UNA PROVOCACIÓN DESDE DEFENSA CON LA DIRECTORA GENERAL DE LA GUARDIA CIVIL. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Veo con asombro que desde el Cuartel General del Ejército se ha politizado el acto de entrega de la Gran Cruz de la Orden Militar de San Hermenegildo y la Gran Cruz de la Orden del Mérito Militar. Una vez más quien está para servir se sirve en un acto que debería ser de exclusividad militar, aunque solo sea porque no parece justo, equitativo ni saludable que alguien que no tiene esa condecoración y que jamás podrá acceder a ella, como es la Orden de San Hermenegildo, se permita el lujo de imponerla. Pero eso sería una minucia al lado de lo que realmente nos provoca asombro y rechazo.

La Real y Militar Orden de San Hermenegildo es una distinción militar y una orden de caballería española creada por Fernando VII al terminar la guerra de la Independencia, en 1814, con el fin de recompensar y distinguir a los oficiales generales, oficiales y suboficiales del Ejército de Tierra, de la Armada, del Ejército del Aire, de los Cuerpos Comunes de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil, por su constancia e intachable conducta en el servicio a tenor de lo que establecen las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas.

El Rey es el soberano de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo y, como tal, cada dos años preside la reunión del Capítulo que tiene lugar en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. La Asamblea vela por el cumplimineto del Reglamento y analiza la conducta intachable en el servicio. En este caso allí no estaba ninguno de su miembros.

Pero vayamos al fondo de lo escenificado en el acto. El asombro, que denunciamos, no es porque la Real Orden de San Hermenegildo haya estado ausente en el acto, sino por la presencia de la Directora General de la Guardia Civil que convierte el acto en una pura parodia de blanqueamiento a la Directora imputada por un delito continuado de prevaricación y otro de obstrucción a la Justicia.

El acto entra en la línea de la provocación cuando esta condecoración se entrega a los militares «por su constancia e intachable conducta en el servicio a tenor de lo que establecen las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas». La Directora General de la Guardia Civil no es la condecorada ni creemos que haya tenido la osadía de imponer ninguna de las condecoraciones, pero su presencia crea inquietud al ser una invitada «tan especial» imputada en delitos muy graves que no tiene la humildad, ejemplaridad y vergüenza de apartarse de estos actos mientras esté bajo sospecha ¿O es precisamente por ello la exhibición «por qué aquí la que mando soy yo y vosotros a tragrar?

Inquietud y malestar ha provocado este acto que parece un show en el que la ministra de Defensa rodea -¿arropa?- de generales y almirantes a la Directora General de la Guardia Civil imputada por graves delitos. Buena protección que nunca debería escenificarse.

Nuestra pregunta es si estando imputado un general, por ejemplo, le sería concedida la Gran Cruz de San Hermenegildo, o la Gran Cruz del Mérito Militar. Porque la alarma social existiría; muy sonora. Tomen nota y ejemplaricen. Todos y todas. La ley de la Carrera Militar en su artículo 111. dice claramente que se puede acordar la suspensión de funciones por la alarma social producida.

Aquí no se suspende en funciones a nadie ni nadie se aparta, sino que a los imputados se les exhibe allí donde se premia «la constancia e intachable conducta en el servicio». No es una tomadura de pelo. Es una ofensa y  grave provocación.

Un poco de decoro es exigible en un acto como este a no ser que haya sido preparado con la astucia que Saavedra Fajardo indicaba: «Su actitud imita el curso de la culebra torciéndose a una parte y otra con tal incertidumbre, que aun su mismo cuerpo no sabe por dónde le ha de llevar la cabeza; señala el movimiento a una parte, y le hace a la contraria, sin que dejen huellas sus pasos ni se conozca la intención de su viaje».

Faltaba el DAO.

No se puede dirigir y menos mandar desde la sospecha. Alarma social no; algo más: presuntamente…

No solo serlo, sino también parecerlo con una conducta ejemplar digna de imitación. «Más quiere llevar el soldado, los ojos en las espaldas de su capitán, que tener los ojos de su capitán a sus espaldas. Lo que se manda, se oye. Lo que se ve, se imita» (Francisco de Quevedo).

No sé por qué me viene a la cabeza cuando estaba encima de la mesa, en discusión socialista, la Laureada Colectiva al Regimiento de Caballería Alcántara por su acción heroica en la retirada de Annual (1921). El ministerio de Defensa socialista dijo: ¡No! Siempre es igual, meterse en lo que no es suyo para mostrar que todo es suyo. Tuvo que cambiar el Gobierno para lograrlo. Siempre es igual, desmilitarizar lo militar y que todo sea socialista. Los militares no somos suyos, sino de España para servir a los españoles y no al partido del Gobierno. No nos debemos a quién nos nombra, sino al juramento que hicimos y a nuestra misión clara y rotunda en la Constitución.

Somos fáciles de engañar con estrellas, fajas, fajines y bandas cruzadas.

Nada que esperar del favor ni temer de la arbitraridad: «Propiciará, con su actuación, que la justicia impere en las Fuerzas Armadas de tal modo que nadie tenga nada que esperar del favor ni temer de la arbitrariedad» (Artículo 18 de las Reales Ordenazas para las Fuerzas Armadas).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 julio 2026

 

 

¡GIBRALTAR ESPAÑOL! EL GOBIERNO ESPAÑOL CONSAGRA OTRA RENUNCIA A LA SOBERANÍA SOBRE GIBRALTAR Y A NUESTRA INTEGRIDAD TERRITORIAL. ENTREGAMOS GIBRALTAR (POR AHORA. YA VEREMOS EN EL FUTURO…)

Gibraltar: una base militar del Reino Unido en territorio español.

Debemos dejar constancia de que en el día de hoy 15 de julio de 2026 el Gobierno de España con la intromisión de Europa, de espaldas al Parlamento español y al Pueblo español, con nocturnidad, secretismo y desinformación, escenifican un grave drama entregando (por ahora) un trozo de España al Reino Unido. Dice que es por una enigmática «prosperidad compartida» y para derribar  el «último muro de Europa continental» (frase efectista sobre un muro inexistente) cuando de lo que se trata es de mantener bajo el poder del Reino Unido una base militar y el control del estrecho de Gibraltar. Nadie les explicará nada. Nadie les informará, les mentirán y hablarán de 15.000 trabajadores que reciben trabajo al otro lado de la verja gracias al Reino Unido lo que, de ser cierto, debería avergonzar al Gobierno incapaz de proteger a los españoles y darles trabajo sin necesidad de irse a pedir limosna a los generosos ocupantes de Gibraltar mantenedores de una base militar.

Este blog cuenta con el mayor experto en la historia de Gibraltar y puntualmente nos da noticias de lo que allí ocurre en todos sus ámbitos, especialmente en la base militar, la entrada de los submarinos nucleares, de sus instalaciones, de los riesgos y de las mentiras. Se trata del Capitán de Navío (R.) Ángel Liberal que seguirá manteniéndonos al día de los manejos y desmanejos que encierra ese trozo de España robado por el Reino Unido y que tiene que devolver a España según las Resoluciones de la ONU.

La mentira número uno a día de hoy es que se va a derribar una verja que en realidad no se va a derribar. Mañana seguirá la verja y al día siguiente y para siempre. Pasarán a hablar de la valla, pero no habrá una sino dos. Se derriba la verja antigua pero se sustituye por una nueva, a pocos metros, igual a la que rodea las bases militares británicas pues Gibraltar lo es. De los 1.200 metros de la verja actual sólo se queda abierto el tramo de unos 150 metros por donde pasan vehículos y personas pero este tramo contará con una presencia policial permanente y reforzada. Todo el conjunto verá aumentada apreciablemente su capacidad mediante nuevos sensores, cámaras e iluminación.  Los negocios, eso sí, serán más fáciles para los negociantes ya conocidos.

La colonia ahora, diga lo que diga el Gobierno, pasa a ser definitivamente una base militar del Reino Unido y un camino abierto, sin fronteras ni controles entre Gibraltar y Rota. Además de otros lugares y para otras personas. El Reino Unido que se nos mete militarmente y algo más en nuestra cama. Quién sabe para qué y en qué condiciones.

¿Algún día dejarán de robarnos el territorio por activa y pasiva, por el sur y por otros lados?

Albares y Picardo escenificarán el show y el dudoso acuerdo entró en vigor de forma provisional esta madrugada, aunque tiene que ser ratificado por la Eurocámara y por el Parlamento británico. A España en su soberano Parlamento ni se le pregunta ni nada tiene que decir. Un trabajo sucio a espaldas del Parlamento español.

Los españoles a obedecer y de nada enterarse. Así están mejor.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez. Blog: generaldavila.com

POR QUÉ Y CÓMO LOS BRITÁNICOS TRATAN DE ESCONDER LA BASE MILITAR DE GIBRALTAR. Capitán de Navío (R.) Ángel Liberal Fernández

15 julio 2026

 

IRÁN ¿QUÉ ES LO QUE OCURRE? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Comprendo que no entiendan lo que está ocurriendo en la llamada Guerra de Irán. La de Troya duró diez años, pero solo quedó el relato de sus últimos 51 días. La cólera. Fue una lección de estrategia humana a la vez que una profecía.

Dedicarse a predecir cómo va a acabar una guerra es inútil además de muy peligroso, porque lo que ayer fue una victoria hoy es una derrota. Repasen. Hacer estrategia de salón tiene valor cero.

Dicen los sesudos estrategas (los hay de derechas y de izquierdas, lo que es el colmo) que Trump nunca tuvo un plan en Irán. Me permito unirme a la pléyade de sabios conocedores del mundo militar estadounidense para decir que no saben lo que dicen. Hay un plan militar junto al diplomático (vienen a ser los mismos) que se actualiza cada día, cada hora, cada minuto. Son numerosos planes derivados del único plan. El plan nuclear iraní. Lo que trae derivadas múltiples como son el régimen, el petróleo, la economía, la política, en definitiva la democracia y el equilibrio en la zona más fragil a día de hoy en el mundo.

