NO QUIEREN A NUESTROS EJÉRCITOS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

12 de Octubre. Día de la Fiesta Nacional. Desfile Militar

O no se enteran o no se quieren enterar, ye, ye. No nos quieren de verdad, ye, ye.

El maestro Antonio Burgos, en magistral artículo, afina la puntería, propia de cabo tirador selecto, (¿Para cuándo esa merecida Cruz del Mérito Militar?) y describe la situación —Sin Desfiles— que no es coyuntural sino que va camino de estructurarse en lo que siempre han querido: sacar a los ejércitos del sentir del pueblo, alejarlos del concepto de Patria, de Todo por la Patria, del sentido de Unidad de España, sacarlos de la Constitución, como el que se saca una muela infectada que no le permite zamparse a gusto la empanada que se han guisado de nacionalidades, de lo federal, de la nación de naciones, y no sabemos cuántas zarandajas más. Molestan los ejércitos y sus cañones, sus barcos y aviones, y su espíritu militar. Molesta la obediencia, la disciplina, el firme caminar, el honor, la valentía, sobre todo molesta esa forma suya de amar, de a España amar, tan firme y segura, que hasta juran por su vida la sangre derramar. Que no nos vengan con excusas, porque se les ve el plumero a distancia. No nos quieren de verdad.

Es de las pocas cosas en las que muestran claridad: de los ejércitos ni hablar. ¿Presupuestos? Ni infantes, ni jinetes, ni artilleros, ni ingenieros, ni marinos, ni aviadores; nada de vehículos, ni cañones, ni barcos ni aviones. Nada que tenga que ver con la razón de ser de los ejércitos.

Mejor lo virtual e imaginario, un ejército de paisano(s), de protección civil, de peones, de rastreadores baratos, servicios de retaguardia, de poca monta y mayores silencios; los ejércitos de soldados, los de verdad, que queden olvidados.

En eso invierten lo que todos pagamos por nuestra defensa y seguridad. Presupuestos para el engaño.

Dice bien el Cabo Burgos, selecto tirador de las Buenas Letras, a tres meses vista ni Desfile, ni Día de la Fiesta Nacional, ni na de na. Las Academias Militares sin su Rey son menos militares (así les gusta); el Día de las Fuerzas Armadas, uno menos; Del Centenario de la Legión para qué hablar. ¡Menudo peso se han quitado de en medio! Millán-Astray, Franco… ¡Quita, quita! Ese sí que era un dolor de muelas que entre el dentista y el paciente han conseguido <<sustraer o esconder>>. Mala voluntad y tibieza.

Lo militar y guerrero ha pasado a un plano de desprecio y olvido que no se merece. Cambian sus misiones a la vez que rebajan su presencia y llevan camino de darle un giro a sus misiones. La principal y constitucional tiene los días contados.

La ministra de Defensa muestra una imagen que no se corresponde con la realidad de lo que por dentro está sucediendo. Unos ejércitos llenos de problemas, de pobreza, incapaces de soportar la economía  del día a día sin hacer enormes sacrificios, a costa de la operatividad, lo que crea una incertidumbre que, sin duda,  se traduce en la moral de las tropas. Alguien será responsable.

Del aspecto Institucional forma parte su presencia en la sociedad, siendo lo que son, Fuerzas Armadas y no otra cosa, la cultura de Defensa, su proyección mediática sin esconder su historia y valores, sin ocultarlos como son, del pueblo que los aplaude y reconoce.

En el plano Operativo-Presupuestario ¡hemos hablado tantas veces! Recuerden que no se puede levantar la voz, sino someterte sumiso al desmantelamiento de las unidades bajo la tan conocida voz en los ejércitos: ¡Hay que sacrificarse. Estamos en crisis! ¿Y cuando no?

Lo malo es que esta crisis no es de los Ejércitos sino de algo más profundo y que es la razón de ser de los mismos: España.

Una de los pilares a derribar es sacar a los ejércitos del sentir del pueblo. El Covid-19 les sirve para un roto o para un descosido. Ahora convertido en arma para desarmar a los ejércitos.

Molestan los ejércitos y sus cañones, sus barcos y aviones, y su espíritu militar. Molesta la obediencia, la disciplina, el firme caminar, el honor, la valentía, sobre todo molesta esa forma suya de amar, de a España amar, tan firme y segura, que hasta juran por su vida la sangre derramar.

No nos quieren de verdad, ye,ye.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

28 julio 2020

LA DIRECTIVA DE DEFENSA NACIONAL Y EL ARTÍCULO 8.1 DE LA CONSTITUCIÓN Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La Directiva de Defensa Nacional es de vital importancia en el seno de las Fuerzas Armadas.

<<Es el documento máximo del planeamiento de la defensa de España y ocupa el lugar principal tras la Ley Orgánica de la Defensa Nacional 5/2005  en la política de defensa española>>.

<<El objeto común de todas las Directivas de Defensa Nacional es establecer las líneas de actuación y objetivos que persigue el Ministerio de Defensa para la legislatura>>.

Creo que con esas premisas sobra insistir en su importancia. Marca a la Cúpula Militar el concepto de empleo, la línea a seguir de acuerdo con lo que el presidente del Gobierno y su Gobierno determinan para las Fuerzas Armadas dentro del concepto de Defensa Nacional (su concepto).

En román paladino: nos dice (les dice) cómo este Gobierno piensa dotar y utilizar (presupuestos, organización, estructura, misiones…) a las Fuerzas Armadas dentro de la Defensa Nacional.

Claro que nada es más importante que la Constitución y a ella se deben y se debe cualquier ley, decreto, reglamento, orden o directiva.

Hubiese querido analizar detenidamente para ustedes la recién aprobada Directiva de Defensa Nacional (DDN 2020). En ello estaba, contrastando criterios, recibiendo opiniones y…

La Directiva recién aprobada es de escaso valor y de difícil interpretación porque ni responde a la Estrategia de Seguridad Nacional (ESN-2017) y olvida (¿intencionadamente?) aspectos de vital importancia: despliegue en Letonia, Daesh, Afganistán, Irak, OTAN…  ¿Qué hacemos y para qué estamos en la frontera rusa, en Turquía, Afganistán, en Malí…? ¿Seguiremos? Se lo habrán dicho al oído al JEMAD.

Repito, en esas estaba, pero he tenido que dejar las conclusiones para otro artículo porque hay algo más importante y grave en la Directiva que la convierte en sospechoso documento.

Han cambiado el artículo 8.1 de la Constitución española señalando a las Fuerzas Armadas una misión diferente a la que la Ley le asigna. No tengo la menor duda de que es intencionado.

La Constitución, en su artículo preliminar, ni más ni menos, da misión a las Fuerzas Armadas. Copio textualmente.

Artículo 8.1.  Fuerzas Armadas: <<Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional>>.

La Directiva de Defensa Nacional 2020 firmada por el Presidente del Gobierno en presencia de la ministra de Defensa, del Jefe de Estado Mayor de la Defensa y de los Jefes de Estado Mayor del Ejército de Tierra, de la Armada y del Ejército de Tierra dice textualmente en su página 5:

  1. El primer objetivo de la Defensa es proteger al conjunto de la sociedad española, su Constitución y los valores, principios e instituciones que ésta consagra para el pleno ejercicio de los derechos y libertades de toda la ciudadanía, así como garantizar la soberanía, independencia e integridad de España y el ordenamiento constitucional, de acuerdo con el artículo 8.1 de la Constitución.

Pues sí, pero el artículo 8.1 no dice eso. Detalles de enorme importancia.

La Directiva de Defensa Nacional, repito, de Defensa, suprime el verbo defender, antipático verbo, incómodo e inapropiado para los tiempos que corren, que aquí nadie defiende nada y todos siguen la senda del pastor de la Moncloa. Proteger y garantizar. Pues eso: lo que hace una empresa de seguridad. Alude al artículo 8.1, pero olvida lo principal: defender.

Vamos al problema de fondo y a la intencionalidad. Mala sin duda.

El problema actual de España es su integridad territorial, amenazada por el separatismo que busca romper la unidad de España, su integridad territorial y no otra, y las Fuerzas Armadas, Constitución en mano, tiene como misión: <<…defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional>>. Hay que repetirlo: defender, que distinto es defender que garantizar. ¿Por qué ese cambio? ¿Por qué cambiar las palabras de la Constitución? ¿Quién les da ese poder?

La Directiva de Defensa Nacional marca las líneas de actuación y objetivos que persigue el ministerio de Defensa para la legislatura. Repito: ministerio de Defensa, que no puede salirse de lo marcado por la Constitución para las FAS. No es posible modificar una coma de la misión y olvidarse de la Defensa para cambiar el término por garantizar. No sé quién garantiza, pero las Fuerzas Armadas defienden su territorio, íntegro, el de España, y su Constitución, con lo que garantizan su soberanía e independencia.

<<La razón de ser de los Ejércitos es la defensa militar de España>>.

