ELECCIONES. EL PASO DE LAS TERMÓPILAS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El paso de las Termópilas

Si en la guerra hay algo seguro es que todo es inseguro. Deberían saberlo los que se presentan a elecciones.

Hay una clientela que lleva el esfuerzo principal, pesa mucho, y decide. El PSOE la instaló con Felipe González y se hereda de padres a hijos. Ahí sigue a pesar de Zapatero y Sánchez. Les caracteriza la fidelidad y les premian con los nobiliarios títulos de ahora: puesto bien remunerado. El PP no supo hacerlo y anda en plan amiguetes; últimamente enzarzados en peleas por el puesto cerca del jefe. Sin disciplina no hay victoria; al menos hay que disimular.

C,s. y Vox andan aún verdes en estas cosas del clientelismo; todavía. Hay que dejar constancia de que C,s. abandonó el territorio que le correspondía: Cataluña. Podemos penetra reptando, filtrándose como el agua, por cualquier rendija.

Nos preparamos para una guerra sin guerra donde cuenta el equipo y la preparación, una guerra de cifras y técnicas. ¿Quién está en ello? Un repaso a los medios de comunicación les responderá a esta pregunta. ¿Quién los domina?

Unos usan armas; otros coraza. Unos saben a quién se enfrentan. Otros tienen al enemigo dentro. Solo la palabra no vale. Está desgastada.

La moral de la tropa hay que cuidarla. Si no es así guardará su munición para ocasión más propicia. Lo peor para la moral es comprobar que a su jefe no le importan sus hombres, que se ven abandonados incluso en la victoria.

El Mariscal Montgomery recuerda en el epílogo de su Historia del Arte de la Guerra las palabras de Jeremías:

<<Y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores, diciendo: Paz y paz; y no hay paz>>.

Angosto es el paso que nos ofrecen. Aún se puede leer en las Termópilas, en memoria de los que murieron defendiendo el paso: <<Ve, caminante, y di en Esparta que nosotros caímos aquí en obediencia a sus leyes>>.

Las leyes que ellos hacen. Las que tú tendrás que defender. Incluso con tu vida.

La Constitución defiende al individuo; ellos redactan las que defienden al grupo, al suyo. Eso es en definitiva todo. Ellos; nosotros no contamos.

A pesar de ello -y de ellos- hay que hacerse sentir. No solo votando, pero también.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

22 septiembre 2019

LA UNIDAD DE ESPAÑA Y LAS FUERZAS ARMADAS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Este fue uno de los primeros artículos publicados en el blog. Creo que no está de más recordarlo. Pasa el tiempo y el tiempo pasa.

<<A mi entender, la conclusión es inadmisible. Cuando se acerca el fin, escribió Cartaphilus, ya no quedan imágenes del recuerdo; solo quedan palabras. Palabras, palabras desplazadas y mutiladas, palabras de otros, fue la pobre limosna que le dejaron las horas y los siglos>> (El Inmortal de Borges. Final).

Decir que la unidad de España actualmente está amenazada es tan evidente como leer las portadas de cualquier medio de información. Lo es decir que ir contra esa unidad es ir contra la Constitución, o sea que es ilegal. Respecto a la defensa de la unidad de España también está claro, para el que quiera hacerse eco de ello, que es una obligación asignada a las Fuerzas Armadas, también por la Constitución, por mucho que eso irrite, a unos pocos, a los que atentan contra esa unidad. Son los que consideran una constante amenaza a las libertades la existencia del artículo 8 en la Constitución, cuando la única y preocupante amenaza contra la unidad de España son ellos. Quieren hacernos ver que España es una democracia vigilada en una interpretación mezquina y ofensiva para las Fuerzas Armadas. No, el artículo 8 no se hizo para espadones y su redacción nunca fue circunstancial ni motivada por amenazas del momento. Las Fuerzas Armadas cumplen las misiones que le encomienda el artículo 8, bajo la dirección del Gobierno. Su actuación el 23F del año 1981, bajo el mando supremo del Rey, y con un Gobierno secuestrado, además de ser decisiva, fue un ejemplo de ello y de su necesidad para restablecer de forma inequívoca, el orden constitucional.

Mira por donde los espadones del siglo XXI visten de paisano y se refugian en Waterloo, cobardemente, sus armas son el 3% y un sinfín de mentiras adobadas con insultos inadmisibles. Hueca palabrería que lanzan como misiles.