El control de poder nuclear en la zona es más importante que el mismísimo flujo del petróleo. Lo nuclear a día de hoy no tiene alternativa. El petróleo sí; cada vez más. Su transporte también. Cada vez más rápido.

Trump está demostrando paciencia estratégica. ¿Juega al ratón y al gato? Su juego o acaba bien, es decir para muchos años, o puede revolverse peligrosamente contra él y en ello nos veremos todos envueltos.

Irán tiene a sus guerreros luchando entre ellos. A muerte. Le quedan a sus violentos guardias revolucionarios dos bazas a jugar: el estrecho de Ormuz y las elecciones estadounidenses de noviembre. En ellas se amparan. Son sus únicos misiles de largo alcance.

Trump tiene dos alternativas:

-Continuar con el desgaste iraní aplicando en dosis su plan militar, poco a poco, golpe a golpe, lo que le obligaría a dar un paso atrás y volver a cerrar el estrecho, y a la vez seguir con conversaciones diplomáticas. No parece que mientras siga el «poder militar» de la Guardia Revolucionaria sea posible llegar a un acuerdo.

-Acabar definitivamente, de una vez por todas, aplicando el plan militar previsto desde el principio con un feroz ataque en la zona de la angostura del estrecho finalizando en su profundidad.

En el juego de la guerra el resultado nunca se sabe hasta después de la batalla decisiva. Trump corre el riesgo de ser señalado como un bocazas y por muy vencedor que quiera mostrarse será visto por muchos como un derrotado. Se juega todo en las elecciones de noviembre y con él se la juega el mandato republicano.

Si lanza una ofensiva final tendrá que ejecutar su plan militar, previsto para un par de días. Han calculado las bajas, pero no quién será el vencedor según la retórica. La victoria se puede volver en su contra. Dependerá de muchos factores y el peor es el relato.

La situación que ha llevado a Irán a cerrar el estrecho en estos momentos en los que está en marcha la negociación es comprobar que EE. UU está abriendo nuevas rutas en Ormuz incontroladas por la Guardia Revolucionaria.

Piensa Vahidi que el memorándum es una trampa estratégica y que su firma conlleva su desaparición del poder.

Al otro lado de la Guardia Revolucionaria está un Irán hambriento deseoso de paz; incluso unas Fuerzas Armadas dispuestas a liderar una transición a la democracia.

Irán aguantaría el verano. La calderilla que le ha entrado en estos últimos días no le da para más.

Pero EE.UU sabe que militarmente si has amenazado una vez la segunda es descubrir tu punto débil, y estás enseñando el camino de la derrota. Militarmente es dejar descubierta la retaguardia y si esta está amenazada no hay victoria posible.

No queda tiempo. En la guerra quien maneja los tiempos se hace con el triunfo.

Aprendería del caballo de Troya si es que queda por ahí algún Ulises. Para ganar una guerra son necesarios tres factores: 1. Aquiles. 2. Ayax. 3. Ulises.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 julio 2026

EL MOMENTO DE LA GUARDIA CIVIL General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Es un momento difícil para la Guardia Civil, pero no el primero en su larga historia y una vez se demostrará que es en estas ocasiones cuando se ve su grandeza, se refuerzan sus razones y se siente con más fuerza la necesidad de prestar nuestro firme apoyo a la Institución.

Solo eso, porque eso es mostrar nuestro apoyo al orden y la ley. España sería un fantasma democrático que arrastra cadenas si no fuese por la labor de la Guardia Civil basada en una larga historia de servicios a España desde la humildad, el sacrificio, incluso de la vida, el riesgo y no pocas penalidades.

Es muy tentador meter mano en el Cuerpo y querer mandarlos, hay muchos tentadores, y lo más duro es cuando alguno cree que la Institución es de ellos y solo a ellos deben obedecer porque creen que su ideología está por encima de la Ley y a ella todos tienen que obedecer.

He denunciado en varias ocasiones los intentos de penetración (apropiación) de este Gobierno no solo de Poderes como el Judicial, sino en históricas instituciones, entre las que se encuentran la Guardia Civil y las Fuerzas Armadas. A veces lo consiguen.

A mi no me preocupa que un teniente general de la Guardia Civil esté imputado o que haya alguno que otro guardia civil bajo sospecha. El Cuerpo tiene la suficiente historia y honor como para, sin conmociones, extirpar las espinas incluso sabiendo que lucían como los aguijones que brotan de los tallos de los rosales. Habrá que podar.

El mayor error que han cometido no ha sido el que le ha llevado a ser imputados, sino que para ellos no sea  el honor su divisa, sino su coartada. Analicen lo que les digo. La gravedad es directamente proporcional al lugar que ocupas en la escalilla, pero en la Guardia Civil la escalilla es única y cerrada, quiero decir que lo mismo se debe mirar el honor de arriba abajo que de abajo a arriba. No se es más por estar muy arriba sino por acumular

Vigor, firmeza y constancia,
valor en pos de la gloria,
amor, lealtad y arrogancia,
ideales tuyos son.

La Ley de Carrera Militar marca con rotunda claridad el paso que se debe dar «como consecuencia del procesamiento, inculpación o adopción de alguna medida cautelar contra el imputado en un procedimiento penal o por la incoación de un procedimeinto disciplinario por falta muy grave» (Art. 111). Suspensión de funciones.

¿No debería cundir el ejemplo? ¿Con qué disposición te vistes el uniforme cada mañana y das órdenes y diriges a tus hombres?

La imputación por un juez es suficiente para luchar por tu honor, si lo tienes, pero no puedes estar al mando bajo sospecha de ningún tipo. Es duro, pero más duro es poner a toda la Institución bajo el sufrimiento de ver imputados a sus máximos representantes y mandos.

No es necesario que alargue mucho este dolor que todos sentimos, ustedes conocen y entienden… y sufren como los hacemos todos.

Pero no terminaré mis palabras sin poner la letra del Himno de la Guardia Civil, de los que lo viven veinticuatro horas al día, todos los días, toda la vida: los guardias civiles.

El honor es su divisa y nada hay peor que utilizarlo como coartada.

¡Viva la Guardia Civil!

Instituto, gloria a ti,
por tu honor quiero vivir,
Viva España, viva el Rey,
viva el orden y la Ley,
viva honrada la Guardia Civil.

Benemérito Instituto,
guarda fiel de España entera,
que llevas en tu bandera
el lema de paz y honor.

Por glorificar el nombre
que el gran Ahumada te diera,
con tu sangre noble y fiera,
has bordado tu blasón.

Vigor, firmeza y constancia,
valor en pos de la gloria,
amor, lealtad y arrogancia,
ideales tuyos son.

Por ti cultivan la tierra,
la Patria goza de calma,
por tu conducta en la guerra
brilla airoso tu pendón.

Instituto, gloria a ti,
por tu honor quiero vivir,
Viva España, viva el Rey,
viva el orden y la Ley,
viva honrada la Guardia Civil.

 

Música: D. Ildefonso Moreno Carrillo, que fue Músico Mayor del Colegio de Guardias Jóvenes.

Letra: D. José Osuna Pineda, Teniente Coronel jefe de estudios de dicho Colegio. (Basado en el Himno Escolar de la Guardia Civil de 1915/1916, compuesto por Sor Asunción García Sierra)

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 julio 2026

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ALIVIAR, CURAR… ACOMPAÑAR. 20 relatos de medicina de combate en la División azul. Libro de José M. Estévez Payeras

¡Médico! ¡Médico, por Dios! ¡Rápido! ¡Se nos muere!

Guerra o paz. En la tragedia o en la rutina diaria. Cada día se repìte en distintos lugares del mundo. ¡Un médico por favor! Todos sabemos lo que significa ese grito de angustia que pide el milagro. Ahora piensen en la guerra o algo parecido, cuando es casi imposible atender a todos, donde el triaje obligado selecciona según la situación.

Recorro la Ilíada, principio y fin del saber del hombre, busco al médico en la guerra. El mismo que aparece cuando naces o cuando mueres.

Hasta los dioses tiene médico. Peón cura a Ares: «Cúrole Peón, esparciendo sobre la herida drogas y calmantes» (Canto V, 382).

Podalirio y Macaón son citados como los hijos de Escolapio y excelentes médicos. «Tan pronto como vio la herida causada por la cruel saeta, chupó la sangre y aplicó con pericia drogas calmantes que a su padre había dado Quirón en prueba de amistad» Canto IV, 208).

Estas cosas parece que son hechos consumados y que el médico siempre está ahí. Pero no. No en la guerra. El triaje surge de ese lugar donde hay tantos a los que atender que hay que priorizar, seleccionar. Desde las primeras nociones de los combates el médico aparece como inseparable compañía del combatiente. No solo cura, sino que alivia y acompaña.

Todo esto está ahí, cuando mi amigo el coronel José M. Estévez Payeras me entrega su libro, un libro que verbaliza esa idea, Aliviar, Curar, Acompañar… en 20 relatos de medicina en la División Azul.

La medicina de guerra. División Azul. Ni lugar ni color. No siempre la guerra es muerte e incluso no solo lleva el color de la sangre. Hay en las tragedias quien, además de sufrirla, cura las heridas, principalmente para eso está, para que no te mueras, curarte y salvarte. Se da a diario en este mundo en guerra. Olvidado.

Por eso es una gran noticia que el coronel José M. Estévez Payeras nos sorprenda con un libro especial, diría que único, que nos habla de las historias ¿heroicas?, yo diría que humanas, de médicos en combate, y se centre precisamente en un capítulo casi olvidado de nuestra historia: la División Azul.

Siempre me admiró por su extraña rotundidad ese espíritu del Credo de la Legión, el de Compañerismo: «Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos».

Lo he tenido presente desde que empecé a leer el libro del coronel Estévez. Reconozco que con ello, por ello, su lectura me ha sobrecogido, algo que cada día se hace má difícil en este mundo plano.

«Que caer no es lo peor; lo peor es caer y no ser visto» nos dice el coronel Estévez y ese «arte» del médico de estar y ser, verte y, si puede, curarte,  es el resumen de todo. No abandonar jamás… ¡Si no te ve ni el médico…!