Dice la Ley Orgánica 5/2005, de 17 de noviembre, de la Defensa Nacional que <<la política de defensa tiene por finalidad la protección del conjunto de la sociedad española, de su Constitución, de los valores superiores, principios e instituciones que en ésta se consagran, del Estado social y democrático de derecho, del pleno ejercicio de los derechos y libertades, y de la garantía, independencia e integridad territorial de España. Asimismo, tiene por objetivo contribuir a la preservación de la paz y seguridad internacionales, en el marco de los compromisos contraídos por el Reino de España>>. El redactor de la Directiva (Dirección General de Política de Defensa) ha copiado de lo general lo particular sin diferenciar a quien va dirigida cada cosa.

Dentro de esa ley general, de Defensa Nacional, en la que participan y forman parte todas las instituciones y el conjunto de la sociedad española, las Fuerzas Armadas cumplen con la misión constitucional de DEFENSA: Exterior, frente a una amenaza o agresión que atente a la soberanía, independencia o integridad territorial del Estado español. Interior, frente a la subversión y cualquier intento de secesión (unidad territorial). De la Constitución, frente a cualquier amenaza que va desde el desorden a la revolución y que sea un ataque a los principios consagrados en el texto constitucional.

Cuidado con la semántica. ¿Otra concesión más a los separatismos?

Integridad territorial. Si hablamos de defensa de la <<integridad territorial y el ordenamiento constitucional>> de España, es algo que corresponde en última instancia a las Fuerzas Armadas, siempre, por supuesto, cumpliendo órdenes del poder civil.

Conviene no modificar ni una coma. No llevarnos a engaño. ¡Con lo fácil que hubiese sido copiar el texto constitucional!

Próxima Directiva de Defensa: Paz y Amor.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

22 junio 2020

La Directiva de Defensa Nacional 2020

 

 

 

 

¿POR QUÉ FUERZAS ARMADAS A LO QUE SIEMPRE SE LLAMÓ EJÉRCITOS Y MARINA? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Se ha generalizado, además de oficializarse, de acuerdo con la Constitución, el término Fuerzas Armadas. ¿Por qué y desde cuando ese nombre? Seguramente si hacemos la pregunta todos contestarán que siempre se llamaron así: Fuerzas Armadas.  Pues no. Conviene aclararlo porque la cuestión no es caprichosa ni baladí. No suele darse puntada sin hilo.

Ya saben que el término guerra está casi prohibido en nuestra Ley de leyes, limitándose a utilizar esa palabra (maldita) tres veces y no para su definición, sino como de paso, en los artículos 15, 63.3 y 169: <<pena de muerte en tiempo de guerra>> -asunto ya zanjado-; <<que al Rey le corresponde declarar la guerra>> (?); y por último, <<no poder iniciarse la reforma constitucional en tiempo de guerra>>. Eso es todo.

Me viene a la memoria lo acertadísimo que estuvo mi querido Coronel José María Grande Urquijo, colaborador de este blog, cuando en una conferencia dijo: <<Las Fuerzas Armadas no son una ONG con pistolas>>, una cruda realidad que nuestra clase política hipócritamente rehúye mientras azuza los rescoldos de la hoguera.

Vamos camino de la emergencia, de sitio (de sitiar, claro), Fuerzas de Sitio, o de Emergencia, más acorde con el lenguaje de nuestra Constitución que contempla los estados de alarma, excepción y sitio, pero no el de guerra. Es curioso contemplar que la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, de los estados de alarma, excepción y sitio (Art. 32, uno) dice: <<Cuando se produzca o amenace producirse una insurrección o acto de fuerza contra la soberanía o independencia de España, su integridad territorial o el ordenamiento constitucional, que no pueda resolverse por otros medios, el Gobierno, de conformidad con lo dispuesto en el apartado cuatro del artículo ciento dieciséis de la Constitución, podrá proponer al Congreso de los Diputados la declaración de estado de sitio>>. Algo parecido hablando en román paladino, a la guerra (sin citarla, no vaya a ser…) ¿no les parece? Estado de sitio: <<cuando se produzca o amenace producirse una insurrección (que significa: levantamiento, sublevación o rebelión de un pueblo, de una nación), o acto de fuerza contra la soberanía o independencia de España…>>.  Es difícil ponerlo más claro. Suena cercano eso de <<o amenace producirse>>.

¿Más aclaraciones?

Leo en el Diccionario de la RAE:

<<estado de sitio

  1. m. estado que, ante una agresión a la integridad del Estado, se decreta otorgando poderes excepcionales a la autoridad militar>>.

Los que acaban provocando el enfrentamiento (es histórico) suelen presentarse como pacifistas, pero no son pacíficos.

El que fue (es un decir) ministro de Defensa, Bono, en su día ya propuso eliminar los artículos de la Constitución Española que contienen la palabra guerra por innecesarios. Claro. Para guerra, la que él dio.

Me he ido, intencionadamente, del tema que inicialmente planteaba.

Entonces, ¿en qué quedamos? ¿Fuerzas Armadas o Ejércitos? ¿Fuerzas de sitio, de emergencias? Respuesta constitucional: <<Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire…>>.

La primera referencia al término Fuerzas Armadas que encontramos podría ser la Ley Orgánica del Estado de 10 de enero de 1967 cuyo título VI en su artículo 37 dice:<<Las Fuerzas Armadas de la Nación, constituidas por los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire y las Fuerzas de Orden Público, garantizan la unidad e independencia de la Patria, la integridad de sus territorios, la seguridad nacional y la defensa del orden institucional>>.

Sin embargo en el maremágnun semántico el artículo siguiente de aquella misma ley hablaba de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire y para nada citaba a las Fuerzas de Orden Público.

Es sin duda la creación del ministerio de Defensa la que consagra el término <<Fuerzas Armadas>>, con visión conjunta de los Ejércitos, con el importante detalle de que desaparecen del concepto las de Orden Público.

También comprobamos que el término ejército en la acepción del Diccionario de la Real Academia Española es referido únicamente al conjunto de fuerzas aéreas o terrestres  de una nación, definiendo la Armada (en su acepción núm. 7) como el conjunto de fuerzas navales de un Estado. Es decir que la Armada es Fuerza Armada, pero no ejército. ¿O es el brazo naval de las Fuerzas Armadas como decía la II República? Aquello de los ejércitos de Tierra, Mar y Aire, en conjunto, ya no está dentro del lenguaje al uso.

En fin podíamos seguir perdidos en la semántica y terminología distinta para decir lo mismo, o no. Ejército, Armada, Fuerzas de Tierra y de Mar, Marina de Guerra, Fuerzas Nacionales de Tierra, Mar y Aire; o Ejércitos de Tierra, Mar y Aire, como se denominaban bajo el primer ministerio de Defensa creado en 1938 de quien dependían los ministerios de Tierra, Marina y Aire.

En resumen y de acuerdo con nuestra Constitución <<Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire…>>.

Queda claro. Y de guerra nada, sino Estado de sitio.

Como Alejandro Magno: el sitio de Tiro. No es mala la idea.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

12 DE OCTUBRE. DÍA DE LA FIESTA NACIONAL. ¿POR QUÉ NO EL DESFILE POR LA DIAGONAL DE BARCELONA? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Un año más. A peor. Día de la Fiesta Nacional. Un día no muy lejano iniciamos este blog con la idea de hablar de valores, los de España y los españoles junto a sus Fuerzas Armadas. La realidad cotidiana, esa verdad que provoca dolor, la que parece prometer lo que no llega nunca, nos ha hecho batallar en la defensa de lo que día a día estamos perdiendo: la unidad de España.

Mientras en esas estamos, cada vez peor, con menos opciones, llega otro 12 de octubre Día de la Fiesta Nacional de España. Que si las banderas, que si España, que si la unidad… que si yo que sé. Palabras, palabras, que pasan sin dar resultados. Decía Ortega y Gasset que al conversar vivimos en sociedad, al pensar nos quedamos solos. Me viene a la memoria las palabras de Talleyrand: <<La palabra es la facultad dada al hombre para ocultar su pensamiento>>. Desde la soledad, siempre se escribe desde ella, miro hacia atrás, no queda más remedio, y podré estar equivocado, pero les voy a decir lo que pienso, aunque piense antes de decir. Desde la soledad…

No disimularé mi pensamiento. Se ha terminado ya el tiempo de engañar y de engañarnos con metafóricos comportamientos. Hechos y resultados. El problema de España en estos momentos es la situación creada en Cataluña por unos individuos que traicionando al pueblo español, es decir el catalán, han robado la soberanía a España. Ahora pretenden acabar con la integridad territorial. Con lo que la Constitución asigna como misión de las Fuerzas Armadas por ser, en palabras de Herrero de Miñón, <<la máxima expresión de la fuerza institucional del Estado>>.

