A POR EL REY. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Don Felipe de Borbón y Grecia, Felipe VI, Rey de España, es el Jefe de la Casa Real.

Camilo Villarino Marzo es el Jefe de la Casa del Rey.

Es una forma de hilar fino, porque en estos tiempos hay que hacer encaje de bolillos para evitar caer precisamente en puro bolillo.

Las relaciones entre la Casa Real, la de Su Majestad el Rey, y la Moncloa nunca han sido fáciles, pero ahora ni son ni se las espera.  Lo cual es peor que si fuesen mal.

«El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes» (Artículo 56.1 Constitución).

He ido tantas veces a por agua que el cántaro se ha roto. Antes de que la última gota de mi información cayese sobre un triste jaramago, me aseguran que el Rey no consultó con el presidente del Gobierno la promesa hecha al de la ciudad autónoma de Ceuta de visitar pronto Ceuta y Melilla. Sonó un puñetazo en la mesa cristalina del despacho de la Mareta.

En España huele raro: a elecciones. La prohibición hecha desde presidencia del Gobierno a los ministros Grande-Marlaska, Robles y Bolaños para que comparezcan ante el Senado suena a estrategia elaborada en La Mareta, que  cada verano el presidente convierte en oráculo de Delfos.

«Espejito, espejito, ¿quién es la más bella del reino?».

La respuesta ha enfurecido a Creso: “Pedro, si cruzas el río Halis, destruirás un gran Imperio”. Sabrá más tarde que el derrotado es su propio imperio. Heródoto lo presenta como ignorante, fanfarrón y ridículo; ya no sabemos si es el de ahora o el de entonces. Falta memoria democrática para darse cuenta de que van en busca del centenario. Falta un lustro escaso.

La veda se ha abierto aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid  y la portavocía de la Moncloa da cuenta, con sus toscas entendederas, acusando a la Casa Real de «cruzar una línea roja» para después añadir que «no hay ninguna estrategia del Gobierno contra la Corona y a favor de la instauración de una República» lo cual tiene una traducción evidente con un Gobierno que acostumbra a llegar a todos con el «Yo miento» de Epiménides.

No sabemos muy bien si el portavoz atacaba al Rey o a su abanderado, si la cosa iba de peón a peón o era un juego de tronos. Por sus obras los conoceréis.

Este pasado martes tenía que haber comparecido en el Senado la ministra de Defensa. Se negó (sin escusa válida). No se suspendió la sesión y hablaron los portavoces de los partidos. Me llamó mucho la atención la del representante del llamado «Grupo Plural» (Junts per Catalunya, Coalición Canaria, Agrupación Herreña Independiente, Bloque Nacionalista Galego) el señor Eduard Pujol Bonell (Junts) que planteó como rejones sus preguntas trampa.

-¿Que prefieren ustedes perder 19´8 km,s. de tierra o el drama humano?

-¿Han probado ustedes a preguntar a los ceutíes sobre su soberanía?

Todo eso después de hablar de «esperpento de patriotismo de tricornio» y de esa «españolidad frágil y tóxica».

No olvidó octubre de 2017.

No deberíamos hacerlo ninguno, pero es el camino que vamos a andar en un futuro no muy lejano.

En la comparecencia nadie se inmutó, nadie le reprochó nada.

Símbolo de la unidad y permanencia. Objetivo a batir; no el escudero.

¡Si cruzas el río Halis! La línea roja. Esa es la pregunta. Pronto la respuesta.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

19 agosto 2026

 

A LA MINISTRA DE DEFENSA, SEÑORA ROBLES. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

España no necesita ningún ministro convertido en paño de lágrimas. Esa parece la imagen que ha querido dar la ministra de Defensa en su visita a Ceuta. Se exigen responsabilidades, no se piden perdones. En política no lo hay, sino que cada uno debe dar cuenta de su gestión y responsabilizarse. Es tarde para lamentarse cuando no se ha cumplido con el deber.

Alguno la puede considerar una valiente por dar la cara y aguantar alguna que otra increpación; por cierto, todas muy respetuosas y ella siempre muy bien escoltada por brillantes estrellas.

España, Ceuta, las Fuerzas Armadas, no necesitan ministros escaparate, sino eficaces. Unos insultan, otros proclaman la República y otros son de difícil definición por su escasez.

La ministra de Defensa es la responsable del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS). Pero no solo eso, sino que además desarrolla y ejecuta la política de defensa, asiste al presidente del Gobierno en la dirección estratégica de las operaciones militares, dirige la actuación de las Fuerzas Armadas bajo la autoridad del Presidente del Gobierno y ejecuta la política militar.

No conocer o mirar para otro lado cuando se dispone de los medios adecuados y suficientes para anticiparse a cualquier ataque a la integridad territorial es una grave omisión del cumplimiento del deber.

El mismo presidente del Gobierno calificó los acontecimientos recientes en la frontera de Ceuta como un ataque y violación de la integridad territorial del Estado.

Ha habido un ataque a España y la ministra de Defensa, Señora Robles, ha incumplido su cometido o no la han hecho caso; que todo podría haber ocurrido. Presentarse ahora en Ceuta sin descubrir las cartas no vale. Llega mal y tarde. No queremos que nadie se exhiba ni se presente como redentor, sino que cumplan antes de tener que pedir disculpas. Exigible es su dimisión y de ella para abajo la de todos los mandos que conocían la situación y nada hicieron, sino ponerse las gafas del eclipse.

Son muchos los que opinan que la Señora Robles, ministra de Defensa, es de lo poco que se salva de este Gobierno. No equivoquemos los roles. El Gobierno es un conjunto armónico que solo transmite la voluntad del llamado, con perdón, «el puto amo«. Ellos, ministros disciplinados, son los tentáculos de un pulpo que se refugia y enmascara en su cueva, que cambia de color para su defensa y la de Defensa ha aprendido muy bien el significado del enmascaramiento o del camuflaje. No olvidemos que el Gobierno de acuerdo con la Constitución responde de forma solidaria ante el Congreso de los Diputados. Debería.

Ceuta y Melilla, también Canarias, viven sus peores momentos desde el punto de vista militar, estratégico y táctico. Unidades reducidas, material obsoleto, tecnología inadecuada o inexistente, fronteras sin obstáculo defendido, inteligencia nula o ineficaz (un coladero, túnel, trafico drogas y armas…),  sin capacidad de negación de área, en definitiva sin disuasión, sin defensa, sino con la puerta abierta y la dirección señalizada.

Ceuta y Melilla forman parte de un espacio geopolítico de importancia internacional que España ha abandonado (entregado) haciéndolo al Reino Unido con un  ignominioso tratado con  el que hemos renunciado a defender nuestra integridad territorial (la entrega de Gibraltar), a lo que hay que añadir la construcción de los grandes puertos marroquíes en los accesos al estrecho de Gibraltar que lo controlan: Tánger (Tánger Med a 15 km,s. de Ceuta)  y Nador (West Med a 20 km,s. de Melilla). A ello hay que sumarle la constante presión de Marruecos sobre Ceuta, Melilla y Peñones y la indefensión de nuestra frontera.

En las Fuerzas Armadas se acostumbraba a mirar los hechos con la crudeza de los análisis rigurosos desprendidos de ideología. Es un grave error, que vemos con demasida frecuencia,  dar como solución lo que el político quiere oír que mostrar las hipótesis probable y más peligrosa fruto del concienzudo planeamiento.

Ceuta ha sido ocupada. Sigue así, además de amenazada; incluimos Melilla. Miembros del Gobierno van y vienen a Ceuta (Melilla ni lo pisan) con verdadero sarcasmo mientras no hacen nada ni prevén nada. El presidente de la ciudad autónoma es recibido por el Rey que promete ir a Ceuta y Melilla. El ministro de turno (¿de jornada?) dice que será a la» orden de» y que ¡Viva la República!  Una indecente provocación.

La ministra habló de «Ceuta no española«, «¡españolísima»! Con que sea España es suficiente.

No la cree Ceuta, no la creemos muchos de los que sabemos como funcionan las cosas por Castellana 109.

Todavía  no sabemos quién tiene el Mando de la Defensa en Ceuta, Melilla, Estrecho… si es que lo tiene alguien. El Mando de Canarias asoma la cabeza… ¿Es el mando operativo? El Mando de Operaciones del EMAD no se ha dejado ver. El Jefe del Estado Mayor de la Defensa estará de vacaciones o no quieren elevar el tono frente al Rey de Marruecos. Esconden la posible disuasión ¡tan necesaria! Ahora y siempre.

El silencio es delatador y para colmo los titulares son una lata de atún y un bocata de mortadela. Algo que nunca se había visto en un Ejercito que respondía a los criterios de aquí la más principal hazaña es  obedecer o asumía el espíritu de sufrimiento y dureza. ¿Qué ejércitos tenemos? Ni Defensa ni imagen. Ni disposición ni acción. Todo palabras vanas. No hay voluntad de vencer. Nadie la tiene.

Ceuta, España, las Fuerzas Armadas… Dimita señora ministra de Defensa. No se trata de que defienda su españolidad, no la ponemos en duda, sino de defender España, su integridad territorial y soberanía. No lo ha hecho.

Ahora blanquear a Marruecos, que se va a portar muy bien y no permitirá otro asalto, no nos vale. Llega tarde. Usted era la barrera y no estaba ni está en su lugar.

Ya nadie la espera.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

14 agosto 2026

EL ESTADO DE LA NACIÓN. MI CANAL DE YOUTUBE General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Ayer inicié una nueva andadura en este mundo de las redes sociales: inauguré un canal en YouTube.

Una prueba más y un lugar para agitar coinciencias.

Serios y meditados intelectuales rechazan la cantidad y en vana búsqueda de la calidad huyen de lugares donde hay más de cuatro y eso les suenan a reunión de sediciosos. Multitud. Quizá esté ahí el secreto de casi todas las cosas. Decía Lucio Anneo Séneca (Sobre la brevedad de la vida) que «No tenemos poco tiempo, sino que perdemos mucho». Si alguno lo ve así solo le pido que nos lo haga saber, pero por favor que sea con brillantez. Hasta equivocarse debe hacerse de manera brillante. Para faltar al respeto o ser mal educado también se rquiere ser brillante.

En la Mareta hay reuniones de cuatro o más, pero más que sediciosos debe tratarse de ociosos, porque en España hay poco trabajo que hacer; según veo..

Pues abro este canal porque me gusta la  gente, mientras más númerosa mejor y, a día de hoy, los cultos y adoradores del yo no me inspiran confianza; cuando te hablan parece que antes te huelen.

La sabiduría no está en tener carrera o dirigir una cátedra. España necesita ser escuchada no solo con una papeleta cada cuatro años.La voz de España está en muchos lugares, pero la voz más fuerte, el símbolo de España, siempre está alli donde los abandonados en las tragedias, como la de Valencia, los incendios, el volcán o ahora en Ceuta. Allí hay que estar cuando ya comprobamos que los sabios de la palabra y los ingenieros de hechos nada resuelven. Una vez más es la gente sencilla y luchadora la que tiene el coraje y el valor de, perdido todo y sin ayuda, ellos solos, con el empuje de cuatro valientes, resurgir de la nada.

