¿Y SI NOS ATACASEN LOS MOROS? CEUTA Y MELILLA Rafael Dávila Álvarez

Base Naval Marroquí de Ksar Seghir.

Los Reyes de España no visitarán Ceuta ni Melilla. Preocupante decisión. Españoles que no pueden ser visitados por su Rey. Nefasta diplomacia, la del silencio acusador. ¿Se nos advierte que aquellas ciudades  no son españolas y por tanto los Reyes de España no deben visitarlas? La debilidad internacional de un Gobierno de tercera, además de comunista, lleva a ello. Ni se piden ni se dan explicaciones.

Las visitas Reales a Ceuta y Melilla parece que deben ser consensuadas y el Rey de Marruecos decide unilateralmente. Marruecos, o su Rey, o quien sea, ha dicho: ¡No!

¡Oiga general!, ¿pero aquí quién manda? Me ha espetado mi vecino y he tenido que salir con el de Galapagar, que anda ahora con la muleta  espantando las moscas al toro que le embiste.

Es un problema lejano y complejo al que nunca se ha sabido dar la adecuada respuesta diplomática y política. Tampoco militar. Europa y la flamante OTAN o NATO pasan del moro. Los americanos chalanean con ellos. Nos atrevimos con Perejil, una visita sin consenso que a la larga nos ha costado el mohín contrariado del moro.

Los reyes Juan Carlos y Sofía tardaron 32 años desde el inicio de su reinado en desplazarse, en el otoño de 2007, a las ciudades autónomas y eso que entre reyes se llamaban hermanos. La guerra diaria es un juego de equilibrio entre la amenaza y la amistad.

El Mediterráneo es ruso. ¿Turquía es fiable? Aliada al menos, de la OTAN, y allí están nuestros soldados con sus misiles <<defensivos>>.

Francia y Turquía acaban de verse mezclados en un incidente menor (?) en el Mediterráneo por un barquito de nada cargado de armas para Libia.

¿Quién manda en la entrada y salida del Mediterráneo?: Marruecos, EEUU y el Reino Unido. Tres amiguetes inseparables. España no cuenta, por muchos despliegues de artillería, sistemas de detección, vigilancia aérea, control del paso, Plan MARES.

¿De qué le sirve si sus Reyes no pueden visitar la otra orilla?

¿Qué hacemos en Letonia, Turquía, Báltico, Afganistán; o en el mismísimo Mediterráneo, si los Reyes no pueden visitar Ceuta y Melilla?

¿Por qué hablamos de soberanía y de integridad territorial si los Reyes de España no pueden visitar una parte de su territorio?

Armas e intercambios comerciales, difícil equilibrio que puede romperse. La estabilidad en las puertas del Mediterráneo y en su interior pasa por un momento muy difícil. España está, pero con ella nadie cuenta.

¿Por qué los Reyes no pueden cruzar la entrada del Mediterráneo y visitar a sus compatriotas de la otra orilla?

La estrategia equivocada sería el abandono, aceptar las imposiciones y amenazas por muy respaldadas que estén.

Tres vectores son necesario coordinar: político, comercial y militar. Mayor presencia comercial y armada, con eficaces diplomáticos. Marruecos, su Rey, debería recordar, si nadie se lo ha explicado, que la sangre española derramada en el levantisco Rif, Protectorado español, fue en defensa del Sultán de Marruecos, por Marruecos y por su Rey.

No tengo la menor duda de la necesidad de una mayor presencia militar y política en Ceuta y Melilla, más fuerza armada y la visita de nuestros Reyes cuando lo crean conveniente, es decir con frecuencia. Si no es así Ceuta y Melilla caerán como fruta madura.

Ferox gens nullam esse vitam sine armis rati

<<Habiendo acordado el cónsul Catón para asegurarse de ciertas ciudades de España que sus habitantes no portaran armas, muchos de ellos se mataron. Feroz nación que no comprende la vida sin llevar armas>> (Tito Livio XXXIV,17.5-6).

Eso fue.

¿Y si nos atacasen los moros? Primero será Melilla, como en 1921, luego Ceuta y, algún tiempo después, el desembarco partirá de Alhucemas. Por devolvernos aquello de 1925. Estamos desarmados y no nos preocupa. El socorro a Melilla de nuevo.

¿Por qué los Reyes de España están sometidos a control gubernamental y supranacional para visitar a sus compatriotas?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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9 julio 2020

FUNERAL DE ESTADO. ¿HA DEJADO ESPAÑA DE SER CATÓLICA? Rafael Dávila Álvarez

Hay que agradecer al presidente del Gobierno y al vicepresidente su ausencia en el funeral de Estado que, presidido por los Reyes, se celebró en la Catedral de la Almudena. Nada pintaban allí quienes no han visitado a un enfermo moribundo, no han besado a los que han perdido a sus seres queridos, y no han fomentado la unidad y lucha común, entre todos los representantes de los españoles, para coordinar y acabar con la pandemia. Crispación, chulería, desacato a los españoles y a la historia ha sido su inolvidable legado. Rematada su actuación con el escondite de los muertos y la miserable arrogancia de lo que denominan un éxito. A pocos representan y es loable su ausencia fuera de España uno, Portugal; en Galapagar, en las alturas vanidosas de las sierras del poder y la riqueza, el otro.

Era la hora de rezar. También de respetar. Ausencia de ambos verbos hemos visto a lo largo de estos meses de pandemia y egoísmo político.

Rezar y respetar. Se impone la fuerza de la historia, no la mueca grotesca de quienes han permanecido agresivos y distantes cuando la muerte llamaba a cada casa y se llevaba a unos sí a otros no, sin saber por qué, ni tener quien te defienda. Por eso ellos no debían estar allí.

Por primera vez, presidente y vicepresidente, no estuvieron donde no tenían que estar, que suelen estar siempre en el equivocado lugar.

No hubo comedia en la Catedral de la Almudena, no era lugar para debatir, no son aptas para el recogimiento las ideas políticas, menos para el respeto y la oración. Presidente y vicepresidente, por una vez, hicieron lo que nunca antes supieron. Desaparecer.

Se rezó por los muertos: <<Pero sabed que fui, /que viví / y he existido>>.

Me pregunté, una vez más, si España ha dejado de ser Católica, o la han llevado por la senda de dejar de serlo. Que no lo sé. Todo conduce a ello: la educación, la moda, la literatura, todo arte, el consejo, el ejemplo, el libre albedrío, incluso la muerte que siempre fue un desgarro:

Siempre fue un desgarro

la muerte, mas, ahora,

los hombres huecos y redondos

mueren contentos de no ser para siempre.

Se aplaude en los entierros,

¡Por fin la nada! ¡Qué alegría!

¡Cuánto ahorro

de luz eterna innecesaria!

LUX AETERNA. De El Precio. José Jiménez Lozano

Sigamos aplaudiendo. ¿Para qué rezar?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

8 julio 2020

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ARCHIVOS MILITARES, INVESTIGACIÓN Y SECRETOS Rafael Dávila Álvarez

Pocas o ninguna facilidad. Y se lo dice quien es del gremio y ahora se dedica a las tareas de investigación. El verano pasado pedí unos documentos a cierto Archivo Intermedio Militar y alguien (militar por supuesto) me contestó ¡Uy! Tendrá que esperar más de un mes, porque me voy de vacaciones. Así fue. Nadie; todos de ¡¡¡de vacaciones!!! A la vuelta (dos meses de espera) conseguí la documentación, evidentemente previo pago de su importe, (fotocopias, según lo oficialmente estipulado, muy caras para ser un servicio público).

Más tarde, recientemente, he acudido a otro Archivo Militar, más importante, en búsqueda de documentación algo más sensible, pero histórica, quiero decir que nada como para hacer que tiemblen los cimientos del Estado. Cómo ha sido la petición no es necesario explicarlo: siguiendo el rígido protocolo que exigen, con lógica, estos centros custodios de la historia militar, es decir de España.

Después de cierto tiempo, más del esperado, creo que sin aparente razón, la respuesta ha sido: <<Secreto de Estado>>, es decir, en román paladino, que no tengo acceso a ellos y que están bajo la protección de la Ley de Secretos Oficiales, que por cierto debe ser de las pocas <<leyes democráticas (Ley de abril de 1968)>> que no se modifican porque a nadie le interesa. No hay un tiempo para desclasificar sino que se hace a gusto del gobernante de turno. Las campañas de El Gran Capitán puede que estén protegidas por ese <<secreto de Estado>>.

