VETERANOS DEL EJÉRCITO DEL AIRE General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Nunca debemos olvidar a aquellos españoles que hicieron el Servicio Militar obligatorio en nuestros Ejércitos y Armada. Su servicio además de impecable ha sido un ejemplo en el conjunto de los ejércitos del mundo. No siempre se recuerda. Esta Institución nuestra, tan querida, las Fuerzas Armadas, no suele ser de las más agradecidas. Recuerda aquello tan legionario: <<Os lo debemos todo, pero nada os daremos>>. Eso está muy bien, pero mejor si de vez en cuando, al menos, te dan una palmadita en la espalda.

Siempre me ha llamado la atención el espíritu y entrega de aquellos soldados de la mili obligatoria. Inmejorables.

Hace no mucho tiempo, un grupo de veteranos me llamó para asistir a una de sus celebraciones; era la Agrupación de Veteranos de la Base Aérea de Torrejón, Ala 12.

¡Cómo iba a negarme! Era una llamada al deber, un ¡A mí la Legión! que entre soldados sabemos lo que significa.

Allí estaban reunidos tratando sus añoranzas, su presente y su futuro, alrededor de su veteranía y sobre todo de su Patria, su Bandera y su Ejército del Aire. Actualizando y poniendo en orden ese infinito amor a España que desde que vistieron el uniforme azul  jamás han abandonado.

La edad no cuenta y estaban el más veterano y el más reciente, que da lo mismo en cantidad y calidad de servicio. Este general, y todos, tiene mucho que aprender de un soldado, y siempre se está a tiempo, incluso ya retirado; esa permanencia, unidad y añoranza es una de las enseñanzas que todos deberíamos perseguir.

Quedé sorprendido. Yo no era nadie al lado de aquel grupo cohesionado, unido por el servicio, eran todo milicia, mucho más que un general, un ejemplo de vida militar. Uniformados con su veteranía y sus ropas distinguidas de los veteranos, impecables, respetuosos, en perfecto estado de revista.

Pensé en los buenos jefes que tuvieron, seguro, no hay duda, y me dije ¡qué gran labor cuando la semilla cae en fértil tierra!

Después almorzamos juntos y quedamos unidos para siempre. Soldados del Ejército del Aire, con su presidente, vicepresidente, organizados, seguros de su futuro y, quizá, sin ser conscientes del todo del enorme servicio que siguen prestando con esa ejemplaridad de vida que seguro transmiten en sus familias y trabajo.

Gracias soldados. Os debo este reconocimiento. Muchas veces en el olvido, pero es bueno que sepamos que como estos soldados de Ejército del Aire, hay muchos que quedaron por su mili unidos y siguen así después de muchos años, recordando, sintiendo y amando España y a sus Fuerzas Armadas. Allí les enseñaron y ellos ahora a los demás nos enseñan con su ejemplo.

Soldados, Agrupación de Veteranos de la Base Aérea de Torrejón: Vuestro espíritu me ha hecho soñar en el vuelo eterno del indomable espíritu de ser español, de ser soldado de Tierra, Mar o Aire, simplemente eso, la grandeza de ser español. Y si encima se ha sido soldado.

Gracia amigos, Soldados Veteranos de esa admirable Agrupación.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

AVIONES MARROQUÍES VIOLAN EL ESPACIO AÉREO ESPAÑOL. MESSI FICHA POR EL REAL MADRID Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

O por el Fuenlabrada. Es igual, solo cuestión de darle a las redes sociales y colarlo en algún digital. Lo de Messi o lo de los aviones, que <<hay gente pa tó>>. Lo malo es cuando esa gente sabe muy bien lo que hace y dice, y lo dice y hace con intención.

Lleva casi todo el mes de agosto circulando por las redes sociales una noticia falsa (fake news) que habla de unos aviones marroquíes que han violado el espacio aéreo español y se han paseado <<como Pedro por su casa>>. Incluso se asegura que han fotografiado nuestras bases militares y despliegues; y que nuestros eurofigther han tenido que sobrevolar la Isla de Alborán como consecuencia de la violación del espacio aéreo.

