UNA EDITORIAL Y UNA ENTREVISTA Enrique Alonso Marcili. Coronel de Infantería (R.)

Leemos hoy en el digital “El Mundo” una editorial (1) y una entrevista (2) cuya protagonista en ambas es la Sra. Margarita Robles, Ministra de Defensa.

La editorial, la señala como una de las ministras de este gobierno con más fuste. No será el que suscribe quien ponga en duda esa aseveración. No podría hacerlo sin conocer a otros en ese ámbito que permitiera establecer comparaciones. Sin embargo, la lectura de la entrevista siembra ciertas incertidumbres.

Es verdad o así puede ser, que cuando en el ambiente domina la incertidumbre que propicia un elevado estrés, algunas cuestiones no son fáciles de responder, uno puede verse en la necesidad de “torear” (en términos taurinos).

En algunas respuestas respecto al Sr. Torra, a Podemos como socio de gobierno, al Sr. Pablo Iglesias, al partido de la oposición (PP), al dialogo con los separatistas catalanes y algunas otras, la Sra. Robles torea o echa balones fuera, pero sorprende con su respuesta cuando el entrevistador dice:

“¿Se equivocaron ustedes al no prever su alcance? Hubo un cambio de enfoque de un día para otro. De permitir el 8-M y otros actos multitudinarios a tener que cerrar colegios en Madrid y Vitoria”.

Su respuesta: “Siempre hemos seguido el consejo de los expertos. No puede hablarse de falta de previsión porque esto se refiere a algo que podría haber resultado previsible y no ha sido así. Lo vemos en el resto de países. Ha sido imprevisible.

Aquí no hay toreo ni balones fuera. Aquí hay una defensa a todo trance del gobierno. Defensa que se basa en culpar a los asesores. Cierto es que no los específica, asunto que sería preciso, pues al no hacerlo deja en el aire instituciones y órganos, personas y técnicos cuyo cometido es precisamente ese, “Asesorar”. No ha habido, que se sepa, ceses en ese ámbito por lo que se puede pensar, que lo que resta en su respuesta trata de ablandar la acusación que supone su aseveración inicial. Y es curioso este intento de minusvalorar así el asunto cuando es consecuencia del olvido del R. Decreto 1008/2017 que aprueba la Estrategia de Seguridad Nacional (3).

¿Ignora la Sra. Ministra ese Real Decreto? ¿Lo ignoran y lo han incumplido sus asesores? Habrá que recordar a la Sra. Ministra y a sus asesores que en el Capítulo 4 en Amenazas y Desafíos para la Seguridad Nacional, epidemias y pandemias dice: (…) Es necesario, además de reducir la vulnerabilidad de la población, desarrollar planes de preparación y respuesta ante amenazas y desafíos sanitarios, tanto genéricos como específicos, con una aproximación multisectorial que asegure una buena coordinación de todas las administraciones implicadas tanto a nivel nacional como internacional.

Y que en el Capítulo 5 Objetivos y líneas de acción estratégicas para los ámbitos de la Seguridad Nacional, incide en seguridad frente a pandemias y epidemias del que se adjunta cuadro.

En fin Sra. Ministra, permítame significarle que, mantenerla y no enmendarla en asuntos como estos, esparcen el barro sobre muchos hombros cuando el peso de la responsabilidad debe recaer siempre sobre quien la ostenta. La responsabilidad no se comparte.

Enrique Alonso Marcili 6/ABR/2020

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TÉCNICAS DE SUPERVIVENCIA DURANTE EL CONFINAMIENTO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Por ahora no es necesario aprender a hacer fuego o sembrar tomates en la ventana de su casa. En un futuro quien sabe.

Les contaré una anécdota. En el Paleolítico, cuando yo era un joven teniente de Operaciones  Especiales, hacíamos prácticas de supervivencia invernal en un pueblecito de la provincia de Burgos. Dormíamos en iglús construidos por nosotros mismos, estancias confortables cuando no hay otra cosa a mano. El caso es que un día recibimos el aviso a través de la Guardia Civil de que el alcalde de un pueblo cercano quería hablar con el máximo responsable de la unidad. Bajamos a verle y mayúscula fue nuestra sorpresa cuando nos dijo que habían desaparecido todos los perros de pueblo y que si nosotros sabíamos algo de aquello. Era evidente. Las noches en los iglús no dejan de ser bajo hielo y el calorcito de un perro junto a tu saco de dormir es una estufa natural inigualable. Los perros por algo de comida habían seguido a los soldados hasta sus elegantes, pero frías estancias y el que no les había seguido fue convencido. De estos últimos, pocos, porque desde tiempos históricos los perros han seguido a las tropas fielmente.

Supervivencia es sin duda buscarse la vida. Unos son más aptos que otros, pero tiene sus reglas que todos deben compartir.

