HIROSHIMA. SOL, SILENCIO, OLVIDO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

A tanta luz sucedió la oscuridad absoluta; que permanece. Los que la vivieron no han querido que se sepa lo que les cegó, y su silencio es una incógnita que no se atiene a nuestra razón porque solo ha existido para ellos, lo oscuro, algo así como el infierno con el que de niño te asustaban, pero de verdad. Sucedió en Hiroshima.

Hiroshima. Sol, silencio, olvido.

Es el libro, estremecedor, de Ana Arias y Fernando Palmero.

Dijo Obama en su visita a aquel pasado: «Era una mañana clara y sin nubes, la muerte cayó del cielo y cambió el mundo».  Una pretensión: hacer poesía entre muertos sin caer en que aquello fue peor que la muerte.

No acertó ni una. Ni cayó del cielo ni el mundo ha cambiado. Era del corazón humano de donde salieron aquellas bombas y para nada cambió el mundo que prefirió olvidarlo. Hasta la próxima.

Lo que los escritores Ana Arias y Fernando Palmero plasman en su libro es un denso viaje por el más atroz momento que la historia del ser humano ha provocado en la Tierra.

El formato delicado de la editorial Confluencias cabe en una mano, pero no hay corazón que sea capaz de albergar tan escalofriantes palabras. Estremece, aunque seas de granito. Una obra que convendría leyesen los grandes y los pequeños, la ONU y los maestros de Escuela. En estos momentos de máxima incertidumbre bien vendría. Lo dice un soldado.

Aquello que describen Ana y Fernando no tiene parecido en ninguna guerra anterior, y marca un nuevo paso hacia el abismo; al que vamos derechos. Nada era antes, ahora menos nada. No es descriptible. De ahí el olvido.

Para ganar una guerra no todo vale. Diga lo contrario quien lo diga. Las guerras no parecen dejar huella en el recuerdo: 1914 y 1939 se han perdido. Dos guerras donde parecía que el ser humano había enloquecido, pero repetía locura. Y lo volverá a hacer porque no hemos entendido nada.

Fue entonces, a partir de ese momento, Hiroshima y Nagasaki, cuando quedó validado un nuevo terror. Más sabiduría, también para el mal.

Ahora los campos de batalla se han trasladado a las grandes urbes donde se ha sembrado una semilla que crece en los lugares más insospechados. La guerra silenciosa por ahora se oye muy lejos, latidos mediáticos, pero puede que de nuevo quedemos cegados.

Alguien tiene la mano en la guadaña.

No hay soldados de uniforme, ni reglas de juego en esta guerra que si estalla será la última.

Viene muy a tiempo el trabajo infinito de Ana y Fernando que es un aldabonazo a nuestra indiferencia hacia el pasado, a lo que pasó, a lo que pasará, si no es que ya estamos en ello.

El horror de un fogonazo blanco: la luz mortal. El final.

Ello ocurrió, y será de nuevo, por abonar y regar cada día la fatídica semilla cuyo nombre todos conocemos.

Hay que agradecer a Ana y Fernando que suban el telón nuclear, colgante  de un fino hilo, que burdas manos intercambian como si de una joya o moneda de cambio fuese: el terror.

Todos somos culpables. Estadistas y políticos asumen una responsabilidad muy grande. Nosotros también. Olvido.

La ética de la guerra se impone. Ante lo que parece inevitable. Más necesaria la de la paz, que en definitiva conduce a la guerra por ese fino hilo más débil que el de la tela de araña.

Tanto que fuimos capaces de esconder el terror en una efímera flor de almendro:

Grabado en la piedra hace mucho,

Perdido en la arena movediza,

En medio de un mundo que se derrumba,

La visión de una flor.

El libro Hiroshima. Sol, silencio, olvido es un brote de almendro que esperamos florezca antes de que llegue la oscuridad del resplandor.

Está dedicado al Premio Cervantes don José Jiménez Lozano, in memoriam. 

Llegó una esperanza,

como una golondrina adelantada,

antes de cesar el hielo,

Y era un prodigio.

Mas sólo voló un instante,

cual un relámpago en la nieve,

y cayó muerta. ¿Cómo entierro

yo, ahora, una esperanza,

tan pequeña y con corbata roja?

La grulla de origami hecha por Sadako, una niña que murió de leucemia diez años después del destello, es uno de los símbolos de aquel instante.

Ni siquiera una esperanza.

«Bandada de grullas celestiales

ampara a mi hija bajo tus alas»

Tengamos el valor de afrontar el pasado con vistas al futuro.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Entrevista a Fernando Palmero en el diario El Mundo

5 diciembre 2021

 

AMANCIO ORTEGA. EL CONDE GALLEGO Rafael Dávila Álvarez

Amancio Ortega

No sé cómo es en las distancias cortas, que más bien parece un icono económico, pero jamás olvidó su pequeño negocio.

Le vi en esa lejanía, como a otro cualquiera, sin el fulgor de los que no se bajan del coche ni del caballo hasta que no les abren las puertas o les dan la mano servil.

Él sirve.

Sabemos lo que ha hecho. Es más que suficiente.

Cuentan que es un señor muy normal, muy familiar, con carácter, y que viste normal, come normal y pasea normal, aunque alguna vez en yate. Hace cosas normales, como dar trabajo y riqueza a su nación y de camino a súa terra.

Creo que lee poco, pero lo importante de él no es que lea, sino leerle, su actitud, su sinceridad, humildad, trabajo, y por encima de todo haber sido siempre el mismo. Esa es una lectura que a más de uno le vendría bien. Exigente, no le gustan las medianías ni que le vengan con cuentiños ni mentiras. Es difícil colársela.

Le gusta tomarse el café con el amigo de siempre y ver la dársena desde su casa, además de las cigalas y el godello. Le he visto hacer cola para entrar en un pequeño restaurante cerca de La Coruña, en la misma que yo esperaba; tomamos el mismo pulpo; bebimos el mismo tinto, de una jarra, del país, muy bueno por cierto.

ZARA

Parece que llega el relevo en ZARA, como a él le gusta llamar a INDITEX, que fue su primera casa y su primera bata.

Amancio Ortega ha revolucionado España, para bien, para que los aviones que van y vienen lleven más trabajadores de INDITEX que ninguna otra empresa del mundo, para que el avión de La Coruña sea el de Arteixo. Ha vestido a medio mundo como si fuesen reinas y reyes. No es el más rico del mundo, una clasificación subversiva y malintencionada, sino el Papa Noel del mundo que desde su fábrica hace lo indecible para que todos coman el turrón, incluso los más necesitados de salud.

La pena es que no hayan llevado sus manos directoras la logística europea, como sus fábricas. Ahora Europa sería una potencia mundial.

El Conde gallego

Él ya es grande de España y su selección es campeona del mundo, varias veces, no hay final que se le resista, ni título que no haya ganado, pero eso es ya la historia de un hombre que deja la empresa en manos de su hija y da un paso atrás, sin dejar de caminar hacia adelante.

No querrá homenaje y se irá con la misma sencillez que ha dirigido su empresa, su mejor premio, pero no estaría de más que España se lo reconociese al menos con un título, nobiliario, por nobleza, como el de Duque de Arteixo.

Su selección no mete goles, mete millones a las arcas de España y da de comer a ese mismo número de españoles.

Amancio Ortega ha hecho por España lo que todavía esperamos de otros a los que solo se les ve el nombre y no los hechos.

Supongo que lo que sugiero está ya en marcha. El Conde Gallego.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

2 diciembre 2021

EUROPA SIN DEFENSA MILITAR. ESPAÑA SOSPECHOSA BAJO LA CUÁDRUPLE ALIANZA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Hace unos días les hablaba de AUKUS una alianza militar para —lo de fabricar submarinos atómicos es una excusa— asentar los reales, que acaban de constituir Australia, Reino Unido y los Estados Unidos de América. La razón es muy sencilla: situarse en condiciones de ataque, que es, sin duda, la mejor defensa. Disuasión convencional; en principio.

Guerras en Europa

Europa ha participado de lleno en las dos últimas conflagraciones mundiales y las dos las ha perdido a costa de millones de muertos. Incapaz de defenderse. Fue necesaria la intervención de los Estados Unidos de América para que la balanza se volviese del lado occidental. Millones de muertos. Hemos olvidado.

En España continúa la guerra entre nosotros, que no olvidamos—vamos a nuestro aire—y que los que la perdieron ahora pretenden ganar.

Mientras, abandonamos a los aliados. Ellos lo saben. Lo de Irak también. Los dejamos en el desamparo con riesgo para la vida de los que deprisa y corriendo tuvieron que ocupar nuestro puesto: irresponsable retirada.

Ese recuerdo del año 2004 y el actual reinado de la «Cuádruple Alianza» española: socialista-comunista-separatista-terrorista, el mundo no lo olvida. Por tanto vivimos bajo sus consecuencias.

España es una nación muy peculiar. Nada democrática. En cada persona hay un rey, un presidente de gobierno, un juez, un estratega, un policía y un entrenador de futbol. Actualmente los hoplitas son todos expertos virólogos.

Internacionalmente las alianzas se mantiene bajo dos razones: las económicas y sobre todo las militares, base firme para mantener las primeras. No es una broma ni un juego estratégico, sino un delicado intercambio de intereses que es mejor cumplir antes que traicionar. Los ejemplos llenan la historia militar.