¿A ningún partido le interesa desclasificar los asuntos del pasado? Les aseguro que hay algunos que jamás saldrán a la luz y que la hoguera de la Inquisición ya ha pasado por ellos. Espero tener la oportunidad de demostrárselo en algún momento.

En fin, resulta que no me doy por vencido y comienzo una búsqueda metódica y casi policial por internet rastreando esos papeles. Pues sí:¡los encuentro! Ahí están. ¡Qué razón tenía mi maestro de niño!: <<Solo tenéis que aprender a saber buscar>>.

En todo este proceso me entero del rígido control que ha establecido el ministerio de Defensa sobre los Archivos Militares –especialmente en algunos-, quién y quiénes piden información y sobre qué temas, como si quisieran saber el nombre de cada ratón que se alimenta de sus papeles o temiesen que alguna verdad, poco agradable para alguno, saliese al aire. He pensado, pero esto de manera infundada, que la Ley de Memoria Histórica está detrás.

Como sigo la norma ora et labora he insistido y recalcitrante acudo a otro Archivo Intermedio para un tema menor. Afectado por el Covid. Cierra las puertas hasta para informar.

Siento contar todas estas cosas, pero algo me llega de la existencia de un cierto temor a los Archivos, y cuando eso ocurre no indica nada bueno.

Estoy aún pendiente de más peticiones a otros archivos militares. Con esto de la pandemia nadie parece haber caído en el parón investigador.

Desconozco en qué situación se encuentra el proceso de digitalización de los Archivos Militares, como se desconoce casi todo lo militar que cae en manos de la Subsecretaría de Defensa o cosa así. Es un tema de urgencia al que no debe ponérsele trabas administrativas. Cada vez estoy más convencido de las trabas ideológicas.

Quien teme a la historia no es digno de formar parte de ella. Quien teme a la verdad es que no es digno de ella.

Rígido control sobre los papeles. La historia la escribe y reescribe quien gobierna.

Mal futuro tiene una democracia que esconde su pasado, lo oculta y, lo que es más grave, lo cambia a gusto del consumidor con vistas a su relato y los resultados de las urnas. Llego a la conclusión de que en la reciente historia hay mucho que  esconder por una y otra parte.

Nos quieren colar la ampliación de una ley inquisitorial continuación de la ya aprobada, con indecencia y alevosía, con lo que este servidor de ustedes pasará a ser quemado en la hoguera.

Mientras eso llega, que será temprano, al amanecer, lo que busco aparecerá. Se trata de saber buscar, insistía mi buen maestro de escuela. Tenía razón. Les iré dando cuenta de lo que busco y encuentro.

Pronto empezarán las ejecuciones en la Plaza Mayor. Autos de fe. Seguiré impertérrito, buscando papeles y cuando llegue la hora dirán: «Tiene más orgullo que don Rodrigo en la horca»

Rafael Dávila Álvarez

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7 julio 2020 ¡Viva San Fermín!

MARGARITA ROBLES DESCABEZA EL MINISTERIO DE DEFENSA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El ministerio de Defensa es una escuela permanente de propaganda gubernamental.

¡Quietos! Dejad tranquilos a los soldados y no me los soliviantéis. Medalla por aquí, medalla por allá. La sociedad se tranquiliza viendo que sus Fuerzas Armadas desfilan democráticamente. Antes se decía por la senda constitucional, cuando era, que ahora ya no se sabe cuál es, tupida de zarzas y malas hierbas. En el fondo nadie se entera de lo que pasa por dentro de la formación. Por arriba, por abajo y por el centro.

¡Esas diagonales! ¡Puños a la misma altura! ¡La alineación! Marchan a su aire.

Lo que ocurre en el ministerio de Defensa pasa desapercibido. Vemos solo una imagen externa y no siempre realista. En estos últimos tiempos han pasado muchas cosas en Castellana 109; y en la Cúpula Militar, más allá de la Operación Balmis. En la Guardia Civil ni les cuento, pero esa es otra historia que son ellos los que deben contarla. No me corresponde a mí.

Cualquier ministro de este ministerio lo primero que aprende es aquello de: ¡Capitán mande firmes!

<<¡Cuádrese! Soy el ministro de la Guerra>>. Era de noche y en la oscuridad de las bujías, aprovechando las sombras, Azaña pone firmes al oficial de guardia del palacio de Buenavista, sede del ministerio de la Guerra. El general Ruiz Fornell le da posesión del cargo. Azaña acababa de cumplir un sueño infantil. A esas horas Azaña sueña con su juguete: ¡Soldados! Pronto abrirá la cajita y sacará a sus soldaditos de plomo para organizar su peculiar ejército.

Si quito a uno y lo mando a la caja de cartón hay mil esperando a ocupar su sitio.

Empezó la ministra Robles apartando al Jefe de Estado Mayor de la Defensa, general Fernando Alejandre Martínez. Un soldado de los pies a la cabeza que conoce a fondo su oficio. Que sabía las escaseces y penurias de sus soldados. Y lo dijo con voz firme, alta, clara y respetuosa. Insoportable para tanta soberbia ministerial. Se fue el general Alejandre, por propia voluntad, y se le echa de menos. Espero que algún día sepamos más cosas.

Después escuché como una detonación a alguien de ese ministerio: <<Aquí mentimos todos>> (inaudito, pero era alguien que lleva más de cuarenta años de uniforme). La estructura se hundió bajo mis pies. Empecé a preocuparme.

De golpe y porrazo se van el JEMAD, el Secretario de Estado y el Subsecretario.

Vamos con el nuevo equipo.

El militar, general del Aire Miguel Ángel Villarroya Vilalta, comienza un vuelo largo y complicado. Mínimos presupuestos, que rozan la irresponsabilidad, por lo que su deber es exigir y luchar por unas adecuadas condiciones de vida, cumplimiento de misiones y seguridad de sus hombres. Presupuesto y claridad en los cometidos propios y no ajenos. La amenaza de perder el horizonte de las verdaderas y propias misiones de las Fuerzas Armadas, que podría desfigurarlas, planea sobre las unidades de Tierra, Mar y Aire. Enorme reto ante un incierto futuro y unas FAS en declive, al menos material; moral no lo sabemos, pero se intuye cuando España se fracciona.

Adiós al Secretario de Estado y bienvenida a la nueva Secretaria. El SEDEF pronto encontrará la salida de la puerta giratoria. Es un viejo conocido del cargo oficial. No sé si sabe donde ha estado, pero el currículo es suficiente. No hablo de él porque hace muchos años, sin razón alguna, quitó la calle general Dávila en Burgos, lo que le agradezco, pero no olvido. Un artista en eso de estar sin ser. Como en el ministerio, a la defensiva.

Entra Esperanza Casteleiro, del CNI, Directora del Gabinete de la ministra, que ya tiene a un general jefe de su Gabinete (es lo que se estila para escalar posiciones: jefe de Gabinete; algo duro para un soldado). La Secretaria de Estado de Defensa tiene una ardua tarea en la que no puede perder ni las gafas. Siempre atenta a la inversión, a las necesidades, a la guerra, al armamento, al presupuesto, a los cañones, y a las condiciones de vida de sus soldados que son la clave del todo. Mucho orden y atención. Ardua tarea. Veremos.

Se va el Subsecretario. El del CNI, que será donde quiera volver. Él sabe mejor que nadie por qué se va. Preferible no decir nada. En los ejércitos no ha dejado ningún buen recuerdo  y vino a lo que vino; y se fue. Nada. Muchos comentarios, que no los hago yo, sino los medios. Adiós. No queda ni en el recuerdo.

Su puesto lo ocupa la que hasta ahora era Directora General de Reclutamiento y Enseñanza, Amparo Valcarce. Malos recuerdos, desde pretender poner en la calle a un Almirante y tener que mediar la justicia, hasta dar órdenes en el Ejército de Tierra saltándose la cadena de mando. Coordinar era su misión, ¿ahora lo hará? Delicada misión la de atender con eficacia la vida y hacienda de los soldados, de sus familias, y de atender a sus destinos, a la justicia, sin nada que esperar del favor, ni temer de la arbitrariedad. Dudas.

