MISIÓN DE ADIESTRAMIENTO MILITAR EN UCRANIA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Foto MINISDEF. Ejército de Tierra

Instruir y adiestrar son actividades parecidas, que forman soldados, pero no son lo mismo. Distingamos y puntualicemos para evitar que estos desastrosos políticos que dirigen Europa nos engañen con sus almibaradas propuestas tan inútiles como peligrosas.

La guerra no se puede dirigir en comandita, 30 aliados defienden por un lado mientras por el otro 27 se calientan alrededor de un fuego que se extingue, y todo ello sin una clara definición de liderazgo político, por tanto sin unidad y criterio militar. La Defensa Común (o es militar o no es Defensa) es una teoría, pero si no está sustentada por un Ejército cohesionado, es decir instruido y adiestrado, es nada más que eso: una teoría sin forma ni fondo. En estos momentos la OTAN despliega frente a Rusia una serie de unidades con doctrinas distintas, intereses ambiguos, en algunos casos ajenos, política y económicamente muy diversos. Es una Defensa Europea en pura teoría, sin solidez, y habría que ver lo que sucedería en Europa ante su soledad sin el apoyo americano. Dónde estaría la cohesión y coordinación de unos ejércitos que no conforman un Ejército.

En definitiva la OTAN, en mi personal criterio, no está en condiciones de hacer frente a una guerra ni convencional ni moderna, desconocida y llena de interrogantes, si no es liderada por los Estados Unidos. Digo liderar, aunque el término adecuado desde la terminología y espíritu militar sería mandar. Algo muy complejo, tanto que ni siquiera una rigurosa instrucción y adiestramiento son suficientes para convertir a un soldado en un mando.

La OTAN es la única defensa que tiene Europa y por tanto no es la Defensa de Europa, sino la que nos proporcionan los aliados no europeos que además de ese tienen otros intereses militares y económicos.

Pero Grullo era muy listo y nunca aprendimos su lección. La guerra que en teoría es así de sencilla, para ganarla debe basar la preparación de sus ejércitos en una muy dura instrucción, adiestramiento y cohesión, además de exigir un sacrificio que no es solo y único de los ejércitos sino que afecta a todos; cada vez más.

La meliflua actitud europea, el miedo a lo que pueda venir, el sacrificio que tendrá que exigir a sus conciudadanos, algo de lo que no se atreve a hablarles, hace que sus llamados líderes busquen alternativas a su inactividad, a su indigencia política y militar.

Europa no sabe lo que se le viene encima, pero viene. Nadie se atreve a hablar de ello: sacrificios, adiós al estado del bienestar, intranquilidad, incluso movilizaciones de ejércitos, de ciudadanos, obligada defensa de todos y por todos, sin ahondar en lo que ya es es evidente: economía de guerra. Dependencia. Pobreza.

Pues ante esta situación, a una Europa sin capacidad defensiva, sin el apoyo americano, sin una visión clara de futuro, se le ocurre la feliz idea del adiestramiento militar a otros.

La instrucción tiene como finalidad la formación general militar, la instrucción táctica, técnica y de tiro y la formación físico-deportiva.

El adiestramiento, complementario de la instrucción individual, tiene por objeto conseguir una formación colectiva e integrada del conjunto de hombres, equipos y sistemas, para alcanzar la máxima operatividad y nivel de eficacia de las unidades. Instruir y adiestrar: así se conforma un ejército. Hacerlo con el ucraniano está muy bien, lo apoyo al cien por cien, aunque suena a precipitada decisión que no recuerdo haberse tratado en la Cumbre de la OTAN en Madrid, y es que así lleva Europa esta guerra a las puertas de su casa: a trompicones y a remolque de los acontecimientos.

Voy a recordarles algo que no he dicho yo, aunque también, sino que fue dicho, escrito para más detalles, por el que hasta hace no mucho era el Jefe del Estado Mayor de la Defensa de España: General de Ejército Fernando Alejandre Martínez.

En su libro Rey servido y patria honrada al hablar de la OTAN y de la necesidad de que la Alianza cuente con una firme vocación o voluntad de empleo, textualmente escribe:

«Con frecuencia he señalado que esa vocación de empleo es la mayor diferencia entre Rusia y la OTAN, y más aún de la parte europea de la misma.

La voluntad de empleo rusa es algo que se puede leer en cualquier informe aliado sobre los ejercicios ZAPAD o similares, en los que Rusia desplaza en 72 horas a más de cien mil soldados, en los que se producen desembarcos paracaidistas masivos, evacuaciones de ciudades enteras o movimientos de masas de carros de combate.

La voluntad de empleo (o su falta) de la Alianza es algo que se puede comprobar si se recuerda que para desplazar una brigada perteneciente a la Very High Readiness Join Task Force, VJTF, una unidad de menos de 5.000 efectivos, desde Pontevedra a un campo de maniobras en Polonia, nos embarcamos en un proceso de decisión que duró meses y en una fase de ejecución de casi ¡tres semanas! Por no hablar de que incluyó un proceso de gestiones de cruce de fronteras que daría para escribir tomos enteros de derecho internacional».

¿Entienden la gravedad de la situación?

La misión que se le ha ocurrido a la UE de adiestramiento militar a Ucrania es una obra de muy buena voluntad que apoyamos y compartimos. Incompleta también.

Llegada esta situación, ante el horizonte que muy pocos atisban, ante el desolador panorama, mejor sería que Europa se preocupase de su Defensa, por ella misma, formando y conformando un verdadero Ejército Europeo, fuerte y cohesionado, instruido, adiestrado y bien armado; es decir: presupuestado y pagado. Una quimera.

De camino la OTAN debería dejar clara su voluntad de empleo y preocuparse de lo militar tanto al menos como de lo político.

«¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

5 septiembre 2022

Blog: generaldavila.com

 

 

 

 

MADRID CUMBRE DE LA OTAN. ¿ES ESPAÑA UN SÓLIDO ALIADO? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

OTAN: Seguridad ante todo y todos.

La anterior Cumbre de la OTAN celebrada en Madrid el año 1997 reunía en el Palacio Real de Madrid a los Jefes de Estado mientras los primeros ministros y de Defensa lo hacían en el Palacio Real de El Pardo. La reunión de El Pardo estuvo a punto de suspenderse por un triste y grave motivo que había sucedido el día anterior. Todo se resolvió y casi nada trascendió de aquel hecho, que poco tenía que ver con la OTAN, aunque alguno lo pensó en un principio.

Lo que hay detrás de las bambalinas del escenario de una Cumbre de la OTAN pocos lo saben y los usos, un tanto teatrales, de algunos mandatarios como de sus séquito quedan solo para una exhibición de poder que en los tiempos actuales debería ser revisada.

La mayor y más eficaz seguridad que a lo largo de mi vida, y han sido muchas, he visto y comprobado tenía una característica: no se notaba.

El espectáculo suele atraer a las moscas y son muchos los convidados que asisten sin entrada y que pretenden una cosa u otra distintas al minuto de gloria.

El músculo debe sacarse donde se debe y no solo donde se puede.

Sin duda que la seguridad en España es ejemplar y gozan nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la Policía Municipal de Madrid (excelente, eficaz y correcta siempre, muchas veces olvidada), de un prestigio bien ganado y que debería ser un orgullo para todos nosotros.

Decía el fundador de la Legión española, general Millán-Astray: «¡Gorros y chambergos, capotes y sandalias, camisas descotadas, correajes, oficinas, motocicletas, calabozos y guantes de manopla! Sois el vestuario, las bambalinas, los telones; pero el escenario está en otros lugares y allí… ¡Es la tragedia la que se representa!».

Lo entendemos todos.

El entramado que hay detrás de todo esta parafernalia es más externo que de resultados reales que suelen venir acordados y firmados antes de la celebración.

Ahora la pregunta es: ¿Qué saldrá nuevo de esta Cumbre de la OTAN en Madrid?

Dice Biden:

—España es un aliado indispensable.

¡Hurra! Y a pagar. Es un buen mensaje para el Gobierno, el mismo que protesta en las calles y que pinta pacifistamente la Escuela de Guerra del Ejército español sin que nadie lo impida. . Los mismos, unos vestidos con casco de guerra y otros a cascar la OTAN. Los centinelas se han retirado esperando la aurora

Cuando respondía el presidente español a Biden sonaba como la Cumbre de Aznar con Bush, la de las Azores, tan criticada.

—Puede contar con España como sólido aliado.

Nos vamos dando cuenta de lo del Sahara y otros enredos inexplicables e inexplicados.

¿Dónde está la ONU? Se oía por detrás que parecía ser un murmullo albar, como tomillo albar, como ministro de exteriores avergonzado.

«Como señor de todas las cosas, la guerra a unos hace libres y a los otros siervos» (Heráclito de Éfeso).

El invierno se acerca y antes hay que tener resuelto lo de Ucrania. El dinero es el rey de la guerra. O pagáis o no hay nada que hacer. En la lista negra figura el anfitrión de la Cumbre que se cree que con una cena y dos paseos será el Jefe de la OTAN a la que parte de su Gobierno insulta.

No sabemos nunca lo que realmente saldrá de esta Cumbre que solo tiene un nombre: Ucrania. Eso es todo. La guerra hay que pagarla porque está a la puerta de vuestras casas y llega el invierno. Se os cuelan por el este y por el sur, es decir nada ha cambiado. El sur de Biden no es el Caribe, sino sus huracanes.

Ya habrá tiempo de hablar de otras cosas, de la paella y los comunistas. La Alianza se demuestra pagando, con dólares mejor que con soldados.

