PONGA UN MILITAR EN SU PARTIDO. YO ME OFREZCO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En algún momento escribimos un artículo que parecía un anuncio, una oferta: ponga un militar en su mesa. Ya saben: bodas y bautizos. Una especie de esmoquin de alquiler, un uniforme militar con el personaje dentro.

Para una boda, un bautizo -cosas así-, que prestigian el evento, le dan categoría y mola cantidad. ¿Que quieres un general de uniforme de diario?: tanto; ¿que lo quieres de uniforme de gala?: tanto más; de etiqueta con condecoraciones y faja la cosa sube un poco, como si lo quieres de testigo que es lo más caro.

-Sí, es un tío lejano de mi marido, pero muy querido en casa. Es general… Con esa explicación quedas muy bien y se comentará que tienes un tío muy importante en la familia.

En una boda queda de tronío sentar a un general con sus entorchados en la mesa principal.

Pero aquello no tuvo éxito y cerramos la empresa.

Ahora la cosa va de partidos políticos. Buscan militares para sus listas. Habrá que ofrecerse. Mientras más rango mejor. Que tenga éxito no lo sé. Además hay que andarse con cuidado. Tenemos el ejemplo de que cuando un partido político te quiere para exhibirte como la antítesis del militar, lo opuesto al ser militar, pasa lo que pasa, que no te vota nadie. Te llevan de un lado para otro a ver si cuela, pero nada. Que la gente tonta no es. Un militar está para representar lo que es y no lo contrario. Tenemos recientes pruebas en España del fracaso que eso supone.

El estadounidense general Mattis, un tipo duro, general de los Marines, era ministro de Defensa con Trump. Claro que el general leía a Marco Aurelio, siempre llevaba consigo Las Meditaciones, y debió meditar su marcha de la política cuando vio que aquello era peor que la guerra. Firmeza en sus creencias. La política es tentadora, pero un soldado tiene principios…; y fin.

A mí también se me insinuaron desde un conocido partido político. Fue en aquellos momentos cuando me di cuenta de mi valía y la gran carrera política que tenía por delante. Ocurrió cuando las elecciones municipales; las últimas. La oferta fue tentadora. Todavía no sé como la rechacé. Me dijeron que me daría prestigio a mí y a la lista de candidatos del partido. Lo del prestigio me sonó raro. Un soldado solo gana prestigio en las batallas. Pero en fin la vida es batalla y pensé en ello. El prestigio para el partido y para mí consistía en ir el último en la lista de los candidatos en un ayuntamiento importante próximo a Madrid; repito, el último, ese que, aunque ganen, a él no le queda hueco. ¡Uf! Pensé en mi prestigio y vi que aquello no era lo mío, siempre me gustó ir en vanguardia. A pesar de eso que dicen: los últimos serán los primeros. Yo no lo veo. Les hice la contraoferta de ir de candidato a presidente del Gobierno que me parecía más sencillo, o un puestecito en Europa, o asesor de…, que se paga bien. Pero no; yo estaba llamado a ser el último de la lista. Así que la cosa no cuajó y desde aquel día he visto que tenían razón y mi prestigio está por los suelos; el del partido casi, casi tanto como el mío. ¡¿Cómo pude renunciar a aquel puesto de tanto prestigio?! La verdad es que el partido político en cuestión no ha vuelto a levantar cabeza en ese ayuntamiento. Yo tampoco. Puede que si hubiese aceptado ellos hubiesen ganado las elecciones y yo prestigio. No he vuelto a ser tentado por ningún partido y ya que lo siento. Han debido pensar que soy un desagradecido y que me creo alguien. Estoy triste y desconsolado porque hoy en día si eres general y ningún partido político se interesa por ti es que no eres nadie. En fin a ver si después de este articulo alguno lo lee y todavía tengo hueco en alguna lista sin necesidad de ser el último de la misma. Es que lo del último me da que no lo voy a aceptar.

