QUE VUELVAN GONZÁLEZ, AZNAR, ESPERANZA AGUIRRE Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La situación no puede ser peor. Gobernar desde las vísceras es muy peligroso. La imagen que ofrece la política española es la de un enfrentamiento feroz, no entre administraciones, sino entre personajes de partidos. El perjudicado es el ciudadano, pero también es el origen ya que la infantería es fiel reflejo de las virtudes y defectos de un pueblo. Somos infantería que ha elegido a sus jefes y a su general. Al uno y al dos. Ahora os los tragáis.

Los hay de Sánchez, de Casado, de Abascal, de Iglesias, de Arrimadas, separatistas, hijos intelectuales de terroristas, por no seguir con los miles no representados en el Parlamento. Los hay a los que nadie representa. Levanto la mano, seríamos mayoría, los que no votan y miran con desdén este circo. Demasiadas tribus se han instalado en territorio español y esto no puede acabar bien. Me atrevería a decir que estamos ante una anormalidad social que va a generar enfrentamientos violentos si no se corta a tiempo. Por lo pronto ya ha creado enfrentamiento entre Poderes (Ejecutivo-Judicial), algo inaudito.

<<El proceso que se lleva a cabo entre los años 1931 y 1936 (y si se quiere mayor precisión, de 1934 a 1936) consiste en la escisión del cuerpo social mediante una tracción continuada, ejercida desde sus dos extremos>> (Julián Marías. La Guerra Civil ¿Cómo pudo ocurrir?). Un millón de muertos que pudo evitarse.

Ahora más de 50.000 que han podido en su mayoría evitarse. Escisión que nadie sabe como ha sido, pero de la que todos son (somos) culpables. Como lo del virus que nadie sabe como ha sido.

SE BUSCA, decían los carteles en las películas del Oeste americano. Aquí no hace falta. Los culpables están a la vista y mandan. Mandan tanto que provocan. Al Judicial, a la Corona, a la unidad, a la normalidad.

Felipe González siempre fue cercano, hablador para escuchar con atención, educado y rotundo. Se hacía querer y respetar; eso tiene gran valor. Se hacía querer de sus inferiores y desear de sus superiores, dentro y fuera de España. Amaba y ama a España y entendió y entiende a los españoles. Respetuoso con los militares, pero le fallaron sus ministros de Defensa, demasiado ansiosos del poder del armamento (me refiero al económico claro). Le he saludado recientemente con mutuo afecto y respeto.

Conocí a José María Aznar estando en la oposición y en la posición. El primero era humilde y cercano. Solía estar muy solo en recepciones y saraos; luego ya no le reconocí porque él no reconocía, no miraba; sí al infinito. Puede que fuese así mejor. Que rodeado de los que el poder te asigna muchas veces mejor solo. Alguno de sus ministros de Defensa remató a los ejércitos para siempre. No hay peor cuña. Pero Aznar tenía las ideas claras de lo que es una Nación y de la disciplina a imponer entre los Estados Mayores y entre los aduladores. Sacó a España del ostracismo internacional, pese a quien pese y a pesar de la campaña orquestada por lo (s) que se veía (n) venir.

España creció, y mucho le debemos a dos personajes políticos de pura raza tan antagónicos y tan cercanos en su única idea: España; y la prosperidad de los españoles desde la necesaria distancia política, pero sin viscerales enfrentamientos. Ellos sí que eran progresistas con el verdadero valor del término: progreso.

¿Esperanza Aguirre? Sí, la conocí y la aprecio por su valor, entrega y eficacia. Todo lo bueno que hoy tiene Madrid se lo debemos a ella. Transporte, Sanidad, Enseñanza, Calidad de vida, atractivo internacional y ser de verdad una Comunidad pionera y una ciudad donde de verdad nadie es forastero. Tuvo un grave error: fiarse de los que la rodeaban y creer que todo el mundo es bueno. En eso era una inocente en política. No necesitaba la política. La política necesita gente como ella.

Hacer política sin políticos es difícil; hacerla con sucedáneos es un grave riesgo; hacerla con aficionados es irrisorio y hacerla con indefinibles y sectarios es: pasen y vean. ¿Lo reconocen?

Echo de menos a personas de la talla de Felipe González, José María Aznar o Esperanza Aguirre.

Dejen de tirar de los extremos.

Me estoy haciendo viejo. Casi mejor.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

11 octubre 2020

 

 

 

 

EN PRINCIPIO FUE EL REY Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Inauguración del año Judicial. Hay muchas novedades en el mundo de la justicia y cuando las noticias surgen en ese ámbito mejor echarse  a temblar. Es la maldición: <<Tengas juicios y los ganes>>. Los que administran justicia se enjuician entre ellos: malo

Son muchos los manoseos con los que se trata a Montesquieu y cuando el Judicial adormece, recuerda al gato del Padrino cuando es acariciado.

La ideología puesta a juzgar es tan peligrosa como el ejecutivo puesto a investigar, o el legislativo a legislar, desde el partidismo.

Todo está manga por hombro.

Una Nación se construye con rigor y democracia, no se destruye a base de acabar con todo lo anterior y pedir un proyecto de futuro a un arquitecto sin título y a una cuadrilla de aprendices que jamás han cogido una paleta o un ladrillo.

Vítores y aplausos al Rey en la inauguración del Año Judicial. Les parecerá normal.

Vítores y aplausos al Rey en su recorrido por las Comunidades Autónomas. Les parecerá normal.

Cualquier presencia del Rey, privada o institucional, es aplaudida como nunca y con una intensidad distinta. ¿Por qué?

Los españoles aplauden a España. No hay más. En estos momentos de incertidumbre, cuando todo se derrumba, la historia, la unidad, la convivencia, la normalidad política e institucional, todo enlodado y sucio, el pueblo español no sabe a dónde agarrar sus esperanzas.

Miran al Rey. Un Rey en el imaginario popular sigue siéndolo todo. Y de hecho lo es. La esperanza.

Decía D. Leopoldo Calvo Sotelo: <<En principio fue el Rey>>, y así fue el comienzo con el que quieren acabar. Ha corrido la voz de alarma. La gente se ha dado cuenta de que algo ocurre y que hay engaño. Mira a su alrededor y no ve a nadie. Nadie que tome el mando en estos momentos en los que se requiere unidad. La zorra dentro del gallinero sin poder distinguir zorros y gallinas. Tanto que han decidido atacar más arriba. La Corona, que es esperanza, es el objetivo. De los zorros, mientras son devoradas las gallinas.

<<Aquí, en el principio fue el Rey; y luego la Corona se constituyó en marco permanente del cambio, a la vez estimulante y moderador>>, decía don Leopoldo. Van a por ella.

Hoy es esperanza. La única que nos queda ante una España fraccionada hasta en sus mínimos detalles, dividida, en la que a 100 kilómetros de tu casa entras en un mundo nuevo, con legislaciones y normas distintas, donde en breve serás un forastero.

Mientras esto ocurre ¿que está haciendo el Gobierno?

El maestro Gabriel Albiac pone el dedo en la llaga (ABC. 7/9/20):

<<El presidente del Gobierno alentó, de entrada, la gesticulación moralizante de su aliado, pasó a atenuarla luego, para finalmente ofrecerse a sí mismo como protector y garante de la Corona frente a los excesos de su impulsivo vicepresidente. Y el juego se perpetuó: van ya tres meses. Iglesias ataca, Sánchez tutela. En el cruce de ambas líneas de fuego, la institución monárquica queda neutralizada. Como es lógico, el nuevo defensor y garante de la Corona va dejando más que claro que no tolerará un nuevo discurso como aquel con el que Felipe VI deshizo el golpe de Estado en Cataluña. Ninguna protección es gratis>>.

Profético: <<…que la Corona se avenga a ser rehén bajo tutela del defensor Sánchez, a cambio de que éste corte el ruidoso ataque del pájaro de las tempestades>>.

Hay un Pretendiente que se esconde, por ahora en la tutela, como salvador de la misma.

Decía Shakespeare <<que la familiaridad engendra desprecio>>, algo que nos recordaba Sabino Fernández Campo.

El pueblo aplaude a su Rey, símbolo y exponente de la nación. Es la encarnación de todo un pueblo que mira hacia donde puede recuperar su significado, presente y futuro. Su esperanza. Porque está perdido y sin confianza, es decir sin fe en nadie.

Fue Jaime Mayor Oreja quien dijo que la monarquía en España dejó de ser un elemento de discusión nacional a ser un factor determinante de integración nacional.

¿Qué pasará cuando no haya nación? Tengo dudas de que todavía estemos a tiempo.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

9 septiembre 2020

DISFUNCIÓN INSTITUCIONAL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Después de Franco las Instituciones. ¡Ya!

<<Después de Franco las Instituciones>>. ¿Lo recuerdan?: Jesús Fueyo.

