Humanismo y amor. Pedro Motas Mosquera

Queridos amigos: mi parte guerrera, como veterano, me anima a desahogarme de tanto cabreo que me invade día a día por todo lo que nos está pasando en nuestra querida España; pero, mi parte monje, como me insistía mi querido y añorado General Pallás, que en Paz Descanse, en nuestros inolvidables viajes por la todavía integra Europa con su flamante UEP, informando de la recién nacida FENASPE, con sus valores Legionarios y Paracaidistas, intenta sobreponerse hoy con un nuevo artículo-reflexión que quiero compartir con todos vosotros.

Humanismo y amor

Si, queridos amigos, sin duda os habrá sorprendido el título de este artículo. No es frecuente encontrar esta expresión entre los habituales calificativos de nuestros miserables políticos en nuestra sociedad carente de valores. Quiero sacaros cuanto antes de vuestra sorpresa. La expresión deriva de la perspectiva moral con la que, también, pueden enfocarse los problemas sociales. Desde esta perspectiva se habla del amor social, del amor como civilización, en definitiva de una civilización del amor. Ello no comporta una organización política o social, ni tiene una cultura peculiar en la que poder ser anclada, y no tiene otro riesgo de incompatibilidad que el que surge de la contraposición entre el bien y el mal.

Voy a exponeros, en mi humilde opinión, cuatro manifestaciones de ello:

1ª. La necesidad de que el progreso social y técnico sea simultáneo con el progreso del hombre.Hay que reconocer que los avances técnicos de la humanidad no van al mismo ritmo que el progreso moral y espiritual del hombre; que el amor social y el respeto a los derechos de los demás (hombre, pueblo o nación) queda relegado por los egoísmos, ideologías o nacionalismos exagerados en lugar del auténtico amor a la patria; y que la tendencia a explotar todo el progreso técnico y material es la de dominar a los demás o favorecer tal o cual imperialismo.

2ª. La necesidad de superar con el bien el mal. Se trata de aplicar y desarrollar el programa de las Bienaventuranzas. El mal de la persecución, del llanto, de la falta de paz, de la injusticia, de la mentira o de los insultos, debe superarse con el bien del consuelo, de la saciedad de justicia, de la misericordia o de la posesión del reino de los cielos. A la pregunta existencial de porqué el mal, debe descubrirse el amor social como exigencia del bien, orientada hacia las circunstancias de nuestra vida única e irrepetible, a nuestro momento histórico y hacia nuestros conciudadanos.

3ª. La necesidad de superar el concepto de justicia. A la pregunta de si basta la justicia para la convivencia, el humanismo responde que la justicia por sí sola no es suficiente si no se permite plasmar el amor social en las diversas dimensiones de la vida humana. El hombre de nuestro tiempo se distancia cada vez más de las dimensiones objetivas del orden moral, de la justicia y del amor social, y ese alejamiento le lleva a no reconocer la prioridad de la ética sobre la técnica, de la persona sobre las cosas, y del espíritu sobre la materia. Ello se demuestra en las grandes diferencias que separan a los hombres y a las naciones con los excesos de algunos y las carencias de tantos.

4ª. La necesidad del esfuerzo y del ejercicio positivo de la libertad. La civilización del amor necesita de ambos para conseguirse. Las Encíclicas de contenido social están llenas de estímulos, advertencias, propuestas, denuncias y consejos que evidencias el enfrentamiento entre el bien y el mal. Es preciso conjugar Providencia y libertad humana, profesar la esperanza en un mundo mejor, poner todos los medios para conseguir el ideal y no preocuparse por un victorioso resultado final, sino en el esfuerzo para conseguirlo, idea esta del más puro sabor humanista.

Aspiro, queridos amigos, a que después de leer este humilde artículo, también vosotros seas partidarios de la civilización del amor.

