LA ARMADA ESPAÑOLA EN DIQUE SECO. ESPAÑA DESARMADA, DESEMBARCADA Y DESAIRADA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El buque de asalto anfibio Castilla (L-52). Foto Armada española

A los militares no se les quiere escuchar y eso que no paran de hablar. Sin palabras también es posible comunicarse. Por ejemplo cuando se rompe un barco de guerra en plena operación militar. Ha hablado el barco (que conste en acta) y ha dicho: «Hasta aquí he llegado».

Si eres retirado y hablas: mal; y que por qué no hablaste antes (pues mire lo hice donde debía por respetar la ley). Si te callas: peor. Si te afilias, ya retirado, ¡qué cosas! Si hablas y dices lo que no quieren oír, pues corre el escalafón y tú quedas fatal, como poco patriota; o a lo mejor te premian y a Estados Unidos o cosas así. Que uno ya no sabe lo que hacer. Puede que lo más adecuado sea cantar, quizá con los ingredientes del rap: contenido, ritmo y entrega. Voy a intentarlo antes de callar para siempre.

No hace ni una semana que publicaba un artículo en el que exponía las dificultades de los ejércitos y la Armada para sobrevivir con el escaso presupuesto asignado. Una enfermedad muy antigua que alguien pensó que con los nuevos tiempos, la aprobación de la Constitución de 1978 así como de las Directivas de Defensa Nacional, y otros papeles mojados, iba todo a cambiar para convertirnos en unos ejércitos capaces de poner a España en el sitio internacional que le corresponde.

Pero no. Llegó la ideología y desvistió un santo para vestir a otro. Así España quedó desarmada, desembarcada y desairada.

Que nuestras Fuerzas Armadas son un ejemplo para el mundo, admiradas y envidiadas por muchos otros ejércitos es también muy antiguo y conocido. El soldado español, nuestro único embajador en estas cosas de la guerra, sigue siendo lo más valorado y aún hay quien dice que se lo den, aunque sea desnudo y desarmado que ya se encargará él del resto.

No sé si nuestros gobernantes han caído en la cuenta de que una cosa son unas Fuerzas Armadas para andar por casa y otra una Fuerza con carácter y peso internacional que se corresponda con la situación y misión de su nación en el contexto geoestratégico mundial, que por cierto, no es un problema de exclusividad militar, sino que esa estructura y peso de sus ejércitos es el que permite adentrarse con firmeza en el panorama diplomático, económico y de decisión. Ese es el quid, los que deciden: ¿Cuántas Divisiones tiene…? ¿Lo recuerdan?  Pues les recuerdo que nuestro presupuesto está en la cola de los que integran la OTAN y sin preverse cambios en el futuro.

Miren, todo es muy sencillo. Solo es necesario disponer de capacidades materiales y personal motivado o también personal motivado y capacidades materiales.

Parece que nadie, entre los que pueden y deben, está por la labor.

Desde el año 2008 los ejércitos y la Armada no hacen sino perder capacidades de manera alarmante.

Los recursos de las Fuerzas Armadas provienen de los Presupuestos Generales del Estado y de los créditos de Mantenimiento de la Paz. Cada vez más los ejércitos se están financiando con los créditos de Mantenimiento de la Paz lo que supone una permanente incertidumbre ya que nunca se sabe cuando los vas a recibir, cuánto dinero vas a percibir y en qué se pueden gastar. Después de 30 años de experiencia en estas misiones bien se podrían incorporar a los Presupuestos Generales del Estado (excepto lo que sea expresamente necesario para contingencias) y así disponer de unos presupuestos que cubran las necesidades sin angustias ni permanentes zozobras en materiales y calidad de vida.

La situación nuestra es la contraria: aumentan las necesidades a la vez que se envejecen los ejércitos en sus dos grandes aspectos: personal y materiales, siendo la atención al personal la principal asignatura pendiente, ya que es reflejo de todo lo demás.

La calidad de vida del soldado es una de las claves de la eficacia de un Ejército y para ello es necesario repasar sus retribuciones, atender al apoyo de la movilidad geográfica y a las infraestructuras que le permitan desarrollar una vida adecuada y que responda a su disponibilidad permanente y sacrificio. Las inversiones en infraestructuras para la calidad de vida se han reducido en un 50% desde el año 2008 algo inexplicable y que incide de manera directa en la motivación.