Ahora se trata de recomponer el puzle herido, de admitir, o no, a otros; de saber hasta dónde llegamos, y eso será lo que lo que la política estadounidense, no Biden, diga y por allí los cañones suenan muy divididos, así que venir a Europa a buscar la unidad está difícil, pero Europa no es nadie sin Estados Unidos. La guerra de nuevo en Europa y de nuevo la Europa grecorromana se vuelve anglosajona. Lo que complica la situación.

«A uno que le preguntaba a M. Licinio Craso en qué momento levantaría el campamento le respondió: “Tienes miedo de no oír la corneta?».

El cornetín Biden toca a arrebato.

—¿Podrá contar con España como sólido aliado?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

29 junio 2022

 

LO EXTERIOR, LO MILITAR Y LO ECONÓMICO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Si examinamos a fondo los interiores de los tres pilares que mantienen históricamente en pie a España comprobaremos nuestra ruina.

Los temblores que sentimos en el edificio son causados por la debilidad que muestran fruto del desinterés en su mantenimiento.

Son tres los sostenes del conjunto, interdependientes entre ellos y coronados por el símbolo de la unidad de todos los vecinos y estancias del edificio común: una bandera en el sitio preferente del edificio, un himno solemne que nos aúna y una Corona. Después el sustento: la política exterior, la política militar y la posición económica.

Pregunto al Embajador de muchos años de experiencia y honrado servicio a España desde los lugares más adecuados para, sin mirar nada, verlo todo.

Me dice.

—Sigo fascinado por la capacidad de despropósito de los señores Sánchez y Albares ( con una ayuda de Calviño) en la gestión de nuestra política exterior: contubernio con Marruecos, pifia extrema con Argelia, sumisión sin recompensa visible por ahora a Washington, promesas estafadas a Ucrania, disparatada hostilidad a Rusia, irrelevancia en los niveles decisorios de la UE, pérdida de presencia en Iberoamérica, Castro chavismo trasnochado, irrelevancia creciente, a diferencia de otros europeos, en China y Japón. No es lo más brillante que tenemos, créeme.

Pregunto al soldado curtido en moquetas y alambradas, que ha visto pasar por los ejércitos a Atila con los unos y los otros. Empieza y termina.

—Nos predican que los ejércitos son externos a España y que por lo tanto con el presupuesto mínimo imprescindible para que parezca que sí pero no. Que aquí, en nuestro corazón de España, sólo si se desborda el río, el mar o el cielo, la tierra o el fuego, entonces aplaudimos su intervención. Si no es así ni para desfilar.

Que el sur fronterizo—donde le aprieto— ya está cuidado por el señor ministro del Interior y por el de Exteriores cuyos nombres son los que son, juez y parte, con bon juicio y bona parte.

Insisto en preguntarle por eso de la OTAN, la guerra y la «Cumbre de la Brújula Estratégica» y dice que la culpa de todo — adoctrinan desde La Moncloa— es de Putín y eso debe hacérsele entender a la tropa y que esté dispuesta a seguir —por culpa de Putín— con los sueldos que tienen y la gasolina que no tienen. Vuelen o naveguen, se tiren por los terraplenes, se revuelque por la tierra o enciendan los carros de combate y disparen con los cañones, que no lo hagan hasta el 2035 que, junto al programa 2030, completará el todo, es decir que será cuando ya no sea.

No entiendo nada, que de eso se trata en términos militares, y se les entretiene mucho con los planeamientos que nunca llega el año que hay que ejecutarlos porque en la milicia hay una palabra muy bonita que todos repiten: obsoleto. Nunca se actualiza.

Con lo económico me pierdo porque es obvio lo bien que va todo. Busco al economista, empresario, autónomo o al que sabe de esto de la economía y, como no lo encuentro, me lo encuentro solo y desamparado.

Está en todas partes, con los ricos y con los pobres, con los listos y con los tontos, con mayores y menores, buenos y malos, no veo a nadie contento y contando las monedas como el tío Gilito.

Nuestra riqueza se limitaba a bienes heredados y hemos dilapidado la herencia. No queda nada.

Me voy debajo del puente a llorar mi soledad y allí están los barreneros poniendo el último cartucho de dinamita sobre el pilar del puente que nos unía a España.

Menos mal que hemos cambiado de tendencia y amanece por el sur.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

20 junio 2022

 

 

 

GUERRA DE UCRANIA. CAMINO DEL OLVIDO. NOS ACOSTUMBRAREMOS. Rafael Dávila Álvarez

No hace mucho escribía en este blog que no hay mayor invasión que acostumbrar al cerebro humano, a cualquier cosa, que a todo se adapta y asume como cotidiano. La guerra no es menos.

Este jueves Gabriel Albiac en las páginas de ABC nos ofrecía una columna magistral titulada La inconstancia en la que nos anuncia el próximo capítulo del «espectáculo hipnótico» en la pantalla de la guerra y que a pesar de los buenos sentimientos llegará aburrir al personal y pasar de nuevo «a entremeses leves: hazañas futbolísticas o o pringosos regatones».

Sí, Putin lo sabe y espera a esa maldito acostumbrarnos a todo, también a la guerra con sus miles de muertos, «para limpiar Ucrania de ucranianos». La OTAN, nos dice Gabriel Albiac, no habrá movido un dedo. Bien lo sabe. Ni lo hará. Seguirá con sus reuniones protocolarias e inservibles, más naciones alistadas a la mesa de flores y al final ellos saben, muy bien, que si hay que intervenir será solo un intento tardío; luego se acabará todo. Que la disuasión ya no funciona porque a eso también nos hemos acostumbrado de tal manera que nadie se lo cree. Todo terminará, si eso llega, sin tiempo para intervenir ni para acusar.

Nos dice Heródoto que Píndaro enseñaba que la costumbre es la reina del mundo.

La última columna de César González-Ruano la tituló La Costumbre y en ella decía: «Voy creyendo que todo reside en la costumbre. Y que, muchas veces, la muerte puede consistir en ir perdiendo la costumbre de vivir». Ese día murió con su columna cerrada.

A la guerra también nos acostumbramos y vivimos con ella con el informativo o cambiando de canal.

Ese camino lleva la guerra en la que los únicos que luchan son Rusia y Estados Unidos mientras Europa se reúne sin saber qué hacer, se pone en marcha el laboratorio de las armas y nos asustan del posible desabastecimiento que viene.

¿Alguien hace algo? Pues parece que sí, que saca sus beneficios porque Ucrania se está convirtiendo en moneda de cambio y, una vez acostumbrados, vendrá el aburrido cansancio de la guerra y alguien cederá. Entonces todos se preguntarán ¿Mereció la pena? Sería cuestión de echar cuentas y ver quien ha salido ganador.

Dicen que esto ha servido para que Europa esté más unida alrededor de la OTAN, en su defensa común, más fuerte cerrada y participativa. No se lo crean. La orden es parecer, nunca ser.  Como lo nuestro con la Alianza que siempre fue una apariencia, un no querer queriendo.

A lo que no sé si nos acostumbraremos es a lo que se nos viene encima. En España llevamos ya unos cuantos años de entrenamiento de lo que es hacer lo contrario a la ley moral y material. Europa aprende de nosotros y mira hacia la guerra como si con ella no fuese el asunto sino solo la energía.

La energía nos calienta y enfría. En definitiva nos mueve. Camino vamos del parón.

El resto allá los americanos y los rusos.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

PEGASUS O GALILEO ¿O EL CABALLO DE TROYA? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Si alguien fue espiado es que se lo merecía y mal debió hacerse cuando los supuestos espiados hicieron lo que que quisieron a pesar de tanto espionaje como se dice que se hizo. O no se hizo, o se hizo mal, o se hizo por ellos y para ellos, es decir para eso que ahora hacen al saber que nada se hizo y que es el momento de hacer algo porque el tema se les vuelve contra ellos.

Pegasus

En España solo un organismo está autorizado para comprar un sistema que se infiltra en el ADN del móvil, y el vendedor sabe muy bien a quién se lo vende para que sus espaldas estén cubiertas. Lo que haga o deje de hacer con el producto cuando la venta es legal es cuestión del comprador, pero se sabe y se toma nota de ello. Por su seguridad y prestigio.

Se compró; apuntan los datos. Se usó correctamente, dice lo que hasta ahora sabemos. ¿Quiénes lo tenían? No lo sabemos y no lo sabremos a no ser que al conocido personaje le interese filtrarlo (infiltrante) para salvar su reputación tan dañada y que tanto perjudica a España. Pegasus lo compró quien podía y tenía que comprar y otros «investigadores» lo pidieron (a quién tenía el poder para comprarlo), casi se lo suplicaron, pero no se atendió su petición. Aquí solo espiaba uno ya que el entorno se estaba convirtiendo en un nido de agentes secretos y era un momento muy complicado donde te espiaban de cintura para abajo (sobre todo y ante todo) y no veas para arriba, cuando la C/C subía o bajaba. Total que Pegasus para uno y ¿Galileo? Pues está muy bien, pero no es Pegasus. Bueno pues parece ser que también, ¿quienes? Se autorizó su compra y uso, sin saberse muy bien lo que hicieron y para qué lo usaron. Eso sí: autorizados por el gran espía.

La seguridad la proporciona la información, sobre todo, aunque también el secreto y el despliegue de los medios adecuados para lo uno y lo otro.

Pues ni lo uno ni lo otro. Toda la actividad de los sufridos y honorables informadores queda resquebrajada por arriba, por culpa de los de arriba, y llega a hundirse hasta las raíces y quemar el árbol.

En Europa, me cuentan, no salen de su asombro y andan preguntando, con sorpresa o retórica ¿o no? a los europarlamentarios españoles: ¿Qué es lo que ocurre en España? Está llena de sicofantes. Incluso en donde menos sospechan ustedes. No, si eso ya lo sabemos, pero no creíamos que era tanto.

