EL INQUIETANTE Y PERTURBADOR PRESIDENTE DEL GOBIERNO VA A POR LA CORONA Rafael Dávila Álvarez

Sánchez relega al rey Felipe VI en la invitación al homenaje a las víctimas del coronavirus Clara Rodríguez (Vozpopuli)

Presunto es Pablo Iglesias. Porque no ha podido sostener tanta gloria sin caer en la presunción. Y su Jefe.

Claro que presunción es otra cosa: presumir; o hecho que la ley tiene por cierto sin necesidad de que sea probado. Presunto significa supuesto, para la ley algo muy distinto de presunción y más aún de la tan utilizada y no respetada presunción de inocencia.

Presunto es cualquiera. El lapsus del general Santiago, de la Guardia Civil, fue, por presunta presunción, un error involuntario; vamos digo yo, ¿o no?

Sánchez es presunto Jefe del Gobierno, para mí, ya que no tengo la seguridad de que lo sea. Parece real o verdadero, pero es algo subjetivo, y más bien lo veo inquietante y perturbador.

Presuntuoso también.

Cuando nos adentramos en la presunción de inocencia es cuando ya la cosa se enfanga. Porque en España es más grave ser presunto, aun inocente, que delincuente. Somos muy aficionados a los Autos de Fe en la Plaza Mayor y cuando llega el momento de la ejecución, como don Rodrigo, de reo a héroe popular: <<Viviendo pareció digno de muerte, / muriendo pareció digno de vida>>. Ya se sabe que te reconocen una vez muerto, si en vida te condenaron y si en vida te temieron y halagaron muerto te inhumaron. Se atreven.

Me lo ha puesto en bandeja el presunto Jefe del Gobierno, presunto y presuntuoso Sánchez. Nunca ha estado España en una situación tan caótica como la actual. Incapaz de gestionar, y más, que se atreve a declarar, ofendiendo a millones de españoles, que nunca ha pensado en pactar con el PP. Algunos lo descubrimos hace tiempo y aquí hemos dicho cosas del trigo limpio y las rojas amapolas. Presuntamente indica, señala, amaga y se compromete, con presunción -de presumir- pactar con terroristas y separatistas, hundir España y vivir en el Palacio, más allá de la Moncloa. Va a por la Corona y su amigo a por las joyas de la Corona. .

Los presuntos quieren acabar con el 78, con su Constitución, y darle una cornada a la Corona, vía Pacto, de Galapagar, o de lo que sea. Lo que está claro es que aquí no van a dejar títere con cabeza.

Ni quito ni pongo Rey, pero de aquí no me muevo.

Me inquieta y me perturba el presunto caso Dina, el presunto Iglesias, los presuntuosos presidente del Gobierno y vicepresidente. También sus pactos ocultos, todo muy presunto y a la vez muy real.

Van a tener que hacer un gran esfuerzo para lograr lo que pretenden.

A algunos nos tendrán enfrente. Con presunción.

Inquietantes y perturbadoras son las declaraciones del presidente del Gobierno del hasta ahora Reino de España. Al inquietante y perturbador señor Sánchez le pido para los demás el mismo respeto que él no pide, sino exige, para los suyos.

<<Presunto y supuesto son sinónimos cuando califican al posible autor de un delito>>.

A mí esto de que <<nunca he pensado en pactar con el PP>> y como amaga con lo contrario, me parece de un inquietante y perturbador presidente del Gobierno. Presuntamente.

Va a por la Corona, y su amigo a por las joyas de la Corona. Cada cual a lo suyo.

Tengo la impresión de que va a quedar como Calviño en Europa, peor que Cagancho en Almagro.

Estos no son precisamente los que pueden tirar la primera piedra.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

14 julio 2020

Blog: generaldavila.com

RECONOZCO MI ERROR, FIARME DE LA IZQUIERDA… General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Breve frase que es un compendio de ciencia política que la derecha española no ha aprendido.