Fue un error de concepto. En España hay mucha paciencia y vacías las instituciones. Cualquiera dice ser una institución, pero las del Estado, las de verdad, les aconsejo que las repasen en la Constitución, padecen grave disfunción y a nada ni a nadie conducen. En cualquier caso todos convendrán conmigo que lo del Legislativo, Ejecutivo y Judicial, es una tomadura de pelo (constitucional). Sabemos que aquí nos gusta lo de la gorra y el pito más que cualquier otra cosa, es decir que nos gusta ser el dueño del balón y mandar, que te vean en tu pueblo de mandón, y como te saluda hasta la Guardia Civil.

Claro que una cosa es mandar de boquilla, ir de pinturero, incluso vocear, y otra eso que llamamos autoridad moral; o simplemente representativa. Aparentar, parecer ser, exhibir las facultades no es funcionar.

¿Hay algo que funcione? Dicen que Amazon. Todo depende.

Mi amigo Luis fue a renovarse el carnet de conducir para lo que tuvo que pasar por el previo reconocimiento médico. Le pillaba cerca una clínica de un céntrico barrio de Madrid y allí fue.

Tercero derecha; elegante sitio, recepción exquisita por una enfermera que de entrada le ofreció un café. Sala de espera silenciosa y privada. ¡Qué extraño!, se dijo mi amigo. Al rato salió un afable doctor…

—Pase don Luis; siéntese. ¿Cómo está? ¿Es la primera vez? Tranquilo, suele pasarse un mal rato al comienzo, pero todo esto es normal. ¡Cuénteme, cuénteme!

—Pues mire Doctor…

De nuevo insistía el médico.

—Tranquilo don Luis; relájese y cuénteme cual es su problema, sin prisas y sin rubor alguno. Es mucho más corriente de lo que se piensa.

Mi amigo, ya un tanto extrañado y sin entender aquello, soltó de sopetón.

—¡Oiga, doctor! Que yo vengo para el reconocimiento del carnet de conducir.

Nadie perdió la compostura, pero amablemente le invitaron a Luis a irse, a la vez que le indicaban que había un error, que eso era una clínica para tratar la disfunción eréctil.

Lo que mi amigo buscaba, según la amable enfermera, estaba en el piso de abajo, en el segundo. Y bajó.

Efectivamente aquello era otra cosa; había tumulto, ruido, te daban la vez,  nada de café, decoración de plástico y poca amabilidad. En minutos despacharon a Luis, que tenía que ir al oculista si quería renovar el carnet. En el primer piso, le indicaron, había uno. Pero para Luis aquella experiencia era suficiente para un día y le parecía lógico, después del susto, tener la vista nublada.

Aquello sí que funcionaba. Pisos primero, segundo y tercero. Unas instituciones coordinadas y listas para conducirte por la vida: carné, buena vista y de cintura para abajo todo listo.

Lo curioso es que las clínicas tenían el mismo nombre. Doctor L.E.J. era único dueño. Institución de asociados y forrados a costa del carné, de la vista y de lo otro.

Como aquí.

Después de Franco las instituciones. No contábamos con la posible disfunción.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

8 septiembre 2020

FUNERAL DE ESTADO. ¿HA DEJADO ESPAÑA DE SER CATÓLICA? Rafael Dávila Álvarez

Hay que agradecer al presidente del Gobierno y al vicepresidente su ausencia en el funeral de Estado que, presidido por los Reyes, se celebró en la Catedral de la Almudena. Nada pintaban allí quienes no han visitado a un enfermo moribundo, no han besado a los que han perdido a sus seres queridos, y no han fomentado la unidad y lucha común, entre todos los representantes de los españoles, para coordinar y acabar con la pandemia. Crispación, chulería, desacato a los españoles y a la historia ha sido su inolvidable legado. Rematada su actuación con el escondite de los muertos y la miserable arrogancia de lo que denominan un éxito. A pocos representan y es loable su ausencia fuera de España uno, Portugal; en Galapagar, en las alturas vanidosas de las sierras del poder y la riqueza, el otro.

Era la hora de rezar. También de respetar. Ausencia de ambos verbos hemos visto a lo largo de estos meses de pandemia y egoísmo político.

Rezar y respetar. Se impone la fuerza de la historia, no la mueca grotesca de quienes han permanecido agresivos y distantes cuando la muerte llamaba a cada casa y se llevaba a unos sí a otros no, sin saber por qué, ni tener quien te defienda. Por eso ellos no debían estar allí.

Por primera vez, presidente y vicepresidente, no estuvieron donde no tenían que estar, que suelen estar siempre en el equivocado lugar.

No hubo comedia en la Catedral de la Almudena, no era lugar para debatir, no son aptas para el recogimiento las ideas políticas, menos para el respeto y la oración. Presidente y vicepresidente, por una vez, hicieron lo que nunca antes supieron. Desaparecer.

Se rezó por los muertos: <<Pero sabed que fui, /que viví / y he existido>>.

Me pregunté, una vez más, si España ha dejado de ser Católica, o la han llevado por la senda de dejar de serlo. Que no lo sé. Todo conduce a ello: la educación, la moda, la literatura, todo arte, el consejo, el ejemplo, el libre albedrío, incluso la muerte que siempre fue un desgarro:

Siempre fue un desgarro

la muerte, mas, ahora,

los hombres huecos y redondos

mueren contentos de no ser para siempre.

Se aplaude en los entierros,

¡Por fin la nada! ¡Qué alegría!

¡Cuánto ahorro

de luz eterna innecesaria!

LUX AETERNA. De El Precio. José Jiménez Lozano

Sigamos aplaudiendo. ¿Para qué rezar?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

8 julio 2020

Blog: generaldavila.com

 

LA GUERRA (I) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

China está dispuesta a lanzar un ataque sin precedentes contra todo aquello que interfiera su dominio o suponga un mínimo obstáculo en su lento y pesado caminar.

Las guerras señoriales constan en sus antecedentes y entrañas, pero para la educación en la virtud cada civilización tiene sus métodos y sus parámetros que la definen. Tan válidos como virtuosos son unos como otros, para el león comerse su presa, otros siempre víctimas huyendo. Siempre fue, es y será.

“Dejad que huya gimiendo el ciervo herido

y el corzo siga retozando.

Cuando uno vela, el otro está dormido,

y de este modo el mundo va marchando”. (Hamlet)

Lo importante en cualquier guerra es la victoria; que supone imponer algo más que tu voluntad. No se trata de una victoria temporal, ni generacional sino que va más allá. Las guerras se juegan para asegurarse el futuro, no para una temporal victoria y volver al punto inicial.

Hoy el equilibrio se ha roto y la guerra no se juega en campos abiertos y al descubierto. Los contendientes combaten en la oscuridad y el resultado será la victoria de una nueva civilización. China juega con ventaja. Le sobra cantidad y está cerca de la calidad. Oscuridad la tiene toda.

Un detalle nuevo y de enorme importancia: las religiones han pasado a un segundo plano; o inexistente. No se combate por creencias más allá del presente, de la vida y la muerte hoy, ahora, sin trascender a planos donde en otras épocas esperaban los dioses. Ahora es la economía el dios de la guerra, un dios que domina e ilumina a una raza, una cultura, un régimen, una disciplina aceptada, aun no aceptable. La libertad entendida como el sometimiento asumido, riguroso a unas severas normas. Es cuestión de tiempo. De victoria e imposición. El tiempo se encarga del resto.

La libertad en su amplio concepto es inexistente cuando somos demasiados y todos relacionados.

En la guerra actual, ya en juego, no va a vencer la moral, ni la libertad, sino la rígida disciplina, obedecer a rajatabla; someterse para someter al enemigo.

Un ejército, dominada su voluntad libre, su sentido de libertad, está armado de una potencia incalculable. Vivirá y morirá disciplinado, y dispuesto a todo por un sistema que no le ha permitido -ni quiere ya su conciencia- conocer otra forma de vida en la que él tenga que pensar, decidir, y libremente organizar su vida. Todo eso le resultará inconcebible, duro, incapaz de llevarlo a cabo. Se lo darán hecho mediante órdenes y él se limitará a la cómoda obediencia al Estado que le dirige. Flavio Vegecio se sorprendería de lo fácil que hoy resulta la elección y entrenamiento de los reclutas.

Este experimento del nuevo reclutamiento e instrucción está hace tiempo en marcha. Pudo en algún momento fracasar. Ahora insisten, pero con una diferencia: son miles de millones. Oleadas que dominan la tecnología y en sus manos tienen casi todo lo que los otros, sus enemigos, necesitan.

No es tiempo de hablar de moral, sino de analizar cuál es la nueva moral. ¿La de siempre? Fácil es comprobar que nada tiene que ver ayer y hoy. Nada.

<<La confrontación estratégica entre China y Estados Unidos ha entrado en un periodo de alto riesgo>>, dice el ministro de Defensa Chino.

<<China debe fortalecer su espíritu de lucha, atreverse a luchar y ser bueno luchando>>.

Todo es <<made in China>>, pero lo suyo <<es la esfera cibernética, la espacial, la de aguas profundas y la biológica>>.

Dicen en el Ejército Chino que han aprendido a superar las dificultades y a convertir el peligro en una oportunidad.

Nada temen, nada les asusta, nada piden, nada necesitan, a nadie rezan, nada esperan, saben que vencerán.

