XXX ANIVERSARIO DE LA LEGIÓN: “FUNDÉ LA LEGIÓN PORQUE LA VIRGEN SIEMPRE ME HA TRATADO CON MUCHO CARIÑO”. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Somos muchos los que no conocíamos estas palabras del general don José Millán-Astray, porque, aunque algunos quieran olvidarlo es él, y solo él, el fundador de la Legión. Me llegan sin buscarlas, desconocidas. En las páginas de un libro olvidado ha aparecido el recorte del periódico. Razones habrá.

Son palabras enmarcadas en una entrevista que don Jaime Torner Cervera, periodista y escritor, corresponsal del diario Pueblo, hizo al fundador de la Legión en su XXX  Aniversario. Se publicaba un viernes 22 de septiembre de 1950.

Tengo la certeza de que añadir algo a la entrevista es desnaturalizarla y quitar protagonismo a un documento periodístico de enorme valor, ahora 70 años después, en el Centenario de la Legión. Es por lo que la expongo tal y como se publicó, sin añadir ni quitar ni una coma.

<<El periodista encontró al general legionario como siempre: erguido, procurando no perder un centímetro de la estatura que recibió de la Naturaleza. Con su rostro enjuto, enérgico, cincelado a martillo. Y esa forma suya de hablar, tan peculiar en él, tan inapelable y rotunda, esa voz legionaria que parece que no pudo nunca dejar de ser otra cosa que una herramienta de mando. No se concibe (¡ni siquiera en la edad temprana del general!) otro timbre de voz diferente. Al verle así, entero, desbordante de vitalidad, se encuentra la confirmación de las palabras que en Roma le dirigió S.S. Pío XI en un audiencia privada: <<Te bendigo, tú que eres conductor de muchedumbres>>.

El general encuentra en su despacho madrileño -faltan paredes para colocar tantos recuerdos, banderas, trofeos, retratos, listas gloriosas…- un marco adecuado a su personalidad. Ni siquiera el traje de paisano, chaqueta oscura y pantalón blanco, con el que se hunde en su sillón (civil) de cuero, consigue arrebatarle un gramo de marcialidad. Se comprende enseguida que Millán-Astray no ha podido nunca dejar de ser un gran soldado. El nombre, además de militar, que le corresponde exactamente, es el de gran patricio.

El general recibe al periodista con gran afabilidad. Está muy contento, porque ha recibido telegramas llenos de entusiasmo de los legionarios  con motivo del XXX cumpleaños de la Legión, a la cabeza, el del teniente general alto comisario laureado Varela, que desde Riffien le felicita comunicándole que han hecho cabo legionario a su hijito José Enrique Varela Ampuero. También ha recibido de los coroneles jefes de los Tercios de la Legión y de capitanes generales, generales, gobernadores y otros antiguos legionarios.

El general pregunta de pronto:

-Torner, ¿de dónde eres?

-Soy bilbaíno, mi general.

-Pues es lo mejor que se puede ser.

Claro que el general, a pesar de su tono inapelable, lo dice porque es muy amable. Y añade:

Mira Torner, perdóname: Te tengo que decir que a través de mi larga vida, cuando me han hecho alguna interviú, lo mismo si eran periodistas españoles que extranjeros, he pedido y siempre lo obtuve, no hacerme decir a mí nada que yo no dijera y a tener la bondad de mandarme las pruebas antes de publicar la entrevista. ¿Qué sabor político tiene tu periódico?

-Fundamentalmente, como lo dice su título, es amigo del pueblo.

Y el general, rápidamente dice:

Me suscribo a ese ideal. Amo al pueblo, si adulación, pero con amor entrañable, sufriendo con los que sufren, llorando con los que lloran yéndolos a ver, a conocer y a visitarlos en las habitaciones por llamarlas algo, ya que tendríamos que llamarlas “tugurios”. Amor cristiano para que no sepa la mano derecha lo que hace la izquierda. -:Si- continúa el general, con sincero entusiasmo-, pueblo querido, humildes queridos, obreros madrileños que cuando me ven me saludan con tan emocionado cariño. Alquitranadores de la carretera del Escorial, que cuando les hablé me hicieron una despedida legionaria, sin saber que lo hacían. Niños del barrio de Las Latas, que besan las manos a mi mujer. Y en los simpáticos barrios bajos, cuando mi coche se para en algún cruce para esperar el paso, me presentan sus hijos por la ventanilla, diciéndome: ¡Míralo! Yo amo al pueblo y no pido nada de él, como no sea amor. Nunca he ambicionado otra ambición que la servir a Dios y ser leal. ¡Lealtad!, excelsa y a veces penosa virtud.

Descansa el glorioso general unos segundos y continúa:

-Bueno, querido Torner, ya he hecho sin querer una arenga. Es que estoy inflamado por ser el trigésimo aniversario de la Legión. ¡La Legión! La que rescató Annual y enterró a los muertos insepultos, la que en Melilla dio el grito de liberación el día 17 de julio, la que tuvo 11.000 bajas en Marruecos, y en la Liberación diez mil muertos y treinta y cinco mil heridos, de ellos seis mil Caballeros mutilados. ¡La Legión! Con su Credo: Amor a Dios, culto a la Patria, al honor, al valor, al espíritu de sacrificio, a la cortesía. Que los legionarios somos pobres de dinero, que somos honrados, aunque el ser honrado es mérito ni debe decirse; pero en estos tiempos quizá el ser honrado va a ser un título tan escaso y elevado como antes los de duque, marqués o los señoríos.

-¿Quieres algo más, Torner?

-Ruego me diga, mi general, por qué creó la Legión?

-Me hablas de la Legión. La Legión es una religión. Un culto al honor, al valor, al sacrificio y a la disciplina.

La fundé porque la Virgen siempre me ha tratado con mucho cariño y me inspiró el fundarla cuando más falta le hacía a la Patria, para que fuera el “arca santa donde estuvieran depositadas las esencias del heroísmo y de la disciplina, para abrirla cuando hiciera falta”. Ya comprenderás que estas palabras, aunque sean ciertas, solamente las puedo decir porque las pronunciaron los labios ya sagrados de aquel general tan grande, tan caballero y tan generoso que se llamó don Miguel Primo de Rivera.

-¿Qué le parece a usted mi general, como legionario austero el trato que les dan a los soldados americanos, de regalo y casi mismo?

-Pues francamente, hijo –y te llamo hijo también porque has estado en Riffien –los padres, cuando les regalan y miman a sus hijos, nunca les parece mal, y yo miro a los soldados como hijos y a los soldados americanos también porque también estuvieron en nuestra Legión y murieron por ella, y por cierto te voy a dar la copia del telegrama que dirijo hoy al Coronel Jefe del Tercio Duque de Alba II de la Legión.

Dice así:

“Coronel Jefe del Tercio Duque de Alba II de la Legión. Riffien. Ceuta.- Recibo tu felicitación. Con alegría celebro con vosotros XXX aniversario de la muy heroica, muy gloriosa, muy sufrida y muy austera Legión. Dediquemos una oración a nuestros diez mil muertos y un recuerdo cariñoso a nuestros treinta y cinco mil heridos, de ellos seis mil caballeros mutilados. Te pido que en acto reservado, íntimo, como a ti mejor te parezca, dedique la Legión un saludo fraternal a los quinientos caballeros legionarios de la Legión Francesa que han muerto en Indochina en estos días heroicamente, como mueren los legionarios cuando les llega el momento. ¡Viva la Legión Francesa! ¡Viva la Legión española!” Vuestro coronel fundador, Millán Astray”.

-¿Por qué cree, mi general que consigue electrizar a los soldados cuando les habla? -una pregunta algo obvia para quien conoce su contagiosa vitalidad-.

-Es muy fácil, a los soldados y a los que sean soldados, ir con la verdad, decirla y que los que te escuchan estén propicios a escuchar. Porque la electricidad, o lo que tú quieres llamar, es la verdad y el amor.

-Volviendo a la Legión, mi general, ¿por qué cree que el soldado legionario es el mejor del mundo?

-El soldado legionario no es que sea el mejor del mundo. Son así los legionarios de todas las Legiones; si están hechas con espíritu de verdadera Legión, son todas heroicas. La Legión Americana lo mismo, y ahora todos los que mueren en Indochina en su inmensa mayoría son legionarios. Es la recluta de aquellos trovadores que iban cantando poemas, y estos de ahora, además entregan la vida porque para ellos jugarse la vida es un poema. ¡Ah!, y si no es así y van solo por la paga, esos no son legionarios, son unos mangantes, y los mangantes jamás se han enganchado en ninguna Legión Heroica>>.

Jaime TORNER

No he encontrado ni creo encuentre nadie, mejor recuerdo y homenaje en este Centenario a La Legión. Siguen vigentes sus palabras, las últimas que pronunció su fundador en su XXX aniversario.

Aquellos trovadores que iba cantando poemas… y compusieron la más bella Ilíada de la historia de España: La Legión. La composición más importante de la historia militar española y fundamental pedagogía de milicia.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez (Fue general de la Legión entre 2001-2004)

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22 junio 2020

“CON CHAPIRI Y BOINA VERDE” Adolfo Coloma. General de Brigada (RET) del ET (Veterano capitán y comandante de la BOEL y antiguo General Jefe del MOE)

Sea mi modesta contribución al homenaje que, desde este prestigioso  blog, se hace a La Legión en su centenario, dejarte dos ideas a ti lector, que te acercas a estas páginas. Por una parte, cómo La Legión acoge a estas cualificadas unidades de operaciones especiales (UOES), que queda sintetizado en el emblema de la Bandera de Operaciones Especiales de La legión (BOEL): el escudo de La Legión, hecho de pica, ballesta y arcabuz; abrazando al de operaciones especiales, el machete enhiesto y desenvainado, orlado por las ramas de roble. Por otro lado, tanto La Legión como las Unidades de Operaciones Especiales responden a una idiosincrasia propia y muy acentuada, no siempre fácil de encajar. En este sentido, este emblema refleja también lo difícil que es ser especial dentro de una unidad especial. Pero al mismo tiempo ¡qué grandiosa la fusión de la escuela de milicia que es La Legión con la dureza  y exigencia de las operaciones especiales! Ambas ideas subliman la historia de las UOES en La Legión en la que me adentro.

