ALIVIAR, CURAR… ACOMPAÑAR. 20 relatos de medicina de combate en la División azul. Libro de José M. Estévez Payeras

¡Médico! ¡Médico, por Dios! ¡Rápido! ¡Se nos muere!

Guerra o paz. En la tragedia o en la rutina diaria. Cada día se repìte en distintos lugares del mundo. ¡Un médico por favor! Todos sabemos lo que significa ese grito de angustia que pide el milagro. Ahora piensen en la guerra o algo parecido, cuando es casi imposible atender a todos, donde el triaje obligado selecciona según la situación.

Recorro la Ilíada, principio y fin del saber del hombre, busco al médico en la guerra. El mismo que aparece cuando naces o cuando mueres.

Hasta los dioses tiene médico. Peón cura a Ares: «Cúrole Peón, esparciendo sobre la herida drogas y calmantes» (Canto V, 382).

Podalirio y Macaón son citados como los hijos de Escolapio y excelentes médicos. «Tan pronto como vio la herida causada por la cruel saeta, chupó la sangre y aplicó con pericia drogas calmantes que a su padre había dado Quirón en prueba de amistad» Canto IV, 208).

Estas cosas parece que son hechos consumados y que el médico siempre está ahí. Pero no. No en la guerra. El triaje surge de ese lugar donde hay tantos a los que atender que hay que priorizar, seleccionar. Desde las primeras nociones de los combates el médico aparece como inseparable compañía del combatiente. No solo cura, sino que alivia y acompaña.

Todo esto está ahí, cuando mi amigo el coronel José M. Estévez Payeras me entrega su libro, un libro que verbaliza esa idea, Aliviar, Curar, Acompañar… en 20 relatos de medicina en la División Azul.

La medicina de guerra. División Azul. Ni lugar ni color. No siempre la guerra es muerte e incluso no solo lleva el color de la sangre. Hay en las tragedias quien, además de sufrirla, cura las heridas, principalmente para eso está, para que no te mueras, curarte y salvarte. Se da a diario en este mundo en guerra. Olvidado.

Por eso es una gran noticia que el coronel José M. Estévez Payeras nos sorprenda con un libro especial, diría que único, que nos habla de las historias ¿heroicas?, yo diría que humanas, de médicos en combate, y se centre precisamente en un capítulo casi olvidado de nuestra historia: la División Azul.

Siempre me admiró por su extraña rotundidad ese espíritu del Credo de la Legión, el de Compañerismo: «Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos».

Lo he tenido presente desde que empecé a leer el libro del coronel Estévez. Reconozco que con ello, por ello, su lectura me ha sobrecogido, algo que cada día se hace má difícil en este mundo plano.

«Que caer no es lo peor; lo peor es caer y no ser visto» nos dice el coronel Estévez y ese «arte» del médico de estar y ser, verte y, si puede, curarte,  es el resumen de todo. No abandonar jamás… ¡Si no te ve ni el médico…!

Ese es el libro. El relato de unos hombres que atendieron a más de cuarenta y cinco mil españoles en las durísmas tierras de Rusia en plena guerra. Un «coste emocional» que alguien, después de veinte años de consultas y duro trabajo en los archivos nos pone ante nuestros ojos.

La virtud del libro es su humanidad y elevar al hombre de (en) la guerra a su dimensión humana, al herido ante la incertidumbre de su gravedad, ese momento en el que solo la cara del médico le da un diagnóstico. Y nos permite ver a ese militar que hace medicina, convertirse en todos y cada uno de  los miles de soldados que en cualquier momento van a pedirle un milagro. Porque un milagro fue aquello.

Estructurado el libro de manera inteligente y amena nos permite recorrer un frente donde el combatiente se mezcla con el paisaje, sus orígenes, su familia en la distancia, la anécdota, la organización, los combates, los detalles pintorescos y los trascendentes. Nos permite acompañar a la División Azul junto a los curiosos personajes, tan nuestros, que juegan con la vida y la muerte;y  en medio del lance: el médico, el militar que hace medicina (así lo define el general médico Manuel José Guiote).

No les va a defraudar un libro que incluso llega a ser divertido por humano, crudo por la dureza de sus relatos, pero sobre todo riguroso y con la nobleza del necesario homenaje a unos hombres que descansaban después de salvar una vida y al rato lloraban porque se les había ido otra.

¡Médico! ¡Médico, por Dios! ¡Rápido! ¡Se nos muere!

¡Camilleros! ¡Nos lo llevamos!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

1 julio 2026

 

 

NO SIEMPRE SE REACCIONA IGUAL ANTE UNA CATÁSTROFE. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

DVD 1239 (06-11-24) Soldados de la Legión hacen trabajos sacando agua de una casa en Catarroja, Valencia, tras los efectos de la DANA. SAMUEL SÁNCHEZ

29 de octubre 2024.

-Nuestros datos sobre el terreno son alarmantes. Esto es una catástrofe.

-Espere. No hagan nada.

-Es que hay en juego vidas…

Sube el tono. Todas las noticias que llegan dicen que estamos ante algo desconocido.

-He alertado a toda la unidad, pero va a ser insuficiente.

-¡Espere! ¿Alguien le ha pedido ayuda?

-No, pero no es necesario que la pidan, ya estamos viendo que esto desborda cualquier situación anterior.

Mayor énfasis.

-¡¡¡He dicho que esperen!!!

Se intuía. Se sabía que estábamos ante una situación desconocida imposible de valorar a mínimos. Pero la orden era de esperar, no prestar ayuda hasta que se ordenase, por muy mal que se viese la situación. Dejarlos solos. Ninguna unidad militar debería moverse sin la previa autorización del ministerio de Defensa y su ministra al mando.

La tragedia era inevitable. Hay cosas que nunca se sabrán. Oscuras conversaciones que avergüenzan a los dos conversadores. En algún lugar de la sabiduría popular se guardan y se conocen sin  necesidad de contarlas.

-¿Cuántos hombres tiene usted desplegados ahora?

-Cien hombres que nos alertan de una situación crítica. Es de alto riesgo.

Por enésima vez suena la orden cada vez más tajante.

-¡¡¡Espere!!!

La situación se hace alarmante y hay unidades que pretenden tomar la iniciativa por su cuenta. Alguno individualmente lo hace. Hay orden tajante de que ninguna unidad militar actúe sin autorización de lo más alto.

Ya se sabe que hay muertos. Nadie decide ejercer su mandato en la cadena de responsabilidades. Todos están aterrados más que por la tragedia por incumplir el mandato.

No es una unidad, es necesario emplear a todas las unidades y medios del Ejército.

Se dan órdenes y valoran las posibles hipótesis de mayor rentabilidad. La unidad al mando no depende de la cadena orgánica militar. Ahora vemos lo absurdo de la situación. Todos mandan y solo se obedece al político ministrado; claro, aquello no funciona. Nunca funcionó. Nada sabemos de la valoración posterior. Nadie ha exigido nada. Ni oposición ni Parlamento ni nada. Nadie dice ni pregunta. La justicia indaga en pruebas y datos. El deshonor es un intangible del que no quedan pruebas documentales, sino una evidencia que escandaliza. Eso no es punible en esta tierra, ahora de culto al deshonor.

Suena como una losa y alguien debería llevar en su conciencia -no una condecoración- la frase y sus consecuencias. Fue la decisión. Está grabado en la fosa de aquél día.

-Si necesitan ayuda que la pidan.

Debería figurar en cada cementerio, en cada nicho.

