LAS VASCAS Y LOS VASCOS NO DAMOS LA MANO A FRANQUISTAS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Le llaman debate (?) a lo que hubo en televisión española (TVE), cada vez menos española, con representantes de los variopintos partidos políticos que acuden a las elecciones del próximo día 10. Es que no hay debate sino enfrentamiento, malos gestos, acusaciones y sobre todo mezquindad.

¿Por parte de todos? Pues mire, no me haga elegir, unos más que otros, pero todos; o si prefiere para ser hipócritamente correcto, que no lo soy: casi todos.

Al final del ririrrafe, el jeltzale se negó a dar la mano al representante de Vox. <<Dios y leyes viejas>> dicen los jeltzale, los de Sabino Arana, pues eso: fueros, que somos especiales y nuestro dios también, vasco pues. Y saludamos a quien nos da la gana y solo si nos interesa que podría ser (depende de donde venga el viento); o no. Pues eso, jeltzale o aberzale. ¡¿Qué pasa?! ¡Fueros, coño, fuero! Que sonaba a ¡fuera de aquí!

En definitiva, salía el resumen del momento español. La obsesión, en lo que ahora está centrada España, lo importante, el futuro, y el pasado: Franco. <<Las vascas y los vascos no damos la mano a franquistas>>. ¿Serán los jeltzale?, digo yo; o ¿hay vascos y vascas jeltzale y luego otros vascos y vascas que no lo son porque no lo son?, que me pregunto, ¿quiénes son los fascistas? Pues para ser vasco pasen por los aranceles del peeneuve que si no, no.

A lo que íbamos, a diario, Franco, los franquistas, que ahora son legión. No sabemos muy bien si Franco es Franco o Platón, o Alejandro Magno, o el Cid Campeador. A ciencia cierta no se sabe muy bien. Se sabe algo de Platón; sin saber se habla de Alejandro Magno, como de Anacarsis, pero todos hablan de ellos sin saber una palabra de ellos. Como de Franco.

Menos de  Anarcasis del que recientemente recordaba una de sus citas que dirigió a quien le había ofendido: <<A mí me deshonra mi patria; pero tú eres el deshonor de la tuya>>. Hoy vuelvo a su recurso: <<El primer trago se sirve por salud; el segundo por placer; el tercero por vergüenza; el cuarto por locura>>. Hemos apurado hasta el cuarto trago. Esto se ha convertido en una locura que puede acabar mal.

No es necesario dar nombres. El único nombre es Franco. En su nombre se resume la historia de España, el presente y el futuro. En su nombre volvemos a dividir España en franquistas y antifranquistas.

Ese es el debate. No saben ni conocen otra cosa. Claro que sin acudir a Franco, estos personajes vacíos y sin recorrido no tendrían futuro. No saben otra cosa.

<<Los vascos y las vascas no damos la mano a franquistas>> y lo dice quien ha dado la mano a quien ha dado la mano, si es que no la tenía ocupada. Lo dice quien presume de ser lo mejor y los mejores. Porque en tierras vascas nada ni nadie se mueve sin pagar el arancel de su partido; o eres o no estás aquí.

Las provocaciones y demostraciones de fuerza preceden a la contienda. La fortaleza está en el honor. Honor es un precio muy alto que no todos pueden pagar. No hay que dejarse engañar. Los que renuncian al honor y a la educación acaban siendo víctimas de su propio discurso. Esconden la mano; que llevan sucia.

Al representante del peeneuve le convendría recordar que el problema de España no es Franco, ni dar la mano a un candidato político.

El problema de la querida tierra vasca fue el terrorismo etarra y sigue siendo el que propician los que siguen dándosela a los que empuñaron las pistolas. ¿Les da a ellos la mano?

El origen del saludo tiene que ver con el signo de amistad y paz que se manifestaban los hombres de armas al encontrarse levantando la mano derecha indicando no portar arma en ella. Desgraciadamente en el País Vasco han sido muchos los años en los que nadie se ha atrevido a dar la mano porque no sabías lo que escondía.

