SIN NOVEDAD O CUANDO SE PIERDE EL HONOR General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Waterloo: Mejor no explicar este momento y simplemente cumplir cada uno con su deber

Sin novedad”. Tranquiliza escuchar la breve sentencia que resume una jornada en paz y sin desasosiegos, sin que nada haya roto la habitual evolución de los hechos.

Lo escucho ahora en el lenguaje cotidiano, a diario, convertido en introductorio saludo.

-¿Qué tal estás?

-Sin novedad, que con la que está cayendo no es poco.

Muchos se extrañan de aquel famoso “Sin novedad” que dio el general Moscardó cuando se liberó El Alcázar toledano a comienzos de la Guerra Civil. Con una ruina detrás, un paisaje de escombros y desolación, el general se dirigió a Franco y mientras saludaba marcialmente dijo:

Sin novedad en el Alcázar mi general”. Así era, no se equivocaba.

En la milicia solo hay un factor que cuente como novedad: la pérdida del honor. Cuando ocurre se calla, se agacha la cabeza y se da por perdido todo. La vergüenza asola alma y cuerpo. Mejor morir.

Perder el honor es la única novedad sobresaliente y definitiva. Es perderlo todo. Se puede perder un combate, una guerra, pueden suceder mil avatares, pero mientras el honor esté intacto el parte inicial será: Sin Novedad. Luego vendrá todo lo demás.

El honor es cualidad moral que lleva al cumplimiento de los propios deberes respecto del prójimo y de uno mismo.

Iba a dar comienzo la batalla de Waterloo. El general Uxbrideg, segundo de Wellington, fue a la tienda del general español Miguel Ricardo de Álava y Esquivel, persona de confianza de Wellington y miembro de su Estado Mayor, a preguntarle qué deberían hacer. Álava le acompañó a entrevistarse con el Duque que, después de mirar fíjamente y con complicidad al general español, puso la mano en el hombro de Uxbridge y le dijo: “Una cosa es segura, que suceda lo que suceda, usted y yo cumpliremos con nuestro deber”. Sonrió el vitoriano general español y se despidió de Wellington acompañando a Uxbridge hasta que se perdió su caballo entre las tropas. Todo estaba dicho. Las órdenes claras.

El general Álava

Se pierda o se gane, el honor se mide desde otros criterios más duros y exigentes.

La vida te sorprende con sus hábiles jugadas, casualidades o no, pero el caso es que volvemos a Waterloo, donde de nuevo se encuentra el enemigo, jefe y  Estado Mayor. Desde allí se ataca, se hacen los planes y dirige la ruptura de Cataluña con España.

No veo por ningún lado a Wellington ni al general Uxbrideg. Tampoco distingo entre los generales al vitoriano héroe español Miguel Ricardo de Álava y Esquivel.

Es una batalla que habrá que ganar. Al finalizar, por encima de todo, habrá que decir con la mirada bien alta: Sin Novedad.

Si no es así querrá decir que hemos perdido el honor. Lo habremos perdido todo y no habremos cumplido con nuestro deber. ¿Agacharemos la cabeza humillados por el deshonor?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

12 septiembre 2018

FRANCO ENTERRADO EN LA CATEDRAL DE SANTIAGO DE COMPOSTELA JUNTO AL APÓSTOL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

No se asusten, no es eso lo que ha aprobado el Consejo de Ministros presidido (?) por Pedro Sánchez Pérez-Castejón.

Pudo ser, pero no fue.  Franco pudo ser enterrado en la catedral de Santiago de Compostela junto al Apóstol ya que hubo una propuesta, con pocas posibilidades de llevarse a cabo, Franco aún no había muerto, pero digna de estudio. Una posibilidad más, histórica, que no creo que conculque la memoria. Al menos es un hecho real lo que resulta peligroso ya  que ello puede ir en contra de la Ley de Memoria Histórica que penaliza la verdad.