Es un símbolo de la España dolorida y a pesar de todo agradecida y valiente.

A ellos me dirijo, no a los que no necesitan ni palabra ni consuel porque ellos, solo ellos, todo se lo guisan y se lo comen.

Decía D. Santiago Ramón y Cajal que el zumbido de la colmena excita la inteligencia. La colmena de YouTube puede ser apta para ello. Cabemos todos.

Ayer, mi primer día, hubo muchos fallos técnicos, tantos que se borró de la plataforma. Hoy a las 20:00H haré en directo un resumen para dejar constancia y por ahora los lunes estaré a esa hora (20:00h) con usetdes. El programa, por ahora, llevará el nombre de «El Estado de la Nación», dos términos maltratados. Estado que quieren confundirlo con Gobierno, Gobierno que pretende asumir todo el Estado; y Nación que quieren converirla en nación de naciones.

Les espero agradecido y les dejo el enlace al Canal

https://youtube.com/@gal.davila?si=ZW7qoPyyH8ikDijC

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

11 agosto 2026

EJÉRCITOS DE PARTIDO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

No creo que haya a lo largo de nuestra democracia un Gobierno que con tanta incongruencia moral, de manera indigna, diga una cosa y haga la contraria. Manipulación constante para el engaño. Actores de lujo para el lujo de sus primeras espadas. Ábalos estaba a punto de ser ministro de Defensa.

Presumen de haber sido el Gobierno que encabeza la mayor subida del presupuesto  de Defensa cuando lo que encabezan es el mayor destrozo de las Fuerzas Armadas.

Mientras presumen y gritan «No a la guerra» reparten millones que el soldado ni huele. El Parlamento no se entera en qué invierten el dinero que dan -el pueblo menos- pero la industria de las armas se forra fabricando aquellas que somos incapaces de poner en el mercado porque, sepamos y digámoslo con claridad, el mercado de las armas o es internacional o no es y nuestra inversión nos lleva al fracaso porque nadie va a compranos un producto nuestro ni siquiera a bajo precio. Además nos hemos enemistado con aquellas naciones que encabezan la industria de las armas y la tecnología más avanzada.

El ministerio de Defensa de la señora Robles está señalado y denunciado  por el reparto de unos miles de millones de forma extraña. El denunciante General Dynamics, como ya he contado en otras ocasiones, ha quedado marginado en los ocultos concursos y ahora viendo Defensa la que se le viene encima pretende llegar a un acuerdo. Veremos lo que dice Trump que en principio se niega a pacto alguno con quién no es de fiar. Claro que entre el que fabrica la guerra y el que la hace no suele haber más conexión que con la fábrica de atúdes.

Entre estas cosas importantes para la capacidad y seguridad de las tropas se encuentra el vehículo de combate 8×8 Dragón que suma vergonzosos retrasos que no dejan bien a nuestra industria de Defensa. Estamos en manos de General Dynamics European Land Systems (GDELS), a través de su filial española «Santa Bárbara Sistemas«, ya que es la empresa clave que aporta la base tecnológica y la fabricación de las barcazas del vehículo blindado 8×8 Dragón (VCR) para el Ejército de Tierra español

Estos chicos del «No a la guerra» se creen que saben de todo; entre sus habilidades está mandar en todo cuando ni siquiera dirigen. La ministra de Defensa es mandona porque le gusta lo de «A la orden ministra» más que a Bono; que ya es decir.

Han penetrado profundamente la Guardia Civil, la han dividido, puesto en entredicho y su jefe, el DAO, imputado. Un escándado haber manipulado y herido de gravedad a la Institución más valorada por los españoles junto a las Fuerzas Armadas.

Estas no se quedan atrás.  Perrsonajes como Rodríguez Zapatero han destrozado y puesto fin a la esencia de la milicia. Se asistieron de ministros demagogos y generales ansiosos de estrellas y poder.

En estos tiempos de zozobra desmilitarizar lo militar ha sido una consigna llevada hasta las últimas concesuencias. El atractivo de la moral militar y la virtud, que debería ser el imán para asumir el oficio militar,  se diluye entre la juventud que ve lo desatendido que está el soldado, el abandono de este oficio y, lo peor, cómo nos engañan con una profesión que te jubila sin explicación. Eso es un maltrato al oficio, al soldado que lo ejerce, que está por encima de los miles de millones que se reparten en Defensa, de la tecnología y de los cantos de sirena que ellos no oyen por llevar tapados sus oidos con cera de vanidad. El Ejército calla como es su deber. Otros debemos hablar; que es nuetro deber actual.

En la final del mundial de fútbol se produjo un organizado ataque de gran violencia aberzale contra unos soldados de una unidad militar de Pamplona. No es noticia para la gran mayoría mediática dependiente del dictado de la Moncloa. El gobierno es esclavo de los partidos independentistas y aberzales vascos. Cualquier cosa que les moleste se paga. Que en el País Vasco tienes que disimular tu amor a España es algo evidente. Ser español es una carga. El culto al terror sigue en pie y se ve en diferentes actos de homenaje y en declaraciones de políticos de procedencia que huele a pólvora. Convertir el final de la ETA en su victoria política es una de las grandes indecencias con las que vive el partido socialista del señor Zapatero/Sánchez ahora uno investigado, el otro en su entorno, por su forma de vivir: decir una cosa y hacer la contraria. Por sus obras los conoceréis.

Y la obra está hecha para mucho tiempo. No habrá partido que gobierne que sea capaz de romper con este pasado que ha acabado con la esencia de España. También con su presencia en la mayor parte de España. En alguna de sus automías ser español es un rechazo evidente. Si encima eres militar o guardia civil mejor vete antes de que te echen. Esto es así y es la ley que impera impuesta por el partido socialista obrero español donde los obreros coleccionan joyas y otros se sientan a negociar en Gibraltar.

Pretenden modelar unas Fuerzas Armadas y Guardia Civil pesoecialistas y para mi que lo han logrado.

Solo falta que nos pongan reglamentario en el uniforme el parche PSOE; sobre fondo rojo y en el brazo (izquierdo). La nobleza militar siempre está abierta a lo que cree ser nuevos aires de modernización e incluso los emboscados alcanzan el máximo empleo y pasan de lo militar, de las botas que siempre le apretaron, a la corbata nunca a juego, de no mandar por miedo a la tropa a ser un mal consejero o asesor de una bien remunerada empresa.

Así entró el virus en los uniformados que, desde la Cúpula, todo lo invadió.

Escribí no hace mucho  (Cerrrar la OTAN …) : Leo con estupor y enorme tristeza en un diario digital la crónica de un oficial español que relata la retirada de las tropas OTAN, y entre ellas las españolas, de Irak. Ahora le llaman exfiltración, palabra que no veo en el Diccionario de la RAE y que jamás existió en la Doctrina militar española. No se atreven a llamar a las cosas militarmente por su nombre. De la crónica del oficial español me preocupa el lenguaje utilizado (¿relato?) que hasta ahora no conocía entre los soldados. Con dolor y rabia extraigo algunos párrafos de su artículo en el que se refiere a las tropas, entre ellas las españolas: «Algunos empiezan a actuar extrañamente: dejan de dormir, empiezan a dormir en un búnker, se desplazan con el casco puesto hoy, con el fusil en la mano mañana, el brillo de sus ojos se apaga, deambulan un poco sin rumbo… Están nerviosos, asustados, ansiosos». […] «Un pequeño esfuerzo intelectual basta para caer en la cuenta de que seguimos sin ser objetivo de ningún actor, pero el cansancio y los nervios impiden a muchos hacer ese esfuerzo y crece su nerviosismo, su miedo, su ansiedad» […] «Más de una vez percibí arrobo en los ojos de los que le miraban y recibían su ayuda» […] «y las animaron, cuidaron y consolaron». La negrilla es mía: ¿Asustados, nerviosos, miedo, ansiedad… entre soldados?

No reconozco este lenguaje en un soldado. Pero sí reconozco que el error es mío, que me he quedado anclado en aquello de «Jamás abandonar a un hombre en el campo hasta perecer todos»; y cosas así de raras.

Ceuta. De nuevo tengo que recordar el pasado militar olvidado. No me reconozco en un  Ejército que en pleno combate airea la queja de: «el bocata de mortadela y la lata de atún», que se queja de las horas de trabajo, del cansancio… ¿Nadie da la cara y defiende el cumplimiento del deber por encima de estúpidas quejas? Una forma de desviar el fondo. Miren más arriba, más profundo.

Nunca vi nada igual. Tendré que recordar a algún estrellado que nada debemos a quien no lo ha dado todo. Todo. Tarsites y Sotéridas de Sición son ejemplos en la Ilíada y en la Anábasis; siempre hubo gente disfrazada.

«Todo os lo debemos, pero no recibiréis nada».

El espíritu de sufrimiento y dureza: «No se quejará de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño; hará todos los trabajos, cavará, arrastrará cañones, carros; estará destacado, hará convoyes, trabajará en lo que le manden».

No es hablar de otros tiempos, de creer que tiempos pasados fueron mejores.

No.

Es mucho más sencillo. La vida diaria lo explica como jamás yo sería capaza de hacer.

Ocurrió hace unos días. Reciente. Todos lo entenderán.

Regresaba el capitán de cumplir su misión para la que habían desembarcado con sus lanchas neumáticas en una playa. Era un ejercicio, pero como si fuerse un combate auténtico. Al regreso: nada: no quedaba nada.

-¡No se lo va a creer, mi Capitán! ¡¡¡Nos han robado las embarcaciones!!!

Ese es el resumen: No queda nada. Nos han robado.

Hobbes aplicado a esta desaparición del espíritu de combate de nuestros ejércitos: «Los pactos sin la espada son solo palabras«.

ADENDA: Parece que alguno nada entiende o desentiende. Esto tampoco lo entenderá el que lleva estrellas o fajín de «Partido»

EL CAMINO DE LOS CABALLEROS

Redactado por nuestro fundador en carta dirigida al caballero alumno del Arma de Infantería, Marcial Sánchez- Barcaiztegui Gil de Sola y recogida en el libro del general Carlos de Silva.

Fue con motivo de que este alumno solicitara su ingreso en la Legión, cuando el coronel fundador le respondió con una carta que se convirtió en jalón y jornada del Camino de los Caballeros. Al dedicar este artículo al ‹‹Camino Legionario››, no descubro nada ni esa es mi intención. Solo pretendo divulgar lo más sagrado de la Legión. En cabeza están sus muertos, sus desaparecidos y heridos, héroes, reconocidos o no, incógnitos todos en un solo nombre: La Legión. Le sigue el Credo, base espiritual de la Legión, médula y nervio, alma y rito de ella. Y el Camino de los Caballeros, por donde todo legionario ha andado en su vida de sacrificio rendida al honor y al heroísmo. En esa labor de divulgación hoy quiero recordar las palabras del teniente coronel Millán-Astray a los cadetes de la Infantería española el 13 de diciembre de 1937 exponiéndoles la trayectoria a seguir por los que quieren abrazar ‹‹El Camino de los Caballeros››, el de los legionarios.