Hablar de La legión es hablar de modernidad, de vanguardia, de maniobra, de capacidad de adaptación; pero también es hablar de disciplina, de sufrimiento y dureza, de compañerismo y de un espíritu de cuerpo perfectamente reconocible, que distingue a sus unidades y a sus integrantes  de cualquier otra del nuestro Ejército y aún del extranjero. No podría La legión dar la espalda a las UOES, conocidas inicialmente como unidades de guerrilleros. Unidades que anteponen a cualquier otra consideración la operatividad, el adiestramiento en el campo, de día y de noche, en cualquier medio por  hostil que sea y que hacen del secreto en la preparación  y la sorpresa en la ejecución sus señas de identidad.

SOE de la 3ª Cia. IX Bra. en el Sahara

Cuando se crean en nuestro Ejército estas UOES, allá por la década de los sesenta del siglo pasado, lo hacen en las denominadas Fuerzas de Defensa Operativa del Territorio (DOT).La Legión en aquellas fechas desplegaba en Ceuta Melilla y el antiguo Sahara Español. Las UOES quedaban pues fuera de la orgánica legionaria. Sin embargo y gracias a la iniciativa de oficiales que habían realizado en Jaca el Curso para Mandos de Unidades de Operaciones Especiales y que se incorporaron a las filas legionarias, especialmente en los Tercios Saharianos, pronto se distinguieron convenciendo a sus mandos de la conveniencia y organizar ese tipo de unidades en los Tercios. Surgieron así casi de forma espontánea las Secciones de Operaciones  Especiales Legionarias (SOES). En el 4º Tercio Los Capitanes Blond, junto con los Tenientes Díaz de Villegas (ambos asiduos colaboradores de este blog), Suero,Albero, Usero yCuesta. El Capitán Perote y el Teniente García Palomo en el 3º.Con su iniciativa y coraje, superaron aquella carencia orgánicahaciéndola virtud en lo práctico y operativo.

Años más tarde, cuando el General Pallás, fue designado como Subinspector de La Legión y trasladó a Ronda su Cuartel General, puso la primera piedra de lo que serían las UOES propiamente legionarias. El 15 de Febrero de 1982, Se constituyó la Unidad de Operaciones Especiales de La Legión (UOEL) tipo compañía, al mando del Capitán Ricardo CastilloAlgar, dependiente directamente del General y ubicándose en el viejo caserón del Cuartel de la Concepción en Ronda. Al mismo tiempo se abrió el Curso de Mando de UOES a los integrantes de la Escala Legionaria diplomándose en Jaca los Sargentos  Galarraga,  Salgado Rojas, junto con los cabos 1º Mark Stephen Adler y Rogaciano Goana Nelson (entusiasta comentarista de este blog).

La idea del General Pallás era constituir una Bandera de Operaciones Especiales Legionaria. Sin embargo, el limitado número de mandos diplomados hubiera retrasado su formación, por lo que el general, con su empuje y determinación, acudió a dos resortes. De una parte, abrió por primera vez las Unidades de La Legión a la Escala Básica de suboficiales. Los sargentos Larrañaga, Palencia, Plaza Jurado, del Moral Luque y Formoso, fueron los primeros integrantes de ésta escala que se unieron las filas legionarias. Por otro lado, utilizó toda su influencia en el EME para que se admitiese en un único curso, a los sargentos y cabos 1º de la Escala Legionaria necesarios para constituir la Bandera. Como la Escuela de Jaca se repuchaba aduciendo falta de infraestructura y profesorado, el General Pallás resolvió: -“Yo pondré ambas cosas”-. De esta manera se organizó en Ronda el Curso de Mandos de Unidades de Operaciones Especiales para la Legión.

Curso OEs. Legión…

En septiembre de 1983, fueron designados cuatro oficiales Diplomados en Operaciones Especiales procedentes de los Tercios de La legión, bajo la dirección del Comandante José Antonio Vázquez Soler de Jaca y un selecto grupo de alumnos constituido por  sargentos y cabos 1º de escala Legionaria en el Campamento de Montejaque.  Fue un curso singular,duro, muy duro, ajustado en lo técnico y eminentemente práctico. Los alumnos pasaron por las mismas fases y vicisitudes que los que realizaban el curso en Jaca. Los llevamos al Mulhacén en invierno, donde por primera vez se cantó “El novio de la Muerte” formando bandera en aquellos parajes. Se realizaron agotadoras marchas con armamento y equipo de 40, 60 y 80 Kms, intensas prácticas con explosivos y un largo etc.  En el verano de 1984, la Legión disponía de 1 sargento y 14 cabos 1º diplomados en OES, que junto con los que ya se habían diplomado en Jaca, y losque procedían de la escala básica de suboficiales, suponían el número de mandos diplomados suficientes para formar la Bandera de Operaciones Especiales.

El 17 de mayo de 1985, día en el que los componentes de la antigua UOEL pasaban a la BOEL, se constituyó formalmente la Bandera de Operaciones Especiales de La Legión, bajo el mando del Teniente Coronel Antonio Lucas González y dependiente del 4º Tercio, que por aquellas fechas ya había pasado de ser un tercio de apoyo a ser un tercio operativo. Iniciaba así su andadura la BOEL. Ningún comienzo es sencillo y el de a BOEL tampoco lo fue. Lo anunciaba al principio, pero en justicia hay que decir que la BOEL fue un revulsivo para La legión en su aspecto operativo. Se constituyó en la punta de lanza del 4º Tercio que, con el tiempo, lo sería de toda La legión.

En el mes de junio la BOEL ya tenía la plantilla al completo,  por la incorporación de cuadros de mandos diplomados OES y la captación de 150 legionarios en el 1º y 2º Tercios. Al final del verano, todos los componentes eran además diplomados paracaidistas. Solo quedaba organizar la fase básica que finalizaba con la tradicional “Prueba de la boina” superada la cual, se imponía al legionario la tradicional boina verde de operaciones especiales.La boina verde era expresión de exigencia, entrega, dureza y por tanto de prestigio. Como lo era también, sin lugar a dudas, el “chapiri legionario”. Encajar ambas prendas dentro de la cartilla de uniformidad de la BOEL no fue tarea fácil, como tampoco lo fue incorporar el estilo operativo de las unidades de operaciones especiales a la tradicional y un tanto rígida uniformidad legionaria. La supresión de los guantes blancos por los oficiales en actividades operativas, el uso de prendas más prácticas y silenciosas, como el jersey, la mochila de combate como parte inseparable del equipo de instrucción, el machete o los rostros embadurnados para evitar brillos; fueron algunos de los rasgos más difíciles de ser aceptados por los mandos del  resto de unidades.Poco a poco se fueron aceptando.

Golpe de mano

Inicialmente, la BOEL ostentó el numeral de la XII Bandera de la legión y su nombre: “Cabo Suceso Terreros”.Fue posteriormente designada como la III, la de “los Tigres de Buharrat” hasta que finalmente, al ser considerada por el General Subinspector una bandera nueva en su especialidad, se le otorgó el numeral XIX y el nombre “Cabo CL Maderal Oleaga” en recuerdo al último legionario condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando, por su desempeño en el Combate de Edchera el 14 de enero de 1958.

En los años siguientes, La BOEL, incrementó considerablemente su radio de acción, actividades y especialización. Participó durante dos años en la cobertura de los peñones e islas de soberanía del norte de África.Fue pionera en la especialización tanto de sus unidades, en patrullas de combate y de reconocimiento especial, como de la especialización de cada uno de sus componentes operativos en armamento, explosivos, comunicaciones, inteligencia, primeros auxilios y navegación.Todo ello contribuyó a un bien ganado prestigio, dentro y fuera de la Legión y aún fuera de nuestras fronteras ya que participó en numerosos ejercicios internacionales y fue la primera de la Unidades de operaciones Especiales en participar en misiones en el extranjero en 1993 (UNPROFOR, Bosnia Herzegovina).

Preparados para un lanzamiento en paracaídas HALO-HAHO

En estos años, el Ejército de Tierra, acometía uno tras otros, sucesivos planes de reorganización que, indefectiblemente, suponían una reducción de unidades y de efectivos. En lo que a UOES, se refiere, de las siete unidades tipo Batallón existentes a principios de siglo (6 GOES más la BOEL), quedaron reducidos a tres, que se ubicaron el Alicante bajo el mando de un General de Brigada constituyendo el Mando de Operaciones Especiales del Ejército (MOE). La BOEL fue una de aquellas tres UOES que sobrevivió, pero a costa de perder su carácter legionario. Sus componentes, con el corazón partido, hubieron de decidir entre quedarse en Ronda, integrándose en el 4º Tercio, o marchar con su unidad a Alicante y continuar siendo una UOE. El día 22 Junio de 2002, en una formación presidida por el General Jefe de la Brigada de la Legión se despedía la BOEL de La Legión. El TCOL Varela, 17 oficiales, 23 suboficiales,  con una parte de la tropa marcharon a Alicante, para constituir GOE XIX, formalmente ya sin carácter legionario,aunque mantuvo el nombre “Maderal Oleaga”, su número: XIX, y el guion de mando de la BOEL. Su Jefe, el Teniente Coronel Varela, antes de dejar el mando del GOE pronunció unas palabras que con el tiempo, resultarían proféticas: “Si un día la fortuna permitiera que yo fuese JEME, el GOE XIX volverá a ser legionario”. En efecto en marzo de 2017, Javier Varela Salas fue designado Jefe de Estado Mayor del Ejército y cumplió su promesa. En las adaptaciones orgánicas promulgadas a final de ese mismo año, el GOE XIX se constituía de nuevo en la  BOEL. Sigue perteneciendo orgánicamente al Mando de operaciones Especiales (MOE) pero mantiene con la Legión, lazos similares a los que ostentan el 1º y 2º Tercios, desplegados las plazas de soberanía.

