DON JUAN CARLOS I Y EL 23F21 Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Presencié en directo (es un suponer) el aterrizaje de la nave estadounidense en Marte; por ahora ningún hombrecillo verde. En su día debió de haberlo y ahora andan repartidos entre nosotros.

Mientras veía la transmisión pasó algo inaudito, pero demasiado frecuente. Todo se desarrollaba con precisión científica y la transmisora, una colombiana que lo hacía ameno y científico a la vez, pretendió establecer contacto audiovisual con una compañera. Obtuvo la imagen, pero no el sonido. Estábamos llegando a Marte, con exactitud y precisión, donde el avance de miles de disciplinas se ponían a prueba, pero incapaces de establecer una comunicación terrestre. Nada falló; solo eso: la comunicación, tan sencilla, entre dos redactoras del acontecimiento situadas muy cerca. No todo está conseguido y los pequeños detalles son la muestra de nuestra incapacidad o descuido. Nos creemos todo y el mundo es nada.

Supongo que de algo servirá haber llegado a Marte, pero seguimos sin poder vacunarnos ni saber en qué liga se juega en esto de la pandemia. Ni siquiera sabemos si es real o un sueño. Nos queda esperar que el que ha salido de la cueva donde se proyectan las sombras entre, por fin, y nos cuente lo que hay fuera.  No le creeremos.

En España, a punto de desaparecer, tan contentos siguiendo a los marcianos del Gobierno, se nos olvidan los detalles de comunicación entre nosotros. Los circuitos están rotos. Vivimos de la venganza, de la envidia y de la traición.

De todo ello es prueba lo ocurrido este pasado 23F en el Congreso de los Diputados con la presencia de todos menos del que debería estar. Si algo terrible ha pasado en los últimos años de democracia en España ha sido el 23F y el actual golpe de Estado en marcha iniciado en Cataluña y con sus autores en comandita con el Gobierno legal. Algo inaudito, tanto que este 23F21 parecía que era el refrendo a la situación. Solo el Rey Don Felipe ha recordado todo lo que España le debe a su padre: «La firmeza y autoridad de Don Juan Carlos fueron determinantes para la defensa y el triunfo de la democracia».

Para quitarse de en medio obstáculos molestos se han encargado de echar de España al salvador de la democracia, al Rey Juan Carlos I, al que se le debe las cotas de nivel de vida y resonancia internacional alcanzadas por España, mientras ahora vemos como lo logrado va marcha atrás y día tras día pierde la credibilidad y fuerza ganada en años. También pierde la democracia. La libertad.

Me siento avergonzado de este Gobierno, de los partidos que colaboran en esta farsa y que han obligado al Rey Juan Carlos I a irse de España y que sea contemplado como un presunto delincuente. Algo parecido hicieron con su abuelo Alfonso XIII sin que ningún tribunal ni ninguna prueba haya sentenciado contra él; y mira que se investigó hasta en los pliegues de la chaqueta real

Con todo mi cariño, que es todo, pero toda sinceridad, le digo a Su Majestad que vuelva. Que  no consienta que esta gentuza le obligue a estar lejos de su amada patria y que si tienen los santos… de emprender acciones judiciales contra él, que lo hagan, y que si quieren juzgarle en la Plaza Mayor, ante el enfervorecido pueblo callejero, que lo hagan.

Con la cabeza bien alta ante los ingratos que pretenden no llegar a la luna, sino asaltar el cielo. Hay que enfrentarse a su repugnante maniobra pase lo que pase.

Cuando se habla de las verdades: «Nadie es profeta en su tierra» y «cualquiera que no os reciba ni oiga vuestras palabras, al salir de esa casa o de esa ciudad, sacudid el polvo de vuestros pies».
Volved, Señor, y que empiecen a tirar piedras si el valor se lo permite. Sé que no queréis remover más inquietud y os imponéis un nuevo sacrificio al no volver.

La ceremonia y el recuerdo de este último 23F es inadmisible. Debemos recordar los españoles que solo V.M. ha logrado lo que parecía imposible: el progreso de España hasta alcanzar niveles históricos y que ahora perdemos en prestigio y economía. España se empobrece y desaparece.

Vuelva Señor. Que no se rompa la comunicación mientras aquí estamos en la luna. Creo que lo que digo es el sentir de millones de españoles que se rebelan contra la injusticia. La casa de muchos españoles es la vuestra, dispuestos y encantados de recibiros.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

24 febrero 2021

 

A 40 AÑOS LUZ DEL 23F (Un error es peor que un delito). Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Todo está escrito, hasta sobre gustos; pero nadie lee.

Se cumplen 40 años del Golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Nadie sabe nada: ni quienes—ni para qué—ni por qué. O lo saben todo que es nada y se hacen como que lo saben, pero no lo dicen; abundan los que no saben nada porque nada han leído que es una mayoría a la que le han contado que (?).

Uno que pasaba por allí estuvo un rato parado en la esquina del Palace; ahora dice que lo vio todo, o sea que lo sabe todo. ¡A mí me lo van a contar!, dice con aires de diputado. Es frecuente escribir así la historia. Desde Londres o así.

Que sepan (casi) todo quedan dos: uno y dos. Hubo tres. El tercero ha perdido el paso. El uno estaba allí y el dos el tiempo justo antes de que se le cerrasen las puertas definitivamente. El tres está en todas partes y en ninguna.

Lo que peor sentó, a unos cuantos, fue no saber nada, ni antes ni después, que no hubiesen contado con ellos ni por un lado ni por el otro. Cuando quisieron colaborar fueron horas muy duras porque no sabían dónde estaban unos y otros; ni a qué bando pertenecían. Cayeron en la cuenta de que eran nadie.

Los que tenían que hablar estaban dentro, callados sin remedio. Los que tenían que decidir, fuera, no sabían muy bien lo que habían hecho los de dentro. Un abismo los separaba. Total: ¡que sea lo que Dios quiera! Uno desde fuera propuso un asalto al Congreso. Los geos estuvieron preparados. Otro, estrella y estrellado, que había estado dentro dijo: ¡Ni se os ocurra! ¡Habrá sangre! Empezaron a sospechar.

Hubo un problema más; no había móviles como ahora y es imposible saber dónde estuvo, en cada momento, esa noche, alguno de los que estaba fuera-dentro. ¿Y los que salieron y volvieron a entrar?; ¿o no?

Desde entonces muchas conversaciones se han olvidado y roto amistades sin cruzar una palabra. ¿Para qué? Estaba dada y de nada sirvió, porque no era eso, no era eso. ¿Qué era? No hace falta ser muy listo. Lo había anunciado Tarradellas: un golpe de timón.

No era un tiro en el pie ni en los techos del Congreso. Un mes antes se decía que «la democracia era un sistema provisional y la dictadura una contingencia histórica». Nadie hablaba claro, pero todos hablaban y, entonces, —érase una vez— cuando Adolfo Suárez dijo que se iba, dispuso el reparto de la tortilla; con cebolla para unos, otros ni patata ni huevo. Los huevos no se prodigaron aquella noche. Incluso por alguna esquina olía a huevos podridos. Es un secreto que aún permanece en la intimidad de los calzones y en los WC.

Perdón. Me dicen que no se me entiende. Pues más claro no puedo ser.

El 23F tuvo tres patas. Dos se vieron y se mezclaron en un cóctel imposible, imbebible, pero purgante. Eran dos en una.

—Te ponemos un avión ahora mismo que te lleve a donde quieras y todo pagado.

—No que me mareo en los aviones.

La tercera, sin uniformes, desapareció. Era la del «Golpe de Timón», los que querían nadar y guardar la ropa, los que querían evitar apoyarse en las otras dos patas.

Se miraron y no volvieron a hablar sobre aquel tema. Hasta hoy, hasta mañana. Lo recuerdan bien, pero no se habla del asunto. Judicialmente cerrado. No hubo tres en uno, pero por los pelos: perdón, quería decir por los tiros.

El golpe era de timón porque había una supuesta borrasca que se produjo entre un presidente que no daba más de sí y los que estaban tardando en ocupar su sitio. Como España es el reino de los escuchas y correveidiles, todos estaban por participar en lo suyo. «…por una exigencia de integración; Suárez había separado. El sucesor tenía que reunirse o juntar. Tendría que estar familiarizado con la economía, que es la exigencia principal en todos los presidentes actuales de Europa. Y hasta sería también un mérito conocer Europa en sus entresijos económicos. Tendría también que tener algunas condiciones parlamentarias de conocimiento de cosas y de repentización. No debía alarmar a la izquierda, a los militares, a la Conferencia Episcopal. Y, por supuesto, tendría que ser un hombre de clara confianza para la Corona, en primer lugar porque el Rey es el protagonista principal de la restauración democrática la Monarquía de todos», que publicaba Emilio Romero un mes antes del golpe. Y vino el lío.

Uno entendió, otro creyó entender y cuando el que debía proceder entró en el Congreso aquello olía a pólvora. Le dijeron que con el fuego de las armas de la Guardia Civil ¡no!, así que tenía que explicarles qué clase de golpe de timón era aquél con tiros en el Congreso.

Los disparos no dieron en la diana porque no era eso, no era eso, alguien se había saltado el guión.

Dejó escrito el general Armada: «Un error es peor que un delito». ¿Qué quiso decir? Lo sabremos.