‹‹El Honor es: El cumplimiento del deber, es la honra, el mantener la palabra dada, la lealtad al jefe y al amigo, es el espíritu de sacrificio o renunciamiento del propio bien a favor ajeno, es generosidad. El honor es el aroma más puro y más fragante de la vida. ¡Infeliz de aquel que perdió su honor!

El Valor es: La condición esencial del soldado. Todos sentís lo que es el valor, todos lo tenéis en alto grado, la prueba: Que estáis aquí, de donde venís y a donde vais. Valor es cumplir, cueste lo que cueste, con el deber que nos impone la conciencia, la obediencia.

Las manifestaciones del valor son: la ecuanimidad, la bravura y el heroísmo.

La Ecuanimidad es: la serenidad ante el trastorno o el peligro, no exaltarse demasiado con la suerte, ni deprimirse con la desgracia: no temer al  enemigo  porque sea mucho, ni despreciarlo porque sea poco. El valor no ha de ejercerse más que para nobles actos; nada hay más ridículo que el valiente de oficio, el jactancioso de su valor o el que lo saca a relucir apresuradamente, con sus compañeros o con las otras personas, en los naturales razonamientos de la vida social. Ecuanimidad es aguantar, y aguantar es: Aguantar lo inaguantable, lo demás no es aguantar -dice el Samuray japonés-. Tenedlo esto muy presente, no lo olvidéis nunca: Aguantar lo inaguantable.

La Bravura: Que es el valor, ha de ser consciente. El que es bravo, al darse cuenta del peligro reflexiona brevemente y toma la decisión de arrostrarlo y de vencerlo, y la lleva a cabo a pesar de todos los riesgos y si es preciso, llegando hasta a sacrificar la vida. Bravura impetuosa para atacar, bravura tenaz para resistir.

El Heroísmo: Es el valor sublime, hombres valerosos hay muchos. Todos vosotros lo sois, y lo sabéis, pero el héroe no lo es a sabiendas, son los demás los que se lo reconocen, porque el héroe cree que no hizo más que cumplir su deber con honor y con valor, sin pensar que había llegado a las alturas, casi inaccesibles, del heroísmo. La virtud inseparable del héroe es: la modestia.

Las acciones valerosas  se han de llevar a cabo con firmeza de voluntad para mantenerse sin decaer ante la dificultad, con energía que es la fuerza para dominar y vencer la resistencia y llegado el momento decisivo y si es preciso, con ímpetu que es la violencia: Firmeza de voluntad, energía e ímpetu, son condiciones necesarias al valor.

La Cortesía: Es dominar nuestros instintos, nuestras pasiones o nuestros caprichos, en aras de la comodidad y del bienestar ajenos. La cortesía va siempre acompañada de la afabilidad y la sonrisa. Una franca y sencilla sonrisa, en todos los casos y principalmente ante las contrariedades, es la más elegante manifestación  de la cortesía que huye del empaque y del amaneramiento empalagoso. Cortesía es no darse importancia, ni hablar, aún cuando sea con inferiores, en tono campanudo y sentencioso, es una palabra: sencillez; lo contrario es fatuidad.

La cortesía la ofrecemos hasta a nuestros enemigos, ya que: lo cortés no quita lo valiente, según nos dicta nuestro castizo aforismo.

La Patria: ¡Cadetes! La Patria es: ¡El amor que lleváis inundando vuestras almas! ¡A qué voy a pretender daros una definición! Es imposible definir por completo como se ama a la mujer amada. ¿Quién abarca a decir todo lo que se siente por su madre, por su mujer, o por la prometida, virginal y también enamorada? Eso y aún más es la Patria, en su amor se mezclan y confunden en un solo amor: el amor a Dios, el amor a la madre, el amor a la esposa y a los hijos. ¿Sabéis, Cadetes, por qué salisteis a luchar, por qué  habéis sufrido, por qué estáis dispuestos a sufrir, a padecer, a morir gozosos si es preciso? Por ella, por la Patria: por España; por la que querían que negase a Dios, por la que querían vender al extranjero ateo y sin honor, por la que es la dama de vuestros pensamientos, tan bella, tan pura y virginal, tan grande, que después de ella, no hay más que: el Cielo. ¡Vivir para la Patria, morir por la Patria!›› (General Millán-Astray. Fundador de la Legión).

Poco queda por decir. Una lección de vida y amor a España y a la Legión. No existiría la Legión sin un amor tan grande, sin una sensibilidad tan inteligente, sin que un hombre tan clarividente y noble la hubiese creado.

No existiría España sin hombres decididos y amantes de su idea de grandeza hasta el final, hasta dar la vida por ello. Creadores y seguidores de la obra colosal de la historia desde la sencillez y el amor. Voluntades firmes dispuestas al sacrificio con Honor, Valor, Caballerosidad y Amor. Eso es todo. Es el Camino de los Caballeros, cien años de historia legionaria. Los que todavía caminamos y somos aprendices, junto a los que están a punto de llegar, tenemos una tarea pendiente. Solo acabamos de empezar. Si no estás atento el camino no te lleva a ninguna parte. Cumple con tu deber. Ama a España hasta sus últimas consecuencias. Repasa la historia legionaria, la de sus humildes legionarios, reza y cumple su Credo. Te llevará al cielo donde te espera el Cristo Legionario, el de la Buena Muerte. Es el verdadero sentido de El Camino de los Caballeros.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

(Jefe de la Legión entre 2001-2004)

Blog: generaldavila.com

10 agosto 2026

LA INDIGNACIÓN DEL REY DE ESPAÑA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Dicen que el Rey está indignado por la gestión de la invasión, ocupación, ataque, llámenlo como quieran, todo es válido menos lo de crisis migratoria. Aquí la invasión procede solo de una nación: Marruecos. Unos se quedan y otros se van, pero la vida ya no seguirá igual. Han movido -y este Gobierno ha aceptado que lo hagan-  los cimientos más sólidos en los que se apoya la soberanía y la integridad territorial de una nación. Incluso los pilares básicos y elementales de nuestra historia: Ceuta, Melilla, Peñones, Canarias (?), sin olvidar Gibraltar. Es decir: nos hemos dejado invadir por el sur.

Volvamos al inicio.

Dicen que el Rey de España se ha mostrado «indignado» por la gestión del Gobierno en la invasión de Ceuta.

Dicen que el Rey ha pedido  (¿exige?) al Estado (?) que esto no vuelva a repetirse tras la lamentable imagen internacional que hemos proyectado. «El Rey, indignado por lo ocurrido en Ceuta y Melilla, exige al Gobierno que el Estado evite que se repita».

Dicen que dice; y así me hago eco. Claro que por otro lado algún medio (¿portavoz no oficial?)) se expresaba así:  «Si el Rey considerara conveniente enviar un mensaje a la Nación por los acontecimientos excepcionales que se están viviendo en Ceuta, necesitaría el refrendo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez«. Es un peligroso comentario, además de falso e inapropiado, ya que pone en duda la utilidad de la Monarquía en la defensa de la integridad de España que es precisamente su verdadero valor. Un comentario contraproducente y desafortunado ya que el Rey no es que pueda expresarse, sino que debe hacerlo.

El Consejo de Seguridad Nacional (CSN) tiene como misión fundamental «Dirigir y coordinar las actuaciones de gestión de situaciones de crisis». Debería reunirse cuando las circunstancias que afecten a la Seguridad Nacional lo requieran. Presidido por el Rey.

El Consejo de Defensa Nacional de España (CDN) es el órgano colegiado, coordinador, asesor y consultivo que asiste al Presidente del Gobierno en la dirección de conflictos armados y en la gestión de las situaciones de crisis que afecten a la Defensa.

Debería reunirse cuando las circunstancias pueden calificarse de «situaciones de crisis que afecten a la Defensa«.

Pues resulta que, a la vista está, la invasión de Ceuta afecta de manera muy grave a la Seguridad Nacional y a la Defensa Nacional. Nadie ha recibido a nadie. Ni el Rey, símbolo de la unidad de España, ni el Parlamento, sede de la soberanía nacional y del que emanan los poderes del Estado han sido informados ni consultados de manera presencial y directa. Por lo tanto tampoco han podido expresarse.

Dicen que el Rey se ha mostrado «indignado». No hay comunicado oficial de la Casa del Rey, pero cuando el río suena es que alguien ha levantado las compuertas y quiere que se escuche el rumor que trae el agua.

En mi escaso conocimiento político y constitucional, la función del Rey no es indignarse, sino moderar y arbitrar. Sin poder ejecutivo no significa que no tenga poder. Lo tiene y mucho.

–Arbitra y vigila el correcto funcionamiento de los poderes del Estado.

-Actúa como el máximo representante de España en el ámbito internacional.

-Ostenta el mando supremo de los Ejércitos.

-Sanciona las leyes, convoca elecciones y propone al candidato a la presidencia del Gobierno tras las consultas políticas.

Indignarse no. El Rey Felipe VI fue más Rey, si cabe, cuando se expresó, sin indignación, con moderación y cumplimiento de su deber constitucional de vigilancia del funcionamiento de los poderes del Estado.

Me refiero a sus palabras el 3 de octubre de 2017 ante el golpe de Estado dado en Cataluña. Claro que la respuesta a sus palabras ha sido: indulto y amnistía.

A pesar de la restrictiva interpretación que este Gobierno hace de las facultades constitucionales del Rey y que Él prudentemente viene aceptando, ha sido el único que ha salido en defensa del Estado y que tiene visión histórica del problema. Además del poder del símbolo que nos une.

La pregunta es obvia. Me la plantea quien sabe.

¿No debería el Rey haber pedido la reunión urgente del Consejo de Defensa Nacional? También la del Consejo de Seguridad Nacional.

Eso entra dentro de su misión constitucional como lo sería hacer saber su resultado. Tanto si se hace caso a Su petición como si no.

Indignarse no, ya que eso, unido a que alguien diga que está atado de pies, manos y boca, deja en muy mal lugar a la Monarquía. Porque además el Rey es el Mando Supremo de las Fuerzas Armadas que han sido utilizadas (o mal utilizadas) frente a la invasión.

Estamos hablando de Seguridad y Defensa Nacional -que volverá a repetirse en Ceuta o cualquier otro lugar- no de un suceso sin importancia.

Es evidente que una invasión de tal calibre que pone en riesgo el territorio español es una cuestión de Estado y no de Gobierno.

Tratar estos hechos como una crisis migratoria cuando han entrado un número de personas casi equivalente a los habitantes de la ciudad autónoma es no asumir el problema y dejarse invadir. Esa es la amenaza, una invasión sin armas, un aviso preparatorio e intimidatorio. Si no es hoy será mañana.

La situación solo tiene el precedente de la «Marcha Verde«.

No habrá ataque armado porque no es necesario ante quien no tiene voluntad de vencer, sino de aceptar la derrota. No hemos sabido disuadir, no tenemos credibilidad armada y este es un Gobierno débil y manejable a antojo del invasor.

