EL EJÉRCITO DEL AIRE Y DEL ESPACIO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Camino del Ejército del Aire y del Espacio

Esto del espacio es un nuevo mercado abierto al mundo y con numerosos clientes, pero casi, casi, monopolio de unos pocos comerciantes. Interés comercial, informativo y, por tanto, militar. Subamos al nuevo comercio.

«Sube acá y te mostraré lo que va a suceder en el futuro» (Apocalipsis).

No soy quién para juzgar los cambios que se producen en nuestros Ejércitos en aras a la modernidad y atender a los nuevos espacios estratégicos (?). Por lo tanto no me hagan mucho caso. Siempre se me ocurría la broma entre mis amigos aéreos aquello de señalarles como el Ejército del viento, y mira por donde ahora lo son del espacio.

Si nos atenemos a la definición, para no andarnos con líos semánticos, quizá el nombre más apropiado sería el de Ejército del Espacio Aéreo. Puestos a cambiar, pues lo cambiamos todo. Ni del aire, ni del espacio: del espacio aéreo, que según el Diccionario de la RAE es el que se sitúa sobre los límites territoriales de un Estado y respecto del cual ejerce poderes exclusivos. Luego ya veríamos esos acuerdos del espacio ultraterrestre y demás limitaciones, que hoy quedan para cuatro; o menos.

Estados Unidos ya está en esta carrera espacial cuya doctrina militar define el control espacial <<como los medios por los que se consigue y mantiene la superioridad espacial para asegurar que las fuerzas amigas puedan usar el medio espacial mientras se niega su uso al enemigo>>. Un área comercial (y de guerra) limitada a unos cuantos por el elevado coste de los lanzamientos.

Bautizar es importante. Un nombre u otro, del Aire o del Aire y Espacial o del Espacio Aéreo; el caso es que hay que adelantarse y el Ejército del Aire debe estar ahí.

Ya lo está la Fuerza Espacial de los Estados Unidos, y el presidente Macron ha anunciado la creación de un <<gran comando del espacio>> en el Ejército del Aire, que pasará a llamarse <<del Aire y del Espacio>>. Su objetivo: defender los intereses galos incluso más allá de la exosfera.

La OTAN se prepara para declarar este mismo año también el espacio como un campo de batalla.

El gran Alejandro se propone llegar al final de la tierra habitada. El joven rey no perdió el tiempo. Se había propuesto conquistar el mundo y tenía prisa.

Démonos prisa. ¿Y presupuesto? Por supuesto; pues no.

Dicen que el espacio es el campo de batalla del futuro. Del futuro hablaba el Apocalipsis: «Sube acá y te mostraré lo que va a suceder en el futuro».

Miren me van a perdonar por terminar recordando a alguien del que no quiero acordarme: <<La tierra no pertenece a nadie, salvo al viento>>.

¿Y el espacio? Al futuro. Como España: al incierto futuro. Por no dejar espacio para todos, o sea: libertad.

¡Aire!… Que haya espacio para todos. Y a nuestro Ejército del Aire que le den su espacio; como a todos.

Sobre todo Presupuesto.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

18 noviembre 2019

 

LOS HÉROES DE MIS DÍAS RETIRADO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

En estos días de zozobra, cuando el retirado se retira, <<avanzada la tarde, me vuelvo a casa y entro en mi despacho. Y en el umbral me despojo de mis vestidos cotidianos, llenos de fango y lodo, y me visto de ropas nobles y curiales. Entonces dignamente ataviado, entro en las cortes de los hombres antiguos, donde, amablemente recibido por ellos, me deleito con ese alimento que es solo para mí, y para el que yo nací>> (Palabras que gentilmente me cede Maquiavelo).

Hoy, 17 de noviembre del año 2019, encuentro el descanso en la sabiduría, en la de uno de los hombres más sabios que conozco. Claro que sabiduría y bondad es lo mismo. Y viceversa. Desde Platón lo sabemos.

No hace falta que me entiendan. Él tampoco lo necesita.

¡Velay! Si lo hacen.

EL PITAJUELO

<<Entró el hombre en la librería y se puso a mirar los libros, pero no encontraba nada interesante hasta que dio con una historia de la guerra civil del 36 y, como vio que la gente hojeaba los libros, él también se puso a hojearla y vio allí fotografías que debían de recordarle aquel tiempo porque sus gestos eran como si reconociese allí a las gentes o los hechos y los lugares. Y luego comenzó a buscar por el libro.