Ese es el libro. El relato de unos hombres que atendieron a más de cuarenta y cinco mil españoles en las durísmas tierras de Rusia en plena guerra. Un «coste emocional» que alguien, después de veinte años de consultas y duro trabajo en los archivos nos pone ante nuestros ojos.

La virtud del libro es su humanidad y elevar al hombre de (en) la guerra a su dimensión humana, al herido ante la incertidumbre de su gravedad, ese momento en el que solo la cara del médico le da un diagnóstico. Y nos permite ver a ese militar que hace medicina, convertirse en todos y cada uno de  los miles de soldados que en cualquier momento van a pedirle un milagro. Porque un milagro fue aquello.

Estructurado el libro de manera inteligente y amena nos permite recorrer un frente donde el combatiente se mezcla con el paisaje, sus orígenes, su familia en la distancia, la anécdota, la organización, los combates, los detalles pintorescos y los trascendentes. Nos permite acompañar a la División Azul junto a los curiosos personajes, tan nuestros, que juegan con la vida y la muerte;y  en medio del lance: el médico, el militar que hace medicina (así lo define el general médico Manuel José Guiote).

No les va a defraudar un libro que incluso llega a ser divertido por humano, crudo por la dureza de sus relatos, pero sobre todo riguroso y con la nobleza del necesario homenaje a unos hombres que descansaban después de salvar una vida y al rato lloraban porque se les había ido otra.

¡Médico! ¡Médico, por Dios! ¡Rápido! ¡Se nos muere!

¡Camilleros! ¡Nos lo llevamos!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

1 julio 2026

 

 

LOS NUEVOS EJÉRCITOS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

La patrulla. Obra de Ferrer-Dalmau

Escribo con retranca y dedicado. Es seguro que no se va a enterar de la publicación y, aunque lo hiciese y leyese, no la entendería.  Podría ser que alguien próximo le diga que ha sonado un trueno, pero ya decía el sabio estratega que cuando estalla el trueno es demasiado tarde para taparse los oídos.

Puede que esto le de una pista: «El valiente sabe batirse; el prudente, defenderse; el sabio asesorar: No se desperdicia el talento de nadie», aunque «No esperéis ninguna hazaña de los que carecen de talento».

Desde pequeñito me enseñaron a no señalar. Con el dedo. Cuando estás ya crecidito y enmarcado en el grupo, entiendes que eso debes ampliarlo no solo al dedo sino también a la mirada, al gesto y a la palabra que no aporta pero ofende.

Para no hacerlo, pero hacerlo -espero que me entiendan- mejor callarte. El que no tiene talento siempre espera respuesta. No quería pecar, pero el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra; o más.

Señalar es de mala educación. Claro que cuando sigues creciendo y ganando altura te chocas con la viga que sostiene la hipocresía.

Hay un comportamiento detrás de esta frase que les repito muy a menudo que debería ser más práctica común: “Verlo todo, no mirar nada”. Sobre todo ver al personaje que se esconde al otro lado de la colina como decía Wellington. Acabó venciendo a Napoleón. No señalaba, sino que se enteraba de todo.

Es la ventaja de haber visto a este y a aquél, -sobre todo- en sus distintas formas de señalar. El truco del señalador es ya muy viejo y responde a modo derrota. O peor: tirar la piedra y esconder la mano.

Los más señalan a puerta cerrada y su dedo señalador se convierte en algo oficial: un señalamiento. Decía Eugenio d´Ors: «En el principio fue un membrete». Señalado, para bien o para mal, pasas al BOE. Es el dedo del poder que es principio y fin. Efímero como medallas en el uniforme sin hechos contrastados. Porque cuando uno señala puede hacerlo de dos maneras. Una por error, es decir, por mala educación, escasa formación o descuido menor. La otra es institucional, que es variada, interpretable, sujeta a normas y aprobaciones, colegiada y legal.

Esto de señalar es mala costumbre y ya sabemos que «Malas conversaciones corrompen buenas costumbres» y ahora estamos en el momento justo de no entender por qué rompemos el silencio por el señalamiento.

El final de la vida profesional es la liberación del membrete. Ya ni sales ni te importa lo que diga el BOE. No vives para él ni para el Consejo de Ministros.

Es por eso que sin señalar a nadie, pero señalando a don nadie, me gustaría terminar con las sabias palabras del gran estratega que a día de hoy nadie ha logrado igualar: Sun Tzu. Son para aquellos que les surgen dudas sobre el sentido de la milicia y el camino que llevan algunos ejércitos. Algo que genera muchas dudas de vocación a jóvenes que llegan con una idea contraria a la verdadera misión de los ejércitos ¡tan señalados! No conviene engañarse y confundir la milicia con el asistencialismo, más propio de otras organizaciones. Nada que ver con ser soldado.

El maestro relata la conversación:

Tu Mu: «Por lo que concierne a las conveniencias, las leyes y los decretos, el ejército tiene su propio código, que, generalmente, respeta. Si éste se adapta a las reglas que presiden el gobierno del Estado, los oficiales estarán desconcertados».

Chang Yu: «Recientemente se han encomendado a los cortesanos las funciones de Supervisor del ejército, ahí reside precisamente el error».

Blanco es, la gallina lo pone, con aceite se fríe y con pan se come.

Todos somos estupendos, pero mejor no fiarse ni del compañero de pareja.

«La guerra (por el amor) es un dios muy grande bien digno de ser honrado entre los dioses y entre los hombres por mil razones, pero principalmente por su antigüedad, porque no hay dios tan antiguo como él. Y la prueba es que no tiene padre ni madre. Ningún profeta ni prosista ha podido atribuírselos. Según Hesiodo, al principio existió el Caos, después la Tierra de amplio seno, base eterna e inquebrantable de todas las cosas, y la Guerra. La guerra es el primer dios que concibió el hombre y en ella ocultó todo lo demás (Platón El Banquete).

Ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor.

La visión del arquero siempre fue negativa, pero siguen combatiendo desde la distancia, a lo lejos. No sabrían hacerlo de otra manera.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 junio 2026

EL SHERIFF DE LA OTAN. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Cumbre de Ankara. todo se reduce a un único problema: «La OTAN no me sirve para nada. Pagaros vuestra defensa».

Ha empezado la cuenta atrás.

El sheriff viene con una experiencia inolvidable. Cuando hay guerra o es todos para uno y uno para todos o las alianzas no sirven para nada.

La realidad es que eso de una alianza político-militar es un camelo que ahora demuestra lo incierto del futuro. Europa ha perdido la memoria, pero, y eso es más grave, también la realidad presente. Está perdida en la corrupción moral que suponen las normas de indefensión aprobadas ante la invasión que sufre y con ello se deja penetrar como si Alejandro Magno fuese en dirección contraria, Oeste-Este. Pero este Alejandro es otra cosa.

A Trump, a Estados Unidos, la NATO le ha dejado solo. Cuando Estados Unidos ha solicitado el único y exclusivo apoyo de hacer uso de las bases militares compartidas con sus socios estos le han dado la espalda. ¿No había obligación de permitir su uso? El lenguaje político encierra trampas y trompos. En el lenguaje militar, breve, preciso y oportuno, a eso se le llama traición. Difícil de olvidar.

España fue señalada allá por el 2004  y el palote no hay quien se lo retire; el de «no fiable» o «no vuelvas a fiarte de ellos».

El que gobernó después de no levantarse al paso de la bandera estadounidense ahora no levanta cabeza.

7 y 8 Julio en Ankara se celebra la cumbre de la OTAN.

Compromiso: aumento del gasto de defensa, impulso a la industria militar y el apoyo a Ucrania. La realidad es mucho más grave: el sheriff nos abandona después de que nosotros le abandonásemos a él. No se cumplirá la ley.

Peter Hegsth, secretario de Guerra de EE.UU., ha anunciado que en unos meses se revisará la postura militar y el futuro de las bases estadounidenses centrando su atención en Asia.

¿Y en España qué? ¿Quién prestará su atención?

Las declaraciones de la ministra de Defensa: «España nunca apoyará una actuación militar que no cuente con el respaldo del derecho internacional»  y la postura del Gobierno contraria a Trump y a asumir su compromiso económico con la OTAN nos deja en muy mal lugar.

¿»Nunca apoyará… el respaldo del derecho internacional»?, dice nuestra ministra de Defensa.

Las preguntas surgen una tras otra dirigidas a ella y a quienes solo les interesan las armas, pero no los soldados.

¿Respaldo del derecho internacional cuando nos han quitado por la fuerza (de la negociación y el engaño, claro) el control del estrecho de Gibraltar? ¿Respaldo del derecho internacional para entregar Gibraltar sin apoyo parlamentario, con un acuerdo infame y hecho a espaldas de la Constitución y de los españoles?

¿Respaldo del derecho internacional para que taladren nuestra frontera en Ceuta con túneles?

¿Respaldo del derecho internacional para jugar y desjugar desde el Gobierno con la industria de Defensa sin presupuestos, pero con un apaño empresarial?

¿Respaldo del derecho internacional (¿o nacional?) para utilizar la Armada española a su antojo («Furor») o hacer uso de la Defensa sin contar con el Parlamento?

¿Respaldo del derecho internacional para no asumir los acuerdos firmados, compromiso ineludible, del gasto correspondiente acordado por «todos» (incluida España) los miembros de la OTAN?

¿Respaldo del derecho internacional para dejarnos, irresponsablemente, sin Defensa al romper con los contratos suscritos con empresas israelíes que suministraban la base de nuestra Defensa?

¿Respaldo del derecho internacional para entregar el Sáhara?

Para qué seguir. La OTAN tal y como la concebíamos ha muerto.

Aparecen otras amenazas y sobre todo otros actores.

Ya dije en otro artículo que emerge Turquía (por cierto sin ser miembro de la UE). Una OTAN Turca

Ankara apunta a Ankara, pero allí en el fondo del Mediterráneo hay una puerta hacia el este.