Ha tenido que ser una voz callada, humilde, que se dedica a trabajar sin descanso y solucionar la vida de los madrileños. Entre tanta mentira, insulto, y agitación política, mientras los españoles se mueren a miles, salta la verdad. Una sentencia que resume estos terribles meses y una denuncia del hacer político de la izquierda que va para cien años. Por fin: <<Reconozco mi error, fiarme de la izquierda…>>. Lo resume todo.

Ahora hay que fiarse de la desescalada y nos hemos fiado del estado de alarma. Son las dos últimas trampas en las que la oposición ha vuelto a caer. Llevan así desde 1931.

Desescalada, anglicismo o más bien tontería: <<dicho o hecho tonto>>. Las dos.

Voy al Diccionario de la Real Academia y no aparece ni desescalar ni desescalada. Desde luego no es un término científico, aunque pueda serlo para el Comité Científico, que es más bien Comisión. En la vida militar siempre se ha dicho que si algo quieres que no tenga solución crea una Comisión. Es como los Reglamentos Provisionales que duran una eternidad. El Gobierno Provisional, este de ahora, para el que lo recuerde, ha vuelto, es como el de entonces: 1931, cien años. Todo es provisional y nada funciona. La desescalada es el camino del infierno.

Cayetana Álvarez de Toledo finalizaba ayer su intervención en el Congreso con la siguiente pregunta al ministro de Justicia: «En el gobierno hay tres jueces, usted es uno de ellos, dígame: ¿por qué amparan las mentiras de Iglesias y sus ataques a la Justicia?» Cayetana que es apellidada de Toledo sabe lo que costó a Alfonso VI de León, el Bravo, reconquistarla, y Macarena Olona, que sabe de lo que habla, le espeta a Illa: «Los corruptos, como las ratas, buscan la oscuridad».

Hay alternativas al Gobierno Provisional, pero ellos llevan cien años, para el 2031 puede acabar la provisionalidad, será en su Centenario. No dejen la fecha en el olvido. Fue cuando empezó la mentira y la provisionalidad de la izquierda, esa que llega hasta nuestros días.

Sigo quedándome con la presidenta de la Comunidad de Madrid, por ahora, si no se contagia ni por su derecha ni por su izquierda. Está muy bien donde está. Dice Isabel Díaz Ayuso, Isabel de Madrid, que podría ser de Castilla y de España: <<Reconozco mi error, fiarme de la izquierda pero no volverá a ocurrir>>. Eso sí que es decir. Todo dicho. Una frase que es una lección de política que desde la transición la derecha aun no ha  aprendido. Se han reído de las lágrimas de la Presidenta porque ellos no tienen lágrimas. Ni nombres ni números, que para ellos son datos elaborados en macabro laboratorio de estadísticas. CIS.

Suman a su proceder mentira tras mentira: <<Desescalada sin calendario y en continuo estado de alarma>>. No significa nada, sino lo que significa: un ministro del Interior juez, uno de Sanidad filósofo en sus ratos libres, una ministra de Defensa juez y un vicepresidente comunista. A ello súmenle lo de la fiscalía general del Estado y el estado de alarma tiene el mismo significado que la desescalada: ninguno. Alarma, la de los ciudadanos. Si a todo esto le añadimos las declaraciones del general Jefe de Estado Mayor de la Guardia Civil y las posteriores reacciones -ninguna- el estado de España no es de Alarma sino de gravísima preocupación democrática. Nadie hace nada. Una voz en este desierto mediático ha hablado, la Presidenta de la Comunidad de Madrid: <<Reconozco mi error, fiarme de la izquierda pero no volverá a ocurrir>>. Llevan haciéndolo hace más de 50 años y en abril de 2031 se cumplirá el Centenario del mayor engaño de todos: la II República. No cabe la menor duda. Ayer lo recordaba el comunista, que pronunciaba desde sus adentros más sucios, con tono amenazador, el de siempre, lo único que conoce: <<Porque ustedes representan el odio, la hipocresía y la miseria moral. Y les aseguro que España y nuestro pueblo, una vez más, como en el siglo XX, se quitarán de encima la inmundicia que ustedes representan>> (Pablo Iglesias. Vicepresidente del Gobierno del Reino de España). ¿Que quiere decir? Gravísima amenaza. Rescoldos que trae de odio y que recuerdan los discursos y amenazas en el Congreso de 1936. ¿A cual de ellos se refiere el comunista? ¿A los de la comunista, a los del socialista? Sinceramente esto empieza a dar miedo. Esto sí que es un Estado de Alarma.