Miren en un mapa donde está Taiwan. Le llamaba McArthur un insumergible portaviones.

Independencia significa guerra. Ellos no hablan el idioma del diálogo.

Todos los tratadistas militares del Arte de la Guerra van perdiendo vigencia en tanto que están atados a una época. Sun Tsé ha quedado para siempre porque la consideró un fenómeno inevitable.

Destructor americano en el Estrecho de Taiwan

Y dijo: <<Por regla general, hacer la guerra no es lo mejor. Solo la necesidad debe obligar a emprenderla. Una vez que un soberano justo ha decidido emprenderla, su obligación es ganarla>>.

De ello y de ellos, hoy, pendemos y dependemos. Si la emprenden ganarán. Solo esperan la orden. Su religión les impone obediencia total al grupo, su dios. En oleadas.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog:generaldavila.com

12 junio 2020

DESMILITARIZAR LA GUARDIA CIVIL General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Tengo delante el Manual del Guardia Civil que comprende <<La Cartilla del Guardia Civil>> y el <<Reglamento civil y militar>>. Imprescindible y diría que inmejorable.

Las teóricas barbaridades que últimamente escuchamos se quedan en nada con las que se ejecutan y aprueban por Real Decreto. Aquí no manda la soberanía nacional sino el Real Decreto. Aquí mandan huevos. Si algo o alguien se cruza en su camino tienen, que yo recuerde, a nombres gloriosos en el Tribunal Constitucional, en el Consejo de Estado, en la Audiencia Nacional, en el Supremo, en la Guardia Civil, en la cúpula de las Fuerzas Armadas, y de ministro pasas a Fiscal General del Estado. ¿Alguien da más? ¿Les doy nombres? Las empresas las dejamos para otro día, restaurantes, reservados, salas VIP,s. Si hace falta destino a fulano a la Acorazada, que ya no sé cómo se llama, si Brunete, si San Marcial o el Campesino. Poco a poco, paso a paso.

Le ha tocado a la Guardia Civil. Veremos lo que pasa. Se habla de desmilitarizarla. Esto no ha hecho más que empezar.

Jugar con el honor es peligroso. A más de uno de estos jugones que pretenden acabar con la Guardia Civil les molesta, les es incómoda, ¡qué pesados!, se empeñan en que cumplamos la ley, el orden, y encima son hombres cuya divisa es el honor. Para colmo saludan y son un Instituto Armado. Demasiado para el cuerpo socialista, que ellos son la ley y no lo que la ley dice.

El escándalo llega de la mano de un exjuez. Tenía que llegar, tarde o temprano.¿Cómo se dice? ¿Miente, o no dice la verdad? Antes se pilla a un  mentiroso que a un cojo; para entendernos.

Se ha encendido la luz roja. Hasta aquí podíamos llegar. Ocupadas entonces las Fuerzas Armadas en su máxima jerarquía les faltaba la jerarquía del tricornio, y parece que con ella no pueden. Amigo, con la ley no se juega. Ya han jugado demasiado con ella y lo hicieron en Cataluña, como si los guardianes del orden y la Ley fuesen vulgares intrusos en la propia España.

Tengo entre mis manos el Manual de la Guardia Civil de 1910. Nada más abrirlo leo la Cartilla del Guardia Civil que, como todos sabemos, empieza con el artículo:

<<El honor ha de ser la principal divisa del guardia civil; debe, por consiguiente, conservarlo sin mancha. Una vez perdido no se recobra jamás>>.

Son 34 artículos del capítulo primero (Prevenciones generales). Ninguno tiene desperdicio. Es la ley moral de la Guardia Civil. Contra ella irán los que buscan su desaparición.

Mis palabras quedan huecas al lado de cualquiera de sus artículos. Les copiaría todos. Es una Ley moral para la vida en el orden y la convivencia.

Art. 6º <<El guardia civil debe ser prudente sin debilidad, firme sin violencia y político sin bajeza. No debe ser temido sino de los malhechores, ni temible sino a los enemigos del orden>>.

Art. 8.º <<Será siempre un pronóstico feliz para el afligido, infundiendo la confianza de que a su presentación, el que se crea cercado de asesinos, se vea libre de ellos; el que tenga su casa presa de las llamas, considere el incendio apagado; el que vea a su hijo arrastrado por la corriente de las aguas, lo crea salvado; y por último, siempre debe velar por la propiedad y seguridad de todos>>.

Así todos los artículos. Emociona leerlos.

Ni temido, ni temible… sino de los malhechores y los enemigos del orden.

Hablan de desmilitarizar la Guardia Civil. No. No se engañen. Lo que pretenden es que desaparezca. Ni Guardia Civil, ni Instituto Armado. Desmilitarizar a la Guardia Civil es desnaturalizarla, es decir, que desaparezca.

La Guardia Civil es para ellos un obstáculo; por mantener limpio ese camino que recorre el guardia civil, <<cuando se halla destinado al servicio de carretera o cualquier otro camino, los recorrerá frecuentemente y con mucha detención, reconociendo a derecha e izquierda los parajes que ofrezcan facilidad de ocultar alguna gente sospechosa>> (art. 35).

La Guardia Civil no es <<un Cuerpo muy complicado>>, ni <<un gasto superfluo>>, como dice el presidente del Gobierno, sino la garantía de un Estado de Derecho.

Hay mucha gente sospechosa. ¡Todo tan sospechoso! ¡Tantos sospechosos!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

3 mayo 2020

 

PABLO IGLESIAS TURRIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Dos reyezuelos camino del laberinto

Nunca hubiese dedicado una palabra a este personaje, pero al comprobar que tiene bloqueada mi cuenta de twiter he creído que es una buena  faena y que merezco una vuelta al ruedo. Como mínimo.

No me gustan los mansos porque reculan en tablas y no hay manera de sacarles un pase.

Poco ha faltado para llegar a las manos. Casi; si el Congreso hubiese estado lleno. En el minicongreso de Patxi ya se ha visto lo que hay y lo que no hay. Crispación; o más. La izquierda iglesias arremete acusando de golpe de Estado a todo lo que se menea y la derecha nadie sabe quién es ni a donde se va cuando se va. Nada mejor que atacar con las mismas armas. Estamos en la política del golpe de Estado. ¡¿Pero dónde está el Estado?!

Al que beneficia toda esta escenificación es al presidente. Desaparecido. A lo suyo. Como el cristal atravesado por la luz divina y con el esplendor del que ha salvado a la nación: 30.000 muertos (?) (cifras oficiales) le avalan.

Él se prepara el futuro: Montilla y el Gasolinero, Pepiño Blanco, de consejeros a Enagás. Corro a darme de baja. Todos son futuro que trabajan para mañana, el suyo.

No conozco un político pobre. Sí que existe Cáritas Castrense. ¿No se le cae la cara de vergüenza a la ministra y a alguno más? Algo así como Enagás.

Arde España y el incendio se propaga entre pobreza y desesperación al no existir solución a la vista. Unos cuantos viven bien y seguirán haciéndolo; otros, menos cuantos, resistirán; otros, muchos menos cuantos, no aguantarán el tirón.  Arriba y abajo. No habrá piso intermedio.

Deberíamos unir fuerzas y entre todos, unidos, buscar, si es que quedan, esas cosas de solidaridad, convivencia, ayuda al prójimo, caridad, incluso justicia. Justicia. Entre la caridad y la justicia siempre ha habido roces y poco entendimiento, como entre el saber y no saber nada, como un misterio que solo termina cuando todo termina. ¿Caridad o justicia?

En política es frecuente la confusión. Alguno incluso quiere ser eterno. <<En Roma, conversé con filósofos que sintieron que dilatar la vida de los hombres era dilatar su agonía y multiplicar el número de sus muertes>>, pero sin saber que <<por sus pasadas o futuras virtudes, todo hombre es acreedor a toda bondad, pero también a toda traición, por sus infamias del pasado o del porvenir>>.

Alguno, muy seguro de sí mismo, ha incendiado las naves que le llevaron a la tierra que cree suya. Mejor haber dejado arribada una en lugar escondido y seguro. La huida a tiempo.

Recuerdo cuando me contaron un cuentecito de Jorge Luis Borges: Los dos reyes y los dos laberintos:

Había dos reyes, uno de las islas de Babilonia y otro rey de los árabes.

Con el andar del tiempo vino a su corte el rey de los árabes y el de Babilonia hizo entrar al árabe en su laberinto para burlarse de su simplicidad. Vagó afrentado y confundido hasta la declinación de la tarde cuando imploró socorro divino y dio con la puerta.

Vuelto a Arabia estragó los reinos de Babilonia e hizo cautivo al rey. Lo amarró encima de un camello veloz y lo llevó al desierto. Cabalgaron tres días, y le dijo: ¡Oh, rey del tiempo y substancia y cifra del siglo!, en Babilonia me quisiste perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puertas y muros; ahora el Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío, donde no hay escaleras que subir, ni puertas que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer, ni muros que te veden el paso.

Luego le desató las ligaduras y lo abandonó en mitad del desierto, donde murió de hambre y de sed. La gloria sea con Aquel que no muere (Borges. Los dos reyes y los dos laberintos).

