PUTÍN Y LA OTAN: DECISIÓN E INICIATIVA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El Jefe

«La manera segura de perder una guerra es dejar la iniciativa al enemigo. Y la manera más segura de no cargar con una iniciativa equivocada es no tomar ninguna y enjuiciar desde retaguardia las que el otro toma en el frente» (Cardenal Suhard. Del libro Los curas comunistas de José Luis Martín Vigil).

Nunca te fíes del general que dice que está muy ocupado, eso lo conozco, e intuyo que pasa entre muchos altos funcionarios de la gobernanza que por no hacer nada aparentan lo contrario.

Mientras más alto puesto ocupas el trabajo es menor, a cambio de que hagas el tuyo bien hecho y ese consiste en tomar decisiones. Eso es todo y lo es todo.

Llevo selladas las palabras: «El jefe ejerce el mando con plena responsabilidad que no puede compartir con nadie, y su atribuciones no reconocen más límites que la fidelidad a la misión que le haya sido encomendada y el respeto a la doctrina»

Muchas son las veces que dudo a la hora de escribir. La técnica no es difícil y no hay que decir mucho. Depende de quién lo diga, ni más alto o más bajo, sino de quién lo diga. Con una sola palabra creó Dios el mundo. No es esa la cuestión por tanto. Sino decidir.  Para ello es necesario llevar la iniciativa. Mejor que aciertes porque si no es así, no solo no crearás el mundo, sino que este se te vendrá encima.

Guerra y paz

La guerra y la paz son fruto de una decisión, una sola que suele ser la de uno, aunque concurran muchas circunstancias. Solo uno es el que dirige a los diez mil. Jenofonte es la historia.

No todo el mundo está capacitado para alcanzar ese lugar nada privilegiado, pero hoy parece lo contrario y son las campañas de publicidad la que por propios intereses elevan a los lugares de máxima responsabilidad a marionetas perfiladas, pintadas y acomodadas al lujo del puesto y es el espejito mágico su visita cada amanecer y al terminar el día.

Lo peor de la decisión no es no tomarla, sino tomar la equivocada e insistir en el error, y eso es lo que ocurre con demasiada frecuencia. Hombres sin la preparación y la fuerza moral necesaria, la que deberían tener, ocupan los puestos de mayor responsabilidad sin asumir el riesgo y fatiga que ello debería suponer y sin asumir su escasa preparación.

Cuando se escribe se torea de salón, es como los juicios que los políticos emiten desde la retaguardia y les lleva a tomar decisiones a remolque de la iniciativa del enemigo.

Los tiempos son de riesgo y hay amenazas a la vista. No sabemos cómo será la guerra del futuro, pero hay indicios porque la guerra ha estallado en sus primeras fases y ahora hay una valoración de los hechos para ver como se lleva a cabo el siguiente ataque.

Una de ellas muy significativa se desarrolló en Crimea. Aún está latente, aunque detenida. Le salió como quería.

Putin, Borrell y la OTAN

La OTAN despliega en las fronteras rusas. ¿Para y por qué?

Putin amaga, aunque todavía no pega. Cada día es un hombre más misterioso e inaccesible. Más alejado; de Europa sobre todo, que no es una y hay unos que deben estar más preocupados que otros.

Por lo pronto Putin decide y no lo permite al adversario; él no pierde la iniciativa. Le sale bien.

Por otro lado se ocupa de lo que debe cuando otros dan pases en el salón de sus elegantes palacios.

No estaría de más que la primera iniciativa europea fuese sentarse con Putin y pedirle que nos explique cómo lo hace.

La política Europea está necesitada de una profunda revisión que debe empezar por jubilar al alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, el señor Borrell.  Ganaríamos todos. Incluso él.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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20 octubre 2021

DIGNIFICAR EL OFICIO DE SOLDADO: ASIGNATURA PENDIENTE Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El oficio de soldado

Dignificar el oficio de soldado. ¿Suena extraño?

Yo comprendo que no sea un tema de interés general. Debería serlo. Los soldados tiene pocos cauces legales para manifestar su precaria situación, pocos altavoces, y tampoco son muchos los oídos dispuestos a escuchar. Ante las distintos comentarios que me llegan debo hacerme eco de la tristeza ante el futuro laboral de estos hombres de honor, valor y servicio callado, eficaces y de absoluta necesidad: los soldados.

El cambio del ejército de reemplazo al profesional se hizo sin pies ni cabeza, de manera precipitada, sin consultar con los que saben: los militares. La frivolidad de la medidas adoptadas, y la precipitación con que se tomaron, hizo que los ejércitos y la Armada (esta de manera más acusada) estuvieran un largo tiempo inoperativos. Demasiado tiempo, el suficiente para desarmarlos, hipotecarlos, e incluso tiempo para vaciar su espíritu. Consecuencias que aún sufrimos. Camino de inventar otra cosa distinta a un Ejército.

La recuperación es lenta y el futuro muy incierto. Se resume o tiene su paradigma en el soldado que a los 45 años se encuentra en la calle sin oficio ni beneficio. El ministerio de Defensa es consciente del problema y se lucha por buscar una solución que sabemos no es fácil. Se está en ello y toman medidas, a todas luces insuficientes, aunque se les facilite el acceso a otros cuerpos y se les forme para reintegrarse en la vida civil. No es suficiente. La inseguridad vive con ellos.

La sociedad española está obligada a buscar una solución. Las hay. ¿Qué son difíciles y que el tema de la edad hace que no puedan permanecer siempre como soldados? Es discutible. Lo hemos explicado por activa y por pasiva y dadas las cifras y datos sobre la cantidad de puestos de trabajo que hay en los ministerios, en concreto el de Defensa, y en algunas unidades donde la edad no es determinante, está claro que existen lugares y procedimientos para ubicarlos. Lo que no parece muy alentador para un hombre de servicio, de servicio de riesgo mal pagado, es que ahora le aplaudan cuando se juega la vida, por ser el primero ante el máximo riesgo y luego tener que mirar a la guardia civil o a la policía, para poder ingresar en ellas y asegurarse el futuro porque en su ejército no tiene sitio. Vamos que le echan. Cualquier empleado público tiene su futuro asegurado; menos los soldados.

Soldados al paro

Es un empleo seguro (laboral) el de guardia civil o el de policía, nacional o municipal, también el de bombero, pero no lo es el de soldado, ni de armas ni de emergencias. El primero el soldado de armas, lo tiene más difícil porque su oficio ha sido empuñar un arma y encuadrase en una unidad para el combate. Futuro desasegurado.

Todavía sigo sin entender como nadie ha dado un paso al frente para solucionar el tema de la profesionalidad combinada con un voluntariado y a la vez devolver a su lugar a aquellas escalas tan necesarias como era la de la Legión que tan excelentes resultados dio.

Algún ministro, muy de la tropa, muy militar él,  se cargó el futuro y las ilusiones y los demás solo asentaron el edificio mal construido, en ruinas. Claro que ahora estamos más por la destrucción de España y con ello la de los del artículo 8, a los que hay que dar otra misión y dedicarlos a las tareas domésticas para después de halagarlos unos años mandarlos a la cola del paro.

Aquí la más principal hazaña es obedecer: ni pedir ni rehusar.

¿Otros lo harán? Muchos pensamos; otros decimos. Nadie hace.

Podría darse el caso, hipotético, digo yo, que España, la del futuro que se ha empezado a construir, no necesite soldados, sino que haya que seguir la teoría del actual presidente del Gobierno y suprimir el ministerio de Defensa para dar paso al de Emergencias. Sí. Estamos muy necesitados. Estamos ante una verdadera emergencia nacional.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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20 octubre 2021

LEYES PARA EL ENFRENTAMIENTO CIVIL, HISTÓRICO Y MILITAR Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Ley de Memoria Histórica

Ley de Memoria Histórica, que no se llama así —a ellos mismos les avergonzaba el nombre—, sino Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura.

