EL GOBIERNO DE ESPAÑA CIERRA SU ESPACIO AÉREO A LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Hoy informa la ministra de Defensa Margarita Robles al Congreso y Senado sobre la guerra de Irán y sus consecuencias. A su manera. Lamentable información la que nos están ofreciendo y penosa proyección de nuestros ejércitos con el propagandista «No a la guerra» como si los demás quisiéramos matar a fuego. Aún nos sobrevuela el iniciador de los ministerios de Defensa naíf de los gobiernos del «prefiero morir a matar». Bono dijo y nos hundió como nación fiable y cumplidora de sus compromisos. Indefensa y a la deriva.

Se reclaman explicaciones. No las dan. Dan pienso (de pensar)…

Cerrar el espacio aéreo es una decisión política que se adopta unilateralmente con la vista puesta en el rédito electoral. No va más.

Lo que hace el Gobierno de España no es un cierre general del «Espacio Aéreo» como parece decir la noticia. En nada afecta a vuelos civiles. Es exclusivamente militar y para toda aeronave que participe en la la guerra contra Irán. Es el «No a la guerra» en papeleta electoral andaluza.

Han cerrado el acceso a bases militares españolas de Rota y Morón donde los EEUU disponen de un acuerdo de autorización para el uso militar de sus instalaciones. Ahora cierra el Gobierno de España el espacio aéreo a vuelos militares vinculados con la guerra de Irán: repostajes en vuelo, sobrevuelos, operaciones de cualquier tipo (tácticas/logísticas/Inteligencia) desde nuestras bases, incluso a aviones que operen desde terceros países (Reino Unido, Francia…). Es decir más que el destino del vuelo es la misión.

Repito: afecta al tráfico militar.

Vuelos afectados:

-Bombarderos estratégicos.

-Aviones de transporte de tropas o armas hacia Oriente Medio.

-Aviones de reabastecimiento en vuelo que para acortar ruta usan la de España.

Nada ha dicho ni dirá la ministra (dudo que alguien de la oposición pregunte) sobre lo que ocurre en Gibraltar (de evidente riesgo para España), base militar donde, Reino Unido e incluso los Estados Unidos  se proveen de misiles Tomahawk y otras armas, y preparan buques hacia la zona de Oriente Medio (en estos momentos dos).

La hipocresía del Gobierno español llega a límites sospechosos. Resulta que cede sin control  alguno una base militar británica en territorio español y damos acceso a todo lo que desde allí se introduzca o salga desde España (¡Gibraltar español!).

Mientras nosotros negamos el uso de las bases de Rota y Morón y nos tapamos la nariz con Gibraltar, los bombarderos estadounidenses, los aviones cisterna y los drones (MQ-9) hacen uso de la base portuguesa de Laje en las Azores. No necesita Estados Unidos nuestras bases. El corredor del Estrecho de Gibraltar es ruta de todos los aviones que desee mover Estados Unidos. De la base militar portuguesa de Laje (Encrucijada del Atlántico) a Remstein, Yibuti, Jordania… No nos necesitan. Nostros sí  a ellos.

El Estrecho es vía libre. El portaviones de las Azores también. Marruecos su aliado preferente

Toda una hipocresía cuando ayer se decía que no se iban a usar las bases españolas de Rota y Morón y hoy se dice que eso afecta también al sobrevuelo sobre el territorio español.

¿Tendremos que estar atentos al sur? Podría ser que pronto tenganos noticias.

El veto al uso de Rota y Morón y al sobrevuelo militar de EEUU marca distancia con Trump, pero la posición geográfica del Estrecho limita el control español y abre una paradoja estratégica. No, pero sí. ¿Amigos o enemigos? No a Rota y Morón. Sí al Estrecho (y su control).

Estamos dando los pasos equivocados y en la dirección contraria. ¿Somos aliados de Irán? ¿Y de Hezbolá? ¿Lo somos de Hamás? Lo parece.

Las bases españolas de Rota y Morón son muy importantes; para nosotros, no tanto para ellos. Los Estados Unidos de América tienen alternativas, pueden irse, aunque requiera tiempo. No es la negativa temporal de un Gobierno pancista, sectario, es la falta de confianza y los vaivenes políticos que sufre nuestra nación. No cumplimos: se irán.

Su marcha de Rota y Morón puede crearnos graves problemas económicos y militares. Máxime en estos momentos en los que EEUU estrecha alianzas con Marruecos.

Casi todos los países europeos dentro de sus posibilidades están ayudando en momentos tan difíciles como los actuales. Quedamos en una posición muy delicada. Marruecos es aliado preferente de EEUU y a nosotros no nos necesita tanto como creemos. Nosotros sí a ellos.

Acrecentamos riesgos e indefensión. El poder de nuestro enemigo más claro aumenta.

El mundo es así: alianzas o enemistades.

Acabamos de entregar Gibraltar mediante un acuerdo que avergüenza a cualquier español de bien. Es una base militar británica anclada en España sobre territorio español.

