durante la campaña militar en Irlanda (1689-1690). Tras la contienda, el caballo fue llevado a Inglaterra, donde se convirtió en uno de los primeros sementales orientales en influir decisivamente en la cría de los caballos pura sangre. El grabado que no gané, fue el premio del único Concurso Completo de Equitación llevado a cabo en el Campo de Maniobras San Gregorio de la Academia General Militar de Zaragoza, en la primavera de 1900. Lo ganó mi amigo el entonces capitán, hoy  coronel  José María Sánchez-Feijóo López. Después de muchos años, y en la víspera de su marcha de Zaragoza, para estrenar su nueva casa en Santander, me lo regaló como recuerdo. Gracias Tato.  

En L’Eperon (La espuela) destacada revista francesa especializada en el mundo del caballo,  leí que: «Un yearling (potro de un año)  con buenos tendones, que no sea ni una cabra ni un elefante, pero que esté bien nacido, probablemente correrá y saltará. La sangre muy pocas veces miente»

Por eso, y para conocerlos mejor, quiero dar este pequeño repaso a través de la Historia y de la Mitología, con sus verdades y mentiras, sin olvidar como dice  un proverbio indio que: Dios duerme en el corazón de las piedras, respira dentro de las plantas, sueña con los animales y se despierta en la humanidad.

El caballo que hoy vemos vivió hace millones de años, pues antes de la aparición del hombre en la tierra ya existía, y solo hasta en el último período de la Era Terciaria no se nos presenta con su forma actual. Todas esas trasformaciones tuvieron lugar en el continente americano, cuna de la especie.

Cuando se restablece la comunicación terrestre definitiva entre América del Norte y del Sur, geológicamente hace aproximadamente 3 millones de años (durante el Plioceno) con la formación del Istmo de Panamá,  los caballos, a la vez que se extendían por el sur del nuevo continente, grandes manadas de ganado atravesaban el estrecho de Behering, desde Alaska hacia Siberia ocupando Asia y Europa. De ahí las muestras que hoy tenemos de los caballos salvajes (equus przewalskii), con signos raciales  muy distintos morfológicamente a la multitud de las razas actuales.

Posteriormente los de  América, y por causas desconocidas entran en decadencia y cuando el continente fue descubierto por los navegantes españoles habían desaparecido.

En definitiva, la existencia del caballo es casi milagrosa, puesto que cuando desaparece en Europa se conserva todavía en América, y al desaparecer en este continente será repoblado por los conquistadores europeos. Y desde Arriero, el Romo, y el Cordobés (los caballos de Cortés), nos vamos en pos de Villano, el Zainillo y el Salinillas, (los caballos de Pizarro).

Sea como fuese, pronto el hombre descubrió que los animales podían transportar no solo cargas, sino también hombres, y los primeros testimonios nos llegan desde Mesopotamia.  A partir de la época del sexto rey de Babilonia Hammurabi, 2100 años antes de J.C., aparecen ya  las monturas.

Pero  la verdadera dimensión de trascendencia la encuentra el caballo en Grecia, cuna de la filosofía, mientras que en Roma, cuna de la jurisprudencia, se da al caballo un sentida más pragmático.

Por eso, la gran época del caballo como animal de compañía comienza en Grecia, y a partir de Homero es cuando será el compañero inseparable de los grandes héroes de la guerra, y el animal favorito de los dioses. Los griegos reconocen su belleza, lo que a sus ojos era más importante que su fin utilitario. De siempre los caballos nos supieron inspirar sueños y leyendas en la imaginación de todas nuestras culturas como: los «Centauros» aquellos seres mitológicos originarios de Tesalia, (la que aparece en la Odisea de Homero) los primeros que se sirvieron del caballo como montura, y que causaron entre los pueblos helénicos gran admiración creyendo que constituían un solo ser, mitad hombres y mitad caballos. Fidias nos los dejó grabados en las metopas de los frisos del Partenón, en la  Acrópolis de Atenas.

El más civilizado y sabio de ellos fue Quirón»​, el primero en practicar el arte de la medicina quirúrgica, valiéndose de unas hierbas.​ Era hijo de Crono y Fílira, y por lo tanto medio hermano de Zeus.

Y es que en Grecia el caballo no es un animal para todos los días, pertenece al aspecto heroico de la vida, lo consideran de origen divino, nacido de la unión de Poseidón y Demeter, el primer caballo se llamó Arión y con él entraron de lleno en la mitología, donde  le vemos arrastrando el carro de Poseidón a través del océano, elevándose por los aires con poderosos aletazos como su hermano Pegaso, el surgido de la cabeza de Medusa.

En efecto, Pegaso el fogoso caballo volador, nació del chorro de sangre que brotó cuando Perseo cortó la cabeza a Medusa, él es quien a través de los Cíclopes con sus únicos ojos, llevaron a Zeus el relámpago, el rayo y el trueno. Se llegó  a decir que hizo brotar la fuente de Hipocrene con sólo pegar con el casco en la roca de Helicón. Creció y vivió de potro en las laderas del monte Olimpo entre Tesalia y Macedonia, naturalmente estaba dotado de alas y volaba, aunque no fuese un caballo de carne y hueso.

Más cercanos todavía tenemos a los caballos del sol. Según la Metamorfosis de Ovidio, se llamaban Pirois, Eoo, Etón y Flegonte, a los que quiso guiar un día el imprudente Faetón, y al no poder llevarlos por buenos caminos abrasaron el cielo y la tierra.

Con Homero, el caballo será el compañero inseparable de los grandes héroes de la guerra. Aquiles recibe de su padre Peleo los inmortales corceles Ballos (Balio) y Xanthos (Janto), regalo de Poseidón, y es que La Ilíada es toda ella un canto al caballo, y una de las mejores fuentes para conocer el protagonismo de este animal en la Historia y la leyenda, como lo haría de El Caballo de Troya, el mayor símbolo conocido de la astucia griega sobre la fuerza bruta. El caballo de Troya fue una  estrategia militar, ideada por Ulises  y construida por el carpintero Epeo, que permitió a los aqueos  finalizar la guerra de 10 años e ingresar en la inexpugnable ciudad de Troya.

Alejandro  Magno, discípulo de Aristóteles en las letras y de Filipo en el arte de la guerra, amó extraordinariamente a su bello  Bucéfalo, caballo negro azabache con un estrella blanca en la frente,  cuentan que era plenamente correspondido, pues el fiero caballo, que nunca dejó que subiera nadie desconocida sobre sus lomos, eso sí, apenas oía la voz de su dueño se acercaba a él y se hincaba de rodillas para recibirlo. De resulta de la batalla contra Foro en las  orillas del rio Hidaspes, un afluente del Indo, murió Bucéfalo y tanto lo sintió Alejandro, que en memoria de su gran amigo mandó construir la ciudad de Bucefalia.

Al lado de este amor hacia Bucéfalo hay que colocar el que sintió Calígula por el suyo, llamado Incitatus es decir Impetuoso, que llegó a construirle un palacio, en el que el pesebre era de marfil y la manta de púrpura bordada de pedrería, la comida y el vino se lo servían en vasos de oro, y se comentaba que tuvo el propósito de nombrarlo cónsul. ¿Pero qué podía esperase del jovenzuelo Calígula que antes de vestir la toga ya había tenido relaciones sexuales con sus tres hermanas: Agripina, Drusila y Julia?

También se ha escrito que a su muerte Atila fue enterrado con su caballo y sus armas, rito que realizaban igualmente muchos pueblos nórdicos.

Strategos era el caballo de Anibal, pero ¿cual fue su arma  principal para vencer a los romanos? Sin duda alguna la caballería… y no los 37 elefantes como se dice a veces. Porque Anibal supo aunar lo que, según su padre Amilcar Barca, era invencible: los caballos de Numidia  (hoy norte de Argelia y parte de Túnez) y los soldados españoles, la fuerza de élite más ágil y rápida de su ejército en la Segunda Guerra Púnica.

De las leyendas en la religión nos encontramos que: en Judea fueron los caballos de fuego los que elevaron a  Elías al cielo,y que  Zacarías habla de un hombre que estaba entre mirtos, montado sobre un caballo rojo, y no nos olvidamos cuando después de la Apocalipsis de San Juan , el rey de reyes, el señor de los señores, es llevado al cielo.

Desconocemos el nombre  del caballo de San Pablo que aparece en los «Hechos» de Lucas, …De camino y acercándome a Damasco una gran luz del cielo me envolvió. Caí a tierra, y oí una voz que decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigue? …y cuando Saulo se levantó del suelo ya era el fiel vasallo de Jesús para siempre,  un caballo para la Historia  de cuyo nombre no quedó testimonio.

Y vi el cielo abierto, y de aquí un caballo blanco, y el que lo montaba es el que se llama Fiel y Veraz, que juzga y pelea con justicia.  Lo que demuestra que también en la mente de San Juan  convivían los tres protagonistas de la vida y de la Historia: Dios, el hombre y el caballo.

El día de San Anton,17 de enero, era costumbre en Roma y Florencia, también hasta hace poco en España, que todos los caballos adornados con los mas bellos arneses, se presentasen en algunas iglesias para recibir la bendición del sacerdote. Hoy me acuerdo cuando, hace ya muchos años, en 1967 siendo teniente,  llevé a unos cuantos de la Academia de Infantería a la ermita de San Roque en el barrio de San Antón, camino del cementerio en Toledo, ¡donde les dieron unas rosquillas!

Nos cuenta una leyenda que, en el siglo XI, a un  sacerdote pagano convertido al cristianismo con el nombre en España de San Eloy  (en Europa San Eligio),  se le asignaron poderes especiales en la corrección y tratado de las extremidades de los caballos. Hoy es el  patrón de los herradores de todo el mundo, con especial devoción en Francia y de forma particular en la región natural de La Camarga en la provincia de Provenza.

Como ejemplo de la presencia del caballo y sus leyendas en la religión musulmana, citaremos a Al-Burāq (en árabe del rayo o esplendor), la centelleante yegua alada torda  del profeta Mahoma. Según el Korán, era más grande que un burro pero más pequeña que una mula. En su famoso viaje nocturno, que lo transportó desde la Kaaba de La Meca hasta Jerusalén (Mezquita de al-Aqsa) y de allí al cielo, dicen que  bajo sus pasos durante el vuelo, la arena del desierto se convertía en oro y era apta para dar vida a cualquier semilla.

