GUERRA EN UCRANIA 11. ARMAMENTO PARA UCRANIA: SEAMOS SERIOS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En Ucrania hay una guerra muy seria en la que Europa (el mundo) está jugándose su futuro. Es una guerra donde se combinan las más avanzadas tecnologías para matar de lejos más y mejor, donde se miden ideologías y orden mundial, y donde se enfrentan voluntades de signo tan distinto como la libertad y la opresión. Nos jugamos mucho. Todo.

Es también una guerra de armamento, de todo tipo de armas, algunas hasta ahora desconocidas y que convierten el territorio bélico en un laboratorio para la industria armamentística y para los ejércitos. Tan importantes son los generales como esa industria.

Ucrania no es una chatarrería que es con lo que parece que alguno la está confundiendo. Si has de dar algo debes seguir la máxima de no dar a los demás lo que para ti no quieres; a no ser que sea al enemigo al que le surtas de tirachinas.

Es una incalificable postura hacerse ver como apoyo al sufrido ejército ucraniano, a su pueblo, en guerra y abrir la chatarrería en un acto de grave irresponsabilidad.

Los que algo sabemos de estas cosas no dábamos crédito al ver en imágenes televisivas a los camiones transportando los arrumbados M113 (TOA,s.) españoles camino de Ucrania para combatir en la guerra. No. No es el material adecuado —como no lo es el BMR para nosotros y que seguimos utilizando…— ni lo son las ametralladoras (AMELI) que hemos enviado ni los supuestos Leopard que están ahora bajo cuidado intensivos.

Todo ello es fruto de algo denunciado por los mismos que ahora alzan los brazos en demanda de seriedad para las Fuerzas Armadas y que jamás se preocuparon de equipar al ejército español adecuadamente. Por ejemplo el Señor Borrell que ahora clama contra Europa: «Confiamos nuestra seguridad a los Estados Unidos y nuestra comodidad y bienestar a Rusia y China, y ese mundo ya no existe». Pues claro y no había que ser ministro ni PESC para darse cuenta. Solo haber hecho caso a los que saben del asunto.

En la guerra la única voluntad que tiene valor es la de vencer para lo que hay que demostrar disposición y firme postura sin engaños para la galería.

La política ensucia aún más la guerra. «Sí se puede». Han tenido el descaro de proclamar y actuar contra toda norma de convivencia y apoyo al necesitado.

Cuando no se puede, nobleza y dignidad obligan a decir «no se puede; hasta aquí puedo llegar, porque no voy a buscar en los cubos de la basura para darte alimentos caducados».

Arreglar el desaguisado de la escasez, antigüedad y poca eficacia de nuestros materiales de guerra no es tarea fácil y por mucho que se haya subido el presupuesto de Defensa no cubre los mínimos necesarios para dar y tomar.

La política enreda la guerra, la hace «sostenible», la prolonga, y las batallas suelen perderlas, en esta moderna forma de guerrear, los políticos y las económicas posturas que están vaciando los depósitos de materiales inservibles y convirtiendo los campos antes de trigo en una gran chatarrería que hará las delicias de los que se dedican a la rapiña del material de guerra.

Lo malo es que hay negocios más macabros, tanto o más que el de chatarrero, que se alimentan a diario: buitres. La Ilíada es terrible antecedente:

«…mientras que, numerosos, los corceles

de cerviz estirada arrastraban

los carros con estruendo crepitantes

vacíos, por los puentes de la guerra,

a la vez que echando iban de menos

a sus aurigas limpios de reproche;

ellos, empero, en tierra yacían,

mucho más agradables a los buitres

que a sus propias mujeres»

(Ilíada. Canto XI. 160)

Aquellos campos antes de trigo y maíz ahora sangran heridos por las chatarra bélica.

No es necesario explicar por qué esas imágenes que hoy protagonizaban las portadas (los TOA,s. españoles camino de Ucrania) no eran las más edificantes para una nación que quiere ayudar a un pueblo en guerra. Cualquier información en la red les explicará que ese material ya no circula por donde la guerra se extiende, no resiste la prueba de pasar por los túneles de Cantabria. La RENFE se ha equivocado; como nuestro Gobierno con el «Sí se puede» y el engaño de una «guerra sostenible». No caben en un conflicto como este. ¿Las quejas al maestro armero?

Si no se puede al menos se tiene la dignidad de decirlo y avergonzarse. Los que antes desvistieron a nuestro Ejército y los que lo ahora lo desvisten. Todos culpables. Por ese gálibo no pasa tanta desmesura.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 febrero 2023

GUERRA EN UCRANIA 10. EL GLOBO. CHINA Y ESTADOS UNIDOS ECHAN GASOLINA A LA GUERRA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Las relaciones internacionales no son una teoría universitaria a pesar del grado y la ciencia que sobre ellas quiere construirse. Las relaciones internacionales, la diplomacia, el gobierno y las alianzas —la guerra también es relación— son un arte, quizá el más antiguo del mundo, aquel que se inicia con Gilgamesh y Enkidu unidos en su lucha contra lo prohibido que se escondía en el bosque de los cedros. Es un arte que, como todos, requiere técnica, pero una vez conocida, cada pincelada es obra de uno y solo uno es capaz de enfrentarse a Humbaba en aquellas tierras inmensas de centenares de kilómetros a lo largo y a lo ancho: el bosque de los cedros aún guarda su misterio.

…el rey del templo,

Apolo el avieso,

capta la visión

a través del más directo

de los confidentes, la mirada

que conoce todas las cosas.

Las mentiras no las aprehende,

ni dios ni hombre lo engaña

con obras ni con designios.

(Giorgio Colli. El nacimiento de la filosofía)

La mirada que conoce todas las cosas…

EL GLOBO CHINO DERRIBADO POR EE.UU

El globo ha sido derribado por los Estados Unidos. Una metáfora. La escalada de la guerra se nos antoja aún mayor, cosas de globos y globalización, visión global ante la que China ha recibido como respuesta un misil en todo el ecuador de su desarrollo.

Quizá solo China sea capaz de aceptar el reto de «El Lejano»: «Permanece, sin más despierto durante siete días. Vence el sueño y quizás vencerás a la muerte». Dijo Utnapishtim.

Nadie quiere la inmortalidad, sino ser recordado en ella y estar presente; siempre por los siglos, incluso el que ahora despierta después de un largo letargo y más preparado que otros para la vela. China va a mover ficha y no se dormirá en los sueños en los que ya Europa permanece.

China va a responder como suele hacerlo. Su silencio delatador va a provocar un giro en la guerra de Ucrania.

En el lejano Oeste Tutt y Hickok acaban de celebrar una partida de póker que ha finalizado en un duelo mortal. Ambos dispararon a la vez. ¿Quién será el muerto?

En este caso no lo sabemos, pero es probable que haya un tercero, en discordia, favorecido, y el grandullón se arrepienta de haber derribado el globo del niño que crecía tan rápido.

El próximo globo podría estallar por la presión. No atmosférica.

Sabio es aquel que no se deja engañar, decía Heráclito, y ello nos lleva a recordar, de nuevo con Colli y su Nacimiento de la filosofía, que Homero murió de aflicción al no saber resolver el enigma: «Lo que hemos cogido lo hemos dejado, lo que no hemos cogido lo traemos». Viene al caso; si lo descifran.

Les dejo el enigma del globo chino que por su manifiesta sencillez a todos nos ha engañado; como a Homero.

La única forma de responder al desafío es seguir en globo hasta que este reviente por la presión. Mientras, las relaciones internacionales entre los Estados Unidos de América y China son como una manguera que no deja de echar gasolina al fuego. De la guerra.

Putin, pídeme lo que quieras. He odio un disparo que venía contra mi. Desde Taiwán.

Otro frente. Las sirenas suenan y avisan para que acudamos a los refugios. Europa duerme sin posible despertar.

El enigma de Homero eran unos simples piojos. Pero era al fin y al cabo un enigma sin resolver en el que ahora debemos pensar antes de morir de aflicción.

Un misil acaba con el globo. ¿Metáfora? ¿Enigma?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

6 febrero 2023

Blog: generaldavila.com

BAJARSE AL MORO. POR TELÉFONO Rafael Dávila Álvarez

Marruecos, Venezuela o Ucrania. Son simples ejemplos de la política exterior errática de los gobiernos de Zapatero y Sánchez, de graves consecuencias para el futuro de España.

Lo de Zapatero era con intención. Se intuía lo nocivo y contaminante de su «pensamiento Alicia», pero su sucesor no quiere serlo a título de electo sino algo más. Rompe el molde. El Emperador juega con fuego a sabiendas que no se quemará; seremos nosotros. Sánchez no sabe nada más que de Sánchez&Cia. y está poniendo en peligro todo el sistema del Estado español.

La política exterior de una nación es quizá de los asuntos más delicados y que más hay que cuidar en un Gobierno. Exteriores y Defensa son dos ministerios para gente capacitada, culta, sagaz y además elegante en las formas y en los fondos.

La mejor definición de un verdadero responsable de asuntos exteriores la leí en la novela de Gabriel Albiac Dormir con vuestros ojos: «Ya aprenderéis los formalismos de vuestro gremio: se ve todo, no se mira nada».

Nuestros embajadores han sido un ejemplo de buen hacer a lo largo de la historia y se han volcado en engrandecer el nombre de España. Mucho les debemos en todos los aspectos: económico, cultural, militar y de servicio a los ciudadanos, una labor que va perdiendo eficacia conforme se deteriora el nombre de la nación a la que representan por culpa de una dirección sin rumbo ni concierto.

Las relaciones con el Reino de Marruecos son un examen permanente en esos asuntos exteriores y que por conocidas nunca dejan de extrañarnos ni nos preocupan en exceso porque somos conscientes de cómo y en qué condiciones se juega esa partida.

En este ya antiguo negocio el error más grave es no saber qué cartas se reparten allende los mares y estrechos Hoy, con el nuevo presidente del Gobierno y su errática política, la incertidumbre sobrevuela las relaciones con Marruecos que son clave para España. Donde dice «buenas relaciones» yo pondría «más delicadas que nunca» y la sorpresa puede saltar en cualquier momento. Nuestra debilidad es fortaleza al otro lado.