Espionaje en Europa

Todos los líderes europeos, Merkel y Macron en cabeza, han sufrido intentos de espionaje a través de sus móviles, pero con una gran diferencia respecto a los españoles: no han podido sacarles nada porque nada secreto ni sensible para la Seguridad se almacenaba en su móvil (contra 2´7 gigas extraído del móvil de nuestro presidente); no se ha aireado con esa soberbia del «y tu más» que tanto daño puede hacer a la nación; no han hecho política partidista con el tema y, sobre todo y por encima de todo, han sido capaces, quienes les corresponde, de atajar a tiempo el ataque informativo, algo que por otro lado es lo más natural del mundo. Entre tanto responsable no sale a dar la cara el irresponsable. ¿Cuánta mentira se esconde detrás de este episodio oscuro y de dudosa credibilidad?

La OTAN y la Cumbre de Madrid

El rastreo de quién, cómo y cuándo se nos hace harto sencillo ya que quienes venden estos programas a nivel oficial saben muy bien lo que hacen y a quién se lo hacen. Lo único que hace falta es que, puestos a escupirnos, ya todo vale y España alcanzará un nivel de fiabilidad entre sus amigos y enemigos que le hará permanecer años en el olvido. Veremos si de aquí a junio la OTAN no decide cambiar de escenario y llevar a cabo su cumbre en un lugar menos infiltrado. Por cierto la Cumbre de la OTAN celebra en España en 1997 a punto estuvo de suspenderse por un incidente extraño que resultó falso. Pero esa es otra historia menor. La de ahora es muy grave, conocida por casi todos… y admitida por todos.

En España quien no se siente espiado es un donnadie y por eso se cuenta y se hace ver a la hora de hablar: —Bueno por teléfono no quiero, ya te contaré. Nada, mentira, a no ser que sea de cintura para abajo información de la que muchos viven y es la más rentable. La fórmula de la Coca – Cola o la de la bomba atómica no interesa.

Aquí las guerras del espionaje se desatan por motivos como los de la de Troya. No lo voy a explicar. Lean a Homero. Es portada a diario. Hoy estamos con una grave inflación de agentes secretos, flotantes.

«Son gente que pueden ir y venir y transmitir informes. Como espías flotantes debemos reclutar hombres inteligentes, pero de apariencia estúpida, y hombres intrépidos, a pesar de su aspecto inofensivo; hombres ligeros, vigorosos, audaces y valientes, acostumbrados a las tareas humildes y capaces de soportar el hambre, el frío, la suciedad y la humillación» (Sun Tzu. El Arte de la guerra).

Es la teoría de la evolución que en nada ha evolucionado, sino en hacer al ser humano cada vez más tonto. Mientras más alto puesto alcanza más se acusa este mal.

El caballo de Troya, el mayor invento militar conocido por el ser humano, es una trampa para ellos. Los tontos.

Acabose todo: La Corona o el Estado, el Gobierno, la Iglesia, el Ejército, el CNI… España.

Él sigue. El caballo sigue dentro. El trato es acabar con la amazona que venía al galope sobre la grupa de la inocente honradez.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

5 mayo 2022

 

 

 

PREPÁRENSE PARA LA GUERRA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Odessa preparada para la guerra

No pretendo asustarles, pero las evidencias son contundentes y nos presentan un empeoramiento de la situación en Ucrania que puede acabar con una confrontación en Europa y ¿por qué no? en el mundo. Los signos son preocupantes y entre todos ellos destacan dos: la ausencia de acercamiento para un diálogo que siente unas mínimas base de negociación pacífica y el envío masivo de armas, cada vez más potentes, a Ucrania por parte de los países de la OTAN. Lo que nadie quiere podría ser lo que ocurra.

Desde un principio dejé clara mi opinión sobre el desarrollo de la guerra, los objetivos y la posible solución. Se han ido cumpliendo estrictamente, pero no se ha hecho nada para una posible solución.

El hecho real de que Putin está deshonrado y su ejército desprestigiado ante el mundo libre es una evidencia que añade más riesgo, si cabe, a la situación.

Poner por su parte fin a la guerra en esa situación supondría que el mandatario ruso sería juzgado como genocida además de ser acusado por su propia nación y acabar sus días de manera trágica. Lo evitará a toda costa y si tiene que llevarse al mundo por delante, lo hará.

¿Qué hacer? ¿Cómo poner fin a esta guerra o al menos alcanzar un alto el fuego que permita una negociación de mínimos?

Es difícil encontrar la solución, sin que ambas partes cedan unos mínimos aceptables, pero sobre todo la clave está en que el honor y el valor del pueblo de Ucrania mostrado con su lucha ejemplar por la libertad no se vean empañados por una negociación que suene a derrota.

Para buscar esas posibles vías de negociación hay que saber, conocer y deducir lo que la historia nos enseña y disponer de asesores equilibrados y alejados de toda decisión visceral y temporal y, por supuesto, que la Inteligencia (política, militar y diplomática) trabaje sin descanso en esa zona gris donde se hablan incluso los enemigos más acérrimos.

La teoría de «escalar para desescalar» tiene sus límites y es como el aviso del lobo. Llega un momento en el que el lobo mata a las ovejas y al pastor nadie le hace caso.

Rusia, como dijimos desde el principio, quiere las orillas del mar de Azov y del Mar Negro. Las tendrá y para ello no dudará en Odessa con la ayuda desde Transnistria. Pero ahí no terminará la guerra. Ucrania será un depósito de armamento y seguirán durante mucho tiempo las escaramuzas y la guerra latente, los muertos y la tragedia ensombrecerán al mundo mientras Putin mira al Báltico donde se juega la baza de guerra definitiva y que puede conducirnos a lo fatal.

A todo esto es sospechosa la actitud de muchas naciones democráticas que silencian la situación y solo observan los acontecimientos sin denunciarlos ni apoyarlos. Una actitud tibia que solo ayuda al agresor y que en nada favorece esa necesaria negociación para el alto el fuego.

Nos faltan muchos datos para poder entender que es lo que ha ocurrido y más para adivinar lo que ocurrirá.

Un analista lo primero que debe observar son los signos de los tiempos para apoyar su análisis y ofrecer argumentada su visión.

Siento no ser analista, pero he visto la primera golondrina. Claro que eso no significa que haya llegado la primavera.  Junto a la diminuta golondrina se escuchaban rayos y truenos que presagiaban la tormenta. Claro que eso tampoco tiene que ser indefectiblemente la guerra.

La palabra y la inteligencia serán los que nos digan qué nos espera. Por encima de todo debe prevalecer el honor y la valentía: «Si los sujetos de un cuerpo político no recurren a las armas porque el terror los paraliza, debe de hablarse más de ausencia de guerra que de paz» (Spinoza). La valentía debe conjugarse con la inteligencia.

Los signos de los tiempos son malos para todo (s).

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

28 abril 2022

UCRANIA: LA TENAZA RUSA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Desde que escribí mi primer artículo sobre la guerra en Ucrania en nada he modificado mis hipótesis que veo como día a día se confirman. Fijé las líneas que a mi juicio se desarrollaban en el marco estratégico y táctico de las operaciones militares y señalé como objetivo estratégico militar llegar al dominio del Mar de Azov y Mar Negro y expuse que para comprender el político deberíamos abrir el zum del mapa y observar el conjunto que abarca el mar Báltico por el norte y el Mediterráneo por el sur. Es una amenazante tenaza que se cierne sobre Europa apoyada en el punto de engranaje que es la energía de la que vive el llamado viejo continente.

Dije así mismo que la guerra que Rusia está llevando a cabo entra dentro de los conceptos que dejó Clausewitz en su libro De la guerra del que destacaba el hecho de que la guerra es una gestión de las relaciones políticas, un acto político sin más y que por ello negociar no significa un alto el fuego, sino palabras que suenan a cañonazos hasta que el acuerdo sea firmado y además de manera ventajosa. Putin no va a soltar su presa, esa que persigue desde un primer momento y que ya hemos definido y vemos ahora con mayor claridad.

La guerra ahora se muestra como lo que es: un fracaso de la política y por ello de sus políticos, responsabilidad de la que hoy ninguno se libra al no haber sabido gestionar una crisis que se veía venir al menos desde 2014.

Ahora se echan las manos a la cabeza viendo las atrocidades de una guerra y animando a los que en primera línea mueren cada día en defensa de lo que ellos no han sabido negociar en esas mesas llenas de flores que nos avergüenzan.

¿Serán capaces de encontrar el acuerdo perdido, la negociación por encima de más cadáveres, de más acusaciones mientras los hombres se siguen matando animados por tanto irresponsable?

Se desangra Europa y en Ucrania la muerte es televisada para vergüenza de los que nos rigen, a unos y a otros, incapaces de emprender un camino que no sea el de echar más gasolina al incendio y dictarnos el pensamiento para que no intuyamos lo que se esconde detrás de tanto valor como tiene el petróleo, el gas o los misiles.

¿Los valores morales?

Después de analizar lo estratégico en el campo político y militar, también lo táctico, resulta que las piezas siguen sin encajarme y veo, siento decirlo, cada día más peligro, un desenlace fatal, un inesperado final en esta terrible guerra que nunca debería haber comenzado si la inteligencia y la sensibilidad de nuestros mandatarios hubiese leído el futuro que se mostraba con señales claras y de muy fácil interpretación.

