EN 2030 NO TENDRÁS NADA Y SERÁS FELIZ. Rafael Dávila Álvarez

Lo suyo en que conspirar formase parte de los juegos Olímpicos. Los restaurantes de muchos tenedores saben los saltos de altura y carreras que allí se han entrenado. Hace poco leí el libro de un espía del hondón de nuestros servicios de inteligencia, ya saben, y me quedé asombrado porque aquello parecía una guía gastronómica de restaurantes del máximo nivel. ¡Qué tíos!, lo que saben y lo que comen.

Para cualquier cosa de importancia debe uno rodearse de lo mejor: el hotel, restaurante, ropa, la corbata y el reloj, sin olvidar el micrófono. Abundan los horteras.  Sus reuniones siempre van contra alguien y a su favor; la cuenta la pagamos todos.

Jefes de Estado, de Gobierno, Cabezas Endiosadas y Oscuras (CEO) de empresas, medios de comunicación (¿o imposición?) globales y líderes izquierdistas han coincidido en que la Agenda 2030 debe adelantarse.

Ha sido en la reunión del Foro Económico Mundial en Davos (Suiza) y esa es la conclusión final  a la que esos troperos han llegado después de mirarnos desde la altura de su compromiso. Récord olímpico de altura. Intelectual.

¿Qué es eso de la Agenda 2030? Les recomiendo que entren en internet. Sufro pereza intelectual si pretendo explicar lo inexplicable. Lo resumo: El señor Iglesias (Pablo) es: «Vicepresidente Segundo del Gobierno y Ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030». Todo queda así más claro.

Lo del Foro Económico es más complejo porque son o no son conspiratorios. Al, menos de cinco estrellas. Son la Olimpiada de la conspiración.

Xi Jinping, el mandatario chino, inaugura Davos como invitado de honor y advierte: «El mundo no volverá a ser como antes» Resulta que Xi Jinping lee a Heráclito y lo interpreta sin entender nada; todo fluye, todo cambia, pero yo soy el que manda. Oyó hablar del fuego y se dijo: ese soy yo.

Xi Jinping, que es el que manda allí donde te hacen un sacacorchos o un minisatélite del tamaño de un sello de correos.

Amenaza: «No debe haber países uno por encima del otro. No debe haber jerarquía. Ni debe haber un país que imponga sus normas sobre los demás. De lo contrario, volveremos a la ley de la selva. Debemos dejar de imponer unos sistemas sociales y culturales por encima de otros».

Por si no le entendemos: la guerra como no podía ser de otra manera: «El fuerte no puede imponerse al débil, de lo contrario, estaremos ante una nueva Guerra Fría. El multilateralismo debe promoverse».

Aquí hay negocio, deben pensar los del Foro que con desfachatez dicen: «Un aspecto positivo de la pandemia es que nos ha enseñado que podemos introducir cambios radicales en nuestro estilo de vida con gran rapidez. No se deben rechazar los cambios».

Es la declaración más escandalosa hecha en los últimos tiempos. Su afán inquisidor les ha traicionado; vienen a decir: «El rebaño está a nuestra disposición. La libertad no les atrae, con pienso tiene suficiente».

Los eslóganes del Foro hablan por sí solos: «En 2030 no poseerás nada y serás feliz», «El gran reinicio».

Los millonarios conspiradores contra la libertad ya tienen jefe, Xi Jinping; más corderos para comer y para que coman de su pienso.

Emmanuel Lévinas (1906-1995)  fue un escritor y filósofo judío de origen lituano. Sobré él escribió hace aproximadamente un año en ABC una página preciosa el premio Cervantes D. José Jiménez Lozano. Venía a decir al hablar del discernimiento y de los animales que Lévinas tiene una de las páginas más hermosas de la filosofía contemporánea; se trata de una experiencia con un perro callejero. No es un cuentecillo, sino una experiencia profunda. Copio textualmente a D. José:

«Lévinas estaba internado en un campo de concentración nazi, como judío que era, y durante unas semanas, hasta que los guardianes le arrojaron de allí, un perro se añadió al pelotón de encarcelados, que eran mirados y tratados, no sólo en el campo sino entre la población civil, como estiércol o bacilos de la peste. El perro “vivía en un rincón salvaje en los alrededores del campo. Pero nosotros le llamábamos Bobby, con un nombre exótico como conviene a un perro querido. Aparecía en el momento de los agrupamientos matinales y nos esperaba a la vuelta, saltando y aullando alegremente. Por él —esto era incontestable— nosotros fuimos hombres”. Porque fueron reconocidos como tales, y ya no se sintieron ratas ni basura. ¿Y cómo son reconocidos de otro modo tantos seres humanos que sólo tienen un perro en este mundo, y cómo podrían tenerse por hombres aquellos otros a quienes se niega hasta el encuentro con un perro callejero?