Desde 1912 y tras el tratado hispano-francés, la acción militar española en África se limitó a ejercer su acción protectora entre Yebala y el Rif, como el tratado le obligaba. Toda su actividad se centró en mantener la autoridad del Sultán de Marruecos y apoyar a la administración mixta marcada en el acuerdo. El levantamiento rifeño protagonizado por Abdelkrim el verano de 1921, con el ataque a nuestras tropas en Annual, fue el comienzo de una nueva situación que pudo traer graves trágicas consecuencias para España. La rebelión tenía en principio un carácter exclusivamente nacionalista, aunque alimentada con dinero y armas de dudosa procedencia  y una mezcla de xenofobia y de fanatismo religioso. Abdelkrim se enfrentó al protectorado español pero lo que realmente corrió peligro fue la unidad del Imperio, hoy Reino de Marruecos, con el intento de “República del Rif”; algo que conoce el actual Rey de Marruecos. España nunca fue conquistadora en Marruecos sino pacificadora y en amparo de la autoridad del Sultán.

Nuestra relación con Marruecos está llena de luces y sombras y hay que asumirla de una vez por todas. La situación política en el norte de África lo exige más que nunca y la desorientación y crisis en Europa también exige que alguien mantenga abierto ese puente que tiene sus pilares asentados en las dos orillas a través de España. Ceuta y Melilla cobran cada día más valor estratégico, humano y político. Su valor es compartido y de creciente interés para Marruecos, España y Europa. Pero ese valor es fruto de su españolidad como nexo de unión con Marruecos y no de confrontación. Si Ceuta y Melilla dejaran de ser españolas, Marruecos y Europa se alejarían, algo que a ninguno le interesa. Es hora de que veamos esto con claridad y empecemos a trabajar desde estas dos ciudades españolas de aires africanos con la importancia que el futuro les reserva. Las presiones o taimarse uno y otro no conducen a nada. Hablemos claro y despejemos las dudas históricas. Somos viejos amigos que, aunque en ocasiones nos miramos con recelo, tenemos mucho en común y una necesidad imperiosa de entendernos. No debemos marcar una línea de fractura sino compartir intereses antes de que llegue un tercero en discordia. ¿Habrá llegado ya?

En los palacios nos entendemos; ahora toca entenderse en los siguientes escalones… y en la calle. Todo pasa porque la política, también la europea, y los que la ejercen capten el mensaje y aprendan de la historia.

Hoy la salsa de la negociación con Marruecos lleva algo más que perejil, un guiso que se nos puede atragantar o dar mucha acidez.

El marroquinárquico Pedro Sánchez no va más allá del teléfono. Que ni eso me creo.

Vuelve a recordarnos Gabriel Albiac en esa novela que es un ejemplar tratado de política exterior Dormir con vuestros ojos: «Las guerras, vos lo sabéis mejor que yo, pueden ganarse. O bien, pueden perderse. Negociarse, nunca. Finge negociar una guerra aquel que ya la ha perdido…».

Solo queda por dilucidar quién la ha perdido.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 febrero 2023

 

 

 

ORWELL SÁNCHEZ. MEMORIA E IMPOSICIÓN 1984-2023 Rafael Dávila Álvarez

Somos Memoria. Sin ello solo instinto de supervivencia; no más. No hay nada más injusto y cruel en el ser humano que atentar contra ese privilegio único: la memoria. Una de las potencias del alma, quizá sea la única y de ella todas las demás.

De ahí la responsabilidad de todos aquellos que tiene el Boletín Oficial del Estado (BOE)en sus manos y lo utilizan con suciedad para dirigir conciencias y por tanto manipular la memoria con la imposición de unos hechos bajo un criterio oficial que si incumples eres reo de delito. Inquisidor y vomitivo. Algo para luchar contra ello en aras de la libertad.

La balada la oye el lobo que pastorea a sus corderos y los selecciona con hábil colmillo. Nadie osará abrir el redil.

En España se ha cerrado el redil que abarca una verde pradera donde la hierba crece al ritmo de una dulce balada a cambio de entregarse a la voluntad del que cierra la puerta del aprisco. Toda una bella imposición, muy superior a la trabajosa libertad. Ley memorística, criterio único e inquisidor con sus jueces batalla que usan como toga una sutil interpretación de la Ley que rige en el cercado.

Por ello esa lucha por asaltar la conciencia de la Constitución que se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española. Eso duele y no gusta al BOE.

Legislar ideología es muy peligroso. Está escrito y en vigor: 1984. En España.

Dice Pascal: la memoria es necesaria para todas las operaciones de la razón.

Se impone en la interpretación legal una sinrazón aviesa.

Todo se nos hace policial, hay mayor distancia entre lo que es, fue, y la cotidianidad impuesta bajo leyes que tratan de engañar con un cebo que gusta a cualquier pez, que muere antes de llegar a la orilla.

Es seguro que Sócrates, Platón, Aristóteles son borrados por dudar de la ley que ordena, impone; encarcelados por lanzar interrogantes a un mundo tan idílico cuyos jefes pastorean a sus rebaños en verdes praderas, por negarse a comer su dulce hierba y querer más el interrogante que la certeza única.

Claro que no todos se callan: «Vivimos en la gran servidumbre soñada por los totalitarismos, pero de forma voluntaria», porque es muy fácil vivir sin interrogantes y tenerlo todo dicho y hecho; por el poder. Que sea el BOE quien conteste. Es decir la ley nuestra de cada día.

Ya no recuerdo de qué hablábamos. Mejor. La ley se encargará de publicarlo mañana.

¡Qué felices son ustedes!

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

1 febrero 2023

 

GUERRA EN UCRANIA 9. LAS ARMAS DE AQUILES Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

No es posible entender la guerra sin leer la Ilíada. No es posible entender nada, sea ello paz o guerra. Porque lo escrito es el retrato del hombre, por el hombre y es guerra que no distingue tiempo y espacio mientras aquí estemos los humanos. La guerra se aprende leyendo la guerra que está escrita en los remansos de paz, donde se forja; como Urano que aburrido del idílico paisaje la engendró.

«Las armas son herramientas de mal agüero». Lo que Sun-Tzu dejó escrito no era un rechazo a las armas, sino al modo de resolver lo definitivo entre los hombres: eliminar y someter. Sustituir la relación por las armas, un presagio o señal de cosa futura.

El futuro está entre nosotros en forma de armas que hieren de lejos. Todo es como era y será. Si Heráclito no se bañó dos veces en el mismo río no serás tu el que lo hagas. No será nunca la misma guerra ni las armas serán las mismas. Sí los que las usen, como los bañistas, esos no cambian.

Las armas nos dicen que el que a hierro mata a hierro muere algo que no ha dejado de ser y es cadena que nos une a través de eslabones cada vez más firmes. Resplandecen las armas, luz del hombre, en error histórico que consumimos como pasto vigorizante.

Patroclo pide las armas a Aquiles. El héroe no quiere combatir, sino solo que se sepa que está allí, su presencia es notoria aun sin blandir su espada Disuade. ¡Es todo tan antiguo!

«Y dame tu armadura

para ajustarla yo a mis dos hombros

al armarme con ella,

por ver si confundiéndome contigo,

de la guerra desisten los troyanos

y los marciales hijos

de los aqueos toman un respiro

de las angustias que están padeciendo;

que breve es el respiro de la guerra.

Fácilmente, por no estar cansados,

podemos llegar a repeler

hasta la villa a unos guerreros

cansados de combate, y alejados

de nuestras naves y de nuestras tiendas».

No son las armas, sino quien las maneja, el hombre y su nombre, el que ostenta la fuerza y el poder. Carros de combate, de fuego y movimiento que es maniobra: el arte de la guerra.

El carro es un arma troyana que modificó Ciro según nos cuenta Jenofonte.  «En su lugar equipó los carros de guerra con fuertes ruedas, para que no se rompiesen con facilidad, y con largos ejes, pues todo lo que es ancho, es más difícil de volcar […] a los aurigas los acorazó completamente, excepto los ojos».

Todos quieren las mejores armas, carros y espadas, flechas, javelin, jabalinas, stinger, aguijones, leopardos…

Sin darse cuenta que no son las armas, sino quien las maneja, quien las dirige y marca el objetivo. La guerra tiene su personalidad y arte en el mando. Solo hay que tener presente una máxima: «seguir al de delante». Lo que encierra todo el arte: ¿Quién se hace seguir? No eran las armas de Aquiles, sino Aquiles.

Es el valor el que salva vidas, más que huir o protegerse con la coraza.

Ajax no quería las armas de Aquiles; quería ser Aquiles y eso te lleva a la muerte.

La guerra es mando, no ciencia ni técnica: arte. Olvidarlo para confiar en la coraza sin que esta tenga la impenetrabilidad de las tradiciones y culturas ancestrales, es el soterrado desarme artístico que deja a un pueblo indefenso y derrotado sin dar batalla, sin voluntad de vencer.

La guerra necesita un buen capitán que la encabece, porque como decía Marcos de Isaba «El que a la guerra viniere, ha de traer puesto el ojo al servir y vivir virtuoso, y no a la merced, que sin merecerla procura que se le dé, y ha de entender que no puede ser maestro quien no hubiere sido discípulo».

Hacer la guerra y olvidar la necesidad de un buen capitán nos lleva a requerir del cobijo en la coraza a la que traspasará la flecha lanzada por aquel que mejores arqueros haya formado desde el valor, el honor y la tradición.

«Me volví y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos» (Eclesiastés 9,11).

La ocasión está ahí. ¿Dónde el capitán?

Aquiles ha muerto. No hay capitán, solo quienes se disputan sus armas.

General Dávila (R.)

