EL SOL AMANECE CON LA ESPADA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Es el nombre con el que se ha inaugurado en el Museo Militar del Alcázar de Toledo una exposición que versa sobre el <<Centenario del Estado y del Ejército de Letonia>>.

Mucho les costó la libertad y no es cosa de bajar la guardia.

La OTAN despliega un importante contingente militar desde hace más de dos años frente a la frontera Rusa en territorios de Estonia, Lituania, Polonia y Letonia. La operación denominada  Enhanced Forward Presence (Presencia Avanzada Reforzada) tiene carácter preventivo, disuasorio, algo difícil de establecer y que puede en cualquier momento cruzar sus límites. Todo empezó en Crimea. Misión cumplida, objetivo conseguido, contra el que se establece la presencia avanzada; reforzada. No habrá paso atrás para Rusia por mucha defensa, ahora, que establezcamos. Esto no es un juego. Saben preparar y hacer la guerra. Cuándo y dónde. Crimea ha sido una victoria fácil, sin oposición  a sus armas.

España despliega en Letonia, hombres y material pesado. Un despliegue de guerra sin precedentes. Desde aquí no dirigimos nuestra mirada hacia aquel lugar tan lejano y si lo hacemos es para interrogarnos: ¿Qué hacemos allí, tan lejos?

Puede que la contestación esté en el nombre de la exposición inaugurada en el Alcázar toledano: El sol amanece con la espada. Poco hay que explicar. El vicepresidente de Letonia y ministro de Defensa sabe cuál es la misión de este despliegue: <<Proteger su integridad territorial frente a una posible agresión militar rusa>>. Cuando se está tan cerca del enemigo no puede andarse con eufemismos que distorsionan la realidad y no favorecen el relato de la verdad. Favorecen al enemigo, experto en esta nueva guerra del relato.

<<Hay una gran asimetría en la región: con un gran poderío militar de Rusia, cuyas fuerzas armadas frecuentemente se adiestran de modo ofensivo, y una pequeña capacidad militar en nuestro lado>>, dice con rotundidad el ministro de Defensa, para continuar con un lenguaje, real, de guerra: <<No, no tememos una invasión. No pedimos a los soldados españoles morir por Letonia; eso lo harían los soldados letones. Estamos listos para luchar y estamos listos para morir por nuestro país. Lo importante es que, como aliados, demos una clara señal a cualquiera que nos desafíe>>. Un lenguaje de guerra; sin ambages. Que no deja de ser político, usado cuando las circunstancias lo requieren. Cuando está amenazada la integridad territorial. Y hoy esa amenaza no llega solo con los despliegues militares. Se despliega el ruido mediático, la propaganda, la política bastarda, de intereses oscuros, del poder y del dinero.

No. El sol no amanece con la espada. Suelen brillar otras cosas más prosaicas y que a la larga hacen más daño y generan más víctimas que la espada.

Mucho nos cuesta la libertad. La integridad territorial de una nación forma parte de ella. Y por ella dan la vida sus soldados como nos recuerda el ministro de Defensa de una nación amenazada en su integridad territorial.

Distintos idiomas, pero una causa común de defensa: la integridad territorial.

La guerra no deja de ser un lenguaje de la política. Para evitarla se despliega. No siempre da resultado, pero al menos se hace algo preventorio. Lo malo es cuando te invaden porque has dejado la puerta abierta.

Y el vigilante les da paso.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez 

Blog: generaldavila.com

16 septiembre 2019

LA GOTA FRÍA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Siempre son los mismos. Militares, guardias civiles, médicos, sanitarios, policías, bomberos, protección civil, voluntarios, anónimos todos, cumplidores de su deber, en silencio, en condiciones extremas. Salvan vidas y dan fuerza para creer en el ser humano que despojado de inservibles libreas de poder se enfrenta a la desnuda realidad de su insignificancia. Un fenómeno natural imprevisto, casi desconocido, nos lleva a la terrible realidad de lo efímero que puede ser todo; que lo es.

Todo perdido. Años de recuerdos, de sacrificios, el futuro nuestro, y de los nuestros, perdido en una jugada a la que no habíamos sido invitados. Se impone la realidad. Es la naturaleza, su poder, imposible de predecir y frenar, nos dicen como pretexto. Volverá a suceder y será lo mismo. Nada es nuevo. Ni siquiera lo que viene ahora. Luchas contra los seguros, indemnizaciones, declaraciones de intenciones, palabras sin acciones. Volverá a ocurrir.

El vuelo de un helicóptero esta vez no es para un rescate ni para una ayuda urgente. Es un presidente rodeado de desconocedores del fenómeno que vuelan los aires de la tragedia en propagandista acción sin sentido; sin sentido. Porque volverá a ocurrir sin que se haya puesto un mínimo de coherencia de lo que prever se puede. No es la primera vez, se repetirá, serán los mismos ríos y ciudades, ya conocidos. De aquí a entonces nadie hará nada, sino volar en helicóptero.

