«Los primeros pasos -En la posición A, cuartel fortificado al noroeste de Ceuta, en lo alto de un picacho, batido a los vientos, que la convierten en sanatorio, frecuentemente envuelto en nubes, se albergaron los primeros legionarios y dio comienzo la Legión». «A unos cuantos kilómetros de Ceuta, en el camino a Tetuán, se asienta el campamento de Riffien, cuna de la Legión: Lugar apacible y tranquilo en estos tiempos; no lejos del célebre histórico llano de los Castillejos…».
Así nos cuenta el teniente coronel Millán-Astray, fundador de la Legión, donde dio sus primeros pasos esta insustituible y heroica unidad del Ejército español.
Ceuta. La Legión. No se entiende la una sin la otra. Ceuta y la Legión son irremediablemente, felizmente, esa España unida en hermandad eterna, la auténtica defensa de la integridad territorial y la soberanía nacional.
Ahora, con Ceuta invadida, a la vez que asediada, no encuentro a nadie que recuerde esta señal de identidad que jamás debe pasar por alto. ¿Olvido intencionado? El protagonismo y valor histórico que la Legión tiene en Ceuta en estos momentos recobra su máximo valor y visión de futuro.
No hay mayor elemento de disuasión para Ceuta y Melilla que la presencia de la Legión.
El 20 de septiembre se celebra el 106 aniversario fundacional de la Legión que tuvo como lugar protagonista Ceuta. Se incorporaba el primer legionario. No hubo entonces juramento a la bandera ni visita de los reyes de España.
La llamada al deber fue retrasando aquella fecha, hasta que la bandera pudo pintar con sangre el rojo de sus franjas.
El socorro a Melilla es inolvidable.
22 de julio. ¿Qué sucede? Melilla. Le toca a la I Bandera, la de Franco. ¡En socorro de Melilla! El Fondak, a Tetuán. ¿Será posible? ¡Hay que seguir! ¡Hay que seguir! Sordos a la corneta hay que despertar a los legionarios. Dos noches sin dormir, más de cien kilómetros en día y medio. La más dura marcha de una unidad de infantería, sin apenas descanso, algún sueño breve en la cuneta. La legión empieza a vivir y a sentir su Credo.
¡Melilla! Se entra cantando, La Madelón… No queda nada de la Comandancia General. Gritos de ¡Viva España! ¡Estos son soldados, que negros y qué peludos vienen!, mil comentarios, las emociones más grandes de la vida militar. Para esto se fundó la Legión.
Ahora, antes de la invasión nos tranquilizaban nuestros mandos más destacados que en Ceuta y Melilla cumplimos con Vigilancia, Presencia y Disuasión. No lo hemos podido comprobar. Ha fracasado y es necesario el socorro a Ceuta. Quizá sea la más eficaz disuasión el pecho de nuestros legionarios. Como en Melilla aquel duro verano de 1921.
«Nador, Monte Arruit… en la guerra hay que sacrificar el corazón ¡esperan tantas posiciones!»
Es el más fuerte de los parapetos, el que está defendido por hombres que dicen: “El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez, la muerte llega sin dolor, y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde”.
Un honor.
En una unidad de la Legión nunca faltará de nada, Son capaces de hacer brillar el sol en la tormenta y convertir un desierto en vergel. Como por arte de magia todo lo transforman en algo provechoso porque son expertos en hacer de la necesidad virtud. Las rudas caras y lo gestos provocadores son sólo para el combate.
20 septiembre 2026: Aniversario Fundacional de la Legión. Pasó el Centenario sin pena ni gloria. Alguno, incluido uniformados, se alió con la COVID para que aquello pasase desapercibido. Hasta hoy
– ¡Uf! ¡Que mal trago!
No es cuestión de ponerse bélico, sino cumplidor de la Ley. De defender la integridad territorial rota, de prevenir antes que curar, de presencia y vigilancia de verdad, de Defensa sin pudor ni miedos que nadie entiende: disuasión. Es política de alto nivel la que se hace con la diplomacia y los ejércitos, se combate igual en las trincheras que en los despachos, pero un grave error en la moqueta te lleva irremediablemente a las alambradas. La ineficacia política, junto a la traición.
Algo sucedió que parece que se olvida o se prefiere mirar para otro lado. Olvidar a la Legión, ¿no sea que se enfade el invasor?