Bueno, y si no siempre me queda el consuelo de decir aquello: <<Haga usted como yo y no se meta en política>>,  que atribuían a Franco.

Mejor me quedo como estoy, y más si voy a ser el último de la lista, aunque me queda la duda. ¿Será verdad que los últimos serán los primeros? Como les decía hace unos días, la guerra es la continuación de la política por otros medios. No sé muy bien que quería decir Clausewitz, pero por ahora prefiero la guerra que es más noble.

Heráclito decía que el oráculo de Delfos ni dice, ni oculta, sino da señales. Le he consultado. Sigo esperando la señal. Mientras, si hay algún interesado en mi persona para su partido político puede ponerse en contacto conmigo. No es seguro que acepte, pero me harán feliz por un rato.

La oferta está hecha. Gracias.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 enero 2019

VUELVE LA INQUISICIÓN. ESCONDAN LOS LIBROS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

No cuento nada que me hayan contado. Lo he vivido en el Rastro madrileño este pasado domingo. Libros se venden muchos, incluso a un euro he encontrado alguna joya olvidada. Hay un librero especial, de toda la vida, que sabe lo que vende y con el que se puede hablar de libros. Yo estaba ojeando el puesto y no pude evitar escuchar la conversación que mantenía con un amigo o cliente.

-Pues sí, me han hecho retirar el libro. Ha venido un señor de paisano, se ha identificado como policía y me ha obligado a retirarlo de la venta porque es un libro prohibido por la Ley de Memoria Histórica.

No he podido pasar de largo ante el disparate que oigo en la conversación.

-¿He oído bien? ¿Está usted diciendo que hay libros prohibidos? ¿Hay libros que no se pueden vender? ¿Dice eso la Ley de Memoria Histórica?

El librero, años entre libros, mira a un lado y otro. Ya uno se siente vigilado. Yo siento no haber estado allí cuando el culto policía se las dio de listillo. Le habría examinado de la ley de ordenanza municipal.

-Pues sí, me ha hecho retirarlo de la venta. Nunca en mis largos años de librero me había pasado una cosa igual. Pero en fin, retirado está. No quiero líos.

Le pregunto por el libro. Me da igual el título, el autor, el contenido y el continente. Espero que no haya una lista de libros prohibidos. Que no tengamos que volver a la clandestinidad. ¿O estamos ya en ella? Las noticias así lo anuncian.

El daño no lo hace el que escribe sino el que lee o interpreta lo que lee. Esto ha sido siempre así.  Opino que todo hay que leerlo, aunque luego haya una cuestión de pura salud que te evita leer lo que revuelve el estómago y provoca bilis. Pero eso es una cuestión personal. Nadie puede prohibirte leer lo que te venga en gana.

Descartado el tema del libro mi asombro es ver lo que está ocurriendo en España.

Cómo la libertad se ve recortada cada día y cada hora.

Cómo ya es la policía adoctrinada la que vigila nuestros pensamientos y lecturas.

Vuelve el censor que ahora grita descaradamente: ¡Por la libertad!

Ya no hay guerras, dicen, pero hay más muertos que nunca, por las armas letales, de pólvora y palabra. Ya no hay inquisición, dicen, mientras se queman más libros que nunca, sustituidos por el adoctrinamiento televisivo y universitario. Pero lo que nunca creí que volvería a ver es a un policía retirando libros a su libre albedrío o bajo la excusa de una ley que él, en un abuso flagrante de autoridad, interpreta. ¿O se lo han ordenado en la clase de adoctrinamiento?

Vuelve la Inquisición. Escondan los libros.

Ahí queda la denuncia de un hecho insólito, pero real como esta democracia nuestra, de hogueras y justicia asamblearia que legisla contra la libre lectura de la historia.

Index Librorum Prohibitorum. 