Perversión de ley. La ley no debería ser necesaria si la sociedad fuese justa, equitativa y racional, y para ello ha habido gobiernos de uno y otro lado, de perspectivas distintas ante una única historia, que han debido actuar con esa justicia y equidad que obliga a reparar todo aquello que lo exigiese, ya fuese perdón o reconocimiento, algo en lo que todos estamos de acuerdo. ¿No lo han hecho?

Juan Negrín Cabrera

Porque yo recuerdo que el año 1995 mediante acuerdo transaccional entre el Estado y los herederos de Negrín estos recibieron del Estado español: 287.000.000 de pesetas, «y así evitar toda controversia o litigio judicial que llevaría implícitas evidentes y grandes dificultades». ¿Dificultades? El tema era según aludía el acuerdo «Como consecuencia de la incautación y administración judicial de 105 bienes integrantes de la herencia de don Juan Negrín Cabrera, durante el tiempo en que estuvieron en esta situación por aplicación de la Ley de Responsabilidades Políticas». Alguien debería aclarar el asunto de acuerdo político tan costoso para todos. ¡Menuda reparación!

Pero la historia como tal es otra cosa y contarla es necesario. Con verdad y sin odio.

Tuvo que venir un indefinible personaje, y su sucesor, a implantar de nuevo el enfrentamiento, la división y escribir una historia, que desconocen, para lo que dieron orden a manipuladores de su redacción.

Ahora ante la escasa penetración de sus mentiras, del odio que quieren inyectar, recurren a ahondar en el tema, más y más dañina ley — ¿Memoria Democrática?— que es fuente de votos entre los rescoldos que nunca han querido apagar. Vuelven a la carga con otra ley que acrecienta la división y se acerca a la inquisición intelectual que padecerán, incluso con la cárcel, aquellos que escriban fuera del dictado del dictador.

En fin que reparar, lo que se dice reparar, pues eso, a Negrín, ahí es nadie. La historia nada tiene que decir, pero no callará. Tarde o temprano resurgirá.

Estas cosas de la reparación histórica son como lo del Descubrimiento. Obedece al poderoso dinero de malos incultos que las lanzan y a los tontos incultos que las reciben, y entre medias está la pasta de quienes con ello viven, y muy bien.

Miren la verdad de esta historia que unas leyes sectarias quieren imponernos es la de un Rey, Alfonso XIII, que expulsaron de España y declararon reo de delito y así, de camino, desaparecía de un plumazo (o de un balazo): la Corona.

Expulsado y perseguido. ¿Por qué? Eso no lo cuentan tal y como fue: convirtieron unas elecciones municipales en un plebiscito. Es decir como si las últimas elecciones autonómicas en Madrid ganadas por Isabel Díaz Ayuso las convirtiésemos en eso, un plebiscito en España, y la hiciésemos presidenta del Gobierno o incluso reina. Eso es lo que ocurrió en 1931 que se llevó puesto a un rey y a la Corona entera, a pesar de haber perdido los republicanos. Claro que para aquella izquierda el voto no era igual, que unos valían más que otros. Muy propio. Después la cosa se amaña con una buena propaganda, agitprop incluido, bien aderezada, una nueva Constitución y a correr. Así fue entonces. ¿Volverá a ser así? Si el curso de la historia, de aquella historia, hubiese sido otro, hoy sería otra España, o lo estaríamos contando de otra manera. Como puede ser que dentro de unos años sea otra España, otro nombre, otra manera.

Hoy lo que es, y no lo que se cuenta, es que echaron al Rey y se montaron una República. Los del Pacto, el de San Sebastián, y así hasta que en el año 1934 como había ganado la derecha, o sea, los que no habían firmado el Pacto, el de San Sebastián, como ahora, «a esos ni agua», pues dieron un golpe de Estado.

Que la derecha no gobernase era el pacto, y el golpe de Estado, y para que no hubiese dudas, cuando vieron que eso no se cumplía, de nuevo convocaron sus elecciones, estas sí, republicanas, pero menos, sino suyas y para ellos, y engañaron de nuevo; y no ganaron, pero como si ganasen. Porque mandó la calle, la suya, la guerra callejera, tanto que hasta las fuerzas de seguridad, varias y distintas, que eran la policía, o sea los representantes de la ley y el orden, que deberían hacerla cumplir y cumplirla, asesinaron al líder de la oposición y se quedaron tan a gusto porque hasta se retiró de su pesquisas al juez que le correspondía investigar; y no hubo más. Hubo que se habían quemado iglesias y asesinado a curas y monjas, y a cualquiera que diese indicios de cultura religiosa o no, sino de otra, pero cultura. A tiro limpio por las calles era la forma que querían imponerse los nuevos ganadores. Hubo movimientos militares y avisos, y se dijo: ¡cuidado!

El crimen estaba en la calle y por nada y sin nada eras víctima del pistolón.

La Guerra

Al grito de ¡Viva la República! y el de ¡Viva España! unos militares dijeron ¡basta!, pero les contestaron que de eso nada que se disolvían las unidades y las armas para el pueblo. Claro que el pueblo al que se referían eran unos cuantos, porque el pueblo, el que es el pueblo, más bien se asustó y se quedó en casa a esperar.

Cuando ese pueblo suyo, el que ellos proclamaban, tuvo las armas, se iban a la sierra de Madrid como si fuese la verbena y la caseta del tiro al blanco y luego volvían al barrio a bailar o a dar a alguno el baile con paseíllo incluido, y en Barcelona ni te cuento, allí no se movía ni el Mediterráneo, hasta que los comunistas por un lado, los anarcosindicalistas, que se llevaban a muerte entre ellos, todos contra todos, se dieron cuenta que así no ganaban una guerra y dijeron: disciplina.

Como había pistoleros, muchos venidos de fuera, pero de oficio pistoleros, que se incrustaban hasta en las instituciones, como entre los asesinos de Calvo Sotelo, pudo imponerse una cierta disciplina de matón. Fue cuando un mono como uniforme y pistolón al cinto te convertía en jefe, y se erigieron en jefes del pueblo, su pueblo armado, y a todo el que por allí pasaba, por Francos Rodríguez, por ejemplo, o por la Castellana, se le armaba o se la armaban.

Por el otro lado, los otros, se pararon en las puertas de Madrid a ver lo que pasaba y como allí pasaba de todo y nadie abría, se fueron a llevar a cabo la aproximación indirecta, que ya caerían los de Madrid ellos solos.

Claro no podía ser de otra manera. A los primeros que mandaban o creían hacerlo, en Madrid y Barcelona, y en Valencia y en Bilbao, y otros lugares así, los anarcos se los quitaron de encima por ser sociocomunistas y entonces pusieron a otro socialista más comunista y que creían que cumpliría mejor el papel. Pero claro los había en Aragón del bando anarcosindicalista de pistolón, y en Cataluña más de esos y de los otros, más fieros. Era un lío a ver qué pistola mandaba mejor y era más rápida. C.N.T, P.O.U.M, F.A I, o Amigos de Durruti, y muchos más que menos hacían la guerra por su cuenta y siguen en ello, y son más conocidos, pero también menos porque se esconden mucho mejor.

En Vizcaya y Guipúzcoa estaban unos que hacían la guerra sin querer hacerla y eran de derechas y con capellanes castrenses, pero muy suyos y dijeron que ejército solo el suyo que lo manda el suyo «el Aguirre este nuestro que le hacemos general» y que nada de Santander, traición al canto, y se pusieron a pactar con los italianos, fascistas, muy de su cuerda, y con el Papa si necesario fuere, y los pillaron; claro.

Pues eso: un lío porque había muchos y todos eran distintos y pensaban, pero no todos, y enfrentados, en uno y otro sitio, y así no se podía hacer la guerra decían los militares profesionales de los que los milicianos no se fiaban porque mandaban y había que obedecerles.

Entonces en Barcelona no tragaban con los de Madrid-Valencia, indisciplinados decían, y se lio en las calles entre unos y otros hasta que dijeron que socialistas no, ese Largo pues largo de aquí, comunistas tampoco y anarcosindicalistas tampoco. Hasta entre ellos se mataron como al camarada Andreu. Andreu Nin. Y llegó Negrín que era de todo, era Negrín, y todo fue a peor; ¡velay!