Desengáñese España. El problema no es el PSOE, el problema se llama Pedro Sánchez y el odio que arrastra su amigo comunista. Así no se puede gobernar, ni siquiera hablar.

Isabel Díaz Ayuso ha entreabierto los ojos. Ábranlos del todo y todos. Ya era hora de que alguien se diese cuenta. Espabilen o ellos celebrarán el Centenario, desde el siglo XX, esa fecha que le gusta recordar al comunista. ¿Será la de 1936?

La señora Ayuso dice que no volverá a ocurrir. Una lección pendiente que deben aprender de una vez por todas.

Ellos la heredan, no se arrepienten de nada, volverán a lo de siempre, lo único que saben hacer.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

30 abril 2020

EL COMITÉ CIENTÍFICO QUE ASESORA AL PRESIDENTE EN ESTA CRISIS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Tenemos derecho a saber. Secretos los mínimos cuando estamos en situación de extrema gravedad, con la muerte acechándonos por la enfermedad, o por un horizonte tan negro como la misma muerte.

No sé cuantas veces ha salido a comparecer el señor Sánchez para no decir nada, sino anunciar decretos y decretos, confinación, y que seamos nosotros, pueblo silencioso y apagado, o Europa, quienes resuelvan ya que él es incapaz.

Con esta última comparecencia la preocupación se dispara. Su manifiesta capacidad para quitarse la responsabilidad de encima le lleva a volcarla en los demás, él no es culpable de nada, y empieza a disparar sobre amigos y enemigos. Le da igual con tal de que el colchón de la Moncloa no se cambie.

Tiene una habilidad que alguno no capta: la de mentir o no recordar lo que dijo (¡si las hemerotecas desapareciesen!), porque su insolencia y ofensas al resto de partidos, con los que para nada cuenta -pensamiento único- no la recuerda. ¿Será igual a la hora de enfrentarse a esta crisis?

A lo que vamos. Su última comparecencia abre una mayor preocupación, porque al hablar del Comité Científico que le asesora para tomar las (in) decisiones me ha surgido la duda. Todos los que hemos tenido responsabilidad de mando sabemos la gravedad que supone tomar decisiones que afectan a los hombres bajo tu mando y la importancia, decisiva, de un buen asesoramiento. En España tenemos los mejores investigadores, científicos, expertos en temas como el que nos asola. Demostrado está. Un Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que para ellos lo quisieran otras naciones. Máximo conocimiento, en todo, rigor, sabiduría y alejados del poder político. Investigación y resultados por encima de todo. Es su diaria batalla y se estimulan ante los difíciles retos.

Mi preocupación me lleva a indagar sobre quienes asesoran desde el punto de vista científico -llave de la solución al problema- al señor presidente del Gobierno.

Me entero de que el señor Sánchez el pasado día 21 decidió cambiar de asesores científicos, algo que de entrada me preocupa. No sé quiénes eran. Eso sí; continúa el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón dirigiendo el Comité. El señor Simón sacrificó su criterio técnico-científico a las consignas que recibió: mantener la manifestación de 8M, algo que no debemos olvidar. De la misma manera justificó cínicamente que Pablo Iglesias se saltara la cuarentena que estaba obligado a observar. Salvador Illa, ministro de Sanidad, del PSC (licenciado en filosofía), miembro de Comité, ha mostrado su incapacidad de manera manifiesta, en muy grave asunto. También forma parte del Comité.