En resumen es necesario que sinteticemos y olvidemos la palabrería técnica o confusa y nos centremos en el verdadero problema:

—Personal motivado

—Capacidades Materiales

No debemos pasar por alto el tema del envejecimiento de la tropa que va unido a la obligatoriedad para una gran mayoría de tener que dejar el servicio al cumplir la edad de 45 años, dos problemas íntimamente relacionados y sin resolver a los que podemos calificar de imprevisión y precariedad. La edad media actual en la tropa en el Ejército de Tierra es de 34`2 años y la pretensión es que sea de 30 años. ¿Cómo lo van a conseguir? Porque ese es uno de los motivos principales de motivación. No se explicó o se dijo la verdad desde aquel electoral y frívolo mensaje: «Se acabó la mili» y ahora lo estamos pagando. Difícil papeleta que juega una baza importantísima en mantener una moral de victoria.

¿Cuál es el principal obstáculo para tener unas Fuerzas Armadas en condiciones operativas, ilusionadas y eficaces?: económico.

Llevamos tiempo pidiendo una Ley de Financiación de las Fuerzas Armadas que las dote de un presupuesto estable que permita realizar inversiones plurianuales y evite trabajar siempre en el corto plazo. En definitiva unos presupuestos suficientes, previsibles y estables.

Llevamos más de una década de restricciones y esto no puede seguir así porque además de estar en juego nuestra seguridad y defensa, la de España, hay muchos hombres que arriesgan a diario su vida en instrucción, adiestramiento y misiones reales con muchas deficiencias en sus capacidades y ello provocado por desatención en el factor principal: el económico. Supone un irresponsable riesgo.

Acabamos de ver que el buque de asalto anfibio Castilla (L-52), uno de los más avanzados de la Armada, que desde el pasado mes de enero se encuentra liderando la Operación Atalanta de la Unión Europea en misión de mantener la seguridad en las aguas del Golfo de Adén y Somalia, ha tenido que abandonar la misión debido a una avería.

No es mi intención achacar esa avería a nada relacionado con el mantenimiento y sostenibilidad del buque. Puede que no tenga nada que ver o puede que sí. Los expertos y usuarios tendrán la respuesta.

Sí es el momento de recoger lo expuesto recientemente por el Almirante 2º Jefe del Estado Mayor de la Armada. De estas declaraciones no hace ni un mes.

«Los recursos recibidos por la Armada han evolucionado negativamente desde el 2008. El Capítulo 2 (créditos que aseguran la formación y la utilización) se han reducido un 13% y los del Capítulo 6 (sostenimiento e infraestructuras) un 35% lo que ha provocado un aumento de horas de funcionamiento de los equipos y sistemas entre los ciclos de mantenimiento y una disminución del stock de repuestos disponibles».

«Lo más grave ha sido el recorte en la obtención y renovación. Al principio de la década anterior la Armada contaba con 77 barcos y 11 años después ha habido 23 bajas y solo 7 altas, lo que hace que haya un déficit de 16 buques. Si estimamos que la vida media de un buque es de 35 años, para reponer esos 77 buques la tasa de reposición debería ser de 2´2 barcos por año y a duras penas alcanza el 0´6 anual».

El envejecimiento de la flota es evidente con una media de 27 años, próxima al límite de su vida media o en su último tercio de vida.

Decía el Almirante que al envejecimiento se une la falta de financiación para reponer o restaurar sistemas obsoletos y la descapitalización en repuestos y pertrechos.

En una gráfica expresión: «Sin el mantenimiento adecuado y continúo podemos tener un montón de hierro en valor militar, eso sí, de la mejor calidad».

Algo parecido, las mismas vulnerabilidades presenta el Ejército del Aire que tiempo tendremos de analizar.

Es urgente mantener las capacidades de nuestros ejércitos y Armada. Renovar las unidades, modernizar otras e invertir en el sostenimiento de las que están en activo. El tiempo apremia y urgente es que nos digan la verdad antes de quedar desarmados, desembarcados y desairados.

A lo largo de la exposición hemos planteado que el principal obstáculo para tener unas Fuerzas Armadas en condiciones operativas, ilusionadas y eficaces era el económico. ¿Acertaremos? ¿No será el ideológico?