Creo que llegamos tarde. Rusia seguirá, cada día más firme, camino de sus objetivos por el sur, hasta el Dniéper, y se dará un respiro para seguir ampliando su tenaza hasta tenerlo todo dispuesto para apretar con sus brazos en abrazo mortal a Europa. Su nombre es muy conocido en carpintería y debería serlo en la milicia: la tenaza rusa.

Les señalo un nombre. No lo olviden por si la negociación del fin de esta guerra no prospera: el Corredor de Suwaki. Apenas noventa kilómetros que constituyen la única unión entre las Repúblicas Bálticas y Polonia, o dicho de otra manera con la OTAN. Bielorrusia, el corredor de Suwaki y Kaliningrado. Abran el mapa y observen. Luego ciérrenlo y pidan a estos que gritan paz que se sienten y pongan a cada cual en su sitio, pero sin engaños. Que no se engañen ellos ni nos engañen a nosotros.

Vuelvo a repetir que el deber de un general es ganar la guerra y el de un político no provocarla.

En el tablero del mortal juego de la guerra, en este actual, hay algo que no encaja, un proyecto nuevo que deberían explicarnos los que lo afrontan con miedo.

El miedo cuando se aproxima la muerte solo lo tiene el dinero, que es lo más cobarde que hay en paz y en guerra. El que lo tiene y distribuye puede llevarse todo por delante antes de que alguien acabe con él. El que se encuentra cercado y sin futuro también.

Termino con palabras de Sunzi, tan antiguas como sabias: «Es necesario dejar una salida a un enemigo cercado. No fuerces hasta el límite a un enemigo que se encuentra en una situación apurada».

Es bueno entenderlo; para unos y otros. Tiempo habrá de reproches, pero con las armas en la mano es un juego que puede acabar en fatalidad y apretar donde no querías.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

5 abril 2022

ÚLTIMA HORA DE LA GUERRA EN UCRANIA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Cuando la estrategia cree que se ha revelado porque pasa a ser noticia deja de ser estrategia y se convierte en interpretación: teatral. Ahora, la noticia de la guerra en Ucrania salta a primera página informativa con una novedad: Rusia empantanada en su ofensiva se conforma con el sur, el Dombás. Lo anuncian los medios como una derrota del Ejército ruso ante la incapacidad de alcanzar, por ejemplo, Kiev.

¿Dónde está el cambio de estrategia? ¿Y la derrota? Hasta ahora la única conocida es la que sufre el pueblo ucraniano invadido por el atacante ruso ante la que se muestra como ejemplar cimiento de la libertad. Es lo único que brilla en este lodazal de muerte y traiciones. Los hechos son que Rusia invade, ocupa y rompe una arteria vital para el corazón de Europa y logra su objetivo estratégico. Solo debilita el avance el duro lastre que le impone la lucha decidida de un pueblo no dispuesto a ser esclavizado, al menos por los Putin.

Nadie, absolutamente nadie, conoce el planeamiento militar del Estado Mayor del Ejército ruso ni su objetivo estratégico, político y militar, que en esta guerra deben ser coincidentes. El secreto de la operación militar es absoluto y, si se le aplica el análisis militar, deducimos que la situación actual no responde a una derrota militar rusa, sino al final de una fase del planeamiento y el comienzo de otra.

Como muchos y variados análisis que se han hecho sobre la conducción de las operaciones, hice el mío desde los comienzos y veo que los resultados no me desmienten ni se alejan de lo expuesto a pesar de que «en ningún sitio como en la guerra hay mayor diferencia de opiniones y jamás cesa el torrente de impresiones dirigidas contra el convencimiento propio» (Clausewtiz).

Es difícil mantener los resultados de la propia reflexión ante la ingente información contradictoria y cambiante que manipula los resultados reales de la guerra. Una cosa es lo que ocurre y distinta lo que nos gustaría que ocurriese. Los hechos, la formación y la convicción deben mantenerte firme hasta que los acontecimientos te delaten, si es que has errado.

Hay un momento de esta guerra que ha llevado a la confusión y puede que hasta a errores, al menos tácticos. El ataque a las poblaciones. Como es lógico, el ejército y milicias ucranianas han desplegado en la zona sudeste y se han repartido en la defensa de las principales ciudades.

Antes un dato que pocos contemplan. Ucrania tiene con Rusia 2295 km,s. de frontera de los cuales 1974 son terrestres y 321 marítimos. Hagan cálculos de tropas, analicen la compartimentación del terreno, su hidrografía y saquen conclusiones para llevar a cabo una acción ofensiva o defensiva.

Kiev símbolo de la resistencia y puerta a la negociación espera acontecimientos.

Ucrania es como una gran casa con estancias muy diversas y una puerta principal sólidamente defendida que hay que abrir con llave y si no la tienes tendrás que entrar por el patio trasero o hacer un agujero hasta el sótano. Putin lo hizo, entró en el sótano, Crimea, y ahora penetra de abajo arriba, al Dombás.

Crimea era una isla, no península, al haberle cortado la escalera que subía a los pisos principales. Esperó un tiempo en el sótano, en silencio, puso ladrillos para subir y cuando estaba a la altura del primer piso hizo el amago de entrar por la puerta principal, Kiev, mientras se colaba al piso por el agujero abierto en el sótano de Ucrania, el Dombás.

Cuando todos miraban a Kiev, un avispero del que Rusia quiere salir pronto, nadie adivinó que era una artimaña, un ejercicio de distracción, mientras el ejército ruso agujereaba el suelo que le llevaba al interior y unía Crimea con tierra firme para en la grandes charcas del Mar de Azov y el Mar Negro posicionarse sólo él. Con el acceso a sus orillas controlado, limpias y sin amenazas, solo le queda ya rematar su ofensiva con una acción sobre Odesa. Moldavia ya era suyo con la permanente presencia de tropas paracaidistas rusas en su territorio, Transnistria. Fin de la guerra. Por ahora. La siguiente amenaza llegará. Puede que esta vez por el norte: el Báltico. Nadie menciona el corredor de Suwalki, lugar codiciado que cortaría el enlace físico de las Repúblicas Bálticas con la OTAN. No llega a 100 km,s. de frontera con Polonia y uniría Kaliningrado con Bielorrusia. Nada importante.

Ucrania se ha defendido ante un ejército muy superior a base de una gran determinación de los voluntarios y la calidad del armamento occidental que han asumido con rapidez y entrenamiento eficaz. La gente de la calle se ha convertido en soldado en tiempo récord y aprendido bajo los bombardeos a forjarse como combatientes. Con tácticas guerrilleras dadas por buenos instructores, los mejores, veteranos que estuvieron en Irak y Afganistán, han elaborado el famoso Minimanual de la Defensa Urbana que todos llevan en sus teléfonos móviles y repasan a cada momento como una guía de supervivencia y lucha sin descanso.

1.- PROTÉGETE BAJO TIERRA
2.- TÚ ELIGES DONDE COMBATES, NO EL ENEMIGO
3.- TAN CERCA QUE PUEDAS OÍRLO RESPIRAR
4.- CAMBIA DE POSICIÓN TODO EL TIEMPO
5.- QUE NADIE TE VEA
6.- NO TEMAS A LOS TANQUES
7.- NO TE DEJES SORPRENDER
8.- BEBE AGUA Y TRATA DE NO ENFERMAR
9.- RESPETA A LOS CIVILES
10.- GOLPEA Y CORRE

Algo muy sencillo y eficaz que está dando grandes resultados, incluso puede haber sido una sorpresa táctica inesperada que haya hecho modificar alguna de las líneas de acción de la ofensiva, algo por otro lado muy normal en el desarrollo de una campaña.
En el Ejército ruso no ha habido cambio de estrategia, que es mucho más amplia, sino que se han cumplido sus planes políticos y militares con mayor o menor coste, hasta alcanzar lo que parece ser el objetivo de la invasión: Rusia es dueña del Mar de Azov y Mar Negro. No es poca cosa. Ya dio los primeros pasos en Georgia. El futuro no será detenerse. Se firmarán pactos para no cumplirse.

Europa se remodela políticamente y busca alternativas a sus fuentes de energía. El sorprendente cambio de postura del partido que gobierna en España, que no es la de España, en el contencioso del Sahara ha sido una consecuencia más de esta guerra, muy mala para España metida hasta las trancas en la indefinición e incertidumbre.

El gas licuado y otros negocios en marcha. El Nord Stream 2 cerrado, en quiebra. La OTAN por fin encuentra la brújula estratégica, pero deberá revisar su política de ampliación con más realismo e inteligencia. Será más militar que política, eso dice ahora, y las empresas de armamento se frotan las manos. Las Repúblicas Bálticas se preparan. Nadie se fía de nadie.

No adelantemos acontecimientos, pero las condiciones exigen sentarse y reflexionar antes de que las sanciones nos lleguen a todos cuando solo luchábamos por la libertad.

Puede que la peor de las consecuencias sea que a partir de ahora no seamos tan libres. Claro que eso sólo afectará a los mismos de siempre, ya casi desaparecidos.

La guerra no es buena para nadie. Llegará la negociación, dura, a nadie dejará contento. Será un breve paréntesis. Esta guerra ha encendido odios y venganzas. Se ha fraccionado la tierra y la grieta amenaza con acabar siendo un abismo insalvable. Todos hemos perdido.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

30 marzo 2022

 

EXAMEN A LA DEFENSA MILITAR DE ESPAÑA: INSUFICIENTE General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El presidente del Gobierno de España miente en materia de Defensa. No va a adecuar el Presupuesto de Defensa a los riesgos y necesidades que las Fuerzas Armadas han calculado y llevan años reclamando para la eficaz Defensa de España. «La palabra es la facultad dada al hombre para disimular su pensamiento», decía Talleyrand. Oirán, no hará.

Ruego disculpen un comienzo tan cáustico.