Por el bien de todos les agradecería que abran los ojos y no miren a los militares cuando hablen del 23F. Es hora de mirar a quienes pusieron los mecanismos en marcha y se dejaron robar la gasolina convertida en pólvora.

La prueba más palpable de ello es que todavía insisten en el golpe de Estado.  ¿O es que somos tontos? Eso creo.

La verdad del 23F queda a años luz porque los que lo urdieron siguen en ello. Hasta conseguirlo.

Acaba diciendo Maquiavelo: «Vosotros de justicia no tenéis mucho y de armas nada en absoluto».

A 40 años luz del 23F vemos la encerrona. Les salió mal. Siguen en ello. Los mismos que ahora buscan otra vía que le llaman democrática.

¿Cuál es el objetivo?: el mismo. Ellos. Si necesitan tirar de la fuerza lo harán. Democráticamente a su manera, así es como la izquierda siempre mandó en España. Poniendo de acuerdo sus leyes y sus armas.

El pronunciamiento militar del año 1930 iniciado en Jaca era la vanguardia del Comité Revolucionario que pretendía que los militares fuesen por delante, asegurarse la fuerza. Casares Quiroga, que iba camino de la revolución del capitán Galán—dicen que a detenerla—, se quedó dormido en un hotel de Jaca. Llegó tarde. Se le habían adelantado. Al despertarse ya se había sublevado Galán que avanzaba hacia Huesca. ¡En nombre del Gobierno Provisional Revolucionario! Fue fusilado.

El 23F, ¿quién llegó tarde?, ¿quién(es) se quedó dormido?

Había que reconducirlo. Ahora a la vista de los acontecimientos queda todo aclarado. Estamos a 40 años luz de lo que pasó por mucho que los parlantes pretendan (verborrea de urgencia) hablar exclusivamente de balística. Pero, eso sí, mucho más cerca del objetivo.

Han pasado 40 años. Acabar con 500 años de historia lleva su tiempo. Cada vez más cerca.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com 

23 febrero 2021

LA GUERRA NUESTRA DE CADA DÍA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

«En el recuerdo, una verdad nos habla. Enmascarada. Al esfuerzo por descifrarla, llaman Parménides y Platón filosofía». Copio textualmente las palabras del maestro Albiac (ABC 09/02/2018).

Buscar la verdad de algo tan antiguo, tan habitual, como es el arte de la guerra, es un duro trabajo filosófico, aunque muy necesario. Sus razones están tan metidas en el hombre como ocultas. No se diferencian hombre y guerra.

Empiezo a tener dudas sobre el arte en general y en concreto con el de la guerra. Cualquier actividad del hombre es o no es arte. Ante todo el arte debe ser virtud asequible, al menos que se entienda y con la necesaria técnica que evite el fraude. El fraude nos embelesa y la razón suele estar ausente.

El arte de la guerra. Parece un oxímoron, pero puede ser a la vez un pleonasmo. Depende. Sin duda la primera actividad del ser humano debe entrar en la lista de las artes. Parménides y Platón hablaron de filosofía y ¡cómo no!, de guerra: «La guerra es el arte de destruir a los hombres, la política es el arte de engañarlos».

Hay que ir con cuidado. No hace mucho, cuando aún se podía ver la televisión, en una serie divertida, desenfadada y por tanto inteligente, me quedé con una frase que es pura filosofía: «Esto debe ser arte, porque no lo entiendo». El arte de la política.

Descifrar los motivos de la guerra es más sencillo que la verdad que en el recuerdo nos habla. La guerra pretende una única cosa: la posesión. Si existiese la libertad no existiría la guerra. Es el equivalente a la destrucción: o mío o de nadie. Esclavizar a los hombres, engañarlos, también es destruirlos. Muchos se sienten más seguros con esa destrucción metódica que con el esfuerzo que supone ser libre.

La propuesta final de la guerra, la victoria definitiva, es «someter al enemigo sin librar batalla con él»; poseerlo es lo mismo. Engañarlo es lo más malo. La guerra actual, o sea la política,  para la que no se necesitan otros medios, es la mismísima guerra, pero sin ruido, con armas silenciosas y penetrantes que te poseen directamente con la palabra y la imagen: el arte del engaño ya avanzado por Sunzi, pero sin honor. Otra guerra, otras armas, otros guerreros, mismo fin. Consiste en no librar batalla; lo que pocos guerreros conocen. Tuvo que introducirse la política. Desde que la guerra quedó como una forma de posesión gracias a los misiles intercontinentales del mensaje, el conflicto se presenta a diario. La política es, por ello, un arte engañador, que parece y no es eso: un trampantojo. Sus generales portan tirsos y visten hipócritas uniformes mientras arengan con incuria. ¿Muerte? Pocas diferencias.

Palas Atenea relegada al olimpo. Ápate es quien manda.

El príncipe de Maquiavelo tiene las claves que muchos buscamos: «Pues bien, los principales cimientos y fundamentos de todos los Estados —ya sean nuevos, ya sean viejos o mixtos— consisten en las buenas leyes y las buenas armas». Todo un arte, mientras no exista libertad. Ahora leyes y armas son lo mismo: se escriben al dictado político y se disparan contra la inteligencia. La tecnología ha inventado nuevos cañones e infantes minúsculos que recorren las redes. Nadie es capaz de detenerlos.

La política aprendió, en primer lugar y sobre todo, que su engaño debería «hacernos creer que existía una inutilización, un desarme artístico del adversario sin causarle demasiadas heridas, y que tal sea la verdadera tendencia del arte de la guerra»; leyeron sin entender y copiaron literalmente de Clausewitz sin continuar con el párrafo que seguía: «Por muy bello que esto nos parezca, nos vemos obligados, sin embargo, a destruir tal error, pues en asuntos tan peligrosos como es la guerra, los errores que se dejan subsistir por benignidad son, precisamente los más perjudiciales».

Guerra—Política. No busquen arte alguno; si acaso malas artes para alcanzar la posesión. Da igual cómo, se trata de destruir.

Echo de menos el honor y el valor.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

22 febrero 2021

ARDE ESPAÑA: LA GASOLINA Y LA CERILLA DESDE DENTRO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La calle. La barricada, la extorsión y que ellos, esclavos de su poder, den la cara. Sí podemos. Desde dentro, desde el poder, el lugar adecuado para minar el Estado.

Dos reglas generales de la subversión según el manual: No puede triunfar sin un apoyo exterior. Necesitan contar con el apoyo de la población.

Parece que no están alejados los que desarrollan «un conjunto armónico de acciones diversas, mediante las que una fracción más o menos reducida en principio, y entre la repulsa o indiferencia de la mayoría de la población, se esfuerza, apoyada más o menos desde el exterior, en perturbar su estructura política y social, para derrumbarla y sustituirla por otra que le es favorable». De manual de la acción subversiva.

Lo que representa una novedad es que un pueblo anestesiado, pastoreado y con escasos conocimientos de la historia, se haya dejado invadir de forma tal que la metástasis haya llegado al poder a ocupar los más altos cargos del Gobierno.

La idea fuerza ahora es la libertad de expresión; da lo mismo, mañana será Atapuerca y otro día Platón que algo malo debió decir. Lo importante es explotar aspiraciones huecas y vacías a sabiendas de su imposibilidad de materializarlas y fuera del orden legalmente establecido.

La captación y manipulación de las masas lo tienen fácil máxime cuando ya han logrado el asalto al poder y sus mayores aliados están en el vicepoder.

Estamos en la segunda etapa de la fase preinsurreccional: resistencia pasiva, alteraciones del orden público, terrorismo limitado y selectivo y perfeccionamiento de las redes clandestinas de apoyo.

En breve, y si no se toman medidas adecuadas, entraremos en la fase insurreccional que será en cuanto haya una coyuntura crítica que puede ser de cualquier tipo: una crisis pandémica, económica, de Gobierno, una huelga general; un muerto. Se desatará la violencia de manera incontrolada y puede que hasta aparezcan grupos armados con organización militar y pretendan establecer las primeras bases territoriales. Conforme la situación aguante, que sería su mayor victoria, mientras la tensión se mantenga, surja el desgaste en las Fuerzas de Seguridad, en cuanto la atención internacional vuelva su mirada hacia el foco subversivo y se hable de libertad y derechos humanos, el movimiento se irá consolidando.

Está en marcha  y esperemos que la información disponible, por el que debe tenerla y saber utilizarla, haya previsto y descubierto las bases de este movimiento que se compone de estos cuatro elementos:

—Un órgano de Mando.

—Una organización político-administrativa.

—Una organización armada.

—Una organización de información, redes y apoyos.

El éxito en la lucha contra la subversión depende fundamentalmente de la eficacia de los Servicios de Información. ¿Quién tiene acceso a esa información? Piensen.

Todo lo dicho forma parta de los manuales y doctrina de la lucha contra la subversión, conocidos desde tiempos remotos.

Lo que nadie podía esperarse es que se llegase a una situación en la que sea desde el mismísimo Gobierno se fomentase y aupase, por algunos de sus miembros de partido, los actos de violencia callejera que forman parte sin duda del movimiento. El silencio delata a los culpables, pero más lo son los que siguen manteniéndolos como miembros del Gobierno.

El escándalo es mayúsculo. No es entendible que haya españoles de bien que sigan dando su voto a la violencia callejera, a la intranquilidad y a que mañana cuando vuelvas a tu casa te la hayan ocupado.

Esto acaba de entrar en fase peligrosa y desconocida.

