FELICIDADES EN EL XCVIII ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DE LA LEGIÓN. CAMINO DEL CENTENARIO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Empecemos felicitando y felicitándonos por pertenecer o haber pertenecido al glorioso Cuerpo de la Legión española.

Eso significa:

9.722 muertos, 35.200 heridos, más de 1.000 desaparecidos… 46.000 bajas.

7 Laureadas de San Fernando Colectivas y 22 Medallas Militares.

23 Laureadas de San Fernando individuales y 211 Medallas Militares.

Es principio y fin. Por España. Todo, la vida, por España.

Es un día alegre y esperanzador, pero no por ello, quizá más bien por ello, es el mejor día para aclarar algunas cosas que permanecen turbias y envueltas en una provocadora niebla.

La Legión la fundó el teniente coronel don José Millán-Astray con el incondicional apoyo de SM. El Rey Don Alfonso XIII. Ocultar, esconder, o prescindir de su figura es un desprecio a toda la Legión. Inadmisible olvidarlo y que no sea guía y luz en este Camino del Centenario.

La Legión fue fiel a su juramento y a su Credo fundacional en todas y cada una de las circunstancias históricas de España que requirieron su presencia. En todas dejó su sangre y sacrificio sin pedir nada a cambio.

La Legión primera, la de entonces, es la Legión de ahora. En nada se ha modificado su Credo, tradiciones o historial, ni en una coma; aunque se ha intentado, se sigue intentando y se intentará. También uniformados han participado en el intento. La Legión no ha cambiado; otros son los que cambian y manipulan. Si algo cambiase dejaría de ser lo que es.

La Legión del siglo XXI se mueve de acuerdo con los mismos parámetros que la de primeros del siglo XX. Es la misma. Legión inmortal, valiente y comprometida; solo con España. Su espíritu no envejece, ni rejuvenece, se mantiene en unos preceptos inamovibles: su Credo. El único pasado que existe es el de sus hazañas y sus muertos, que están presentes y reviven en cada acto legionario.

No hay más que una Legión. Tan dura como popular, tan viva como su pueblo; la que quiso ser extranjera fue la más española de las unidades militares. Nada se parece a la Legión y los sucedáneos suelen fracasar.

Esa es tu Legión, nuestra Legión, única y sin igual, ayer, hoy, mañana.

A los legionarios todo se les debe, aunque como bien saben nada se les dio ni se les dará. Porque no hay palabras cuando aún hoy se trata de explicar que siempre: Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir.

Obras son amores. La palabra que manda es el ejemplo. Cuando se exige tanto, entregarlo todo, la enseñanza culmina con el ejemplo.

Al menos hoy en nuestro XCVIII Aniversario, abracémonos en el deseo de ser Legión hasta la muerte: por la grandeza y la unidad de España.

Esa es tu Legión. La de tu camisa verde y gorrillo legionario que levantamos con el brazo izquierdo mientras gritamos:

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez. General jefe de la Legión entre 2001-2004

Twitter: @generaldavila

20 septiembre 2108. XCVIII Aniversario Fundación de la Legión

EL NOVIO DE LA MUERTE. HISTORIA Y CANCIONES DE LA LEGIÓN (General Rafael Dávila Álvarez- Jefe de la Legión entre 2001-2004)

En el legionario es característica la alegría y el buen humor y de ello son su manifestación los cánticos. ¡Cantan a la mañana como los pájaros; cantan al salir a la marcha y al combate; cantan al volver, cantan, siempre cantan!…

EL himno es la marcha nupcial del soldado cuando va a desposarse con la muerte. Los vivas son gritos de vida, afirmación de los ideales, imposición de ellos…

Nuestros himnos fueron: dos españoles y uno extranjero, “La Madelón”. Con él empezamos como cortés deferencia a los legionarios extranjeros; igual hicimos con el Deutschland über alles y El Tipperary. Después tuvimos “La canción del legionario”, del Maestro Modesto Romero, con estrofas del Comandante Emilio Guillen. Pronto se hizo popular y lo repitieron las músicas militares y los clásicos  organillos. El “Himno de la Legión”, severo y solemne, que se adapta a los momentos de intensa emoción y respeto, es debido al Maestro Francisco Cales y letra del poeta Antonio Soler. A ellos se unen los espontáneos, los que brotan como las flores en el campo, los que cantan los legionarios, sin saber de dónde vienen, siendo la musa de la Legión quien los inspira. Cada Bandera tiene sus himnos predilectos, como sus cantos de marcha, y las letras hablan de lo que le es más querido. En esto, como en todo, sus imaginaciones se desbordan exuberantes y sentimentales. Los vivas se repiten pertinaces y los gritos de ¡Viva España! ¡Viva el Rey! y ¡Viva la Legión! suenan en todos los actos y en todos los lugares. Es la consagración de su Credo, es el nudo gordiano de su existencia legionaria. No se puede ser soldado sin tener los vivas grabados en el alma. Ellos serán los que los empujen, son los motores de la voluntad, el ánimo, el enardecimiento, el grito de guerra, el de salvas, el de muerte, el de alegría, el de adiós y el de pena. Los vivas son el alma que se muestra en forma material; sin vivas no hay soldados, no hay guerreros en las filas… hay tan sólo hombres formados.

Son palabras del Teniente Coronel Millán-Astray extraídas de su libro “La Legión” escrito en 1923.22536358

Himnos y canciones de la Legión. El deseo de Millán-Astray

Era el deseo de Millán-Astray que La Legión contara con sus propios himnos y canciones “que abrevian los kilómetros y alivian la fatiga. Todas las noches, a la retreta, se cantarán esos himnos solemnemente, y siempre, siempre, la Legión rendirá el homenaje del recuerdo a sus muertos”.

Iba a ser la música la expresión de la mística legionaria. Para entrar en el corazón humano hay que cruzar la antecámara de los oídos. El silencio de la tragedia legionaria sólo podía ser expresado a través de sus canciones o con el rezo conjunto, recio y vibrante de los espíritus del Credo.

Porque en la Legión hay poco que entender o discutir; aquí no se habla, se reza…

Porque no se habla cuando se va a luchar pero se reza cuando se va a morir.images (3)

Así surge la música legionaria que busca la trascendencia, vencer el miedo y la zozobra. Cantando oyes al compañero en compañía hacia la muerte y silencias a los enemigos del alma. La música te hace fuerte, hace legión, cohesiona y acompaña en el recuerdo de las hazañas que fueron y en la esperanza de las que vendrán.

Nace la melodía del combate, la combinación del ritmo del ataque con la armonía de la ciega y feroz acometividad que te arrastra hacia el mayor honor, morir en el combate.

Millán–Astray busca al compositor amigo, Francisco Cales, del Cuerpo de Músicos Mayores del Ejército y con él surge el primer himno oficial de la Legión al que pone letra el poeta Antonio Soler, “Tercios Heroicos”…

¡Viva España! valientes hermanos

¡Viva España! Legión inmortal

No podía faltar en este primer himno la contraseña de la Legión, esa que despierta el alma cuando el cornetín suena por encima del fragor del combate anunciando el inminente momento del encuentro con la victoria o la muerte:

¡Legionarios a luchar!