Recibid un cordial abrazo de

Pedro Motas

Blog: generaldavila.com

19 octubre 2018

LAS COSAS DE DON EUFEMIO

Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

 El vicepresidente in pectore parece que le va tomando gustillo a esto de ser pieza fundamental en el Gobierno; en el gobierno de las tripas pues ha mangoneado a placer el presupuesto a (no) aplicar el próximo año, y el de la tutela del devenir de los más altos asuntos del Estado. ¿Lo han llamado?, ¿Quién? ¿Se ha auto invitado?,¿Por qué?; ¿Con qué potestas? La auctoritas se le da por amortizada, por inexistente.

  Pero ahí está, encantado de haberse conocido, mientras el otro dice que no quiere ser el poli malo de esta película que nos han montado;“gore”, por supuesto, donde en la cárcel un enteraillo y un (pr)delincuente deciden el futuro de España y de nuestras vidas.

 De la prensa, octubre 2018.

 ***Los separatistas complican la cita carcelaria de Iglesias y Junqueras: más presos y menos presupuestos

***El líder de Podemos le trasladará que “para avanzar la libertad de los presos es importante mantener la mayoría que sacó al PP del Gobierno”

***Sánchez se desmarca de Iglesias por su reunión con Junqueras: “La negociación la hace el Gobierno”

***Fuentes del Gobierno niegan el reparto de papeles, ‘poli bueno poli malo’, y aseguran que todo responde a que “Podemos necesita su papel”.

 VOMITIVO

 (Soneto con estrambote)

 Sería de miccionar, y no echar gota,

de chufla, befa, broma y estrambote,

si tan serio no fuera. ¡Que el azote,

el mayor del sistema, ese patriota!,

 

que se pirra por ver a España rota,

vicario del Gobierno, queun capote

al mismo quiere echar; ese amigote

de inicuas amistades, un carota,

 

que allá a la cárcel va. Y allí le espera

el rebelde y traidor separatista,

que a huevo se lo ponen, tan contento.

 

Hablarán de los presos; la cartera

tratarán de afanarte y, ¡surrealista!,

bordarán, vomitivo, el esperpento.

 

Y sin hilo, ya ves, no da puntada:

pues pretende del affaire, sacar tajada.

 

Don Eufemio 20 oct. 18

(Continuará, Dm.)

CON LAS ARMAS SE DEFIENDEN LAS REPÚBLICAS… General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

2012071027afganista_intMandar soldados, mandar sobre los que tienen como primer y fundamental deber defender a España incluso con la entrega de la vida, no admite experimentos gaseosos sobre la formación y preparación de los que mandan. Mandar no es dar órdenes ni aplicar leyes y reglamentos sino liderar desde el ejemplo. No es servirse sino servir desde el espíritu de entrega a un objetivo y un ideal, España y los españoles

Mandar es también decir siempre la verdad, a los de arriba y a los de abajo.

Si la preparación técnica es importante más lo es la formación moral. El espíritu de un soldado no se forja con leyes y reglamentos sino fomentando las virtudes históricas y permanentes como el amor a la Patria, el honor, la disciplina y el valor.

Un soldado no vive exclusivamente por un salario, que gana con sangre, sudor y lágrimas, sino por el sustento moral que le lleva al sacrificio y que recibe de la sociedad a la que sirve y de las Instituciones que la gobiernan y dirigen. Ellos deben ser su ejemplo, apoyo y respaldo moral. Sí no, es preferible cambiar su primer y fundamental deber por otro y así no engañar a nadie.Cartel_p

Alguien debe preocuparse y ocuparse de atender las necesidades de nuestros soldados y darles forma con leyes y reglamentos. En el plazo de 20 años la política de personal de las Fuerzas Armadas ha estado regulada por tres leyes (1989-1999-2007), a las que hay que añadir la regulación de  nuevas Reales Ordenanzas y la Ley de Derechos y Deberes. Para tan corto tiempo es mucho cambio, sobre todo cuando este no es de procedimiento, sino que afecta  a la esencia de la vocación, a su motivación y a las expectativas de futuro de todos y cada uno de los que visten el uniforme; y lo más grave, a sus familias, base y sustento de esta profesión de las Armas.

Siempre la polémica ha rodeado las distintas legislaciones. La última, la Ley de la Carrera Militar, trajo el desencanto entre los que ejercen el oficio de las armas. La polémica y los recursos envejecen en los tribunales mientras se sufren las consecuencias del tiempo perdido entre comisiones y  falsas promesas.