Todavía no es el poder, pero está cerca: es el vicepoder. Arde España, la gasolina y la cerilla desde dentro

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

21 febrero 2021

 

 

 

LA SITUACIÓN A DÍA DE HOY HA EMPEORADO: EL ENEMIGO ESTÁ DENTRO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La situación en el frente se agrava. En esta batalla de desgaste el tiempo juega a favor del enemigo. El cansancio y el aburrimiento hacen mella en las tropas de vanguardia al ver que desde la retaguardia se prepara un armisticio que supondrá la cesión del territorio usurpado. Desde las posiciones defensivas a las que nos hemos replegado no se observa ni el más mínimo gesto de preparación para un ataque que recupere nuestros históricos dominios. La moral entre la tropa empieza a decaer, nadie inspira confianza a sus subordinados, hay valor y energía, pero surgen dudas sobre la voluntad de vencer que hay en la retaguardia. La percepción que se tiene en estos momentos es la de un estado de indiferencia, signo de derrota futura. No hay órdenes claras, ni firmeza en el despliegue. Desde que comenzó la guerra hemos ido perdiendo terreno y solo un único contraataque nos ha permitido la captura de prisioneros, aunque otros, huidos, han sido protegidos y amparados por naciones que dicen ser amigas. Ha sido un contraataque neutralizado por nuestros propios aliados desde sus servicios jurídicos rompiendo los acuerdos alcanzados con esfuerzo de años; y aún en vigor. Otro nuevo frente abierto que habrá que vigilar: el enemigo que huye es escuchado en sus reclamaciones y acogido por nuestros aliados.

Los servicios de información no descansan e intentan averiguar el lugar por dónde puede haber una fuga de datos ya que se ha comprobado que las noticias encriptadas son explotadas por el enemigo una y otra vez. Una quinta columna se mueve en la retaguardia y se sospecha que infiltrada en las más altas instituciones.

Para la agitación y la propaganda, viejo método conocido como agitprop, disponen de un Departamento oficial que dirige sus acciones dentro y fuera del territorio nacional.

La situación es de tensa calma. Pretenden ganar la guerra desde las posiciones alcanzadas dando visos de legalidad a su conquista y su principal movimiento en este momento es mantener las líneas dominadas  mientras convencen en el ámbito internacional de la legalidad de su actuación y la agresión que dicen haber sufrido a sus libertades. Falsas e ilegales embajadas se abren en su nombre, como si fuesen una nación, con impunidad y dinero que no les pertenece. No hay control económico ni sanciones al despilfarro que efectúan y se ven inversiones en el frente constatadas por un aumento ostensible de medios de ataque  y propaganda.

Ante la situación alcanzada, el aumento del poder enemigo y sus conquistas, es necesario preparar con urgencia una nueva maniobra en todos los campos de la acción antes de que logren una victoria irreversible.

Por ello conviene contemplar las hipótesis de actuación del enemigo: la  más probable y la más peligrosa, que sometemos a su consideración. En función de ellas debe adoptarse la maniobra a realizar y montarse la seguridad.

Hipótesis más probable: Con la orden dada a nuestras tropas de disminuir la presión ejercida sobre el enemigo, lo más probable es que este se mantenga en sus posiciones mientras gana tiempo para aminorar también la presión judicial, negociar con nuestros representantes en un intento de alargar el proceso de enfrentamiento, aumentar su actividad internacional para alcanzar el reconocimiento exterior, aunque sea mínimo, que le permita presentarse y ser reconocido como territorio independiente con el plácet de las organizaciones internacionales. Como apoyo a todas estas acciones llevará a cabo ataques indiscriminados realizados por pequeños e indefinidos grupos violentos, guerra de guerrillas urbana, para elevar la presión social y el eco mediático. Conseguido un mínimo de sus objetivos la tensión irá aumentando hasta llegar a un enfrentamiento mayor, de grado superior al actual, incluso de violencia extrema, con la finalidad de que intervenga un organismo internacional como mediador. La situación entonces podrá darse por perdida.

Hipótesis más peligrosa: El reconocimiento como territorio independiente y el consiguiente establecimiento de relaciones por parte de una nación extranjera. Riesgo que aumentaría si esta fuese alguna de las denominadas aliadas o amigas, cosa no descartable dada la reacción vista por alguna de ellas en cuanto al trato dado a los perseguidos por nuestra justicia. Esa situación de apoyo internacional, aunque mínimo, pero notorio e interesado, haría cambiar la percepción que desde fuera se tiene del conflicto aumentando el apoyo a la independencia del territorio ocupado por el enemigo y avalando su ilegal ocupación. No es de extrañar que la situación una vez enquistada se revise en Naciones Unidas (?) y se plantee reconocer como nueva nación a ese territorio usurpado a la nuestra y del que forma parte histórica desde su nacimiento como Estado.

Contempladas estas hipótesis en las que apoyar nuestra futura actuación, que habrá que contrarrestar con urgencia, me veo en la obligación de recordar ciertos aspectos, últimamente abandonados y que el enemigo explota continuamente y le sitúa en posición ventajosa:

-Nula información de contacto. Las tropas propias carecen de la información diaria que les permita tomar decisiones sobre los momentos puntuales en los que se producen los frecuentes enfrentamientos locales.

-No hay control efectivo del tránsito de mercancías en puertos y aeropuertos con la gravedad que esto supone para la introducción de todo tipo de material.

-Dispersión de la información y lo poco fiable de la misma con una gran multiplicidad de canales informativos que distorsionan el mensaje.

-Por último y lo más grave. Cada vez se sabe menos qué es lo que hay que defender y cómo hacerlo. La actuación del enemigo sin control de ningún tipo, ni económico ni moral, ni político ni material, hace que desde la perspectiva de nuestro despliegue las tropas se sientan rodeadas y que el cerco sobre ellas cada vez se estrecha más.

-No me queda más remedio que trasladar a VE. la pregunta que corre por este frente, primera línea de combate: ¿Tienen desde la retaguardia voluntad de vencer o entregaremos las posiciones que actualmente defendemos, con nuestras vidas si necesario fuere?

Expuestas esta hipótesis sobre la situación VE. con su superior criterio decidirá. Pero hágalo pronto porque el enemigo está dentro.

Publicado en Octubre 2018 ¿Y qué?

Es cuestión del tiempo inexorable. Sucederá antes o después.

La situación a día de hoy ha empeorado: El enemigo está dentro, en el propio Cuartel General.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

19 FEBRERO 2021

«SI QUIEREN CHOCAR, ESTAMOS LISTOS. SI QUIEREN COOPERAR, ESTAREMOS ENCANTADOS» Rafael Dávila Álvarez

¿Dónde hay que firmar?

El noruego Jens Stoltenberg no es un general, no sé ni siquiera cómo le fue el Servicio Militar, que en Noruega es obligatorio entre los 19 y hasta los 44 años, con una duración mínima de 12 meses. Lo que sabemos es que el noruego desde hace ya unos cuantos años (2014) es Secretario General de la Alianza Atlántica (OTAN), la mayor y eficaz organización defensiva mundial hasta ahora conocida y experimentada. Su mandato ha pasado por momentos muy difíciles en los que el mismísimo presidente de los Estados Unidos de América le ha puesto alguna zancadilla. Él, impertérrito, ha seguido su camino orientado por las estrellas (militares) ya que no dispone del sol mediterráneo. Si algo le ha caracterizado, y aupado casi a ser un líder para las Fuerzas de la OTAN, ha sido su firmeza.

El pasado martes día 16 el diario El Mundo nos ofrecía una entrevista con Jens Stoltenberg en calidad de Secretario General de la OTAN que debe ser meditada y que, si fuésemos razonables, debería ocupar lugar preferente —y referente— en la actualidad. Breve, pero contundente. Clarificadora de algo tan simple como las amenazas a las que nos enfrentamos: «Ahora tenemos ciberamenazas, terrorismo, campañas híbridas, desinformación, poder chino y ruso y, además, pandemias».

Hecha la recomendación voy a prestarme a la pirueta literaria y aprovechar sus palabras frente a la amenaza, para lo que ha desplegado la OTAN sus tropas frente a Rusia. Un despliegue militar se efectúa ante una posible agresión y desde ese momento en el argot militar el amenazador es el enemigo. En ese periodo amenazante se puede hablar, dialogar y hasta llegar a acuerdos, aunque siempre sin bajar la guardia. La OTAN despliega frente a Rusia.

Eso es lo que Stoltenberg nos explica:

– El diálogo con Rusia tiene que basarse en la fuerza, en la firmeza. No podemos ser inocentes, nunca hay que ser naifs sobre las intenciones de Rusia. Pero, dicho eso, tenemos que hablar con Rusia.

Queda claro. Al menos en mi pirueta solo cambio Rusia por la amenaza a la unidad de España y le recomiendo al que es presidente del Gobierno, por imperativo legal, que tome nota y aprenda cómo hay que responder a los que intenten romper con la unidad de España, a los que amenacen a España: «Si quieren chocar, estamos listos. Si quieren cooperar, estaremos encantados».

No hay ninguna contradicción entre disuasión y diálogo. Creo en la necesidad de mandar un mensaje claro. […] Pero no debe haber el menor resquicio para el error, para los malentendidos, para las dudas, los errores de cálculo: estamos listos y con las capacidades, la voluntad, la fuerza para proteger y defender a España y su unidad. Esa es la mejor forma de mantener la paz. No podemos permitir el menor error, que se subestime. Y sobre esa base podemos hablar y con suerte mejorar nuestras relaciones. Ligeros cambios que introduzco, y ustedes entenderán, en las palabras de Stoltenberg.