¡Legionarios a morir!

El compositor y el poeta describen la mística legionaria que habla del misterioso pacto con la muerte:images (1)

Ya surja ruda, feroz pelea

o de la lucha cese el afán

notad que os cercan siempre amorosas

sutiles sombras que un beso os dan.

 

La Canción del Legionario del maestro Modesto Romero

A finales del año 1920, el maestro Modesto Romero y el Comandante Emilio Guillén Pedemonti, autor de la letra, habían compuesto “La Canción del Legionario”,

Soy valiente y leal legionario

Soy soldado de brava Legión

Pesa en mi alma doliente calvario

Que en el fuego busca redención

El año 1921 la estrenan en el Teatro Cervantes de Madrid cantando como solista el barítono Ulivarri. Un coro con uniformes legionarios y la Banda de música y cornetas del Regimiento de Infantería del Rey le dan máximo esplendor. Aquella canción se incorporó de inmediato al repertorio legionario sustituyendo con el tiempo a Tercios Heroicos como Himno oficial de la Legión.

Vibrante, trascendente, de ciega y feroz acometividad, era un himno para el combate, para el sufrimiento y dureza:

Mi divisa, no conoce el miedo

Mi destino, tan solo es sufrir

Un canto al compañerismo, a la amistad, unión y socorro:

Cada uno será lo que quiera,

Nada importa su vida anterior,

Pero juntos formamos Bandera

que da a la Legión el más alto honor

Es el himno que esperaba la Legión y que recogía el espíritu de su Credo:

Legionario, legionario,

De bravura sin igual,

si en la guerra hallas la muerte

tendrás siempre por sudario, legionario,

la Bandera Nacional

Desde entonces y hasta nuestros días es el Himno oficial de la Legión; un himno, como no podía ser de otra manera, para el combate y el encuentro con la muerte, un himno para los valientes y leales legionarios.hqdefault (1)

La Legión había encontrado su propia música acorde con el destino escogido; una marcha nupcial sólo para los soldados de brava legión; notas vibrantes de la divisa legionaria que no conoce el miedo; el pensamiento y el ideal hecho música contagiosa para acudir donde se oiga fuego, de día de noche, siempre, siempre…

Pero el combate de la Legión sólo puede terminar con la victoria o la muerte, legionarios a luchar, legionarios a morir; no hay otra opción.

La Legión necesitaba una canción para la muerte; no para la vulgaridad del miedo sino para rendir homenaje a sus muertos de acuerdo con el Espíritu de la Muerte que reza así en nuestro Credo:

“El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez, la muerte llega sin dolor, y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde”.

El novio de la Muerte

Baltasar Queija de la Vega es el primer legionario que muere abatido por un disparo enemigo. QueijaEs la primera baja de la Legión. Fue el 7 de Enero de 1921 mientras protegía la aguada del Zoco el Arbaa, cerca de Tetuán. En sus bolsillos encontraron un poema dedicado a la Legión:

Somos los extranjeros legionarios

El Tercio de hombres voluntarios

Que por España vienen a luchar

 Era el primer muerto en combate de la Legión, un legionario poeta, un niño legionario. Nos lo cuenta así el fundador de la Legión:

“Baltasar Oueija de la Vega, el infantil poeta, fue el primer legionario que murió en combate. Era un niño, de inteligente mirada y espontánea presteza. Hizo los versos, de todos conocidos, de exaltada pasión y espíritu guerrero; fue el trovador de la 2ª  Bandera, y cantó, como el cisne, para luego morir. Parece una novela, mas sus compañeros lo aseguran: Cierto día, a los muy pocos de salir al campo, dicen que recibió una carta fatal. Allá en su pueblo acababa de morir la mujer de sus amores, y el poeta, en la exaltación de su dolor, se emplazó a sí mismo invocando el unirse a la muerta con la primera bala que llegase. En el primer ataque al campamento hubo una sola baja, un legionario muerto: Baltasar Queija de la Vega. ¡Quién sabe si la sencilla leyenda es hija de otro poeta!”.

Dicen que esta historia fue la que inspiró la composición de la que iba a ser la más famosa composición  legionaria, “El novio de la muerte”.

En julio de 1921, una cupletista de moda, Mercedes Fernández González, de nombre artístico Lola Montes, se encontró en la calle Montera de Madrid con el letrista Fidel Prado cuyas letras interpretaba a menudo Lola Montes. En la conversación Fidel Prado invitó a la cupletista a escuchar la partitura de un cuplé, con letra suya, y que le acababa de enviar el compositor catalán Juan Costa.lola-montes1001

Se celebró la audición en el estudio del maestro Modesto Romero, en la calle Luchana, emocionando a todos los presentes e incorporándola de inmediato Lola Montes a su repertorio para estrenarla en su próxima actuación en Málaga.

Allí, en Málaga, en el teatro Vital Aza, se estrenó el cuplé. La duquesa de la Victoria dirigía los hospitales de la Cruz Roja en Marruecos y al escucharlo le pidió a Lola Montes que lo interpretase en Melilla para elevar la moral de la población.

El día  30 de Julio de 1921, cuando la Legión acababa de desembarcar en auxilio de Melilla después del desastre de Annual, se estrena en Melilla  “El novio de la Muerte”; es oída por el Teniente Coronel Millán-Astray, jefe de la Legión, que sin dudarlo un instante la incorporó al repertorio legionario introduciendo los necesarios cambios para adaptarla al ritmo de la marcha legionaria.

La Legión ya tenía una canción para sus muertos. Una conmovedora música creada para un cuplé con una letra que bien podía haber escrito Queija de la Vega o cualquier legionario de los que cantaban aquello…

Soy valiente y leal legionario

¡Madre volveré cantando!

…soy soldado de brava Legión.

¡Madre, no llores y espera!

Mi camisa legionaria,

Será para ti Bandera.

En 1952, el director músico de la banda de Guerra del Tercio, Ángel García Ruiz, adaptó el ritmo de la composición al paso procesional de los desfiles de la Semana Santa de Ceuta. Así la cantamos ahora, como si de un rezo se tratara. Sólo hay una razón para tan enorme emoción, “…por ir a tu lado a verte, mi más leal compañera…”. Si al escucharlo no te emocionas, es que todavía no has comprendido el alma de la Legión.

La Legión podía honrar a sus muertos. El origen de la música y letra era el cuplé. Así tenía que ser, evitando la retórica pomposa y la expresión forzada. Más las veces son mejor oídos, el puro ingenio y lengua casi muda, testigos limpios de ánimo inocente, que la curiosidad del elocuente. El cuplé llamado “género ínfimo” iba a dar la música y la letra para el estremecedor momento de la muerte en una trascendente confesión colectiva de amor al valor y al arrojo. El novio de la muerte, una declaración colectiva de sentimientos, una expresión del ideal individual, la fe en la vida y en la muerte:

“…Si algún día Dios me llama me llama

Para mi un puesto reclama

Que a buscarte pronto iré”.