En la del Oeste una de las llaves la ha tirado España a profundidades inabarcables, o solo asumidas por EEUU, Reino Unido y Marruecos. España ni está ni se la espera en Gibraltar. Lo peor es que nos lo merecemos. Pudimos estar allí y asumir nuestra  responsabilidad y valor estratégico. No tuvimos valor.

El 11 de julio de 2002 unos gendarmes marroquíes ocupaban la isla Perejil. Lo de Gibraltar ahora se consuma… EE.UU. señala el estrecho de Gibraltar como posible lugar de «futuro conflicto» tras la amenaza de quitar las tropas de Morón y Rota.

Mejor ni OTAN ni NATO. Nuestra alianza tal y como estamos viendo era con la Caracas de Maduro y habrá que seguir descubriendo esos otros aliados, por nuestro sur, el que tenemos abandonado y por donde nos han penetrado… ¿Hasta dónde?

Aquí no tenemos sheriff, sino «Puto amo«. España sin Defensa ni aliados en la alianza. Es cuestión de fiabilidad.

«Lamentablemente, habrá conflictos en el futuro y, ya sea en el estrecho de Malaca, el de Gibraltar o el de Ormuz, el mundo no puede permitir que se siente el precedente de que una de las partes pueda intentar castigar a las economías mundiales con el fin de obtener ventaja sobre la otra».  Esto se le oía decir al  embajador de EE.UU. ante la ONU, Michael Waltz, y era en referencia España.

Estamos en la lista.

Por cierto ahora que se acerca la firma del Acuerdo de Gibraltar (aceptación de ceder soberanía y renunciar a la integridad territorial) por qué nadie exige al Reino Unido (miembro de la OTAN y del Consejo de Seguridad de la ONU) que saque sus armas de ese territorio español (colonia que debe entregar a España) o permita una inspección de lo que allí esconde. Simplemente para nuestra seguridad. Es todo un despropósito.  Nosotros por el sur estamos invadidos por amigos y enemigos. En Ankara nos recibirán, pero nadie nos contará nada.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez  

Blog: generaldavila.com

21 junio 2026

EL VUELO DEL REY Y LA PRINCESA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El vuelo del Rey y la Princesa

Suena a cuento de hadas. Es lo que necesitamos en esta España atribulada por la más zafia de las políticas vividas a lo largo de sus historia.

Ilusión, ética y estética en la actuación en forma y fondo, responsabilidad ante tu pueblo.

Su Alteza Real la Princesa de Asturias termina su formación militar y lo hace en la Academia General del Aire y del Espacio (San Javier. Murcia) con un vuelo de instrucción junto a Su Majestad el Rey, Su padre.

Volaron en distintos aviones, en la misma dirección, vuelos paralelos con el mismo destino: España.

Simbólico vuelo y acertado mensaje.

Nuestra Princesa es fiel reflejo  de España y de todos los españoles que como un símbolo ven crecer y formar su futuro como si fuese el de alguien de nuestra familia. Símbolo y exponente de nuestra nación.

La Princesa de Asturias ha demostrado buen hacer, con gesto abierto que trae fe y confianza en Su trabajo, esfuerzo y constancia. Disciplina y respeto a Su noble misión que no es otra que mantener la unidad y prestigio de España. Ser fiel a su historia y cumplir y hacer cumplir la Ley con la alegría y la capacidad que tiene el símbolo que es encarnado en Su persona.

La Princesa de Asturias pasa a ser la Teniente Borbón, Alférez de Navío Borbón. No ha sido un camino de rosas. Un ejemplo que ayuda a identificarse con la imagen por la que suspira la sociedad española.

Le sienta bien el uniforme que luce con honra y nobleza como exige la Corona. Ahora le espera una labor noble, delicada y muy sacrificada. Una tradición que pesa tanto como significa encarnar la historia y la exigencia de compatibilizarlo con una humildad auténtica, sin fingimiento, con virtud, justicia y honradez. Se nace y se hace, se vive y se sufre. Ser Reina será una permanente construcción, porque la monarquía, como decía Sabino Fernández Campos, «tiene el objetivo general de colocar la política en un plano de dignidad y elevación de miras que esté muy lejos de la descomposición y de la corrupción de cualquier clase».

Encarnar a todo un pueblo no permite ni fingimientos ni fantasías, o se es auténtico o no alcanzas la categoría Real. El pueblo capta con su sensibilidad los comportamientos y no permite que su bandera cambie de colores, sino que brille y flamee precisamente en los días más borrascosos y, aunque se rasge y luche contra el viento, nunca debe arriarse.

El vuelo en paralelo del Rey y la Princesa de Asturias encarna la idea de la continuidad, de la unidad y además hecho desde el uniforme, un vuelo militar, no me cabe duda que es el símbolo de la misión que la Constitución da a las Fuerzas Armadas desde su fundamento que es la unidad de España:

«Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».

Permítame Majestad y permítame Alteza que Os  muestre mi más respetuosa felicitación.

Volad, alas gloriosas de España
estrellas de un cielo radiante de sol
escribid sobre el viento la hazaña
la gloria infinita de ser español.

(Del Himno del Ejército del Aire y del Espacio por José Mª
Pemán y Ricardo Dorado).

General de División (R.)  Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

21 junio 2026

JAMÁS. NUNCA. NUNCA JAMÁS Rafael Dávila Álvarez

Hasta el juego de palabras estaba preparado. La locución adverbial «nunca jamás» es muy adecuda para Peter Pan y Campanilla. Un mundo donde los niños no crecen y las responsabilidades adultas no existen. Ahora se usa mucho eso de «bien tirado». Saben que hablo de la DGGC en su comparecencia ante los representantes de todos nosotros. Claro que «Jamás» y «Nunca» así, como punto y seguido, es pretender no sufrir el síndrome de Peter Pan. Pues no se logró.

Director General es un gran cargo. Suena fuerte ser director y a la vez general. Siempre he criticado ese empleo, cargo, o lo que sea, en la milicia. Aquí se es general o soldado, pero director si acaso de la música. Director general para un general es muy peligroso porque te conviertes más en director que en general y coges la corbata (también se habló de la corbata) y la cambias por las botas de tres hebillas (así se llamaban en el paleolítico de la milicia). Alguno dirá que es lo misno dirigir que mandar, pero no, aunque haya muchos directores generales que pretenden quitarse lo de director y vestirían de uniforme y otros que les pasa todo lo contrario. En cierta ocasión le dije a un ministro (a) de Defensa que su misión era dirigir pero no mandar. Se empeñaba en que lo suyo era mandar en las tropas. Que los soldados eran suyos, su familia y esas cosas. Pues no, son de todos los españoles y entonces sí, pero no por ser ministro(a) o director general. Cada cosa tiene su aquél, que no es que sea una mejor que la otra, pero lo de la milicia es mandar más que dirigir. Porque aquí ‹‹Más quiere llevar el soldado los ojos en las espaldas de su Capitán que tener los ojos de su capitán a sus espaldas…››.

Muchos ordenan, otros dirigen, pero no mandan. Mandar es algo más complejo que dirigir, porque requiere conocimientos, estudio, capacidad de análisis y de decisión. Son esas viejas virtudes del honor, austeridad, sacrificio, abnegación, camaraderia, valor…, las que arrastran y convierten al que manda en líder.

Entre uniformados no se admite decir las cosas a medias, a trozos, palabras inentendibles, jugar con la palabra. ¿Mentir?

El honor, el valor y la honra se ejercitan sin mentarlos y se reconocen por las obras y no por los enunciados. Hay ocasiones en las que un gesto puede cambiar una situación.

Conocen ustedes la ley Campoamor: «Y es que en el mundo traidor / nada hay verdad ni mentira: / todo es según el color / del cristal con que se mira».

El cristal de la compareciencia de la DGGC era algo parecido a lo que el poeta nos quiso transmitir. Dependencia. La voz de su amo. Subjetividad. ¿Mentir?

«La mentira aniquila la dignidad de la persona: cuando la persona no cree ella misma lo que dice a otro, esa persona tiene menos valor que una cosa…».

Ser nadie, menos que una cosa. Sentirse herido porque todo esto es nada. Hablar al pueblo y decir mentira es peor que nada. Lo remató José Hierro. Solo un verso:

…después de tanto todo para nada

«¡Malditos sean los que ponen por encima del amor la verdad criminal de la delación! ¡Malditas sean las bestias que dicen siempre la verdad! ¡Malditos, los que nunca han mentido!».

Descubrí a Vladimir Jankélévitch gracias a mi maestro y amigo Gabriel Albiac. Es un regalo que no te hacen todos los días. No busquen la traducción de su Tratado de las virtudes. Entiendo que todavía no hay editor que haya encontrado interés. Una pena. El refugio de los libros es la única barricada para estos tiempos.

«La mentira por amor es la mayor de las verdades». ¿Por amor?

¿Será este de ahora el caso, o será por temor o interés? Será cobardía.

Aniquilar la libertad pública, ya sea por la fuerza, ya por la astucia, es la peor de las mentiras.

La palabra en una de las peores armas, la peor quizá, pero antes se pilla a un mentiroso que a un cojo.

Para terminar les pido que hagan un juego.

La paradoja de Epiménides.

Supongan que su interlocutor le dice de entrada: Yo miento.

Estamos ante un problena insalvable.

El que aquí tenemos ahora, hoy, delante del pueblo o de sus representantes.

Todo para nada.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

18 junio 2026

ORMUZ: ESTRATEGIA Y FUTURO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En breve nadie recordará Ormuz. A medio plazo (una  o dos décadas) hablaremos de ello como ahora de Queronea.

Quedarán frases soldadas sobre las tierras que calienta el Sol ardiente iraní que nos recordarán que allí yace el fósil de la guerra.

«Persia será para el que tenga el valor de atacarla«.

Alejandro Magno supo ver más allá de su época y se atrevió. Murió joven, pero puso en alerta al conjunto: «Una victoria no debe permitir tener pensamientos altivos, ni abrir libremente alas al regocijo». Hay que saber respetar al vencido y dosificar la victoria.