En Europa, para muchos pueblos, las cola del caballo  eran un atributo de honor, una marca de dignidad. Otros la cortaban como signo de duelo, pero  en la Edad Media el amputar la cola por el maslo al caballo de un caballero constituía una suprema ofensa. Para los turcos tenía el valor de una alta distinción militar y designaba el rango de los visires y de los pachás; solamente los sultanes tenían el privilegio de hacerse preceder de siete estandartes coronados con las respectivas siete colas de caballo.

En la corte del rey Arturo los caballeros de la Tabla Redonda, (mejor mesa redonda), se hicieron famosos  por su forma de luchar, por su forma de montar, por su fidelidad a su Rey, y por su honestidad. Por todo eso cuando Sir Tristam  se enfrentó en un torneo de justas a caballo y con lanza, por vez primera a uno de esos caballeros, el que vestía enteramente de blanco y montado un caballo negro azabache, le peguntó cual era su nombre, le contestó: me llamo Sir Lancelot du Lac, caballero, y Tristam les respondió: ¡Ay de mí!. ¿Que he hecho? Tú eres el caballero que yo más admiro en el mundo.

Por San Eloy y San Hervé, en Francia, los bretones iban montados en sus caballos hasta el portal de la iglesia del pueblo,  y después de haber dado tres vueltas al recinto, echaban pie a tierra y cortaban la cola de sus caballos, adornadas con flores y cintas de vivos colores, las depositaban sobre el altar de los dos santos bienhechores.

Genitor, el caballo de Julio César, dicen que después de  pasar el Rubicón y unos días antes de su muerte, que el caballo ya la barruntaba, rechazó el alimento y lloró. César tanto quería a los caballos que  en plena batalla, cuando las cosas  venían mal dadas, tenía la costumbre de retirarlos a la retaguardia,  empezando por el suyo, y él mismo pie a tierra luchaba como un legionario más para que sus soldados no pensasen en la retirada.

Nerón otorgaba a sus viejos caballos victoriosos un atuendo de palacio, ropaje reservado a los altos dignatarios romanos. Valentiniano I hizo componer el pájaro, estatua que siempre llevaba con él, mientras que otro emperador, de nombre Lucio Aurelio Vero hizo enterrar el suyo en El Vaticano.

Sin embargo, poco sabemos de Regnator, el caballo de la Hispania Romana. Dice la leyenda que participó en muchas carreras viniendo de atrás, y ponía al circo de pie cuando comenzaba a adelantar a sus rivales. Cuentan para no creer, ¡que ganó dos carreras  en un mismo día!: una por la mañana en el hipódromo de Córdoba y otra por la tarde en el de Mérida.

Más cerca de nosotros, aparecen caballos notables como son el Brilladoro de Orlando; el Frontino, de Rugero; el Bayardo, de Reinaldo de Montalbán; el también Frontino de Bradamonte que tenía un lucero en la frente; y como no acordarme de la  célebre yegua Orelia, del último rey de los visigodos, don Rodrigo, regalo del mismísimo conde don Julián, antes de la afrenta del Tajo, es decir, cuando Rodrigo se apoderó y abusó de la bella, Florinda la Cava hija del conde, tras verla bañarse desnuda en las entonces aguas cristalinas  toledanas del Tajo, cerca de un torreón que todavía existe  próximo al  puente de San Martín. Orelia murió en combate a orillas del Guadalete o puede que fuese en las aguas de la laguna de la Janda, done la Cruz cedía ante la Media Luna, y donde el desdichado Rodrigo perdía la vida y el reino.

No nos olvidamos de  Rocinante, el famoso bisnieto de la gran Babieca y el primero de los caballos del Quijote…  aquí yace el caballero bien molido y mal andante a quien llevó Rocinante por uno y otro sendero; o la célebre alazana Babieca, que llevó a su dueño Ruy Díaz de Vivar el Cid Campeador a la victoria constante, incluso después de muerto, y por eso le cantaban: …Desde Cullera volvió mio Cid  el afortunado, muy alegre de lo que por los campos capturaron; y todos vieron cuánto valía Babieca de la cabeza hasta el rabo…

Desconocemos el que supuestamente hacía las oscuras delicias sexuales a Catalina la Grande, en una leyenda negra de origen bolchevique, al asegurar  que la zarina murió tras una fallida relación con un caballo.

No se precisan más argumentos para señalar que el hombre, sintió tal admiración por el caballo, que bien puede decirse que durante muchos años ha practicado el culto a este extraordinario animal.

Y como quien dice, ayer mismo, en Francia, bajo Napoleón III, el nuevo hipódromo de  Long Champs, era el punto de cita de lo más elegante de Europa. No obstante, en Inglaterra las carreras continuaron durante algún tiempo sujetas a cierto ceremonial. Allí el Derby era considerado como una reunión exclusivamente masculina, las damas iban a Epson dos días más tarde, pues los entusiastas del bello sexo, no consideraban de su gusto el que las mujeres apostaran dinero a los caballos en esa carrera.

Todas estas historias, verdaderas o inventadas, relatadas acerca de la inteligencia de los animales resultan pálidas comparadas con las milagrosas proezas de estos caballos que a todos nos asombraron. De Norte a Sur y de Este a Oeste, aquellos hombres espada en cruz o cimitarra curvada sabían que solo tenían un buen amigo: su caballo. Pueden que muchos no las crean, pero han existido siempre, por eso si os dicen que han visto un caballo volar hacia Santiago y era blanco, creedlo.

Como resumen , señalo que el caballo ha de ocupar situación preeminente junto al hombre de hoy, puesto que es un instrumento muy importante para la expansión del espíritu, el ejercicio físico, etc., a que conduce el deporte hípico, que reúne como ningún otro, los encantos del arte y la emoción.

Los caballos y los perros han sido los compañeros más íntimos y fieles del hombre desde los comienzos de la historia pero, con toda certeza, el caballo ha sido el más útil. En los deportes, en la agricultura, en los transportes y en las guerras, el caballo ha contribuido más al placer, ambición y progreso humanos que cualquier otro animal.

Sobre todos ellos daréis rienda suelta a vuestro júbilo en audaces galopadas, sembraréis  vuestra pesadumbre a lo largo de los caminos y después de horas de cabalgar dentro de la naturaleza viva, con todos los aromas de las montañas, de los bosques y de las estrellas, regresaréis a casa dichosos y satisfechos.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Zaragoza abril 2026.

Blog: generaldavila.com

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería (R.) DEM

LOS EJÉRCITOS EN REPRESENTACIÓN DE LA NACIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

¡Qué galán, qué alentado,/ envidia tengo al traje de soldado!

Así exclamaba el hijo del alcalde de Zalamea al verlos desfilar.

Los ejércitos del futuro no serán fáciles de mandar y sobre todo cuando la disciplina, la instrucción y el ejercicio continuo seguirán siendo su pilares básicos.

La guerra, cualquier guerra, es orden, sin el cual no podemos entender ninguna actividad humana y menos si esta la tratamos como un arte. Orden en el planeamiento, en el combate, en el fuego y  en el conjunto de la maniobra. En la ejecución combinada del fuego y movimiento. Se le llama orden de combate que tiene su preludio en el orden cerrado.

¡Ay! ¿Qué fue de nuestro orden cerrado?

En representación de la Nación y en nombre de los poderes del Estado, las Fuerzas Armadas rinden honores militares como homenaje y manifestación de respeto a la Bandera de España, al Rey y a determinadas personalidades, autoridades y mandos militares.

El orden de combate requiere un escenario previo donde se pone a prueba el movimiento, incluso el fuego y las órdenes que mueven los cuerpos: el orden cerrado. Es el arte del movimiento que necesita de buena enseñanza, de la disciplina militar que fortalece, y aligera los miembros, quita el pavor, y constituye el buen orden que es necesario para vencer no por la multitud sino por la buena disciplina y orden.

Las formaciones son una imagen incomparable para ver por dentro a nuestras Fuerzas Armadas. No me gusta la radiografía y si acudimos a técnicas mas profundas los escáneres y resonancias nos dan un diagnóstico de gravedad.

Es lamentable ver las formaciones en las que la uniformidad deja mucho que desear, donde las alineaciones se olvidan, donde aflora alguna barriga, donde los uniformes se desarbolan cada vez que se ejecuta un movimiento de armas y los correajes parecen caerse dejando al borde del desnudo a alguno. ¿Es que nadie ha pensado en uniforme y correaje adecuado para rendir honores?

Los honores militares, el orden cerrado, las formaciones, representan a la Nación…

El mal orden cerrado no es sino síntoma evidente de que la maquinaria militar no funciona y que se resquebraja la disciplina. El orden es un conjunto armonioso que empieza por la individual uniformidad, impecable, y termina en un conjunto disciplinado donde todos se transforman es un solo hombre al mando del capitán. Si eso funciona es que  la geometría del combate y la aritmética de la moral están en orden de combate.

Los desfiles ponen a prueba elementos imprescindibles que nos muestran campos difíciles de comprobar fuera del combate: la moral, la preparación física y la instrucción profesional.

Veo muchos actos donde se rinden honores y son francamente mejorables. La revista forma parte del conjunto. Antes de salir a escena hay que comprobar la uniformidad hasta el más mínimo detalle. Desde el pelo hasta las botas todo debe ser armonía y estética militar, sin más ni menos, exactamente la figura justa que todos quieren ver. Es lo que lo que llamamos y todos entienden: uniformidad. Revista minuciosa de hombres y armas, sin pasar detalle por alto. Luego son horas de preparación al sol o bajo el agua, interminables voces de izquierda y derecha, ¡esas diagonales!, giros y evoluciones, ¡Cambien! ¡Armas!, los vivas repetidos, los descansos a discreción…

Quien no ha formado bajo el sol de los recintos militares en interminables horas de orden cerrado no entenderá jamás lo que es la milicia ni será soldado que valga para la guerra. En compañía, más que unidad, brazos en armonía, a la misma altura, las miradas de reojo, alineaciones imposibles, miradas perdidas al horizonte militar, sudor y frío, la sensación indescriptible de los aplausos, pero nada como ese grito partido de ¡Vista a la derecha!, ¡¡¡Vi-va España!!!