¿Cómo había titulado este artículo? ¿Pablo Iglesias Turrión? No lo recordaba.

Creo haberme equivocado. Más ético y estético sería: dos reyezuelos en su laberinto.

¿Quién llevará al desierto a quién?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

EL REY DE ESPAÑA FILIADO COMO SOLDADO General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

El Príncipe de Asturias se incorpora a formación como soldado, acompañado del Ayudante del Rey, coronel don Manuel Dávila Jalón.

El 28 de mayo de 1977 se celebró en Madrid un acto de especial significado que no puede pasar desapercibido. Un niño de nueve años, Felipe, Príncipe de Asturias, vestía por primera el uniforme de soldado español. Don Felipe se filiaba como soldado en el Regimiento Inmemorial del Rey nº 1. No era un juego de soldaditos ni el capricho de un niño. Era un acto regio, profundamente arraigado en la tradición de la monarquía española, por el que el heredero de la Corona, el futuro Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, filiaba en las filas del Ejército español. Lo hacía como soldado. Un acto de cariño y reconocimiento del Rey a las Fuerzas Armadas, a la tradición, a la historia.  No debemos dejar pasar por alto esta efeméride y con más razón este año que no se celebrará el Día de las Fuerzas Armadas.

El Príncipe de Asturias en formación.

Tradición de la Monarquía española

Los tiempos han cambiado y con ello las costumbres; incluso alguna tradición. Los cambios son consecuentes, normalmente con la evolución, siempre a mejor, pero no debe cambiarse a capricho porque se desprestigia, se minusvalora lo que un día sucedió. Y sucedió que una larga tradición lleva a los Reyes de España a filiar a sus hijos, futuros reyes, como soldados. Los Ejércitos son fiel reflejo de las virtudes y defectos de un pueblo, son del pueblo y para el pueblo; por ello las monarquías españolas siempre se han identificado con pueblo y Ejército. Reyes y príncipes han servido en sus filas junto a ricos y pobres. Desde niños se han aproximado a sus filas.

Alfonso XII se filió en 1862 y Alfonso XIII juró Bandera en 1920 como soldado. Ambos en la 1ª Compañía del 1º Batallón del Regimiento Inmemorial del Rey número 1.

Palabras del Rey en la filiación de su hijo el Príncipe de Asturias

Hace ahora cuarenta y tres años, con voz emocionada, pero firme, decía el Rey Don Juan Carlos I:

Toda la Familia Real acompañó a Don Felipe

‹‹Acaba de sentar plaza como Soldado de Honor, mi hijo el Príncipe de Asturias. Desde hoy, se vincula de por vida, a los Ejércitos de España››.

Sus palabras continuaban dando las razones por las que quería que desde tan temprana edad su hijo formase en sus filas.

Los tiempos cambian. A veces quedan añoranzas del pasado.

¿Por qué, si aquello era bueno? Hace un par de años escribí un artículo cuyo título me lo inspiraron mis nietos. Era el Día de las Fuerzas Armadas.

¡Abuelo, no está la Princesa! Me extrañó que la Princesa de Asturias no asistiese al acto del Día de las Fuerzas Armadas y compartiese con los soldados, de los que un día será Jefe Supremo, ese su día. ¿Estaré yo haciéndolo bien trayendo a mis nietos?

‹‹He querido que desde tan temprana edad forme en sus filas, porque quiero que se identifique con nuestros hombres, que sea un buen soldado, que es tanto como decir, un magnífico español››

La Reina muy atenta y emocionada al ver a su hijo como soldado de honor.

Como no podía ser de otra manera el padre, el Rey, daba consejos a su hijo, el Príncipe de Asturias. Era lo que yo pretendía hacer con mis nietos aquel Día de las Fuerzas Armadas.

‹‹Felipe:

Hoy es día grande para ti. No lo olvides nunca.

También lo es para mí. Mi mayor orgullo es ser el primer soldado de la Nación y darlo todo por la Patria.

Al ver a mi hijo Soldado, pienso en España y pienso en su futuro. En ese futuro en paz, en orden y en progreso.

Que las Fuerzas Armadas, modelo de lealtad y disciplina, sigan formando a nuestros jóvenes y montando la guardia permanente de España. Y que todos y cada uno de nosotros, sepamos cumplir con nuestro deber››.

Con un Viva a España y al Ejército culminaban las palabras de Su Majestad. Hace 43 años. Plenas de actualidad.

Fue un gran día para España, para los Reyes, para el Príncipe de Asturias, para el Ejército.

Hoy recuerdo aquel día. Acompañaba al Príncipe de Asturias, hoy Rey de España y Jefe Supremo de los Ejércitos, en su presentación y en su puesto en formación, mi padre, Coronel Dávila, entonces Ayudante de Campo del Rey. Era un día grande también para él.

Lo sigue siendo para todos. Creo que es justo recordarlo y al hacerlo surgen de manera inevitable los interrogantes.

‹‹Hoy es un día grande para ti. No lo olvides nunca››. Decía el Rey a su hijo hace 43 años.

Sigue siéndolo y por eso lo recordamos junto a las Fuerzas Armadas.

Los tiempos cambian, pero hay cosas que perduran, para uno y para la historia.

Palabras de S.M. el Rey dirigidas a su hijo en su filiación como soldado de Honor

No hay mejor homenaje para este Día de las Fuerzas Armadas 2020 que las circunstancias que vivimos han hecho que no se celebre.

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

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CORONEL DE LA GUARDIA CIVIL DIEGO PÉREZ DE LOS COBOS. ¿ESCÁNDALO JUDICIAL? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El Honor es su divisa. Una vida entera viviendo por y para  ello, para una historia y unos hombres que dan ejemplo lleno de atractivo. Al final lo bueno atrae y repugna la traición y los cobardes. Aunque lo escondan. <<¡Sima profunda a la que cae mi honor!>> (Le Cid.  Pierre Corneille).

De tal fosa nadie se levanta ni nadie quien te saque.

Lo ocurrido con la destitución del Coronel de la Guardia Civil don Diego Pérez de los Cobos hace tambalear el sistema democrático. Algo en lo que los socialistas son especialmente hábiles. Nunca pasa nada y se salen con la suya. Por citar solo poco y de pasada: GAL, Luis Roldán. Creían que lo del honor era algo del pasado y los enterró en una sima de la que jamás deberían haber salido. ¡Lo que no sabremos!

El resumen es elemental. Un juez se vale de la policía judicial para sus investigaciones: Guardia Civil o Policía Nacional. Dependencia única y exclusiva del juez. Es decir, en el caso que nos ocupa la guardia civil en su actividad de policía judicial no depende  del coronel de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, Pérez de los Cobos. Para nada y de nada deben informarle. Su dependencia es administrativa y para asuntos meramente burocráticos, pero para nada en su labor judicial. Es más, darle cuenta de ellos, o él pedirlo, sería sancionable e incluso delictivo. Es decir que cuando al coronel Pérez de los Cobos le han pedido el informe que la policía judicial ha realizado se ha limitado a cumplir con su deber: No.

El código de honor es para un guardia civil como el aire que respira y ninguno deja de respirar ni un segundo sin caer en el deshonor que se nota tanto que te delata.

Los hechos son: un alto cargo del Ministerio del Interior llama al coronel pidiéndole una copia del informe que la policía judicial iba a entregar a la Juez que investiga las presuntas irregularidades  y responsabilidades por la manifestación del 8M en la que se ven claros -presuntos- indicios de responsabilidad de Simón y del Delegado del Gobierno de Madrid. El coronel cumple con su deber, se niega y es cesado. Eso es todo.

El problema que hoy ocupa las primeras páginas de los periódicos no debemos enfocarlo en la Guardia Civil. Olvídense del tema. Incluso del gesto gallardo de la dimisión del general Ceña. Para mí todo esto es normal y entra dentro de los códigos de conducta de los hombres de honor, aunque no todos los secunden. ¡Solo faltaría que no fuese así! Podemos estar tranquilos.

El problema es mucho más grave. Estriba en quién ha ordenado su destitución: el ministro del Interior. ¿Dónde está la gravedad? En que hasta hace muy poco este personaje era juez de la Audiencia Nacional. ¿Eso qué significa? Que nadie como él conoce la ley, o debería. Que nadie como él sabe cómo trabaja la policía judicial y cuáles son sus dependencias y jerarquías. Que nadie como él debe tener el compromiso moral y material de cumplir la ley y hacerla cumplir.

El escándalo alcanza niveles muy elevados y peligrosos porque es inevitable mirar hacia atrás y preguntarse el concepto de justicia que tiene un señor que siendo ahora ministro del Interior ha estado impartiendo justicia ni más ni menos que desde la Audiencia Nacional; hasta hace muy pocos días. ¿Quedan invalidados sus juicios? Desde luego la duda abre sus puertas ante un abismo.

Menos mal que una golondrina no hace primavera.

La Guardia Civil cumple con su deber. El Gobierno no. El ministro del Interior no. La Directora General de la Guardia Civil ni está ni se la espera.