Todas, reglas, normas, y procedimientos se resumen en uno: disciplina.

La disciplina es doctrina, instrucción de una persona y de un grupo, especialmente en lo moral. Y sin duda la observancia de unas normas de comportamiento tanto interno, individual, como en nuestra relación con los demás. Instruir, aprender, entrenar, ejercitar y asumir. No es fácil cuando todo está a tu alcance, pero sin práctica habitual, cuando vienen mal dadas, es difícil asumir los comportamientos.

Comer sapos o culebras, hacer fuego en la nieve, pescar con las manos, hacerse una choza, comer hierbas del monte o ratas de cloaca es una simple anécdota. La vida te pone en peores trances y La vida del Buscón llamado don Pablos es un retrato diario que cada vez más se repite. Lo importante para supervivir es vivir en continuidad de comportamiento, en saber sufrir y aprovechar cada ocasión, mala o buena, que todas traen algo para alimentarse. El que se queja o lloriquea se queda en el camino.

Disciplina. Conocí en aquella época del Paleolítico al máximo exponente de la supervivencia: el Capitán don Teodoro Palacios Cueto, héroe de la División Azul y Laureado de San Fernando. Once años, tras la durísima batalla de Krasny Bor (10 febrero 1943), estuvo prisionero en distintos gulags, al cual más cruel, pasando por celdas de castigo y siempre al mando de sus hombres con una  dignidad ejemplar y que asombró al mundo. Su historia fue relatada por Torcuato Luca de Tena en Embajador en el infierno. Regresó a España en 1954 y allá por los años setenta tuve la oportunidad de establecer amistad con él mientras practicábamos escalada en los alrededores de Potes, lugar donde vivía.  Un día me atreví a entrar en su intimidad.

-¿Mi general como pudieron aguantar tanto tiempo en aquellas condiciones?

No lo dudó un instante: disciplina, mi teniente. Desde que amanecía hasta que llegaba el sueño se mantuvo una férrea disciplina individual y de grupo. Nos apoyamos y vigilamos los unos a los otros. En cuanto veíamos que uno decaía no le dejamos ni un minuto. Pensábamos con él, vivíamos con él y por él. Cuando empezaba a llamarnos pesados es que ya estaba salvado.

Me enseñó algo más importante: adivinar el primer síntoma de derrota. Cuando veíamos que uno de nuestros hombres dejaba el aseo personal cada mañana, no se lavaba ni afeitaba, no se cambiaba, daba el aspecto de dejadez, ese era el síntoma más claro de que empezaba a venirse abajo. La férrea disciplina se llevaba en todas las actividades, aseo personal, trabajos, reuniones (cuando nos dejaban), triquiñuelas e invenciones, juegos, hasta creamos una revista; el ingenio personal de cada uno era aprovechado por el conjunto. Nunca permitimos a nadie estar solo. En definitiva una vida nueva, dura y repugnante, dolorosa, pero era una vida, no podíamos elegir otra y lo que hicimos fue rellenarla de disciplina, entre todos, como una compañía que éramos.

Todos aguantamos, todos resistimos con la esperanza del día a día, sin planteamientos a largos plazos, sin permitir que nadie contagiase la enfermedad que provoca la soledad y el abandono. La vida se ralentizaba, teníamos tiempo para vivir, mal, pero despacio y entonces salió de cada uno de nosotros lo mejor que teníamos.

Mi teniente, acabó diciéndome, tú sabes que esas cosas del honor y del valor, del amor a tu patria, del ejemplo y la virtud, no son palabras hueras sino una realidad que se muestra en toda su crudeza y realismo en situaciones extremas. Así somos los españoles.

Estábamos sentados en una pequeña taberna de Potes. Nevaba y por la ventana se veían solo gruesos copos de nieve.

-Podría odiar esta nieve y el frío, pero me reconforta y recuerda, lo sé, que cuando el hombre saca las ganas de vivir no hay fuerza de la naturaleza que pueda con él.

-Sí; mi general.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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EL RANCHERO Y EL BUZO. LOS CAÑONES PUEDEN SER NECESARIOS. NUNCA SE SABE… General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En una deliciosa biografía de Wellington escrita por Andrés Révesz, encontramos inspiración para la paz de las experiencias de la guerra. En alguna ocasión les he hablado de la batalla de Vitoria (21 junio 1813), pero no recuerdo haberles contado la anécdota de uno de los más bizarros oficiales ingleses de Artilleria, el capitán Ramsay.

Al empezar la batalla, Wellington le ordenó colocarse con su batería en un lugar apartado del frente, no parecía el más adecuado para el combate, con orden de no moverse de allí si él mismo no le daba la contraorden. Durante el desarrollo del combate el capitán Ramsay se desesperaba por su inacción, lejano al lugar que creía corresponderle cerca de las primeras líneas de combate.