En España todo se borra. Ya no existe recuerdo de aquella tragedia y los que la sufrieron padecen el día a día olvidados. Cuando surge otra tragedia, en cualquier parte del mundo, nos viene el recuerdo de una actuación aún sin valorar y la situación derivada de aquella inacción.

Se sabe poco de los silencios de aquellos días. Conversaciones ocultas, responsablilidades no asumidasy muchos  protagonistas interesados. Otros callan porque sus palabras no llevan la prueba, aunque saben que su testimonio es el del que vio y oyo aquello que nadie creería. Pero ocurrió.

-¡¡¡Esperen!!!

Mentir en el Parlamento trae risas, aplausos irónicos, se ríen de la verdad. Solo vale la suma. El resto es tan indecente como las mayorías. La irresponsabilidad es condecorada porque prima el deshonor. A mayor deshonor mayor condecoración y lo malo es que llega a ser asumido por los que eligen como forma de vida la virtud de servir con honor. No se puede exigir el mismo honor a unos que a otros y la manzana más responsable ha podrido al cesto entero.

El honor es la cuota que paga España cuando la tragedia se ignora en favor de la rentabilidad política.

No podemos seguir esperando a que el deshonor inunde nuestro sistema. Puede pudrirse el que escenifican en el Parlamento, pero no el de instituciones milenarias que han mantenido el honor del pueblo en sus filas.

La verdad es un honor al que nadie puede ni debe renunciar, aún a costa de la vida. Los muertos ya nada esperan

¡Qué buen vasallo sería si tuviera un buen señor!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

29 junio 2026

 

¿Acuerdo con Gibraltar? Entrevista en canal Sur Radio al Capitán de Navío Ángel Liberal fernández.

 

El tema de Gibraltar cobra máxima importancia en estos días a punto de aprobarse un llamado «Acuerdo» o «Tratado» que más que eso es una entrega de territorio españolña sin consenso parlamentario ni conocimiento del pueblo español. Una prueba más de que a este Gobierno eso de la integridad territorial ni lo cumple ni le interesa y que  al Reino Unido lo único que le interesa es tener una base militar que controle el estrecho. Nada más.

Dado el conocimiento de la historia y actualidad de Gibraltar del Capitán de Navío (R.)  Ángel Liberal, al que todos ustedes conocen por tener la deferencia de publicar sus artículos en este blog, les dejamos la entrevista realizada en Canal Sur Radio por su alto valor y claridad en un asunto de tanta gravedad e interés para España.

Esperamos sea de máximo interés y tenga la difsuión que un asunto de tanta gravedad merece.

General Dávila (R.)

Blog: generaldavila.com

20260627 Entrevista Canal Sur Radio Texto de lo emitido día 25 Archivo de audio

 

 

 

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel (R.) de Infantería DEM

ESTOS SON NUESTROS GENERALES. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Creí que sería cosa olvidada.

Creí que semejante personaje, de sectaria y ruinosa gestión, desaparecería del tiempo, pasado y presente, un fugaz recuerdo de fechas. Alguna de esas fechas es tan vergonzante para el protagonista que hace imposible el olvido.

Perdió la batalla principal y vamos camino, como consecuencia, de perder la guerra.

Leemos en el capítulo XIII (Retirada después de una batalla perdida) del libro De la guerra de Clausewitz: <<Toda batalla perdida forma un principio de debilitamiento y de desorganización, y la primera de las necesidades es la de reunirse, con el fin de volver a encontrar en la concentración el orden, el valor, la confianza>>.

Es la situación. Descrita con exactitud: la dispersión. Nos retiramos; quebradas las fuerzas, más la fuerza moral, sin general que nos guíe, sin misión que cumplir, sin Patria que defender.

A todos nos enfrentó. Nacido de una incógnita explosión, día a día fue sorprendiendo más y más hasta provocar el enfrentamiento, la confrontación y la entrega del territorio.

El profesor Gustavo Bueno publicó ZAPATERO Y EL PENSAMIENTO ALICIA. Un presidente en el País de las Maravillas. Demoledor por certero. Miedo da el personaje y su herencia. Además no se calla. Su angelical sonrisa esconde a un simple; el pensamiento Alicia es eso; el país de las maravillas, una utopía tan simple que puede hacer mucho daño cuando te colocan en el lugar que no te corresponde. Como le sigue ocurriendo. No es quien cree ser. Ni dice lo que la sensatez impone.

Zapatero sobre Cataluña: «¿Se es más español diciendo que la ley y punto?«

¿Qué quiere decir este señor? ¿Que no hay que cumplir la ley? ¿Que ellos están por encima de la ley? ¿Que ellos son la ley? ¿Que él no es español?

¿Que hay que negociar como con la ETA?

Perdimos la batalla y estamos a punto de perder la guerra.

Vuelvo a Clausewitz: <<En tanto yo no haya derribado al enemigo debo temer que él me derribe; no soy yo, pues, dueño de mí mismo sino que él me impone la ley como yo se la impongo>>.

Todo entra dentro del desarrollo normal de la batalla cuando tienes al enemigo dentro y lo sientas a tu mesa y le entregas el mapa de las operaciones. Acabas perdiendo la guerra y solo te queda contemplar tu territorio ocupado.

Estos son nuestros generales. No es ninguna metáfora, porque la ley no manda en las tropas, sino el pensamiento Alicia.

No enredéis más que el pez ya ha picado y nos pilla con el carrete enredado.

«España es un desastre». ¿Tendrá razón? En la OTAN nadie se fia de nosotros. En otros sitios tampoco.

«¿Se es más español diciendo que la ley y punto?». Ahora lo entendemos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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SAN JUAN BAUTISTA PATRÓN DE LA GUARDIA REAL. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Guardia Real. Formación en el Patio de Armas del Cuartel del Rey

San Juan Bautista es el Patrón de la Guardia Real. Fue instituido por la Congregación del Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos de la Sede Apostólica a petición del Arzobispado Castrense de España en el año 1998. Pero no fue tan sencillo como parece.

San Juan Bautista Patrono ante Dios de la Guardia Real

Aquella idea del patronazgo de San Juan se le ocurrió a este humilde servidor que les relata la historia siendo coronel Jefe de la Guardia Real. Con la idea en mente consulté con el Páter de la Guardia Real, Luis López Melero (q.e.p.d) cuya temprana muerte nos dejó consternados, pero que sigue siendo el gran valedor de la Guardia Real desde el Cielo junto a San Juan. El Páter se entusiasmó con el proyecto y dada su gran amistad con Monseñor Estepa, Arzobispo Castrense de España, allí nos fuimos los dos a tantear su parecer y ver las posibilidades que aquello encerraba. No queríamos  hacer oficialmente una propuesta baldía. Monseñor Estepa la recibió con afecto y decisión, de manera que pronto la hizo suya dándonos la certeza de que podría llegar a buen fin. A partir de ahí empezamos a dar los pasos precisos despacio y con cautela, pero con la ayuda de todo aquel al que le dábamos a conocer la propuesta. Antes de ponerla en marcha por la vía oficial quise conocer la opinión y tener la aprobación de SM. el Rey Don Juan Carlos . Aproveché un momento en el que pude hablar con él de manera informal para plantearle el tema. Después de explicarle los detalles y el proceso a seguir solo me preguntó si lo había consultado con Monseñor Estepa y cuál era su opinión.