En cualquier caso, y dada la vocación tardía del presidente a los ritos funerarios, a lo mejor todavía estamos a tiempo; si la Iglesia lo admite. Enterrar a Franco en Santiago de Compostela junto al Apóstol. ¡Santiago y cierra, España!

En junio de 1923 al frente de sus legionarios moría en combate el teniente coronel Valenzuela y en su sustitución fue nombrado, con ascenso previo por méritos de guerra, jefe de la Legión el teniente coronel Franco. Antes de incorporarse a su nuevo destino se celebró en su honor un banquete en el Palace Hotel acudiendo lo más selecto de la sociedad madrileña. A la hora de los discursos sobresalió el de un sacerdote gallego llamado Basilio Álvarez. Muy conocido en los ambientes políticos y periodísticos madrileños era una mezcla de sacerdote y huracán. Poco se ha hablado de él a pesar de su compleja e interesante biografía. Debía ser amigo de Franco ya que además de asistir al homenaje se permitió una sobresaliente intervención. Sus palabras, recogidas del libro del teniente general Francisco Franco Salgado-Araujo Mi vida junto a Franco, fueron las siguientes: ‹‹Pido al gobierno como gallego que si Franco encuentra en África una muerte gloriosa, como su antecesor, su cadáver sea enterrado en Compostela al lado del sepulcro del apóstol Santiago, lo mismo que Valenzuela lo ha sido en el templo del Pilar de Zaragoza, cerca de la capilla de la Virgen››. Como es lógico la reacción no se hizo esperar y el cura don Basilio fue abucheado a la vez que se le gritaba ¡gafe!, ¡pesimista! No se amilanó el cura que enfrentándose a los abucheos contestó: ‹‹Yo tenía entendido que el hablar de la muerte en presencia de militares legionarios era una cosa natural y sin importancia; ahora me está pareciendo que estaba equivocado››. No fue el tema a mayores por ser conocida la fogosidad y carácter de don Basilio a lo que se unió la complacencia y sentido del humor con el que Franco oyó su discurso.

¡Quién sabe si aquello podría haber sucedido caso de haber caído en combate el nuevo jefe de la Legión!

¡Franco en Compostela! En peregrinación. Del Valle de los Caídos a Santiago… por el Camino.

Aporto el dato y la idea para colaborar, pacificar y calmar estos momentos donde se entra en las iglesias, basílicas para más datos, con la ley en la mano, que es todavía mucho peor que un asalto incontrolado. Nunca se había visto una cosa igual. Usar la ley para desenterrar; para entrar en una iglesia propiedad de la Iglesia. ¿Les recuerda algo? Espero que al menos se retire el culto durante eso.

Aquí no cabe un tonto más.  Habría que añadirle: Aquí no cabe más maldad.

Lo decía Platón: tonto y malo es la misma cosa.

Dios me libre de los tontos que de los listos ya me libro yo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 septiembre 2018

NO VAN CONTRA FRANCO, VAN CONTRA LA LIBERTAD Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Escribía no hace mucho que si yo fuese la familia de Franco retiraría en silencio sus restos y me los llevaría a la intimidad familiar. Sé lo que digo y no creo estar muy lejos de la opinión más noble y acertada. Quizá fuese la voluntad del mismo Franco. Claro que por otro lado, ¿quiénes son estos personajes para imponer su voluntad y escribir el pasado a su gusto y semejanza?

Pero esto no es Franco, ni el Valle de los Caídos, ni la Guerra Civil, ni nada que se le parezca. Esto es otra cosa, es decir, la misma: el regreso triunfante, ahora, a buenas horas, del Frente Popular. Nunca se fueron. No van contra Franco. Vuelven a Franco. Lo que cueste, en valores absolutos, no les importa con tal de que sea el humilde y sencillo pueblo español el que  pague las consecuencias de la contienda y, ellos, Largo Caballero y compañía, queden indemnes. En definitiva esto es: la provocación, el enfrentamiento.