Convendría ponerse de acuerdo en qué es España y cómo se la defiende.

El resto se nos daría por añadidura.

Resulta que los cañones, los barcos y los aviones también hablan y están en aquello de jamás decir que están cansados hasta caer reventados. Como sus hombres.

Como la canción de Alaska y Dinarama : ¿A quién le importa lo que yo digo…?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

12 abril 2021

 

 

 

 

NACERÁN MÁS UME,s. PERO ESO NO ES DEFENSA. EJÉRCITOS A RAÍZ DEL COVID-19 UNA MASA DISCIPLINADA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Ruina. Es decir: Sin Novedad. Misión cumplida, honor bien alto y miseria que es algo distinto de la pobreza. Pobres siempre hemos sido, además de dignos. Digno en su acepción de <<merecedor de algo>>: habrá que verlo cuando hagamos cuentas y el que parte y reparte se lleve la mejor parte. A los Ejércitos y Armada ni un euro. Para adivinar el futuro solo hay que estudiar el pasado. Por sus obras los conoceréis.

El ministerio de Defensa, a lo suyo, dando las gracias asunto terminado. Como siempre: ¡Son envidiables!, ¡es un honor estar al frente de los ejércitos! La Madelon. Se repiten y ya molesta tanto pringoso halago. Si desaparecen los ejércitos el ministerio de Defensa (?), Castellana 109, será el último en enterarse.

Los tontos de la estrategia están de moda. Desaparecieron después de las grandes guerras y se avergonzaron con su “anunciada” caída del Muro de Berlín, pero últimamente vuelven a las andadas, más que nunca. Alcanzan altos grados civiles y militares e incluso asesoran mientras atesoran. Juegan con las Coreas, con la China y los chinos, con EEUU, Rusia, India… el mar de la Paz,  y hablan de imposibles hipótesis cuando alguno ni siquiera  ha  aprobado la clase de Geografía e Historia, si es que se sigue estudiando. Los verdaderos estrategas de hoy en día son Bill Gates, Amancio Ortega, Ana Botín o Florentino Pérez…, no estos tertulianos que disparan en todas las direcciones sin saber lo que es el alza y el punto de mira. .

Les hablaré de las BRIDOT. Se lo explico. A mediados de los sesenta se crearon unas unidades llamadas Brigadas de Defensa Operativa del Territorio. Tenían poca cosa, lo imprescindible, de efectivos siempre escasas, pero funcionaban. Uniforme, fusil al hombro, mochila, tienda Aneto, manta cruzada y al tren o andando por las carreteras. Aquello era eficaz y no podía ser más barato. Ni dietas se les daba, una bolsa con medio pollo frío, alguna lata, en el campo un lujo de cocinas, rancheros estrella Michelín, y alegría nunca faltaba. Luego estaban las unidades de la Fuerza de Intervención Inmediata que era la élite, con las plantillas al completo y material moderno.

Después de la Operación Balmis todo se olvidará y volveremos a la penuria. Dice la ministra de Defensa: «Cuando se escriba la historia del coronavirus un lugar muy importante lo van a ocupar los hombres y mujeres de nuestras Fuerzas Armadas».

Espero que sepa de lo que habla y que sus asesores le hayan explicado que aquí no se habla, todo lo más se arenga. Debe saber que en los ejércitos no se usan palabras sino que hay palabra: lo que se dice se cumple.

Todo son alabanzas. Ya sabemos lo que han hecho: cumplir con su deber. No insistan. Ahora les toca hacer a otros: al ministerio de Defensa. Si enumeramos los problemas de los ejércitos no cabrían en este artículo. Hemos dedicado muchos a plantearlos y a proponer soluciones.

Hoy solo pretendo exponer mis dudas y los peligros que en el horizonte veo.

Una vez exhibidas las Fuerzas Armadas en Defensa olvidarán sus necesidades como tales, porque han descubierto que pueden cumplir esas misiones, que no son las fundamentales, a pie y sin dinero y que además rentabiliza. Se dará la vuelta a la situación y lo principal pasará a ser lo secundario tomando como misión principal la masa, el conjunto disciplinado, cómodo y obediente que suple las carencias de una inexistente, o invisible, protección civil. Se ha hecho, en muchos casos, un uso indebido de los medios, humanos y materiales, que están para lo que están y que son recursos críticos y necesarios. Han descubierto una faceta nueva para los ejércitos, barata y popular. Este Gobierno no quiere al soldado, le sobran las Fuerzas Armadas de uniformes y cañones. Quieren una masa simplemente disciplinada que va y viene, hace y deshace a la voz de “mar”. Lo que sea y como sea. Preparados o no, sin  rechistar; a pie y sin dinero.