El resto no son tan conocidos y les manifiesto todo mi respeto, sobre todo a Antoni Trilla, del Clinic de Barcelona, al que le gusta esto de salir en los medios: «Mira que si se descubre que el percebe es el huésped del coronavirus, la que se iba a liar en Galicia». Fue su diagnóstico en una entrevista en La Voz de Galicia el pasado día 16 de febrero. No contento con su broma, siguió analizando y acertando: << Sí, se está generando una histeria sin fundamento>>. <<Desde un punto de vista científico estricto, se están tomando decisiones que no tienen ningún sentido>>.  <<Yo creo que si tenemos suerte y acabamos sin bicho, mejor; y si nos cae alguno ya trataremos de controlarlo. Y ya está. Sin más>>. ¿No son declaraciones para estar preocupado? Les enlazo a la entrevista porque no tiene desperdicio. Entrevista en la Voz de Galicia a Antoni Trilla 

Sin olvidar a la subdirectora de epidemiología y vigilancia de salud de la Generalitat Valenciana, Hermelinda Vanaclocha, cuyo cargo implica la vigilancia de la salud de los valencianos, y que declaró ante el desplazamiento de miles de valencianos a Milán al partido de fútbol en plena crisis del coronavirus: <<nosotros nos enteramos ayer que el Valencia había jugado en Milán. Somos sanitarios, no tenemos por qué saberlo>>. A eso se le llama: vigilancia de salud. También es miembro del Comité de expertos que asesoran al presidente.

Un Comité formado por siete médicos epidemiólogos, virólogos y expertos en salud pública, con un filósofo comprador de test y hábil negociador. Compruebo que el Consejo Superior de Investigaciones Científicas ni está ni se le espera.

Quedan graves interrogantes:  ¿Existe realmente el Comité Científico? ¿Dónde están sus informes, si es que los emite? ¿Las medidas que toma el señor Sánchez, -ahora una, luego la contraria- son recomendaciones del Comité o simples y apresuradas medidas políticas para mitigar la que se le viene encima?

¿Habrá nuevo cambio de Comité Científico? ¿Irán las investigaciones por la vía de que el percebe es el huésped del coronavirus?

¿En manos de quién estamos? La situación es como para andar con bromas o en manos de este presidente. Eso sí que es una broma pesada.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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29 marzo 2020

LA MESA DE LA TRAICIÓN. O ESTO ACABA, O ACABA MAL General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Esto acaba mal: Que es la frase, más o menos, que por todas partes se oye.

No debería preocuparnos quien ataca, sino quien no se defiende. No hay mejor defensa que un buen ataque. Si no lo haces es que estás derrotado de antemano. ¿Lo estamos?

Felipe González dice de la mesa donde se negocia la traición a España que es una performance, y al ser un extranjerismo -que ya está bien de su abuso- hay que explicarlo: <<actividad artística que tiene como principio básico la improvisación y el contacto directo con el espectador>>. Puede que algo sea; desde luego espectadores sí, porque nos falta eso, protagonismo, y admitimos ya cualquier cosa, incluso que nos roben. España.

José María Aznar dice que la mesa de la traición es devastadora (que devasta), que eso sí que es español puro y duro: <<Destruir un territorio, arrasando sus edificios y asolando sus campos>>. Que sí, que además lo estamos viendo.

A mí me gusta más lo que dice mi amigo, juez y no parte, que se sabe de memoria la Constitución y el Código Penal: <<Que es delictivo>>. No la mesa, sino los que en ella se sientan; lo que pretenden. Pero claro que eso no es decir mucho, porque delictivo es un concepto que va por barrios y al barrio político aún no ha llegado la policía, que al fiscal lo ponen ellos, y al Constitucional, también al Consejo y hasta al general. Quien se mueva no sale en la foto. Hasta los generales andan tras la estela de Rasputín.