En definitiva muchos cambios para tiempos recios, los que se avecinan, en los que los ejércitos, por mucho que lance botes de humos la ministra, se van a quedar en eso: humo.

De aquí al otoño veremos nuevos cambios. Pronto. Más de lo mismo.

El camino proyectado se lo contaré en la que considero la idea de maniobra que en Castellana manejan. Les resumo: Los Ejércitos de España UMEdecidos o UMEnizados.

Les hablaré de ello.

Por lo pronto, de la noche a la mañana, el ministerio de Defensa ha quedado indefenso; al menos ha adoptado la defensiva ¿premeditada o impuesta? Inferioridad de medios ante el enemigo y falta de iniciativa. Jamás puede conducir a resultados decisivos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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6 julio 2020

EL SUEÑO. José María Grande Urquijo. Coronel de Infantería DEM.

Un político, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho que dijo que España necesitaba ministros independentistas. Es decir, amigo Sancho, aboga por una gobernanza directa de los independentismos catalán y vasco en el gobierno de España. En el gobierno de lo que quieren destruir y aniquilar. ¿Qué mente puede decir eso?

Caí en un profundo sueño, e inmediatamente se me vinieron a mis cortas mentes Otegui de ministro del Interior, Puigdemont de ministro de Asuntos Exteriores, Torra de ministro de Defensa, Rufián de ministro de Educación, Pujol de ministro de Economía y Hacienda.

Continué con mi sueño, y mi mente me llevó allende nuestras fronteras, a reinos y repúblicas poderosas donde gobiernan otras mercedes tan ilustradas o más que nosotros. Y contemplé Francia con ministros independentistas corsos y bretones; vi a Alemania gobernada por ministros independentistas bávaros y a la pérfida Albión con ministros independentistas escoceses y galeses.

Vuesa merced comprenderá que no pude resistir ese sueño. Y desperté, de golpe, bañado en un sudor frío. Y me dije: esto es un sueño como el de los gigantes.Pero ese sueño sigue atormentándome.

Una vez en mi sano juicio, si es que alguna vez lo he tenido, pensé en el personaje que había dicho eso. Y vi que era el mismo que había dicho que “la tierra no pertenece a nadie, salvo al viento”; que “el mejor destino es el de supervisor de nubes acostado en una hamaca”; que “Otegi es un hombre de paz”; que “los atentados terroristas son accidentes”; que “los parados no son parados, son personas que se han apuntado al paro”; que “la nación española es un concepto discutido y discutible”. El mismo personaje que trajo el guerracivilismo y el odio y la separación a nuestras gentes, y el único que defiende al dictador que asola nuestra tierra hermana Venezuela. Y comprendí que el que no estaba en su sano juicio era él. No sé si era víctima de alguna poción o de algún embrujo maléfico.

Como tampoco sé si nuestros actuales gobernantes, a los que han dado en llamar socialistas y comunistas, compartirán esos pensamientos Sancho, pero de ser así es que han perdido el oremus y, voto a bríos, que algo habrá que hacer.

José María Grande Urquijo. Coronel de Infantería DEM.

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3 julio 2020

LA IMAGEN DE NUESTRO EJÉRCITO DE TIERRA Rafael Dávila Álvarez

Nueva imagen del Ejército de Tierra

Vivimos ese mundo: el de la imagen y el relato que la acompaña.

Así las cosas, mientras yo camino cada vez más hacia Flandes, por el Camino Español, mi querido Ejército de Tierra se precipita hacia el futuro. Ya me quedan lejos sus medios y misiones. Poco entiendo de las burocráticas que envuelven el núcleo de su actividad principal oculto por cada vez más capas accesorias. Hasta que desaparezca -cerca está- su verdadera razón de ser.

Aún fuera de lugar, me queda la libre disposición para opinar -y equivocarme- con independencia, no sé si con libertad, que todo ello significaría que nadie me lo tuviese en cuenta ni para bien ni para mal. Me place meditar y revolver conciencias con distintas opiniones.

La imagen o figura literaria debe trascender para descubrir la verdad, no un engaño, y atraer a los hombres. La historia de un ejército es permanente huella depositada por generaciones reflejada en un simple símbolo y de ahí su importancia. Es una figura que condensa la gloria.

Viene todo esto a cuento porque ese camino -precipitado- al futuro debe darlo el Ejército de Tierra despacio y con sentido.En este camino de la modernidad, en el que parece imponerse el minimalismo, veo que se ha lanzado un esquemático símbolo del emblema distintivo del Ejército de Tierra. Un diseño hacia la modernidad que está ¡muy guay!, pero que no me gusta y lo digo pensando que es inapropiado.

Supongo que la elección de este nuevo símbolo distintivo del Ejército se enmarca dentro la campaña -incomprendida e incomprensible para mí- Marca Ejército, en la que también se busca un lema, como si se hubiese perdido la guía y el destino. Resumir nuestro emblema, del águila dorada, alas extendidas y levantadas en alto, cruz espada de Santiago y corona real de España, en un diseño atractivo, popular y emblemático es posible, pero…

A mí el elegido, repito, no me gusta. No sé si es águila o gallina. Podrán decirme que sobre gustos no hay nada escrito, pero yo opino que se ha escrito mucho y se ha leído muy poco.

Lo que veo es algo inacabado, incompleto y que nada dice. Águila desplumada, despeluzada, suprimida la cruz llana de oro que remata la corona sobre el globo, la bandera mal representada y ese lateral vacío, sin contenido, un emblema dividido. Todo un símbolo. No sé lo que es ni lo que representa.

No me siento identificado. No logro precipitarme al futuro de modernidad de mi Ejército que con ese símbolo quiere expresar. ¿O no quiere expresar nada?

Ahora a esperar al lema.

Apasionante modernidad de mantequilla… sin cañones.

Pronto ni pan para untar.

Rafael Dávila Álvarez

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3 julio 2020

LA PEOR DEUDA DE UN GOBIERNO INFAME. QUE NOS DEVUELVA A LOS MUERTOS Rafael Dávila Álvarez.

La edad sí que importa. En la Ilíada todo empieza cuando un anciano reclama la libertad de su hija.

<<¿Cuál de los dioses promovió entre ellos la contienda para que la pelearan?>>.

La pandemia lo ha dejado bien claro. Somos demasiados y no hay para todos. A la hora de elegir señalan a los viejos. ¿Se equivocan? Claro. Nadie es quien para elegir. La libertad es igualdad ante la vida y la muerte que no distinguen, sino que extinguen las dos. Lo mismo se lleva a uno que a otro. Es el precio de ser libre. Si la vida estuviese hecha a base de milagros no merecería la pena. La libertad se enfrenta siempre a la muerte y nadie puede confiar en los años ni en su juventud, porque llega sin distinguir el día, ni la hora.

Difícil de entender. Cada uno tiene sus propias armas, pero a la vejez solo le queda dejarse en manos de los demás. Volvemos a ser como niños a la espera de regresar al lugar de dónde venimos.

¿Seremos muchos y por ello la guerra?

<<Cuando el mundo se encuentra sobrecargado de habitantes, el único remedio es la guerra, que provee a cada hombre, ya sea con la victoria o con la muerte>> (Hobbes).

En esas estamos.

Me dice un viejo guerrero político, curtido en mil batallas, que ya no le quieren en ese mundo, les parece muy antiguo. La antigüedad ya no es un grado, sin darse cuenta que el voto jubilado representa más del 30%, doble o triple que el de los menores de 30 años. Solo hace falta alguien que sepa aunarlos y aprovechar voto y experiencia. Son los grandes olvidados y el reflejo de una sociedad desagradecida. Molestan los viejos; viven ahora demasiado. Pero votan.

La guerra está definida en la Ilíada. No la de los cañonazos, sino la de la vida misma, de amores y pasiones, el corto acto entre la vida y la muerte, de intensidad y grandeza por encima del tiempo, de dioses que se creen hombres, y hombres hijos de dioses. <<Quien a los dioses obedece es por ellos atendido>>. Entre el deber y la pasión, unos súbditos, otros cobardes, unos que luchan por los suyos, otros para llegar al conocimiento de los hombres venideros, otros por la descendencia.

Muy pocos para dar ejemplo de vida y muerte. Eso ya no está valorado.