El librero se acercó y dijo:

-¿Busca alguna cosa en especial en este libro?

Y él contestó:

-No, no.

Y dejó el libro en el anaquel. Luego preguntó al librero si tenían una historia sagrada de José y de sus hermanos, cuando estuvieron en Egipto, o de Florinda la Cava.

-No, no –contestó el librero.

Pero entonces él miró de todos modos el índice de los nombres de pueblos y ciudades y luego de personas, y no venía.

-¿Y entonces? –dijo él.

Y le comenzó a contar al librero que el cura de su pueblo era muy pequeño, y que andaba siempre, cuando iba a otros pueblos a confesar, montado en una burra muy grande, y llevaba un paraguas colorado, que tenía lentes de metal blanco, y que jugaba al pitajuelo y a las canicas con los chicos, pero que, cuando llegó la guerra civil, se las tuvo tiesas con los rojos y con los azules.

-Y ¡cuidadito! -dijo- si le tocaban a alguien.

Y también le dijo que, cuando vinieron una vez a su pueblo a hacer política, entre él y los monaguillos soltaron los cerdos, y ese fue el recibimiento que tuvieron.

-¡Claro! ¡Claro! –dijo el librero.

Pero el hombre muy serio, le miró al librero de hito en hito, y dijo:

-Y digo yo que con los que salvó y aunque solo fuera por lo del pitajuelo, tendría que tener alguna mención en un libro ¿no?

-Pues no -dijo el librero.

Y el hombre saló de la librería muy desilusionado>>.

(José Jiménez Lozano)

Esta es una narración, una pequeña gran historia, escrita por don José Jiménez Lozano, al que sin haber visto nunca conozco muy de cerca.

No es necesario que nos veamos porque, como me sigue diciendo Maquiavelo, aunque nunca le hayas visto <<ellos por su humanidad, me responden. Y durante cuatro horas no siento ningún aburrimiento, me olvido de toda ambición, no temo la pobreza, no me da miedo la muerte: me transfiero enteramente donde están ellos>>.

A pesar de que, como auténticos héroes, suelen permanecer en silencio.

¡Velay!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

17 noviembre 2019

LOS VERSOS DEL CORONEL Félix Torres Murillo Coronel de Infantería DEM. (r)

TOLEDO

2.- EL RÍO

Caminando (y 3)

 “En eterno el abrazo que le diera”

 por ambos márgenes de Alcántara a San Martín hemos recorrido el Río que nos ha dejado imágenes sin par en la retina; hora es ya de, llegados a éste último punto demos la despedida a sus aguas que

 “van camino, calmadas, del ocaso”

 aunque  es muy posible, si es que llegamos, que en boca de uno de los  hijos más preclaros de Toledo volvamos sobre su cauce, sus riberas y las “moradoras” de las mismas.

  Pasan aquellas bajo los arcos de este puente que sustituyó a uno de barcas del que se conserva en no mal estado uno de los estribos junto a una pequeña torre adelantada sobre el cauce;  se la conoce como “el baño de la Cava” vinculada a la leyenda-realidad de reyes rijosillos y niñas bien que se bañaban en el incomparable paraje: un padre en busca del honor de la familia, una negativa real, y…  Sobre esto también volveremos, seguro. Desaparecido el de barcas se comenzó a primeros del S. XIII la construcción en piedra de éste que, natural en Toledo, también cuenta con su propia leyenda; la de la mujer del maestro constructor, que enterada por confidencias de alcoba de su preocupación por las posibles deficiencias del gran arco central prendió fuego a las cimbras de madera que todavía lo sustentaban; el arco cayó al agua, y de forma tan expeditiva la buena señora salvó el nombre de su marido, que tuvo que rehacerlo mejorando, naturalmente, los cálculos.

 La esbeltez de este arco central (¿no les recuerda a algún otro?) contrasta con la robustez requerida para su uso militar de defensa; y de alguna vez que tuvo que demostrar su valía (Pedro I “versus” Enrique II, medio hermanos) se pueden apreciar los grandes daños que, junto a aquel sufrió su torre exterior. Los cientos de amigos que vendrán a verlo después de esta lectura podrán observar “la chapucilla” acometida en dicha torre; aún así, ahí está por más de seis siglos, y lo que te rondaré…

 Finalizando el S. XIV el obispo Tenorio lo hizo reconstruir añadiéndole nuevos elementos defensivos que hoy le confieren su impresionante fisonomía.