Atónitos los jóvenes y algunos menos jóvenes, nada saben de Franco ni les interesa. Pero la historia conviene conocerla para lo bueno y para lo malo. El que no quiera leer, saber historia, allá él. <<Lee y conducirás, no leas y serás conducido>>. Nada hay peor para la libertad que los directores de mentes. (Fíjense que no adjetivo: dementes).

Leamos. Por ejemplo:

Constitución española. Artículo 86.

  1. En caso de extraordinaria y urgente necesidad, el Gobierno podrá dictar disposiciones legislativas provisionales que tomarán la forma de Decretos-leyes y que no podrán afectar al ordenamiento de las instituciones básicas del Estado, a los derechos, deberes y libertades de los ciudadanos regulados en el Título I, al régimen de las Comunidades Autónomas ni al Derecho electoral general.

No hay mucha discusión. No es necesario saber de leyes, solo saber leer y hacerlo. Aplicar un Real Decreto-ley para sacar los restos de Franco del Valle de los Caídos no encaja en el artículo 86 que la Constitución prevé en casos de: ¿necesidad?, ¿extraordinaria?, ¿urgente? Es decir, hay motivos más que suficientes para que se presente un recurso de inconstitucionalidad. ¿Lo hará alguno de los partidos con representación en el Parlamento? Porque lo que pretende hacer el señor Sánchez es, hablando en román paladino, un fraude de ley.

Les animo a Partido Popular y a Ciudadanos a presentar el recurso ante el Tribunal Constitucional. A no apoyar este decretazo. No es por Franco, ni por el Valle de los Caídos. Es por la Libertad. Se lo explicaré de otra manera.

Les han tendido una trampa. Están a punto de caer en ella.

Largo Caballero. Estatua al totalitarismo

No, no es Franco, ni el Valle de los Caídos, ni la Guerra Civil, ni nada que se le parezca. Son ustedes, Partido Popular y Ciudadanos, una gran parte del pueblo español que en ustedes han confiado, los únicos que pueden hacer frente al Frente Popular, al enfrentamiento de nuevo, a este nuevo Largo Caballero advenedizo, huérfano de historia y perdón. No caigan en la trampa. Negarse a la exhumación de los restos de Franco, presentar recurso ante el fraude de ley que pretenden, no es apoyar aquel 18 de julio de 1936, ni ser franquista, ni ser, como pretenden acusarles, golpistas, ni asimilarles a nada de lo que tengan que avergonzarse. Aquí el único golpe de Estado, la única vergüenza con la que vivimos, está en Cataluña y son precisamente los golpistas los que apoyan a este Gobierno que usa las leyes a su conveniencia y placer. Sin oposición. ¿Oposición? Perdonen el paréntesis: Hasta ahora lo único que hemos visto de este Gobierno, de su presidente, ha sido: Utilizar un avión de las Fuerzas Armadas para una juerga nocturna con su mujer declarando el asunto como secreto de Estado; y hablar de Franco, poner a toda su tropa a pensar en Franco y su tumba. ¿La oposición? ¿Vacaciones?

Pues no se asusten. Están a tiempo de defender, no, no se trata de Franco, se trata de la Libertad, la de todos, la de ellos también.

Repítanlo conmigo: el problema no es Franco, historia, el problema es la Libertad. Les están retando, probando, al partido Popular y Ciudadanos. No caigan en la trampa. La trampa se llama Torra, separatismo, independencia, España, se llama libertad, es la defensa de la libertad. El 36 es historia; la historia de ahora se llama Cataluña. Hay muchos españoles que confían en ustedes, Partido Popular y Ciudadanos. Hay muchos españoles que no sienten ni piensan como Zapatero o Sánchez, como Largo Caballero. ¡Libres!

Ustedes tiene la última palabra

He llegado a pensar, después de la sorpresa del fraude de ley, del Decreto-ley que pretenden aplicar, que es peor el señor Sánchez que el mismísimo Torra. El peligro es el señor presidente del Gobierno que está dispuesto a llevarse por delante la Transición española y desenterrar las batallas perdidas. Huele a podrido, a dolor de enfrentamiento, de nuevo a lágrimas, cuando España se levantaba de su tristeza y largo rencor.