Blog: generaldavila.com

30 enero 2023

 

 

 

«SAPIENCIA Y DEMOCRACIA» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Me gustaría hablar con el librero de la muerte de la novela, con el responsable del quiosco de la esquina de la del periódico, con el párroco, y con pena, de la presunta para algunos muerte de Dios, y con los podemitas y separatistas, de la muerte del gobierno Sánchez.
El Papa emérito recientemente fallecido, nos dijo que:
― La democracia no es solo «lo que quiera el pueblo» como afirman algunos los analfabetos políticos españoles, y añadía que, cuando una sociedad , preocupada por su laicidad, se aleja de las raíces que la nutren, entonces ya no se hace razonable, sino que se descompone y se fragmenta, y añadía que ante todo la democracia debe basarse en la verdad. La democracia debe apoyarse en un proceso de argumentación sensible a la verdad.
Recordaba el Papa Benedicto XVI que:
―«La misión fundamental de la universidad no es meramente transmitir unos conocimientos técnicos, sino la de ser guardiana de la sensibilidad por la verdad, porque la verdad significa algo más que el mero saber; el conocimiento de la verdad tiene como finalidad el conocimiento del Bien, que lleva a su vez al conocimiento de la Bondad, y esto se concreta en el Cristianismo en la búsqueda de Dios».
Con independencia de las creencias de cada cual, sus palabras no dejan indiferente a nadie y resuenan con especial fuerza en el contexto español actual, cuando observamos las estrategias de determinados políticos, y, más específicamente, la ausencia de neutralidad de muchas universidades públicas en debates que afectan a nuestra sociedad.
En 2008, Ratzinger, tenía previsto intervenir en la inauguración del curso académico de la Universidad de La Sapienza, en Roma. Dos días antes, el Vaticano suspendió la visita por la amenaza de boicot de parte del profesorado, ejemplo claro de sectarismo intelectual impropio de una universidad.
Aquí la barbarie de la Complutense de Madrid si se enfrentó con la Presidenta de esa Comunidad, donde unos centenares de estudiantes intentaron impedir que Isabel Díaz Ayuso accediera a la sala donde iba a recibir el reconocimiento de «alumna ilustre».
Los intolerantes se adueñaron del derecho de admisión, como si la universidad fuera suya. Los gritos e insultos fueron su pobre forma de expresarse, y a todo esto el Ministro de Universidades, no solo no condenó el acto, sino que trató de justificarlo.
Lo que faltaba, que los cargos públicos envalentonen a los violentos.
«Sapienza» y democracia pero con la verdad, y es que como decía Manzzini:
―«Las promesas son olvidadas por los príncipes, nunca por el pueblo»
Hoy va de clásicos. Aristóteles preguntaba:
― «Sería inútil saber lo que está bien y no saber cómo conseguirlo».
El poeta Anacreonte nos daba la solución:
―«Los dioses repartieron diversas cualidades entre los animales: fuerza, veneno, dientes, velocidad, y al hombre le cayó en suerte algo muy diferente, la ´prudencia´».
Aunque es difícil de conseguir, hay que ser prudente, esto es necesario para todos, y pedir consejo es propio del que aspira a serlo.
Si ya sabemos lo que tenemos que hacer y no lo hacemos, entonces estamos peor que antes.
Nuestros políticos ni la tienen ni piden consejo, quieren estar en todas partes, arañar votos a diestra y siniestra (más a siniestra que su hábitat vital), ser taurinos y antitaurinos, del Real Madrid y del Atleti, lo que haga falta vamos.
Es sabido que las elecciones no las gana la oposición, las pierde el partido en el poder si no responde a las expectativas de los gobernados. Lo malo de muchas de sus promesas, no es que no se cumplan, lo malo es que se cumplan. Lo que no saben es que la carpa de su circo es el cielo.
Por el momento, los sondeos de opinión recogen con claridad los desaguisados del actual Gobierno, y el posible éxito de la sufrida oposición, no será solo la alegría de la victoria, sino la recompensa por todo lo que han peleado por ganar. A mi, todo eso me lleva a mantener la misma ilusión, la que desde pequeño me llevó a ser militar.
Como entre la niñez y la vejez solo hay un instante llamado vida, aquí estamos hoy los «viejóvenes» hablando de la guerra de Ucrania y del armamento en ella empleado.
Y si hablamos de los famosos carros de combate que pueda aportar España, es posible que ni se puedan poner en marcha. Los 53 Leopard de la variante 2A4, alquilados a Alemania en 1998 y después comprados en 2006, se encuentran parados desde 2012 en la Agrupación de Apoyo Logístico nº41 en el polígono de Casetas a las afueras de Zaragoza. Los he visto más de una vez y se encuentran en lamentable estado, porque muchos están «canibalizados» pues les quitaron varias piezas para llevarlas de repuesto a las Unidades que las necesitaban.
Lo más habitual, y no como hasta ahora ha empleado Rusia a los suyos por la falta de Infantería, es que un carro de combate para ser efectivo, luche rodeado por varios anillos de soldados a su alrededor, o detrás de él a pie o en vehículos acorazados ligeros dispuestos a protegerlo, buscando minas, eliminando enemigos y abriendo pasillos libres de peligro para su avance. De no ser así, los carros, avanzarán como pollos sin cabeza.
Lo que están diciendo Rusia por un lado y Ucrania y la OTAN por otro es que no piensan ceder. La guerra cumplirá pronto un año. ¿El primero?.
Yo como el gran Cicerón:
―« Preferiría la paz más injusta a la más justa de las guerras».
Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver
Zaragoza febrero 2023.

Blog: generaldavila.com

 

 

 

GUERRA EN UCRANIA 8. LO NUCLEAR. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

«Mejor nos iría si empezamos a entender el significado de disuasión». En la guerra nuclear hablar de disuasión significa evitar la destrucción del mundo, no convertir la Tierra en basura espacial.

No se trata de evitar que se enfrente un número de bombas atómicas contra otro número; con una que alcance su destino es suficiente. Es una falacia aquella teoría que aún algunos dirigentes sostienen: «respuestas controladas y pausas negociadoras si se desencadena un ataque termonuclear». No hay respuesta a ese suicidio. Ni negociación posible.

Disuasión es evitar que un loco pueda llegar a ser el dirigente de cualquier nación, grande o pequeña, nuclear o no. La ONU debería estar pendiente de estas cosas, porque cuando mundos enfrentados se reúnen a discutir la imposición está en no destruir el mundo. Eso es disuasión nuclear ya que nadie puede evitar la guerra que hasta ahora nos hacemos. Matémonos, pero no destruyamos el mundo. Habrá que cambiar el sistema de control actual de la ONU (Consejo de Seguridad).

La experiencia de la guerra nuclear nos hizo ver que es el final de los tiempos. La guerra nuclear limitada no existe. El ataque nuclear no es cosa de soldados, sino de la ciencia y exclusiva arma de los políticos.

Más difícil que empezar una guerra es terminarla. Ahora es más fácil acabar con todo.

«Está en la naturaleza del agua evitar las alturas y precipitarse en las regiones bajas. Cuando se rompe la barrera, el agua se abalanza con una fuerza irresistible. Pues la forma de un ejército se asemeja al agua. Tomad ventaja de la falta de preparación del enemigo, atacadle en el momento más inesperado, evitad su fuerza y castigad su inconsistencia y, al igual que el agua, nadie podrá resistiros».

No somos conscientes. Este es un mundo que vive sin la dignidad del peligro; mira en otra dirección y prefiere ser sorprendido sin solución. Es incomunicable la guerra y por tanto hablar de ella es inútil; nadie escucha. Nadie sabe lo que es la vida si la muerte no ha sido tu compañera, si nunca has sentido el escalofrío del final. Eso es la guerra, sentirla, un sufrimiento que si pudiese ser compartido pondría fin a las contiendas. El animal competitivo lleva su duelo hasta el final.

Guerra y paz es una novela necesaria, tanto que ha dejado de serlo para convertirse en un hecho vital con el ritmo de la guerra y de la paz, entre vida y muerte.

El diálogo entre el príncipe Andrés y Pedro rompe la novela casi al comienzo.

—Si todos hicieran la guerra por convicción no habría guerra.

—Eso estaría muy bien —Repuso Pedro.

El príncipe sonrió.

—Sí, es posible que estuviera muy bien, pero no ocurrirá nunca.

—Bien, entonces, ¿por qué va usted a la guerra?—preguntó Pedro.

—¿Por qué? No lo sé. Es necesario. Además, voy porque… —se detuvo—.

—Voy porque la vida que llevo aquí, esta vida, no me satisface.

Insatisfacción. Sin retorno a la paz.

Recoge Pascal: Quod bellum firmavit, pax ficta non auferat, «lo que la guerra ha consolidado, que una fingida paz no se lo lleve». «Solo nos place el combate, pero no la victoria». Concluye que prima el juego sobre los resultados. Se ama más la caza que la presa.

Vivimos sobre una paz amenazadora y eso no es paz. «La paz no podrá ser una paz de compromiso» (Ernst Jünger).

En cualquier frase escrita, desde los inicios, toda la literatura refleja el vivir alejados de la armonía que pretendía Kepler cuando todo derivó en la guerra de los treinta años. O cien, vida en guerra con periodos de descanso para rearmarse. Una pausa entre guerras.

Simone Weill llama a la Ilíada el Poema de la fuerza: La fuente griega. Es sin duda el manantial de donde se nutren todas las fuentes, porque no es una epopeya, sino todo: lo que envuelve y lo envuelto, arriba y abajo.

Al menos hubo fuerza en el poema, en la vida. Humana, fuerza perdida en el anunciado Laberinto, impenetrable, más aún: irrenunciable.

En El nacimiento de la filosofía Giorgio Colli nos sacude con el recuerdo de la violencia diferida, del dios que hiere desde lejos. Está entre nosotros y mientras intentamos adivinar la procedencia de las flechas, el pasado, para ver sus efectos, el futuro, no caemos en que el presente será una mezcla de ambos, de aquello que conocemos y de lo que intuimos. La flecha está ya en el aire y mientras discutimos si son galgos o podencos llega el momento en el que no tengamos nada que temer; porque todo haya terminado.