Hay victoria de los EE.UU con Trump al mando, pero correrá una gran mayoría como jabalíes heridos culpando a Trump de haber lanzado la flecha y además perder la batalla y todas las guerras. Pero la realidad es que hay un esperanzadora firma hacia la paz que se plasmará este próximo viernes. Trump no es ese loco que da dinero al enemigo para que se arme nuclearmente ni el que se retira de un campo de batalla con el rabo entre las piernas; tampoco el que pone una vela a un dios y otra a esos nuevos diablos que venden profecías en forma de normativas incendiarias. Tampoco es Trump el que permite que su nación sea ninguneada comprometiendo su futuro y relegándola detrás de regímenes muy alejados de las democracias occidentales. Quisieran vencerlo, pero no es fácil doblegar a quien tiene las ideas firmes en defensa de su patria.

Cuánta razón tienen los que dicen que el mayor triunfo del diablo es lograr que pensemos que no existe. Ahora va vestido de bondadoso estratega de la defensa de una paz armada, sostenible y mejor nuclear.

Trump está en el camino de los vencedores. No conoce la retirada bajo presión ni esconde sus pecados. Es mortal y los tiene. Lo que no le hace peor que otros que amagan, ponen todo patas arriba y luego abandonan.

Conviene saber la diferencia entre «Acuerdo», «Armisticio», «Tregua» o «Alto el fuego» para entender lo que este viernes firmarán Estados Unidos e Irán: «Memorándum de entendimiento«.

Una tregua es un cese temporal de las hostilidades, generalmente acordado para un periodo limitado o en un área geográfica específica. El armisticio detiene la guerra, pero no trae consigo ningún acuerdo de paz. El «alto el fuego» es una suspensión momentánea de las acciones militares.

Un acuerdo de paz es la base para alcanzar la paz duradera y constituye un compromiso político firme, exige recursos, respaldo internacional y una firme voluntad de entendimiento. El proceso hasta llegar al punto final es delicado y pueden romperse las negociaciones en cualquier momento. De ahí la necesidad de una firme voluntad de paz.

El memorándum de entendimiento al que se ha llegado, después de esfuerzos desconocidos y cesiones dolorosas, recoge aquellos puntos a tratar y con los que hay que negociar para llegar a una comprensión antes de la redacción final que lo convierta en un verdadero acuerdo. Ahora comienza ese proceso que es el camino tortuoso de las concesiones, las cesiones y la diplomacia sin más armas que la voluntad y la nobleza de espíritu.

Se trata de llegar a un consenso después de una negociación que abarque varios aspectos del conflicto tales como el desarme nuclear, el comercio, control del estrecho y múltiples variables del enfrentamiento y sus consecuencias posteriores.

Durante sesenta días habrá una dura negociación, pero el primer paso para la paz está dado y su prueba más palpable será la apertura total y sin restricciones del estrecho de Ormuz.

El proceso ha sido largo y tortuoso. No olvidemos su orígen: los ataques del 7 de octubre, cuando Hamás (impulsado por Irán) asesinó a más de 1.200 hombres, mujeres y niños inocentes, incluyendo a 46 estadounidenses, en el ataque terrorista más despiadado de la historia de Israel. Además de estos asesinatos, Hamás tomó a 254 rehenes, entre ellos 12 estadounidenses.

Después de firmar la paz de Gaza, Hezbolá (servidor de Irán), que ocupa militarmente el sur de Líbano a pesar del despliegue de los cascos azules de ONU, continuó con la guerra abierta contra Israel.

No es fiable quien no admite que su pueblo hable y solo entiende que sea él el único interlocutor válido. La diferencia de quien depende de la voz de su pueblo del que depende de su dictadora autoridad es muy importante en estrategia bélica. A uno le  puede hacer vencedor una guerra, pero derrotarle el voto; a los dictadores solo les vencen las armas. No conocen otro final. El peligro de enfrentarse o negociar con una teocracia es evidente.

Un mundo difícil donde los poderosos buscan situarse en zona de dominio porque la transición hacia las nuevas energías va a ser lenta, dura, bélica e incierta. Estratégicamente no hay tiempo para entretenerse con diatribas, códigos de conducta y diplomacias vacías, todo aquello que originó la II Guerra Mundial y la posterior Guerra Fría. Es el momento de dejar clara la partida y ver quienes son los jugadores. Irán pretendía la bomba atómica para colocarse en prioridad en la zona de Oriente Medio. Eso es algo  que conocen todos los que se dedican a analizar la situación estratégica. Los Acuerdos de Abraham, un pacto histórico encabezado por Estados Unidos en septiembre de 2020 para normalizar las relaciones diplomáticas, comerciales y de seguridad entre el Estado de Israel y cuatro países árabes: Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán y Marruecos, hicieron mella en Irán que esperó el momento para, violentamente, acabar con aquel acuerdo mientras aceleraba el proceso de enriquecimiento del uranio para ejercer su poder con el arma atómica.

Irán fue un enemigo occidental desde la caída del Sha en 1979. También lo es del mundo árabe.

Al panorama en su conjunto hay que añadirle otros ingredientes como la caída del régimen sirio de Ásad en diciembre de 2024 o el enfrentamineto en mayo de 2025 entre India y Pakistán frenado por la intermediación de  Estados Unidos.

La guerra de Ucrania caminaba hacia su final, pero un paso adelante dos atrás.

Esta era la situación global cuando en junio de 2025 estalló la conocida como «Guerra de los Doce Días«, un ataque masivo por sorpresa de Israel contra Irán, con el nombre en clave de «Operación León Ascendente» para impedir el avance del programa nuclear iraní. En este primer ataque, Israel acabó con la cúpula militar del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria así como con varios científicos del plan nuclear. Irán contestó con  la «Operación Verdadera Promesa«, contra Israel y el 22 de junio Estados Unidos lanzó sus propio ataque contra Irán bombardeando tres de sus instalaciones nucleares a lo que respondió Irán atacando la mayor base estadunidense en la zona (Base aérea de Al Udeidi en Catar).

El 23 de junio de 2025 Trump anunciaba un alto el fuego. Era un periodo para armarse antes de seguir debilitando a Irán. Las espadas estaban en alto e Irán no daba signos de debilidad. La esperanza de que sus habitantes se lanzasen a la calle pidiendo un cambio se desvanecieron y todo quedó oculto bajo la represión irani que tapó sus acciones sin internet ni comunicación alguna.

En agosto de 2025 se celebró una cumbre de gran importancia entre Putin y Trump. La conocida reunión Putin-Trump en Alaska entre los dos mandatarios nunca puede ser olvidada, aunque no sabemos, pero intuimos lo tratado.

Luego llegaría lo de Groenlandia.

El 3 de enero de 2026 Estados Unidos lanzó la operación «Resolución Absoluta» una incursión militar en Venezuela donde fueron capturados Nicolás Maduro y su esposa trasladados a Nueva York para enfrentarse a imputaciones de narcoterrorismo y tráfico de drogas.

El 28 de febrero de 2026 Estados Unidos junto a Israel lanzaron por sorpresa  una serie de bombardeos aéreos sobre Irán. Irán lanzó misiles y drones contra Israel y las bases militares estadounidenses en la zona. Resultó muerto Alí Jamenéi y altos mandos extendiéndose la guerra a Líbano entre Hezbolá e Israel. Mojtaba Jamenei, hijo de líder muerto, fue nombrado su sucesor el 8 de marzo y aún nadie le ha visto ni escuchado.

Irán utilizó su arma más letal: el cierre del estrecho de Ormuz.

El 12 de abril el presidente Trump, después del fracaso de las conversaciones en Islamabad entre Irán y Estados Unidos, contestó con el bloqueo naval estadounidense sobre el estrecho de Ormuz. Quedaban cerradas las dos puertas del estrecho provocando el hundimiento absoluto de la economía iraní y la alerta mundial por la escasez de petróleo.

La complejidad de la situación no necesita muchas más explicaciones.

Trump logró algo estratégicamente muy valioso: dividir al enemigo. Que dentro de Irán las posturas entre unos y otros se hiciesen irreconciliables. La Guardia Militar Revolucionaria se hizo con el poder ante la impotencia del líder espiritual y los moderados ministros de exteriores y presidente del Parlamento tuvieron que luchar hasta admitir la realidad que no era otra que comprobar que se había llegado al crac más absoluto y por tanto era necesario llegar a un acuerdo. En estos momentos nadie sabe el poder que sigue teniendo la Guardia Revolucionaria y el valor de su palabra para llegar y respetar  un acuerdo que se presenta difícil y tedioso porque en él la GR pretende dar la imagen de vencedores.

Hubo entre Trump y el Pentágono varios planeamientos de actuación desde lo militar a lo diplomático. Estados Unidos barajó muchas hipóteis y se prepararon las más probables y las más peligrosas. Repito, desde lo militar a lo diplomático.

Se insistió preferentemente en la negociación, pero el cierre del estrecho modificó los planteamientos. La Guardia Revolucionaria se hizo con el poder a pesar de la victoria militar estadounidense y la destrucción en más del 80% de su capacidad militar y misilística. El planeamiento militar de Estados Unidos se centró en la angostura del estrecho y en las instalaciones militares en su islas como Queshn. Estaba prevista y a punto cuando se intercambiaron a través de Pakistán informaciones que hablaban de una posible negociación. Se paralizó la acción militar no sin alguna opinión en contra de altos consejeros militares del Pentágono.
En algún momento se pensó en una retirada parcial de EEUU mientras Irán aceptase abrir el estrecho de Ormuz sin condiciones lo que podría ser una victoria vendible por Trump alegando que habría derrotado a Irán apoyándose en haber acabado con sus Ejércitos del Aire y Marina de Guerra, eliminado su capacidad de enriquecer uranio y fabricar arma nuclear y haber cambiado el Régimen ya que había eliminado a todos los dirigentes de la cúpula del Gobierno anterior.
Al final el tiempo se fue echando encima y la escasa reacción popular interna, la proximidad de las elecciones de medio término y sobre todo la intervención de Xi Jimping ha llevado a la negociación con grandes posibilidaes de éxito.

A día de hoy Ormuz y Malaca no pueden estar cerrados, y no porque Oriente Medio lo diga, sino porque China así lo ordena de acuerdo con Trump.