Una vez que ustedes, Partido Popular y Ciudadanos, cedan ante este fraude de ley, reto que les plantean, se vendrá abajo la Transición y el Frente Popular renacerá victorioso. Después vendrá todo lo demás. No lo duden.

Háganlo, hagan frente a este reto-trampa que les plantea el señor Sánchez. No se trata de Franco, ni del Valle de los Caídos. ¡No!

Es algo más grave: La Libertad. Depende de ustedes.

Después vendrá todo lo demás. Preferible es no recordar.

Por último ¿Qué hará la Iglesia desde Roma?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

23 agosto 20189

 

 

 

FURTIVOS DE LA POLÍTICA. EL LEGIONARIO QUE ENGAÑÓ A FRANCO  General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

FURTIVOS DE LA POLÍTICA. EL LEGIONARIO QUE ENGAÑÓ A FRANCO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Tener un amigo es un tesoro. Es costumbre española que el amigo, no pocas veces, se confunda con el conseguidor. Don Jacinto Benavente lo puso en boca de Crispín en Los Intereses Creados: <<Mejor que crear afectos es crear intereses>>.  

En los años cincuenta no había casi coches en España y los que había eran de importación lo que requería una licencia especial y numerosos trámites burocráticos para conseguir un flamante Ford, Citroën o Fiat. Pero, como casi siempre, quedaba el recurso del amigo, en aquellos momentos, en este caso concreto, el amigo debía ser el mismísimo ministro. Para conseguir ser poseedor de una de aquellas maravillas automovilísticas era imprescindible, además de dinero, tener un papel firmado por el ministro del ramo y si no, no había coche. El ministro de Comercio, el de la firma necesaria, era don Manuel Arburúa, Manolo para los amigos. Como es lógico el ingenio español que todo conoce y a todo bautiza, no dejó de hacerlo con los coches de aquella época:¡Gracias Manolo! Así llamaron a los vehículos que entonces circulaban por España. No creo que nadie tuviese en aquellos momentos más amigos que el señor ministro Arburúa. Franco debió de tener mucha gente alrededor, pero amigos creo que pocos, eso sí alrededor hubo muchos intereses, aunque no era fácil sacar provecho del Palacio del Pardo. Cuando menos te lo esperabas un motorista aparecía en tu casa con un sobre que dentro llevaba el agradecimiento por los servicios prestados.

Pero sé que hubo alguien, un humilde legionario, que fue más astuto que aquellos visitantes del Pardo y se llevó al Caudillo al huerto con astucia y elegancia. ¡Lo que no haga un legionario…!

Venía Franco de una cacería celebrada en alguna finca de Jaén cuando se realizó un alto técnico en conocida venta de Despeñaperros. El despliegue de curiosos y las medidas de seguridad no impidieron a un viejo legionario acercarse hasta el ayudante del Caudillo para expresarle sus deseos de saludar a su antiguo jefe de la Legión. El ayudante, antiguo legionario también, cuando ya Franco iba a meterse en el coche y emprender de nuevo el viaje se acercó a comentarle el hecho mientras señalaba al legionario que esperaba discretamente apartado. Franco lo reconoció de inmediato, incluso recordó su nombre, y con un gesto de la mano le invitó a  acercarse.

(El propio ayudante me contó esta historia).

-No podía creerme lo que veía: Franco indicaba al legionario que entrase en el vehículo y los dos sentados en la parte posterior charlaron durante unos minutos.

Algunos recuerdos de aquellos tiempos, miradas de entrañables aventuras y riesgos africanos, nombres y empleos casi olvidados, muy pocos minutos, pero contaba el ayudante que se veía a Franco feliz con aquel hombre que avivaba sus recuerdos legionarios. Terminaba la conversación, había que despedirse.

-¿Te va bien la vida, necesitas algo?