Este Aniversario Fundacional tiene un peso moral de gran significado para la Legión. No debemos dejarlo pasar y mirar para otro lado. ¿Queremos presencia, vigilancia y disuasión?
Hecho. ¿Cómo?
Celebremos este Aniversario fundacional en Ceuta con el máximo esplendor, como si fuese su Centenario que nos une al momento de su fundación. Así remendaremos los errores de aquella celebración y volverá con fuerza el mensaje fundacional, el que se constituye como «LEMA» , que es a la vez letra de la contraseña que acompaña a los toques de la corneta que dice: ¡Legionario a luchar; Legionarios, a morir».
Así se defiende Ceuta, Melilla, lo que haga falta. Hay momentos en los que el gesto vale más que un ataque con drones e infantería.
Vuelvo a repetir. No es tono bélico, sino de cumplimiento del deber ante un ataque híbrido, por la espalda, es decir: traidor. Si muestras lo que fue y es la Legión estará cumplido con creces eso que ahora tanto parece costar y que le llaman presencia, vigilancia y disuasión. Un gorrillo legionario y la camisa verde disuaden más que cien baterías Patriot.
Celebremos el 106 aniversario fundacional en Ceuta, con todos los guiones y banderines de los Tercios, con el Cristo de la Buena Muerte, presidido por el Rey y acompañado de la Princesa de Asturias, con el Senado y el Parlamento, con Europa y América; sobre todo con Ceuta.
¡Oiga general! ¿Usted se ha vuelto loco?
El 24 de julio de 1921 después de una dura marcha, realizan la travesía en barco desde Ceuta, la I y II banderas de la Legión al mando del teniente coronel Millán-Astray junto a dos Tábores de Regulares al mando del teniente coronel González Tablas. Antes había llegado un Batallón del Regimiento 71 de “La Corona” procedente de Almería. Un ayudante del Alto Comisario asciende al barco y da las tristes noticias: el desastre de Annual y la desaparición del general Fernández Silvestre.
Los guiones y banderines de la Legión se agitan en lo alto mientras la banda de música entona “La Madelón” que cantan los legionarios.
El teniente coronel Millán-Astray pronuncia una vibrante arenga, prólogo a una de las más heroicas gestas del Ejército español.
El día, 26 el recién llegado general Sanjurjo toma el mando conjunto de las unidades encargadas de la defensa de Melilla y de la reconquista del territorio de su comandancia.
Español lee y divulga:
9.722 muertos
35.000 heridos
1.000 desaparecidos
46.000 bajas en total.
7 Laureadas de San Fernando y 12 Medallas Militares, colectivas.
23 Laureadas de San Fernando y 211 Medallas Militares individuales.
Es su Credo. Héroes incógnitos todos. Nadie aspire a saber quienes son.
¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!
Ya se oye ¡La Legión! ¡La Legión!
Respondo. Sí. Tan loco como ellos.
«¡Gorros y chambergos, capotes y sandalias, camisas descotadas, correajes, oficinas, motocicletas, calabozos y guantes de manopla! Sois el vestuario, las bambalinas, los telones; Pero el escenario está en otros lugares y allí… ¡Es la tragedia la que se representa!».
Pasan los legionarios por la plaza y se escucha a un grupo de soldados la inspirada canción del Legionario, de la que es autor el comandante Cabrerizo. Es uno de los cantos más bonitos hechos a la Legión:
¿Quiénes son esos bravos soldados
Con bustos de bronce, curtidos al sol?
Legionarios del Tercio Extranjero
Que llevan la savia del suelo español.
Un laurel brota siempre en las huellas
Que los legionarios dejan al pasar
Y germina regado con sangre
Formando una hermosa corona triunfal
…
Acogido a la Bandera
Que tremola mi Legión
Se ha dormido la quimera
Que guardé en mi corazón.
Soy legionario de España,
Que una hazaña sin rival
dará al libro de su historia
Para ofrendarle la gloria
De otra página inmortal.
…
Legionario, legionario,
Canta alegre tu canción,
Que el cantar es legendario
En nuestra heroica Legión
Soy legionario de España
Que una hazaña sin rival
Daré al libro de su historia
Para ofrendarle la gloria
De otra página inmortal.
General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez (General jefe de la Brigada de la Legión «Rey Alfonso XIII» entre 2001-2004).


