Nadie se da por aludido con el desmantelamiento de Unidades, de la Sanidad Militar, de la escasez de recursos humanos, materiales, sanitarios y del permanente y duro trabajo que durante años han llevado a cabo en las misiones en el exterior, mientras en el interior estaban abandonados.

Sacarán desde el ministerio de Defensa la rotunda conclusión: Con lo bien que lo hemos hecho ¿para qué tanto 8×8, para qué aeronaves y fragatas?, ¿para qué tanto entrenamiento de tripulaciones, de armas y municiones?  Con lo que tenemos hemos triunfado.

Olvidarán la palabra: presupuestos. No quiere el soldado alabanzas sino seguridad en dos direcciones. En su futuro y en su misión. Lo que significa tener la tranquilidad de que no le van a poner en la calle a cierta edad y que para cumplir su misión tiene lo mejor que su nación le puede dar. Años, siglos, llevan los ejércitos oyendo la palabra sacrificios, nunca ha habido presupuesto para los ejércitos.

Lo que viene detrás de esta pandemia no es nada halagüeño para los ejércitos. Se potenciará a las unidades que más se lucen ante el marketing dirigido. Para ellos sí habrá presupuesto. Para la Defensa y la Seguridad NO.

Pero la Defensa no es eso.

Los ejércitos de España están urgentemente necesitados si queremos seguir llamándolos ejércitos.

En el Ejército de Tierra veremos si el dinero llega para el mantenimiento de Bases y Acuartelamientos, Seguridad (privada claro), dietas, ejercicios y gasolina. El 8×8 Dragón, la gran promesa, todos se preguntan si era una broma o ahora será de cartón piedra. Seguimos con los BMR y VEC. ¿Helicópteros? Que vuelen las mariposas. Seguiremos llenando folios con los planes del Ejército de cara a su futuro concepto de unidades de combate en 2035… que me quede como estaba. Cada uno trae su incumplido plan.

En la Armada siguen, misión va y viene, las F-100 y F-80, con serios problemas de ancianidad y con prolongadas estancias en la mar. ¿Las F-110? Sí, en marcha, pero nadie sabe mucho más después del fiasco de los submarinos S80. Sistemas de misiles, defensa ante el ataque de misiles, pérdida de la capacidad de lucha antisubmarina… Si se quedan como están mejor desembarcar.

En el Ejército del Aire siguen los viejos y anticuados segunda mano F-18 (se compraron en los 90 de segunda mano)  que seguirán volando y esperemos que sin dar disgustos. ¿Eurofighter? Pregunten al maestro armero. ¿Aviones de adiestramiento?: dudas, muchas dudas. Aviones de Patrulla marítima P-3 Orión escasos y viejos, por no hablar del transporte y el reabastecimiento en vuelo estratégicos y la reducción sostenida de personal. ¿Horizonte 2030?… Mejor quedarse en tierra.

<<Y desde el profeta al sacerdote, todos son engañados. Diciendo: Paz, paz; y no hay paz>> (Jeremías).

Es justo, equitativo y saludable, repetir hasta la saciedad que aquí las palabras no valen. Es la palabra: presupuesto. No quiere el soldado alabanzas sino seguridad en dos direcciones. En su futuro y en su misión. Lo que significa tener la tranquilidad de que no le van a poner en la calle a cierta edad y que para cumplir su misión tiene lo mejor que su nación le puede dar.

No queremos alabanzas ni flores ministeriales.

Este Gobierno ha descubierto unos nuevos Ejércitos. Los suyos, claro. Se pondrá manos a la obra.

Masa disciplinada. <<La Infantería no es la masa, es la compañía>>. Alguno no lo recuerda. Claro. Eso requiere un Capitán.

Se acabaron definitivamente los cañones. Veremos lo que dura la mantequilla.

Creo que lo mejor va a ser como al principio del artículo decía: carretera y manta, chopo a la espalda y fogueo, mucho fogueo.