-Nada mi general. Se lo agradezco mucho. No se moleste por mí. Estoy bien, no me puedo quejar, pero ya que Vuecencia me lo ofrece me gustaría pedirle algo para un amigo. Si no fuese por la amistad…

-Dime, dime, no te cortes; ¿es un familiar…?

-No mi general. Se trata de un guardia civil aquí destinado y que es de Melilla donde tiene a toda su familia. Se encuentra muy solo tan lejos de ellos y ya sabe lo difícil que están las cosas para poder traérselos a vivir aquí, porque además sus padres son muy mayores.

Franco sin dudarlo llamó al ayudante y le hizo tomar nota del nombre del guardia civil. En menos de dos meses aquel número de la benemérita estaba presentándose al Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla.

-¿Pero tú quién eres que desde El Pardo han dado orden de tu destino a Melilla?

-No soy nadie mi teniente coronel, yo estaba feliz en mi destino en Santa Elena y de repente me he visto aquí destinado sin yo pedirlo.

-¿Pero qué me dices? ¿No tienes aquí a tu familia?

-Yo mi teniente coronel es la primera vez que piso Melilla, que no sabía ni donde estaba.

Al final la historia quedó descubierta. El legionario era un furtivo sin remedio al que aquel guardia civil llevaba persiguiendo noche y día sin dejarle en paz. La solución era mandarlo mientras más lejos mejor.

Y entre legionarios…

Les he contado esta historia varias veces, pero creo que conviene recordarla cuando vemos que aquí, a lo que se ve y se oye, no se gobierna sino que el Gobierno, el que gobierna, se ha convertido en una agencia de colocación.

Furtivos de la política que colocan y descolocan para sus particulares cacerías.

Gobiernan no para llevar adelante el proyecto llamado España sino para crear intereses: los suyos.

Furtivos de la política. El resto, a los que vigilan, lejos, mientras más lejos los manden, mejor.

Si es posible, si les queda aún memoria sin manipular, recuerden como son las cacerías de ahora: ministro, juez y parte. Aquel día quedó escrito todo sobre nuestra reciente historia. Vendrán días de gloria… Como aquellos.

El tiempo inapelable.

<<Muchos los portatirsos, pero pocos los bacantes>>.

Que más da si ya hasta la memoria hemos perdido: manipulada.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

12 agosto 2018

A POR FRANCO, EL REY JUAN CARLOS Y LA MONARQUÍA (La Iglesia que ponga las barbas a remojar). TOQUE DE RETRETA.-17 Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Portada de ABC 12 julio 2018

Magnífica por esclarecedora la portada del diario ABC de hoy. Resume lo que antes se temía que podría ocurrir y que ya es presente: la dictadura de un hombre sin votos que apoyado por un escaso partido regresa a sus ancestros, a aquellos tiempos, eran ellos, de una etapa ya olvidada como continuismo y ahora en manos de los historiadores. Quedan ellos, algunos, y el comunismo. Nada más.

Los que quieren resucitarla: ¿Buscan venganza? ¿Buscan repetir la historia de confrontación? Parece la dictadura que viene con el consentimiento y la complicidad de casi todos, por acción y omisión. Una omisión que ahora busca su lugar perdido.

Abran los ojos y el entendimiento. El toque de retreta invita a la reflexión después de un largo día de incertidumbre, ataque y defensa ante el enemigo.

Al final los que nos señalaban como decimonónicos, y cosas peores, se unen a nosotros y denuncian la dictadura que viene, que ya se anuncia con trompetas y tambores. Es la dictadura que viene… a por España.

Empiezan con Franco. Pero no es Franco su problema. Su problema es hacer desaparecer el respeto, la educación y formación, el progreso, el orden y cumplir la ley… Eso es lo que no quieren del pasado; porque ellos traen debajo del brazo, desde muy lejanos tiempos, poco agradables de recordar, su educación, su desprecio, su justicia, su economía de pobreza, sus formas, su desorden y su ley, hasta su ejército propio; ellos lo son todo sin admitir otra ideología o pensamiento que no sea el suyo. Son la Ley. No habrá otra. Son la agitación y propaganda de ellos mismos.

