LA LEGIÓN ANTE EL FUTURO: ¿QUÉ SIGNIFICA SER LEGIONARIO? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

De antemano les digo que no voy a dar respuesta alguna. Sería descubrir un misterio y eso por definición es imposible. Lo que podemos hacer entre todos es aproximarnos al significado y escuchar el latido del sentimiento legionario por lo que hemos visto, vivido y aprendido cerca de los que sin saber lo que es ser, lo son.

De entrada aprecio que uno de las grandes virtudes del legionario es su soberbia humildad. Un oxímoron que hace de la soledad altiva, del que sabe que no hay tiempo que perder, una reflexión que le sublima ante las puertas de lo grande que le va a suceder: la muerte si es que llega.

Hay que hablar del Credo. De los artículos para la guerra y los permanentes para cualquier situación. De guerra es el espíritu del legionario, el de marcha, sufrimiento y dureza, acudir al fuego, disciplina, combate, muerte y bravura. Siempre y en cualquier situación: la bandera y la Legión.

Estos que parecen los más duros y difíciles de hacer realidad, vida y presente, encuentran en la práctica un sencillo cumplimiento del que está llena de ejemplos la historia de la Legión.

Otros espíritus más sencillos y usuales a priori, que deberían ser de uso diario y constante, tienen un cumplimiento más dudoso y presentan mayores dificultades en la cotidiana vida dentro y fuera: Compañerismo, Amistad y Unión y Socorro.

El Espíritu de compañerismo: Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo, hasta perecer todos.

El Espíritu de amistad: De juramento entre cada dos hombres.

El Espíritu de unión y socorro: A la voz de ¡A mí La Legión!, sea donde sea, acudirán todos y, con razón o sin ella, defenderán al legionario que pida auxilio.

Durante estos últimos años, próximos al Centenario, y ya en él sumergidos, oigo con una preocupante frecuencia, repetido como si de un mensaje se tratara, desde dentro, que la Legión se ha adaptado a la modernidad y al nuevo estilo que la sociedad demanda. Lo he oído tantas veces que me ha hecho reflexionar sobre nuestro pasado, presente y futuro.

Me ha sonado el mensaje como una renuncia a lo que fue la Legión, una excusa (¿pedir perdón?) de lo que fue en el pasado, un no querer ser aquello que fue y por tanto renuncia a su historia primigenia y sus fundamentos o principios. La historia de la Legión no puede explicarse en color, en tecnicolor, porque la guerra es en blanco y negro y solo reluce en roja sangre y dolor eterno. La Legión está hecha para la guerra y no hay más. Si es otra su misión que se llame de otra manera y que sirva de manera distinta. Busquen a otros.

Ser legionario significa combatir hasta morir. No otra cosa, que para otra cosa no es necesaria legión, ni la Legión.

El futuro de la Legión es dudoso, porque entendieron (es una vieja historia de uniformados) que puede sobrevivir con su folklore más o menos atractivo, incluso con su polémica existencia, siempre que, con cobarde habilidad, quede solo su representación. Bambalinas, una teatral escenificación.

Al valor se le engaña: «Cuán dulce el engaño,/ que encamina al fin imaginado y deseado…». Porque ya han pasado los tiempos aquellos en los que se podía, entonces, ser sabio y guerrero; y poeta. Hoy basta con ser malvado.

El general Millán-Astray, fundador de La Legión, lo dejó escrito: «¡Gorros y chambergos, capotes y sandalias, camisas descotadas, correajes, oficinas, motocicletas, calabozos y guantes de manopla! Sois el vestuario, las bambalinas, los telones; pero el escenario está en otros lugares y allí… ¡Es la tragedia la que se representa!».

La Legión es tragedia, belleza homérica para quien la siente, una comedia que no requiere escenarios ni actores deslucidos. Solo el campo de batalla.

Solo la realidad del combate, la tragedia que se representa cada día.

No les entrenéis para la escena; no para otra cosa que no sea el combate. No engañéis a los legionarios para que sean como los demás o, si así lo queréis, borrad su nombre; llamadlos de otra manera. ¿Quién sabe del duelo con la muerte sino los analfabetos de la vida?

Contad la verdad con la dureza y sin temor a las consecuencias. Pero jamás admitáis un sucedáneo de la historia con el peso que ello significa para su continuidad. Ser legionario es insoportable, para algunos inadmisible; por ello hay que mantener algo más que su imagen: su verdad.

Cien años de Legión no pueden tirarse por la borda de la historia ni contar cosa distinta a lo que fue, a lo que debe ser y seguir siendo.

Que cada uno ocupe su sitio en formación y todos cumplan con su deber. Será el mejor homenaje a un Centenario entre sombras.

Rafael Dávila Álvarez. General Jefe de la Legión entre 2001 y 2004.