A partir de ese momento solo hubo que dar inicio a la petición oficial a través del Jefe del Cuarto Militar y del Arzobispo Castrense que influyó decisivamente en la Santa Sede.

Fue el 11 de mayo de 1998 cuando la Congregación para el Culto Divino de los Santos Sacramentos, en virtud de las facultades concedidas por Su Santidad Juan Pablo II, confirmó el patronazgo aprobado por Monseñor Estepa: San Juan Bautista era Patrono ante Dios de los fieles militares pertenecientes a la Guardia Real.

Fue un gran día para la Unidad que de esa manera contaba ya con su Santo Patrón protector y mediador ante Dios. Alrededor de aquel día había que crear una tradición que mantuviese vivo el patronazgo y empezar a crear historia y tradición alrededor de aquella fecha de la festividad de San Juan, el 24 de Junio. Era un día clave para los Guardias Reales y debería celebrarse con toda solemnidad. Así empezó con sencillez, pero con gran dignidad, el Día de la Guardia Real. El 12 de junio de 1998 fue la primera celebración bajo el patronazgo de San Juan Bautista presidida por el entonces Príncipe de Asturias Don Felipe, actual Rey de España.

Siento gran emoción al recordar aquellos días, una de las fechas más importantes, sin duda alguna, de mi mando en la Guardia Real.

Pero si a alguien hay que recordar de aquellos momentos en los que San Juan irrumpe en la Guardia Real como Patrón es al Páter D. Luis López Melero, el Páter Luis, alma y vocación, un cura de los pies a la cabeza que con humildad, bondad e inteligencia se ganó el corazón de los Guardias Reales y les llevó el regalo de tener a San Juan a su lado como protector. Todavía le estoy viendo con su coro de Guardias cantarle al Rey la mañana de San Juan mientras Su Majestad se emocionaba: ‹‹Estas son las mañanitas / que cantaba el Rey David / Hoy por ser día de tu santo / te las cantamos a ti…››.

FESTIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA EN LA GUARDIA REAL

La festividad de San Juan Bautista es un momento lleno de emoción para la Guardia Real.

Sonarán las salvas de ordenanza, el Himno Nacional, los honores a nuestra Bandera, en el Patio de Armas del Cuartel del Rey. El presente y la añoranza, algo de melancolía, y el permanente recuerdo de ver cómo pasa el tiempo, como se pasa la vida, como unos se van mientras otros esperan y otros llegan. Es la esperanza de ver que todo se renueva, pero permanece, todo avanza, pero hay un momento para detenerse y mirar la obra del espíritu, la que siempre queda.

Este histórico rincón de El Pardo, el Patio de Armas, se llenará de recuerdos presentes y lejanos; siempre quedan en el aire las notas del toque de oración que es la mirada valiente que se enfrenta con el deber del pasado, el deber del respeto a los que allí han dejado alma, corazón, ilusiones, lo mejor de cada uno allí quedó sembrado: Lealtad, disciplina y servicio. Entrega.

Es un día muy especial para los que vivimos y servimos con inolvidable amor a lo que hacíamos. Inolvidable servicio.

Vaya nuestra felicitación a SM. el Rey Don Juan Carlos I por su onomástica recordando el afecto, respeto y muchas cosas más.

San Juan Bautista Patrón de la Guardia Real

Felicitar a todos los Guardias Reales, los de ayer, los de hoy, los de siempre.

¡Feliz Día de San Juan Bautista, Patrón de la Guardia Real!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez (Coronel jefe de la Guardia Real entre 1995 y 2000).

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LOS NUEVOS EJÉRCITOS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

La patrulla. Obra de Ferrer-Dalmau

Escribo con retranca y dedicado. Es seguro que no se va a enterar de la publicación y, aunque lo hiciese y leyese, no la entendería.  Podría ser que alguien próximo le diga que ha sonado un trueno, pero ya decía el sabio estratega que cuando estalla el trueno es demasiado tarde para taparse los oídos.

Puede que esto le de una pista: «El valiente sabe batirse; el prudente, defenderse; el sabio asesorar: No se desperdicia el talento de nadie», aunque «No esperéis ninguna hazaña de los que carecen de talento».

Desde pequeñito me enseñaron a no señalar. Con el dedo. Cuando estás ya crecidito y enmarcado en el grupo, entiendes que eso debes ampliarlo no solo al dedo sino también a la mirada, al gesto y a la palabra que no aporta pero ofende.

Para no hacerlo, pero hacerlo -espero que me entiendan- mejor callarte. El que no tiene talento siempre espera respuesta. No quería pecar, pero el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra; o más.

Señalar es de mala educación. Claro que cuando sigues creciendo y ganando altura te chocas con la viga que sostiene la hipocresía.

Hay un comportamiento detrás de esta frase que les repito muy a menudo que debería ser más práctica común: “Verlo todo, no mirar nada”. Sobre todo ver al personaje que se esconde al otro lado de la colina como decía Wellington. Acabó venciendo a Napoleón. No señalaba, sino que se enteraba de todo.

Es la ventaja de haber visto a este y a aquél, -sobre todo- en sus distintas formas de señalar. El truco del señalador es ya muy viejo y responde a modo derrota. O peor: tirar la piedra y esconder la mano.

Los más señalan a puerta cerrada y su dedo señalador se convierte en algo oficial: un señalamiento. Decía Eugenio d´Ors: «En el principio fue un membrete». Señalado, para bien o para mal, pasas al BOE. Es el dedo del poder que es principio y fin. Efímero como medallas en el uniforme sin hechos contrastados. Porque cuando uno señala puede hacerlo de dos maneras. Una por error, es decir, por mala educación, escasa formación o descuido menor. La otra es institucional, que es variada, interpretable, sujeta a normas y aprobaciones, colegiada y legal.

Esto de señalar es mala costumbre y ya sabemos que «Malas conversaciones corrompen buenas costumbres» y ahora estamos en el momento justo de no entender por qué rompemos el silencio por el señalamiento.

El final de la vida profesional es la liberación del membrete. Ya ni sales ni te importa lo que diga el BOE. No vives para él ni para el Consejo de Ministros.

Es por eso que sin señalar a nadie, pero señalando a don nadie, me gustaría terminar con las sabias palabras del gran estratega que a día de hoy nadie ha logrado igualar: Sun Tzu. Son para aquellos que les surgen dudas sobre el sentido de la milicia y el camino que llevan algunos ejércitos. Algo que genera muchas dudas de vocación a jóvenes que llegan con una idea contraria a la verdadera misión de los ejércitos ¡tan señalados! No conviene engañarse y confundir la milicia con el asistencialismo, más propio de otras organizaciones. Nada que ver con ser soldado.

El maestro relata la conversación:

Tu Mu: «Por lo que concierne a las conveniencias, las leyes y los decretos, el ejército tiene su propio código, que, generalmente, respeta. Si éste se adapta a las reglas que presiden el gobierno del Estado, los oficiales estarán desconcertados».

Chang Yu: «Recientemente se han encomendado a los cortesanos las funciones de Supervisor del ejército, ahí reside precisamente el error».

Blanco es, la gallina lo pone, con aceite se fríe y con pan se come.

Todos somos estupendos, pero mejor no fiarse ni del compañero de pareja.

«La guerra (por el amor) es un dios muy grande bien digno de ser honrado entre los dioses y entre los hombres por mil razones, pero principalmente por su antigüedad, porque no hay dios tan antiguo como él. Y la prueba es que no tiene padre ni madre. Ningún profeta ni prosista ha podido atribuírselos. Según Hesiodo, al principio existió el Caos, después la Tierra de amplio seno, base eterna e inquebrantable de todas las cosas, y la Guerra. La guerra es el primer dios que concibió el hombre y en ella ocultó todo lo demás (Platón El Banquete).

Ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor.

La visión del arquero siempre fue negativa, pero siguen combatiendo desde la distancia, a lo lejos. No sabrían hacerlo de otra manera.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 junio 2026

EL SHERIFF DE LA OTAN. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Cumbre de Ankara. todo se reduce a un único problema: «La OTAN no me sirve para nada. Pagaros vuestra defensa».

Ha empezado la cuenta atrás.

El sheriff viene con una experiencia inolvidable. Cuando hay guerra o es todos para uno y uno para todos o las alianzas no sirven para nada.

La realidad es que eso de una alianza político-militar es un camelo que ahora demuestra lo incierto del futuro. Europa ha perdido la memoria, pero, y eso es más grave, también la realidad presente. Está perdida en la corrupción moral que suponen las normas de indefensión aprobadas ante la invasión que sufre y con ello se deja penetrar como si Alejandro Magno fuese en dirección contraria, Oeste-Este. Pero este Alejandro es otra cosa.

A Trump, a Estados Unidos, la NATO le ha dejado solo. Cuando Estados Unidos ha solicitado el único y exclusivo apoyo de hacer uso de las bases militares compartidas con sus socios estos le han dado la espalda. ¿No había obligación de permitir su uso? El lenguaje político encierra trampas y trompos. En el lenguaje militar, breve, preciso y oportuno, a eso se le llama traición. Difícil de olvidar.

España fue señalada allá por el 2004  y el palote no hay quien se lo retire; el de «no fiable» o «no vuelvas a fiarte de ellos».

El que gobernó después de no levantarse al paso de la bandera estadounidense ahora no levanta cabeza.

7 y 8 Julio en Ankara se celebra la cumbre de la OTAN.

Compromiso: aumento del gasto de defensa, impulso a la industria militar y el apoyo a Ucrania. La realidad es mucho más grave: el sheriff nos abandona después de que nosotros le abandonásemos a él. No se cumplirá la ley.

Peter Hegsth, secretario de Guerra de EE.UU., ha anunciado que en unos meses se revisará la postura militar y el futuro de las bases estadounidenses centrando su atención en Asia.

¿Y en España qué? ¿Quién prestará su atención?

Las declaraciones de la ministra de Defensa: «España nunca apoyará una actuación militar que no cuente con el respaldo del derecho internacional»  y la postura del Gobierno contraria a Trump y a asumir su compromiso económico con la OTAN nos deja en muy mal lugar.

¿»Nunca apoyará… el respaldo del derecho internacional»?, dice nuestra ministra de Defensa.

Las preguntas surgen una tras otra dirigidas a ella y a quienes solo les interesan las armas, pero no los soldados.

¿Respaldo del derecho internacional cuando nos han quitado por la fuerza (de la negociación y el engaño, claro) el control del estrecho de Gibraltar? ¿Respaldo del derecho internacional para entregar Gibraltar sin apoyo parlamentario, con un acuerdo infame y hecho a espaldas de la Constitución y de los españoles?

¿Respaldo del derecho internacional para que taladren nuestra frontera en Ceuta con túneles?

¿Respaldo del derecho internacional para jugar y desjugar desde el Gobierno con la industria de Defensa sin presupuestos, pero con un apaño empresarial?

¿Respaldo del derecho internacional (¿o nacional?) para utilizar la Armada española a su antojo («Furor») o hacer uso de la Defensa sin contar con el Parlamento?

¿Respaldo del derecho internacional para no asumir los acuerdos firmados, compromiso ineludible, del gasto correspondiente acordado por «todos» (incluida España) los miembros de la OTAN?

¿Respaldo del derecho internacional para dejarnos, irresponsablemente, sin Defensa al romper con los contratos suscritos con empresas israelíes que suministraban la base de nuestra Defensa?

¿Respaldo del derecho internacional para entregar el Sáhara?

Para qué seguir. La OTAN tal y como la concebíamos ha muerto.

Aparecen otras amenazas y sobre todo otros actores.

Ya dije en otro artículo que emerge Turquía (por cierto sin ser miembro de la UE). Una OTAN Turca

Ankara apunta a Ankara, pero allí en el fondo del Mediterráneo hay una puerta hacia el este.

En la del Oeste una de las llaves la ha tirado España a profundidades inabarcables, o solo asumidas por EEUU, Reino Unido y Marruecos. España ni está ni se la espera en Gibraltar. Lo peor es que nos lo merecemos. Pudimos estar allí y asumir nuestra  responsabilidad y valor estratégico. No tuvimos valor.

El 11 de julio de 2002 unos gendarmes marroquíes ocupaban la isla Perejil. Lo de Gibraltar ahora se consuma… EE.UU. señala el estrecho de Gibraltar como posible lugar de «futuro conflicto» tras la amenaza de quitar las tropas de Morón y Rota.

Mejor ni OTAN ni NATO. Nuestra alianza tal y como estamos viendo era con la Caracas de Maduro y habrá que seguir descubriendo esos otros aliados, por nuestro sur, el que tenemos abandonado y por donde nos han penetrado… ¿Hasta dónde?

Aquí no tenemos sheriff, sino «Puto amo«. España sin Defensa ni aliados en la alianza. Es cuestión de fiabilidad.

«Lamentablemente, habrá conflictos en el futuro y, ya sea en el estrecho de Malaca, el de Gibraltar o el de Ormuz, el mundo no puede permitir que se siente el precedente de que una de las partes pueda intentar castigar a las economías mundiales con el fin de obtener ventaja sobre la otra».  Esto se le oía decir al  embajador de EE.UU. ante la ONU, Michael Waltz, y era en referencia España.

Estamos en la lista.

Por cierto ahora que se acerca la firma del Acuerdo de Gibraltar (aceptación de ceder soberanía y renunciar a la integridad territorial) por qué nadie exige al Reino Unido (miembro de la OTAN y del Consejo de Seguridad de la ONU) que saque sus armas de ese territorio español (colonia que debe entregar a España) o permita una inspección de lo que allí esconde. Simplemente para nuestra seguridad. Es todo un despropósito.  Nosotros por el sur estamos invadidos por amigos y enemigos. En Ankara nos recibirán, pero nadie nos contará nada.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez  

Blog: generaldavila.com

21 junio 2026

EL VUELO DEL REY Y LA PRINCESA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El vuelo del Rey y la Princesa

Suena a cuento de hadas. Es lo que necesitamos en esta España atribulada por la más zafia de las políticas vividas a lo largo de sus historia.

Ilusión, ética y estética en la actuación en forma y fondo, responsabilidad ante tu pueblo.

Su Alteza Real la Princesa de Asturias termina su formación militar y lo hace en la Academia General del Aire y del Espacio (San Javier. Murcia) con un vuelo de instrucción junto a Su Majestad el Rey, Su padre.

Volaron en distintos aviones, en la misma dirección, vuelos paralelos con el mismo destino: España.

Simbólico vuelo y acertado mensaje.

Nuestra Princesa es fiel reflejo  de España y de todos los españoles que como un símbolo ven crecer y formar su futuro como si fuese el de alguien de nuestra familia. Símbolo y exponente de nuestra nación.