El Ejército del Aire ha desmentido la noticia, pero:  <<que si quieres arroz, Catalina>>(Tiríd ‘ala rrús, aqṭá‘ lína), que se confunde lo real con lo que alguno quisiera emponzoñar.

Convendría que todos supieran que nuestro Sistema de Mando y Control Aéreo es uno de los más avanzados y operativos de la Alianza. Nuestros aviadores son de los mejores del mundo y a pesar de las carencias presupuestarias, evidentes y peligrosas, aún son capaces de mantener a plena seguridad el espacio aéreo español 24 horas al día, 365 días al año. No está el Ejército del Aire para andar desmintiendo las estupideces que algunos malintencionados ponen en redes sociales y de las que se alimentan sin rigor muchas informaciones.

Creo no equivocarme si digo que he desmentido la noticia más de 10 veces por redes sociales y correos de personas que me preguntaban. Pues eso, que si quieres arroz…

Aún está en nuestras mentes el Boeing 767 de la compañía Air Canadá que declaró emergencia nada más despegar del aeropuerto Madrid Barajas. Sabía que tenía reventado parte del tren de aterrizaje, pero necesitaba más información para valorar los daños y adoptar la decisión más segura y eficaz. Allí estaba en tiempo récord el capitán del Ejército del Aire Roberto García Macías, con su F18, perteneciente al Escuadrón 121 del Ala 12, al lado del avión averiado dando tranquilidad e informando de los daños. Y es de destacar la eficaz respuesta del Mando Aéreo al atender a la emergencia sin que en ningún momento quedase disminuida su capacidad para hacer frente a cualquier otra situación de alerta que precisase de su intervención.

Vigilan el arriesgado espacio Europeo en el Báltico y se la juegan los valientes Corsarios del 43 Grupo de Fuerzas Aéreas, los famosos apagafuegos. Muchas intervenciones silenciosas de nuestros pilotos, y de arriesgada ejecución, cada día, cada noche.

Son nuestros aviadores, nuestro Ejército del Aire. No están para bromas los cielos españoles y ellos son los ángeles de su custodia.

El espacio aéreo español es y está seguro. Se lo aseguro.

Déjense de falsas noticias y siempre con la verdad por delante.

Messi no creo que fiche por el Real Madrid. Debe ser noticia falsa. Denle a los <<me gusta>> y puede que alguien se lo crea.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

3 septiembre 2020

ANECDOTARIO MILITAR: HUMOR E INGENIO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

MILICIA Y HUMOREn la milicia el humor ha sido en numerosas ocasiones una forma de expresar con aguda crítica situaciones que no podían tener otra forma de expresión que la fina burla de la ironía. Lo dejó plasmado el General Bermúdez de Castro en su antológico libro «MILICIA Y HUMOR». El humor, la anécdota como arte, historias convertidas en historia.

La vida militar está llena de anécdotas, unas veces divertidas y amables, otras duras, desgarradas, pero todas, al haber sido compartidas, el tiempo las ha transformado en entrañables recuerdos.

He contado en la prensa y en el blog varias de ellas y para facilitar su lectura he creído conveniente agruparlas en un único artículo.

legion-marruecos--644x362No tengo la menor duda en empezar con la del legionario que fue capaz de conversar con Franco con mayor habilidad que este en Hendaya. Venía el Caudillo de una cacería en Jaén cuando, en un alto técnico en Despeñaperros, le avisaron de la presencia de un individuo que insistía en saludarle porque había sido legionario suyo en Ceuta y aseguraba conocer mucho a SE. Franco no tuvo inconveniente, es más, le reconoció al instante, haciéndole pasar un momento al interior del coche. El Caudillo se interesó por su vida y al final de la conversación se ofreció a prestarle ayuda si algo necesitaba. El astuto legionario nada pidió para él, pero sí para un íntimo amigo de la zona que era guardia civil y que al ser de Melilla, donde tenía a su familia, se encontraba muy decaído. Tomó nota el Ayudante y al poco tiempo el guardia salió destinado a Melilla para su sorpresa y estupor ya que nada tenía que ver con aquella ciudad . El legionario, consumado cazador furtivo, se quitó de encima al guardia civil antes de que acabase detenido ante la persecución a la que le tenía sometido.