De eso se deberían ocupar -y no olvidar-, los que creyéndose hablar en nombre de todos los vascos ofenden a los vascos, es decir: a España.

Todo es totalitarismo, todos es tontería, y cuando la mano no saluda, algo lleva escondido. En la mano o en la intención.

La mano de la ETA

Por cierto, no es la primera vez que este individuo no da la mano a un adversario político. ¿Qué esconderá?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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4 noviembre 2019

A MI ME DESHONRA MI PATRIA; PERO TÚ ERES EL DESHONOR DE LA TUYA. PROFANADORES DE TUMBAS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El 24 de octubre de 2019 no es un día para festejar.

Se podrían haber hecho las cosas mejor. Este señor presidente que tanto presume de diálogo no ha dejado alternativa con su mezquino afán de profanar tumbas y envolverse en lo macabro y moralmente reprobable. Era la propaganda de agitación lo que interesaba, con la televisión y los medios ensalzando un día negro para la historia de España. Negro porque lo que cuentan no es la historia de España sino la historia que una injusta y provocadora ley quiere imponer. Negro porque hoy 24 de octubre de 2019 el señor presidente en funciones, en función de sepulturero, acaba de desenterrar la Guerra Civil abriendo una profunda herida en el corazón de España.

Nadie en su sano juicio recuerda los hechos acaecidos en la Guerra Civil y en los años posteriores con afán de venganza y enfrentamiento. Estaba olvidado y perdonado; en unos y otros casos. El horror de la guerra hizo mella en los corazones y la cordura ha caminado entre nosotros desde la Transición hasta que un sepulturero con mano despiadada ha despertado el trueno con su ronco estampido y al mundo adormecido le ha hecho estremecer.

Era una historia para la Historia. Aquello quedaba ya muy lejos. No brotaba el rencor ni afán alguno de revivir luchas entre hermanos.

24 de octubre de 2019: el señor Sánchez añadirá una muesca a su triste figura al creer ganarle la partida a un muerto. Él sabrá como duerme al hacer sangrar las heridas de la historia.

Se podrían haber hecho las cosas de otra manera. Lo sé muy bien.

Creo que podría haberse llevado a cabo la exhumación; de otra manera.  Puede, estoy seguro, que todos lo habrían entendido y aceptado con humildad y serenidad. La buena disposición de la familia y sus allegados está muy por encima de la actitud propagandista y de enfrentamiento del Gobierno.

No puede aceptarse  una imposición del ejecutivo amparada por el judicial que a todas luces siembra la duda de la libertad y hace pensar que seguimos emitiendo nuestros juicios bajo el pilar de la Guerra Civil. Eso es lo grave; que el que gobierna en España, en funciones, lo haga desde el guerracivilismo, con un pensamiento retrógrado, inculto, y doloroso.

¿Tienen miedo al peregrinar a la tumba? En una democracia no se tiene miedo cuando se gobierna. En una democracia solo existe miedo al desgobierno. Como el que infunde el señor Sánchez ante el ataque a la integridad territorial de España.

No tengan miedo a una tumba, que el miedo es el que infunde la venganza y la actitud de enfrentamiento.

Esto es una venganza para controlar la verdad con la mentira y asestar el golpe mortal a los que quedan vivos. ¿Ustedes saben a qué viene todo esto? ¿Qué razones han llevado a los tres últimos presidentes del Gobierno de España (sí, también Rajoy por omisión) a abrir las huellas de la Guerra Civil?

No se equivoquen. No es Franco el motivo de la controversia. Sí ese fuese todo el problema quedaría resuelto con la buena voluntad de los españoles, piensen lo que piensen.  Aceptarían cualquier cosa por vivir en paz. Pero sigue habiendo, en algunos muy señalados,  sed de venganza, odio por doquier, crispación y, lo más grave, un odio dispuesto a todo

Esto es un acto de venganza que traerá graves consecuencias. Nos va a pasar factura. Al Gobierno también; muy pronto.

Luce la cobardía.