Cuando se pierden las formas y el fondo, los resultados son muy peligrosos. Las palabras lanzadas como un misil pueden doler y ser tan dañinas como las balas y los cañones.

Muy bien está el artículo 8 de la Constitución y, repito, cada día comprobamos que no fue algo circunstancial. El orden jurídico-político que es el Estado, institucionaliza la fuerza para defenderse y asegurar su soberanía, independencia y su integridad territorial. Es sin duda la última ratio del Estado.

Nadie con sentido común, y de Estado, duda que corresponda al Gobierno, previa autorización del Congreso de los Diputados, dirigir la política militar y la defensa según el art. 97 de la Constitución. Esto es, las Fuerzas Armadas cumplen las misiones que le encomienda el art. 8, incluida la de garantes de la Constitución, bajo la dirección del Gobierno.

No caben opiniones ni interpretaciones, ni tampoco alarmismos fuera de lugar. En las Fuerzas Armadas no se actúa con un individual criterio sino con el estricto cumplimiento de su misión. Su actuación es ejemplar y digna de ser copiada por otros, aquellos que ponen sus propios intereses o los de su partido por delante de España y de los españoles, por ejemplo. Algo de disciplina, honradez, sacrificio y amor a la Patria, España, son ingredientes muy necesarios cuando se asume una función pública. No todos lo hacen sino que amenazan con uno de los más graves incumplimientos constitucionales, la unidad de España y su integridad territorial.

Parecían tiempos lejanos, aquellos en los que aradas las tierras, mochas las torres de soberbia, aquellos dos Reyes, los Católicos, El Rey y la Reina, vieron el horizonte de oportunidades de unas tierras tan duras como bellas. Y lo adivinaron en la unidad de reinos diferentes curtidos en las vertientes de distintos mares, en la unidad de España.

Aunque para ello tuvieran que mochar aquellas torres que se alzaban de soberbia y subyugaban al pueblo con sus engaños. Aunque tuvieran que crear y organizar un ejército con todas las fuerzas reales, señoriales o municipales y así acabar con las mesnadas señoriales y convertirlo en la República mejor y más política del mundo, el Ejército español.

Ahora nos enteramos que un lobby a sueldo de la Generalidad se reunió con altos cargos de la OTAN para buscar su respaldo al primer referéndum independentista de 2014. Nadie ha dicho que no fuese cierto. Y nos enteramos ahora. Querían tanques y cañones.

Lo volverán a hacer. <<A mi entender, la conclusión es inadmisible. Cuando se acerca el fin…>>.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 junio 2019

LA MINISTRA DE DEFENSA Y SUS DECLARACIONES SOBRE ALSASUA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Casa Cuartel de la Guardia Civil en Alsasua

La ministra de Defensa no conoce a los soldados. Quizá no haya tenido tiempo; tan atareada en sus cosas políticas. Un ejemplo son sus declaraciones sobre lo ocurrido este fin de semana en Alsasua. Tampoco se centra en la Constitución, en lo que dice sobre las Fuerzas Armadas. Esas cosas que parecen haber perdido importancia: la soberanía e independencia de España, su integridad territorial y la defensa del ordenamiento constitucional. ¿Qué significará todo eso?

Lo de Alsasua ha sido un toque de atención allí dónde se atacó a la Guardia Civil, también son soldados, donde la convivencia es difícil y quedó rota por los que pretenden, ya sabemos quienes, imponer su ley, imposible, peligrosa, temerosa. Allí la Constitución ni por el forro. Por eso, por si acaso, por esas cosas de la chulería, ¿o de la memoria?, para meter miedo, un cobarde sabe de eso, estaba en Alsasua el Carnicero de Mondragón. Allí donde hay que esconderse a diario y esconder que eres guardia civil o soldado, español, de España, y esconder la bandera, roja y amarilla, la de España. Allí donde hay que buscar a España entre susurros, entre confidencias, esconderla entre las nieblas que tanto duran, que casi son permanentes, como las miradas atravesadas, entre riesgos y silencios, silencios, silencios… Entre permanentes vigilias de sospecha y miedo, donde el ruido de los disparos que asesinaron al guardia civil retirado Sebastián Arroyo González, trabajador de la empresa Igastex de Alsasua, resuenan cada mañana, cada tarde, cada noche. Donde sigue el miedo barriendo cualquier sonrisa, esperanza, que solo se recuperan huyendo, escapando de todo aquello; para poder oír la voz de España. Allí estaba el Carnicero de Mondragón, más chulo que un ocho, cobarde, <<no me arrepiento>>, el asesino de los 17 españoles solo por él asesinados, <<ejecuciones>> le llama el cobarde carnicero, ejecuciones…, amenazante, aquí estoy, ¿qué nos quiere recordar con su presencia?