La unidad de España está por encima de todo. Ante su ataque decidido y teatral nada se está haciendo. Lo que empezó como una farsa se puede tornar en realidad. ¡Basta de parodias! Se ha terminado la fiesta con pólvora del Rey. Puede ser que estemos en el error de la palabra y debamos pasar a los hechos. Hoy si hay defensa de España con hechos son los protagonizados por valientes españoles, catalanes, que se echan a la calle con evidente riesgo físico, y que aún perseguidos por la administración y sus policías, defienden a España dando la cara, sin esconderse, con actitudes incluso heroicas frente a una administración autonómica y estatal que se desentiende del problema.

Otros años les hemos pedido en este Día de la Fiesta Nacional que pongan sus banderas en los balcones, gestos en la calle, en la cotidiana vida… Aburridos, desde la intimidad del pensamiento uno duda. ¿Sirve para algo? Sin duda que sirve y más en el lugar donde está el foco de rebeldía y traición. Pero no es suficiente. Hay que dar un paso más allá, definitivo y contundente. Le corresponde al Estado. ¿Por qué huir, esconderse, ceder al chantaje? ¿Por qué la cobardía, no atreverse a dar la cara? El Estado es fuerte y debe demostrarlo.

Hay que dar un paso más. Ha dejado de ser un problema político. Es el fracaso de la política que exige otra solución. Encarar la realidad del problema. No ir siempre a rastras. El problema no solo se soluciona con jueces valientes, aunque también. Hay que actuar políticamente con firmeza ante la agresión a la unidad de España. Es un mandato constitucional para el que la Ley articula el procedimiento a seguir.

Desfile en Barcelona año 1981

¿Día de la Fiesta Nacional? Pues eso: España. Y hay que celebrarlo por todo lo alto: en Cataluña, en Barcelona, con el acto central, el desfile de las Fuerzas Armadas por la Diagonal. ¿Pasa algo? ¡Ah! ¡¿Qué sería una invasión?!, que  Europa…, que si va a haber enfrentamientos…Es que el diálogo…Es que, es que, es que… Es que es España.

No tengo la menor dudad que viendo desfilar al Ejército español por la Diagonal, las calles de Barcelona se llenarían de gente aplaudiendo y gritando ¡Viva España!, pacíficamente, sin enfrentamientos, con sentido de Nación, de Estado, de historia y convivencia. Ni un solo problema.

A la acción ciudadana, la de la sociedad civil, debe imitarla el Gobierno, ampararla, ayudarla y mostrar firmeza en lo que es la esencia y clave de nuestro futuro y bienestar: La unidad de España.

El resto, dada la actitud de los independentistas, es perder el tiempo y con el tiempo, perder España.

El Estado al frente de su unidad, defendiendo la unidad histórica y legal.

Empecemos con el Día de la Fiesta Nacional. Su celebración en Barcelona y el desfile militar por la Diagonal. Sin dudas ni temores.

Itinerario desfile en Barcelona 1981

¿Sería un mensaje? Sin duda alguna: el mensaje es que Cataluña es España, tanto como la Castellana. Un año más, pero a mejor.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

30 septiembre 2018

UN SENADOR DE EH BILDU OFENDE A LA GUARDIA CIVIL EN SU HOMENAJE A LA MUJER GUARDIA CIVIL General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Hoy es un día de gran importancia en la Guardia Civil. En la Dirección General del Cuerpo se celebrará un acto castrense de Reconocimiento a la Mujer Guardia Civil. Se cumple el 30 aniversario de su ingreso en la Guardia Civil. Han sido 30 años de ejemplo de servicio, callado, eficaz y ejemplar, que ha trascendido más allá de nuestras fronteras. Hoy 5.526 mujeres visten el uniforme de la Guardia Civil y, aunque queda mucho por hacer en su beneficio y mejor desarrollo de su actividad profesional, podemos sentirnos orgullosos de las mujeres en la Guardia Civil. ¡Enhorabuena! Y sobre todo ¡Gracias! Por lo que habéis hecho, casi desde la nada, con vuestro esfuerzo, tesón, valor y honor.

La Reina de España estuvo con ellas estos días dándoles ánimo, reconocimiento y agradecimiento. Sus palabras han ido dirigidas a todos para que sigamos mejorando su situación. Esperemos que se cumplan cada día un poco más.

Siempre hay un gracioso que pretende aprovechar el momento para ofender.

Siguiendo un dudoso protocolo, el Director General de la Guardia Civil cursó invitación para  el acto de hoy a un tal Jon Iñarritu García que va de senador en el Senado de España por EH Bildu y figura como portavoz de la Comisión de Interior del Senado. Ya saben en nombre de quien habla el vocero este. El invitado, Jon, vocero, tras rechazar la invitación, se ha permitido ofender a la Guardia Civil precisamente el día que el Benemérito Cuerpo homenajea a la mujer guardia civil. Sabemos a quién representa y esto también es muy representativo; una credencial del tal Jon. Como tal, ha utilizado twiter para contestar al invitador, el Director General de la Guardia Civil. Su contestación es propia de lo que representa y a quienes representa.

Resulta muy desagradable hablar de este personaje hoy, ayer y mañana. Hay que hacerlo para saber quienes nos rondan, nos acechan y nos rechazan. No es a la Guardia Civil y a la Policía Nacional, es a España y a todos los españoles. ¿Así quien va a respetar a nadie? Alguno convierte su representación en una pocilga, un lugar hediondo y asqueroso.

Mire Jon; el recuerdo que hoy tenemos los que nos unimos a la Guardia Civil en homenaje a las mujeres guardias civiles es el de la Guardia Irene Fernández Pereda asesinada por ETA junto a su compañero José Ángel de Jesús Encinas el 20 de agosto de 2000 en Sallent de Gállego (Huesca) al estallar una bomba lapa colocada en el vehículo oficial que se disponían a utilizar.

ETA asesina. ¿Lo recuerda? ¿Eso es brutalidad o asesinato?

Lo que nos avergüenza es que tipos como usted puedan estar en el Senado español y que le hayan invitado a un acto tan querido por todos y tan merecido. Un error del Director General de la Guardia Civil que esperamos corrija, le borre de cualquier lista (de protocolo) y no vuelva a estar usted invitado a ningún acto de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ni de las Fuerzas Armadas.

Gente como usted no es digna de estar en actos como este como bien ha demostrado con su infame rechazo.

Sepamos que estas cosas están pasando en España. No es conveniente olvidar y ejercer el todo vale. A mí no me vale.

Con el homenaje a todas las mujeres guardias civiles y el recuerdo permanente de la guardia Irene Fernández Pereda, a todos sus compañeros asesinados por la ETA y los fallecidos en cumplimiento de su deber, felicitemos a la Guardia Civil  y gritemos más que nunca:

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Guardia Civil!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

28 septiembre 2018

Blog: generaldavila.com

VIDEO:

Las mujeres guardias civiles 

TOQUE DE RETRETA 16.- DINERO, DINERO Y DINERO Adolfo Coloma

Una cumbre de la OTAN no es cosa cualquiera. Y mucho menos cuando a ella asiste el presidente del país que más contribuye a los gastos corrientes de la organización (a los otros también) y con un mensaje nítido para todos sus “homólogos”: No es justo que mi país corra con una parte desproporcionada de los gastos para la defensa común de los países que integran la alianza. Hay que hacer un esfuerzo.

Cierto es que, en términos militares, no todo lo que cuenta es el gasto o la inversión, hay otro muchos factores que también suman en tan importante como delicado asunto cuya competencia es exclusiva del Estado. Por ejemplo, la determinación de un país para defenderse a sí mismo y a contribuir a la defensa de sus aliados, el tejido industrial y la capacidad energética, la disposición de un sistema de reserva y movilización eficaz, los servicios de inteligencia; por citar alguno de ellos.

Ciertamente que la contribución nacional a misiones en provecho de la paz allende las fronteras ha de ser computada en el haber de un país, pero sin olvidar que los soldados implicados en tales misiones, se emplean por la idoneidad que supone el instrumento militar,  por su disponibilidad, organización, disciplina, métodos, en definitiva por sus capacidades, para hacer frente con eficacia a estas crisis sobrevenidas. Pero no olvidemos que la misión que la constitución asigna a las Fuerzas Armadas en su artículo 8, no es otra que “garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.”

Tan cierto como que no es una tarea ardua el adaptar a un soldado bien instruido o a una unidad bien adiestrada en las misiones para las que ha sido concebida, a las propias  de las operaciones de apoyo al mantenimiento de la paz, como bien se está demostrando en todos los escenarios en los que se mueven nuestros soldados, marinos y aviadores. Pero la Reciproca no tiene por qué ser cierta. Las capacidades que se requieren hoy en día para la defensa de un Estado, en un conflicto de media/alta intensidad, junto con la rapidez con la que se puede llegar a la culminación de tal conflicto, no dejan lugar ni para la improvisación ni para la constitución dilatada en el tiempo de tales capacidades.

Así lo ha manifestado el JEMAD a todo el que se ha interesado por ello, militar, periodista o congresista. Pero no parece haber obtenido más allá que el reconocimiento de unos por su gallardía y puede que una palmada en la espalda por los otros. Y mientras tanto, hay que decirle al “Primo de Zumosol” que en esto de compartir equitativamente las cargas, ni estamos ni se nos ha de esperar.