 Puente de San Martín

 ASOMBRO (10)

(Soneto)

 Unido a la disputa y la contienda,

-se fue tu antecesor con la riada-

un obispo te irguió, de la Primada;

te uniera una mujer a la leyenda.

 

De tus torres, robusto el par refrenda

tu natural guerrero, y contrastada

la valía en tu obra justo alzada

do todo asombro, suelta da a su rienda.

 

Mansas las aguas, rompen a tu vera

y bajo el arco pasa ya aplacado

su caudal, reflejando en la ribera

 

el bastión misterioso allí emplazado,

que de La Cava, dicen, baño fuera;

y la Historia, gran vuelco el que hubo dado.

 

(Continuará, D. m.)

LO DE VILLAREJO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Seguimos y seguiremos con la atención puesta en el pacto Sánchez-Iglesias; no es para menos.

Parece que España es un infierno. Pedro Botero atiza las calderas a pesar de que por allí suene un nombre como iglesias, patriarcal o papal, sin duda. Lleno de diablillos monclovitas, ya se sabe, que en semejante lugar afloran las virtudes más deseadas y, por tanto, a ver quien arrea más candela, que es como van a acabar. Es el infierno, que acabará con ellos, y más el de la Moncloa donde solo cabe uno y una caldera.

Pero hoy venía a hablar de Villarejo, aunque no sé si existe o es una abstracción, un concepto, una distracción, o un no sé qué. Es tan grave todo lo que oímos, nos cuentan, te cuentan, se oye, no se oye, se dice, se rumorea… que las dudas ofenden. Los de la pasta casi siempre. Por eso no deja de ser una cosa que nunca se sabe si es cosa o no es nada. Claro que todo depende. No todo se va a investigar. Todo depende. Del fiscal, del juez, del CNI, de las cloacas, de la  información vaginal, éxito asegurado, de cintura para abajo todo mío, de la autonomía, de la pasta, de la casta; de tantas cosas depende que al final na de na.

Cada día, en una esquinita, aparece lo de Villarejo. Tira y no tira de la manta, pero hay mucho acongojado buscando a diario esa esquinita que le trae a mal traer.

Si no fuese una de las cosa más graves que han ocurrido en España, después del pacto de Pedro Botero, les felicitaría las Navidades; y a otra cosa.

Les contaré un cuentecillo:

Tengo un amigo que es Lord. Sí, Lord inglés. Rancio, pero divertido. Los viernes recoge y desparece para refugiarse en su mansión de Windsor y jugar al golf. Estaba un viernes, a eso del mediodía, preparando en su despacho los palos de golf y demás artilugios de ese deporte cuando su secretario le irrumpió gritando.

-¡Milord, Milord!, la fábrica está ardiendo.

Sin inmutarse, Lord x siguió con su tarea, impertérrito. Las voces y la angustia de su secretario no cesaban.

-¡Milor, Milord!, esto es la ruina, el abismo para todos.

Milord le miró con ese desprecio de la aristocracia cuando la molestas.

-El lunes me lo cuenta usted.

Creo que ya es tarde para todo.

España arde; por un lado y por otro. La caldera está en Moncloa. Y donde juzgan a Villarejo.

El lunes se lo cuento. Y llamamos a los bomberos.

Lord x no está arruinado y sigue jugando al golf. Lo están su secretario y demás gente que pululaban a su alrededor. Intentan, con su esfuerzo, sacar adelante la fábrica.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

16 noviembre 2019

¡GENERAL, MANDE FIRMES! General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Hace unos días el soldado Javier Holgado perteneciente al Regimiento de Infantería “Arapiles” 62 fallecía tras realizar la prueba de unidad. La investigación en curso determinará las causas y en función de los resultados se tomarán las medidas adecuadas. En los Ejércitos la vida de los hombres es el bien más preciado, puesta al servicio de la Patria cada uno cuida de la del compañero como si fuese la propia. No hay jerarquías para el compañerismo. Descanse en paz.

La instrucción y el adiestramiento son fundamentales en la formación del soldado. Formación que exclusivamente compete a los mandos responsables y que por bien de los resultados no permite injerencias ni aficionados. Debe ser  planificada con inteligencia  y ejecutada con rigurosidad. Entrometerse en estas prácticas quien no sabe, ni está capacitado, es una temeridad. Los Ejércitos tienen la suficiente experiencia y preparación para ello.