Saben leer los artesanos del valor heroico; saben leer cualquier signo los que calientan el aire con la mirada… Y saben, nuestros guardias civiles y nuestros soldados,  izar nuestra bandera donde les da la gana y donde les mandaron, porque la victoria es algo que no se compra, sino que se conquista…

Y allí se fueron a la conquista. Unos valientes. Alsasua, territorio de España, la España robada con el tiro en la nuca, la bomba, la persecución, la trampa, el odio, el odio, el odio, nada más que odio.

Allí se fueron unos cuantos españoles, valientes, a decir ¡basta!, que a la guardia civil ni se la toca, que no os tenemos miedo, que aquí está España, y este es mi pueblo, tan español como mi bandera. Y si no os gusta carretera y manta, que se acabó. Que no fue un partido, ni partidista los que fueron. Que la única finalidad partidista es España. Que estamos hasta el gorro, hartos, engañados y muy, pero que muy, hasta…

<<Cada uno sabe a lo que va y lo que busca>>. No le quede duda señora ministra que sabíamos a lo que íbamos y lo que buscábamos: España. ¿Dónde está en Alsasua España?  Perdida, amenazada, escondida, temerosa, huída, acorralada, casi vencida. Lleno de Alsasuas está España. Todavía. Algunos no se han enterado. Algo habrá que hacer.

No se ha ido a crispar, ni a amenazar. ¿Chulear?: ellos. ¿Amenazar?: ellos

Le recordaré, señora ministra, que son cientos los soldados y guardias civiles asesinados por ETA simplemente por ser soldado, guardia civil de España.

También niños, policías, jueces y magistrados, políticos, y muchos ciudadanos. Si ahora no matan amenazan. A mil han asesinado.

Le recordaré que el último Caballero Legionario al que se le concedió la Cruz Laureada de San Fernando fue Juan Maderal Oleaga, un hombre sencillo, de una familia humilde de Bilbao; tenía 21 años cuando murió. Fue en Edchera el 13 de enero de 1958. En su barrio, Erandio, recibió el homenaje debido dando su nombre a una plaza y erigiendo en ella una estatua. Pero apareció la repugnante alimaña vomitando sus entrañas de odio, la ETA, amenazando por el homenaje a Juan Maderal acusándole de haber participado en la Guerra Civil cuando por entonces ni había nacido. Aprovechando una manifestación  arrancaron  de cuajo el monumento erigido en su nombre arrojándolo al Nervión. No contentos con la amenaza e impotentes ante el héroe, el 17 de Marzo de 1979 tres cobardes encapuchados acribillaron a balazos, cuando se dirigía a su trabajo, a su hermano José María Maderal Oleaga Presidente de la Hermandad de Antiguos Caballeros legionarios de Vizcaya. Era el hermano de Juan quien había despertado la vocación legionaria del héroe de Edchera. Siete impactos de tres alimañas etarras acabaron con su vida.

La estatua de Juan se encuentra en la Brigada de La Legión en Almería, junto a sus compañeros legionarios, en formación apretada y distinguida donde sólo caben los héroes que dan la cara. Está mutilada porque así salió del fondo de las aguas del Nervión donde ha quedado su desnudo brazo para vergüenza de los asesinos.

Este recuerdo como el de los cientos de asesinatos cometidos por la ETA es lo que sabemos y nunca olvidamos. Por eso sabemos muy bien a lo que vamos y lo que buscamos. Se llama: España. Se llama la unidad de España, su integridad territorial y el orden constitucional. Eso buscamos y deseamos. En Alsasua o en las Ramblas, el orden y la Ley. Ni GAL ni diálogo, ni trato o negociación, nunca olvido; solo la Ley, estrictamente la ley.