¿Y las elecciones generales, para cuándo?

Adolfo coloma

Blog generaldavila.com

11 julio 2018

LA VIDA DE NUESTROS SOLDADOS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Soldados españoles saltan del BMR

Dos soldados han muerto en Fuerteventura durante unas maniobras al volcar el vehículo blindado medio sobre ruedas BMR que les transportaba: el cabo José Luis León Socorro y el soldado Eynar Esau Mina Lozano, del Batallón de Zapadores XVI con base en las Palmas. Aún resuenan las notas de La Muerte no es el Final tras la muerte del legionario Eduardo García Molinero en Alicante y la del Infante de Marina Antonio Carrero Jiménez en Malí. Demasiadas muertes, ¡tan frecuentes”, ¡tan dolorosas! Adiós compañeros. Las familias rotas y algunos olvidos muy señalados. Fugacidad en el recuerdo y la eterna pregunta: ¿Por qué?

Dicen que es su trabajo -morir no es un trabajo-; nadie dispone de su vida,  pero sí, sí lo es, de él forma parte, el riesgo, la proximidad a la muerte, siempre tan cercana; eso es así, aunque nadie se expone sin motivos. En nuestros ejércitos se acepta sin darle más vueltas, es una vocación de entrega, amparado en una instrucción y adiestramiento excelente y con el material y presupuesto que tu nación dispone, algo que, alegre y callado, tienes que aceptar cuando no resignarte. El alto precio que supone este oficio de soldado queda compensado por una forma de vida plena alrededor de valores como el compañerismo, la lealtad, la honradez, saber que estás en una familia pobre y honrada, con sus defectos y virtudes, pero en tu familia al fin y al cabo, la militar. Por eso cuando entre nosotros se rompe una vida el dolor es inmenso…por un hermano perdido, con el adiós dolorido.

Soldados españoles en afganistán

Sobre el accidente de Fuerteventura decía en este blog el general Coloma, hace muy pocos días, en el visus del pasado domingo: <<Un vuelco de un vehículo es siempre accidental. Las investigaciones en curso determinarán las causas, pero nada hace olvidar que, con un presupuesto adecuado, el blindado que los transportaba ya se habría renovado>>.

En mi artículo dedicado a las palabras del JEMAD cuando recientemente se dirigió a la Comisión de Defensa del Congreso les recordaba la gravedad de las mismas: <<España no invierte en la seguridad global la parte que le corresponde y lo compensa parcialmente tratando de participar en diversas operaciones de mantenimiento de la paz a costa de un gran esfuerzo de sus militares y en cierto modo también a costa de la operatividad global de las Fuerzas Armadas>>. <<Llevamos diez años sin invertir lo que ha creado una situación crítica en las Fuerzas Armadas>>. <<A día de hoy para alistar una unidad o un sistema de armas para un despliegue o una operación determinada hay que canibalizar otras unidades o sistemas de armas que quedan fuera de servicio. Estamos al límite>>.

Y les decía que las recientes y preocupantes palabras del JEMAD reclamando lo que a las Fuerzas Armadas les corresponde para cumplir su arriesgadas misiones, tanto en zona de combate como en España, van a ser portada durante mucho tiempo. Dios quiera que no tengamos que recordarlas cuando ya no haya remedio. Pues hay que hacerlo.

Vehículo Blindado Ruedas-BMR

El BMR es un vehículo viejo, muy viejo, casi 40 años le contemplan, ha dado su servicio después de múltiples reformas, haciendo lo que buenamente se puede, pero hay que pensar en otra cosa. Un vehículo que tiene en su historial demasiados accidentes y que ha costado la vida a muchos de nuestros soldados. El retraso en la adquisición de nuevos materiales, entre ellos el 8×8 (VCR 8×8), sustituto del BMR, solo se explica por la falta de interés – creo que no solo presupuestario-, de adaptar el presupuesto a las misiones actuales, a la realidad actual, a las necesidades operativas y de seguridad elementales, a la modernidad de nuestros ejércitos. No se puede andar elogiando a las Fuerzas Armadas, sacando pecho en desfiles y subiéndose al pódium de los honores y no asumir con responsabilidad lo que tu cargo te exige. Se lleva un retraso en renovaciones y adquisición de nuevos materiales como mínimo irresponsable y el futuro no es esperanzador. Ante la incertidumbre y escasez el Ejército de Tierra transformará 187 vehículos de la familia BMR durante el periodo 2016-2024.

Sabemos lo que nos espera con el presupuesto de Defensa y habrá que empezar a poner las cosas en su sitio y hablar alto y claro. Está en juego la misión y la vida de nuestros soldados.

Ya en 2008 el jefe de la Brigada Multinacional Este de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano, general jefe de la Brigada de la Legión española, le exponía a la ministra de Defensa durante la visita a la Base Miguel de Cervantes, que sus militares necesitan un vehículo blindado nuevo porque el modelo actual (BMR) “tiene muchos años”.

Ni pedir ni rehusar. Lo llevamos grabado en el alma de soldado. Pero pedir es la misión más importante que algunos tienen. Diría que incluso exigir. Desde los puestos de responsabilidad hay que exponer la gravedad de la situación, como ha hecho el JEMAD, y tener muy claro hasta donde podemos llegar, decir con rigurosidad y firmeza lo que se puede y lo que no se debe hacer. Tenemos muchas capacidades, pero jamás debemos olvidar nuestras limitaciones y las razones de ellas. Con el presupuesto de Defensa no se juega ni se debe actuar con demagogia ni frivolidad. A ningún jefe se le ocurrirá jamás mandar a combatir a sus soldados desnudos de moral, pero es importante también que no vayan descalzos.

Y decía el Jefe de Estado Mayor de la Defensa JEMAD:  <<Me parece temerario mantener vivo el debate de si hay que invertir en Defensa o en gasto social, me parece temerario hablar de cañones o mantequilla. A mi juicio es un debate injusto e imprudente, probablemente demagógico y algo populista. Hay que invertir en mantequilla, pero también en cañones, porque sin ellos no hay libertad, porque sin ellos no hay seguridad>>.

A ustedes señorías, que escuchan siempre la misma canción, porque no hay otra, es a los que corresponde enfrentarse de una vez por todas a  los graves problemas presupuestarios que existen en los ejércitos de España.

En ello va nuestra libertad, la seguridad, la de todos, y también, no lo olviden nunca, y menos en estos momentos, la de nuestros soldados, la vida de nuestros soldados.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 junio 2018

JURAR BANDERA EN BARCELONA. LA BANDERA SIEMPRE IZADA #DIFAS2018 General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Jura de Bandera en el Cuartel del Bruc. Barcelona

Se acerca el Día de la Fuerzas Armadas. Este año se celebrará en Logroño el sábado 26 de mayo.

Izado de Bandera

Es un día de España, de sus símbolos y sus Fuerzas Armadas. La Bandera, el Himno Nacional y un pelotón de soldados… Izan su Bandera, la saludan, la defienden… hasta la última gota de su sangre. Nada hay más sagrado, que más comprometa, para un soldado que el juramento a la bandera. Un beso sella un compromiso eterno y sin igual. Todavía no hay poeta ni filósofo que haya podido explicar, ni aún acercarse, al vínculo que hace dar a un hombre lo mejor que tiene por defender su bandera. No es un trapo colorido, ni una muestra de soberbia, de altanería, sino el resumen de lo inexplicable, del sentimiento más noble que le embarga y comparte sin palabras todo aquel que ama a su Patria. ¡Qué sencillo y cuanta grandeza es poder resumir toda una historia, un sentimiento colectivo, que une, que aprieta las filas, que es compañía y ayuda en el camino!; resumir en unas notas vibrantes, en unos colores de bandera, toda la historia compartida, perdonando y uniendo, aprendiendo de cada momento, próximo o lejano. No son los símbolos algo militar sino humano, algo profundo y necesario para mantener la identidad y la cultura, el amor y el honor. El deber es causa sencilla cuando se hace por razones inexplicables, pero que uno adivina que son la causa y la razón de la existencia y que sin esas razones no hay camino que emprender.

Jura de Bandera en Barcelona, una de las más bellas ciudades de España, en el corazón de Barcelona, el Cuartel del Bruc cuyo nombre nos recuerda aquella bella historia del tambor del Bruc, el niño pastor cuyo tamborileo resonaba con estruendo por el eco de las montañas de Monserrat lo que hizo creer a los franceses que se encontraban ante fuerzas muy superiores. Será el sábado 12 de mayo. Resonará el juramento en Barcelona frente a las banderas del Regimiento de Infantería Arapiles 62, del Regimiento de Cazadores de Montaña Galicia 64, del Regimiento Acorazado Pavía 4, y el Estandarte del Regimiento de Artillería 20. Resonará el juramento de muchos españoles; un total de 650 personas se han inscrito en la jura de bandera civil y otras 300 se quedarán en lista de espera. Pero eso no es nada porque en ese juramento estará el de toda España, concentrada en aquel recinto donde sonará como una sola voz, la de España:

«¡Españoles! ¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, con lealtad al Rey, y si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?» A lo que contestarán: «¡Sí, lo hacemos

¡Sí, lo hacemos! ¡Sí, lo hacemos!, que nadie lo ponga en duda.

