LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (VI) ‹‹LITERATURA LEGIONARIA›› General de División Rafael Dávila Álvarez (Jefe de La Legión entre 2001-2004)

La Legión escrito por Millán-Astray su fundador

Son numerosas las preguntas que recibo acerca de la literatura legionaria. Me alegra comprobar que hay mucha gente interesada en el tema y entre ellos muchos jóvenes soldados o que quieren serlo. En definitiva legiones que sienten la llamada de ese espíritu único y sin igual. Es abundante lo escrito sobre la Legión y su historia, variado y no siempre acertado, por lo que a lo largo de este camino hacia el Centenario de la Legión tiempo tendremos de hablar y aconsejar sobre los autores y sus libros. Hoy como entrada al extensísimo tema les voy a dar las lecturas que a mi juicio son imprescindibles para construir sobre sólidos cimientos la historia de la Legión. Es un criterio muy personal y, ¡cómo no!, discutible, pero les aseguro que no se arrepentirán de la lectura de los textos que les propongo y les servirá al menos para sentir la Legión por dentro y desde dentro.

La Legión. José Millán-Astray

El primero e imprescindible es La Legión  escrito por su fundador José Millán Astray; sin duda el libro que cualquier amante de esta unidad debe leer y dejar grabado en su corazón.

Lo escribió el fundador de la Legión en el año 1922 y se lo dedicó ‹‹Al heroico y glorioso Teniente Coronel Sr. D. Santiago González-Tablas y García-Herreros. Muerto en la toma de Tazarut, mandando sus Regulares››.

Con vibrante descripción Millán-Astray nos relata el origen de la Legión, la personalidad de los legionarios, el espíritu, la vida legionaria, los combates, Melilla, Casabona, de Nador al Kert, Monte Mayán, Ayalía, El Ajmás… Tizzi-Aza.

Hay un capítulo del libro de especial relevancia; apasionante. El dedicado a la instrucción moral y donde el fundador detalla cada Espíritu del CREDO LEGIONARIO, base espiritual de la Legión. Médula y nervio, alma y rito de ella, según sus palabras. Imprescindible testimonio que nos hace descubrir la esencia del misterio de esta gran creación.

Escrito el libro, como decía, en 1922, no hay ni una sola frase que se haya quedado anticuada. La Legión es tal y como su fundador quiso que fuese. El día que una sola de sus bases o principios fundacionales dejen de cumplirse La Legión dejará de serlo.

Repito, un libro imprescindible para entender cómo y por qué estamos cerca de los cien años de su fundación sin haber sido derrotada ni en un solo combate. ‹‹Legionarios, a luchar; legionarios, a morir››. ‹‹Nació espontáneo en los primeros días de la Legión, en la posición A››.

La Legión que vive por el coronel Mateo

La Legión que vive… Episodios de la Legión. Coronel Mateo

El siguiente libro por mí recomendado lleva por título La Legión que Vive… Episodios de la Legión  escrito en 1932 por el Coronel Juan Mateo y Pérez de Alejo, Jefe de la Legión entre 1931 y 1932 y que no pudo ver publicada su obra por ser asesinado por los disparos de un antiguo sargento legionario.

El libro solo se define con una palabra: ¡Magnífico! Es pura Legión.

En su prólogo el autor dice que son solo pinceladas con variados matices, de esta vida sin igual en la que el valor, ingenio, audacia y abnegación son cualidades que aparecen como sencillas normas de acción, no como virtudes excelsas que ennoblecen y elevan el espíritu humano.

Esa es la virtud de la Legión, hacer de lo heroico algo cotidiano.

Solo les voy a dejar la última página del libro que dice así:

‹‹Habla la Legión. Próxima a terminarse la impresión de esta obra, su autor, el Coronel Mateo, ha muerto víctima de vil asesinato.

Este episodio trágico pudiera ser uno más entre los que su pluma maravillosa acertó a trazar con tanta maestría y, sobre todo, con tanto amor.

Porque el Coronel Mateo amaba a la Legión con un cariño ardiente e inextinguible que está vivo y palpitante en las páginas de este libro.

Por eso la Legión, LA LEGIÓN QUE VIVE, quiere cerrarlo con este recuerdo dedicado al Jefe que, teniendo alma de héroe, por la mano de un criminal, se convirtió en un mártir››.

Lean el libro y gozarán con palabras llenas de sabiduría, espíritu y poesía.