El sistema de ascensos y escalas cercenó las expectativas de carrera, enrarecido el tradicional compañerismo y dañado la esencia de cualquier cambio, la motivación.

PORTADA Ley carrera militarEl nuevo modelo de enseñanza para los oficiales abre interrogantes y dudas de su eficacia. Poco de historia militar, de humanidades y tradiciones, claves de la formación  militar, mientras se crea algo indefinido entre soldado e ingeniero. Ingeniería del alma es la necesaria para cumplir su primer deber de soldado.

Los suboficiales siguen sin tener un tratamiento acorde con sus capacidades y prestigio, y se les priva de la merecida promoción y  de sus legítimas expectativas. Hay una enorme deuda con ellos y no se les reconoce su valía y preparación. Son la clave, la infraestructura de nuestros ejércitos.

La tropa sigue con su permanente temporalidad y escasas perspectivas de dignificar su profesión y facilitar su reinserción en la vida civil. Su temporalidad debe ser resuelta asegurando, sin la menor incertidumbre, su futuro estable.

Hay cosas que no exigen comisiones ni sindicatos o juntas de gorriones. Cumplir con su deber y 4ac2106a482cef3d60707b537abb0869_extras_albumes_0obedecer hasta morir debe tener una obligada respuesta, una exigencia y responsable compromiso,  entre los que mandan desde ese Ministerio de Defensa, y hacerlo antes de que se suprima, o veamos materializada alguna otra brillante idea de las que, como consecuencia de la falta de liderazgo, ahora circulan por los medios.

Porque lo que se percibe es desamparo y poca valoración de unos profesionales, que amén de jugarse la vida, han renunciado a sus derechos ciudadanos en beneficio de España.

“…con las armas se defienden las repúblicas, se conservan los reinos, se guardan las ciudades, se aseguran los caminos, se despejan los mares de corsarios…”, amigo Sancho.VELAZQUEZ---LA-RENDICION-DE-BREDA-O-LAS-LANZAS

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

19 octubre 2018

EL REY EN EL METRO. ESPAÑA EN LA CÁRCEL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Centro penitenciario els lledoners

El Rey de España ha cogido el metro de Madrid en la estación de Sol y se ha bajado en la de Chamartín. Hace cien años su bisabuelo Alfonso XIII financió e inauguró la primera línea de metro en España, la de Madrid, la misma que ha utilizado Don Felipe.

Normalidad institucional.

<<Me alegro de que te hayan dejado entrar>> le dice el Rey a una pasajera que viaja en su vagón y que se siente algo cohibida ante tanto despliegue de autoridades y tanta autoridad.

Subordinada: la oración. <<Te hayan dejado entrar…>>. <<Hayan dejado>>, subordinada, nada tiene que ver con <<he dejado>>, imperativa. Haría, pero… Si por mí fuera. Subordinado a la Ley.

No todos lo hacen: ni hacen ni obligan a que se haga…, cumplir y hacer cumplir.

El transporte público en Madrid tiene sus fallos, pero en líneas generales funciona muy bien; en algunas zonas mejor que en otras (el sur se lleva lo peor). Funciona bien gracias al trabajo de mucha gente, pero es destacable la labor que hizo Esperanza Aguirre. También subordinada. Mandona, pero confiada, se equivocó a la hora de elegir a los subordinados, lo que la llevó a la subordinación total; insubordinación en las cuentas, mientras ella pensaba que mandaba. Ya lo dice, al menos antes lo decía, la Guardia Civil: no te fíes ni del compañero de pareja. Unos saben leer y escribir, pero algunos, los más, no saben leer ni escribir, pero saben contar que a la postre es lo que cuenta; si no te pillan antes o después.

El arte de robarte la cartera ha llegado a ser merecedor de un museo al complejo robo, donde figuren, en anaqueles bien custodiados, los planos y planes de los intrincados caminos oscuros, black, para, a costa de lo que sea, llegar a ser (y mantenerse) famoso, rico, guapo y andar por la política como un ensoñador del servicio público con escolta, coche oficial y jefe de gabinete. Un robaperas cualquiera, pero encumbrado.