Porque en definitiva su problema es España a la que quieren convertir en otra cosa, cualquier cosa que no sea España. No es nuevo. Siempre gente de escasa inteligencia, pero con maldad. La historia está llena de ejemplos, pero siempre ha salido vencedora España, y lo volverá a ser.

Enseñanza, adoctrinamiento, romper la unidad de España, apoyar la victoria de ETA, arruinarnos, una vez más, con sus impuestos y mala gestión y alzarse con la victoria en la Guerra Civil abriendo una Causa General.

La guerra ha comenzado. Están desmontando la transición, la monarquía, el concepto de España. Franco es una pieza fácil, lo del Rey Juan Carlos lo están cocinando, detrás irá la monarquía…, y la Iglesia que deje de pecar por omisión, porque ella está también, haga lo que haga, en la lista. Ya hablan de Cortes Constituyentes; está clara la idea.

Mañana se cumplen 82 años del asesinato de Calvo Sotelo. Era historia. Ahora parece algo más presente.

Dentro de unos meses, con la ya anunciada nueva ley de memoria histórica esto que escribo me llevará a la cárcel. Allí les espero.

Nunca la sombra vil vieron del miedo
y aunque soberbios son, son reportados.
Todo lo sufren en cualquier asalto;
sólo no sufren que les hablen alto.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

12 julio 2018

 

 

EL FRANQUISMO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Franco, como el Cid Campeador, sigue en el campo de batalla. Su nombre inunda el panorama desolador de una España que pretende ir soltando el lastre del orden moral que la atenaza al pasado, a su milenaria historia construida gracias al sentido del deber y el sacrificio de muchos españoles. Una pesada carga de ética y patriotismo que España arrastra desde siglos, pero ahora con más densidad porque todo, desde los Reyes Católicos hasta nuestros días, se concentra en un periodo determinado y concreto: el franquismo. Franco lo es todo. La bandera es franquista, el himno suena a Franco y gritar viva España ni te cuento. El Rey, la religión católica, los colegios de curas y monjas, los militares, la Legión y hasta su cabra, el Pazo de Meirás, son tan franquistas como la paga extra, la seguridad social, los pantanos o el TALGO. En la historia de España solo ha existido Franco. Desde la Reconquista hasta nuestro despliegue en Irak.

La mismísima España es puro franquismo. Si hablamos de una e indivisible, puro fascismo, y si pronuncian aquello de una, grande y libre puede que te detengan. Hasta la tortilla de patatas es puro franquismo. Les contaré.

La mejor tortilla de patatas se comía y se come en Betanzos (La Coruña), en un famoso restaurante llamado La Casilla: Gran Merendero de Pedro Vázquez. Espléndidos jardines. Sabrosas tortillas. Así se anunciaba a principios del siglo XX cuando fue inaugurado. Hoy es uno de los más famosos restaurantes de España. La tortilla de Betanzos solo tenía, y tiene, un secreto: muchos huevos y de gran calidad, gallegos sin duda, junto a unas buenas patatas que se plantan cerca del gallinero. Franco, buen gallego, era uno de los más fervientes clientes de La Casilla y por tanto todos sus acompañantes en los veraneos gallegos se hacían asiduos comensales del <<merendero de Betanzos>>, alabando por toda la geografía española su deliciosa tortilla. Así le llegó la fama aquel bello lugar, una de las capitales del antiguo Reino de Galicia: Betanzos de los Caballeros.

A doña Carmen, esposa de Franco, también le gustaba la tortilla de Betanzos y no se le ocurrió otra cosa que llevarse al Palacio del Pardo al cocinero de La Casilla, con las gallinas ponedoras, las patatas y las sartenes incluidas. Pero mira por donde aquello no funcionó. Por mucho empeño que puso el cocinero ¿o no?, las tortillas no tenían en El Pardo el sabor y textura que en Betanzos. Y es que cada cosa en su sitio, y yo diría que en su momento.