Juez y parte no. O se es juez o se es ministro. En cualquier caso la ley sigue siendo la misma y más para quien ha juzgado y sentenciado. Flaco favor le ha hecho a la justicia y que peligrosa duda acaba de abrir.

Puede repetir: ante la <<¡Sima profunda a la que cae mi honor!>>.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

26 mayo 2020

NACERÁN MÁS UME,s. PERO ESO NO ES DEFENSA. EJÉRCITOS A RAÍZ DEL COVID-19 UNA MASA DISCIPLINADA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Ruina. Es decir: Sin Novedad. Misión cumplida, honor bien alto y miseria que es algo distinto de la pobreza. Pobres siempre hemos sido, además de dignos. Digno en su acepción de <<merecedor de algo>>: habrá que verlo cuando hagamos cuentas y el que parte y reparte se lleve la mejor parte. A los Ejércitos y Armada ni un euro. Para adivinar el futuro solo hay que estudiar el pasado. Por sus obras los conoceréis.

El ministerio de Defensa, a lo suyo, dando las gracias asunto terminado. Como siempre: ¡Son envidiables!, ¡es un honor estar al frente de los ejércitos! La Madelon. Se repiten y ya molesta tanto pringoso halago. Si desaparecen los ejércitos el ministerio de Defensa (?), Castellana 109, será el último en enterarse.

Los tontos de la estrategia están de moda. Desaparecieron después de las grandes guerras y se avergonzaron con su “anunciada” caída del Muro de Berlín, pero últimamente vuelven a las andadas, más que nunca. Alcanzan altos grados civiles y militares e incluso asesoran mientras atesoran. Juegan con las Coreas, con la China y los chinos, con EEUU, Rusia, India… el mar de la Paz,  y hablan de imposibles hipótesis cuando alguno ni siquiera  ha  aprobado la clase de Geografía e Historia, si es que se sigue estudiando. Los verdaderos estrategas de hoy en día son Bill Gates, Amancio Ortega, Ana Botín o Florentino Pérez…, no estos tertulianos que disparan en todas las direcciones sin saber lo que es el alza y el punto de mira. .

Les hablaré de las BRIDOT. Se lo explico. A mediados de los sesenta se crearon unas unidades llamadas Brigadas de Defensa Operativa del Territorio. Tenían poca cosa, lo imprescindible, de efectivos siempre escasas, pero funcionaban. Uniforme, fusil al hombro, mochila, tienda Aneto, manta cruzada y al tren o andando por las carreteras. Aquello era eficaz y no podía ser más barato. Ni dietas se les daba, una bolsa con medio pollo frío, alguna lata, en el campo un lujo de cocinas, rancheros estrella Michelín, y alegría nunca faltaba. Luego estaban las unidades de la Fuerza de Intervención Inmediata que era la élite, con las plantillas al completo y material moderno.

Después de la Operación Balmis todo se olvidará y volveremos a la penuria. Dice la ministra de Defensa: «Cuando se escriba la historia del coronavirus un lugar muy importante lo van a ocupar los hombres y mujeres de nuestras Fuerzas Armadas».

Espero que sepa de lo que habla y que sus asesores le hayan explicado que aquí no se habla, todo lo más se arenga. Debe saber que en los ejércitos no se usan palabras sino que hay palabra: lo que se dice se cumple.

Todo son alabanzas. Ya sabemos lo que han hecho: cumplir con su deber. No insistan. Ahora les toca hacer a otros: al ministerio de Defensa. Si enumeramos los problemas de los ejércitos no cabrían en este artículo. Hemos dedicado muchos a plantearlos y a proponer soluciones.

Hoy solo pretendo exponer mis dudas y los peligros que en el horizonte veo.

Una vez exhibidas las Fuerzas Armadas en Defensa olvidarán sus necesidades como tales, porque han descubierto que pueden cumplir esas misiones, que no son las fundamentales, a pie y sin dinero y que además rentabiliza. Se dará la vuelta a la situación y lo principal pasará a ser lo secundario tomando como misión principal la masa, el conjunto disciplinado, cómodo y obediente que suple las carencias de una inexistente, o invisible, protección civil. Se ha hecho, en muchos casos, un uso indebido de los medios, humanos y materiales, que están para lo que están y que son recursos críticos y necesarios. Han descubierto una faceta nueva para los ejércitos, barata y popular. Este Gobierno no quiere al soldado, le sobran las Fuerzas Armadas de uniformes y cañones. Quieren una masa simplemente disciplinada que va y viene, hace y deshace a la voz de “mar”. Lo que sea y como sea. Preparados o no, sin  rechistar; a pie y sin dinero.

Nadie se da por aludido con el desmantelamiento de Unidades, de la Sanidad Militar, de la escasez de recursos humanos, materiales, sanitarios y del permanente y duro trabajo que durante años han llevado a cabo en las misiones en el exterior, mientras en el interior estaban abandonados.

Sacarán desde el ministerio de Defensa la rotunda conclusión: Con lo bien que lo hemos hecho ¿para qué tanto 8×8, para qué aeronaves y fragatas?, ¿para qué tanto entrenamiento de tripulaciones, de armas y municiones?  Con lo que tenemos hemos triunfado.

Olvidarán la palabra: presupuestos. No quiere el soldado alabanzas sino seguridad en dos direcciones. En su futuro y en su misión. Lo que significa tener la tranquilidad de que no le van a poner en la calle a cierta edad y que para cumplir su misión tiene lo mejor que su nación le puede dar. Años, siglos, llevan los ejércitos oyendo la palabra sacrificios, nunca ha habido presupuesto para los ejércitos.

Lo que viene detrás de esta pandemia no es nada halagüeño para los ejércitos. Se potenciará a las unidades que más se lucen ante el marketing dirigido. Para ellos sí habrá presupuesto. Para la Defensa y la Seguridad NO.

Pero la Defensa no es eso.

Los ejércitos de España están urgentemente necesitados si queremos seguir llamándolos ejércitos.

En el Ejército de Tierra veremos si el dinero llega para el mantenimiento de Bases y Acuartelamientos, Seguridad (privada claro), dietas, ejercicios y gasolina. El 8×8 Dragón, la gran promesa, todos se preguntan si era una broma o ahora será de cartón piedra. Seguimos con los BMR y VEC. ¿Helicópteros? Que vuelen las mariposas. Seguiremos llenando folios con los planes del Ejército de cara a su futuro concepto de unidades de combate en 2035… que me quede como estaba. Cada uno trae su incumplido plan.

En la Armada siguen, misión va y viene, las F-100 y F-80, con serios problemas de ancianidad y con prolongadas estancias en la mar. ¿Las F-110? Sí, en marcha, pero nadie sabe mucho más después del fiasco de los submarinos S80. Sistemas de misiles, defensa ante el ataque de misiles, pérdida de la capacidad de lucha antisubmarina… Si se quedan como están mejor desembarcar.

En el Ejército del Aire siguen los viejos y anticuados segunda mano F-18 (se compraron en los 90 de segunda mano)  que seguirán volando y esperemos que sin dar disgustos. ¿Eurofighter? Pregunten al maestro armero. ¿Aviones de adiestramiento?: dudas, muchas dudas. Aviones de Patrulla marítima P-3 Orión escasos y viejos, por no hablar del transporte y el reabastecimiento en vuelo estratégicos y la reducción sostenida de personal. ¿Horizonte 2030?… Mejor quedarse en tierra.

<<Y desde el profeta al sacerdote, todos son engañados. Diciendo: Paz, paz; y no hay paz>> (Jeremías).

Es justo, equitativo y saludable, repetir hasta la saciedad que aquí las palabras no valen. Es la palabra: presupuesto. No quiere el soldado alabanzas sino seguridad en dos direcciones. En su futuro y en su misión. Lo que significa tener la tranquilidad de que no le van a poner en la calle a cierta edad y que para cumplir su misión tiene lo mejor que su nación le puede dar.

No queremos alabanzas ni flores ministeriales.

Este Gobierno ha descubierto unos nuevos Ejércitos. Los suyos, claro. Se pondrá manos a la obra.

Masa disciplinada. <<La Infantería no es la masa, es la compañía>>. Alguno no lo recuerda. Claro. Eso requiere un Capitán.

Se acabaron definitivamente los cañones. Veremos lo que dura la mantequilla.

Creo que lo mejor va a ser como al principio del artículo decía: carretera y manta, chopo a la espalda y fogueo, mucho fogueo.

Lo de las BRIDOT, Defensa Operativa del Territorio, no es mala idea, buena falta hará. Ustedes me entienden. ¿No?

Por eso de la defensa de la integridad territorial.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 mayo 2020

RECONOZCO MI ERROR, FIARME DE LA IZQUIERDA… General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Breve frase que es un compendio de ciencia política que la derecha española no ha aprendido.

Ha tenido que ser una voz callada, humilde, que se dedica a trabajar sin descanso y solucionar la vida de los madrileños. Entre tanta mentira, insulto, y agitación política, mientras los españoles se mueren a miles, salta la verdad. Una sentencia que resume estos terribles meses y una denuncia del hacer político de la izquierda que va para cien años. Por fin: <<Reconozco mi error, fiarme de la izquierda…>>. Lo resume todo.