Dice Lévinas que el perro es un animal que apunta hacia la transcendencia, y en su estar ahí junto a nosotros explicita una épica.

Xi Jinping, Bill Gates, y el mismísimo Klaus Schwab, no se dan cuenta que cualquier día de estos me voy (nos vamos) con el perro que vivía en un rincón salvaje en los alrededores del campo; con Bobby. A caminar. Así seré (seremos) hombre(s) libre(s) y no estiércol o bacilo de la peste. La suya.

No quiero estar en la Agenda 2030. Borren mi dirección y alejen de mí este chip que me ahoga.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

4 febrero 2021

Blog: generaldavila.com

NACERÁN MÁS UME,s. PERO ESO NO ES DEFENSA. EJÉRCITOS A RAÍZ DEL COVID-19 UNA MASA DISCIPLINADA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Ruina. Es decir: Sin Novedad. Misión cumplida, honor bien alto y miseria que es algo distinto de la pobreza. Pobres siempre hemos sido, además de dignos. Digno en su acepción de <<merecedor de algo>>: habrá que verlo cuando hagamos cuentas y el que parte y reparte se lleve la mejor parte. A los Ejércitos y Armada ni un euro. Para adivinar el futuro solo hay que estudiar el pasado. Por sus obras los conoceréis.

El ministerio de Defensa, a lo suyo, dando las gracias asunto terminado. Como siempre: ¡Son envidiables!, ¡es un honor estar al frente de los ejércitos! La Madelon. Se repiten y ya molesta tanto pringoso halago. Si desaparecen los ejércitos el ministerio de Defensa (?), Castellana 109, será el último en enterarse.

Los tontos de la estrategia están de moda. Desaparecieron después de las grandes guerras y se avergonzaron con su «anunciada» caída del Muro de Berlín, pero últimamente vuelven a las andadas, más que nunca. Alcanzan altos grados civiles y militares e incluso asesoran mientras atesoran. Juegan con las Coreas, con la China y los chinos, con EEUU, Rusia, India… el mar de la Paz,  y hablan de imposibles hipótesis cuando alguno ni siquiera  ha  aprobado la clase de Geografía e Historia, si es que se sigue estudiando. Los verdaderos estrategas de hoy en día son Bill Gates, Amancio Ortega, Ana Botín o Florentino Pérez…, no estos tertulianos que disparan en todas las direcciones sin saber lo que es el alza y el punto de mira. .

Les hablaré de las BRIDOT. Se lo explico. A mediados de los sesenta se crearon unas unidades llamadas Brigadas de Defensa Operativa del Territorio. Tenían poca cosa, lo imprescindible, de efectivos siempre escasas, pero funcionaban. Uniforme, fusil al hombro, mochila, tienda Aneto, manta cruzada y al tren o andando por las carreteras. Aquello era eficaz y no podía ser más barato. Ni dietas se les daba, una bolsa con medio pollo frío, alguna lata, en el campo un lujo de cocinas, rancheros estrella Michelín, y alegría nunca faltaba. Luego estaban las unidades de la Fuerza de Intervención Inmediata que era la élite, con las plantillas al completo y material moderno.

Después de la Operación Balmis todo se olvidará y volveremos a la penuria. Dice la ministra de Defensa: «Cuando se escriba la historia del coronavirus un lugar muy importante lo van a ocupar los hombres y mujeres de nuestras Fuerzas Armadas».

Espero que sepa de lo que habla y que sus asesores le hayan explicado que aquí no se habla, todo lo más se arenga. Debe saber que en los ejércitos no se usan palabras sino que hay palabra: lo que se dice se cumple.

Todo son alabanzas. Ya sabemos lo que han hecho: cumplir con su deber. No insistan. Ahora les toca hacer a otros: al ministerio de Defensa. Si enumeramos los problemas de los ejércitos no cabrían en este artículo. Hemos dedicado muchos a plantearlos y a proponer soluciones.

Hoy solo pretendo exponer mis dudas y los peligros que en el horizonte veo.