Las estrategias se confunden. A lo largo de los tiempos los lugares que abastecen de productos para producir energía son lugares de guerra.

Como decía al comienzo Ormuz será temporal. Los estrechos cambiarán de importancia que será sustituida por diferentes  energías y formas  de distribución. ¿Cuánto tiempo seguirán siendo los combustibles fósiles los protagonistas?

Llevan años hablando de su final. El Acuerdo de París (Diciembre 2015) marcó un objetivo que venía a asegurar cero emisiones netas al año para 2050. Fue ratificado en el Acuerdo de Dubai firmado por 198 países.

Las guerras aceleran el proceso. Pero el camino es lento y bélico.

La de Ucrania  tiene mucho que ver con la energía. Europa dependía de Rusia hasta que Putin ordenó la invasión.

Sin energía no hay autonomía estratégica. La guerra en Irán con el cierre del estrecho de Ormuz le supone a Europa un gasto de 500 millones de euros diarios, por un conflicto en el que no participa. Necesita acelerar la renovación energética con urgencia y buscar la forma de lograr la total soberanía estratégica. La diversificación de fuentes de energía, rutas y la flexibilidad es el futuro para la no dependencia y por tanto de una mayor soberanía. La apuesta es por las renovables, biocombustibles y el hidrógeno verde. Alemania, Europa en general, se vio afectada con la guerra de Ucrania y ya se ha puesto en marcha con la construcción de un hidroducto de 9.000 kilómteros. En España hay un proyecto para la construcción de otro de 2.600 kilómetros.

Los oleoductos y gaseoductos han empezado a quedar anticuados, incluso alguno no llegó ni a estrenarse (Nord Strean 2).

La demanda de energía hoy es mayor que nunca y alcanzará cifras inabor­dables. Ya no son palabras, todos se han puesto a trabajar. Afecta a la seguridad y al poder estratégico del futuro.

Entre una y dos décadas, el petróleo será historia. Pero donde hay petróleo hay más cosas, también productoras de energía.

Uno de los mayores afectados por la guerra de Irán ha sido China. Lleva tiempo buscando su autonomía estratégica y por ello ha hecho la mayor apuesta entre todas las naciones por dominar las variadas  alternativas energéticas siendo ahora dominante en el mercado eléctrico y la posesión y transformación de los minerales raros. Lenta, segura y conocedora del futuro.

Mientras llega ese futuro, está en juego tomar posiciones para no quedarse descolgado. El mundo será otro, pero los actores serán los mismos.

El camino hacia las nuevas energías está en marcha. Las guerras  actuales responden a ello. Vendrán otras que ahora duermen en África. Groenlandia está en la lista. En Oriente Medio hay una auténtica lucha por el  poder que busca su sitio en ese nuevo futuro. Las diferencias son casi insalvables.

«Se me ocurrió una vez pensar cuántas democracias habían sido derrocadas por los que prefieren ser gobernados de alguna otra forma que la democrática…» (Así empieza la Ciropedia de Jenofonte. No ha terminado).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

17 junio 2026

FRACASA EL AVIÓN DE COMBATE EUROPEO. ¿UNA OTAN TURCA? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Ha fracasado el programa FACS. El futuro Sistema Aéreo de Combate europeo (FACS) ha estallado cuando lo manipulaban Francia y Alemania. Han cancelado el proyecto.

Miles de millones al viento. Esa es la defensa de Europa. Airbus. D&S.Thales Group. Indra Sistemas y Dassault Aviation. ¿Alguien da más? Pues sí. Pasen y vean.

«Usted no ha sido capaz de comprometer los recursos que la nación necesita». Así se expresaba el secretario de Defensa de Reino Unido, John Healey, en su carta de dimisión remitida al primer ministro Keir Starmer ya que según dice «el plan de inversión en defensa se queda muy corto respecto a lo que se requiere para la defensa y el país en este momento».

La industria de las armas no entiende de Europa o Europa no se entiende ella misma. En la mesa del momento de la indefensión de Europa se sienta de un lado la diplomacia del otro las armas y enfrente la historia. Debajo de la mesa solo el interés no compartido, alejados por la distancia y por las amenazas, por la incomprensión de unos riesgos que no parecen entender su lugar en la geografía, la economía; que acaban siendo pura ideología.

En una alianza que se constituya como un sistema defensivo moderno aportar dinero en conjunto, una cifra que tenga como referente el PIB, es anticuado e irreal. Es necesario cambiar de modelo y llevar a cabo un planeamiento con hipótesis creíbles, consensuadas, realizables, y que cada nación aporte el esfuerzo adecuado de acuerdo con la misión asignada, la que le corresponde dentro de la Defensa compartida, dentro de sus posibilidades, siempre apoyadas por los más fuertes. Desde la disuasión nuclear hasta el último pelotón desplegado debe todo estar estudiado y compartido en un esquema combinado de capacidades revisadas cada cierto tiempo y actualizadas de acuerdo con la situación. Lo militar no debe de esperar a las cambiantes políticas y someterse a los intereses económicos individuales de cada nación. Podemos encontrarnos con que hemos llegado tarde. Nunca sabemos cuando será el momento o la hora. Para ello hay que partir de unas bases que asume cualquier sistema defensivo: tener una idea común, hombres que la defiendan y armas que la soporten ante cualquier ataque de un enemigo o de una catástrofe natural.

Llegada la hora, la única Defensa será la unidad y si no la ha habido antes ya será tarde. ¿Lo recuerdan?

Nos vemos abocados a seguir, como entonces, asumiendo que nuestra única Defensa está en EE.UU y en su disuasión nuclear. De esto estamos, a día de hoy, todos convencidos. Por eso dormitamos bajo una sombra que cada vez es menor.

La próxima cumbre de la OTAN se realizará el 7 y 8 de julio en Ankara y ya se oyen voces de radical cambio.

Los contactos previos son poco esperanzadores. Hay como vemos desunión, criterios parciales y poco solidarios, las armas como negocio más que como Defensa compartida. Solo se alza como protagonista Turquía y desde su capital ya está posicionándose para el nuevo reparto de poder militar en Europa que tendrá que descansar en sus capacidades. Turquía es un referente en productos militares de excelente calidad en el sector terrestre, marítimo, aéreo, drones e inteligencia artificial. Además de tener un Ejército con espíritu de combate y estar preparada para la guerra.

La OTAN ya no responde a las necesidades actuales. Cumplió su misión que ya nada tiene que ver con lo que vivimos.

Los proyectos militares en Europa son irrealizables, largos, engañosos, atrasados, que dan mucho juego durante un tiempo, pero luego cuando se ponen en manos militares resulta que están anticuados.

España no está lejos de esta situación. Convertir las amenazas en un negocio. Nadie habla de las armas, solo en algunos cursos de verano con personajes bien elegidos que responden a la voz de su amo. Nunca se piden cuentas sobre nuestra industria y por qué los años de abandono para lo doméstico, el fracaso en los proyectos con la consiguiente repercusión en la seguridad de las de las tropas, la falta de mantenimiento de equipos e instalaciones. El abandono de nuestros soldados cuando se acaba su compromiso.

Turquía destaca como avanzadilla en industria para la guerra, de todo tipo, su lugar es clave en la geografía de la guerra y para la paz del futuro.

Se la escuchará a las puertas del Mediterráneo, del mar Negro, en las fronteras con Irán, Irak, Siria. Su voz retumbará por todo el Atlántico y el vínculo empezará a girar sobre parámetros muy distintos y distantes de aquellos del final de la II Guerra Mundial.

El mundo es otro y la OTAN ya no es nada.

«No podemos permitirnos perder más tiempo». Es lo único cierto que he podido escuchar.

Quizá ya lleguemos tarde.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

12 junio 2026

«BOLSA INFORME GIBRALTAR» ¿LA BOLSA O LA VIDA? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El diario Europa Sur del pasado 3 de junio se hacía eco del registro llevado a cabo por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en el domicilio de Gaspar Zarrías en Madrid ordenado por el juez Pedraz ya que aparece investigado en el caso Leíre Díez.

Sin entrar en el fondo de la trama investigada nos ha llamado poderosamente la atención la noticia de Europa Sur sobre el material incautado porque aparece una memoria USB (pendrive) a la que han puesto el nombre de «Bolsa informe Gibraltar«.

El señor Zarrías es todo un clásico de la política, especialmente andaluza, y nadie dudaría de sus contactos y conocimiento de todo lo que ocurre de Despeñaperros hacia abajo, muy en concreto en Gibraltar.

Llegó a ser condenado por el caso ERE, aunque esta condena se encuentra suspendida temporalmente hasta que se formule una nueva de acuerdo con el mandato del Tribunal Constitucional.

Constituyó la compañía «Zaño Sociedad Consultora«, con la que contrató a Leire Díez mientras realizaba presuntos trabajos para el PSOE con el objetivo de desprestigiar a altos cargos policiales y a jueces que investigan casos de corrupción cercanos al PSOE.

El tema de Gibraltar, crucial para la integridad territorial de España y su seguridad en la frontera sur, parece olvidado y cada vez el conjunto de medios de comunicación lo muestran  más como algo local y sin importancia, cuando es un atentado histórico a la unidad de España.

El interés del Reino Unido por mantenerlo es exclusivamente militar, mantener su poder militar en el Mediterráneo controlando ese estrecho en su angostura con su fuerza  armamentística y de Inteligencia que conecta con otro punto clave como es el de sus bases soberanas en Chipre (Akrotiri y Dekelia). El Mediterráneo suyo y si para ello hay que robarle un trozo de territorio a España se hace y además luego se negocia con ventaja.

