LA MAYOR TRAICIÓN. ETA PUEDE VOLVER. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

La ETA no ha desaparecido y el menor síntoma debe ponernos en alerta.  El virus sigue y la vacuna del poder puede dejar de hacer efecto.

«Sánchez pacta con Bildu sacar a ETA de la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea». No lo logró, pero insistirá si de nuevo alcanzan el poder.

El hombre de paz mata. Es hombre es un animal que come pan según Hesíodo. Nada más. Una especie que en algunos casos es pura involución. Les abren las puertas y merodean por las esquinas con los colmillos escondidos tras la sonrisa. No dan la mano; llevan pistolas; no conducen; ponen bombas lapas. No quieren la paz, sino un campo minado “y un sepulturero de tétrica mirada con manos despiadadas los cráneos machacar”.

-Señalemos al actual PSOE y recordemos a Pascual Sala (presidente del Tribunal Constitucional, al que España se lo debe): «El Pleno del Tribunal Constitucional (TC) ha estimado con el voto de 6 magistrados frente a 5 el recurso contencioso-administrativo presentado por Bildu contra la sentencia del Tribunal Supremo que anuló las 254 listas de la coalición para los comicios del próximo 22 de mayo, informaron fuentes del alto tribunal. El tribunal considera que el Tribunal Supremo vulneró el derecho a la participación política de la coalición integrada por EA, Alternativa e «independientes» de la izquierda abertzale, consagrado en el artículo 23 de la Constitución. A favor han votado Eugenio Gay, Elisa Pérez Vera, Pablo Pérez Tremps, Luis Ortega y Adela Asua y el presidente Pascual Sala, todos propuestos por el PSOE» (El Confidencial. 5-05-2011).

El enfrentamiento político ha contagiado a los tribunales. Es una tragedia que pone en duda, en riesgo, la democracia. -El Tribunal Supremo condenó y el Tribunal Constitucional enmendó y aprobó. Bildu, Sortu; los mismos magistrados sentenciaron y decidieron dar el primer paso. ¿Qué había detrás? Terroristas.

Incluso el Faisán fue admitido como plato principal en el almuerzo

Atreo asesinó a los hijos de Tiestes los cocinó y se los sirvió en un banquete de aparente reconciliación.

«El vuelo de las togas de los fiscales no eludirá el contacto con el polvo del camino». El Judicial.

Los que gobiernan por las montañas del norte… y los desiertos del sur.

El Partido Nacionalista Vasco y EH Bildu (2019) pactaron una resolución, aprobada por las Juntas Generales, por la que reprobaban al Ejército español y a la Bandera de España.

Hay algo alrededor del terrorismo etarra que se me escapa a los razonamientos. ¿Qué hay detrás?

La serpiente nunca avisa hacia donde se dirige su cabeza, el cuerpo se enreda en el polvo sin dar indicios hasta que su mordedura mortal hace efecto. Nos gobiernan desde la mentira: «Le estoy diciendo que con Bildu no vamos a pactar. Si quiere lo digo cinco veces o veinte durante la entrevista. Con Bildu, se lo repito, no vamos a pactar» (Pedro Sánchez. junio 2019).

Dejemos que el engaño nos corroa y retiremos la guardia.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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26 octubre 2026

Canal YouTube. General Dávila en directo. La mayor traición: LA ETA. 26/10/2026

CEUTA Y EL DERECHO DEL MAR. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

El periodista Javier Chicote desvelaba en el diario Artículo14 que “Salvamento Marítimo se empleó a fondo antes del amanecer del pasado 30 de julio para salvar la vida de treinta inmigrantes que habían sido arrojados al mar desde un buque militar marroquí”. La gravedad del asunto nos hace resaltar el hecho y señalar responsabilidades porque no todo queda en recoger a los emigrantes y ponerlos a salvo. Según Artículo14 «los militares marroquíes los habían cogido del agua para que no se ahogaran, pero en vez de llevarlos a su país, en cuanto consideraron que Salvamento estaba cerca los tiraron”.

La gravedad del asunto no permite cerrarlo con unas palabritas como las pronunciadas por el mando único de la gestión de la crisis en Ceuta, Ángel Víctor Torres, que dice no tener «constancia» de este hecho y añade que no debemos «demonizar» a Marruecos, al tiempo que ha defendido que «hay que procurar las mejores relaciones entre vecinos». La ministra de Defensa, ajena a la defensa de la integridad territorial, calla. El problema no puede cerrarse aquí. Es necesario cumplir con las obligaciones internacionales. El buque español de salvamento marítimo recogió a los emigrantes arrojados al mar y los puso a salvo en aguas españolas. Seguro que activó el canal 16 y estuvo hablando con el buque marroquí, conoce todos los detalles del presunto incumplimiento del artículo 98 del Instrumento de ratificación de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, hecho en Montego Bay el 10 de diciembre de 1982.

Artículo 98. Deber de prestar auxilio.

  1. Todo Estado exigirá al capitán de un buque que enarbole su pabellón que, siempre que pueda hacerlo sin grave peligro para el buque, su tripulación o sus pasajeros:
  2. a) Preste auxilio a toda persona que se encuentre en peligro de desaparecer en el mar;
  3. b) Se dirija a toda la velocidad posible a prestar auxilio a las personas que estén en peligro, en cuanto sepa que necesitan socorro y siempre que tenga una posibilidad razonable de hacerlo;
  4. c) Caso de abordaje, preste auxilio al otro buque, a su tripulación y a sus pasajeros y, cuando sea posible, comunique al otro buque el nombre del suyo, su puerto de registro y el puerto más próximo en que hará escala.
  5. Todo Estado ribereño fomentará la creación, el funcionamiento y el mantenimiento de un servicio de búsqueda y salvamento adecuado y eficaz para garantizar la seguridad marítima y aérea y, cuando las circunstancias lo exijan, cooperará para ello con los Estados vecinos mediante acuerdos mutuos regionales.