Venganza en la Plaza Mayor, justicia real con el pueblo asistente, la notaria mayor del Reino, ¡aymé!, que dará fe. ¿Invitarán a las autoridades eclesiásticas?

Podían haberse hecho las cosas mejor. A tiempo todavía de empeorarlas. En eso estamos.

<<A mí me deshonra mi patria; pero tú eres el deshonor de la tuya>>.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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24 octubre 2019

LA CONFIANZA DEL REY General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Filipo II. Rey de Macedonia. Alejandro, su hijo, Filipo III, el Grande, el rey más grande de la historia.

Convulsas relaciones. Tiempos difíciles para padre e hijo, para los reyes y sus pueblos. Para Olimpia, madre de Alejandro, para Aristóteles, maestro de Alejandro, para Ptolomeo, sucesor de Alejandro y también discípulo de Aristóteles. Todo y todos en la complejidad de un mundo que empezaba a ser el mundo. Con ello las convulsiones, Ilíada y Odisea en prosa.

A Filipo le clavó una daga en el corazón Pausanias, el capitán de su guardia.

Alejandro heredó a los veinte años de edad el reino, expuesto por todos los lados a grandes envidias, odios terribles y graves peligros. La pasión del amor.

Darío había prometido pagar a quien asesinase a Alejandro. Con una daga, como a su padre, o con una poción envenenada.

Alejandro cae enfermo cuando el persa avanza con sus tropas al enfrentamiento: <<Me parece oír el fragor de las armas enemigas y yo, que en esta guerra he llevado siempre la ofensiva, me veo forzado a defenderme>>. Filipo, su médico y amigo desde la niñez, le atiende en su enfermedad.

Alejandro recibe una carta del leal Parmenión, su general jefe de las tropas expedicionarias, en la que le alerta contra Filipo pues dice haberse enterado de que Darío había logrado atraerlo con mil talentos y la promesa de desposarlo con su hermana. Alejandro confía. Filipo sabe el riesgo que corre, pero su lealtad está por encima de su propia vida. Se enfrenta a curar a Alejandro. Prepara un brebaje medicinal y se lo ofrece al Rey que yace con alta fiebre en su lecho. Alejandro sujeta con la mano izquierda la carta de Parmenión y con la derecha toma la copa que le ofrece Filipo con la pócima. Le ordena que lea el pliego mientras le mira fijamente esperando ver su reacción. Alejandro bebe; Filipo lee la carta

-Tu curación disolverá el crimen que se me imputa. Al salvarte la vida, tú salvarás la mía.

-Filipo, si los dioses te hubieran dado a elegir el mejor medio de conocer mis sentimientos, sin duda habría escogido otro, pero jamás podrías haber dado con otro más seguro que este. Aunque recibí esta carta, he bebido la pócima que me has preparado y te aseguro que, si ahora abrigo algún temor, no lo es por tu buen nombre que por mi propia vida.

La fidelidad y la confianza no se prodigan junto a los reyes. Conocido es que <<La familiaridad engendra desprecio>>, pero la desconfianza aún más; es el mayor de los desprecios.

<<Dura función la de los reyes, la más áspera y difícil del mundo>>, dice Montaigne. Añadiría yo que no menos áspera y difícil es la de los gobernados que están cerca y le asesoran.

Puede ser que la desconfianza sea prudencia, pero la desconfianza paraliza, enfría la mente y en ocasiones, las más, es ingratitud.

¿Quién tendrá hoy a Filipo a su lado? ¿En quién confiar? ¿En Filipo o en Parmenio?

Conté en alguna ocasión como Don Juan en sus difíciles relaciones con Franco le pidió que cada uno de ellos nombrase a dos personas de confianza en las que depositar sus confidencias y acuerdos. Franco le preguntó a Don Juan:

¿Tiene Vuestra Alteza dos personas de toda confianza?

-Podría ofrecerle, mi general, cien nombres para que usted escogiera dos. Contestó Don Juan.

-Pues yo no podría. Terminó diciendo Franco.

Debe ser terrible vivir en la desconfianza. Porque equivocarse es admisible, pero el desconfiado vive en el terror permanente del que se deriva el error.