Regresó a su añorada tierra el maestro cocinero satisfecho de su paso por Madrid y de convivir con el Jefe del Estado, pero intranquilo por no haber conseguido el propósito para el que allí le reclamaron. Dicen que estuvo mucho tiempo preguntándose en voz alta: ¿Por qué sería? Porque por falta de huevos no fue… Allí los había y bien gordos. ¿Por qué sería…?

Más conocido es Betanzos por sus huevos y patatas que por otras muchas interesantes cosas, incluso que por el hecho histórico de guardar en su Museo das Mariñas la bandera del Gobierno de la II República en el exilio. Pocos lo saben. Cosas que van y vienen, para volver e irse.

Pero es historia, anécdotas de una historia que ahora se pretende reescribir e inventar desde una posición, ambigua unos, falsa, perversa y agresiva otros.

He empezado con anécdotas para terminar muy en serio. Quien quiera saber que lea y estudie. Pero no hablen de oídas. Al menos filtren lo que escuchen con ética y rigurosidad.

No es el mal llamado franquismo a lo que aluden los soportes de las leyes que emanan de mentes rencorosas que crecen y se agrandan en el enfrentamiento. Lo que hay detrás de sus propuestas legales (?) es acabar con el orden moral. Les da igual llamarlo franquismo,  fachismo, revanchismo o totum revolutum. Se trata de hacer desaparecer todo lo que signifique sentido del deber, responsabilidad, esfuerzo y unidad alrededor del significado de España. Acabar con la conciencia de España. Ese es el objetivo; el de siempre. Los años no hacen sino fortalecer el paso decidido de los que quieren acabar con España.

Nadie enlaza los hechos del pasado reciente con los que ahora vivimos. Acabo de leer el último libro escrito por Federico Jiménez Losantos: Memoria del comunismo. De Lenin a Podemos. Imprescindible, valiente, riguroso y tajante. Volveremos en próximos artículos a sus páginas porque es necesaria su lectura para entender lo que nos está ocurriendo. Hoy solo les adelanto unas palabras que explican perfectamente lo que yo humilde e irónicamente he intentado explicarles:

<<En realidad, lo que se quiere finiquitar es, como en 1936, la libertad. Y España es el cadáver que se quiere echar a la cuneta. Desde el 11-M de 2004, el PSOE de Zapatero, los comunistas y los separatistas, con la bovina complicidad del PP de Rajoy, están empeñados en rectificar el resultado de la Guerra, para lo cual es necesario emprenderla otra vez. Al cumplirse los cien años del comunismo, la Guerra Civil española sigue siendo el banderín de enganche de los infinitos liberticidas descerebrados del mundo, a los que les suena, habrían leído en wiki, o en un tuit, que al Che Guevara, al de las camisetas, lo mató Franco, el de los Reyes Católicos, en la Batalla del Ebro. Peor aún: la lucha contra Franco, tan antifascista, o sea, tan falsa como en 1936, se ha convertido en la más eficaz herramienta de deslegitimación de la democracia y de la propia existencia de la nación española>> (Memoria del Comunismo. Federico Jiménez Losantos. Pag. 350).

Poco más que decir. No es franquismo a lo que aluden <<los infinitos liberticidas descerebrados del mundo>>,  sino al españolismo que odian. La cualidad o condición de español. El amor o apego a lo español.

Ese es su objetivo que van consiguiendo amenazando, legislando, mintiendo. Es decir: lo de siempre. Pretenden inventar España como si nunca hubiera habido España. No nos engañemos. No es Franco ni el franquismo. Lo que no soportan estas mentes retorcidas y dirigidas es la idea de España.