No hay que prohibir libros, sino enseñar a leer. A escribir también; a distinguir y a huir de los falsos profetas. Educación. ¿Saben lo que significa?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

17 enero 2019

 

ANDALUCÍA: PUEDE QUE AL GRITO DE ¡ESPAÑA! VUELVA ESPAÑA (Con permiso del PP-VOX- ¿CIUDADANOS-PSOE?) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Puede que aún no hayamos sido capaces de entender lo que acaba de ocurrir en Andalucía.

Puede que sea lo más importante que ha sucedido en España desde que se inició el proceso independentista, y eso fue hace muchos años.

Puede que algunos partidos políticos, de repente, azuzados por el grito de ¡España! se hayan dado cuenta de que con España no se juega.

Puede que por primera vez desde que empezó la democracia, el pueblo español, la infantería de a pie, se haya dado cuenta de la importancia que tienen.

Puede que los de infantería se den por enterados de que si quieren y aprietan, las filas y las ideas, los partidos políticos se vean obligados a hacerles caso, a no mentir más, a dejarse de resolver problemas inexistentes, a crearlos, y de una vez por todas piensen en España y los españoles.

La Caleta. Cádiz

Puede que casi sin darnos cuenta, de repente, en Andalucía, un nuevo amanecer se vislumbra por Cabo de Gata, el que esperan en la playa de La Caleta.

Puede que <<Al olmo viejo, hendido por el rayo/y en su mitad podrido/con las lluvias de abril y el sol de mayo/algunas hojas verdes le han salido>>.

Puede que suene, y resuene, de nuevo, el grito de ¡España! que parecía que a alguno avergonzaba, y hasta puede que recuerde tiempos aquellos que  siempre en lucha desigual/ cantan tu invicta arrogancia/ Sagunto, Cádiz, Numancia, Zaragoza y San Marcial…

Puede que un grupo de personas alrededor de la idea de España hayan sabido atraer la voluntad de vencer al separatismo, la voluntad de tantos españoles que aborrecen la política de nuestros políticos y solo quieren ser bien gestionados, los recursos, las personas, unidos, y ese partido al que nadie miraba, de repente está ahí, y puede que siga ahí, y entonces se vuelva a hablar de España. Y los otros partidos le vean las orejas al lobo.

Puede que el partido, aquel otro partido, el que se perdió, que tanto se parecía y últimamente no se parecía, nada de nada, haya dicho ¡¿pero a dónde vamos?! Y haya mirado (a los balcones) aquí y allá, se haya visto solo, muy solo, y allí a lo lejos unos que gritaban lo que ellos antes gritaban y juraban. Y hayan dicho: nos hemos equivocado. Y entonces hayan pactado. Los de antes quieren volver a ser lo que eran, porque unos que eran como ellos ahora son ellos y dicen lo que ellos antes decían. Y ha ocurrido lo que tenía que ocurrir. Que Andalucía pone en pie España y dice palante, que ya está bien de mangantes. Y salga el sol por Antequera y por Menorca y Barcelona, que se ponga por dónde Dios quiera, pero por tierra española.

Hay más partidos y equipos en esta liguilla. Puede que los tibios, de algún otro partido, se echen a un lado u otro dependiendo, pero cuando ya no dependan… ¡amigo!, ¡cuando ya no dependan! A ver solitos donde llegan. Tendrán que aclararse y aclararnos sus ideas.

Puede que aquellos que eran, también eran, y fueron durante muchos años, mucho fueron, se den cuenta de que cada día son menos y que son ellos los que la han liado parda y solo ellos. Tendrán que dar cuenta y pagar su deriva a ninguna parte. Tienen culpa por su mal ejemplo; y los hechos, y de tanto sonreír se han quedado en mueca, sí, son la mueca de lo que eran; ahora ya no son nada.

Puede que esto de Andalucía sea lo que viene para el conjunto de España, un aviso, un estudio sociológico serio y no de esos que hace el CIS. y los profetas de la voluntad votante. ¡Que vuelve España!