Ante hechos como el denunciado y admitido por Salvamento Marítimo (dependiente del ministerio de Transportes) -“Salvamento Marítimo y Seguridad Marítima ha verificado que una de sus embarcaciones prestó auxilio a un grupo de inmigrantes cerca de Ceuta que se lanzaban al mar desde una patrullera militar de Marruecos”-  es obligación del Estado español denunciar estos graves hechos contra el “Derecho del Mar” en El Tribunal Internacional del Derecho del Mar, órgano judicial establecido en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, firmada en 1982 en Jamaica.

Tenemos la gran duda que de no hacerlo nos convirtiésemos en presumibles colaboradores de un presunto delito tipificado en la legislación internacional.

Son muchos los sapos que pretenden que nos traguemos después de la invasión a Ceuta. Hoy Madrid gritaba: «No estáis solos», en la marcha convocada por Mujeres Caballas. No callaremos. El Gobierno jugará con la soberanía y la integridad territorial, pero España sabe defenderse sin necesidad de unos dirigentes que se esconden a la vez que ocultan los ataques del vecino.

¿Qué datos esconde el ministerio de Transportes?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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25 octubre 2026

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infanteria DEM (R.)

INTERROGATORIO A NUESTRA DEFENSA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

La jueza que investiga la invasión marroquí a Ceuta los días 30 y 31 de julio de 2026 ha pedido al Ministerio de Defensa información sobre la pieza clave de la investigación: la maniobra naval de apoyo a la invasión terrestre.
Hemos ofrecido datos constatables y el Ministerio de Defensa es un lugar muy a tener en cuenta a la hora de investigar sobre lo que realmente pasó.
Hubo invasión terrestre con apoyo naval y aéreo o del espacio. Ahora hay que encontrar las pruebas que lo avalen. Los datos de la invasión terrestre hablan por sí solos; los del apoyo naval salieron de la boca del presidente del Gobierno (¿fue sin querer queriendo?) y del posible apoyo aéreo deben tener datos en Torrejón. Ni EE. UU., Israel, ni siquiera la base naval británica de Gibraltar, los van a desvelar.
Defensa tiene datos. Transportes también. Tan importantes o más que los del CNI.
Que no solo tengan datos de la invasión Defensa e Interior es desvelar algo poco conocido. El ministerio de Transportes también los tiene. ¿Oculta algo?
Los datos en poder de Defensa recorren la Cadena de Mando de arriba abajo y a la inversa. De la ministra pasan al Jefe de Estado Mayor de la Defensa, a los mandos operativos y así hasta el Comandante General de Ceuta. En la Inteligencia pasa algo parecido, pero con interrupciones y cortocircuitos varios. La información es poder y en Defensa disponen de tres fuentes donde se puede beber agua potable y contaminada. Depende. Estos manantiales que todo lo saben son:
• Centro Nacional de Inteligencia (CNI)
• Centro de Información de las Fuerzas Armadas (CIFAS)
• Otros (?)
Pero hay más. Desde el cielo todo se controla y España dispone y tiene acceso a información espacial. No solo España, aunque otros poseedores la esconderán en los agujeros negros lejos de nosotros.
Como inteligentemente comprenderán, el apartado «Otros» lo dejo sin rellenar.
Ahora pasemos al otro ministerio. El de Transportes. De él depende la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima, conocida por las siglas SASEMAR o, más sencillo, Salvamento Marítimo. Los datos que obtiene del tráfico marítimo son «todos». Podría darles curiosidades de la información que se puede obtener de esos datos cuando están manejados por expertos y se tiene voluntad de investigar. Será otro día.
SASEMAR, dependiente del Ministerio de Transportes, dispone de radares de gran precisión situados en Ceuta, Algeciras y Tarifa que lo registran todo sobre la superficie del estrecho de Gibraltar. Es imposible librarse de su ojo radárico incluso si los barcos apagan el AIS (sistema de identificación marítima), lo que además, aunque lo hacen los buques militares, constituiría una grave infracción a las normas internacionales que regulan el tráfico, máxime en un lugar por el que cruzan unos cien mil barcos al año. Es imposible no quedar registrado en el mapa de situación marítima del SASEMAR. Con la derrota del barco un experto marino obtiene hasta el nombre del maquinista.
En definitiva, hay información más que suficiente para saber qué ocurrió, cómo y hasta por qué. Distinto es la magia de la ocultación, hacer desaparecer y aparecer. Más grave: ordenar: «Silencio radio».
Claro que en vía judicial las cosas cambian.
No en esa vía, pero hay muchas otras preguntas que hacer a nuestra Defensa y a quienes participan en sus decisiones. No todo el monte huele a pólvora y tomillo. Hay efluvios peores que el clorhídrico.
General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez
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23 octubre 2026