Más claro no se puede ser. Es la ley y la fuerza. Debería tomar nota ese a quien le están traicionando y rompiendo la nación que preside. ¿O es que se ha dejado abierta la puerta sin querer queriendo?

No había más forma de combatir: con leyes o con la fuerza. El equilibrio entre ambas mantiene la armonía. Política y Milicia deben seguir el mismo camino, se necesitan, si se repelen se obligan a estar siempre vigilantes una de la otra.

¿Diálogo? Siempre; mucho; constructivo. Presidido por la Ley; y el centinela en la puerta.

El Secretario General de la OTAN da la clave del futuro: lo inesperado.

Cualquier cosa puede pasar, sobre todo la que menos esperas. Dentro de la OTAN, muy dentro, también.

Si quieren chocar, estamos listos. Si quieren cooperar, estaremos encantados.

Hago mías sus palabras.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

18 febrero 2021

ZAPATERO Y LA PUERTA DEL INFIERNO Rafael Dávila Álvarez

Poco me importa. Si es que fuese un viento pasado. El daño que hizo queda y está allí y aquí, ahora. Perdurará. Debe hablarse de él para que nada inventen y pase a la historia como lo que fue e hizo: el mal para España.

Debemos tenerle presente para que los entendidos hagan un permanente estudio de su obra, la creación de una dinastía ahora encabezada por Zapatero II su heredero, sin personalidad, que basa su mandato en la irónica sonrisa y pegarse al peralte izquierdo para no salirse de la carretera que trazó el creador de la estirpe.

No traigo a colación al personaje por lo de Venezuela, que también, sino por  España, porque todos debemos ser desagradecidos con este personaje que levantó los vientos de venganza y linchamiento en la tierra que le vio nacer y, en agradecimiento, arrasó con pesticidas campos que son ahora paisajes yermos cuando antes eran de paz y concordia. ¿Necio o malo?

Quiebra de la nación, espanto de la historia,  mal viento que lo arrastró hasta La Moncloa en tormenta interna, un fuego fatuo que se alzó ante la debilidad de otros.

En el Rif El Raisuni se lo anunciaba al General Fernández Silvestre. «Tú y yo formamos la tempestad, tú eres el viento furibundo; yo, el mar tranquilo. Tú llegas y soplas irritado; yo me agito, me revuelvo y estallo en espuma. Ya tienes ahí la borrasca; pero entre tú y yo hay una diferencia; que yo, como el mar, jamás me salgo de mi sitio, y tú, como el viento, jamás estás en el tuyo».

Ha traído la borrasca a España y ahora va repartiendo vientos de agitación alabando allí donde se instala el crimen y el desgobierno dictatorial.

Sitúa a sus peones en los poderes que necesita. Hay que reducir a los católicos, a los monárquicos, al Rey el primero, que se haga una temporada republicano, le vendrá bien antes de la bastilla. Que no quede ni un conservador ni se conserve nada que tenga valores; morales. La inmoralidad en todo. Armas del no saber el bien.

Nadie notó que la Monarquía española es vínculo del catolicismo y que había que romper ambas y derramar su bálsamo, que España sin Corona es España sin Cruz y ello se logra recogiendo la moral comunista que es la dictadura del padrecito

Alguien debió soplarle lo de Julián Besteiro: «Ya dijo el Kempis que la tarde alegre trae la triste mañana».

Entendió que le habían dejado una herencia que tenía que gestionar porque equivalía a destruir España y, él que no sabe leer, aprendió solo una palabra: naciones. Hay que acabar con España: artículo 2 de la Constitución. Ahí está la clave: nacionalidades. Era la puerta del infierno

La abrió «Abajo la República burguesa de los capitalistas, los generales y el clero. Por la República  de los soviets de obreros, soldados y campesinos».

España, con perdón, ha retrocedido más de cien años. Aquello del 98 era una broma comparado con lo de ahora. Huele a azufre por todas partes.

Rafael Dávila Álvarez 

Blog: generaldavila.com

17 febrero 2021

HABRÁ REFERÉNDUM E INDEPENDENCIA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Me propuse no escribir sobre las elecciones catalanas.

Razón (es): con la situación a causa de la pandemia esto es un escándalo. Que se despachen a gusto Bárcenas y Villarejo días antes de las elecciones otro. Que Illa se presente… pónganle ustedes nombre. Que se den estos resultados por decisivos y se tomen como un plebiscito para la independencia es una burla. Como en el 31. En definitiva: hablamos de una estafa del 50% (¿o del 3%).

Todo encaja en lo que me parece una ofensa a la razón y por tanto al bienestar individual.

Incumplo y me pido perdón; hablaré de ello. Lo haré con brevedad.

Que nadie dé saltos de alegría, que nadie se crea ganador a excepción de los que quieren la ruina de España. Ellos sí han ganado. Todos los demás han sufrido una derrota clamorosa digna de su expulsión inmediata de la política y ponerse a rehacer los llamados partidos que nunca han dejado de ser un lugar para la colocación y el tejemaneje. Ahora que no se llamen a engaños. Seriedad es lo que pedimos.

¿Qué oscuros intereses hay detrás de cada cual?

La situación en la que queda Cataluña es muy peligrosa. Nada nuevo ni inesperado. Como ahora se denomina, han  construido un relato perfecto, con la inestimable ayuda de Zapatero-Sánchez-Iglesias-Rajoy y, ¡cómo no!, de esa Europa meliflua y a la vez traidora a ella misma, que demoniza a la democracia española y deteriora la imagen exterior de España (con el huido Puigdemont incluido). Ningún partido del otro lado, los que defienden (?) la unidad de España (no incluyo al actual pesoe), ha sabido combatir y dar explicaciones convincentes ni a propios ni a extraños, sino que han convertido España en su campo de batalla particular para ver quien la defiende mejor, quien es el más fuerte y más valiente, es decir la han hundido para ensalzarse ellos.

Este es el resultado: la desaparición de España como Nación. El Estado ya no existe.

El siguiente paso está claro. Las elecciones son un paso más de este camino que va despacio, firme y seguro. Saben a dónde van, por dónde y cómo recorrerlo.

Al equilibrio y a la moderación le acaban de dar una patada en el culo.  Ha nacido —hace tiempo— la mediocridad dirigida por imbéciles y aplaudida por los mismos que se enzarzan en cuanto tienen las manos libres después de pelearse en las gradas. La única solución que veo es hacernos todos imbéciles y participar desde la grada: en la pelea.

«Los Estados —ya sean nuevos, ya sean viejos o mixtos—consisten en las buenas leyes y las buenas armas». Leyes, armas y religión; decía el prudente Maquiavelo. Leyes que cumplir, armas que obliguen a cumplirlas y creer en la Nación. Si no es así, pues eso: imbéciles e independencia.

De España, de lo que queda, se pueden dar datos: crispada, indignada, pero sin moverse de casa.

Os lo merecéis me dijo el británico de Benidorm. Vosotros más, le contesté. No digo lo que a continuación me soltó. No era alemán, ni francés, ni belga, ni polaco, ni… Era de Gales.

Habrá referéndum. Lo preparó Zapatero, lo secundó y firmó Sánchez. No conocemos a los cultos que les han lanzado al ruedo. ¿O sí?

Ni leyes, ni armas. Ni rezar vale. Esto se acabó.

¿La Corona? Camino del Centenario: 1931.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

16 febrero 2021

 

 

ÁCRATA DE DERECHAS Rafael Dávila Álvarez

Mi amigo es soldado. Por lo menos general (lo más común), que a lo mejor es más. De los de trinchera, aunque él a veces me dice que mejor de alambrada, la trinchera es solo un paso momentáneo para apretarse el correaje, calmar el resuello y preparar las granadas de mano. Momento cumbre el del asalto. Olvidado.

Me ha sorprendido que al hablar de esto y aquello, que viene a ser lo que ocurre en España, diga que él ya ha encontrado su definición para lo que le quede de vida. De sopetón me suelta: «He llegado a la conclusión de que soy ácrata, de derechas, pero ácrata». La reflexión es obligada para poder entrar en el juego, si es que lo es, y decir algo oportuno; o inoportuno.

El no a la autoridad parece lo más alejado del sentimiento militar y es por lo que debo pensar en lo que mi amigo dice.

Recuerdo a Gustavo Bueno al citar a Epicuro en su libro El mito de la Cultura: «Toma tu barco y huye, hombre feliz, a vela desplegada, de cualquier forma de cultura».

No sé si esto de la cultura es algo convertido en una ideología, y podría, entonces, ser que la autoridad sea ideológica y por eso discutible. Una forma más de imposición en el engaño que deja muy claro Platón cuando nos avisa que para el beneficio de los hombres, es frecuentemente necesario engañarlos. Lo sabía hace tiempo y cuando llega un cierto momento tan descarado dices: se acabó.

Dice mi amigo: «ácrata de derechas». Ni a él ni a mi nos gusta que nos engañen.

Claro, que alguno se asustará y, confundido, puede pensar en otra cosa que nada tiene que ver con el tema del que hablamos.

La edad juega malas pasadas, o buenas, y te hace adivinar un horizonte final demasiado cercano lo que te obliga a ir despacio para retrasarlo todo lo posible, a la vez que evitas mirar atrás porque el pasado es la caja de misterios abierta, al descubierto muchas farsas y no apetece dilucidar cuales son unas y otras. No está mal morir en el engaño, el que así lo quiera.

