¿QUIERES SER SOLDADO? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Sirvieron como soldados de España Cervantes, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Alonso de Ercilla, el Cabo Noval, Eloy Gonzalo, Juan Maderal Oleaga, (último laureado de las Fuerzas Armadas) y junto a ellos millones de héroes incógnitos que dieron y siguen dando su vida por la patria. No son hombres reducidos a la historia sino los forjadores, entre otros muchos españoles, de ese sentimiento de identidad llamado patriotismo.

Que el primer y más fundamental deber del soldado sea la disposición permanente para defender a España, incluso con la entrega de la vida cuando fuera necesario, no es baladí. Ser soldado no es un capricho, ni siquiera una afición. Es una vocación cuyo atractivo reside en la virtud. La disposición permanente del alma para las acciones conformes a la ley moral. Una vida inspirada en el amor a tu patria, en el sacrificio reconfortante de ese espíritu que te lleva a mantenerte en tu puesto de honor cuando el amor a la vida te dice al oído que te separes del peligro. Ese espíritu que unas veces es valor, otras abnegación, entusiasmo por la profesión, siempre afán de esplendor para tu patria.

Será el patriotismo como virtud tu valor principal, tu deber, y cumplirlo tu íntima satisfacción. Apréndelo pronto: tu patriotismo consiste en amar a España, es decir, cumplir con tu deber siempre. Esa íntima satisfacción del deber cumplido será tu premio y única aspiración.

El honor deberá presidir cada una de tus actividades, estando solo o en compañía, sin buscar el elogio o el aplauso. A él ajustarás siempre tu conducta. En la soledad de la noche o con las luces del día debes ser coherente entre lo que debes hacer y lo que haces. El honor será la virtud que te lleve al cumplimiento de tus deberes respecto del prójimo y de ti mismo.

Al patriotismo y al honor siempre debe acompañarles el valor. En la milicia el valor no es bravuconería sino una firme disposición, constante preparación física y moral, para vencer el miedo y llegar más allá incluso de lo que el deber te exige. Tu valor ha de ser sereno sin alardes inútiles, comúnmente innecesarios, has de tender a conservar durante el mayor tiempo y en el más alto grado tus energías morales y físicas para utilizarlas al máximo y en toda su plenitud en el momento decisivo. Debe adornarse el valor con entendimiento para obrar con sabia destreza y no estrellar su denuedo contra la ignorancia. Valor estoico, y heroico si el combate lo requiere. En silencio, sin exhibiciones ni lamentos.

La disciplina será factor de cohesión que regule todas tus relaciones en la milicia. Exigida y exigible para el que obedece y más, si cabe, para el que manda. Respeto y obediencia moral que te lleve a la observancia de las leyes y normas, te distinguirá como buen soldado.

Recorre despacio el camino, con humildad y paciencia. Recuerda que la guerra es el arte a cuya cumbre no se vuela, súbese poco a poco y con discurso de tiempo. Pero no olvides que aquí el esfuerzo y dedicación nunca están de vacaciones.

Todo lo que te cuento es más sencillo de lo que puedas pensar, pero solo se consigue si de verdad quieres ser soldado, un bello oficio que te descubrirá pronto su tesoro que reside en la camaradería y la fraternidad que forja unidades muy sólidas donde cada miembro se sacrifica individualmente en beneficio del grupo.

Compañerismo, abnegación, solidaridad, amistad, unión y socorro.

Sin alardes y con el silencio del deber cumplido como compañero. En las duras y en las maduras. Cumple, obedece y calla. Habla solo cuando se te pregunte. Tiempo tendrás de pasar de actor a profesor. Será el momento si has cumplido.

¿Quieres ser soldado? Solo tú tienes la respuesta. Esto no es algo comparable ni compartible. Tampoco vas a ser mejor que otros, simplemete servirás sin pedir nada a cambio, te lo deberán todo sin que nada material recibas. Solo compañerismo, amistad, unión y socorro, no como los da el mundo, sino como la vida militar exige.