A pesar de la tragedia destaca la grandeza. En momentos como este hay que destacar sobre todo, por encima de todo, el carácter de los españoles, su sentido del deber, solidaridad y entrega a los demás, y en eso no hay diferencias, son todos. Militares, guardias civiles, policías, personal sanitario, bomberos, protección civil, voluntarios, vecinos, dan una lección de grandeza por encima de cualquier otro vuelo que pretenda destacar.

Se requieren soluciones. Las hay.

Hoy tengo un especial recuerdo para Almería donde dejé parte mía desde que estuve allí mandando la Legión. Han sufrido las consecuencias de estas devastadoras tormentas. Los legionarios han estado al lado de los almerienses como no podía ser de otra manera. Siempre lo están.

En el recuerdo me vienen los versos de un poeta árabe almeriense anónimo del siglo XI.

LA ALBAHACA

¡Déjame de ríos, de barcos

y de paseos por Santiponce!

La mata de albahaca que hay en mi casa

Es para mí más preciosa que el paraíso.

Es esa mata de albahaca perdida lo que realmente duele. Es lo único que hay que resucitar.

Se hará. La plantará una mano anónima; como va ocurriendo día tras día.

Eso no se ve desde un helicóptero.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

15 septiembre 2019

LOS VERSOS DEL CORONEL Félix Torres Murillo Coronel de Infantería DEM. (r)

“Oh peñascosa pesadumbre, gloria de España y luz de sus ciudades…” escribe Cervantes refiriéndose a Toledo en Los trabajos de Persiles y Segismunda.Ya veis; una definición ajustada, tan rotundamente elogiosa y a la vez tan desconcertante. Grande era la vinculación y el afecto y admiración que Cervantes tuvo por Toledo; muchas veces pasó por esta ciudad, aquí incluso tuvo casa, varias de sus obras “menores” aquí las situó, y uno de los capítulos del Quijote, el noveno, lo desarrolla en el Alcaná toledano, prácticamente en Las Cuatro Calles de hoy, que son cinco en realidad; pero de todo esto ya tendremos ocasión de hablar.

 Y en lo que hoy nos ocupa, volvamos a lo de “peñascosa pesadumbre”, expresión profundamente sonora y un tantoenigmática; porque lo primero está claro, sólo hay que ver cualquier vista de Toledo como ésta que he tomado de Internet, pero, ¿y lo segundo?: creo que hay que vivir en Toledo, conocer a su gente, su idiosincrasia, su historia…para tratar de entender su significado. En mi soneto me he atrevido a entreverlo.

Este precioso azulejo talaverano cuya foto acabo de tomar está incrustado en las venerables paredes del patio de armas de la Puerta Nueva de Bisagra, principal acceso a la urbe toledana; fue un reconocimiento de Toledo a Cervantes, agradecido por tal definición y por tantos otros motivos, que cobran su máximo valor por venir de quien venía.

 Mas, ¡ay!, qué pensarían si les dijera que, según alguien me ha contado,el alcalaíno en uno más de sus acostumbrados quiebros nos deja un tanto desconcertados…, porque la frase no es suya; al menos lo de “peñascosa pesadumbre”, que otro autor, toledano, ya lo refiere en un contexto y lugar geográfico totalmente distintos. Pero no nos desfondemos; en la época no se veía mal en absoluto que unos autores tomaran prestadas a otros, palabras, pasajes e incluso argumentos: esto daba lustre tato al prestador como al deudor; al uno porque aumentaba su fama al considerar que otros valoraban su obra, y a éstos porque así demostraban su erudición y conocimientos; lo del copyright vino después, ¡pero para lo que nos vale…!

 No sé si nos estamos perdiendo en las disquisiciones, pero es que Cervantes es mucho Cervantes y da para mucho. Seguro, que sobre algunas de sus cosas, como ya dije, volveremos.

 ¡Ah!, que no se me olvide: en el soneto tomen, por favor la palabra progreso, tan desvirtuada últimamente, en cualquiera de las acepciones del DRAE:

  1. m. Acción de ir hacia delante.
  2. m. Avance, adelanto, perfeccionamiento.

Gracias.

1.-PROLEGÓMENOS

ESPERANZA (3)

(Soneto)

 Te veo, “peñascosapesadumbre”,

desde el Valle, allá en la orilla opuesta,

composición para un pintor perfecta,

buscando en ti la fama que lo encumbre.