Lo digo con esta crudeza por la gravedad de sus consecuencias para nuestra vida en paz, el trabajo, desarrollo y futuro de la nación española o lo que es lo mismo: la seguridad nacional.

Esta afirmación requiere argumentos, pero para empezar hay una prueba aplastante: si no mintiese en materia de Defensa, en materia militar, él y su Gobierno caerían de inmediato por lo que se ve obligado a jugar con la retórica de la palabra.

La Defensa, con mayúscula, crea un abismo insalvable entre el presidente del Gobierno y los socios que lo mantienen a pesar de que entre ellos militaba un antiguo Jefe de Estado Mayor de la Defensa de España.

Dicho esto, los argumentos empiezan a tomar solidez sin tener que recurrir a esas cosas de nuestro presidente «Sobra el ministerio de Defensa», o de algún exministro del ramo «Prefiero morir a matar», peroratas muy acordes a la actual situación en la frontera con nuestros aliados europeos y de la OTAN.

El resto del argumentario no exige mayor esfuerzo que el de recurrir a los datos que no por conocidos son entendidos. Dicen los artilleros que solo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena. Nunca da tiempo a oír el trueno porque el rayo ya te ha fulminado: la guerra por ejemplo.

Todos los países de la Alianza Atlántica han hecho un gran esfuerzo para irse ajustando a los compromisos de la Cumbre de Gales (2014) asumiendo la responsabilidad de alcanzar el 2% del PIB en materia de Defensa. Lo provocó la invasión de Crimea. De los veintiocho miembros sólo cumplían el porcentaje tres, y en estos momentos son 13 los que ya lo cumplen. España no. España ha empeorado y es el penúltimo de los países en dotación presupuestaria en materia de Seguridad y Defensa de los países de la OTAN. Eso sí, participamos en casi todas las misiones.

La reacción de Rusia ante el órdago de la OTAN es evidente: invasión de Ucrania ante el privilegiado palco de la Alianza Atlántica que con su impertinente 2% contempla.

La OTAN ha dejado pasar el tiempo navegando en burocracia sin interpretar papel alguno, y con una más que dudosa reacción eficaz.

Esto ha hecho que muchas naciones de la Alianza examinen a sus Fuerzas Armadas y tomen decisiones drásticas en su propia Defensa, decisiones desiguales como consecuencia del lugar geográfico de cada una y su proximidad ante el peligro. No es lo mismo ser Portugal que Polonia.

De entrada, en una estrategia defensiva, lo más acertado es atender a la propia defensa primero, ser fuerte individualmente para tener peso en el marco de la Alianza colectiva. Si eres débil, o tibio, se lo pensarán dos veces antes de echarte una mano.

Internacionalmente las alianzas se mantiene bajo dos razones: las económicas y sobre todo las militares, base firme para mantener las primeras.

El aún caliente anuncio del canciller alemán Olaf Scholz de dar un giro rotundo a su política de Defensa prometiendo una inversión de 100.000 millones de euros y elevar al 2% del PIB su presupuesto defensivo, abre una nueva perspectiva en el conjunto de la Defensa Europea, algo que languidecía envuelto en una OTAN sin renovación y en busca de su perdida brújula estratégica. No ha quedado tampoco al margen el debate sobre la recuperación del servicio militar obligatorio. Su nueva política incluye también parar (provisionalmente) el gasoducto Nortd Stream 2, que estaba a punto de empezar a bombear gas ruso hacia Alemania, lo que era una individualidad económica y de «Defensa energética» difícil de entender en el marco de la UE, de la Alianza, y que situaba a Alemania en una dudosa posición dominante.

No parece que vaya a ser solo Alemania la que aumente su contribución a la Defensa individual ¿y colectiva? desde la Alianza atlántica. Otros países se lo plantean y el servicio militar obligatorio vuelve a aparecer en el horizonte.

España ha pretendido hacer ver que adopta la postura de otras naciones europeas con el canto al sol del presidente diciendo que va a aumentar el gasto en Defensa hasta llegar a invertir el 2% del PIB en Defensa (el actual ronda el 1,2 %). Sería un ejercicio de responsabilidad política que le costaría la presidencia. Eso nunca lo pondrá en juego. Antes muerto que sencillo.

El asunto tan manido del 2% del PIB creo que es una simple escala de medida que dice poco y es necesario interpretar. Una vara de medir, pero no es sintomático ni responde a conceptos operativos para el conjunto.

Una Alianza militar defensiva es el instrumento que tiene la política para la gestión de la misma con otros medios, de peculiar naturaleza. Para su eficacia parece de sentido común hacer un análisis profundo, estratégico-político y militar, en el que se contemple la posición geográfica y posibilidades económicas de cada Estado miembro y como consecuencia marcar las misiones y medios con los que cada nación debe contribuir para una eficaz disuasión o, en su caso, intervención. Si alguna nación por su situación económica no pudiese asumir el esfuerzo solicitado para eso está la Alianza que cubra las debilidades con los más fuertes. Lo del PIB es una forma de hablar sin decir nada y una muestra más de una Alianza debilitada por sus propios miembros que entienden de manera distinta el concepto de Defensa y en la que no todos perciben de igual manera el riesgo o amenaza.

El proceso de España en su caminar junto a la Alianza ha sido complejo y no siempre camino de rosas. Ni Adolfo Suárez («síndrome del Estrecho de Ormuz») estaba ni se le esperaba y Felipe González seguía la política de su partido: «se declara hostil a la existencia de bloques militares».

España se convirtió en el miembro número 16 de la OTAN el 30 de mayo de 1982 con el Gobierno de Leopoldo Calvo Sotelo y en marzo de 1986, tras un referéndum consultivo en el que ganó el “SÍ”, inició su participación en todos los comités y grupos de trabajo, con excepción de la estructura militar. La plena incorporación de España en la estructura militar integrada tuvo lugar el 1 de enero de 1999.

En la historia de la OTAN jamás el presidente del Comité Militar ha sido un oficial general español, por mucho que lo hemos intentado. ¿Por qué?

España sigue estando en la cola de un tren que está en proceso de cambiar la máquina y que busca una nueva energía que lo impulse.

Seguimos con el pensamiento de unos ejércitos convertidos en una gran ONG con pistolas. Los comunistas están en el Gobierno. Uno fue Jefe del Estado Mayor de la Defensa.

Decía S.M. el Rey en la reciente Pascua Militar 2022 «De cara este año 2022, quiero subrayar especialmente la celebración en España, el próximo mes de junio, de una nueva Cumbre de la OTAN. Será 25 años después de la celebrada en Madrid en 1997, en la que se afrontó el escenario estratégico que se abría tras la caída del muro de Berlín.

Esta Cumbre, como sabéis, llega en un momento crucial para los planes y la orientación estratégica de los próximos años; pero, además, representa un importante reconocimiento al compromiso de España con la OTAN y al extraordinario papel de nuestras tropas encuadradas en las misiones y estructuras de la Alianza».

Las naciones occidentales deben pensar muy en serio el panorama ofensivo/defensivo que tienen por delante. La amenaza es patente. Nadie quiere hacer uso de la palabra guerra, pero hay que estar preparado para la posible «guerra que viene». Hasta ahora tenemos dos borrones inexplicados: la retirada de Afganistán y Crimea, el antecedente de Ucrania.

Ahora es Ucrania, puede ser el Báltico, Taiwán, Venezuela, Cuba, el Sahara, el Sahel, el Pacífico, o Argelia; incluso Chipre. O un iglú en Alaska. Vaya usted a saber, porque no hay lugar en el mundo en el que se pueda estar tranquilo.

Llevamos más de diez años sin invertir en Defensa lo que ha creado una situación crítica en las Fuerzas Armadas. La carrera de la modernización será muy larga. Un Gobierno social-comunista no va a iniciarla. Seguiremos con el desarrollo de la gran ONG.

España está perdida entre la burocracia de mandos enfrascados en burocracia otanista y el desprecio político a la Defensa de España y sus amenazas. Las encuestas dan elevados porcentajes de españoles dispuestos a defender Ucrania. A morir por ella. Aquí, mientras la destruimos en un proceso independentista apoyado desde dentro y fuera y abrimos las puertas del sur, nadie está dispuesto a morir en defensa de la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional. Ni siquiera el Gobierno. Es evidente que el enemigo somos nosotros mismos. Ante eso nada que hacer. Educar o reinventarnos con leyes de memoria.

En tiempos de bonanza conviene tener siempre la espada a mano. Ser pacífico es saber cuál es el camino de la paz que pasa por invertir en Defensa y tener credibilidad a la hora de que un potencial enemigo analice tu postura y visto lo visto decida atacar.

No podemos olvidarnos de las ciudades españolas de Ceuta, Melilla y Peñones. Están amenazados y la OTAN no se pronuncia con claridad. El proceso de entrega y rendición se acaba de iniciar. El presidente del Gobierno nos acaba de poner a los pies de los caballos. Un autócrata se examina así mismo cuando la luz no le permite distinguir el hilo blanco del negro.

¿Cuántos años pasarán para que entreguemos esa parte del territorio español? La integridad territorial está en venta.

¿Gibraltar?: otro día.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

 

EL IRRESPONSABLE PRESIDENTE DEL GOBIERNO. HEREDAREIS LA GUERRA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

En el Barranco del Lobo
hay una fuente que mana
sangre de los españoles
que murieron por España.

Nadie puede dudar que Pedro Sánchez ya no es presidente del Reino de España. España con él ha dejado de ser soberana. La integridad territorial está amenazada y la Constitución en dudoso cumplimiento ya que los que la han vulnerado se constituyen en pilar gubernamental.