La Princesa de Asturias ha demostrado buen hacer, con gesto abierto que trae fe y confianza en Su trabajo, esfuerzo y constancia. Disciplina y respeto a Su noble misión que no es otra que mantener la unidad y prestigio de España. Ser fiel a su historia y cumplir y hacer cumplir la Ley con la alegría y la capacidad que tiene el símbolo que es encarnado en Su persona.

La Princesa de Asturias pasa a ser la Teniente Borbón, Alférez de Navío Borbón. No ha sido un camino de rosas. Un ejemplo que ayuda a identificarse con la imagen por la que suspira la sociedad española.

Le sienta bien el uniforme que luce con honra y nobleza como exige la Corona. Ahora le espera una labor noble, delicada y muy sacrificada. Una tradición que pesa tanto como significa encarnar la historia y la exigencia de compatibilizarlo con una humildad auténtica, sin fingimiento, con virtud, justicia y honradez. Se nace y se hace, se vive y se sufre. Ser Reina será una permanente construcción, porque la monarquía, como decía Sabino Fernández Campos, «tiene el objetivo general de colocar la política en un plano de dignidad y elevación de miras que esté muy lejos de la descomposición y de la corrupción de cualquier clase».

Encarnar a todo un pueblo no permite ni fingimientos ni fantasías, o se es auténtico o no alcanzas la categoría Real. El pueblo capta con su sensibilidad los comportamientos y no permite que su bandera cambie de colores, sino que brille y flamee precisamente en los días más borrascosos y, aunque se rasge y luche contra el viento, nunca debe arriarse.

El vuelo en paralelo del Rey y la Princesa de Asturias encarna la idea de la continuidad, de la unidad y además hecho desde el uniforme, un vuelo militar, no me cabe duda que es el símbolo de la misión que la Constitución da a las Fuerzas Armadas desde su fundamento que es la unidad de España:

«Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».

Permítame Majestad y permítame Alteza que Os  muestre mi más respetuosa felicitación.

Volad, alas gloriosas de España
estrellas de un cielo radiante de sol
escribid sobre el viento la hazaña
la gloria infinita de ser español.

(Del Himno del Ejército del Aire y del Espacio por José Mª
Pemán y Ricardo Dorado).

General de División (R.)  Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

21 junio 2026

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería (R.) DEM

Blog: generaldavila.com

20 junio 2026

SOBRE JOYAS Y JOYOS. Publicado en el Diario La Región de Orense, Rafael Dávila

https://www.laregion.es/opinion/joyas-joyos_1_20260619-4321620.html

El espectáculo es desolador. Gobernados por corruptos. No son palabras fuertes, sino una realidad que nadie esperaba. No es algo coyuntural, se ha hecho estructural. El poder lo puede todo, incluso robarle a usted la libertad y la paz. El dinero, que también, nunca se lo devolverán.

A la España de prohibiciones hay que añadir la de trincones. Mientras hablan de progresismo y sostenibilidad prohíben todo para mayor gloria del amo de la viña. Menos “que te vote Txapote”. Incluso a los que nos gusta mucho la fruta debemos evitar decirlo por su alto contenido en azúcares.

Claro que existe el buen ladrón y deberíamos hacernos más comprensivos y acortar caminos para entendernos. “París bien vale una misa”, ¿lo recuerdan?

Lo de las joyas es lo más gráfico del trinque. Una horterada propia del género astracán, tan nuestro, cuyo protagonista en este caso pasará a llamarse cariñosamente Rodríguez el Collares.

Al que se lleva una joya por la cara le pondría a hacer joyos a pico y pala. Trincheras para trincones.

Al salir de la Academia Militar, y antes de hacer ningún curso, estuve destinado en un centro de instrucción de reclutas. Llegaban los soldados cada tres meses procedentes de todas las tierras de España. ¡Qué buenos soldados! Cuando empezábamos a filiarles ya les notabas en la cara y en los gestos quién iba para cabo. En cierta ocasión, al preguntarle a un grandullón, fuerte como un toro, su profesión, contestó alto y claro:

-Joyero mi teniente.

-¡Caramba! ¡Qué bonito oficio! ¿Y qué tipo de joyas haces?

-No mi teniente, no hago joyas, yo soy joyero de hacer joyos.

No, no me tomaba el pelo. Era así, joyos era lo que él hacía, un buen oficio para zapadores; sin título reconocido fue aquel muchacho uno de los mejores cabos que tuve en la compañía. El joyero hacía joyos que ahora habría que hacer en algunos jardines para ver cómo son los huesos que entierra el perro. El juez dirá si son de pollo o de buey.

En la mili se aprendía mucho. El saber popular da un gran conocimiento de la vida. Tuve un soldado de Monforte de Lemos que siempre estaba pidiendo permisos para irse a su pueblo. Debía de tener un buen patrimonio en tierras y andaba metido en juicios con su vecino por problemas de lindes. Un día regresó muy contento diciéndome que ya lo había arreglado todo y que no volvería a pedir más permisos. Después de contarme la historia del pleito le nombré cabo.

Mi querido soldadito, durante el desarrollo de la causa, consultó con su abogado la posibilidad de enviarle un jamón y buen vino al señor juez para conseguir una resolución satisfactoria. El abogado le dijo que ni se le ocurriese, ya que el magistrado era muy recto y que iba a ser contraproducente. El juicio se enredó y todos lo daban por perdido, incluso el abogado se retiró del caso.

Pasado el tiempo se encontraron soldado y abogado, que le preguntó por el resultado del juicio. Su sorpresa fue grande al enterase que lo había ganado.

– Pero hombre, ¿cómo conseguiste ganarlo?

– Pues muy fácil, hice caso de su consejo y le envié el jamón y el vino al juez, pero en nombre de la parte contraria.

Hay buenos ladrones. Muy buenos. Como jueces.

Así que al césar lo que es del césar… y que sea lo que diga el juez. No es necesario que le manden un jamón.

Rafael Dávila Publicado el día 18 junio en el diario de Orense La Región

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JAMÁS. NUNCA. NUNCA JAMÁS Rafael Dávila Álvarez

Hasta el juego de palabras estaba preparado. La locución adverbial «nunca jamás» es muy adecuda para Peter Pan y Campanilla. Un mundo donde los niños no crecen y las responsabilidades adultas no existen. Ahora se usa mucho eso de «bien tirado». Saben que hablo de la DGGC en su comparecencia ante los representantes de todos nosotros. Claro que «Jamás» y «Nunca» así, como punto y seguido, es pretender no sufrir el síndrome de Peter Pan. Pues no se logró.

Director General es un gran cargo. Suena fuerte ser director y a la vez general. Siempre he criticado ese empleo, cargo, o lo que sea, en la milicia. Aquí se es general o soldado, pero director si acaso de la música. Director general para un general es muy peligroso porque te conviertes más en director que en general y coges la corbata (también se habló de la corbata) y la cambias por las botas de tres hebillas (así se llamaban en el paleolítico de la milicia). Alguno dirá que es lo misno dirigir que mandar, pero no, aunque haya muchos directores generales que pretenden quitarse lo de director y vestirían de uniforme y otros que les pasa todo lo contrario. En cierta ocasión le dije a un ministro (a) de Defensa que su misión era dirigir pero no mandar. Se empeñaba en que lo suyo era mandar en las tropas. Que los soldados eran suyos, su familia y esas cosas. Pues no, son de todos los españoles y entonces sí, pero no por ser ministro(a) o director general. Cada cosa tiene su aquél, que no es que sea una mejor que la otra, pero lo de la milicia es mandar más que dirigir. Porque aquí ‹‹Más quiere llevar el soldado los ojos en las espaldas de su Capitán que tener los ojos de su capitán a sus espaldas…››.