Los tres, González, Aznar, y mi amigo, juez que no parte, que tanto vale, vale tanto, dicen: preocupación, angustia, inquietud. No me lo creo. Ande yo caliente y ríase la gente. Aquí nadie mueve un dedo mientras no le toquen lo que todos sabemos. Porque las guerras solo se ganan con dinero, dinero, dinero.

Los que tienen porque lo tienen y los que no a luchar y obedecer.

Libertad, lo que se dice libertad, ni los medios que presumen de ser tan críticos e independientes.

Dado que la defensa no existe, que todos comulgan con ruedas de molino y viven, y viven, y viven, muy bien por cierto, sin defendernos, o solo la puntita, me quedo con el militar que vio al arriero:

<<De Jaén a Ximena / iba un arriero / con su recua de burros / de diferentes pelos. / Llevaba burros blancos, / llevaba burros negros, / llevaba burros pardos, / también burros plateros / Un militar curioso / observó al arriero / y dijo entusiasmado: / ¡Tú sí que eres discreto! / Tu conducta aplaudida / será del mundo entero: / tú las acciones miras, / no reparas el pelo: / palo al burro que es blanco, / palo al burro que es negro, / palo al burro que es pardo, / palo al burro platero / palos a todo burro / que no anda derecho>> (Apología…, LII- LV).

Fábula asinina por lo que se desterró a su monasterio al supuesto autor de la misma, P. D. Lino Picado, abad de San Juan de la Peña.

Lo nuestro es peor. ¡Qué pena de arriero! <<Tú las acciones miras / no reparas en el pelo: palo…>>.

Dice Pablo Iglesias que hay que meter en la cárcel a políticos, policías y medios… de las cloacas. Que empiece por la viga en el ojo propio  antes de la paja en el ajeno. Que para llevar paja ya le presento al arriero. El que conduce a la recua de burros de diferentes pelos. Seguro que la recua le es conocida, que no el arriero.

General de División (R.)  Rafael Dávila Álvarez

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4 marzo 2020

TERRORISTAS, INDEPENDENTISTAS, COMUNISTAS ¿AQUÍ QUIÉN MANDA? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Urkullu-Iglesias

40 aniversario de la Constitución española. Durante este tiempo dos amenazas han ensombrecido nuestra convivencia: el terrorismo y el independentismo.

La ETA, que sigue, después de asesinar durante años recoge sus frutos. Dicen que hemos acabado con el terrorismo. Un expresidente del Gobierno se jacta del triunfo. Los terroristas no han desaparecido y mandan. El resto traga sapos y culebras. ¡Desde aquel día que el Tribunal Constitucional…!

La semilla de la secesión sembrada en Cataluña y en el País Vasco da sus frutos. El independentismo ya no es una amenaza sino un hecho contrastado al que solo le falta el último empujoncito; en eso están unos y otros. Los independentistas mandan. El resto obedece y empuja.

Les voy a contar lo que nadie cuenta, pero todos saben, el nombre de la trampa en la que hemos caído: El Pacto de Waterloo.

Pablo Iglesias visita a los presos

Todo empezó con la aplicación del 155. Podría ser que incluso los primeros pasos se diesen con el caso Pujol, ¿recuerdan?: ¿Qué coño es esto de la UDEF? (octubre 2015).

Rajoy aplicó un 155 de mínimos, solo en apariencia (octubre 2017). Quería evitarlo, pero no pudo: la cárcel para Junqueras y compañía (noviembre 2017). Era la señal de salida.

El independentismo catalán, burgués y tradicional, el de los ricachones, dijo: ¡Basta, hasta aquí hemos llegado!

Interior estaba a otra cosa y el CNI, pues no sabemos muy bien. El caso es que la maquinaria se puso en marcha, la orden se cursó con rapidez y diligencia. Estaba firmada. Waterloo (febrero 2018).