Lo de las BRIDOT, Defensa Operativa del Territorio, no es mala idea, buena falta hará. Ustedes me entienden. ¿No?

Por eso de la defensa de la integridad territorial.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 mayo 2020

EL ALMIRANTE VUELVE A LA ACTIVIDAD. ¿LA MINISTRA DE DEFENSA NO DIMITE? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El tema es conocido por todos ustedes. He dedicado dos artículos a dar cuenta de la sorprendente decisión planteada por la ministra de Defensa en el Consejo de Ministros del pasado 31 de agosto y que por Real-decreto pasó a la reserva al vicealmirante Alfonso Carlos Gómez Fernández de Córdoba. Una decisión poco usual y sin motivaciones aclaradas que dejó estupefactos a todos los miembros de la Armada española y del resto de los ejércitos.

Se lo explicaba a todos ustedes de manera resumida (Ver artículo):

El vicealmirante Alfonso Carlos Gómez Fernández de Córdoba de capitán de Navío al mando del buque escuela Juan Sebastián Elcano

<<El almirante de la Armada española Alfonso Carlos Gómez Fernández de Córdoba fue destituido recientemente de su cargo en el ministerio de Defensa por no estar de acuerdo con la repetición de unas oposiciones a psicólogo militar realizadas con todas las garantías y ajustadas a derecho. La reclamación de dos aspirantes, eliminadas por un tatuaje de acuerdo con las normas dictadas por el ministerio, hizo a la ministra replantearse la convocatoria y repetirla. Lógicamente eso significaba un serio revés y perjuicio para aquellos que hasta ese momento habían aprobado todas las pruebas realizadas. Por tanto estos aspirantes, con las pruebas superadas,  recurrieron la decisión de la ministra. La misma decisión que el almirante no compartía. El almirante al mantener su justo criterio fue cesado. A los pocos días la ministra pidió al Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada que, al ser cesado en Defensa, la Armada le asignase un destino irrelevante. El AJEMA contestó diciendo que eso no existía en la Armada y que allí todos los destinos son relevantes. La ministra, no sabemos si como reacción airada u otras causas que nos gustaría conocer, si es que existen,  decidió mandar a la reserva al almirante, es decir truncar su carrera militar. Dicho en román paladino: mandó al almirante a su casa>>.

El caso es que el almirante ante la inexplicable decisión del Consejo de ministros recurrió la misma ante el Tribunal Supremo. Ahora la Sala III de lo Contencioso Administrativo, la misma a la que en su día perteneció la ministra, ha acordado admitir la medida cautelar solicitada por el almirante:

<<LA SALA ACUERDA:

PRIMERO.- Ha lugar a la medida cautelar solicitada por la representación procesal de D. Alfonso Carlos Gómez Fernández de Córdoba, por lo que queda en suspenso la ejecución del Real Decreto 1095/2018, de 31 de agosto, por el que se dispone el pase a la situación de reserva del Vicealmirante del Cuerpo General de la Armada don Alfonso Carlos Gómez Fernández de Córdoba.

SEGUNDO.- Imponemos a la Administración General del Estado las costas causadas en este incidente cautelar, en los términos fijados en el razonamiento jurídico octavo de este auto.

TERCERO.- Y ordenamos llevar testimonio de este auto a los autos principales>>.

El almirante vuelve a su situación de actividad, se incorpora a su carrera de manera relevante y debe ocupar el destino que le corresponda que siempre será relevante y de servicio a España, único motivo que le mueve en su carrera militar.

Llegados a este punto solo tengo que manifestar mi alegría por esta decisión que implica el retorno a su carrera militar en activo del vicealmirante Alfonso Carlos Gómez Fernández de Córdoba.

Este ha sido un caso, bajo mi punto de vista, en el que se ha actuado con precipitación, impulsos viscerales, imposición desmedida, poco tacto y haciendo uso de un estilo de mando desconocido y nunca usado en el ámbito militar. Desde el ministerio de Defensa entre la ministra y su directora general de Reclutamiento y Enseñanza Militar se han despachado a gusto contra un vicealmirante que se oponía a tomar una decisión en su opinión contra el reglamento establecido y sin los requerimientos legales necesarios; un almirante era poca cosa y la solución era dimisión y acabar con su carrera enviándole a la reserva. No entendemos muy bien la postura del Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada que tuvo en sus manos darle un destino al vicealmirante sin cuestionar más el caso.