Muchos ordenan, otros dirigen, pero no mandan. Mandar es algo más complejo que dirigir, porque requiere conocimientos, estudio, capacidad de análisis y de decisión. Son esas viejas virtudes del honor, austeridad, sacrificio, abnegación, camaraderia, valor…, las que arrastran y convierten al que manda en líder.

Entre uniformados no se admite decir las cosas a medias, a trozos, palabras inentendibles, jugar con la palabra. ¿Mentir?

El honor, el valor y la honra se ejercitan sin mentarlos y se reconocen por las obras y no por los enunciados. Hay ocasiones en las que un gesto puede cambiar una situación.

Conocen ustedes la ley Campoamor: «Y es que en el mundo traidor / nada hay verdad ni mentira: / todo es según el color / del cristal con que se mira».

El cristal de la compareciencia de la DGGC era algo parecido a lo que el poeta nos quiso transmitir. Dependencia. La voz de su amo. Subjetividad. ¿Mentir?

«La mentira aniquila la dignidad de la persona: cuando la persona no cree ella misma lo que dice a otro, esa persona tiene menos valor que una cosa…».

Ser nadie, menos que una cosa. Sentirse herido porque todo esto es nada. Hablar al pueblo y decir mentira es peor que nada. Lo remató José Hierro. Solo un verso:

…después de tanto todo para nada

«¡Malditos sean los que ponen por encima del amor la verdad criminal de la delación! ¡Malditas sean las bestias que dicen siempre la verdad! ¡Malditos, los que nunca han mentido!».

Descubrí a Vladimir Jankélévitch gracias a mi maestro y amigo Gabriel Albiac. Es un regalo que no te hacen todos los días. No busquen la traducción de su Tratado de las virtudes. Entiendo que todavía no hay editor que haya encontrado interés. Una pena. El refugio de los libros es la única barricada para estos tiempos.

«La mentira por amor es la mayor de las verdades». ¿Por amor?

¿Será este de ahora el caso, o será por temor o interés? Será cobardía.

Aniquilar la libertad pública, ya sea por la fuerza, ya por la astucia, es la peor de las mentiras.

La palabra en una de las peores armas, la peor quizá, pero antes se pilla a un mentiroso que a un cojo.

Para terminar les pido que hagan un juego.

La paradoja de Epiménides.

Supongan que su interlocutor le dice de entrada: Yo miento.

Estamos ante un problena insalvable.

El que aquí tenemos ahora, hoy, delante del pueblo o de sus representantes.

Todo para nada.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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18 junio 2026

ORMUZ: ESTRATEGIA Y FUTURO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En breve nadie recordará Ormuz. A medio plazo (una  o dos décadas) hablaremos de ello como ahora de Queronea.

Quedarán frases soldadas sobre las tierras que calienta el Sol ardiente iraní que nos recordarán que allí yace el fósil de la guerra.

«Persia será para el que tenga el valor de atacarla«.

Alejandro Magno supo ver más allá de su época y se atrevió. Murió joven, pero puso en alerta al conjunto: «Una victoria no debe permitir tener pensamientos altivos, ni abrir libremente alas al regocijo». Hay que saber respetar al vencido y dosificar la victoria.

Hay victoria de los EE.UU con Trump al mando, pero correrá una gran mayoría como jabalíes heridos culpando a Trump de haber lanzado la flecha y además perder la batalla y todas las guerras. Pero la realidad es que hay un esperanzadora firma hacia la paz que se plasmará este próximo viernes. Trump no es ese loco que da dinero al enemigo para que se arme nuclearmente ni el que se retira de un campo de batalla con el rabo entre las piernas; tampoco el que pone una vela a un dios y otra a esos nuevos diablos que venden profecías en forma de normativas incendiarias. Tampoco es Trump el que permite que su nación sea ninguneada comprometiendo su futuro y relegándola detrás de regímenes muy alejados de las democracias occidentales. Quisieran vencerlo, pero no es fácil doblegar a quien tiene las ideas firmes en defensa de su patria.

Cuánta razón tienen los que dicen que el mayor triunfo del diablo es lograr que pensemos que no existe. Ahora va vestido de bondadoso estratega de la defensa de una paz armada, sostenible y mejor nuclear.

Trump está en el camino de los vencedores. No conoce la retirada bajo presión ni esconde sus pecados. Es mortal y los tiene. Lo que no le hace peor que otros que amagan, ponen todo patas arriba y luego abandonan.

Conviene saber la diferencia entre «Acuerdo», «Armisticio», «Tregua» o «Alto el fuego» para entender lo que este viernes firmarán Estados Unidos e Irán: «Memorándum de entendimiento«.

Una tregua es un cese temporal de las hostilidades, generalmente acordado para un periodo limitado o en un área geográfica específica. El armisticio detiene la guerra, pero no trae consigo ningún acuerdo de paz. El «alto el fuego» es una suspensión momentánea de las acciones militares.

Un acuerdo de paz es la base para alcanzar la paz duradera y constituye un compromiso político firme, exige recursos, respaldo internacional y una firme voluntad de entendimiento. El proceso hasta llegar al punto final es delicado y pueden romperse las negociaciones en cualquier momento. De ahí la necesidad de una firme voluntad de paz.

El memorándum de entendimiento al que se ha llegado, después de esfuerzos desconocidos y cesiones dolorosas, recoge aquellos puntos a tratar y con los que hay que negociar para llegar a una comprensión antes de la redacción final que lo convierta en un verdadero acuerdo. Ahora comienza ese proceso que es el camino tortuoso de las concesiones, las cesiones y la diplomacia sin más armas que la voluntad y la nobleza de espíritu.

Se trata de llegar a un consenso después de una negociación que abarque varios aspectos del conflicto tales como el desarme nuclear, el comercio, control del estrecho y múltiples variables del enfrentamiento y sus consecuencias posteriores.

Durante sesenta días habrá una dura negociación, pero el primer paso para la paz está dado y su prueba más palpable será la apertura total y sin restricciones del estrecho de Ormuz.

El proceso ha sido largo y tortuoso. No olvidemos su orígen: los ataques del 7 de octubre, cuando Hamás (impulsado por Irán) asesinó a más de 1.200 hombres, mujeres y niños inocentes, incluyendo a 46 estadounidenses, en el ataque terrorista más despiadado de la historia de Israel. Además de estos asesinatos, Hamás tomó a 254 rehenes, entre ellos 12 estadounidenses.

Después de firmar la paz de Gaza, Hezbolá (servidor de Irán), que ocupa militarmente el sur de Líbano a pesar del despliegue de los cascos azules de ONU, continuó con la guerra abierta contra Israel.

No es fiable quien no admite que su pueblo hable y solo entiende que sea él el único interlocutor válido. La diferencia de quien depende de la voz de su pueblo del que depende de su dictadora autoridad es muy importante en estrategia bélica. A uno le  puede hacer vencedor una guerra, pero derrotarle el voto; a los dictadores solo les vencen las armas. No conocen otro final. El peligro de enfrentarse o negociar con una teocracia es evidente.