Hoy la rediviva “Bandera de Operaciones Especiales Caballero Legionario Maderal Oleaga XIX de La legión” camina con paso firme de cara al centenario de La Legión, hombro con hombro, con el resto de las Banderas y unidades legionarias,con su empeño puesto no en ser la mejor – como siempre se ha dicho – sino el de ser la que más da de sí misma para serlo. Dentro de su campo operativo, las operaciones especiales.

Si en sus orígenes, la BOEL fue una Unidad de Operaciones Especiales dentro de la Legión, en la actualidad, es una unidad legionaria, dentro del Mando de Operaciones Especiales. Ese es pues su reto, en palabras legionarias, “demostrar qué pueblo es el más valiente”, con chapiri y boina verde.

¡¡¡POR ESPAÑA, ME ATREVO!!!

Adolfo Coloma. General de Brigada (RET) del ET

(Veterano capitán y comandante de la BOEL y antiguo General Jefe del MOE)

4 junio 2020

Blog: generaldavila.com

¿CÓMO AFECTARÁ EL CORONAVIRUS AL CENTENARIO DE LA LEGIÓN? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

La pregunta se la hacían recientemente al Jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME) que además fue Jefe de la Legión.

La respuesta fue clara, concreta y concisa (demasiado):

–Sigue en pie. Vamos a seguir cancelando las actividades programadas para antes del verano y, si la situación vuelve a la calma, esperamos reanudar las actividades previstas en septiembre para celebrar el centenario de esta unidad.

Otra de las preguntas de interés recibió el laconismo de la incertidumbre.

–¿Recibirá La Legión la «Laureada de San Fernando», la mayor condecoración militar nacional?

–Pues la verdad es que no lo sé. El expediente se depositó en el Ministerio de Defensa hace cinco años y ya es un tema que está en el nivel de la decisión política. A mí no me corresponde opinar ni decidir sobre este aspecto.

Es decir que lo del coronavirus se ha contagiado al Centenario, que nadie sabe como ha sido ni será.

Vamos a ver mi querido general. La decisión política mucho tendrá que ver, porque sin duda lo tiene en todo. Aún recuerdo como fue la concesión de la Laureada al Regimiento de Caballería Alcántara porque lo viví muy de cerca. Seré lacónico yo también.

Estaba encima de la mesa, en discusión, la Laureada Colectiva al Regimiento de Caballería Alcántara por su acción heroica en la retirada de Annual (1921). Estaba el parecer positivo de tu homólogo de entonces; estaba el informe preceptivo y positivo de la Real y Militar Asamblea de la Orden de San Fernando y de su Soberano Su Majestad el Rey. Se mandó la propuesta al ministerio de Defensa, a la ministra, del Partido Socialista, y dijo: ¡No! Con rotundidad. Había un Asesor Jurídico General en Defensa cuyo informe era el alegato para el no, por una ley que prohibía abrir expedientes de laureadas, que nada tenía que ver con el caso, y que él mismo opinó lo contrario cuando se concedió.

Entonces se buscó el procedimiento de la espera. Tuvo que cambiar el Gobierno y el titular de Defensa para que se dijese: ¡Sí!

Fue una de las primeras propuestas que se hizo al ministro de Defensa del Partido Popular. El impulso Real fue decisivo. Se concedió.

Meter a los héroes en rencores y luchas ideológicas está muy feo. Y al final todo se sabe.

Por eso, mi querido general, estoy de acuerdo, y mi lacónica historia lo corrobora, que la Laureada a la Legión ya es un tema que está en el nivel de la decisión política. Tienes razón. En lo que no estoy en absoluto de acuerdo es en que no te <<corresponde opinar ni decidir sobre este aspecto>>. Opinar es evidente que te corresponde ya que de ti ha salido la propuesta y debes impulsarla con tu opinión; decidir no te corresponderá, pero insistir y saber por dónde van los tiros creo que es un deber. ¿Qué no los quieres contar? Quiero pensar que lo sabes, pero la natural prudencia te hace mantener silencio. Estoy seguro que está concedida y que será una sorpresa. Más bien diría un obligado reconocimiento a cien años de historia al servicio de España regando con su sangre la Bandera: la más gloriosa.

Nada de favores, sino cumplimiento de un deber años olvidado. Estas cosas no deberían ser una decisión política partidista sino consensuada.

¿Del Centenario? Pues nos quedamos como estábamos. Sin saber nada, algo normal en una España en la que nadie sabe nada. Casi nadie.

¿Por qué tantos silencios? ¿Un exceso de prudencia no es la mayor de las imprudencias? Ni la menor duda.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 mayo 2020

CENTENARIO DE LA LEGIÓN (76-10) UN LEGIONARIO POETA… COMO LO SON TODOS Caballero Legionario David López Manzanedo

Mi nombre es David López Manzanedo y fui cabo Caballero Legionario en el Tercio Gran Capitán en la década de los 90.

Ha publicado varios textos míos a través del general Salom y le agradezco su difusión pues solo son divagaciones a solas que con su publicación, ayudan a confrontar la nostalgia de otros Legionarios como yo que vagan a la deriva con esta sensación constante de descontemporaneidad, al ser educados con valores de otro siglo, para un mundo que ya no existe pero aquí náufragos nos encontramos de este.

Le envío una oda que he escrito sobre el centenario de La Legión.

Realmente es un burdo símil de otra que me cautivó de pequeño en mi infancia y es la oda al dos de mayo de Bernardo López García.

Cada vez que la leo por más años que pasan, no puedo evitar que los pelos se me pongan como escarpias.

Soy consciente de que mis estudios básicos jamás llegarán al alcance del nivel literario que requiere una fecha como el centenario, pero ante la ausencia de formación, solo puedo ofrecerle mi pasión.

Le copio y pego la composición que espero sea de su agrado y si lo tiene a bien, el publicarla.

Atentamente un saludo Legionario.

EL SIGLO DE PLOMO SARGA

Sopla el aire de tu historia vibrante portando honores,

desde el siglo que hoy acabas hasta Dar Riffien en sus albores.

Canta al mundo tu leyenda letra muda de  canciones,

de gargantas fieles rotas y  devotos corazones;

de cornetas desgarradas e insolente estruendo en tus tambores.

 

Cantando un siglo de historia de muchas penas y harta gloria,

de epopeyas en la hazaña.

Que no le faltó infame inmerso en iracunda saña, para difamar tu nombre al que nada empaña

del que irrefutable verdad, nació tu labrada fama.

 

No surgió tal menester que no fuese superado,

no menguaste con rifeños mucho menos polisarios.

Fue el arrojo tu divisa al constante sol africano.

No mellaron tu denuedo los sirocos saharianos,

ni densas dunas afganas  ni el invierno yugoslavo.

 

Siempre abierta con agallas  deidad  por camisa sagrada,

que nobles pechos vistieron con galante humilde por sorda medalla.

Fieles de inescrutable fe que adorándote a tu sombra perecieron,

con paupérrimos sepulcros en la nada para aquellos que por ti  todo ofrecieron.

 

No cupo demora en tus huestes  siempre prestas sin cuestionarse,

ávidas de pronta justicia a impartir  donde faltase.

Dispuesta a partir mil lanzas sin que ninguna quebrase,

pues no lloró el angustiado sin  que tú  lo consolases.

 

No negociaste la vida apostándolo todo a la muerte.

Dádivas no requeriste ni favor de buena suerte,

dejando a elección de tu Cristo si creyolo conveniente,

formar en el tercio del cielo con  otros diez mil valientes.

 

Empadronada en primera línea siempre presta a la batalla,

no frenole a tus leones  los cañones o metralla

ni el viento cargado de plomo, que siempre sopló de cara.

No quedose  tu bravura sin dar la talla en lid alguna,

que cuando sangre vertir te pidieron mar hiciste de ella el cielo,

sonrojándose la luna y envidiándole el infierno.

 

Eterno exiguo premio, ancestral y postrimero,

del que en justa causa hierve, mucho gana y todo pierde y le niega otro mañana

al que privan silenciada,

dos metros de tierra hostil tan angosta y africana.

 

Marchando en verdes columnas la hierba a tu paso medra,

de sarga sangre vertida que tan suelo ingrato  riega.

Por múltiple enclave de tumbas que faltas quedan de tierra,

de bosques desarbolados por tanta cruz de madera.

.

Legislan de a doce tu alma cual salvas de rudo cañón,

que no queda sitio en tu credo a retirada o rendición.

Sonido prohibido en tus notas ahogado en ¡Ataque Legión!

Blocados perdidos de olvido vendidos con precio a bastión.

 

Veo en tus nuevas formas de viejos modos el arte,

de espada con puño en Castilla y de  punta en todas partes.

De excelsas banderas sagradas que al mundo fuiste a mostrarle,

que tierras y pueblos  extraños nacieron al bautizarles.