Un general que por allí pasaba le recriminó.

-¿Qué hace usted aquí?

-Nada, aquí me ha colocado el marqués y  supongo que aquí tendré que quedarme.

El general pensó que aquello era inútil y ordenó al capitán que le siguiese con su Artillería.

El capitán obedeció.

Vencidos los franceses, se retiraban por la carretera de Pamplona, lo que se comunicó a Wellington diciéndole.

-Que lástima que no tengamos nada para detenerlos.

-¿¡Cómo que nada!?, exclamó el Duque.

-¿Qué hay con los cañones del capitán Ramsey?

Se le retiró del servicio. Ramsey volvió a los dos años a reintegrarse al Ejército y cayó junto a sus cañones en Waterloo.

Llevo días repitiendo: <<Que cada uno cumpla con su deber>>, y no otro. Los alardes o las reacciones teatrales de nada sirven en un jefe, sino para llevar a sus hombres a la derrota y a la muerte. Todos somos importantes en el lugar que a cada uno le corresponde por muy humilde o insignificante que nos parezca. Ni estar más arriba, ni más abajo, sino allí donde está tu lugar: cumple, lo mejor que sepas, cumple. Cumple, pero no te exhibas.

Nos enseña el antiguo Reglamento Táctico de Infantería: <<El oficial ha de abstenerse en el combate de realizar alardes inútiles de valor>> […] <<todas sus actividades y todo su valor, en el verdadero concepto de esta palabra, han de tender a conservar durante el mayor tiempo y en el más alto grado, las energías físicas y morales de su tropa…>>.

Veo alardes y pésima gestión en esta guerra contra el coronavirus. Surge repentinamente lo mejor y lo peor. Exhibiciones inútiles. Al final todo se sabe, pero no sé cómo se las apañan que no todo se juzga.

Les hablaba la pasada semana de estos bravos soldados, de bata y mascarilla, que luchan en primera línea del frente jugándose la vida, mal dotados y equipados, pero con la voluntad firme, el saber hacer y sacrificio ejemplares.

Falla la dirección de la guerra. Malos generales.

El que un día quiso organizarlos, sin saber nada de soldados, solo acertó cuando dejó escrito:

‹‹Un acto revolucionario, una resolución oportuna y útil, no califican para mandar. Si el ranchero impide que su batallón se subleve o el buzo de un acorazado logra que la oficialidad no se pase al enemigo con el barco, déseles un premio, pero no me hagan coronel al ranchero ni almirante al buzo. No sabrán serlo. Perderemos el batallón y el barco›› (Azaña. La velada en Benicarló)

No he encontrado mejor calificativo: el ranchero y el buzo. Uno con la sartén por el mango dándonos bazofia. El otro en las profundidades de las ciénagas. Obvio. No es necesario dar sus nombres. No les daría ni un premio, simplemente les haría abandonar la gestión. Bastante error se cometió haciéndoles coronel y Almirante. Han hundido el barco y traen hambre para todos.

Cada uno su deber. Cumplan la orden. No muevan los cañones de lugar. Pueden ser necesarios el día que huyan.

Diomedes intercambiando sus armas con Glauco

<<A Glauco, el Cabrero: ¡Glauco, guardián de los rebaños! Te pondré en la mente esta advertencia: Ante todo da de comer al perro junto a la puerta del patio, pues es quien primero oye al hombre que se acerca y a la fiera que entra en el cercado>> (Homero. Himnos).

Perderemos el batallón, el barco y… el perro murió, sin alimento, sin oír a la fiera que entraba. Lo habían matado.

El enemigo está ya dentro.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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30 marzo 2020

RESPUESTA A LA CARTA DE LA MINISTRA DE DEFENSA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Después de leer la carta de la ministra de Defensa la preocupación aumenta. Aquí no es un miembro del Gobierno el problema sino el todo, formado por las partes que lo conforman.

Es humano elogiar cuando juzgas bajo la esperanza puesta en lo personal, pero la experiencia me dice que no hay que fiarse del que mucho te halaga. No debe preocuparnos a donde <<voy>> a llegar, sino a donde <<vamos>>. Que esto no es uno, ni masa, sino compañía.

El caso es que la carta de la ministra la agradecen, algunos, pero es inoportuna e inadecuada. Tenga paciencia y espere, señora ministra, a que esto acabe, si ustedes son capaces de ponerle fin. Ahora queremos datos. Esos que no nos aportan. Ayudan más los datos que las lisonjas.