El Legionario por el general Carlos de Silva

El Legionario. General Carlos de Silva

Y termino con el tercer libro que considero como las obras básicas para empezar a conocer y a saber de la Legión. Se trata de una biografía -para mí mucho más que eso- del fundador de la Legión, teniente coronel Millán-Astray, escrita por el general Carlos de Silva en 1956. Es de destacar que los derechos de autor de esta obra con enorme generosidad los cedió D. Carlos de Silva y Amo de Rivera, hijo del General, a la Hermandad Nacional de Antiguos Caballeros Legionarios, algo muy de agradecer y que habla del espíritu de esta familia.

Decía que el libro es algo más que una biografía. En sus diez capítulos nos va descubriendo una personalidad que va pareja a la creación de la Legión. Llega un momento en que la biografía se confunde y no se sabe muy bien si describe el autor la obra o a su creador. Imprescindible para conocer aspectos íntimos e inéditos que sin tenerse en cuenta no se entendería del todo al Tercio de Extranjeros.

Por citarle dos detalles me referiré al capítulo X donde se recoge la carta que en marzo de 1926 escribe Millán-Astray al caballero alumno de la Academia de Infantería don Marcial Sánchez-Barcaiztegui Gil de Sola que había solicitado su ingreso en la Legión. Solo esta carta es motivo más que justificado para tener este libro en cualquier biblioteca legionaria que se precie. Yo diría que es un imprescindible libro para cualquier soldado porque esa carta describe el Camino de los Caballeros.

Y como final el general Silva nos relata los últimos momentos del legionario, del fundador, del caballero y soldado. Su muerte y testamento. Reza su tumba, por expreso deseo:

José Millán-Astray

Caballero Legionario

Por Dios y por la Patria

1º Enero 1954

Espero que después de leer estos libros, si me hacen caso, comprendan el porqué de mi recomendación y entiendan y amen un poco más si cabe a la Legión, la obra de D. José Millán-Astray Caballero Legionario.

General de División Rafael Dávila Álvarez

(Jefe de La Legión entre 2001-2004)

Blog: generaldavila.com

3 julio 2017

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (II) 1920-2020 General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez «EL CAMINO DE LOS CABALLEROS»

EL CAMINO DE LOS CABALLEROS

sab_lej1

Valor, Honor… La Legión

b3cvxqkiiaav0xc

Cien años de Valor

Siguiendo con los artículos destinados a acompañar a la Legión en el Camino del Centenario hoy dedicamos un destacado espacio al Camino de los Caballeros, redactado por nuestro fundador en carta dirigida al caballero alumno del Arma de Infantería, Marcial Sánchez- Barcaiztegui Gil de Sola y recogida en el libro del general Carlos de Silva. Fue con motivo de que este alumno solicitara su ingreso en la Legión, cuando el coronel fundador le respondió con una carta que se convirtió en jalón y jornada del Camino de los Caballeros. Al dedicar este artículo al ‹‹Camino Legionario››, no descubro nada ni esa es mi intención. Solo pretendo divulgar lo más sagrado de la Legión. En cabeza están sus muertos, sus desaparecidos y heridos, héroes, reconocidos o no, incógnitos todos en un solo nombre: La Legión. Le sigue el Credo, base espiritual de la Legión, médula y nervio, alma y rito de ella. Y el Camino de los Caballeros, por donde todo legionario ha andado en su vida de sacrificio rendida al honor y al heroísmo. En esa labor de divulgación hoy quiero recordar las palabras del teniente coronel Millán-Astray a los cadetes de la Infantería española el 13 de diciembre de 1937 exponiéndoles la trayectoria a seguir por los que quieren abrazar ‹‹El Camino de los Caballeros››, el de los legionarios.

‹‹El Honor es: El cumplimiento del deber, es la honra, el mantener la palabra dada, la lealtad al jefe y al amigo, es el espíritu de sacrificio o renunciamiento del propio bien a favor ajeno, es generosidad. El honor es el aroma más puro y más fragante de la vida. ¡Infeliz de aquel que perdió su honor!

El Valor es: La condición esencial del soldado. Todos sentís lo que es el valor, todos lo tenéis en alto grado, la prueba: Que estáis aquí, de donde venís y a donde vais. Valor es cumplir, cueste lo que cueste, con el deber que nos impone la conciencia, la obediencia.

Las manifestaciones del valor son: la ecuanimidad, la bravura y el heroísmo.

La Ecuanimidad es: la serenidad ante el trastorno o el peligro, no exaltarse demasiado con la suerte, ni deprimirse con la desgracia: no temer al  enemigo  porque sea mucho, ni despreciarlo porque sea poco. El valor no ha de ejercerse más que para nobles actos; nada hay más ridículo que el valiente de oficio, el jactancioso de su valor o el que lo saca a relucir apresuradamente, con sus compañeros o con las otras personas, en los naturales razonamientos de la vida social. Ecuanimidad es aguantar, y aguantar es: Aguantar lo inaguantable, lo demás no es aguantar -dice el Samuray japonés-. Tenedlo esto muy presente, no lo olvidéis nunca: Aguantar lo inaguantable.