No es la sentencia del Supremo, no es una crisis migratoria, no es la relación con Argelia, no es el Sahara, no es cuestión de EEUU; hay una única razón: dominar el estrecho de Gibraltar, máximo valor a día de hoy estratégico y político, dominar el acceso al Mediterráneo, ser la clave de la relación África-Europa y para ello los puntos a batir son Ceuta, Melilla y Peñones. Canarias será un objetivo posterior. En definitiva algo con lo que algunos de los llamados aliados están de acuerdo: dominar el estrecho de Gibraltar y arrebatárselo a España de la que un día puedes fiarte y al día siguiente no. No se cede impunemente Gibraltar.

No esa admisible que Marruecos cada vez que pretende anexionarse territorio español acuda a procedimientos tan poco dignos de una nación civilizada y mire para otro lado como si ellos no tuviesen responsabilidad alguna.  Pero sabe a quién ataca. A quién no responde y cede, a quién se rinde antes de ser atacado porque hace como que no se entera y deja pasar página. Hasta la siguiente.

Me consta que el Rey es muy consciente del momento que vivimos y no deja de serlo de la esencia histórica de lo que representa. Historia de la Monarquía que es la de España siempre con ese sentido de Nación, engarzada su unidad a través del vínculo Rey y pueblo por encima incluso de los poderosos.

Ceuta, Melilla esperan la visita del Rey de España. Sin demora y sin indignación. Sin tener que pedir permiso a nadie ni de un lado ni del otro. Así se verá que aquellas tierras son España. Con el apoyo y refrendo del Rey. Pronto lo demostrará.

Por último un ruego: no defendamos nuestra integridad territorial con la pobre disuasión consistente en el uso de las porras y escudos como armas de combate para nuestros soldados. La disuasión o es creíble o no es nada. Los hechos lo evidencian.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

4 agosto 2026

 

UNA PROVOCACIÓN DESDE DEFENSA CON LA DIRECTORA GENERAL DE LA GUARDIA CIVIL. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Veo con asombro que desde el Cuartel General del Ejército se ha politizado el acto de entrega de la Gran Cruz de la Orden Militar de San Hermenegildo y la Gran Cruz de la Orden del Mérito Militar. Una vez más quien está para servir se sirve en un acto que debería ser de exclusividad militar, aunque solo sea porque no parece justo, equitativo ni saludable que alguien que no tiene esa condecoración y que jamás podrá acceder a ella, como es la Orden de San Hermenegildo, se permita el lujo de imponerla. Pero eso sería una minucia al lado de lo que realmente nos provoca asombro y rechazo.

La Real y Militar Orden de San Hermenegildo es una distinción militar y una orden de caballería española creada por Fernando VII al terminar la guerra de la Independencia, en 1814, con el fin de recompensar y distinguir a los oficiales generales, oficiales y suboficiales del Ejército de Tierra, de la Armada, del Ejército del Aire, de los Cuerpos Comunes de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil, por su constancia e intachable conducta en el servicio a tenor de lo que establecen las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas.

El Rey es el soberano de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo y, como tal, cada dos años preside la reunión del Capítulo que tiene lugar en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. La Asamblea vela por el cumplimineto del Reglamento y analiza la conducta intachable en el servicio. En este caso allí no estaba ninguno de su miembros.

Pero vayamos al fondo de lo escenificado en el acto. El asombro, que denunciamos, no es porque la Real Orden de San Hermenegildo haya estado ausente en el acto, sino por la presencia de la Directora General de la Guardia Civil que convierte el acto en una pura parodia de blanqueamiento a la Directora imputada por un delito continuado de prevaricación y otro de obstrucción a la Justicia.

El acto entra en la línea de la provocación cuando esta condecoración se entrega a los militares «por su constancia e intachable conducta en el servicio a tenor de lo que establecen las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas». La Directora General de la Guardia Civil no es la condecorada ni creemos que haya tenido la osadía de imponer ninguna de las condecoraciones, pero su presencia crea inquietud al ser una invitada «tan especial» imputada en delitos muy graves que no tiene la humildad, ejemplaridad y vergüenza de apartarse de estos actos mientras esté bajo sospecha ¿O es precisamente por ello la exhibición «por qué aquí la que mando soy yo y vosotros a tragrar?

Inquietud y malestar ha provocado este acto que parece un show en el que la ministra de Defensa rodea -¿arropa?- de generales y almirantes a la Directora General de la Guardia Civil imputada por graves delitos. Buena protección que nunca debería escenificarse.

Nuestra pregunta es si estando imputado un general, por ejemplo, le sería concedida la Gran Cruz de San Hermenegildo, o la Gran Cruz del Mérito Militar. Porque la alarma social existiría; muy sonora. Tomen nota y ejemplaricen. Todos y todas. La ley de la Carrera Militar en su artículo 111. dice claramente que se puede acordar la suspensión de funciones por la alarma social producida.

Aquí no se suspende en funciones a nadie ni nadie se aparta, sino que a los imputados se les exhibe allí donde se premia «la constancia e intachable conducta en el servicio». No es una tomadura de pelo. Es una ofensa y  grave provocación.

Un poco de decoro es exigible en un acto como este a no ser que haya sido preparado con la astucia que Saavedra Fajardo indicaba: «Su actitud imita el curso de la culebra torciéndose a una parte y otra con tal incertidumbre, que aun su mismo cuerpo no sabe por dónde le ha de llevar la cabeza; señala el movimiento a una parte, y le hace a la contraria, sin que dejen huellas sus pasos ni se conozca la intención de su viaje».

Faltaba el DAO.

No se puede dirigir y menos mandar desde la sospecha. Alarma social no; algo más: presuntamente…

No solo serlo, sino también parecerlo con una conducta ejemplar digna de imitación. «Más quiere llevar el soldado, los ojos en las espaldas de su capitán, que tener los ojos de su capitán a sus espaldas. Lo que se manda, se oye. Lo que se ve, se imita» (Francisco de Quevedo).

No sé por qué me viene a la cabeza cuando estaba encima de la mesa, en discusión socialista, la Laureada Colectiva al Regimiento de Caballería Alcántara por su acción heroica en la retirada de Annual (1921). El ministerio de Defensa socialista dijo: ¡No! Siempre es igual, meterse en lo que no es suyo para mostrar que todo es suyo. Tuvo que cambiar el Gobierno para lograrlo. Siempre es igual, desmilitarizar lo militar y que todo sea socialista. Los militares no somos suyos, sino de España para servir a los españoles y no al partido del Gobierno. No nos debemos a quién nos nombra, sino al juramento que hicimos y a nuestra misión clara y rotunda en la Constitución.

Somos fáciles de engañar con estrellas, fajas, fajines y bandas cruzadas.

Nada que esperar del favor ni temer de la arbitraridad: «Propiciará, con su actuación, que la justicia impere en las Fuerzas Armadas de tal modo que nadie tenga nada que esperar del favor ni temer de la arbitrariedad» (Artículo 18 de las Reales Ordenazas para las Fuerzas Armadas).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 julio 2026

 

 

¡GIBRALTAR ESPAÑOL! EL GOBIERNO ESPAÑOL CONSAGRA OTRA RENUNCIA A LA SOBERANÍA SOBRE GIBRALTAR Y A NUESTRA INTEGRIDAD TERRITORIAL. ENTREGAMOS GIBRALTAR (POR AHORA. YA VEREMOS EN EL FUTURO…)

Gibraltar: una base militar del Reino Unido en territorio español.

Debemos dejar constancia de que en el día de hoy 15 de julio de 2026 el Gobierno de España con la intromisión de Europa, de espaldas al Parlamento español y al Pueblo español, con nocturnidad, secretismo y desinformación, escenifican un grave drama entregando (por ahora) un trozo de España al Reino Unido. Dice que es por una enigmática «prosperidad compartida» y para derribar  el «último muro de Europa continental» (frase efectista sobre un muro inexistente) cuando de lo que se trata es de mantener bajo el poder del Reino Unido una base militar y el control del estrecho de Gibraltar. Nadie les explicará nada. Nadie les informará, les mentirán y hablarán de 15.000 trabajadores que reciben trabajo al otro lado de la verja gracias al Reino Unido lo que, de ser cierto, debería avergonzar al Gobierno incapaz de proteger a los españoles y darles trabajo sin necesidad de irse a pedir limosna a los generosos ocupantes de Gibraltar mantenedores de una base militar.

Este blog cuenta con el mayor experto en la historia de Gibraltar y puntualmente nos da noticias de lo que allí ocurre en todos sus ámbitos, especialmente en la base militar, la entrada de los submarinos nucleares, de sus instalaciones, de los riesgos y de las mentiras. Se trata del Capitán de Navío (R.) Ángel Liberal que seguirá manteniéndonos al día de los manejos y desmanejos que encierra ese trozo de España robado por el Reino Unido y que tiene que devolver a España según las Resoluciones de la ONU.

La mentira número uno a día de hoy es que se va a derribar una verja que en realidad no se va a derribar. Mañana seguirá la verja y al día siguiente y para siempre. Pasarán a hablar de la valla, pero no habrá una sino dos. Se derriba la verja antigua pero se sustituye por una nueva, a pocos metros, igual a la que rodea las bases militares británicas pues Gibraltar lo es. De los 1.200 metros de la verja actual sólo se queda abierto el tramo de unos 150 metros por donde pasan vehículos y personas pero este tramo contará con una presencia policial permanente y reforzada. Todo el conjunto verá aumentada apreciablemente su capacidad mediante nuevos sensores, cámaras e iluminación.  Los negocios, eso sí, serán más fáciles para los negociantes ya conocidos.

La colonia ahora, diga lo que diga el Gobierno, pasa a ser definitivamente una base militar del Reino Unido y un camino abierto, sin fronteras ni controles entre Gibraltar y Rota. Además de otros lugares y para otras personas. El Reino Unido que se nos mete militarmente y algo más en nuestra cama. Quién sabe para qué y en qué condiciones.

¿Algún día dejarán de robarnos el territorio por activa y pasiva, por el sur y por otros lados?

Albares y Picardo escenificarán el show y el dudoso acuerdo entró en vigor de forma provisional esta madrugada, aunque tiene que ser ratificado por la Eurocámara y por el Parlamento británico. A España en su soberano Parlamento ni se le pregunta ni nada tiene que decir. Un trabajo sucio a espaldas del Parlamento español.

Los españoles a obedecer y de nada enterarse. Así están mejor.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez. Blog: generaldavila.com

POR QUÉ Y CÓMO LOS BRITÁNICOS TRATAN DE ESCONDER LA BASE MILITAR DE GIBRALTAR. Capitán de Navío (R.) Ángel Liberal Fernández

15 julio 2026

 

IRÁN ¿QUÉ ES LO QUE OCURRE? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Comprendo que no entiendan lo que está ocurriendo en la llamada Guerra de Irán. La de Troya duró diez años, pero solo quedó el relato de sus últimos 51 días. La cólera. Fue una lección de estrategia humana a la vez que una profecía.