Hasta hace bien poco, el Mando militar, entiéndase la cadena de mando militar, uniformados, para entendernos, no paraba de exponer con rotundidad la situación real de nuestros ejércitos. Mala, muy mala: <<sacrificamos soldados y desmantelamos unidades>>. Cuando ahora llega el momento de la verdad y un ejército vago al hielo y al calor asombra a propios y extraños por su rapidez y destreza en la ayuda y apoyo, todos se sorprenden y aplauden. Empezando por la ministra. ¿Pero que creía? Pues a pesar de todo y de todos…

No, no es solo la UME, son los ejércitos de España, como siempre, todos, que sin pedir ni rehusar, con lo poco que tienen parece que son lo más, y desinfectan, entierran, levantan hospitales, curan hacen lo que otros no hacen, o no quieren hacer, o lo que no se quiere pagar, mano de obra barata; lo que sea, cumplen con su deber y obedecen hasta morir.

Han utilizado al ejército cuando la situación les superó y no sabían a quién recurrir. Desde el Gobierno (especialmente la Ministra de Defensa) ha querido mostrar, desde el primer momento de la declaración del estado de alarma, la participación del Ejército en la emergencia (quizá porque sabe que el pueblo español lo recibe bien y se tranquiliza cuando percibe la presencia de los militares junto a ellos en las emergencias. Esto, por otra parte, al gobierno le sirve de “balón de oxígeno”). ¿En qué condiciones?

Pero, las FFAA no son solo la UME. Las capacidades de transporte, alojamiento, abastecimiento, alimentación, entre los pobres presupuestos y las externalizaciones (por no llamarlas por su verdadero nombre: privatizaciones), se han reducido enormemente (y si no que se lo pregunten al anterior JEMAD). La Sanidad militar que incluiría los Hospitales fijos y todo el elenco de médicos, enfermeros, auxiliares etc., fue reducida drásticamente.

Hasta la seguridad militar se ha externalizado (¿privatizado?), -¿quién lo diría?- y ya para colmo se remató la jugada con la externalización de la enseñanza militar, a pesar, se habrá dado cuenta la ministra, que en este ejército que ve sobran ingenieros de moqueta y faltan soldados. A este paso hasta el mando de compañía se privatizará.

La  reducción de efectivos que se dio, ya que el servicio militar se había <<suspendido>>, fue la excusa perfecta para vender inmuebles (establecimientos, hospitales)  y desprenderse de personal (y  de una organización que funcionaba) ya que a los <<ya en menor número>> de militares que iban a quedar en plantilla (aunque, entonces, se incorporase la tropa profesional) se les encauzaba  a las compañías sanitarias o a la Seguridad Social (¿Externalización? Eso sí, se mantuvo – menos mal – una mínima Sanidad militar para campaña y operaciones).

Por eso, porque tampoco hay tantos sitios de donde sacar, la UME puede ser considerada como una solución para mostrar presencia inmediata.

El problema es, y eso no lo conoce el pueblo español, que las capacidades que tenían los Ejércitos hace unos años y que -por otra parte son las que la sociedad española sigue creyendo que mantienen-, es algo que ha pasado a la historia debido, a muchos años, y a muchos gobiernos de ambos colores, que han desmantelado sus capacidades y no han hecho nada por atender la necesaria inversión. Si no fuese por la exigencia de Defensa y Seguridad internacionales dudo de que existiesen Cuarteles o que tuviésemos armas; todo lo más mangueras.

No es necesaria la lisonja a unos hombres, soldados, curtidos en el cumplimiento del deber.

Lo que más valoran es la verdad y el ejemplo de su capitán. No puede cualquiera mandar firmes a su tropa cuando no ha defendido su presencia en el lugar que les corresponde. Cuando no son bien recibidos en lugares de de España, por la que han jurado entregar hasta la última gota de su sangre, por los demás. Su ministra dice textualmente: <<Me gustaría resaltar también la excelente acogida que nuestras unidades han recibido allí donde han intervenido. Lo que refuerza la integración de las Fuerzas Armadas con la sociedad española, de la que forman parte y a la que sirven>>. Mal está la verdad a medias, señora ministra. ¿Dónde han intervenido? ¿Dónde no han intervenido? Usted no dice toda la verdad. No han sido queridas ni recibidas como se merecen ni en Cataluña, ni en el País Vasco, y mucha de la culpa de ello la tiene el Gobierno al que usted pertenece y que se mantiene gracias a esos que no ponen buena cara a sus ejércitos porque no los sienten como suyos. Porque sus gobiernos predican no ser españoles y difunden ideas contra España: separatistas. Sus socios de Gobierno.

De forma que obras son amores y aquí todo se aguanta menos que a uno le hablen alto, es decir que nos mientan.

Pasado esto, se olvidarán de los soldados y volveremos al material caducado, avejentado, y a la diaria lucha por la supervivencia, a <<sacrificar soldados y a desmantelar unidades>>. Presupuesto cero para tiempos recios. Tiempos para admitir que invadan nuestra aguas territoriales, o que nuestros soldados desplieguen sus misiles para defender a quien nos roba el material sanitario, a ser lo menos y aparentar lo más.