Estará España junto a los miles de asistentes, aunque no quepamos todos, aunque la alcaldesa de Barcelona no haya permitido ocupar parte de la vía pública para aumentar la capacidad de asistentes al acto. Allí estaremos con Barcelona, con Cataluña, que está de moda, por ser España, por ser tierra donde suena y se proclama el amor a España. Donde los independentistas con su feroz ataque a todo lo español han puesto de moda el nombre de España mientras ellos hacen el ridículo huyendo del lugar donde nacieron y pacieron en aisladas manadas del 3%. Cuando se acabó el pasto han buscado otras verdes praderas donde instalar esa bandera, que a ellos atrae como imán invariable.

La Bandera de España en la Capitanía de Barcelona

Se engalana Barcelona para el sábado, un Batallón de Honores con Escuadra de Gastadores, Banda de Guerra y tres compañías del “Barcelona” II/62. Toda España con una sola voz.

La Bandera. Jura de Bandera. El arriado de bandera es una lejana tradición militar que, junto al toque de oración, marca el final del día militar.

Es una tradición ligada a la llegada de la noche y la finalización de la actividad y ya no verse la distinguida bandera.

Hay momentos en que la tradición debe experimentar una ligera variación. La que hoy propongo es no arriar jamás la bandera. Mientras la unidad de la Patria esté en riesgo no se debe arriar el pabellón. En la mar, los buques llevan la bandera siempre izada, incluso para cambiarla por deterioro se iza antes la nueva.

No arriar bandera, mantenerla enhiesta en sus mástiles, en sus balcones, en sus ventanas, en sus corazones y en todos los acuartelamientos e instituciones. No en señal de desafío sino de convencimiento y defensa de lo nuestro: España.

Eso es lo que juramos el sábado en Barcelona. Esa es la propuesta que hoy hago. Mientras esté en riesgo la unidad de España, la Bandera siempre izada.

Las autoridades civiles de Barcelona, de Cataluña, están invitadas a jurar amor a España ante su Bandera. Si no, mejor se queden en casa. Nosotros esperamos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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9 mayo 2018

¿QUÉ EJÉRCITOS QUEREMOS? (2) La enseñanza de el valor Adolfo Coloma GB (R) del ET

En un interesante artículo publicado en el N.º 922 (enero – Febrero 2018) de la Revista Ejército,  el Tte. General de la Corte hace un profundo análisis del “El valor”, al que considera como «una cualidad dela persona o de un colectivo, consecuencia de virtudes o valores adquiridos, que impulsa a obrar racionalmente ante una situación de riesgo para enfrentarse a él contemple y firmeza» y sentencia que no es el valor una virtud en si mismo, sino una consecuencia de virtudes (se refiere a las virtudes humanas y profesionales), para terminar considerando la escala de valores en nuestras fuerzas Armadas, que van desde el valor se le supone al heroico y analiza la forma de reconocer y premiar tan necesario valor (valga la redundancia) en nuestros ejércitos.

Estas interesantes reflexiones, que prácticamente hago mías, me llevan a analizar la cuestión del valor desde otro ángulo: es valiente quien tiene valor, pero ¿el valiente nace o se hace? No dudo de que Vds. mayoritariamente optarán por la segunda propuesta. Yo también. Pero esta misma certeza me lleva nuevamente a preguntarme. ¿Y cómo se hace a uno valiente? ¿Cómo se entrena uno para ser valiente? Esta es la pregunta que va a centrar mi reflexión y sobre la que intentaré aportar mi personal punto de vista. Tiene mucho que ver con la formación en las academias y centros de formación, con la práctica constante y con la selección.

A poco que eche uno la vista atrás advierte fácilmente los profundos cambios que la historia ha introducido en la forma de concebir y de hacer la guerra. Desde los tiempos remotos en los que las armas eran manejadas prácticamente a brazo y la lucha se llevaba a cabo casi sin espacio físico entre los contendientes, pasando por la invención de la pólvora cuyo uso intensivo y extensivo trataba de doblegar al contrario sin necesidad de llegar al contacto físico, pero manteniendo los conceptos de frente, flancos y retaguardia; hasta la actualidad, en el que estos conceptos se difuminan al máximo y en la que una radiación tal vez pueda ser letal. Pero, al mismo tiempo, se observa que, en todo el espectro del conflicto, en cualquier época, a los soldados se nos exige esa presencia de animo que el diccionario de la RAE define como “Cualidad del ánimo, que mueve a acometer resueltamente grandes empresas y a arrostrar los peligros.”

¿Es el valor un atributo exclusivo del soldado? Absolutamente no, y ejemplos hay a diario que lo ponen en evidencia. Lo que nos diferencia a los militares es que el valor se nos exige.Nos lo reconocerán y premiarán o no, pero a todos se nos supone y no podemos renunciar a él. La falta de valor supone cobardía, actitud tipificada y castigada en el Código Penal Militar (Ley Orgánica 14/2015, de 14 de octubre), que la define como: “el temor al riesgo personal que viole un deber castrense exigible a quien posea la condición militar”.

Por tanto, si el valor se nos exige, como la resistencia a la fatiga, el amor a la responsabilidad o la exactitud en el servicio, desde que uno sienta plaza ha de ser entrenado en ello. El plan de formación militar ha de incluir una serie de principios, de conocimientos, y finalmente de ejercicios que aseguren a los formadores que el individuo en cuestión va superando los estándares previstos y al mismo tiempo, que el sujeto vaya cogiendo la confianza en sí mismo, que le haga consciente de esa superación. Hoy los planes de estudio y formación son muy amplios y variados, desde los de oficiales hasta los de tropa. Me pregunto si tal formación, específicamente orientada hacia ese objetivo, el valor, está hoy en día reglada.

Un veterano y prestigioso oficial, en la cúspide de su carrera, me decía –“menos informática y más equitación”- A primera vista tal invocación puede parecer trasnochada, por cuanto la equitación, que ha sido durante siglos asignatura práctica necesaria en cualquier ejercito y base de una de las genuinas formas de combatir, está ya más que superada; mientras que los conocimientos informáticos son necesarios desde los escalones más bajos. Pero algo de verdad subyace en la frase de aquel veterano militar. La equitación ofrecía al cadete la oportunidad de subirse al nobel bruto y con la técnica necesaria, inteligencia y coraje, conducir al animal hacia el objetivo que se ha propuesto, incluso por encima de la voluntad esquiva del animal, corriendo el riesgo – riesgo calculado – de dar con sus huesos en el suelo. Este podría ser un buen ejemplo de una enseñanza específicamente dirigida hacia el entrenamiento del valor.

Lo que trato es de poner de manifiesto la importancia de la practica reglada de una enseñanza orientada, mensurable y progresiva para asentar el valor. No tendría necesariamente qué ser una asignatura específica, más bien – como se dice ahora – una práctica transversal a todas ellas, pero con un denominador común: la superación de un riesgo medido y controlado que obligue a la superación de los temores propios y que induzca al autocontrol y al espíritu de equipo.

Y cuando hablo de valor y de riesgos, no me refiero exclusivamente a los aspectos físicos. Como muy bien argumenta el General de la Corte, se trata de un compendio de virtudes morales, intelectuales y físicas, o lo que es lo mismo, la armonía entre el querer, el saber y el poder. El querer que se manifiesta mediante la voluntad, el saber que se adquiere mediante el conocimiento y la técnica y finalmente el poder, las destrezas y capacidades físicas para llevar a cabo el fin propuesto a pesar de la voluntad del contrario o de las condiciones adversas.

Tan necesario es el valor del ultimo de los soldados como el del mando a cualquier nivel. Su naturaleza es la misma en uno y en otro, claro que sus componentes y manifestaciones son diferentes. Priman los aspectos físicos en el soldado, mientras que el componente moral tiene una especial dimensión en el jefe. Tanto valor hace falta para firmar un plan de operaciones en el que uno es consciente de los riesgos que asume tal plan, como para mantener cabalmente una decisión durante la ejecución del mismo, cuando noticias adversas comienzan a llegar – en esa “niebla de la guerra” de la que hablaba Clausewitz -atormentando la mente del comandante. Un buen ejemplo de ello lo tenemos en la defensa del Alcázar de Toledo, que precisa poca explicación.