España en Irak

El que dio España en Irak iniciaba un cambio de rumbo por el hecho en sí y por lo que vino después: un cambio en el pensamiento de Defensa y Seguridad militar de nuestros dirigentes. De allí, de aquellas guerras, la consecuencia que obtuvo España fue crear la Unidad Militar de Emergencias (UME), por tanto un cambio de ideología en la formación de nuestros soldados en la instrucción y el adiestramiento, y en los principios de la formación académica. Yo, perdonen que señale, no estudié en una Academia Militar para ser bombero, excelente oficio que requiere una formación muy específica, no necesaria ni precisamente militar. Esas tácticas son para mí desconocidas y no entran ni en mi vocación ni en mi formación. Sí la del servicio, pero no cualquier servicio.

Prefiere que le maten a matar: san Bono

Dijo el ministro de Defensa español en Washington ante la atónita mirada del mundo occidental: «Yo prefiero que me maten a matar, soy un ministro de Defensa». Era España convertida en una insegura alianza. Un fariseo. Un sepulcro blanqueado.

Estados Unidos de América aprieta a Europa para que se ocupe y sobre todo se preocupe de su Defensa; que la pague.

Por otro lado en cualquier momento Ucrania es Crimea, o se amaga por Polonia, o Taiwán, o el Báltico, Venezuela, Cuba, el Sahara, el Sahel, o el Pacífico, o Argelia; incluso Chipre. O un iglú en Alaska. Vaya usted a saber, porque no hay lugar en el mundo en el que se pueda estar tranquilo.

Ese es el concepto estratégico más importante del siglo XXI: el azar de la contienda, la incertidumbre. ¿Dónde?

¿No se han dado cuenta los de la ONG española? No es la disuasión nuclear lo importante, sino saber que estás dispuesto a todo: en esas circunstancias hay varios, locos o no, señalados por la ONU o no.

Parece que dos guerras mundiales y las guerrillas posteriores que se han llevado puesta la credibilidad de naciones enteras no nos hace entender la situación.

Cuádruple Alianza

España está sola y más sola que estará. ¿Razones? En principio solo hay una: desconfianza. La principal razón en este momento presente se llama «Cuádruple Alianza»: socialista-comunista-separatista-terrorista. Eso es España. Un riesgo evidente.

Las potencias mundiales se posicionan. Algo nuevo está surgiendo.

AUKUS.

La Alianza Atlántica OTAN difuminada y contra las cuerdas: ¿Aquí quién paga? Polonia se rebela. Bielorrusia se encabrita. Crimea en el recuerdo. ¿Guerra del futuro?: un golpe rápido, corto, pero eficaz; y luego hablamos: Crimea, por ejemplo. Todo queda consumado. «La malicia de los perversos fue reforzada por la debilidad de los virtuosos», sentenció W. Churchill después de la IIGM.

El Pacto del Quirinal

Italia y Francia acaban de sellar un pacto europeo que para los medios ha pasado casi desapercibido y que vuelve a dejar a España fuera del concierto internacional; sin que se fíen de ella. El «Pacto del Quirinal», del que poco se sabe, pone en evidencia que las cosas en Europa no están bien en materia de Defensa y Seguridad, que el Reino Unido ha pasado a ser un apéndice de los Estados Unidos de América y militarmente actúa a su dictado, que Alemania es una auténtica desconocida, de extraño comportamiento militar, y que los Estados Unidos miran hacia otras zonas de conflicto. Francia no se resiste a ser ninguneada y busca el liderazgo. El pacto franco-italiano es de gran envergadura y supone un importante varapalo para la política española no solo de Defensa y Seguridad, sino económica.

Habrá que estar muy atento en los próximos años (o menos) a lo que ocurre en Europa porque se avecinan cambios de trascendencia tan importante que los notaremos los españoles en nuestra cada vez mayor insignificancia económica. Como ya lo es la militar.

Porque nadie se fía de un Gobierno como este compuesto por una peligrosísima Cuádruple Alianza.

Podemos. Empeorar. Dos términos que se han unido: trágicamente.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

01 diciembre 2021

 

 

 

DON ODÓN (ELORZA) Rafael Dávila Álvarez

Don Odón (Elorza) es un nombre que habrá que recordar. Su imagen es ya un significante icónico. Todo es artificio; corta y pega. Hasta sus palabras no son suyas; del averno.

Un hombre es capaz de convertirse en un símbolo. Incluso de la vileza e infamia y aún así sentirse orgulloso de ello.

En el Congreso de los Diputados cada uno dice lo que le viene en gana, aunque a alguno, que viene mal de casa, le sirve para aprovechar el momento y evacuar. Lo dicho en el Congreso no lo dice a la cara de la inteligencia, sino a la de la agitación. Un vulgar tirón de la cadena para finalizar el acto.

El Congreso de los Diputados ha aguantado casi todo. Hasta la metáfora del caballo con un general que lleva las riendas desde sus lomos y aprieta las espuelas. A algunos les gusta la democracia a caballo y sobre todo dar espuelas al público. La democracia sin espuelas no acaba de entenderse.

Los tiros al aire que detuvo el techo del Congreso han quedado allí para siempre mientras resuene el grito de la chapuza: «¡Se sienten, coño!».

Don Odón: ¡Se siente, cáspita!

Siéntese entre los agitadores y deje su metralleta vocinglera. Esos, como usted, que usan el canto para amedrentar tienen un nombre: le llaman el Pico de hoz marrón y habita en las selvas de Nueva Guinea. Un simple pájaro que quería ser ametralladora..

Los vómitos se limpian, pero del vomitador queda siempre esa imagen de repugnancia que aparece cuando le ves. Por muy limpio que parezca. Las imágenes deben ir vestidas siempre de lo que representan y cuando las desnudas la cruda realidad te hace ver lo endeble de Superman sin su traje o convertido en piltrafa en las proximidades de la criptonita, abundante en el norte. Cobardean en tablas y huyen a los chiqueros. Como los terroristas cuando no les apoyaba una pistola. O la política; o algún político

Blanquear a la ETA a voces, protegido por la inmunidad que da el escenario es muy cobarde. Una vergonzosa puesta en escena que provoca dolor y devuelve el vértigo del terror. La náusea.

La ETA está; y lo peor es que está al lado del poder en la maniobra más repugnante que han hecho en España personajes que aceptan que el tiro en la nuca consiga sus objetivos. Matar para sentarse en las instituciones y ser bendecidos como hombres de paz es el espectáculo dantesco que ahora se revive para bochorno de todos. La sutil diferencia está en que él, don Odón, puede decir eso y más, pero si yo voy al centro de San Sebastián y grito ¡Viva España! me detienen y encima me piden explicaciones o me acusan de delito de odio.

Franco fue. Es una historia que se estudia en el contexto de lo sucedido y que yo sepa nadie la utiliza políticamente ni para el insulto o enfrentamiento, sino que son ellos, su partido socialista, de siglas PSOE, don Odón Elorza, los que hacen uso de la historia para insultar, mentir y sobre todo enfrentar que es lo que pretende con sus estentóreas voces desde donde lanza su infame arrebato contra las víctimas. Porque la ETA existe reencarnada en esos «hombres de paz» que no dudan en agitar su nombre, y exigir, para a cambio apoyar, por ejemplo, los Presupuestos.

Son muchos los testimonios que me llegan de indignación contra este don Odón (Elorza). Son relatos tristes, sensatos, dolorosos y correctos. Todo lo que él no es. Ha hecho usted mucho daño. Le recomiendo que lea la carta que publica el ABC del pasado día 26 firmada por Almudena Blanco Martín, hija de Pedro Blanco García, teniente coronel asesinado por la ETA. «Su sacrificio nuestra libertad». Libertad de la que usted, señor Odón, abusa. Ha hecho usted mucho daño.

Eso es todo a pesar del vuelo y gritos del Pico de hoz marrón.

Compruebo y comprendo que los aseos del Congreso estén ocupados de manera permanente.

Habla don Odón

como el reclamo del

Pico de hoz marrón:

al suelo tol mundo.

¡Cococo coñó!


Pico de hoz marrón (Epimachus meyeri) o pájaro ametralladora: La particularidad del Pico de hoz marrón es que algunos machos utilizan un reclamo que no suena para nada natural y recuerda al ruido de una ametralladora. Ello provocaba que en la IIGM, los soldados se tirasen al suelo al oír su canto por creer que era una ráfaga enemiga.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

29 noviembre 2021

 

 

 

IRAK 29 NOVIEMBRE 2003. HÉROES ESPAÑOLES SIN LAUREADAS. EN RECUERDO A SU ENTREGA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Comandante Alberto Martínez González, Comandante Carlos Baró, Comandante José Carlos Rodríguez Pérez, Comandante José Merino Olivera, Brigada Alfonso Vega, Brigada José Lucas Egea, Sargento primero Luis Ignacio Zanón. ¡Presentes

¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!

Se cumplen 18 años de la muerte en combate en Irak de siete de nuestros mejores soldados. Murieron combatiendo, combatiendo sí, después de sufrir un ataque armado cuando viajaban en sus vehículos y cumplían tan delicada misión: ser agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en servicio a nuestras tropas allí destacadas. Evitaban muertes por la espalda, traidores ataques de un enemigo que no se quiso reconocer, en una guerra que vergüenza tiene que darle a  aquellos que aún la niegan. Nuestros siete valientes soldados combatieron hasta el final, sabiendo que iban a morir, por España, que la muerte no es tan horrible como parece cuando se entrega por una causa, por otras vidas que salvas, por España, y cumplieron con la máxima de nuestros valientes:

«Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo, hasta perecer todos».