Las cosas no pintaban oros, sino bastos, y en el Ebro un general que hasta entonces era solo jefe, pero comandante de los de Estado Mayor, o menor (depende), Rojo algo rojo, se puso al mando de tres de los del pistolón, elegidos por él,  Casado, Líster y Tagüeña y se encontró con el Ebro a la espalda y un poco más allá el Mediterráneo. Agua por todas partes. Y la tropa, pues eso, tropa, carne de cañón, que casi ninguno emigró a México y sitios así.

Se aguó la terrible fiesta y los suyos dijeron ¡basta!, nos rendimos, pero como eran distintos, que ni entre ellos se entendían, unos huyeron otros, los más, abandonaron a sus tropas y otros no supieron qué hacer. Los más jefes, de todos, los jefazos, huyeron. Valientes como ninguno su ejemplo llega a nuestros días.

Aquello fue muy duro: perder de aquella manera. Luego, además, había que contar como fue la pérdida, y es por lo que alguno no lo admite y quiere empezar de cero.

Esto fue y es la primera parte. Que cada uno lo cuente como quiera, pero alguno debe darse prisa en hacerlo porque vienen.

Son muchos y distintos y, aunque cada uno vaya a lo suyo, lo que tienen claro es contra quién vienen. A eso le llaman ley de la memoria o memoria democrática, que vaya usted a saber de lo que se acuerdan los que la redactan.

¡Velay!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

18 octubre 2021

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CONMEMORACIÓN DEL CENTENARIO DE LA CAMPAÑA DE MELILLA. ANNUAL 1921 Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El General de Ejército D. Amador Enseñat y Berea, recién nombrado JEME. ha querido que su primer acto de carácter militar sea el homenaje a los miles de soldados que lucharon y murieron dando su vida por España en la Campaña militar de Melilla en 1921 de la que se celebra el Centenario. Un Centenario que había pasado desapercibido institucionalmente y que ahora se recupera en una ceremonia celebrada en nuestra eterna ciudad de Melilla y que a pesar de la poca repercusión mediática queremos resaltar aquí porque: es la conmemoración de mayor relevancia militar de todo esta año 2021 que termina.

El pasado sábado día 17 el nuevo Jefe del Ejército de Tierra presidió en Melilla el homenaje para corroborar que la historia militar la componen y la estructuran nuestros soldados y por tanto seguimos fieles a nuestras Reales Ordenanzas: «Los miembros de las Fuerzas Armadas se sentirán herederos y depositarios de la tradición militar española. El homenaje a los héroes que la forjaron y a todos los que entregaron su vida por España es un deber de gratitud y un motivo de estímulo para la continuación de su obra».

Hace ahora cien años muchos de nuestros compatriotas regaron con su sangre la seca y correosa tierra rifeña donde el deber les exigía aguantar el silencio de aquella incomprendida misión que les llevó a un final aún inexplicado e inexplicable.

La conmemoración militar tiene algo que va más allá de la historia y de las opiniones. Significa que el recuerdo a los que cayeron en el campo de batalla permanece en los anales de su historia y en nuestros corazones a base de recordar los hechos y transmitirlos como enseñanza y ejemplo.

Hace unos meses escribía un artículo sobre el homenaje que un español, en solitario, en La Coruña, rendía honores a los héroes de Annual depositando una Corona de rosas blancas a los pies de la bandera de España que se iza en la antigua Capitanía General. Expresé mi admiración a aquel español al que luego tuve la oportunidad de conocer personalmente: Francisco Vázquez de la Iglesia; y escribí aquello también con un reproche dirigido al olvido, a aquellos que deberían recordar institucionalmente los hechos y no lo hicieron.

Hoy tengo que mostrar mi alegría, la de soldado, y con ello me llega el recuerdo de las primeras estrofas del Himno de Infantería

Ardor Guerrero vibre en nuestras voces

y de amor patrio henchido el corazón

entonemos el Himno Sacrosanto

del deber, de la Patria y del Honor.

¡Honor!

Por fin se ha rendido el debido homenaje institucional y restituido la memoria de aquellos que murieron cumpliendo su deber. Hay España por la que rezar y a la que defender. Solo con un gesto se puede hacer más que con mil campañas de desmemoria.

Permanezcan en nuestro recuerdo aquellos que en los confines de la tierra su último suspiro fue un Viva España para morir por España.

Elevemos nuestra oración por ellos.

 El toque de oración inicia el vuelo

y hay en las últimas luces del cielo

algo invisible que nos acompaña,

como si en la quietud de los soldados

estuvieran aquí formados

todos los que murieron por España”

(Coronel Luis López Anglada)

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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18 octubre 2021

 

 

OTANno—OTANsí General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El síndrome de la OTAN

Europa vive bajo el síndrome de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) que se manifiesta en la repulsa a defenderse militarmente, pero, eso sí, que haya alguien que la defienda.

Vuelve la antigüedad a señalarnos como culpables. Europa fue Grecia y fue Roma; el Renacimiento abrió el telón a un nuevo mundo, entonces una Europa que era portadora de cultura, sabiduría y humanismo. También religión y guerra, mezcla tantas veces explosiva con un poco de todo. Austrias y Borbones, Luis XIV sobre todo; y Europa fue Napoleón, y las guerras mundiales fueron Europa, y acabó siendo Hitler quién echó el borrón que Goya había anunciado en esa metáfora de El Coloso que acabaría con todo.

Tuvo que venir la descubierta, las Américas, a poner orden al ver una Europa indefensa y empobrecida de ideas y venidas; y se quedó. ¡Cómo para irse! Fue una guerra fría, pero al fin y al cabo una guerra.

Así apareció la OTAN: que era y son los Estados Unidos de América. Los demás fueron y son convidados de piedra que no pagan.

El Secretario General de la OTAN

El noruego, actual Secretario General, Stoltenberg, da la fórmula secreta: «disuasión y diálogo». Es algo así como «A Dios rogando y con el mazo dando», pero sin dios, sin rezar y sin golpear. La fórmula tenía  un secreto, pero le han pillado: que golpeen ellos, los americanos, y que rece la tropa mientras hacen como el chiste ¿pero hay alguien más?

Si algo queda para entonces, la próxima cumbre de la OTAN se celebrará en Madrid los días 29 y 30 de junio de 2022.

El presidente Sánchez lo ha anunciado tras reunirse, o lo que sea, en Moncloa con Stoltenberg y ha señalado la concepción estratégica del futuro: «Para España es fundamental fortalecer las relaciones entre la OTAN y la Unión Europea para reforzar la responsabilidad de la Alianza en el ámbito de la seguridad humana, abarcando aspectos como la lucha contra el cambio climático y asuntos relacionados con mujer, paz y agenda de seguridad, que serán cruciales para la seguridad y la estabilidad en las próximas décadas».

Es una visión novedosa y muy estudiada por Putin y Xi Jinping. Los Estados Mayores, el Pentágono, el CESEDEN, el Sistema de Seguridad Nacional, yo que sé, estudian a fondo las palabras del presidente. ¿Para eso queremos la OTAN? Paga que diría Trump, y déjanos a nosotros no vaya a ser que confundas la OTAN con soldados sin frontera o aquello que nos decían en Afganistán «miliKK», pero acompáñame.

La OTAN se mueve ¿Un Ejército Europeo?

El Secretario General de la OTAN, sin saber a dónde mirar ni que decir, ha saltado la barrera, la que separa al toro a punto de cornear y al público entendido: «Estamos unidos y eso es el mensaje más importante que enviamos a Rusia, que no nos puede dividir. Estamos unidos en nuestro mensaje de disuasión y defensa combinado con diálogo».

Es lo que les decía: «A Dios rogando y con el mazo dando», pero no esperen que España haga algo, porque ya no reza y su presidente piensa que: «Sobra el ministerio de Defensa».

En mi opinión la OTAN o es una organización militar o no es nada. ¿Política? Es evidente. Hoy lo vemos a cada minuto que no son los ejércitos los que promueven los conflictos, sino los poderes políticos y económicos los que ponen y quitan rey.

