EFEMÉRIDE. SEMANA DEL 7 AL 13 DE AGOSTO. BATALLA DE SAN QUINTÍN

Asedio a San Quintín

En 1556 Felipe II firmó con el rey de Francia la tregua de Vaucelles, pero al romperse desencadenó una nueva guerra  en el territorio francés fronterizo con Flandes. El Duque de Saboya invadió Picardía y puso cerco a la plaza de San Quintín, una ciudad estratégica que aseguraba el camino hacia París. Acudió en su socorro el condestable Montmorency con un ejército de veintiocho mil soldados. Salió a su encuentro el Duque de Saboya chocando ambas caballerías embistiendo la española, con el conde de Egmont a la cabeza, el flanco francés, obteniendo el 10  de agosto de 1557, día de San Lorenzo, el triunfo español en la denominada Batalla de San Quintín. De haber seguido la persecución de las tropas francesas hubiera perecido todo el ejército francés. Felipe II, el rey Prudente, no quiso explotar la victoria y llegar hasta las puertas de París. Una decisión que sus capitanes criticaron.

Como consecuencia de la victoria y para conmemorar tales hechos, Felipe II mandó la construcción de San Lorenzo del Escorial por celebrarse en este día la batalla.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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7 agosto 2017

SOBRE EL HONOR, EN LO MILITAR Y EN LO CIVIL. (Pedro Motas Mosquera)

El Honor

Como es bien sabido, el honor y el llamado espíritu de cuerpo han servido a lo largo de la historia a los propósitos más sublimes; sobre todo el honor militar que es antes que nada, la depurada actitud moral que sirve de presupuesto en el militar, junto a la disciplina y el valor para el más exacto cumplimiento del deber.

El honor, que no es patrimonio exclusivo de persona o grupo alguno, y por tanto tampoco de los militares, puede serle exigido a los mismos, bien por la transcendencia de la función pública que se les encomienda, bien por la delicadeza o potenciales efectos de los medios que se les confían. El militar tiene otros deberes y derechos; obedece a otras leyes y disposiciones, amén de las que obligan al ciudadano normal, viste de manera diferente y utiliza una jerga a veces no entendible por el común de los humanos.

El militar está armado y a él, como buen centinela, se le confía la defensa de la nación, la integridad y seguridad de sus territorios, su soberanía, la custodia de sus símbolos, y en ocasiones, incluso la vida de sus ciudadanos. Al militar se le confiere la potestad para disponer de los más sagrados valores de la patria. Este privilegio se le otorga a cambio de una sola y solemne garantía: su honor.

Culto al Honor

Por ello, el honor es el más noble estímulo del valor militar, representa el respeto hacia uno mismo; el ejercicio de la virtud, el deber y la rectitud, indica lo que se debe hacer, pero sobre todo lo que se debe evitar. La base del honor esta en nuestro corazón, en el corazón de los militares como soldados leales, dignos, íntegros e inalterables en el cumplimiento del deber. Ello permite el decoro y la reputación del soldado y su familia.

Hubo un tiempo en el que el honor era la principal fuerza motriz de cada gran hombre, bueno y decente. Todas las acciones de sus manos, cada pensamiento de su mente a su boca estaba terminando en sus labios, toda motivación para cualquier propósito válido para sus empresas; todas ellas fueron dictadas por un innato sentido del honor, objetivado para sostener el honor existente. El honor ha sido para un milenio el punto central en las historias que contamos a nuestros hijos con la esperanza de que también crecen para vivir con honor. Para hombres y mujeres de valor sería matar lo malvado, todo en un intento de satisfacer su sentido del honor.

No relegado solamente a los cuentos de hadas, el honor también se encuentra en todas las grandes narrativas de la historia. Los hombres y mujeres de honor hablan a las almas; que dicen lo que es real y verdadero en cada ser humano. La razón de esto es debido a que el honor, lo que determina, en sí es honesto, benévolo, bello y verdadero. El hombre honra a Dios, los profetas, y sus padres. Se hace honor a sus promesas, sus votos, sus leyes y sus deudas. Se rinde homenaje a sus atletas, los sabios, y un sinfín de grandes triunfadores en nuestra sociedad.

EL CÓDIGO DE LOS CABALLEROS

El código de los caballeros era el código de conducta para los caballeros de la Edad Media. Vivir bajo este código se esperaba que un caballero protegiese a los pobres, los débiles y los indefensos; servir al bien, buscar la justicia, y la justicia tenía en su conducta. Es a partir de ahí que el sentido del honor se convierte fácilmente identificable.