Siga aplaudiendo y enviando cartas, señora ministra, sin enterarse de lo que son unos ejércitos y para lo que sirven.

Ser soldado es ser de España, de toda, aquí en Madrid, en Sabadell o en Irura. Solo faltaría. También para defender nuestras aguas territoriales y nuestras fronteras.

Decía la antigua Doctrina del Ejército de Tierra que <<la Infantería reúne un conjunto equilibrado de capacidades medias que le permiten combatir, en casos excepcionales, con sus solos elementos y recursos>>. Eran otros tiempos. No somos masa, sino compañía.

Puede ser que la solución, como pretendía este presidente del Gobierno, sea suprimir el ministerio de Defensa. Crear otro, otra cosa. Otro día les explico como podría quedar la cuestión de ese ministerio suprimiéndolo o más acorde con lo que estos gobernantes piensan.

No puedo terminar sin recordarla con preocupación, y debería ser su ocupación, que usted es ministra de este Gobierno que a su vez lo es gracias a los que, aprovechando el momento de máximo dolor de España, pretenden aprobar, con ustedes, poder lanzarse a injuriar al Rey y ultrajar a España.

Para la próxima ocasión, si la hay, dígale a su asesor militar, que le recuerde terminar las cartas dirigidas a sus soldados con un ¡Viva España! un ¡Viva el Rey! o un ¡Viva las Fuerzas Armadas!, esas cosillas que hacemos los soldados. Se le ha debido pasar incluso poner en la carta una bandera de España.

Ya sé que soy un soldado retirado y que para mí no iba la carta. En cualquier caso la hubiese dado por no recibida.

La carta de la ministra de Defensa

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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6 abril 2020

ESPÍRITU DE SERVICIO. CADETES, OPOSITORES. Paula Ruiz. Psicóloga General Sanitaria

En estos días de desgracias y adversidades que estamos viviendo, oímos, leemos, vemos, como la pandemia se esta cebando con nosotros, con nuestros compatriotas. El número de fallecidos e infectados aumenta día a día. Nos dicen que todavía no hemos llegado “al pico”, momento en el que la situación empezará a cambiar. Las medidas de confinamiento están resultando efectivas y es necesario cumplirlas con voluntad de victoria y disciplina. Es el camino. Como se dice en Aragón “no reblemos”.
Como “no reblan” los sanitarios y tantos profesionales, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las Fuerzas Armadas. Todo un ejemplo vivo de dedicación, voluntad y espíritu de sacrificio y servicio.
Espíritu de servicio que, desde tiempos pretéritos, hasta hoy, ha enganchado a miles de españoles a servir en las Fuerzas Armadas.
Hoy, cientos de estudiantes, cadetes ya, están como el resto de los españoles, confinados en sus domicilios particulares siguiendo los planes de estudio, adaptándose a la situación. Con la sangre hirviendo. Hoy, también hay miles de opositores que con la misma idea y en la misma situación sienten lo mismo.
Los primeros han comenzado a andar el camino que les llevará a conseguir su objetivo, su sueño. Ser oficiales y suboficiales del ejército español, casi nada.
Los otros, los opositores, los que quieren servir en los tres ejércitos y en los cuerpos comunes han diseñado su plan de combate. Han tomado posiciones, armados con temarios y con voluntad férrea están decididos a seguir adelante, a superarse, a vencer.
Unos y otros al principio tenían una idea más o menos clara del significado de lo que quiere decir espíritu de servicio, de sacrificio. Ya no tienen dudas. El ejemplo que nos están dando todos los que los que hoy están en primera línea es el camino a seguir.
Ver como ondea la bandera a media asta provoca dolor, tristeza y sentimientos encontrados. Sabemos que es por los mayores que trabajando nos han traído hasta aquí, sabemos que es por los no tan mayores, sabemos que es por nuestros profesionales, sabemos que es por los nuestros, sabemos que son nuestros compatriotas.
Sabemos que el dolor, la tristeza, la impotencia, la frustración y otros sentimientos encontrados son esperables y normales en una situación de excepción como es la que estamos viviendo. Tenemos que saberlo, es imprescindible que lo entendamos. Lo importante es ser conscientes, afrontarlo y que nos interfiera lo menos posible.
Los opositores tienen muy interiorizado el distanciamiento social, la rutina y la responsabilidad y eso ayuda a sobrellevar mejor la situación de confinamiento. Eso ayuda, es cierto. Pero tenéis que ser conscientes de la realidad. Es normal que sintáis miedo y una gran incertidumbre de todas las consecuencias que esta guerra va a generar en nuestra sociedad. También de vuestro futuro en el que tanto tiempo, tanta energía y tanto todo estáis invirtiendo. Estoy segura de que todos estáis muy enfocados en vuestro objetivo, en vuestro sueño y eso normalmente sirve como estrategia para afrontar las situaciones, enfocándoos en ello, como un escudo, pero puede que esta situación os sobrepase emocionalmente. Por eso es importante que mantengáis la calma, mantengáis vuestras rutinas, haciendo lo posible por flexibilizar la obsesividad que caracteriza a los opositores en general. Para ello os animo a que os analicéis y toméis conciencia de lo que os pasa y de lo que está ocurriendo a vuestro alrededor. Cada uno lo viviréis de una forma distinta, pero con unas fases comunes para todos. Empezando por vuestra lucha interior porque la situación no interfiera en vuestro principal objetivo, en vuestra oposición y en vuestro día a día tan establecido hasta ahora. En un principio podéis sentir irrealidad, falta de concentración, aunque aparente serenidad, irritabilidad… es una fase de shock y negación. Esto irá seguido de un reajuste en el que irremediablemente tenéis que enfrentaros a la cruda realidad y pasar a adaptaros, construyendo una nueva normalidad para vosotros. Terminando con la superación de la crisis, haciéndoos más fuertes.
Me dirijo a todos los que estáis empezando a ser y a todos los que queremos ser (yo también soy opositora) soldados, suboficiales y oficiales de las Fuerzas Armadas. Tenéis/tenemos una misión: hay que ejercer el liderazgo, hay que ejercerlo en nuestro entorno, en nuestras familias, tenemos que demostrar que somos capaces de sobreponernos y seguir avanzando en situaciones tan difíciles como la que estamos viviendo. Por eso, aquí y ahora y conmigo: “Cuando la pena nos alcanza…”
https://www.youtube.com/watch?v=CQ_CxIr4vMI
Paula Ruiz. Psicóloga General Sanitaria