Por tanto, valor, audacia (no la temeridad) y asunción de riesgos, han de estar igualmente contemplados en los planes de capacitación de los oficiales en los empleos superiores. El estudio del problema táctico (o el estratégico) no tiene por que conducir, como sucede habitualmente, a la solución más evidente, la más previsible por el adversario y por lo tanto la que tiene más probabilidades de ser contrarrestada. La audacia, la sorpresa, el desconcierto del enemigo han de jugar su papel y los profesores, el propio sistema de enseñanza deben reconocerlo y promocionarlo. Hablamos siempre dentro de la más pura racionalidad y con la vista en “el cumplimiento de la misión con el menor número de bajas” que decía la doctrina de 1956. Es decir, con el menor quebranto propio, pero asumiendo que lo habrá. En caso contrario, no se trataría de esa “dialéctica de las voluntades que emplea la fuerza para resolver el conflicto”.

Para terminar esta esta reflexión solo me queda volver al inicio, a la selección de los militares.  Hasta hace no muchos años, posiblemente hasta la incorporación masiva de la mujer a las FAS, en las pruebas de selección para el ingreso en la Academia General Militar, junto a los test físicos y sicológicos y académicos del nivel del curso Universitario Selectivo de Ciencias, había una prueba muy singular: el salto del caballo. Un interminable aparato gimnástico forrado de un cuero cosido a base de tachuelas a un cuerpo de madera y sujetado por cuatro leñosas extremidades que daban al conjunto un aspecto insuperable. Pues bien, No dejaba de ser una prueba física más, pero con un matiz importante. Aquella “bestia” había que dominarla a base de técnica, coordinación y condición física, pero, sobre todo, con el convencimiento de que, al otro lado de aquel particular equino, estaba el ingreso en la academia. Hoy en día hay otras posibilidades otras técnicas, pero sigue siendo imperativo poder discriminar, siquiera de una forma elemental, quién es capaz de prepararse, dominarse, concentrarse y superar el obstáculo del que tiene un miedo insuperable.

Pues estas reflexiones me sugieren el interesante artículo del TGEN de la Corte en torno al valor. Como se dice en Operaciones Especiales (perdonen Vds. lo gráfico y expresivo de la cita): “a capar se aprende cortando güevos” a dominar al miedo, a ser valiente, también se aprende practicando. La enseñanza militar ha de combinar de forma progresiva y evaluable el riesgo medido con la voluntad de superarlo.

Adolfo Coloma

GB (R) del ET

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9 abril 2018

MUJERES EN LAS FUERZAS ARMADAS. LA MINISTRA DE DEFENSA. VISUS 4 marzo 2018

Estar donde se debe estar es arte difícil que en la vida militar se aprecia, pero no siempre se domina. Requiere mucho entrenamiento, pero sobre todo sensibilidad. Claves de la victoria en combate: adivinar lo que hay al otro lado de la colina, como decía Wellesley, junto al don de oportunidad. Esto es así no solo en la guerra sino también en su aspecto más amable, la paz.

Se cumplen 30 años de la presencia de la mujer en las Fuerzas Armadas. Conté hace tiempo que mandando yo la Legión cierto medio quiso entrevistar a las Damas legionarias que partían para Irak. No fue posible, no hubo manera. De esto hace ya tiempo. Sencillamente ellas no quisieron. El hecho de ser Dama legionaria les parecía tan normal que no entendían que eso fuese un hecho destacable, una noticia que las señalase como algo singular. No querían ser un objeto mediático ni nada distinto a sus compañeros. Ellas sabían que estaban donde debían estar: cumpliendo su vocación, querer a España, su vocación y sino. Se cumplen treinta años de la mujer en las Fuerzas Armadas. Normalidad. Más que en muchos otros sectores de la sociedad.

Nuestra ministra es una mujer. Sabe estar donde debe. Hoy la vemos en un submarino de la Armada. Emergiendo. Parece un símbolo. Una confirmación de que saldremos a flote de esta temporal inmersión, que ya se hace demasiado larga y profunda. De lo que estamos seguros es de ser una esperanza. Como lo fue el ingreso de las primeras mujeres en las Fuerzas Armadas y que hoy se constata como una feliz realidad.  

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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4 marzo 2018

LA VUELTA DE LA MILI… MANDAT OPUS! General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El gran Mingote y la mili

No se engañen ni se dejen engañar. La mili en España (suspendida que no suprimida) no va a volver. No volverá así como así. A ningún partido político se le ocurrirá recuperar el servicio militar obligatorio, ahora suspendido. Hemos escrito sobre el tema largo y tendido. Pero hay un matiz del que hoy quisiera hablarles. Existe una posibilidad para su vuelta y no es otra que Mandat opus!: que la necesidad obligue. Podría ocurrir.

Intentaré explicarme.

No volverá en España la mili

Cuando naciones muy avanzadas, en todos los aspectos, como Alemania, Francia, Suecia, Noruega, han introducido o se plantean introducir de nuevo el servicio militar obligatorio, es que algo grave está ocurriendo. En las naciones serias nada se hace por capricho, ni por rédito electoralista, cuando está en juego la Defensa y Seguridad de sus compatriotas. Estar preparado y alerta es una necesidad cada vez mayor como lo demuestra esta medida de replantearse la vuelta al servicio militar obligatorio. Eso es sencillamente lo que está ocurriendo en muchas naciones y que en España no va a ocurrir a pesar de que aquí el peligro es igual o mayor que en cualquiera de ellas. No, no se volverá a implantar el servicio militar obligatorio en España. Es más yo diría que a la más mínima oportunidad que los partidos políticos tengan para cambiar la Constitución se modificará o suprimirá el artículo Artículo 30. 1. <<Los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España>>, para evitar tentaciones. Incluso me atrevería a decir que como algún partido se dé cuenta de que aquí la mili está suspendida que no suprimida, rápidamente incorporará a su programa político la supresión definitiva de ese artículo; ni derecho ni deber. La frivolidad abunda en las partidocracias.

El tema es muy grave. Cuando veas las barbas de tu vecino cortar…

EL SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO

Exhibición del poder militar de China

El terrorismo yihadista, los populismos, o el rebrote de los nacionalismos, verdaderas quintas columnas, los ciberataques, una situación internacional cada día más preocupante, casi prebélica, una ONU casi inexistente para el conjunto de naciones, donde mandan cinco potencias nucleares, son motivos de gran preocupación en occidente. Trump, Estados Unidos, ya ha avisado a Europa. Un despliegue de la OTAN, sin precedentes desde la Guerra Fría, actúa como medida disuasoria para evitar un ataque ruso a los países Bálticos. Pasó en Ucrania, adiós Crimea, y hasta la siguiente. Nadie sabe lo que puede venir a continuación.  El orden internacional hasta ahora conocido agoniza. El binomio China-Rusia consolida una alianza desconocida y amenaza ese orden establecido. Los valores occidentales pierden fuerza cuando occidente no lucha por ellos.

El Brexit es una clara muestra del fracaso de Europa. En la Europa indefensa y desarmada se empieza a dar la alarma. España protege un Sur cada día más amenazante. Seguimos viendo en los ejércitos y el servicio militar restos del franquismo. ¡Cuánta ignorancia!

Rusia recupera su poder en el mundo

DEFENSA NACIONAL

En España los resultados de las encuestas sobre Defensa Nacional y Fuerzas Armadas dicen:

-El sentimiento colectivo hacia los símbolos de España como representativos de la nación están en ligero retroceso. Van a seguir descendiendo

-Se observa un retroceso hacia lo militar representado en el sentimiento hacia los actos castrenses como algo propio. Muy probablemente debido a la supresión del servicio militar sin que se haya promovido una ley de movilización que relacione a cada ciudadano con la seguridad y la defensa asignándole un papel, cuando menos teórico, en la misma.

-Cuánto menos edad y mayor formación menor es la preocupación y compromiso por la seguridad y la defensa.

-Existe la precepción de que no existen riesgos y amenazas importantes para España.

-Cada día son más los ciudadanos que creen que hay que disminuir sus presupuestos y efectivos en las Fuerzas Armadas.

-Hay una pérdida del sentimiento colectivo de España en diversas comunidades autónomas.

En definitiva los datos dicen que un 55,3% rechazaría o se mostraría reacio a tomar parte en la defensa de España si fuera atacada mientras que un 16,3% se inclinaría por hacerlo sin dudarlo y otro 22,4% sería más bien proclive a participar. Los porcentajes cada año dan cifras más preocupantes.

Tropas rusas en Crimea

Con estos datos ¿quién se atreve a implantar de nuevo el servicio militar obligatorio? Decía Pericles que le asustaban más sus propios yerros que los aciertos del enemigo.

<<En materia de arte militar existe el principio de no suponer que el enemigo no acudirá, sino más bien contar con la propia presteza en presentar batalla; de no confiar en que no atacará, sino hacerse uno mismo invencible>> (El Arte de la Guerra-Sunzi).

Para defender hay que amar, y para amar hay que conocer. Conocer y amar hay que enseñarlo de pequeñito, en casa y en la escuela. Pero aquí vamos en dirección contraria. No debería ser el servicio militar algo que produzca fricción en las relaciones cívico-militares sino una disposición que conduzca a estar dispuesto a defender tu libertad, tu historia y tus tradiciones.

Sin duda el servicio militar obligatorio no volverá a plantearse en España. A no ser que la necesidad obligue: Mandat opus!