CEUTA Y MELILLA. UNA VISITA REAL SIN HONORES. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Vuelvo a lo mismo. Insisto por la gravedad que entraña y porque la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla regresa de manera permanente a mi recuerdo, como un asunto inconcluso.
Lo funda­mental es la integridad territorial.
Las visitas de los Reyes están llenas de simbolismo y, antes de realizarse, cualquier detalle es analizado hasta concluir lo que es conveniente o no. Hasta los gestos se analizan al margen de la inspiración o personalidad de cada Rey.
Detrás de cada actitud se esconde un detallado estudio, muchas opiniones certeras de grandes profesionales, de todas las disciplinas, para al final: decidir.
Por eso, no tengo ninguna duda: el protocolo de los honores militares a la llegada de Sus Majestades a Ceuta y Melilla estuvo sobre la mesa y se debatió con minuciosidad. El Cuarto Militar de la Casa del Rey emitió un dictamen que, aunque intuimos, desconocemos oficialmente. La lógica burocrática sugiere que el Jefe del Cuarto Militar consultaría al Estado Mayor del Ejército (EME), y este, probablemente, se limitaría a leer el Reglamento de Honores Militares para quitarse la decisión de encima, amparándose en el margen de maniobra que la propia norma ofrece.
¿Quién era aquel político que decía: «Vosotros haced la ley y dejadme a mí el reglamento»? Sí, el conde de Romanones, el mismo del célebre «¡Joder, qué tropa!».
El Reglamento de Honores Militares es cristalino en su artículo 8: «Al titular de la Corona, Rey o Reina de España, le corresponden los honores militares de arma presentada e himno nacional en versión completa. En su caso, también salva de veintiún cañonazos y siete voces de «¡Viva España!»». Sin embargo, tras enunciar los honores, la norma añade una vía de escape: «Se le rendirán… a la llegada a cualquier población del territorio nacional siempre que sea posible disponer de una fuerza de entidad adecuada y así se determine».
Concluimos, por tanto, que fuerza militar hay —y de sobra—; de entidad adecuada, también, y además con un acreditado valor histórico. ¿Entonces? ¿Por qué no se determinó?
Decía el general Patton que cuando todo tu Estado Mayor te da la razón, es que ninguno te está escuchando. Ese es el gran peligro del asesor al gusto del asesorado: decirle al «Jefe (a)» lo que quiere oír, en lugar de lo que debe escuchar. «No es una visita militar; no viste de uniforme; no va a pasar revista a las unidades… Cuando va a Cuenca no se le rinden honores con salvas», argumentarían los asesores de turno. Lo miran todo, pero no ven nada.
Comprendo perfectamente que lo militar pase hoy desapercibido y que a pocos les interese el protocolo castrense. Pero este caso es radicalmente distinto a cualquier analogía que pretenda imponerse. En Ceuta y Melilla, los honores militares eran cruciales. Tanto que, al descender el Rey del vehículo en la españolísima Plaza de África, las notas del himno nacional eran tan necesarias como la propia presencia física del Rey. Y las salvas de veintiún cañonazos debieron resonar con fuerza, recorriendo las aguas del estrecho de Gibraltar.
Es profundamente doloroso sacar conclusiones, pero lo es aún más cuando es del dominio público que las razones fueron el miedo político a Marruecos. Un miedo que, traducido al lenguaje popular, recibe un nombre que incluso encuentra acomodo en el Código Penal.
Lo verdaderamente grave es que, para silenciar los cañones y el himno, todos se pusieron de acuerdo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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22 octubre 2026

FRAGATAS MARROQUÍES EN CEUTA. Canal YouTube. General Dávila

Fragatas marroquíes en el asalto a la ciudad de Ceuta. Una invasión organizada. Esta noche a 20:00 horas en Canal https://www.youtube.com/@Gal.Davila/streams

LA HUMILLACIÓN NACIONAL. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El 98 marcó un antes y un después. Ha perdurado en el recuerdo como el «Desastre del 98», aunque prefiero llamarlo la «Humillación Nacional». Cuando sufre el pueblo, sufren la cultura, la milicia y hasta la religión; la historia se encoge y se escribe con sangre.

Empezamos a ser una nación humillada por quienes nos gobiernan. Siempre lo hemos aguantado todo, menos que nos hablen alto. Ahora nos gritan y el corazón está sordo.

El ataque a Ceuta ha sido una humillación que duele profundamente, y volverá a ocurrir antes de lo esperado. Olvidarse de Ceuta y desviar el foco de atención no resolverá el problema. Ha habido un ataque a la integridad territorial de España que se repetirá en cuanto se den las condiciones.

Ahora Marruecos mira hacia otro lado porque su interés se centra en la ONU, donde el 31 de octubre el Consejo de Seguridad votará una resolución sobre el futuro del Sáhara Occidental. España, potencia administradora, parece haber renunciado a desempeñar su papel, aun cuando todo lo que allí ocurra afecta de manera directa a nuestra soberanía. Está en juego el control operativo del espacio aéreo del Sáhara Occidental —administrado desde Canarias—, así como la gestión de sus aguas territoriales y espacios marítimos.

El debate sigue abierto. El pasado 15 de octubre, en la Asamblea General de la ONU, 152 Estados aprobaron una resolución no vinculante para el Consejo de Seguridad que ha generado expectativas tanto en Marruecos como en el Polisario. Satisface las pretensiones de ambas partes, lo cual resulta incompatible. Por un lado, las Naciones Unidas siguen tratando el Sáhara Occidental como una cuestión de descolonización (autodeterminación); por otro, se sigue incluyendo en el texto la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad, que señalaba la propuesta marroquí de «autonomía del Sáhara Occidental» como «la solución más viable».

Hay nervios y agitación diplomática en Washington porque el Consejo debe pronunciarse sobre la prolongación de la MINURSO y fijar la guía política para el próximo año. Todo indica que no habrá sorpresas y que el proceso se prorrogará doce meses más, mientras Marruecos continúa presionando a Estados Unidos e Israel, donde tiene empeñado su futuro.