Héroes de cuentos populares que van cambiando el nombre según el momento y el aedo que lo relata. Cuando nos canta que lo peor de la batalla no es morir en ella, sino regresar a casa vivo, donde ya nada es ni será igual. Una odisea, con final fracaso cuando pensabas que ya todo había acabado y estabas en la calma.

La guerra termina con la súplica de la vejez por recuperar el cuerpo joven del guerrero, que era su hijo, su descendencia. Para recuperar la honra de su pueblo, tuvo el anciano que engrandecerse con la humillación:

<<Mas, ¡ea!, a los dioses ten respeto,

Aquiles, y piedad de mi persona,

recordando a tu padre,

si bien de compasión soy yo más digno,

porque yo soporté lo que hasta ahora

ningún otro mortal sobre la tierra:

a mis labios llevarme yo la mano

del varón asesino de mi hijo>>.

Nunca la historia de la guerra ha dado un gesto de tan sublime grandeza.

Gesto que otros han despreciado en uno de los momentos más tristes que ha vivido la humanidad. Pandemia diaria es la vida, guerra y muerte. Continuación uno de lo otro. Pero hasta en la guerra más cruel te devuelven el cadáver de lo más querido.

Los 40.000 ruegos a Aquiles, multiplicados con lamentos, para que devuelva y reconozca nuestros cadáveres, no han sido atendidos. No habrá descanso ni consuelo.

Es la peor deuda que un Gobierno infame ha contraído con esta sociedad adormecida que quizá sea esto lo que se merece. Incapaz de luchar ni por sus muertos.

Rafael Dávila Álvarez

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1 JULIO 2020

LA GUERRA (III) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

<<Pues si el príncipe esclarecido y el general competente derrotan al enemigo cada vez que pasan a la acción, si sus hazañas se salen fuera de lo común, es gracias a la información previa>>, dice Sun Tzu cuando habla de los agentes secretos.

<<Voy a esconderme detrás de los tapices para enterarme de lo que ocurra>>, le dice Polonio al rey que para calzarse la corona ha matado al rey anterior, su hermano, y casarse con la viuda.

La guerra actual tiene mucho que ver con los tapices. En los mejores edificios se sientan los negociadores de nuestras vidas mientras los ce-ene-íes intentan aconsejar y a la vez oír los de los otros. Es la guerra que prepara la guerra, y con ello puede ganarse o perderse. A veces por  comenzar antes de tiempo, sin las condiciones de información previa que exige cualquier guerra; otras por engaños. Entre nosotros hay una guerra subterránea hace ya algún tiempo. Por la información. Nadie se ha atrevido a atravesar las cortinas con la espada a pesar de que hasta en los despachos del Palacio de la Zarzuela llegaron a esconderse tras los tapices y bajo las alfombras, Polonio o Pausanias, que nadie aún lo sabe.

Si en estos días el Gobierno ha salido detrás de su cortina y ha revelado la identidad, el nombre como los apellidos, del director de Inteligencia de los servicios secretos españoles, no es casualidad sino causal. ¿Cuál es la causa?

Sin darnos cuenta la guerra ha estallado hace tiempo y lleva varios capítulos; este es el tercero. Los espías suelen pasarse la vida, según leo, entre restaurantes de muchos tenedores y despachos plagados de micrófonos que no funcionan.

Suelen atacar por la misma vía y caer en las mismas trampas. Han olvidado la norma fundamental de un espía para la guerra: <<inteligentes, pero de apariencia estúpida, y hombres intrépidos, a pesar de su aspecto inofensivo; hombres ligeros, humildes y capaces de soportar el hambre, el frío, la suciedad y la humillación>>. Conozco a algunos y son todo lo contrario. <<Hay sicofantes y validos que ambiciona la riqueza […] y aquellos cuyo único deseo es aprovecharse de los periodos turbulentos para ampliar su poder personal>>. Estos, como dice Sun Tzu:<<pueden provocar disensiones entre el soberano y sus ministros, de forma que no reine entre ellos un acuerdo perfecto>>.

En la guerra está casi todo inventado, pero solo nos acordamos de atacar y defender; cuando eso es lo de menos. Hoy la guerra se juega entre cortinas y haría falta un Hamlet que acabase con tanto Polonio y vigilar a los Pausanias que merodean por los palacios.

<<Por este motivo solamente el soberano esclarecido y el general de valía que sepan utilizar como agentes a las personas más inteligentes tendrán la certeza de realizar grandes cosas. Las operaciones secretas son esenciales en la guerra […]. Un Ejército sin agentes secretos es como un hombre sin ojos y sin oídos>>.

Claro que cuando uno de estos inteligentes provoca disensiones hay que dudar para quien trabaja.

Así es la guerra de los espías. Es decir: la guerra que hoy libramos.

Miren debajo de la cama antes de acostarse.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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19 junio 2020

LA DIRECTIVA DE DEFENSA NACIONAL Y EL ARTÍCULO 8.1 DE LA CONSTITUCIÓN Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La Directiva de Defensa Nacional es de vital importancia en el seno de las Fuerzas Armadas.

<<Es el documento máximo del planeamiento de la defensa de España y ocupa el lugar principal tras la Ley Orgánica de la Defensa Nacional 5/2005  en la política de defensa española>>.

<<El objeto común de todas las Directivas de Defensa Nacional es establecer las líneas de actuación y objetivos que persigue el Ministerio de Defensa para la legislatura>>.

Creo que con esas premisas sobra insistir en su importancia. Marca a la Cúpula Militar el concepto de empleo, la línea a seguir de acuerdo con lo que el presidente del Gobierno y su Gobierno determinan para las Fuerzas Armadas dentro del concepto de Defensa Nacional (su concepto).

En román paladino: nos dice (les dice) cómo este Gobierno piensa dotar y utilizar (presupuestos, organización, estructura, misiones…) a las Fuerzas Armadas dentro de la Defensa Nacional.

Claro que nada es más importante que la Constitución y a ella se deben y se debe cualquier ley, decreto, reglamento, orden o directiva.

Hubiese querido analizar detenidamente para ustedes la recién aprobada Directiva de Defensa Nacional (DDN 2020). En ello estaba, contrastando criterios, recibiendo opiniones y…

La Directiva recién aprobada es de escaso valor y de difícil interpretación porque ni responde a la Estrategia de Seguridad Nacional (ESN-2017) y olvida (¿intencionadamente?) aspectos de vital importancia: despliegue en Letonia, Daesh, Afganistán, Irak, OTAN…  ¿Qué hacemos y para qué estamos en la frontera rusa, en Turquía, Afganistán, en Malí…? ¿Seguiremos? Se lo habrán dicho al oído al JEMAD.

Repito, en esas estaba, pero he tenido que dejar las conclusiones para otro artículo porque hay algo más importante y grave en la Directiva que la convierte en sospechoso documento.

Han cambiado el artículo 8.1 de la Constitución española señalando a las Fuerzas Armadas una misión diferente a la que la Ley le asigna. No tengo la menor duda de que es intencionado.

La Constitución, en su artículo preliminar, ni más ni menos, da misión a las Fuerzas Armadas. Copio textualmente.

Artículo 8.1.  Fuerzas Armadas: <<Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional>>.

La Directiva de Defensa Nacional 2020 firmada por el Presidente del Gobierno en presencia de la ministra de Defensa, del Jefe de Estado Mayor de la Defensa y de los Jefes de Estado Mayor del Ejército de Tierra, de la Armada y del Ejército de Tierra dice textualmente en su página 5:

  1. El primer objetivo de la Defensa es proteger al conjunto de la sociedad española, su Constitución y los valores, principios e instituciones que ésta consagra para el pleno ejercicio de los derechos y libertades de toda la ciudadanía, así como garantizar la soberanía, independencia e integridad de España y el ordenamiento constitucional, de acuerdo con el artículo 8.1 de la Constitución.

Pues sí, pero el artículo 8.1 no dice eso. Detalles de enorme importancia.

La Directiva de Defensa Nacional, repito, de Defensa, suprime el verbo defender, antipático verbo, incómodo e inapropiado para los tiempos que corren, que aquí nadie defiende nada y todos siguen la senda del pastor de la Moncloa. Proteger y garantizar. Pues eso: lo que hace una empresa de seguridad. Alude al artículo 8.1, pero olvida lo principal: defender.

Vamos al problema de fondo y a la intencionalidad. Mala sin duda.