Si eso no es irresponsable entonces tendremos que analizar el paso dado al apoyar a Marruecos en sus pretensiones de anexionarse el Sahara, aquel tan español. Así, repentino y disperso, sin saber muy bien lo que dice y lo que hace, sin medir las consecuencias políticas de sus actos, decide prestar apoyo y donde decía, decir lo contrario, sin saber ni lo que dijo ni lo que dice.

Una llamada telefónica, no a él directamente, que no entiende muy bien lo que le dicen, sino a través de Exteriores o del Centro Nacional de Seguridad o del Centro Nacional de Inteligencia, le ha puesto, con verdadera urgencia, en marcha. Declaración crucial, en tiempo y forma, inexplicable, que asusta, grave e inadmisible. Inadmisible por ser una injerencia en la política exterior de España, en su soberanía para decidir. No sabemos la procedencia de la llamada, pero la suponemos más allá o más acá, gas arriba, gas abajo. Puede que la OTAN diga algo antes de reunirse, si es que lo hace, el próximo mes de junio en Madrid a la búsqueda de la brújula estratégica perdida.

No termino de entender, no puedo ofrecerles un análisis de esta decisión repentina tomada por un irresponsable que no ha contado ni con él mismo para adoptarla. Lo que no cabe duda es de su gravedad y no por la decisión en sí, sino por la forma y fondo, sin saber de quién, cómo y por qué se produce. ¿Por qué la urgencia? ¿Por qué en este crucial momento? ¿Por qué la adopta sin consultas, sin consenso? ¿Es él España, toda España?

Está claro que es una cesión de poder, irresponsable actitud y algo le ha debido asustar enormemente para que haya actuado tan rápida y secretamente. Aquí hay gato encerrado.

La decisión la toma él, solo, y responde a la llamada de (?); pongan ustedes el nombre.

Mi amigo el espía, desde su privilegiado puesto energético, me dice que es Alta Estrategia acordada con Marruecos y Argelia que serán las piezas claves para el variado suministro de productos desde África (lechugas e higos también), una puerta abierta para que Europa rompa con la asfixiante dependencia energética con Rusia. Estabilidad en el Norte de África, alivio en la frontera sur. Silencio. Hay que adivinarlo. Los inútiles no suelen contar lo irremediable, el desastre de sus acciones no consultadas. Solo cuando ya no hay remedio.

El futuro se construye destruyendo el presente y reinterpretando el pasado. Ese es el presidente que en su Programa electoral de 2019, en la página 286 decía: «Promoveremos la solución del conflicto de Sáhara Occidental a través del cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas, que garantizan el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. Para ello, trabajaremos para alcanzar una solución del conflicto que sea justa, definitiva, mutuamente aceptable y respetuosa con el principio de autodeterminación del pueblo saharaui, así como para fomentar la supervisión de los derechos humanos en la región, favoreciendo el diálogo entre Marruecos y el Frente Polisario, con la participación de Mauritania y Argelia, socios claves de España, que el enviado de la ONU para el Sahara Occidental está propiciando».

Me hago consciente de la capacidad lectora del gobernador gobernado desde fuera. Por ello le recuerdo un relato de Borges que seguro es conocido por todos ustedes. Es muy breve: Los dos reyes y los dos laberintos.

Un rey de las islas de Babilonia construyó un laberinto de tales características que el que en él entraba se perdía. Irremediablemente. «Esta obra era un escándalo, porque la confusión y la maravilla son operaciones propias de Dios y no de los hombres». Vino a su corte un rey de los árabes y para hacerle burla lo hizo penetrar en el laberinto donde vagó perdido y tuvo que implorar socorro. Cuando le liberaron no se quejó, pero le dijo al rey de Babilonia que él en Arabia tenía un laberinto mejor que algún día se lo haría conocer. A su regreso reunió a sus capitanes y alcaides y estragó los reinos de Babilonia, derribó sus castillos e hizo cautivo al rey. Lo amarró encima de un camello veloz y lo llevó al desierto. Después de cabalgar tres días le dijo: «¡Oh, rey del tiempo y substancia y cifra del siglo!, en Babilonia me quisiste perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puertas y muros; ahora el Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío, donde no hay escaleras que subir, ni puertas que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer, ni muros que te veden el paso».

Luego le desató las ligaduras y lo abandonó en mitad del desierto, donde murió de hambre y de sed.

En el mundo se ha roto el respeto, las leyes que marcan normas y fronteras. Los tanques pueden pasar a uno y otro lado. Compro a Argelia y me vendo a Marruecos. Gas. Del que iba a cruzar el Báltico al otro que cruza el Mediterráneo.

Gobierna el miedo. En el este y en el sur.

Cuidado. Acaban de subirle al camello y en él cabalgamos todos. Hacia el laberinto. Estamos en el primer día.

 En el Barranco del Lobo
hay una fuente que mana
sangre de los españoles
que murieron por España.

Sánchez hizo la invitación al laberinto europeo. Ahora el rey le lleva al suyo. Sin prisa. Los tiempos se miden con relojes distintos. Eso es todo.

De los generales se espera que ganen las batallas. De lo políticos que no provoquen la guerra.

Hijos míos: heredaréis la guerra.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

21 marzo 2022

UCRANIA, LA OTAN, RUSIA, GIBRALTAR, MARRUECOS…¡UF! QUE LÍO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

«Porque ahora se está en el filo de una navaja para todos los aqueos, ya sea para morir sombríamente o para vivir» (Ilíada 10.173-4).

El Reino Unido se va de Europa —Brexit— no sé si militarmente eso se soporta como si nada hubiese pasado. ¿Pedirán pasaporte a sus tropas? Estados Unidos mira hacia otros rincones del mundo y le dice a Europa que pague su propia defensa y que todos deben aportar a la OTAN lo que les corresponde: dinero.

No todos somos iguales mal que nos pese. Polonia y Portugal miran la situación de manera distinta, uno mira a los rusos y otros a las melancólicas olas atlánticas. Están en los confines.

España peligra por abajo, donde se asientan los pilares del sur de Europa, que deben ser también los de la OTAN: Ceuta y Melilla. Unos los ven como los de un puente con África, otros como una ocupación colonial española.

En el medio, como Estambul, África a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente…: está Gibraltar español, pero británico ¿aliados? Esto recuerda a Ucrania, que caerá sin un solo disparo, con el tiempo, con el idioma, con el gas, con inyecciones patrioteras o, al final, unos contra otros hasta que maduren los de un lado.

El sur de España es el sur de Europa —lo digo por si el ministro de Exteriores aún no lo sabe—y a su vez es el norte de África donde los estadounidenses se instalan. Lo mismo les da una orilla que otra si es para su bien, sin decidirse por ninguna, ni echar una mano en eso de la retirada de la Embajadora de Marruecos de España que quiebra unas relaciones amorosas, que cualquier día el aliado de los americanos —Marruecos—, nos la lía con un divorcio caro y con escándalo. Largo y tedioso juego amoroso con Marruecos que aún no ha dado su fruto. Es el parto de la burra.

El juego de la Estrategia es así, nada de amigos sino de intereses. Cada uno se estrategia con quien quiere. Marruecos retira a la embajadora mientras se estrategia con los americanos.

Aquí cada uno se estrategia con quien más se le acerca. El fruto no siempre es el mismo. Un día los alemanes se estrategiaron con los rusos y se repartieron Polonia, acabaron los aliados en Dunquerque y hubo que llamar al otro lado del Atlántico.

Se encamaron, en un sueño estratégico llamado Pacto Ribbentrop-Molotov, cuyo fruto fue la II Guerra Mundial.

Aquello acabó mal y continuó en la frialdad de la guerra que parece no superamos.

Las alianzas duran diez años, como en Troya, y al décimo día hay que recurrir a Aquiles.

Desde entonces Alemania siempre se ha tentado la ropa antes de entrar en litigio.

El Almirante Schönbach, Vice de la Armada alemana, muy alejado del conflicto, allí por la India, se sintió animado y habló más de la cuenta: «La situación en la península de Crimea no tiene vuelta atrás y ya es un territorio de Rusia que no volverá», además calificó de «disparate» y de «dar a Putin el respeto que pide, y que probablemente se merece». «Incluso nosotros, la India, Alemania, necesitamos a Rusia, porque la necesitamos contra China». Cuando un militar habla se guarda silencio y se le fulmina. La guerra es una cosa política que deja a los uniformados la parte más odiosa de la misma, como queriéndose alejar la clase política de sus perversos errores. Así la cuestión no parece tener mayor importancia lo que diga un almirante. Pero es inevitable que uno se quede dubitativo ante tan rotundo pensamiento de un alto mando de la Armada alemana. Una opinión personal sin duda, pero no sabemos su extensión ni su significado. Es muy raro que ante un conflicto un militar descuide su lenguaje. Ocurre y nada pasa de cara al exterior. Por dentro están pasando muchas cosas que no quieren contarnos. Permítanme que guarde silencio.

Es inevitable pensar en el gasoducto Nord Stream 2 que une Rusia con Alemania bajo el Báltico, un proyecto terminado, de coste elevadísimo, y que tanto Alemania como Rusia defienden como económico y no político. Se abaratarán los costes para los europeos, pero no se puede olvidar que otro gasoducto cruza Ucrania el antiguo Nord Tream1 que proporciona grandes beneficios calculados en el 4% de su PIB. La Unión Europea y Estados Unidos no han hecho más que poner trabas al gasoducto del Báltico que ahora se encuentra a la espera de los certificados necesarios para inyectar gas mientras los Estados Unidos se ofrecen a vendernos  barcos con gas licuado.

