EL COMITÉ CIENTÍFICO QUE ASESORA AL PRESIDENTE EN ESTA CRISIS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Tenemos derecho a saber. Secretos los mínimos cuando estamos en situación de extrema gravedad, con la muerte acechándonos por la enfermedad, o por un horizonte tan negro como la misma muerte.

No sé cuantas veces ha salido a comparecer el señor Sánchez para no decir nada, sino anunciar decretos y decretos, confinación, y que seamos nosotros, pueblo silencioso y apagado, o Europa, quienes resuelvan ya que él es incapaz.

Con esta última comparecencia la preocupación se dispara. Su manifiesta capacidad para quitarse la responsabilidad de encima le lleva a volcarla en los demás, él no es culpable de nada, y empieza a disparar sobre amigos y enemigos. Le da igual con tal de que el colchón de la Moncloa no se cambie.

Tiene una habilidad que alguno no capta: la de mentir o no recordar lo que dijo (¡si las hemerotecas desapareciesen!), porque su insolencia y ofensas al resto de partidos, con los que para nada cuenta -pensamiento único- no la recuerda. ¿Será igual a la hora de enfrentarse a esta crisis?

A lo que vamos. Su última comparecencia abre una mayor preocupación, porque al hablar del Comité Científico que le asesora para tomar las (in) decisiones me ha surgido la duda. Todos los que hemos tenido responsabilidad de mando sabemos la gravedad que supone tomar decisiones que afectan a los hombres bajo tu mando y la importancia, decisiva, de un buen asesoramiento. En España tenemos los mejores investigadores, científicos, expertos en temas como el que nos asola. Demostrado está. Un Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que para ellos lo quisieran otras naciones. Máximo conocimiento, en todo, rigor, sabiduría y alejados del poder político. Investigación y resultados por encima de todo. Es su diaria batalla y se estimulan ante los difíciles retos.

Mi preocupación me lleva a indagar sobre quienes asesoran desde el punto de vista científico -llave de la solución al problema- al señor presidente del Gobierno.

Me entero de que el señor Sánchez el pasado día 21 decidió cambiar de asesores científicos, algo que de entrada me preocupa. No sé quiénes eran. Eso sí; continúa el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón dirigiendo el Comité. El señor Simón sacrificó su criterio técnico-científico a las consignas que recibió: mantener la manifestación de 8M, algo que no debemos olvidar. De la misma manera justificó cínicamente que Pablo Iglesias se saltara la cuarentena que estaba obligado a observar. Salvador Illa, ministro de Sanidad, del PSC (licenciado en filosofía), miembro de Comité, ha mostrado su incapacidad de manera manifiesta, en muy grave asunto. También forma parte del Comité.

El resto no son tan conocidos y les manifiesto todo mi respeto, sobre todo a Antoni Trilla, del Clinic de Barcelona, al que le gusta esto de salir en los medios: «Mira que si se descubre que el percebe es el huésped del coronavirus, la que se iba a liar en Galicia». Fue su diagnóstico en una entrevista en La Voz de Galicia el pasado día 16 de febrero. No contento con su broma, siguió analizando y acertando: << Sí, se está generando una histeria sin fundamento>>. <<Desde un punto de vista científico estricto, se están tomando decisiones que no tienen ningún sentido>>.  <<Yo creo que si tenemos suerte y acabamos sin bicho, mejor; y si nos cae alguno ya trataremos de controlarlo. Y ya está. Sin más>>. ¿No son declaraciones para estar preocupado? Les enlazo a la entrevista porque no tiene desperdicio. Entrevista en la Voz de Galicia a Antoni Trilla 

Sin olvidar a la subdirectora de epidemiología y vigilancia de salud de la Generalitat Valenciana, Hermelinda Vanaclocha, cuyo cargo implica la vigilancia de la salud de los valencianos, y que declaró ante el desplazamiento de miles de valencianos a Milán al partido de fútbol en plena crisis del coronavirus: <<nosotros nos enteramos ayer que el Valencia había jugado en Milán. Somos sanitarios, no tenemos por qué saberlo>>. A eso se le llama: vigilancia de salud. También es miembro del Comité de expertos que asesoran al presidente.

Un Comité formado por siete médicos epidemiólogos, virólogos y expertos en salud pública, con un filósofo comprador de test y hábil negociador. Compruebo que el Consejo Superior de Investigaciones Científicas ni está ni se le espera.

Quedan graves interrogantes:  ¿Existe realmente el Comité Científico? ¿Dónde están sus informes, si es que los emite? ¿Las medidas que toma el señor Sánchez, -ahora una, luego la contraria- son recomendaciones del Comité o simples y apresuradas medidas políticas para mitigar la que se le viene encima?

¿Habrá nuevo cambio de Comité Científico? ¿Irán las investigaciones por la vía de que el percebe es el huésped del coronavirus?

¿En manos de quién estamos? La situación es como para andar con bromas o en manos de este presidente. Eso sí que es una broma pesada.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

29 marzo 2020

MOCIÓN DE CENSURA. PREOCUPACIÓN MILITAR General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Pedro Sánchez y la moción de censura

«Humanas actiones non ridere, non lugere, neque detestari, sed intelligere» («no reírse, no burlarse, ni detestar, sino entender las acciones humanas»).Ruego me disculpen por el latinismo. Me ha costado transmitirles el grado de perplejidad en el que me encuentro y ha sido en la filosofía spinoziana donde he encontrado la mejor forma de hacerlo. Entender, solo entender. Eso quisiera.

