Nuestros defectos, según “ellos”.- Andrés Manrique.-Teniente (R)

Estamos tan acostumbrados a nuestros defectos que ya no los vemos. Eso nos dicen ellos. ¿Será verdad?

Ha tenido que venir una nueva generación para decirnos cuán equivocados hemos estado a lo largo de nuestra vida, cuántos han sido nuestros errores y cuán acertados están ellos. ¡Han venido a redimirnos!

Según ellos, somos herederos de etapas anteriores. Conformistas del pasado que no hemos sabido construir un universo de libertades, sus libertades. También nos explican que hemos vivido en un sistema opresor de mentes y de conciencias, manipulados por un sistema social y económico perverso. ¡Toma ya!

Juan Soldado deduce que el mundo ha comenzado a girar con ellos, nada había hasta ahora, todo era un erial que ellos transformarán en un verdadero vergel. No había civilización anterior a ellos. Los más extremistas abogan por la instauración de “su sistema”aun empleando la violencia revolucionaria, de la que no reniegan.

De momento solo han demostrado que son verdaderos maestros en sacar a la palestra nacional odios olvidados y ambiciones egoístas. El capitalismo -poder, influencia, chalets-  es malo en los demás, no en ellos.Qué desgracia para estas nuevas generaciones desagradecidas el que rehúyan de las enseñanzas de sus predecesores. Se erigen en nuestros nuevos salvadores, son altivos, engreídos y orgullosos.Se obstinan en querer darnos lecciones. Qué experiencia vital pueden aportan personas que sobrepasan con apuros los cuarenta.

La Transición con sus aciertos y errores supuso el tránsito pacífico entre dos sistemas políticos diametralmente opuestos. Nunca valorarán esto de forma sosegada y si por ellos fuera hubiéramos vuelto de  nuevo a los garrotazos y al conflicto, lugar donde ellos se realizan personal y políticamente. Reniegan del pasado con el brazo y  puño en alto.

Después de la Transición, y con la ayuda de la CEE (hoy UE), hubo otro “boom” económico en España del que se ha visto favorecida esta  generación narcisista, generación del asfalto y del agua caliente, generación del padre-amigo. No han de olvidarse que ese milagro se produjo gracias al esfuerzo y trabajo de sus abuelos y progenitores

Juan Soldado se felicita por la generación que le ha tocado vivir y no se deja engañar por ellos. No tiene que pedir perdón a nadie ni por nada. Nunca sufrió ninguna notable sanción por su conducta pública o privada. Jamás echó en falta ridículas libertades que se cacarean en la actualidad sin ninguna obligación como contrapartida.

Juan Soldado sabe que ha tenido suerte en su vida, pues de haber gobernado estos autoritarios, que huyen de la corbata y del jabón, habría probado las comodidades de Soto del Real. Nos hablan de libertades pero a la vez nos prohíben lo que ellos consideran oportuno.

Juan Soldado tiene mucho que agradecer a su familia y entorno por haberle dejado vivir una infancia que, aun cuando probara los sinsabores de la zapatilla materna y la quemazón de orejas por los buenos consejos de su padre, no le ha supuesto ningún tipo de trauma para conducirse a lo largo de su vida.

Es evidente que sí hemos tenidos errores. El principal es no haberlos sabido educar a “ellos” de otra manera.

Un saludo.

Andrés Manrique. Teniente (R.)

Blog. generaldavila.com

LA JUSTICIA PONE ORDEN EN DEFENSA. LA MINISTRA PIERDE (El caso del Almirante Alfonso C. Gómez Fernández de Córdoba) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Si yo fuese la ministra dimitiría. Sería una forma de salvar eso tan conocido e importante para los soldados y marineros. Algo que se reconoce por las obras y no por los enunciados. Porque cuando uno se empeña, sin antes oír y analizar, empaña su quehacer, se despeña y pierde; mal perder cuando es obstinación, reto, asunto personal, que aquí se van a enterar quién manda.

Siento cierto desasosiego porque podía habérsele evitado tanto malestar, sufrimiento, a un buen oficial de la Armada y a su familia, a todos los soldados que, con inquietud, hemos seguido este inconcebible navegar por oscuros y agitados canales. No merecía la pena tanto sufrimiento personal, no el de la ministra por supuesto, ni de nadie del ministerio, que ven pasar las agigantadas olas como el que cuenta las nubes, sino de la familia militar.