Doy fe de la anécdota contada por vía directa del que la presenció.

Ser piloto requiere unas condiciones que deben ser revisadas periódicamente para obtener el correspondiente certificado de vuelo. Un General del Ejército del Aire acudió a su reconocimiento habitual y se encontró con el diagnóstico del oftamólogo:

– Mi General, lo siento pero vuecencia no ve muy bien. No voy a poder firmarle el certificado.

El General sin inmutarse le contestó:

– Mire usted Capitán si veo bien, que le veo a usted destinado en Villa Cisneros.

Asunto resuelto.

Quizás esta anécdota tenga que ver con aquél piloto que en un Junkers regresaba a Tánger después de haber dejado en Sevilla a un grupo de legionarios durante los comienzos de la Guerra Civil.140322-15

La tripulación se reducía al Capitán piloto y mecánico. Al empezar a notar fallos en el avión el Capitán le ordenó al mecánico que fuese a por los paracaídas. La situación cada vez se agravaba más; pasaba el tiempo sin que el mecánico apareciese por la cabina. Los gritos del Capitán debieron oírse en tierra y al fin acudió el mecánico, eso sí, con su paracaídas ya puesto.

– ¡¿Qué pasa con los paracaídas?!

Rotunda respuesta:

– Mi Capitán es que el suyo no aparece por ninguna parte.

Al final no fueron necesarios. Sin comentarios.

Las Academias militares son el lugar donde más anécdotas se concentran. A modo de muestra contaré la del Comandante profesor, gran persona, que por un accidente en unas maniobras había perdido la audición. Los cadetes, ante la sordera del profesor, solían solicitar permiso para entrar en clase con cierta maldad cambiando la reglamentaria frase: «¡¿Mi Comandante, da usted su permiso»?!, por:

07 AGM Uniforme Gris 1943 Postal Salas– ¡¿Mi Comandante me compra usted un piso?!

– Pase, pase… Caballero.

Respondía siempre amablemente el profesor.

Pero en cierta ocasión la contestación del Comandante fue una desagradable sorpresa para el Cadete de turno.

– ¡¿Mi Comandante, me compra usted un piso?!

– Sí Caballero, como no, pero se lo empezaré a pagar cuando salga usted de corrección (especie de calabozo donde se cumplían los arrestos más graves).

Se había comprado un sonotone.

No quiero alargarme porque hay para un libro.

Tuve un soldado de Monforte de Lemos que siempre estaba pidiendo permisos para irse a su pueblo. Debía de tener un buen patrimonio en tierras y andaba metido en juicios con su vecino por problemas de lindes. Un día regresó muy contento diciéndome que ya lo había arreglado todo y que no volvería a pedir más permisos.

ordenanzas_1Después de contarme la historia del pleito le nombré Cabo.

Mi querido soldadito durante el desarrollo de la causa consultó con su abogado la posibilidad de enviarle un jamón y buen vino al Señor Juez para conseguir una resolución satisfactoria. El abogado le dijo que ni se le ocurriese ya que el magistrado era muy recto y que iba a ser contraproducente. El juicio se enredó y todos lo daban por perdido, incluso el abogado se retiró del caso.

Pasado el tiempo se encontraron soldado y abogado que le preguntó por el resultado del juicio. Su sorpresa fue grande al enterase que lo había ganado.