Eso no significa que Ceuta y Melilla pasen a un segundo plano para Marruecos; ambas conservan la misma importancia en un espacio estratégico de gran alcance que interesa a Estados Unidos, Oriente Medio y Europa: la costa del Sáhara Occidental, el Sahel, Canarias y el estrecho de Gibraltar. Joyas estratégicas.

Los dos territorios de España con menor superficie son los de mayor valor estratégico: Gibraltar y Ceuta. El primero ha sido víctima de un acuerdo que traiciona la integridad territorial de España al entregarlo al Reino Unido para que mantenga allí su base militar, desde la cual, además de proyectar su poderío militar, controla la angostura del Estrecho. Pretenden que Ceuta sea la siguiente claudicación y, a la vista de los recientes acontecimientos, vamos camino de ello. El problema es complejo y responde a intereses diversos. El lugar es codiciado internacionalmente y España está cada día más sola y resulta menos fiable. Hay que recurrir a esa cursilería moderna que afirma que «dato mata relato».

Vamos a los datos. Marruecos ha construido —o está construyendo— tres superpuertos de gran valor estratégico, tanto militar como económico:

  • Tánger Med, situado a la entrada del estrecho de Gibraltar, a unos 15 kilómetros de Ceuta y junto a la base naval de Ksar Sghir, la más importante de su Marina Real.
  • Nador West Med, en pleno Mediterráneo y a menos de 20 kilómetros de Melilla, un megapuerto recién inaugurado que ha dejado en segundo plano a los de Algeciras y Valencia.
  • Dakhla Atlantique, en el Sáhara Occidental, un puerto atlántico de aguas profundas que se inaugurará pronto. Ubicado a unos 40 kilómetros al norte de la ciudad de Dajla (la antigua Villa Cisneros), en el territorio en disputa del Sáhara Occidental, servirá para controlar el comercio marítimo, con dominio sobre el Sahel y las aguas territoriales españolas en Canarias. Una jugada maestra.

A todo esto, Marruecos construye autopistas y ferrocarriles que vertebran el país de norte a sur y de este a oeste, financiados por Estados Unidos y Francia. Incluso la Unión Europea financia infraestructuras vitales, como la «autopista del agua», para garantizar el suministro hídrico en todo su territorio (con proyectos como la «autopista Trump», que parte del sur de Marruecos, se adentra en el Sáhara Occidental y llega hasta el puerto de Dajla, o la citada «autopista del agua», respaldada por la UE con 348 millones de euros).

Por otro lado, habrá que ver en qué queda el acuerdo que ha encendido las alarmas institucionales por el posible «caballo de Troya» que supone la adquisición, por parte de la empresa pública marroquí Marsa Maroc, del 45 % de Boluda Maritime Terminals (BMT, con presencia en los puertos de Vilagarcía, Santander, Sevilla, Las Palmas, Tenerife, La Palma y Lanzarote). Aunque la firma española alega que «por el momento es una participación minoritaria que no otorga, por sí sola, el control de la sociedad ni la capacidad unilateral de desviar tráficos», la preocupación ha saltado de forma muy especial en Canarias.

Tampoco podemos ni debemos olvidar la modernización de las Fuerzas Armadas y de la Marina marroquíes, socio preferente de Estados Unidos y principal comprador de tecnología militar a Israel.

Los datos objetivos nos ayudarán a examinar nuestro futuro con frialdad y con la eficacia necesaria para defender nuestra integridad territorial, sin falsear las hipótesis sobre los riesgos y amenazas que nos acechan.

Porque la pregunta surge de inmediato:

¿Dónde está España?

Situémonos en el observatorio, con el gran angular abierto, para mirar más allá de intereses partidistas. El riesgo es máximo tras los acontecimientos de Ceuta, pues hemos ofrecido la peor imagen posible: una imagen de debilidad no solo política, sino también institucional.

Las infraestructuras y los acuerdos bilaterales son el fiel reflejo del camino hacia el futuro, y el de Marruecos resulta vital para España. Nos han flanqueado por el norte y por el sur, nos han desplazado del control del Estrecho y de los flujos económicos, han suplantado nuestra seguridad y defensa, y la amenaza ha aumentado de forma exponencial. Es cuestión de tiempo, un recurso que Marruecos sabe administrar de manera magistral.

Europa nos mira con recelo. Estados Unidos no duda en señalarnos como poco fiables, con las consiguientes repercusiones económicas. El Ministerio de Defensa se ha convertido en una agencia de viajes para exportar soldados —que no capacidades— y transformar estas en un negocio provisional de desenlace incierto. España ha dejado de ser un socio fiable, a pesar de que el estrecho de Gibraltar siga siendo un enclave de altísimo valor estratégico. Nuestras relaciones militares se basan en un clientelismo económico en materia de armamento, sin consolidarse en los ámbitos clave de la información y la inteligencia militar.

En fin, nada es casual y esta situación viene de lejos. Se lo he resumido en varias ocasiones y entiendo que reiterarlo resulta oportuno para mantenernos alerta ante lo que ocurre en Ceuta y ante riesgos de mayor calado ya que, como sostengo, es demostrable que el enemigo está dentro.