Puede que eso haya pasado en Andalucía: puede que pueda volver España.

Puede, puede y puede. Por ahora gracias a Andalucía y a la generosidad de unos y otros que, por una vez, y esperemos que haya muchas más, España está por encima de todo y de todos, incluso por encima de los intereses de partido.

Puede que sirva de ejemplo a todos. Aprendan que ante el enemigo independentista solo queda unirse y luchar por España.

Puede que cada uno regrese a su sitio, a España, por fin, todos al margen de sus diferencias tengan claro que ahora hay que luchar por la unidad de España.

<<Y si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se apercibirá a la batalla?>> (I Corintios, 14:8)

Hay que dejarlo claro, con la verdad por delante, que se entienda el mensaje.

Puede que al grito de ¡España!, vuelva España. Porque si no hay una España no hay España.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

14 enero 2019

EDCHERA Y EL SILENCIO DEL HÉROE. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Hasta aquí  llegó España; se podría

hacer una bandera ensangrentada

con el sol de esta arena calcinada

y la sangre que en rojo la teñía.

Así empieza el poema del poeta y soldado don Luis López Anglada titulado: Edchera. Se cumplen 61 años. Probablemente nadie le dedicará un párrafo a aquella guerra olvidada: Ifni-Sahara. Aquel día de muerte y heroísmo: 13 de enero 1958. Parece que los héroes molestan cuando son humildes soldados a los que el cumplimiento del deber llevó a la muerte. Pero la Legión no olvida a sus muertos.

<<A principios del año 1958 se encuentra toda la XIII Bandera reunida en su acuartelamiento de Aaiún. El día 13 de enero participa en el combate más cruento e importante de todos los que tuvieron lugar durante la Campaña Ifni-Sahara.

Dicho día salió la Bandera a las 07.00 horas, al completo de sus efectivos, en dirección a Edchera, con la misión de efectuar un reconocimiento sobre la zona. Marchaba en vanguardia la 2ª Compañía, que al alcanzar Edchera encontró al enemigo establecido sobre el borde Este de la Saguia, perfectamente organizado.

Ante la fortísima resistencia y el fuego enemigo, se recibe la orden de repliegue, que no fue posible ejecutarla por haberse adelantado el capitán Jaúregui con una sección y un auto-radio. Llevado de enorme espíritu de acometividad, rebasa la línea marcada, perdiendo el enlace con su Compañía y avanzando hasta el fondo de la Saguia, donde sostiene un violento combate a corta distancia con un enemigo que les embosca.

Por esta acción se concedieron las dos últimas Laureadas de San Fernando al brigada Francisco  Fadrique  Castromonte y al legionario Juan Maderal Oleaga, últimos héroes legionarios que derramaron su sangre por España y la Legión>>.

Así reza la efeméride legionaria. Así de sencillo se condensa el Credo de la Legión en sus más sublimes espíritus:

EL ESPÍRITU DEL LEGIONARIO

Es único y sin igual, es de ciega y feroz acometividad, de buscar siempre acortar la distancia con el enemigo y llegar a la bayoneta.

EL ESPÍRITU DE COMPAÑERISMO

60 Aniversario combate de Edchera

Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos.

Habló el valor y se quedó clavada

la razón, para siempre, de la hombría.

Hoy es un día de sueños. Sueños legionarios que se elevan a los paisajes donde se formó y curtió esta humilde unidad del pueblo llano: la Legión. Una unidad de hombres en donde el compañerismo se vive y reafirma en combates como el de Edchera. No es la Legión un lugar para la calma y el reposo. Aquí se está para combatir y morir, ¡si puede ser, como Fadrique y Maderal, como héroes. Hoy es un día legionario y debería ser fiesta nacional en los Ejércitos de España. Los dos últimos Laureados llaman a nuestros corazones, gritan: …¡las eternas tumbas españolas!