Ahora hay que fiarse de la desescalada y nos hemos fiado del estado de alarma. Son las dos últimas trampas en las que la oposición ha vuelto a caer. Llevan así desde 1931.

Desescalada, anglicismo o más bien tontería: <<dicho o hecho tonto>>. Las dos.

Voy al Diccionario de la Real Academia y no aparece ni desescalar ni desescalada. Desde luego no es un término científico, aunque pueda serlo para el Comité Científico, que es más bien Comisión. En la vida militar siempre se ha dicho que si algo quieres que no tenga solución crea una Comisión. Es como los Reglamentos Provisionales que duran una eternidad. El Gobierno Provisional, este de ahora, para el que lo recuerde, ha vuelto, es como el de entonces: 1931, cien años. Todo es provisional y nada funciona. La desescalada es el camino del infierno.

Cayetana Álvarez de Toledo finalizaba ayer su intervención en el Congreso con la siguiente pregunta al ministro de Justicia: «En el gobierno hay tres jueces, usted es uno de ellos, dígame: ¿por qué amparan las mentiras de Iglesias y sus ataques a la Justicia?» Cayetana que es apellidada de Toledo sabe lo que costó a Alfonso VI de León, el Bravo, reconquistarla, y Macarena Olona, que sabe de lo que habla, le espeta a Illa: «Los corruptos, como las ratas, buscan la oscuridad».

Hay alternativas al Gobierno Provisional, pero ellos llevan cien años, para el 2031 puede acabar la provisionalidad, será en su Centenario. No dejen la fecha en el olvido. Fue cuando empezó la mentira y la provisionalidad de la izquierda, esa que llega hasta nuestros días.

Sigo quedándome con la presidenta de la Comunidad de Madrid, por ahora, si no se contagia ni por su derecha ni por su izquierda. Está muy bien donde está. Dice Isabel Díaz Ayuso, Isabel de Madrid, que podría ser de Castilla y de España: <<Reconozco mi error, fiarme de la izquierda pero no volverá a ocurrir>>. Eso sí que es decir. Todo dicho. Una frase que es una lección de política que desde la transición la derecha aun no ha  aprendido. Se han reído de las lágrimas de la Presidenta porque ellos no tienen lágrimas. Ni nombres ni números, que para ellos son datos elaborados en macabro laboratorio de estadísticas. CIS.

Suman a su proceder mentira tras mentira: <<Desescalada sin calendario y en continuo estado de alarma>>. No significa nada, sino lo que significa: un ministro del Interior juez, uno de Sanidad filósofo en sus ratos libres, una ministra de Defensa juez y un vicepresidente comunista. A ello súmenle lo de la fiscalía general del Estado y el estado de alarma tiene el mismo significado que la desescalada: ninguno. Alarma, la de los ciudadanos. Si a todo esto le añadimos las declaraciones del general Jefe de Estado Mayor de la Guardia Civil y las posteriores reacciones -ninguna- el estado de España no es de Alarma sino de gravísima preocupación democrática. Nadie hace nada. Una voz en este desierto mediático ha hablado, la Presidenta de la Comunidad de Madrid: <<Reconozco mi error, fiarme de la izquierda pero no volverá a ocurrir>>. Llevan haciéndolo hace más de 50 años y en abril de 2031 se cumplirá el Centenario del mayor engaño de todos: la II República. No cabe la menor duda. Ayer lo recordaba el comunista, que pronunciaba desde sus adentros más sucios, con tono amenazador, el de siempre, lo único que conoce: <<Porque ustedes representan el odio, la hipocresía y la miseria moral. Y les aseguro que España y nuestro pueblo, una vez más, como en el siglo XX, se quitarán de encima la inmundicia que ustedes representan>> (Pablo Iglesias. Vicepresidente del Gobierno del Reino de España). ¿Que quiere decir? Gravísima amenaza. Rescoldos que trae de odio y que recuerdan los discursos y amenazas en el Congreso de 1936. ¿A cual de ellos se refiere el comunista? ¿A los de la comunista, a los del socialista? Sinceramente esto empieza a dar miedo. Esto sí que es un Estado de Alarma.

Desengáñese España. El problema no es el PSOE, el problema se llama Pedro Sánchez y el odio que arrastra su amigo comunista. Así no se puede gobernar, ni siquiera hablar.

Isabel Díaz Ayuso ha entreabierto los ojos. Ábranlos del todo y todos. Ya era hora de que alguien se diese cuenta. Espabilen o ellos celebrarán el Centenario, desde el siglo XX, esa fecha que le gusta recordar al comunista. ¿Será la de 1936?

La señora Ayuso dice que no volverá a ocurrir. Una lección pendiente que deben aprender de una vez por todas.

Ellos la heredan, no se arrepienten de nada, volverán a lo de siempre, lo único que saben hacer.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

30 abril 2020

RESPUESTA A LA CARTA DE LA MINISTRA DE DEFENSA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Después de leer la carta de la ministra de Defensa la preocupación aumenta. Aquí no es un miembro del Gobierno el problema sino el todo, formado por las partes que lo conforman.

Es humano elogiar cuando juzgas bajo la esperanza puesta en lo personal, pero la experiencia me dice que no hay que fiarse del que mucho te halaga. No debe preocuparnos a donde <<voy>> a llegar, sino a donde <<vamos>>. Que esto no es uno, ni masa, sino compañía.

El caso es que la carta de la ministra la agradecen, algunos, pero es inoportuna e inadecuada. Tenga paciencia y espere, señora ministra, a que esto acabe, si ustedes son capaces de ponerle fin. Ahora queremos datos. Esos que no nos aportan. Ayudan más los datos que las lisonjas.

Hasta hace bien poco, el Mando militar, entiéndase la cadena de mando militar, uniformados, para entendernos, no paraba de exponer con rotundidad la situación real de nuestros ejércitos. Mala, muy mala: <<sacrificamos soldados y desmantelamos unidades>>. Cuando ahora llega el momento de la verdad y un ejército vago al hielo y al calor asombra a propios y extraños por su rapidez y destreza en la ayuda y apoyo, todos se sorprenden y aplauden. Empezando por la ministra. ¿Pero que creía? Pues a pesar de todo y de todos…

No, no es solo la UME, son los ejércitos de España, como siempre, todos, que sin pedir ni rehusar, con lo poco que tienen parece que son lo más, y desinfectan, entierran, levantan hospitales, curan hacen lo que otros no hacen, o no quieren hacer, o lo que no se quiere pagar, mano de obra barata; lo que sea, cumplen con su deber y obedecen hasta morir.

Han utilizado al ejército cuando la situación les superó y no sabían a quién recurrir. Desde el Gobierno (especialmente la Ministra de Defensa) ha querido mostrar, desde el primer momento de la declaración del estado de alarma, la participación del Ejército en la emergencia (quizá porque sabe que el pueblo español lo recibe bien y se tranquiliza cuando percibe la presencia de los militares junto a ellos en las emergencias. Esto, por otra parte, al gobierno le sirve de “balón de oxígeno”). ¿En qué condiciones?

Pero, las FFAA no son solo la UME. Las capacidades de transporte, alojamiento, abastecimiento, alimentación, entre los pobres presupuestos y las externalizaciones (por no llamarlas por su verdadero nombre: privatizaciones), se han reducido enormemente (y si no que se lo pregunten al anterior JEMAD). La Sanidad militar que incluiría los Hospitales fijos y todo el elenco de médicos, enfermeros, auxiliares etc., fue reducida drásticamente.

Hasta la seguridad militar se ha externalizado (¿privatizado?), -¿quién lo diría?- y ya para colmo se remató la jugada con la externalización de la enseñanza militar, a pesar, se habrá dado cuenta la ministra, que en este ejército que ve sobran ingenieros de moqueta y faltan soldados. A este paso hasta el mando de compañía se privatizará.

La  reducción de efectivos que se dio, ya que el servicio militar se había <<suspendido>>, fue la excusa perfecta para vender inmuebles (establecimientos, hospitales)  y desprenderse de personal (y  de una organización que funcionaba) ya que a los <<ya en menor número>> de militares que iban a quedar en plantilla (aunque, entonces, se incorporase la tropa profesional) se les encauzaba  a las compañías sanitarias o a la Seguridad Social (¿Externalización? Eso sí, se mantuvo – menos mal – una mínima Sanidad militar para campaña y operaciones).

Por eso, porque tampoco hay tantos sitios de donde sacar, la UME puede ser considerada como una solución para mostrar presencia inmediata.

El problema es, y eso no lo conoce el pueblo español, que las capacidades que tenían los Ejércitos hace unos años y que -por otra parte son las que la sociedad española sigue creyendo que mantienen-, es algo que ha pasado a la historia debido, a muchos años, y a muchos gobiernos de ambos colores, que han desmantelado sus capacidades y no han hecho nada por atender la necesaria inversión. Si no fuese por la exigencia de Defensa y Seguridad internacionales dudo de que existiesen Cuarteles o que tuviésemos armas; todo lo más mangueras.