Los que por cuestiones
de poco momento
dejan lo que importa,
llévense este ejemplo.

¿Galgos o podencos?

La estrategia y la táctica quedan desbordadas cuando el espíritu de la guerra se convierte en una lucha a muerte en la que no se respetan las reglas de la guerra, cuando los generales son arrollados por la inmoralidad de sus tropas de lo que ellos son únicos responsables.

Una guerra en la que se ha roto el código del honor, donde ya no hay ética militar, puede acabar en cualquier cosa.

Una guerra que está a punto de acabar en algo peor. El terrible ejemplo de acabar con una explosión mayor que todas las habidas hasta el momento debería hacernos pensar más allá de los despliegues de tropas intimidatorios. Ese momento tan cercano: «Ya no había nada más que temer». Era la peste atómica; que puede regresar. No fue una guerra, sino todo y nada que es la definición de la muerte moral. Física también, pero eso es un mal menor.

Salvo una batalla perdida, no hay nada tan triste como una ganada. Nadie gana cuando se manejan ejércitos que no hacen la guerra, sino imponen pura violencia.

El ataque o la defensa antes se llevaban a cabo en función de los medios disponibles. «Cuando se dispone de los medios suficientes, lo adecuado es la defensa; cuando se dispone de medios más que suficientes, el ataque».

Desde que el hombre adivinó como acabar con el arte de la guerra la elección es otra: la energía.

No vemos el movimiento al crecer las flores por muy fijamente que las miremos, pero pasa el tiempo y y su ciclo se completa. En eso está el mundo sin que sepamos el tiempo que va a durar. Guerra de los treinta años, Primera Guerra Mundial o Segunda, pero nada será igual.

Surgirá una flor sobre el cardo donde los colores del jilguero serán solo su canto.  Esa es una energía que lleva un camino equivocado.

La III Guerra Mundial está en marcha. Nadie hace nada por evitarla. Todo lo contrario.

Ya no hay más arte que el del silencio tras la explosión.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

25 enero 2023

GUERRA EN UCRANIA 7. LEOPARD: LOS CARROS DE LA DISCORDIA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

No hubo carros de combate alemanes Leopard en Ramstein. Los habrá; es de esperar, pero en tiempo y forma. ¿Sorpresa táctica? En Europa debe haber una cifra que ronde los 3000 carros de combate Leopard, algunos inservibles (¿1%?) y que sería una temeridad entregarlos en las condiciones en las que están. España tiene unos cuantos y hubo algún cerebro gris que habló de entregar a Kiev los inservibles.

No es el único carro del mundo ni el mejor, pero parece que es el que Alemania debe entregar con urgencia. Ucrania tiene un problema si su ejército se convierte en una feria de armamento. No hay logística que atienda y soporte ese tipo de mercado. Los Leopard son unos magníficos carros de combate, potentes y veloces, como lo son los T-90, los Challenger o los Abrams. Su ventaja es que los tenemos aquí al al lado, utilizado por varios miembros de la OTAN, y que son fáciles de manejar y mantener.

Saber que las prisas bélicas no son buenas es primordial en logística y en el uso de las armas. Mejor prever que correr, mejor organizar que exigir y mejor dos iguales que veinte distintos.

En mi libro El nuevo arte de la guerra hago mención al Ordenamiento de Montalvo, Ordenanzas Reales de Castilla (1484), encargo de los Reyes Católicos a Alonso Díaz de Montalvo, y allí se recoge una máxima que de no cumplirse podría ser una carga para el Ejército de Ucrania:

«Los arneses y armas que fueran traídos de fuera del reino sean todos de una forma y hechura…, así como se acostumbran a traer en este reino» (Ordenamiento de Montalvo; tít. XVII, ley XXV).

En un capítulo de mi libro expongo la complejidad del aspecto armamentístico que, como vemos en la actual invasión de Ucrania, puede cambiar el resultado de la guerra.

El armamento, conjunto de armas y materiales utilizados en la guerra, ha condicionado siempre los procedimientos de combate y creado toda una industria interesada en armar al combatiente con armas muy ligeras, versátiles y de fácil mantenimiento. El binomio hombre-arma sigue siendo la pieza básica de los ejércitos, inseparables y de gran influencia en la moral del combatiente. Las armas mandan, pero decide el hombre que las maneja; sean espadas o carros de combate.

Ceder tus armas es correr un riesgo. Aquiles pierde las suyas que entregó a Patroclo, muerto a manos de Héctor, y su madre pide al ilustre cojo, Hefesto, dios hijo de Zeus y de Hera, armas para su hijo: « Y yo vengo a abrazar tus rodillas por si quieres dar a mi hijo, cuya vida a de ser breve, escudo, casco, hermosas grebas ajustadas con broches y coraza, pues las armas que tenía las perdió su fiel amigo al morir a manos de los teucros, y Aquiles yace en tierra con el corazón afligido». Por si llega el caso Alemania ya ha puesto en marcha su fragua, pero eso lleva tiempo y conversaciones.

No es la propia fuerza y las armas lo que hacen ser invencible, sino la astucia y la fe en los que te rodean y defienden con sus armas, más que las tuyas. El espíritu del grupo, la fuerza del conjunto, la unidad. Unidad es un concepto que en política es inseparable del interés particular.

«Las armas son herramientas de mal agüero», y por encima de su poder, incluso del valor, debe estar la lucidez. Siempre produjeron gran vistosidad que se tradujo muchas veces en leyendas que provocaban el terror en el enemigo tanto como el ruido de sus gritos antes del combate o los toques de guerra de los instrumentos de música. «Además de las armas llevaba la infantería romana penachos, adorno que da a los ejércitos un aspecto bello para los amigos y temeroso para los enemigos».

Los Leopard no son los penachos de adorno, pero sí un aviso de incondicional apoyo; o no.

Armas y terreno deben ser una combinación en la que juegue no solo la astucia y la instrucción, sino que el diseño del arma debe ser la apropiada para el terreno donde se combate. Hoy cobra importancia la lucha en poblaciones, lugares donde la sorpresa se esconde, arriba y abajo, desde los flancos, desde lo invisible, con numerosos obstáculos, gran compartimentación, aislamiento de las unidades, malas posiciones de fuego y las limitaciones impuestas por la presencia de población civil, factor que debe tenerse muy en cuenta dada la dificultad de distinguir entre combatiente y población civil ajena a los combates y amparada por las leyes humanitarias.

La moral vence al armamento más letal y hay que convencer a las tropas de que en la guerra la única esperanza de salvación que les queda es la victoria. Vencer al enemigo es una «convicción que aumenta con la confianza, la adhesión al general y el amor a la patria. Inspiran la confianza el armamento, la organización, las victorias recientes y la fama del general…»

Las nuevas armas quizá no sean tan nuevas y Hefesto trabaje ya en las nuevas corazas. ¿El Leopard?

La tendencia en la guerra moderna es crear una organización militar como si fuese el espíritu de Aquiles, algo de hombre y dios, que conjugue el poder de la inteligencia, la fuerza, la astucia y habilidad, con armas como las de Aquiles, un conjunto de unidades cohesionadas que reúnan hombres de virtud junto a las armas de Hefesto, cada uno con sus características, la valentía, resistencia, audacia, incluso temeridad, disciplina, inteligencia, fuerza, velocidad, ímpetu y coraje, como Ayante, Áyax, Héctor, Ulises, Diomedes, con el poder de sus armas y su peculiar virtud para la guerra, la más aguerrida y perfecta máquina de guerra conocida en la historia.

El carro de combate sigue en el campo de batalla en un proceso de adaptación tecnológica —ya en marcha— a los nuevos avances, pero sin que su presencia sea descartada en ningún caso.

En cualquier caso el futuro está en la capacidad de adaptación al entorno, la disponibilidad y la rapidez en la sustitución de unidades y armas; sobre todo en la interoperabilidad que permita formar un todo entre mandos y unidades de distinta nacionalidad incluso de forma de pensar en cómo hacer la guerra.

Armas, materiales y hombres son los elementos de la maniobra en cualquier forma que esta se presente: «Caminar, acampar, combatir».

Alemania en momentos como estos no puede ni debe quedarse sin su principal arma de combate: los Leopard. La empresa necesita tiempo y dinero para fabricar nuevos modelos y atender a la demanda. Eso no se hace de un día para otro y es un grave riesgo «desvestir un santo para vestir a otro».

La aparición de los carros de combate alemanes en la guerra es un cambio de rumbo de gran trascendencia política, militar y económica. No es necesario profundizar mucho para darse cuenta de las implicaciones que ello conlleva y la cautela de Alemania que no debe poner en riesgo su propia seguridad. Alemania pasaría a ser el principal enemigo de Rusia junto a los Estados Unidos y eso nos llevaría a un nuevo relato de la guerra.

Es curioso comprobar cómo se distancian las posturas políticas de las militares. El general estadounidense Mark Milley, Presidente del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, máxima autoridad asesora del presidente en asuntos de la Defensa, decía en recientes declaraciones:

«La victoria en el sentido estricto de la palabra, probablemente no se pueda lograr por medios militares». «Estas hostilidades deben terminar a través de un acuerdo; un reconocimiento mutuo de que la victoria en el sentido estricto de la palabra, probablemente no se pueda lograr por medios militares, por lo que hay que buscar otros métodos». Pocas voces se han oído con tanto sentido común y que vienen del que conoce muy bien los acontecimientos.

¿Recuerdan aquello de que la guerra es un asunto demasiado serio para dejarlo en manos de…? ¿quiénes?

Pero una cruda realidad es que Ucrania si pierde la iniciativa de la guerra en estos momentos le va a ser muy difícil recuperarla y el proceso de negociación se aleja de la voluntad de Zelenski lo que supondría una derrota en ambas partes Por ello es un momento decisivo, no el que Alemania ceda la licencia de la participación de sus carros de combate, sino que no se invierta el curso de la guerra y Rusia tome la iniciativa bélica. Nada mejor para negociar que el momento de equilibrio. Si no es así habrá que llegar a una derrota total que puede significar el fin menos deseado.