¡…envidia tengo al traje de soldado!

¡Ya viene el cortejo!
¡Ya viene el cortejo! Ya se oyen los claros clarines,
la espada se anuncia con vivo reflejo;
ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines.

Podíamos y debíamos hacerlo mejor.

PD.-Dedico este artículo a los millones de españoles que sirvieron en las Fuerzas Armadas y desfilaron con la brillantez y armonía exigidas a quienes representan a la Nación. Uno de ellos me ha señalado la oportunidad de hacer un llamamiento a las bondades del «Orden cerrado». A él van dedicadas mis palabras.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

17 abril 2026

 

SAN PEDRO CON XI JIMPING EN CHINA. Rafael Dávila Álvarez

¿Qué secreto hay en tu móvil, que no acierto a adivinar…?

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno del Reino de España se encuentra de visita oficial a China. Eso está muy bien, pero en este caso hay que ver su oportunidad. Europa y Estados Unidos recelan de hacer negocios con China y España está muy lejos de su rádar empresarial. Aquí hay gato encerrado.

El mismo que se esconde en los vehículos militares que le compramos a los chinos a través de una empresa española, 4.500 vehículos adjudicados por el Ministerio de Defensa, mediante un contrato de más de 300 millones de euros. ¿Vehículos monitorizados? Claro que rápidamente la ministra de Defensa salió a decir que no eran para combate, sino ¿para? pasear al coronel. Cosas de la táctica moderna cuando el vínculo trasatlántico de Biden -sí Biden- prohibió la importación de vehículos chinos.

¿Europa? ¿Basará su futuro Ejército  -ya próximo según Sánchez- en los materiales chinos no de combate?

Recibido por Xi, con sonrisa de Mona Lisa, resulta que en China han santificado al Sánchez de turno. Asómbrense.

Resulta que el mandatario chino Xi Jimping en España sería Jimping Xi. En los antropónimos chinos el apellido suele tener una sílaba y antecede al nombre de pila que suele ser bísílabo. Es decir Xi es el primer apellido y Jimping el nombre. Sánchez Pedro en nuestro caso sería: San Pedro.

¡Sorpresa! ¡Nuestro presidente allí en China sería San Pedro! Apellido primero con una sola sílaba y el nombre, bisílabo, después.

No me lo esperaba. Los juegos de palabras son peligrosos. El descubrimiento dá para muchas ironías.

Espero que nadie en el Cielo se dé por aludido y las llaves sigan en buenas manos.

Claro que las cosas se complican cuando el Papa León XIV, hecho un león, se encara con Trump, y todo coincide en España a donde pronto viene con entrada triunfal por la Puerta de Alcalá, ¡mírala, mírala! o por Carabanchel. ¿Es que todavía hay clases? Antes de aprender a rezar hay que saber arrodillarse, aunque pronto dirán que es contra la salud hacer una genuflexión y retirarán los reclinatorios de las iglesias.

«A bordo ante el timón,

un joven timonel guía con cautela.

En medio de la niebla, desde la costa, tañe doliente

Sin embargo, ¡oh el navío inmortal!» (Whitman)

Vivimos un giro de ciento ochenta grados. Hacia los arrecifes. Son momentos de faro y timonel.

La navegación de España en medio de la niebla, desde la costa, tañe doliente una campana oceánica… Nadie avisa de las vías de un tren. Los trenes en España se pierden sin destino ni parada. La parada y fonda está en La Moncloa.

En Exteriores están escasos de entendimiento o razón: «Una sola China» en el zapato vuelve a ser Rota o Morón, vacaciones pagadas. Un premio a la presunta delincuencia que invade nuestras vidas llenas de moral.

Dicen los jueces que hay que respetar la ley. Que eso es para todos, pero los que mandan dicen…

«Dejadme hacer las cosas a mi aire;

que otros promulguen las leyes; no tendré en cuenta las leyes;

que otros elogien a los hombres eminentes y preserven la paz; yo

preservo la agitación y el conflicto;

no elogio a ningún hombre eminente; censuro en esu propia cara a quien ha sido considerado más meritorio» (Sigo con Whitman).

Los ejércitos, lentos y conservadores, pesados mastodontes, dinosaurios del pasado, les cuesta adaptarse a las nuevas circunstancias. Deberían empequeñecerse en soberbia y crecer en recursos y filosofía. Ir más allá de su temporalidad. Examinar sus alianzas.

El Papa nos manda rezar por la paz, pero fue Stalin el que preguntó aquello:

¿Cuántas Divisiones tiene el Papa? ¡Alianzas!

«No había Jerjes enviado heraldos a pedir tierra a Atenas ni a Esparta por esta razón: antes, cuando Darío despachó mensajeros para el mismo fin, los unos arrojaron al báratro a los enviados y los otros a un pozo, invitándoles a llevar de allí tierra y agua al rey. Por esta razón Jerjes no les había enviado heraldo. No sabría decir qué desgracia les vino a los atenienses por haber tratado así a los heraldos, a no ser que su país y su ciudad fueran devastados, pero no creo que esto sucediera por tal causa».

Nada bueno nos traerá Pedro. Naranjas de la China.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

16 abril 2026

Roberto Vaquero entrevista en su Canal de Youtube al General Dávila. De todo y del todo.

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería (R.) DEM

Publicado en el Diario La Región de Orense por General Dávila

https://www.laregion.es/opinion/alto-fuego-iran_1_20260410-4230849.html

EL TRAIDOR DE EUROPA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Rey don Sancho, rey don Sancho… Busca a Efialtes

«¿Sabe cómo le llama en privado algún homólogo suyo? El traidor de Europa».

Así se dirijía el señor Alberto Núñez Feijóo a Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados. Quizá una de las acusaciones más graves que a un presidente de Gobierno se le puede dirigir. No es privado lo que se hace público en lugar tan emblemático. De alguien viene y algo busca el mensaje. Muy grave.

Traidor de Europa. A partir de ahí cualquier cosa es posible. En la historia  general títulos de este calibre es difícil alcanzarlos. No es para estar contento.

El presidente de una nación debería representar a todos los nacionales y no exclusivamente a él o a los suyos. No creo que haya nada más doloroso y execrable para un presidente de Gobierno que ser puesto bajo la sospecha de traición: «atentar contra la seguridad de la patria y si esta se comete contra la soberanía o contra el honor, la seguridad y la independencia del Estado pasa a calificarse como alta traición».

No entro ni salgo, sino que reproduzo lo que todos los medios repiten. Cuando el río suena… traidores bajan por él.

Los hechos son de máxima gravedad. No pasa nada. En España nunca pasa nada hasta que un día pasa todo a la vez. Al menos eso dicen los libros de historia.

Lo de traidor, dice el opositor, viene de Europa, fue comentado según Feijóo por un homólogo de Sánchez mientras se reunían para estudiar un posible arreglo que abriese el estrecho de Ormuz. En el encuentro no contaron  con el presidente del Gobierno español, sino que de él contaban…

Es una constante en nuestra historia de España que las discrepancias, los enfrentamientos interiores, se reflejen en los escenarios internacionales. Dentro mal, fuera peor. Así nos luce más allá. Por eso no somos fiables y llevamos tiempo arrastrando los piés por el mundo.

Ahora dicen que la Transición culminó con la llegada del Guernica a España. No se lo crean, aunque aún pretendan encender la contienda.

La pieza clave de nuestra Transición, por tanto de nuestra política internacional, fue la Alianza Atlántica (OTAN) que además era  de hecho una condición previa a nuestra entrada en el Mercado Común, como muy bien sabía Leopolodo Calvo Sotelo.

España necesitaba dar ese paso para mostrarse militarmente del lado occidental. Existían dudas y no por nuestros militares, sino por los políticos precisamente de izquierdas que renegaban de las Fuerzas Armadas y de todo lo que de ellas emanase. Sin ese paso no culminaría la Transición.

España había encontrado engarce internacional a través de los Acuerdos de 1953 con los Estados Unidos. En ellos cobraba especial relevancia la parte militar que suponía modernizar nuestros ejércitos con material de guerra y sobre todo la presencia militar, facilidades, e instalaciones estadounidenses en territorio español: Bases Aéreas de Morón, Torrejón, Zaragoza y San Pablo además de la Base Naval de Rota. Hubo otras instalaciones de control y vigilancia y cierta cooperación militar en Doctrina y procedimientos. Todo ello abrió el camino a un mayor desarrollo económico y el reconocimiento de España como nación seria y de confianza.

Lo militar, la Defensa, fue la puerta de España al mundo y ahora, por su burda manipulación, las puede cerrar para siempre. Para lograr aquel acuerdo de 1953 cierto es que hubo mucho personal entre los generales Franco y Eisenhower. No fue fácil como no lo iba a ser entrar en la OTAN. Está demostrado que sin cañones no hay fábricas de mantequilla. Para cruzar ciertas puertas es necesario conocer el santo y seña que guardan los centinelas. España las cruzó. Temporalmente tuvimos en nuestro poder la clave de acceso.

Después de la muerte de Franco, en 1976 se reunía el PSOE en su XXVII Congreso  denunciando la renovación de los acuerdos militares de 1953 con los Estados Unidos, «…en aras de nuestra política de neutralidad», una postura intransigente y falsa, como más tarde se comprobó, en una exhibición de juegos malabares del PSOE con nuestra entrada en la OTAN.

Estamos acostumbrados a vivir con una postura y la contraria en función del interés del personaje que nos gobierne. Así ha sido nuestra izquierdosa historia con todo lo que huele a Estados Unidos. No era ni es un rechazo a la OTAN que por otro lado la mayoría de los políticos no saben para lo que está ni cómo funciona. Se trata de un rechazo a Estados Unidos y una clara renuncia a las indudables posibilidades de España en el mundo. Nuestra posición estratégica está desperdiciada porque la postura de las izquierdas es mentir sobre nuestra Defensa y ofrecer una imagen de victivismo ante el poder americano tachado de imperialismo y abuso de poder.