Alejandro Magno salvó su vida gracias a la confianza en Filipo. Otra actitud hubiese sido fatal.

<<Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tú también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida>> (Borges).

Es la vida de los reyes.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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12 junio 2019

1 DE ABRIL DE 2019. LA GUERRA NO HA TERMINADO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Eso pretenden algunos. Seguir con la guerra para ganarla después de ochenta años de su final. El debate actual no es el futuro, sino el pasado de enfrentamientos, la Guerra Civil; y ni siquiera eso: Franco es lo importante. Malos años estos finales en los que nos hemos visto envueltos en una crisis económica y moral sin precedentes seguida de la tibieza y el desarme ideológico para acabar con la idea de España. Después del enorme esfuerzo de la mayoría de los españoles, cuando creíamos salir del atolladero, cuando nadie usaba el recuerdo, la historia, para enfrentarse, ni hacía uso del rencor del pasado, nos encontramos en las mismas: el viejo pacto socialista. comunista, independentista, para presentarse víctimas de una Guerra Civil de la que ellos tuvieron gran parte de culpa. Esta izquierda que contemplamos solo tiene una política: el victimismo. Ni un paso atrás. Ellos son los únicos legitimados para gobernar en España, para ostentar el poder. Lo que no sea “ellos” está contra “ellos”. Está prohibido hablar de sus atrocidades: por ley. Cualquier otra cosa sería volver al franquismo. La historia ya no es historia, es un manual a seguir. Pensamiento único: por ley. La historia ha pasado a ser un arma electoral, maestros de la provocación que teatralizan convirtiéndose en víctimas. El Lenin español, el desalmado Largo Caballero, el provocador más atroz, sigue teniendo una estatua en Madrid y alumnos aventajados, hablaba en serio, de su táctica guerracivilista: <<Si el Frente Popular no gana iremos a la Guerra Civil>>. Han tomado posiciones, están ya en las bases de partida a punto de iniciar la ofensiva.

Maestros del enfrentamiento. Provocadores. Todo el programa electoral de último gobierno socialista solo tiene un nombre: Franco. No han evolucionado. Es la evolución de la táctica del Lenin español. Esta táctica de guerra, vieja conocida, nos llevará a la ruina económica, moral, a fracturar España; quizá a levantarnos, cualquier mañana, republicanos, a su manera, con España desaparecida.

¿Será por eso que el Papa ha dicho que vendrá a España cuando haya paz? Dice que habla de manera críptica. Se usa cuando alguien quiere decir algo sin decirlo. Yo creo que el Papa, como Chespirito, lo que ha dicho <<fue sin querer queriendo>>.

No le falta razón a Su Santidad. <<Cuando haya paz>>, es decir, cuando acabe la Guerra.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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1 abril 2019

FRANCO Y DON JUAN. DOS PERSONAS DE TODA CONFIANZA… Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Franco y Don Juan en el yate Azor.

Extraigo con verdadero placer algunos retazos del libro de don José María Pemán Mis encuentro con Franco, una delicia y un imperdonable olvido de muchos en muchos casos. Nos perdemos historia, esa que hoy se falsea contándola como no fue, sin documentos, ni siquiera un testimonio de los que algo saben de aquello.

Cuenta Pemán que Franco envió a Don Juan una propuesta del plan de estudios del Príncipe de Asturias, que ya había cursado el bachillerato en España, para que se quedara aquí formándose en las Academias Militares, en la Universidad, la Administración y en el conocimiento de los Ministerios, incluso asistiendo a algún Consejo de Ministros.

Don Juan pidió opinión entre sus consejeros y amigos.

El comentario del conde de los Andes era jocoso:

-Salvo el Seminario, el Príncipe va a recorrer todas las oficinas y establecimientos del país.

Sigue diciendo don José María que las entrevistas Franco-Don Juan, dieron comienzo con la conocida como “Azor” por tenerse en el mar en el yate del Jefe del Estado. La última se iba a celebrar en el Parador de Ciudad Rodrigo. Se canceló o retrasó porque se había corrido la noticia y aquello se inundó de periodistas de todo el mundo.