No caigamos en la trampa de pensar que esta es la única razón del conflicto porque debemos ampliar el zum y ver que todo es más complejo de lo que aparenta. De ahí su sencillez, pero difícil solución, que todos saben y ninguno acepta.

Dice Alemania sobre el conflicto y su participación: «No contribuir a una mayor incertidumbre» que como está en alemán no sabemos traducirlo.

Ucrania está penetrada. Corro el riesgo de equivocarme, pero en mi opinión en Ucrania hay un conflicto enquistado que se alargará en el tiempo con una lucha compleja y turbia. Por ahora, cuando las aguas vuelvan a su lugar, habrá una guerra de milicias, muy conocida por Putin y que utilizará como batallón de avispas hasta el paso siguiente.

En el fondo de la cuestión está el temor que todos acusan de una conflagración en el corazón de Europa. Soy un viejo soldado alejado ya de los datos actualizados, pero no puedo olvidar el escenario: el terreno es siempre el mismo y los medios parecidos. El temor es el recuerdo de Dunkerque, pero es una posibilidad convencional que no creo que nadie comparta. Llegan los recuerdos de las últimas guerras y se estremece uno al pensar que podría ocurrir que el mundo no haya aprendido nada y seamos incapaces de convivir y negociar más allá de la disuasión, pero eso es imposible. O te sientas con los misiles detrás o no hay nada que dialogar.

Ese es el mundo que nos hemos dado.

Claro que como para fiarte de los progresistas, sostenibles, repartidores de miseria y vendedores de humo, como el comunista del no a la guerra, y el sí a la miseria.

Todo lo que les digo no es para tomar parte de uno u otro lado, como parece que ahora está de moda en el conflicto de Ucrania. Lo que quisiera decir es que la Defensa no es un problema que haya que desatender, sino que el problema es entenderla como la entiende nuestro presidente del Gobierno y sus aliados, comunistas, independentistas y herederos de los terroristas: «Sobra el Ministerio de Defensa», y en ello están. Así, tal y como están las cosas, nos da lo mismo que vengan por el norte, sur, este u oeste. Sean bienvenidos y hasta la cocina: por tierra, mar, aire, ministerio del Pensamiento o por el ciberespacio.

Hay una máxima de Chang Yu que dice: «Clavad una cuña entre el soberano y sus ministros; o, si no, enemistadle con sus aliados. Sembrad entre ellos las sospechas mutuas, de manera que reine en ellos el malentendido. Así podréis conspirar contra ellos».

Si tienen dudas pueden mirar al otro lado y un poco más allá.

Huyamos de los conspiradores. «Porque ahora se está en el filo de una navaja para todos los aqueos, ya sea para morir sombríamente o para vivir. (Ilíada 10.173-4)».

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

1 febrero 2022

 

 

 

¿QUÉ ES LA OTAN? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Un vocero.

Responde exactamente a la definición que da el Diccionario de la RAE:

«vocero, ra: Persona que habla en nombre de otra, o de un grupo, institución, entidad, etc., llevando su voz y representación».

Pero…, es lo único que tenemos.

En el Oeste americano se jugaba al póker con la pistola al cinto y presta a desenfundar. Era la otan, jinete, pistola y caballo que jugaba al póker. Poco ha cambiado.

Todavía está por ver si antes de desenfundar alguien pensaba si era por haber perdido o porque le hacían trampas. Quizá las dos cosas a la vez. En cualquier caso el resumen final era no estar a la altura del ganador por mala suerte o por no saber hacer trampas, algo admitido desde la Ilíada entre negociadores con armas detrás. Lo que importa es quien gana. No cómo lo hace. Porque de una manera u otra el que sacaba la pistola siempre era el perdedor en la partida. Importante reflexión. «¿Cuantas Divisiones tiene el Papa?». Los negociadores de la política nunca han sido hermanas de la caridad y el que crea eso está perdido antes de empezar la jugada. Mejor que no apueste.

No es mi intención hacer una crítica ácida ni olvidar los valiosos servicios prestados por la OTAN durante su ya larga historia, sino todo lo contrario; ver la situación desde otro enfoque para que todo el mundo lo entienda y abra los ojos ante la indefinición de futuro que le espera y por tanto nos espera.

La partida de póker está en juego y las pistolas al cinto bien ajustadas. De eso no hay la menor duda.

La cuestión es que la partida no se juega entre soldados, sino entre atemorizados tahúres sin crédito. Han hecho un pacto con las armas sin mayor inversión que obtener rédito a sus intereses y los uniformados dan síntomas de confusión entretenidos en estrategias que ocupan menos de un folio.

La OTAN habla y no sabemos muy bien en nombre de quién. La retórica forma parte de su estrategia que aún no está clara: Esto dice su página oficial cuando está en juego su razón de ser: «La OTAN adoptará su nuevo Concepto Estratégico en la Cumbre de Madrid de 2022. Definirá los desafíos de seguridad a los que se enfrenta la Alianza y esbozará las tareas políticas y militares que llevará a cabo la OTAN para abordarlos».

Ya puede darse prisa porque la partida está a punto de acabar con un claro perdedor.

Todo esto suena algo así como: ¿Aquí quién manda? Y nadie responde. El soldado mira al de la corbata y el de la corbata mira al otro lado del Atlántico.

El pistolero del Oeste americano tenía muy clara su soledad y sabía que dependía de su puntería, del caballo y sobre todo de no dejarse engañar. Las cartas estaban marcadas. Lo primero había que entrenarlo, lo segundo comprarlo y lo tercero adivinarlo y estar decidido a poner en marcha los primero y lo segundo.

Lo que no funcionaba en aquella partida de póker era la retórica. Las cartas eran o no eran, pero la partida se jugaba y siempre alguien perdía y alguien ganaba. Nos acostumbraron a que ganaba el bueno, que su caballo era el más rápido, lo mismo que su pistola.

Era una perfecta organización: hombre, caballo y pistola. Toda una política convincente porque si había que disparar, lo hacía.

A nuestra OTAN de ahora le convendría rebajar el tono de su retórica y buscar caballo y pistola. Cabalga en «un rocín bearnés, de unos doce años, de pelo amarillo, sin crines en la cola, pero no sin esparavanes en las piernas» y su pistola ha quedado encasquillada. Son nuevos tiempos y el amigo americano se ha levantado de la mesa y juega otra partida, en otros lugares, con otros aliados.

En el póker el vocero pierde y gana el más rápido.

El funambulismo de la OTAN llega a su fin. Es hora del Arte de la guerra, lo que se ha olvidado desde Versalles. En política se juega al póker, pero la guerra alterna con el ajedrez.

Le decía Fouché a Napoleón: «Señor estáis en posesión de la más hermosa monarquía de la tierra; ¿queréis seguir extendiendo sus fronteras para dejar a un brazo menos fuerte que el vuestro una herencia de guerra interminable?»[…] «Cuidad de que demasiada confianza en vuestro genio militar no os haga traspasar los límites de la naturaleza y saltaros todos los preceptos de la sabiduría».

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

20 enero 2022

 

PUTÍN Y LA OTAN: DECISIÓN E INICIATIVA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El Jefe

«La manera segura de perder una guerra es dejar la iniciativa al enemigo. Y la manera más segura de no cargar con una iniciativa equivocada es no tomar ninguna y enjuiciar desde retaguardia las que el otro toma en el frente» (Cardenal Suhard. Del libro Los curas comunistas de José Luis Martín Vigil).

Nunca te fíes del general que dice que está muy ocupado, eso lo conozco, e intuyo que pasa entre muchos altos funcionarios de la gobernanza que por no hacer nada aparentan lo contrario.

Mientras más alto puesto ocupas el trabajo es menor, a cambio de que hagas el tuyo bien hecho y ese consiste en tomar decisiones. Eso es todo y lo es todo.

Llevo selladas las palabras: «El jefe ejerce el mando con plena responsabilidad que no puede compartir con nadie, y su atribuciones no reconocen más límites que la fidelidad a la misión que le haya sido encomendada y el respeto a la doctrina»

Muchas son las veces que dudo a la hora de escribir. La técnica no es difícil y no hay que decir mucho. Depende de quién lo diga, ni más alto o más bajo, sino de quién lo diga. Con una sola palabra creó Dios el mundo. No es esa la cuestión por tanto. Sino decidir.  Para ello es necesario llevar la iniciativa. Mejor que aciertes porque si no es así, no solo no crearás el mundo, sino que este se te vendrá encima.

Guerra y paz

La guerra y la paz son fruto de una decisión, una sola que suele ser la de uno, aunque concurran muchas circunstancias. Solo uno es el que dirige a los diez mil. Jenofonte es la historia.

No todo el mundo está capacitado para alcanzar ese lugar nada privilegiado, pero hoy parece lo contrario y son las campañas de publicidad la que por propios intereses elevan a los lugares de máxima responsabilidad a marionetas perfiladas, pintadas y acomodadas al lujo del puesto y es el espejito mágico su visita cada amanecer y al terminar el día.

Lo peor de la decisión no es no tomarla, sino tomar la equivocada e insistir en el error, y eso es lo que ocurre con demasiada frecuencia. Hombres sin la preparación y la fuerza moral necesaria, la que deberían tener, ocupan los puestos de mayor responsabilidad sin asumir el riesgo y fatiga que ello debería suponer y sin asumir su escasa preparación.

Cuando se escribe se torea de salón, es como los juicios que los políticos emiten desde la retaguardia y les lleva a tomar decisiones a remolque de la iniciativa del enemigo.

Los tiempos son de riesgo y hay amenazas a la vista. No sabemos cómo será la guerra del futuro, pero hay indicios porque la guerra ha estallado en sus primeras fases y ahora hay una valoración de los hechos para ver como se lleva a cabo el siguiente ataque.