La tragedia es que esa postura (impostura) ha sido aprovechada  desde el exterior para su propio interés de manera que nuestra posición estratégica ha sido ocupada al asalto por Reino Unido y ahora está detrás de ello Marruecos. No hay espacio que no se ocupe ni debilidad que no se aproveche para atacar.

En cualquier caso en España el antimilitarismo siempre ha vendido, aunque entre nosotros seamos de lo más belicoso de Europa. Eso de la neutralidad solemos confundirlo con la tibieza, con ni frio ni calor que tanto recuerda a la Apocalípsis.

¿Neutralidad? El «No a la guerra» no es nada nuevo. Ya en 1914 podía usted comprar en la Puerta del Sol o en las Ramblas una insignia  de solapa que decía «No me hable usted de la guerra». Entonces se llegó a prohibir oficialmente la discusión sobre la guerra en lugares públicos. Neutralidades que matan. ¿Lo recuerdan?

Parece un milagro que estemos en la OTAN, aunque está claro como se las gastan los del «No a la guerra» con los artefactos de guerra, veáse INDRA y el control de la SEPI del que nadie sabe nada (es escandaloso ese nadie sabe nada… Mejor callarse). Para el negocio de las armas o mandar soldados a los lugares equivocados, baratos y disciplinados, siempre somos los primeros en estar dispuestos. Negociamos con la industria de Defensa y tapamos nuestra indecencia defensiva con tropas de las que disponemos sin mayor control que el ordeno y mando gubernamental olvidando el asesoramiento o control parlamentario. Las democracias se reflejan fundamentalmente en lo parlamentario, pero también, mucho, en lo diplomático, militar y judicial.

Como decíamos, gracias a nuestra entrada en la OTAN en 1982 se cerró la Transición que ahora un Gobierno extraño como el presidido por Pedro Sánchez  pretende revisar.

El año 1981 el Parlamento debatía la integración formal de España en la OTAN. Pocos eran los que sabían qué era aquello. Incluso en el mundo militar se veía con escepticismo y una gran parte de nuestros oficiales y suboficiales miraban con escepticismo aquella alianza que hablaba en inglés.

¿OTAN? De entrada no. Las encuestas demostraban que aquello no tenía interés alguno entre el público lo que en traducción política significaba que era fácil manipularlo. En el debate parlamentario la manipulación llegó a extremos tales que  un diputado canario dijo que la entrada en la OTAN sería para Canarias una auténtica declaración de guerra. Hasta el diputado de Alianza Popular, Sr. Fraga, tildó de vaguedad la propuesta de ingreso en la OTAN.

Al final llegamos en un arriesgado ejercicio político, al «Referéndum sobre la OTAN» del que Felipe González posteriormente reconoció que «A los ciudadanos no se les debe consultar si quieren o no estar en un pacto militar […] «Fue un error serio la convocatoria de ese referéndum, un grave error que cometí, de los más arriesgados, aunque saliera bien para nuestro país «.

Un referéndum, tras ganar el PSOE (Felipe González) las elecciones, precedido de un periodo de reflexión en el que se suspendieron las conversaciones sobre la integración en la estructura militar, mientras se adoctrinaba al «personal» para el sí a la OTAN (My way- A la suya).

Esta manera no podía alejarse de la demagogia:

-Seguiríamos en la Alianza, pero no en su estructura militar (lo militar les producía urticaria)

-Prohibición de instalar, almacenar o introducir armas nucleares en territorio español (como si no supiesen que se podría hacer en Gibraltar).

Bases fuera, que de eslógan pasó a ser una apuesta electoral y la necesaria vaselina para pasar el mal trago: «Se procederá a la reducción progresiva de la presencia militar de Estados Unidos en España». Este era el punto fuerte.

No fue hasta 1996 cuando España entró, con otro partido político en el poder, en la estructura militar. Claro que, todo hay que decirlo, un año antes había sido elegido secretario general de la OTAN el que fue ministro de Exteriores de España, Javier Solana Madariaga; y es que no hay nada más exitoso que tener entrada en el cielo y el infierno. Así en 1999 fue definitivamente la integración plena.

España siempre ha estado en su lugar y nuestros soldados han demostrado ser los mejores del mundo. Hemos abierto rutas y corazones alli donde otros se han estrellado con otras fuerzas u otras mentalidades. La capacidad del soldado español está demostrada.

Hemos sido más fuertes y seguros gracias a la Alianza Atlántica y podríamos ser referencia como nación y líderes estratégicos si no fuese por nuestra incierta y dudosa acción política, francamente mejorable y a la que habría que pedir continuidad y claridad con lo que deseamos y defendemos.

Da cierta tristeza tener que reconocer que también Europa ha perdido el paso que le llevaba al liderazgo. Olvidó su Defensa, menospreció a la Alianza y señaló con arrogancia a los Estados Unidos hasta que se vió a las puertas de una guerra, la invasión de Ucrania. Parece que nada le importó y siguió soberbia e impertinente. El señor Borrell, alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad lo dejó bien claro al comienzo de la invasión: «Confiamos nuestra seguridad a los Estados Unidos y nuestra comodidad y bienestar a Rusia y China, y ese mundo ya no existe».

Pero el caso de España es aún más peligroso y ahora se posiciona de manera frontal contra los Estados Unidos que es hacerlo contra la OTAN.

La Alianza sin Estados Unidos podrá ser, pero no lo mismo, será otra cosa que habrá que inventar. No de un día para otro, pero bueno sería que Europa empiece dar los primeros pasos. Para ello tendrían que ponerse de acuerdo los de siempre: Francia, Reino Unido, Alemania (caso especial), quizá Italia, aún cuando la presencia de nuevos socios y el peso de Turquía y Polonia pone las cosas más complicadas si cabe. Hay demasiados gallos en este corral en el que hay alguna gallina.

El Gobierno socialista de España en cuanto vio la ocasión propicia torpedeó nuestra presencia en la Alianza. Sería con la excusa de la guerra de Irak, pero podría haber sido otra cualquiera. Un vendaval de tiempos pasados retornó a España con la venganza, la tración y el enfrentamniento entre españoles. ¿Europa? ¿OTAN? Siempre y cuando sirviese para colocarse y manejar los fondos.

Las ofensas a los Estados Unidos no se hicieron esperar desde el momento en que el señor Rodríguez Zapatero apareció en la escena política española con la traición en Irak y su sediciosa prédica en Túnez ademas de otras graves ofensas a los Estados Unidos. A pesar de ello intentó que un general español presidiese el Comité Militar de la Alianza. No pasó ni la primera votación. Nos conocían. Ni Europa ni Estados Unidos se fiaban de nosotros. La ministra de Defensa todavía ahora se extraña de que nuestras propuestas para ocupar determinados puestos en la OTAN no sean atendidas. ¿De qué se extraña?

El error del referéndum del que hablaba Felipe González era una forma de hablar porque en el fondo no querían saber nada de Fuerzas Armadas ni de la Defensa, sino del negocio de las armas. La prueba está en cómo han evolucionado para dominar el poder  tecnológico y armamentístico.

En cuanto se les presentó la primera ocasión ofendieron a los Estados Unidos moral y materialmente, nos dejaron fuera de la Defensa occidental con la retirada de Irak sin aviso y con traición. No habíamos ido a combatir, pero les daba igual, habíamos ido con los estadounidenses y eso era intolerable. Fue el primer paso. Una nueva era daba comienzo. Sabían que ir contra lo militar, contra aquello que sonara a imperialismo americano les daba votos. Carentes de cultura internacional, llenos de soberbia y belicismo pacifista, asesorados por antimilitares uniformados, dieron comienzo a la ruptura con las alianzas. Las alianzas no son solo una firma en un papel, más bien una posición ideológica, unos valores que compartir, rigor y disposición. La disuasión si no es creible es una pantomima. La credibilidad la dan los arsenales. Los de España están vacíos.

Desde entonces hasta hoy todo ha ido encaminado al antimilitarismo con gran dosis de antiamericanismo bajo el objetivo de desmilitarizar lo militar, pero hacer buen negocio con su instrumentalización.

«Hoy por hoy el país no quiere escuadra, no quiere Ejército, no quiere instrucción pública. El país no se interesa más que por las cuestiones materiales y lo que quiere es no pagar contribuciones y que le dejen vivir en paz» (Francisco Silvela, Sin pulso, agosto 1898 Diaro El Tiempo).

Repetimos la historia.

El profesor Víctor Pérez Díaz dice de la Unión Europea: «Un signo revelador de la debilidad del orden político europeo es la timidez de su política exterior y de defensa. La cuestión fundamental de la soberanía se dirime en el momento de la guerra, cuando se aclaran cuáles son las relaciones entre la comunidad y su entorno, sus enemigos y sus aliados, y todos deben definirse en la acción asumiendo los riesgos y los costes correspondientes».

No se puede resumir mejor nuestra postura que va más allá de la europea porque la impresión que damos no es la de estar con los aliados, sino con sus enemigos. La neutralidad es muy peligrosa cuando se muestran relaciones sospechosas. No son fiables los que firman una cosa y hacen la contraria ni los que tapan su debilidad política con acciones propagandísticas y manipulan la verdad.

«Toman antes al mentiroso que al que coxquea» (La Celestina XVII). España vive un auténtico «teatro político» al más puro estilo que enseña Maquiavelo en El Príncipe. Así se cubren con un velo de honestidad las mayores pasiones criminales y entre ellas, tanto militar como políticamente, no hay mayor pasión criminal que la traición.

Es conocida la de Efialtes de Tesalia que mostró a los persas  un sendero secreto en las Termópilas, lo que permitió a las tropas de Jerjes flanquear y masacrar al rey Leónidas y a sus 300 espartanos, traicionando la defensa griega. Su nombre, Efialtes, se ha convertido en el término «pesadilla» debido a la infamia de su traición. Según Heródoto los propios griegos marcaron a Efialtes como traidor y pusieron precio a su cabeza.

No debemos olvidar que la alianza griega en Troya estuvo constantemente al borde del fracaso no por falta de habilidad, sino porque sus líderes estaban más motivados por la búsqueda de su propia gloria inmortal que por el éxito colectivo de la misión. La búsqueda de la kléos (gloria) personal es conducir al fracaso a los que van detrás.