Conocerás lo que es el «Mando» que ahora pretenden sustituir por «Liderazgo» y que con verdadero peligro nos acerca  a aquello de «Qué guay…» […] «mi colega o bro». Es un cambio dirigido a socavar los mismos cimientos de los principios del  arte de la guerra para crear otros con cemento aluminoso. Convine estar vacunado contra los «desármenes artísticos». Esto es otra cosa, es compañerismo, unión y socorro, amistad y combate, de hombres bravos que hay que demostrarlo cada día. No es colegueo, es no abandonar a un hombre en el campo hasta perecer todos.  En la vida militar siempre hay un jefe que ejerce el mando, que consiste en concebir, decidir, preparar y dirigir. Para ser jefe, para mandar con autoridad, son necesarias cualidades morales, intelectuales y físicas. No sé si al hablar de liderazgo estamos hablando de lo mismo o es una moda. Entre nosotros, entre soldados, lo que hace falta es un jefe que mande. Aquí no se lidera: se manda. La forma como ha de ser, desde el Cabo al General, es hacerse querer y respetar, no disimulando las faltas, infundiendo amor al oficio y mucha exactitud en el desempeño de las obligaciones. Firme en el mando, graciable en lo que pueda, castigar sin cólera y ser medido en sus palabras, aún cuando reprenda.

Puede que el mundo anglosajón esté lleno de líderes que olvidaron. No necesitamos enseñanzas ajenas al propio estilo. Nuestros ejércitos conocen desde tiempos inmemoriales esa forma de mandar hombres en combate que nos distingue. Escuela de soldados. Shakespeare no fue soldado. Lo fueron Cervantes y Calderón.

Por sus obras los conoceréis. Aquí el idioma es cortesía, buen trato, verdad, la firmeza, la lealtad, el honor, la bizarría, el crédito, la opinión, la constancia, la paciencia, la humildad y la obediencia.

Me viene a la memoria una Europa que no tendrá ejércitos, como los que definió en inigualable columna en ABC Ruiz Quintano, «de tíos jóvenes, físicamente aptos, dispuestos a comer barro, a marchar cuarenta kilómetros con cuarenta kilos a la espalda y a clavar una bayoneta en la garganta del enemigo». Eso no existe en Europa. Solo forman filas entre el descontento y el despliegue incomprensible, más que aburrido e inútil.

«Almas humanitarias podrán concebir fácilmente que exista una inutilización, un desarme artístico del adversario sin causarle demasiadas heridas, y que tal sea la verdadera tendencia del arte de la guerra. Por muy bello que esto nos parezca, nos vemos obligados, sin embargo, a destruir tal error, pues en asuntos tan peligrosos como lo es la guerra, los errores que se dejan subsistir por benignidad son, precisamente los más perjudiciales». ¿Quién será ese desconcido Clausewitz, tan anticuado, de tan insoportable lectura?

‹‹Un acto revolucionario, una resolución oportuna y útil, no califican para mandar. Si el ranchero impide que su batallón se subleve o el buzo de un acorazado logra que la oficialidad no se pase al enemigo con el barco, déseles un premio, pero no me hagan coronel al ranchero ni almirante al buzo. No sabrán serlo. Perderemos el batallón y el barco›› (Azaña. La velada en Benicarló). Ya sabes colega… ¡Fíjate quién lo dijo!

Una insensata prudencia nos llevó a una guerra mundial y fueron otros los que tuvieron que salvar a Europa. Estar en combate no es gratuito. Si una organización armada se retira de su misión militar es que nunca debió estar allí. Se va a combatir o a evitar que otros lo hagan.

Todo esto tiene más derivadas y desarrollos. Cuando la orden y la regla es política todo se complica de tal manera que es difícil distinguir y explicar. La disciplina marca el camino, nada más. Tenemos ejemplos muy recientes del mal uso, por no decir abuso, de las Fuerzas Armadas para misiones muy lejos de las que les corresponden. Ahora proliferan y habrá que cambiar el rumbo antes de ser derrotados sin siquiera combatir.

Señalar la responsabilidad política en ciertas misiones alejadas de lo militar, de lo que como soldados les corresponde, es obligado porque la acción militar en esos casos es muy compleja y requiere una exactitud, planeamiento y ejecución en ocasiones de mayor exigencia que el combate. Lucha la disciplina intelectual con la exigida por las ordenanzas. Es indiscutible la alta capacidad que deben tener mandos y tropa para ejecutar misiones tan complejas y hacerlo con precisión militar. Nosotros ya hemos aprendido en varias ocasiones.