 

De dignidad modelo y reciedumbre,

ganó tu poderío un día la apuesta,

manteniendo en el tiempo la que es ésta,

tu manera de ser, tu mansedumbre

 

que te llevara en parte de tu Historia

a encerrarte en tu adentro, ensimismada;

de tus tiempos, nostálgica, de gloria.

 

Y que ahora, briosa, esperanzada,

del progreso, por no perder la noria,

trabajas con afán, ilusionada.

(Continuará, D. m.)

MI REFLEXIÓN SOBRE VIVIR SENCILLAMENTE… Y ENVEJECER Pedro Motas

¿Qué se requiere para llegar a ser feliz? No mucho. En realidad, nada que no esté ahí desde hace muchísimo tiempo: Dios, un alma y un instante. Los tres están siempre ahí. El simple hecho de existir es una maravilla; vivir, sencillamente, es bueno. Únicamente esas tres cosas son decisivas para una vida con sentido, y no se requiere nada más.

Mas, tres cosas bastan para que la vida se logre como es debido: dejar las preocupaciones, sintonizar con uno mismo y vivir sencillamente. Estos principios o actitudes ante la vida son inseparables y se condicionan mutuamente.

Para sintonizar conmigo mismo debo dejar las preocupaciones, pues éstas tienen la rara virtud de atormentarme. Amenazan con desgarrarme. Me impiden llegar a ser uno conmigo mismo. Por eso debo deshacerme de ellas, alejarlas de mí. Sintonía y sentido tienen la misma raíz. Se trata de lo uno y simple, del sonido uno que suena sencillamente, y del arte de hacer que muchos tonos se conviertan en uno solo. Quien unifica en sí los muchos tonos en un único sonido se ha vuelto sencillo: se ha hecho finalmente uno con el sonido originario. Y a partir de ese ser uno vive sencillamente, como uno y como una persona sencilla que se ha hecho en sí misma clara, íntegra y transparente a causa de lo uno.

Quien vive sencillamente, sin segundas intenciones, es un bien para las personas que conviven o se encuentran con él. No tiene que hacer gran cosa por los demás, ni siquiera en situaciones verdaderamente difíciles. Simplemente, está ahí, junto a quien necesita su presencia. Es alguien que, sencillamente, aguanta junto a él, sin palabras, sin interpretaciones con frases hechas, sean las que sean. Se limita a estar ahí. Quien se encuentra desesperado sólo quiere tener a alguien que se limite simplemente a estar ahí, sin decir nada, sin dar explicaciones, sin presionar con falsas expectativas de que el mal y la tristeza han de mitigarse necesariamente.

Quien se limita a estar ahí, sin intereses personales de ningún tipo, es también un bien para la creación. Está en sintonía con ella. No la utiliza para sí, no la explota. Sencillamente, es, con la creación y en ella. En su calidad de parte de la creación, florece con esa persona única e irrepetible. Se convierte en bien para su entorno.

Quien vive sencillamente no está desgarrado. Está sano y entero. Vive con todo cuanto es. Vive plenamente. Está totalmente en sí. No está determinado por el mundo. Se pertenece a sí mismo. El mundo no tiene poder sobre él. La palabra parecido tiene como términos derivados cercano, cómodo y placentero. En el ámbito del cercano me siento cómodo y protegido. Para mí, la frase vivir sencillamente significa: vivo completamente en el momento presente. Esto me libera del poder del mundo, del poder de las pasiones e instintos, del poder del afán desmedido de reconocimiento y éxito. Esta vida sencilla tiene lugar en el cercado, en la protección de Dios. Allí se está cómodo. Allí me siento en casa.

Descansar significa cesar en el trabajo. Este descanso me libera del impulso de tener que hacer algo. Puedo disfrutar del hecho mismo de estar ahí. Me limito, sencillamente, a estar ahí. Cuando vivimos sencillamente, tenemos parte en el descanso divino, libres de toda preocupación, en sintonía con nosotros mismos y con el momento presente. Así, dejar las preocupaciones nos conducirá a una vida en armonía con nosotros mismos, al sencillamente, vivir. Nuestro corazón ansía este descanso, esta satisfacción interior. ¿Y qué otra cosa significa, en el fondo, la felicidad, sino este descanso del corazón?

“Incluso una puerta pesada no tiene necesidad más que de una pequeña llave”. La frase indica que algunas palabras son como una llave que abre algo en nuestra alma. Despejan un espacio de libertad. Vivir, sencillamente, satisfacción y claridad: he ahí un camino hacia la armonía interior que nos vivifica. Deja todas tus preocupaciones y para de dar vueltas entorno a ti mismo. Entonces el mundo entero te pertenece. Todo se convierte en un regalo. Y la vida pasa a ser un lugar para el agradecimiento, para la felicidad…

Conocer la manera de envejecer es la máxima sapiencia y uno de los capítulos más difíciles del arte de vivir. El otoño es símbolo de la edad madura y sus colores son más suaves y variados que en el resto del año. Es una enseñanza que nos imparte la naturaleza: envejece de manera saludable el que se hace más suave no solo en sus juicios, sino en la totalidad de su ser.