La Bravura: Que es el valor, ha de ser consciente. El que es bravo, al darse cuenta del peligro reflexiona brevemente y toma la decisión de arrostrarlo y de vencerlo, y la lleva a cabo a pesar de todos los riesgos y si es preciso, llegando hasta a sacrificar la vida. Bravura impetuosa para atacar, bravura tenaz para resistir.

El Heroísmo: Es el valor sublime, hombres valerosos hay muchos. Todos vosotros lo sois, y lo sabéis, pero el héroe no lo es a sabiendas, son los demás los que se lo reconocen, porque el héroe cree que no hizo más que cumplir su deber con honor y con valor, sin pensar que había llegado a las alturas, casi inaccesibles, del heroísmo. La virtud inseparable del héroe es: la modestia.

Las acciones valerosas  se han de llevar a cabo con firmeza de voluntad para mantenerse sin decaer ante la dificultad, con energía que es la fuerza para dominar y vencer la resistencia y llegado el momento decisivo y si es preciso, con ímpetu que es la violencia: Firmeza de voluntad, energía e ímpetu, son condiciones necesarias al valor.

La Cortesía: Es dominar nuestros instintos, nuestras pasiones o nuestros caprichos, en aras de la comodidad y del bienestar ajenos. La cortesía va siempre acompañada de la afabilidad y la sonrisa. Una franca y sencilla sonrisa, en todos los casos y principalmente ante las contrariedades, es la más elegante manifestación  de la cortesía que huye del empaque y del amaneramiento empalagoso. Cortesía es no darse importancia, ni hablar, aún cuando sea con inferiores, en tono campanudo y sentencioso, es una palabra: sencillez; lo contrario es fatuidad.

La cortesía la ofrecemos hasta a nuestros enemigos, ya que: lo cortés no quita lo valiente, según nos dicta nuestro castizo aforismo.

legmelilla-478x270

Empieza la historia de la Legión… Jamás termina

La Patria: ¡Cadetes! La Patria es: ¡El amor que lleváis inundando vuestras almas! ¡A qué voy a pretender daros una definición! Es imposible definir por completo como se ama a la mujer amada. ¿Quién abarca a decir todo lo que se siente por su madre, por su mujer, o por la prometida, virginal y también enamorada? Eso y aún más es la Patria, en su amor se mezclan y confunden en un solo amor: el amor a Dios, el amor a la madre, el amor a la esposa y a los hijos. ¿Sabéis, Cadetes, por qué salisteis a luchar, por qué  habéis sufrido, por qué estáis dispuestos a sufrir, a padecer, a morir gozosos si es preciso? Por ella, por la Patria: por España; por la que querían que negase a Dios, por la que querían vender al extranjero ateo y sin honor, por la que es la dama de vuestros pensamientos, tan bella, tan pura y virginal, tan grande, que después de ella, no hay más que: el Cielo. ¡Vivir para la Patria, morir por la Patria!›› (General Millán-Astray. Fundador de la Legión).

Poco queda por decir. Una lección de vida y amor a España y a la Legión. No existiría la Legión sin un amor tan grande, sin una sensibilidad tan inteligente, sin que un hombre tan clarividente y noble la hubiese creado.

cristo-legion-620x349

Cristo de la Buena Muerte. El Cristo Legionario

No existiría España sin hombres decididos y amantes de su idea de grandeza hasta el final, hasta dar la vida por ello. Creadores y seguidores de la obra colosal de la historia desde la sencillez y el amor. Voluntades firmes dispuestas al sacrificio con Honor, Valor, Caballerosidad y Amor. Eso es todo. Es el Camino de los Caballeros, cien años de historia legionaria. Los que todavía caminamos y somos aprendices, junto a los que están a punto de llegar, tenemos una tarea pendiente. Solo acabamos de empezar. Si no estás atento el camino no te lleva a ninguna parte. Cumple con tu deber. Ama a España hasta sus últimas consecuencias. Repasa la historia legionaria, la de sus humildes legionarios, reza y cumple su Credo. Te llevará al cielo donde te espera el Cristo Legionario, el de la Buena Muerte. Es el verdadero sentido de El Camino de los Caballeros.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

(Jefe de la Legión entre 2001-2004)

Blog: generaldavila.com

1 marzo 2017