El almirante Fernández de Córdoba en su época al mando del buque Escuela Juan Sebastían Elcano

Hablo del proceso que ha tenido que vivir el almirante de la Armada española don Alfonso Carlos Gómez Fernández de Córdoba hasta que la justicia le ha dado la razón en su batallar contra la injusta decisión que el Consejo de Ministros tomó por indicación de la ministra de Defensa, señora Robles, que en términos entendibles y prácticos significaban apartarle de su brillante carrera militar, por capricho, ordeno y mando, desde luego sin explicación dada ni audiencia concedida. Todavía hoy, después de la sentencia del Tribunal Supremo, que le da la razón, el almirante se pregunta el porqué de aquella decisión de todo un Consejo de Ministros contra un humilde servidor de la Patria. Le gustaría saber que derrota equivocada dio a su nave como para que detuvieran su navegación. ¿Por qué?, sigue preguntándose el almirante. A eso no hay juez en la tierra que responda.

No quiero alargarme demasiado. Solo quería dar cuenta del final, por ahora, y mostrar la sentencia que da la razón al marino de nuestra Armada, que vuelve definitivamente a la actividad a la espera del merecido destino que le corresponde entre sus compañeros. Quería solo hacerme eco porque es una gran noticia para el almirante y para el resto de soldados y marineros, para el conjunto de las Fuerzas Armadas. Desde este blog hemos ido dando cuenta de todo el proceso y hoy más que nunca lo hacemos con la alegría de este final. Esperemos que sea así, el final, cosa que entraña serias dudas conociendo contra quien se juega la partida.

Salvo error u omisión, pidiendo disculpas por mi desconocimiento e interpretación de una sentencia, y salvo que los abogados me digan lo contrario, la resumo extrayendo los que a mi juicio son sus párrafos claves:

Sala del Tribunal Supremo

<<Declarada la nulidad del Real Decreto 1095/2018 y entrando en las pretensiones de plena jurisdicción anudadas a la anterior, se pretende al amparo del artículo 31.2 de la LJCA el “pleno restablecimiento” de la situación jurídica lesionada por el acto anulado. Tales pretensiones son las reseñadas en el Antecedente de Hecho Cuarto de esta sentencia y se escalonan en una principal, una segunda subsidiaria de la anterior y una tercera más subsidiaria a las dos anteriores, todo lo cual se ordena en estos términos:

<<1º La pretensión principal es que se le «reconozca el derecho a reincorporarse en servicio activo» y que tal reincorporación lo sea «en un puesto de los previstos para el empleo de Vicealmirante en el que exista disponibilidad»

2º Subsidiariamente, que si al día de dictarse esta sentencia no hubiere tal puesto, que se le reconozca el derecho a que se le destine «en el próximo que quedara vacante».

3º Subsidiariamente a dicha pretensión subsidiaria, que de no haber vacantes de Vicealmirante al dictarse sentencia, que «en el ínterin se le nombre asesor del AJEMA».

4º Y en todo caso que se adopten las medidas necesarias para el pleno restablecimiento de esa situación jurídica individualizada, incluyendo las retribuciones dejadas de percibir como ADIPER, puesto al que debería haberse incorporado el 24 de septiembre de 2018>>.

Más claro agua.

Uno de los Siete Sabios de Grecia, Solón de Atenas, dejó escrita una máxima: ‹‹Que los ciudadanos obedezcan a sus superiores y éstos a las Leyes». Está claro que la ley debe primar sobre la autoridad ya que esta precisamente se fundamenta en el propio ordenamiento jurídico.

Calderón de la Barca explicó un sentimiento muy nuestro:

<<Nunca la sombra vil vieron del miedo
y aunque soberbios son, son reportados.
Todo lo sufren en cualquier asalto.
Sólo no sufren que les hablen alto>>.

Remata Quevedo: <<quien ordena lo que no hace, deshace lo que ordena>>.

BIENVENIDO A BORDO ALMIRANTE

La justicia ha tenido que entrar en el ministerio de Defensa a poner orden. Habían levantado la voz.

¡Enhorabuena Almirante! Bienvenido de nuevo a bordo.