Envejecer no es una cosa estática, es un movimiento. El hecho de ser mayor en edad significa que ya no tiene que rendir más, ahora disfruta del puro ser, hay aquí un individuo presente, es totalmente él mismo.

El día de nuestro nacimiento empezamos ya a envejecer, un proceso a lo largo de la vida, un proceso de maduración, una tarea. Hasta la edad más avanzada pueden existir posibilidades y medios positivos de crecimiento, de maduración y de desarrollo de la perfección.

El verdadero arte de ir envejeciendo consiste en reducir a unos pocos el número de objetivos, en poner todo el empeño en conseguirlos y en buscar los adecuados recursos internos y externos de compensación.

Solo se vive una vez. La vida de cada individuo es única. Cada ser humano es irrepetible. Porque no tenemos más que una vida, la vida es siempre el ahora presente, caminando con los ojos bien abiertos por el mundo y sabiendo que debemos dejar marcadas en él las huellas de nuestra existencia.

El arte de vivir consiste precisamente en el arte de saber ir envejeciendo; y el arte de envejecer es un esfuerzo en la búsqueda de la propia melodía en todos los acontecimientos de la vida, incluso en todas sus disonancias. Esa melodía dejará las tensiones posibles dentro de nosotros.

La vejez es la última etapa del desarrollo humano. Nacemos totalmente, pero nunca estamos totalmente terminados. Necesitamos completar nuestro nacimiento realizando nuestra existencia, abriendo caminos, superando dificultades y dando forma determinada al camino de nuestra vida. Siempre estamos en proceso de hacernos.

La vejez es la última oportunidad que ofrece la vida para completar el proceso de crecer, de madurar y finalmente de nacer. En definitiva, no se vive para permanecer siempre joven, sino para llegar a viejo, o mejor, a mayor.

Las fotos corresponden a mi juventud y a mi madurez actual… todo un proceso de experiencias en vivir y aprender a envejecer.

Un abrazo a todos.

Pedro Motas Mosquera

Blog: generaldavila.com

14 septiembre 2019

Desde su atalaya cordobesa: LAS COSAS DE DON EUFEMIO

Leo en un digital:“Reconoce (el PML.RC) a todas las “grandes figuras del marxismo-leninismo”, pese a la “criminalización” que, dicen, “han sufrido por parte de los capitalistas”, como MarxLeninStalin, Hoxha o Dimitrov (sic) “

Y como acostumbraba a decirla buena de mi suegra,“que digo yo”, si es pecado criminalizar a los que criminalizaron primero y asesinaron después a decenas de millones (¿cien?)de personas. Estamos, tacita a tacita ante, ésta nimia, una nueva operación de blanqueo de las ideas, y los hechos, comunistas en los más ya de cien años de su nefasta historia.La pregunta es.¿Cómo es que escritores, pensadores, periodistas, empresarios, teólogos, filósofos, profesores,políticos, obispos, simples curas de pueblo, intelectuales de toda laña…, casi todos de envidiable currículo,se han afanado en todo este tiempo en olvidarse de, blanquear, justificar o incluso propugnar y propalar aquellas ideas y hechos que,robos y asesinatos aparte, han hundido en la miseria a todas las naciones donde se han desarrollado y aplicado: FJLS destaca una de las claves ya apuntadas. Una vez adquirida la “superioridad moral” que imprime el rojerío, resulta que dicha superioridad moral va intrínsicamente unida a la “superioridad nominal”, o sea de la nómina. Por otra parte, está claro que ninguno de los campamentistas no ha visto ni por el forro su libro, Memoria del Comunismo.

 Leída la noticia, me fui a Youtube y vi el vídeo: Si la parafernalia, la estética, las localizaciones, el paisaje… me sonaba a “dejàvu”, ¡ojo!, con la “dialéctica” de los “compañeros”.

 Hoy, cargando las tintas en la ironía, un soneto un tanto distinto de los acostumbrados; ¿en versos de cabo roto?, por quitar un poco de hierro, porque como digo las “consignas” de y para los talluditos camaradas, se las traen.Recomiendo al lector que entre en “Youtube, III campamento de la JML (RC)”: No saldrá de su asombro.

 Y otra vez he de repetirlo: no hay nada mejor que “ir a las fuentes”; y pues que de un campamento se trata, he ido a las canciones que allí se cantaban.