Hasta perecer todos, hasta perecer todos, hasta perecer todos… No abandonar jamás, jamás, jamás, a un hombre en el campo hasta perecer todos.

Repetidlo ¡soldados! Cada día, cada hora, cada minuto: ese es el deber y la honra, el honor de ser soldado: morir por los demás.

Allí en Irak hubo héroes y actos que merecen como mínimo abrir un expediente para determinar si alguno de ellos es digno de la máxima condecoración al valor: la Laureada de San Fernando o la Medalla Militar, individual o colectiva. Estamos esperando. Allí sí hubo y estuvo el valor, el honor distinguido, excepcional.

¿Es que ya no hay héroes? ¿Quiénes son los jueces que determinan la heroicidad?

No olvidemos el relato de lo que ocurrió en Irak. Solos frente a la muerte, sin ningún medio para defenderse, solo el valor, sin rendiciones, sin salvación. Todos muertos. No se ha levantado acta al valor sobre aquella actuación, sobre hasta dónde llegó su heroísmo. <<No poder hacer nada, no poder hacer nada, no poder hacer nada>>. Han quedado grabadas esas palabras en el Centro Nacional de Inteligencia español donde escucharon en directo los disparos, donde sonaba alto y claro el valor. ¡Se oye a los valientes, los matan ¿qué podemos hacer?!

En combate, en ese combate que no les querían reconocer, que ninguna medalla de guerra había para entregar sobre su féretro, que aquello no era la guerra, ¿qué era aquello?, ¿dónde estaban?

Conteste quien sepa, si es que alguno sabe algo. Hoy sobre la milicia cunde el dolor, por la ingratitud, dónde ya no se condecora a los héroes distinguidos; y me pregunto: ¿qué hicimos?, ¿por qué aguantamos aquellas humillaciones de los que no saben que la guerra es algo que no debe avergonzar a quienes la hacen porque ellos no son el por qué de esa guerra que otros declaran mientras miran para otro lado. Los soldados se limitan a deshacer lo mal hecho, con su vida, nada más, sin preguntar y sin reprochar.

Yo no soy ningún héroe, pero los he conocido y sé como son. Por eso pido algo más para ellos. Merecer estar en ese libro de oro que llenan los que han alcanzado la virtud en la milicia, los santos soldados que lucen la medalla del valor y del honor, unos, ya casi ninguno, en el pecho, otros sobre su tumba. ¿Es que nadie va a dejar de esconder su mirada?

¿Preferimos mirar a otro lado porque un héroe se asimila a guerra? Sí, hay guerras y nuestros soldados llevan años en ellas, combatiendo, enseñando a combatir y evitando los combates. Y en todos estos años ha habido y habrá héroes sin laureadas.

Todavía estamos a tiempo de enmendar nuestro desagradecimiento.

Hay que estar más atentos.

Comandante Alberto Martínez González, Comandante Carlos Baró, Comandante José Carlos Rodríguez Pérez, Comandante José Merino Olivera, Brigada Alfonso Vega, Brigada José Lucas Egea, Sargento primero Luis Ignacio Zanón. ¡Presentes!

¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!

Fue W. Churchill después de la batalla de Inglaterra cuando se dirigió a sus pilotos de combate:

«Jamás, en el campo de humanos conflictos, debieron tantos a tan pocos tanto».

Viene muy a cuento.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

28 noviembre 2021

ERROR: NO SOLO EN EL PARTIDO POPULAR Rafael Dávila Álvarez

No sé quién es el culpable, pero el error es mayúsculo ¿o no?

Me dice un joven seguidor:

—Tener dos partidos populares es un grave error.

Tiene razón. Le pido que me aclare si está hablando de la crisis Casado-Ayuso y me dice que no, que él se refiere a la existencia de partidos políticos que nos unen en principios (deberían) y resulta que nos dividen. Entonces entiendo. Como el tema me parece muy interesante y lleno de claves políticas le lanzo el señuelo:

—Pero si no son lo mismo. Nada que ver unos con los otros.

Se lanza detrás del reclamo y contesta

—Nadie es igual, aunque haya parecidos. Todos distintos, incluso distantes, aunque eso no quiera decir que seamos contrarios ni adversarios. En política gana quien no se aferra a un estrecho margen de ideas y da cabida a gente de distintas posturas, pero con la misma base, misma escuela y armas similares para la lucha. Es decir, si hablamos de la derecha común, del ciudadano de a pie, podemos referirnos a estos conceptos: honradez (material y espiritual), amor a España, unidad, historia común, esfuerzo, sacrificio, y esas cosas que ahora llaman intangibles y que nos definen. Nadie tiene la exclusividad y dentro de una amplia base de partida donde quepamos todos se puede construir una España muy de acuerdo con sus tradiciones y seriedad, plena de rigor histórico. Nadie o muy pocos son los que están dispuestos a ser engañados con propuestas de ruptura o de alianzas antinaturales con los tradicionales enemigos de la unidad de España.

—¡Bueno, bueno!, despacio; le replico.

No hay manera. Está lanzado y le dejo hablar.

—Molesta la soberbia, la indiferencia hacia los humildes votantes, el postureo, los engaños, decir y hacer como que no ha dicho, los enfrentamientos, la vanidad de los falsos líderes. El último de mi clase es el primero de una Comunidad de la que me callo el nombre. Le dabas un canuto y te hacía la O con el canuto puesto horizontal.

—Le entiendo amigo. He visto a los líderes que en un santiamén se piensan reencarnados en el Magno.

Contesta antes de que yo termine.

—Le voy a decir algo. Lo que sobra de alguno de estos partidos políticos es el empeño en aparentar ser un líder y no presentarse como alguien normal y corriente, del conjunto y que solo quiere ser honrado y gestionar bien. Porque estamos inundados de política y abandonados en la gestión.

Llevamos años sin nuevas infraestructuras y desatendidas las que tenemos, sin el adecuado nivel  sanitario e investigador, falta de inversión en tecnologías, sin transportes ferroviarios que alivien las carreteras, sin administración eficaz y transparente, sin… ¡Ay! si hablo de la educación; como de urbanidad.

—¿Y qué solución ve usted?

—Mire se la doy como receta: humildad. Menos exhibicionismo atlético, menos fotos y campañas de lo guapo y bien vestido que vas; menos alardes de ser el último defensor de la civilización, más coherencia con lo que dices y haces, y con lo que eres, menos liderazgo virtual y más gestión eficaz. Conciso, claro, rotundo y riguroso. Fuera los equipos que gestionan la imagen y recuperar la honradez de ser uno mismo. Transparencia en las inversiones no significa muchos números o palabras, sino que el ciudadano lo entienda. Nadie entiende nada.

—Bueno pues yo sí le he entendido y lo veo todo muy acertado. Pero dígame una cosa: ¿usted con quién va, con Casado, con Ayuso o con Abascal?

—No tengo ningún inconveniente en contestar sin irme por las ramas: debe de haber un mando único y no tropecientos. El que más sabe debe enseñar al que sabe menos, y el que más gana repartir y entregárselo al jefe para que gane el equipo, el conjunto. Los que se van, si vuelven debe ser a base de entregar las armas y acatar la disciplina. Divide y vencerás dice el enemigo. Eso es lo que han estado haciendo los adversarios y con esta confrontación se frotan las manos. Cabemos todos bajo un mando único. En una situación normal quizá le contestase con un nombre de partido al que podría afiliarme, pero en estos momentos solo debe haber un partido y ese se llama España: amplio, que acoja a los que no quieren una España comunista y rota. Solo eso que es lo principal: la Nación. Luego sentadas esa bases habrá tiempo para discutir otro tipo de cuestiones más partidistas. Ahora NO, y se lo digo con mayúscula.

El camino debe ser ancho y sin angosturas de manera que estén todos aquellos que tiene como meta la unidad de España, contra los separatismos y de manera clara contra la ETA y sus herederos.  Hay que atender a ello prioritariamente porque España está en peligro de muerte.

—Gracias amigo. Pensaré en su juventud y propuesta antes de emitir mi voto.

Bendita juventud. Pero no es tan sencillo. Hay mucho postureo. La falsa imagen no cuela. La exhibición de hoy es un fracaso para los que aman a España y las cañas de hoy serán lanzas mañana.

No hay donde encontrar firmeza y rigurosidad. Hay intereses espurios.

Visto lo que me dicen y examinado el panorama que nos acompaña: nombremos una gestora. Por España.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 noviembre 2021

 

LEY DE MEMORIA DEMOCRÁTICA (3). EL FINAL Rafael Dávila Álvarez

Acabar con la Monarquía

¿Cuál es el objetivo final?: el Poder. No hay otro. Cuando lo pierden dan un Golpe de Estado (1931-1934) (¿1981?) (¿2004?)…

Quizá sea uno de los objetivos de la llamada Agenda 2030 y si no está escrito lo está inscrito en el molde socialista actual: acabar con la Corona.

Se ensañaron con Alfonso XIII, entonces. Lo pretenden ahora con Don Juan Carlos al que han expulsado de España en lo que para mí significa acabar con España.

El nombre de España irrita. Lo de la nación española escandaliza. Españoles atormenta. No es un lenguaje que se utilice en los rituales.

Los reyes hablan de «Majestad, España ante todo›». ‹‹Por España. Todo por España››.

La monarquía encarna el espíritu de la Nación. Si acabas con la nación ¿para qué necesita encarnarse lo que no existe?

Hablan del juicio de la historia. Aquí se juzga: sin saber historia.