Hacer política personal es un riesgo evidente, pero fracasar en la política exterior y traicionar las alianzas es imperdonable. Además de valerte un calificativo histórico. El mismo que ha pasado a la historia con el nombre de Efialtes.

Recuérdese el refrán: «Para ser mentiroso hay que ser memorioso».

«¿Sabe cómo le llama en privado algún homólogo suyo? El traidor de Europa».

La historia de España temblaba en el recuerdo, sus muros se agrietaban cuando a la lista de traidores que figuraba a ambos lados del pórtico de entrada se añadía un nombre nuevo; aun no había sitio para seguir rellenando.

Vencida de la edad sentí mi espada.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

09 abril 2026

 

 

 

 

 

EL PÁTER HUIDOBRO. LEGIONARIO Y SANTO. General Dávila

Páter Fernando de Huidobro. Claustro de la Iglesia PP. Jesuitas San Francisco de Borja . Madrid

El 11 de abril de 1937 moría el jesuita Padre Fernando de Huidobro y Polanco. Era el Capellán de la IV Bandera de la Legión en el frente de Madrid. Enterrados sus restos en la Iglesia de San Francisco de Borja de los Padres Jesuitas en la calle Serrano de Madrid tiene un monumento erigido en la Cuesta de las Perdices (N-VI. Madrid).

Uno de los primeros artículos que publiqué en este blog, el 5 de marzo de 2014, fue dedicado al Páter Huidobro, Legionario y Santo. Desde entonces han pasado muchas cosas, pero han de pasar muchas más. No ha habido año que no dedique mi recuerdo, devoción y oraciones al Páter de la Legión.

Ahora, al fin, su Causa de beatificación se ha vuelto a  abrir y el Capellán legionario continúa su lento, pero seguro camino hacia los altares.

Es la burocracia lenta y pesada, por rigurosa y eficaz, confiemos en ella para determinar ese día en el que oficialmente se proclame la Santidad del Páter Huidobro. La legión quiere un santo en sus filas.

Pero no será el lento caminar de los papeles los que hagan Santo al Páter; hay algo mucho más eficaz, necesario, y está en nuestras manos, en la de todos ustedes, legionarios o no, y es la devoción lo que le llevará a los altares.

La santidad a día de hoy es un difícil reto. Si además se trata para alguien que estuvo con la Legión en la Guerra Civil se nos antoja un imposible. Hay recelos, en lenguaje legionario ya saben, se quieren derribar cruces y bondades.

No entremos en ello. El que quiera puede leer la biografía del Páter Huidobro en este blog o en otros muchos sitios. No conoció bandos ni atendió a unos olvidando a otros. Se acercó entre balas y cañones a todos, los de uno y otro bando; a todos les llevó su crucifijo de brazos abiertos, de consuelo antes de morir. Sé que más de uno gritó y pidió como última voluntad su presencia, y el Páter olvidó las balas y los colores para correr a consolar a un español que moría.

Sea este día un homenaje hecho oración al Páter de la legión, una unidad elegida por él ya que era más pueblo y valiente que ninguna, y la más cercana al Cielo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

Padre Huidobro Capellán de la IV Bandera de la Legión

(Publicado en 2014)

Si salen de Madrid por la carretera de  La Coruña, a la altura del Km. 8,6,  podrán observar una gran piedra de granito y comprobar, si son capaces de llegar hasta ella, que se trata del monumento “Al padre Huidobro. Capellán de la Legión”.

Hace exactamente un año que el Presidente Obama concedía a título póstumo la Medalla de Honor del Congreso al Capellán del Ejército de los Estados Unidos Emil Kapaun por su valor y méritos en la Guerra de Corea. Murió el año 1951 siendo prisionero de guerra. Se le conocía como el “capellán de los soldados”. “Nunca disparó un arma de fuego pero tenía el arma más poderosa de todas: el amor a sus hermanos, tan poderoso que estaba dispuesto a morir para que ellos pudieran vivir”, dijo de él Obama en el acto de entrega de la preciada condecoración.

El padre Huidobro era un joven jesuita que vino el año 1936 desde su destierro en Bélgica para prestar auxilio espiritual a los soldados en combate.

Murió en el frente de Madrid el 11 de Abril de 1937 siendo capellán de la IV Bandera de la Legión. Con un mono azul como vestimenta y crucifijo en el pecho, sentó plaza con los novios de la muerte y sólo necesitó el primer combate para demostrar quién era aquel curita que siempre aparecía donde más zumbaban las balas. Los legionarios pronto se dieron cuenta. “¡Este cura es un valiente!”, “¡es un Santo!”, decían al ver que se mezclaba entre ellos como uno más. Bien respondía aquél jesuita a lo que ahora predica y ejerce otro jesuita, el Papa: “Los obispos y sacerdotes deben estar al servicio del pueblo, en medio del rebaño y con olor a oveja”. El padre Huidobro amó siempre a sus legionarios, pero estaba en tierra de nadie y se lanzaba a prestar los auxilios espirituales a cualquier herido, sin discriminación de bandos y llevando como únicas armas la bondad y el crucifijo.

Era un valiente y era santo, según el decir de los legionarios que es envidiable certificado popular. Se fue, con tantos legionarios que caían en combate, cuando el amarillo de los jaramagos y el rojo de las amapolas rellenaban las cunetas de la Cuesta de las Perdices.

El poema medieval “La Danza de la Muerte”, que siendo un joven estudiante había representado Fernando Huidobro, se había hecho realidad tal y como él la esperaba, la muerte igualadora.

El Capellán en los ejércitos es algo que los soldados asumieron desde Flandes como saludable precaución ante el trance de la muerte cercana. Desde entonces, los capellanes han recorrido muchos frentes de batalla con su cruz y su estola. Los españoles les llamaban Páter o Padre. Las unidades de los ejércitos anglosajones copiaron entonces el nombre ya que eran los capellanes españoles los que les atendían. Por eso al “military chaplain” le llaman Padre en español. Eran los antecesores del Páter Emil Kapaun, “capellán de los soldados” y del Páter Fernando Huidobro, “capellán de los legionarios”. El primero ha sido condecorado con la más alta condecoración de su Nación.

El padre Huidobro ni una sola condecoración, casi olvidado y silenciado.

Ambos, héroes de la bondad, luchan por una condecoración más elevada, la de la santidad.

La Legión espera el término de la causa de beatificación de su capellán que parece perdida, con o sin intención, por los pasillos del Vaticano.

Mientras, esperamos rezando y encomendándonos al Padre Huidobro.

Se lo recomendamos; vayan de nuestra parte porque nunca le niega nada a un legionario.

Para la Legión la causa de beatificación terminó aquel 11 de Abril de 1937. Es legionario y Santo.

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EL RESCATE DE UN PILOTO DEL EJÉRCITO DE LOS ESTADOS UNIDOS EN IRÁN. CON EL SAGRADO JURAMENTO DE NO ABANDONAR JAMÁS A UN HOMBRE EN EL CAMPO HASTA PERECER TODOS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez.

Estos días de guerra. ¿Quién lo diría? Calles llenas, terrazas y restaurantes, rezos y cuaresmas, ritos y milagros. Lo es que el mundo viva guerra y paz con la misma frialdad y desinterés. Cuaresma y fiesta.

Liturgias en la calle que tanto sabe de táctica y estrategias de supervivencia.

Guerra en Irán. ¿Dónde?

Un piloto derribado está perdido por tierra hostil. La operación de rescate se pone en marcha.

Las unidades de Operaciones Especiales de cualquier nación ensayan con gran rigurosidad y sacrificio una de las maniobras más difíciles que se les pueden asignar: Evasión y escape. Se trata de recuperar a un hombre propio caído en territorio enemigo. Puede ser miembro de una tripulación o cualquier otra circunstancia por la que haya que recuperarlo y extraerlo del territorio enemigo. La operación es de máximo riesgo y se debe tener preparada con antelación para así contar con una red secreta de colaboradores que faciliten la extracción.

Estados Unidos ha dado un ejemplo de eficacia al recuperar a dos pilotos desde territorio enemigo sobre todo la del coronel del F-15 Strike Eagle herido durante el proceso de eyección en el sur de Irán, que pudo escapar por su propio pie y mantenerse escondido hasta ser localizado y rescatado.

Al margen de las dificultades, éxito y ejecución impecable, hay que ofrecer el verdadero valor, el profundo significado de este rescate.

Cualquier soldado bien instruido y adiestrado sabe que su destino es morir si necesario fuese y que esa posibilidad le acompaña sin que pueda bajo ningún concepto ser una rémora en su misión, sino todo lo contrario. Asumido el riesgo, detrás viene un concepto sagrado. Es el del compañerismo. En el Credo de la Legión está escrito y cada legionario lo tiene grabado a fuego en su corazón: “Con el sagrado juramento de no abandonar jamas a un hombre en el campo hasta perecer todos”.

Así puede uno encaminarse al combate, a la muerte, cuando sabes que todos morirán contigo, que jamás tu cuerpo quedará en manos enemigas, que nunca quedarás solo aún muerto, aunque para ello deban morir todos. Por eso la vida militar no está hecha para todos. Por eso es admirable ese juramento, esa religión de hombres honrados cuyo espíritu les  lleva a ir más allá del sacrificio: ¡Hasta morir todos!

Un Ejército no son masa, es compañía, espíritus forjados en la virtud, en pequeñas cosas casi inentendibles, absurdas para muchos, detalles forjados en la vida diaria del sacrificio, de estar juntos muchas horas, de riesgos en común, de disciplina, cumplimiento y una soledad que solo se llena con la del que está a tu lado, que ni uno ni otro sabe cual es mayor y más honda, pero comparten como una sola.

Un solo hombre en su soledad y riesgo, se enfrenta a todo el enemigo junto mientras espera. Confía. Sabe que su Ejército, entero, desde su presidente hasta el último soldado ayer ingresado están en marcha para liberarlo. Lo sabe, espera, no desespera, oye cada rumor del viento, se sabe libre aun acosado, perseguido y amenazado, pero sin miedo. No hay nada desconocido en un Ejército de soldados.