Ahora para ir a la cárcel, de visita quiero decir, hay que pedir turno y hacer cola. Desde allí se aprueba, o no, como si fuese Bruselas, lo que usted y yo cobramos, gastamos, pagamos a Hacienda o nos hacen pagar, casi todo depende de lo que diga el encarcelado, todo depende de lo que allí aprueben.

Allí que vamos. A la cárcel creo que en metro no se puede, ni en ningún otro transporte público. En taxi, uber o cabify…, no lo sé. Las cárceles están en parajes solitarios, tristes entornos. Por dentro no tanto, solo echas de menos esa libertad; que no era eso que tú pensabas. Ni se compra ni se vende (?)

No sé como irá Pablo Iglesias a la cárcel, de visita claro. Como no va él sino que va el otro, puede que vaya en el transporte del otro; no creo que se atreva con el helicóptero, aunque este sí que es un asunto de Estado, para uso del HC militar, más serio que ir a un festival de rock. Se trata de que un preso, encarcelado por la justicia, apruebe o no el gasto militar, entre otros, el colegio del niño y la sanidad española; pongo como ejemplo.

En manos de unos presidiarios. Las cuentas del Estado, las de todos, los dineros, más que públicos, dependen de lo que digan desde la cárcel ¿Es tan complicado entender esto? Es la gran paradoja: los que se dicen libres están presos de los encarcelados. Una España democrática en manos de los encarcelados por querer destruir España. Un presidente del Gobierno, preso de sus alianzas; y todos quedamos presos de su caprichoso e infantil  pensamiento que tan bien definió el profesor Gustavo Bueno: <<El pensamiento de Alicia>>.

Normalidad institucional.

<<Me alegro que te hayan dejado entrar>>, dirá el preso al visitador.

<<No te preocupes aquí mando yo>>.

Populistas e independentistas sacan la hogaza, el chorizo y la baraja. Reparten cartas. Pasa la bota. España espera a la puerta de la cárcel.

-¿Tú crees que podremos salir de aquí?

-Tú firma aquí. Yo puedo. Saldrás, saldréis. La partida continuará fuera.

-¡Cuanto me alegra que te hayan dejado entrar! Dale un abrazo al presidente.

-¡Venga firma ya!

-Presidente esto ya está. Vete haciendo hueco que voy para allá.

Normalidad institucional. España hoy pendiente de la cárcel. Se juega su futuro ante el silencio y la pasividad, sospechosa, de todos. De usted y mía. Todos culpables.

No nos quejemos de que no nos hayan dejado entrar al vagón donde viaja nuestro futuro.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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19 octubre 2018

Educación. – Andrés Manrique Gutiérrez. Teniente (R.)

Sabemos que “la educación”-pongámoslo en mayúscula incluso- es el proceso por el que pasamos todos los ciudadanos para adaptarnos a la sociedad en que vivimos, para que no seamos unos extraños y encontremos un hueco en ella.Pero la acepción más básica de este concepto, la de andar por casa,es aquella que expresamos como “no tiene educación” referida al mal comportamiento cara a los demás. A ella nos referimos hoy.

Urbanidad, cortesía y buenos modales son términos que denotan un respeto hacia los demás,aunque a muchos, a los mal educados, les suenan a anticuado. En esto el nivel de formación técnica no es, necesariamente, directamente proporcional al nivel de comportamiento, pues existen “doctos que con sus letras agradan a todos  pero con sus modos nos hacen huir de ellos”.

No es necesario redactar ahora un tratado de urbanidad y buenas costumbres para darnos cuenta de lo que ocurre en la calle, en el trabajo, en el ámbito público o en el privado. Nos dejamos llevar por el “entorno de libertad”, de hacer y poder  decir cada uno lo que nos venga en gana ¡que para eso somos libres y estamos en democracia!

Donde más se notan los malos modos y la falta de educación es en el lenguaje y las formas de comunicarnos con los demás. Poco ejemplo nos dan comunicadores, opinadores y voceros sociales que emplean los medios de comunicación para transmitirnos la actualidad o demostrar sus discrepancias unos con otros.