La reunión se convocó un día más tarde, pero en la finca de “Las Cabezas” del marqués de Comillas.

En la conversación Don Juan propuso al Caudillo que cada uno de ellos nombrara  un par de personas de entera lealtad y confianza que estuvieran en permanente contacto para concertar y coordinar la correspondencia y conversaciones a desarrollar entre ambos.

Franco dubitativo contestó a Don Juan:

-Dos personas de toda confianza… ¿Vuestra Alteza las tiene?

-Podría ofrecerle, mi general, cien nombres para que usted escogiera dos.

Franco volvió al silencio y mirando al infinito, como pensando, pasado un rato, contestó:

-Pues yo no podría.

Parece increíble. ¡Solo dos personas de confianza!, y ¡no las tenía!

No es malo el acto de desconfianza que suele estar más próxima a la prudencia que al temor. Aunque algo tienen en común.

Hoy no recomendaría depositar nuestra confianza en nadie, ni siquiera en el notario; como repito muchas veces, ni en el compañero de pareja.

Paso de buey, vista de halcón, diente de lobo y hacerse el bobo”.

Dos personas de confianza…  ¡Hum! ¿Dónde están?

Desde luego yo tampoco podría.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

16 marzo 2018

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SIN NOVEDAD O CUANDO SE PIERDE EL HONOR General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Waterloo: Mejor no explicar este momento y simplemente cumplir cada uno con su deber

Sin novedad”. Tranquiliza escuchar la breve sentencia que resume una jornada en paz y sin desasosiegos, sin que nada haya roto la habitual evolución de los hechos.

Lo escucho ahora en el lenguaje cotidiano, a diario, convertido en introductorio saludo.

-¿Qué tal estás?

-Sin novedad, que con la que está cayendo no es poco.

Muchos se extrañan de aquel famoso “Sin novedad” que dio el general Moscardó cuando se liberó El Alcázar toledano a comienzos de la Guerra Civil. Con una ruina detrás, un paisaje de escombros y desolación, el general se dirigió a Franco y mientras saludaba marcialmente dijo:

Sin novedad en el Alcázar mi general”. Así era, no se equivocaba.

En la milicia solo hay un factor que cuente como novedad: la pérdida del honor. Cuando ocurre se calla, se agacha la cabeza y se da por perdido todo. La vergüenza asola alma y cuerpo. Mejor morir.

Perder el honor es la única novedad sobresaliente y definitiva. Es perderlo todo. Se puede perder un combate, una guerra, pueden suceder mil avatares, pero mientras el honor esté intacto el parte inicial será: Sin Novedad. Luego vendrá todo lo demás.

El honor es cualidad moral que lleva al cumplimiento de los propios deberes respecto del prójimo y de uno mismo.

Iba a dar comienzo la batalla de Waterloo. El general Uxbrideg, segundo de Wellington, fue a la tienda del general español Miguel Ricardo de Álava y Esquivel, persona de confianza de Wellington y miembro de su Estado Mayor, a preguntarle qué deberían hacer. Álava le acompañó a entrevistarse con el Duque que, después de mirar fíjamente y con complicidad al general español, puso la mano en el hombro de Uxbridge y le dijo: “Una cosa es segura, que suceda lo que suceda, usted y yo cumpliremos con nuestro deber”. Sonrió el vitoriano general español y se despidió de Wellington acompañando a Uxbridge hasta que se perdió su caballo entre las tropas. Todo estaba dicho. Las órdenes claras.

El general Álava

Se pierda o se gane, el honor se mide desde otros criterios más duros y exigentes.

La vida te sorprende con sus hábiles jugadas, casualidades o no, pero el caso es que volvemos a Waterloo, donde de nuevo se encuentra el enemigo, jefe y  Estado Mayor. Desde allí se ataca, se hacen los planes y dirige la ruptura de Cataluña con España.

No veo por ningún lado a Wellington ni al general Uxbrideg. Tampoco distingo entre los generales al vitoriano héroe español Miguel Ricardo de Álava y Esquivel.