 

Llevados por botas altivas a sombra de tu estandarte,

allende los mares las olas sin nada que los frenase.

Testigo envidiosa la historia que tuvo que conformarse,

con ver tu nombre en su cenit marcado por gran linaje.

 

Oigo el eco de tu herencia, de viejo morrión oxidado,

de bosque de picas frondoso en recio cuadro cerrado.

Rodelas por pechos abiertos y apóstoles doce colgando,

de pólvora hedor que hace bruma con  plomo  en el aire rasgando.

 

Rezumas por todo costado la esencia de aquel legado,

otrora por todos temidos más nunca subordinados,

a  reyes foráneos o extraños ni leyes sin castellano,

feroces en la  victoria e insolentes derrotados.

 

Aroma a bushido de oriente impregna tu credo de fe,

por normas de fiel cumplimiento que imbuyen a todo tu ser.

Con tablas que ley legionaria trasforman en culto y deber,

no cabe en el mundo conducta  más llena de honra y de prez.

 

De tristes almas errantes tu credo supo forjar,

islotes que rompen las olas del mar de mediocridad.

Con tinte de aquellos valores de  siglo que  hicieron brillar,

las grandes virtudes y nobles que hoy dicen no tienen lugar.

 

Fluyeron  distintas fes con misma e igual devoción,

supiste hacer santo y dogma  de altar mayor La Legión.

Siniestra y leal compañera, alerta y siempre presente,

pues no se sintió el legionario más querido que en la muerte.

 

Fuiste plebe para el don y alta alcurnia del don nadie,

al aunar en misma suerte los distintos avatares,

de aquellos buscando fama u olvido de sus pesares,

redención para ávidos proscritos de segundas oportunidades.

 

En curiosa paradoja incurres TÚ, Cristo de la Buena Muerte,

que legionarios te condujeran a correr tan convulsa suerte.

Legionarios  hoy altivos te portan y escoltan perennes,

pues no les faltó último abrazo regando la tierra ardiente.

 

Faltándole no pocas páginas al libro veraz de la historia,

que siempre serán harto exiguas a tan magnánima gloria.

Narradas con sangre propia  ninguna mejor te adorna,

memoria y leyenda a la par de muchos valientes te honra.

 

El sueño del joven alférez su siglo ve culminar,

promesas firmadas con sangre que vieron su realidad.

Filántropa idea gestada a orillas de Cagayán,

que gesta tan bélica y única pudiérale apadrinar.

 

¡Legión! gritará la historia los cuatro vientos al son,

que habrán de cantar tu gloria sin  ocaso a tu esplendor.

¡Legión Inmortal! te dicen cual timbre de tu blasón.

¡Legión de pie ante los hombres, de rodillas solo ante Dios!

 

Cabo Caballero Legionario David López Manzanedo

Tercio Gran Capitán I de La Legión

I Bandera  1 compañía

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16 febrero 2020

HOY LA LEGIÓN CUMPLE 100 AÑOS. ¡FELIZ CENTENARIO ESPAÑA! (73-7)

Hoy 28 de enero de 2020 se cumplen 100 años de la publicación del Real Decreto fundacional del Tercio de Extranjeros, la Legión española, firmado por SM. el Rey Don Alfonso XIII. Es el acontecimiento, sin duda, más importante y trascendente de los últimos 100 años de la historia del Ejército español.

Hoy SM. el Rey Don Felipe VI visita el Cuartel General del Ejército de Tierra donde seguro se recordará tal efeméride y en ese recuerdo a los cien años de historia legionaria estarán todos los que, desde aquel 20 de septiembre de 1920 que fue la fecha de la incorporación del primer legionario, han dado su vida y su muerte al servicio de la Patria, España, desde las filas de la Legión.

Recuerdo con especial emoción el día en que estando al mando de la Brigada de la Legión “Rey Alfonso XIII” se inauguró el monumento al Rey fundador, en la entrada del acuartelamiento de la Brigada frente a su Cuartel General, una escultura en bronce hecha por el toledano Martín de Vidales y en la que el Rey muestra en una mano el Real Decreto fundacional y en la otra lleva el gorrillo legionario. También sentí la satisfacción de que la Corona Real volviese a formar parte oficialmente del emblema de La Legión.

Hoy no es un día cualquiera. Es el Día del Centenario de la fundación de la Legión.

¿Cuántos hombres y mujeres han formado en las filas de la Legión? No lo sabemos. Sabemos que estamos todos, sabemos que cual legionarios cumplimos; y sabemos que a nuestra Patria amamos y por ella vivimos y morimos.

Por eso y a pesar de ser hoy un día especialmente legionario, ellos, Damas y Caballeros legionarios, lo celebran cumpliendo con su misión, como si en estos cien años nada hubiese ocurrido; y es que la rutina legionaria, es el rito, servir y morir por España.

Es un día para recordar especialmente a los que se encuentran destacados en el Líbano al mando del general Jefe de la Brigada de la Legión Rey Alfonso XIII y Mando Institucional de la Legión española. Vaya para todos ellos nuestro recuerdo, reconocimiento, espíritu de compañerismo, unión y socorro y amistad.

Hoy es un día para acercarnos más, si cabe, a la Legión, a los legionarios, al espíritu legionario, y que suene el grito de los cien años: ¡Legionarios a luchar! ¡Legionarios a morir!

A todos los que dieron su vida por España dedicamos este Centenario.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez. (Fue General de la Legión entre 2001-2004)

28 de enero 2020. CENTENARIO DE LA LEGIÓN 

 

FUNDACIÓN DE LA LEGIÓN.-

Real Orden de 28 de enero de 1920 (Diario Oficial núm. 22) por lo que en esta fecha, y por Real Decreto, tiene lugar la CREACIÓN DEL TERCIO DE EXTRANJEROS.

EXPOSICIÓN

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Creación del Tercio de Extranjeros

SEÑOR: La conveniencia de utilizar todos los elementos que puedan contribuir a disminuir los contingentes de reclutamiento en nuestra zona de Protectorado en Marruecos, inclina al Ministro que subscribe a aconsejar, como ensayo, la creación de un Tercio de extranjeros, constituido por  hombres de todos los países, que voluntariamente quieran filiarse en él para prestar servicios militares, tanto en la Península como en las distintas Comandancias de aquel territorio. Fundado en estas consideraciones, el ministro que subscribe, de acuerdo con el Consejo de Ministros, tiene el honor de someter a la aprobación de V.M. el siguiente proyecto de decreto:

Madrid veintiocho de enero de mil novecientos veinte

Señor: A L.R.P. de V.M., José Villalba

REAL DECRETO

A propuesta del Ministro de la Guerra y de acuerdo con el Consejo de Ministros,

Vengo a decretar lo siguiente:

Artículo único.- Con la denominación de Tercio de Extranjeros se creará una Unidad Militar Armada, cuyos efectivos, haberes y reglamento por los que ha de regirse serán fijados por el Ministro de la Guerra.

Dado en Palacio a veintiocho de enero de 1920.- ALFONSO

El Ministro de la Guerra.- José Villalba

Blog: generaldavila.com

CENTENARIO DE LA LEGIÓN (72-6) DIARIO DE UNA BANDERA. COMANDANTE FRANCO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez)

CENTENARIO DE LA LEGIÓN (72-6) DIARIO DE UNA BANDERA. COMANDANTE FRANCO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez)

 

IMG_20151006_205346Los que amáis a la Legión, os interesáis por ella, o simplemente sentís curiosidad por saber lo que es y quiénes son los legionarios, estáis obligados a leer tres libros. El primero de ellos: ‹‹La Legión››, escrito por su fundador, el Teniente Coronel Millán-Astray. El otro: ‹‹Diario de una Bandera››, escrito por el Comandante Franco, lugarteniente del fundador y, junto a él, creador y ejemplo del espíritu de la Legión.

Hay un tercer libro cuyas letras han quedado escritas con sangre en las ardientes páginas africanas: Valenzuela. El Teniente Coronel Valenzuela, Jefe de la Legión, muere al frente de sus legionarios como quisiera morir cualquier Jefe de la Legión que se pone al frente de sus hombres. Ya está escrita la historia de la Legión, la única: el sacrificio hasta la muerte si necesario fuera. Estos tres libros, escritos con sangre, sobre la tierra y sobre el papel, son las fuentes de la Legión explicada desde la cruda realidad del combate y la tragedia legionaria, historias de guerra y de hombres ante la guerra. Son el manual del soldado, el idioma del combate y el espíritu que renace.

Tendrá que escribirse el libro del Centenario de la Legión. El primer capítulo está ya escrito: Millán-Astray, Valenzuela, Franco.images Son el camino trazado, el ejemplo a seguir, el Credo ordenado cumplir ¡siempre!, hasta morir.

‹‹Diario de una Bandera›› no es la historia de una Bandera de la Legión, la del Comandante Franco. Va más lejos. Es la Legión que trabaja, combate y muere, es la  épica legionaria. En cada uno de sus hechos habla la Legión en romance.

Franco relata los comienzos de los legionarios, cada uno distinto, la mayoría envueltos en el olvido, los honores y la gloria. Ser Caballero no es baladí. Buscan, ni ellos lo saben,  galones o estrellas, aún a costa de la muerte. No todos lo logran, ni una cosa ni la otra. Ser Caballero legionario es un título que no todos pueden conseguir.

‹‹Diario de una Bandera›› está escrito por el Comandante Franco cuando el sentimiento legionario aflora. Es un relato épico del sufrimiento, del compañerismo, del amor a España y a su Bandera ganada con la sangre de los legionarios. Es historia de la Legión.

Octubre de 1920. Riffien, cuartel de legionarios.

Jura de Bandera. Quieren la suya. Teñirla con su sangre. Habrá que esperar.