Los carros de combate llegarán, pero hay un tiempo que nadie puede adelantar a pesar de que las tripulaciones ya se están instruyendo para su manejo.

La guerra se debate ahora entre empujones en ese frente que les hemos mostrado tantas veces en el mapa. Pero uno de los dos debe dar el empujón final: Leopard, T-90 o una incierta explosión. ¿Cuándo? Ahora o pasada la primavera. Los dos están en una carrera alocada en la que cualquiera puede perder los nervios.

Es el mayor enemigo de un general, de un político y de un empresario. Pero ocurre.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

23 enero 2023

Blog: generaldavila.com

GUERRA EN UCRANIA 6. DISTINTOS CRITERIOS SOBRE EL APOYO A UCRANIA. General Dávila (R.)

El momento actual de la invasión de Ucrania es complejo y de difícil análisis. ¿Qué va a ocurrir de aquí a medio plazo? La información mediática es una calamidad y poco fiable. A pesar de ello cada vez hay más informantes de uno y otro lado que crean un importante estado de desinformación y desinterés por el tema.

Hoy se reúne en la base militar de Ramstein, Alemania, el Secretario General de la OTAN con el Grupo de Contacto para la defensa de Ucrania que lidera Estados Unidos para analizar los próximos apoyos militares a Ucrania. El fondo de la cuestión son los carros de combate Leopard, aunque yo iría más lejos, más al fondo, donde nos encontramos con la postura dudosa de Alemania desde los comienzos de la guerra. Alemania sin duda va a dar el sí a los carros de combate Leopard, como se aprobarán otros apoyos que en cantidad y calidad, tantos que asustan y pueden llevar la guerra a una escalada impredecible.

Carros de combate Leopard, Challenger, AMX-10RC, incluso carros T-72; cohetes Brimstone, artillería autopropulsada de diversos calibres, vehículos blindados de transporte de tropas, baterías de defensa aérea Nasams y Patriot, vehículos de combate de Infantería, munición de todo tipo, radares y hasta helicópteros.

Después de Ramstein otra guerra dará comienzo.

El preludio ha sido Davos, foro económico y en el que de manera evidente se ha plasmado lo que llevo sosteniendo hace tiempo: la guerra ya no es política, la ha superado el poder de la economía (El nuevo arte de la guerra, editorial La esfera de los libros). Por cierto esa foto en Davos del presidente español rodeado de algunos de los egos del poder económico escenifica muy bien la guerra que hay tras las bambalinas.

Es ese poder el que decidirá cuándo y cómo se acabará la guerra.

Emmanuel Macron que es político, de la alta escuela francesa, pero poder económico, puesto por y para ese poder en Europa, lo tiene tan claro que lo expone con cierto nihilismo postural que queda muy bien: «Crisis del sistema capitalista financiero mundial» y se queda tan ancho. Lo dice en una entrevista en El País que le hace Javier Cercas donde pretenden analizar la guerra a base de teorizar sobre Europa y el mundo sin aportar ni una sola solución más allá de la conocida retórica que evita responder a la pregunta: ¿Por qué la Guerra?, en la que se analicen algo más que los hartamente conocidos puntos de la desigualdad, el clima y la transformación tecnológica.

Javier Cercas y Macron presentan a toda plana una extraña entrevista que no pasará a los anales de la historia periodística ni política. Mejor haber hablado de la unidad de Europa y las inciertas posturas de los cada vez más componentes de una Europa amenazada y donde Francia no parece que vaya a liderar nada de lo que pretende. Llega tarde, como siempre. De Portugal a Polonia hay una distancia que ahora debe medirse con la regla militar y los ángulos en milésimas artilleras.

Cierto es lo que dice el presidente francés: «La respuesta (a la guerra) es una Europa soberana económica, tecnológica y militarmente», pero nada y guarda la ropa porque esa postura debería haber empezado hace mucho tiempo sin zancadillas ni la proverbial soberbia que lo evitó.

En Davos y Ramstein se debaten los mismos intereses. Se están jugando mucho; los ataques con el dólar no han sido suficientes y hay que hacerlo con las armas de manera definitiva. Los cañones no contaminan ni calientan la Tierra, solo matan de lejos.

Macron entra al debate cuando recuerda aquello de «poner a Rusia de rodillas…» y, después de dejar claro que en su postura no hay ambigüedad alguna, pide «mantener la capacidad de dialogar».

Macron no ha estado en Davos; bastante tiene en París y en su interno y oscuro pensamiento.

En Suiza se reunían Jefes de Estado, de Gobierno, banqueros, ministros de finanzas, investigadores, ejecutivos, dueños de la información y de las armas; un poco de todo. Pero faltaban muchos. Las ausencias eran más notorias que las presencias. De la economía a la guerra. Lo que tenemos delante es la guerra, las armas, y un indescifrable mensaje del oráculo de Delfos. Será en Ramstein donde hable el oráculo, aunque su mensaje suele ser críptico.

Miren por donde: de Davos a Ramstein, del idioma económico al de las armas.

¿Qué va a ocurrir de aquí a medio plazo? Putin no lo sabe. Biden tampoco. Macron y Javier Cercas se quedan en la portada y poco más.

Jens Stoltenberg, Secretario General de la OTAN, al menos da una pista a la que agarrarnos: «Lo que los ucranianos logren en la mesa de negociación dependerá de su fuerza en el campo de batalla. […] Las armas son, de hecho, el camino hacia la paz».

No habrá paz sin un fuerte apoyo militar detrás de los negociadores, pero eso será una paz amenazada y eso no es paz.

Nadie sabe nada, pero el final se pierde en este incierto horizonte donde nadie acuerda nada más allá de su ombligo.

Rafael Dávila Álvarez. General (R.)

Blog: generaldavila.com

20 enero 2023

 

 

 

DIARIO DE UNA BANDERA. General Dávila (R.)

 

Escultura en homenaje al laureado Caballero Legionario Juan Maderal Oleaga en Erandio. Fue arrojada por etarras a la ría y esta es de las pocas fotos que se conservan. Su espíritu está intacto y lo llevamos muchos como herencia imborrable

Si nadie defiende a la Legión ella se defenderá sola como lleva haciéndolo casi desde su fundación. Para los que nada saben de cosas militares y también para los que las saben, pero no se enteran, conviene que repasemos algunas cosas. Si se dan una vuelta por los lugares de guerra, que son muchos, esos donde la vida es lo efímera que es y además te das cuenta porque al segundo ya no vives, verán que el nombre de Legión española es conocido en unas y otras fronteras, trincheras ahora, y en ambos lugares es conocido el valor y profesionalidad del legionario, la mayoría de las veces envidiado e imitado. Su espíritu y Credo es referente para todos los ejércitos del mundo y aún hoy nadie ha logrado condensar en un Credo la historia militar y el espíritu del soldado que desde Jenofonte se quiso transmitir. Solo lo ha logrado el Credo de la Legión.

A día de hoy no hay una nación en el mundo que se eleve por el rango de valor y honor por encima de la Legión española. Lo curioso es que nuestros gobernantes se abrazan a la obra y desprecian a los arquitectos. Eso trae el peligro de que la obra se te caiga encima y te sepulte en su heroica historia que suele ser de anónimos legionarios que no son otra cosa que soldados atraídos por el imán de un Credo que habla de honor, valentía y muerte. ¿Muerte? ¿Qué sabes tú de Gilgamesh, de la Ilíada, de la sibila de Cumas o de Borges? Paséate del brazo de un culto legionario y él te dará cuenta de todo y acabará con tu Humbaba.

Les contaría y a ello les emplazo. Por ahora solo decirles que la ley no es importante sino su interpretación y es por lo que inventaron un Tribunal Constitucional que lo hace a modo y manera. Sirven la cabeza del Bautista en bandeja de plata. Ahora le toca a la cabeza de la Legión.

Me ha emocionado recibir una imagen que un coronel y viejo amigo me remite de la que fue la estatua del vasco español laureado Juan Maderal Oleaga en Erandio. Hoy es casi imposible encontrar rastro de aquella conmemoración porque nos guste o no España ha desaparecido del llamado País Vasco. Se lo voy a decir de otra manera: aquello no es España y si no me creen solo tiene que darse una vuelta por aquellas bellas tierras y verán que si no pertenecen al PNV o «a los otros» no se sacan ustedes ni el carnet de conducir. España no tiene solución y ha desaparecido como nación para quedar una cosa política y un negocio entre unos cuantos a lo que llaman  estados o autonomías; por ahora.

Ese es el problema de España: que no se puede hablar de España en España.

Como no se puede hablar de la Legión sin recurrir a su historia y las bases en que se fundamenta su espíritu. El honor de ser un ejemplo del Credo legionario al mando de la Legión solo lo ha logrado el teniente coronel Valenzuela al morir en combate al frente de sus legionarios. Otros hubiésemos querido la misma gloria, pero Dios manda y nosotros obedecemos. Lo que no nos ha faltado a ninguno de los que hemos mandado la Legión ha sido el honor y el constante fervor por exigir desde la exigencia a uno mismo, ser ejemplar hasta en lo más mínimo y no actuar sino ser.

Los nombres de los jefes de la Legión son inseparables de la Unidad, todos, y ha sido el valor y esa forma de dirigir el combate de sus hombres lo que ha distinguido a los más distinguidos, que los hay.

Por ello y con ello contamos cuando alguien quiere reinterpretar la historia de la Legión y politizar un estilo de mando único y sin igual que ha hecho que la Legión sea querida y admirada por el mundo entero entero.

Hombres como Millán-Astray, Valenzuela, Franco… han sido guía y ejemplo de todos los que nos hemos puesto al mando de los mejores soldados del mundo.

Aquellos que solo eran bonitos sombreros.

¿Quiénes son esos soldados

De tan bonitos sombreros?

Es el Tercio de legionarios

Que llenan sacos terreros

Los tenían sin actividad de combate. La Legión es combate y por eso algunos la temen, los cobardes retroceden ante su nombre.