En las tertulias o debates televisivos no existe moderación en el correcto uso del lenguaje, ni respeto a los turnos de palabra. El insulto y los “tacos” son formas muy comunes de expresión. Se solapan conversaciones. Se responde antes de que haya terminado su parlamento quien les interpela y sucede que a menudo responden lo que no viene al caso.  Luego sucede que copiamos tales comportamientos también en nuestras relaciones sociales en el día a día. Todo se pega menos la hermosura, dice el refranero.

Juan Soldado tampoco ve en muchos de sus representantes públicos, moderación en este sentido.Es necesario, y se les debe de exigir, un correcto comportamiento verbal. Es necesario que moderen sus formas de expresarse.  Qué ejemplo dan con frases como “me la bufa” o términos parecidos. Es de esperar y desear que quienes los eligieron dejen de hacerlo mientras se expresen con términos de tal calibre.

Para Juan Soldado el lenguaje tabernario no ha de producirse nunca en ningún ámbito y, de emplearse, con moderación, se hará en un reducido círculo de amistades personales. ¡Ojo! Que la naturalidad nada tiene que ver con la chabacanería y hay “tacos” oportunos que expresados con elegancia no ofenden a nadie.Aun así, cuando se tengan dudas sobre su utilización, mejor es dejarlo para otra ocasión.

Juan Soldado ha llevado siempre muy a gala, en el trato con población civil, los buenos modales, la cortesía y la gentileza, no solo porque esta conducta le es exigible y el “trato incorrecto con la población civil” es sancionable para los miembros de las FA,s así como el empleo de palabras indecorosas o indignas incluso con los compañeros, sino porque ha sido parte de su formación. Formación que echa en falta en la sociedad actual.

Para Juan Soldado es un lujo escuchar a compañeros de la milicia que, siendo llamados a opinar en los medios, se expresan con la corrección, argumentos técnicos y respeto que merecen todos los españoles a los que vocacionalmente sirven.

Modales, cortesía, elegancia, modestia, respeto, moderación, humildad a la hora de hablar es lo que demuestran los suyos. ¿Tánto les cuesta a los demás? Parece ser que a muchos sí. ¡Cuántos debían de tomar ejemplo!, no solo por sus expresiones sino también por el “aspecto general” a la hora de presentarse en público, que esa es otra.

Hoy se siguen comportamientos de personajes públicos que hacen gala de su grosería y ridiculizan a quienes se salen de “su” norma.

La milicia acata y cumple. Haya paz.

Un saludo a todos.

Andrés ManriqueTeniente (R.)

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18 octubre 2018

LAS COSAS DE DON EUFEMIO

Aunque no lo parezca, no otra cosa que lástima es lo que siento por el personaje cada vez que lo veo ahí “expuesto” y bien acompañado (¿para y por qué?). Lástima, por el uso obsceno que, interesados, hacen de su figura y por los esfuerzos que ha de hacer para, eso sí, insultarnos en toda la cara un día sí y otro también.

  ¡Y eso, no!, amigo: “Toíto te lo consiento menos faltarle a mi mare…”; a mi Madre, España, a los españoles y a las Instituciones que democráticamente -y esto, totalitarios que son, no lo entienden- nos hemos dado.

 Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

 

De la prensa, octubre 2018

 El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, se ha dirigido a los asistentes al acto celebrado por Vox en el Palacio de Vistalegre este domingo. “Si alguien defiende a una monarquía que puede delinquir y cobra 20.000 euros de sueldo público al mes, ese alguien no defiende a España”.

 LECCIONES

(Soneto)

 Que venga un zascandil apesebrado

chupando lo que no está en los escritos:

calculen entre flautas y ente pitos

lo que trinca en las arcas del Estado.

 

Que un ente al que tienen entronado

por el cupo y la cuota; requisitos

que sustentan nos lance sus detritos

un calco de guiñol, pintiparado.