No es necesaria la lisonja a unos hombres, soldados, curtidos en el cumplimiento del deber.

Lo que más valoran es la verdad y el ejemplo de su capitán. No puede cualquiera mandar firmes a su tropa cuando no ha defendido su presencia en el lugar que les corresponde. Cuando no son bien recibidos en lugares de de España, por la que han jurado entregar hasta la última gota de su sangre, por los demás. Su ministra dice textualmente: <<Me gustaría resaltar también la excelente acogida que nuestras unidades han recibido allí donde han intervenido. Lo que refuerza la integración de las Fuerzas Armadas con la sociedad española, de la que forman parte y a la que sirven>>. Mal está la verdad a medias, señora ministra. ¿Dónde han intervenido? ¿Dónde no han intervenido? Usted no dice toda la verdad. No han sido queridas ni recibidas como se merecen ni en Cataluña, ni en el País Vasco, y mucha de la culpa de ello la tiene el Gobierno al que usted pertenece y que se mantiene gracias a esos que no ponen buena cara a sus ejércitos porque no los sienten como suyos. Porque sus gobiernos predican no ser españoles y difunden ideas contra España: separatistas. Sus socios de Gobierno.

De forma que obras son amores y aquí todo se aguanta menos que a uno le hablen alto, es decir que nos mientan.

Pasado esto, se olvidarán de los soldados y volveremos al material caducado, avejentado, y a la diaria lucha por la supervivencia, a <<sacrificar soldados y a desmantelar unidades>>. Presupuesto cero para tiempos recios. Tiempos para admitir que invadan nuestra aguas territoriales, o que nuestros soldados desplieguen sus misiles para defender a quien nos roba el material sanitario, a ser lo menos y aparentar lo más.

Siga aplaudiendo y enviando cartas, señora ministra, sin enterarse de lo que son unos ejércitos y para lo que sirven.

Ser soldado es ser de España, de toda, aquí en Madrid, en Sabadell o en Irura. Solo faltaría. También para defender nuestras aguas territoriales y nuestras fronteras.

Decía la antigua Doctrina del Ejército de Tierra que <<la Infantería reúne un conjunto equilibrado de capacidades medias que le permiten combatir, en casos excepcionales, con sus solos elementos y recursos>>. Eran otros tiempos. No somos masa, sino compañía.

Puede ser que la solución, como pretendía este presidente del Gobierno, sea suprimir el ministerio de Defensa. Crear otro, otra cosa. Otro día les explico como podría quedar la cuestión de ese ministerio suprimiéndolo o más acorde con lo que estos gobernantes piensan.

No puedo terminar sin recordarla con preocupación, y debería ser su ocupación, que usted es ministra de este Gobierno que a su vez lo es gracias a los que, aprovechando el momento de máximo dolor de España, pretenden aprobar, con ustedes, poder lanzarse a injuriar al Rey y ultrajar a España.

Para la próxima ocasión, si la hay, dígale a su asesor militar, que le recuerde terminar las cartas dirigidas a sus soldados con un ¡Viva España! un ¡Viva el Rey! o un ¡Viva las Fuerzas Armadas!, esas cosillas que hacemos los soldados. Se le ha debido pasar incluso poner en la carta una bandera de España.

Ya sé que soy un soldado retirado y que para mí no iba la carta. En cualquier caso la hubiese dado por no recibida.

La carta de la ministra de Defensa

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

6 abril 2020

EL COMITÉ CIENTÍFICO QUE ASESORA AL PRESIDENTE EN ESTA CRISIS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Tenemos derecho a saber. Secretos los mínimos cuando estamos en situación de extrema gravedad, con la muerte acechándonos por la enfermedad, o por un horizonte tan negro como la misma muerte.

No sé cuantas veces ha salido a comparecer el señor Sánchez para no decir nada, sino anunciar decretos y decretos, confinación, y que seamos nosotros, pueblo silencioso y apagado, o Europa, quienes resuelvan ya que él es incapaz.

Con esta última comparecencia la preocupación se dispara. Su manifiesta capacidad para quitarse la responsabilidad de encima le lleva a volcarla en los demás, él no es culpable de nada, y empieza a disparar sobre amigos y enemigos. Le da igual con tal de que el colchón de la Moncloa no se cambie.

Tiene una habilidad que alguno no capta: la de mentir o no recordar lo que dijo (¡si las hemerotecas desapareciesen!), porque su insolencia y ofensas al resto de partidos, con los que para nada cuenta -pensamiento único- no la recuerda. ¿Será igual a la hora de enfrentarse a esta crisis?

A lo que vamos. Su última comparecencia abre una mayor preocupación, porque al hablar del Comité Científico que le asesora para tomar las (in) decisiones me ha surgido la duda. Todos los que hemos tenido responsabilidad de mando sabemos la gravedad que supone tomar decisiones que afectan a los hombres bajo tu mando y la importancia, decisiva, de un buen asesoramiento. En España tenemos los mejores investigadores, científicos, expertos en temas como el que nos asola. Demostrado está. Un Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que para ellos lo quisieran otras naciones. Máximo conocimiento, en todo, rigor, sabiduría y alejados del poder político. Investigación y resultados por encima de todo. Es su diaria batalla y se estimulan ante los difíciles retos.

Mi preocupación me lleva a indagar sobre quienes asesoran desde el punto de vista científico -llave de la solución al problema- al señor presidente del Gobierno.

Me entero de que el señor Sánchez el pasado día 21 decidió cambiar de asesores científicos, algo que de entrada me preocupa. No sé quiénes eran. Eso sí; continúa el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón dirigiendo el Comité. El señor Simón sacrificó su criterio técnico-científico a las consignas que recibió: mantener la manifestación de 8M, algo que no debemos olvidar. De la misma manera justificó cínicamente que Pablo Iglesias se saltara la cuarentena que estaba obligado a observar. Salvador Illa, ministro de Sanidad, del PSC (licenciado en filosofía), miembro de Comité, ha mostrado su incapacidad de manera manifiesta, en muy grave asunto. También forma parte del Comité.

El resto no son tan conocidos y les manifiesto todo mi respeto, sobre todo a Antoni Trilla, del Clinic de Barcelona, al que le gusta esto de salir en los medios: «Mira que si se descubre que el percebe es el huésped del coronavirus, la que se iba a liar en Galicia». Fue su diagnóstico en una entrevista en La Voz de Galicia el pasado día 16 de febrero. No contento con su broma, siguió analizando y acertando: << Sí, se está generando una histeria sin fundamento>>. <<Desde un punto de vista científico estricto, se están tomando decisiones que no tienen ningún sentido>>.  <<Yo creo que si tenemos suerte y acabamos sin bicho, mejor; y si nos cae alguno ya trataremos de controlarlo. Y ya está. Sin más>>. ¿No son declaraciones para estar preocupado? Les enlazo a la entrevista porque no tiene desperdicio. Entrevista en la Voz de Galicia a Antoni Trilla 

Sin olvidar a la subdirectora de epidemiología y vigilancia de salud de la Generalitat Valenciana, Hermelinda Vanaclocha, cuyo cargo implica la vigilancia de la salud de los valencianos, y que declaró ante el desplazamiento de miles de valencianos a Milán al partido de fútbol en plena crisis del coronavirus: <<nosotros nos enteramos ayer que el Valencia había jugado en Milán. Somos sanitarios, no tenemos por qué saberlo>>. A eso se le llama: vigilancia de salud. También es miembro del Comité de expertos que asesoran al presidente.

Un Comité formado por siete médicos epidemiólogos, virólogos y expertos en salud pública, con un filósofo comprador de test y hábil negociador. Compruebo que el Consejo Superior de Investigaciones Científicas ni está ni se le espera.

Quedan graves interrogantes:  ¿Existe realmente el Comité Científico? ¿Dónde están sus informes, si es que los emite? ¿Las medidas que toma el señor Sánchez, -ahora una, luego la contraria- son recomendaciones del Comité o simples y apresuradas medidas políticas para mitigar la que se le viene encima?

¿Habrá nuevo cambio de Comité Científico? ¿Irán las investigaciones por la vía de que el percebe es el huésped del coronavirus?

¿En manos de quién estamos? La situación es como para andar con bromas o en manos de este presidente. Eso sí que es una broma pesada.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

29 marzo 2020

QUEREMOS UN GOBIERNO QUE NO NOS MIENTA. DESALOJEN LA MONCLOA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Todo esto les produce mucha risa

¿Tiene mascarillas ILLA? No esas las venden en la Moncloa. ¿Y test del coronavirus ILLA? No son fiables, pero si compra un gel desinfectante viene un “TEST ILLA” de regalo. Me dicen en la farmacia.