29 de junio de 1921. Primer día de gloria. ¡Al fin!… Buharratz, Muñoz Crespo. Asoman los héroes: Torres Menéndez, Ortiz de Zárate, Arredondo, Monterito, cuarenta legionarios muertos.

Ya se oye ¡La Legión! ¡La Legión!

22 de julio. ¿Qué sucede? Melilla. Le toca a la I Bandera, la de Franco. ¡En socorro de Melilla! El Fondak, a Tetuán. ¿Será posible? ¡Hay que seguir! ¡Hay que seguir! Sordos a la corneta hay que despertar  a los legionarios. Dos noches sin dormir, más de cien kilómetros en día y medio. La más dura marcha de una unidad de infantería, sin apenas descanso, algún sueño breve en la cuneta. La legión empieza a vivir y a sentir su Credo.

¡Melilla! Se entra cantando, La Madelón… No queda nada de la Comandancia General. Gritos de ¡Viva España! ¡Estos son soldados, que negros y qué peludos vienen!, mil comentarios, las emociones más grandes de la vida militar. Para esto se fundó la Legión.

Nador, Monte Arruit… en la guerra hay que sacrificar el corazón ¡esperan tantas posiciones!

Las salidas son casi diarias y el aprovisionamiento de las posiciones requiere la presencia de la columna y librar combate con el enemigo. Como un chorreo van disminuyendo los efectivos de la Legión y Regulares.

El Atalayón, Caseta del Tren, Sidi-Hamed (solo Manolo, el valiente cantinero, visita a diario la posición)…

Los blocaos, el de la Muerte, Mezquita, Dar Amed (el Malo).

Dar Amed desaparece bajo los escombros. Antes, un Cabo y catorce legionarios, voluntarios,  han ido en su auxilio. Saben que van a morir. El legionario Lorenzo Camps, había cobrado días antes la cuota y no había tenido ocasión de gastarla, hace entrega de las 250 pesetas a oficial diciéndole:

«Mi teniente, como vamos a una muerte segura ¿quiere usted entregarle en mi nombre este dinero a la Cruz Roja?».

El cabo que los manda es el legionario Suceso Terreros cuyo nombre figura con letras de oro en el Libro de la Legión.

¡Así mueren los legionarios por España!

¡Casabona! Felicitaciones: ‹‹ Con su indomable valor, con su admirable amor patrio, con su incomparable pericia…››

¡Viva España! ¡Viva la Legión!, grita el bravo Blanes, abanderado de la primera Bandera. Se lo llevan gravemente herido.

Solo se ve a Millán-Astray. Lo manda todo cuando cae herido el bravo jefe de Regulares, González Tablas.

Nador, Tahuima, Sebt y Ulad-Dau…

El ardor de aquellas tierras se humedece con sangre legionaria. Cuatro bajas, veinte, cien bajas… ¡Viva la Legión! ¿Y si no se hubiese creado la Legión?

El 10 de octubre de 1921 es glorioso en la historia de la Legión. El Gurugú, de Segangan a Taxuda. Las bajas se multiplican. El enemigo con gran arrojo ataca por todos lados. Hace falta espíritu más que balas. Hasta los acemileros acuden al fuego.

El pecho descubierto de los legionarios parece blindado con acero

¡En avant! ¡En avant! Grita un legionario francés.

Se lucen las baterías gallegas ¡admirables! Se convierten en la artillería de la Legión.

Monte Arruit ¡al fin! No se puede describir el horrendo cuadro que se presenta. La mayoría de los cadáveres han sido profanados o bárbaramente mutilados… Sobre la fosa común un puñado de tierra. Y una oración legionaria. Porque juntos formamos bandera.

La Legión va creando su historia de bravura y lealtad.

Y así, continúa el relato de guerra. Como entonces fue y como desde entonces se grabó en el alma legionaria. ¡Para siempre!

Pasan los legionarios por la plaza y se escucha a un grupo de soldados la inspirada canción del Legionario, de la que es autor el comandante Cabrerizo. Es uno de los cantos más bonitos hechos a la Legión:

¿Quiénes son esos bravos soldados

Con bustos de bronce, curtidos al sol?

Legionarios del Tercio Extranjero

Que llevan la savia del suelo español.

Un laurel brota siempre en las huellas

Que los legionarios dejan al pasar

Y germina regado con sangre

Formando una hermosa corona triunfal

Acogido a la Bandera

Que tremola mi Legión

Se ha dormido la quimera

Que guardé en mi corazón.

Soy legionario de España,

Que una hazaña sin rival

dará al libro de su historia

Para ofrendarle la gloria

De otra página inmortal.

Legionario, legionario,

Canta alegre tu canción,

Que el cantar es legendario

En nuestra heroica Legión

Soy legionario de España

Que una hazaña sin rival

Daré al libro de su historia

Para ofrendarle la gloria

De otra página inmortal.

Páginas inmortales para nuestra heroica Legión. Tres jefes, los primeros: Millán-Astray, Valenzuela, Franco.

Muchos otros hemos mandado las tropas de la Legión. Es el honor de mandar sobre el valor. Nuestra base, la fuente de nuestro hacer, nuestro reglamento y conocimiento está escrito en los libros y el ejemplo de sus tres primeros jefes: Millán-Astray, Valenzuela y Franco. Son la esencia y el alma de la Legión, lo que fue, lo que es y lo que será.

Después de aquello quedan héroes como Juan Maderal Oleaga, último Caballero legionario laureado y oficiales como el comandante Baró muerto en Irak donde supo morir como un héroe dirigiendo la defensa contra un preparado criminal atentado donde murieron gritando viva España. Nadie ha pensado en condecorarle, pero la Legión no olvida.

Mientras más enterréis a un héroe de la Legión más os perseguirá su valor y su honor. No lo intentéis. Es mejor que la borréis de vuestro horizonte y cuando la echéis de menos no lloréis.

General Dávila (R.) Jefe de la Legión entre 2001 y 2004.

Blog: generaldavila.com

19 enero 2023

LA BANDERA DE LA LEGIÓN LLAMADA FRANCO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Aún recuerdo el día que estaba firmado el decreto (¿era Real?) por el que se disolvía la Legión. No fue, pero ganas no faltaron y quedó el compromiso para entonces, para un será que va siendo. Llegará, como todo eso que se sabe, pero se omite.

Permanece oculta la documentación. Como la referente a la negativa rotunda desde el ministerio de Defensa a conceder la Laureada de San Fernando al Regimiento de Caballería “Alcántara” por su heroico comportamiento en la retirada de Annual. Hubo que esperar al siguiente partido político en el Gobierno; que así funciona esto: hacer y deshacer lo hecho. O la reciente Laureada a la Legión en su Centenario: no ha lugar.

Obras son amores y no palmaditas en una espalda que se creía de hombros (¿o era de hombres?) anchos hasta que…

Pues sí. Había una Bandera de la Legión cuyo nombre era “Comandante Franco” en honor al cofundador de la Legión. La unidad se creó en 1936, como muchas otras unidades, legionarias o no, y fue en 1992 con el Gobierno socialista de Felipe González cuando definitivamente asumió el nombre y guion del que fue su jefe: I Bandera de la Legión «Comandante Franco», hoy encuadrada en el Tercio Gran Capitán 1º de la Legión con sede en Melilla.

Por Resolución de la ministra de Defensa, se cambia el nombre y pasa a denominarse: “Bandera España”. Así sin más explicación que la razón de una ley que está por ver si tiene razón y responde a razones de ¿convivencia o enfrentamiento?, ¿históricas o venales?, elaboradas con tinta roja como la de aquellos sótanos de humedades donde se parió la interpretación de la Ley.

¡Escribid, sin miedo, que lo importante es interpretar!

Sé cosas, no todas, más que me figuro, y entre la tristeza de estos trampas ideológicos y ofensores de la Historia, innecesarias, máxime hechas a los mejores servidores de España y su democracia, los más respetuosos, sé que el debate por el cambio de nombre ha dejado sin dormir a muchos.

La orden era irrenunciable e indiscutible «¡Hay que cambiar el nombre!». Hubo total acuerdo. Nadie rechistó (que yo sepa), nadie preguntó fuera del círculo más próximo, incluso alguno asistía sin maldad, sino con obediencia y leal colaboración, porque como dice Julio Iglesias: «Llegar a la mesta cuesta/te cuesta tanto llegar/y cuando estás en ella/mantenerte cuesta más…».

Una sonrisa inevitable, casi una mueca dolorosa, se detiene en mi rostro cuando conectado a la escritura pretendo decirles algo.

¡Hay que cambiar ese nombre! Había que hacerlo. «Llegar a la meta cuesta…».

Todos se pusieron a pensar en la orden recibida: ¡Hay que cambiar ese nombre, hay que cambiar ese nombre, hay que cambiar…! Rondaba el plan de operaciones por las mentes que se sentaban ante el mapa para llevar a cabo el planeamiento de esta difícil maniobra. Se pusieron en «posición de firmes»: pensadores.

La Legión, Centenario, Laureada…

LAUREADO DE LA LEGIÓN Y LA ETA

Hace unos días el Jefe del Ejército de Tierra presidía un acto —quizá el acto más glorioso y a la vez más silenciado de los últimos años de nuestro Ejército de Tierra— en la sede del mando institucional de la Legión (Base Álvarez de Sotomayor, de la Brigada de la Legión Rey Alfonso XIII). Se conmemoraba el combate de Edchera última acción de guerra en la que se concedieron 2 Cruces Laureadas de San Fernando con carácter individual: Brigada Caballero Legionario Francisco Fadrique Castromonte y Caballero Legionario Juan Maderal Oleaga.

El JEME elegía el lugar adecuado, asistía allí donde el deber de un soldado rinde culto al honor y al valor. Una acción muy simple, aguantar solos ante el enemigo protegiendo el repliegue de sus compañeros. Es la brevedad y humildad del lenguaje militar cuando te llega la muerte sabiendo que para un soldado es inevitable, y la esperas con la gallardía del que muere por otros, del que solo tiene la vida y la vida da, sin nada pedir.