Hasta aquí llegó España…

Y ahí está coronada por el viento,

alzando para siempre el monumento

de las eternas tumbas españolas.

¡Dios mí qué solos se quedan los muertos!

No olvidéis legionarios de donde venís y a donde vais. Seguid los caminos de los héroes olvidados por la vulgaridad y la rutina del ocio. No seáis masa, sino compañía. Caminad juntos con el honor por bandera de colores rojo y gualda. No paréis; que no os detengan palabras vanas y premios vacíos. Vosotros sois continuo combate, sin descanso ni oportunidad para el aburrimiento o el ocio. Os espera la Laureada del deber cumplido. Os esperan vuestros muertos. Os vigilan y alientan. Aquí nadie muere. Solo mueren para siempre los cobardes que no supieron darle cara a la vida. Enfrentarse en limpia lucha, rectitud del arma que maneja el alma de los valientes.

La tierra del desierto no sabía

sino del poderío en la pisada

No olvidéis la tierra del desierto que os vio nacer y crecer. Allí quedó vuestra sangre de soldados valientes de España.

Quedó mucho más; algún día florecerá: lo lejano se ha de ver cerca. Cuando la inteligencia se convierta en la sabiduría del arte del combate. Cuando la flor se convierta en fruto abundante. Cuando no se olvide que las eternas tumbas de los soldados españoles se alzan para siempre como monumentos al ejemplo.

laureados de la Legión: Brigada Fadrique. CL. Maderal Oleaga

Lo son, y laureados, Francisco Fadrique Castromonte, Juan Maderal Oleaga,

38 muertos, 51 heridos: Edchera 13 enero 1958.

Porque ellos emprendieron el camino del arte de ser legionario que consiste en luchar contra el enemigo y vencerle. Ellos alcanzaron la fuerza y la sabiduría del combate eligiendo el camino de la rectitud; el que así lo hace habrá de vencer siempre: es un héroe.

Muriendo con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos.

¡Dios mío que solos se quedan los muertos!

 

Hasta aquí llegó, España; se podría

hacer una bandera ensangrentada

con el sol de esta arena calcinada

y la sangre que en rojo la teñía.

La tierra del desierto no sabía

sino del poderío en la pisada.

Habló el valor y se quedó clavada

la razón, para siempre, de la hombría.

Hasta aquí llegó España; la frontera

se convirtió en altar donde tuviera

lugar la Cruz, en el desierto, a solas.

Y ahí está; coronada por el viento,

alzando para siempre el monumento

de las eternas tumbas españolas.

Coronel Luis López  Anglada

Hoy en los acuartelamientos de la Legión se rinden honores a nuestros muertos. Que no los olvide España. No los olvidéis nunca legionarios.  Seguid el ejemplo y su camino: el de la rectitud. Se llama La Legión.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

EL SILENCIO DEL HÉROE

La Pascua Militar es la solemne festividad con la que se inicia el año militar. La siguiente fecha que debería ser tenida en cuenta en el calendario ha quedado reducida a una sencilla celebración legionaria cuando, a mi juicio, debería revestirse de toda solemnidad, al menos en el Ejército de Tierra. Me refiero al combate de Edchera que se desarrolló en las proximidades de El Aaiún el 13 de enero de 1958. Un combate enmarcado en la olvidada guerra de Ifni-Sahara donde brilló el soldado español en acciones llenas de heroísmo y sacrificio.images

Llevo algunos años escribiendo, narrando, divulgando alguno de los momentos del ejemplar sacrificio de nuestros soldados. Me invade el deseo de zarandear las conciencias, también la militar, con la intención de recuperar nuestra frágil memoria. Edchera es un ejemplo de heroísmo, de valor y sacrificio, pero también una prueba palpable del olvido o, lo que es peor, del desconocimiento por la poca importancia que al estudio de nuestra historia  militar se le da en los centros de formación.

centroEdchera ha sido la última acción de guerra en la que se han concedido 2 Cruces Laureadas de San Fernando con carácter individual: Brigada Caballero Legionario Francisco Fadrique Castromonte y Caballero Legionario Juan Maderal Oleaga. Una acción muy simple, aguantar solos ante el enemigo protegiendo el repliegue de sus compañeros. En la brevedad y humildad del lenguaje militar, en la orden de concesión de sus Laureadas, descubrirán como se muere sabiendo que vas a morir, como se  espera a la muerte con la gallardía del que muere por otros, del que solo tiene la vida y la vida da, sin nada pedir.