El problema actual de España es su integridad territorial, amenazada por el separatismo que busca romper la unidad de España, su integridad territorial y no otra, y las Fuerzas Armadas, Constitución en mano, tiene como misión: <<…defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional>>. Hay que repetirlo: defender, que distinto es defender que garantizar. ¿Por qué ese cambio? ¿Por qué cambiar las palabras de la Constitución? ¿Quién les da ese poder?

La Directiva de Defensa Nacional marca las líneas de actuación y objetivos que persigue el ministerio de Defensa para la legislatura. Repito: ministerio de Defensa, que no puede salirse de lo marcado por la Constitución para las FAS. No es posible modificar una coma de la misión y olvidarse de la Defensa para cambiar el término por garantizar. No sé quién garantiza, pero las Fuerzas Armadas defienden su territorio, íntegro, el de España, y su Constitución, con lo que garantizan su soberanía e independencia.

<<La razón de ser de los Ejércitos es la defensa militar de España>>.

Dice la Ley Orgánica 5/2005, de 17 de noviembre, de la Defensa Nacional que <<la política de defensa tiene por finalidad la protección del conjunto de la sociedad española, de su Constitución, de los valores superiores, principios e instituciones que en ésta se consagran, del Estado social y democrático de derecho, del pleno ejercicio de los derechos y libertades, y de la garantía, independencia e integridad territorial de España. Asimismo, tiene por objetivo contribuir a la preservación de la paz y seguridad internacionales, en el marco de los compromisos contraídos por el Reino de España>>. El redactor de la Directiva (Dirección General de Política de Defensa) ha copiado de lo general lo particular sin diferenciar a quien va dirigida cada cosa.

Dentro de esa ley general, de Defensa Nacional, en la que participan y forman parte todas las instituciones y el conjunto de la sociedad española, las Fuerzas Armadas cumplen con la misión constitucional de DEFENSA: Exterior, frente a una amenaza o agresión que atente a la soberanía, independencia o integridad territorial del Estado español. Interior, frente a la subversión y cualquier intento de secesión (unidad territorial). De la Constitución, frente a cualquier amenaza que va desde el desorden a la revolución y que sea un ataque a los principios consagrados en el texto constitucional.

Cuidado con la semántica. ¿Otra concesión más a los separatismos?

Integridad territorial. Si hablamos de defensa de la <<integridad territorial y el ordenamiento constitucional>> de España, es algo que corresponde en última instancia a las Fuerzas Armadas, siempre, por supuesto, cumpliendo órdenes del poder civil.

Conviene no modificar ni una coma. No llevarnos a engaño. ¡Con lo fácil que hubiese sido copiar el texto constitucional!

Próxima Directiva de Defensa: Paz y Amor.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

22 junio 2020

La Directiva de Defensa Nacional 2020

 

 

 

 

LA GUERRA (II) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Es seguro que un motivo banal inició la primera contienda. Entre dos. El que la perdió creó la táctica y el que la ganó la estrategia.

-Soy más débil; mientras duerme le sorprenderé con un ataque por sorpresa.

-Mi fortaleza me permitirá construir murallas que rodeen mis fértiles tierras regadas por los grandes ríos. Crearé leyes para regular la vida dentro y ejércitos para defenderlas.

Uno construye, otro destruye.

-Mi debilidad me obliga por ahora a vivir del engaño; penetraré en las defensas de mi oponente infectándolo todo.

-Mandaré legaciones a mi enemigo ofreciéndole respeto mutuo y darle un espacio si se somete a nuestras leyes; yo respetaré sus costumbres.

-Aceptaré el pacto y buscaré el modo de que sus mismos súbditos lo rompan; me infiltraré entre sus asesores. Mezclaré a mis hombres con sus mujeres y al fruto de sus vientres lo educaré en mi doctrina.

El táctico ha descubierto la estrategia, su fin último: que su oponente no descanse nunca. El estratega tiene que recurrir a la táctica para su conservación y desarrollo.

La desconfianza crea el secreto y la información. Abundan los espías y bufones.

No había más forma de combatir: con leyes o con la fuerza. El equilibrio entre ambas mantiene la armonía. Política y Milicia deben seguir el mismo camino, se necesitan, si se repelen se obligan a estar siempre vigilantes una de la otra. A la distancia justa, en la que no haya influencia; ni atracción, ni repulsión, o el invasor, siempre al acecho, destruirá al invadido.

Después de años de guerras, nunca llega el estudio definitivo de este arte cambiante y solo apto para los grandes. Cambia como la expresión en un lienzo, en función de las pasiones, del hambre y la sed, de la injusticia, y de la justicia también; de las diferencias, pero ahora mucho más del deseo, cada vez más fuerte, de pertenecer a grupos.

Tanto la defensa como el ataque se convirtieron en una Arte. No era cuestión de cantidad sino de calidad e insistencia.

Cualquier Arte requiere técnica y estudio. Si no es un fraude que te lleva a la derrota. Lo recoge cualquier libro elemental que lo trate: unos principios y unos procedimientos para conjugar con ellos los elementos, las formas y los medios. No hay posible engaño.

Lo que llamamos inspiración no es más que acertar con el hombre mejor dotado para el arte. Alejandro Magno, para la guerra, o Velázquez, para la pintura, nacieron inspirados para ello y su vida fue desarrollar sabiduría sin entregarse al ocio de la primera victoria.

Todas las guerras empezaron por expansión; el Nilo con su riqueza atraía a las poblaciones del desierto. Alrededor del Éufrates y del Tigris surgen las primeras civilizaciones y un trozo de tierra fértil bien regada vale la vida que hay que proteger con sólidas fronteras más allá. Las delimitaron las montañas, los desiertos, los ríos y los mares. Las incursiones de los que ocupaban las zonas deprimidas a los lugares fértiles acabaron convirtiéndose en ataques y en organización de ejércitos: atacantes y defensores, ofensiva y defensiva.

La evolución ha cambiado casi todo. Hay algo que sigue igual.

El estratega y el táctico. Uno busca más allá y pide colaboración y trabajo en común, respeto, orden y conseguir que haya cosecha para todos. El otro sigue buscando la infiltración, la insidiosa penetración, sembrar doctrina en vez de trigo, robar a las mujeres para fomentar su descendencia, la única táctica que al débil convierte en hábil estratega; y le motiva en su lucha.

El general argentino Héctor Bastico en su libro Evolución del Arte de la Guerra formula en 27 conceptos las ideas estratégicas de Maquiavelo. Una de ellas adquiere bajo mi juicio especial relevancia: “Los hombres, las armas, el dinero y el pan constituye el nervio de la guerra”.

En 1883 el mariscal Wilhelm Colmar von der Goltz, tentado por el sistema de militarización de la sociedad practicado por la revolución francesa y Napoleón escribió La nación en armas, donde establece claramente que el país debe estar preparado permanentemente para la guerra.

Preparados. Hombres y nuevas armas. Va a faltar el dinero y el pan. Ni a todos, ni en todas partes. A una gran mayoría. Es la combinación perfecta. Mejor estar alerta.

Un trozo de tierra fértil bien regada vale la vida. Vendrán a lucharlo. No ha habido paz. Una simple tregua para rearmarse.

Un motivo banal, entre dos, fue el origen; y será el final. Por sembrar doctrina en vez de trigo.

Es la cosecha que hoy buscan los conflictos antes llamados guerras. La desesperación siempre es bien aprovechada.

La aspiración rota en desesperanza es una chispa que incendia cualquier cosecha.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

26 mayo 2020

La colonia militar de Gibraltar necesita de España Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Parece que empieza a remitir la fase sanitaria de la pandemia del Covid19. Las consecuencias del virus en la colonia militar británica de Gibraltar han resultado bastante más favorables de lo previsto gracias, entre otras cosas,a la eficaz gestión profesional que se ha hecho por parte de los llanitos con la ayuda de sanitarios españoles. No han tenido ningún fallecido entre sus 33.000 habitantes.