La OTAN está para evitar conflictos, proporcionar seguridad diaria, libertad, por medios políticos y militares. Para evitar o hacer la guerra. ese es el diálogo.

Un compromiso de resolución pacífica, pero con una fuerza militar para la defensa colectiva de acuerdo con el Tratado o por mandato de Naciones Unidas. O tenemos una fuerza disuasoria y con voluntad de vencer, militar y fuerte, decidida y sin debilidades o todo será inútil.

De eso es de lo que hay que hablar. Ser más fuertes y creíbles. Europa hoy no es ni lo uno ni lo otro.

Por último: ¿Quién paga la factura?

No insistan: por ahora no hay ni rastro de un Ejército Europeo. Creo que no lo habrá a medio plazo. Es historia.

Lean.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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15 octubre 2021

 

LA CABRA Y EL (AR)CHIVO DE LA LEGIÓN Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La cabra de la Legión

Del 12 de octubre hemos sacado en resumen que ya no habrá cabra ni carnero ni cabrón en la Legión. Pues eso, que lo de la cabra, ya se lo expliqué en un artículo que aquí les dejo (enlace), a Franco no le gustaba nada: «inadmisible», decía.

Inadmisible dice la ley, que no sé qué ley será, franquista puede, pero será, y por si acaso he abierto la jaula al canario ahora que llega el invierno para que sepa lo que es bueno y lo buenas que son las leyes que dicen proteger a los animales y los fríos junto a las cotorras que no me dejan dormir, asentadas en el frondoso árbol que se mete por la ventana de mi casa y el ayuntamiento no poda porque dice que hay que dejar morir en su tristeza al viejo y enfermo olmo. A ver, si no, donde van a mear los perros.

La legión sin cabra es como el Quijote sin lanza, o Sancho sin su rucio, o sin Bucéfalo Alejandro. O el perro sin su olmo enfermo. Babiecas tengamos que son legión.

La Legión

Tampoco habrá chivo en la Legión y eso sí que es una faena. Porque toda la vida legionaria, pero toda, incluso ahora, que ya no se sabe si es o no, el chivo se ponía cerca de la mesa del secretario, en la oficinilla de la Legión, y cuando estaban ya los papeles, un legionario ya viejo y muy hecho en batallas de oficios y balas, después, digo, de despachar los papeles con el capitán, entraba en aquel cuarto y al legionario secretario, el que estaba sentado en la mesita, le decía: «toma esto parchivo»; y claro, el legionario secretario, como no se lo escribían, sino al oído, entendía que el papel ya no servía y era para el chivo, para que se lo comiese, y este que estaba cerca, pegado a la mesa de la oficinilla, solo tenía que abrir la boca y masticar despacito el papel aquel que era de papel de verdad y no reciclado. ¡Par chivo! Pues eso que así estaba de gordo el cabrón, perdón el chivo, y es por eso que en la Legión no ha quedado nada archivado sino en la saga y mente de aquellos parchivos que siempre supieron mucho del papel legionario. En la Legión esa es la razón de que las razones entre legionarios permanezcan secretas y los chivatazos no se perdonen; y los chivos que se chivan ni desfilan ni pasan de los seis meses antes de que se conviertan en chuletas.

El archivo de la Legión

Los secretos eso son y no hay que intentar ver por dentro, sino por fuera y como de verde vestimos, pero poco verde comemos, si quieren que no desfile la cabra, ni el chivo ni el cabrón, pondremos de mascotas lechugas verde legión y alfalfa; o un buen melocotón. Mejor dos.

Si ustedes quieren saber algo de la legión no olisqueen por archivos ni legajos ocultos, sino que pregunten al cabrón, porque el chivo no va a contestar nada de nada, pero no olviden que lo sabe todo, y todo en la Legión es nada.

Esto es muy raro, me dijo ayer, entristecido, el chivo, que ve que se queda sin su puesto de trabajo.

No sé por qué me da que lo que pretenden es que no desfile la Legión y que en su lugar lo hagan las cabras y el problema es ahora buscar quién desfila como mascota. De las cabras.

Porque desde luego la Legión sin la cabra será, pero será una legión sin cabra, que no sé qué es lo que será, aunque vista de verde y lleve de mascota un huerto de lechugas. Porque el problema puede, que yo no lo sé, que no sea la Legión, sino la cabra, y así vamos quitando cosas de en medio. Entonces podremos algún día entendernos; en el monte que es a donde tira la cabra. Los legionarios no. ¿Es que no se habían dado cuenta?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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14 octubre 2021

LOS ABUCHEOS AL PRESIDENTE DEL GOBIERNO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Sánchez dimisión

¡Fuera, Fuera!, ¡Sánchez dimisión!

¿¡Qué quieren que les diga!? Una forma de expresión como otra cualquiera. Gustará más o menos, pero es una forma tan adecuada como escribir esta crónica.

Algunos creen que la calle les pertenece y que la manifestación y el griterío es propiedad suya (intelectual). Cuando otros lo hacen se rasgan las vestiduras.

El que manda sin hacerse respetar ya se sabe que no manda. No es falta de respeto mostrar las diferencias a quien no quiere darse cuenta del daño que está haciendo a los gobernados. Se manda para todos y no para los suyos. En política democrática se debe respetar más al que abuchea que al que halaga. El primero te debe hacer pensar; el segundo olvidar.

Hablemos de los abucheos al señor Sánchez en el desfile de las Fuerzas Armadas el Día de la Fiesta Nacional de España.

Fuerzas Armadas

Conviene diferenciar lo que Pedro Sánchez no diferencia. El Pedro Sánchez incapacitado para gobernar y el presidente del Gobierno de España que se encamina con decisión a acabar con España. Él no es más que nadie ni menos. Pero puede más que nadie y eso le lleva a ser menos que nadie. Claro que no lo entiende(n). Los abucheos lo recuerdan. Que España es otra cosa y que él está ahí por el voto comunista y de los enemigos de la unidad e integridad territorial de España, de su forma de Estado y de su Constitución. Que si no fuese por ellos, él no gobernaría, lo que es un claro indicador. Su política es favorecedora hacia los que pretenden romper con la unidad de España y su forma de Estado, la Corona. Por sus obras los conoceréis. Ese es el significado de los abucheos de los que asistían a ver desfilar a los que tiene por misión, de acuerdo con el artículo 8 de la Constitución, garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional. No a esa política de acabar con España.

Cuando uno llega a ser presidente de una nación debe como norma fundamental olvidarse del partido y pensar solo en la nación.

Sánchez dimisión. Aviso a navegantes

Esto es un aviso a navegantes. Si yo fuese él, que no lo soy, estaría preocupado. Hay goteras por todas partes y estoy percibiéndolas en los lugares donde él menos se lo espera. Por ahora no puedo ser más explícito, pero cuidado con la democracia que al final se impone, aunque a alguno de los que le apoyan no le guste. España es una nación democrática y por ende unida, libre y soberana. Tenga cuidado y ponga la proa al frente, que las olas no le zarandeen lateralmente. Desde el mismo barco alguien mueve el timón.

Luego no me diga que no le aviso. ¡Rey don Sancho, rey don Sancho…!

Alerte a su guardia que buena falta le va a hacer.

¡Ah! ¿Qué no me entiende? No esperaba menos de Vos. Consulte con su Inteligencia.

¡Fuera, Fuera!, ¡Sánchez dimisión! Nos han hecho ser así. Obligados a ver lo que ocultan bajo el cargo. No es mala educación ni falta de respeto, es lo poco que queda de libertad. Yo escribo. Otros lo hacen al aire limpio de Madrid.

¿Quién gritaba? Piensen.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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13 octubre 2021

 

 

EL GENERAL DE EJÉRCITO AMADOR ENSEÑAT Y BEREA NUEVO JEFE DEL EJÉRCITO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Nuevo JEME General de Ejército Amador Enseñat y Berea

La ministra de Defensa acaba de dar un paso más hacia adelante con el nombramiento del nuevo Jefe del Ejército de Tierra: General de Ejército Amador Enseñat y Berea.