Alejandro Magno estando consciente de su gravedad de muerte sentenció: <<En la situación en la que me encuentro, nada valen los remedios lentos ni los médicos indecisos. Me es preferible morir con arrojo a tardar en curarme. Así pues, si los médicos tienen algún recurso o alguna destreza, han de saber que, más que un remedio a la muerte, lo que busco es un remedio a la guerra>> […]. <<Cuando llegó a oídos de Darío la noticia de la enfermedad de Alejandro, avanzó hacia el  Éufrates con toda la rapidez que le permitía la magnitud de su ejército>>.

Escribo esto porque no tengo la menor duda de que nuestra situación ha llegado a oídos de Darío, Alejandro está enfermo de muerte.

La OTAN es la torre de Babel. Six-seven. Ya saben. Sin querer queriendo. Cosas de Shakespeare, como decía, más que de Calderón.

Nos entendemos demasiado bien y no creo necesario engañar a nadie haciéndole creer que estamos para lo que no estamos. Aunque lo hagamos mejor que nadie.

Llegan tiempos recios y habrá que estar preparados, pero de nada valdrá el esfuerzo militar si la acción política que todo lo organiza desde la retaguardia no está en condiciones de hacer un buen uso de sus ejércitos. La clave funciona: desmilitarizar lo militar desde temprana edad.

No hay gloria futura sin sacrificio inmediato junto al exacto cumplimiento del deber hasta morir: «No abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos«.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

5 mayo 2026

7 pensamientos en “¿QUIERES SER SOLDADO? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

  1. MI RESPETADO Y MUY QUERIDO GENERAL DE DIVISION LEGIONARIO,

    LOS 20 HITOS FORMULADOS POR V.E COMO RESPUESTA A LA PREGUNTA DE SER SOLDADO SON LA CLAVE ESENCIAL DEL SOLDADO.

    H1: EJEMPLOS DE SOLDADOS :GARCILASO DE LA VEGA 1501-1536/HURTADO DE MENDOZA 1503-1575/HERNANDO DE ACUÑA 1520-1580/CERVANTES 1547-1610/LOPE DE VEGA/CALDERON DE LA BARCA/ALONSO DE ERCILLA/CABO NOVAL/QUEVEDO/ELOY GONZALO/EL ÚLTIMO LAUREADO MADERAL OLEAGA/

    H2:PERMANENTE DISPOSICION PARA DEFENDER ESPAÑA Y ENTREGAR LA VIDA SI FUERA NECESARIO.AMOR SAGRADO A TU PATRIA VOCACIÓN CONFORME A LA LEY MORAL.

    H3:PATRIOTISMO : INTIMA SATISFACCION DEL DEBER CUMPLIDO

    H4: EL HONOR:AJUSTADA CONDUCTA EN TODA ACCIÓN

    H5:VALOR SIN MIEDO ANTE TODO PELIGRO

    H6:PREPARACION: SABIA DESTREZA CON VALOR ESTOICO Y HEROICO

    H7:DISCIPLINA: FACTOR DE COHESION LA DEFINICION INSUPERABLE DEL CAUDILLO A LOS CADETES EN ZARAGOZA

    H8: LA GUERRA EL CAMINO DEL POCO A POCO HACIA LA VICTORIA

    H9: CAMARADERIA Y FRATERNIDAD: AQUI NO PUEDE HABITAR QUIEN NO TENGA LA VIRTUD DE RECONOCER LO MEJOR DE LOS DEMAS Y DAR A LOS DEMÁS LO MEJOR DE SI MISMO.

    Y NO LES CANSO , SE LLEGA AL H20 NO ABANDONAR A NADIE EN EL CAMPO ENEMIGO HASTA PERECER TODOS .

    ME HA ENCANTADO y TAN SOLO SE ME OCURRE SACAR A LA PALESTRA A CALDERÓN:

    Pedro Calderón de la Barca

    Este ejército que ves………………….
    Aquí la necesidad……………………..
    Y así, de modestia llenos,………………..
    Aquí la más principal…………………….
    Aquí, en fin, la cortesía,
    el buen trato, la verdad,
    la firmeza, la lealtad,
    el honor, la bizarría,
    el crédito, la opinión,
    la constancia, la paciencia,
    la humildad y la obediencia,
    fama, honor y vida son
    caudal de pobres soldados;
    que en buena o mala fortuna
    la milicia no es más que una
    religión de hombres honrados.