¿Recuerdan?: <<España se acostó monárquica y se ha levantado republicana>>. Algo parecido, pero ahora sin votos y con triple salto mortal.

Creo que somos muchos los que no entendemos cómo es posible que en un plazo de 24 horas se haya cambiado el Gobierno sin que el Gobierno haya aparecido, hecho o dicho, ni defendido nada. No me lo creo… intelligere.

¿Qué ha ocurrido? ¿Qué se esconde o quién se esconde tras la moción de censura? ¿Por qué el señor Rajoy estaba desaparecido? ¿Qué hacía reunido en uno de los restaurantes más caros de Madrid esperando su expulsión? ¿De qué o de quién huía el presidente? Y lo más cuestionado: ¿Por qué no ha dimitido?, si hay alguna poderosa razón para no hacerlo ¿por qué no nos lo ha explicado? Raro, raro, raro. Pero ya es pasado al que habrá que volver, sin duda, y sabremos más cosas.

Hundido su partido en la corrupción hasta las cejas, dispuesto a rajar en canal a España en tratos con los independentistas, abriendo una nueva brecha separatista con los señores del PNV (menos mal que tienen palabra y son de fiar), pactando con los señores de Venezuela, Cuba, Irán, señores del desgobierno, en tratos, si falta hiciere, con el mismísimo diablo, el señor Sánchez, que nunca ha ganado ni al baloncesto, derrotado Rajoy y todo su partido, ha alcanzado la Moncloa y el Gobierno de España. ¿Lo entienden? ¿Perplejos?

Sigamos. Un paso adelante, dos atrás. El futuro es sombrío, oscuro, pero no incierto. Sabemos lo que se nos viene encima. No sé si estaremos preparados. Sí que estamos preocupados. Todos; los militares también. Sí, nos preocupa, como a cualquiera, pero puede que hasta más. Porque hay muchas cosas en riesgo. La primera y más importante es la unidad de España. Si el señor Rajoy hizo poco o mal, el señor Sánchez peor. Los independentistas forman parte de este gobierno porque le han votado. Y no se van a ir con las manos vacías. Los independentistas crecen y se autoalimentan; los nacionalistas vascos también, son eso, nacionalistas, y pronto empezará su festival.

No se me va de la cabeza aquellas declaraciones del señor Pedro Sánchez, cuando ya se creía algo, proclive siempre a la incontinencia verbal (siempre habla desde el poder con el que sueña), diciendo que sobraba el ministerio de Defensa. En pura demagogia: << ¿Qué Ministerio sobra y qué presupuesto falta? Falta más presupuesto contra la pobreza, la violencia de género… Y sobra el Ministerio de Defensa>>. Su partido tuvo urgentemente que aclarar: <<…cuando el secretario general del partido, Pedro Sánchez, dijo que sobraba el Ministerio de Defensa se refería a la necesidad de reducir su presupuesto, pero no a su eliminación>>. ¿Se da cuenta señora Cospedal? ¿Es ese el 2% del PIB prometido a Europa/OTAN y al señor Trump? Tendrá mucho que explicar el señor Sánchez y su ministro/ministra de Defensa en Europa/OTAN.

Las recientes y preocupantes palabras del JEMAD reclamando lo que a las Fuerzas Armadas les corresponde para cumplir su arriesgadas misiones tanto en zona de combate como en España van a ser portada durante mucho tiempo. Dios quiera que no tengamos que recordarlas cuando ya no haya remedio.

El señor Sánchez presentó recientemente una propuesta de reforma de la Ley de Memoria Histórica, dice que  para “mejorarla” y “garantizar su cumplimiento efectivo”. Denlo por hecho y aprobado; con ello la supresión de condecoraciones, corbatas laureadas en las banderas, efemérides, y entierro en la desaparición, de héroes y ejemplos de soldados. ¿Habrá que destruir sus historiales? ¿Desprender de las banderas las corbatas Laureadas? ¿Borrar de la historia militar a miles de héroes?

Son cerca de dos mil expedientes de los héroes de España.

De nuevo la herida abierta y expuesta. Himnos, tradiciones, procesiones y vaya usted a saber. Pasamos de tener tres ministros en la procesión del Cristo de Mena en Málaga con la Legión a, como nos descuidemos, su prohibición. Esto es España.

Pequeños y grandes ejemplos. Todos importantes. Todos envueltos en la preocupación. Unos más que otros porque se trata de entender y aquí no se entiende nada.

Waterloo. Se preparaba la batalla. El general Uxbrideg, segundo de a bordo de Wellington, le preguntó qué pensaba hacer. El duque le contestó que, puesto que quien atacará el día siguiente era Bonaparte, y como este no le había comunicado sus intenciones, sus propios actos dependían de los  de su adversario. Luego puso la mano la mano en el hombro de Uxbridge y le dijo, en tomo amable: «Una cosa es segura, que suceda lo que suceda, usted y yo cumpliremos con nuestro deber».

Solo eso: que cada uno cumpla con su deber.

«Humanas actiones non ridere, non lugere, neque detestari, sed intelligere». Entender. Solo entender.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

2 junio 2018

Blog: generaldavila.com