Escribía hace unos días un artículo La Cúpula Militar que anticipaba el cambio del que hoy doy cuenta desde la satisfacción y gran esperanza. El nuevo JEME es un excelente nombramiento. Nadie puede presumir de objetividad, pero como soy conocido por los lectores y saben que con nadie me caso, permítanme que diga que el general Enseñat responde a los criterios que en mi anterior artículo exponía desde la filosofía y sin querer desmerecer a nadie.

La ministra se ha decantado por «No escogería al hombre que está dispuesto a enfrentarse a un tigre o a precipitarse en un río sin preocuparse de salvar la vida o morir. Elegiría, sin duda, a un hombre que considerase el obstáculo con la prudencia requerida y que prefiriese triunfar por la estrategia».

Muchos son los problemas que afectan al Ejército. No solo de material, que también, sino más bien de alma, corazón y vida. Viejos problemas heredados de una antigua mala intención que parece ya superada.

El Ejército de Tierra

El Ejército de Tierra tiene ante sí un reto grande. Los que siguen este blog conocen mi opinión y la de otros compañeros, sin que eso signifique que estamos en lo correcto. Es una opinión, aunque lo que no es opinable, y en eso tenemos razón, moral y legal, es en la ineludible misión de la defensa de la unidad e integridad territorial de España y de la Constitución. Eso no es opinable y está en el artículo 8 de la Constitución.

No es este el momento de dar consejos a quien conoce muy hondo su Ejército y el conjunto de las Fuerzas Armadas y que con sabiduría y serenidad se enfrentará a todo de manera acertada. De ello estamos seguros y cuenta con nuestro leal y sincero apoyo.

Escuché con mucha atención las palabras del general Enseñat en su toma de mando.

«El Ejército de Tierra de hoy ha de mirar al futuro, preservando y poniendo de manifiesto nuestros valores tradicionales que, sin ser exclusivo patrimonio militar, son imprescindibles en nuestra profesión».

Otra clave, el siempre necesario asunto, prioritario en un ejército: el personal, al que hay que cuidar y preservar como el más alto valor y base firme de la institución.

Pero el general Enseñat introdujo un novedoso matiz en sus palabras al que doy enorme valor y espero que otros sean capaces de intuirlo: las sinergias. Una asignatura pendiente en muchos aspectos de la vida en España. Lo es sin duda en el conjunto de las distintas fuerzas, ¿Qué fuerzas? Las Fuerzas Armadas. Es una de las claves del futuro. Un acierto señalarlo.

Los efectos individuales no son nada sin la acción conjunta y esa acción es solo una: España. El concurso activo y concertado de Tierra, Armada y Aire solo tiene esa función. En eso estamos de acuerdo y no hay fisura alguna.

El nuevo Jefe del Ejército, a mi entender, se refería al necesario concurso activo y concertado de los ejércitos y Armada en todos los campos y que muchas veces egoísmos corporativistas interrumpen el camino o lo hacen más cuesta arriba. No siempre se camina de manera conjunta. Gran novedad en esas palabras y clave esencial hacia el futuro.

Bienvenido mi general y desde aquí nos ponemos a tus órdenes.

Debo decirles que la emoción pudo conmigo esa tarde del pasado viernes cuando el otoño madrileño nos brindaba su habitual juego de luces en esos atardeceres que asombran y emiten el silencio de su misterioso atractivo. Los tambores y cornetas despertaban la curiosidad de la diosa Cibeles, inmóvil, viéndolo todo sin mirar nada, mientras mucha gente escrudiñaba entre los frondosos árboles del Cuartel General del Ejército en un vano intento de ver las tropas formadas. ¿De dónde viene el ruido de esos tambores?

Palacio Buenavista

El patio de Armas del Palacio de Buenavista, Cuartel General del Ejército de Tierra, es un escenario que sobrecoge. Un recinto reducido y grandioso a la vez, donde las paredes parecen juntarse para abrazar a la formación militar y alistar en ella al que emocionado presencia el acto. La sonoridad te envuelve y aprieta hasta formar un conjunto que explota cuando suena el Himno Nacional. Ya está todo hecho y dicho. El que no haya oído cómo suena España en ese recinto aún no conoce lo que es temblarle el corazón.

Madrid es militar cuando le dejan serlo. Madrid es de todos, de todo el que viene a visitarla, y es de sus soldados; le gusta la tropa por sus calles, no solo el día 12 de octubre, no solo por la Balmis, no solo apagando incendios o en las inundaciones.

Es una sugerencia que le hago al nuevo Jefe de Estado Mayor. Que vuelvan los soldados a las calles, a desfilar en sus fiestas mayores, la música a los templetes de los parques, y a las procesiones. Que España toque a sus soldados no en tragedias o lejanos lugares. Siempre.

España es tropa, es cuarteles, es música militar, es el Himno Nacional y su Bandera y hay que sacarlos, con sus soldados, pasearlos y que cada día sean más, no solo reconocidos, sino amados.

Mi general todo el Ejército de Tierra queda a tus órdenes, en tus manos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

11 octubre 2021

SOLO MUERE EL OLVIDADO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Solo muere el soldado olvidado. El batallón II/62 en la Campaña de Rusia. 1942-1943

Es el libro del Coronel de Infantería de Marina José M. Estévez Payeras y que hoy traigo al blog porque debe ser conocido y más que leído: estudiado. Una joya de la historia y que con una prosa fácil y atractiva se desliza a través de uno de los muchos acontecimientos desconocidos de la historia militar reciente de España: la División Azul.

Este es un libro fundamental que habla de los soldados españoles que formando parte de aquella unidad, en concreto los del batallón II/62, combatieron en Rusia. Pero eso no es lo más importante. El autor del libro ha ido más lejos y en la riqueza de su relato se puede ver lo que fue y es un soldado español luchando fuera de su patria. La mejor infantería del mundo. La descripción nominal de los protagonistas, incrustada en el contexto general del relato, del porqué de su presencia allí, nos lleva a escenarios que parecen sacados de cualquier relato histórico donde un español convertido en soldado muestra su carácter y personalidad. Cada uno de los protagonistas podría ser un antepasado nuestro extraído de uno de tantos episodios bélicos donde hemos participado

No es un libro fácil porque mezcla dolor y valor, casi son lo mismo, y en ocasiones te pierdes en la creencia de estar ante una novela, relatos inverosímiles, imposibles, hasta que los nombres y los hechos te devuelven a una cruda realidad, la de esta historia de España que como tantas parecen una novela sin final.

Esta es la vida en combate de un hombre valiente, de un jefe, de unos soldados de honor, pero también es una historia familiar, como la de miles de españoles que viven con ella sin darse cuenta, sin haber percibido que entre sus antepasados hubo un soldado que luchó y murió por España. Solo muere el olvidado. Es más que un título. Es un mensaje a todos los que tienen estas historia y que solo las intuyen sin que nadie se las haya narrado. Este libro incita a todos a resucitarlas y con ello a no permitir que nuestros antepasados, en mil batallas perdidos, sean olvidados. Leed, contad, preguntad. Que nadie muera en el olvido de los suyos.

Tengo entre mis manos los papeles de un héroe de aquellos días de Krasny Bor: el capitán Teodoro Palacios Cueto, uno de los protagonistas del libro.

Su relato de los hechos, que en su día narraré al completo, empieza así:

«El 9 de febrero recibió un escrito del Comandante Jefe de su Bon. Segundo del Rgto., 262, Don JOSÉ PAYERAS ALCINA, que virtualmente decía así: El Servicio de Información me dice que, en la madrugada del día de mañana, el enemigo efectuará un ataque en el sector defendido por este Bón., con unos efectivos de una División en primera línea y dos de reserva.- Ruégole tome todas las medidas oportunas y me informe por todos los medios de comunicación de que dispone, teléfono, radio y soldadograma, de todas las incidencias del combate.- En todo caso espero de su Compañía, sabrá cumplir con su deber.-».

Era el 9 de febrero de 1943. Iba a dar comienzo una batalla que no terminaría hasta el año 1954 cuando en el mes de marzo volverían del cautiverio, a bordo del buque Semíramis, los últimos soldados que lucharon en Rusia, en la batalla de Krasny Bor.