Dedicarse a predecir cómo va a acabar una guerra es inútil además de muy peligroso, porque lo que ayer fue una victoria hoy es una derrota. Repasen. Hacer estrategia de salón tiene valor cero.

Dicen los sesudos estrategas (los hay de derechas y de izquierdas, lo que es el colmo) que Trump nunca tuvo un plan en Irán. Me permito unirme a la pléyade de sabios conocedores del mundo militar estadounidense para decir que no saben lo que dicen. Hay un plan militar junto al diplomático (vienen a ser los mismos) que se actualiza cada día, cada hora, cada minuto. Son numerosos planes derivados del único plan. El plan nuclear iraní. Lo que trae derivadas múltiples como son el régimen, el petróleo, la economía, la política, en definitiva la democracia y el equilibrio en la zona más fragil a día de hoy en el mundo.

El control de poder nuclear en la zona es más importante que el mismísimo flujo del petróleo. Lo nuclear a día de hoy no tiene alternativa. El petróleo sí; cada vez más. Su transporte también. Cada vez más rápido.

Trump está demostrando paciencia estratégica. ¿Juega al ratón y al gato? Su juego o acaba bien, es decir para muchos años, o puede revolverse peligrosamente contra él y en ello nos veremos todos envueltos.

Irán tiene a sus guerreros luchando entre ellos. A muerte. Le quedan a sus violentos guardias revolucionarios dos bazas a jugar: el estrecho de Ormuz y las elecciones estadounidenses de noviembre. En ellas se amparan. Son sus únicos misiles de largo alcance.

Trump tiene dos alternativas:

-Continuar con el desgaste iraní aplicando en dosis su plan militar, poco a poco, golpe a golpe, lo que le obligaría a dar un paso atrás y volver a cerrar el estrecho, y a la vez seguir con conversaciones diplomáticas. No parece que mientras siga el «poder militar» de la Guardia Revolucionaria sea posible llegar a un acuerdo.

-Acabar definitivamente, de una vez por todas, aplicando el plan militar previsto desde el principio con un feroz ataque en la zona de la angostura del estrecho finalizando en su profundidad.

En el juego de la guerra el resultado nunca se sabe hasta después de la batalla decisiva. Trump corre el riesgo de ser señalado como un bocazas y por muy vencedor que quiera mostrarse será visto por muchos como un derrotado. Se juega todo en las elecciones de noviembre y con él se la juega el mandato republicano.

Si lanza una ofensiva final tendrá que ejecutar su plan militar, previsto para un par de días. Han calculado las bajas, pero no quién será el vencedor según la retórica. La victoria se puede volver en su contra. Dependerá de muchos factores y el peor es el relato.

La situación que ha llevado a Irán a cerrar el estrecho en estos momentos en los que está en marcha la negociación es comprobar que EE. UU está abriendo nuevas rutas en Ormuz incontroladas por la Guardia Revolucionaria.

Piensa Vahidi que el memorándum es una trampa estratégica y que su firma conlleva su desaparición del poder.

Al otro lado de la Guardia Revolucionaria está un Irán hambriento deseoso de paz; incluso unas Fuerzas Armadas dispuestas a liderar una transición a la democracia.

Irán aguantaría el verano. La calderilla que le ha entrado en estos últimos días no le da para más.

Pero EE.UU sabe que militarmente si has amenazado una vez la segunda es descubrir tu punto débil, y estás enseñando el camino de la derrota. Militarmente es dejar descubierta la retaguardia y si esta está amenazada no hay victoria posible.

No queda tiempo. En la guerra quien maneja los tiempos se hace con el triunfo.

Aprendería del caballo de Troya si es que queda por ahí algún Ulises. Para ganar una guerra son necesarios tres factores: 1. Aquiles. 2. Ayax. 3. Ulises.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 julio 2026

EL MOMENTO DE LA GUARDIA CIVIL General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Es un momento difícil para la Guardia Civil, pero no el primero en su larga historia y una vez se demostrará que es en estas ocasiones cuando se ve su grandeza, se refuerzan sus razones y se siente con más fuerza la necesidad de prestar nuestro firme apoyo a la Institución.

Solo eso, porque eso es mostrar nuestro apoyo al orden y la ley. España sería un fantasma democrático que arrastra cadenas si no fuese por la labor de la Guardia Civil basada en una larga historia de servicios a España desde la humildad, el sacrificio, incluso de la vida, el riesgo y no pocas penalidades.

Es muy tentador meter mano en el Cuerpo y querer mandarlos, hay muchos tentadores, y lo más duro es cuando alguno cree que la Institución es de ellos y solo a ellos deben obedecer porque creen que su ideología está por encima de la Ley y a ella todos tienen que obedecer.

He denunciado en varias ocasiones los intentos de penetración (apropiación) de este Gobierno no solo de Poderes como el Judicial, sino en históricas instituciones, entre las que se encuentran la Guardia Civil y las Fuerzas Armadas. A veces lo consiguen.

A mi no me preocupa que un teniente general de la Guardia Civil esté imputado o que haya alguno que otro guardia civil bajo sospecha. El Cuerpo tiene la suficiente historia y honor como para, sin conmociones, extirpar las espinas incluso sabiendo que lucían como los aguijones que brotan de los tallos de los rosales. Habrá que podar.

El mayor error que han cometido no ha sido el que le ha llevado a ser imputados, sino que para ellos no sea  el honor su divisa, sino su coartada. Analicen lo que les digo. La gravedad es directamente proporcional al lugar que ocupas en la escalilla, pero en la Guardia Civil la escalilla es única y cerrada, quiero decir que lo mismo se debe mirar el honor de arriba abajo que de abajo a arriba. No se es más por estar muy arriba sino por acumular

Vigor, firmeza y constancia,
valor en pos de la gloria,
amor, lealtad y arrogancia,
ideales tuyos son.

La Ley de Carrera Militar marca con rotunda claridad el paso que se debe dar «como consecuencia del procesamiento, inculpación o adopción de alguna medida cautelar contra el imputado en un procedimiento penal o por la incoación de un procedimeinto disciplinario por falta muy grave» (Art. 111). Suspensión de funciones.

¿No debería cundir el ejemplo? ¿Con qué disposición te vistes el uniforme cada mañana y das órdenes y diriges a tus hombres?

La imputación por un juez es suficiente para luchar por tu honor, si lo tienes, pero no puedes estar al mando bajo sospecha de ningún tipo. Es duro, pero más duro es poner a toda la Institución bajo el sufrimiento de ver imputados a sus máximos representantes y mandos.

No es necesario que alargue mucho este dolor que todos sentimos, ustedes conocen y entienden… y sufren como los hacemos todos.

Pero no terminaré mis palabras sin poner la letra del Himno de la Guardia Civil, de los que lo viven veinticuatro horas al día, todos los días, toda la vida: los guardias civiles.

El honor es su divisa y nada hay peor que utilizarlo como coartada.

¡Viva la Guardia Civil!

Instituto, gloria a ti,
por tu honor quiero vivir,
Viva España, viva el Rey,
viva el orden y la Ley,
viva honrada la Guardia Civil.

Benemérito Instituto,
guarda fiel de España entera,
que llevas en tu bandera
el lema de paz y honor.

Por glorificar el nombre
que el gran Ahumada te diera,
con tu sangre noble y fiera,
has bordado tu blasón.

Vigor, firmeza y constancia,
valor en pos de la gloria,
amor, lealtad y arrogancia,
ideales tuyos son.

Por ti cultivan la tierra,
la Patria goza de calma,
por tu conducta en la guerra
brilla airoso tu pendón.

Instituto, gloria a ti,
por tu honor quiero vivir,
Viva España, viva el Rey,
viva el orden y la Ley,
viva honrada la Guardia Civil.

 

Música: D. Ildefonso Moreno Carrillo, que fue Músico Mayor del Colegio de Guardias Jóvenes.

Letra: D. José Osuna Pineda, Teniente Coronel jefe de estudios de dicho Colegio. (Basado en el Himno Escolar de la Guardia Civil de 1915/1916, compuesto por Sor Asunción García Sierra)

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 julio 2026

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ALIVIAR, CURAR… ACOMPAÑAR. 20 relatos de medicina de combate en la División azul. Libro de José M. Estévez Payeras

¡Médico! ¡Médico, por Dios! ¡Rápido! ¡Se nos muere!

Guerra o paz. En la tragedia o en la rutina diaria. Cada día se repìte en distintos lugares del mundo. ¡Un médico por favor! Todos sabemos lo que significa ese grito de angustia que pide el milagro. Ahora piensen en la guerra o algo parecido, cuando es casi imposible atender a todos, donde el triaje obligado selecciona según la situación.

Recorro la Ilíada, principio y fin del saber del hombre, busco al médico en la guerra. El mismo que aparece cuando naces o cuando mueres.

Hasta los dioses tiene médico. Peón cura a Ares: «Cúrole Peón, esparciendo sobre la herida drogas y calmantes» (Canto V, 382).

Podalirio y Macaón son citados como los hijos de Escolapio y excelentes médicos. «Tan pronto como vio la herida causada por la cruel saeta, chupó la sangre y aplicó con pericia drogas calmantes que a su padre había dado Quirón en prueba de amistad» Canto IV, 208).

Estas cosas parece que son hechos consumados y que el médico siempre está ahí. Pero no. No en la guerra. El triaje surge de ese lugar donde hay tantos a los que atender que hay que priorizar, seleccionar. Desde las primeras nociones de los combates el médico aparece como inseparable compañía del combatiente. No solo cura, sino que alivia y acompaña.

Todo esto está ahí, cuando mi amigo el coronel José M. Estévez Payeras me entrega su libro, un libro que verbaliza esa idea, Aliviar, Curar, Acompañar… en 20 relatos de medicina en la División Azul.

La medicina de guerra. División Azul. Ni lugar ni color. No siempre la guerra es muerte e incluso no solo lleva el color de la sangre. Hay en las tragedias quien, además de sufrirla, cura las heridas, principalmente para eso está, para que no te mueras, curarte y salvarte. Se da a diario en este mundo en guerra. Olvidado.

Por eso es una gran noticia que el coronel José M. Estévez Payeras nos sorprenda con un libro especial, diría que único, que nos habla de las historias ¿heroicas?, yo diría que humanas, de médicos en combate, y se centre precisamente en un capítulo casi olvidado de nuestra historia: la División Azul.

Siempre me admiró por su extraña rotundidad ese espíritu del Credo de la Legión, el de Compañerismo: «Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos».

Lo he tenido presente desde que empecé a leer el libro del coronel Estévez. Reconozco que con ello, por ello, su lectura me ha sobrecogido, algo que cada día se hace má difícil en este mundo plano.

«Que caer no es lo peor; lo peor es caer y no ser visto» nos dice el coronel Estévez y ese «arte» del médico de estar y ser, verte y, si puede, curarte,  es el resumen de todo. No abandonar jamás… ¡Si no te ve ni el médico…!