Es una obligación moral de actuar con honor, bondad y generosidad. En nuestra cultura de usar y tirar moderna no es de extrañar que tal noción ha pasado de moda. No solo en su culpabilidad, el individuo debe, por otra parte, admitir que un cinismo desconcertante invadió la actual psique moderna.

En una sociedad como la nuestra, en la que la carga cívica básicamente está en la ley, es común que el concepto de honor pierde rápidamente su relevancia en la sombra de la ley omnipotente. El hombre tiene la ley, que no tiene la más mínima necesidad de el honor o la moral o la ética, que dice lo que está bien y lo que está mal. Definir bien y el mal de esta manera es descuidado, y nada más.

El hombre debe ser libre de actuar como quiera, siempre que no haga ningún daño a los demás, y así sigue la filosofía moderna. Cada decisión en todos los hombres creará inevitablemente un efecto secundario porque ningún hombre es una isla. Mientras que el cáncer social del relativismo moral continúa extendiéndose en la sociedad moderna, nuestro sentido colectivo de honor sigue disminuyendo.

Un hombre, como ser honrado, debe defender las obligaciones humanas de una manera mucho más centrado que en el individuo y la sociedad materialista, esto es en lo espiritual y bueno; pero esta opción honorable a menudo requiere renunciar a los ideales modernos.

Debemos estar agradecidos porque el relativismo sea sólo una sombra, y no sea capaz de producir un objeto sombra. Debemos regocijarnos, porque aunque en declive, el honor no estará muerto, siempre y cuando aquellos que desean vivir una vida honorable lo conserven. Después de todo, recordemos que, para ser honestos, vivir de acuerdo con un código de honor, el mal nunca será una manera cómoda para caminar, pero como dicen en las palabras del Antiguo Testamento “La puerta es estrecha y angosto el camino”

Pedro Motas Mosquera

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27 junio 2017

VISUS MILITIS “VETERANOS” General Emilio Pérez Alamán

Veteranos paracaidistas

Un veterano es mucho más que una persona mayor que después de años ejerciendo una profesión se le considera un experto en la misma. Es posible que si son muchos los años transcurridos desde que dejó su actividad laboral, las nuevas técnicas habrán superado sus conocimientos y procedimientos de trabajo, pero los principios que guiaron sus primeros pasos y progresión en la que fue su empresa, siempre serán un referente permanente para quienes hoy ocupan las responsabilidades que un día fueron suyas, por lo que mal hará el empresario que desdeñe lo que denominaré el “Espíritu del Veterano

Cuando al calificativo de veterano lo atribuimos al soldado adquiere, por encima de la experiencia en su especialidad,  un significado especial, casi excluyente, porque  el soldado veterano es el depositario y transmisor de  la tradición  y valores de su Arma o Cuerpo y muchos de ellos han sido protagonistas de hechos sobresalientes, cuando no gloriosos, que constan en el Historial de la que siempre será su Unidad para ejemplo y estímulo de los que la forman en el presente.

Considero un gran acierto del Mando mantener las distintas Hermandades y Asociaciones que aglutinan a esos soldados veteranos que después de haber entregado años de su vida al servicio de España en una Unidad determinada de sus Ejércitos, de forma voluntaria y más que altruista, se reúnen, no solo  por mera añoranza, sino para mantener su Espíritu de Unidad y ofrecerse en servicio permanente a cumplir los cometidos que se les asignen y para los que siguen perfectamente preparados como Reserva Permanente.

Porque soy consciente de los valores que se encuentran en todas estas Hermandades y Asociaciones de Veteranos, me permito aconsejar y recomendar al Mando que aumente y perfeccione su atención a estas organizaciones de viejos soldados que, incluso con sacrificios materiales y personales, no dejan que el conformismo imperante les nuble  el Espíritu de Servicio Permanente   y  están siempre dispuestos a cumplir las misiones que el Mando considere para contribuir y difundir la Cultura de Defensa de forma coordinada desde el Organismo que corresponda.