Muchas veces el silencio se expresa cantando y la única forma de oír el silencio legionario, la tragedia interna y la externa, cuando un compañero cae, es cantando nuestra fe junto a nuestro Cristo de la Buena Muerte.

Y en el último beso que le enviaba

Su postrer despedida le consagraba

La historia de los himnos y canciones la tenéis escritas en muchos lugares. No era mi intención repetirla ni detallarla; quería ir más allá y hablar de sentimientos, sin los cuales es difícil entender esta mística. Aunque aquí nada hay que entender y sí mucho que sentir; nada hay que cantar pero sí mucho que rezar; porque veréis a los legionarios enérgicos, airosos, con mirada que brilla con fiebre; son de hablar alto y enérgico, erguidos y resueltos pero saben arrodillarse y morir como un bravo al grito de ¡Viva España!¡Viva la Legión! y despedirse para unirse en lazo fuerte con tal leal compañera.

La Legión tiene un himno para el combate, “La Canción del Legionario”, legionarios a luchar, y una canción para enterrar a sus muertos “El Novio de la Muerte”, legionarios a morir. Forman parte de la mística legionaria y con ellas se han sucedido los actos heroicos, humildes y sencillos de gente dispuesta a morir por su Patria, dando la vida por los demás. Y es mucha la sangre de los novios de la muerte con la que han regado la tierra ardiente.

Era como si la noche no hubiese caído, como si el día no tuviese de largo lo suficiente. Nadie se recogía esperando ver al Cristo, al Señor de la Buena Muerte Todos en silencio, cada uno el de su suerte, con la mirada en la madera de una figura que se retuerce y en la Cruz cobra vida, se transforma de repente en la carne de  los que allí esperaban que el prodigio sucediese

Cantan los novios de la muerte

«Por ir a tu lado a verte…»cristo_560x280

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

9 agosto 2018

 

TERCIOS HEROICOS (Sigue interpretándose en todos los actos y formaciones de la Legión)

EL NOVIO DE LA MUERTE 

¡ARDEREIS COMO EN EL 36! ¿DE VERDAD ES ESO LO QUE QUERÉIS? Adolfo Coloma

¡ARDEREIS COMO EN EL 36!

¿DE VERDAD ES ESO LO QUE QUERÉIS?

Adolfo Coloma. General de Brigada (R.)

 

Una hoguera en Cataluña

Durante estos días, hace ya 77 años, concretamente entre el 10 y el 13 de Mayo, tuvieron lugar en España unos trágicos acontecimientos (que produjeron varias muertes) y la destrucción de un importante patrimonio religiosos y cultural. Se conocen históricamente como “la quema de conventos de 1931

Ni un mes había transcurrido desde proclamación de la República, tras las fraudulentas elecciones del 12 de abril, cuando una multitud exaltada a la que el gobierno no supo poner en control, iniciaba en Madrid con la quema de un quiosco, una librería católica y el apedreamiento del Casino Militar de Madrid y el asalto a varias armerías. Al día siguiente, 11 de mayo, el Gobierno tuvo noticias de que un convento de los Jesuitas próximo a la Gran Vía estaba ardiendo, El ministro de la Gobernación Miguel Maura hizo un intento de sacar a la Guardia Civil a la calle para reducir a los revoltosos, pero el resto de los miembros del Gabinete ministerial se lo impidieron. Fue el ministro de la Guerra, Manuel Azaña, quien más se opuso, manifestando– según el propio Maura – que “todos los conventos de España no valen la vida de un republicano”. El conflicto, estaba servido.

En Madrid fueron quemadas o asaltadas 10 iglesias, conventos y centros de enseñanza. Por la tarde, se extendió la ola de horror al sur y este de la península.Córdoba, Cádiz,Sevilla,Granada, Murcia y Alicante y Valencia fueron testigos. Pero lo peor fue en Málaga, donde 43 iglesias, capillas y conventos padecieron similar suerte. Por cierto, entre ellas el Convento de Santo Domingo, que custodiaba entre su valioso patrimonio artístico la talla original del Cristo de la Buena Muerte obra del imaginero barroco Pedro de Mena, datada en 1660 y bajo cuya protección ya se habían puesto los legionarios. Se quemó durante el asalto pudiéndose rescatar únicamente un pie y parte de una pierna. En total fueron devastados hasta 100 edificios religiosos, que presagiaron el más incierto futuro para la recién inaugurada república.

Dirán Vds. que, para qué traer estos tristes y dramáticos acontecimientos a un blog cuyo declarado motivo es la unidad de España y los valores que las FAS aportan a la sociedad. Pues ni más ni menos porque “un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla”. Aforismo que algunos atribuyen a Confucio (siglo V AC) y que 25 siglos después, sigue más vivo que nunca.

Cerro de los Ángeles

No es creíble que tales desmanes contra la Iglesia Católica surgieran de forma espontánea. Más bien al contrario, surgieron en un clima de inestabilidad propiciado por la irregular manera en que fue proclamada la República el día 14 de abril de 1931, antes de haber finalizado el escrutinio de unas elecciones locales. Lo cierto es que tamaño ataque a las creencias, devociones y prácticas de una inmensa mayoría del pueblo español, indispusieron a muchos del apoyo inicial que se le había otorgado al joven régimen republicano.Y sería, a la postre, una de las causas reconocidas por todos los estudiosos del tema que propiciaría el enfrentamiento violento entre españoles cinco años después. Aunque, como sostiene el historiador Pío Moa, en realidad el enfrentamiento real hay que situarlo en el año 1934, con los estallidos revolucionarios en Cataluña y en Asturias.

El resto es bien conocido. Yo no les voy a abrumar con cifras de religiosos o seglares asesinados, iglesias destruidas o patrimonio confiscado en los meses que siguieron. Las hemerotecas o cualquier buscador internet le darán buena cuenta de ello.

A la contienda civil le siguió un largo período de bonanza para la iglesia católica conocido como “nacional catolicismo”, que tras la restauración del régimen monárquico, pasó a ser de “Aconfesionalidad del Estado” manifestada en la Constitución Española (Art. 16)  que“garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades” manifiesta a continuación que“Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”.

Las religiones en España

Así se han desarrollado las cosas en los últimos años, en los que los balances de población que manifiestan unas u otras creencias religiosas, o la ausencia de ellas han ido fluctuando. Pero los que se manifiestan católicos siguen siendo una amplia mayoría de la población española. Como demuestran datos estadísticos oficiales.