Mientras más leyes y más autoridad, más ácratas, que no es que lo sean, sino que buscan respirar de manera automática, por el simple cambio de presiones, y no por el respirador de la política; y de la autoridad sin tenerla.

Dice mi amigo que somos demasiados y no hay para todos y no todos valen para lo mismo, pero todos dicen ser iguales y no todos lo son.

Al final ha habido un cierto entendimiento en eso de ácratas, pero no hemos llegado a tener muy claro lo de derechas.

Y me viene a la memoria: «Pues dos cosas tenemos que llorar los españoles: la una, lo que de nuestras cosas no se ha escrito, y lo otro, que hasta ahora lo que se ha escrito ha sido tan malo, que viven contentas con su olvido las cosas a que no se han atrevido nuestros cronistas, escarmentadas de que las profanan y no las celebran. Y así, por castigo, ha permitido Dios todas estas calamidades, para que con nosotros acabe nuestra memoria» (España defendida. Quevedo).

Creíamos que era el paraíso y hemos topado con el Apocalipsis que tanto, al parecer, nos gusta.

Se acabaron los afectos en política. Todo era una farsa y contento vive aquello que permanece oculto.

Cada día entiendo más a Tácito: «Antaño sufrimos a causa de nuestros vicios; hoy sufrimos a causa de nuestras leyes»; y también entiendo a mi amigo que dice ser ácrata de derechas.

Menos autoridad y más educación. Me voy haciendo ácrata por y de la edad.

Hablamos con un médico, también amigo, y resulta que eso puede ser algo producido por obedecer a tanto inútil. Que no tiene cura por ahora. Dice que leer puede aliviar algo el mal.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

15 febrero 2021

 

 

ESPAÑA COMO PREOCUPACIÓN (General de División Rafael Dávila Álvarez)

sistema-financiero-espanol-fuente-preocupacion-economist_1_585761Es el título del libro que en 1944 escribió Dolores Franco, esposa de Julián Marías, y que inicialmente tuvo que publicarse con el nombre de “La preocupación de España en su literatura”. Alguien dijo que “Dolores, Franco, España y preocupación hace muy mal efecto”. No fue hasta su reedición en 1960 (Guadarrama) cuando recuperó su título originario. ¡Qué cosas!

Superado aquél periodo y con él los recelos por el epónimo apellido de nuestra admirada profesora y escritora nos sigue quedando España como preocupación.

Hubo un tiempo en que tuvimos grandes intelectuales que diagnosticaban nuestros males y concluían que deberíamos convertir esta gran Nación en una empresa común desde una conciencia histórica de España. Siempre que ese momento parece acercarse, y que las aguas tienden a juntarse pacíficamente, surge un elemento perturbador que las agita.

Entusiasmo, conciencia de una empresa activa capaz de arrastrar a todos los españoles y unirlos a pesar de sus diferencias y rencillas. No, aquí no se juzga por lo que haces sino por quién lo hace. Aquí la hostilidad, la irresponsabilidad y falta de sentido del Estado están instaladas en las clases dirigentes del país dando lugar al mayor problema que nos asola: el desencanto, caldo de cultivo para los manipuladores del descontento.

¿Qué pasa en España?, ¿va a sucumbir? ¿España, duerme o o sueña? ¿Qué es España y cual es su esencia? Siempre las mismas preguntas, siempre erróneas soluciones.

Todavía recordamos cuando la escisión del cuerpo social mediante una tracción continuada, ejercida desde sus extremos, trajo desastrosas consecuencias. Ese torso de la sociedad que poco o nada tenía que ver con los grupos extremistas, en lugar de rechazar sus pretensiones, se dejó dividir, siguió, con mayor o menor docilidad, a los dos fragmentos que no querían convivir con los demás. Es el peligro que acarrea el dejarse llevar por los elementos perturbadores que utilizan: la reiteración y la utilización. El primero produce un efecto hipnótico y el segundo pone a prueba la tesis que interesa sin probarla, demostrarla o justificarla, sino haciéndola funcionar. Se sobreentiende que su funcionamiento es prueba de su verdad. En definitiva, manipulación difícil de captar sí no estamos dotados de un pensamiento alerta capaz de descubrirla.

No invento nada. Son palabras de aquél matrimonio, Dolores Franco y Julián Marías (Yo hacía libros (…), ella hacía personas). Deberíamos pasar más tiempo leyendo. Algunas cosas están escritas y son algo más que titulares.

Los agitadores se empeñan en continuar con la España de la preocupación y viven envueltos en su fangoso lema de “Cuanto peor, mejor” de donde obtienen su rédito. Se les conoce por las obras y no por los enunciados.

La historia no debe instrumentalizarse ni interpretarse de manera visceral.

No hay peor manipulación que la de las emociones y los sentimientos

Hay ofertas que no se pueden asumir. No se puede pretender dirigir una nación a la que odias. Mala apuesta es dejarse llevar por agitadores convertidos en líderes de ocasión que predican la desunión, escisiones y revanchas.

sogatiraDesde aquella “España como preocupación” hemos avanzado, sin duda, aunque persiste el peligro de la tracción continuada ejercida desde sus extremos.

Malo es transitar de España como preocupación a España como negocio. El negocio del poder, que para algunos consiste en tener todos los poderes, afán totalitarista y viejo conocido.

Se les conoce por sus obras y no por los enunciados.

Rafael Dávila Álvarez 

Blog: generaldavila.com

12 febrero 2021

LA URRACA. Rafael Dávila Álvarez

España se muere y se mueren los españoles. Escándalo tras escándalo. Ahora destacable el de las vacunas. Hay solución a la muerte que lleva consigo el desconocido virus, pero es más rentable que sigamos muriéndonos hasta que el negocio reviente y ya no merezca la pena. Entonces, con muchos más muertos, cuando no sea rentable seguir con más cadáveres, sobrarán las vacunas. Tiempo al tiempo.

Entre este escándalo leo que algún gobierno de los del «hecho diferencial» se forra con las muertes que ha provocado el ni siquiera inanimado virus. Cien millones recaudados tras la muerte por el covid gracias al impuesto de Sucesiones y Donaciones. Nunca pensé que podíamos llegar a ni siquiera hacer esos cálculos. Claro que depende del lugar donde te mueras. Otro escándalo en la España cuya Constitución consagra la igualdad entre todos.

El ser humano no deja de sorprender al lobo. Estas cosas precisamente las acabo de oír en una de esas asambleas que mantienen los lobos para marcar su territorio.

«Aquí interesa comer y reproducirnos. A ellos solo les interesa la pasta y no para comer y reproducirse, que eso es humano y loable, muy animal, pero los seres humanos ya ni son humanos ni animales». Eso decía el viejo lobo en la última reunión a la que me citaron. Allí daban respuesta a todos los interrogantes de la manada.

Los animales nos enseñan casi todo. Debieron aprender antes y han llegado casi a la perfección para lo que fueron creados, de manera que si no son necesarios desaparecen. Saben que no es bueno especializarse en demasía.

El virus no es animal, tampoco culpable de nada. No sé si alguien sabe si el futuro es de los virus. Le llaman estado intermedio de la materia, entre una cosa y la otra, ni inanimado ni vivo, ni una cosa ni la otra.

Ahora miramos mucho por la ventana. Sobre todo cuando nos encierran.

Ayer miraba a la urraca que es especialista en todo y por ello de las pocas que han aguantado la nevada y estas cosas tan raras que están pasando. Y entre mirada de ventana y de libro caigo en La Urraca del maestro Jiménez Lozano.

Graznando, escapa hacia su nido

la urraca, en el ocaso.

¿Quién sabe si es un grito de victoria, una burla,

o un lamento? En cualquier caso,

resume lo que piensa de nosotros,

¡y es un juicio tan breve!

¡Qué bien nos conoce!

Rafael Dávila Álvarez

11 febrero 2021

Blog: generaldavila.com

DIVISIÓN AZUL. EL HÉROE: CAPITÁN PALACIOS, EMBAJADOR EN EL INFIERNO

CAPITAN TEODORO PALACIOS CUETO.jpg3El día 10 de febrero de 1943 era hecho prisionero en el frente de Leningrado el Capitán Palacios. Pocos recuerdan aquellos hechos  y olvidados quedan, una vez más, los héroes españoles de la División Azul. Un recuerdo que deberíamos tener como llama encendida al valor, honor y dignidad que ofrecieron aquellos valientes.

El capitán Palacios es uno de ellos y su figura se eleva cada día más frente a la mediocridad con la que asistimos a la destrucción de la historia de España. Desde el cautiverio él y sus hombres hablaron de España, de como los españoles responden a la adversidad y saben sacrificarse y a la vez perdonar a sus verdugos.pag1

La historia del Capitán Teodoro Palacios Cueto, héroe de la Batalla de Krassnij Borg, y prisionero durante once años en Rusia (1943-1954) se hizo famosa gracias a la pluma de Torcuato Luca de Tena. En el mes de Mayo de 1955 se publicaba la primera edición del libro Embajador en el infierno en el que Torcuato Luca de Tena narraba las vicisitudes del Capitán Palacios durante sus once años de cautiverio en Rusia. Solo en un año se tiraron cinco ediciones, 27.500 ejemplares, un éxito de ventas no conocido antes. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura y el Premio Ejército. En 1956 siguiendo el guion del libro se estrenaba la película Embajadores en el infierno dirigida por José María Forqué.