Junio 2018. A todos nos extrañó aquella moción de censura inesperada, fulminante como el rayo. En escasas dos semanas habíamos cambiado de Gobierno.

¡Menudo cambio!: sin apenas oposición parlamentaria, con el presidente del Gobierno buscando las tablas en un restaurante, huyendo del reto parlamentario, sin oposición, y con un pueblo atónito y sorprendido. Ganaron independentistas, comunistas… ¿Qué sabía Rajoy?

El independentismo, los sucedáneos del terrorismo, y demás <<gente de bien>> habían ganado por la mano. Era el Pacto Belga, el Pacto de Waterloo. Un muñeco a la presidencia y a continuar el camino: las elecciones cuando nosotros digamos. Mandones nosotros: ¡poned a un mandarín!

Era aquel artículo de Unamuno; el último: Mandarines y no Mandones. Encaja.

<<Al español lo que no le gusta es mandar […]. Le gusta ocupar el puesto de mando, pero no mandar, sentarse en la presidencia, pero no presidir […] Ocupar el puesto de mando y vivir en él>>.

El Pacto de Waterloo

Pedro Sánchez era el muñeco perfecto. Pero su limitada capacidad ha puesto en riesgo el Pacto de Waterloo. Había que ponerse en marcha. Urgente.

<<Hay que cuidar la mayoría de la moción de censura. Nosotros lo estamos haciendo>>, dice sin pudor Pablo Iglesias después de reunirse con Urkullu, miembro del Pacto.

Antes ha hecho la ronda de la vergüenza en la cárcel: dialoga y pacta. ¿En nombre de quién?

Zapatero se acaba de reunir en un caserío de Elgoibar con un terrorista, Arnaldo Otegui: ¿En nombre de quién?

Eso es todo. Cuarenta años que nos deberían haber llevado a ser una gran nación. Hemos caído en el cepo.

No ha sido hoy. Se ha ido elaborando cada hora, cada día, cada año: durante 40 años.

Aniversario de la Constitución española: 40 años. Queda comunismo, terrorismo e independentismo. ¿Algo que celebrar?

Puede que nos lo merezcamos. Unas sabias palabras del profesor Gabriel Albiac en La sinagoga vacía me sirven de explicación:

<<La multitud, que nada desea más que servidumbre, acaba necesariamente por odiar a quien gobierna sin ajustarse a la convenida balanza de corrupción y despotismo: a la sabia dosificación de ambos llama la multitud política>>.

<<¿Qué desean las masas? Ser siervas: porque ninguna interrogación, ninguna duda ni angustia hay en la servidumbre; todo en ella es compacto, idéntico, todo es seguro; no existe certidumbre mayor que la del siervo; no existirá; el siervo lo sabe. Por eso, a nadie ama con mayor sinceridad la muchedumbre que a su amo; mejor, si tirano; óptimo si verdugo>>.

Ellos mandan nosotros somos siervos. Mandarines en manos de los mandones. Y a vivir que son dos días. Eso sí: todos nos quejamos.

Vuelvo, para cerrar, con Unamuno: <<El pueblo necesita un mesías -digamos un cacique- y lo busca, y si no lo halla, lo inventa>>.

Tenemos mandón, cacique y mesías, todo en uno. Y mandarín. Pongan ustedes los nombres. Y una Constitución que no se cumple ni se obliga a cumplir.

¿Aquí quién manda?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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23 octubre 2018

AL REY DE ESPAÑA NO LO HA ELEGIDO NADIE (PABLO IGLESIAS). GUERRA DECLARADA A ESPAÑA Y A LA MONARQUÍA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

<<Al Rey de España no lo ha elegido nadie. La extrema derecha últimamente sabe mucho de protocolos. Menos patriotismo de protocolo y más patriotismo de las cosas de comer. Ese patriotismo se llama república>>. <<Menos protocolo y que los fachas nos dejen gobernar>> (Pablo Iglesias Turrión. Secretario general de Podemos).