Ley Indigna y violenta: Memoria democrática

La ley de Memoria Democrática pretende anular todo lo que en el periodo 1936 a 1975 (¿1982?) se hizo o se deshizo. Ellos solo son acusadores, no delincuentes, que lo fueron sus siglas. A pesar de gobernar ilegalmente como acaba de sentenciar el Tribunal Constitucional. Nos han privado de la libertad y se da por bueno. Nadie dimite por actuar fuera de la Ley.

Solo nos falta la Ley de Memoria Democrática, anular todo lo que haya sido aprobado por Decreto en el periodo que abarca esos años. Quedan derogadas leyes y Decretos del periodo franquista.

Denunciar estas cosas te cuesta quedar adjetivado. Con la verdad no se alimenta uno. Destierro incluso para la amistad; que creías. Hay que ser fuerte y sobreponerse a tu propia historia que pretenden difamar y señalarte con el dedo.

Lo que estamos viendo en España en los últimos tiempos no es creíble.

Veremos mucho más.

Ahora, muy pronto.

La República la trajeron los monárquicos

Tiempo al tiempo. La subversión está guardada y protegida. En Cataluña se dirige con armas anarquistas y burguesas, como antaño, y en el País Vasco ya saben que Madrid bien vale una misa; en el Sur florece 1812 por Cádiz.

El conjunto es un conglomerado que espera.

Habrá que admitir la consabida frase: «La República la trajeron los monárquicos y, después, la perdieron los republicanos».

Para qué vamos a darle más vueltas a la situación.

El camino está claro: Franco invalidado y por tanto todas sus decisiones.

El Rey tendrá que elegir por donde y en donde. Tiene de plazo hasta el Centenario.

Yo empezaría la voladura de los pantanos, de la paga extra, de la Seguridad Social, por poner algunos ejemplos, y dejaría solos y ante el peligro a los señores del GAL y a los de la Brigada del Amanecer.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 noviembre 2021

LEY DE MEMORIA DEMOCRÁTICA (2) LA SERPIENTE HA PUESTO EL HUEVO

Destierro de Alfonso XIII

Azaña, como presidente del Gobierno, firmaba el 26 de noviembre de 1931 la sentencia dictada por la oclocracia del momento: «El Tribunal soberano de la nación declara solemnemente fuera de la ley a don Alfonso de Borbón Habsburgo-Lorena; privado de la paz pública, cualquier ciudadano español podrá aprehender su persona si penetrase en territorio nacional. Don Alfonso de Borbón será degradado de todas las dignidades, honores y títulos, que no podrá ostentar ni dentro ni fuera de España, de los cuales el pueblo español, por boca de su representación legal para votar las nuevas normas del Estado, le declara decaído, sin que se pueda reivindicarlos jamás, ni para él, ni para sus sucesores».

Se cumplen 90 años. Diez para un Centenario. ¿Habrá celebración?

1947: la Ley de Sucesión hace formalmente de España un reino.

1969: Franco nombra a don Juan Carlos de Borbón heredero suyo a título de Rey.

Muere Franco en noviembre de 1975 y queda vigente la Ley Orgánica y proclamado Rey don Juan Carlos I.

Empezaba la Transición. La prudencia del Rey, en unos momentos en los que el protagonismo egoísta de algunos quiere conducir el proceso, lleva a España a la Constitución:

—Artículo 1

  1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
  2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
  3. La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.

El Rey reina, pero no gobierna.

Menos cuando hay que salvar la democracia:

«He ordenado a las autoridades civiles y a la Junta de Jefes de Estado Mayor que tomen las medidas necesaria para mantener el orden constitucional dentro de la legalidad vigente».

¿Quién (es) sembró la semilla de la discordia y resucitó el enfrentamiento?

En mi opinión ni Zapatero ni Sánchez tienen capacidad intelectual para ello. Lo cual deja el campo abierto para las especulaciones de todo tipo y entre alguna de las muchas que circulan está sin duda la directiva enviada para (contra) España: Ley de Memoria histórica. Ley de Memoria Democrática.

La Ley y el GAL

«Cuando un pueblo tiene buenas costumbres, las leyes se vuelven simples» sentencia Montesquieu que cree que un aumento de la actividad legislativa indicaba una crisis de la moral social. Cuando se legisla contra y no en beneficio de, cuando se legisla para enfrentar y un autócrata se hace ley, estamos ante la puerta del infierno de Dante donde dice una inscripción: Lasciate ogni speranza voi ch´entrate.

El final de la esperanza llegó cuando lo legal se encamó con lo inmoral, al convertir la ley en arbitrariedad: «En efecto, allá donde la ley está sometida a los gobernantes y carece de autoridad, veo pronto la ruina de la ciudad; y donde, por el contrario, la ley es señora de los gobernantes y los gobernantes son sus esclavos, veo la salvación de la ciudad y la acumulación sobre ella de todos los bienes que los dioses suelen prodigar a las ciudades. (Leyes, 715 d. Platón).

Nadie sale ileso de su enfrentamiento con el poder político y económico. No salió la justicia cuyo mayor peligro es, y el poder lo sabe, ser autónoma.

Se llamaba aquello GAL. El ministerio del Interior convertido en banda armada. Todos. Muchos más.

El gobernador del Banco de España a la cárcel por defraudar; el Director General de la Guardia Civil robo y fraude, huye de España. El ministerio del Interior… «Sangre y dinero».

Elecciones. Declaraciones. Jueces de la Audiencia Nacional prevaricadores. FILESA. España en la desmemoria. Hay que poner fin a tanto desaguisado. ERE,s andaluces de años de honradez socialista, la ETA a las instituciones, los independentistas al Gobierno.

Cal viva para la reciente historia socialista y comunista. Era «la zona de sombra de la transición» como acertadamente la bautiza mi amigo y maestro Gabriel Albiac (desde la incertidumbre. Plaza & Janés).

Una inmensa chapuza sobrevuela la política española, lo hace como dice el Canto XII de la Ilíada: «y llevaba apresada entre sus uñas una roja serpiente color sangre…».

Ley de Memoria democrática

La serpiente ha puesto el huevo.

«Salomón dijo: no hay nada nuevo sobre la tierra. Así como Platón imaginó que todo conocimiento no es otra cosa que recuerdo, Salomón sentenció: que toda novedad no es otra cosa que olvido» (Sir Francis Bacon (1561-1626) Essays, LVIII, en El Inmortal de J.L.Borges).

No ocurre nada que sea nuevo. Ya ocurrió antes. No hay para ello Ley de Memoria Democrática. Ciegos a la realidad, tontos al discurso zafio, grosero, inmaduro, de los obscenos personajes que han hecho de la política un ritual donde serviles personajes se ponen a las órdenes de vaya usted a saber quién. Administración pública, judicatura, bancos y demás entidades financieras, movimientos llamados sociales, medios de comunicación cada vez más y más extorsionadores, entidades benéficas, policías, militares: rodillo implacable.

España es una Emergencia.

Pablo Casado Blanco

Solo me (nos) queda hacer una pregunta en tomo mayestático. No es un yo, sino un nos soberano:

Pablo Casado Blanco, presidente del Partido Popular y alternativa, hoy por hoy, a: socialistas-comunistas-independentistas-herederos de terroristas:

¿Propondrás la derogación de la Ley de Memoria democrática si llegas a ser Presidente del Gobierno del Reino de España?

Debes hacer una declaración sin ambages antes de que me decida a votar. Creo con esta pregunta hacerme portavoz de miles de españoles que necesitan contestación antes de votarte o no. Esto no es una broma ni cuestión baladí. Esa pregunta encierra el futuro de España porque visto lo acontecido en estos años no me fio de ninguno de los que os dedicáis a la política y digo «de ninguno» a pesar de que los hay muy buenos, pero que de nada sirven porque lo hacen con la disciplina que impone el pastor y su cayado; no son ellos mismos.

Contestación sin ambigüedades.

Para engañarme ya me basto solo, sin ayudas ni consejos.

Contesta.

Porque:

Pues a ellos que estaban ansiosos

por traspasar la fosa,

sobrevino un agüero:

un águila de altísimo vuelo

que iba dejando aparte, hacia la izquierda,

a las huestes troyanas

y llevaba apresada entre sus uñas

una roja serpiente color sangre,

enorme, viva, aún jadeante,

que, además, todavía de la lucha,

no se había olvidado;

pues hacia atrás habiéndose doblado,

picó al águila misma

que la iba llevando entre sus garras,

en pleno pecho, al lado del cuello,

y el águila transida de dolores,

lejos de sí dejóla caer a tierra

y arrojóla en medio de la turba,

mientras ella, en chillidos prorrumpiendo,

con los soplos del viento iba volando.

(La Ilíada. Canto XII)

La serpiente ha puesto el huevo que ahora encuba. Entre vosotros. Turba. No os habéis enterado.

Solo nos queda con Borges: «seguir jugando a no ser ciego, comprando libros, llenando la casa de libros» como una ventana que nos permita saltar por ella antes de ser relegados.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

23 noviembre 2021

 

LEY DE MEMORIA DEMOCRÁTICA (1): ANTECEDENTES Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Ley de Memoria Democrática

El tema es de tal importancia que dedicaré esta semana a articular mi opinión sobre lo que considero uno de los mayores ataques perpetrados a la democracia desde aquel añorado proceso de la Transición: la conocida como Ley de la Memoria histórica y que ahora será sustituida por la de Memoria Democrática. El 23F81 a su lado fue un juego de niños que no se sabían la lección ni militar ni histórica. El dinero se escondió cuando vio —una vez más— que «no era eso, no era eso».