Lo que hasta ahora no sabíamos es que el propio Capitán Palacios, sin interferencia de ningún tipo, y antes de iniciar la colaboración para escribir Embajador en el infierno, había cursado el relato de los hechos al mando militar en un documento obligado para cualquier militar.

En su día tuve en mis manos la Declaración jurada del Capitán Palacios sobre los hechos ocurridos en Rusia, ahora ya definitivamente en mi poder.

Espero poder ofrecérsela a todos en breve plazo de tiempo. Merece la pena.

Mientras les ofrezco un adelanto del documento. De la mano del Capitán Palacios, narrado por él, sin intermediarios, nos adentramos en aquellos interminables once años. Es un documento único. Todo lo que escribió Luca de Tena estaba ya escrito. A la Laureada que ganó el capitán Palacios se podría haber sumado el premio Nacional de Literatura y el de Ejército que le concedieron a Luca de Tena. La síntesis y sintaxis de su Declaración jurada lo merecían. Realizada en lenguaje militar, difiere de la obra Embajador en el infierno en algunos aspectos que en aquél momento la prudencia obligaba a no desvelar.

Quizás sin la publicación de este libro por Torcuato Luca de Tena la historia del Capitán Palacios y sus hombres no hubiese sido conocida en toda su grandeza y, lo que hubiese sido más grave, la epopeya de la División de Voluntarios Españoles en Rusia, la popularmente conocida como División Azul, hubiese quedado pronto en el olvido. Ese es el mérito enorme de Torcuato Luca de Tena para la historia y para la literatura.

Dice el autor de Embajador en el infierno que la obra es la narración histórica de un militar transformada en reportaje por un periodista. Hoy después de más de 70 años del inicio de la campaña en Rusia descubrimos que el militar, el Capitán Palacios, ya había escrito su narración militar antes de que la conociese el periodista. La historia se encontraba  en manos del mando militar español a quien el Capitán Palacios la había remitido, como reglamentariamente le correspondía: Declaración Jurada que, de sus hechos…

Según el propio Luca de Tena la colaboración para escribir Embajador en el infierno se inició “estando en puertas el mes de Diciembre” (1954), es decir, seis meses después de que el Capitán Palacios ya hubiese dejado constancia escrita de sus hechos. Lo hizo de acuerdo con la redacción que obliga a un soldado: brevedad, claridad y precisión. En 21 folios, de los antiguos 215×315, resumía 11 años de cautiverio sin dar pie a la imaginación ni a la fantasía; tampoco a la retórica. Sólo habían pasado dos meses del regreso a España y remitió su informe sin dejarse nada en la conciencia, ni lo bueno ni lo malo. Ha pasado el tiempo suficiente para que se conozca y que la verdad reluzca, héroes, desertores y delatores ya pasaron su calvario, su infierno, y no es momento para juzgar a nadie sino para conocer los hechos tal y como los contó de primera mano su protagonista principal. Ocultaremos, por ahora, nombres.

La Declaración Jurada del capitán Palacios tiene el enorme valor de ser un documento oficial que obligaba a narrar los hechos acaecidos en combate y durante su cautiverio empeñando en ello su palabra bajo juramento. A él sólo le correspondía haber escrito su cautiverio, y así lo hizo y lo firmó el día 17 de mayo de 1954, después de once años de miseria convertidos en grandeza.

1.-LA ÚLTIMA BATALLA. RESISTIR HASTA MORIR.

Sin retórica el Capitán Palacios comienza la descripción del combate que se avecinaba. En un folio y medio describe lo sucedido desde la noche del día 9 de Febrero de 1943 hasta las 14:30 del día siguiente en que es hecho prisionero:

Ante el inminente ataque enemigo, el Capitán Palacios toma las pertinentes medidas de un Jefe de Compañía:

-Instruye a la Compañía en el combate que se avecinaba

-Redobló el servicio de noche para evitar infiltraciones y sorpresas.

El combate duraría desde las 07:00 de la mañana hasta las 14:30, hora en que son hechos prisioneros los pocos supervivientes que quedaban.

Los partes entre el Comandante Payeras y el Capitán Palacios durante el combate quedan fielmente reflejados en el libro de Torcuato Luca de Tena, pero hay una variación en uno de ellos que es necesario resaltar.

En el libro Embajador en el infierno dice: «Envié un nuevo parte al Comandante: Un fuerte contingente enemigo ha penetrado por el flanco izquierdo y me efectúa un cerco a larga distancia, fuera del alcance de mis armas. La primera y la segunda sección se han replegado. Continúo defendiendo la posición  con mi Plana Mayor y la tercera sección. Mis bajas son numerosas. La única ametralladora de que disponía, destruida por la artillería. ¡Viva siempre España!-Capitán Palacios».

En su Declaración Jurada hay un pequeño pero importante matiz diferenciador:

‹‹La primera y segunda sección, sin orden mía, se han replegado…››”4Es algo que evita comentar pero lo resalta en su declaración jurada de hechos.

A continuación relata cómo son hechos prisioneros:

Expone las razones de carácter táctico por las que no se replegó ante el ataque enemigo y que no relata en el libro de Torcuato Luca de Tena. Y destaca el comportamiento heroico de sus hombres.

2.-EL CALVARIO: Kolpino, Leningrado, Cheropoviest, Moscú, Suzdal, Oranke, Potma, Jarkov, Ors, Leningrado, Borovichi, La Mina, Rewda, Chervakov, Vorochilograd, fueron los lugares que recorrió el Capitán Palacios durante sus once años de calvario.

-KOLPINO:

Allí fue interrogado por la “Línea del ISHORA” de la que él había dicho era la verdadera línea de resistencia y que ellos sólo habían sorprendido la línea de vigilancia. Se le invitó a dirigirse por radio al General Esteban Infantes y al sector de la División invitándoles a rendirse. Ante su resistencia se le dijo que las siete mil bajas  del ejército rojo tenidas ayer, serían vengadas.

-LENINGRADO:

Trasladados a Leningrado se recrudecieron los interrogatorios invitándosele de nuevo a dirigirse a la División para que se rindiera. A su regreso de uno de los interrogatorios se encuentra con una desagradable sorpresa6

El Capitán Palacios en el libro Embajador en el Infierno habla de quienes se abandonaron a la ignominia.  Oculta la mayoría de los nombres de los débiles, dice de ellos que fueron muchos, y de los traidores, pocos.

“Sólo ocultaremos, cuando sea posible, por discreción, los nombres de los débiles o los traidores, pues no son estas páginas alegato de fiscal, sino testimonio de Historia”.

En su Declaración Jurada el Capitán Palacios no oculta ningún nombre y narra los hechos de todos y cada uno así como su comportamiento.

-CHEROPOVIAR

Hemos respetado el nombre tal y como lo escribió el Capitán Palacios en su Declaración Jurada…CHEROPOVIAR, en la región de MAKARINO, aunque su nombre es CHEROPOVIEST, tal y como lo transcribe en “Embajador en el Infierno”.

Allí a los soldados, desnutridos y mal equipados, se les encuadró en Brigadas de trabajo, un trabajo agotador para después someterles a una intensa acción política. Se pretendió que los soldados por medio de cartas se dirigieran a sus compañeros de la División invitándoles a pasarse a la filas rojas diciéndoles que el país del comunismo era el verdadero Paraíso…Se logró que las cartas fueran rotas no saliendo ninguna (una de ellas llevaba la firma de 160 soldados). En esta difícil misión cooperaron eficazmente, el Teniente ROSALENY JIMÉNEZ, el Alférez José del Castillo Montoto, los Sargentos Ángel Salamanca Salamanca, Moreno y Quintela, con el soldado José Jiménez, que, como enlace, tan buenos servicios prestó en esta ocasión.

-MOSCÚ. Campo nº 27.

A primeros de Junio, llegó al Campo el General jefe de E.M. del VII Ejército alemán, que cercó Stalingrado, Don Arturo Schmidt, con el que se entrevistó. Al poco tiempo los rusos prohibieron estas conversaciones.

-SUZDAL

El Coronel ruso, Jefe del Campo, Krasti, que luego fue General y Comandante Militar de Lituania, formó a los prisioneros concentrando delante de ellos una fuerte guarnición armada de fusiles, ametralladoras y profirió toda clase de amenazas para obligarles a trabajar. Todo el Campo se puso en marcha atemorizado por las amenazas excepto los oficiales españoles (excluidos Honorio Martín y José Navarro).

Fueron encarcelados en condiciones pésimas y en el interrogatorio en tono despectivo se le dijo al Capitán Palacios que ni sabía porque había ido a luchar contra la Unión Soviética, a lo que este respondió: “Efectivamente cuando vine no sabía porque venía a luchar, ahora… ya lo sé”.

A principios del 1.946 fueron repatriados los prisioneros de guerra italianos, y por el Coronel de Bersaglieri Luigi Longo, envió la siguiente nota al Gobierno español: “Que todo cuanto habíamos visto en Rusia, justificaba la presencia de la División Azul en el frente ruso, que no se creyera en la propaganda que Radio Moscú hacía con nuestros soldados, consecuencia del terror desplegado, que no se preocupen por nosotros y, que por nosotros, no se hiciese ninguna concesión a los rusos”.