Laureados Brigada Caballero Legionario Fadrique y Caballero Legionario Maderal junto a 35 legionarios muertos y 50 heridos, es el frío balance de esta fecha del calendario militar: 13 de enero de 1958, el combate de Edchera.caidos-en-la-guerra-de-ifni-1957-1958

Para Juan Maderal la historia no había terminado. En Bilbao, donde nació, le erigieron un monumento y al poco tiempo, su peor enemigo, la alimaña etarra lo arrancó de cuajo y lo arrojó a la ría. El mismo enemigo que al poco tiempo asesinaría a su hermano, también legionario.

Levantamos monumentos y otros derribamos. El del último héroe español, un soldado, hubo que sacarlo de una ría y en silencio, casi a escondidas, guardarlo en un acuertelamiento.

Sobre frágiles pedestales descansa el pasado efímero de nuestra reciente historia, como una fruta vana

de aquella España que pasó y no ha sido,

esa que hoy tiene la cabeza cana.

Ifni, el Sahara, Marruecos…Pactos y acuerdos rotos, negociaciones con o sin fruto, el olvido. Es el silencio el que llena las páginas de la historia cuando esta se interpreta desde los grandes parámetros habituales. Conlleva el olvido para los pequeños y humildes protagonistas de las acciones heroicas que engrandecieron a España.

images (1)Ya de aquello no queda nada. Una inmensa soledad de desierto, unos nombres modificados, amarillentas fotos y unos cuantos héroes olvidados que siguen luchando por mantener el recuerdo, a pesar de tantos pesares. Hasta se olvidaron de entregar las medallas a alguno de ellos. Julián Duarte Flores se ha enterado ahora, después de tanto tiempo, que fue un héroe. Le concedieron la Cruz del Mérito Militar con distintivo Rojo. Solo cumplió con su deber, ahí es nada, cuando la muerte rondaba por las arenas del desierto. Acudió voluntario. No quiso abandonar a ningún compañero en el campo hasta perecer todos. Es lo habitual entre estos hombres que viven y mueren con la sencillez que caracteriza a nuestros soldados.

Levantamos estatuas y otras derribamos, depende, aunque siempre cae antes la del sencillo. Unas se yerguen en grandes avenidas o en parques y paseos, otras se esconden en poéticos rincones, la mayoría, a pesar de su escultórica soberbia, personajes desconocidos.

Juan Maderal Oleaga, fusil en mano, en la del único brazo que le queda, desde su estatua en el Acuertelamiento de la Legión nos mira y su gesto recuerda “El Grito” de Munch, desesperación para los que saben cómo las cosas hieren y baten a quien las sacó del olvido, como aplastan desde lo eterno a los soñadores vencidos.descarga1

Terminaba la ceremonia militar en el Acuertelamiento de la Legión. Día del veterano, conmemoración del combate de Edchera, jóvenes legionarios junto a las arrugas que los viejos llevamos en el alma. La música ha creado un inmenso silencio. Sonaba el novio de la muerte, sonaba en silencio… “Por ir a tu lado a verte…”

Y yo, que oía

todos los sones, solo oí el silencio, su silencio,

el silencio del héroe.

Y no quisiéramos que esta historia fuese solo la historia de aquella España que pasó y no ha sido nada, esa que hoy tiene la cabeza cana.