ANTECEDENTES

1 UN ALMIRANTE CESADO…

2 EL ALMIRANTE VUELVE A LA ACTIVIDAD 

3 ¿QUÉ OCURRE CON EL VICEALMIRANTE?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 marzo 2019

SI YO TE CONTARA… SUPERRATÓN SE ENFADA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

A mí lo de Villarejo me parece mal, pero no tan mal.

Procuraré explicarme.

Silencios policiales, redes ocultas, investigaciones que rozan la legalidad, ver sin ser visto, oír sin que te oigan, tirar la piedra y esconder la mano, dinero por aquí, que no es de nadie, dinero por allá, que queremos saber de quién es, infiltrados, confidentes, ratas de cloaca, tragar y hacer tragar, prostíbulos y ruletas de la muerte, lobos y corderos, tontos y demasiados listos, mirar para otro lado, y si te he visto no me acuerdo, todo gratis.

Son cosas que sabemos, intuimos, pasa aquí y acullá, que la policía no es tonta, que hay que estar en todas partes, que hay muchos lobos con piel de cordero y que no te puedes fiar ni del compañero de pareja; con perdón.

Todas estas cosas me parecen mal, pero no tan mal. Porque si repentinamente, como si nada hubiese pasado, que sin saber por qué, pero sabiéndolo, que aquí estamos pringados muchos, que un día me cogen, a mí, que soy el rey de las alcantarillas, y me meten en el trullo, pues digo que no, que por ahí no trago, y que o me sueltan o aquí me hacen compañía unos cuantos más. El ratón es ratón hasta que llega el gato; el gato es gato hasta que llega el perro, y este se calla y obedece cuando llega el amo. Es una cadena lógica que respeta la naturaleza. Pero como todo es posible, resulta que un día llega superratón y la cadena se invierte.

Hay que andarse con cuidado porque, aunque el dinero y la corrupción crea vínculos más fuertes que los de la sangre, un día llega el ratón harto de ser siempre ratón y empieza a comerse los cimientos del tinglado donde duerme el gato, este los del perro y el perro coge la rabia y muerde al amo. Y el amo se queda desamparado viendo al ratón que muerde al gato, este al perro y él, que es el amo, entre la espada y la pared.

Y puede que lo que nos parece mal, porque está mal, no esté tan mal y nos parezca bien. Al menos hay que pararse a pensar en los porqués del ratón, el gato y el perro. Algo nos querrán decir con sus gestos.

Puede ser una fábula pintoresca, pero deberíamos ser más prudentes, investigar, no fiarnos de nada ni de nadie, reaccionar, exigir y guardarnos de las malas compañías, cuando vemos que todo un presidente del Gobierno, que cuando lo fue se cometió el mayor atentado de la historia de España, en el Parlamento de su Nación, en  Comisión Parlamentaria de investigación de los atentados del 11M, dice, repito, el que fue presidente del Gobierno cuando el atentado dice, <<que los que idearon el atentado no están ni en montañas lejanas ni en desiertos remotos y que consiguieron su objetivo: cambiar el curso político de España>>. Y ahora resulta que cuando meten al ratón en la trampa, se la dan con queso, este saque a relucir sus superpoderes y quiera llegar hasta el amo, Es para hacerle caso; abrir la trampa donde está el ratón y hablar con él; ver hasta dónde llegan sus superpoderes y quiénes eran los poderosos y cuales sus poderosas razones para hacer tanto mal como hicieron.

Y tantas cosas que dice el ratón saber.¿Cuales son verdad y cuales no? Porque a estas alturas yo no me fío ni del compañero de pareja. Mucho menos cuando no sabes quién es ratón, quién gato y quién perro.

Hay gente que va por la vida cantando: <<Con dinero y sin dinero, yo hago siempre lo que quiero y mi palabra es la ley. No tengo trono ni reina, ni nadie que me comprenda, pero sigo siendo el rey. Una piedra en el camino, me enseñó que mi destino era rodar y rodar>>.

A ver señor Villarejo; pare de cantar y vamos a hablar en serio. Porque lo suyo es muy serio, pero ¿es más serio aún todo lo que usted sabe?

Acabemos con tanta película de buenos y malos, porque aquí todos dudan de todos y eso no está nada bien.