En definitiva estamos ante el mayor ataque y robo a la libertad individual hasta ahora conocido. Nos separan y dividen entre buenos y malos. Por cierto; me quedo en el lado de los malos. Tomen nota de mi filiación. Llevan ya demasiado tiempo haciendo listas de unos y otros. Si es necesario moriré como Sócrates: porque se había determinado legalmente. Nunca por haber sido condenado caprichosamente.

«El 14 de abril de 1931 una nación, España, cuya forma de Estado era la monarquía, la Corona más antigua del mundo occidental, de la noche a la mañana se levanta republicana y el Rey, sin más, dice que se va, hace las maletas, se embarca en Cartagena y desembarca en Marsella. El barco que le lleva luce la bandera de España roja y gualda; en el momento en que Alfonso XIII desembarca es arriada, izándose la republicana.

Adiós a la Monarquía

Si la situación no era fácil de entender más difícil iba a ser construir a partir de ese momento el edificio del nuevo Estado que entraba en un periodo de provisionalidad que acabó en permanente inestabilidad. Hasta hoy. Aquello que parecía que iba a traer paz y sosiego, evitar el derramamiento de sangre, fue degenerando, día a día, hasta convertirse en la peor de las guerras. Después de 90 años de aquello, nos persigue políticamente, sin conseguir reducir los hechos a una lectura de la historia de la que extraigamos consecuencias, errores, y alcancemos la verdad, sea cual sea, sin arrojárnosla unos a otros, con sentido histórico y documental» (La guerra civil en el Norte… General Dávila).

Difícil reinado el de Alfonso XIII. Por todo; sobre todo por el apoyo que tuvo de los que tanto le querían. Nos vemos abocados a lo mismo.

¡Rey don Sancho, rey don Sancho!, no me digas que no te aviso…

¡Bendita España, que pare y cría los hombres armados!, exclama Francisco I de Francia, derrotado en Pavía, cuando llega prisionero a Madrid y ve por sus calles a los niños jugando con espadas de madera.

Coraje, valor y honor, nunca nos han faltado. En casi todas las ocasiones era lo único, porque espadas, ni de madera. Cuando eso coincide con la pérdida del honor se alcanzan metas como la actual.

Flandes, Filipinas, Cuba, África. Por allí han pasado las Armas y las Letras: Gonzalo Fernández de Córdoba, el Duque de Alba, don Juan de Austria, Pedro Calderón de la Barca, Miguel de Cervantes, Lope de Vega o Enrique de las Morenas y Fossi; general Martínez Campos, general Weyler, almirante Cervera, Comandante Benítez, y miles de anónimos soldados, « ¡No hay un puñado de tierra/sin una tumba española!».

Honor, coraje y valor.

Canalejas replicaba: — ¡Entonces callen tantos himnos de gloria al ejército, cantadle menos, pero respetadle más!

Hubo nombres heroicos en los dos bandos, generales con honor que entendieron lo que es una guerra y su final. Soldados todos, mientras tuvieron un ejemplo a seguir, si les hablaron de honor y dignidad, cuando no eran forajidos los que ostentaban el mando a base del pistolón que colgaba de su cintura.

Era a España: el respeto. El mismo que acaba en guerra cuando no se tuvo, cuando no se tiene.

¡Tanta gloria!, ¡tantos honrosos nombres! de nuestra historia para ahora ser pisoteados por los cerdos.

 El PSOE

El Partido Socialista Obrero Español conocido por sus siglas PSOE está dando la vuelta al calcetín de la convivencia. Quiere guerra y guerra tendrá. Los mismos que hicieron una cosa hacen ahora la contraria. Ya no les sirve la Transición. «El poder tiene recursos para todo…, ofrece muchas posibilidades. Todo el secreto está en saber manejar los dispositivos legales».

Debe verse al adversario en toda su plenitud: J.L. Rodríguez y P. Sánchez no tienen plenitud. Simples portatirsos llenos de vanidad, muy fáciles de manejar, uno desde las pasarelas de la (mal)-intencionada inclusión y el otro desde los oscuros conventos.

Bien conocido es que la repetición de la guerra, cambiar los hechos, dio comienzo con la nueva artillería manejada por los cañoneros: se fundaron medios para extorsionar —siguen en ello los accionistas— con misiles que compran los del dinero oculto; es el arma principal del combate porque todos dependen de la política, de colocar a sus generales de plomo, a caballo si es posible —que se lo crean—, en la Moncloa. El monclovita a caballo solo tiene que pasear su grotesca sonrisa y las órdenes ya las recibirá de forma permanente y oportuna para apoyar y proteger a las unidades (ahora conglomerados o algo escondido como empresa) que el dinero debe apoyar desde la acción política, que para eso se le nombra general en jefe, con sede en Moncloa. Es la interpretación nueva de la moral. Ya no sirve la de Confucio en la que «solo los caballeros son aptos para gobernar con criterios morales y competencia intelectual». Esa cualificación moral e intelectual ahora la reparten los bancos del poder en sus oscuras reuniones.

No hay futuro. El camino está marcado y solo queda seguir la senda: «Muchos guijarreros, pocos adivinos» (Zenobio, V, 75; Apostolio, XIV, 68b). Delincuentes.

«No hay que abusar de la Historia», dijo Villaverde en plena Restauración. Temía mirar atrás para agacharse a recoger piedras que lanzar. Munición falseada al dictamen.

Acaba diciendo Napoleón: «Yo vencí a los alemanes y a los italianos, vencí también a los polacos a quienes ciega su odio frente a rusos y prusianos, pero no he podido vencer a los españoles; en Europa son los únicos que conservan una extravagante afición a la libertad».

¿De qué libertad hablaba?

Comunistas, socialistas, separatistas, anarquistas y pistoleros acabaron con ella.

El 14 de abril de 1931 el Rey se marcha, abandona el ejercicio de sus funciones para evitar un supuesto y posiblemente no seguro derramamiento de sangre.

No había razón alguna; nadie había depositado en las urnas la forma política del Estado. Solo eran unas elecciones municipales. No se le había consultado nada a la República ni a la Monarquía, a nadie le habían preguntado su preferencia. Nunca se sometió a referéndum la forma política del Estado. De unas elecciones municipales manipuladas surgió la forma del Estado: República. En España, como en mayo de 1808, parece que la política se interpreta en los ayuntamientos.

Alfonso XIII, el Rey soldado, se quedó solo. Alguien le dijo que los españoles se habían pronunciado sobre la monarquía, aunque nunca dijeron nada porque nadie les había preguntado.

Ya estamos unos enfrente de otros:

«Recordad en todo momento que las páginas más gloriosas de nuestra historia las ha escrito la Infantería con la punta de sus bayonetas».

Son «Fogatas de viruta», bromea Alcalá Zamora cuando arden las iglesias y conventos. «Todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano», apostilla Azaña.

«Habría que preguntarse desde cuándo empieza a deslizarse en la mente de los españoles la idea de la radical discordia que condujo a la guerra. Y entiendo por discordia no la discrepancia, ni el enfrentamiento, ni siquiera la lucha, sino la voluntad de no convivir, la consideración del “otro” como inaceptable, intolerable, insoportable. Creo que el primer germen surgió con el lamentable episodio de la quema de conventos el 11 de mayo de 1931, cuando la República no había cumplido aún un mes» (Julián Marías. La Guerra Civil. ¿Cómo pudo ocurrir?).

Ortega y Gasset dejó claro los términos del problema, pero ya era tarde: «Un Estado federal es un conjunto de pueblos que caminan hacia su unidad. Un Estado unitario que se federaliza es un organismo de pueblos que retrograda y camina hacia su dispersión».

Agenda 2030: la República

2030. La Agenda 2030, incluido su Director general de Políticas Palanca (no es tomadura de pelo, el cargo existe) no es sino el Arco Triunfal por donde entrar en los cien años de aquella República ilegal e instaurar por la misma vía la de 2031, cien años después. Quizá cambie Cartagena por Torrejón, pero el destino será el mismo: el destierro. Nadie moverá un dedo. Como ahora vemos y vimos entonces, y el dinero seguirá en los oscuros fondos: que dirigen las naciones. Quiero decir los Estados. Ya no hay naciones ni gobernantes, sino esclavos y señores. Oclocracia de Polibio, pero controlada, sin que se vea demasiado.

Llegar al poder y manejar el Congreso de los Diputados, un Legislativo así convertido en Ejecutivo, sin oposición,  es el mayor peligro porque todos, todos los poderes, los grandes y pequeños, la fuerza y la ética, la ley y la estética, el favor o la cárcel, dependen del Ejecutivo, incluso del jefe del Ejecutivo.

Paso a paso han acabado con la Transición. Y la democracia. Condenada.

¿Por qué la Monarquía es su objetivo? Porque ha dado a España una gran estabilidad desde su instauración en 1975. Y lo más importante: moderación y un lugar internacional.

Algo que va contra su objetivo. ¿Cuál es?: la conversión de España en una nueva base comunista que amenace el sur de esta meliflua Europa que cada vez está más rodeada de peligros y con menos fuerza moral y material para su defensa.

No hace falta ser un vidente para darse cuenta que Europa está inmersa en el canto del cisne y sus propios socios huyen buscando fortaleza en sus Ejércitos y en sus economías, que beneficien a su Nación (con mayúscula en este caso).