Porque aquello que fue sigue siendo y así será mientras recordemos a los que:

…como valientes lucharon/ y como héroes murieron…  A los que no quisieron servir a otra bandera,/ no quisieron andar otro camino, no supieron morir de otra manera».

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

 

Diarios Oficiales con la concesión de la Laureada de San Fernando al Brigada Caballero Legionario Francisco Fadrique Castromonte y al Caballero Legionario Juan Maderal Oleaga:

http://www.bibliotecavirtualdefensa.es/BVMDefensa/i18n/catalogo_imagenes/imagen.cmd?path=21198&posicion=1

 

http://www.bibliotecavirtualdefensa.es/BVMDefensa/i18n/catalogo_imagenes/imagen.cmd?path=20399&posicion=1

Artículo publicado en enero de 2014

https://generaldavila.wordpress.com/2014/01/10/dos-vascos-legionarios/

HA MUERTO EL GENERAL, EL AMIGO, JUAN MIGUEL MATEO CASTAÑEYRA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Esta madrugada ha muerto el general de División Juan Miguel Mateo Castañeyra. Era conocido por todos ustedes por haber sido colaborador asiduo de este blog con artículos profundos y de gran calado que fueron guía para todos nosotros.

Era un soldado. Sé que esa palabra era la única con la que le gustaba definirse. Era suficiente. No había para él mayor grandeza que ser soldado. ¡Pero qué pedazo de soldado! Legionario, paracaidista, montañero, nómada, Regular…, soldado. Duro y entrañable, amigo siempre, hasta el final, un soldado cristiano, de fe inquebrantable, seguro, en el que sus soldados ponían la mirada, en su ejemplo de vida, en sus decisiones firmes y sensatas. ¡Cuántas cosas podría decir de este hombre bueno! Nació soldado y muere como tal.

No se nos va nuestro amigo Juan. Tira de nosotros, nos guía, nos señala el camino, nos seduce con su obra y permanece con su ejemplo. ¡Presente!

Fue el Jefe del Grupo de Honores de la Guardia Real, mi teniente coronel, cuando yo mandaba esa excepcional unidad. Creador del Ideario de la Guardia Real, en él se reflejaba el espíritu de servicio y el concepto absoluto de milicia. Me sustituyó en el mando de las Tropas de Canarias. De reojo le miraba: ¡Este sí que es un militar de pies a cabeza! Con hombres así se construye un Ejército, una Patria.

Nos dejó en sus artículos del blog la palabra sensata, recia y firme, a la vez que esperanzadora. Nunca se daba por vencido, nunca.

Ha luchado contra la enfermedad hasta que la muerte le ha envuelto en su pálido manto y con suavidad le ha dicho: ¡venga legionario!, tu misión ha terminado. Has llegado al Cielo, dejas todo acabado, pero como eres inacabable tienes permiso, licencia para un legionario, y puedes, debes, seguir en el corazón de los que se quedan abajo, de los que amas y te aman, también de tus soldados. No te vas del todo, amigo Juan Miguel, queda tu obra y, además, sentimos aún tu mano, te sentimos a nuestro lado.

Con nuestro sentimiento cercano y el cariño a Carmen tu esposa y a tus hijas, te pedimos por último, mi general, que desde el Cielo nos eches una mano. Buena falta nos hace tu ejemplo y virtud.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

12 enero 2019

 

 

 

EL ESCÁNDALO VILLAREJO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

<<De todos los que en el ejército rodean al comandante en jefe, nadie está más próximo a él que el agente secreto; de todas las retribuciones, ninguna es tan generosa como la del agente secreto; de todas las cuestiones, ninguna es tan confidencial como las operaciones secretas>>(Sunzi El arte de la guerra).

