NACERÁN MÁS UME,s. PERO ESO NO ES DEFENSA. EJÉRCITOS A RAÍZ DEL COVID-19 UNA MASA DISCIPLINADA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Ruina. Es decir: Sin Novedad. Misión cumplida, honor bien alto y miseria que es algo distinto de la pobreza. Pobres siempre hemos sido, además de dignos. Digno en su acepción de <<merecedor de algo>>: habrá que verlo cuando hagamos cuentas y el que parte y reparte se lleve la mejor parte. A los Ejércitos y Armada ni un euro. Para adivinar el futuro solo hay que estudiar el pasado. Por sus obras los conoceréis.

El ministerio de Defensa, a lo suyo, dando las gracias asunto terminado. Como siempre: ¡Son envidiables!, ¡es un honor estar al frente de los ejércitos! La Madelon. Se repiten y ya molesta tanto pringoso halago. Si desaparecen los ejércitos el ministerio de Defensa (?), Castellana 109, será el último en enterarse.

Los tontos de la estrategia están de moda. Desaparecieron después de las grandes guerras y se avergonzaron con su “anunciada” caída del Muro de Berlín, pero últimamente vuelven a las andadas, más que nunca. Alcanzan altos grados civiles y militares e incluso asesoran mientras atesoran. Juegan con las Coreas, con la China y los chinos, con EEUU, Rusia, India… el mar de la Paz,  y hablan de imposibles hipótesis cuando alguno ni siquiera  ha  aprobado la clase de Geografía e Historia, si es que se sigue estudiando. Los verdaderos estrategas de hoy en día son Bill Gates, Amancio Ortega, Ana Botín o Florentino Pérez…, no estos tertulianos que disparan en todas las direcciones sin saber lo que es el alza y el punto de mira. .

Les hablaré de las BRIDOT. Se lo explico. A mediados de los sesenta se crearon unas unidades llamadas Brigadas de Defensa Operativa del Territorio. Tenían poca cosa, lo imprescindible, de efectivos siempre escasas, pero funcionaban. Uniforme, fusil al hombro, mochila, tienda Aneto, manta cruzada y al tren o andando por las carreteras. Aquello era eficaz y no podía ser más barato. Ni dietas se les daba, una bolsa con medio pollo frío, alguna lata, en el campo un lujo de cocinas, rancheros estrella Michelín, y alegría nunca faltaba. Luego estaban las unidades de la Fuerza de Intervención Inmediata que era la élite, con las plantillas al completo y material moderno.

Después de la Operación Balmis todo se olvidará y volveremos a la penuria. Dice la ministra de Defensa: «Cuando se escriba la historia del coronavirus un lugar muy importante lo van a ocupar los hombres y mujeres de nuestras Fuerzas Armadas».

Espero que sepa de lo que habla y que sus asesores le hayan explicado que aquí no se habla, todo lo más se arenga. Debe saber que en los ejércitos no se usan palabras sino que hay palabra: lo que se dice se cumple.

Todo son alabanzas. Ya sabemos lo que han hecho: cumplir con su deber. No insistan. Ahora les toca hacer a otros: al ministerio de Defensa. Si enumeramos los problemas de los ejércitos no cabrían en este artículo. Hemos dedicado muchos a plantearlos y a proponer soluciones.

Hoy solo pretendo exponer mis dudas y los peligros que en el horizonte veo.

Una vez exhibidas las Fuerzas Armadas en Defensa olvidarán sus necesidades como tales, porque han descubierto que pueden cumplir esas misiones, que no son las fundamentales, a pie y sin dinero y que además rentabiliza. Se dará la vuelta a la situación y lo principal pasará a ser lo secundario tomando como misión principal la masa, el conjunto disciplinado, cómodo y obediente que suple las carencias de una inexistente, o invisible, protección civil. Se ha hecho, en muchos casos, un uso indebido de los medios, humanos y materiales, que están para lo que están y que son recursos críticos y necesarios. Han descubierto una faceta nueva para los ejércitos, barata y popular. Este Gobierno no quiere al soldado, le sobran las Fuerzas Armadas de uniformes y cañones. Quieren una masa simplemente disciplinada que va y viene, hace y deshace a la voz de “mar”. Lo que sea y como sea. Preparados o no, sin  rechistar; a pie y sin dinero.