Un mundo difícil donde los poderosos buscan situarse en zona de dominio porque la transición hacia las nuevas energías va a ser lenta, dura, bélica e incierta. Estratégicamente no hay tiempo para entretenerse con diatribas, códigos de conducta y diplomacias vacías, todo aquello que originó la II Guerra Mundial y la posterior Guerra Fría. Es el momento de dejar clara la partida y ver quienes son los jugadores. Irán pretendía la bomba atómica para colocarse en prioridad en la zona de Oriente Medio. Eso es algo  que conocen todos los que se dedican a analizar la situación estratégica. Los Acuerdos de Abraham, un pacto histórico encabezado por Estados Unidos en septiembre de 2020 para normalizar las relaciones diplomáticas, comerciales y de seguridad entre el Estado de Israel y cuatro países árabes: Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán y Marruecos, hicieron mella en Irán que esperó el momento para, violentamente, acabar con aquel acuerdo mientras aceleraba el proceso de enriquecimiento del uranio para ejercer su poder con el arma atómica.

Irán fue un enemigo occidental desde la caída del Sha en 1979. También lo es del mundo árabe.

Al panorama en su conjunto hay que añadirle otros ingredientes como la caída del régimen sirio de Ásad en diciembre de 2024 o el enfrentamineto en mayo de 2025 entre India y Pakistán frenado por la intermediación de  Estados Unidos.

La guerra de Ucrania caminaba hacia su final, pero un paso adelante dos atrás.

Esta era la situación global cuando en junio de 2025 estalló la conocida como «Guerra de los Doce Días«, un ataque masivo por sorpresa de Israel contra Irán, con el nombre en clave de «Operación León Ascendente» para impedir el avance del programa nuclear iraní. En este primer ataque, Israel acabó con la cúpula militar del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria así como con varios científicos del plan nuclear. Irán contestó con  la «Operación Verdadera Promesa«, contra Israel y el 22 de junio Estados Unidos lanzó sus propio ataque contra Irán bombardeando tres de sus instalaciones nucleares a lo que respondió Irán atacando la mayor base estadunidense en la zona (Base aérea de Al Udeidi en Catar).

El 23 de junio de 2025 Trump anunciaba un alto el fuego. Era un periodo para armarse antes de seguir debilitando a Irán. Las espadas estaban en alto e Irán no daba signos de debilidad. La esperanza de que sus habitantes se lanzasen a la calle pidiendo un cambio se desvanecieron y todo quedó oculto bajo la represión irani que tapó sus acciones sin internet ni comunicación alguna.

En agosto de 2025 se celebró una cumbre de gran importancia entre Putin y Trump. La conocida reunión Putin-Trump en Alaska entre los dos mandatarios nunca puede ser olvidada, aunque no sabemos, pero intuimos lo tratado.

Luego llegaría lo de Groenlandia.

El 3 de enero de 2026 Estados Unidos lanzó la operación «Resolución Absoluta» una incursión militar en Venezuela donde fueron capturados Nicolás Maduro y su esposa trasladados a Nueva York para enfrentarse a imputaciones de narcoterrorismo y tráfico de drogas.

El 28 de febrero de 2026 Estados Unidos junto a Israel lanzaron por sorpresa  una serie de bombardeos aéreos sobre Irán. Irán lanzó misiles y drones contra Israel y las bases militares estadounidenses en la zona. Resultó muerto Alí Jamenéi y altos mandos extendiéndose la guerra a Líbano entre Hezbolá e Israel. Mojtaba Jamenei, hijo de líder muerto, fue nombrado su sucesor el 8 de marzo y aún nadie le ha visto ni escuchado.

Irán utilizó su arma más letal: el cierre del estrecho de Ormuz.

El 12 de abril el presidente Trump, después del fracaso de las conversaciones en Islamabad entre Irán y Estados Unidos, contestó con el bloqueo naval estadounidense sobre el estrecho de Ormuz. Quedaban cerradas las dos puertas del estrecho provocando el hundimiento absoluto de la economía iraní y la alerta mundial por la escasez de petróleo.

La complejidad de la situación no necesita muchas más explicaciones.

Trump logró algo estratégicamente muy valioso: dividir al enemigo. Que dentro de Irán las posturas entre unos y otros se hiciesen irreconciliables. La Guardia Militar Revolucionaria se hizo con el poder ante la impotencia del líder espiritual y los moderados ministros de exteriores y presidente del Parlamento tuvieron que luchar hasta admitir la realidad que no era otra que comprobar que se había llegado al crac más absoluto y por tanto era necesario llegar a un acuerdo. En estos momentos nadie sabe el poder que sigue teniendo la Guardia Revolucionaria y el valor de su palabra para llegar y respetar  un acuerdo que se presenta difícil y tedioso porque en él la GR pretende dar la imagen de vencedores.

Hubo entre Trump y el Pentágono varios planeamientos de actuación desde lo militar a lo diplomático. Estados Unidos barajó muchas hipóteis y se prepararon las más probables y las más peligrosas. Repito, desde lo militar a lo diplomático.

Se insistió preferentemente en la negociación, pero el cierre del estrecho modificó los planteamientos. La Guardia Revolucionaria se hizo con el poder a pesar de la victoria militar estadounidense y la destrucción en más del 80% de su capacidad militar y misilística. El planeamiento militar de Estados Unidos se centró en la angostura del estrecho y en las instalaciones militares en su islas como Queshn. Estaba prevista y a punto cuando se intercambiaron a través de Pakistán informaciones que hablaban de una posible negociación. Se paralizó la acción militar no sin alguna opinión en contra de altos consejeros militares del Pentágono.
En algún momento se pensó en una retirada parcial de EEUU mientras Irán aceptase abrir el estrecho de Ormuz sin condiciones lo que podría ser una victoria vendible por Trump alegando que habría derrotado a Irán apoyándose en haber acabado con sus Ejércitos del Aire y Marina de Guerra, eliminado su capacidad de enriquecer uranio y fabricar arma nuclear y haber cambiado el Régimen ya que había eliminado a todos los dirigentes de la cúpula del Gobierno anterior.
Al final el tiempo se fue echando encima y la escasa reacción popular interna, la proximidad de las elecciones de medio término y sobre todo la intervención de Xi Jimping ha llevado a la negociación con grandes posibilidaes de éxito.

A día de hoy Ormuz y Malaca no pueden estar cerrados, y no porque Oriente Medio lo diga, sino porque China así lo ordena de acuerdo con Trump.

Las estrategias se confunden. A lo largo de los tiempos los lugares que abastecen de productos para producir energía son lugares de guerra.

Como decía al comienzo Ormuz será temporal. Los estrechos cambiarán de importancia que será sustituida por diferentes  energías y formas  de distribución. ¿Cuánto tiempo seguirán siendo los combustibles fósiles los protagonistas?

Llevan años hablando de su final. El Acuerdo de París (Diciembre 2015) marcó un objetivo que venía a asegurar cero emisiones netas al año para 2050. Fue ratificado en el Acuerdo de Dubai firmado por 198 países.

Las guerras aceleran el proceso. Pero el camino es lento y bélico.

La de Ucrania  tiene mucho que ver con la energía. Europa dependía de Rusia hasta que Putin ordenó la invasión.

Sin energía no hay autonomía estratégica. La guerra en Irán con el cierre del estrecho de Ormuz le supone a Europa un gasto de 500 millones de euros diarios, por un conflicto en el que no participa. Necesita acelerar la renovación energética con urgencia y buscar la forma de lograr la total soberanía estratégica. La diversificación de fuentes de energía, rutas y la flexibilidad es el futuro para la no dependencia y por tanto de una mayor soberanía. La apuesta es por las renovables, biocombustibles y el hidrógeno verde. Alemania, Europa en general, se vio afectada con la guerra de Ucrania y ya se ha puesto en marcha con la construcción de un hidroducto de 9.000 kilómteros. En España hay un proyecto para la construcción de otro de 2.600 kilómetros.