Eso hace una nación grande y a su Ejército invencible.

Salvar a un compañero es una victoria superior a la guerra. La moral de un Ejército está en el compañerismo auténtico, el que exige dar la vida.

En la guerra surgen las reacciones más humanas, todas, buenas y malas, nos acompañan en guerra y paz, aunque tenga que ser ese momento en el que la muerte se vislumbra necesario para que lo humano se eleve a lo sagrado. «Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos».

No me pidas que te lo explique. No sabría más allá del hombre.  En días de guerra. Guerra y paz. Cuaresma y fiesta.

General de División (R.)  Rafael Dávila Álvarez.

Blog: generaldavila.com

6 abril 2026

 

OCHO MILLONES DE VISITAS. Blog generaldavila.com

Superadas las previsiones de este humilde blog: ocho millones de visitas. Un esfuerzo para que todos ustedes puedan estar al tanto de acontecimientos, noticias y opiniones desde el rigor y la verdad. También desde la gratuidad.

Esperamos poder seguir en la misma línea que hasta ahora formaba parte del proyecto,  aunque no es fácil poder seguir asumiéndolo.

El mejor pago es su lectura. También sus comentarios.

¿Hasta cuando seguiremos? Hasta que ustedes quieran y nos sintamos útiles. Una forma es a través de sus comentarios. Se producen muy pocos y esa es una de las razones por las que anunciamos ir reduciendo nuestra presencia. Son muchos los que leen y pocos los que comentan.

Agradecidos aquí nos tendrán una temporada más. Gracias al mundo Hispano y americano en general cuya lectura del blog ha aumentado de manera exponencial.

Les recuerdo que tenemos un correo donde recogemos sus opiniones. No podemos contestar a todos, pero sepan que todos los leemos y meditamos. También es posible comentar públicamente los artículos desde el mismo wordpress.

generaldavila1@gmail.com

Gracias y saludos.

Blog: generaldavila.com

5 abril 2026

 

LA FURIA ÉPICA: DESTITUIR EN PLENA TORMENTA. Julio Serrano Carranza Coronel de Aviación (Ret.) Ejército del Aire y del Espacio

 

Cuando el relevo de parte de la cúpula militar revela más incertidumbre que control

Hay decisiones que no necesitan explicación porque, en sí mismas, constituyen un mensaje. Y no siempre el mensaje coincide con el relato oficial que las acompaña.

Extrapolando términos, es como intentar convencer a la afición de un equipo de futbol que todo marcha bien en el vestuario y en la liga, tras haber cesado a su entrenador, artífice de la estrategia y táctica a seguir por los jugadores en el campo…de juego.

Cuando un presidente asegura que una campaña militar avanza conforme a lo previsto, que los objetivos se cumplen, que en unas semanas todo estará concluido y que la situación está bajo control, pero al mismo tiempo cesa a parte de su cúpula militar —incluyendo figuras clave del mando operativo—, lo que transmite no es serenidad, sino inquietud. No es dominio, sino duda.

La reciente decisión del presidente Donald Trump de relevar a altos mandos de las Fuerzas Armadas estadounidenses debe interpretarse en esa clave. No como un simple ajuste organizativo, sino como un síntoma. Y la historia, junto con la doctrina militar moderna, ofrece suficientes precedentes para entenderlo.

La lección de los clásicos: la estabilidad como arma estratégica

Desde las guerras del Peloponeso hasta las campañas de Roma, la continuidad del mando ha sido considerada un activo estratégico de primer orden.

Pericles, sometido a una presión política feroz durante la Guerra del Peloponeso, resistió la tentación de alterar constantemente la dirección militar ateniense. Sabía que la guerra, más que una sucesión de golpes de efecto es una prueba de resistencia, coherencia y visión a largo plazo.

Alejandro Magno llevó este principio a una dimensión casi personal. Su relación con sus generales no se basaba únicamente en la jerarquía, sino en la confianza. En los momentos más críticos —Issos, Gaugamela— no recurrió a relevos, sino a la reafirmación del mando. Entendía que la cohesión interna era tan decisiva como la disposición de las tropas.

Julio César, en la guerra de las Galias y durante la guerra civil, hizo de la lealtad operativa un pilar fundamental. Incluso en circunstancias adversas, evitó descomponer su estructura de mando. Sabía que un ejército que duda de sus mandos es un ejército que empieza a perder antes de combatir.

Siglos más tarde, Napoleón condensaría esta idea con precisión matemática:

“En la guerra, el factor moral es al físico como tres es a uno.”

Y ese factor moral descansa, en gran medida, en la estabilidad del mando.

El giro oscuro: cuando cesar es un síntoma de debilidad

La historia cambia de tono cuando los ceses dejan de ser excepcionales para convertirse en hábito.

En la Unión Soviética, las purgas de Stalin no solo eliminaron a posibles rivales políticos, sino que desarticularon la estructura profesional del Ejército Rojo. El resultado fue una fuerza debilitada, desconfiada y mal preparada para afrontar la invasión alemana de 1941.

En la Alemania nazi, el patrón fue diferente pero igualmente revelador. A medida que la guerra se tornaba desfavorable, Hitler incrementó su desconfianza hacia los mandos profesionales. Las destituciones se sucedieron: Rundstedt, Manstein, Rommel, Guderian… nombres clave apartados no tanto por incompetencia como por su discrepancia que, a algunos de ellos, les costó la vida, y no en el campo de batalla precisamente.

El problema no era solo el relevo, sino lo que lo motivaba: la incapacidad del liderazgo político para asumir errores propios.

Guderian lo expresó con crudeza:

“La interferencia constante del poder político en la conducción militar conduce inevitablemente al desastre.”

Mussolini, en menor escala, pero con igual lógica, recurrió al mismo mecanismo: buscar culpables en los escalones inferiores para ocultar deficiencias estructurales y estratégicas.

Pero, evidentemente, nos estábamos refiriendo a mandatarios de regímenes dictatoriales que ejercían su poder con manu militari, lejos de una democracia ejemplar como son los Estados Unidos de América.

De ahí que, para el primer mandatario del país más poderoso del mundo, el factor moral no sea un concepto abstracto. Se traduce en confianza: en el plan estratégico, en los mandos y en la solidez de la estructura que dirige la operación.

Hoy, ese principio sigue plenamente vigente. El manual de liderazgo del Ejército de Estados Unidos, estudiado en West Point, lo expresa sin ambigüedad:
“La confianza es el fundamento del mando efectivo.”

Cuando esa confianza se quiebra en la cúspide, el efecto no se limita a los despachos. Desciende por toda la estructura operativa de la cadena de mando y puede socavar la moral de soldado y marinero mejor adiestrado para la guerra.

Clemenceau y Foch: el equilibrio que funciona

Conviene recordar, en este contexto, uno de los ejemplos más citados —y a menudo malinterpretados— de la relación entre poder político y mando militar.

Georges Clemenceau, en 1917, asumió el liderazgo de Francia en uno de los momentos más críticos de la Primera Guerra Mundial. Su célebre frase —“La guerra es un asunto demasiado serio como para dejárselo en manos de los militares”— no significó una invasión del terreno militar, sino la afirmación de una responsabilidad política: sostener la voluntad nacional hasta la victoria.

Clemenceau no se dedicó a cesar generales ni a dirigir operaciones desde el despacho. Hizo lo contrario: reforzó el frente interior y depositó su confianza en la conducción estratégica en el mariscal Ferdinand Foch, sin interferencias.

Ese equilibrio —dirección política firme, ejecución militar profesional— es el que la doctrina de la OTAN sigue considerando óptimo. La política fija los objetivos; el mando militar decide cómo alcanzarlos.

Cuando esa frontera se difumina, comienzan los problemas.

Cuando la política invade la estrategia

El relevo de mandos en plena operación, especialmente si no responde a causas operativas claras, introduce una duda difícil de disipar:
¿estamos ante una decisión técnica o ante una decisión política?

La doctrina aliada es clara: el mando militar debe operar dentro de la dirección política, pero con autonomía profesional propia. Cuando esa autonomía se percibe comprometida, el sistema pierde eficacia y consistencia.

Y esa percepción es clave.

Un oficial formado en West Point, Annapolis o en la Academia de Colorado Springs ha sido instruido con el rigor del mission command: iniciativa, responsabilidad y adaptación al medio. Pero ese modelo solo funciona si existe confianza en que las decisiones no serán alteradas por impulsos políticos.

Cuando esa confianza desaparece, brota lo contrario: prudencia excesiva, falta de iniciativa y obediencia mecánica. En términos operativos, es un deterioro silencioso pero profundo.

La moral: el frente que no aparece en los mapas

Las guerras modernas no se ganan solo con tecnología o superioridad material. Se ganan también en el terreno invisible de la moral.

El propio Ejército estadounidense lo reconoce en su doctrina: los líderes son responsables de generar cohesión y compromiso. Sin ellos, la unidad pierde eficacia.

Cuando los mandos son cesados en momentos críticos, el mensaje que perciben las tropas es inmediato: algo no funciona.

Pero cuando, además, ese relevo se interpreta como una injerencia política en decisiones profesionales, el efecto es aún más dañino. Se instala una duda esencial: ¿se combate con un plan coherente o bajo impulsos cambiantes?

El general alemán Helmuth von Moltke, artífice de la modernización del ejército prusiano, advirtió que ningún plan sobrevive al contacto con el enemigo. Pero para adaptarse, los mandos necesitan autonomía, confianza y respaldo. Sin ellos, la capacidad de reacción se paraliza.

Una señal al mundo

Estados Unidos no es una potencia más. Es el eje de un sistema de alianzas y equilibrios globales que lidera la OTAN.

Cuando su cúpula militar es objeto de relevos en plena operación, el impacto trasciende lo interno:

  • Los aliados cuestionan la previsibilidad
  • Los adversarios detectan posibles fisuras
  • Los mercados reaccionan ante la incertidumbre
  • La credibilidad estratégica se resiente

La OTAN lo expresa con claridad: la coherencia en el liderazgo es fundamental para la confianza entre aliados.

Y la confianza, en geopolítica, es tan valiosa como la capacidad militar.

Entre Clemenceau y el reflejo de la duda

La historia ofrece dos caminos.