5 abril 2020

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DOS FACTORES: LOGÍSTICA Y MERCADO. Enrique Alonso Marcili. Coronel de Infantería (R.)

Parece ser que el gobierno Turco ha detenido en su aduana un pedido de respiradores  español. Algunas noticias informan que Turquía ha prohibido las exportaciones de respiradores desde su territorio para asegurar en primer lugar, la cobertura de sus propias necesidades y se estima que se servirán dentro de unas semanas.

También salta al noticiero que por un asunto burocrático Madrid tiene un pedido parado en Zaragoza.

Desconozco la veracidad de tales noticias, pero lo que es cierto es que cuando aumenta la demanda, no solo sube el precio. También ocurre que el productor prioriza la atención en función de parámetros lógicos: “cantidad/valoración del pedido, importancia y fidelidad del cliente, etc.”. Si el pedido es menor y el cliente no habitual, este queda en cola de prioridad. Y posiblemente eso haya tenido algo que ver en los problemas que, en general, estamos teniendo, forzándonos además a caer en manos de productores circunstanciales y de escasa confianza.

La pandemia que nos afecta de este nuevo coronavirus, tiene unas características que lo convierte en un enemigo serio, tanto por su capacidad y velocidad de transmisión entre los seres humanos, como, porque a un porcentaje nada desdeñoso, les afecta con especial gravedad incluso hasta la muerte.

Si como un enemigo, consideramos al virus SARS-CoV-2-Covid-19, no está de más recordar que un principio del arte de la guerra es la sorpresa. Buscar sorprender al enemigo, tanto como evitar que nos sorprenda.

Hemos de reconocer, que este virus nos ha sorprendido. A uno le cuesta entender que disponiendo de un calendario de acontecimientos desde enero a marzo (casi 3 meses) incluidos los informes y advertencias de la Organización Mundial de la Salud, también de otros órganos de investigación y expertos biólogos; nuestras organizaciones de inteligencia hayan permanecido ajenos y por tanto silenciosos como técnicos y asesores ante nuestros gobernantes. Evidentemente esa sorpresa, por parte del virus pone en entredicho ciertas capacidades propias que será conveniente dilucidar. Sería una irresponsabilidad no hacerlo pues han sido muchas y seguramente serán más, las víctimas y muertos que se han producido. También por aprender de los hierros cometidos de cara al futuro.

Volviendo ahora al problema logístico suscitado por la dificultad de adquisición de los equipos sanitarios necesarios, en mi opinión, ha sido por la carencia de un protocolo de actuación, que también convendría pergeñar.Si lo había, desde luego en el ámbito nacional parece haber sido un auténtico fracaso. No sé si aún estaremos a tiempo, pero por si así fuera, quizás puedan servir estas ideas:

En España hay organizaciones empresariales que colaboran en la explotación y explotan recursos en el ámbito global. Disponen de una magnifica organización logística no exenta de los mejores avances tecnológicos para la obtención, acumulación y distribución, siguiendo al minuto la trazabilidad de los recursos desde la fábrica hasta su distribución.