Cristo de la Buena Muerte en la JMJ

Buen reflejo de ese fervor, incluso entre los  jóvenes fueron los actos conocidos como  la Jornada Mundial de la Juventud 2011, organizada por la Iglesia Católica y que en aquel año tuvieron su sede en Madrid, presidida por el papa Benedicto XVI. Aunque tuvo ¡como no! Su contrarréplica por parte de organizaciones laicistas amparadas por partidos de la más extrema izquierda con o sin representación parlamentaria, fueron muy pronto acalladas por el civismo, la moderación y educación de los más de dos millones de personas que tomaron parte en tales eventos.

Contrasta sin embargo, con el desmedido amparo del régimen de libertades que consagra la constitución. Minorías  – y no tanto – significativamente femeninas no se han recatado en mostrar públicamente su rechazo a las creencias y enseñanzas de la Iglesia Católica irrumpiendo en lugares públicos de culto y protagonizando las escenas más escandalosas e impúdicas que no hacen más que exacerbar un odio a los sentimientos de una mayoría de la población. Con el pretexto de protestar contra la decidida postura de la Iglesia católica en pro de la vida y por tanto contra el aborto, en defensa del matrimonio entre un hombre y una mujer, o de la enseñanza de la religión; han ofendido los más íntimos sentimientos religiosos de esa mayoría voceando slogans tan comedidos como: “vamos a quemar la Conferencia Episcopal“, “el Papa no nos deja comernos las almejas”, “menos rosarios y más bolas chinas”, “contra el Vaticano poder clitoriano”,  “sacad vuestro rosarios de nuestros ovarios” o el más explícito”arderéis como en el 36″, coreado durante el asalto a la capilla de la complutense, por el que fue denunciada y enjuiciada la actual concejal del Ayuntamiento de Madrid Rita Maestre, aunque tras dos apelaciones, fue definitivamente absuelta. No se ha visto actitudes similares ante otras confesiones religiosas que cercenan la libertades, especialmente de las mujeres.

Últimamente han fijado su objetivo en la desacralización del Valle de Los Caídos, obra que el Generalísimo Franco, ordenó construir al año de finalizar nuestra “incivil” guerra de 1936-39, con el propósito de que bajo los muros de su basílica, se diera sepultura a los muertos de aquella contienda sin distinción del bando en el que habían combatido. Construido entre 1940 y 1958, con la participación de obreros libres y un número muy inferior de penados que en aquel momento optaban por el sistema de “redención de penas por el trabajo”. Y sin coste alguno para las arcas públicas, ya que el monumento fue totalmente sufragado por suscripción pública, donativos y con sorteos extraordinarios de la Lotería Nacional. Así fue reconocido por el Papa Juan XXIII, quien en el año 1960, otorgó a la iglesia el titulo de Basílica Menor, declarándolo “Templo Votivo del Perdón”, dedicándole estas palabras: “Este monte sobre el que se eleva el signo de la Redención humana, ha sido excavado en inmensa cripta, de modo que en sus entrañas se abre un amplísimo templo, donde se ofrecen sacrificios expiatorios y continuos sufragios por los Caídos en la guerra civil de España, y allí, acabados los padecimientos, terminados los trabajos y aplacadas las luchas, duermen juntos el sueño de la paz, a la vez que se ruega sin cesar por toda la nación española”.

Más de 33.000 restos se honran en el templo, a ambos lados del altar mayor, sin distinción de bando, insisto. Todos merecen el mismo respeto. Tienen todos sus deudos el legítimo derecho de reclamar a los suyos. Háganlo si así les conviene. Pero dejen al resto descansar en la paz de esos muros de roca. No se ensañen persiguiendo al inspirador de tan piadosa obra más allá de la tumba. No desenterremos de nuevo ni el odio ni el revanchismo Dejemos que los que se enfrentaron en vida y la perdieron descansen juntos en paz. Y dejemos enterradas de una vez por todas a las dos Españas.

Y sobre todo dejemos a la Iglesia en paz. La religión es ante todo, compasión y consuelo. Es un sistema de mitigar la angustia humana ante los grandes enigmas de nuestra existencia – De dónde venimos y a dónde vamos – articulado en torno a organización, jerarquía, principios, valores y sentimientos que, si se ven atacados innecesaria y arbitrariamente, pueden desbordarse de forma exponencial. Como en el 36.

Valle de los Caídos

¿De verdad es eso lo que quereís?

Adolfo Coloma

Blog generaldavila.com

11 mayo 2018

EL CORONEL JUAN DÍAZ DÍAZ Y LA FUNDACIÓN TERCIO DE EXTRANJEROS

PRESENTACIÓN

Hace unos días publicaba en este blog un artículo titulado “Los veteranos de la Legión” en el que argumentaba que La Legión excede al conjunto de los Legionarios que prestan sus servicios en filas, que se extiende a muchos que tras haber servido en ellas mantienen vivo su espíritu y sus tradiciones agrupándose en torno a hermandades y asociaciones de antiguos Legionarios. Y añadía que lo que caracteriza a estas asociaciones es que, fieles al Credo Legionario, se esfuerzan en ayudar al compañero o a otros Legionarios en situación de necesidad física o espiritual.

El mejor exponente de mi argumentación lo encontrarán sin duda alguna en la Fundación Tercio de Extranjeros, creada y presidida por Juan Díaz Díaz, veterano oficial de La Legión que hoy este blog General Dávila.com se honra en presentarles.

Conozco a Juan Díaz Díaz (“Didi” por su nombre de guerra) desde hace muchos años. Los dos pertenecemos a la XXX Promoción de Infantería de la AGM.Los dos fuimos destinados al Batallón de Reclutas del Sahara al finalizar nuestros estudios y desde allí iniciamos nuestra andadura legionaria; él el 4º Tercio Sahariano y yo en el 3º. Tras la entrega del Sahara él se fue al 1ª Tercio en Melilla y yo, con el mío, a Fuerteventura. Los dos nos diplomamos en Operaciones Especiales y los dos volvimos a La Legión sirviendo en diferentes unidades.Las vicisitudes de la vida nos llevaron por caminos diferentes, él pasó 5 años al frente de la COE 52 en Barbastro y dos largos años en la Policía Nacional. Pero el destino quiso que volviéramos a compartir, esta vez juntos los dos, nuestro último destino en unidades legionarias, en el 1º Tercio de La Legión en Melilla.

Ahora los dos somos historia. Los dos militamos en ese 5º Tercio de La Legión, “Tercio de la Nostalgia”.Pero el coronel Díaz Díaz, tras 14 años en las filas Legionarias y llevando al límite ese Espíritu del Credo Legionario que nos exige “no abandonar jamás a un hombre en el campo, hasta perecer todosdedica una parte importante de su tiempo, de su saber (se licenció en Derecho) y de sus energías, a la acogida de antiguos Legionarios en necesidad, en las Casas Valenzuela y General Pallás en Málaga, que administra a través de la Fundación Tercio de Extranjeros.

Querido Juan, mi Coronel. Es todo un privilegio para este blog General Davila.com, abrirte sus puertas para que nos hables de la Fundación que presides.