  • 12 de octubre de 2003. Todo empezó aquel año, cuando un aspirante a gobernar España ofendió de manera pública y ostentosa al pueblo estadounidense al no mostrar el debido respeto a su bandera. En el ámbito internacional, no hay afrenta más grave: la bandera representa a toda una nación. José Luis Rodríguez Zapatero no se levantó al paso de la bandera de los Estados Unidos durante el desfile de la Fiesta Nacional de España, un gesto del que hoy sigue presumiendo.
  • 11 de marzo de 2004. Ocurre una de las mayores tragedias de la historia de España: casi doscientos muertos. Al amparo de consignas sobre la verdad y manipulaciones políticas, un pueblo sumiso asistió a los hechos sin llegar a comprender del todo qué ocurrió ni por qué. Llegó entonces la gestión de Irak: sin previo aviso, se ordenó la retirada de las tropas españolas del repliegue pactado con los aliados, generando un grave riesgo para la vida de los propios soldados españoles y de las tropas estadounidenses que debían cubrir su puesto. Resultó humillante para nosotros e imperdonable para ellos.
  • Iniciadas las afrentas contra Washington, el señor Zapatero se permitió arengar en Túnez al resto de naciones de la coalición para que abandonaran Irak, dejando en situación de desprotección a los soldados norteamericanos. Las relaciones bilaterales quedaron profundamente deterioradas y el peso internacional de España se redujo al mínimo. A los militares españoles nos costó un enorme esfuerzo recuperar el prestigio perdido en aquella retirada; a día de hoy, dudo que se haya restablecido por completo.
  • 14 de noviembre de 2007. El Gobierno propone al jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Félix Sanz Roldán, como presidente del Comité Militar de la Alianza Atlántica. En su lugar, se elige a un general italiano: el JEMAD español fue eliminado en la primera votación.
  • 23 de marzo de 2009. Zapatero, imbuido de un evidente alejamiento de la realidad diplomática, confía en ser recibido por el presidente estadounidense. Bernardino León (asesor de política exterior) y el general Félix Sanz Roldán viajan a Washington para reunirse con el consejero de Seguridad Nacional, James Jones. Durante la escala en las Azores, reciben la noticia de que la ministra de Defensa, Carme Chacón, acaba de anunciar de forma imprevista la retirada de Kosovo. El perjuicio diplomático es enorme. Washington califica la actitud de España de «profundamente decepcionante» e Italia, al mando de las tropas en la zona, expresa duras críticas por temor a un abandono similar en Bosnia.
  • 15 de mayo de 2019. La Embajada de Estados Unidos en Madrid traslada informalmente a Exteriores su malestar por no haber sido informada de la retirada temporal de la fragata Méndez Núñez del grupo de combate del portaaviones Abraham Lincoln. La decisión, adoptada por Defensa, se comunicó por canales militares sin pasar por la vía diplomática, dejando a oscuras a ambas embajadas.
  • Enero de 2020. Delcy Rodríguez aterriza en el aeropuerto de Barajas. Acogida en la zona VIP por el ministro Ábalos y bajo custodia policial, la vicepresidenta venezolana entra en territorio español violando las sanciones europeas e internacionales. La diplomacia estadounidense exige explicaciones y transmite su protesta oficial por la negativa del Ejecutivo a recibir a Juan Guaidó.
  • Abril de 2020. El astillero público español (Navantia), en alianza con General Dynamics, pierde el contrato de casi seis mil millones de euros para la construcción de una decena de fragatas para la US Navy, adjudicado finalmente al grupo italiano Fincantieri.
  • Declaraciones y rectificaciones internacionales. En noviembre de 2018, Josep Borrell afirma que Estados Unidos logró su integración porque «hicieron la independencia prácticamente sin tener historia», añadiendo que «lo único que habían hecho era matar a cuatro indios». Posteriormente, medios como The New York Times y The Washington Post denuncian que, desde Bruselas, se modificó un informe oficial de la UE para suavizar las acusaciones contra Pekín por campañas de desinformación global.
  • Gasto y compromisos en la OTAN. La contribución militar de España se ha limitado a aportar efectivos a las misiones aliadas. Sin embargo, la OTAN exige el cumplimiento de los compromisos presupuestarios y financieros de defensa, no el mero envío de tropas. La falta de aportación económica y de fiabilidad estratégica genera recelo entre los aliados.
  • Política hacia Israel y deficiencias de defensa. La ruptura de relaciones de suministro y el embargo de armas con Israel han comprometido seriamente las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas españolas. Equipos clave como los misiles Spike LR2, el sistema de lanzacohetes SILAM, las torres del vehículo 8×8, los morteros sobre VAMTAC o los sistemas de inteligencia del Ejército del Aire dependen de tecnología israelí. La cancelación de estos vínculos deja descubiertas vulnerabilidades críticas en la defensa nacional.

Mientras tanto, Ceuta sigue desprotegida. Se ha permitido que la presencia militar y la autoridad del Estado queden en entredicho, vulnerando el deber constitucional primario: garantizar la integridad territorial de la Nación (art. 8.1 de la Constitución Española).

El compromiso jurado por los miembros de las Fuerzas Armadas y la responsabilidad contraída por el presidente del Gobierno exigen lealtad, responsabilidad y la defensa incuestionable de la soberanía. Incumplir estos mandatos exige la depuración de responsabilidades políticas y jurídicas, pues están en juego:

  • La soberanía nacional.
  • La integridad territorial.
  • La unidad de España.
  • La independencia del Estado.
  • El ordenamiento constitucional.

Nuestra prioridad estratégica está en el Sur, no en misiones periféricas. Mientras se desatiende la frontera sur, prosperan el tráfico ilícito, la actuación de mafias e infraestructuras clandestinas que amenazan la seguridad nacional.

Asimismo, la posible cesión de soberanía o condescendencia respecto a Gibraltar debilita irremediablemente el control del Estrecho y la presencia española en el Mediterráneo, cediendo el protagonismo estratégico a Marruecos, el Reino Unido y Estados Unidos.