Legionario, legionario soy

Y  mi niña dice, cuando a verla voy

¡Niño mío!, yo quiero ser la primera

Que se abrace a la Bandera ganada por la Legión.

Soledad, camaradería, algún combate… de boxeo. Aburre y cansa la quietud a estos hombres de guerra.

Trabajo a destajo. Ellos quieren ser infantes. África es escuela, nervio y alma de la Infantería.

¿Quiénes son esos soldados

De tan bonitos sombreros?

Es el Tercio de legionarios

Que llenan sacos terreros

29 de junio de 1921. Primer día de gloria. ¡Al fin!… Buharratz, Muñoz Crespo. Asoman los héroes: Torres Menéndez, Ortiz de Zárate, Arredondo, Monterito, cuarenta legionarios muertos.legmelilla--478x270

Ya se oye ¡La Legión! ¡La Legión!

22 de julio. ¿Qué sucede? Melilla. Le toca a la I Bandera, la de Franco. ¡En socorro de Melilla! El Fondak, a Tetuán. ¿Será posible? ¡Hay que seguir! ¡Hay que seguir! Sordos a la corneta hay que despertar  a los legionarios. Dos noches sin dormir, más de cien kilómetros en día y medio. La más dura marcha de una unidad de infantería, sin apenas descanso, algún sueño breve en la cuneta. La legión empieza a vivir y a sentir su Credo.

¡Melilla! Se entra cantando, La Madelón… No queda nada de la Comandancia General. Gritos de ¡Viva España! ¡Estos son soldados, que negros y qué peludos vienen!, mil comentarios, las emociones más grandes de la vida militar. Para esto se fundó la Legión.

Nador, Monte Arruit… en la guerra hay que sacrificar el corazón ¡esperan tantas posiciones!

Las salidas son casi diarias y el aprovisionamiento de las posiciones requiere la presencia de la columna y librar combate con el enemigo. Como un chorreo van disminuyendo los efectivos de la Legión y Regulares.

El Atalayón, Caseta del Tren, Sidi-Hamed (solo Manolo, el valiente cantinero, visita a diario la posición)…

Los blocaos, el de la Muerte, Mezquita, Dar Amed (el Malo).

Dar Amed desaparece bajo los escombros. Antes, un Cabo y catorce legionarios, voluntarios,  han ido en su auxilio. Saben que van a morir. El legionario Lorenzo Camps, había cobrado días antes la cuota y no había tenido ocasión de gastarla, hace entrega de las 250 pesetas a oficial diciéndole:

  • Mi teniente, como vamos a una muerte segura ¿quiere usted entregarle en mi nombre este dinero a la Cruz Roja?

Recreación-de-la-gesta-de-TerreroEl cabo que los manda es el legionario Suceso Terreros cuyo nombre figura con letras de oro en el Libro de la Legión.

¡Así mueren los legionarios por España!

¡Casabona! Felicitaciones: ‹‹ Con su indomable valor, con su admirable amor patrio, con su incomparable pericia…››

¡Viva España! ¡Viva la Legión!, grita el bravo Blanes, abanderado de la primera Bandera. Se lo llevan gravemente herido.

Solo se ve a Millán-Astray. Lo manda todo cuando cae herido el bravo jefe de Regulares, González Tablas.

Nador, Tahuima, Sebt y Ulad-Dau…

El ardor de aquellas tierras se humedece con sangre legionaria. Cuatro bajas, veinte, cien bajas… ¡Viva la Legión! ¿Y si no se hubiese creado la Legión?

El 10 de octubre de 1921 es glorioso en la historia de la Legión. El Gurugú, de Segangan a Taxuda. Las bajas se multiplican. El enemigo con gran arrojo ataca por todos lados. Hace falta espíritu más que balas. Hasta los acemileros acuden al fuego.

El pecho descubierto de los legionarios parece blindado con acero

¡En avant! ¡En avant! Grita un legionario francés.

Se lucen las baterías gallegas ¡admirables! Se convierten en la artillería de la Legión.

Monte Arruit ¡al fin! No se puede describir el horrendo cuadro que se presenta. La mayoría de los cadáveres han sido profanados o bárbaramente mutilados… Sobre la fosa común un puñado de tierra. Y una oración legionaria. Porque juntos formamos bandera.

La Legión va creando su historia de bravura y lealtad.descarga

Y así, continúa el relato de guerra. Como entonces fue y como desde entonces se grabó en el alma legionaria. ¡Para siempre!

Pasan los legionarios por la plaza y se escucha a un grupo de soldados la inspirada canción del Legionario, de la que es autor el comandante Cabrerizo. Es uno de los cantos más bonitos hechos a la Legión:

Legionario, legionario,images

Canta alegre tu canción,

Que el cantar es legendario

En nuestra heroica Legión

Soy legionario de España

Que una hazaña sin rival

Daré al libro de su historia

Para ofrendarle la gloria

De otra página inmortal.

Páginas inmortales para nuestra heroica Legión. Tres jefes, los primeros: Millán-Astray, Valenzuela, Franco.2040

Muchos otros hemos mandado las tropas de la Legión. Es el honor de mandar sobre el valor. Nuestra base, la fuente de nuestro hacer, nuestro reglamento y conocimiento, está escrito en los libros y el ejemplo de sus tres primeros jefes: Millán-Astray, Valenzuela y Franco. Son la esencia y el alma de la Legión, lo que fue, lo que es y lo que será.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

26 enero 2020

CENTENARIO DE LA LEGIÓN (71-5) EDCHERA 2020

Hasta aquí  llegó España; se podría

hacer una bandera ensangrentada

con el sol de esta arena calcinada

y la sangre que en rojo la teñía.

Así empieza el poema del poeta y soldado don Luis López Anglada titulado: Edchera. Se cumplen 62 años. Probablemente nadie le dedicará un párrafo a aquella guerra olvidada: Ifni-Sahara. Aquel día de muerte y heroísmo: 13 de enero 1958. Parece que los héroes molestan cuando son humildes soldados a los que el cumplimiento del deber llevó a la muerte. Pero la Legión no olvida a sus muertos.

<<A principios del año 1958 se encuentra toda la XIII Bandera reunida en su acuartelamiento de Aaiún. El día 13 de enero participa en el combate más cruento e importante de todos los que tuvieron lugar durante la Campaña Ifni-Sahara.

Dicho día salió la Bandera a las 07.00 horas, al completo de sus efectivos, en dirección a Edchera, con la misión de efectuar un reconocimiento sobre la zona. Marchaba en vanguardia la 2ª Compañía, que al alcanzar Edchera encontró al enemigo establecido sobre el borde Este de la Saguia, perfectamente organizado.

Ante la fortísima resistencia y el fuego enemigo, se recibe la orden de repliegue, que no fue posible ejecutarla por haberse adelantado el capitán Jaúregui con una sección y un auto-radio. Llevado de enorme espíritu de acometividad, rebasa la línea marcada, perdiendo el enlace con su Compañía y avanzando hasta el fondo de la Saguia, donde sostiene un violento combate a corta distancia con un enemigo que les embosca.

Por esta acción se concedieron las dos últimas Laureadas de San Fernando al brigada Francisco  Fadrique  Castromonte y al legionario Juan Maderal Oleaga, últimos héroes legionarios que derramaron su sangre por España y la Legión>>.

Así reza la efeméride legionaria. Así de sencillo se condensa el Credo de la Legión en sus más sublimes espíritus:

EL ESPÍRITU DEL LEGIONARIO

Es único y sin igual, es de ciega y feroz acometividad, de buscar siempre acortar la distancia con el enemigo y llegar a la bayoneta.

EL ESPÍRITU DE COMPAÑERISMO

Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos.

Habló el valor y se quedó clavada/la razón, para siempre, de la hombría.

Hoy es un día de sueños. Sueños legionarios que se elevan a los paisajes donde se formó y curtió esta humilde unidad del pueblo llano: la Legión. Una unidad de hombres en donde el compañerismo se vive y reafirma en combates como el de Edchera. No es la Legión un lugar para la calma y el reposo. Aquí se está para combatir y morir, ¡si puede ser, como Fadrique y Maderal, como héroes. Hoy es un día legionario y debería ser fiesta nacional en los Ejércitos de España. Los dos últimos Laureados llaman a nuestros corazones, gritan: …¡las eternas tumbas españolas!

Hasta aquí llegó España…

Y ahí está coronada por el viento,

alzando para siempre el monumento

de las eternas tumbas españolas.

¡Dios mí qué solos se quedan los muertos!

No olvidéis legionarios de donde venís y a donde vais. Seguid los caminos de los héroes olvidados por la vulgaridad y la rutina del ocio. No seáis masa, sino compañía. Caminad juntos con el honor por bandera de colores rojo y gualda. No paréis; que no os detengan palabras vanas y premios vacíos. Vosotros sois continuo combate, sin descanso ni oportunidad para el aburrimiento o el ocio. Os espera la Laureada del deber cumplido. Os esperan vuestros muertos. Os vigilan y alientan. Aquí nadie muere. Solo mueren para siempre los cobardes que no supieron darle cara a la vida. Enfrentarse en limpia lucha, rectitud del arma que maneja el alma de los valientes.

La tierra del desierto no sabía

sino del poderío en la pisada

No olvidéis la tierra del desierto que os vio nacer y crecer. Allí quedó vuestra sangre de soldados valientes de España.

Quedó mucho más; algún día florecerá: lo lejano se ha de ver cerca. Cuando la inteligencia se convierta en la sabiduría del arte del combate. Cuando la flor se convierta en fruto abundante. Cuando no se olvide que las eternas tumbas de los soldados españoles se alzan para siempre como monumentos al ejemplo.