Ahora empieza la fase económica y por lo que se vislumbra, el futuro parece poco halagüeño. Esto inevitablemente repercutirá en la base militar que, como sabemos, está parcialmente financiada por la economía local; si esta falla, serán los británicos los que tendrán que sufragar no sólo las instalaciones puramente militares (muelles para atraque y reparación de submarinos nucleares y buques de superficie, instalaciones de Inteligencia en superficie y submarinas, aeródromo de  la RAF, polvorines, talleres etc.) sino también las logísticas de doble uso como las centrales térmicas, instalaciones portuarias, parte del aeródromo de la RAF, instalaciones de producción de agua potable junto con su distribución y la de agua salada etc. Pero lo peor no es esto sino que, si las cosas van muy mal, tendrán que financiar incluso a la población local que les sirve de excusa y cuya lealtad se debe, básicamente, a la «corona». Queda sin resolver el problema de los colaboradores españoles.

Por suerte para Gibraltar, una vez más se han encontrado con la generosidad, flexibilidad e incluso bondad –de niveles cósmicos- de los que unos llaman «el vecino del norte» y otros comparan con Corea del Norte.

El Covid19 ha puesto de manifiesto algunas cosas sorprendentes pero quizá, la mejor ha sido el entusiasmo que allí ha despertado el que Gibraltar  –a efectos prácticos- sea considerado por las autoridades españolas como parte de Andalucía y los llanitos como andaluces; así pueden moverse por Andalucía –desde el 10 de junio-como corresponde a la Fase 3 en que estamos. Este logro fue posible gracias a los esfuerzos de quien no hace mucho nos comparaba con Corea del Norte, los buenos oficios -«hoy por ti, mañana por mí»- de políticos comarcales y, autoridades nacionales españolas; todos ellos en la misma sintonía. No hay duda de que, en ocasiones, cultivar algunas amistades puede tener tanto valor como una gema bien pulida.

Lo cierto es que Gibraltar sobrevive, como no podía ser menos tratándose como dicen de una economía autosuficiente; una «historia de éxito» que les ha llevado a ser la 3ª renta per cápita más alta del mundo, y eso que no tienen ningún recurso natural, ni siquiera fuentes de agua potable, factorías de ningún tipo ni superficies o almacenes suficientes para materiales o subsistencias, sean perecederas o no.Apenas tienen alguna capacidad industrial en el puerto.

Según las autoridades locales, en la semana del 13 al 19 de abril, pasaron por la verja 616 camiones con suministros esenciales (incluso los de higiene personal), procedentes de «Corea del Norte», pese a las restricciones impuestas en la verja. Suponemos que el resto de las semanas del confinamiento estuvo pasando una cantidad similar de camiones. Autosuficiencia le llaman a eso. Quizá como compensación, son unos 8 a 10 camiones diarios cargados de basura los que «exportan» a España.

Ni que decir tiene que el turismo ha desaparecido, tanto el procedente de la Costa del Sol como el de los cruceros o aviones. Era uno de los pilares de la economía local; no eran los supuestos 11 millones de turistas ni muchísimos menos pero sí eran fundamentales para mantener el comercio minorista (perfumerías, joyerías, electrónica, etc.) de la calle Real, los taxis, las gasolineras, las cafeterías y restaurantes, los hoteles, la «exportación» del tabaco y quizá, «gestiones financieras». En abril y mayo de 2020 pasaron por la verja 161.000 personas mientras que en el mismo periodo del año anterior pasó 1 millón.

Es tal la crisis provocada por la desaparición del turismo que, en un gesto asombroso y sin precedentes, quien antes comparaba a nuestras autoridades con las de Corea del Norte, el 15 de mayo estimulaba a sus «vecinos del norte» a ir de turismo a Gibraltar. En la costa mediterránea del Peñón está la playa de los Catalanes; es posible que allí se haya inspirado para hacer su sorprendente invitación.

También ha desaparecido la «exportación» del tabaco y su metamorfosis en contrabando al pasar la verja. En abril se calculaba que las pérdidas en ventas de tres grandes compañías mayoristas variaban entre un 65 y un 90%.La exigencia de un contrato de trabajo en Gibraltar para poder pasar por el puesto de control de La Línea ha sido demoledora para el tabaco. Aunque en Gibraltar puedan hacerse certificados a medida, resulta difícil pensar que alguien pueda pedir una copia de un contrato como «transportista» de tabaco. Como resultado,el incremento en las ventas de tabaco legal en la Comarca ha sido asombroso con algunos estancos multiplicando por seis sus ventas.

No se han publicado datos concretos sobre las pérdidas en el «bunkering», Centro Financiero o empresas de apuestas pero puede suponerse que han debido ser notables por la crisis económica global y también, por el hecho de que una parte importante de sus trabajadores viven al norte de la verja y se les permitía el paso si exhibían su contrato de trabajo (supuestamente esencial) junto a su certificado de residencia, algo que quizá no todos podían hacer. Sí se ha informado del grave riesgo que el Covid19 supone para las apuestas.

El resultado final podría haber sido catastrófico para la supervivencia de la colonia y de la base militar si no llega a ser por la generosidad de España mostrada en la verja e incluso más allá. Por ejemplo, las restricciones de los vuelos civiles entre el Reino Unido y Gibraltar han añadido un obstáculo a la vida local, a sumar a los fuertes vientos que ocasionalmente obligan a cerrar el aeródromo de la RAF; de nuevo, gracias a la bondad de nuestra autoridades, los desvíos a Málaga de los aviones procedentes del Reino Unido cuando RAF Gibraltar está cerrado ya no se asumen en vuelo sino que se gestionan incluso horas antes del despegue del avión de Londres por lo que bien podemos decir que las pistas del aeropuerto de Málaga no son «alternativas» sino auxiliares de RAF Gibraltar.

Todavía no se han concretado los gastos del Covid19 aunque sí se sabe que son cientos de millones de libras. Si las deudas contraídas por Gibraltar hasta enero de 2020 superaban los 1.000 millones, ahora, a partir del Covid19 son tan extraordinarias que incluso en la Cámara de los Lores se ha planteado que Gibraltar necesita un «espacio para respirar», con un amplio margen de maniobra para poder pagar la deuda. Esperemos que ese espacio no sea un «Lebensraum» a costa de la Comarca con un pasillo como el de Danzig para llegar hasta su «enclave» de Sotogrande.

Podríamos seguir narrando curiosidades como las señaladas pero nos quedamos con una y es la genialidad de la principal autoridad local cuando asegura, por sí y ante sí, que sólo él es quien puede negociar el futuro de Gibraltar. Suponemos que en el Foreign Office habrán temblado hasta los cimientos y puede que hasta en la Asamblea General de Naciones Unidas.

Como conclusión, la colonia está superando la crisis sanitaria del Covid19 gracias a España; al mismo tiempo, está demostrando su dependencia casi absoluta de España. La base militar de «bajo coste» sigue operativa gracias a España. Nos preguntamos si sucederá lo mismo con la crisis económica en curso. ¡Y todavía no se han empezado a notar los efectos del brexit!

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

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18 junio 2020

¡SE SIENTEN COÑO! General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

¡Se sienten coño! Retumbaron en el hemiciclo, como una ráfaga, las palabras del ministro de Justicia: <<España se encuentra en una crisis constituyente>>.

Estamos al límite. Todos lo saben y nadie reacciona. Se han cometido atropellos en casi todas las instituciones. No debemos bajar la guardia porque se acercan tiempos de preocupación -sin ocupación- y deterioro generalizado. <<Mientras peor, mejor>> será el lema de millones dispuestos a todo. En cuanto vean que pueden perder esta opción única que ahora tienen, arderá la calle.

Si el Partido Socialista, o esto que el señor Sánchez preside, les ha querido engañar con lo de <<el enemigo al ombligo>> para mantenerse en su inútil vanidad, el resultado es poner al lobo a pastorear el rebaño. Quizá ya no queden ovejas, sino un rebaño de lobos. Eso significa comerse al pastor, que se lo han comido después de matar (anular/domesticar es más exacto) al perro guardián.

Lo acaba de proclamar el ministro de Justicia: <<Crisis constituyente- Debate Constituyente>>. El mensaje ¿iba para Ezquerra Republicana de Cataluña (ERC)? No; iba para todos.  Pocos se han enterado. Tranquilizador.

Pasado el trueno, la tormenta ya no volverá a anunciarse. Como si nada hubiese ocurrido. No lo olviden: Crisis Constituyente. Caerá como un rayo, sin avisar.