Como la sanidad esta cedida a las Autonomías, Estas disponen de su propia organización logística. Pero las dotaciones de sus recursos humanos e infraestructuras sanitarias, así como el nivel para reponer dotaciones y sus reservas, son escasas o pueden serlo ante la pandemia, por lo que necesitan apoyo.

Pues bien ¿Qué hubiera pasado si en lugar de truncar la explotación de recursos de las comunidades autónomas, como se hizo, se les hubiese permitido mantenerla y organizar con esas grandes empresas (Inditex, Corte Ingles y otras expertas en importación y exportación), poseedoras de una organización logística eficaz, la obtención de recursos y su distribución para el apoyo a las comunidades? ¿Tendrían ahora Navarra y Castilla la Mancha sus pedidos parados en Turquía? ¿Madrid en Zaragoza? ¿Hará más fuerza ante el productor un pedido nacional que un pedido regional? ¿Uno de un solicitante esporádico y temporal que uno habitual y permanente?

En fin, son cuestiones que hoy quedan en el aire. Pero una cosa es cierta, toda orden de ejecución se debe a una finalidad. La finalidad suele estar lejana en el tiempo, la orden de ejecución es más inmediata. La finalidad incluida en el prólogo de la orden, permite iniciativa al ejecutante cuando la misión queda obsoleta por una mutación en la situación. Mirada lejana y anticipación son virtudes que adornan el estadista.

https://www.diariodeburgos.es/Noticia/Z8E2490B0-CE14-DFFD-1BCD88FCDB3FB7B5/turquia-retiene-un-avion-con-respiradores-para-espana

Enrique Alonso Marcili 4ABR2020

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¿Y DESPUÉS DE LA UME?… VIENE EL EJERCITO DE TIERRA. Vicente Díaz de Villegas y Herrería Soldado de España

En estas fechas hemos visto “sacar el Ejercito” de Tierra a la calle. Los otros, la Armada o Marina de Guerra y el Ejercito del Aire tienen un escenario de actuación priorizado hacia el la Mar o al Aire aunque tienen alguna fuerza en tierra.

El Ejercito de Tierra, con sus capacidades de organización, transmisiones, transportes, abastecimientos … tenía la misión tradicional, aun sin material específico, de intervenir en emergencias o catástrofes cono incendios, grandes nevadas o inundaciones; recuérdese a este respecto las inundaciones de Valencia o las mas recientes en Vascongadas.

Después de la tragedia del incendio de Guadalajara 2005, al decidir políticamente crear la UME, a semejanza con otro tipo de Unidades en Francia , Suiza o Canadá, se la dotó, con prioridad sobre lo que se dotaba al Ejercito de Tierra, de medios materiales Pero sobre todo se puso sobre la mesa un capital humano, procedente en altísimo porcentaje del Ejercito de Tierra, que generosamente da lo que se le pide. Al frente de ella se destina a un General con experiencia de Mando de Unidad en todos los escalones, División incluida. De nada hubiera servido el material de la UME sin el capital humano..

El Ejercito de Tierra, la gran muda o Cenicienta de las Fuerzas Armadas, ha sufrido y sufre un cordón sanitario en el que se la ha atacado difundiendo la idea fuerza de que “Sois Muchos”. Esta idea fuerza parte de la ignorancia de algunos militares y políticos de lo que supone un despliegue en Tierra aun contando con las tecnologías más modernas.

La relación privilegiada que la Armada y el Ejercito del Aire mantienen desde los 50 con EEUU debido a la procedencia de sus materiales y a través del uso conjunto de las bases en España han favorecido su imagen de modernidad y de apoyo en sus adquisiciones. La entrada en la OTAN y los éxitos de las intervenciones del Ejército de Tierra no han servido aun para ser reconocidos con hechos y no “palmaditas”verbales.

La humildad – andar en verdad- y lealtad de los Mandos del Ejercito de Tierra en unos casos y los complejos en otros, a la hora de defender las necesidades estratégicas de la Fuerza Terrestre (LCC) y la falta de complejos a la hora de manejarlo por personal militar lego en conocimiento y empleo de Unidades Terrestres, ha llevado al Ejercito de Tierra a una situación que ha sobrepasado cualquier límite o linea roja desde 2000.

Para ocupar destinos de Mando conjunto en España o en el extranjero en Cuarteles Generales o Embajadas no se aplica proporcionalidad lo que redunda en contra de las expectativas de carrera de los mandos del Ejercito de Tierra. Para ocupar puestos de trabajo en segunda fila el Ejercito de Tierra duplica a los demás.

Las Unidades Especificas como son el Mando de Artillería Antiaérea o las de Artillería de Costa se integran bajo mando del Ejercito del Aire o de la Armada respectivamente sin embargo no hay un  Mando del Ejercito de Tierra que integre unidades de los otros 2 Ejércitos (Operaciones Especiales? Transmisiones? Nuclear Biologico Quirico (NBC)?…).