Los oleoductos y gaseoductos han empezado a quedar anticuados, incluso alguno no llegó ni a estrenarse (Nord Strean 2).

La demanda de energía hoy es mayor que nunca y alcanzará cifras inabor­dables. Ya no son palabras, todos se han puesto a trabajar. Afecta a la seguridad y al poder estratégico del futuro.

Entre una y dos décadas, el petróleo será historia. Pero donde hay petróleo hay más cosas, también productoras de energía.

Uno de los mayores afectados por la guerra de Irán ha sido China. Lleva tiempo buscando su autonomía estratégica y por ello ha hecho la mayor apuesta entre todas las naciones por dominar las variadas  alternativas energéticas siendo ahora dominante en el mercado eléctrico y la posesión y transformación de los minerales raros. Lenta, segura y conocedora del futuro.

Mientras llega ese futuro, está en juego tomar posiciones para no quedarse descolgado. El mundo será otro, pero los actores serán los mismos.

El camino hacia las nuevas energías está en marcha. Las guerras  actuales responden a ello. Vendrán otras que ahora duermen en África. Groenlandia está en la lista. En Oriente Medio hay una auténtica lucha por el  poder que busca su sitio en ese nuevo futuro. Las diferencias son casi insalvables.

«Se me ocurrió una vez pensar cuántas democracias habían sido derrocadas por los que prefieren ser gobernados de alguna otra forma que la democrática…» (Así empieza la Ciropedia de Jenofonte. No ha terminado).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

17 junio 2026

LEÓN XIV TEJIENDO REDES CON EL DEPORTE. Coronel de Caballería®Ángel Cerdido Peñalver.

Durante la primera etapa de su visita a España, el domingo siete de junio vimos un magnífico espectáculo de concordia en el Movistar Arena de Madrid, sintonía plena entre el Pontífice y los mundos de la cultura, entre los que se encontraba el deporte.

Nuestra Teresa Perales fue, junto a Carolina Marín, una de las dos mujeres que representaron lo mejor de nuestro deporte. Ambas simbolizaron la perseverancia y resiliencia dentro y fuera de la competición.

Competir es crecer con el otro, nunca contra el otro dijeron.

Cada cuatro años o una Olimpiada (ya que era unidad de tiempo), en el plenilunio de agosto, los más distantes lugares del imperio helénico: Asia Menor, Silicua, Cirenaica…; las más alejadas colonias, y  los pequeños pueblos griegos, siempre en guerra unos con otros, se citaban en Olimpia  aprovechando la tregua  de esos días y  olvidaban  sus rencillas. La «tregua o paz olímpica», comenzaba siete días antes de la apertura de los Juegos y finalizaba el séptimo día a partir de su finalización.

Pero no siempre fue así, y sino veamos por encima la historia de las olimpiadas.

Paralelamente con los Juegos de Sainnt-Louis 1904, III Olimpíada, se celebraron unas competiciones entre atletas de distintas razas, llamados «Anthropogical day», reservados a deportistas no blancos, vulnerando uno de los principios del espíritu olímpico, cual es la no discriminación racial. Participaron en ellos negros, filipinos, chinos, indios, sioux, patagones, pygmeos, turcos y sirios, y merecieron la repulsa del Comité Olímpico Internacional.

De  los Juegos de Londres 1908, IV Olimpiada, nos llegó la frase histórica que sintetiza el ideal olímpico, fue el arzobispo de Pennsylvania quien, en el oficio religioso que preludió a los Juegos, pronunció en la catedral de San Pablo, la conocida frase de «Lo importante no es vencer, sino participar».

Los Juegos de Berlín 1936, XI Olimpíada, fueron todo un éxito a pesar de las campañas que anunciaban lo peor, habida cuenta de la política racista que el régimen de Hitler había impuesto en Alemania. El triunfo del espíritu olímpico sobre la política, y las discriminaciones raciales o religiosas, fue rotundo, pero de triste recuerdo para los españoles, pues cada vez que se llamaba por los altavoces del estadio a uno de los nuestros para alinearse en la línea de salida, con sus ausencias, se actualizaba, en las gradas llenas de espectadores el drama que comenzaba a vivir nuestro país.

En los Juegos de la XVII Olimpiada de la era moderna, Roma en  1960 supo reunir a toda la juventud sana del mundo. Fue aquí donde el Comité Olímpico encontró la fórmula feliz no lograda por políticos ni diplomáticos. Todos los deportistas alemanes  se encuadraron en un mismo equipo bajo la misma bandera, blanca con los aros olímpicos. El problema de los himnos fue solucionado con la «Oda a la alegría» de Beethoven. La víspera de la inauguración, el Papa recibió en la Plaza de San Pedro a los deportistas de los 83 naciones participantes. Sus palabras, que todavía resuenan, tuvieron una grandeza e intensidad realmente extraordinarias. Empezó diciendo que el pórtico de Bernini con sus dos inmensos brazos  les acogía, y acabó pidiendo…«Que la prisa por alcanzar la meta terrena, no les hiciera perder de vista el camino de la salud eterna».

En 1968, se despejaría en Méjico la gran incógnita de la primera Olimpíada de habla hispana, pero  el hecho que dio una intensidad dramática a esos Juegos, fue la manifestación de algunos atletas norteamericanos en las pruebas de atletismo, afectos al «black power», en las ceremonias de concesión de medallas, mientras se interpretaba el himno y se izaban las banderas, levantaban el puño derecho enguantado en negro y con la cabeza cubierta con una boina también negra, para manifestar sus ideas políticas opuestas al gobierno de su país.

Para terminar en 1972, la perfecta organización alemana en Munich sede de los juegos de la XX Olimpíada, no pudo evitar que un comando palestino del grupo terrorista Septiembre Negro (fracción de la Organización para la Liberación de Palestina, liderada entonces por Yasir Arafat) irrumpiera en la villa olímpica y emprendiera una masacre que acabó con once atletas israelíes, tres palestinos y un policía alemán muertos.

Todos estos casos son realmente el reverso de las medallas, pues el deporte es uno de los mejores instrumentos de paz y comprensión que siempre ha cubierto con su llamada a toda la humanidad. En el deporte, tan importante como la práctica, es tener un enfoque deportivo de la vida y, como hemos visto, es capaz de acompañar al hombre en la historia creando cultura, donde unas veces se gana y se aprende, otras se pierde y… también se aprende.

León XIV, como deportista que es, los martes que puede y le dejan, se desplaza a Castel Gandolfo para montar a su caballo Saleroso por los jardines vaticanos, hacer unos largos en la piscina o jugar al tenis con su secretario personal peruano.

Por todo esto, el pasado día 9 en el Bernabeu de forma espontánea le dijo al cardenal arzobispo de Madrid al acabar una de la actuaciones en la fiesta de las parroquias:«Hoy la Iglesia de Madrid ha marcado un golazo para siempre»

Según sus palabras, el Papa es de todos los equipos de futbol del mundo, pero Robert Francis Prevost es del Real Madrid.

¡Como no te voy a querer!

¡Hala Madrid!… y nada más.

Zaragoza 14 junio 2026

Blog: generaldavila.com

 

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería (R.) DEM