La instrucción abarca aspectos de la formación individual como marchas, recorridos topográficos, ejercicios de tiro con fusil de asalto y pistola en simulador, ejercicios de fuego real con diversas armas individuales y colectivas, paso de pista de combate, instrucción individual del combatiente, etc. Todo ello en ambiente tanto diurno como nocturno, y con las condiciones climatológicas que haya en ese momento. El adiestramiento  se lleva a cabo en el conjunto de la unidad como tal. Todo el personal militar en el Ejército de Tierra ha de superar anualmente las cuatro pruebas del Test General de Condición Física y las Unidades una prueba colectiva consistente en una marcha rápida de 10 km. con equipo ligero al completo (20 Kg.) que debe completarse en menos de 90 minutos. Es la conocida como “Prueba de Unidad”, que permite evaluar la condición física operativa de los componentes de una unidad en su conjunto, enmarcada en el ámbito de la preparación común que todo combatiente del Ejército de Tierra ha de alcanzar como base para su preparación específica. En ella, además de la instrucción físico militar y la condición física aplicada al cumplimiento de las misiones operativas, se reflejan la capacidad de liderazgo de la estructura de mando y el nivel de cohesión de la unidad. Todo el personal que realice la prueba debe tener en vigor el apto en el reconocimiento médico exigido.

En el Ejército de Tierra, al mando de un teniente general, hay un órgano llamado Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC) conocedor, con gran experiencia, y responsable de todos los programas de instrucción y adiestramiento bajo la autoridad del Jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME).

Hasta aquí todo se entiende.

Por otro lado la cadena de mando está muy clara, así como la responsabilidad, no compartida,  y las injerencias en la misma solo  traen desajustes, malestar, y errores que repercuten finalmente en la adecuada instrucción y adiestramiento, factores esenciales para cumplir la misión, afrontar situaciones de grave riesgo, como las que afrontan las unidades militares, y proteger la vida de tus hombres.

Comprendemos que con la muerte del soldado Javier Holgado se abra una investigación y revisen todos los procedimientos, incluida la “Prueba de Unidad”. Así se hace en el Ejército de Tierra siempre, siempre, siempre.

Hasta aquí todo se entiende.

Lo que no se entiende es que la Directora General de Reclutamineto y Enseñanza Militar, María Amparo Valcarce García, del ministerio de Defensa, se inmiscuya en donde nadie la espera, ni le corresponde, dando órdenes al teniente general del MADOC, saltándose la cadena de mando, inmiscuyéndose en las atribuciones del JEME con el escrito que les mostramos. Aquí mando yo, así que general: suspenda la “Prueba de Unidad”. Además la sintaxis, redacción, del escrito es casi ininteligible.

Vieja conocida esta  directora por el afer con el almirante Fernández de Córdoba y que por sentencia del Tribunal Supremo no tuvo más remedio que rectificar la ministra. El Subsecretario también sabe algo de todo eso. Aunque a menudo llega tarde. Ninguno de ellos está en la cadena de mando del Ejército y esto que referimos  es una cuestión exclusiva de mando y por tanto del mando. Firmar escritos y subirse a los podios no es mandar.

Que cada uno cumpla con su deber. Cumplir y dejar cumplir. 

Suponemos y esperamos que el Jefe de Estado Mayor del Ejército haya dado la respuesta adecuada a través, eso sí, de la cadena de mando, cada vez mas desengrasada.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 noviembre 2019

Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

La Junquera: A la parte gabacha de la frontera llegaron los muy demócratas y educados GRS  franceses: <S’il vous plaît, quitter l’autoroute ; ¡ah!, ¿ non ? > ¡Pues toma gas pimienta ! Oye, mano de santo ; salieron por piernas, tosiendo y llorando. Después, con todo mimo y cuidado se dedican a retirar los vehículos de la alegre muchachada que obstaculizaban el tráfico.

Muy otra cosa es la parte española: Torra, tras propiciar y votar una declaración ilegal por inconstitucional en el parlamento regional llegó con mantitas para arroparlos; y un presidente in pectore de un gobierno golpista comunista, dándose abrazos por ahí.