Esto, señores, se acaba. Si es necesario moriré como Sócrates: porque se haya determinado legalmente. Nunca por haber sido condenado caprichosamente. Como pretenden.

Lucharé hasta el final.

¿Me siguen? ¿Cuántos?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

22 noviembre 2021

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SALVAR AL SOLDADO SÁNCHEZ Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Sánchez contra Franco

Pedro Sánchez sabe que tiene perdidas las próximas elecciones. Sí; serlo lo es, pero no tanto como para no darse cuenta de ello. Iván Redondo, que es listo, se fue antes de que su reputación, para hacer pasta, quedase dañada.

Cuando vienen mal dadas se recurre a Franco. Quiere esto decir que la guerra no ha terminado y los dos bandos se forman y conforman.

Está por ver lo que nunca veremos, clave de lo que se nos muestra todos los días y no lo vemos. No es un juego fácil de palabras, ni siquiera es un juego. Es mucho más grave, tanto que nos va la vida en ello, al menos la de los que aún tiene vida para gastarla. El resto somos simple espectadores de un juego en el que ya no tenemos hueco. Pero no nos callarán y hay todavía mucho que contar antes de que este juego termine.

Lola es amiga de Baltar. Ambos lo son de José Manuel, que lo es de todos y de nadie. Las cartas se han repartido y todos saben las que están marcadas, pero el juego sigue como tal cosa. Poderes, en los que ya nadie cree. Ejecutivo ¿y? A la vista del panorama nada es extraño ni nadie se asusta de lo que no percibe que viene.

La guerra civil en el norte

Como ustedes saben, he publicado recientemente un libro cuyo título La Guerra civil en el norte. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto podría ser que llevase una oculta intención.

El parte de guerra dado por Franco «la guerra ha terminado» no era exacto. La guerra no había terminado y a los hechos me remito; al menos la posguerra. Asistimos, aún, a ella, y en los mismos lugares. Los frentes estabilizados son los mismos y la decisión final está en ese norte del que hablo en el libro y que ocupa desde Madrid hacía Bilbao y alrededores para continuar desde el Ebro a Cataluña. Ellos, los peeneuve y ezquerros, los icetos, los bildu, y demás harinas de pescado, han abierto de nuevo la guerra y pretenden ganarla en un último estertor, a la espera de que la Europa que nunca les ayudó lo haga ahora.

Hay evidencias y parecidos. Largo Caballero, el largo de la Moncloa, pretende ser rojo sin saber ser más allá que largo, poco más, y los variopintos apoyos que ahí lo mantienen son listos, que más sabe el diablo por viejo que por diablo. Los viejos diablos empiezan a cansarse, como ocurrió en mayo de 1937 con el otro largo al que largaron. Porque en un nido, de lo que sea, nunca se está seguro y el pollo más grande echa al chico y la ley de la naturaleza dice que muchos no caben, hay que seleccionar, con lo cual, se queda y crece el más grande. Los pequeños lo saben y lucharán hasta el final hasta que la madre se canse de ellos, de todos, y diga a volar que sois muy pesados.

Negrín y Andrés Nin

Fue mayo del 37 y mandaban los comunistas. Que muy listillos trajeron al Negrín, que ya se sabe, buena mesa y más cosas, y este será un mandao. Ni aun así pudieron con el enfrentamiento interno, aunque acabaron con unos cuantos como Andrés Nin.

Así creyeron que el Ebro sería un muro donde ampararse —a la espera de Europa, pensó Negrín— sin darse cuenta que el río pasaba por El Pilar y que de vez en cuando se desborda como el Escamandro.

Dicho popular: «Entre todos la mataron y ella sola se murió», que fue lo que ocurrió con Negrín y el conglomerado imposible de amasar para dar pan. Retales de una sala de disección, alguno de ellos podrido de humedad sanguinolenta. Los comunistas querían quedarse ellos solos. Como ahora.

Buscaban a Europa que jamás miró hacia ellos. Huyeron, todos, menos los que murieron por abandonados a su suerte. Hasta los uniformados perdieron las estrellas mientras corrían por la frontera buscando un avión.

Todo se repite, decía Ángel González en su glosas a Heráclito:

«Nadie se mete dos veces en el mismo lío

(excepto los marxistas-leninistas)»

Es lo que cuento en mi libro: La Guerra civil en el norte. Seguiré contando y más. No me callarán.

Madrid expectante y estabilizada. El norte se derrumbaba por culpa del reparto de poderes. Allí mandaban todos, pero era para llevarse la mejor tajada. Al final se cayeron del nido.

Se enfrentaban a una unidad, un bloque definido y mandado, sin fisuras, con un objetivo común: España.

Ahora esto no es como antes. ¿Unidad, dónde?

Ley de Amnistía de 1977

Claro que no sé: Sánchez ha olido su final de ciclo. Los asociados del norte lo saben y buscan tajada antes de que algo irreversible ocurra.  Nada mejor que volver a la guerra civil, ventear de nuevo las cenizas de Franco y condenar  —¿exhumando sus restos?— a sus generales en el juicio público de la mano de Garzón, al que se expulsó de la judicatura por prevaricador, y de la mano de Lola. Porque eso exigen ahora los asociados del norte, y Sánchez otorgará, en la nueva ley que se traen entre dedos, de memoria democrática, derogar la Ley de Amnistía de 1977.

Si no lo ven claro les aseguro que algo harán antes de quedarse de brazos cruzados y admitir la derrota. Como entonces.

No estaría de más al otro grupo, el de la llamada derecha, los que ya se creen vencedores en el Ebro, que espabile, lea la historia y en cualquier caso busque la unidad, es decir un mando único. Como siempre que se pretende obtener una victoria.

«Nadie se mete dos veces en el mismo lío

(excepto los marxistas-leninistas)»

Ya saben lo que habrá que hacer y si no se hace: de perdidos al río. Ebro.

Buscarán de nuevo a Franco para enfrentarse a él. Es la única victoria que les tranquilizará o al menos les dará votos.

¡Qué poco hemos cambiado!

Una ley para investigar los crímenes de la ETA

Hacemos héroes a los asesinos. ¡Qué poca vergüenza!

¿Aprobarán una ley para investigar los crímenes de la ETA o se cobijarán con ellos en la madriguera? Los asesinos andan sueltos y más sueltos que van a estar. Gobernando.

En la historia de España se desconoce un periodo tan desgraciado como el vivido con los gobiernos de Zapatero y Sánchez.

Cuando otros que dicen servir a España vengan a coger las riendas será tarde y serán culpables de lo pasado. Tanto como los que ahora desgobiernan. Tanto o más. Todos en ese alarde de querer ser lo mejor de España y no aunar fuerzas acogiendo al mayor número de personas piensen o sientan cualquier cosa que no vaya contra la unidad y por encima de todo que no predique el enfrentamiento. Una vez más.

Me gustaría que recordasen este artículo que escribí hace muy poco más de un año y que ahora se hace realidad: LA LEY DE MEMORIA DEMOCRÁTICA. A PABLO CASADO: ¿PERDEREMOS LA GUERRA?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

18 noviembre 2021

CUBA LIBRE General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Monumento al Che en Oleiros La Coruña

Cuba salta a la escena internacional ¿Estuvo fuera alguna vez? Los dictadores tienen seguidores que erigen monumentos a los criminales. Luego pedimos libertad y cosas así desde la comodidad y el plato caliente. Son esos que los votan por lo cómodo y disciplinado que es estar bajo un dictador que te guarda los ahorros. Nos gusta ser borregos y que haya un pastor con firme cayado.  Lo de la libertad es un peso que conviene aligerar y que sea otro el que la asuma por mi. Con seguirle sus pasos me llega.

En España hay ejemplos muy cubanos, muy de dictador, pero las urnas mandan y están tan contentos. Su dinero seguro y la disciplina no falta. Cada vez que paso por el monumento al Che Guevara me da repugnancia. Procuro evitarlo, pero la morbosa mirada me lleva de nuevo a ver si hay alguien que proteste. Nadie ¡Viva Cuba libre! ¡No! ¡Viva la dictadura! dice o expresa el adefesio que han levantado hace tiempo en Oleiros (La Coruña): el monumento al horror y al crimen. Tan contentos. Alguno pensó que el Che era un cantante de la tierra.

Hablar de disidentes en Cuba es pleonasmo, pero además está prohibido por el régimen; como debe ser. ¿Para qué hablar con mentira? Cuba es un paraíso de la naturaleza y por tanto de la libertad. No hay más que salir a sus calles y el alimento llega solo, cae del Cielo. Lo malo es que cuando entra el hambre o la enfermedad lo mismo da que llueva o nieve. Y el hambre, la enfermedad; de libertad; no se sacia ni se cura nunca.

¿Qué querrán en Cuba? No es retórica la pregunta. Algo más que todo: libertad. Ansiedad es su alimento.

Saludé a Fidel Castro en una Cumbre Iberoamericana. Hacía lo imposible para hacerse el encontradizo con el Rey Don Juan Carlos. Hasta en el ascensor. ¿Admirador o interesado?

Fidel era como Fraga de uniforme. Uno tenía el Estado en las barbas y el otro en la cabeza. A ninguno podías tocarles semejantes partes. Eran cabezones. Siempre es mejor la autoridad con cabeza que con barbas. Sobre todo en libertad. Fraga propuso a Fidel ser alcalde de Láncara, en Lugo, Comarca de Sarria, donde se dan los mejores chorizos que conozco; son los orígenes de Fidel Castro. Allí había sitio para el retiro del dictador gallego cuya tumba, ahora, nadie osa tocar.