El de Clemenceau: liderazgo político firme, confianza en el mando militar y claridad en los roles.

Y el de quienes, ante la dificultad, optaron por buscar responsables a sus incapacidades, chivos expiatorios, en lugar de confiar en las estrategias diseñadas por sus militares.

La decisión de Trump parece acercarse más a este segundo modelo. No encaja con un escenario de control absoluto ni con una campaña sin dificultades. Más bien sugiere tensiones, discrepancias o una insatisfacción que no se reconoce públicamente.

Como en el fútbol, cambiar al entrenador puede ofrecer la ilusión de que se actúa. Pero si el problema es estructural, el resultado no cambia. El entrenador no marca goles.

Con una diferencia esencial.

En el deporte se pierde una temporada.
En la guerra, se pone en riesgo a soldados y marineros y se puede romper el orden y equilibrio internacional.

Epílogo: la fragilidad de la confianza

Napoleón advirtió que el mayor peligro puede aparecer en el momento de la victoria. Pero la historia demuestra que también surge cuando el liderazgo empieza a dudar de su propio sistema de mando.

Porque la guerra, en última instancia, no es sólo una cuestión de fuerza.

Es una cuestión de confianza.

Y cuando esa confianza se quiebra desde arriba, reconstruirla es mucho más difícil que perderla.

 Julio Serrano Carranza

Coronel de Aviación (Ret.)

Ejército del Aire y del Espacio

 

 

 

«ABSURDO EPISTOLARIO» Ángel Cerdido Peñalver Coronel de Caballería ®

¿Pasapues maños?…, que nos gustaría ir a Madrid a rondar al Gobierno y cantarles las cuarenta, pero no nos llega el cable. La viñeta y el bocadillo son de D. Ángel Antonio Mingote Barrachina (q.e.p.d.): Dibu-jante, escritor, periodista, miembro de la Real Academia Española (silla r), marqués de Daroca, requeté, antiguo Alférez Provisional y Teniente Coronel Honorífico de In-fantería.

 

Si el colmo de todo buen herrador, ante situación complicada, fue siempre tener que agarrarse a un clavo ardiendo, ese día a Quevedo le bastó con sostener el pie.

Todo este  absurdo epistolario que quiero contaros, me  lleva al Madrid de 1600 cuando Quevedo paseaba, miope y cojeando como siempre, por las galerías del Real Alcázar, justo donde hoy se encuentra el Palacio Real, cuando un grupo de cortesanos que estaban allí holgazaneando le reconocieron y uno de ellos, sabedor de su habilidad para improvisar versos, le dijo:

—¡Quevedo, hacednos un verso!

El escritor le contestó:

— Dadme pie. (Quería Quevedo que el cortesano le propusiese una palabra o una idea sobre la cual confeccionar el verso), pero este lo entendió literalmente y, estirando la pierna, le acercó el pie. Quevedo, sujetando el pie, improvisó:

   Paréceme, gran señor, que estando en esta postura, yo parezco el herrador y vos la cabalgadura.(1)

Como la Pascua de Resurección y la primavera siempre tuvierom mucho en común,  espero que hoy ámbas me den pie, para tratar de resumir el absurdo y rocambolesco epistolario que mantuve el pasado invierno. Fueron  tres las  cartas:  una de película, otra que no me llegó y la última  que no mandé.

La de película, «la primera», pura invección, estaba sellada en Hoolywood, y firmada por un tal  Mitchell Leisen, el que fuera ayudante del  gran director de cine estadounidense Cecil B.DeMille. En ella me cuenta que el autor de «Los diez mandamientos», siempre recomendaba arrancar una película con un terremoto y seguir «in crescendo». Mister Leisen decía que al maestro  le  apasionaba el espectáculo de la política española, y que de haber tenido acceso a su «Diario de Sesiones» lo hubiera tomado  como referencia para el guion de una futura película.  Me pide copia de las últimas sesiones del diario. Se las mando, y le hago saber que en él  se reflejan los debates parlamentarios, elaborados por el Cuerpo de Redactores y Taquígrafos que recogen la palabra hablada con rapidez, y le  prevengo que a veces en ese diario no queda escrito con veracidad lo sucedido, como en el caso del «Caballo de Pavía», pues aunque en el imaginario colectivo ha quedado grabado que el general entró en el Congreso de los Diputados para disolver las Cortes a lomos de su caballo, este hecho en realidad no ocurrió, y por tanto no figura en el Diario de la Cámara Baja Española. El general Mnuel Pavía y Rodríguez de Alburquerque dirigió el golpe de Estado que disolvió la Primera República y, efectivamente llegó al Congreso en su caballo tordo, pero descabalgó en la puerta y permaneció en el exterior, en la calle Floridablanca, supervisando la operación. Los que si entraron fueron los guardias civiles que le acompañaban.

También le cuento otra de las anécdotas más famosas, esta ocurrida en el Senado, aunque tampoco quedó registrada en el Diario de la Cámara Alta. Involucraba a Camilo José Cela, senador por designación real,  cuando respondió a D. Antonio Fontán Pérez, ​ marqués de Guadalcanal, primer presidente del Senado de la España democrática, al quedarse dormido en plena sesión.

— «No, no, señor presidente. No estaba dormido, estaba durmiendo». Ante la insistencia del presidente de que era lo mismo, Cela replicó:

«No, no es lo mismo estar dormido que estar durmiendo, al igual que no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo».(sic).

A veces, le comento, que el «Diario de Sesiones» de nuestros Congreso o Senado se dedican a omitir o corregir muchas de las  pifias de sus señorías. Recientemente no transcribieron lo que dijo una famosa exministra cuando hablaba del «diputao» y lo «aprobao», y si en el diario consta que dijo «Gotemburgo» al referirse a la ciudad sueca, se falseó puesto que su señoría dijo en verdad: «Gutemberg», y Según sus mismas palabras «es obvio de toda obviedad» que  esto no está bien.

Seguro que pocas generaciones separan a más de uno de esos políticos de su «bancal» en el pueblo, y también más de uno, serán «desertores del arado». Si  no les enseñaron modales, fíjense, puesto que hay gente a la que mirar, estudiar, leer, lo que sea… todo menos usar el tenedor y cuchillo como si fuesen puñales. Las buenas maneras son especialmente necesarias en el caso de las personas corrientes, las señoras muy guapas pueden permitirse el lujo de no tenerlas todas, pero fijándose detenidamente, al cabo de unos días, se observa que a un gran número de ellas se les ve el «pelo de la dehesa». Perdonen que se lo diga, pero la mayoría  de ustedes no son muy guapas…, y  de los «perroflautas» mejor no hablar.

Al cabo de unos días Leisen me vuelve a escribir, y me dice que debido a lo que había leído en el Diario de Sesiones y mis anotaciones, abandonaba el proyecto pues dudaba  de la veracidad del mismo, y sobre todo, según sus palabras:

—«You lair half-doctor, they turned you into president» (del mentiroso semi-doctor que tienen de Presidente).(sic)

Al  final confiesa que no entende eso del «bancal», «desertores del arado», «pelo de la dehesa», «perroflautas», y que si hubiera coincidido con  Berlanga, le cedería los derechos de la posible película, pues estaba seguro que la hubiera hecho mucho más divertida que la suya.

La «segunda» carta, la que no recibí, estaba  encabezaba con un:

— Querido pensionista: Este Gobierno se  siente incómodo, por lo que  desearíamos que no le llegase la carta, pero necesitamos dinero, y para resolver todos los problemas que tenemos, hemos decidido iniciar una campaña tratando de convencer a nuestros súbditos aborregados, para que devuelvan, según nuestro criterio, todo lo que  cobraron de más en sus pensiones de lo que en su día aportaron.  Me hacen hincapie en que cada uno  debe saber vivir con el dinero que tiene ganado con el sudor de su frente.  Les digo que no como ellos, que lo ganan con el sudor de los de enfrente.

Luego me enteré que con esos ahorros quieren comprar dos espejos deformantes, uno cóncavo y otro convexo, para el Salon de los Pasos Perdidos, que deforman en don Quijote y Sancho a todo el que se mira en ellos. (Algo oyeron del Salón de los Espejos del Palacio de Versalles).

Esos «Pasos Perdidos», me llevan a la magnífica película de Fernando Fernán Gómez  «El Viaje a Ninguna Parte», donde asistimos en los años 40 y 50 al final de una familia de comediantes, y me recuerdan a los paseos que dan ustedes  por ese Salón como perdidos en  el final de sus carreras.

A la semana, les contesté con la «tercera»  carta, la que no les mandé. Lo hice para que supieran que estoy vivo, y la escribí despacio porque sé que ustedes son de leer deprisa, y en arial-20 por no abusar, como hacen ustedes, de la letra pequeña. Si no la reciben me lo dicen, y se la mando otra vez. Como se van cambiando a menudo de casas a «casoplones», no les pongo dirección  porque no la sé. En ella les cuento que nunca olvidaré los grandes daños que están haciendo y que pretenden hacer a nuestra querida España, y a nosotros los funcionarios jubilados y pensionistas.

Relacionado con el acceso a la vivienda, me contaban que el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana de España, se justifica  y dicen tener solucionado con sus mentiras ese gran problema. Tomarán como modelo el que puso en marcha Carlos III en 1761, cuando, poco después de que diera la orden de hacer carreteras, se dieron cuenta de que había que mantenerlas, no como pasa hoy con los trenes, y así nació la figura del «peón caminero». Cada uno tenían asignado un tramo específico de carretera, originalmente de aproximadamente una legua (unos 5,5 km), con un pico, una pala y un capazo donde llevaban la tierra para rellenar los baches. Vivían aislados, donde les tocaba, en casas muy pequeñas, «casillas» las llamaban, y además la compartían dos familias. Uno de los peónes iban hacia un lado de la casilla, y el otro al contrario.

Lo único bueno que salió de una de esas «casillas de peones camineros», concretamente de la de Val de Santo Domingo, a medio camino entre los 13 kilómetros que separan a  Torrijos de Maqueda en la provincia de Toledo, fue el haber nacido en ella Fererico Martín Bahamontes, el «Águila de Toledo», aunque la realidad es que se llamaba Alejandro, y como todo lo de hoy, también esto me parece absurdo.