Dicen, casi todos: si yo te contara. Pues a contar, y que no sean mentiras (que no lo parecen).

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

13 marzo 2019

 

Quince años de lánguido declive. Melitón Cardona (*)

Este mes se ha cumplido el decimoquinto aniversario de uno de los episodios más dramáticos y trascendentales de nuestra historia y, como suele suceder en estos casos, pocos son los que, sine ira et studio, han dado prioridad a la razón sobre el sentimiento y no se han conformado con la discutible verdad (?) judicial de un proceso que condenó a 18 personas, de las que hoy apenas ocho permanecen en prisión.

La catástrofe se produjo en vísperas de unas elecciones generales en las que todas las encuestas vaticinaban una amplísima victoria de un Partido Popular que había conseguido llevar a España a cotas insólitas de bienestar económico y de prestigio internacional. Los resultados del voto por correo, conocido antes del escrutinio general, le daban una amplísima mayoría que todas las casas de apuestas y sondeos electorales confirmaban.

Retrospectivamente, queda claro que había gobernantes de países “amigos”, al Norte y al Sur, con motivos fundados para temer el formidable auge interior y exterior del nuestro. La tendencia atlantista de los gobiernos de Aznar inquietaba a los de Francia por cuanto podía suponer la quiebra de una situación iniciada por   los famosos pactos de familia del siglo XVIII y nunca alterada hasta aquel momento; por eso, cuando un alto responsable de la Comisión europea le pronosticó a Chirac un triunfo contundente del partido popular en las elecciones españolas, aquél le respondió con un escueto pero premonitorio: “on verra bien” (ya veremos).

Lo que acabo de escribir no es fruto de mi imaginación: es un hecho, como lo es el de que políticos socialistas conocidos me aseguraran, cuatro días antes de la cita electoral, la ineluctable victoria de su partido, algo que tanto en el sentido común como las encuestas descartaban por completo.

El resultado es hoy conocido: tras década y media de gobernantes inanes de derecha e izquierda, a cual más nocivo, España es hoy la decimoquinta economía del mundo cuando era la décima cuanto falleció Franco; su relevancia en Europa se ha diluido considerablemente y aún más a nivel mundial; se enfrenta, además, a problemas secesionistas que amenazan su integridad territorial y, por ende, su supervivencia como nación. Un ex primer ministro francés anda zascandileando en Cataluña a base de lanzar anatemas a VOX que no dirige a la extrema izquierda; un indigente intelectual okupa la Moncloa sin más rumbo fijo que su medro personal y el pueblo espeso y municipal tiene más interés en los culebrones televisivos y en los avatares irrelevantes de personajillos deleznables del todo a cien del mundo del corazón que en el futuro de su país. Así nos va.

(*) Ex Embajador de España.

Blog: generaldavila.com

13 marzo 2019

 

 

 

 

Humanismo y política en Felipe VI Pedro Motas Mosquera

El Rey Felipe VI con gorrillo legionario

Queridos amigos:

Rompo la norma que me había impuesto de no dejarme influir por los acontecimientos a la hora de seleccionar el contenido y la programación de estos artículos. Pero es que la proclamación de un Rey de España no es un acontecimiento cualquiera.

Por descontado que no voy a hacer una valoración de la abdicación del Rey anterior, ni de los actos y trámites parlamentarios que se han sucedido desde su anuncio y proclamación. Mi intención es aplicar la perspectiva del humanismo a estos sucesos,

Y de entre todas las ideas, propósitos y objetivos que se ha impuesto el nuevo Monarca quiero fijarme solamente en uno, porque resumen y sintetiza todos ellos: la ejemplaridad. La mencionó el nuevo Rey en su discurso ante las Cortes Generales. El texto literal fue así: “Hoy más que nunca los ciudadanos demandan, con toda razón, que los principios morales y éticos inspiren, y le ejemplaridad presida, nuestra vida pública”.

En anteriores artículos os he hablado de la condición del gobernante, de su pasión por el poder, de su honestidad, de su integridad y de la esclavitud de la propia imagen. Además os añadía que no hay honestidad en la política sin políticos honestos.

En este artículo os digo que la ejemplaridad es el principal principio moral y ético y la virtud más importante para salir de la crisis moral que nos azota.