    ENHORABUENA Y GRACIAS MI GENERAL

    A la orden de V.E

    VIVA EL REY

    VIVA EL SOLDADO ESPAÑOL

    VIVA Y ARRIBA ESPAÑA

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  2. Muchas gracias Mi General. Hemos tenido muy buenos soldados, héroes y escritores, cosa que no ha tenido la pérfida Albión, a ver si de una vez por todas nos damos cuenta de lo que hemos tenido y tenemos y sentirnos orgullosos de ellos. Saludos para todos.

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  3. A las órdenes de V. E., mi General.

    La milicia es una religión, y ser Soldado, cualquiera que sea la categoría y el empleo que se tenga, siempre lo he pensado y visto así, y siempre lo he repetido, es como un sacerdocio consagrado en aras de la Patria, que es la nación en que hemos nacido, y sus gentes.

    Si se ve como «un trabajo como otro cualquiera», lo estamos desvirtuando y negándole su componente místico. En un trabajo, si podemos predecir un accidente, buscamos refugio y nos ponemos a salvo, no se nos dice en el contrato laboral ni en ninguna otra norma interna, que tenemos que permanecer en el puesto y hacer de bombero en caso de incendio, hasta morir quemados o sepultados por desprendimientos.

    Se dió un caso, en los años de plomo del terrorismo en España, cuando utilizaban, además de las pistolas y la goma dos, el terror psicológico con los avisos de bomba, hasta en parvularios, todo para crear pánico e inseguridad, en el que en mi centro de trabajo civil hubo el aviso de turno, y sólo dos trabajadores, entre los veintidós o veititres que estábamos trabajando en ese momento, dijimos que no abandonaríamos el edificio hasta haber puesto todos los aviones que teníamos bajo nuestra responsabilidad en manos de otras dependencias que continuaran controlándolos. Uno, qué casualidad, era hijo de un Jefe, estrellas de ocho puntas, un africanista, que yo había tenido y al que todavía le rezo cuando me acuesto; y el otro, pues un servidor mismo, para no perder la costumbre, si bien hubo alguien que dijo que ese gesto solo era «deformación profesional», por lo de militar; menos mal que no lo achacó a ningún tipo de locura.

    Excuso decir que, como era lo más corriente, se trató de un aviso falso y no apareció ningún petardo por ninguna parte cuando registraron todo.

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  4. Vaya, por Dios. No entiendo qué ha podiso suceder. Yo solo pulsé una vez en enviar. No para los tres que aparecen aquí. Lo siento

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  5. Mi respetado y muy querido GENERAL DE DIVISION LEJIONARIO,

    MAGNIFICA RESPUESTA PARA EL QUE QUIERE SER SOLDADO. NO SE ES SOLDADO HASTA QUE SE JURA LA SAGRADA BANDERA.

    ENHORABUENA Y GRACIAS MI GENERAL.

    A la orden de V.E

    VIVA EL REY

    VIVA EL SOLDADO ESPAÑOL

    VIVA Y ARRIBA ESPAÑA

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  6. Mi respeto y querido general,yo me considero un buen español y patriota hasta para derramar mi sangre por mi gente y mi patria.

    Pero.con el tipo de guerra que estamos viendo con máquinas(drones) contra personas y no puedes ver nunca quien te ejecuta y esparrama trozos y vísceras de tu cuerpo por todos lados y que seguramente nunca enterrarán en el cementerio de tu pueblo,pues se me plantean serías dudas de sacrificar soldados como estamos viendo tanto rusos como ucranianos sacrificados de esta manera tantos como setecientos mil en ambos bandos muertos sin honor y a traición y sin una defensa alternativa contra máquinas que en muchos casos están dirigidas por adolescentes menores de edad

    ante eso mi general qué honor tiene morir de esa manera?

    ARRIBA ESPAÑA,y ante la duda siempre adelante una vida más.

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