Tiempo de humillación

Es conocida la historia de Efialtes de Tesalia, quien reveló a los persas el sendero secreto de las Termópilas, permitiendo a las tropas de Jerjes flanquear y masacrar al rey Leónidas y a sus trescientos espartanos. Su nombre quedó inmortalizado como sinónimo de infamia y traición.

Del mismo modo, la alianza griega en Troya estuvo a punto de sucumbir no por incapacidad militar, sino porque sus caudillos antepusieron la búsqueda de la kléos (la gloria personal) al bien común de la empresa.

Priorizar el interés personal o partidista en la acción política conduce inevitablemente al fracaso estratégico. Desatender la defensa nacional y traicionar los compromisos internacionales no solo compromete el futuro de la Nación, sino que otorga a sus responsables un juicio histórico indeleble: el mismo que la historia reservó a Efialtes.

El traidor de Europa.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

19 octubre 2026

FUERTES VIRTUDES Y MUCHA “MAÑA” Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

12 de octubre 2026.-Ofrenda floral

Pelayo, era huérfano y como buen hijo de un requeté aragonés del Tercio Carlista Almogávares, siempre llevaba calada la boina colorada con borla amarilla por tratarse de un requeté raso.
A su padre lo mataron los liberales, y por eso encaramado en su viejo caballo, se marchó a guerrear, no sin antes que su madre, verdadera «Margarita» siempre con su boina blanca con su flor bordada a mano y borla amarilla como la de su hijo, le colgara del cuello una medalla de la Virgen del Pilar, a la vez que colocaban en su pecho un «detente» del Sagrado Corazón de Jesús diciéndole:
—¡Maño! No te la quites, que te guardarán de todo peligro.
El baturrico se presentó al capitán que mandaba una partida de carlistas que andaba por aquellos parajes y le dijo:
—Quiero ser como vosotros, y ocupar el puesto de mi padre.
Bueno, le dijo el capitán, tú serás mi cornetín de órdenes.
Tras la muerte del general carlista Zumalakarregui en 1835, los liberales —liderados por el general Baldomero Espartero— tomaron la iniciativa militar.
El fin del conflicto se selló inicialmente con el Abrazo de Vergara, entre Espartero y el general carlista Rafael Maroto. Los sectores más radicales, comandados por Ramón Cabrera en el Maestrazgo, continuaron la resistencia hasta su capitulación y exilio definitivo en 1840.
En esa derrota de los carlistas nuestro cornetín perdió hasta su caballo en la desbandada, y anduvo perdido a salto de mata por aquellas tierras. Días más tarde, vio una luz y pensó que era la señal de los suyos para reunirse; pero se topó con los liberales que se lo llevaron prisionero a Logroño donde entró en «capilla» fuertemente custodiado, con orden de pasarlo por las armas unos días más tarde.
Pero para sus adentros, nuestro «pelayo» no hacía más que repetir:
—Yo no moriré, pues mi madre me dijo que nada me pasaría llevando la medalla de la Virgen del Pilar, y…¡una madre nunca miente!.
Cuando se lo llevaban para fusilarle, como las esposas le quedaban grandes para sus delgadas muñecas, se escapó y a la carrera se refugió en una casa, hasta que le descubrió la señora de la misma.
El cornetín se puso de rodillas ante ella y le dijo:
—¡Hasta aquí la Virgen del Pilar! ¡Ahora usted, señora!
La buena mujer lo estuvo escondido en su casa, que era nada menos la del comandante de puesto de la guardia civil del pueblo. Al cabo de unos días le contó la historia a su marido, que al ver al chiquillo le dio lástima, Un mes le tuvieron escondido en la casa y al final le quiso meter en las filas liberales como educando de banda, pero…
—Yo no hago traición a don Carlos contestó el zagal.
La Virgen del Pilar , y su señora, me han salvado, pero yo soy maño y mi ideal es siempre el mismo, ¡caiga quien caiga!.
El comandante de puesto le vistió de soldado liberal y como si fuera su asistente, se lo llevó lejos, hasta Torrecilla de Cameros en La Rioja, donde al pasar los años, se casó y vivió de su trabajo de cestero, con los mimbres, cañas y juncos que encontraba en las riberas de los ríos Iregua y Leza, como me contaron la familia de don Práxedes Mateo Sagasta que era de este pueblo y don Manuel Fraga Iribarne que lo visitaba con frecuencia por culpa del Tele Club de Laguna de Cameros.
La creación de este Club, estuvo estrechamente ligada a las políticas del ministerio de Fraga, que impulsado posteriormente por el párroco del pueblo, se convirtió en el epicentro de la vida social de la localidad al instalarse allí el primer receptor de televisión del municipio.
Cuando el cornetín de la guerra carlista contaba 77 primaveras, moría besando la misma medalla que su buena madre le colgó al cuello, cuando tan solo tenía el mocete 14 añicos de su vida.
Esta es la histora de un Pelayo, que destacó por su españolismo y su religiosidad extrema. Hoy dicen que estas cosas ya no ocurren, pero para mí, han existido y existirán siempre, y es que junto a esas fuertes virtudes de ayer, también hoy hay mucha «Maña».

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver
Zaragoza 12 octubre 2026.