El capitán Palacios pregunta por quien era su jefe inmediato aquel día tan lejano.

—Mi coronel, ¿qué sabes de Payeras?

—Muerto.

—¡Dios mío!

El coronel José Manuel Estévez Payeras, cumplido su deber, nos da un aldabonazo histórico con su libro: Solo muere el olvidado.

Ese es el mensaje y la historia.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

8 octubre 2021

 

COSAS DE LA GUERRA CIVIL. JOSÉ MARÍA PEMÁN RECHAZA EL CARGO DE PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE CULTURA Y ENSEÑANZA DE LA JUNTA DE DEFENSA NACIONAL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Muchas cosas se han escrito sobre la guerra civil española; alguna jamás saldrá a la luz. En ese afán de reunir el mayor número de datos de fuentes primarias de vez en cuando publicamos documentos que llegan a nuestras manos desde los más desconocidos lugares. Hoy les ofrecemos la carta que José María Pemán dirige al general Dávila, en la que rechaza la presidencia de la Comisión de Cultura de la Junta de Defensa Nacional que presidía el general Cabanellas.

Atención especial se dedicó a la Comisión de Cultura y Enseñanza con la que se pretendía mostrar al mundo la normalidad de la vida nacional en las regiones ocupadas por el Ejército español.

El 18 de septiembre don José María Pemán había dirigido carta a su buen amigo, el general Dávila: «Hace unas horas que hablé con Vd. por teléfono. Poco después recibí noticias del general Varela que me urgían la marcha al frente de Madrid, donde quedé de acuerdo con él para ser testigo y cronista de las últimas operaciones y entrar cuanto antes en la capital para gritarle a España, por la radio, la gran noticia.

Por esto le pongo esta carta: por si en ella, dada la premura de tiempo evito el tener que desviar mi viaje hasta Burgos, lo cual retrasaría mi llegada al frente de Madrid, sin perjuicio, naturalmente, de que si a pesar de estas letras, Vd. quisiere hablar conmigo, no tiene más que ponerme un telegrama que, dado que tardaré aun en salir unos cuatro días, llegaría a tiempo de que yo obedezca y pase por Burgos antes de mi ida al frente… ». El señor Pemán había sido nombrado Presidente de la Comisión de Cultura y Enseñanza y en esta carta se excusaba de aceptarlo:

«Ante todo me preocupa que pueda Vd. creer cuanto le dije por teléfono -y ya había adelantado en Salamanca a Nicolás Franco– era producto de una falsa modestia o mero deseo de esquivar trabajo. Esto último no creo lo pensara Vd. pues entre viajes, conferencias, discursos y artículos de prensa, difícilmente tengo ahora un minuto que no sea empleado en trabajar para esta gloriosa Causa. Mi suplica de ser eliminado del cargo oficial que, haciéndome tanto honor se me ofrece, nace de un honrado deseo de trabajar en lo que verdaderamente me siento útil y eficaz. Creo sinceramente que la adscripción a un cargo oficial y a una tarea burocrática, anularía casi por completo mi labor de propaganda y exaltación de entusiasmo y formación de espíritu patriótico, sin ventaja para nadie; pues yo, detrás de una mesa en funciones de burocracia y detalles, soy una absoluta nulidad. Creo que en esa labor de propaganda, prensa, oratoria, etc., en la que empleo los dones que Dios se ha servido concederme, no puedo ser sustituido por otro. En cambio en la Presidencia de la Junta de Cultura, sí puedo ser sustituido por muchos con grandísima ventaja. Y esto no es solo por la absorción material de tiempo que lleva en sí un cargo de esta especie, quitándolo para toda otra labor, sino por otras muchas cosas que conozco perfectamente por mi ya larga experiencia de hombre dedicado a estas tareas de creación literaria. Primero, un cargo de esta especie engendra, para el que pretende ejercerlo con responsabilidad y escrúpulo, una serie de preocupaciones que anula el reposo necesario para la creación literaria y artística. Yo estoy como todo español ahora  a la orden. Pero sé positivamente que si me llevan a ese cargo, donde otro puede sustituirme, se me quedan por hacer muchos libros y artículos, obras y discursos que me bullen en el alma que creo serán para bien de España y que ningún otro hará. En segundo lugar, yo sé por experiencia todo lo que me cargo así y más cuando su labor de momento ha de ser la de dura cirugía depuradora merma de libertad, independencia y simpatía, para esa función que, como la mía, exige para su eficacia ser escuchado sin recelos, por la mayor extensión posible de personas. Yo he logrado -y en ello cifro la mayor eficacia de mis actuaciones por España- ser oído y leído, sin recelo ni distingo, por unos y otros en mis propagandas nacionales. ¿No le parece a usted que a un cargo como ese debe de ir los que vayan a seguir con todas sus consecuencias ese camino, en la brecha de la actuación pública, y no yo, que por vocación y eficacia, he de seguir otro camino en la vida, al que solo ha de servir de entorpecimiento el breve tiempo que, provisionalmente, me resignare a estar en el cargo? Le escribo a Vd. con el corazón en la mano y sin otro deseo que el de ser sinceramente útil a España en este y en todos los momentos. Yo creo que mis razones le convencerán, y de todos modos le repito que, si alguna aclaración más desease, un telegrama suyo me haría subir a Burgos antes de ir al frente de Madrid. Mi saludo cordial y mi gratitud de todos modos por la honra inmerecida. Suyo afmo. Buen amigo q.e.s.m. José María Pemán».

Es un documento del que se desprenden no solo la renuncia sino que contiene muchos datos sobre el desarrollo de la contienda y aclara la situación general de la guerra tal y como se veía desde el bando nacional.

Les dejo el documento sin comentar para que sean ustedes los que saquen conclusiones. Hay mucho que concluir.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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7 octubre 2021

 

LA ESPAÑA DESCORONADA. Rafael Dávila Álvarez

Publicado en el diario El Mundo el día 5 octubre 2021. Agradezco al diario su confianza y también, por qué no decirlo, su valentía ya que no es fácil enfrentarse a la cruda realidad, y publicarla en libertad, sin dejarte algo en el camino.

¡Gracias!

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6 octubre 2021

CONVENCIÓN NACIONAL DEL PARTIDO POPULAR (PP) Rafael Dávila Álvarez

La felicidad reside en la independencia y no todos pueden decir lo mismo. Después de una azarosa vida uno sabe más de lo que quisiera y entra en fase de limitarse a ser sin la más mínima accesoria.

El Partido Popular

Esta convención, o lo que sea, de largo y mediterráneo fin de semana, que acaba de celebrar el Partido Popular (PP), es de enorme importancia para España. Es algo más que una convención de partido. De calado para el futuro de España y creo que digo bien. Las españas, que pretenden serlo a trozos, están demasiado presentes en esta crisis moral y pandémica donde el PSOE, o lo que esto sea, con Pedro Sánchez a la cabeza, han destrozado la vida de miles de españoles a los que han dejado en la ruina y el desamparo, no solo económico, sino moral e histórico. Los trozos cobran protagonismo y España sufre una grave crisis de identidad que puede terminar en tragedia. Surgió de la tristeza y las bombas, del engaño y la perversión de un momento de dolor. Todo empezó desde el terror y la confusión un 11M. aprovechado por unos cuantos desalmados de la política con las mediáticas armas en sus manos sucias.

Desde entonces la conmoción no ha dejado de presidir nuestra política, mezcla de corrupción, engaño y traición. España está destrozada que es algo así como hecha trozos. Aniquilada también.

El cambio en España

España necesita un cambio y eso está en la calle. Se piensa y se siente, es urgente y necesario. No es ya una cuestión política, sino que se ha convertido en necesidad vital para que sobreviva el concepto de nación por encima de la política; y para que vivamos en libertad los españoles. Fundamentalmente. Ni el Estado está donde debe estar ni la nación tiene futuro por este incierto camino. Tres conceptos por la borda: Nación, Estado y españoles.