Adolfo Coloma. GB (R) del ET

LA FUNDACION TERCIO DE EXTRANJEROS

Por el coronel (Res.) Juan A. Díaz Díaz

Podría titular este artículo “como crear una fundación sin proponértelo” porque definiría casi exactamente el nacimiento de la Fundación <<Tercio de Extranjeros>>.

Cuando regresé (1998), en el empleo de Teniente Coronel, a La Legión, lo hice con la suerte de haber terminado la Licenciatura en Derecho. Esto fue conocido pronto entre los Legionarios (de todos los empleos) del 1er. Tercio. Así, al finalizar la jornada, empezó a ser habitual que, en la puerta de mi despacho -era Jefe de la II Bandera-, hubiera alguien esperándome para exponerme su caso (generalmente, ajeno al servicio), pedirme ayuda o, simplemente, un consejo.

Algunos casos pudimos resolverlos con apoyo en algún abogado (yo no estaba colegiado); cuando hubo que solucionarlos en Madrid, entró en juego mi gran amigo Joaquín Sánchez (más tarde, en 2005, Primer Premio Legión Española). A él le planteé la necesidad de constituir una asociación para implicar a más gente. Así lo hicimos y Joaquín puso el nombre:<<Tercio de Extranjeros>>.

Pero esa forma jurídica se quedaba “pequeña” para nuestras pretensiones. Por ello, con el tiempo -esta vez sin Joaquín, por razones prácticas-, decidí cambiar a Fundación: más compleja pero, al mismo tiempo, mucho más ágil para los fines que pretendíamos.

La creamos en Málaga, con apoyo en mi propio despacho; y, conmigo, fueron los primeros patronos: el Capitán Legionario (ret.) Martínez Alonso, José Luis Valenzuela (sobrino-nieto del TCol. Valenzuela) y Fernando Villén, un enamorado de La Legión.

Sin medios, pero con muchas esperanzas, en 2009, creábamos la Fundación <<Tercio de Extranjeros>> que fue aprobada en el BOE de 05ENE2010. Para la aprobación, contamos con la inestimable ayuda de Joaquín Sánchez, en Madrid: aunque no era Patrono, siempre apoyó a la Fundación.

Los principios de actuación de la Fundación se inspiran en los valores de compañerismo, lealtad y solidaridad que forman parte de la esencia de las Fuerzas Armadas en general, y de La Legión en particular. En virtud de tales principios, los fines de la Fundación serán los siguientes:

  1. a) La asistencia y promoción social de aquellas personas que, estando o habiendo estado vinculadas, directa o indirectamente, con la institución puedan encontrarse en situación de necesidad, desamparo o encauzando y otorgando reconocimiento a iniciativas individuales en tal sentido.
  2. b) El fomento de las actividades educativas, culturales, deportivas, al objeto de facilitar la integración social y labor del personal vinculado con la institución
  3. c) El fortalecimiento institucional, tratando de conservar la memoria histórica de La Legión, testimonial y materialmente, estimulando la investigación de la trayectoria de esta unidad, preservando el testimonio de quienes han servido en la misma a través de los tiempos y apoyando la conservación de bienes muebles e inmuebles y documentos a ella vinculados.

Con la primera subvención que recibimos de la Dirección de Asistencia al Personal (DIAPER) pudimos alquilar una casa, con opción de compra –Casa Valenzuela- en Alhaurín de la Torre y, además, realizar diversas actividades que nos dieron a conocer.

Poco a poco, fuimos creciendo en medios y en apoyos, tanto de instituciones, en especial del MAPER, como de particulares y, sobre todo, de La Legión: todos y cada uno de los Generales que han mandado la BRILEG, todos y cada uno de los Coroneles Jefes de Tercio, los Jefes de Estado Mayor, y un número interminable de Legionarios de todos los empleos y en todas las situaciones, desde el nacimiento de la Fundación, han prestado su apoyo: la Fundación es obra de muchos ¡JUNTOS FORMAMOS BANDERA!

Así llegó el primer milagro: la familia Rojas-España decidió donar, a la Fundación, tres viviendas (de diferentes tamaños) que sumaban 100 m2, aproximadamente, en un mismo edificio sito en C/ Casas de Campos, 38, de Málaga. Unidas en una sola vivienda de tres plantas, hoy es la Casa <<Gral. Pallás>>, en justo reconocimiento a que él soñó siempre  con organizar algo parecido a lo que tiene la Legión Extranjera; de hecho, en una ocasión que me recibió en su casa (ya retirado) me dijo -al saber que yo estaba estudiando Derecho- que pensara en cómo hacer lo que hoy es una realidad: un hogar para los legionarios que fueran acabando sus compromisos y carecieran de un lugar a donde ir.

La Fundación ha crecido mucho en estos años; el Patronato se ha renovado: el Capitán M. Alonso terminó su tiempo y Valenzuela murió, lamentablemente.Se han sumado, el Teniente Gonzalo (actual Secretario y administrador de la página web) quién ha supuesto un empujón extraordinario a la Fundación, Benjamín Castillo y Miguel Podadera (compañeros de despacho), que regalan medios, dinero y, sobre todo, tiempo; Alejandro Nantón, quién ha implantado la Fundación en Canarias,y Manolo Estrada, Segundo Premio Legión Española.

Además, son muchos los Fundadores y Colaboradores que hacen cada día más grande a la Fundación.

Entre ellos, hay que destacar al Coronel Alonso Marcili, maestro de Legionarios, Delegado de la Fundación en la provincia de Alicante: gracias a su intervención, el antiguo Cabo C. L. Joachim Fiebelkorn ha donado una extraordinaria finca de 3.000 m2 (aprox.) en el municipio de Rojales; esta finca dispone de vivienda, locales para uso de la Hermandad de Antiguos CL,s. de la Vega Baja, un mesón e, incluso, un monumento a los caídos.

En ella, soñamos con crear algún día, con la ayuda de Nuestro Protector, una Residencia que llevará el nombre de Vicente Llorca, antiguo Cabo 1º del 3er. Tercio, quién ha hecho testamento nombrando heredera a la Fundación, lo que fue idea del hoy General Esteban, cuando era Jefe de dicho Tercio.

Hay que decir también que la Fundación ha realizado numerosas actividades de carácter cultural; incluso, ha dado un paso muy atrevido: ha editado un libro cuyo autor -General Bataller- cedió todos sus derechos y confió en la Fundación: el resultado ha sido magnífico: Prácticas de Supervivencia en la COE. Esta obra ha venido a sumarse a las dos que, previamente, habíamos publicado:la tesis doctoral del hoy General Ballenilla (La Legión, 1920-1927) y la obra del Coronel Asensi López-Blanco (20 de septiembre de 1920).

No puedo terminar sin dar a conocer el proyecto que, en este momento, estamos llevando a cabo: gracias a la cesión en uso de un local para la Fundación, por parte del INVIED, estamos creando un taller para que puedan trabajar los antiguos Legionarios que viven en la Casas de la Fundación. Este paso es importantísimo para su integración en el mundo laboral y para poder alcanzar/perfeccionar el derecho a una pensión.