Ese es el libro. El relato de unos hombres que atendieron a más de cuarenta y cinco mil españoles en las durísmas tierras de Rusia en plena guerra. Un «coste emocional» que alguien, después de veinte años de consultas y duro trabajo en los archivos nos pone ante nuestros ojos.

La virtud del libro es su humanidad y elevar al hombre de (en) la guerra a su dimensión humana, al herido ante la incertidumbre de su gravedad, ese momento en el que solo la cara del médico le da un diagnóstico. Y nos permite ver a ese militar que hace medicina, convertirse en todos y cada uno de  los miles de soldados que en cualquier momento van a pedirle un milagro. Porque un milagro fue aquello.

Estructurado el libro de manera inteligente y amena nos permite recorrer un frente donde el combatiente se mezcla con el paisaje, sus orígenes, su familia en la distancia, la anécdota, la organización, los combates, los detalles pintorescos y los trascendentes. Nos permite acompañar a la División Azul junto a los curiosos personajes, tan nuestros, que juegan con la vida y la muerte;y  en medio del lance: el médico, el militar que hace medicina (así lo define el general médico Manuel José Guiote).

No les va a defraudar un libro que incluso llega a ser divertido por humano, crudo por la dureza de sus relatos, pero sobre todo riguroso y con la nobleza del necesario homenaje a unos hombres que descansaban después de salvar una vida y al rato lloraban porque se les había ido otra.

¡Médico! ¡Médico, por Dios! ¡Rápido! ¡Se nos muere!

¡Camilleros! ¡Nos lo llevamos!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

1 julio 2026

 

 

LOS NUEVOS EJÉRCITOS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

La patrulla. Obra de Ferrer-Dalmau

Escribo con retranca y dedicado. Es seguro que no se va a enterar de la publicación y, aunque lo hiciese y leyese, no la entendería.  Podría ser que alguien próximo le diga que ha sonado un trueno, pero ya decía el sabio estratega que cuando estalla el trueno es demasiado tarde para taparse los oídos.

Puede que esto le de una pista: «El valiente sabe batirse; el prudente, defenderse; el sabio asesorar: No se desperdicia el talento de nadie», aunque «No esperéis ninguna hazaña de los que carecen de talento».

Desde pequeñito me enseñaron a no señalar. Con el dedo. Cuando estás ya crecidito y enmarcado en el grupo, entiendes que eso debes ampliarlo no solo al dedo sino también a la mirada, al gesto y a la palabra que no aporta pero ofende.

Para no hacerlo, pero hacerlo -espero que me entiendan- mejor callarte. El que no tiene talento siempre espera respuesta. No quería pecar, pero el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra; o más.

Señalar es de mala educación. Claro que cuando sigues creciendo y ganando altura te chocas con la viga que sostiene la hipocresía.

Hay un comportamiento detrás de esta frase que les repito muy a menudo que debería ser más práctica común: “Verlo todo, no mirar nada”. Sobre todo ver al personaje que se esconde al otro lado de la colina como decía Wellington. Acabó venciendo a Napoleón. No señalaba, sino que se enteraba de todo.

Es la ventaja de haber visto a este y a aquél, -sobre todo- en sus distintas formas de señalar. El truco del señalador es ya muy viejo y responde a modo derrota. O peor: tirar la piedra y esconder la mano.

Los más señalan a puerta cerrada y su dedo señalador se convierte en algo oficial: un señalamiento. Decía Eugenio d´Ors: «En el principio fue un membrete». Señalado, para bien o para mal, pasas al BOE. Es el dedo del poder que es principio y fin. Efímero como medallas en el uniforme sin hechos contrastados. Porque cuando uno señala puede hacerlo de dos maneras. Una por error, es decir, por mala educación, escasa formación o descuido menor. La otra es institucional, que es variada, interpretable, sujeta a normas y aprobaciones, colegiada y legal.

Esto de señalar es mala costumbre y ya sabemos que «Malas conversaciones corrompen buenas costumbres» y ahora estamos en el momento justo de no entender por qué rompemos el silencio por el señalamiento.

El final de la vida profesional es la liberación del membrete. Ya ni sales ni te importa lo que diga el BOE. No vives para él ni para el Consejo de Ministros.

Es por eso que sin señalar a nadie, pero señalando a don nadie, me gustaría terminar con las sabias palabras del gran estratega que a día de hoy nadie ha logrado igualar: Sun Tzu. Son para aquellos que les surgen dudas sobre el sentido de la milicia y el camino que llevan algunos ejércitos. Algo que genera muchas dudas de vocación a jóvenes que llegan con una idea contraria a la verdadera misión de los ejércitos ¡tan señalados! No conviene engañarse y confundir la milicia con el asistencialismo, más propio de otras organizaciones. Nada que ver con ser soldado.

El maestro relata la conversación:

Tu Mu: «Por lo que concierne a las conveniencias, las leyes y los decretos, el ejército tiene su propio código, que, generalmente, respeta. Si éste se adapta a las reglas que presiden el gobierno del Estado, los oficiales estarán desconcertados».

Chang Yu: «Recientemente se han encomendado a los cortesanos las funciones de Supervisor del ejército, ahí reside precisamente el error».

Blanco es, la gallina lo pone, con aceite se fríe y con pan se come.

Todos somos estupendos, pero mejor no fiarse ni del compañero de pareja.

«La guerra (por el amor) es un dios muy grande bien digno de ser honrado entre los dioses y entre los hombres por mil razones, pero principalmente por su antigüedad, porque no hay dios tan antiguo como él. Y la prueba es que no tiene padre ni madre. Ningún profeta ni prosista ha podido atribuírselos. Según Hesiodo, al principio existió el Caos, después la Tierra de amplio seno, base eterna e inquebrantable de todas las cosas, y la Guerra. La guerra es el primer dios que concibió el hombre y en ella ocultó todo lo demás (Platón El Banquete).

Ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor.

La visión del arquero siempre fue negativa, pero siguen combatiendo desde la distancia, a lo lejos. No sabrían hacerlo de otra manera.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 junio 2026

EL SHERIFF DE LA OTAN. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Cumbre de Ankara. todo se reduce a un único problema: «La OTAN no me sirve para nada. Pagaros vuestra defensa».

Ha empezado la cuenta atrás.

El sheriff viene con una experiencia inolvidable. Cuando hay guerra o es todos para uno y uno para todos o las alianzas no sirven para nada.

La realidad es que eso de una alianza político-militar es un camelo que ahora demuestra lo incierto del futuro. Europa ha perdido la memoria, pero, y eso es más grave, también la realidad presente. Está perdida en la corrupción moral que suponen las normas de indefensión aprobadas ante la invasión que sufre y con ello se deja penetrar como si Alejandro Magno fuese en dirección contraria, Oeste-Este. Pero este Alejandro es otra cosa.

A Trump, a Estados Unidos, la NATO le ha dejado solo. Cuando Estados Unidos ha solicitado el único y exclusivo apoyo de hacer uso de las bases militares compartidas con sus socios estos le han dado la espalda. ¿No había obligación de permitir su uso? El lenguaje político encierra trampas y trompos. En el lenguaje militar, breve, preciso y oportuno, a eso se le llama traición. Difícil de olvidar.

España fue señalada allá por el 2004  y el palote no hay quien se lo retire; el de «no fiable» o «no vuelvas a fiarte de ellos».

El que gobernó después de no levantarse al paso de la bandera estadounidense ahora no levanta cabeza.

7 y 8 Julio en Ankara se celebra la cumbre de la OTAN.

Compromiso: aumento del gasto de defensa, impulso a la industria militar y el apoyo a Ucrania. La realidad es mucho más grave: el sheriff nos abandona después de que nosotros le abandonásemos a él. No se cumplirá la ley.

Peter Hegsth, secretario de Guerra de EE.UU., ha anunciado que en unos meses se revisará la postura militar y el futuro de las bases estadounidenses centrando su atención en Asia.

¿Y en España qué? ¿Quién prestará su atención?

Las declaraciones de la ministra de Defensa: «España nunca apoyará una actuación militar que no cuente con el respaldo del derecho internacional»  y la postura del Gobierno contraria a Trump y a asumir su compromiso económico con la OTAN nos deja en muy mal lugar.

¿»Nunca apoyará… el respaldo del derecho internacional»?, dice nuestra ministra de Defensa.

Las preguntas surgen una tras otra dirigidas a ella y a quienes solo les interesan las armas, pero no los soldados.

¿Respaldo del derecho internacional cuando nos han quitado por la fuerza (de la negociación y el engaño, claro) el control del estrecho de Gibraltar? ¿Respaldo del derecho internacional para entregar Gibraltar sin apoyo parlamentario, con un acuerdo infame y hecho a espaldas de la Constitución y de los españoles?

¿Respaldo del derecho internacional para que taladren nuestra frontera en Ceuta con túneles?

¿Respaldo del derecho internacional para jugar y desjugar desde el Gobierno con la industria de Defensa sin presupuestos, pero con un apaño empresarial?

¿Respaldo del derecho internacional (¿o nacional?) para utilizar la Armada española a su antojo («Furor») o hacer uso de la Defensa sin contar con el Parlamento?

¿Respaldo del derecho internacional para no asumir los acuerdos firmados, compromiso ineludible, del gasto correspondiente acordado por «todos» (incluida España) los miembros de la OTAN?

¿Respaldo del derecho internacional para dejarnos, irresponsablemente, sin Defensa al romper con los contratos suscritos con empresas israelíes que suministraban la base de nuestra Defensa?

¿Respaldo del derecho internacional para entregar el Sáhara?

Para qué seguir. La OTAN tal y como la concebíamos ha muerto.

Aparecen otras amenazas y sobre todo otros actores.

Ya dije en otro artículo que emerge Turquía (por cierto sin ser miembro de la UE). Una OTAN Turca

Ankara apunta a Ankara, pero allí en el fondo del Mediterráneo hay una puerta hacia el este.

En la del Oeste una de las llaves la ha tirado España a profundidades inabarcables, o solo asumidas por EEUU, Reino Unido y Marruecos. España ni está ni se la espera en Gibraltar. Lo peor es que nos lo merecemos. Pudimos estar allí y asumir nuestra  responsabilidad y valor estratégico. No tuvimos valor.

El 11 de julio de 2002 unos gendarmes marroquíes ocupaban la isla Perejil. Lo de Gibraltar ahora se consuma… EE.UU. señala el estrecho de Gibraltar como posible lugar de «futuro conflicto» tras la amenaza de quitar las tropas de Morón y Rota.

Mejor ni OTAN ni NATO. Nuestra alianza tal y como estamos viendo era con la Caracas de Maduro y habrá que seguir descubriendo esos otros aliados, por nuestro sur, el que tenemos abandonado y por donde nos han penetrado… ¿Hasta dónde?

Aquí no tenemos sheriff, sino «Puto amo«. España sin Defensa ni aliados en la alianza. Es cuestión de fiabilidad.