¿Por qué me ha venido a la mente este recuerdo si se trataba de hablarles del cambio de nombre de una Bandera de la Legión?

Resplandece la idea, el porqué brilla y todo se hace más claro. Diáfana la Historia, todo tiene una explicación y se saben cosas de las acciones premeditadas que conducen al lugar marcado en rojo.

El laureado legionario Juan Maderal Oleaga era de Erandio (Bilbao) y allí le erigieron un monumento que al poco tiempo la alimaña etarra arrancó de cuajo y arrojó a la ría.  Al poco tiempo su hermano, José María Maderal Oleaga, Presidente de la Hermandad de Antiguos Caballeros legionarios de Vizcaya, fue acribillado a balazos por la ETA.

¿Entienden? ¿Entendemos a España? Miren la composición del Gobierno, sus apoyos para gobernar.

Nadie pide cuentas a los asesinos que caminan a alzarse en monumento y pronto serán puestos como ejemplo.

Levantamos monumentos y otros derribamos. El del último héroe español, un soldado, hubo que sacarlo de una ría y en silencio, casi a escondidas, guardarlo en un acuartelamiento de la Legión en Almería.

La luz se proyecta sobre la escena sorprendiendo al mismo director de la obra. ¡Apaguen la luz!, nos gritan.

No lo vamos a hacer.

Sobre frágiles pedestales descansa el pasado efímero de nuestra reciente historia, como quedó en los versos de Machado:

Este hombre no es de ayer ni es de mañana,

sino de nunca; de la cepa hispana

no es el fruto maduro ni podrido,

es una fruta vana

de aquella España que pasó y no ha sido,

esa que hoy tiene la cabeza cana.

Sigo escribiendo y noto aún la sonrisa helada en mi rostro.

BANDERA COMANDANTE FRANCO Y BANDERA ESPAÑA

Bandera “Comandante Franco” era la historia que ahora pasa a ser “Bandera España”. Una mala jugada del destino o quizá una sabia jugarreta de una de las mentes que pensaban ante el mapa del planeamiento. ¡España! ¿Irónico? No discutamos. El sapo viene con vaselina.

Franco, España, por España, de Franco a España, ¿la España de Franco?, ¿es Franco España?, ¿ha entrado Franco en España o ha sido España en Franco?, ¿es lo mismo Franco que España? ¿qué tiene España de Franco y Franco de España? ¿se llama la Bandera: Franco? ¿han cambiado la Bandera? El tema sería motivo de chanza por mucho tiempo, pero en España, incluso en la de la «Bandera» no quedan ganas de risas. Todo es llanto.

No sé qué les ha pasado para semejante error. El caso es que Franco debe estar encantado. Una vez más sigue siendo el protagonista que rellena los tiempos de esta pobreza intelectual que nos rige, obsesión, lo cual es asumible, ¡qué le vamos a hacer!

Y ahora, aquí, viene el gran interrogante.  En la Guerra Civil se concedieron –y ruego a la Real y Militar Orden de San Fernando me corrija el dato si hay error- alrededor de 70 Laureadas Individuales y 1214 Medallas Militares Individuales. A esos números hay que sumar los de Laureadas y Medallas Militares Colectivas que lucen las banderas de las unidades que las obtuvieron, aunque muchas de ellas han desaparecido y, lo que aún es peor, sus historiales duermen en la oscuridad de la historia olvidada con alevosía.

¿Qué se va a hacer con esas banderas, con esos hombres, con esos héroes a los que el capricho, la maldad, la inquina de un partido que vuelve a las andadas, quiere borrar a golpe de leyes? Hubo una primera ley llamada de Memoria Histórica, que se ha hecho dueña y señora de una falsa historia. Por ella, por la tibieza de muchos, también de algunos uniformados, se han borrado nombres de héroes de las calles de los Regimientos y retirado de las efemérides sus acciones ¿Por qué? ¿Qué calificación le da la ley a esos hechos? ¿Qué calificación le da la Asamblea de la Real y Militar Orden?

¿Habrá que destruir sus historiales? ¿Desprender de las banderas las corbatas Laureadas? ¿Borrar de la historia militar a miles de héroes?

Son cerca de dos mil expedientes de los héroes de España. ¿Qué va a pasar con ellos a raíz de la nueva ley? Conteste el que pueda si sabe. Duele esta actualidad. Lo es la pobreza moral, la indignidad y el abandono en manos del helador rasgo del frío acontecer que nos sumerge en las tinieblas del futuro en el que de España no quedará ni el palo de la bandera. De la que antes era llamada «Bandera Comandante Franco» ni de aquella por la que murió Juan Maderal Oleaga y su hermano José María. ¿O es que no se han dado cuenta todavía cuál es el camino y hacia donde nos lleva?: No.

General Dávila (R.)

Blog: generaldavila.com

18 enero 2023

“COJONARIO” General (R.) Rafael Dávila Álvarez

El peor efecto colateral de la crisis ha sido la pérdida del sentido del humor, tan necesario para vivir entre tanto ramplón y tramposo. Para conocer a los causantes de nuestra tristeza no es suficiente el nombre o apellido. Su auténtica personalidad y proceder se revela utilizando el transparente e irónico mote. Es un ejercicio de humor y rentabilidad comunicativa, síntesis de sabiduría popular, que deberíamos recuperar para desenmascarar  a muchos de los que pretenden ejemplarizar desde la vida pública.

Las academias militares, centros de supervivencia, donde un profesor sin mote es un don nadie, siempre fueron escuelas en este difícil arte. Allí estaba “el Culo con Botas”, mote que no requiere explicación, junto a una pareja inseparable, “el Masca” y “el Tanca”; ya saben, intercambiables, tanca como “el Masca”, o masca que “el Tanca”. Grandiosos eran “el Veraneante”, que nada hacía ni sabía y “el Bikini” que enseñaba todo menos lo fundamental. Alguno se jactaba de su mote, lo que no es muy recomendable. <<Me llaman “el Remacho” por mi porte y valentía>>; un compañero le hizo ver la cruda realidad, <<te llaman “el Remache” porque eres bajito y cabezón>>. Aquel día arrestó a más de media Compañía. Era muy amigo del “Mafeito”, que solía decir, <<Caballeros, mafeito (arresto) a seis a la vez>>.

Como les decía, deberíamos recuperar el ingenioso arte del mote. “El Sacabuches”, “el Arrugas”, “el Combustible” (de apellido Resino Grasa)… Pero nada como aquél mote, “el Engañabaldosas”, que identificaba a un curtido profesor del que se decía que “va como va, más no como debe”. ¡Sublime!

Sobrenombres, apodos, motes, constituyen una precisión identificativa y una caricatura lingüística que estamos perdiendo y que sería muy útil, con el debido respeto, utilizar en las redes sociales. Es un discurso sintético muy rentable para la economía del lenguaje y que genera lazos convivenciales además de representar una de las producciones lingüísticas de más creatividad.

Me falta recordar algún mote… ¿Cómo llamábamos a aquel que decía una cosa y hacía la contraria? ¡Uf! me falla la memoria. Seguro que a ustedes se les ocurre enseguida porque lo sufren a diario.

Mandando la Legión, una de mis ingeniosas nietas dijo en el colegio que su abuelo era “cojonario”. Acertó aunque tuvimos que dar explicaciones escolares. A la hora de ponerte mote mejor es que te lo ponga alguien que te quiere.

General de División(R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

17 enero 2023

GUERRA EN UCRANIA 5. EL REARME. SE AGRAVA LA SITUACIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El análisis que sobre la guerra en Ucrania podemos hacer en momentos como los actuales es preocupante. Todo parece detenido y la información se desvanece sin indicarnos el camino que lleva la guerra. Pero la cruda realidad es otra.

Como ya he escrito en otra ocasión la guerra ha logrado un primer objetivo: acostumbrarnos a vivir con ella como si nada ocurriese. Ha venido para ser nuestra compañera durante muchos años.

Guerra Fría convertida en guerra caliente y su temperatura dependerá del lugar donde te encuentres.

Con esta mala costumbre y el silencio político, militar e informativo, cada vez con mayores probabilidades puede ocurrir tanto lo esperado como lo inesperado. Los datos los manejan unos mientras los otros bebemos en aguas contaminadas.

La guerra sigue y hay factores en los que conviene centrarse para adivinar lo que puede ocurrir. Opiniones de unos y otros, las más son subjetivas, pero bueno es aceptar el abanico de posibilidades y contemplar todas a pesar de los posibles errores de apreciación.

Analicemos lo que ante nosotros tenemos:

—Se ha suscitado una fuerte polémica por la entrega de material de alto rendimiento y potencia bélica en la guerra como son los Carros de Combate Leopard2E, Challenger (británicos), M1 Abrams estadounidenses (incluso antiguos M60) y helicópteros británicos, lo que podría cambiar el rumbo de la guerra. Alemania se muestra remisa a permitir la entrega de los Leopard. No quiere provocar ni romper de manera definitiva con la amarra que le une a la energía.

Pero Rusia amenaza con un ataque en toda regla. No hay tiempo que perder.

En el mapa que les muestro pueden hacerse una idea de la situación. El pasado día 14 enero, Rusia daba señales de  sus intenciones. Los bombardeos de ese día y anteriores (ver croquis), demuestran que el planeamiento ruso pasa actualmente por atacar con artillería y misiles las rutas de abastecimiento y entrada de material de guerra occidental (marcadas en azul en el croquis) y «ablandar» con su artillería los lugares por donde su planeamiento se prepara para lanzar su ofensiva. Sin hacerlo de una manera expresa parece que sus intenciones, como ya venimos insistiendo, están en seguir con una fuerte presión sobre Kiev y lanzar dos ataques, uno por Jarkov, que envolvería a las tropas ucranianas, y otro por el sur (Donets)) en dirección a Zaporiyia, todo ello combinado con una defensa sin idea de retroceso desde Jersón a Zaporiyia apoyándose en el río Dniéper. No queda claro en qué dirección marcará el esfuerzo principal, pero en cualquier caso su objetivo táctico es cerrar la línea Jarkov-Jersón combinado con una amenaza permanente a Kiev apoyándose en Bielorrusia.