Entonces puede que ya sea tarde.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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1 febrero 2018

NOS HAN DESMANTELADO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Nos han desmantelado

En el libro de Narcís Serra Serra La transición militar. Reflexiones en torno a la reforma democrática de las fuerzas armadas se expone un detallado guión del proceso a seguir con los ejércitos hasta conseguir llevarlos a donde ellos querían. Se ha cumplido a rajatabla, por ellos y por todos, sin salirse ni un ápice del guión marcado. Solo extraigo un párrafo del libro: ‹‹El caso español aconseja que las reformas (se refiere a las reformas militares) se inicien en el campo del control económico, que ayuda a imponer orden en la actividad económica de los ejércitos y a programar su actuación. En este campo, los civiles son más expertos y su intervención puede dar resultados positivos a corto plazo››. El resultado ha sido una deuda desorbitada en el ministerio de defensa y llevar al borde del colapso a las unidades militares. La sabiduría y buen hacer de este señor del libro queda demostrada en la imputación y solicitud que para él hace el fiscal: cuatro años de cárcel por ‹‹administración desleal››. Todo un experto en la actividad económica. Recordemos otra vez: ‹‹En este campo, los civiles son más expertos y su intervención puede dar resultados positivos a corto plazo››. Ahí están los resultados. En el prólogo del tedioso libro el experto económico, Narciso Serra Serra, refiriéndose al control al que hay que someter a las Fuerzas Armadas dice: ‹‹Quis custodiet ipsos custodes?›› (¿quién vigila al vigilante?). El implacable veredicto del tiempo da la respuesta: había que haberle vigilado a él y a unos cuanto más. La amenaza no estaba en los depositarios de la fuerza para liberarla de los que la amenazan. La amenaza es y era otra. Pero dejemos el libro y a su autor que bastante tiene con lo que tiene, aunque tiempo habrá para revisar aquellos años de decisiones en lo militar no suficientemente estudiadas y conocidas.

La fortaleza

Ni Platón ni Aristóteles. Tampoco el gran Alejandro. Simplemente Alfonso Guerra: ‹‹A España no la va a conocer ni la madre que la parió››. Toda una filosofía que se les ha escapado de las manos en el intento de emprender las reformas desde el sectarismo y el enfrentamiento entre españoles, como si en España hubiese que redimir penas con la historia, como si en España existiese un pensamiento único, como si de España hubiese que borrar su historia y contarla como no fue. Se les ha escapado de las manos. Retórica en uso: poder a cualquier precio, agitadores, manipuladores de los sentimientos que transporta la historia y que le son extraños o les perjudican. Tierra hostil en la que el recorrido demagógico no solo se ha utilizado contra los ejércitos y su historia sino contra todo lo que huele a español. Ha sido un camino en el que se ha buscado lo que nunca nos han ofrecido mientras lo negociaban en la oscuridad de las cavernas y también de las tabernas. He visto lo suficiente para perder la fe en los demagogos que deciden lo que debemos comer, beber, sentir y pensar. Cada vez la libertad está más condicionada y dirigida. La única forma de luchar y conseguirla es tiempo; tiempo para pensar, aprehender y decidir. Casi nadie piensa, pocos aprehenden y ellos deciden. Los objetivos estaban escritos. Hoy están casi alcanzados: descristianizar, deshumanizar, repartir dioses de barro, relativizar, arruinar los muros y las plazas. En el cambio, en su objetivo,  no solo estaban los ejércitos. Por el mismo precio -cajas de ahorros, bancos, empresas y fundaciones pagaban- estaba la Iglesia, la Enseñanza…, la monarquía (?) y la mismísima España.

Napoleón: Nadie ha podido vencer a los españoles

Pero ¡ojo! Ya dijo Napoleón que no pudo vencer a los españoles por su extravagante afición a la libertad. Lo he repetido y vuelvo a recordarlo. Lo que más arraigado estaba y está, por siglos de historia, venció al Emperador: el sentimiento religioso, el nacional y el monárquico.

El Emperador

¿Será este moderno enemigo que asedia la plaza más fuerte que el Emperador?

Parece que nos han desmantelado. Han echado por tierra y arruinado los muros y fortificaciones de España. Es difícil encontrar en quien depositar tu confianza, tu voto y tu futuro cuando entre todos han puesto cerco a los sentimientos, tradiciones, amores y sufrimientos. Era el primer objetivo: relativizar todo; hasta el sentido y el concepto de la unidad de España. Lo han conseguido.

Habrá elecciones, antes de lo esperado. El actual presidente del gobierno no será candidato. Esperemos y esperamos que el próximo no sea el que remate definitivamente a gol. Ha sonado el silbato: penalti y expulsión.

Desmantelados ya no nos queda otra que volver a gritar: Por España. Todo por España. ¿Nos escuchará alguien?

Los expertos económicos nos han arruinado. En cuerpo y espíritu. Sus reflexiones han resultado ser un fraude. Lo malo es que todos lo sabían y nadie dijo nada. Esperemos que todavía estemos a tiempo de reaccionar.

Por España. Todo por España. ¿Nos escuchará alguien?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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24 marzo 2017

DIVAGANDO Y REFLEXIONANDO General de División Juan Chicharro Ortega

divagando-1Divagar con apariencia de profundidad es lo que me lleva hoy a escribir estas líneas; y digo esto por la sencilla razón de no soy ni jurista ni, por descontado, experto en derecho constitucional. Dicen que envejecer es como subir una montaña: cuanto más arriba más cuesta subir, pero a cambio todo se ve más nítido y más claro.

Y esta es mi referencia para cuanto escribo hoy: la perspectiva y el sentido común, algo tal vez exótico hoy día en muchos ámbitos. Una percepción simplista, tal vez, de la encrucijada en la que se encuentra España como consecuencia de un punto de partida, sólido y necesario en su día, como fue la Constitución del 78, pero que hoy, quizás, conviene al menos revisar.

Uno de los fundamentos básicos del estado democrático de derecho es la separación efectiva de poderes: ejecutivo, legislativo y judicial. Así es, si bien tal parece -no sólo de la propia lectura de la Constitución, donde ya se observa alguna confusión- que nos movemos en terrenos que no son el resultado de esa deseada separación.
De entrada y pese a las apariencias, apenas hay linde entre el poder legislativo y el ejecutivo. Los ciudadanos escogemos al Parlamento y éste al ejecutivo y al Presidente del Gobierno; o sea, el sistema permite una cierta confusión entre ambos poderes. Y además si el partido mayoritario no tiene la mayoría absoluta necesaria pacta con grupos minoritarios para poder gobernar, no obstante, la experiencia nos muestra cómo la consecuencia de esta acción de gobierno es que la mayor parte del pueblo español se ve sometida al continuo chantaje de aquellos, lo que además de resultar intolerable e irritante, es ciertamente paradójico.

divagando-2Y digo yo, ¿no sería factible buscar un sistema que permitiera elegir de una parte a las Cortes y de otra al Presidente de Gobierno mediante elecciones diferentes? De esta forma se evitaría el chantaje antes citado y además se materializaría una clara separación entre ambos poderes: el ejecutivo y el legislativo. Y en cuanto al poder judicial, la solución más sensata sería determinar una forma de organización que posibilitara su independencia total del Parlamento y, en definitiva, a través de éste del ejecutivo; que es lo que no pasa hoy. Fórmulas seguro que hay.

En cuanto a los ejércitos como institución, me atrevería a decir que viven la situación actual ciertamente preocupados por el devenir general de los acontecimientos y ello sencillamente por la primordial razón de ser depositarios de la misión que le marca la Constitución española, y que hoy muchos pretenden romper, si bien en diversos aspectos ya ni se cumple, incluso de forma insultante. Les pondré un ejemplo: el artículo 4.2 del Título Preliminar de la Constitución establece muy claro que las banderas autonómicas podrán usarse siempre junto a la de España en edificios públicos y actos oficiales. Pues bien, ya me dirán dónde se encuentran el Fiscal General del Estado o el Tribunal Constitucional, valedores del cumplimiento de las leyes y del orden constitucional, cuando en todos los actos oficiales en Cataluña o en el País Vasco se obvia la bandera que nos representa a todos los españoles, de forma ostentosa e insultante.divagando-3

Otro aspecto de preocupación permanente en los ejércitos, conocedores de las amenazas reales y riesgos que acechan a nuestra nación en un mundo muy inestable, es la continua merma de los presupuestos dedicados a la Defensa y Seguridad de España, de hecho, hoy en 2017, disminuidos en un tercio de lo que fueron hace diez años. Ello obliga a efectuar una continua readaptación de medios y unidades, es decir, a permanentes reorganizaciones orgánicas que afectan al final, no sólo a la eficacia y eficiencia en general de las Fuerzas armadas, sino también, y esto es en gran parte desconocido para la sociedad, a las personas y sus familias, pues obliga a someterse a frecuentes traslados familiares y, desde luego, a la conciliación familiar, ya que hoy en los ejércitos, como en cualquier otro ambiente, la mujer se ha incorporado al mercado de trabajo y ya no es como antes cuando, trasladado el marido a otra localidad, la mujer y la familia le acompañaban. Hoy esto ya no es tan fácil.