 

Y que ose un tipo así darnos lecciones

y entre ansias, jipíos y agonías,

 aguantemos que escupa su palique…

 

¡Lárgate a tu país con tus sermones,

 donde criando malvas ya estarías!

De España, ¿qué sabrás?, di tú, Echenique.

 

Don Eufemio, 18 oct. 18

(Continuará, Dm.)

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EL SALUDO MILITAR. A TODO LO QUE SE MUEVE SE LE SALUDA… General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Bn6tvKDIQAARYGQEl saludo militar constituye expresión de respeto mutuo, disciplina y unión entre todos los miembros de las Fuerzas Armadas…

Se efectuará por el de menor jerarquía y será correspondido por el superior. Entre los de igual empleo el saludo se practicará de acuerdo con las reglas dictadas por el compañerismo y la buena educación”.

Esto dicen nuestras Reales Ordenanzas. Se cumple con gusto y se imita con frecuencia. No es un gesto de subordinación que se realice para dejar claro quién manda. El saludo es mucho más. Encierra hermandad, compañerismo, disciplina y unidad.

Sus orígenes son conocidos, aunque hay distintas versiones.

Como signo de amistad y paz que se manifestaban los hombres de armas al encontrarse levantando la mano derecha indicando no portar arma en ella.

descargaComo signo de cortesía y de estima cuando los caballeros se descubrían antes del combate  llevándose la mano derecha a la altura del yelmo mostrando la cara al adversario.

Hay otro antecedente más cercano a nosotros. En el siglo XVII existía la costumbre de recordarse, entre oficial y soldado siempre que se encontraban, la obligación que habían contraído de fidelidad y lealtad al monarca y a la fe católica. Se expresaba volviendo a hacer el gesto cristiano del juramento que habían hecho sobre los colores del Regimiento: levantar la mano derecha hacia el cielo, índice, pulgar y corazón (representando las tres personas de la Santísima Trinidad) ampliamente separados.

Era una forma de recordarse mutuamente su común ideal, sin ser, en aquella época, signo de respeto o subordinación. Este es, a mi juicio, el origen del saludo actual. De ahí también la forma de ejecutarlo, “consiste en llevar la mano derecha a la prenda de cabeza” ya que al levantar la mano hacia el cielo los dedos rozaban el borde de la prenda de cabeza y no solían pasar de ahí. El ejército polaco es el único que todavía conserva este modo de saludar con los dedos.veterans_day12_2012_ap_605_605

Ese es el sentido del saludo, el recuerdo de la misión y del ideal común, del juramento que los une a la bandera a la cual sirven.

Decía nuestro reglamento: “Es la mirada lo que da al saludo su valor real; el inferior debe mirar francamente a su superior a los ojos”. Estoy aquí, fiel, dicen los ojos del soldado. Cuenta conmigo, responden los del oficial.

Unidad, hermandad, poder contar uno con el otro; ser lo mismo y estar dispuesto a morir por la misma causa. Ese es el verdadero sentir del saludo militar y por tanto grave falta no realizarlo o no responder al mismo.

Todos los ejércitos lo imponen con firmeza y entre ellos se respeta e intercambia. Es el culto a la caballerosidad y al honor militar de cualquier soldado.

En la Legión se dice con sentido del humor que “a todo lo que se mueve se le saluda y lo que está quieto se pinta de blanco”. Mejor pasarse que quedarse corto.

legion_espanolaY es en la Legión donde he encontrado la mejor expresión del saludo militar:

“El saludo del legionario es el más enérgico, el más airoso y más marcial que pueda

desearse. Espera impaciente a que llegue el Jefe a su altura, y en el momento debido

levanta la mano, que clava en la gorra, mirándole al mismo tiempo.

La mirada brilla con fiebre, es fija y recta a los ojos del mirado. Es también de

ofrecimiento interrogante para su Jefe; dice: “Mándeme”.

Algo más que un gesto de cortesía. Es un austero gesto que encierra la regla fundamental de esta hermandad militar, guerrera y heroica: la unión entre todos sus miembros en la entrega al servicio de la Patria.

Con ese hondo significado les envío mi más enérgico saludo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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17 octubre 2018