Las tropas movilizadas parecen estar preparadas y la llegada de material pesado al frente ruso para incorporarse a las unidades está ya en marcha hace días. Por otro lado Putin ha activado a la industria bélica hasta de manera amenazante.

Solo la entrada urgente de material occidental podría equilibrar esta previsión que incluso podría volverse en contra de Putin y sufrir una definitiva derrota si el Ejército de Ucrania se adelanta. De ahí la urgencia e insistencia de Zelenski en sus peticiones de más y mayor potencia de material de guerra. Solo el azar sabe lo que en estos próximos meses va a ocurrir.

Sin duda el frente no ha variado, es muy amplio, exige muchas unidades tanto para el ataque como para la defensa por lo que Putin juega con una baza importante: la amenaza por el norte (Kiev) para sustraer fuerzas ucranianas en la defensa de la capital. Putin atacará apoyando su flanco derecho (oriental) sobre el río Donets y el izquierdo (occidental) sobre el Dniéper en un frente de unos 200 kilómetros. El triángulo Jarkov-Dnipro-Lugansk debe ser suyo por lo que la actual presión al sur de Bajmut, camino de Jarkov, centra todos sus esfuerzos.

El paso que está dando Ucrania en cuanto a la ayuda de material pesado de guerra  por parte occidental es importante ya que hasta ahora no se ha dado ningún enfrentamiento acorazado ni gran batalla que entre en los anales del arte militar. Podría llegar ese momento en breve. Los movimientos de material y los cambios doctrinales en la táctica lo anuncian.

Esto es lo que vemos sobre el mapa y lo que las informaciones parecen anunciar. Luego queda analizar junto a Clausewitz la fricción.

De lo que hablaremos en otro momento.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

GUERRA DE UCRANIA 4: RELEVO EN EL MANDO RUSO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Por lo que veo en el terreno, todo es posible (Jenofonte V)

En la guerra cualquier noticia es analizada para convertirse, una vez valorada y extraídas sus consecuencias, en inteligencia.

La estadounidense lo hace ahora con los repentinos cambios que Putin ha introducido entre los mandos militares al frente de la invasión de Ucrania.

Comprobada la veracidad de la información hay que valorarla. Son un excelente indicador —golondrina primaveral— que —si no está despistada—algo anuncia.

Valeri Gerasimov es el nuevo Jefe en la estructura militar de guerra rusa y que parece consecuencia de una clara necesidad de coordinación en las operaciones militares del ejército ruso que actuaba sin mando y control alejado de las realidades de un frente tan extenso donde el planeamiento conjunto de las acciones es la clave para una convergencia definida hacia el mismo objetivo. Hasta ahora las acciones por el sur y el este no tenían una secuencia combativa que las uniese.

El nuevo general trae como primer objetivo el Mando y Control de toda la operación en Ucrania para lo que contará con Surovikin como jefe de las fuerzas Aeroespaciales, al general Salyukov como jefe de las fuerzas Terrestres y al general Alexei Kim como adjunto y más próximo colaborador en las tareas de planeamiento.

Estos cambios son frecuentes en el ejército ruso, pero en este caso han sido aireados lo que ya marca una intención. Conocer a tu adversario es tan importante como conocerte a ti mismo. Quizá esto segundo sea más difícil. No todos reaccionan igual y sus planeamientos pueden ser más o menos académicos, pero sin duda el orden es un elemento primordial en cualquier ejército que quiera ganar un combate. No lo había en el planeamiento ruso. Veremos en qué cambia.

El orden no es solo necesario en el planeamineto de las operaciones, sino en el control al llevarlas a cabo. Pronto asistiremos a una modificación de la táctica para alcanzar los objetivos, aunque aquí el único que no cambia es Putin que sigue con su estrategia de acabar con Ucrania. Está quemando sus últimos cartuchos lo que le hace, si cabe, más peligroso.

Entre las hipótesis que pueden plantearse existen dos fundadas en los datos que a fecha de hoy son más llamativos: el cambio de mandos militares por parte de Rusia y la urgente necesidad en la que se ve el ejército ucraniano de carros de combate. Ambas responden a lo mismo: se prevé una acción rusa que desequilibre la situación actual en el frente. Rusia quiere la iniciativa y Ucrania necesita medios para evitarlo.

«Pido a los Dioses que me libren de estas fatigas, de este velar sin fin que todo el año prolongo, como un perro, en el punto más alto del techo de los Atridas, contemplando las constelaciones de los Astros nocturnos, que traen a los vivos invierno
y verano, reyes resplandecientes que en el Éter destellan, y se levantan y presentan ante mí. Y ahora espero la señal de la antorcha, el esplendor del fuego que ha de anunciar, desde Troya, la toma de la ciudad. He aquí lo que el corazón de la mujer imperiosa manda y desea. Aquí y allá, durante la noche, en mi lecho húmedo de rocío y no frecuentado por los Ensueños, la inquietud me mantiene en vela, y tiemblo por que el sueño me cierre los párpados» (El Vigía en AGAMENÓN de Esquilo).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez.

Blog: generaldavila.com

13 enero 2023

 

 

GUERRA EN UCRANIA 3: PUTIN QUIERE VOLVER A KIEV General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Sobre el terreno (Jenofonte V))

Los campos de batalla no dan tregua. Ofensiva, defensiva, armas y hombres enfrentados componen una incomprensible imagen en este que ya podríamos bautizar como el nuevo siglo de la oscuridad.

Es conveniente no dejar ni un solo día el análisis de lo que en la Europa civilizada nos enseñan las bombas con su lenguaje de muerte.

Que no callen los filósofos y no falten los psicólogos, pero sobre todo que alguien nos anuncie por donde van las operaciones económicas, políticas y militares para ver si estamos ante el final o solo el principio.

¿Hay un método científico para prever el desarrollo de los acontecimientos bélicos? Rotundamente no; es mi opinión, aunque podría dar una larga lista de opiniones distintas que tampoco acertaron en sus predicciones ni crearon el método. Ni analítico ni sistémico. Solo ejemplos que formaron pero jamás uniformaron o sirvieron para crear una estricta doctrina de cómo hacer la guerra. Ganarla por tanto. Nadie ha tenido el manual perfecto, y el único profeta del hecho bélico es el azar, ni siquiera el pasado ni el todavía inexistente mañana que todos intentamos adivinar. En definitiva creemos que no es preciso recurrir a la filosofía agustiniana para determinar que el futuro de la guerra es impredecible. Todo lo que digamos es un análisis que probablemente será equivocado, pero es indudable que nos acercará a la explicación del porqué ha sucedido lo que sucederá.

Las probabilidades son factor imprescindible en la guerra; se alimentan de información y esta es contradictoria, falsa casi siempre. Es necesario recurrir al buen juicio y al conocimiento, a la experiencia. De ello podremos obtener datos que compongan el día que está por llegar.

«Todo en la guerra es es muy sencillo, pero lo más sencillo es difícil». En la guerra es imposible alcanzar el objetivo tal y como el planeamiento ha previsto. Siempre nos quedamos en el camino hacia el objetivo estratégico. De ahí la necesidad de «una voluntad férrea, poderosa, que se sobreponga a esa fricción» en palabras de Clausewitz. A ello debemos añadir que un general previsible es un general derrotado.

Voluntad férrea e imprevisión del mando estratégico añadido a la fatiga que llegará pronto a las tropas ucranianas hace prever que la guerra está próxima a repetirse en sus inicios. No habrá marcha atrás ni nuevos planeamientos que busquen otros objetivos que los inicialmente marcados en la estrategia rusa: Crimea, el mar de Azov, el mar Negro y por tanto el Donbás.

¿Cuál será el momento de la ofensiva rusa? ¿La habrá?

Si la hay, que está dentro de lo posible, esperará a tener la seguridad de que ahora su objetivo se logrará; o será el final de todo. ¿Está preparando la gran ofensiva?: El momento, si lo hay, será antes de empezar otra vez de cero: antes de que la primavera de nuevo inunde el terreno. Finales de febrero o primeros de marzo. Para Rusia es importante que Ucrania pierda la iniciativa, recuperarla, olvidar por un tiempo los ataques, reforzar sus stocks de armamento y que Europa se ponga nerviosa ante las posibles limitaciones occidentales.

El secretario general de las OTAN acaba de declarar al Financial Times que el ejército ruso busca una pausa operativa: «“congelar” los combates en Ucrania “al menos por un corto período de tiempo para que puedan reagruparse”. Reparar, recuperarse y luego tratar de lanzar una ofensiva más grande la próxima primavera».

La situación táctica del momento es exactamente así. En el triángulo Jarkov, Dnipro, Lugansk, se decide estos días el futuro.

Enfrentamientos locales entre el río Donets y Bajmut además de llevarse a cabo análisis muy rigurosos por parte del ejército ucraniano de por donde hacer daño y romper las defensas rusas en el Dniéper. Entre los ríos Donets y Dniéper se va a dar la batalla táctica que deberá ser eminentemente ofensiva. Rusia podría estar escondiendo una dirección de ataque que envolviera Jarkov, incluso que amenazará a Kiev que va a tener difícil poder alejar la guerra de sus calles.

Estamos ante una pausa operativa que está siendo aprovechada políticamente. Putin tiene que combatir en la cúpula política del Kremlin y Zelenski no puede olvidar ni un minuto que la victoria y la moral de sus tropas dependen de la ayuda externa.

Tendremos que esperar unos meses y mientras tanto no perder de vista el actual campo táctico donde se combate a vida o muerte. Tampoco la guerra política que se desarrolla en el interior y exterior del Kremlin. Podía ser una batalla definitiva para bien o para peor.

Putin sueña con Kiev; Zelenski con Sebastopol.

Pero la guerra sigue cada día con más violencia. y todos soñamos con ella.

Mientras el mundo da muestras de una locura contagiosa. La nueva pandemia.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

12 enero 2023