 De la prensa, septiembre 2019

El Partido Marxista-Leninista (Reconstrucción Comunista) subió el pasado sábado a su canal de Youtube un vídeo de su III Campamento de la Juventud Marxista-Leninista (Reconstrucción Comunista), en el que muestra cómo sus juventudes, en un lugar sin determinar, realizan un entrenamiento paramilitar.

La formación se define de “ideología marxista-leninista” y apuesta por la reconstrucción del Movimiento Comunista Internacional, emulando a la Komintern, para “preparar a la clase obrera internacional para las luchas decisivas contra la burguesía“. Reconoce a todas las “grandes figuras del marxismo-leninismo”como MarxLeninStalin, Hoxha o Dimitrovpese a la “criminalización” que, dicen, “han sufrido por parte de los capitalistas”.

FUEGO DE CAMPAMENTO

(Soneto de alejandrinos en versos de cabo roto con estrambote)

 Con banderas al viento, nevadas las monta-,

si es para hundir a España,tengo a Pablo por guí-:

por hacerla pedazos, mi hoz y mi marti-:

marxista-leninista, mi puño levanta-.

 

Por ir, no más, de marcha, tenía un camara-,

de porros, calimochos, siempre medio coci-,

que, okupas y gorrones,no hay otra mejor vi-.

¿Qué es lo que más nos gusta?: vivir de puta ma-.

 

Hay un hueco en mi cuadra, cubre tu pecho en ro-,

que tengo que enseñarte, de mugre y de basu-

una canción soberbia mientras cien compañe-

 

para matar burgueses, aunque lo tienen to-,

duramente se entrenan forjándose en la lu-:

¡La nueva clase obrera (¿?), con la camisa vie-

Sólo falta la borde, señora la marque-,

la de Galapagar,ratos tiene, mil, de asue-.

Don Eufemio, sep.19

(Continuará, D. m.)

VETERANOS Agustín Rosety Fernández de Castro. General de Brigada de Infantería de Marina (R.) Diputado por Vox

Hace un par de años volvió a plantearse en el seno de las Fuerzas Armadas la baja forzosa en el servicio de militares de tropa y marinería por haber alcanzado 45 años de edad. Una cuestión que todo el mundo pareció olvidar cuando la Ley 8/2006, providentemente, evitó el licenciamiento de quienes habían superado 35 años de edad o 12 de servicio. Fue, en realidad, una simple “patada adelante”, un parche que el equipo del Ministro Bono puso a un modelo de profesionalización que hacía agua por todas partes. Pero ¡ay! El transcurso del tiempo es implacable, de modo que, pasados diez años, la simple aritmética nos devuelve al punto en el que entonces nos encontrábamos.

Promulgar una nueva Ley de régimen de tropa era una muestra más de la actividad legiferante del Ministerio de Defensa, pero un empeño claramente erróneo cuando apenas se había comenzado a comprender el funcionamiento de un modelo en cuya concepción, según el post del General Dávila del pasado día 8, “…hubo improvisación, interés político, frivolidad. Nunca hubo asesoramiento, informes, consejos, del Mando militar al que se tuvo al margen…”. Coincido plenamente en que así fue, y eso a pesar de la creación de una Comisión Mixta No Permanente en las Cortes Generales que se esforzó sobre todo en formular “el problema de la solución”.

La solución, en realidad, ya había sido hallada por el Partido Popular, entonces aspirante en las urnas: profesionalizar inmediatamente la tropa y marinería y así ofrecer la suspensión de la prestación del servicio militar a los miles de jóvenes que, con su actitud absentista, estaban convirtiendo la objeción de conciencia en un monumental y consentido fraude de ley. Como de lo que se trataba era de vestir el santo, se acudió al socorrido argumento de la caída del Muro de Berlín para proceder a una drástica reducción de efectivos y a un recorte de recursos financieros. Y, ya en la arena, en un país como España, tan apegado a la conscripción obligatoria, apenas podía invocarse otra experiencia que la del voluntariado especial: Legión, Paracaidistas, Especialistas de la Armada y poco más. El resultado fue un modelo dominado por la temporalidad, lo cual iba a dificultar en extremo su implantación, porque no estimulaba el reclutamiento a falta de perspectivas de estabilidad.

Llegado este punto, debo advertir al lector que no es mi intención decir aquello que nuestros veteranos quisieran oír, sino inspirar una reflexión. Profesional es quien “profesa”, es decir, quien hace vida de una actividad, en este caso del servicio de las armas.Y, en ello, no parece caber distinción jerárquica: la entrega de veinte años de vida a la nación de un oficial vale tanto como la de un suboficial, nadie lo negaría. ¿Por qué entonces ha de valer menos la de un soldado o marinero? Pretenderlo sería rebajar su condición militar a la de un voluntario, un elemento auxiliar, cuando la tropa y la marinería constituyen el cuerpo mismo de la fuerza. Digamos ya, por tanto, que no me parece consecuente con la profesionalización de las Fuerzas Armadas establecer un régimen de personal para tropa y marinería radicalmente diferente al que rige los cuadros de mando.