En la Galicia de Fraga y de Fidel hay un recuerdo para la dictadura cubana. Nadie se atreve a tocarlo. No hay ley de memoria histórica, sino otra cosa que se supone. Es en Oleiros (La Coruña). Dicen que el dinero es de derechas. Creo que es un error. El dinero es de quien lo trabaja, como la tierra. No sé si en Cuba pasa lo mismo. Oleiros es el municipio de España con más ricos por metro cuadrado. Por eso su alcalde dedicó la mayor rotonda del lugar a erigir un monumento al Che Guevara, en el camino al Pazo de Meirás. Pazo y Che pal pueblo. Total, si sobra el dinero para qué vamos a enterrarlo en tonterías.

El problema es que el Che Guevara no es ninguna tontería. Un guerrillero comunista internacional siempre merece un reconocimiento. Matar por excusas políticas tiene rédito.

Una vez que han sacado a Franco del Valle de los Caídos quieren los cheguevaristas que todos rindamos tributo a la mayor democracia de habla hispana: la que los Castro y los Guevara han dado a Cuba.

¡Aquella conversación!:

<<¿Habrá perdido usted todo en el naufragio?>>

<<Así es, todo menos el honor>>, contestó el Almirante Cervera.

El conflicto era con Estados Unidos. En Cuba, por Cuba.

El honor. ¿O no? Eso era en tiempos de Cervera, el Almirante.

En los mares naufragó el honor. Ya tiene precio y alguien es capaz de invertir el honor por dinero en la estatua de un criminal.

Antes de quejarse de la falta de libertad en Cuba dense un paso por Oleiros (La Coruña), en la rotonda del Che, sin ley de memoria, con flores, bajo el epitafio:

<<Aquí, en la selva cubana, vivo y sediento de sangre>>.

Claro que nadie lee: nadie sabe. Porque por culpa del fanatismo político hemos perdido nuestro mejor tesoro: Cuba es algo nuestro, español; y España es algo de ellos, de su ser y cultura.

¿De qué libertad me hablan? ¿De la del acero? De acero es el monumento. Como la cara.

¡Raza de víboras! Lo habéis perdido todo, pero ¿a vosotros os importa el honor?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

17 noviembre 2021

TIKTOK: LA NUEVA GUERRA Rafael Dávila Álvarez General de División (R.)

No tiene traducción. Es.

Como un dios. Generalicemos; es lo mismo TikTok que otras. Un redil.  Rige las cabezas de ganado para que se entretengan. Una ve el culo de la otra y se pegan al calor de su soledad que comparte ese trasero como horizonte: el culo. Fascinación. ¿Hay otra cosa?

Hablo mucho de guerra. Conocer sus orígenes y evolución es mi oficio: la paz, que solo se sostiene dominando la guerra. Conocimiento.

Ya no es necesaria la violencia física, que se enfrenten los cuerpos y las máquinas. Hoy se gana las guerras al ritmo de TikTok, el en-red-ado baile mortal que permite atacar por los flancos y la retaguardia de un gremio de paranoicos que buscan ser otros en la virtualidad, apariencia sin ser, ser otro.

Terrible esta guerra que toma directamente la paz por objeto. Una danza alrededor de la destrucción de uno mismo. La más sutil que jamás arma alguna haya podido llevar a cabo. Letal. Sin apenas ruido: el del baile. Unos movimientos de cadera absurdos, o enseñar tus debilidades e ignorancia, te suben al pódium desde donde dejarás de ser tú y serás nadie, aclamado por los millones de seguidores de nada.

Esa es la destrucción: ser nadie. Un número, una señal eléctrica que vive sin vivir en ella, sino en y por un flujo electromagnético. Si quieren no morirás nunca. Puedes quedar grabado y evolucionar con la moda por los siglos de los siglos. Solo es necesario un programador de vidas que actualice tu software. Si no sirves serás conducido por los desagües hasta el vertedero de cenizas. Reciclado.

Nunca serás. Estás en definitiva muerto: es la aniquilación hecha con una dulce canción y movimientos de baile en un escenario al que asisten embobadas todas las ovejas y que tienen como horizonte el culo de la otra. Ni siquiera sombras en la caverna. Peor. Utilicemos el término más adecuado: Exterminio.

No es necesario hacer uso de aquellas vetustas armas de guerra. Ahora es la música y el escenario los que hacen su labor.

La dulce melodía llega a los rincones del desierto y a las profundas aguas glaciales. Todos están en red de la nueva religión: TikTok, TikTok, TikTok.

La guerra se desarrolla como un juego que se retroalimenta. Cada jugador o guerrero está controlado, no importa la cantidad, mientras más mejor, y todos conforman tipologías que entran en las distintas formaciones, donde el mismo juego elige a los cabos, sargentos y así hasta los generales. El orden es inverso a la capacidad, el general es el más tonto; y así: ¡velay! La vida misma.

Ellos no lo saben, pero el que abandona es sometido a severos castigos que pueden llegar a lo peor: aislamiento y martirio; además de no ser: no estar.

Hay un rígido control, disciplina y reglas de enfrentamiento, de guerra, que hay que cumplir bajo severas sanciones si no lo haces. Disciplina. Ejércitos que son masas que se mueven con precisión de relojería.

Es la evolución de la guerra donde los pacifistas no son pacíficos, sino agresivos consumidores bélicos que compran impulsivamente las armas para acabar con las conciencias. Cada clic es un disparo que se registra en la pantalla con el que caen cientos de soldados que pronto son sustituidos por otros miles.

Se vota, se habla, se canta, se alimenta, se baila, se vive y: se muere. Es más, una guerra donde puedes morir y seguir vivo. Eso pasa con sus héroes. ¿Qué más da el cuerpo si puede quedar grabado para siempre en esa edad de oro donde su culo fue el más visto de la red? Éxito conseguido. ¿Para qué vivir más? El esperpento de lo que fuiste seguirá siendo y alimentándose con el interminable cargador de munición en el que te has convertido.

Es la nueva guerra y se llama: TikTok. Hay más, habrá más, tantas como ejércitos. Es una continua evolución hacia el final de una especie demasiado tonta y con fervor al culo.

Don Jacinto Benavente contaba que dos pastores se encontraron después de cierto tiempo. Se saludaron los perros y el canelo le dijo al otro:

— ¿Cómo te va la vida?

—Fatal, no soporto el olor de las ovejas.

—Pero si solo huelen a ovejas.

El canelo acompañó a su amigo, el otro, y fueron oliendo una a una hasta la última de ellas.

— ¿Has visto lo mal que huelen?

—No me extraña. A todas les hueles el culo.

No encuentro mejor definición para explicar esta nueva guerra hecha sobre lo mejor de cada cual: el culo.

¿La guerra? Una pantallita. Todos muertos ante ella. Sin apenas combatir.

Solo hace falta utilizar la tragedia humana como reclamo mientras la masa fervorosa consume -de todo- alrededor de la danza mortal.

En la frontera de Polonia no es el TikTok lo que se baila. Es un juego de guerra cuyo objetivo final se llama Europa.

TikTok-TikTok-TikTok.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

 

 

 

 

PREPARATIVOS DE GUERRA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

I y II Guerras Mundiales

Desde el 1 de septiembre de 1939 al 7 de mayo de 1945 Europa fue campo de batalla. Soldados y máquinas de guerra enfrentados de manera salvaje y sin que leyes de guerra, humanas al fin y al cabo, suavizasen la contienda más brutal y absurda a la que el mundo se ha enfrentado. Era el paso obligado, siguiente a la Gran Guerra, que nadie quiso adivinar. A día de hoy no hay respuesta: ¿por qué? Quedó una temblorosa civilización, ruinas y muertos. Los vivos hubiesen preferido morir.

Olvido. El miedo hoy parece que no existe, pero el riesgo sigue instalado entre nosotros a la espera de saber cuál será el primer paso del seguro próximo enfrentamiento, que como el primero, el segundo, no tendrá respuesta alguna que no sea esta pulsión de muerte que no superamos.

Fue y es algo parecido al fin del mundo para el que nunca estamos preparados. No lo estábamos entonces. El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. La siguiente piedra da claras muestras de encontrase en el camino.

La frontera Polaca

En el verano de 1939 los alemanes desplegaron en la frontera polaca cerca de 100 divisiones, 4000 aviones y millares de carros de combate. Todo fue muy rápido.

Dinamarca, Noruega, Francia y retirada del ejército británico de Dunquerque. Los Estados Unidos empezaron a inquietarse.

Alemania, a la vista de todos, con el consentimiento tácito de todos, se había transformado en la mayor potencia militar de la historia y del momento. Atacó, invadió, nadie fue capaz de detenerla por incapacidad material y moral. Sin espíritu de lucha.

Francia, el Reino Unido, los Estados Unidos de América, habían disminuido sus ejércitos, dedicados a rutinarias acciones para combatir el aburrimiento y así minar poco a poco el espíritu de lucha y defensa de sus pueblos.

Sí. Una sociedad instalada en ese temor a la guerra, no a la defensa, búsqueda de la comodidad, no al esfuerzo, pacifismo a diestro y siniestro. Ejércitos de papel para mantener una imagen falsa y alimentar una industria en decadencia. Pero cuando vienen mal dadas un ejército no se improvisa y menos cuando ha estado sometido a la rutina y al lento, eficaz minado de su mentalidad ofensiva y de lucha.

Una irresponsabilidad que trajo la peor guerra conocida hasta nuestros días y que no perdió Europa gracias a la participación de los Estados Unidos de América.