Nadie se da por aludido con el desmantelamiento de Unidades, de la Sanidad Militar, de la escasez de recursos humanos, materiales, sanitarios y del permanente y duro trabajo que durante años han llevado a cabo en las misiones en el exterior, mientras en el interior estaban abandonados.

Sacarán desde el ministerio de Defensa la rotunda conclusión: Con lo bien que lo hemos hecho ¿para qué tanto 8×8, para qué aeronaves y fragatas?, ¿para qué tanto entrenamiento de tripulaciones, de armas y municiones?  Con lo que tenemos hemos triunfado.

Olvidarán la palabra: presupuestos. No quiere el soldado alabanzas sino seguridad en dos direcciones. En su futuro y en su misión. Lo que significa tener la tranquilidad de que no le van a poner en la calle a cierta edad y que para cumplir su misión tiene lo mejor que su nación le puede dar. Años, siglos, llevan los ejércitos oyendo la palabra sacrificios, nunca ha habido presupuesto para los ejércitos.

Lo que viene detrás de esta pandemia no es nada halagüeño para los ejércitos. Se potenciará a las unidades que más se lucen ante el marketing dirigido. Para ellos sí habrá presupuesto. Para la Defensa y la Seguridad NO.

Pero la Defensa no es eso.

Los ejércitos de España están urgentemente necesitados si queremos seguir llamándolos ejércitos.

En el Ejército de Tierra veremos si el dinero llega para el mantenimiento de Bases y Acuartelamientos, Seguridad (privada claro), dietas, ejercicios y gasolina. El 8×8 Dragón, la gran promesa, todos se preguntan si era una broma o ahora será de cartón piedra. Seguimos con los BMR y VEC. ¿Helicópteros? Que vuelen las mariposas. Seguiremos llenando folios con los planes del Ejército de cara a su futuro concepto de unidades de combate en 2035… que me quede como estaba. Cada uno trae su incumplido plan.

En la Armada siguen, misión va y viene, las F-100 y F-80, con serios problemas de ancianidad y con prolongadas estancias en la mar. ¿Las F-110? Sí, en marcha, pero nadie sabe mucho más después del fiasco de los submarinos S80. Sistemas de misiles, defensa ante el ataque de misiles, pérdida de la capacidad de lucha antisubmarina… Si se quedan como están mejor desembarcar.

En el Ejército del Aire siguen los viejos y anticuados segunda mano F-18 (se compraron en los 90 de segunda mano)  que seguirán volando y esperemos que sin dar disgustos. ¿Eurofighter? Pregunten al maestro armero. ¿Aviones de adiestramiento?: dudas, muchas dudas. Aviones de Patrulla marítima P-3 Orión escasos y viejos, por no hablar del transporte y el reabastecimiento en vuelo estratégicos y la reducción sostenida de personal. ¿Horizonte 2030?… Mejor quedarse en tierra.

<<Y desde el profeta al sacerdote, todos son engañados. Diciendo: Paz, paz; y no hay paz>> (Jeremías).

Es justo, equitativo y saludable, repetir hasta la saciedad que aquí las palabras no valen. Es la palabra: presupuesto. No quiere el soldado alabanzas sino seguridad en dos direcciones. En su futuro y en su misión. Lo que significa tener la tranquilidad de que no le van a poner en la calle a cierta edad y que para cumplir su misión tiene lo mejor que su nación le puede dar.

No queremos alabanzas ni flores ministeriales.

Este Gobierno ha descubierto unos nuevos Ejércitos. Los suyos, claro. Se pondrá manos a la obra.

Masa disciplinada. <<La Infantería no es la masa, es la compañía>>. Alguno no lo recuerda. Claro. Eso requiere un Capitán.