-ORANKE

Son trasladados en Julio de 1946 a ORANKE, región de Gorti. Allí de nuevo surge la cuestión del trabajo sin que haya unanimidad de criterio.

En Embajador en el infierno relata la situación que se plantea con el trabajo y hace una crítica fundamentalmente dirigida a uno de los oficiales que argumentaba que la postura de los que se negaban a trabajar equivalía a presumir de reaccionario. Oculta el nombre de dicho oficial cosa que no hace en su Declaración Jurada.

Se trataba de un oficial de Aviación, pero vamos a omitir su nombre. El capitán Palacios le replicó: “Presumir de reaccionario es muy fácil en una terraza de Alcalá ante un doble de cerveza, pero aquí a dos pasos de Siberia y con minas de carbón a una profundidad de 2000 metros no es tan fácil, y esa presunción no cabe duda, está animada por fines muchos más nobles”11

En su Declaración Jurada narra la llegada al Campo de un grupo de españoles con los que intentan ponerse en contacto rechazando estos el diálogo al saber que pertenecían a la División Azul…”Con ustedes no queremos nada”. Componían el grupo recién llegado rojos exiliados en Francia, entre ellos el Teniente Coronel Jefe de Estado Mayor de las Brigadas de Madrid, Capitán Sauri procedente de la Escuela Aeronaval de Cartagena, una mujer Amparo Fernández de Santander, con su hijo José Luis, de doce o catorce años… todos ellos cogidos en la evacuada Embajada española de Berlín, creyendo los rusos que apresaban al Embajador y su señora. Los encerraron en los Campos de Concentración pese a sus ardientes protestas y afirmación marxista de que todos ellos hacían gala.

Los prisioneros de la División Azul organizaron un socorro azul para las mujeres y niños. El inicial recibimiento hostil se convirtió pronto en amistad.

-POTMA

En Noviembre de 1.946 fueron trasladados a un Campo de Repatriación. No cita el nombre del campo pero sí lo hace en el libro Embajador en el Infierno. Era el Campo de Potma.

Allí se suceden los enfrentamientos con los llamados Grupos Antifascistas. Allí se les ordenó quitarse el emblema de España que llevaban como pertenecientes a la División Azul.

-JARKOW

A finales de Enero o principios de de Febrero de 1.947 fueron trasladados al Campo nº 2 de Jarkow. Campo de triste recuerdo para todos los que por allí pasaron por los métodos de exterminio que en él se practicaban. Las amenazas al Capitán Palacios eran constantes.

Se trabajaba en el Campo 12 y hasta 14 horas para ganarse una pestilente sopa. Alguno trabajaba dos horas más para ganarse la comida. El Capitán Palacios les hacía ver la barbaridad que cometían.

Ocurrió con el soldado José Jiménez que después de la jornada agotadora del día estaba a las dos de la mañana paseando por la barraca y sin dormir. Palacios le ordenó acostarse respondiendo Jiménez que no podía dormir pensando en el desayuno. El hambre hacía mella en todos los prisioneros.

Poco después describe la muerte del Teniente Molero.

Fue trasladado a un Campo de recuperación a unos 5 Kms. de Jarkow, regresando al mismo a principios de Marzo de 1.948. Allí se le empezó a instruir el primero de sus procesos junto al Teniente Rosaleny, Alférez Castillo y Soldado Victoriano Rodríguez.

Los transportes de repatriación continuaban efectuándose pero de los españoles ni se hablaba. Un soldado, Francisco Sanz, de Alicante acusó al Capitán Palacios de ser el responsable de que los españoles siguieran en Rusia. El Capitán le contestó: “Eso no es cierto, puesto que aquí hay prisioneros de otras nacionalidades que no tienen al Capitán Palacios, de todos modos acepto la responsabilidad que me corresponda, pero si algún día regresáis conmigo, entrareis en España por la puerta grande, por la misma que salisteis.”

En el juicio al que se le sometió actuaron de testigos de cargo, César Astor, Segovia, Montes, Alférez Navarro y tres alemanes.

La sentencia fue de veinticinco años de cárcel en sustitución de la pena de muerte. Cuatro meses antes fueron colgados en la plaza de Jarkow cuatro alemanes.

Se les abrió un nuevo proceso por agitación política y sabotaje.

-ORS-LENINGRADO-BOROVICHI

En Noviembre con otros presos rusos fueron trasladados a la cárcel de Ors, región de Mins, donde estuvieron cinco o seis días. De ahí a Leningrado donde estuvieron otros tantos hasta ser trasladados a la cárcel de Borovichi en la que comparecieron por tercera vez ante un Tribunal Militar. Era el día 10 de Diciembre de 1.949. Fue intérprete en este tribunal el sargento del ejército rojo Felipe Pulgar.

El Tribunal volvió a condenarles a veinticinco años de cárcel en sustitución de la pena de muerte.

-CAMPO DE LA MINA

El 24 de Diciembre fueron trasladados al Campo de La Mina. El resto de españoles se encontraba en un Campo a 5 km,s.16

Llegaron al Campo los cuatro condenados a diez años de reclusión en el Tribunal de Smolensko, José María González, Enrique Maroto, Emilio Rodríguez y Mena, y en diciembre, otro grupo entre los que se incorporaba el Teniente Rosaleny procedente de un hospital en donde había sido tratado mediocremente de una tuberculosis pulmonar, que adquirió durante la permanencia en la cárcel de Jarkow.

En la segunda quincena de Julio de 1.951, todo el Campo fue trasladado a los Urales, Región de Svarlof.

En Febrero o Marzo del 52, llegó a los Urales una gran parte del contingente español que habían dejado sin condenar en Borovichi y fueron distribuidos en pequeños grupos, por los diferentes campos de Svarlof.

Llega el final de su cautiverio cuando a fines de Mayo de 1.953 es trasladado a Chervacov en el que permanecieron ocho meses hasta su traslado a un Campo de la región de Vorochilogrado en el que se reunieron con todos los demás españoles concentrados para su repatriación.

Termina su Declaración Jurada el Capitán Palacios pidiendo a sus compañeros que a todos perdonen y acepten.

20

Rindo homenaje de admiración a todos los que lucharon enmarcados en la División Azul, lejos de España, por España.

A pesar del olvido de España y de los españoles volverían a hacerlo y por ello, y con ellos, nos sentimos identificados con su obra de honor y valor. Como pidió el capitán Palacios: «Que a todos perdonen y acepten». Es muy transcendente saber que todos los héroes terminan su obra con el perdón en su labios.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

10 febrero 2021

PARA SER SOLDADO SE NECESITA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Para ser soldado es necesario que el primer y más fundamental deber sea la disposición permanente para defender a España, incluso con la entrega de la vida cuando fuera necesario. Ser soldado no es un capricho, ni siquiera una afición. Es una vocación cuyo atractivo reside en la virtud: la disposición permanente del alma para las acciones conformes a la ley moral.

Para ser soldado se necesita tener una vida inspirada en el amor a tu patria, en el sacrificio reconfortante de ese espíritu que te lleva a mantenerte en tu puesto de honor cuando el amor a la vida te dice al oído que te separes del peligro. Ese espíritu que unas veces es valor, otras abnegación, entusiasmo por la profesión, siempre afán de esplendor para tu patria.

Para ser soldado se necesita algo de Cervantes, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Alonso de Ercilla, el Cabo Noval, Eloy Gonzalo, Juan Maderal Oleaga, (último laureado de las Fuerzas Armadas) y algo de esos millones de héroes incógnitos que dieron y siguen dando su vida por la patria. No son hombres reducidos a la historia sino los forjadores, entre otros muchos españoles, de ese sentimiento de identidad llamado patriotismo. Nadie recuerda lo que cobraron, sino lo que nos dieron sin quedarse nada para ellos.

Para se soldado será el patriotismo tu valor principal, tu deber, y cumplirlo tu íntima satisfacción. Apréndelo pronto: tu patriotismo consiste en amar a España, es decir, cumplir con tu deber siempre. Esa íntima satisfacción del deber cumplido será tu premio y única aspiración.

Para ser soldado se necesita que el honor presida cada una de tus actividades, estando solo o en compañía, sin buscar el elogio o el aplauso. A él ajustarás siempre tu conducta. En la soledad de la noche o con las luces del día debes ser coherente entre lo que debes hacer y lo que haces. El honor será la virtud que te lleve al cumplimiento de tus deberes respecto del prójimo y de ti mismo.

Para ser soldado se necesita que al patriotismo y al honor les acompañe el valor. En la milicia el valor no es bravuconería sino una firme disposición, constante preparación física y moral, para vencer el miedo y llegar más allá incluso de lo que el deber te exige. Tu valor ha de ser sereno sin alardes inútiles, comúnmente innecesarios, has de tender a conservar durante el mayor tiempo y en el más alto grado tu energía moral y física para utilizarlas al máximo y en toda su plenitud en el momento decisivo. Debe adornarse el valor con entendimiento para obrar con sabia destreza y no estrellar su denuedo contra la ignorancia. Valor estoico, y heroico si el combate lo requiere.

Para  ser soldado la disciplina será factor de cohesión que regule todas tus relaciones en la milicia. Exigida y exigible para el que obedece y más, si cabe, para el que manda. Respeto y obediencia moral que te lleve a la observancia de las leyes y normas, te distinguirá como buen soldado.

Para ser soldado recorre despacio el camino, con humildad y paciencia. Recuerda que la guerra es el arte a cuya cumbre no se vuela, súbese poco a poco y con discurso de tiempo. Pero no olvides que aquí el esfuerzo y dedicación nunca están de vacaciones.