Son muchos los que han recibido ayuda de la Fundación, de diferentes formas: jurídica, asistencial, económica, familiar (La Legión es familia), etc., y nos sentimos muy orgullosos por poder hacerlo. Los que, a diario, estamos más directamente implicados en cumplir el objeto de la Fundación, somos unos privilegiados: podemos cumplir con nuestro Credo, en especial, los Espíritus de Compañerismo, Amistad y Unión y Socorro.

Por razones obvias, no podemos dar datos de los que han recibido apoyo de la Fundación, sea del tipo que sea; tampoco llevamos una cuantificación de las ayudas prestadas.En todo caso, me atrevo a decir que, desde la creación de la Fundación han pasado por nuestras Casas más de 15 antiguos legionarios que ya no están con nosotros y en la actualidad viven 12 repartidos en las diferentes Casas; otros muchos (alrededor de otros 30) han recibido diferentes ayudas que no incluyen la Casas; en algunos casos (creo que son 5) han recibido ayuda después de morir, habiéndose encargado la Fundación de su cremación o entierro, al menos económicamente (la Congregación de MENA ha acogido las cenizas de dos de ellos). No se trata de hacer “balance”, sino de dar una idea de la utilidad/necesidad de la Fundación.

Agradezco al General Dávila la oportunidad de darnos a conocer en su Blog, no en vano ha apoyado también a la Fundación y se ha implicado en nuestro objeto, y al General Coloma su generosa presentación y su amistad de tantos años.

Cor (res.) Juan A. Díaz Díaz

Blog: generaldavila.com

13 abril 2018

¿POR QUÉ NO SE LO PIDES AL PADRE HUIDOBRO? CARTA AL PAPA FRANCISCO. SOLDADO DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El Páter Huidobro Capellán de la Legión

Hoy es el aniversario de la muerte del Padre Huidobro.

Fernando Huidobro Polanco, de la Compañía de Jesús, Capellán de la Legión, de la IV Bandera de la Legión, muerto en el frente de Madrid el 11 de abril de 1937.

Se inició su causa de beatificación en 1947 siendo Papa Pío XII quedando paralizado el proceso con Juan XXIII sin que haya una clara explicación sobre ello. Creemos que el pontificado del Papa Francisco, jesuita como el Páter Huidobro, sería un buen momento para reabrir o impulsar el camino de la beatificación del Capellán de la Legión: <<Legionario y Santo>>, como quedó proclamado entre los legionarios.

Algo deberíamos hacer para dar ese definitivo impulso, desde la devoción y el agradecimiento a su bondad, y con ello ver de nuevo el camino abierto para la santidad del Padre Huidobro.

Cada uno de nosotros podríamos escribir pidiéndoselo al Papa Francisco. De legionario a jesuita, que ellos saben de disciplina y de compañía, como la del bravo capitán Íñigo de Loyola que fue su fundador y Santo. Puede que el Papa Francisco haya oído hablar de aquel joven páter legionario. Al menos preguntará y hasta puede que, Camino del Centenario de la Fundación de la Legión, nos llevemos la alegría de ver de nuevo impulsado el <<proceso sobre la Fama de Santidad, Virtudes y Milagros del Siervo de Dios P. Fernando Huidobro, Capellán legionario de la Compañía de Jesús>>.

Podríamos intentarlo. Miles de cartas legionarias enviadas al Vaticano. Alguna caerá en el buzón adecuado. Y si se pierden no se preocupen, aparecerán algún día en el Cielo. Cada carta es una oración y estas llegan sin duda a Su destinatario.  

Carta al Papa Francisco

Su Santidad: Os escribo con humildad y respeto para recordaros que un soldado de Cristo, de la Compañía, sí Santidad, de Vuestra Compañía, en la que Su Santidad milita, la de Jesús, fue Caballero legionario y quiere ser Santo. Bueno lo de ser Santo es cosa más bien nuestra, de los legionarios, Santo oficialmente porque para nosotros, en nuestro día a día, ya lo es, pero la Santa Iglesia abrió el proceso para su beatificación en 1947 y poco más tarde se detuvo sin que hasta hoy se haya vuelto a saber nada de él. ¿Podría Su Santidad preguntar por este asunto? Perdone por el atrevimiento debido al amor y al impulso imparable que siempre tiene un legionario. Ya sabe Su Santidad que un soldado a la hora de pedir lo hace siempre con fe, como la del Centurión que pedía por uno de sus hombres… <<No soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará.

Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace>>.

Diga Su Santidad una sola palabra y el proceso de beatificación volverá a ponerse en marcha.

Su Santidad: Podría contaros muchas de las actuaciones de valor y amor al prójimo, fuese quien fuese y pensase como pensase, del Páter Fernando Huidobro, pero no quiero haceros perder Vuestro valioso tiempo sino solo que Su Santidad fije en Su memoria la figura de este cura, de vuestra unidad, jesuita y legionario.

Por ello termino con unas palabras que le dedicó un cronista de aquella terrible Guerra Civil, entre hermanos, de la que pretendemos aprender y olvidar bajo las enseñanzas y actuación de hombres como nuestro capellán, el páter Fernando. Lo escribió el periodista Víctor Ruíz Albéniz con seudónimo Tebib Arrumi. Se preguntaba por el Crucifijo del Padre Huidobro:

<<¿Qué habrá sido de él?… ¿No habrá alguien que lo recogiera y lo haya conservado como lo que es, como una reliquia sagrada de la Patria y la Legión?… Porque sobre aquel Crucifijo se posaron centenares de veces millares de labios que lo besaban antes de ganar nuevas glorias para la Patria. Porque sobre aquel Crucifijo se clavaron las miradas turbias por la vaharada de la muerte de centenares de héroes: todos los que cayeron para honrar y laurear la Cuarta Bandera… ¡Porque sobre aquel Crucifijo se incrustó el último aliento de aquel hijo de San Ignacio, émulo de Francisco Javier, mil veces santo y héroe, el legionario D. Fernando Huidobro, que luchaba y vencía con un Crucifijo por toda arma, una sonrisa legionaria en los labios y un ¡Viva España! eternamente resonante en el corazón>>.

Al morir el comandante Jefe de su Bandera dijo de él: <<Acaba de perder la Legión un verdadero Padre; la religión un santo y España un héroe>>.

La Legión ha emprendido el Camino de su Centenario. Será el ya cercano 2020. Tenemos muchas ilusiones puestas en esa fecha. Una de ellas sería ver reabierto el Proceso para la beatificación del Páter de la Legión: Fernando Huidobro y Polanco.

Os lo pedimos Santidad con respeto y veneración, pero con el deseo de que nos escuchéis. Por nuestro Cristo legionario que seguro que está deseando ver a su lado a un legionario Santo.

Así termina mi carta al Papa. Os pido que mandéis la vuestra.

Una dirección y un sello: Su Santidad, Papa Francisco. Palacio Apostólico. Ciudad del Vaticano. 00120.