Siento decirlo, pero la ministra de Defensa, como el de Interior, han estado desafortunados. Mejor callados y en defensa de España. ¿O resulta que ahora y siempre se ha acabado poder pronunciar el nombre de España en cualquier lugar de España?¿Eso significa crispación? ¿A quién he de temer? La democracia significa perder el miedo. España ya no lo tiene.

La ministra de Defensa con el líder de Podemos

Más Alsasuas se hacen necesarias, más veces, allí hay que estar, donde el miedo barría las calles; y algo más insoportable: segaba y barría la vida de los españoles.

Iré donde con mi bandera donde me dé la gana porque la victoria es algo que no se compra, sino que se conquista…

Y allí se fueron a la conquista. Unos valientes. Alsasua, territorio de España, la España robada con el tiro en la nuca. Le guste o no a la señora ministra de Defensa y al señor ministro del Interior. La próxima vez quedan ustedes invitados. Por España.

Recuerde: <<Solo digo mi canción a quien conmigo va>>.

Oiga el murmullo de sus soldados. Escuche su canción.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

7 noviembre 2018

HELICÓPTEROS MILITARES SOBREVUELAN CATALUÑA. Señor presidente del Gobierno: ¿CATALUÑA ES ESPAÑA? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Helicópteros militares sobrevuelan Gerona

Señor presidente del Gobierno del Reino de España. Parece que con usted el tema del golpe de Estado en Cataluña y sus graves consecuencias pasa a un segundo plano, como si quisiera que mirásemos hacia otro lado mientras apaño por aquí apaño por allá. La Constitución va a cumplir dentro de un par de meses 40 años; en el momento de su mayor incumplimiento. Nunca desde aquel día la unidad de España ha estado en mayor riesgo que ahora. Nunca. Se trata, ahora, de romper en trozos la Constitución, acabar con el Estado, con España.

Surgen dudas sobre su gestión, señor presidente, de la unidad de España, de su integridad territorial. Le vamos a hacer una pregunta. Única y sencilla. No es retórica, porque, aunque casi todo en política lo es, con su respuesta, si es sincera, sabremos a qué atenernos. Gracias de antemano por responder. Por sus obras los conoceréis. Vamos con la pregunta.

Señor presidente del Gobierno del Reino de España: ¿Cataluña es España?

Tiene usted varias opciones:

-Sí. Rotundo, sin ambigüedades.

-No. Rotundo, sin ambigüedades.

-Ni sí, ni no. Con toda clase de ambigüedades.

-No sabe.

-No contesta.

Con que marque una de las respuestas es suficiente. Piense antes de contestar porque la opción elegida exige ser consecuente y debe someterse a las responsabilidades que de ella se deriven. Esta no es una encuesta del CIS por lo que será lo que sea, sin aditivos, y, después, como dicen en la Legión, que se mueran los feos.  

Antes de contestar medite la respuesta. No hay límite de tiempo, piense con calma y si requiere el uso de medios de apoyo para su contestación no dude en consultarlos.

Como recordatorio y ayuda le traemos a colación algunas ideas recogidas a lo largo de la actividad política de su maestro, el señor Zapatero y las pronunciadas por usted.

Su actual actitud en la gestión del tema de la independencia de Cataluña, la de su Gobierno, y estas lapidarias frases, son las que nos hacen mantener la duda. Creemos que los españoles están en condiciones de exigirle una respuesta definitiva… o no, pero al menos tenemos el derecho y el deber de saber lo que usted piensa sobre la unidad de España. No nos entretenga ni desvíe la atención con las migajas que caen de la mesa política.

Vamos con las frases:

<<Apoyaré la reforma del Estatuto que apruebe el Parlamento catalán>> (Zapatero-2003).

<<La nación española es un concepto discutido y discutible>> (Zapatero-2004).

En 2006 Pedro J. Ramírez entrevistaba al señor Zapatero, presidente del Gobierno:

<<¿Se sentirá responsable si dentro de 10 años Cataluña inicia un proceso de ruptura con el Estado?>>. Zapatero respondió: <<Dentro de 10 años España será más fuerte, Cataluña estará más integrada y usted y yo lo viviremos>>.

¿Cuántas naciones tiene España? <<Todas las naciones son España. Quiero a Cataluña como nación>>. (Pedro Sánchez-2014)

Tuit de la alcaldesa de Gerona.

<<Cataluña es una singularidad>> (Pedro Sánchez-2015).