Se acabaron definitivamente los cañones. Veremos lo que dura la mantequilla.

Creo que lo mejor va a ser como al principio del artículo decía: carretera y manta, chopo a la espalda y fogueo, mucho fogueo.

Lo de las BRIDOT, Defensa Operativa del Territorio, no es mala idea, buena falta hará. Ustedes me entienden. ¿No?

Por eso de la defensa de la integridad territorial.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 mayo 2020

NUESTRAS PATRONAS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

La próxima semana se reúnen en tres fechas la síntesis del hondo sentir y la fuerza interior de, ni más ni menos, la Infantería española, la Artillería y el Ejército del Aire. No hay día más importante en el calendario de un soldado que el de su patronazgo, el de su santo protector.

Es diciembre un mes con sabor familiar, entrañables días que para un pueblo como el nuestro se centran en la Navidad, festividad en la que se conmemora el nacimiento de Jesucristo. <<Ya huele a Navidad>> solemos decir cuando comienza diciembre.

Para infantes, artilleros, aviadores, estos días de Patrona son un baño de sentimientos, recuerdo para los que nos dejaron cumpliendo el deber y celebración jubilosa centrada en la historia de sus armas.

4 de diciembre: Santa Bárbara, Patrona del Arma de Artillería.

8 de diciembre: la Inmaculada Concepción, Patrona del Arma de Infantería, Cuerpo Jurídico y Capellanes Castrenses.

10 de diciembre: Nuestra Señora de Loreto, Patrona del Ejército del Aire.

Patronazgo incrustado en la vocación, en el rombo distintivo del Arma de cada uno, en el corazón uniformado de cada infante, artillero o aviador. Es algo congénito, heredado a lo largo de generaciones y que nada ni nadie puede extraer del inseparable recorrido de las Armas españolas junto a sus protectores. Nuestra Madre Santa en sus múltiples advocaciones, el Señor en su Cruz, hasta legionario en la Buena Muerte, Santos que nos protegen y cuidan en este caminar de riesgo y fatiga que a cada instante te recuerdan  que pase lo que pase están a tu lado. Para siempre.

Son muchas las cosas que se le acumulan al recluta que se viste por primera vez de soldado. Pero hay tres que aprende de manera innata y de una vez para siempre: su himno, su patrón y el nombre de su capitán.

Cualquier unidad que se traslada fuera de su acuartelamiento, sea por unos días de maniobras o lejos en arriesgadas misiones, lleva consigo la imagen de su patrón que presidirá ese lugar santo que las Armas españolas durante toda su historia han elegido como el centro de sus vidas.

Suena el cañón que canta Patria, Gloria y Amor… Por España levanta su estandarte con un viva Velarde y un viva Daoiz.

Vuelan las alas gloriosas de España que dejaron escritas sobre el viento la hazaña, la gloria infinita de ser español.

Saber morir, saber vivir. No es posible lo uno sin lo otro. Vida de fe y servicio. Por el camino del Santo Patronazgo llegamos a la Navidad.

Desde esta semana de las Patronas vaya nuestra anticipada felicitación a infantes, artilleros y aviadores. Todos en la misma senda de la entrega sin límites a España, tras el sueño permanente que resumen las estrofas del himno de los infantes que, a la postre, por tierra, mar o aire, todos servimos a pie, somos infantes:

<<El esplendor y gloria de otros días tu celestial figura ha de envolver, que aún te queda la fiel infantería que por saber morir sabe vencer>>.

Que nadie lo dude. Todos somos infantes, da igual el arma, el destino o el Ejército donde caminas, navegas o vuelas; gente de a pie y de bien, que tienen a España como pasión y devoción. La vida a ella le fue entregada con un beso a su Bandera. Gente de bien que camina con la seguridad del buen hacer y confiada en la protección y bendición de sus Santos Patrones.

Bendita sea nuestra Virgen Inmaculada, del Loreto, y Santa Bárbara bendita nos protejan.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

1 diciembre 2017