Ser soldado es más sencillo de lo que puedas pensar, pero solo se consigue si tu corazón alberga alma de soldado, un bello oficio que te descubrirá pronto su tesoro que reside en la camaradería y la fraternidad que forja unidades muy sólidas donde cada miembro se sacrifica individualmente en beneficio del grupo.

Compañerismo, abnegación, solidaridad, amistad, unión y socorro.

Para ser soldado debes saber que aquí nadie es más que otro si no hace y sabe más que el otro.

Para ser soldado hay una regla escrita hace muchos años, no es ley ni reglamento, es pura poesía vivida en la milicia; en los momentos buenos y en los regulares. Lo escribió uno de Infantería, Pedro Calderón de la Barca. Te invito a que lo leas y cuando termines te preguntes ¿Quiero ser soldado?

Hace ya muchos años que se escribió el cómo y el porqué. Si no se dan estas condiciones no hay Ejército, sino otra cosa que yo no sé definir:

Este ejército que ves
vago al yelo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira como procede.

Aquí la necesidad
no es infamia; y si es honrado,
pobre y desnudo un soldado
tiene mejor cualidad
que el más galán y lucido;
porque aquí a lo que sospecho
no adorna el vestido el pecho
que el pecho adorna al vestido.

Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás
tratando de ser lo más
y de aparentar lo menos.

Aquí la más principal
hazaña es obedecer,
y el modo cómo ha de ser
es ni pedir ni rehusar.

Aquí, en fin, la cortesía,
el buen trato, la verdad,
la fineza, la lealtad,
el honor, la bizarría,
el crédito, la opinión,
la constancia, la paciencia,
la humildad y la obediencia,
fama, honor y vida son
caudal de pobres soldados;
que en buena o mala fortuna
la milicia no es más que una
religión de hombres honrados.

Pedro Calderón de la Barca (Soldado de la Infantería española)

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

9 febrero 2020

SUSPIROS DE ESPAÑA. Rafael Dávila Álvarez

Fue la Infantería española, la de Marina, la que en 1902 en Cartagena estrenó el pasodoble de Antonio Álvarez Alonso con letra de José  Antonio Álvarez Cantos.

¡Ay de mi! ¡Pena mortal!,

porque me alejo, España, de ti.

¿Por qué me arrancan de mi rosal?

El pasodoble como lo define el Diccionario de la lengua española es «una marcha a cuyo compás puede llevar la tropa el paso ordinario». ¿Hay algo más bellos que desfilar al paso de Suspiros de España?

Suspiramos sin duda en estos tiempos, porque

¡Ay, madre mía!

¡Ay! ¡Quién pudiera

ser luz del día

y al rayar la amanecida

sobre España renacer!

España se nos va de las manos. Amor a España, sentir España: Suspiros de España.

Nos quitan hasta la palabra y con ello, decía Unamuno:

La palabra es el consuelo

que nuestra esperanza labra;

(«Cancionero», núm.392)

Una música que une, un sentimiento común, un horizonte de nación. Alguien trabaja, día y noche, por acabar con España, sin darnos cuenta, sin apenas sentirlo. Desde el poder, que al poder han llegado, para derrumbar el sentido de españolidad, para acabar hasta con el suspiro por la unidad.

En mi corazón,

España, te miro,

y el eco llevará de mi canción

a España en un suspiro.

Libre el sentimiento, la nostalgia, lleno de amor a España, el pasodoble Suspiros de España llegó a estar posicionado para convertirse en himno nacional con la II República, como publicaba el Heraldo de Madrid en un artículo con el título: «Veintidós millones de españoles en busca de un himno nacional».

No pudo ser. Alguien habló de lo que siempre separa en España: «connotaciones regionales» se argumentó cuando nada hay más bello que la definición de Unamuno:

Ávila, Málaga, Cáceres.

Játiva, Mérida, Córdoba,

Ciudad Rodrigo, Sepúlveda,

Úbeda, Arévalo, Frómista,

Zumárraga, Salamanca,

Turégano, Zaragoza,

Lérida, Zamarramala,

Arramendiaga, Zamora,

Sois nombres de cuerpo entero,

Libres, propios, los de nómina,

el tuétano intraducible

de nuestra lengua española.

(«Antología», 369)

Una música de lo más bello y profundo que define a España y que hoy uno al clamor de Unamuno: «¡Señor, Señor! ¿Tú, que creaste el mundo con la palabra, no con el brazo, protege a la inteligencia de España!» (El Liberal, de Madrid, 3-X-1923).

Quizá le falte a la palabra verse acompañada de la música. Todo con inteligencia que expulse la maldad.

«En mi corazón, España, te miro, y el eco llevará de mi canción a España en un suspiro».

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

8 febrero 2021-02-06

 

TRADICIONES MILITARES E INTENCIONES. UNA REFLEXIÓN (General de División Rafael Dávila Álvarez)

Coronela (1)Preocupa tanta legislación en la milicia. Leyes y decretos para tan humilde y duro oficio, el de soldado, se unen a la permanente incertidumbre de los cambios orgánicos, verdadero quebradero de cabeza que nunca parece estabilizarse. Es la modernidad, dicen. Disposiciones todas que poco o nada tienen que ver con el espíritu militar conservado gracias a una larga tradición y protegido por los valores morales que han logrado mantenerse por encima del paso de los tiempos. Menos mal que por ahora, mal que bien, se mantienen. El amor a la Patria, el culto al honor, al valor frente al enemigo y la disciplina en todo, valores recogidos en las Ordenanzas Militares desde hace siglos, han sido la ley y la razón del comportamiento militar. Es el tesoro que guardamos.

Nadie duda de la continua necesidad de adaptación a los tiempos. Nuevos procedimientos son necesarios para hacer frente a desconocidas formas de guerra y enfrentamiento en nuevas dimensiones, aunque convenga no olvidar que la razón de ser de los ejércitos sigue siendo la lucha armada justificándose sus existencia en la defensa de la sociedad y de la Patria. Eso requiere una legislación de naturaleza moral, algo que solo la tradición escribe en los pliegos internos del alma y que se hereda de generación en generación.

Siempre fueros las Reales Ordenanzas el compendio de los principios éticos y reglas de comportamiento del militar español y siguen siéndolo a pesar del escaso valor que tienen para nuestros legisladores a tenor de la regulación que le han dado. No sé, quizás haya sido mejor para no confundirse con el entramado de tan dispersas disposiciones. Cuando uno se ve perdido en el laberinto legal recurre con más fuerza a los, para algunos, decimonónicos principios morales. Siempre fueron un buen refugio. Gracias a ellos los ejércitos mantienen intacta su fortaleza moral, la de sus convicciones, su dimensión espiritual y patriótica. Un oficio como este, épico, vocacional y de riesgo, solo se rige por las leyes del espíritu. Quien no sepa interpretar lo que intento decir es mejor que se dedique a otra cosa, siempre que esa otra cosa no sea organizar la milicia.

Me surge la duda sobre la intencionalidad de algunos cambios; no parecen tan inocentes y necesarios como predican. Se rompen vínculos, se desorienta y quedamos enredados en la duda.

Hay un mandato moral en nuestro código ético, en las Ordenanzas, que obliga a conservar y transmitir el historial, tradiciones y símbolos de tu unidad para perpetuar su recuerdo, contribuir a fomentar su espíritu y reforzar las virtudes militares de sus componentes, como herederos y depositarios de una gloriosa tradición militar. Los símbolos fortalecen la voluntad, exaltan los sentimientos e impulsan al sacrificio. Representan todo. Conviene no olvidar el estilo de los viejos reglamentos: «Llegado el instante del asalto, el escalón de fuego, con los oficiales a su altura y enardecidos sus hombres con gritos de guerra y con el canto del himno de su Regimiento, se lanzarán a la carrera a través de las brechas abiertas…». Símbolos, códigos prodigiosos y extraños, gritos de guerra, arengas que arrastran más que palabras; sobrecogedor desafío, un resorte que hace revivir el espíritu de los ejércitos de todos los tiempos, de la tradicional dedicación al servicio y al sacrificio.

El sentimiento de Unidad crea lazos eternos que perduran a través de los tiempos y forja unidades muy sólidas cuyos miembros se sacrifican individualmente en beneficio del grupo. Esa es la clave en la que se sustenta la moral y el espíritu de las auténticas, históricas y heroicas unidades.

El nombre, el lema, el himno, el guion, la hermandad, el servicio, la fraternidad… Sí, códigos prodigiosos capaces de hermanar en su síntesis a todos los hombres y luchar juntos hasta la muerte por un común ideal. Son los vínculos que los hermanan para siempre. La disgregación se manifiesta cuando se suprimen y con ello las relaciones entre sus miembros.

Son la esencia de nuestra milicia y todos debemos ser responsables de mantenerlos pensando en que somos más efímeros y menos importantes que aquellos que nos precedieron.

Las tradiciones son una herencia moral reflejada en nuestras Reales Ordenanzas y grabadas en el alma de un soldado. Las intenciones quedan en las leyes y órdenes ministeriales que nos regulan y organizan.

Una cosa son las tradiciones y otra las intenciones. A menudo nada que ver las unas con las otras.

Requiere una reflexión.

General de División Rafael Dávila Álvarez (R)

Blog: generaldavila.com

7 febrero 2021