Blog: generaldavila.com

15 noviembre 2020

 

¿CÓMO AFECTARÁ EL CORONAVIRUS AL CENTENARIO DE LA LEGIÓN? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

La pregunta se la hacían recientemente al Jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME) que además fue Jefe de la Legión.

La respuesta fue clara, concreta y concisa (demasiado):

–Sigue en pie. Vamos a seguir cancelando las actividades programadas para antes del verano y, si la situación vuelve a la calma, esperamos reanudar las actividades previstas en septiembre para celebrar el centenario de esta unidad.

Otra de las preguntas de interés recibió el laconismo de la incertidumbre.

–¿Recibirá La Legión la «Laureada de San Fernando», la mayor condecoración militar nacional?

–Pues la verdad es que no lo sé. El expediente se depositó en el Ministerio de Defensa hace cinco años y ya es un tema que está en el nivel de la decisión política. A mí no me corresponde opinar ni decidir sobre este aspecto.

Es decir que lo del coronavirus se ha contagiado al Centenario, que nadie sabe como ha sido ni será.

Vamos a ver mi querido general. La decisión política mucho tendrá que ver, porque sin duda lo tiene en todo. Aún recuerdo como fue la concesión de la Laureada al Regimiento de Caballería Alcántara porque lo viví muy de cerca. Seré lacónico yo también.

Estaba encima de la mesa, en discusión, la Laureada Colectiva al Regimiento de Caballería Alcántara por su acción heroica en la retirada de Annual (1921). Estaba el parecer positivo de tu homólogo de entonces; estaba el informe preceptivo y positivo de la Real y Militar Asamblea de la Orden de San Fernando y de su Soberano Su Majestad el Rey. Se mandó la propuesta al ministerio de Defensa, a la ministra, del Partido Socialista, y dijo: ¡No! Con rotundidad. Había un Asesor Jurídico General en Defensa cuyo informe era el alegato para el no, por una ley que prohibía abrir expedientes de laureadas, que nada tenía que ver con el caso, y que él mismo opinó lo contrario cuando se concedió.

Entonces se buscó el procedimiento de la espera. Tuvo que cambiar el Gobierno y el titular de Defensa para que se dijese: ¡Sí!

Fue una de las primeras propuestas que se hizo al ministro de Defensa del Partido Popular. El impulso Real fue decisivo. Se concedió.

Meter a los héroes en rencores y luchas ideológicas está muy feo. Y al final todo se sabe.

Por eso, mi querido general, estoy de acuerdo, y mi lacónica historia lo corrobora, que la Laureada a la Legión ya es un tema que está en el nivel de la decisión política. Tienes razón. En lo que no estoy en absoluto de acuerdo es en que no te <<corresponde opinar ni decidir sobre este aspecto>>. Opinar es evidente que te corresponde ya que de ti ha salido la propuesta y debes impulsarla con tu opinión; decidir no te corresponderá, pero insistir y saber por dónde van los tiros creo que es un deber. ¿Qué no los quieres contar? Quiero pensar que lo sabes, pero la natural prudencia te hace mantener silencio. Estoy seguro que está concedida y que será una sorpresa. Más bien diría un obligado reconocimiento a cien años de historia al servicio de España regando con su sangre la Bandera: la más gloriosa.

Nada de favores, sino cumplimiento de un deber años olvidado. Estas cosas no deberían ser una decisión política partidista sino consensuada.

¿Del Centenario? Pues nos quedamos como estábamos. Sin saber nada, algo normal en una España en la que nadie sabe nada. Casi nadie.

¿Por qué tantos silencios? ¿Un exceso de prudencia no es la mayor de las imprudencias? Ni la menor duda.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 mayo 2020

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (I) 1920-2020 ARENGA DE SU FUNDADOR General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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Teniente coronel José Millán-Astray, fundador de la Legión

Quedan algo más de tres años para que celebremos el Centenario de la Fundación del Tercio de Extranjeros, la Legión Española. Un acontecimiento único en la historia del Ejército español. La Unidad militar española más cercana al pueblo, la más popular y la que levanta más pasiones, amores y también desencuentros, que de todo hay. Forma parte de su esencia, de su mística y misterio. Si no fuese así sería otra cosa, nunca la Legión.

Desde este blog queremos rendirle un humilde homenaje y acompañar, sentirnos cerca, en estos últimos pasos hasta llegar al Centenario. Reconocimiento, respeto y admiración, a todos los legionarios que con su sangre, sacrificio y valor han logrado llevar al cielo el nombre de la Legión.

Animamos a Hermandades, Cofradías, asociaciones y a todos los que la aman para que se sumen a este sencillo homenaje y plasmen aquí sus vivencias para más honra y amor a la Legión, si cabe.

Por ir a tu lado a verte mi más leal compañera…

Requiebros con la muerte, quizá la mejor compañera cuando tienes por sudario el amor a tu bandera.