Una sociedad madura, democrática, y consciente de lo que significa la historia, el presente y el futuro, no puede permanecer amansada, desorientada, alelada, anestesiada… con el escándalo policial del comisario Villarejo. Cada información que surge no hace sino aumentar la duda en las instituciones, poderes del Estado, y en esas otras que no son ni lo uno ni lo otro, pero lo parecen: bancos, empresas, medios de comunicación… todos infectados por el virus del espionaje. Surgen las amenazas como consecuencia del chantaje, de las escuchas ilegales, de los bastardos intereses de todo tipo.  Los secretos de cintura para abajo siempre han sido objeto preciado en nuestra sociedad, los bien pagados, ahora son de cintura para arriba. Quien esté libre tire la primera piedra. Mientras los juzgados se colapsan, las sentencias se eternizan y la interpretación de la ley va por barrios.

Un periódico digital ayer ofrecía la posibilidad de poder enterarte si tu teléfono estaba entre los participantes en alguna de las 15.000 conversaciones grabadas en no sé qué caso de corrupción. Más de uno habrá comprobado su teléfono y más de uno lo habrá hecho con el suyo y con el del amigo. ¡Sorpresa! El famoso comisario está por medio.

¿Cómo es posible?

Les dejo la pregunta del millón, pero esta tiene respuesta. Yo no la sé. Pero sé que tiene respuesta. ¿Con que medios se intervenían esas conversaciones?, ¿privados?, ¿públicos?, ¿quién compró esa tecnología? ¿quién los pagó?, ¿se conoce como se hizo el reparto de aquellos aparatos capaces de escuchar y grabar cualquier conversación?

Es el quid de la cuestión.

Alguien debe tener las respuestas. Seguro.

¿Qué ha sucedido en estos años en España? ¿Hasta dónde ha llegado la corrupción? Nunca lo sabremos. Pero sí recuerdo perfectamente aquel día: <<Los españoles se merecen un Gobierno que no les mienta>>. Recuerdo muy bien el día, la hora y los detalles.

Conviene que no lo olviden.

Y decía Sunzi: <<Los agentes secretos reciben sus instrucciones bajo la tienda del general; están muy cerca de él y lo tratan íntimamente>>.

Era allá por el siglo IV a. C.  Y parece que está escrito hoy. Claro que era para el arte de la guerra. Y esto de ahora no es la guerra sino la cloaca de la guerra.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

11 enero 2019

ESA BANDERA NUESTRA… ¡Dios, qué buen señor! ¡Si hubiese buenos vasallos! General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

La Bandera de España, <<una bandera de todos>> dijo el Rey en la Pascua Militar, no es tan de todos como nos gustaría. Existen muchos problemas, cada día más, para sentirse español públicamente, para portar tu bandera. Y no me refiero a Cataluña o País Vasco donde la dejadez de las autoridades, de la Administración y de la policía autonómica, hace que sea un auténtico riesgo para tu vida portar una bandera de España. Me refiero a lugares –triste es tener que decir esto- donde no hay un problema real de convivencia que te suponga un riesgo portar uno de los símbolos de tu Patria. En concreto y en este caso me refiero a Granada. Leo en Cartas al Director del diario Ideal de Granada lo que nos cuenta un ciudadano que se disponía a visitar la Alhambra con su hija de seis años. La niña llevaba una bandera de España de 30 por 20 centímetros de las que ese día, festividad de la Toma de Granada por los Reyes Católicos, se repartían a todo el que lo deseaba. Prohibido. Sí, señores, prohibido entrar en la Alhambra ostentando la Bandera de España. O la guardaba dobladita o la dejaba fuera, pero <<las órdenes de arriba>> eran que esto es una institución pública y no se podía entrar con la bandera. Todo lo que quiera explicarles es inútil. Inútiles son nuestras autoridades ¿públicas?

¿Para qué dice el Rey lo que dice sin tenemos estos servidores públicos?

<<¡Dios, qué buen vassallo! ¡si oviesse buen señor!>> ¿Lo recuerdan?

¡¿Tanto ha cambiado España?!

¡Dios, qué buen señor! ¡si hubiese buenos vasallos!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

9 enero 2019