La ejemplaridad no solo afecta a los políticos. Los ciudadanos en general se fijan también en nuestros grandes deportistas, artistas, cantantes, hombres y mujeres de la prensa rosa. Aquí el escándalo, es decir, la  falta de ejemplaridad, está a la orden del día: los ingresos millonarios, los desarreglos familiares, la falta de un mínimo mensaje a la juventud del esfuerzo que cuesta llegar, el lujo y despilfarro, la golfería y degeneración poltica, etc.

Pero la ejemplaridad le es exigible, especialmente, al hombre público. Por ello hemos de felicitarnos de que el nuevo Rey Felipe VI considere que los ciudadanos demandan que la ejemplaridad presida nuestra vida pública. Y desde la perspectiva humanista hay que ir más allá: la ejemplaridad debe presidir no solo la vida pública del gobernante, sino además su vida privada.

Si pudiesen sintetizarse los principios morales y éticos que deben presidir la vida pública, seleccionaría la virtud de la honestidad. El político honesto tiene una pasión sana por el poder, rechaza la corrupción, tiene conciencia de los límites de la propia imagen y es íntegro. Pero no se puede ser honesto en la vida pública si no se es también en la vida privada. Hay quien disocia y “respeta” la vida privada de los políticos, y la dejan fuera de la “plaza pública”.

El humanismo no está de acuerdo con esta disociación. Y siendo la ejemplaridad el núcleo básico de la honestidad, hay que concluir que no se puede ser ejemplar en la vida pública, sin serlo también en la privada, por lo que debe presidir una y otra.

Por otra parte, queridos amigos, vemos en el nuevo Rey ciertos rasgos que le acercan al perfil del hombre humanista. Así, es un hombre culto (carrera universitaria, carreras militares, postgrados en el extranjero, y hasta años ha tenido el privilegio de una preceptora como Carmen Iglesias, que, entre otras cosas, le ha inculcado el amor a los libros y a la historia). Está preparado profesionalmente para la tarea que realiza y que le espera. Es un hombre leal, amante de la  familia y de los amigos. Y, sobre todo, es un hombre utópico, porque ello no significa soñar con lo imposible, sino con lo difícil.

Tomás Moro enseñó que el gobierno es, antes que nada, ejercicio de virtudes, y desde este imperativo moral gestionó las controversias sociales, tuteló y defendió con gran empeño a la familia, promovió la educación integral de la juventud, y mantuvo un profundo desprendimiento de honores y riquezas, una humildad serena y jovial, un equilibrado conocimiento de la naturaleza humana, el buen humor y la ironía, y una seguridad en sus juicios y convicciones basada en la fe.

Ejemplaridad pública y privada y virtudes humanistas son dos ejes en que debiera seguir apoyándose el reinado del nuestro Rey.

Recibid un cordial abrazo de

Pedro Motas

Blog: generaldavila.com

12 merzo 2019

“…YO TE HUBIERA ABORTADO” Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Voy a ser muy breve. Me tiembla la mano al escribir, al tener que hacerme eco del odio que refleja la frase. Definitivamente esto va en serio y hay que prepararse. Duele pensar, asusta, que alguien pueda soltar semejante sentencia; no es una barbaridad, ni siquiera un insulto. Es algo grave y peligroso, parecido a un cartel para la entrada a un campo de concentración, del horror; muy cruel.

Escrito en una pancarta, premeditado, pensado en laboratorio, de las factorías del mal, dirigido, seguramente pagado. Es odio, creo que no individual, colectivo, de grupo, con finalidad, inducido. Esto no surge de uno, sino de muchos, y malos. Debemos estar preparados; y sobre todo protegidos.

Hay frases que resumen todo un programa, son eslóganes que alteran la normalidad; tanto que da miedo. Podríamos traer uno cuantos a colación. Pero causa desasosiego. Los vociferan en la calle, pero surgen de los peores infiernos.

Decía Spinoza: <<La paz no es la ausencia de la guerra, sino virtud, un estado mental, una disposición en pro de la benevolencia, la confianza y la justicia>>.