Una de ellas muy significativa se desarrolló en Crimea. Aún está latente, aunque detenida. Le salió como quería.

Putin, Borrell y la OTAN

La OTAN despliega en las fronteras rusas. ¿Para y por qué?

Putin amaga, aunque todavía no pega. Cada día es un hombre más misterioso e inaccesible. Más alejado; de Europa sobre todo, que no es una y hay unos que deben estar más preocupados que otros.

Por lo pronto Putin decide y no lo permite al adversario; él no pierde la iniciativa. Le sale bien.

Por otro lado se ocupa de lo que debe cuando otros dan pases en el salón de sus elegantes palacios.

No estaría de más que la primera iniciativa europea fuese sentarse con Putin y pedirle que nos explique cómo lo hace.

La política Europea está necesitada de una profunda revisión que debe empezar por jubilar al alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, el señor Borrell.  Ganaríamos todos. Incluso él.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

20 octubre 2021

OTANno—OTANsí General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El síndrome de la OTAN

Europa vive bajo el síndrome de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) que se manifiesta en la repulsa a defenderse militarmente, pero, eso sí, que haya alguien que la defienda.

Vuelve la antigüedad a señalarnos como culpables. Europa fue Grecia y fue Roma; el Renacimiento abrió el telón a un nuevo mundo, entonces una Europa que era portadora de cultura, sabiduría y humanismo. También religión y guerra, mezcla tantas veces explosiva con un poco de todo. Austrias y Borbones, Luis XIV sobre todo; y Europa fue Napoleón, y las guerras mundiales fueron Europa, y acabó siendo Hitler quién echó el borrón que Goya había anunciado en esa metáfora de El Coloso que acabaría con todo.

Tuvo que venir la descubierta, las Américas, a poner orden al ver una Europa indefensa y empobrecida de ideas y venidas; y se quedó. ¡Cómo para irse! Fue una guerra fría, pero al fin y al cabo una guerra.

Así apareció la OTAN: que era y son los Estados Unidos de América. Los demás fueron y son convidados de piedra que no pagan.

El Secretario General de la OTAN

El noruego, actual Secretario General, Stoltenberg, da la fórmula secreta: «disuasión y diálogo». Es algo así como «A Dios rogando y con el mazo dando», pero sin dios, sin rezar y sin golpear. La fórmula tenía  un secreto, pero le han pillado: que golpeen ellos, los americanos, y que rece la tropa mientras hacen como el chiste ¿pero hay alguien más?

Si algo queda para entonces, la próxima cumbre de la OTAN se celebrará en Madrid los días 29 y 30 de junio de 2022.

El presidente Sánchez lo ha anunciado tras reunirse, o lo que sea, en Moncloa con Stoltenberg y ha señalado la concepción estratégica del futuro: «Para España es fundamental fortalecer las relaciones entre la OTAN y la Unión Europea para reforzar la responsabilidad de la Alianza en el ámbito de la seguridad humana, abarcando aspectos como la lucha contra el cambio climático y asuntos relacionados con mujer, paz y agenda de seguridad, que serán cruciales para la seguridad y la estabilidad en las próximas décadas».

Es una visión novedosa y muy estudiada por Putin y Xi Jinping. Los Estados Mayores, el Pentágono, el CESEDEN, el Sistema de Seguridad Nacional, yo que sé, estudian a fondo las palabras del presidente. ¿Para eso queremos la OTAN? Paga que diría Trump, y déjanos a nosotros no vaya a ser que confundas la OTAN con soldados sin frontera o aquello que nos decían en Afganistán «miliKK», pero acompáñame.

La OTAN se mueve ¿Un Ejército Europeo?

El Secretario General de la OTAN, sin saber a dónde mirar ni que decir, ha saltado la barrera, la que separa al toro a punto de cornear y al público entendido: «Estamos unidos y eso es el mensaje más importante que enviamos a Rusia, que no nos puede dividir. Estamos unidos en nuestro mensaje de disuasión y defensa combinado con diálogo».

Es lo que les decía: «A Dios rogando y con el mazo dando», pero no esperen que España haga algo, porque ya no reza y su presidente piensa que: «Sobra el ministerio de Defensa».

En mi opinión la OTAN o es una organización militar o no es nada. ¿Política? Es evidente. Hoy lo vemos a cada minuto que no son los ejércitos los que promueven los conflictos, sino los poderes políticos y económicos los que ponen y quitan rey.

La OTAN está para evitar conflictos, proporcionar seguridad diaria, libertad, por medios políticos y militares. Para evitar o hacer la guerra. ese es el diálogo.

Un compromiso de resolución pacífica, pero con una fuerza militar para la defensa colectiva de acuerdo con el Tratado o por mandato de Naciones Unidas. O tenemos una fuerza disuasoria y con voluntad de vencer, militar y fuerte, decidida y sin debilidades o todo será inútil.

De eso es de lo que hay que hablar. Ser más fuertes y creíbles. Europa hoy no es ni lo uno ni lo otro.

Por último: ¿Quién paga la factura?

No insistan: por ahora no hay ni rastro de un Ejército Europeo. Creo que no lo habrá a medio plazo. Es historia.

Lean.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

15 octubre 2021

 

AFGANISTÁN (1) AL ABANDONAR LA POSICIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

A mí esto de Afganistán me recuerda mucho a Annual cien años ha. Con matices como no puede ser de otra manera.

Claro que aquello fue una cosa local y ni la nación España lo recuerda o no quiere recordarlo, aunque algo dicen que preparan para octubre en Melilla. Estaremos pendientes.

Como de Afganistán, dónde nadie sabe cómo ha sido ni quién ha sido. Decir los talibanes es no decir nada.

Ahora tras la humillante derrota, entre las ruinas de la tragedia, se buscan héroes que levanten la moral de los derrotados, que somos todos.

De donde venimos ni a donde vamos. No hay respuesta.

¡Qué bien lo hemos hecho! Se atreven a decir las retaguardias que acuden con meliflua sonrisa a recibir a aquellos que no saben por qué fueron ni por qué se vienen deprisa y con vergüenza. ¿Qué hemos hecho mal?

Desde su hogar la rabia corroe sus pensamientos sin entender nada de lo que sucede. Sin explicaciones recogió su fusil, una munición ya inservible, sus cuatro cosas que le señalaban como soldado, hasta que dejó de serlo según su código de honor: nunca abandonar a un hombre en el campo hasta perecer todos. Mañana tendrá que acudir a la burocracia cuartelera a emitir informes y experiencias que de nada valdrán, pero rellenarán los vacíos cascos del despacho.

Hay que tapar la cobardía de los que emiten órdenes muy elaboradas y con todos los riesgos calculados. Ellos los conocen y ocultan. Siempre me llamó la atención que cuando comenzaban unas maniobras con los anglosajones, de sus aviones siempre descargaban unos féretros calculados estadísticamente, en un frío cálculo, para las posibles muertes en los ejercicios. No fallaba la cruel estadística, Quiero decir que la inteligencia (debe ser artificial) da mucho de sí en estos conflictos y nada se deja al azar. La cobardía no puntúa ni se deja ver en las arengas.

¿Qué decir ahora del valor y del honor? Silencio memorable. Los cobardes han callado y han puesto en grave riesgo las vidas de los valientes. Han muerto y ellos, cobardes, viven mejor y a salvo. Solo han dado una orden: abandonar la posición. Queda vendida la vida, el honor y el valor. Calderilla de tropa.

Estados Unidos de América dijo: me voy. ¿Nadie se dio cuenta? El resto dijo: ¿Qué hacer? Confusión. Que fea es la frase y peor la actitud: maricón el último.

Ni héroes ni villanos. Un caos de responsabilidades, unas órdenes inciertas y malvadas. Han dejado a las tropas en un cobarde abandono. No hay otra. ¿Quién dará cuenta de las muertes? El deshonor no se tapa con dinero ni con arengas al sentimiento de los inocentes. Los que mueven los hilos de Biden —dudo que él sepa nada— sabrán qué delito han cometido.

¿En ningún momento el CNI ha sabido algo? No pagamos este servicio para que nunca responda nada ni ante nadie.

Ahora se buscan héroes mientras asistimos al espectáculo de la ¿repatriación? Esa palabra no es aplicable a un soldado. Él sabe cuál.

El espectáculo de Torrejón es equivalente al bochorno de Kabul. En ambas partes se evitan en lo posible los uniformes. Está a la vista.

Todos los gobiernos quieren pasar página y borrar las imágenes lo antes posible. Pero saben que esto solo ha sido el comienzo. Habrá mucha muerte.

Europa se queda cada día más sola y desamparada. La OTAN avergüenza. Sin mando, sin acción ni reacción, juega a justificar su elevado presupuesto en la frontera con Rusia. ¿A qué jugamos?

Más nos vale estar preparados.

La debilidad se paga y cuesta vidas y hacienda. El próximo empujón puede ser fatal, hasta que lleve a quién menos se espera a bañarse en las costas atlánticas mientras la OTAN le pone la sombrilla y le sirve Coca Cola con hielo y limón.

La puerta está abierta y los soldados en retirada. Los héroes ahora los buscan en el ciberespacio y en la inteligencia. Por eso no nos hemos enterado de nada.

«¡Non fuyáis, gente cobarde, gente cautiva, atended que no por culpa mía, sino de mi caballo, estoy aquí tendido!».

Dice la Inteligencia que aún estamos a tiempo. Puede que la culpa sea del caballo y nos quede el recurso de siempre: echar la culpa al otro.

Sin duda que aquí alguien sobra y no es el ministerio de Defensa.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 septiembre 2021