En este objetivo fija hoy su mirada este veterano que durante su tiempo de actividad siempre procuró esa atención a los Veteranos  próximos a su su responsabilidad. Lo hace después de haber vivido un nuevo Encuentro de los Veteranos Paracaidistas con su Brigada, en el que cerca de dos mil “paracas” de todos los empleos, edades y cursos  procedentes de todos los rincones de nuestra Patria se unieron a los jóvenes que hoy integran nuestra Gran Unidad. Para todos ellos desde hace 63 años sus gritos siguen rasgando el aire de igual forma:

 

                   ¡SOBRE NOSOTROS!             ¡DIOS!

                      ¡CON NOSOTROS!                  ¡LA VICTORIA!

                      ¡EN NOSOTROS!                     ¡EL HONOR!

                      ¡TRIUNFAR!                  O        ¡MORIR!

       ¡CAIDOS PARACAIDISTAS!

                                   ¡CON NOSOTROS! 

 

 

                        Emilio Pérez Alamán Teniente General (R.)

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25 junio 2017

LOS VERSOS DEL CORONEL (III-1) Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (r)

 

 

 

 

LOS VERSOS DEL CORONEL (III-1)

Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (r)

 

Bajo el mismo título de LOS VERSOS DEL CORONEL, en forma simultánea con la serie “II-Velázquez” que ahora se está publicando y con periodicidad que pretendemos semanal presento  en este blog un nuevo trabajo que he bautizado con el nombre de

 SONETOS DEL ARMA MÍA

en el que, querido lector, no hay errata alguna, aunque también lo podría haber escrito con L; porque de mi adentro, de mi alma, han ido saliendo los versos y muy, muy adentro he gozado, sufrido…, vivido en fin mi Arma, la Infantería.

         He estructurado el trabajo en cinco apartados, unos de más extensión que otros; en bastantes de las estrofas -uno cuando escribe se va dejando “cachitos” de si mismo en sus palabras- hay connotaciones autobiográficas, en otras se pueden apreciar los sedimentos y “adherencias” que quedan tras una vida de infante, en otras, en fin,  he tenido que acudir “a los libros…”

Una pequeña consideración sobre el apartado que dedico a los regimientos del Arma. Fácil es comprender la dificultad de incluir la historia de un regimiento en las 154 sílabas que componen un soneto. Por eso no es éste un capítulo sobre la historia de los mismos varias veces secular en casi todos los casos y para lo que  ya hay historiadores y muy buenos que lo hacen, sino que en mis versos -dirigidos fundamentalmente a un público conocedor con el que comparto guiños de complicidad en bastantes ocasiones- he tratado de recoger lo que en dicha historia le ha dado a cada uno su exclusivo carácter, bien su fundación o antecedentes, hechos de armas, himno, héroes de su lista de revista, sobrenombre  con el que ha sido conocido, lemas, emblemas, leyendas en su cartela…, incluso las propias vivencias a las que ya he aludido.

Y hay otro aspecto que quisiera resaltar: No están en este capítulo  todos los regimientos que han sido, pero sí son  regimientos (o lo fueron) todos los que están, y me explico…

Hubiera sido prolijo y complicado incluir todos aquellos que de alguna manera han existido durante los últimos quinientos años de la Historia de España; y hubiera sido corto este apartado si sólo recogiera los que, las circunstancias obligan, existen actualmente. Por eso he optado por una vía intermedia: con los que ahora conforman el núcleo principal de la Infantería he incluido a aquellos (con el nombre que entonces tenían) a los que fueron (fuimos) destinados en el lejano ya  comienzo de nuestro “andar” como infantes los componentes de la XXIII de la AGM, mi Promoción, a la que dedico este trabajo; a los que están, y a los  que ya han se han ido “fieles a la Historia, y dignos de tu honor y de tu gloria”.

Félix Torres Murillo Coronel de infantería (R.)

Toledo,  junio de 2017

mi Arma-1

EL ARDOR

 (Soneto)

 De chirimías al son, pausado el paso,

los Regulares van; como un bramido

desfila la Legión, desconocido

el hablar en sus credos de fracaso.

 

De cúpulas un mar con el ocaso

de sedas que se posan, y el rugido

terrible del cañón, que guarnecido

va en corazas de acero; y allá al raso,

 

su techo las estrellas, el infante

que el más arduo camino fácil hace

con su esfuerzo, su arrojo y su maestría.

 

Y sin dar al desmayo ni un instante,

cada día un aliento que renace:

¡El ardor de la fiel Infantería!