Una vez exhibidas las Fuerzas Armadas en Defensa olvidarán sus necesidades como tales, porque han descubierto que pueden cumplir esas misiones, que no son las fundamentales, a pie y sin dinero y que además rentabiliza. Se dará la vuelta a la situación y lo principal pasará a ser lo secundario tomando como misión principal la masa, el conjunto disciplinado, cómodo y obediente que suple las carencias de una inexistente, o invisible, protección civil. Se ha hecho, en muchos casos, un uso indebido de los medios, humanos y materiales, que están para lo que están y que son recursos críticos y necesarios. Han descubierto una faceta nueva para los ejércitos, barata y popular. Este Gobierno no quiere al soldado, le sobran las Fuerzas Armadas de uniformes y cañones. Quieren una masa simplemente disciplinada que va y viene, hace y deshace a la voz de «mar». Lo que sea y como sea. Preparados o no, sin  rechistar; a pie y sin dinero.

Nadie se da por aludido con el desmantelamiento de Unidades, de la Sanidad Militar, de la escasez de recursos humanos, materiales, sanitarios y del permanente y duro trabajo que durante años han llevado a cabo en las misiones en el exterior, mientras en el interior estaban abandonados.

Sacarán desde el ministerio de Defensa la rotunda conclusión: Con lo bien que lo hemos hecho ¿para qué tanto 8×8, para qué aeronaves y fragatas?, ¿para qué tanto entrenamiento de tripulaciones, de armas y municiones?  Con lo que tenemos hemos triunfado.

Olvidarán la palabra: presupuestos. No quiere el soldado alabanzas sino seguridad en dos direcciones. En su futuro y en su misión. Lo que significa tener la tranquilidad de que no le van a poner en la calle a cierta edad y que para cumplir su misión tiene lo mejor que su nación le puede dar. Años, siglos, llevan los ejércitos oyendo la palabra sacrificios, nunca ha habido presupuesto para los ejércitos.

Lo que viene detrás de esta pandemia no es nada halagüeño para los ejércitos. Se potenciará a las unidades que más se lucen ante el marketing dirigido. Para ellos sí habrá presupuesto. Para la Defensa y la Seguridad NO.

Pero la Defensa no es eso.

Los ejércitos de España están urgentemente necesitados si queremos seguir llamándolos ejércitos.

En el Ejército de Tierra veremos si el dinero llega para el mantenimiento de Bases y Acuartelamientos, Seguridad (privada claro), dietas, ejercicios y gasolina. El 8×8 Dragón, la gran promesa, todos se preguntan si era una broma o ahora será de cartón piedra. Seguimos con los BMR y VEC. ¿Helicópteros? Que vuelen las mariposas. Seguiremos llenando folios con los planes del Ejército de cara a su futuro concepto de unidades de combate en 2035… que me quede como estaba. Cada uno trae su incumplido plan.

En la Armada siguen, misión va y viene, las F-100 y F-80, con serios problemas de ancianidad y con prolongadas estancias en la mar. ¿Las F-110? Sí, en marcha, pero nadie sabe mucho más después del fiasco de los submarinos S80. Sistemas de misiles, defensa ante el ataque de misiles, pérdida de la capacidad de lucha antisubmarina… Si se quedan como están mejor desembarcar.

En el Ejército del Aire siguen los viejos y anticuados segunda mano F-18 (se compraron en los 90 de segunda mano)  que seguirán volando y esperemos que sin dar disgustos. ¿Eurofighter? Pregunten al maestro armero. ¿Aviones de adiestramiento?: dudas, muchas dudas. Aviones de Patrulla marítima P-3 Orión escasos y viejos, por no hablar del transporte y el reabastecimiento en vuelo estratégicos y la reducción sostenida de personal. ¿Horizonte 2030?… Mejor quedarse en tierra.

<<Y desde el profeta al sacerdote, todos son engañados. Diciendo: Paz, paz; y no hay paz>> (Jeremías).

Es justo, equitativo y saludable, repetir hasta la saciedad que aquí las palabras no valen. Es la palabra: presupuesto. No quiere el soldado alabanzas sino seguridad en dos direcciones. En su futuro y en su misión. Lo que significa tener la tranquilidad de que no le van a poner en la calle a cierta edad y que para cumplir su misión tiene lo mejor que su nación le puede dar.

No queremos alabanzas ni flores ministeriales.

Este Gobierno ha descubierto unos nuevos Ejércitos. Los suyos, claro. Se pondrá manos a la obra.

Masa disciplinada. <<La Infantería no es la masa, es la compañía>>. Alguno no lo recuerda. Claro. Eso requiere un Capitán.

Se acabaron definitivamente los cañones. Veremos lo que dura la mantequilla.

Creo que lo mejor va a ser como al principio del artículo decía: carretera y manta, chopo a la espalda y fogueo, mucho fogueo.

Lo de las BRIDOT, Defensa Operativa del Territorio, no es mala idea, buena falta hará. Ustedes me entienden. ¿No?

Por eso de la defensa de la integridad territorial.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 mayo 2020