Quisieran que España se desespañolizara.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

19 febrero 2018

 

 

 

 

 

 

 

MARTA SÁNCHEZ Y LA LETRA PARA EL HIMNO DE ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Marta Sánchez canta el Himno Nacional en el teatro de la Zarzuela

¡Magnífica!, Marta Sánchez. Con valor la cantante cerró este sábado día 17 su concierto en el teatro de la Zarzuela con el Himno Nacional de España, al que ha puesto su personalidad y rotunda españolidad componiendo una letra que estrenó entre la emoción y ovaciones del público. Muchos querrán ahora subirse al carro y otros -ya se sabe-, dirán sin saber decir, que si patatín que si patatán. No soy quien para juzgar lo acertado de las estrofas de la canción, pero sí puedo decir que me gustan y que hacen falta muchas Marta Sánchez dispuestas a dar testimonio de su amor a España ante tanta ofensa y mal gusto. Y hacerlo en público con orgullo:

Hoy te canto para decirte cuanto orgullo hay en mí, por eso resistí.

Una acción y actuación que podemos calificar, más allá del “valor se le supone“, como “valor distinguido” y que conlleva el respeto y la admiración de todos los españoles que sienten a España como su amada tierra.

Vuelvo a casa, a mi amada tierra, la que vio nacer mi corazón aquí.

No sé si la letra llegará a alcanzar oficialidad, el público será el inapelable jurado que tome la decisión. Estas cosas de la popularidad tienen su misterio. Llevamos mucho tiempo detrás de una letra para nuestro himno y ninguna se populariza. Cuenta José María Pemán que en cierta ocasión Franco le pidió una letra para la Marcha Real. La contestación que le dio viene muy a tono con este caso:

<<Los himnos no se componen mi general. Tienen que llevar sobre sí una carga de tradición y de inconsciencia. Yo llegué a componer una letra de la que no quedé del todo descontento. Sobre todo de la estrofa final: Gloria a la Patria– que supo seguir- sobre el azul del mar- el caminar del sol…” Pero no se logró que lo cantaran más que unas cuantas escuelas primarias y algunos conservatorios… Las cosas para ser populares tienen que tener una más clara participación del pueblo. Los himnos nacen y se consolidan en un ambiente irracionalista…>>.

El pueblo decidirá. Buena falta hace incorporar un sentimiento más a nuestra Marcha Real. España requiere que la canten, que la nombren, que la versifiquen, que la amen, como lo ha hecho Marta Sánchez en su concierto en el teatro de la Zarzuela.

Te amo España, a Dios le doy las gracias por nacer aquí, honrarte hasta el fin.

Olé Olé. ¿Lo recuerdan? 24 de diciembre de 1990. Fragata Numancia en Abu Dhabi. Allí estaba Marta Sánchez con sus soldados cantando Soldados del amor. Inolvidables momentos y gentileza que los soldados valoran sobre todo en aquellos lugares en los que se hace más necesaria la compañía y la proximidad de los sentimientos de tu nación. Para eso ella fue allí, para animar y sentir de cerca con ellos el amor a España. El que compartimos y que ella ahora renueva y proclama.

Hoy repetimos ese Olé y olé por Marta Sánchez genial artista y aún si cabe mejor española.

Gracias por hacernos sentir y por creer en tu Nación.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

Marta Sánchez canta con letra suya el Himno Nacional

Marta Sánchez en el teatro de la Zarzuela 

20 febrero 2018

 

Letra del Himno compuesta y cantada por Marta Sánchez

Vuelvo a casa, a mi amada tierra, la que vio nacer mi corazón aquí.

Hoy te canto para decirte cuanto orgullo hay en mí, por eso resistí.

Crece mi amor cada vez que me voy, pero no olvides que sin ti no sé vivir…

Rojo, amarillo, colores que brillan en mi corazón y no pido perdón.

Te amo España, a Dios le doy las gracias por nacer aquí, honrarte hasta el fin.

Como tu hija llevar ese honor. Llenar cada rincón con tus rayos de sol…

Y si algún día no puedo volver, guardadme un sitio para descansar al fin.