¡Un intercesor más en el Cielo! Hoy podemos pedir por él. Porque cuando a él le pides siempre está dispuesto a interceder por ti.

Un Cristo legionario. (Foto de Ángel Molinero)

¿Por qué no se lo pides al Padre Huidobro?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com11 abril 2018

FUNDACIÓN DE LA LEGIÓN. LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Llevo tiempo escribiendo con la mente puesta en una fecha histórica que hay que alcanzar con los deberes bien hechos. Supongo que a quien le corresponda estará en ello y que todos podamos colaborar, unidas nuestras fuerzas, a difundir y apoyar tal celebración: El Centenario de la Fundación de la Legión.

En la Legión, los que aún vivimos estamos recorriendo el camino, estamos en el proceso, pendientes del esfuerzo definitivo para alcanzar el mandato: ¡Legionarios a luchar! ¡Legionarios a morir!

La Legión

Los que ya murieron con la camisa legionaria, en paz o en guerra, son los únicos que definitivamente han cumplido el Credo de la Legión, su deber, y ellos deben guiar estos pasos legionarios, en marcha legionaria, hasta alcanzar el Centenario.

Se escribirán historias, se editarán libros, se recordarán las viejas canciones mientras surgen las nuevas. La poesía volverá a narrar las épicas y nobles acciones. La historia continuará hasta el fin de los tiempos. A pesar de que siempre volverá el primer legionario a decirle al segundo en alistarse: Esto ya no es lo que era… Pero la Legión seguirá…

“En callada explicación
el gorrillo ladeado
por cuanto diste de lado
al entrar en la Legión.
flanqueando un corazón
enamorado y alerta
la verde camisa abierta
por si la Muerte aparece
pues tal señora merece
no hallar cerrada la puerta”

Habrá novedades y propuestas, pero hay cosas inamovibles que deben tener prioridad en un Centenario, porque son algo más que historia, son su fundamento y espíritu:

España. Única razón de su existencia.

Entrega de la Bandera al Tercio de Extranjeros. SM la Reina Victoria Eugenia

La Bandera. Siempre la Bandera de la Legión entregada por la Reina Victoria Eugenia. La sangre derramada por la grandeza de la patria acredita el honor para ser guardadores de la Enseña Nacional.

Sus ritos y tradiciones.

Los muertos, heridos y desaparecidos.

Su fundador: El teniente coronel José Millán- Astray.

Los héroes: condecorados o no. Conocidos o no.

Los veteranos.

Eso es el Centenario. El resto es seguir andando a paso legionario.

La fecha de inicio del Centenario debe ser el 28 de enero de 2020, recordando así la del Real Decreto de su Fundación: 28 de enero de 1920. Cien años.

Desde ese día debe ser anunciado por todos los medios que la Legión celebra su Centenario. Ese día deberían abrirse las puertas de todas las Unidades de la Legión en un acto singular y único que fuese el toque de llamada a los legionarios de ayer, hoy, y siempre. No sé cómo hay que hacerlo, pero si sé que hay que hacer algo singular y legionario. Será el inicio de los actos centenarios que deben culminar en la gran celebración del 20 de septiembre.

Estamos ya en marcha. Llegan los cien años. Hay que encender la llama de la ideas para que todos puedan exponer las que crean necesarias y realizables, valiosas para el homenaje.

Hay un indudable orden de valores en la Legión. Ese es el inolvidable sentido de la celebración. Recordar, revivir, homenajear y reafirmarse en esos valores que dan sentido a lo hecho y a lo que queda por hacer.

La >Legión, libro escrito por Millán-Astray

Lo primero es España y sus símbolos que son el sello legionario como lo demuestran sus vivas: A España, al Rey, la Legión.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

<<Los vivas se repiten pertinaces y los gritos de ¡Viva España! ¡Viva el Rey! y ¡Viva la Legión! suenan en todos los actos y en todos los lugares. Es la consagración de su Credo legionario, es el nudo gordiano de su existencia legionaria. No se puede ser soldado sin tener los vivas  grabados en el alma. Ellos serán los que los empujen, son los motores de la voluntad, el ánimo, el enardecimiento, el grito de guerra, el de salvas, el de muerte, el de alegría, el de adiós y el de pena. Los vivas son el alma que se muestra en forma material; sin vivas no hay soldados, no hay guerreros en las filas… hay tan sólo hombres formados. Y ellos también dan los suyos. Ellos también os entregan su espíritu, y cuando los oís resonar el alma vibra feliz. ¡Aquellos hombres son vuestros!… Conservadlos para la Patria, para cuando llegue el momento>>. Así decía su fundador el Teniente Coronel Millán-Astray al que nadie debe olvidar ni retirar de su puesto de honor en este Centenario. Peligro latente por culpa de los arribistas al poder sin escrúpulo, pero con mucho odio y desconocimiento.

La Bandera, la más gloriosa, aquella que bordó la Reina Victoria Eugenia debe presidir el 20S del Centenario. En la plaza de Armas de Viator en Almería, sede del Mando Institucional de la Legión. No estaría de más, al menos analizarlo, que la Brigada de la Legión, Mando institucional y unidad armada, dispusiera de su bandera sin que eso prive a los Tercios de las suyas laureadas, sus Banderas de combate. La Brigada, unidad superior e institucional,  al margen de la actual normativa siempre fácil de modificar, debería tener su propia Bandera que acoja a todas aquellas unidades dependientes del CG directamente y que no la tienen.

No me cabe la menor duda que los actos del Centenario del 20S serán presididos por SSMM. los Reyes con sus hijas y la compañía de Don Juan Carlos y Doña Sofía y el Gobierno en pleno.

El Cristo de Mena, Cristo de los Legionarios, el de la Buena Muerte

Ese día deben juntarse todas las Unidades legionarias en Almería y allí trasladarse el Cristo de Mena, el Cristo de la Buena Muerte, El Legionario, acompañando a sus fieles Caballeros Soldados y con Él, a su lado, todos los muertos legionarios, ya resucitados en el Cielo de los Caballeros.

Representantes de todos los Ejércitos, de la Guardia Civil, y de todas las Instituciones del Estado deben arropar este Centenario. Allí estarán Ceuta y Melilla. Estarán todos aquellos lugares que han pisado los legionarios desde su fundación hasta el día de hoy. Todos los Ejércitos del mundo con especial relevancia de la Legión Extranjera Francesa, nuestra hermana, que debe ocupar un puesto en formación.

Y ¡cómo no!, que no falte la formación de veteranos en ese lugar preferente que la historia les otorga. A su lado los Legionarios de Honor que con su ejemplo de vida se han ganado tan honroso título. Y las fieles Cofradías que amparan, rezan y protegen con oraciones de amor a la Legión.

Muchas cosas quedan por meditar y ejecutar. Estas son solo algunas que a vuela pluma se nos ocurren. Queda mucho trabajo por hacer.