<<…yo te hubiera abortado>>. ¡Qué barbaridad! ¡Cuánto odio! No hay paz. Es un continuo desasosiego. Violencia verbal, moral, física. Sufren en silencio los pacíficos. Una sociedad que no se altera por algo así, que permanece inmóvil ante algo tan grave, es una sociedad asustada o en decadencia, sin autoridad moral.

Decía Aristóteles que el gobierno de los libres es más conforme a la virtud que el despótico.

Los despóticos y los violentos no escuchan, no quieren, su diálogo es unilateral, sonoro y violento, impuesto, de obligado cumplimiento, vociferante, no atiende ni entiende, no hablan, gritan. Leo la definición de dictadura: <<Régimen político que, por la fuerza o violencia, concentra todo el poder en una persona o en un grupo u organización y reprime los derechos humanos y las libertades individuales>>.

Conviene repasar lo que es violencia, verbal, moral, física. No vale todo.

Espero solo que la justicia esté en su sitio. La educación moral, la urbanidad, se ha perdido. ¿La justicia?

Y hay miedo. Llevamos tiempo con imposiciones que han superado lo permisible y aguantable. Cuando se juega con la vida, se sentencia con la muerte.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

11 marzo 2019

 

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO. “Único y sin igual”. Aurelio Ruiz Enebral (Periodista del Confidencial Digital)

Cada ejército, cada arma, cada unidad militar tiene a gala ser el mejor, el más valeroso, el más potente, el más arrojado, el más condecorado, el más antiguo… Si hay una actitud que destaca en cualquier colectivo militar es el orgullo, no sólo por su patria sino por su propia idiosincrasia. Ese orgullo es el que une a sus miembros y les convierte en una comunidad.

Las Fuerzas Armadas españolas acumulan algunos de esos récords que provocan orgullo: la Infantería de Marina es la más antigua del mundo; el Regimiento “Soria” 9 y el Regimiento “Inmemorial del Rey” número 1 se disputan el ser el regimiento más antiguo del mundo aún en activo…

En mi aún muy corta carrera como periodista, la casualidad y mi trabajo de redactor del Confidencial Digital me han llevado a conocer a bastantes militares que pertenecen o pertenecieron a la Legión. De observarlos y hablar con ellos he sacado principalmente una conclusión: se trata, a mi entender, de la unidad más especial de la milicia española.

Un episodio se me quedó grabado entre otros muchos, y creo que ejemplifica a la perfección qué significa la Legión para quienes pasan por sus filas.

Ocurrió hace cuatro años en Montmeló, a 20 kilómetros de Barcelona. A un antiguo caballero legionario que allí vivía le detectaron cáncer y el hombre, por miedo o por otra razón que sólo él conocía, se negaba a someterse a una operación para que le extirparan el tumor.

Su hijo, preocupado por esa negativa de su padre, decidió recurrir a la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Barceloba. Hermandades como esta existen por distintos puntos de España, y suponen una forma de mantener la camaradería y ayudar a veteranos de la Legión con problemas.

Una veintena de antiguos legionarios de la hermandad de Barcelona acudieron una mañana a Montmeló. Vestidos con sus camisas verde lejía abiertas sobre el pecho, tocados con el chapiri y con tambores y cornetas, entraron con sigilo en el jardín del veterano enfermo y rompieron a tocar una marcha que sacó a la puerta al homenajeado.

Al ver el vídeo y escuchar el testimonio de su hijo pude entender la emoción que sintió ese antiguo legionarios al ver a otros enamorados de la Legión tener ese gesto con él.

Emociona escuchar cantar “El novio de la muerte” en el traslado del Cristo de Mena en Málaga cada Jueves Santo. Pero a mi no se me olvidará la historia y las imágenes de esa mañana en que dos decenas de gargantas de antiguos legionarios (no ex legionarios, legionarios no dejan de serlo nunca…) hicieron temblar una calle de Montmeló por levantar el ánimo a un camarada enfermo.

Por eso creo que es tan acertado el inicio del primero de los doces espíritus del Credo Legionario que redactó el fundador, el general José Millán-Astray: “El Espíritu del legionario: Es único y sin igual…”. Ya lo creo que lo es: han pasado casi cien años y ese espíritu sigue siendo tan veraz como entonces.

Aurelio Ruiz Enebral (Periodista del Confidencial Digital)

Artículo perteneciente a los “testimonios legionarios” publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

10 MARZO 2019