– Pero hombre, ¿como conseguiste ganarlo?

– Pues muy fácil, hice caso de su consejo y le envié el jamón y el vino al Juez, pero a nombre de la parte contraria.

¡Qué bien hice en nombrarle Cabo! Fue uno de los mejores que he tenido a lo largo de mi vida militar. Listo, leal y cumplidor al máximo.ordenanzas_2

En fin, la milicia escuela de la vida, donde alguno se declaraba joyero de profesión y lo que hacía eran joyos hasta el legionario que en su red social se anuncia diciendo: «director, escritor, cantante, poeta, pintor, actor, compositor, escultor… y ni aún así triunfo, así que ¡LEGIONARIO!». Es textual.

Anécdotas, humor, ingenio. Humor e ingenio requieren la facultad de discurrir; en la milicia suelen ir unidos. La vida sonríe cuando con ingenio se comparte lo bueno y lo malo.

Es parte fundamental de la milicia: compartir.

Espero haber compartido con ustedes una sonrisa. Buena falta nos hace.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Publicado en Blog: generaldavila en junio 2015

26 junio 2020

MILLÓN Y MEDIO DE SALTOS PARACAIDISTAS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Se acaban de cumplir 72 años del primer salto paracaidista en el Ejército del Aire con el recuerdo obligado al capitán Méndez Parada que llevó a cabo los primeros cursos por los años 20. Fue un héroe. Sabiendo que su biplano iba a estrellarse cedió su paracaídas al soldado Fortunato de la Fuente que le acompañaba  para salvar su vida muriendo él en el accidente. La Escuela Militar de Paracaidismo lleva su nombre: <<Méndez Parada>>.

El aniversario y el recuerdo del salto millón y medio se ha celebrado con toda solemnidad y se ha realizado un espectacular lanzamiento de 114 paracaidistas en la base aérea de Alcantarilla (Murcia) desde un avión A-400M del Ala 31.

Soy paracaidista; de los que hicimos el curso dentro del de Operaciones Especiales y saltamos en el viejo y querido Junkers Ju 52; estuve hace unos día en el Museo de Aeronáutica y Astronáutica del Ejército del Aire y sentí un cierto estremecimiento viéndolo allí, expectante, como diciendo <<venga arriba que nos vamos>>. Nunca olvidaré aquel viejo cacharro del que saltabas con lentitud y suavidad, distinto del DC-3 o del Caribou, bruscos y antipáticos, hasta que llegó el Hércules para disfrutar de aquella caída al vacío.

Disfrutar se llega a hacerlo partir de ciertos momentos. En el curso le pregunté a un veterano que cuantos saltos llevaba y al contestarme que más de cien y que los primeros veinte habían sido nocturnos vio mi cara de sorpresa y remató su respuesta: es que los primeros veinte los hice con los ojos cerrados.

Todo paracaidista tiene mil anécdotas y entre ellas más de un buen susto. Hay que reconocer que nada tiene que ver empezar una marcha desde la puerta del Cuartel a hacerlo desde la puerta de un avión. Eso imprime carácter; sin duda.

Les he contado en alguna ocasión la anécdota protagonizada a bordo de un Junkers y que pudo ser un salto pionero. En los prolegómenos de la Guerra Civil un Junkers regresaba a Tetuán después de haber dejado su carga en Sevilla. El aparato cruzando el Estrecho dio señales de avería grave por lo que el capitán piloto avisó al mecánico para que buscase los paracaídas y se preparase para el salto. Pasaba el tiempo sin que el mecánico diese señal alguna. Gritos desesperados hasta que apareció el mecánico abrochándose su paracaídas:

-Mi capitán es que el suyo no aparece por ninguna parte.

La travesía terminó bien y no hubo necesidad de aquel pionero lanzamiento. Lo que no sabemos es como terminó la historia para el mecánico después de aquel <<sálvese quien pueda>>.

El Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC) lleva un lema que nunca debemos olvidar:

<<Sólo merece vivir quién por un noble ideal está dispuesto a morir>>.

Ese noble ideal por el que muchos han dado su vida se llama: España.

Vaya el recuerdo hoy para todos aquellos que han hecho posible que celebremos este hito paracaidista gracias a su valor, decisión y ejemplaridad como el capitán Méndez Parada.

Un noble ideal es lo único por lo que merece la pena vivir y morir.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

25 enero 2020

EL EJÉRCITO DEL AIRE Y DEL ESPACIO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Camino del Ejército del Aire y del Espacio

Esto del espacio es un nuevo mercado abierto al mundo y con numerosos clientes, pero casi, casi, monopolio de unos pocos comerciantes. Interés comercial, informativo y, por tanto, militar. Subamos al nuevo comercio.

«Sube acá y te mostraré lo que va a suceder en el futuro» (Apocalipsis).

No soy quién para juzgar los cambios que se producen en nuestros Ejércitos en aras a la modernidad y atender a los nuevos espacios estratégicos (?). Por lo tanto no me hagan mucho caso. Siempre se me ocurría la broma entre mis amigos aéreos aquello de señalarles como el Ejército del viento, y mira por donde ahora lo son del espacio.

Si nos atenemos a la definición, para no andarnos con líos semánticos, quizá el nombre más apropiado sería el de Ejército del Espacio Aéreo. Puestos a cambiar, pues lo cambiamos todo. Ni del aire, ni del espacio: del espacio aéreo, que según el Diccionario de la RAE es el que se sitúa sobre los límites territoriales de un Estado y respecto del cual ejerce poderes exclusivos. Luego ya veríamos esos acuerdos del espacio ultraterrestre y demás limitaciones, que hoy quedan para cuatro; o menos.

Estados Unidos ya está en esta carrera espacial cuya doctrina militar define el control espacial <<como los medios por los que se consigue y mantiene la superioridad espacial para asegurar que las fuerzas amigas puedan usar el medio espacial mientras se niega su uso al enemigo>>. Un área comercial (y de guerra) limitada a unos cuantos por el elevado coste de los lanzamientos.

Bautizar es importante. Un nombre u otro, del Aire o del Aire y Espacial o del Espacio Aéreo; el caso es que hay que adelantarse y el Ejército del Aire debe estar ahí.

Ya lo está la Fuerza Espacial de los Estados Unidos, y el presidente Macron ha anunciado la creación de un <<gran comando del espacio>> en el Ejército del Aire, que pasará a llamarse <<del Aire y del Espacio>>. Su objetivo: defender los intereses galos incluso más allá de la exosfera.

La OTAN se prepara para declarar este mismo año también el espacio como un campo de batalla.

El gran Alejandro se propone llegar al final de la tierra habitada. El joven rey no perdió el tiempo. Se había propuesto conquistar el mundo y tenía prisa.

Démonos prisa. ¿Y presupuesto? Por supuesto; pues no.

Dicen que el espacio es el campo de batalla del futuro. Del futuro hablaba el Apocalipsis: «Sube acá y te mostraré lo que va a suceder en el futuro».

Miren me van a perdonar por terminar recordando a alguien del que no quiero acordarme: <<La tierra no pertenece a nadie, salvo al viento>>.

¿Y el espacio? Al futuro. Como España: al incierto futuro. Por no dejar espacio para todos, o sea: libertad.

¡Aire!… Que haya espacio para todos. Y a nuestro Ejército del Aire que le den su espacio; como a todos.