 

(Continuará)

24 junio 2017

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SAN JUAN. PATRÓN DE LA GUARDIA REAL General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Guardia Real. Formación en el Patio de Armas del Cuartel del Rey

San Juan Bautista es el Patrón de la Guardia Real. Fue instituido por la Congregación del Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos de la Sede Apostólica a petición del Arzobispado Castrense de España en el año 1998. Pero no fue tan sencillo como parece.

San Juan Bautista Patrono ante Dios de la Guardia Real

Aquella idea del patronazgo de San Juan se le ocurrió a este humilde servidor que les relata la historia siendo coronel Jefe de la Guardia Real. Con la idea en mente consulté con el Páter de la Guardia Real, Luis López Melero (q.e.p.d) cuya temprana muerte nos dejó consternados, pero que sigue siendo el gran valedor de la Guardia Real desde el Cielo junto a San Juan. El Páter se entusiasmó con el proyecto y dada su gran amistad con Monseñor Estepa, Arzobispo Castrense de España, allí nos fuimos los dos a tantear su parecer y ver las posibilidades que encerraba. Pretendíamos que el Arzobispo nos orientase y dijese las posibilidades que tenía de realización; no queríamos  hacer oficialmente una propuesta baldía. Monseñor Estepa la recibió con afecto y decisión de manera que pronto la hizo suya dándonos la certeza de que podría llegar a buen fin. A partir de ahí empezamos a dar los pasos precisos despacio y con cautela, pero con la ayuda de todo aquel al que le dábamos a conocer la propuesta. Antes de ponerla en marcha por la vía oficial quise conocer la opinión y tener la aprobación de SM. el Rey Don Juan Carlos y de acuerdo con su parecer actuar. Aproveché un momento en el que pude hablar con él de manera informal para plantearle el tema. Después de explicarle los detalles y el proceso a seguir solo me preguntó si lo había consultado con Monseñor Estepa y cuál era su opinión.

A partir de ese momento solo hubo que dar inicio a la petición oficial a través del Jefe del Cuarto Militar y del Arzobispo Castrense que influyó decisivamente en la Santa Sede.

Al servicio de la Corona: Guardia Real

Fue el 11 de mayo de 1998 cuando la Congregación para el Culto Divino de los Santos Sacramentos, en virtud de las facultades concedidas por Su Santidad Juan Pablo II, confirmó el patronazgo aprobado por Monseñor Estepa: San Juan Bautista era Patrono ante Dios de los fieles militares pertenecientes a la Guardia Real.

Fue un gran día para la Unidad que de esa manera contaba ya con su Santo Patrón protector y mediador ante Dios. Alrededor de aquel día había que crear una tradición que mantuviese vivo el patronazgo y empezar a crear historia y tradición alrededor de aquella fecha de la festividad de San Juan, el 24 de Junio. Era un día clave para los Guardias Reales y debería celebrarse con toda solemnidad. Así empezó con sencillez, pero con gran dignidad, el Día de la Guardia Real. El 12 de junio de 1988 fue la primera celebración bajo el patronazgo de San Juan Bautista presidida por el entonces Príncipe de Asturias Don Felipe, actual Rey de España.

Siento gran emoción al recordar aquellos días, una de las fechas más importantes, sin duda alguna, de mi mando en la Guardia Real.

Pero si a alguien hay que recordar de aquellos momentos en los que San Juan irrumpe en la Guardia Real como Patrón es al Páter D. Luis López Melero, el Páter Luis, alma y vocación, un cura de los pies a la cabeza que con humildad, bondad e inteligencia se ganó el corazón de los Guardias Reales y les llevó el regalo de tener a San Juan a su lado como protector. Todavía le estoy viendo con su coro de Guardias cantarle al Rey la mañana de San Juan mientras Su Majestad se emocionaba: ‹‹Estas son las mañanitas / que cantaba el Rey David / Hoy por ser día de tu santo / te las cantamos a ti…››.

FESTIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA EN LA GUARDIA REAL

Día de la Guardia Real 1988 presidido por el Príncipe de Asturias

Mañana se celebra en la Guardia Real después de 19 años de patronazgo la festividad de San Juan Bautista. Una Unidad conjunta que reúne y une Ejércitos, Armas y Cuerpos, sentimientos y capacidades, donde bien podemos decir que se dan cita todos los Santos patronos con una misma y única vocación de protección a los soldados de España. En cada advocación se eleva una oración, una petición al mejor servicio, a no sentir la debilidad ni la fatiga. El sacrificio y la entrega es un deber moral que se encierra en la intimidad y el soldado comparte con su soledad mirando al Cielo de sol o estrellas, de nieblas o borrascas, de esperanzas siempre al margen de los acontecimientos. Por eso reza.