La defensa se había abandonado y esas eran las consecuencias fatales: los pactos firmados en falso y no amparados por la fuerza. No hay justicia si no se vale de la fuerza. Los ejércitos ante la invasión tenían la ley, pero no la fuerza.

El general Eisenhower da la clave: «En la mayoría de las unidades se prestó más atención a los deportes, diversiones y entretenimiento que a la instrucción».

Nosotros podríamos añadir más debilidades sobre la errónea utilización de los ejércitos.

Pearl Harbor

«El 7 de diciembre fue una fecha que vivirá en la infamia»: ataque a Pearl Harbor. Hubo que transformar deprisa y corriendo la debilidad militar americana para acudir en defensa de la libertad que llamaba a gritos; sin eufemismos. Una sociedad lastrada por la complacencia vio que todo se derrumbaba y que lo que creían probable, pero imposible, lo tenían a la puerta de su casa.

Se podía aceptar un fracaso. Nunca un abandono.

Esfuerzo de guerra. Sin él jamás hubiese amanecido en Europa; hoy no existiría. Se logró gracias a una coalición, pero con el claro signo de un dominante en ella, de un mando único sin interferencias ni injerencias.

Los Estados Unidos salvaron a una Europa indefensa o que no supo estar preparada militarmente para el momento.

Las fronteras son fuente de preocupación y suenan, detrás de la tragedia humana utilizada como arma ofensiva, las formaciones disciplinadas a la espera de que les abran las puertas. La inteligencia se cuela por los resquicios de unas redes infectadas de espías cibernéticos que pretenden paralizar la vida cotidiana. Las materias primas están en manos de unos y otros que controlan el suministro.

Signos de guerra

Hay signos preocupantes. De guerra. No sabemos cómo se desarrollará, pero el esfuerzo para estar preparados corre prisa y hay que ponerse a trabajar en la política de Defensa y Exterior, en los pactos, fuertes y solventes; decididamente hay que apostar por un mundo en guerra.

No podemos dejar a los ejércitos para melifluos cometidos porque no todo el mundo es bueno. España tengo la impresión de que no está en condiciones políticas ni militares para hacer los deberes que le corresponden. Lo que deja en peligro a todos y cada uno de los que diariamente dan lo mejor; expuestos a que mañana estemos sin gas, sin gasolina, sin electricidad, sin identidad. O algo mucho peor.

Corremos un gran riesgo.

La responsabilidad debe cada uno asumirla y recordar que entre cumplir o no está el que la Patria se lo agradezca y premie, o si no, merezca su desprecio y su castigo, como indigno hijo de ella.

Un fracaso sí. Un abandono jamás.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

15 noviembre 2021

 

TIEMPO DE ROJOS Rafael Dávila Álvarez

La idea básica que mueve esta sociedad: «Nosotros lo hacemos por usted. Todo».

Por no hacer ni piense, ya pensamos nosotros y decidimos; usted limítese a vivir, es decir a seguir nuestro mandato.

Y en el vaivén unos van a un lado y los otros al otro, que los dos persiguen lo mismo, con ideas distintas, pero el mismo fin: mandar unos; y ser mandados: otros.

Eso en las filas militares está muy bien: mando y disciplina, pero en la vida cada uno debe ser su propio capitán y dirigir sus huestes: las pasiones, las realizaciones, los pensamientos, las decisiones: su vida.

Para mover los hilos del guiñol solo es necesaria una idea básica plasmada en un mensaje, mientras más corto mejor. Se vende la política como el que vende cocacola o colacao y a la frase o titular debe acompañar una buena compañía. Campaña. Pleonasmos.

La vida es un eslogan.

Ácratas, comunistas, socialistas, liberales, ¿democristianos? ¿monárquicos?, ¿derechistas? No sé. Todos tienen una mentira que sintetizar.

Un eslogan inauguró la revolución y fue mentira: «Libertad, igualdad, fraternidad». Ya nada sería igual. De ahí pasamos: «A la Bastilla».

Homero reducido a una frase. Platón, Alejandro Magno, Lenin: unas pocas palabras. Nada más. Todo está dicho y leído en unos pocos caracteres.

No me gustó la pintada ácrata que leí en el metro: «Curas a picar». Debió hacerla un rojo metido a político, que nunca han salido de ese agujero.

En la Academia Militar a las 0630 horas nos duchábamos en unas largas galerías y bajo aquellos chorros el grito de guerra era: «Que no somos pollos», porque las tuberías echaban lava y no agua. Se convirtió en una reivindicación, ¿qué pedíamos?: nada, era el fuero no el huevo. Se ha quedado en frase histórica con la que nos reconocemos los «pollos» de la época. Mejor pollo que borrego.

¡Proletarios del mundo, uníos! Mientras se repartían los pollos los que inducían a gritar.

No pasarán. Prohibido prohibir. La imaginación al poder. Sed realistas ¡Pedid lo imposible! Bajo los adoquines, la playa. El algodón no engaña. Cien años de honradez (¡manda huevos!). La derechita cobarde. Estamos mal, pero vamos bien. Sí se puede.

Pues sí: Merecemos una España mejor decían «los muy»; y los otros: Juntos vamos a más (que ya lo vemos).

El problema es que no hay: Motivos para creer

Demuestran su inteligencia con: No es no. ¿Y yo que creía que dos negaciones era una afirmación?

Con cabeza y corazón, decía otro; a lo que añado: Con un par mejor.

Ya se sabe que Hacienda somos todos, más o menos.

Hace muchos años fui al cine y la película se tuvo que suspender porque después del NODO metieron un anuncio. Se veía a dos jugadores de tenis peloteando. Uno no daba una y el otro era un crack. En un momento este último se quedaba delante de la cámara mostrando unos calzoncillos y decía: «No se le escaparán más pelotas usando calzoncillos Elefante».

Figúrense en aquellos tiempos el escándalo. Se vendieron como churros.

Así funciona el mercado, el político y el otro.

Para dedicarse a esto de la política ya saben: «Un poco de pasta, basta»

Las ideas claras.

No piensen no decidan y les irá «De fruta madre».

Olvidaba una muy buena y actual: Tiempo de rojos: hambre y piojos. ¿Todavía no lo ha notado? Revísese.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 noviembre 2021

SANGRE, SUDOR Y LÁGRIMAS Rafael Dávila Álvarez

¡Hambre!

Churchill prometió la victoria: sangre, sudor y lágrimas. La propuesta no era muy alentadora, pero al menos era la ancestral fórmula de la victoria.

«Tengo frío, no me atrevo a poner los radiadores, el butano me da miedo porque el apartamento donde vivo es muy pequeño y mal ventilado, paso hambre y calamidades, no llego a fin de mes, estoy entrampada y ni tarjetas ni préstamos, me lo he comido todo y ahora lo debo; nadie me da nada y no tengo los puntos necesarios para acogerme a las cosas esas sociales. En donde vivo no hay colas de Cáritas ni parroquiales y me da vergüenza ir a contar mi caso al cura o la señora que está atendiendo las tristezas de cada uno. Creo en la justicia y no en la caridad.

Antes mal que bien iba tirando, ahora vivo a oscuras, sin metáforas; me acuesto con el sol y con él me levanto. Tengo trabajo, pero también una enfermedad que me ha supuesto la baja durante meses, demasiados, y cobro apenas 500 euros de mi trabajo que cuando me lo ingresan se va entre lo que debo y lo que tengo que pagar del apartamento. Me queda nada, casi, para comer algo, pan y así, con salami o chorizo, una pizza o una fabada de lata. No tengo nada y eso puede que sea lo bueno porque por no tener ni hijos me alegro dentro de la tristeza porque así el mal lo paso sola sin compartir miserias, que seguro que hay cientos así, como yo, y peor.

Me dicen que no hay camareros, ni conductores de camión, ni… ¡Si yo pudiese servir en una cafetería! Echar unas horas, o limpiar en los apartamentos donde vivo, pero con la baja laboral por enfermedad y mi trabajo, al que no puedo ir, tengo que quedarme en casa y no hacer nada.

En fin así un mes y otro; y voy al médico y me dice que esto mío va para largo y que gestione lo de una minusvalía, que puede que algo me den. En mi familia, que algo ayudan cuando pueden, no conocen bien mi situación y piensan que voy tirando. Tengo 45 años.

¡Yo qué sé! No sé qué hacer, ni pienso hacer mucho hasta que esto se vaya extinguiendo solo y puede que acabe en la cárcel donde tendré gratis la luz, el agua y la comida. Me atenderán los médicos y puede que hasta tenga un trabajo.

Envidio un lugar donde ver amanecer sin esperar ansiosa la noche. En la que estoy de manera permanente».

Es lo que he recibido en mi correo donde a diario leo de todo.

Entonces como había empezado este artículo con aquello de lord Byron, sangre, sudor y lágrimas; y veo que ni aún así aprendemos, creo más acertado recordar a El Cid Campeador. Que tampoco sirve de nada.

Contestar quisiera: «¡En marcha!».

El ciego sol, la sed y la fatiga.

Por la terrible estepa castellana

al destierro, con doce de los suyos,

polvo, sudor y hierro, el Cid cabalga.

¡Polvo, sudor y hierro! Sangre, sudor y lágrimas.

No es suficiente. Ni el polvo ni el sudor ni las lágrimas. Quizá el hierro solo basta.

¡Dios qué buen vasallo sería si tuviese buen señor!

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

12 noviembre 2021