Actualmente tenemos un ejército profesional y creo que muy poca gente es consciente de lo caro que esto resulta, lo que ha obligado a una reducción drástica de la entidad de la Fuerza militar. Los Ejércitos, con los presupuestos actuales, se encuentran bajo mínimos y en rozando con la línea roja de la seguridad. No lo digo yo, en alguna ocasión se lo he oído decir al Ministro de Defensa o al Jefe del Estado Mayor de la Defensa, si bien no de forma clara y rotunda, pues al final observo un conformismo peligroso con la situación.

divagando-4Los Ejércitos han sido siempre los primeros en comprender que si había que apretarse el cinturón en beneficio de la sociedad se hacía sin cuestionarlo; sucede, no obstante, que viendo el continuo derroche y despilfarro de un Estado manirroto en beneficio de unos reinos de taifas innecesarios, sujeto además a una corrupción desmedida por doquier, la preocupación por la precariedad en la que se ven envueltos es, si cabe, aún más grande.

Por supuesto que también existe inquietud con la posibilidad de la irrupción en el poder de partidos antisistema y claramente rupturistas con el sistema político actual; y ello claramente debido a los postulados que proclaman a voces llenas y sin tapujos. Partidos con los que algunos líderes de otros grupos no dudarían en pactar con tal de asumir el poder, incluso hasta por afanes personalistas. Pero el desconcierto no viene sólo desde la perspectiva general, sino también por la lectura de sus intenciones respecto a las Fuerzas armadas, pues tal parece que les resultan molestas y buscan su neutralización o anulación de su papel como tales, a toda costa.

Largo sería extenderme en muchas más disquisiciones, pero espero que el avezado lector que me siga  se haya hecho una somera idea de lo que veo yo hoy en las FAS. Son percepciones, y sólo eso, mediatizadas por la lejanía del servicio activo, la situación jerárquica y por supuesto siempre subjetivas.divagando-5

No soy persona dada a huir de los problemas en general. Menos aún cuando tratan de amenazar la unidad de nuestra patria o los valores humanos e idiosincrásicos inherentes a esta nación, conformada tras siglos de guerras, conquistas y reconquistas, tratados, traiciones, alianzas, constituciones y multitud de vicisitudes y desafíos. Estos valores, pese a todo, han desembocado en lo que, hasta ahora, se perfilaba como un país con un asentado presente, aunque mejorable, y un esperanzador futuro.

Y termino estas en definitiva divagaciones fruto de una somera reflexión.

General de División de Infantería de Marina (R.) Juan Chicharro Ortega

¡CHAPÓ, MAJESTAD! General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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El Rey con viejos compañeros de Armas

Acababa de presidir la jura o promesa de los nuevos ministros. El Rey tenía prisa. Se le notaba que algo importante le rondaba en su interior. Tenía un compromiso con su espíritu, con su íntimo sentimiento. Debía y quería cumplirlo. La cita era considerada como menor para esos que no quieren ver en el Rey su condición militar. Su deber como soldado, el primero de España, es algo que pocas veces se recuerda. La asistencia me atrevo a aventurar que fue elegida por él, sin imposiciones (el Rey también las tiene). La cita era con los viejos soldados. La Real Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y Guardia Civil celebraba en El Ferrol su día. Su Majestad quiso presidirlo. En el ‹‹Día del Veterano›› arropar y acompañar a los viejos soldados que aún mantienen vivo el espíritu de generaciones que, bien o mal, solo han servido para servir a España. Lejos del mando, alejados de la actividad, estos veteranos del sacrificado oficio de alcanzar y mantener la paz, siguen calados de España hasta los tuétanos.

Pocos se han percatado del hecho, pero la simbología y los gestos tienen gran importancia en un Rey. Un nuevo Gobierno y a continuación el encuentro con los viejos soldados. No hay grandes diferencias de fondo. El espíritu de aquellos que sirvieron y el que se les impone a los que ahora sirven: el servicio a España.

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El Rey pasa revista a los Veteranos

No sé si los nuevos miembros del Gobierno se fijaron en el camino que tomó el Rey después de recibir su juramento o promesa. Les señalaba una dirección de esfuerzo que bien podía ser un ejemplo. El esfuerzo principal, concepto militar en el combate que define donde se deben orientar las reservas y el fuego ya que en esa dirección está la clave de la victoria. Fácil de entender para los profanos, aunque difícil elegir y acertar con esa dirección. En política, ahora, en momentos comprometidos, solo hay un camino, una dirección: España. Ese esfuerzo y sacrificio de muchos años en la dirección del esfuerzo principal estaba en Ferrol, entre los soldados de una formación que, aunque ya mayor, sigue sin perder el paso ni el peso de su ejemplo.

Ha sido un gesto de nuestro Rey, de nuestro primer soldado. También un símbolo el que haya querido estar allí justo después de la constitución del nuevo Gobierno. Por lo menos a mí y a alguno más así nos lo ha parecido.

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SM. el Rey Don Juan Carlos I

También en unanimidad hemos notado una ausencia. Las ausencias son sentidas cuando el recuerdo es imborrable. Nuestro primer soldado durante muchos años, Don Juan Carlos I,  ahora pertenece a este grupo de veteranos. Los veteranos entendemos el significado de emérito, como en la vieja Roma, al soldado que ha cumplido su tiempo de servicio y disfruta de la recompensa debida a sus méritos. Ese soldado, Don Juan Carlos I, el veterano Rey, está curtido en mil batallas a las que se enfrentó con audacia, energía, valor y amor a España. Nos hubiese gustado verle de nuevo formado entre los veteranos soldados y acompañando a su hijo el Rey de España. La vieja España y la nueva España, una única España. Majestad siempre a Vuestras órdenes y sepa que se le ha echado de menos.

Los veteranos saben sintetizar su pensamiento. Suelen ser breves y sabias sus palabras. Así fueron las del Presidente de la Real Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y Guardia Civil, general del Aire don Eduardo González-Gallarza Morales. No se puede dar una bienvenida con tanta gracia, sabiduría y seriedad. Sus palabras ante el Rey fueron tan sencillas que son ejemplo, genio y figura. Para enmarcarlas y no olvidarlas. Solo fueron dos palabras y tengo para mí que pocos discursos le han llegado tan hondo a SM el Rey:

¡Chapó, Majestad!

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El General del Aire Eduardo González-Galarza Presidente de la Real Hermandad de Veteranos de las FAS y GC

No hacía falta discurso. Como una arenga. Todo queda explicado y dicho.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

“VISUS MILITIS” ESTUPEFACCIÓN General Emilio Pérez Alamán (R.)

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La Bandera de España ondea en Barcelona (Palacio de Capitanía General hoy Inspección del Ejército)

VISUS MILITIS 18 SEPTIEMBRE 2016 ESTUPEFACCIÓN

No resulta  fácil para el soldado, como para ninguno de sus compatriotas, aceptar con normalidad las muchas inquietudes y preocupaciones ocasionadas por la actuación de los que tienen la obligación de evitar la incertidumbre en que está sumida  España sin que se vislumbre su final. Y mala gracia tiene acudir al chascarrillo de que toda situación por mala que parezca siempre es susceptible de  empeorar.

Así ha ocurrido el pasado fin de semana, en el que además del bochorno  de la incertidumbre política mencionada,  España ha tenido que soportar un año más la manifestación independentista organizada por los representantes de España en la Autonomía  de Cataluña, que desoyendo e incumpliendo la Ley manipulan desde posiciones oficiales la voluntad de todos los catalanes mientras lo permite la Autoridad responsable de evitarlo.

Si estas conductas ocasionan el indignado asombro del conjunto de los españoles, aunque su hastío les haga parecer indiferentes, el soldado se queda estupefacto cuando contempla,  en un flash televisivo de no más de dos segundos, al máximo representante de las Fuerzas Armadas  en la Comunidad, asistir a un acto previo, junto a los organizadores del aquelarre independentista donde se quemaron la Bandera de España y fotografías de S.M. el Rey.

De haber sido la primera vez, sería comprensible que su buena voluntad  hubiera sido sorprendida, pero  si sucede después de una situación similar en el Ayuntamiento donde quitaron el busto del Rey y en otra ocasión admitir una entrevista en una televisión independentista, la presencia en este tercer acto no tiene una explicación aceptable. Ni la Disciplina, si no va unida a otras virtudes como el Honor y la Lealtad, puede justificar ciertos actos.

Es importante que se reciba este comentario como crítica a la difícil situación a la que tiene que enfrentarse una milicia laminada por la política y a la que no se debía haber llegado por no ser bueno para nadie. Cada Institución tiene su cometido que debe ser respetado por las demás, especialmente el de las Fuerzas Armadas por su condición  apolítica.

Emilio Pérez Alamán  Teniente General (R.)