¿Qué no le gusta quién lidera el Partido Popular? No es ese el problema. De entrada lo que necesitamos es el cambio en la gobernabilidad de España, con ayuda si es necesaria, pero que vuelva a lucir la España que deseamos; todos unidos y empujando en la misma dirección.

Hoy España no es un estrecho concepto reservado para una exclusiva ideología, no es una España de partido único donde todos piensen lo mismo, no es de unos cuantos con su lista de principios e ideas, es y debe ser por encima de todo una España completa, que dé cabida a todos.

No es posible en el momento actual manejar el concepto de una España estrecha que camina por un angosto camino reservado para unos cuantos y en el que no cabe más que su pensamiento. La cabecera de esta pancarta que lidera el cambio debe decir simple y llanamente España y los portadores, a pesar de pensar con formas y matices distintos, llevar algo común que les una por encima de cualquier tonalidad: el nombre y la bandera de España; su unidad. Todos tienen sitio en esa cabecera de la manifestación. Lo demás se puede hablar largo y tendido, pero desde la unidad y el respeto a la Ley y a la historia.

Trigo y cizaña

Hay trigo y cizaña. Es momento de que crezcan juntos hasta la siega.

Es hora de gobernar con le mente y el corazón puestos en la nación española, Nación, y no de pensar en lo que me favorecerá después, por ejemplo en Iberdrola que parece el camarote de los hermanos Marx o el arca de Noé. ¿Servicios prestados?

Es un momento de gravedad política que a todos nos afecta. Es necesario un cambio que creo se avista. La siega se acerca. Todos cabemos a la hora de poner por delante a España. Empujemos en esa dirección.

No pongamos palos en las ruedas.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

4 octubre 2021

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LA SANIDAD MILITAR. HOY ES MAÑANA Luis Manuel Ruiz Lorenzo

LA SANIDAD MILITAR

La convocatoria extraordinaria para cubrir 28 plazas de médicos militares, con y sin especialidad, que se está desarrollando en estos días en Madrid, confirma la existencia de un problema enquistado al que no se sabe poner/buscar solución.  Confirma también la cerrazón e incapacidad de los gestores actuales.

28 plaza convocadas, 30 admitidos (29 + 1 excluido provisional).  Resultados a 24/09/2021: 8 candidatos presentados, 6 declarados aptos.  22 plazas de médicos militares, como poco, que no se van a cubrir.  Y faltan por realizarse las pruebas más importantes.

Si la situación era crítica hasta el día de hoy, con esta realidad, con estos datos se han cruzado todas las líneas rojas.  Es urgente encontrar soluciones.

El pasado 30 de agosto, se publicó en este blog un artículo que intentaba aportar ideas para un más que necesario, debate sobre nuestra sanidad militar, se titulaba “La sanidad militar hoy… ¿y mañana?”.  La realidad demuestra que mañana ya es hoy.

MAÑANA YA ES HOY

Defensa dispone, o debería, de una base de datos con el número y especialidad de los estudiantes de medicina, psicología, farmacia, enfermería, odontología y veterinaria, las 6 especialidades que conforman la sanidad militar, que han realizado hasta la fecha y que van a realizar este año 2021, prácticas curriculares en sus instalaciones militares.

Estos datos son importantes para empezar, o intentar por lo menos, darle la vuelta a la situación.  Conocer la opinión, el trabajo, la motivación y las expectativas de los tutores militares y de los estudiantes, es un primer paso.

Realizar prácticas curriculares en las instalaciones sanitarias de Defensa conlleva, en principio, un interés o intención, más o menos claro, de por dónde dirigir una carrera profesional.  Parece razonable por lo tanto, preguntarse si se está motivando lo suficiente a los estudiantes, si se está atendiendo a las expectativas y los planes de futuro profesional que nuestros jóvenes universitarios y la sanidad militar demandan.  Hay que dar por hecho, en principio, que estos datos existen y por eso es necesario conocerlos, es el primer paso que hay que dar para analizar la situación.  Otro paso necesario consiste en poner el problema, con toda su crudeza, encima de la mesa.  Y la mesa más indicada está en el Congreso de los Diputados.

LA RESERVA VOLUNTARIA.  “CANTERA” DE LA SANIDAD MILITAR

Reivindicar la presencia de nuestros jóvenes universitarios en nuestras FAS es sin lugar a duda una cuestión de interés para nuestro país.

Facilitar a los aspirantes que han participado en las convocatorias de los cuerpos comunes y aprobado la oposición sin obtener plaza la posibilidad de ocupar plazas de su especialidad en la reserva voluntaria debería ser un objetivo del Ministerio de Defensa.

Esta justificación viene dada por el hecho mismo de aprobar la oposición y considerar este aprobado como mérito suficiente para ocupar una plaza de RV.

Esta alternativa sería bien acogida porque además de permitir a los jóvenes acceder a las FAS y especialmente por la posibilidad de ejercer su profesión, les permitiría adquirir conocimiento y experiencia de mucha utilidad para etapas posteriores y no les impediría participar en sucesivas convocatorias.

Considerar como mérito suficiente la aprobación de la oposición es una forma de dar oportunidades a los más jóvenes, que en el caso de optar a plazas RV, no podrían competir con personas de más edad y con más trayectoria profesional y por tanto con más posibilidades de conseguir mayor puntuación, que a su vez les permite obtener plazas de RV.

Se trata, en definitiva, de destinar un porcentaje de plazas RV a estos jóvenes universitarios y facilitarles formar parte de las FAS durante un periodo de tiempo que está tasado en origen.

Las plazas existen y la financiación también. Se trata de hacer los ajustes y las modificaciones correspondientes.

En los tres ejércitos, hay docenas de jóvenes con formación universitaria, no solo sanitaria (medicina, enfermería, psicología, farmacia, odontología, veterinaria), también jurídica, económica y otras que son la base de los requisitos para formar parte de los cuerpos comunes. Estos jóvenes han optado por la opción de ser MTM profesionales, pensando en tener una fuente de ingresos y un medio de vida, además de adquirir conocimientos para y finalmente optar a la profesión militar de su formación participando en las convocatorias anuales respectivas. Esta opción no solo es válida, es también muy respetable. No obstante, no hay que descartar que si tuvieran opción de ejercer su profesión en su ejército con el empleo de alférez RV, aun sabiendo que el compromiso dura tres años y que son activados anualmente por un periodo corto de tiempo, no se decidieran por ella.

Tienen además la ventaja de no necesitar formación militar, conocen como funciona su Ejército y su Unidad. Conocen además los problemas e inquietudes que afectan a los soldados y marineros y serían, en definitiva, un activo con peso y capacidad para solucionar problemas.

Se trata por lo tanto de hacer un ejercicio proactivo y sencillo, ¿Qué nos interesa más en el Ejército del Aire por ejemplo? ¿Tener a estos profesionales que no son tantos ejerciendo como soldados rasos o tener a alguno de estos universitarios ejerciendo su profesión con el valor añadido que supone su presencia y trabajo en algunas unidades?, ¿conoce Defensa, por ejemplo, que en la base aérea de Zaragoza prestan servicio como MTM 9 psicólogos?

La opción, y la consiguiente respuesta, de proponer a algunos MTM la posibilidad de ser RV con el empleo de alférez y está claro, que no hay en principio plazas para todos, si así lo quisieran, podría sin duda sorprendernos. Para ello, en primer lugar habría que realizar una suerte de censo que nos permitiera conocer el número de MTM universitarios y la formación universitaria que tienen. Después analizar las necesidades propias de cada ejército, para a continuación, ofertar un porcentaje o la totalidad de las plazas de sanidad y la correspondiente especialidad ajustando el censo a las necesidades operativas. Lógicamente el expediente académico y el CV serían determinantes para obtener una plaza RV.

TENEMOS POR LO TANTO LA POSIBILIDAD DE CREAR UNA SUERTE DE “CANTERA” SANITARIA ACTIVA FORMADA POR JÓVENES PROVENIENTES DE LA VIDA CIVIL Y DE LA ESCALA MTM QUE QUIEREN SER MILITARES DE CARRERA.  ¿QUE HACEMOS? CONVERTIMOS LA NECESIDAD EN VIRTUD O MIRAMOS HACIA OTRO LADO.