Veo que siguen ustedes despistados, como el perro de de mi vecino, que ahora le ha dado por correr y ladrar detrás de los coches que están aparcados.

En la carta que no mandé les decía que la última suya no me había llegado, pero a este pensionista que le escribe, aunque no le llegara, le entraron grandes remordimientos de conciencia. Pidiendo un préstamo, pude  reunir lo que según ustedes cobré de más en los muchos años cotizados y con la presente se lo envío, aún sabiendo que su único objetivo es agrandar su patrimonio mientras se hacen cargo de las riendas del negocio, y digo riendas porque lo hacen como si se tratase de manejar ganado.

Si ven a mis compañeros pensionistas, jubilados y funcionarios, les saludan de mi parte, les preguntan si recibieron la carta, y les dicen que no se les ocurra mandar nada.  Si no los ven no se lo  digan.

Como les decía, con esa carta iba a mandarles el dinero, pero ya  había cerrado el sobre, y no pude hacerlo, una vez más logré no confundir el vago deseo con la evidencia, dándome cuenta que el vivir de mentiras e ilusiones como ustedes, es morir de desengaños. Pocos de sus  sueños se cumplen, la gran mayoría los roncan.

  Paréceme, grandes señores, que estando en esta postura, yo parezco el herrador y vuestras señorías, la cabalgadura.

La rondalla de los maños vuelve a gritar:

—¡Que no nos llega el cable

—¡Jodó! ¿Que pasapues?.

PD.-Mil gracias a mi querida hermana Yayo, que con su saber, me ilustró sobre  las andanzas de     Quevedo.

(1).Del libro: «Su majestad escoja. Anécdotas Divertidas de Madrid», de Carlos Osorio García de Oteyza.

Ángel Cerdido Peñalver Coronel de Caballería ®

Blog: generaldavila.com

Zaragoza abril 2026.

 

 

 

VÉLEZ-MÁLAGA: VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS CORONADA. LA VIRGEN LEGIONARIA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

En el mes de febrero de 2015 el Excelentísimo Ayuntamiento de Vélez-Málaga en sesión plenaria concedió la Medalla de Oro de la ciudad a Nuestra Señora de las Angustias con motivo de Su Coronación Canónica. El Próximo día 15 de septiembre y de manos del Alcalde de la ciudad se celebrará el acto de imposición en la Iglesia de San Juan Bautista.

Si en Málaga está el Cristo de los legionarios, bendito Cristo de la Buena Muerte, Su Madre no podía estar muy lejos. Vélez-Málaga, a Su lado, cerca del dolor y del amor, donde siempre está una madre: Nuestras Señora de las Angustias Coronada, la Virgen legionaria, en la advocación del momento legionario sublime, el del dolor y el misterio que tiene el tránsito.

Por ir a tu lado a verte…, y su amor fue mi bandera.

¿Cómo no va a llevar el nombre de Angustias una madre al ver a su hijo en las puertas de la muerte? Aunque sea dolor legionario siempre es duro el tránsito; aunque vaya camino de la Vida es un momento de aflicción. Si no fuese así no sería necesaria esa revelación, del amor junto al dolor, en compañía imprescindible para que se cumpla Su palabra, la que nos prometió: la muerte no es el final. Porque en Su palabra confiamos cuando el adiós dolorido busca en la fe su esperanza. Por un hermano perdido.

Vélez-Málaga es legionaria. Como su Virgen, Madre de la Buena Muerte, de las Angustias Coronada.

Desde hace sesenta y seis años la Legión acompaña a Nuestra Señora en su recorrido de Pasión por las calles de Vélez-Málaga, con el fervor de los veleños, con amor, la noche del Viernes Santo. Un momento para vivirlo y sentirlo porque el recuerdo de esa noche de misterio en Vélez-Málaga queda cosido al corazón con puntadas de oro. Por ir a tu lado a verte… Virgen de las Angustias Coronada, de la Legión Madre.

Tuve el honor, junto al alcalde veleño, don Antonio Souviron, de inaugurar en el muy legionario Barrio de la Legión española el monolito a la Legión, una prueba de amor y consideración de los veleños y puedo decir que uno de los actos más entrañables y queridos a los que he asistido.

Tengo el honor de que Nuestra Señora, mi Señora y Madre (coincidencia que mi madre se llama Angustias), lleve en Su trono procesional, a Sus benditos pies, mi bastón de mando que antes había pertenecido a mi abuelo y a mi padre. Quisiera también poner a Sus pies mi gorrillo de general de la Legión cuando Ella quiera y designe.

Tengo la alegría de poder contar con el cariño de esa Cofradía a la que siempre estaré agradecido y con una vinculación de por vida.

Es por todo ello por lo que hoy escribo estas sencillas palabras para unirme a todos los veleños en ese especial día, próximo 15 de septiembre,  en el que con la entrega de la Medalla de Oro de Su ciudad, la Virgen, Nuestra Señora de las Angustias Coronada, recibe, de nuevo, el homenaje de amor y respeto, de devoción y oración, de todos Sus hijos veleños y de todos los legionarios que allí tienen a su Virgen legionaria, Madre de la Buena Muerte.

Me sobrecogen e impresionan esos brazos de Madre que recogen el cuerpo de Su hijo muerto.

En tus brazos, Madre, quisiera morir yo, caer en tus brazos legionarios como recogiste a Tú Hijo al descender de la Cruz.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

GUERRA IRÁN (General Dávila) Mi opinión dada en Programa #Horizonte de televisión (Cuatro)

CLAVES

Estamos seguramente ante la hora de la verdad.
Todos esperan la declaración de esta madrugada de Trump. 03:00 en España y 05: 15 en Ormuz.
Es una lotería adelantarse, pero vemos varias posibilidades.
HIPÓTESIS MÁS PROBABLES
1.- Retirada de EEUU mientras Irán acepta abrir el Estrecho sin condiciones lo que podría ser una victoria vendible por Trump alegando que ha derrotado a Irán ya que se apoyará en:
-Ha acabado con sus Ejércitos del Aire y Marina de Guerra.
-Ha eliminado su capacidad de enriquecer uranio y fabricar arma nuclear.
-Ha minorizado de manera decisiva su capacidad misilística.
-Ha cambiado el Régimen al haber acabado con prácticamente toda la cúpula anterior.
A eso se le pondrán todas las objeciones que quieran, pero muchos comprarán esta retórica y él podrá centrarse en Cuba y las elecciones de noviembre.
2.- Desembarco militar y control de la angostura del Estrecho. Esto tiene el altísimo riesgo de que si no va acompañado de una total destrucción de la capacidad militar iraní no se podrá mantener en el tiempo a menos que cuente con la ayuda de otras naciones (parece ser que es lo que está pidiendoTrump). Es una hipótesis muy probable, pero muy peligrosa.
Cuenta con el apoyo logístico y del terreno de los países de la zona incluida Arabia Saudí. Esta hipótesis es la alternativa militar a la anterior.
Han llegado 3 buques de desembarco estadounidenses a la entrada del Golfo Pérsico (USS.Trípoli-USS.New Orleans- USS.Boxer) con capacidad cada uno de 1800 infantes de Marina además de todo lo ya desplegado con la 82 Aerotansportada incluida (una de sus Brigadas). Aproximadamente en total EEUU tiene 30.000 hombres de ataque.
3 .– Acuerdo de retirada (hay muchas modalidades) y conversaciones con países de la zona para emprender un periodo de diálogo y negociación en el que EEUU ofrezca su mediación. Arabia Saudí tiene la palabra. Poco probable. Sería vender una derrota y volver al punto incial.
HIPÓTESIS MÁS PELIGROSA (Improbable, pero no descartable)
Que EEUU se retire del escenario con la excusa de haber logrado la destrucción de la maquinaria militar de Irán sin tener relevo ni acuerdo. Sería un desastre y volver al punto de partida.
De nada habrá servido esta guerra. Volveremos a una situación que empeorará las cosas. Muy improbable por peligroso.
CONSECUENCIASEn cualquier caso salen reforzadas Rusia y China. Rusia como poder y alternativa económica de la que depende Europa al cien por cien. Dos potencias nada fiables y de las que siempre hay que estar inseguro.
China obtiene una experiencia para ejercer sus alternativas al desarrollo ante las distintas crisis y adivina las capacidades de unos y otros. Ella seguirá con su lento paso hacia su objetivo económico e introduciéndose en los mercados. Importante reunión en Mayo de Trump y Xi Jimping.
Europa es la que sale más derrotada. Desunión, desconfianza y sin saber hacia dónde mirar. Nadie está de su lado. Ni los países árabes de la zona.
La OTAN tendrá que replantearse su situación y después de las elecciones de noviembre en EEUU puede que las cosas cambien para esta alianza.
El mundo será otro para Europa. El vínculo trasatlántico está en una grave crisis.
España será la mayor perjudicada y pronto veremos las consecuencias. El gesto del presidente Sánchez de irse de vacaciones y aterrizar en la base de Rota es algo más que inportuno. Puede interpretarse coMo una afrenta o incluso reto al presidente Trump. Inapropiado para un diigente serio
EEUU no pedía ayuda, que por otro lado no necesitaba, pero es inasumible la expulsión de su territorio no dejándole usar sus bases siendo miembro de la OTAN.

Lo de traición es un adjetivo muy al uso en Europa desde hace siglos.

El primer ministro del Reino Unido Starmer ha convocado una reunión a la que acudirán este fin de semana 31 naciones entre las que no está España para:

«-Garantizar la seguridad del Estrecho de Ormuz.

-Reanudar por el mismo el transporte de crudo, gas y otros productos.

-Todo ello una vez finalicen los combates».

El Portaviones G.Bush se desplaza de EEUU  a Oriente Medio. Se calcula llegará el 15 de abril. ¿Relevo y vigilancia para los Estados Unidos que abandonan la zona?

Por último me quita el sueño Ceuta, Melilla, Peñones y Canarias.

Gibraltar en manos del Reino Unido como base militar es una vergüenza de la que hablamos a diario.

General Dávila (R.)

Blog: generaldavila.com

1 abril 2026