Sé que esta afirmación acaso no sea fácil de compartir para todos. Sospecho que, en su posible rechazo, pueden subyacer las inercias del sistema de reemplazo, el acendrado apego a la selección por méritos académicos, la escasa motivación de algunos soldados o marineros por mejorar y, por supuesto, las limitaciones que para el servicio representa la edad. Acepto tales objeciones, pero debo afirmar que cabría hacer extensivas algunas a todas las categorías. Limitar su aplicación a la tropa y marinería para fundamentar el “despido” –siento no encontrar un término más ajustado a la realidad- de quienes han servido tantos años con honor bajo la Bandera es aceptar, sin más, que nuestros soldados y marineros sean los únicos españoles a quienes, después de veinte o más años, se prive de su medio de vida sólo por no haber sido capaces de promocionar. En la Administración, desde luego, no hay nada semejante.

¿Por qué un trato tan discriminatorio? Por ser militares… Lo de siempre. “Todo pueden resistirlo en cualquier asalto…” No tengo que completar la cita. Pero la milicia es una fraternidad, y eso debería bastar para que todos nos sintamos aludidos. El inquietante dato del Observatorio de la Vida Militar que el General comenta en su artículo antes citado no deja lugar a dudas a este respecto: en el próximo decenio, más de 50.000 hombres y mujeres se verán obligados a cesar en el servicio, quedando en paro a una edad crítica y con importantes cargas familiares.No hay que decir más para valorar la gravedad del problema que se cierne sobre la Institución y la Defensa Nacional.Dicho eso, y como una  vieja tradición muy nuestra prescribe que quien plantea el problema debe aportar la solución,me atreveré a esbozar algunas ideas en este sentido.

Al citar a Flavio Vegecio Renato, incidió el General en un tema muy sugestivo, como son los antecedentes romanos. Ya entonces, un ejército profesional suponía una gran carga para el erario, por la simple razón de que había que dar salida a los veteranos. En tiempos de Vegecio, y aún mucho antes, se resolvía la cuestión -que había causado no pocos problemas con Sila- concediendo al soldado una parcela del agerpublicus. Hoy tiene que ser la Hacienda quien cargue con esos costes; y, para evitarlos, se les licencia. He aquí el primer aspecto crítico del modelo: su financiación con cargo a las cuentas públicas no ha sido estimada con rigor, cuando España no puede abandonar a nadie. Hagamos, pues, los deberes.

Con mentalidad utilitarista, se alega para proceder así que 45 años es una edad excesiva para el servicio en unidades. Convengamos, sin embargo, que éstas no son todo en las Fuerzas Armadas, aunque constituyan su razón de ser. Habrá que determinarlos puestos de plantilla que pueden ser servidos por quienes se encuentran en el tramo final de su trayectoria y asignar los correspondientes destinos, de un modo análogo a las FSE. Este criterio no está reñido, por supuesto, con anticipar o promover el drenaje de las escalas hacia otros puestos de la Administración civil o militar. Pero, cuidado, no basta con enunciarlo en una Ley; hace falta, además, que los Gobiernos, sea cual sea su signo, satisfagan estas legítimas expectativas cumpliéndola, cosa que no vienen haciendo con diligencia.

Afrontar el futuro -para llegar al cual hemos de superar con éxito los desafíos del presente- supone para las Fuerzas Armadas adaptarse a unos escenarios tácticos dominados por sistemas de alta tecnología. Este factor, unido a una demografía lamentablemente declinante, hará obligado concurrir en el mercado de trabajo con una auténtica oferta profesional. Habrá que ofrecer retribuciones adecuadas, estabilidad y futuro profesional a quienes se unan a un servicio exigente en formación, selección y disponibilidad.Concebir este modelo es una condición previa a su concreción jurídica y exige, entre otras cosas,incrementar los gastos de personal. Cuando éstos han llegado a alcanzar el 70% del gasto militar, tal aspiración parece un desiderátum. Y por supuesto lo es, al menos mientras el esfuerzo de defensa se mantenga en torno a ese raquítico 1%. Pero esa es otra historia. O acaso otro capítulo de la misma historia.

Madrid, 10 de septiembre de 2019

Agustín Rosety Fernández de Castro. General de Brigada de Infantería de Marina (R.) Diputado por Vox.

Blog: generaldavila.com

CARTA DE UNA OPOSITORA AL CUERPO MILITAR DE SANIDAD (PSICOLOGÍA). NADA QUE ESPERAR DEL FAVOR NI TEMER DE LA ARBITRARIEDAD.