Zaragoza 27 de septiembre de 2021

Luis Manuel Ruiz Lorenzo

Blog: generaldavila.com

EL PAPA FRANCISCO Rafael Dávila Álvarez

Hace unos días escribía sobre Su Santidad. Lo hacía con cariño, de verdad, y respeto por lo que representa y también porque creo que actúa —no se entiende que no sea así— con buena voluntad. En cualquier caso, y por ello, por esa buena y santa voluntad sabrá perdonar las críticas y explicarnos su punto de vista.

Ahora, de nuevo, llega una soberana y papal crítica hacia Su figura, más bien a lo que Su figura ha dicho, que ha dicho todo contra la labor, grandiosa, por él desconocida, a lo que se ve y hace notar, de España en México y allende los mares, allende las montañas, que casi conquistan el cielo, el azul y minúsculo, que el otro, el Cielo, que no es poco, lo dieron a conocer, españoles, se llamó fe y esperanza, algo de caridad también, y hasta ahora nadie de la curia pontificia había dudado tal cosa ni se habría atrevido a hacerlo, por ello, por enseñar en esos allendes a rezar, pero mira por donde Mesi se ha ido de España y en Roma no perdonan que no juegue en su liga; vaticana, y entonces aquí, en España, se preguntan, los españoles, que ¿quién es el Papa para meterse donde no le llaman?

España tiene la Cruz más grande del mundo, que quienes no son ni dejan ser quieren volar ¿al Cielo? En España había cruces en nuestros caminares, siempre, a la vista, ya pocas quedan y las que quedan nadie sabe qué significan, ni qué hacen allí plantadas, una cruz a la entrada de las ciudades o villas, pueblitos o caserones, y tenían un nombre que lo dice todo: cruz de término o humilladero. Piedad y perdón, reverencia al Cielo y respeto, bondad y amor al prójimo que allí vivía y te recibía con los brazos abiertos de la Cruz: de término o cruz humilladero. ¿Han visto algo más bello y cristiano? Esa es España. Era. Así íbamos de Cruz en Cruz, con la nuestra a cuestas como nos enseñó el Maestro y nos enseñaban los de la escuela. Era entonces. Ya no es. Cuando se respetaba a los muertos bajo una Cruz sagrada.

Entonces uno se hacía cruces si algo contra esto ocurría, porque todo se respetaba, y entonces ahora, de nuevo, están las cosas, hasta en el vaticano: para hacerse cruces. Claro que eso de hacerse cruces nadie sabe el significado.

No tengo a mano el dato: ¿dónde lo he leído?, pero en algún lugar está escrita la anécdota.

La protagonizó Agustín de Foxá (solo por Madrid de corte a checa, debería ser de exigida lectura, aunque él es mucho más porque forma parte de la gran literatura del siglo XX de España). Cuentan que harto de oír que las decisiones de Franco estaban inspiradas directamente por la paloma del Espíritu Santo, contestó con esa agilidad tan característica en él:

«¡Si eso es cierto, yo me hago del tiro de pichón!».

Entienda Santidad la irónica broma.

Santo Padre, rece por los que le criticamos, nosotros lo haremos por Vuestra Santidad. Este artículo, aunque no lo parezca es una oración que con un Padre Nuestro rezo por Vos, Santidad; lo hago en Vuestro mismo idioma, ese que Foxá decía:

«He recorrido en avión toda la lengua española y puedo asegurar que en nuestra Gramática no se pone el sol».

Creo que estamos entre la cruz y el agua bendita.

Santidad, por si no se lo han dicho, en la Escuela Naval de Marín, donde se forjan los marinos de la Armada española, los que navegan por las aguas del mundo con la bandera más bonita que los océanos han visto, que el mar ante ella se enarbola, hay un letrero, a la entrada de su Capilla, esa donde el marino reza, y bendice el rosario que siempre lleva en el bolsillo, que dice:

«El que no sepa rezar que vaya por esos mares, vera que pronto lo aprende, sin enseñárselo nadie».

30 septiembre 2021

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

LA MINISTRA DE DEFENSA Y LA CÚPULA MILITAR Rafael Dávila Álvarez

Me preguntan si veo próximos cambios en la cúpula militar. Empiezo por no saber qué es eso de la cúpula militar, aunque me suena a unos señores que llegados al lugar empiezan a pensar en lo que hay que cambiar y no en lo que es conveniente mantener.

En la milicia solo hay tres cosas que deben preocupar al Mando: la unidad de la Patria, los medios necesarios y exigibles, y las condiciones de vida y hacienda de las tropas, individual y conjuntamente. Lo demás es hoy; y mañana puede cambiar.

La rutina se apodera del mando cuando se asoma durante un largo periodo a la misma ventana y ve siempre el mismo paisaje.

Sun Tzu rastrea los rasgos psicológicos de un general que pueden acabar con un ejército. En primer lugar el orgullo, que con el paso del tiempo llega a convertirse en enfermedad incurable. Un sentido del honor muy particular y sensible que le sube al peldaño de la maestría cuando ésta solo se alcanza al dejar la responsabilidad. Nadie es maestro en el ejercicio. Es necesario reposar.

Grave error es creerse uno mismo el tiempo, dominador del momento, cuando el futuro te sobrepasa.

Por último confundir el concepto de valor y ello te deje ciego ante la necesidad del momento.

Sunzi insiste en la lucidez como máxima expresión del mando absoluto.

Confucio fue interrogado por Tzu Lu sobre qué hombre escogería para poner al frente de los Ejércitos. Su respuesta fue intemporal:

«No escogería al hombre que está dispuesto a enfrentarse a un tigre o a precipitarse en un río sin preocuparse de salvar la vida o morir. Elegiría, sin duda, a un hombre que considerase el obstáculo con la prudencia requerida y que prefiriese triunfar por la estrategia».

Nada hay más difícil que la elección. Nadie es el mismo cuando sube un peldaño, tampoco cuando lo baja.

El gran problema de un ejército que no combate es saber qué es eso de la estrategia y a un general en la cima le cuesta entender que su arte no es la estrategia, sino saber cómo moldear la naturaleza humana. Claro que para eso es necesario ser Napoleón y tener un ejército como el suyo.

Pensar en el 2030 es un buen ejercicio de futuro cuando se desconoce casi todo el futuro para la guerra, y no se sabe muy bien lo que significa. La prudencia no es cobardía y las apariencias juegan una baza disuasoria cuando se conoce el oficio. Un general previsible es un general derrotado. Su valor se esconde en el silencio interrogante.

Dormir con Vuestros ojos, reciente novela de Gabriel Albiac, recoge un cúmulo de conocimientos; toda una vida. Una delicia fruto de un trabajo enorme.

Maquiavelo, aún demasiado joven, cena con Caterina Sforza. Este ha debido cometer una ligerísima indiscreción que a la Gran Señora no escapa:

«No sois demasiado discreto para vuestro oficio, canciller. No, no os sonrojéis o haréis sonreír a nuestra invitada. Sois joven. Ya aprenderéis los formalismos de vuestro gremio: se ve todo, no se mira nada».

El contrapunto, militar, es Lord Wellington: «Toda mi vida ha discurrido intentando adivinar lo que había del otro lado de la colina».

Son posturas distintas ya que lo son los cometidos. En común esta el servicio.

—Verlo todo, no mirar nada.

—Mirarlo todo adivinando lo que está oculto, enmascarado o mimetizado.

Es un juego precioso que debe ser preciso para que cada uno interprete y cumpla correctamente su misión: elector y elegido.

Si hay un ministerio que tiene clara su misión, escrita en el preámbulo de la Constitución, ese es el de Defensa.

En la guerra el enemigo está claro. En la paz hay que adivinar cada día quien provoca la debilidad interior, causa de la ruina de muchas naciones. Por ejemplo acabar con su unidad e integridad territorial. Dar facilidades para ello es también debilitarla.

Que usted elija bien.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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28 septiembre 2021