Volverán a sonar las salvas de ordenanza y el Himno Nacional, honores a nuestra Bandera, en el Patio de Armas del Cuartel del Rey. El presente y la añoranza, algo de melancolía, y el permanente recuerdo de ver cómo pasa el tiempo, como se pasa la vida, como unos se van mientras otros esperan y otros llegan. Es la esperanza de ver que todo se renueva, pero permanece, todo avanza, pero hay un momento para detenerse y mirar la obra del espíritu, la que siempre queda. Volverá a sonar en el histórico rincón de El Pardo, en el Patio de Armas, el toque de oración que es la mirada valiente que se enfrenta con el deber del pasado, el deber del respeto a los que allí han dejado alma, corazón, ilusiones, lo mejor de cada uno allí entregado. Y sonarán los himnos y el canto duro de los corazones que en una única voz se prestan al futuro tal y como fue el pasado: Lealtad, disciplina y servicio.

Es un día muy especial para los que vivimos y servimos con inolvidable amor a lo que hacíamos. Inolvidable servicio.

En este día de profundo recuerdo quiero felicitar a SM. el Rey Don Juan Carlos I por su onomástica recordando el afecto, respeto y muchas cosas más. En definitiva fueron trece años de servicio a su lado, inolvidables, por todo, pero sobre todo por el amor puesto en este servicio. ¡Gracias Majestad!

San Juan Bautista Patrón de la Guardia Real

Felicitar a todos los Guardias Reales, los de ayer, los de hoy, los de siempre.

¡Feliz Día de San Juan Bautista, Patrón de la Guardia Real!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez (Coronel jefe de la Guardia Real entre 1995 y 2000).

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23 junio 2017

COMENTARIO DEL DÍA ‹‹LOS MISERABLES›› General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

El diputado Rufián de ERC

Miserable:

  1. Ruin o canalla
  2. Extremadamente tacaño.

Así hasta 5 acepciones recoge el Diccionario de la Real Academia Española.

No me cabe la menor duda de que lo dicho por el diputado de ERC Gabriel Rufián se refiere a la primera: Ruin o canalla. Es un insulto grave el dirigido por este individuo al ministro del Interior del Reino de España. Es inadmisible. Esconderse y ampararse bajo la inmunidad parlamentaria para insultar gravemente, y además mintiendo, es una bajeza que te lleva a caer en el desprestigio. No es la primera vez que este señor se exhibe con términos que en otra situación no se atrevería a pronunciar. ‹‹Lacayo, mamporrero, gánster…››. Pero lo peor es que aprovecha el delicado momento de seguridad que vive Europa para confundir la velocidad con el tocino y mezclar la seguridad con la política de la independencia. Enmerdar es su táctica. Cuando insultas en el Parlamento insultas a los españoles, a los tuyos que te han votado y a los otros. Como yo somos muchos los que nos hemos sentido insultados junto al ministro.

El ministro del Interior le ha dado una lección de moderación, educación y equilibrio, algo deseable en ese crispado Parlamento en el que se prevén situaciones aún peores sino se corrigen a tiempo. Una cosa es la inteligencia e ironía parlamentaria para expresarse con todo tipo de lindezas y otra el insulto. Claro que hay mucho indigente de inteligencia.

‹Ciertas personas son malas únicamente por necesidad de hablar. Su palabra necesita mucho combustible y el combustible es el prójimo›› (Los Miserables de Víctor Hugo).

El ministro del Interior ha salido reforzado simplemente por saber mantenerse en su sitio ante la zafiedad, la mala educación y la indigencia intelectual. No da para más… el tema. Pero conveniente es saber quiénes son estos señores que pretenden destruir España mientras insultan amenazan y muestran una agresividad difícil de entender. Ese es el diálogo que ofrecen, esa es la democracia que defienden, ese es el futuro que para Cataluña pretenden. Y ese es el futuro que se nos viene encima. Equilibrio y serenidad, pero máxima firmeza, señor ministro.

El insulto es una prueba más de debilidad. Pero mejor no fiarse.