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LA REGIÓN DE ORENSE. La fragata Mohamed VI, «de pesca» por aguas de Ceuta. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

https://www.laregion.es/opinion/fragata-mohamed-vi-pesca-aguas_1_20261016-4455118.html

La invasión sufrida por Ceuta sigue dando titulares porque nos han mentido desde el inicio. Nada hay peor que ir dando noticias a trozos y hacerlo de manera dispersa, de modo que nadie sepa quién dispara y con qué armas. Ahora ha sido el presidente del Gobierno el que ha saltado dando un titular el Día de la Fiesta Nacional, sin que se sepa qué intencionalidad tiene desvelar, a estas alturas, que buques de guerra marroquíes vigilaban la invasión terrestre de Ceuta y que lo hacían desde aguas territoriales españolas. Solo él sabe a qué responde dar esa noticia y qué réditos espera obtener de ella. Aquí nadie da puntada sin hilo.

Sospechoso es el silencio de la ministra de Defensa, pero, por si acaso, el presidente la lleva de número dos en las listas electorales. Es una buena defensa, aunque de Defensa (con mayúscula) nada haya aprendido durante su etapa ministerial. Ceuta, como hemos comprobado, estaba sin defensa militar y sus soldados vagaron por la ciudad sin que nadie les dejase clara su misión y sus cometidos.

La noticia que ha soltado el señor presidente del Gobierno deja al descubierto el verdadero peligro y la dimensión de lo ocurrido en Ceuta: una operación con todos los síntomas de un planeamiento militar detallado y eficaz. El mejor y más moderno buque de guerra de la Marina Real de Marruecos se plantó en aguas jurisdiccionales españolas mientras nos invadían por tierra. Una maniobra de apoyo naval a la acción terrestre.

Hemos sabido que esto ocurría los días 30 y 31 de julio. España, con su conocida celeridad, mandó un buque de acción marítima (BAM), el Rayo, y una fragata, la Santa María. Llegaron a la zona el día 6 de agosto porque la fragata española, ¡vaya por Dios!, se averió, lo que obligó a relevarla por la Navarra y a transbordar de una a otra a los infantes de marina en el puerto de Ceuta. Desde luego, toda una hazaña, porque nuestras fragatas de la clase F-80 bastante hacen con mantenerse a flote, dada su antigüedad y su estado.

A la fragata y a las patrulleras marroquíes parece que las acompañaban algunos pesqueros, lo que nos hace recordar que, entre las pocas noticias que nos quedan de la invasión de Perejil (2002), aunque sin confirmación por parte de medios militares, se decía que en la zona del islote había pequeñas embarcaciones cargadas con misiles. Vaya usted a saber dónde, porque nadie sabe ni contesta.

Todo queda registrado. España dispone de los medios suficientes para controlar la navegación, ya que, además, debe hacerlo de acuerdo con el Derecho del Mar y los tratados internacionales que regulan el paso por los estrechos.

Lo que ha trascendido es que la tensión entre los buques de guerra debió de ser máxima y que el buen hacer de nuestros marinos logró que la “Mohammed VI” y su compañía se retirasen de las aguas españolas, que Marruecos no reconoce como tales.

En cualquier caso, seguiremos sin confirmación alguna, ya que nuestros militares guardan un escrupuloso silencio y el conjunto de la clase política o no sabe o no quiere saber. Todo hace pensar que la invasión de Ceuta, la violación de la integridad territorial, se ha producido “sin querer queriendo” y que pretenden que miremos hacia otro lado, cuando las noticias, junto con las imágenes que nos llegan, nos dejan sin palabras.

No olviden que “no hay nada oculto que no haya de ser manifestado, ni escondido que no haya de salir a la luz”.

Les voy a dar una pista. En el estrecho de Gibraltar no hay barco, gaviota o golondrina que no sea detectado durante su navegación o vuelo. Todo queda registrado. España dispone de los medios suficientes para controlar la navegación, ya que, además, debe hacerlo de acuerdo con el Derecho del Mar y los tratados internacionales que regulan el paso por los estrechos.

Desvelaré alguno de esos medios. La Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (SASEMAR), adscrita al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a través de la Dirección General de la Marina Mercante, dispone de radares que controlan todo el tráfico desde Algeciras, Ceuta y Tarifa. Los movimientos son detectados por el radar y se conocen todas y cada una de las embarcaciones que, por ley, deben mantener un rumbo fijo, sin demora, y un tráfico rápido e ininterrumpido (tránsito rápido, art. 39 del Convenio del Mar).

Todos los datos quedan registrados y pueden consultarse. ¿Por qué no nos los desvelan? Sabríamos lo que realmente pasó.

Además, existen otros sistemas de control del tráfico, como el Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE) de la Guardia Civil, que controla y vigila el litoral español para detectar, seguir e interceptar barcos y tráficos irregulares en tiempo real, así como otros programas más confidenciales que no voy a desvelar para no dejarlos, como hizo el Gobierno, al descubierto.

¿Qué pasó en Ceuta? Si fue grave más lo será la próxima vez a no ser que se cumpla la palabra del rey: “Creo importante reiterar aquí, alto y claro -aunque no haga falta-, algo que es obvio: que Ceuta y Melilla son una parte irrenunciable de la realidad política y nacional que es España. La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables: son indiscutibles. Y ante cualquier riesgo, nuestra obligación es su defensa y preservación”.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

17 octubre 2026

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

FRAGATAS Y PATRULLERAS MARROQUÍES. General Dávila en prograna 120 minutos de TeleMadrid

INVASIÓN AGUAS TERRITORIALES ESPAÑOLAS EN CEUTA (ADEMÁS DE…) Entrevista al general Dávila en Antena 3

https://www.antena3.com/programas/espejo-publico/noticias/general-rafael-davila-cuenta-protocolo-que-siguio-llegar-reyes-ceuta-quizas-han-hecho-porque-sonido-llegaba-rabat_202610156ad08876bafd3d7363606aa4.html

EL ENCUENTRO: LOS REYES EN CEUTA Y MELILLA. «NO SON NEGOCIABLES». General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

No hubo honores militares. No sonaron las 21 salvas reglamentarias. Su estruendo haría temblar Dar al-Majzén. El Himno Nacional acallado tras los muros. Silencio. El Estrecho escucha tras las cortinas del Mediterráneo y el Atlántico. Es como izar la bandera a media asta.