<<España es una nación de naciones y Cataluña es una nación dentro de otra nación que es España, como lo es también el País Vasco, y esto es algo de lo que tenemos que hablar y reconocer>> (Pedro Sánchez-2016).

Simples ejemplos que quizá no quieran decir nada o lo digan todo.

Por último permítanos recordarle aquel traspiés que tuvo (?), en fin, cosas de la inexperiencia, hablando de las Fuerzas Armadas, sí, esas del artículo 8 de la Constitución. Dijo usted en una entrevista al diario El Mundo: <<Falta más presupuesto contra la pobreza, la violencia de género…. Y sobra el Ministerio de Defensa>> (entrevista a Pedro Sánchez en el diario El Mundo 2014).

Explicaciones de la Subdelegación del Gobierno

Pues mientras usted, señor presidente, viaja por el mundo, unos helicópteros de las Fuerzas Armadas españolas sobrevolaban el cielo de Gerona. Dicen que lo hacían a muy baja altura. Venían de Francia donde han realizado unas maniobras con el ejército francés. ¡Alarma! Las redes sociales se movilizan. La alcaldesa de Gerona asocia su presencia con la retirada de no sé qué símbolos franquistas en un puente de la ciudad. Un aviso que le envían las Fuerzas Armadas, dice con insensatez o mala fe. Un senador del PDeCAT se enfada muchísimo y pide explicaciones al Gobierno. La Subdelegación del Gobierno, algo increíble, se ha visto obligada a dar explicaciones. ¿Explicaciones de qué?

¿Pero en qué país estamos? Eso es lo que los españoles nos preguntamos y le preguntamos a usted, señor Sánchez. No mire para otro lado ni pretenda que nosotros lo hagamos.

Señor presidente del Gobierno del Reino de España: ¿Cataluña es España?

Ya puede contestar.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 septiembre 2018

“TODO POR LA PATRIA” General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

¿Recuerdan el lema? Todavía puede verse en algún acuertelamiento de las Fuerzas Armadas o casa cuartel de la Guardia Civil. No sé cuanto durará, ya ha habido intentos desde dentro para retirarlo. Para un militar el concepto de patria no es complicado. Incluso al margen del sentimiento, que es profundo, legalmente no hay mucho que opinar y sí mucho que cumplir. La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles. Está claro. No hay para un soldado más patria que España, como no hay para la Constitución española otra patria que no sea la Nación española.DGC-121012-Fiesta-Nacional-07-G

Como decíamos, legalmente hay poco que hablar; la Constitución, la ley orgánica de la Defensa Nacional, la de carrera militar, la ley orgánica de derechos y deberes junto a las Reales Ordenanzas son tan claras como contundentes en la misión asignada a las Fuerzas Armadas.Garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional… Su disposición permanente para defender España… Guardar y hacer guardar la Constitución…Cumplimiento de los preceptos contenidos en la misma”. No lo han escrito los militares y lo aprobaron los españoles. No caben opiniones ni interpretaciones, ni tampoco alarmismos fuera de lugar que sólo pretenden desviar la  atención y ocultar las malas intenciones con la tinta de la insidia. Aquí nadie actúa con su individual criterio sino con el estricto cumplimiento de la ley. Se mueven los soldados en una ejemplar neutralidad política y pública. Mientras otros viven anclados a un pasado de rencores, ellos han realizado un ejemplar trabajo por España y la democracia. Dentro y fuera, con su trabajo silencioso e incluso con su vida, y no es justo que nadie ponga en duda su neutralidad, disciplina, honradez, sacrificio y amor a la patria, es decir a España. El cumplimiento estricto de la ley no significa que no haya preocupación entre los militares. La hay, pero no es otra que la que tienen millones de españoles que no quieren que se rompan siglos de historia, de sentimientos y trabajo en común que han logrado una gran Nación, la española. Parece intencionado aprovechar los momentos de crisis de valores y debilidad económica para crear tensión interna y debilitar nuestras fuerzas.Todo Por la Patria

Sí, “Todo por la Patria”, la común e indivisible de todos los españoles y no “todo por la tapia” como pretenden los caprichos de unos y permite la dejadez de otros. La ley es igual para todos y está para cumplirla y hacerla cumplir. La ley y la igualdad, la justicia es el fundamento primero de la cohesión nacional. Para un soldado está claro el concepto de patria, España, desde el sentimiento y desde la ley.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com