Sobre todo Presupuesto.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

18 noviembre 2019

 

SOLDADO Y MADRE (General de División Rafael Dávila Álvarez)

mujer-fasY quisieron entrevistar a aquellas Damas legionarias que partían para Irak. No fue posible, no hubo manera. De esto hace ya más de diez años. Sencillamente ellas no quisieron. El hecho de ser Dama legionaria les parecía tan normal que no entendían que eso fuese un hecho destacable, una noticia que las señalase como algo singular. No querían ser un objeto mediático ni nada distinto a sus compañeros, los Caballeros legionarios. Ninguna aceptó la entrevista; ni las que partían para Irak ni las que se quedaban en Viator. El reportaje se limitó a hablar de la Legión, de las Damas 295063_3591974670673_1012569130_32708946_2031902974_ny Caballeros legionarios, todos iguales. Los periodistas, frustrados, esperaban otra cosa distinta a tanta normalidad.

Aún mantengo el recuerdo de una de aquellas Damas legionarias; era Cabo y le costó un gran esfuerzo alcanzar sus galones. No diré su nombre pero mantendré su recuerdo como ejemplo de coraje y sacrificio para alcanzar lo que soñaba, ser Cabo de la Legión española. En una de las primeras intervenciones de combate en Irak fue felicitado el pelotón al que ella pertenecía. Sabía mandar. Era Cabo Jefe de una de sus Escuadras, gente dura y recia que no se anda con chiquitas. ¿Algo extraño, algo que destacar? No en la milicia, donde no hay distinciones entre hombre y mujer. Todo normal, nada digno de resaltar.

Ni siquiera yo debería escribir este artículo respetando ese criterio de normalidad que aquellas Damas legionarias sentían y vivían. Pero hoy voy a tener un especial recuerdo y espero que ellas lo entiendan y disculpen.IMG_20150307_112212

En un artículo anterior conté como concedí el título de “Dama legionaria de Honor” a una madre que tenía a sus cuatro hijos alistados en la Legión. Sus cuatro únicos hijos y su marido.

¿Y ella? A lo largo de su vida vivió la milicia en su casa, muy cerca de la vida militar pero en su casa. Su aliento estaba en la Legión a la que todo había entregado. Como ella, muchas madres que cantaban, o más bien rezaban, aquello:

Al toque de silencio que suena en el cuartel, la madre del soldado rezando está por él… Madre de mi corazón, no te dé pesar por mí que sirviendo a la Bandera es como te quiero a ti. Al jurarla la besé, y fue el beso una oración. ¡Madre mía! ¡Madre mía! el que te daría con el corazón. Un beso que al hogar envía la Bandera al ondear”.

LA CANCIÓN DEL SOLDADO

Bellos versos de “La Canción del Soldado” de Sinesio Delgado, que han sonado en boca de miles de madres españolas a lo largo de los tiempos. Legionaria de Honor, María del Carmen Valentín Sánchez. Hice legionaria a quién ya lo era, más que nadie. Un atrevimiento por mi parte. Ella llevaba sangre de Legión por sus venas. ¿Quién más Legión? Hoy nada le hubiese impedido estar en sus filas. Ser legionaria siempre lo fue.

Nos perdimos a grandes legionarias, grandes soldados. Al fin y al cabo siempre ellas dieron lo mejor en todo.

1333717960_0Alguno dudó de su compromiso y oportunidad para estar en unidades de combate. Ahora pueden estar en primera línea y después de una ya larga experiencia vemos los eficaces resultados, incluso descubrimos su necesidad.

No sé cuantas soldados actualmente en nuestros ejércitos son madres. Es un dato confidencial que no tienen porqué aportar, pero suficientes como para atender esta circunstancia y entender que todo lo que se haga por ellas será siempre poco.sambra8

En el Ejército de Tierra, en la Armada, en el Ejército del Aire, en los Cuerpos Comunes, están nuestras mujeres, muchas de ellas madres. En primera línea de combate.

¿Es que alguna vez no lo estuvieron?

General de División Rafael Dávila Álvarez (R)

Blog: generaldavila.com

8 marzo 2015

 

DATOS SOBRE MUJERES Y HOMBRES EN LAS FUERZAS ARMADAS (Observatorio Militar para la Igualdad)