En combate cuando el enemigo ataca valora el contacto y por allí donde ve más debilidad penetra. Si abre una brecha no hay quien lo pare. Sobre todo cuando no se han previsto las reservas.

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

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22 junio 2017

Video intervención Sr. Rufián

Respeto, más respeto Andrés Manrique Teniente (R.)

Europa no es sólo un concepto geográfico, sino que define a un grupo humano cuya cultura, religión y forma de organización social vienen de lejos, (Derecho Romano, Cristianismo y Filosofía griega nos define). Nos guste o no nos guste estas son nuestras señas de identidad y la mayoría no queremos cambiarlas.

Mientras en otras latitudes hacen una defensa numantina sobre “lo suyo” aquí parece que defender “lo nuestro” es retrógrado. “Lo nuestro” es nuestra historia, nuestra forma de organizarnos y nuestra religiosidad o espiritualidad. En todo esto Europa ha evolucionado, esto es innegable.  Es en Europa donde vivimos, es en Europa donde quieren vivir muchos más y es a Europa a la que hay que respetar.

Respecto de lo espiritual y lo religioso, ya que de ello vamos a hablar. Lo espiritual es esa voz interna que deberíamos de atender más de lo que acostumbramos y reflexionar sobre sus dictámenes. Siempre relacionado con la parte inmaterial del ser humano, incluidas las inquietudes religiosas. Lo religioso está compuesto por un conjunto de creencias en cuya cúspide se encuentra Dios. Perdónenme, pero no encuentro otro modo para explicarme en estos escasos párrafos pero sabemos todos de lo que hablamos.

Como vamos a hablar de respeto, recordemos ahora aquello de:

“[…] estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo“.

No hay que zaherir, atacar ni ridiculizar la fe de nadie. En cualquier caso tenemos derecho a la duda, al error y al acierto en cuestiones de fe y todos tenemos derecho a ser respetados en estas cuestiones.

Leyó Juan Soldado una estadística de 2005 en la que el 77%  de los europeos creía en la existencia de un Dios o fuerza vital. Para España la cifra era de un 79 %. Significativo en ambos casos. Parece ser que en la actualidad, en España, hay un 75% de creyentes, un 25% de no creyentes (de ellos un 13% de ateos)

¡Hay que respetar todos los credos religiosos! ¡Hay que respetar al no creyente! Claro que sí. Lo que pasa es que esto se dice en apoyo de los credos religiosos foráneos y no para las creencias de los naturales europeos. Estamos en ese respeto pero queremos reciprocidad.

 Juan Soldado no ve  respeto cuando se habla de “fantasías religiosas” al calificar a algún credo o religión, por parte de aquellos que carecen de fe. Tampoco ve respeto cuando se ridiculizan tales credos acogiéndose a algo tan cuestionable y sujeto a regulación como es la libertad de expresión. ¿Es esto tolerancia?, se cuestiona.

Juan Soldado no ve respeto cuando se caricaturizan personajes religiosos o la religión misma en chistes y viñetas de comics.

Juan Soldado tiene en su entorno a personas con acendrada fe religiosa, otros más o menos practicantes y otros que no entran en disquisiciones entre razón y fe, simplemente creen porque les va bien, son felices así, tienen algo a lo que aferrarse ante las dificultades y porque  así se educaron. ¿Qué hay de malo en ello?, se pregunta de nuevo.

Juan Soldado respeta todas y cada una de las creencias religiosas, con la única excepción de aquellas que legitiman prácticas que no respetan los derechos humanos, listón este que no hay que sobrepasar. Sabe que alguna de esas creencias soslaya ampliamente ese listón pero aun así respeta individualmente a sus creyentes pues, probablemente, ellos mismos discrepen en algunos de sus dogmas  y se encuentren en un callejón sin salida del que ni pueden, ni saben, ni les dejan salir. ¿Estaré en un error obrando así?, se dice Juan.

“Hay que abrir un debate”, dicen algunos -esto está muy de moda ahora-.

 Juan Soldado se pregunta, ¿debate sobre qué? ¿Debate sobre lo que opina la inmensa mayoría de la población, en este caso? Ni aunque fueran minoría… No hay debate amigos. Se impone el respeto, seas creyente o no.

Juan Soldado sólo pide información, asesoramiento y consejo en aquello en lo que pueda estar errado sobre estas cuestiones. Gracias.

Haya paz. Un saludo.

 Andrés Manrique

Teniente (R.)

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22 junio 2017