¡ILLA! ¡ILLA! ¡ILLA!; ¡ILLA maravilla! ¡Queremos “TEST ILLA”! Cantaba el PSC o el moncloita, o los chinos. Más bien algunos de los chinos. Que se la han clavado. Si no fuese por la gravedad del asunto las chirigotas durarían la eternidad del virus. Malo es un tonto, peor dos, tres, cuatro y así… En la tele a diario. La Moncloa se los compra a los chinos, sin homologar. Dos tontos por el precio de uno. No caben más en el recinto de la Moncloa. Pero mandan, nos mandan a… o al cementerio, que ni eso, mientras dice el Gobernador del Reino <<ahora va a llegar la ola>>. Sin dignidad, solo con un mínimo debería dar paso a la solución que lleva días esperando en la puerta de la Moncloa para entrar cuando ellos salgan. Habrá que cambiar el colchón. Va siendo hora.

Dicen que España se ha convertido en una inmensa corrala que habla desde los balcones, que son tiempos de unidad y de no crear polémicas políticas. Creo que es un grave error. Es tiempo de salvar vidas y de gobernar con eficacia y sobre todo con verdad; caso de no hacerlo se debe remediar la situación con un relevo inmediato.

El Gabinete de Crisis no debería ser el que es. Esta es una situación sin precedentes que requiere tomar decisiones sin precedentes. España no es de Sánchez ni de Iglesias.

Tenemos científicos en el Centro Superior de Investigaciones Científicas verdaderamente alarmados por la ineficacia del Gobierno y por no haber reunido un Comité de expertos para la lucha. La política debe ponerse a retaguardia de la ciencia, para apoyar, no para decidir como <<Illa maravilla>> que de esto sabe nada; dudo si de política sabe algo. Un verdadero peligro.

¿Que necesitamos? Un Gobierno que no nos mienta. Nada hay tan grave y perjudicial que el irresponsable desconocimiento. Peor que la mala intención. No todos valemos para todo. Este presidente es… ¿para qué repetirlo?, y su vicepresidente más, pero más listo. Agazapado en su zorrera espera que la gallina quede suelta y sin vigilancia.

La solución urgente es que alguien se haga cargo de la crisis. Sé que los científicos están alarmados, las industrias sanitarias sobrepasadas y asustadas, los médicos aterrados, la población desinformada. Empieza el pánico. El pánico son ellos, no la enfermedad; la incapacidad, inútiles que nos conducen al precipicio.

ILLA vete. Sánchez vete. Iglesias sal de tu zorrera y vete.

Era <<muy bajo el riesgo de coronavirus de China en España>>, decía el insensato maravilla.

ILLA vete a la… Sí, no te equivocas, ahí. Llévate contigo al conjunto que te apoya y dedícate a jugar a los chinos.  Todos mienten, y cuando digo todos, sé lo que digo. Órdenes. En boca de uno de ellos: <<Aquí todos mentimos>>.  Al fin Defensa se digna decirnos el número de soldados contagiados. ¿Secreto de Estado? Apañados vamos. Y lo que te rondaré…

Si nos queréis, irsus. Desalojen la Moncloa, dejen hueco.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 marzo 2020

 

FUERZAS ARMADAS. QUE CADA UNO CUMPLA CON SU DEBER General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Es el lema que propongo para esta crisis impredecible y que cambiará el mundo. Nada será igual que antes.

Unos cumplen y otros menos. Unos son ejemplares, otros se ponen las medallas. Los humildes y sencillos, profesionales amantes de lo que hacen y ejemplares en su esfuerzo cumplen ese espíritu del Credo de la Legión que más que una norma militar es una definición del ser humano cuando en crisis como esta, hacen lo que ni ellos mismos suponían capaces de hacer. Sin darle importancia. Es su deber. Lo primero: no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos. ¡Que fácil es decirlo! Pues estamos viendo con qué facilidad y normalidad se hace: Médicos, enfermeros, policías, bomberos, limpiadores, vendedores, comerciantes, empresarios, autónomos, soldados…

Es la España de Infantería, la que “curra”, sufre, vive, disfruta, y trabaja; trabaja como siempre se ha hecho en España, a destajo, y ahora más, amenazados con los despidos, pero sigue haciéndolo por los demás, arruinándose y perdiéndolo todo. No abandonarán a nadie hasta morir todos. ¿Eso lo hacen todos?

Hay enemigos que sólo aparecen y responden con su violento sentimiento de odio cuando surge el honor y la honra. No comprenden que hay héroes que asumen el riego de la muerte por otros, para dar vida a otros; incluso solo para dar compañía a otros.

Todo esto lo digo con indignación, que no es buena consejera a la hora de escribir, pero me arriesgo y asumo mi mala sintaxis y mis errores. Voy al fondo, estocada entera.

Obedecer es la primera misión. A pesar de que los que mandan dejan mucho que desear y ordenan para ellos primero; luego los demás. Además mienten.

Las Fuerzas Armadas han cumplido y cumplen con su deber. Que esto sea lo que deben hacer es un tema distinto y que trataremos en momento más oportuno. Porque todavía resuenan en mis oídos las palabras del General Fernando Alejandre, cuando era JEMAD, ante la Mesa de Defensa del Congreso de los Diputados: <<A día de hoy para alistar una unidad o un sistema de armas para un despliegue o una operación determinada hay que canibalizar otras unidades o sistemas de armas que quedan fuera de servicio. Estamos al límite>>.

Ahora hay que estar unidos para superar este momento. Sin duda. Pero ni callados, ni sometidos. Que cada uno cumpla con su deber significa exigir al que no cumple.

Solo voy a poner el punto de mira en un escándalo mayúsculo del que hay que hacerse eco con urgencia. Las Fuerzas Armadas están haciendo lo que se la has ordenado y ponen su esfuerzo y mejor cara sin rechistar, todo lo contrario, con ganas e ilusión por ayudar a sus compatriotas cuando llevan años ayudando en el exterior. Lo mismo desinfectan, transportan material, atienden en sus hospitales, regulan el tráfico, llevan la compra de una anciana o vigilan un aeropuerto. Lo que sea. Lo que se nos mande.

En Cataluña, España, en las queridas tierras vascas, el País Vasco que le llaman, nos han prohibido la entrada, o ha sido toda una proeza poder entrar. Todo por esos gobernantes, o lo que sean, monopolistas del pensamiento, el único para ellos, el odio a España y por tanto a lo militar. Es muy grave, pero además de por ser conocido, por ser admitido y hasta diría que fomentado por estos gestores del odio a España, de su destrucción, que ni en momentos de crisis de muerte tienen el más mínimo respeto. ¡Cobardes!

Las Fuerzas Armadas no abandonan a nadie en el campo hasta morir todos.

Otros nos abandonan a nosotros a sus ciudadanos no admitiendo nuestra presencia. Quien lo consiente es reo de delito, moral, pero de grave delito a España. Por admitirlo.

Apoyo en lo que sea y cumplo con mi deber, pero no me callo señor presidente y señora ministra de Defensa. No necesitamos palabras hueras y menos manoseos inútiles. Cumplan con su obligación, constitucional. ¿Que las puertas de Cataluña y el País vasco se cierren para nuestros soldados? ¿Pero esto qué es? ¿Aquí quién manda?

Y a ti, mi general, Jefe del Estado Mayor de la Defensa, te pido que lo cuentes todo, no a medias. Aquí parece que mienten todos. ¿Te suena? Los militares no.

Sabes, porque eres el responsable, que las Fuerzas Armadas han desplegado en toda la geografía española. Pero en Vascongadas y en Cataluña a regañadientes y ya conoces en qué condiciones y con qué condiciones. Sin querer hacer caso de la rumorología podría ser que la UME fuese al aeropuerto de Sondica y que el gobierno vasco la enviase con cajas destempladas a la base militar de Araca sin admitirnos en ese trozo de España. ¿Eso es cierto? Queremos saber la verdad. ¿Por qué se volvieron a Zaragoza? O como dice El Correo y recoge VozPopuliel Ejército, que se dirigía al municipio de Loiu (junto a Bilbao) para desinfectar el aeropuerto, cambió su rumbo para cumplir con la misma función en Valdecilla (Cantabria). Según el periódico vasco, una llamada de queja del Gobierno vasco propició el cambio de planes”. Estas “cositas” hay que saberlas. También conviene explicar como es que el agua del Hospital de la Defensa “Gomez Ulla” no es potable, ¿abandono?

No mi general, los soldados no están en toda España, o lo están a regañadientes,  y tu deber es al menos decirlo. La órdenes desde arriba son breves y concisas, pero trascendentes.

Por cierto, para el general de la Guardia Civil y solo como ejemplo: En Llodio, el Ayuntamiento,  ha solicitado refuerzos a la academia de la Ertzaintza y a agentes de la policía municipal jubilados por la escasez de plantilla. Mientras, la Compañía de la Guardia Civil de Llodio acuartelada y de brazos cruzados sin nada que hacer.

Si solo fuese eso…

Que cada uno cumpla con su deber. ¿A demanda? No sabemos que es eso. El deber necesita una explicación. Cuando hay que cumplirlo se cumple, por encima de todo y de todos.

Hay mucha gente no dispuesta a abandonar jamás a un solo hombre en el campo (aún siendo viejos) hasta perecer todos.

Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás
tratando de ser lo más
y de aparentar lo menos.

FAS en Cataluña y P.Vasco. ¿Lo entienden?…        Como ha dicho la ministra…

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

20 marzo 2020