Lo son, y laureados, Francisco Fadrique Castromonte, Juan Maderal Oleaga,

38 muertos, 51 heridos: Edchera 13 enero 1958.

Porque ellos emprendieron el camino del arte de ser legionario que consiste en luchar contra el enemigo y vencerle. Ellos alcanzaron la fuerza y la sabiduría del combate eligiendo el camino de la rectitud; el que así lo hace habrá de vencer siempre: es un héroe.

Muriendo con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos.

¡Dios mío que solos se quedan los muertos!

 

Hasta aquí llegó, España; se podría

hacer una bandera ensangrentada

con el sol de esta arena calcinada

y la sangre que en rojo la teñía.

La tierra del desierto no sabía

sino del poderío en la pisada.

Habló el valor y se quedó clavada

la razón, para siempre, de la hombría.

Hasta aquí llegó España; la frontera

se convirtió en altar donde tuviera

lugar la Cruz, en el desierto, a solas.

Y ahí está; coronada por el viento,

alzando para siempre el monumento

de las eternas tumbas españolas.

Coronel Luis López  Anglada

Hoy en los acuartelamientos de la Legión se rinden honores a nuestros muertos. Que no los olvide España. No los olvidéis nunca legionarios.  Seguid el ejemplo y su camino: el de la rectitud. Se llama La Legión.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

18 SEPTIEMBRE 2020

CENTENARIO DE LA LEGIÓN

CENTENARIO DE LA LEGIÓN (68-2) LEGIONARIOS DE HONOR. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Este artículo publicado en el blog hace algún tiempo consideramos necesario incluirlo en la serie: “CENTENARIO DE LA LEGIÓN” por razones históricas y de agradecimiento a tantas Damas y Caballeros que llevan ese título de Legionarios de Honor y han convertido su vida en servicio a España y a la Legión.


1Legionario y honor
, dos palabras unidas por un vínculo indestructible. Decir legionario es decir honor. El que ha sido o es legionario, no necesita más título que el de Dama o Caballero Legionario. No hay mayor honor que el haber servido en la Legión y el grado más elevado es morir en combate.

Si esto fuese palabrería mejor que no existiese la Legión. Cerca de 10.000 muertos y más de 45.000 bajas nos lo demandan. Es el honor al que nos debemos y la exigencia que contraemos.

Mientras no haya combate, el legionario entrega la vida en cada actividad que desarrolla, desde la más humilde a la más gloriosa, que todas son igual de honrosas cuando se hacen con devoción y dedicación.

El título de Legionario de Honor es una concesión que se hace a favor de alguien que demuestra que su vida está enmarcada en el Credo legionario, que ama a la Legión como si realmente legionario fuera. Concesión para aquellos que sin ser legionarios demuestran a diario unas virtudes dignas de esta hermandad, militar, guerrera y heroica, donde se da culto al honor, al valor y a la amistad.

credolegionariooriginalne0¿Por qué el título de Legionario de Honor? Por amor a España y a la Legión. Pero nadie ama sí no está dispuesto a dar la vida por lo que ama. Estas son las razones y las obligaciones de un legionario de honor: Amar a España y a la Legión, y estar dispuesto a dar la vida por ello.

La historia del título de “Legionario de Honor” es inherente a la fundación de este Cuerpo. Desde que se funda la Legión muchos son los que quieren ser legionarios y por distintas razones no pueden vestir la camisa verde. Son vocaciones que quieren adentrarse en ese misterio de vida y muerte, de humilde y sencillo heroísmo. Repasad el Credo de la Legión. ¡Cuántos se ven allí reflejados! Es un Credo para los luchadores de la vida, los aventureros, los soñadores, los esperanzados y también para los desesperados. Es una escuela de vida que te prepara para afrontar la muerte. Por eso a ella se apuntan los que vestirán la camisa verde y los que, sin lograrlo, visten su corazón con ella. Son los “Legionarios de Honor”, unos con título reconocido y otros con un título más grande si cabe, el testimonio de su vida. De ahí que pronto se instituyese esta bella costumbre de nombrar legionarios de honor. Era la forma de aunar sentimientos y crear hermandad alrededor del amor a España y a la Legión. Nunca cerró las puertas el corazón legionario a aquellos que querían penetrarlo y sentar plaza entre sus latidos.

El 23 de diciembre de 1921 el ilustre periodista José Ortega Munilla, padre del universal José Ortega y Gasset, llega a Ceuta y es invitado por Millán-Astray a visitar la Legión. Allí el Jefe de la Legión filió al periodista entre los legionarios. ¿Fue el primer legionario de honor? Aceptémoslo así.2

Merece la pena detenernos en las palabras que en su crónica en ABC escribe este primer legionario de honor:

Desfilaron las tropas legionarias. Su teniente coronel, Millán-Astray las mandaba con voz aguda y vibrante, que a veces me pareció el sonido de una corneta que formulara vocablos castellanos…

Allí me confirió Millán el honor de filiarme entre los legionarios, y me regaló el capote con que cubrí mi persona…

Hace falta algo de anómalo en la psicología para que lo imposible sea posible”.

“Saludo al nuevo legionario”, le grita un oficial y Ortega Munilla contesta:

“Sois la fuerza suprema, sois la vibración de una voluntad potentísima. Brindo por vuestras proezas, que han de ser grandes. Yo ya no puedo ser sino el legionario de mis nietos”.

Don Rafel Fernández de Castro(con brazalete negro) Don Rafel Fernández de Castro(con brazalete negro)

Tuvo en aquellos tiempos que haber más nombramientos, aunque el largo periodo de la Campaña de Marruecos no permitiría otra cosa que no fuese combatir.

El primer título del que se conserva copia es de fecha 1 de agosto de 1929, concedido a otro ilustre periodista, natural de La Coruña, como nuestro fundador: Rafael Fernández de Castro y Pedrera. El título constituye un precioso documento de gran valor histórico y sobre el que se inspira el que se entrega actualmente. Decía:

Se autoriza al interesado con arreglo a las costumbres establecidas a disfrutar de los derechos que en virtud de este grado se le confieren de cantar nuestro himno, rezar y observar nuestro Credo, poder dedicarse a la captura y transporte de tablas y tableros, sentirse farruco y dar el grito de “A mi la Legión” si las circunstancias lo exigieren”.

Actualmente modificado dice:

“Que autoriza al interesado, con arreglo a las costumbres establecidas, a disfrutar de los derechos que en virtud de este grado se la confieren de cantar nuestro himno, observar nuestro Credo y con el gorrillo legionario, dar los vivas reglamentario, a España, al Rey y a la Legión”.

Sólo el General Jefe de la Brigada de la Legión, responsable institucional de todas las unidades de la legión, puede conceder este título. Y lo hace bajo criterios de enorme rigurosidad y exigencia.

No es un título para exhibir, ni para guardar o presumir. Muchos nombres famosos llevan este título concedido con generosidad por la Legión. Pero no es al nombre a quien se da un título, sino al hombre y sus virtudes. Es un compromiso que se contrae. Una exigencia que te obliga a decir constantemente “por España”, “por la Legión”, a cumplir y a vivir bajo los espíritus de su Credo. La honradez y el honor obligan y obliga también a la Legión, como si entre ambos hubiesen sellado el Espíritu del Credo, el de “Amistad”, de juramento entre cada dos hombres. No es necesario vestir el uniforme legionario. Te imponen su gorrillo que cala hasta los tuétanos. Lo notarás en el momento de la imposición y si no es así, mejor que renuncies.

Si alguno esconde el título, lo incumple o simplemente se olvida de lo que significa, allá él y su compromiso de honor. Honra a quien lo recibe y deshonra a quien lo incumple.

Decíamos ¿Por qué el título de “Legionario de Honor”?: Por amor. Amor a España y amor a la Legión. Nadie ama, ni sabe lo que es el amor, sí no está dispuesto a dar la vida por lo que ama. Estas son las razones y las obligaciones.

No entra dentro de las obligaciones, pero quizás sería bueno también formar unidad entre todos los que ostentan este honroso título: “Legionario de Honor”. Así y para ello se ha fundado recientemente la Agrupación de Legionarios de Honor “José Ortega Munilla”presidida por don Francisco Fernández Verni con el fin de estimular las relaciones de amistad entre la sociedad civil y las Fuerzas Armadas españolas, contribuyendo al fortalecimiento de las tradiciones legionarias y de los lazos de unión entre Legionarios de Honor y veteranos de los cuerpos de Defensa en general. Una feliz idea que como dice su lema legionario es necesaria porque: “JUNTOS  FORMAMOS  BANDERA”.

General Rafael Dávila Álvarez (R.) (Jefe de la Legión 2001-2004)

A lo largo de mi mando de la Legión concedí varios títulos de “Legionario de Honor“. El que recuerdo con más fervor legionario y ejemplo de amor a España y a la Legión, es el que concedí a Doña María del Carmen Valentín Sánchez, “Dama Legionaria de Honor“. Fue el 8 de marzo de 2003. Su sangre corre por las venas legionarias. Su marido fue Caballero Legionario alcanzando el empleo de Comandante de la Escala legionaria y sus cuatros hijos, Vicente, Carlos, Victor y Juan, Cabos Caballeros legionarios. ¿Se puede dar más por la Legión? ¿Se puede amar más después de dar lo que más amas? Ejemplo y virtud Doña María del Carmen. la Legión se siente orgullosa de usted. Usted es Dama Legionaria de Honor pero es más, es ejemplo de “Honor” y es  la Legión la que tiene el honor de tenerla  entre sus filas.