De la prensa, noviembre 2019

*** Los gendarmes han empleado gas pimienta contra los manifestantes independentistas .

*** Torra se pone al frente del ‘Tsunami’: los Mossos no cargarán para despejar la frontera con Francia

*** El separatismo desafía a Sánchez y al Constitucional: el Parlament aprueba la autodeterminación

 LO QUISO

(Soneto con estrambote)

Estruendoso el silencio del Gobierno,

-supongo alegará que está en funciones-

el de un triste país, que mil razones

encuentra a su quietismo sempiterno.

 

De un Estado fallido en un infierno

do la Ley no se cumple y los calzones

hasta el suelo se baja; sus traiciones

nos harán padecer un largo invierno.

 

Pues seguirá la sangre en nuestras venas

helándose ante ¡cuál será el motivo!

que vendrá en repetirse, sin respuesta.

 

Mas, vivan, pues lo quiso, las caenas,

 éste un pueblo engañado y vengativo,

de teta y subvención, de cazo y siesta.

*** Se confirma la vía elegida: la abstención de ERC dará la luz verde a un gobierno. No se descarta que Iglesias sea vicepresidente.

Y la bomba llegó en el estrambote;

el dúo Picapiedra se nos casa

y a España sacaran, por fin a flote (¿?)

llevando al -lo mejor de cada casa-

Gobierno, de los Marx el camarote.

Don Eufemio, nov. 19

(Continuará, D. m.)

NB.- “Por causas ajenas a nuestra voluntad” se observa que esporádicamente el tamaño de “fuentes” no se corresponde con lo desde aquí escrito. Rogamos disculpas.

SALVAR A LA BASE MILITAR DE GIBRALTAR Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R)

SALVAR A LA BASE MILITAR DE GIBRALTAR Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R)

La que algunos llaman «oportunidad del brexit» nos está permitiendo conocer algunas cosas curiosas de la colonia militar británica de Gibraltar o bien, confirmar otras.

Por ejemplo, resulta que su puerto, del que los llanitos dicen que es uno de los mejores del Mediterráneo, no tenía rampas para el movimiento de camiones con los transbordadores así que ahora, deprisa y corriendo, han tenido que construir una porque el tránsito de camiones por la verja puede acabarse en muy pocos meses.

En el centro de la imagen, atracados en el muelle Sur, se ven dos de los barcos auxiliares británicos que hacen la «ruta de las colonias», con Gibraltar como Intercambiador de Transportes

Destacamos que los barcos auxiliares de la Royal Navy(RN) que hacen la «ruta de las colonias» (Reino Unido – Gibraltar- Chipre y RU-Gibraltar- Ascensión – Malvinas) tienen una rampa incorporada, lo que no ha impedido que en alguna ocasión el camión se haya ido al agua.

Otra cosa curiosa es la urgente necesidad de una trituradora y compactadora de basuras. Este «paraíso verde», tan preocupado por la conservación del medio ambiente, que sigue vertiendo sus aguas fecales directamente al mar, exporta sus residuos sólidos a los vertederos de Cádiz, Málaga y Huelva, a razón de unos diez camiones diarios.

Entre estos residuos se incluyen los sólidos urbanos, los de rechazo (colchones, muebles etc.), y los inertes asimilables a urbanos (como las cenizas). También están los residuos tóxicos y peligrosos (baterías de coches, amianto, arenas del túnel del aeródromo de la RAF con sus metales pesados, etc.); éstos tienen un tratamiento especial y se exportan a Nerva (Huelva) bajo la supervisión de la Junta de Andalucía; precisamente, Gibraltar exportaba como inertes lo que en realidad eran peligrosos, hasta que los detectó la Guardia Civil.

Suponemos que, como es lógico, una vez que se produzca el brexit –si llega- los residuos los enviarán por barco a la Potencia Administradora. Debe ser el RU quien se haga cargo de ellos, incluyendo los peligrosos, sin dejarse nada en el Peñón para eliminarlo por otros medios.

El caso es que, agobiados como deben estar en este territorio con 2.400 millones de libras de Producto Interior Bruto, han conseguido que el RU pague los costes de la rampa, la trituradora y la compactadora, 1,25 millones de libras. Es asombroso cómo los llanitos consiguen que sean otros los que se hacen cargo de sus penurias.

Más asombroso es lo que nos encontramos con la base militar, según ellos, imprescindible para la defensa de Occidente.