El Jefe del Estado Mayor de la Defensa, mando rotatorio entre Ejércitos, aunque algunos lo creen obvio y justo, no se aplica en otros países como Francia o Estados Unidos por poner un Ejemplo, sino al General o Almirante con experiencia de mando de unidades y operaciones y conocimiento integración en los otros ejércitos.

Los Ejércitos del Aire son originarios del Ejercito de Tierra. La tercera dimensión para el Ejercito de Tierra de EEUU se reflejaba, en 2008, en el proyecto del Army (Ejercito) americano para 2020 (AAN). En él los Satélites, Drones y Helicópteros junto a Operaciones Especiales complementaban al anterior “Big Five” (Abrahams, Bradley, Apache, MLRS y Patriot. EEUU ha cumplido su proyecto

Las restricciones en los presupuestos, con la carga que supone el presupuesto del Ministerio, vulgo “órgano central”, han afectado singularmente al Ejercito de Tierra.

El carro de combate Leopardo que debiera haber llegado con los F-18 del Ejercito del Aire llegó tarde y ahora seguimos sin vehículo blindado 8×8 después de aquel obsoleto (1979) y gastado BMR. El potente Helicóptero Apache que debiera ser el helicóptero de ataque se quedó, por razones políticas, en el ligero Tigre europeo, el incremento de potentes Helicópteros Chinooks USA (Envidiados por quienes no lo tienen en Europa) y su modelo con percha de reabastecimento en vuelo para proyección de Operaciones Especiales quedaron en el europeo NH, el Hospital de Campaña de Cuerpo de Ejercito fué liquidado,…vehículos, armas, horas de vuelo o de funcionamiento de los motores de los carros…mucho se ha perdido.

El pensamiento político: “Aquí no pasa nada y si pasa que a mí no me toque”.

Todos los Ejércitos son necesarios para España, personalmente siempre admiré a los submarinistas y tengo familiares pilotos, por eso hay que apoyarse sin pisar la manguera mordiendo por más pastel.

Mas del 99% de la población española y mundial nace, vive y muere en tierra.

El Modelo de EEUU es un buen ejemplo pero teniendo presente que sus capacidades son acordes con su liderazgo mundial y que su presencia e intereses son GLOBALES. Francia es un ejemplo más cercano aunque también tiene más necesidades de proyección por soberanía, compromisos y despliegues permanentes en sus Dominios y Territorios de Ultramar (DOM-TOM) y en Africa y Asia.

El personal del Ejercito de Tierra mira siempre cara a cara a las personas día a día y tanto en combate como en las catástrofes siempre está disponible. Cada soldado “ terrícola” raso, binomio o pequeña unidad, tiene gran iniciativa y decisión en campo abierto y permanece cohesionado aunque separados de sus mandos a kilómetros de distancia. El SOLDADO único.

Los indios se asustaban con los barcos, luego los civiles se asustaban con los aviones ahora algunos militares se asustan con los Soldados. La comunicación cara a cara es la más eficaz según los MEDIA y ahí están los soldados en la calle en España o en cualquier país en el que despliegan.

Cuando viene la guerra los Ejércitos de Tierra Mar y Aire no se improvisan ni las tácticas tampoco. Los materiales, las acumulaciones y reservas de municiones y suministros tampoco se improvisan ahora lo vemos en el campo de la Sanidad publica ante una catástrofe.

El Frente Popular Francés de Leon Blum (1936-1938) con Daladier Ministro de Defensa, nacionalizó fabricas antes de la 2a GM. El Ejercito Francés avisó, en 1939, que no estaba preparado para la guerra. Daladier entonces pretendió comprar aviones a EEUU pero llegó tarde.

La deslealtad política se tradujo al terminar la Guerra en ninguna RESPONSABILIDAD o sea responsabilidad política para Daladier mientras al anciano Mariscal Petain, “pescado” por las Asambleas Francesas con 84 años en 1940, que trató de salvar lo que quedaba de la derrotada Francia lo confinaron hasta su muerte en 1951 en la Isla de Yeu.

En España las regalías, sin control, en miles de millones a organizaciones y fundaciones de filiación ideológica y partidista, bajo el paraguas “social” han derrochado los presupuestos.

Las Fuerzas Armadas y en concreto el Ejercito han sufrido, en sus capacidades, la falta de consideración y los derroches.

Las Intervenciones más recientes de las tropas parece que al menos de boquilla han llevado a convencer a alguno de que el Ejercito de Tierra y las Fuerzas Armadas no son un gasto superfluo.

Vicente Díaz de Villegas y Herrería Soldado de España

27/3/2020

Blog: generaldavila.com