Es el día de la Legión, es el día de España.

Caballeros Legionarios Veteranos

Y queda la gran noticia esperada… ya está en camino: La Laureada. La ganada por los hechos en combate del Tercio de Extranjeros en la Campaña de Marruecos. Nuestras noticias es que solo es cuestión de trámites. Que ya está ultimado y pronto se dará a conocer. Debería imponerse a la Bandera de la Legión, la que se debería otorgar y entregar a la Brigada “Rey Alfonso XIII”, por ser una condecoración de toda la Legión.

Mientras tanto sigamos, Camino del Centenario, del acontecimiento más importante del Ejército español en sus últimos cien años: La Fundación de la Legión.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez. Fue Jefe de la Legión.

Blog generaldavila.com

1 marzo 2018

 

 

EL SENTIMIENTO DE SER LEGIONARIO (CAMISA VERDE Y CHAPIRI) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Las ideas son fáciles de expresar; incluso de entender. Los sentimientos encuentran grandes dificultades para ser escritos y descritos,  pero tienen la ventaja de poder leerse en los gestos y transmitirse en forma de tradiciones. Hay sentimientos que  llegan a formar parte del acervo cultural de toda una nación manteniéndola unida a través de los tiempos haciendo frente a las mayores dificultades.

También forjan sólidas relaciones de unión y hermandad entre grupos de hombres que llegan a sacrificar su individualidad en defensa del conjunto, que vive y se nutre de esos sentimientos que cada uno abraza para siempre.

Ya eres legionario…

Unen y transcienden. Difícil de explicar, pero es fácil comprobar cómo se entrega incluso la vida por razones que nada tienen que ver con el éxito material, el poder o las riquezas. Algo inmaterial que llena plenamente el alma dejándose llevar por esa atracción espiritual  que se fortalece para llevar a cabo hasta el mayor de los sacrificios. Impensable desde la vulgaridad de las ordinarias miradas.

Sentimientos a los que no les faltan razones. Conocimiento intuitivo, perfeccionamiento de uno mismo, honores, gestas: moral. Domina el honor y el prestigio por encima de las armas. Esa es la Legión.

Esa es la Legión que transciende, inexplicable, misteriosa y atractiva hasta el límite de amarla a través de la muerte. Un encuentro con la verdad que puede provocar dolor, puede llevarnos a la desesperación, pero puede también satisfacernos profundamente.

Camisa verde y chapiri

El sentimiento de ser legionario solo es posible transmitirlo mediante el acto de ser legionario. La atracción y el deseo es un primer paso. Se completa siendo legionario, camisa verde y chapiri. Se consagra entrando en fuego y se sublima muriendo, abrazando la gloria de haber sido legionario. Mientras no se cumplen todas estas fases estamos simplemente en el proceso, ir hacia delante. Este solo culmina con el espíritu de la muerte, un canto espiritual incomprensible e inasumible: <<El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde>>. Incomprensible e inasumible. De ahí su grandeza, la única razón de ser legionario. De ahí su atractivo y a la vez rechazo. No todos son legionarios ni todos los legionarios mueren en combate. El legionario vive para ese momento: morir en el combate. No es posible que todos lo consigan. Es una constante de su vida, todo comprometido, entregado a la fuerza que le ha hecho ser legionario. No hay reserva ni retiro, no hay final, todo continúa aquí, y después, más allá, tiene su posteridad en lo que debe ser el cielo legionario. Es la virtud del ensoñamiento. Un proceso lento y doloroso que culmina con el tránsito.

Todo empieza cuando sobre tu pecho cierras el penúltimo botón de la camisa verde. Cuando cubres tu cabeza con el gorrillo legionario, el chapiri. Ahí se produce el milagro, la transformación; empieza el proceso. Quedas definido como Dama o Caballero, como Dama o Caballero Legionario. Pasas a ser el presente; y el futuro también de ti depende…

9.722 muertos, 35.200 heridos, más de 1.000 desaparecidos… 46.000 bajas.

7 Laureadas de San Fernando Colectivas y 22 Medallas Militares.

23 Laureadas de San Fernando individuales y 211 Medallas Militares.

Ser legionario. Un proceso que nunca acaba…

Esas cifras resumen el porqué del sentimiento legionario, explican por qué se quiere ser legionario. No todos deben entenderlo. Solo los legionarios y quienes tienen intención de serlo. Es suficiente. Para reclamar un puesto de honor en la Legión es necesario dar la vida. El mayor honor en la Legión es morir en el combate: darlo todo. Para eso se viene aquí.

Desde el momento en el que la Legión tira de ti con su inmortal atractivo en tu corazón y mente, se reproducen en tu razón y sentimientos sus gestas y honores. No es necesario leer ni aprender. Todo llega con el ruido de los gestos, las miradas, las voces del que manda, las historias que cuentan, la épica legionaria. Únicamente debes saber interpretarlos  y asumirlos como cotidianos.

Laureados de la Legión

Camisa verde y gorrillo legionario. Ya eres Dama o Caballero legionario. Eso es lo que querías. El sentimiento de ser legionario. Quedas de por vida obligado. Estás sentenciado porque a partir de ese momento formas parte  de la épica del glorioso cuerpo de la Legión que se ha creado con la sangre de los legionarios. De todo ello eres tú ya parte y no serás nada ni nadie hasta que honres su nombre. Por eso y para eso viniste. Atraído por su historia. Nombres como Baltasar Queija de la Vega, Fernando Lizcano, Bartolomé MunarJuan Maderal Oleaga, tienen su continuidad en todo el que viste la camisa verde legionaria. Los hechos heroicos de la Legión, su diaria lucha y sacrificio, continúan encarnados en cualquier humilde legionario que espera cada día demostrar que el sentimiento legionario que hasta aquí le ha llevado camina junto a su glorioso nombre.

El sentimiento de ser legionario…

La Legión: ¡Legionarios a luchar, legionarios a morir!

El sentimiento de ser legionario se explica solo en la mística, en razones ocultas, en el misterio que alcanza a unos hombres que se sienten atraídos por la honestidad y rectitud de una épica inalcanzable sin sacrificio y entrega total.

La Legión atrae y acoge. Prepara para el combate y para la muerte. Como cualquier otra unidad.

Lo que tiene la Legión es un Credo previo al combate, un Credo para la vida y la muerte. Inexplicable. Como el sentimiento de ser legionario.

Todo empieza cuando sobre tu pecho cierras el penúltimo botón de la camisa verde. Cuando cubres tu cabeza con el gorrillo legionario. No termina jamás, jamás. Es el proceso. No hay reserva ni retiro, no hay final, todo continúa aquí, y después, más allá, tiene su posteridad en lo que debe ser el cielo legionario.

Ritos y tradiciones. Gestos y valores. El ritual del honor. El choque es un torneo de valores. Se mide el valor y el honor. Comienza el combate. En la Legión la virtud y el rito tienen una fuerza superior a las armas.

Por eso es Legión.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

11 enero 2018