Desde hace unos años, los tanques de combustible situados en el interior de los túneles del Peñón, las tuberías, válvulas, estaciones de bombeo, etc. están en desuso, en manos de las autoridades civiles que no se han gastado ni una libra en su mantenimiento pues el combustible para Gibraltar lo reciben –todavía- de CEPSA-San Roque, VOPAK-Algeciras y Tánger-Med, con los españoles dispuestos a ayudar en lo que sea necesario participando del negocio.

La capacidad de los tanques del Peñón es de unas 250.000 toneladas. Sus residuos, así como los de las tuberías, también son peligrosos.

Otra consecuencia del brexit: Construcción urgente de los depósitos de combustible de aviación en la cabecera de levante de la pista del aterrizaje y sus instalaciones complementarias

El problema es que con el brexit, los suministros desde San Roque y Algeciras pueden complicarse. Probablemente los británicos se encuentren en la increíble situación de tener una base naval incapaz de suministrar combustible a los barcos, ni F76 para las turbinas de fragatas y destructores, ni F44 (JP5) para los aviones

Pero estas instalaciones no son como las de los residuos. Su rehabilitación le costaría muchos millones al Ministerio de Defensa británico que no nada en la abundancia. De ahí la preocupación de sus altos cargos que han visitado Gibraltar en los últimos meses.

Creemos que existen otras soluciones. Una sería que la OTAN pagase la rehabilitación de estas instalaciones civiles en un puerto que no es una base de la OTAN sino nacional británica. Otra sería disponer de una «gasolinera flotante» para el combustible militar; solución también costosa para atender a una necesidad que, a diferencia de lo que ocurre con los barcos mercantes, suele ser a corto plazo.

Una cuarta opción para salvar a la base militar de Gibraltar sería presionar a España y arrinconarla en los foros OTAN, Naciones Unidas, bilaterales y en la Comarca del Campo de Gibraltar hasta conseguir que todo siga igual.

Dejamos al lector que por sí mismo deduzca cuál es la solución más probable.

Aparte de las instalaciones de Inteligencia y de la función de Gibraltar como Intercambiador de Transportes («ruta de las colonias»), esta base naval se dedica ahora a la reparación incidental de submarinos nucleares (SSN) y a las obras periódicas (programadas) de buques auxiliares de la RN.

Es algo inédito el que,en cada uno de los meses del primer semestre de este año, ha habido un SSN reparando en puerto. Unos por viejos y otros –los nuevos- por la escasa fiabilidad de sus equipos y sus numerosos problemas, tantos que los británicos han tenido que pedir auxilio a la Electric Boat Co. (de los EE.UU.) como en su momento hizo la española Navantia por los problemas de los submarinos S-80.

Queremos pensar que un récord como el de este año no se repetirá. Sería para echarse a temblar con semejantes «bombas flotantes» navegando por aquí.

Las compañías españolas Transmediterránea y Balearia contribuyen desde hace años al mantenimiento de la capacidad industrial de la base militar británica en su colonia de Gibraltar

A la base naval le queda la capacidad industrial – también en manos de una empresa civil- con la que reparan, entre otros, buques hidrógrafos (obras de casco y máquinas) para dar trabajo a la localidad y abaratar costes. También son españolas muchas de las subcontratas. Los barcos de las compañías españolas Transmediterránea y Balearia suelen ocupar sus muelles y sus diques secos contribuyendo al mantenimiento de la capacidad industrial de esta colonia militar.

Quizá el brexit altere los planes de las compañías citadas especialmente por lo que se refiere a la mano de obra y al tránsito de materiales por la verja. Si los clientes españoles y las subcontratas flojean, la capacidad industrial del astillero se verá afectada.

Nos preguntamos en qué condiciones va a quedarse una base naval incapaz de suministrar combustible a los barcos y con una capacidad industrial que puede verse muy reducida. Todo esto por la decisión soberana y exclusiva del pueblo británico.

Por lo dicho, creemos que la frase «Salvar a la base militar de Gibraltar» se escuchará cada vez con más fuerza al norte de la verja movilizando a los muchos colaboradores españoles que Gibraltar y el RU han estado cultivando en los últimos años. Esta frase irá oculta tras mensajes de defensa de los derechos humanos de los trabajadores es decir, de los rehenes. Será curioso ver cómo se expresan para defender la supervivencia de estas instalaciones coloniales militares unos y otros, a diestra y siniestra, políticos, empresarios, sindicalistas, periodistas, profesores y por supuesto, militares.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Blog: generaldavila.com

14 noviembre 2019