9722 muertos, 35.200 heridos, más de 1.000 desaparecidos… 46.000 bajas.

7 Laureadas de San Fernando Colectivas y 22 Medallas Militares.

23 Laureadas de San Fernando Individuales y 211 Medallas Militares.

Es el frío resumen del combate. El honor y el dolor. Datos que se revuelven y calientan la memoria ante la frialdad del tiempo. Son la herencia gloriosa que ha dejado el ‹‹Espíritu de la Muerte››. Nadie muere en la Legión porque el honor y el dolor permanecen como pruebas del valor. Es el ejemplo de aquellos que te preceden.

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¡Legionario!

Este es el homenaje de cien años de servicio.

El honor a nuestros muertos. El honor a todo el que desde las filas de la Legión ha amado tanto que solo ha servido para ser caballero, para vivir como legionario. Caballero legionario.

Para iniciar este camino hacia el Centenario nada mejor que la arenga pronunciada por nuestro fundador cuando la Legión alcanza la cifra escalofriante de mil muertos. Empezaba la gloria y su misterio:

 

PALABRAS PRONUNCIADAS POR EL TENIENTE CORONEL MILLÁN ASTRAY- DICIEMBRE DE 1921

SOY UN LEGIONARIO

¡Legionarios!

Hemos pasado de 1.000 bajas en los combates; de ellas 15 oficiales y 200 legionarios cayeron para siempre cubiertos de gloria; de los restantes son , 54 jefes y oficiales y 775 legionarios. Entre los primeros están como los más preclaros héroes de la legión los 15 legionarios que, al mando del cabo Suceso Terreros, marcharon voluntarios al blocao de ‹‹La Muerte›› en Melilla, y en el que perecieron gloriosamente  entre sus escombros cuando fue destrozado por el cañón enemigo; estos heroicos legionarios cumplieron con el ‹‹Espíritu de acudir al fuego›› que nos manda nuestro Credo.

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banderas de la Legión

Son gloriosas las hazañas de la Primera y Segunda Banderas en Melilla y que cada día escriben una nueva página que aumenta nuestros laureles.

La Tercera Bandera selló con su sangre  en el combate de Buharras su ejecutoria legionaria. La Cuarta Bandera en Magán se llamó desde entonces digna hermana de las tres primeras y la más joven de todas; la Quinta Bandera alcanzó igual título en Ayalia.

Son vuestros jefes los comandantes Franco, Fontanes, Cardeira, Villegas y Liniers; tenéis capitanes y oficiales que son orgullo del Arma de Infantería, y vosotros legionarios, podéis ya contestar como un honor, como yo os prometí, cuando os pregunten que quienes sois, diciendo: ‹‹Soy un legionario››.

Seguid el camino emprendido; no olvidéis nuestro Credo, y acometed siempre al enemigo por mucho y pujante que sea; no abandonéis al caído en el campo, hasta perecer todos; quereos como hermanos, acudid a la voz de ¡A mí la legión!, a defender a quien os llame; marchad sin fatiga; no os quejéis jamás; trabajad con fe, auxiliando a todo el que pida ayuda a la Legión; acudid al fuego como lo hizo el cabo Terrero con los 15 inmortales y como fueron los enfermos y asistentes en socorro de Ait-Aixa en Melilla.

Seguid cumpliendo vuestro deber; obedeced hasta morir, demandad ansiosos, un día y otro, el combatir sin tregua ni descanso y si llega la hora de la muerte pensad que tenéis asegurada la gloria en la tierra y en el Cielo.

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Credo de la Legión

Y como dice nuestro Credo que la bandera de la Legión será gloriosa porque la teñirá la sangre de sus legionarios, hoy también que hemos cumplido nuestra promesa, os digo que la Bandera de la Legión es ya gloriosa porque la tiñe de rojo la sangre de los legionarios.

¡Caballeros legionarios! Seguid el camino emprendido, seguid combatiendo con bravura legionaria y seguid en todos los lugares en donde estéis demostrando el ‹‹Espíritu de disciplina y obediencia›› que a todos os caracteriza.

Legionarios: Digamos los vivas con que vamos al combate, con que celebramos nuestras fiestas, con que veneramos a España y a nuestro Rey y con los vivas mismos que son la despedida de los que nos abandonan para siempre.

Legionarios: ¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

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La Bandera de la Legión y nuestra Reina

(Arenga pronunciada en diciembre de 1921 por el Teniente Coronel José Millán Astray, fundador de la Legión).

Las palabras de nuestro fundador son la Legión. Nada se puede añadir. Eran, son y serán el mejor resumen de su obra. La Legión cumple pronto sus cien años, pero ya cumplió la eternidad.

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¿Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

(Jefe de la Legión entre 2001 y 2004)

Blog generaldavila.com

8 febrero 2017