Es conveniente recordar que las Naciones Unidas (ONU) dejan bien claro que Gibraltar es «Territorio No Autónomo» y establece que la descolonización de Gibraltar no puede fragmentar la unidad nacional de España, país al que originalmente pertenecía el territorio antes del Tratado de Utrecht (Doctrina de integridad territorial). Precisamente es la integridad territorial de España lo que ahora está en juego y en este momento en peligro máximo gracias a la traición gubernamental en marcha con un acuerdo que significa en la práctica la renuncia de España a su territorio y aceptar tener una base militar ajena a nuestros intereses en territorio propio que controla nuestro mayor poder estratégico que es el estrecho de Gibraltar. La ONU no reconoce a Gibraltar bajo el principio clásico de autodeterminación (basado en la voluntad de sus habitantes), sino que lo clasifica como un caso de descolonización que afecta, repetimos, a la integridad territorial de España. Gibraltar español es algo que ignora nuestro Gobierno. ¿Los españoles? Cada vez es más necesario recordar lo que significa «Integridad territorial» y su encaje en la Constitución.

Ahora surge un «informe Gibraltar» en una memoria USB en casa del señor Zarrías. Gibraltar está en interrogantes judiciales en distintas tramas como recuerda Europa Sur; por ejemplo el reciente informe de la Policía Nacional «que apunta a movimientos de dinero a través de cuentas bancarias opacas para el blanqueo de capitales vinculados a la trama Plus Ultra».

El gran problema de todo esto va más allá de cualquier tema delictivo. La causa grave para nosotros, el orígen de todo, es la pretendida y cada vez más lograda soberanía británica de Gibraltar que persiste solo por el interés británico de tener una base militar en la puerta del Mediterráneo. Lo demás al Reino Unido le trae al pairo, se ríe de España y de nuestra integridad territorial y España se somete a su voluntad y a la de Marruecos como cordero al sacrificio. Todo lo demás que ocurre impúnemente es consecuencia de ello: una frontera que a partir de ahora dejará de estar controlada, un aeródromo militar sin espacio aéreo, un paraíso fiscal, un lugar para el suministro de combustible sin control, ¿lavado de capitales procedentes de donde todos sospechamos? y todo tipo de tráfico legal o ilegal que ahora se verá aumentado.

En verdad que esa memoria USB, el pendrive «Informe Gibraltar», interesa mucho y esperamos que la justicia entre en su investigación y desmadeje el buen lío que supuestamente podría darnos a conocer.

Con enorme rapidez el señor Zarrías ha pedido al juez que le devuelva parte de los documentos incautados y entre ellos, ¡cómo no! el pendrive «Informe Gibraltar».

El juez parece ser que mantiene la documentación incautada. Será bueno que ahondase en ese pendrive. Por el bien de España.

Es necesario que este tema tenga la difusión máxima  ya que el «asunto Gibraltar» parece dormido o focalizado en una única zona de España, en la comarca más cercana, y que a nadie le interesa la integridad territorial ni siquiera a los que tienen como misión protegerla y defenderla. Tan escaso es el interés que nos meten submarinos nucleares o todo tipo de armas en nuestra propia casa y no nos enteramos de nada; o no queremos enterarnos.

Somos unos parias.

Riesgos que a los derivados de tener desconocidas armas escondidas en sus  túneles podrían añadírsele las «armas de destrucción pasiva» que guardan los bancos y otros lugares de descanso a las orillas del territorio español.

Si eso, junto al acuerdo alcanzado por este Gobierno para ceder prácticamente Gibraltar de manera definitiva al Reino Unido, no es un ataque a la integridad territorial, desde dentro, que venga Dios y lo vea.

El enemigo está dentro. Por eso y porque muchos se pasan clandestinamente al enemigo,  sería muy conveniente controlar todo movimiento sospechoso, incluida alguna memoria protegida llamada en lengua anglosajona pendrive.

Nos va en ello la bolsa y la vida.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

8 junio 2026

 

 

 

 

 

LOS GENERALES Y LAS GENERALES DE LA LEY. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

El término General tiene orígen español y supone la mayor responsabilidad que se adquiere en los ejércitos, Armada o Guardia Civil al tener bajo tu mando la decisión en las operaciones lo que significa llevar a tus hombres a la victoria o a la derrota, y manejar sus vidas entre el honor del valor y la victoria o la irresponsabilidad de la derrota.

Les recomiendo leer el libro del general Bermúdez de Castro Arte del buen mandar español (Ares 1944). Extraigo de sus palabras conceptos muy actuales para acertar en algo tan difícil y español como es mandar, mucho más nuestro y definidor que lo que ahora es moda al uso con ese anglicismo ya aceptado y que nos confunde: liderar.

Prestigio, nos dice el general Bermúdez de Castro es algo indisoluble con el mando, inseparables, y si el prestigio se ha perdido o no existe, el mando debe ser cesado instantáneamente. Prestigio y mando constituyen el honor que debe presidir al que manda y que cuando lo pierde no vuelve nunca a recuperar.

Se educa, se aprende, se enseña de generación en generación y se forja bajo la disciplina y el sacrificio. No todo el mundo está capacitado para las estrellas.

La Colunela o Coronelía, funcionó en Italia dividida en Compañías mandadas por Capitanes. Entre ellos estaba Gonzalo Fernández de Córdoba que fue Capitán de los Capitanes y para distinguirlo de ellos le llamaron «General» porque los abarcaba a todos.

Capitán de capitanes. Todos en él. Eso es exigente y no dado a todos.

Son incompatibles el mando y la falta de buen concepto.

«La imperativa necesidad de apartar del mando a quien no se hace digno de él se halla fundada, desde los tiempos primitivos, en otra necesidad: la de que la obediencia lleve consigo fe y confianza en el acierto del que manda».

No es solo o exclusivo reconocimiento de los que nombraron el mando, sino de los subordinados a él, es decir de «pública notoriedad» como decían nuestras Reales Ordenanzas.

El Diccionario de la Real Academia tiene varias acepciones para el término «General«: 1. Común a todos los individuos que constituyen un todo, o a muchos objetos, aunque sean de naturaleza diferente. 2. Común, frecuente, usual. 3. Que posee vasta instrucción.

No olvida el Diccionario la de «Oficial general del Ejército con la graduación de capitán general, teniente general, general de división o general de brigada, y los correspondientes en la Armada en los cuerpos distintos del cuerpo general».

Pues me quedo con eso: lo más común. Porque ese es su orígen. Lo más honroso, más noble y más español. Difícil se hace, a lo que vemos, alcanzar las estrellas y permanecer sin pedir ni rehusar.

Es muy grave traicionar la figura gigantesca de nuestros genios militares exentos de ambiciones personales y que consagraban su vida a servir a su patria siendo prototipo de hidalguía, honradez, bondad, finura, arrogancia, elegancia y pundonor.

Nunca existió la reserva ni el retiro; los generales permanecían en activo hasta su fallecimiento. Cobraban mal y nunca; sin puertas giratorias.

El general Castaños fue a cumplimentar al Rey Fernando VII con pantalón de dril, chupa blanca y sin abrigo. Era un día de mucho frío del mes de marzo y el Rey le preguntó cómo iba vestido de verano con aquellas temperaturas a lo que el Duque de Bailén le respondió: «Señor, la última paga que cobré es la de junio; así es yo estoy viviendo de verano».

Pues estoy dando muchas vueltas al término para no llegar a ninguna conclusión cuando lo que me proponía era resaltar ciertas responsabilidades que se asumen junto al empleo que se alcanza. El de «General» es tan bello como exigente porque asumes la Cúpula de las Fuerzas Armadas entre otras cosas.

Hay generales, almirantes, directores generales, secretarios generales, fiscales generales, comisarios generales, cónsules generales, vicarios generales, interventores generales, procuradores generales, y vaya usted a saber porque ya todo resulta generalizado.

Lo que preocupa es que el «General«, el que sea, no sea nombrado por el interés general y él mismo no responda a ello. Es decir, recaiga irresponsabilidad en el cumplimiento tanto en el nombrante como en el nombrado y ambos actúen bajo el interés propio y no el de la sociedad a la que sirven. Y; además sea de pública notoriedad. Un enjuague que viene a ser un acuerdo oculto para conseguir lo que no se espera lograr por los medios regulares.

Al final de todo esto llegamos no a los generales, sino a «las generales de la ley» que viene a ser algo así como usted quién es. Cual es su edad, estado, profesión u oficio, domicilio, amistad o parentesco con las partes, interes en el asunto, etc.  Está todo tan enredado, también entre generales, que llega el momento de descubrirse y empezar por lo más elemental. Amistades o parentescos, intereses y cosas así, porque de todo y de todos se duda. Del nombrante y del nombrado.

Tengo en mi memoria aquella frase estremecedora: «Trabajamos para minimizar el clima contrario al Gobierno«. Estaba dicho.

La recuerdo cada día. Como a ELISA (Extracción y Localización de Indicadores de Seguridad de Amenazas) que surgió entre las penumbras de las cavernas y hoy por ti mañana por mi. Para hablar se es libre, pero con condiciones Elisinas que son un rito.

¿Será posible que esto sea generalidad entre generales? Digo de todo tipo, unos más que otros. Porque minimizar el clima contrario al Gobierno salió de un general y hay un ambiente generalizado de persecuciones, perseguidos y perseguidores que se juntan, pero no revueltos, que está llegando a la sociedad y esto sería el final de la confianza en las instituciones. Las que no debería someterse a otro que no sea la Ley.

No fiarse ni del compañero de pareja. Es un lema conveniente; eso parece.

Saben, es historia, que Franco y Don Juan se reunieron en la finca de “Las Cabezas” del marqués de Comillas.

En la conversación Don Juan propuso al Caudillo que cada uno de ellos nombrara  un par de personas de entera lealtad y confianza que estuvieran en permanente contacto para concertar y coordinar la correspondencia y conversaciones a desarrollar entre ambos.

Franco dubitativo contestó a Don Juan:

-Dos personas de toda confianza… ¿Vuestra Alteza las tiene?

-Podría ofrecerle, mi general, cien nombres para que usted escogiera dos.

Franco volvió al silencio y mirando al infinito, como pensando, pasado un rato, contestó:

-Pues yo no podría.

Parece increíble. ¡Solo dos personas de confianza!, y ¡no las tenía!

No es malo el acto de desconfianza que suele estar más próximo a la prudencia que al temor. Aunque algo tienen en común.