No hubo frontera que visitar porque un Gobierno desnortado no sabía dónde empezaba España ni dónde terminaba. La historia fragmentada. Un traje de retales.

Mirarlo todo no es la solución, sino verlo todo.

Los Reyes llegan a Ceuta y Melilla después de dos meses de desafío a la integridad territorial de España. El símbolo que representa la unidad de España llega después de un tiempo de angustia. El clamor era: ¡España! ¿Dónde está España? En algún momento, Ceuta se sintió abandonada a su suerte. Allí no llegaban más que ideologías de ruptura, discípulas de Epiménides. Nada peor que el conjunto de la nación caiga en manos de quien inició su gobernanza con el lema «Yo miento». Nada encaja, aunque todo es posible.

Hasta retrasar el viaje de los Reyes con supuestos arreglos de vecindad y dejar el arte de las relaciones exteriores en manos de aficionados.

¡Por fin! España se encuentra con España al otro lado del estrecho de Gibraltar, y las dos visitas se resumen en tres palabras:

«Creo importante reiterar aquí, alto y claro —aunque no haga falta—, algo que es obvio: que Ceuta y Melilla son una parte irrenunciable de la realidad política y nacional que es España. La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables: son indiscutibles. Y ante cualquier riesgo, nuestra obligación es su defensa y preservación».

«No son negociables». Ceuta, Melilla y los peñones, desengáñense Marruecos y su porquero: «No son negociables».

Claro que el Rey lo es de España, y no conviene olvidar la frase completa, que es un aviso a navegantes: «La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables».

Navegantes que también surcaban las aguas territoriales de Ceuta el día de la invasión. La fragata marroquí Mohamed VI, todo un lujo; algún patrullero, junto con algunos barcos de pesca. No sabemos —lo sabremos algún día— si pescaban o pirateaban como aquellos de 2002, cerca de Perejil, armados hasta los dientes. Aquí nadie abre la boca.

Sabemos que hubo «negociaciones diplomáticas».

Pido disculpas por lo que les narro sobre las «negociaciones diplomáticas», pero creo que el ejemplo es esclarecedor y no todo el mundo conoce cómo suelen desarrollarse. Sirva de ejemplo.

Enseguida entenderán su significado y cómo la malsonante palabra alcanza toda su fuerza expresiva leída en su contexto. La narración, en ocasiones, exige literalidad.

En la época en que por el Sáhara Occidental, tan español, patrullaban nuestras queridas tropas nómadas a camello, eran frecuentes los encuentros y desencuentros con las equivalentes fuerzas argelinas de vigilancia de la frontera. Las fronteras eran difuminadas y difíciles de materializar en horizontes inabarcables y paisajes cambiantes, dibujados al gusto del viento y la luz. Todo era igual, pero distinto según el momento y la intención de la mirada. Es tierra de valientes y astutos soldados. El indomable desierto pone a prueba a sus hombres.

Uno de los que salió fortalecido de la contienda en aquella belleza hostil fue un pequeño —solo de estatura— comandante que solía acompañar a camello a sus patrullas por las difuminadas fronteras. El encuentro con las equivalentes fuerzas argelinas era frecuente y se producía dentro de esa cordialidad propia de los hombres del desierto, pero sin fiarse ni de la más mínima brisa.

Se produjo en uno de aquellos encuentros, en la soledad inabarcable, donde todo es nada y nadie.

—Estás en mi tierra. Has cruzado mi frontera.

Que sí, que no. ¿Dónde están las marcas?

—El equivocado eres tú…

Los nervios afloran. El diminuto comandante baja del camello. También el oficial argelino. Frente a frente, se miran sin hostilidad, pero con firmeza. Hay muchos propósitos hostiles que no van acompañados de enemistad en el sentimiento. En asuntos tan delicados como los de las fronteras, los errores que se cometen por complacencia o benignidad son los más perjudiciales. Hay que mantenerse firme, con todas sus consecuencias.

El comandante español parece más pequeño al hundirse en la arena, abriendo ostentosamente las piernas. Se oyen sus palabras en el silencioso desierto. No es necesaria ninguna traducción. Todos entienden aquel idioma.

—Aquí la frontera la marcan mis cojones a modo de perpendículo.

El oficial argelino no entiende muy bien, pero se humilla. Baja la cabeza. Gestos de despedida y… ¡Con Dios…! Aquí no ha pasado nada.

El camello no sufrió avería. No requiere mantenimiento.

Se averió la fragata Santa María, que tuvo que ser sustituida por la Navarra. Un buen amigo que sabe de esto me dice que bastante hace con mantenerse a flote.

El gesto también cuenta en la guerra. La guerra también está hecha de gestos. La de Ceuta la teníamos perdida.

Los Reyes, con su presencia, han desplegado todo un ejército de soluciones que se aventuran difíciles. El planeamiento está hecho. Veremos la ejecución. Los ejércitos están formados y solo hay que seguir al abanderado.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

15 octubre 2026

Blog: generaldavila.com