Hay dos cosas que esta proclama encierra: qué quiere decir y qué ha querido decir el ministro de la Justicia. Estamos ante ¿qué? No es difícil el acertijo. Por sus obras los conoceréis. Sabemos ante quién. De lo que se deduce la maniobra probable y peligrosa.

En román paladino: nos la están colando, si no nos la han colado ya. Creo que es la declaración más grave oída en el Congreso de los Diputados en la democracia. Suena como aquel: ¡Se sienten coño!, pero sin tricornio, sino con la Justicia del ministro del Gobierno, juez y parte.

No…, que no quiso decir eso, sino lo otro. ¡Ya! Sin ráfaga. Las ideologías tienen mayor capacidad de penetración que las balas.

Está claro. A por la Corona. El caso es que caiga la Monarquía. ¡Viva la III! A por la Guardia Civil, que esperemos hayan mordido en hueso. A por la Justicia, Constitucional, Fiscalía General, Supremo, palo y tentetieso a quien se menee fuera de la raya que yo marque. Los míos a un lado, los otros al otro lado. A por Ciudadanos que está flaquita y necesita un reconstituyente. Y, por supuesto, a por los Consejos de Administración. Que no se escriba una letra, se dé una noticia, se use una red social sin que sea censurada por el ministerio de la Presidencia (que los vigile el CNI ).

La nación de naciones. En definitiva: a por la Constitución. A por España, al federalismo, al separatismo, ahora que viene la pandemia del hambre y la desesperación.

La gravedad de este ¡se sienten coño! es que no venía de ninguno de los activistas de barrio que pueblan el Congreso, alguno ministro, sino de un jurista importante ahora metido a político. Es decir un leído y entendido que sabe lo que dice y por qué lo dice. Autor intelectual.

De una gravedad extrema. Las posteriores explicaciones son baldías. Por sus obras los conoceréis.

Las obras que vemos son las que son. Todo está en revisión y hay un ataque encubierto a España. Empezando por el modelo de Estado y por su Constitución. Para terminar (de acabar) con España.

Juan Carlos Campo Moreno. Ministro de Justicia. Magistrado. Fue y lo soltó.: <<Un debate constituyente abierto>>. Sonó como aquel ¡Se sienten coño!

Porque -y esta es la clave- en el Parlamento español han entrado los que tienen a España como enemigo. Arderá la calle.

¡Al suelo todo el mundo!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

15 junio 2020

Blog: generaldavila.com

DON JUAN CARLOS I REY DE ESPAÑA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

He servido a España, en su máxima proximidad, 13 años de mi vida militar junto al Rey Don Juan Carlos I. Desde el empleo de Comandante en la Guardia Real, teniente coronel Ayudante de Campo después;  y de coronel fui Jefe de su Guardia Real.

Por allí han pasado, y he visto pasar, la historia de España de estos últimos años. De todo. Lo divino y lo humano, lo mejor y lo peor, que de todo está hecha y gobernada España. Hombres. Intereses. He visto todo y a casi todos. Nadie, ninguno, puede tirar ni la primera ni la última piedra. ¡Si lo sabré yo!

No les voy a contar -que morirá conmigo-, la normalidad de una familia, la Real, que ¡cuántas hubiesen querido ser parecidas! De lo que cuentan, de lo que inventan, a la vida auténtica diaria y normal, nada de nada. A lo mediático, subvencionado, le gusta la caricatura. Para eso le pagan. Y muy bien. ¡Cuántas mentiras sin desmentir! Cuanto mentiroso diciendo que vale más por lo que calla… Nunca dicen que es lo que callan porque no existe.

No veía diferencias destacables entre aquella entrañable familia y la de cualquiera de los españoles de la época. No les hablo de memoria. Sino del día a día, del permanente contacto, de cierta intimidad,  y de viajar por todo el mundo en la más cercana proximidad.

Ahora resulta que muchos, tantos, de los que jamás en su vida han puesto un pie en la Zarzuela, saben más que nadie de lo que allí se cuece; y lo que dicen es ley. Por otro lado los que saben, conocen y lo han vivido, callan, como si con ellos no fuese la cosa. Así se escribe la historia. Muchos están encumbrados -y muy bien colocados- en todos los lugares y agujeros, desde lo más santo a lo más profano, todos (se) aprovecharon el tirón.

Somos muchos los que sufrimos la injusticia del trato que se está dando al Rey Don Juan Carlos y el desconocimiento del interior de su talante y forma de ser. El Rey Don Juan Carlos representa toda una historia de progreso de España, muy difícil, complicada, y que pocos hubiesen sido capaces de sacar adelante. Lo hizo y no se lo perdonan. Cuando logró una España grande, respetada, rica en proyectos y peso internacional, el único,-hay que repetirlo- el único que ha sabido manejar el problema de Cataluña y enderezarlo, un Rey de y para todos los españoles, vieron que Don Juan Carlos era el objetivo a batir. Por eso, por su amor a España, por su sentido de la unidad de España, por ser Rey de todos los españoles, pon aunar esfuerzos, por proclamar por el mundo quién es España, por recordar nuestras raíces americanas, que aquello es España, por hablar, sentir, y engrandecer España. No se lo han  perdonado.

España ha cambiado mucho y muy deprisa. Es muy fácil hablar difamando, sin el más mínimo conocimiento, ni argumento, y revolver las intimidades, aquellos que tanto tienen que esconder.

Ahora parece que entra el miedo y es el momento del silencio acusatorio, y tantos que han (hemos) estado a su lado callan. Yo no me callo.

No tengo el más mínimo interés en una parte u otra. Vivo exclusivamente de mi pensión… y con hipoteca. Mi mujer me dio seis hijos y no tuvimos tiempo para otra cosa. Es decir que no hay más cera que la que arde.

Y no digo que no me gustaría ser un Consejero de Enagás como Pepiño, que algún mérito uno ha hecho, o Consejero de Santa Bárbara. Aquí el que no corre vuela, pero todos callan en su ínsula agradecida.

No me voy a callar, ya que puedo y conozco. España navega a la deriva, pero ustedes los españoles son muy libres de arrojar por la borda al mejor timonel que hasta ahora hemos tenido y poner al pirata de turno en su lugar, y conducir por la mentira y la traición nuestro futuro.

Si España en estos últimos 45 años de su historia ha salido adelante, ha sabido incardinarse en el mundo, se ha convertido en una gran nación, ha sido gracias a la intuición y realeza de un Rey que otros quisieran para ellos: Don Juan Carlos I de España.

La Corona está en peligro, porque está en peligro España, su unidad y su peso internacional. Pretenden cobrarse la primera pieza, la monarquía. No van a poder con el Rey Don Juan Carlos, porque nada tienen probatorio (¡qué más quisieran!), y seguirán (perseguirán) con Don Felipe; tras sus huellas.

No está de más que algunos den la cara y defiendan lo que en estos momentos, quizá lo único sin más interés que el general, defiende a España y al conjunto de los españoles, sientan lo que sientan y piensen lo que piensen: la Corona. Sin avergonzarse ni achantarse.

Defender a España, su unidad y su peso internacional tiene un coste.

Don Juan Carlos logró sacarnos de la pobreza y de la insignificancia internacional.

Está todo programado y lo que no perdono es a los cobardes enriquecidos que se mueven al compás de los aires que soplan.

Es el primer intento serio, y con toda contundencia, aprovechando la pandemia, que ha anestesiado a los españoles, para acabar con la Corona.

Hagan ustedes lo que quieran y decidan lo que les venga en gana. Pero si algo ha habido que nos ha mantenido unidos y con fuerte proyección internacional ha sido la Corona, en concreto y durante muchos años, Don Juan Carlos I. Lo define una palabra: entrega a España. Esa ha sido su vida, por mucho que ahora, otros, quieran inventar otra.

A partir de eso, ustedes verán. A ver quién es el que tira la primera piedra.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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15 junio 2020

EL EJEMPLO DE GALICIA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

A mí me puede gustar, o no, el señor Feijóo como candidato a la Junta de Galicia por el PP; es cosa mía y a nadie más interesa.

Pertenece al Partido Popular y hoy por hoy sigue su disciplina y principios elementales. Que son, a saber: la unidad de España, el respeto y cumplimiento de la Constitución. Principios en grave peligro.