Hoy no recomendaría depositar nuestra confianza en nadie; como repito muchas veces, ni en el compañero de pareja.

Paso de buey, vista de halcón, diente de lobo y hacerse el bobo.

«¡Oh generales, más numerosos que valientes!»

Esta famosa cita pertenece a la comedia Los acarnienses (425 a. C.) de Aristófanes, donde el protagonista, Diceópolis, expresa su frustración ante la ineficiencia de los líderes militares atenienses durante la Guerra del Peloponeso.

General. Pues olvidaba que hay un mal (estar) que es general.

Hay un verdadero dilema en la Cúpula. Que acabará con los numerosos para que reluzcan de nuevo los valientes.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

1 junio 2026

NO SE LO VA A CREER MI CAPITÁN. ¡¡¡NOS HAN ROBADO LAS EMBARCACIONES!!! General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

No creo que haya un parte de novedades tan escueto y sorprendente. Aquello de ¡Sin novedad! era poca cosa, ¿quién se atrevía a decirlo?

-¡No se lo va a creer, mi Capitán! ¡¡¡Nos han robado las embarcaciones!!!

Al anochecer habían desembarcado en sus lanchas rápidas. La Compañía de Reconocimiento de Infantería de Marina había ocultado las embarcaciones neumáticas; en este caso no hubo tiempo para enterrarlas y se habían limitado a enmascararlas. Volverían al amanecer. ¿Qué peligro iban a correr?

A su regreso ya no estaban. Las habían robado. El enemigo siempre está donde menos uno se lo espera. Mejor dicho: está allí donde nunca le esperas.

Nos cuenta Robert Graves en La guerra de Troya que al príncipe Escamandro «Un oráculo le ordenó instalarse en cualquier lugar donde los enemigos nacidos de la tierra desarmaran a sus hombres al caer la noche. A la mañana siguiente, cuando se despertaron los cretenses, vieron que un tropel de ratones hambrientos había roído las cuerdas de sus arcos, las correas de cuero de sus escudos y todas las partes comestibles de sus armaduras. Por lo tanto, éstos debían de ser los enemigos nacidos de la tierra de los que hablaba el oráculo». Allí fundó Troya. Las metáforas son un fiel reflejo de la realidad, el símbolo que te hace meditar.

En este caso los «ratones» habían aparecido en el arenal que discurre entre Barbate y Zahara de los Atunes, terreno narco, donde la Armada tiene el Campo de Adiestramiento de la Sierra del Retín, situado en el centro de la ensenada de Barbate (Cádiz), junto a la desembocadura del río del mismo nombre, abierto al mar, por lo que resulta idóneo para el adiestramiento de las Unidades de Infantería de Marina para la Flota en operaciones anfibias. El campo se prolonga hacia el interior abarcando la totalidad de la Sierra del Retín y sus aledaños con una superficie superior a las cinco mil hectáreas.

Allí habían fundado los narcos su Troya. Agamenón no está, Aquiles menos y Ulises lleva tiempo escondido. Esta Troya perdurará. Con su autoridad sobre mar y tierra, dominando el Estrecho como si de los Dardanelos se tratara. Se impondrán al inglés y al norteamericano, reinarán sobre África y el Atlantico, sea este norte o sur. Perderemos todo, la tierra y el mar ya perdidos.

No habrá un Homero que nos cante porque los héroes han muerto. O morirán. Solo Ayax con su fuerza y nobleza representa la lucha de un pueblo que se resiste a que las armas pasen a manos inmerecidas, sucias de droga asesina. Son pocos los guerreros, mal dotados de medios, olvidados, pero valientes y decididos llevan el honor por divisa. Eso les hace inmortales e invencibles, pero la guerra es muy desigual.

El enemigo de esta guerra desigual que no se quiere reconocer excava túneles delante de nuestras narices, en Ceuta (¿Se ha comprobado Melilla?), roban a la Armada con claro descaro y retándola con bravuconería y ¿qué más?

«No se lo va a creer mi capitan«. «¡¡¡Nos han robado las embarcaciones!!! Ni el capitán ni el general ni el capitán general. Nadie cree lo que está a la vista de todos.

Ese es el problema: no se lo creen. ¿O miran para otro lado?

Se mira siempre en cualquier dirección menos en la prohibida. Echen ustedes una ojeada y verán que mirar al sur está prohibido en España.

La metáfora del material de guerra sin vigilancia viene muy bien para acercarlo a la situación que por el sur tenemos. Sin vigilancia. Creemos haberlo dejado protegido, ¿escondido?, y cuando volvamos nos lo habrán robado. En ello están.

Se desarrollaba el ejercicio Flotex26, la principal actividad anual de adiestramiento avanzado de la Armada, en aguas del Golfo de Cádiz, el Estrecho y el mar de Alborán.

Ahí es nada. Más de 2.000 militares, una decena de buques, un submarino, aeronaves y medios anfibios de desembarco en las maniobras más importantes de la Armada del año. Leo que la finalidad de estos entrenamientos es «evaluar la capacidad de generación y despliegue de una fuerza naval preparada para operar en escenarios complejos y de alta exigencia táctica».

Resultado: Los narcos roban tres semirrígidas de la Armada junto a 11 trajes secos y diverso material de guerra.

Lo ha recuperado la Guardia Civil. Una historia para recapacitar. Nadie lo hará. El asombrado que dio novedades: «No se lo va a creer mi capitán. ¡Nos han robado las embarcaciones!» correrá con todo.

Y todo seguirá igual en esta lucha desigual en la que hemos abandonado a hombres y material solo porque mirar para el sur está prohibido, aunque atraviesen nuestras fronteras con túneles o nos roben las armas en nuestras narices.

No creo que en estos momentos España tenga un escenario más complejo y de tan alta exigencia táctica  mejor estratégica- como el que hay en toda la costa sur.

Allí no hay maniobra que valga, sino una auténtica guerra híbrida en donde, por ahora, mandan los narcotraficantes y… no solo ellos.

Los comentarios en la Armada se los pueden imaginar.

Entre la vergüenza y la güasa me quedaría con la vergonzosa postura de nuestro Gobierno que juega con nuestras responsabilidades en lo más fragil para nuestra Defensa: el sur.

Claro que si hablamos de otras cosas el peligro es evidente que nos rodea de norte a sur.

Es algo más que un aviso.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

25 mayo 2026

UN MINISTRO RABIOSO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

A mi el estado emocional de un ministro del Gobierno de España me preocupa en tanto en cuanto afecta a España. Pero sus emociones, las que sean, con la intención que sea, no me parecen propio ni adecuado exhibirlas y menos cuando lo que pretende es «excusarse con males imaginarios o supuestos a las fatigas que le corresponden».

Si el ministro es el responsable de garantizar la seguridad ciudadana, el mantenimiento del orden público y el libre ejercicio de los derechos fundamentales y su cargo incluye el mando superior de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ponerse rabioso es muy peligroso y debería pedir una baja definitiva ya que esas responsabilidades no admiten alteración del ánimo para poder mantener un inteligente equilibrio a la hora de tomar decisiones en un tema tan grave como la lucha contra el narcotráfico donde están asesinando a nuestros guardias civiles. Alterar el ánimo y no estar centrado en la misión y medios a desplegar puede llevar a afrontar de manera arbitraria e incluso ideologizar la forma de resolver el grave problema.

Ocurre que muchos confunden o desconocen sus cometidos o creen que pueden engañar al conjunto de españoles escondiéndose cuando lo creen oportuno y buscando el momento político de su presencia y comparecencia. No somos tontos. Hay que estar a las duras y a las maduras y cumplir, analizar, estudiar, dejarse asesorar y ofrecer resultados convincentes. La rabia en un ministro que no estaba en el lugar exigible en el momento del dolor junto a los que lloraban, que no da explicaciones sobre lo que ocurre en la lucha contra el narcotráfico son palabras hueras.

Les contaré una anécdota histórica que a este Gobierno de España le va a gustar y de la que seguro  extraen enseñanzas válidas para entender lo que es y lo que no es gobernar.

Fernando María Castiella y Maíz fue el Ministro de Exteriores (1957 y 1969) que llevó más lejos las negociaciones con el Reino Unido sobre Gibraltar. Fue tanto su empeño en el tema que se le denominaba el ministro del Asunto Exterior. En un Consejo de Ministros presidido por Franco, Castiella recabó la adopción de medidas drásticas para estrechar el bloqueo a Gibraltar para lo que expuso la posibilidad de instalar una barrera de globos cautivos y así impedir que los aviones británicos violasen el espacio aéreo español. Ante la negativa de los ministros militares, Castiella les recordó la Ley Orgánica del Estado que encomendaba a las Fuerzas Armadas la defensa de la integridad territorial nacional. Franco atajó la discusión: “Tenga usted en cuenta, Castiella, que a los militares nadie nos ganará en patriotismo; todos los españoles tenemos clavado en el alma la espina de Gibraltar, pero el único español que no tiene derecho a apasionarse por este tema es el Ministro de Asuntos Exteriores”.

Aquí el único, por mucha rabia que tenga, que no puede ponerse ni nervioso ni rabioso es el ministro del Interior.

Póngase a trabajar y asuma su incapacidad para enfrentarse a una guerra híbrida en la que el Estado ha desaparecido y los narcotraficantes se han hecho con el poder en la zona. La autoridad está en manos de los narcos que  cada día amplían su zona de dominio. ¿Llegarán a ocupar cargos en la administración del Estado?

Mientras, la Guardia Civil se ve sola y con órdenes confusas, cambiantes, incomprensión, medios insuficientes y estructura eliminada.  La Guardia Civil se enfrenta a un escenario de guerra híbrida donde el narco es solo la cara visible. La vulnerabilidad real nace de la asimetría tecnológica, la infiltración en infraestructuras críticas y la instrumentalización geopolítica de la delincuencia. En definitiva: la falta de voluntad política de acabar con el problema.

No rabie y tome las medidas que su responsabilidad como ministro del Interior le corresponde. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los españoles, ya no aguantamos más.

No podemos asumir que la ley no nos proteja. ¿Será porque está rabioso?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

18 mayo 2026