Sorpresivo es que los que no cumplen la Constitución, y nunca la cumplirán, es decir no aceptan la legalidad democrática votada por los españoles, se atrevan a reivindicar una República que sin duda sería unilateral y dictatorial, con sus normas y leyes, las suyas, y al margen de las urnas como ya estamos comprobando. Si no es así no se entiende la guerra declarada a la monarquía. A no ser, y creo no andar errado, que les moleste que sea la monarquía la máxima defensora de la Ley, su mayor enemigo, junto al pueblo, algo que a ellos les chirría cuando no es su Ley. Además miente(n), Pablo Iglesias porque quien ha elegido al Rey, mayoría más que absoluta, son los mismos que le han elegido a él en absoluta minoría. Son los mismos que han aprobado la Ley, por mayoría más que absoluta, que a él le permite decir lo que dice y que, gracias a él y por culpa de él, lo que nos tememos es que no podamos volver a las urnas, con las que se sienten muy incómodos.

De tú a tú…

Ese es un temor que tenemos. Pero no el único. El temor que también debería invadir nuestra escasa cultura política no solo debe tener origen  en las campañas de interesados personajes que, pagados internacionalmente, solo buscan destruir a España desde dentro y más allá que por dentro. No es solo temor a los que han alcanzado su máxima aspiración: poder influir en las grandes decisiones, hacer que se cumpla su deseo destructor y lavarse como Pilatos las manos, no ganar sino que ganen otros y gracias a los otros poder manejar(los) metiendo (les) la mano (por detrás).

El temor no es la existencia de personajes de dudosa catadura moral e intelectual.

Lo que nos debería preocupar, lo que deberíamos temer es la falta de personajes de talla intelectual, guías intelectuales, que sean capaces de explicar en román paladino lo que ha sido la monarquía y lo que somos; gracias a ella. El gracejo, la fina ironía, el chascarrillo, o la sabiduría comercial de ciertos escritores y columnistas, que defienden la unidad de España desde la monarquía, incluso la república, empieza a demostrarse inútil. Esta es una tarea de largo recorrido que se abandonó antes de iniciarse. Escribía hace unos meses que se echaba en falta una pedagogía de la monarquía. ¿Es que no hay nadie que sepa explicar y contarnos lo que es la monarquía, para qué ha servido y para qué puede servir ante la incertidumbre en la que España se encuentra? ¿Dónde están los escritores, catedráticos, profesores universitarios, doctores, editores, periodistas, historiadores, militares, embajadores…? Hablen de República todo lo que quieran (nunca le faltan guías intelectuales), pero con la verdad, y hablen de Monarquía de igual manera: con la verdad. ¿Es que solo vamos a escuchar rebuznos?

Dejémonos de butades. Ellos están unidos. Los que no quieren a España. Nosotros no.

Ellos han montado un negocio. Nosotros se lo pagamos.

Hay que dar la cara antes de que nos la partan.

¿Alguien está dispuesto a defenderlas?

El que no será el último paso ha sido: El acuerdo. El suscrito entre el Gobierno y Podemos comprometiéndose a modificar los artículos del Código Penal que hacen alusión a los delitos de ofensa a los sentimientos religiosos e injurias a la Corona.

<<Pero sus amigos, que, corrompidos por la riqueza y el boato, querían vivir en adelante entregados a la molicie y la ociosidad, soportaban con disgusto las correrías errantes y las expediciones militares y llegaron así poco a poco a criticarle y a hablar mal de él. Él al principio adoptaba ante esto una actitud sumamente moderada y decía  que la carga de un Rey es hacer bien y oír hablar mal de sí>> (Vidas paralelas. Plutarco: Alejandro-César). ¿Será eso?

Entre todos la mataron y ella sola se murió.

La guerra está declarada. En estos momentos el enemigo a batir es la monarquía y detrás va España. ¿Esta alguien dispuesto a defenderlas?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

16 octubre 2018