Es una batalla que habrá que ganar. Al finalizar, por encima de todo, habrá que decir con la mirada bien alta: Sin Novedad.

Si no es así querrá decir que hemos perdido el honor. Lo habremos perdido todo y no habremos cumplido con nuestro deber. ¿Agacharemos la cabeza humillados por el deshonor?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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12 septiembre 2018

FRANCO ENTERRADO EN LA CATEDRAL DE SANTIAGO DE COMPOSTELA JUNTO AL APÓSTOL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

No se asusten, no es eso lo que ha aprobado el Consejo de Ministros presidido (?) por Pedro Sánchez Pérez-Castejón.

Pudo ser, pero no fue.  Franco pudo ser enterrado en la catedral de Santiago de Compostela junto al Apóstol ya que hubo una propuesta, con pocas posibilidades de llevarse a cabo, Franco aún no había muerto, pero digna de estudio. Una posibilidad más, histórica, que no creo que conculque la memoria. Al menos es un hecho real lo que resulta peligroso ya  que ello puede ir en contra de la Ley de Memoria Histórica que penaliza la verdad.

En cualquier caso, y dada la vocación tardía del presidente a los ritos funerarios, a lo mejor todavía estamos a tiempo; si la Iglesia lo admite. Enterrar a Franco en Santiago de Compostela junto al Apóstol. ¡Santiago y cierra, España!

En junio de 1923 al frente de sus legionarios moría en combate el teniente coronel Valenzuela y en su sustitución fue nombrado, con ascenso previo por méritos de guerra, jefe de la Legión el teniente coronel Franco. Antes de incorporarse a su nuevo destino se celebró en su honor un banquete en el Palace Hotel acudiendo lo más selecto de la sociedad madrileña. A la hora de los discursos sobresalió el de un sacerdote gallego llamado Basilio Álvarez. Muy conocido en los ambientes políticos y periodísticos madrileños era una mezcla de sacerdote y huracán. Poco se ha hablado de él a pesar de su compleja e interesante biografía. Debía ser amigo de Franco ya que además de asistir al homenaje se permitió una sobresaliente intervención. Sus palabras, recogidas del libro del teniente general Francisco Franco Salgado-Araujo Mi vida junto a Franco, fueron las siguientes: ‹‹Pido al gobierno como gallego que si Franco encuentra en África una muerte gloriosa, como su antecesor, su cadáver sea enterrado en Compostela al lado del sepulcro del apóstol Santiago, lo mismo que Valenzuela lo ha sido en el templo del Pilar de Zaragoza, cerca de la capilla de la Virgen››. Como es lógico la reacción no se hizo esperar y el cura don Basilio fue abucheado a la vez que se le gritaba ¡gafe!, ¡pesimista! No se amilanó el cura que enfrentándose a los abucheos contestó: ‹‹Yo tenía entendido que el hablar de la muerte en presencia de militares legionarios era una cosa natural y sin importancia; ahora me está pareciendo que estaba equivocado››. No fue el tema a mayores por ser conocida la fogosidad y carácter de don Basilio a lo que se unió la complacencia y sentido del humor con el que Franco oyó su discurso.

¡Quién sabe si aquello podría haber sucedido caso de haber caído en combate el nuevo jefe de la Legión!

¡Franco en Compostela! En peregrinación. Del Valle de los Caídos a Santiago… por el Camino.

Aporto el dato y la idea para colaborar, pacificar y calmar estos momentos donde se entra en las iglesias, basílicas para más datos, con la ley en la mano, que es todavía mucho peor que un asalto incontrolado. Nunca se había visto una cosa igual. Usar la ley para desenterrar; para entrar en una iglesia propiedad de la Iglesia. ¿Les recuerda algo? Espero que al menos se retire el culto durante eso.

Aquí no cabe un tonto más.  Habría que añadirle: Aquí no cabe más maldad.

Lo decía Platón: tonto y malo es la misma cosa.

Dios me libre de los tontos que de los listos ya me libro yo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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2 septiembre 2018