Blog: generaldavila.com

5 enero 2020

CENTENARIO DE LA LEGIÓN 

CENTENARIO DE LA LEGIÓN ESPAÑOLA FUNDADA POR EL TENIENTE CORONEL JOSÉ MILLÁN-ASTRAY

1 de enero de 1954. Muere el fundador de la Legión, Caballero Legionario José Millán-Astray como quiso que se pusiese sobre su tumba.

1 de enero de 2020. La Legión española se hace Centenaria.

Este es el año de la Legión. Lo iniciamos con el recuerdo respetuoso y de admiración a su fundador en la fecha de su muerte. hoy se cumplen 66 años.

Pide que en su tumba solo aparezca:

Caridad y Perdón

Millán Astray

Legionario

Desde este blog hemos dedicado una Sección exclusiva “LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO” preparatoria del mismo. El próximo día 28 de este mes finaliza el camino. Llegamos a la meta: “EL CENTENARIO DE LA LEGIÓN”.

Las colaboraciones que hemos recibido rozan la cifra de 70. Todas de un valor incalculable y que harán historia. Testimonios auténticos y veraces, legionarios, sin poder destacar unos más que otros porque son expresiones del corazón legionario arrancadas desde su Credo. ¡Gracias!

Han faltado muchos testimonios. Promesas no han faltado (incumplidas por ahora). Legionarios hay miles, pero no todos han oído el grito de ¡A mi la Legión!, lo cual es hasta lógico entre tanto ruido en el que vivimos inmersos. Algo de: yo a lo mío…, y no meterme en líos.

El próximo día 28 da comienzo el Centenario. Ese día de 1920 se publicó el Real Decreto fundacional, aunque la fecha elegida por el fundador para celebrar el Aniversario de la Legión fue el 20 de septiembre; cuando se alistó el primer legionario.

Nuestra labor no ha terminado. Empieza. Seguiremos publicando sus testimonios. Solo variará el título: “EL CENTENARIO DE LA LEGIÓN”. Esperamos que sigan animándose; hablemos de la Legión y que sus palabras nos llenen de alegría y sean un reconocimiento a todos los que han servido, sirven o aman a la Legión.

Hoy día 1 de enero de 2020, cien años desde que en 1920 se fundó la Legión, recordamos con una oración al Cielo legionario a nuestro fundador: General don José Millán-Astray. ¡Presente!

EL ESPÍRITU DE LA MUERTE

El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde.

¡Damas y Caballeros Legionarios! Con el gorrillo en la mano izquierda y el brazo en alto gritad conmigo:

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

Terminaba de escribir mi recuerdo y oración en el aniversario de la muerte de nuestro fundador general Millán-Astray cuando me llega la noticia de la muerte del Cabo Caballero Legionario don José Ortega. Fue el escolta del fundador, general Millán-Astray, hasta su muerte, su sombra, su hermano legionario en la hermandad del compañerismo, unión y socorro y amistad. Nunca dejó a su general, ni el general a su Cabo. José ha muerto con 95 años; eso para la Legión no importa; siempre Caballero legionario.

He estado a despedirle y allí estaba su mujer Ángeles y sus hijas, sus familiares, amigos y la Hermandad Nacional de Antiguos Caballeros legionarios. Sobre su féretro el gorrillo, la bandera de su España con el emblema de la Legión y su foto, la del Cabo Caballero legionario José Ortega. Servidor de España desde la Legión.

Ni una lágrima. Por un legionario no se llora, solo se reza y se le pide que, ahora que se va al Cielo de los legionarios, reclame allí un puesto para nosotros, los legionarios.

Él acaba de encontrase con su Jefe, el fundador, y allí en el Cielo seguirá la escolta y la amistad de dos hombres buenos. Descansa en Paz, mi Cabo. Descansa en Paz, mi General.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

1 de enero de 2020 Centenario de la Legión 

PROCESO DE BEATIFICACIÓN DEL PADRE HUIDOBRO, CAPELLÁN DE LA LEGIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Padre Huidobro Capellán de la Legión

En abril del 2018 escribí en el blog una carta al Papa Francisco pidiéndole su intercesión para que el proceso de beatificación del Páter Huidobro se pusiese de nuevo en marcha ya que su causa lleva tiempo <<dormida>> sin saberse muy bien las razones. Inmediatamente la “Agrupación de Legionarios de Honor de Almería” junto a la  “Hermandad de Artilleros de Honor de La Legión“, se sumaron al reto de esta petición enviando sus comunicaciones para la apertura de la Causa de beatificación del Páter Huidobro a Roma, al Postulador de la Causa y al Arzobispo Castrense de España.

Después de algún tiempo la respuesta ha llegado. Ha sido del postulador de la Causa, Padre Cebollada, que es quien mejor conoce en estos momentos el proceso. Su contestación es de enorme importancia porque nos explica cuales son las razones por las que el proceso de beatificación está “dormido” y lo que aún es de mayor relieve: qué es lo que hay que hacer para que se reabra.

Tumba del Padre Huidobro en los Jesuitas de Serrano, Parroquia de San Francisco de Borja

Lejos de especulaciones el Padre Cebollada nos pone en el camino para que la Legión y sus fieles, legionarios o no, devotos todos, pongamos en marcha de nuevo este proceso. La Legión hizo ya Santo a su curita legionario, popularmente, pero ahora hay que luchar para que su Santidad sea oficialmente reconocida por El Vaticano. <<La devoción es una condición sine qua non. Devoción venida desde diversos sectores del pueblo de Dios que tengan o hubieran tenido relación con el P. Huidobro>>, nos dice el postulador, Padre Cebollada. Ese es el camino y está en nuestras manos, en nuestra devoción.

Se inició su causa de beatificación en 1947 siendo Papa Pío XII quedando paralizado el proceso con Juan XXIII sin que hasta ahora hubiese explicación sobre ello. Hoy ha quedado aclarado: es necesaria la devoción. Tenemos que rezar y visitar su tumba en la Iglesia de los Jesuitas de San Francisco de Borja en Serrano. Tenemos que aumentar y pregonar nuestra devoción al Capellán de la IV Bandera de la Legión que murió al servicio de todos. Es condición sine qua nom.

Creemos que el pontificado del Papa Francisco, jesuita como el Páter Huidobro, sería un buen momento para reabrir o impulsar el camino de la beatificación del Capellán de la Legión: <<Legionario y Santo>>, como quedó proclamado entre los legionarios.

El próximo Centenario de la Legión se llenaría de gozo si se recibiese la noticia de la apertura del proceso. Para ello los principales protagonistas somos nosotros con la dirección y guía del Arzobispo Castrense del que esperamos encabece esta petición y el impulso de los Mandos actuales de la Legión.

El camino está indicado, claro y diáfano. No hay excusas. Empecemos ya.

Monumento al Padre Huidobro en la “Cuesta de las perdices”. Madrid

Gracias a la <<Agrupación de Legionarios de Honor de Almería>> y a la <<Hermandad de Artilleros de Honor de La Legión>> por haber puesto la primera piedra para este monumento que queremos construir en el Cielo: la Santidad de nuestro Capellán, legionario y Santo, Padre Huidobro.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

10 JUNIO 2019

CARTA DEL POSTULADOR GENERAL DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS

 

CAMINO DEL CENTENARIO. LA LEGIÓN ESCUELA DE MANDO Juan I. Salafranca Álvarez Coronel de Infantería (R.)

En sus cien años de existencia, La Legión ha sabido alcanzar gloria para el bien de España; esa gloria se ha conseguido gracias, sobre todo, a los Caballeros Legionarios, la Tropa de La Legión, que es su más preciado capital, pero la formación de esa Tropa y su conducción en combate, ha sido posible gracias a unos mandos de una altísima calidad profesional. Todo el mundo entiende que enfrentarse a la posibilidad de la muerte requiere de esa virtud exigible al soldado que es el valor, pero no siempre nos paramos a pensar en las dotes morales que se necesitan para conducir a hombres jóvenes, en la plenitud de sus vidas a situaciones que les pueden hacer perderla. Esa es una de las labores del Oficial.

A lo largo de la Historia de La Legión, ha habido etapas de guerra y otras de preparación para el combate. En las primeras, el valor del Oficial y su capacidad profesional son garantía de una mayor probabilidad de supervivencia de sus hombres. En la paz, la competencia profesional del mando y su capacidad de transmitir sus conocimientos a su tropa, junto con un entrenamiento continuo y duro, pondrán a la Unidad en condiciones de enfrentarse a la dureza de la guerra en las mejores condiciones.

Esto, que es común a todas las Unidades militares, lo sabemos todos y en las Academias se nos prepara para ello; pero La Legión en los distintos períodos de su Historia ha tenido unas características peculiares, que la han hecho convertirse en una magnífica escuela de mando.

En los primeros tiempos, la necesidad de unificar gentes de la más variada procedencia, veteranos algunos de la pasada Gran Guerra y totalmente ayunos otros de cualquier conocimiento militar, cada cual con una manera distinta de pensar, con distintas costumbres y las más variadas aspiraciones, junto con la ausencia de mandos en los más bajos escalones, requirió de aquellos jóvenes Oficiales unas excepcionales dotes de mando (ahora se dice liderazgo) hasta conseguir convertir aquella masa en la magnífica Unidad que todos hemos conocido. A ello se unieron unas necesidades logísticas extraordinarias, para vestir, alojar, alimentar y pagar a aquel aluvión de voluntarios que superó, con mucho las expectativas de los Jefes. En esta etapa, el aprendizaje práctico tuvo que apoyarse en los jefes de Bandera y Compañía, cuidadosamente seleccionados por Millán-Astray y con experiencia de combate acreditada en aquellas tierras africanas en las que el nuevo Cuerpo iba a combatir. Si la clarividencia de Millán y su conocimiento del alma del soldado le hicieron concebir el Credo Legionario, con ello, con su asimilación por los propios Oficiales y su esfuerzo por imbuir de él a su tropa, proporcionaron a los que mandaban un arma excelente y un camino claro a seguir que, casi cien años después y en unas circunstancias en que la tropa del resto del Ejército es totalmente profesional, sigue haciendo de La Legión algo especial.