«Lamentablemente, habrá conflictos en el futuro y, ya sea en el estrecho de Malaca, el de Gibraltar o el de Ormuz, el mundo no puede permitir que se siente el precedente de que una de las partes pueda intentar castigar a las economías mundiales con el fin de obtener ventaja sobre la otra».  Esto se le oía decir al  embajador de EE.UU. ante la ONU, Michael Waltz, y era en referencia España.

Estamos en la lista.

Por cierto ahora que se acerca la firma del Acuerdo de Gibraltar (aceptación de ceder soberanía y renunciar a la integridad territorial) por qué nadie exige al Reino Unido (miembro de la OTAN y del Consejo de Seguridad de la ONU) que saque sus armas de ese territorio español (colonia que debe entregar a España) o permita una inspección de lo que allí esconde. Simplemente para nuestra seguridad. Es todo un despropósito.  Nosotros por el sur estamos invadidos por amigos y enemigos. En Ankara nos recibirán, pero nadie nos contará nada.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez  

Blog: generaldavila.com

21 junio 2026

EL VUELO DEL REY Y LA PRINCESA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El vuelo del Rey y la Princesa

Suena a cuento de hadas. Es lo que necesitamos en esta España atribulada por la más zafia de las políticas vividas a lo largo de sus historia.

Ilusión, ética y estética en la actuación en forma y fondo, responsabilidad ante tu pueblo.

Su Alteza Real la Princesa de Asturias termina su formación militar y lo hace en la Academia General del Aire y del Espacio (San Javier. Murcia) con un vuelo de instrucción junto a Su Majestad el Rey, Su padre.

Volaron en distintos aviones, en la misma dirección, vuelos paralelos con el mismo destino: España.

Simbólico vuelo y acertado mensaje.

Nuestra Princesa es fiel reflejo  de España y de todos los españoles que como un símbolo ven crecer y formar su futuro como si fuese el de alguien de nuestra familia. Símbolo y exponente de nuestra nación.

La Princesa de Asturias ha demostrado buen hacer, con gesto abierto que trae fe y confianza en Su trabajo, esfuerzo y constancia. Disciplina y respeto a Su noble misión que no es otra que mantener la unidad y prestigio de España. Ser fiel a su historia y cumplir y hacer cumplir la Ley con la alegría y la capacidad que tiene el símbolo que es encarnado en Su persona.

La Princesa de Asturias pasa a ser la Teniente Borbón, Alférez de Navío Borbón. No ha sido un camino de rosas. Un ejemplo que ayuda a identificarse con la imagen por la que suspira la sociedad española.

Le sienta bien el uniforme que luce con honra y nobleza como exige la Corona. Ahora le espera una labor noble, delicada y muy sacrificada. Una tradición que pesa tanto como significa encarnar la historia y la exigencia de compatibilizarlo con una humildad auténtica, sin fingimiento, con virtud, justicia y honradez. Se nace y se hace, se vive y se sufre. Ser Reina será una permanente construcción, porque la monarquía, como decía Sabino Fernández Campos, «tiene el objetivo general de colocar la política en un plano de dignidad y elevación de miras que esté muy lejos de la descomposición y de la corrupción de cualquier clase».

Encarnar a todo un pueblo no permite ni fingimientos ni fantasías, o se es auténtico o no alcanzas la categoría Real. El pueblo capta con su sensibilidad los comportamientos y no permite que su bandera cambie de colores, sino que brille y flamee precisamente en los días más borrascosos y, aunque se rasge y luche contra el viento, nunca debe arriarse.

El vuelo en paralelo del Rey y la Princesa de Asturias encarna la idea de la continuidad, de la unidad y además hecho desde el uniforme, un vuelo militar, no me cabe duda que es el símbolo de la misión que la Constitución da a las Fuerzas Armadas desde su fundamento que es la unidad de España:

«Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».

Permítame Majestad y permítame Alteza que Os  muestre mi más respetuosa felicitación.

Volad, alas gloriosas de España
estrellas de un cielo radiante de sol
escribid sobre el viento la hazaña
la gloria infinita de ser español.

(Del Himno del Ejército del Aire y del Espacio por José Mª
Pemán y Ricardo Dorado).

General de División (R.)  Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

21 junio 2026

JAMÁS. NUNCA. NUNCA JAMÁS Rafael Dávila Álvarez

Hasta el juego de palabras estaba preparado. La locución adverbial «nunca jamás» es muy adecuda para Peter Pan y Campanilla. Un mundo donde los niños no crecen y las responsabilidades adultas no existen. Ahora se usa mucho eso de «bien tirado». Saben que hablo de la DGGC en su comparecencia ante los representantes de todos nosotros. Claro que «Jamás» y «Nunca» así, como punto y seguido, es pretender no sufrir el síndrome de Peter Pan. Pues no se logró.

Director General es un gran cargo. Suena fuerte ser director y a la vez general. Siempre he criticado ese empleo, cargo, o lo que sea, en la milicia. Aquí se es general o soldado, pero director si acaso de la música. Director general para un general es muy peligroso porque te conviertes más en director que en general y coges la corbata (también se habló de la corbata) y la cambias por las botas de tres hebillas (así se llamaban en el paleolítico de la milicia). Alguno dirá que es lo misno dirigir que mandar, pero no, aunque haya muchos directores generales que pretenden quitarse lo de director y vestirían de uniforme y otros que les pasa todo lo contrario. En cierta ocasión le dije a un ministro (a) de Defensa que su misión era dirigir pero no mandar. Se empeñaba en que lo suyo era mandar en las tropas. Que los soldados eran suyos, su familia y esas cosas. Pues no, son de todos los españoles y entonces sí, pero no por ser ministro(a) o director general. Cada cosa tiene su aquél, que no es que sea una mejor que la otra, pero lo de la milicia es mandar más que dirigir. Porque aquí ‹‹Más quiere llevar el soldado los ojos en las espaldas de su Capitán que tener los ojos de su capitán a sus espaldas…››.

Muchos ordenan, otros dirigen, pero no mandan. Mandar es algo más complejo que dirigir, porque requiere conocimientos, estudio, capacidad de análisis y de decisión. Son esas viejas virtudes del honor, austeridad, sacrificio, abnegación, camaraderia, valor…, las que arrastran y convierten al que manda en líder.

Entre uniformados no se admite decir las cosas a medias, a trozos, palabras inentendibles, jugar con la palabra. ¿Mentir?

El honor, el valor y la honra se ejercitan sin mentarlos y se reconocen por las obras y no por los enunciados. Hay ocasiones en las que un gesto puede cambiar una situación.

Conocen ustedes la ley Campoamor: «Y es que en el mundo traidor / nada hay verdad ni mentira: / todo es según el color / del cristal con que se mira».

El cristal de la compareciencia de la DGGC era algo parecido a lo que el poeta nos quiso transmitir. Dependencia. La voz de su amo. Subjetividad. ¿Mentir?

«La mentira aniquila la dignidad de la persona: cuando la persona no cree ella misma lo que dice a otro, esa persona tiene menos valor que una cosa…».

Ser nadie, menos que una cosa. Sentirse herido porque todo esto es nada. Hablar al pueblo y decir mentira es peor que nada. Lo remató José Hierro. Solo un verso:

…después de tanto todo para nada

«¡Malditos sean los que ponen por encima del amor la verdad criminal de la delación! ¡Malditas sean las bestias que dicen siempre la verdad! ¡Malditos, los que nunca han mentido!».

Descubrí a Vladimir Jankélévitch gracias a mi maestro y amigo Gabriel Albiac. Es un regalo que no te hacen todos los días. No busquen la traducción de su Tratado de las virtudes. Entiendo que todavía no hay editor que haya encontrado interés. Una pena. El refugio de los libros es la única barricada para estos tiempos.

«La mentira por amor es la mayor de las verdades». ¿Por amor?

¿Será este de ahora el caso, o será por temor o interés? Será cobardía.

Aniquilar la libertad pública, ya sea por la fuerza, ya por la astucia, es la peor de las mentiras.

La palabra en una de las peores armas, la peor quizá, pero antes se pilla a un mentiroso que a un cojo.

Para terminar les pido que hagan un juego.

La paradoja de Epiménides.

Supongan que su interlocutor le dice de entrada: Yo miento.

Estamos ante un problena insalvable.

El que aquí tenemos ahora, hoy, delante del pueblo o de sus representantes.

Todo para nada.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

18 junio 2026

ORMUZ: ESTRATEGIA Y FUTURO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En breve nadie recordará Ormuz. A medio plazo (una  o dos décadas) hablaremos de ello como ahora de Queronea.

Quedarán frases soldadas sobre las tierras que calienta el Sol ardiente iraní que nos recordarán que allí yace el fósil de la guerra.

«Persia será para el que tenga el valor de atacarla«.

Alejandro Magno supo ver más allá de su época y se atrevió. Murió joven, pero puso en alerta al conjunto: «Una victoria no debe permitir tener pensamientos altivos, ni abrir libremente alas al regocijo». Hay que saber respetar al vencido y dosificar la victoria.

Hay victoria de los EE.UU con Trump al mando, pero correrá una gran mayoría como jabalíes heridos culpando a Trump de haber lanzado la flecha y además perder la batalla y todas las guerras. Pero la realidad es que hay un esperanzadora firma hacia la paz que se plasmará este próximo viernes. Trump no es ese loco que da dinero al enemigo para que se arme nuclearmente ni el que se retira de un campo de batalla con el rabo entre las piernas; tampoco el que pone una vela a un dios y otra a esos nuevos diablos que venden profecías en forma de normativas incendiarias. Tampoco es Trump el que permite que su nación sea ninguneada comprometiendo su futuro y relegándola detrás de regímenes muy alejados de las democracias occidentales. Quisieran vencerlo, pero no es fácil doblegar a quien tiene las ideas firmes en defensa de su patria.

Cuánta razón tienen los que dicen que el mayor triunfo del diablo es lograr que pensemos que no existe. Ahora va vestido de bondadoso estratega de la defensa de una paz armada, sostenible y mejor nuclear.

Trump está en el camino de los vencedores. No conoce la retirada bajo presión ni esconde sus pecados. Es mortal y los tiene. Lo que no le hace peor que otros que amagan, ponen todo patas arriba y luego abandonan.

Conviene saber la diferencia entre «Acuerdo», «Armisticio», «Tregua» o «Alto el fuego» para entender lo que este viernes firmarán Estados Unidos e Irán: «Memorándum de entendimiento«.

Una tregua es un cese temporal de las hostilidades, generalmente acordado para un periodo limitado o en un área geográfica específica. El armisticio detiene la guerra, pero no trae consigo ningún acuerdo de paz. El «alto el fuego» es una suspensión momentánea de las acciones militares.

Un acuerdo de paz es la base para alcanzar la paz duradera y constituye un compromiso político firme, exige recursos, respaldo internacional y una firme voluntad de entendimiento. El proceso hasta llegar al punto final es delicado y pueden romperse las negociaciones en cualquier momento. De ahí la necesidad de una firme voluntad de paz.