Por lo que se ha demostrado, Galicia, sale adelante y camina con solvencia, sin alharacas, sin inútiles exhibiciones, dando cada día un pasito más y siempre con escasa ayuda del Gobierno central. Avanza. Es un hecho que incluso con Franco, gallego, y veraneando siempre allí, Galicia estuvo mucho más abandonada que Cataluña o Vascongadas, por poner un ejemplo. Como hoy.

Galicia, en elecciones ya, es una más de la España fraccionada en partidos, en facciones, en intereses desconocidos, ejemplo de lo que está pasando en cualquier lugar, y de cómo el absurdo lenguaje y propaganda calan hasta en los que se creen más listos y más españoles que nadie. Las encuestas apuntan a una mayoría (¿absoluta?) del Partido Popular en Galicia, de Alberto Núñez Feijóo, y descubrimos a algunos de los que defienden la unidad de España y su Constitución con el hacha de guerra contra el actual Presidente de la Junta Gallega. ¿Por qué nos tiramos piedras a nuestro propio tejado? ¿Por qué le hacemos fácil lo difícil al adversario? ¿No defendemos la misma España? Tiempo habrá para los matices, pero por encima de todo el actual problema es España, su unidad, su Constitución, y un drama económico que nubla el horizonte con una izquierda incapaz de hacerle frente. O vamos juntos o no vamos. Bien está defender sus posturas cada uno, pero, siendo en el fondo la misma, no atacando la de tu posible aliado.

Me preocupa la división y las traiciones. Las hay.

Reconozco mi escasa capacidad para la política y lo difícil que me resulta entender lo que está pasando en España. Creo que la mayoría de la gente está preocupada por su quehacer diario, su familia, su futuro, y la dignidad personal de poder trabajar con honradez recibiendo la justa y adecuada respuesta económica. No creo que haya esa crispación y enfrentamiento social, verbal, que reflejan estos representantes (?) que dicen ser nuestros. Lo que menos entiendo es que un mismo equipo se fraccione y sus derivadas ataquen con saña sus orígenes con tal de subir un peldaño.

Al señor Feijóo un retiro espiritual para rebajar su soberbia política tampoco le vendría mal. Admitir errores y aceptar consejos de los, al fin y al cabo, hermanos tuyos, es buen camino. A cada cual lo suyo, pero juntos, sin necesidad de estar revueltos.

Puede que El Arte de la Guerra sea una invención y que nunca se escribiera. Puede que Sun Tzu nunca existiese. Son trece capítulos en los que empresarios, militares y docentes intentan explicarse lo inexplicable y encontrar fórmulas mágicas para la guerra artística, tan difícil como cotidiana.

Puede.

María Pita. La heroína de La Coruña.

Respuestas hay; si se sabe leer y entender.

<<Si está unido, divídele.

Chang Yu: Clavad una cuña entre el soberano y sus ministros; o, si no, enemistadle con sus aliados. Sembrad entre ellos las sospechas mutuas, de manera que reine en ellos el malentendido. Así podréis conspirar contra ellos>>.

Es lo que vemos, oímos y tememos.

Las elecciones están en marcha. Es la guerra.

Cuando has conseguido la división siempre gana el peor.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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12 junio 2020

PARTE DE GUERRA. SIN NOVEDAD (General de División Rafael Dávila Álvarez)

IMG_20150508_085235El 29 de abril de 1993 regresaba de la antigua Yugoslavia la Agrupación Táctica «Málaga» después de haber finalizado la misión de interposición entre los contendientes en la guerra civil.

A su llegada revistó las tropas el Príncipe de Asturias, hoy Rey de España, que, con lenguaje castrense, recibía de su Coronel el resumen del duro trabajo de aquellos seis meses: ¡A la orden de Vuestra Alteza, sin novedad en la Agrupación Málaga! Era el parte de guerra.

Todo se había desarrollado de acuerdo con las reglas del espíritu y del honor militar. En la milicia solo hay novedad cuando se pierde el honor, lo único que un soldado no puede asumir. Pero aquel sin novedad que pudo ser interpretado como una frase rutinaria –nunca lo es– encerraba profundos cambios. Era algo más que una frase. Sujeto y predicado, sentido completo, ser y estar de la milicia, la de ayer, hoy y mañana. Aquella misión cambió muchas cosas en España. Nuestros soldados, embajadores del honor y de la paz en los Balcanes, queridos y respetados en una guerra de odios y permanente recelo, regresaron con la ganada admiración y cariño de todo el pueblo español. Pronto se dieron cuenta nuestros dirigentes. Soldados de España que en Bosnia-Herzegovina lograban una victoria frente a nuestra contradictoria y disparatada política, una victoria de la cordura frente al despropósito. Batalla ganada, no la guerra. Aquí los incrédulos o malintencionados tuvieron que aceptarlo. Estaban en la pugna, en esa guerra tan nuestra, la de las incoherencias.

OTAN sí, OTAN no. De entrada no, ¿o sí?, ¿abstención como respuesta más sensata? Contrasentido de unos y otros, ahora sí, ahora no, que todo depende. El poder, la conquista del poder absoluto como meta. No a la OTAN. OTAN-DE-ENTRADA-NO1Sí al cargo de Secretario General de la Organización. Nada es verdad ni es mentira, todo depende del color con que se mira. Transición: paso del poder al poder. Recelos hacia la institución militar que había dejado de serlo. No hacía mucho que la disolución de la Legión estuvo firmada por el ministro de defensa. Lo intentarán en otra ocasión, de otra manera. Su valor y su honor la salvaron, con el firme apoyo de nuestro Rey el primer soldado. La Legión como siempre…, la más principal hazaña es obedecer.

Los soldados nunca dudaron de su misión, la duda la tenían otros. Hubo que derramar sangre, con generosidad extrema. Morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde. Allí estaba la Legión, como estaban otras unidades, como estuvo siempre el ejército español. Sin dudar, sin retirarse a destiempo, sin pedir ni rehusar. Un solo discurso, sin pliegues ni bastardas intenciones.

No hubo condecoraciones, las que se dan a los héroes, porque son expresiones de un lenguaje que sonaba a combate, a guerra. Era mejor jugar con las palabras y esconder los hechos.

Sangre derramada con generosidad extrema. La de nuestros soldados de la Agrupación Táctica «Canarias», relevo de la AGT «Málaga». Se les concedió el Premio Príncipe de Asturias de la Paz por estar en una guerra, por combatir la violencia y buscar la paz. Es lo que siempre busca un ejército.

De esto hace ya mucho tiempo. El premio a la memoria no debe quedar desierto.

Recordábamos hace unos días al Teniente Muñoz Castellanos primer caído por la Patria en Bosnia-Herzegovina cunado transportaba plasma y medicinas al hospital de Mostar. Era una floreciente primavera del año 1993 regada con sangre española. No fue el único: el 11 de junio caía el Teniente Aguilar. Más tarde el  Sargento Tornel, así hasta 23 bajas en los años de esta dura misión.06_placa_bajas_espannolas_en_bosnia_herzegovina

Intervenir tiene costes muy altos, incluso te cuesta la vida. No hacerlo también los tiene, a veces más altos, más vidas.

Y el honor se abrió paso entre discusiones de retaguardia. La Nación, la Patria, el beso a la Bandera. Discutido y discutible para algunos, aunque los que por ello dan la vida nada discuten.

Van y vienen nuestros soldados. En ocasiones el regreso es definitivo, por siempre jamás. Nunca dudan de que es por España, por los españoles, por dar cumplimiento al juramento a la Bandera.IMG_20150508_085557

Nuestro recuerdo para aquellas Agrupaciones Tácticas «Málaga» y «Canarias» que abrieron camino…, y los ojos a muchos incrédulos. El tiempo lo borra todo, dicen. Si cuentas lo de entonces, lo que somos por lo que fuimos, y lo que podemos ser, te descalificas, te desacreditan. Hay que mirar al frente, dicen los botarates. Un soldado mira en todas las direcciones, por si acaso, para no dejarse nada en el camino y menos el honor.

Ha pasado mucho tiempo y no todos pueden decir: sin novedad.

Si algún día ven a un soldado agachar la cabeza y no ser capaz de decir sin novedad es que ha perdido el honor.

¡A la orden de Vuestra Alteza, sin novedad en la Agrupación Málaga!

Era el parte de guerra, el honor intacto, las palabras justas.

Los soldados pueden repetirlas una y otra vez.

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

11 junio 2020

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