Todos ustedes recordarán la convocatoria al Cuerpo Militar de Sanidad, especialidad de Psicología, de 2018 que el ministerio de Defensa convirtió en un incomprensible embrollo que aún sin finalizar, deja tras de sí graves secuelas que han obligado a recurrir ante la justicia para resolver una situación que ponía incluso en duda el espíritu de nuestras Reales Ordenanzas cuando dicen: que nadie tenga nada que esperar del favor ni temer de la arbitrariedad.

Desde este blog hemos seguido el caso puntualmente informándoles de todos los detalles. Seguimos haciéndolo.

Recordarán que todo empezó porque en aquella convocatoria al Cuerpo Militar de Sanidad, especialidad de Psicología, año 2018, dos aspirantes no fueron admitidas al no cumplir la normativa sobre tatuajes en las Fuerzas Armadas. Recurrieron y el ministerio de Defensa aceptó anular las pruebas, cambiar el tribunal y realizar una nueva convocatoria. El Vicealmirante Fernández de Córdoba, Subdirector General de Reclutamiento y Orientación Laboral, mostró su disconformidad con aquella dudosa decisión por lo que fue cesado y posteriormente, sin explicación alguna, por RD. del Consejo de Ministros, pasado a la Reserva. Recurrió a los tribunales que sentenciaron que fuese restituído a la actividad y la ministra se vio obligada a darle un destino en la Armada.

Los aspirantes a psicólogos militares con todas las pruebas superadas eran siete y también recurrieron a la justicia. Ellos en buena lid habían superado las pruebas y ahora se encontraban -se encuentran- sin saber si han aprobado, si no, o si acaso ocurre que ni lo uno ni lo otro. Todavía, desde entonces, esperan una decisión judicial. Esperamos que se resuelva pronto, antes de que se vea afectada la moral y el espíritu de servicio de unos aspirantes que no tienen tiempo para perderlo en disquisiciones o empecinamientos.

He recibido el testimonio de una de las aspirantes que espera, aunque sea desesperadamente, la resolución definitiva de la justicia. Nos ha parecido necesario que ustedes lo conozcan y den su veredicto.

Se lo agradezco a ella, a sus compañeros de fatigas, y les deseo eso: justicia y prontitud en la resolución.

Gracias les doy  por confiar en este blog.

Solo me queda decir que juzguen ustedes y los tribunales. Hay prisa; como comprenderán.

Les dejo sin variar ni una coma el testimonio de Pilar Godoy Ortiz, aspirante al Cuerpo de Sanidad Militar, especialidad de Psicología, con todas las pruebas superadas desde el verano de 2018.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

 

CARTA DE PILAR GODOY ORTIZ, ASPIRANTE AL CUERPO DE SANIDAD MILITAR (ESPECIALIDAD DE PSICOLOGÍA)

Honorable,  respetado y estimado General Dávila,

En otras circunstancias, habría comenzado esta carta  con un “A la orden de vuecencia, Mi General”, con el respeto y admiración que la jerga castrense lleva implícita, mas muy a mi pesar lo hago como civil, y de ahí la redundancia. Quisiera transmitirle como ajena a la vida militar, qué fue lo que en su día  hizo que me volcara a elegir la carrera de las Armas y en la que puse tanto esfuerzo, dedicación y compromiso. Hablamos de amor a la Patria, compañerismo, disciplina, ejemplaridad, espíritu de sacrifico, espíritu de servicio, excelencia profesional, honor, lealtad, sentido del deber y valor. Hablamos de valores que desde su definición hasta el día a día del ciudadano español medio, han de pasar por rigurosos filtros sociales y políticos, y que se vislumbran –por desgracia-  inalcanzables si no es vistiendo el uniforme. Puedo sonar desmedida en tales afirmaciones, pero en mi corta andanza profesional, es lo que he aprendido. En este punto se estará usted preguntando quien le escribe esta carta, y ante eso, la primera definición que me viene a la cabeza es que somos los daños colaterales de decisiones políticas sin fundamento. Pero para contextualizar un poco, le diré que  junto a mis 6 compañeros en el año 2018 obtenía uno de los siete puestos ofertados para formar parte del Cuerpo Militar de Sanidad, especialidad fundamental Psicología, y que vi mis  sueños truncados el día que el Subsecretario de Defensa emite dos resoluciones ordenando la readmisión de dos opositoras que fueron eliminadas del proceso selectivo al incumplir las bases de la convocatoria referentes al uso de tatuajes visibles con el uniforme.

Cuando ante tal situación, la opción por la que se decanta la Ministra de Defensa y magistrada, es la repetición del proceso selectivo ya finalizado anteponiendo su palabra a la legislación vigente, ese día vimos lo que NO es EXCELENCIA PROFESIONAL.