El memorándum de entendimiento al que se ha llegado, después de esfuerzos desconocidos y cesiones dolorosas, recoge aquellos puntos a tratar y con los que hay que negociar para llegar a una comprensión antes de la redacción final que lo convierta en un verdadero acuerdo. Ahora comienza ese proceso que es el camino tortuoso de las concesiones, las cesiones y la diplomacia sin más armas que la voluntad y la nobleza de espíritu.

Se trata de llegar a un consenso después de una negociación que abarque varios aspectos del conflicto tales como el desarme nuclear, el comercio, control del estrecho y múltiples variables del enfrentamiento y sus consecuencias posteriores.

Durante sesenta días habrá una dura negociación, pero el primer paso para la paz está dado y su prueba más palpable será la apertura total y sin restricciones del estrecho de Ormuz.

El proceso ha sido largo y tortuoso. No olvidemos su orígen: los ataques del 7 de octubre, cuando Hamás (impulsado por Irán) asesinó a más de 1.200 hombres, mujeres y niños inocentes, incluyendo a 46 estadounidenses, en el ataque terrorista más despiadado de la historia de Israel. Además de estos asesinatos, Hamás tomó a 254 rehenes, entre ellos 12 estadounidenses.

Después de firmar la paz de Gaza, Hezbolá (servidor de Irán), que ocupa militarmente el sur de Líbano a pesar del despliegue de los cascos azules de ONU, continuó con la guerra abierta contra Israel.

No es fiable quien no admite que su pueblo hable y solo entiende que sea él el único interlocutor válido. La diferencia de quien depende de la voz de su pueblo del que depende de su dictadora autoridad es muy importante en estrategia bélica. A uno le  puede hacer vencedor una guerra, pero derrotarle el voto; a los dictadores solo les vencen las armas. No conocen otro final. El peligro de enfrentarse o negociar con una teocracia es evidente.

Un mundo difícil donde los poderosos buscan situarse en zona de dominio porque la transición hacia las nuevas energías va a ser lenta, dura, bélica e incierta. Estratégicamente no hay tiempo para entretenerse con diatribas, códigos de conducta y diplomacias vacías, todo aquello que originó la II Guerra Mundial y la posterior Guerra Fría. Es el momento de dejar clara la partida y ver quienes son los jugadores. Irán pretendía la bomba atómica para colocarse en prioridad en la zona de Oriente Medio. Eso es algo  que conocen todos los que se dedican a analizar la situación estratégica. Los Acuerdos de Abraham, un pacto histórico encabezado por Estados Unidos en septiembre de 2020 para normalizar las relaciones diplomáticas, comerciales y de seguridad entre el Estado de Israel y cuatro países árabes: Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán y Marruecos, hicieron mella en Irán que esperó el momento para, violentamente, acabar con aquel acuerdo mientras aceleraba el proceso de enriquecimiento del uranio para ejercer su poder con el arma atómica.

Irán fue un enemigo occidental desde la caída del Sha en 1979. También lo es del mundo árabe.

Al panorama en su conjunto hay que añadirle otros ingredientes como la caída del régimen sirio de Ásad en diciembre de 2024 o el enfrentamineto en mayo de 2025 entre India y Pakistán frenado por la intermediación de  Estados Unidos.

La guerra de Ucrania caminaba hacia su final, pero un paso adelante dos atrás.

Esta era la situación global cuando en junio de 2025 estalló la conocida como «Guerra de los Doce Días«, un ataque masivo por sorpresa de Israel contra Irán, con el nombre en clave de «Operación León Ascendente» para impedir el avance del programa nuclear iraní. En este primer ataque, Israel acabó con la cúpula militar del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria así como con varios científicos del plan nuclear. Irán contestó con  la «Operación Verdadera Promesa«, contra Israel y el 22 de junio Estados Unidos lanzó sus propio ataque contra Irán bombardeando tres de sus instalaciones nucleares a lo que respondió Irán atacando la mayor base estadunidense en la zona (Base aérea de Al Udeidi en Catar).

El 23 de junio de 2025 Trump anunciaba un alto el fuego. Era un periodo para armarse antes de seguir debilitando a Irán. Las espadas estaban en alto e Irán no daba signos de debilidad. La esperanza de que sus habitantes se lanzasen a la calle pidiendo un cambio se desvanecieron y todo quedó oculto bajo la represión irani que tapó sus acciones sin internet ni comunicación alguna.

En agosto de 2025 se celebró una cumbre de gran importancia entre Putin y Trump. La conocida reunión Putin-Trump en Alaska entre los dos mandatarios nunca puede ser olvidada, aunque no sabemos, pero intuimos lo tratado.

Luego llegaría lo de Groenlandia.

El 3 de enero de 2026 Estados Unidos lanzó la operación «Resolución Absoluta» una incursión militar en Venezuela donde fueron capturados Nicolás Maduro y su esposa trasladados a Nueva York para enfrentarse a imputaciones de narcoterrorismo y tráfico de drogas.

El 28 de febrero de 2026 Estados Unidos junto a Israel lanzaron por sorpresa  una serie de bombardeos aéreos sobre Irán. Irán lanzó misiles y drones contra Israel y las bases militares estadounidenses en la zona. Resultó muerto Alí Jamenéi y altos mandos extendiéndose la guerra a Líbano entre Hezbolá e Israel. Mojtaba Jamenei, hijo de líder muerto, fue nombrado su sucesor el 8 de marzo y aún nadie le ha visto ni escuchado.

Irán utilizó su arma más letal: el cierre del estrecho de Ormuz.

El 12 de abril el presidente Trump, después del fracaso de las conversaciones en Islamabad entre Irán y Estados Unidos, contestó con el bloqueo naval estadounidense sobre el estrecho de Ormuz. Quedaban cerradas las dos puertas del estrecho provocando el hundimiento absoluto de la economía iraní y la alerta mundial por la escasez de petróleo.

La complejidad de la situación no necesita muchas más explicaciones.

Trump logró algo estratégicamente muy valioso: dividir al enemigo. Que dentro de Irán las posturas entre unos y otros se hiciesen irreconciliables. La Guardia Militar Revolucionaria se hizo con el poder ante la impotencia del líder espiritual y los moderados ministros de exteriores y presidente del Parlamento tuvieron que luchar hasta admitir la realidad que no era otra que comprobar que se había llegado al crac más absoluto y por tanto era necesario llegar a un acuerdo. En estos momentos nadie sabe el poder que sigue teniendo la Guardia Revolucionaria y el valor de su palabra para llegar y respetar  un acuerdo que se presenta difícil y tedioso porque en él la GR pretende dar la imagen de vencedores.

Hubo entre Trump y el Pentágono varios planeamientos de actuación desde lo militar a lo diplomático. Estados Unidos barajó muchas hipóteis y se prepararon las más probables y las más peligrosas. Repito, desde lo militar a lo diplomático.

Se insistió preferentemente en la negociación, pero el cierre del estrecho modificó los planteamientos. La Guardia Revolucionaria se hizo con el poder a pesar de la victoria militar estadounidense y la destrucción en más del 80% de su capacidad militar y misilística. El planeamiento militar de Estados Unidos se centró en la angostura del estrecho y en las instalaciones militares en su islas como Queshn. Estaba prevista y a punto cuando se intercambiaron a través de Pakistán informaciones que hablaban de una posible negociación. Se paralizó la acción militar no sin alguna opinión en contra de altos consejeros militares del Pentágono.
En algún momento se pensó en una retirada parcial de EEUU mientras Irán aceptase abrir el estrecho de Ormuz sin condiciones lo que podría ser una victoria vendible por Trump alegando que habría derrotado a Irán apoyándose en haber acabado con sus Ejércitos del Aire y Marina de Guerra, eliminado su capacidad de enriquecer uranio y fabricar arma nuclear y haber cambiado el Régimen ya que había eliminado a todos los dirigentes de la cúpula del Gobierno anterior.
Al final el tiempo se fue echando encima y la escasa reacción popular interna, la proximidad de las elecciones de medio término y sobre todo la intervención de Xi Jimping ha llevado a la negociación con grandes posibilidaes de éxito.

A día de hoy Ormuz y Malaca no pueden estar cerrados, y no porque Oriente Medio lo diga, sino porque China así lo ordena de acuerdo con Trump.

Las estrategias se confunden. A lo largo de los tiempos los lugares que abastecen de productos para producir energía son lugares de guerra.

Como decía al comienzo Ormuz será temporal. Los estrechos cambiarán de importancia que será sustituida por diferentes  energías y formas  de distribución. ¿Cuánto tiempo seguirán siendo los combustibles fósiles los protagonistas?

Llevan años hablando de su final. El Acuerdo de París (Diciembre 2015) marcó un objetivo que venía a asegurar cero emisiones netas al año para 2050. Fue ratificado en el Acuerdo de Dubai firmado por 198 países.

Las guerras aceleran el proceso. Pero el camino es lento y bélico.

La de Ucrania  tiene mucho que ver con la energía. Europa dependía de Rusia hasta que Putin ordenó la invasión.

Sin energía no hay autonomía estratégica. La guerra en Irán con el cierre del estrecho de Ormuz le supone a Europa un gasto de 500 millones de euros diarios, por un conflicto en el que no participa. Necesita acelerar la renovación energética con urgencia y buscar la forma de lograr la total soberanía estratégica. La diversificación de fuentes de energía, rutas y la flexibilidad es el futuro para la no dependencia y por tanto de una mayor soberanía. La apuesta es por las renovables, biocombustibles y el hidrógeno verde. Alemania, Europa en general, se vio afectada con la guerra de Ucrania y ya se ha puesto en marcha con la construcción de un hidroducto de 9.000 kilómteros. En España hay un proyecto para la construcción de otro de 2.600 kilómetros.

Los oleoductos y gaseoductos han empezado a quedar anticuados, incluso alguno no llegó ni a estrenarse (Nord Strean 2).

La demanda de energía hoy es mayor que nunca y alcanzará cifras inabor­dables. Ya no son palabras, todos se han puesto a trabajar. Afecta a la seguridad y al poder estratégico del futuro.

Entre una y dos décadas, el petróleo será historia. Pero donde hay petróleo hay más cosas, también productoras de energía.

Uno de los mayores afectados por la guerra de Irán ha sido China. Lleva tiempo buscando su autonomía estratégica y por ello ha hecho la mayor apuesta entre todas las naciones por dominar las variadas  alternativas energéticas siendo ahora dominante en el mercado eléctrico y la posesión y transformación de los minerales raros. Lenta, segura y conocedora del futuro.

Mientras llega ese futuro, está en juego tomar posiciones para no quedarse descolgado. El mundo será otro, pero los actores serán los mismos.

El camino hacia las nuevas energías está en marcha. Las guerras  actuales responden a ello. Vendrán otras que ahora duermen en África. Groenlandia está en la lista. En Oriente Medio hay una auténtica lucha por el  poder que busca su sitio en ese nuevo futuro. Las diferencias son casi insalvables.

«Se me ocurrió una vez pensar cuántas democracias habían sido derrocadas por los que prefieren ser gobernados de alguna otra forma que la democrática…» (Así empieza la Ciropedia de Jenofonte. No ha terminado).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

17 junio 2026