Pregúntenle a cualquier militar español que esté enterado de la cruda realidad estratégica de España. El riesgo entra de lleno en el articulo 8 de la Constitución donde se designa la misión de las Fuerzas Armadas. No se llamen a engaño. Para engaño este al que nos somete el Gobierno y que es el sapo que hoy se tragará el Congreso y el Senado en la comparecencia de la ministra de Defensa.

Ponemos a madurar Ceuta y Melilla. Seguirá Canarias y sus aguas territoriales. Pronto habrá noticias. Nunca estuvo Ceuta, Melilla y Canarias tan indefensas.

En  este momento notamos la soledad en Inteligencia. Nadie nos proprociona datos y estamos aislados militarmente como nación. Un grave riesgo. Nadie se fía, pero aquí nos lo creemos todo de nuestro Gobierno que nos lleva a desaparecer como nación respetada y respetable.

Desde el punto de vista de la actuación de EEUU en la guerra de Irán, el despliegue que estamos viendo prevé que se van a realizar operaciones para dominar la angostura del Estrecho de Ormuz. Luego empezará otra partida en la que España no tiene sitio ni futuro.

No engañen más. Dejen de airear su mezquina postura y al menos mantengan la prudencia que se exige a cualquier gobernante, máxime desde el Gobierno.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

31 marzo 2026

SIN CONSECUENCIAS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 Vivimos el peor momento de nuestra relación con los Estados Unidos de América. No nos lo merecemos. Las decisiones partidistas, viscerales, absolutamente sectarias, no deben adoptarse cuando nos afectan a todos.

España va a sufrir graves consecuencias. Muy graves.

«El gobierno español ha negado a Estados Unidos el uso de las bases de Rota y Morón para operaciones contra Irán, obligando al repliegue de al menos 11 aviones cisterna de EE.UU. a otras bases europeas» La respuesta no se ha hecho esperar.

Trump: “España es un aliado terrible. Ya le he dicho a mi equipo que corte todas las negociaciones con ellos. Esto empezó con el tema del aumento del gasto en defensa al 5% para los países de la OTAN. Y ahora han dicho que no podemos usar sus bases militares. Podemos sobrevolarlas y usarlas; no necesitamos permiso. No tienen nada que nos interese, pero están siendo muy hostiles. Es un país fantástico, pero tienen líderes terribles. No queremos tener nada que ver con ellos”.

No es algo que como español uno reciba con indiferencia. Duele profundamente sentirse alejado del conjunto de los países de tu entorno.

No es para aplaudir al señor Trump que nos señala desde una indiferencia dolorosa, pero esto no es de ahora y las razones le acompañan. Dolorosamente tiene razón.

La marginalidad de España en el plano internacional es evidente. Hemos pasado de la indiferencia a algo mucho peor: la sospecha y la deslealtad. Todos dudan de nosotros y no es para menos. Tenemos un largo recorrido que nos hace sospechosos. En el plano militar nos ha costado mucho remontar desde el abandono de nuestra posición en Irak (amparada por la ONU) y a pesar del tiempo y respeto debido entre militares, nadie comparte sus intimidades operativas con nosotros.

Llega un momento en el que el problema no es solo achacable a un Gobierno dejando al margen a la nación. Cuando la inseguridad es absoluta porque las diferencias entre un Gobierno y el contrario no se producen o los vaivenes te hacen descarrilar, convierten la Defensa, por tanto la seguridad, en un capricho de partidos sectarios y revanchistas. No habrá socio en el mundo que acepte negociar con nosotros. Ni militar ni económicamente. Nos llegan tiempos difíciles.

A la crítica se ha unido el canciller alemán Friedrich Merz. Estamos señalados.

Un gobernante debe pensar en los intereses de los gobernados y no en la ideología que lo sustenta. Una nación no es de unos cuantos y lo que haces y deshaces en temas de política exterior debe de contar con un mínimo consenso parlamentario.

Vienen tiempos difíciles para España. Los aliados ideológicos de algunos de nuestros poderosos gobernantes eran Venezuela, China, Hamás, Hezbolá, Cuba, Irán, Colombia; ya saben. ETA.

Nuestros intereses están en grave riesgo y pronto empezaremos a ver las consecuencias de nuestra postura internacional.

CEOE, CEPYME y ATA han enviado un comunicado que dice: «Hay profunda preocupación ante la posibilidad de que EE.UU. interrumpa las relaciones comerciales con España.

EE.UU. es un país amigo y un socio fundamental desde el punto de vista económico y político, y confiamos en que finalmente nuestras relaciones comerciales no se vean afectadas de ninguna manera.

Una vez más, consideramos que, en el actual contexto de incertidumbre internacional, es más necesario que nunca ir de la mano de la UE a la hora de tomar posición y adoptar decisiones de índole transnacional, y esperamos que el Gobierno sepa reconducir esta situación».

Cuando uno es fuerte y otro débil, no hay argumento válido: manda el interés.

Pronto veremos las consecuencias. Estemos preparados. No son amenazas, sino que las relaciones internacionales funcionan así.

Esto se encamina a la ruina.

Sin consecuencias.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

4 marzo 2026