Cuando poco después salta a la prensa la noticia de que el Vicealmirante Fernández de Córdoba es cesado de su puesto de Subdirector General de Reclutamiento y Orientación Laboral y ordenado su pase forzoso a la reserva al no aceptar tales resoluciones aún con el perjuicio que le ocasionaría, ese día tuvimos una lección de HONOR.

Cuando los miembros del Tribunal Calificador del proceso selectivo actuaron con firmeza y contundencia aplicando las bases fijadas en la convocatoria, ese día tuvimos una lección de LEALTAD.

Cuando iniciada la batalla legal contra el Ministerio de Defensa, y finalmente el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ordena la suspensión de la repetición de las pruebas, ese día aprendimos que no importaba cuan fuerte pareciera el enemigo, había que tener VALOR,  seguir luchando y confiar plenamente en la Justicia.

Cuando antepuestos sendos contenciosos administrativos contra la Administración, el TSJM fija vista para las pruebas testificales el 18 de Julio de 2019, llamando a declarar al Subsecretario de Defensa y a la Directora General de Reclutamiento y Orientación Laboral, eximiéndose éstos de su obligación a testificar alegando la asistencia el mismo día a la entrega de Despachos de la Academia Central de la Defensa, y por lo tanto posponiendo la celebración de la vista; ese día aprendimos que AMOR A LA PATRIA no es sólo estar firme en una tribuna mientras suena el himno de España.

Cuando se fija una nueva fecha para la celebración de la vista el día 18 de Octubre de 2019 y de nuevo, ambos aluden que tal día estarán en China asistiendo a la celebración de una competición deportiva, volviendo de nuevo a alterar el día de la celebración de la vista; en ese momento vimos cómo SENTIDO DEL DEBER no es eludir la justicia repetidamente, a expensas del futuro de 7 jóvenes que a día de hoy, sigue a la deriva.

Cuando desde el Ministerio de Defensa recibíamos llamadas telefónicas intimidatorias, ahí aprendimos lo que sin lugar a dudas, NO es EJEMPLARIDAD.

Pero cuando semana tras semana recibíamos mensajes de apoyo de militares españoles dentro y fuera de nuestras fronteras, dándonos fuerza y ánimo, ahí aprendimos el significado más noble de la palabra COMPAÑERISMO. Aquello por lo que estoy y estamos dispuestos a llegar donde haga falta, porque son ustedes, los militares, quienes nos inspiran y nos llenan el pecho de orgullo. Ustedes son el ejemplo de DISCIPLINA, ESPÍRITU DE SACRIFICIO Y SERVICIO. Ese sentimiento de orgullo, cuya definición académica resulta vaga y difícil de entender desde un libro, he podido experimentarlo al sentirme parte del Ejército aún sin vestir el uniforme. Ese mismo sentimiento que me inspiró en su día a coger los libros durante años para en algún momento, poder lucir la Cruz de Malta.

A usted, Mi General, gracias. Por servirnos de ejemplo a los que venimos detrás, por dar luz a temas de los que parece que nadie quiere  hablar, y en definitiva, por enseñarnos a ser valientes.

Como colofón, y a modo de despedida, quisiera mostrarle algunos extractos de mensajes de militares que hemos recibido en este arduo año en el que la pregunta “¿Qué hicimos nosotros mal?” ha sido más que recurrente.

“ (…)Te envío este mensaje desde una misión en África, mandándote todo mi apoyo y no sólo el mío y de todos los enfermeros militares sino de todos los militares que en estos momentos nos encontramos desplegados aquí, militares del Cuerpo Militar de Sanidad, militares del Cuerpo General de la Armada y hasta el mismísimo Pater que llevamos a bordo (…), pase lo que pase tienes que saber que tienes todo lo que todo militar tiene que tener y todos los miembros del Cuerpo Militar de Sanidad tienen. Confiamos en ti y en los otros 6 compañeros, y estamos aquí para lo que necesitéis. (…)Mucho ánimo, un fuerte abrazo, y recuerda siempre este verso de nuestro himno:

De frente erguidos,

Haciendo camino

Con notas al viento

Que hablan de entrega, ilusión y lealtad.

Sois vosotros 7 el ejemplo que necesitamos aquí.”

“¡Ánimo! Los psicólogos militares estamos con vosotras desde dentro”

“(Adjuntando una fotografía de la Academia General Militar). Aquí la que será vuestra próxima casa. ¡Ánimo!

 “Mucho ánimo, no desesperéis, como valientes y luchadores tendréis recompensa. Rendirse no es una opción.”

 Con todo mi respeto y admiración, reciba un afectuoso saludo y cuente con mi aprobación para cualquier uso que usted estime oportuno hacer de mis palabras e identidad.

 Atentamente,

Pilar Godoy Ortiz.