La ministra de Defensa Margarita Robles

Ahora la justicia da la razón al vicealmirante. Habrá que darle un destino. La Armada gana, los ejércitos ganan. No se juega <<al ordeno y mando>> con los soldados. Aquí donde la más principal hazaña es obedecer hay que saber templar los ánimos, ser honrado, tener crédito y opinión para poder mandar.

Cuando uno se equivoca rectifica, se piden las disculpas necesarias, se repone el mal hecho y se dimite. La ministra de Defensa se ve obligada por la justicia a rectificar. El Real-decreto de todo un Consejo de Ministros, mal aconsejado, queda en suspenso.

Esperamos sus disculpas ya que no dimitirá. Pero ni lo uno ni lo otro llegará.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 octubre 2018

LA MINISTRA DE DEFENSA DEBE DIMITIR Y OCUPAR UN DESTINO IRRELEVANTE General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Dimita señora ministra. Deje de ser ministra de Defensa y ocupe un irrelevante puesto. De no existir, pase a la reserva.

El almirante de la Armada española Alfonso Carlos Gómez Fernández de Córdoba fue destituido recientemente de su cargo en el ministerio de Defensa por no estar de acuerdo con la repetición de unas oposiciones a psicólogo militar realizadas con todas las garantías y ajustadas a derecho. La reclamación de dos aspirantes, eliminadas por un tatuaje de acuerdo con las normas dictadas por el ministerio, hizo a la ministra replantearse la convocatoria y repetirla. Lógicamente eso significaba un serio revés y perjuicio para aquellos que hasta ese momento habían aprobado todas las pruebas realizadas. Por tanto estos aspirantes, con las pruebas superadas,  recurrieron la decisión de la ministra. La misma decisión que el almirante no compartía.

El almirante al mantener su justo criterio fue cesado. A los pocos días la ministra pidió al Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada que, al ser cesado en Defensa, la Armada le asignase un destino irrelevante. El AJEMA contestó diciendo que eso no existía en la Armada y que allí todos los destinos son relevantes. La ministra, no sabemos si como reacción airada u otras causas que nos gustaría conocer, si es que existen,  decidió mandar a la reserva al almirante, es decir truncar su carrera militar. Dicho en román paladino: mandó al almirante a su casa.

Ahora el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) da la razón al recurso de los aprobados en las pruebas, desestimando que el ministerio de Defensa pueda repetir la oposición a psicólogo militar, reafirmándose en su auto del 10 de agosto en el que se acordaba la suspensión cautelar de la repetición de la oposición. Aún le queda a la señora ministra el recurso de amparo ante el Tribunal Supremo, pero mientras, el periodo de formación de los futuros psicólogos y otros cuerpos comunes lleva un mes desarrollándose. Todo un despropósito, señora ministra; por no calificarlo de escándalo, no solo administrativo.

Es decir, que el almirante tenía razón. Pero aquí hay un detalle que no pasa desapercibido para nosotros. El almirante ya está en su casa; sin posibilidad de reingreso en la actividad de su querida Armada. No hay más recursos. Fue el Consejo de Ministros mediante Real Decreto, tan usado, mal usado, abusado, el que decidió la reserva del almirante.

La consecuencia de este enredo, señora ministra,  no debería hacerse esperar. Su dimisión es lo que corresponde al honor de su ministerio y que se le dé, a usted, un irrelevante puesto en la administración; si es que lo hay. En la política los tendrá a buen seguro: cientos de miles… muy irrelevantes. Ese es su lugar.

No está de más recordarle lo que dicen las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas que a buen seguro usted conoce:

<<Artículo 18. Justicia en las Fuerzas Armadas.

Propiciará, con su actuación, que la justicia impere en las Fuerzas Armadas de tal modo que nadie tenga nada que esperar del favor ni temer de la arbitrariedad>>.

Pero antes de dimitir de su cargo deje de exhibir el Escudo de España, símbolo de la Nación,  partido en dos. La Patria se lo agradecerá y si no…

<<¿Es consciente la ministra de que sólo acierta cuando rectifica?>>.

Deberá responder.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

Twitter: @generaldavila

17 septiembre 2018