Una vez entrados en combate, pronto aprendieron que la mejor forma de mandar es el ejemplo y, aunque ello provocó que la proporción de bajas de Oficiales fuera mayor que la deseable, supieron estar a la altura y de su eficacia da fe el que los mandos de columna, al principio reticentes a emplear la nueva y desconocida Unidad en los puestos de vanguardia, pronto exigieran tenerla a sus órdenes y siempre la emplearon en los puestos de mayor riesgo y fatiga. Esta situación, pacificado el Protectorado, se prolongó con la campaña de Asturias y la posterior Guerra de Liberación.

Espectáculo. Smara. Navidad 1974

Para no extenderme demasiado, me voy a permitir hablar de mi propia experiencia. He mandado en La Legión Sección, Compañía y Bandera y aunque hasta el mismo día de mi ascenso a Coronel he seguido aprendiendo, me voy a referir solo a mis primeros pasos en La Legión.

A mi incorporación a la VII Bandera en Smara, me encontré unos mandos perfectamente conocedores del territorio, unos compañeros deseosos de transmitirme su experiencia y unos subordinados perfectamente instruidos y motivados. De todos ellos aprendí y a ellos sigo agradecido por haber completado la formación del Teniente recién salido de la Academia.

De la tropa aprendí a adaptarme perfectamente a aquel terreno, a decidir qué era lo imprescindible y lo superfluo a la hora de patrullar por el desierto, a saber que me iban a examinar en todo momento y que la disciplina en los más bajos escalones del mando, porque allí los Cabos eran Cabos y los Cabos Primeros casi Mariscales.

Teniente y sargentos

De los Suboficiales a encontrar el perfecto equilibrio entre la autoridad y la familiaridad, a conocer cada detalle de los legionarios, sin necesidad de preguntar por su vida anterior y a respetar su margen de actuación y fiarme de su conocimiento del terreno.

De mis compañeros Tenientes eso que quedaba tan bonito en el antiguo artículo 5 del Cabo en las Reales Ordenanzas de Carlos III de  ser “…firme en el mando, graciable en lo que pueda”  y siguiendo con él a “castigar sin cólera y ser comedido en sus palabras aún cuando reprenda” y a seguir el Camino de los Caballeros, rindiendo culto al honor, culto al valor,  culto a a la cortesía y al amor a la Patria. A ellos agradezco las indicaciones en todos los aspectos de la vida diaria, antes de que pudiesen ser corregidas por mis superiores. Tengo que hacer mención de los Tenientes de la Escala Legionaria que superándonos con mucho en experiencia, se esforzaban en suplir con ella nuestros conocimientos académicos y cargados de años, procuraban estar físicamente a nuestra altura.

Línea de oficiales

De mis superiores, el ejemplo y la certeza de que no iban a pasar por movimiento mal hecho, porque lo que se corrige en la paz, evita bajas en la guerra.

Juan I. Salafranca Álvarez. Coronel de Infantería (R.)

Artículo perteneciente a los “testimonios legionarios” publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

11 febrero 2019

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Queridos amigos:

Desde este humilde blog (generaldavila.com) desde hace unos tres años un grupo de compañeros escribimos a diario en defensa de la Unidad de España y de nuestras queridas Fuerzas Armadas. Lo que empezó como una forma de llenar el tiempo libre y aportar algo de nuestra experiencia ha llegado a alcanzar buen número de lectores tanto en el mundo civil como en el militar (tres millones y medio de visitas). Entre los temas que tocamos en nuestros artículos no podía faltar el de la Legión al que hemos dedicado un gran número de ellos, con amor y fervor. El próximo Centenario ha sido referencia: “La Legíón Camino del Centenario”.

Es una fecha de indudable valor y contenido, no solo para la Legión sino para el conjunto de las Fuerzas Armadas y Sociedad española, por lo que, dentro de nuestra humildad, queremos contribuir desde el blog a su difusión, resaltando no solo el Centenario sino a su protagonista: La Legión.

Para ello pretendemos recoger en pequeños artículos, que me atrevería a llamar testimonios, la experiencia, sentimiento, ideas, mensaje, en fin que cada cual vea, de aquellos que han estado o sin haberlo hecho estuvieron o están vinculados, la sienten y la quieren. No hace falta ser o haber sido legionario para sentirse cerca de ella.

Los artículos empezarán a publicarse desde el próximo lunes día 28, justo un año antes de la fecha del inicio del Centenario.

Les pido su colaboración para que, cuando puedan, si lo desean, escriban un artículo sobre su experiencia, razones, sentimientos…, en fin un testimonio legionario camino del Centenario. Todos ustedes quedan invitados a participar. Les quedaré muy agradecido, pero no es algo solo mío, sino para todos, para entre todos disponer de un relato legionario de este recorrido de cien años.

Empezaremos con un videoblog dedicado a los que nos dejaron cumpliendo su deber: los muertos de la Legión.

Les remito las normas de colaboración para unificar criterios a la hora de la publicación.

La nueva sección queda abierta. Les espero.

Un fuerte abrazo legionario, y agradecido.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

NORMAS DE REDACCIÓN ARTÍCULOS CENTENARIO DE LA LEGIÓN

Tema: Centenario de la Legión. Testimonio, experiencia, sentimientos, que cada cual vea…

Lo que el sentimiento o la razón le indiquen. Eso buscamos. Un sentimiento, una razón, un amor o un dolor, un recuerdo o un presente eterno, pero sobre todo un Credo. A la hora de escribir, como a la hora del combate, allá cada cual, se echa uno el Credo encima y “Legionarios a luchar. Legionarios a morir”.

Extensión: Ni largo ni corto, sino en el objetivo.

Entre 700 y 1000 palabras es lo adecuado para no ser soso ni pasarse de salado. Si te pasas en algunas palabras nada pasa, pero sin excesos.

Enviarlo a la dirección de correo: generaldavila1@gmail.com

Escrito en Times New Roman; tamaño 14.

Si es posible acompañar el artículo con dos o tres fotografías que sean referencia. Lo ideal es que fuesen inéditas para aumentar el interés y conocer nuevas imágenes. Mandarlas en archivos distintos al del artículo lo que me facilitará el trabajo de publicación.

Plazo y publicación: Como sabéis el primer artículo se publicará el 28 de enero de 2019 y el último el 27 de enero de 2020. El día 28 de ese mismo mes de enero 2020 publicaré todos los artículos juntos de forma que se puedan leer como un libro digital.

Para facilitar la labor de publicación y enmaquetación, podéis empezar a enviarme vuestros artículos ¡Ya! Los publicaré en el orden de recepción de los mismos. Antes de publicar un artículo el interesado recibirá comunicación de la fecha de su publicación y le remitiré el enlace al mismo.

Os ruego que firméis el artículo con nombre, apellidos y el que lo desee (es conveniente) ponga también su empleo, situación o ampliación del nombre que a él le parezca.

También os pido que deis la difusión que creáis conveniente al proyecto para que pueda participar todo el que lo desee ya que mis contactos y enlaces son limitados.

Un fuerte abrazo legionario, y agradecido.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

 

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (IV) MILLÁN-ASTRAY ES LLAMADO AL ORDEN POR EL GOBIERNO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El fundador de la Legión y primer legionario Teniente coronel Millán-Astray

Esta no es una unidad cualquiera: es La Legión

La vida del fundador de la Legión es una continua aventura. Su fuerte carácter, dotes de mando y capacidad para relacionarse con todos los estamentos sociales hizo de él una figura discutida, polémica, pero a la vez querida y en muchos aspectos envidiada. Su mayor obra fue sin duda la Legión española que llevó a cabo con la aprobación y ayuda de S.M. el Rey Alfonso XIII. Solo una personalidad como la de Millán-Astray podía dar vida a una idea tan difícil como era crear la Legión, una unidad que tenía que ser construida sobre cimientos espirituales, invisibles, misteriosos y basados exclusivamente en la fe de un credo. Una obra en la que supo captar el carácter del pueblo español y sintetizarlo en algo tan bello y riguroso como el Credo de la Legión. Hasta la música parece un milagro que acompaña a la acción y al sacrificio. Supo convertir el dolor en valor, la muerte en redención y darle a la vida su auténtica razón. A su llamada acudieron todos los estamentos sociales, caló hondo, entre unos y otros, era para el pueblo, para los más necesitados, espiritual y materialmente, entre ellos los abandonados y renegados. Dio sentido a su vida y supo exhibir el valor de ser soldado, oficio abandonado y rechazado, que recobró su grandeza. Hasta nuestros días ha llegado su ejemplo y pasión. Esta no es una unidad cualquiera, es la Legión de Millán-Astray, ni mejor ni peor, simplemente la Legión.

No sería tal, ni ella ni su fundador, si hubiese sido, si fuese, o en un futuro se convirtiera, en rutina de instrucción, en una más de una lista sin polémica o atracción. Dejará de ser Legión el día que enmudezca y olvide pedir siempre, siempre combatir, sin contar los días, ni los meses ni los años.

Millán-Astray pide el pase a la Reserva y no se le concede

Es conocida la petición de Millán-Astray de pase al retiro con motivo de la actitud y actuación de las Juntas de Defensa. No se le concedió, dejó la Legión y fue destinado al mando de un Batallón del Pavía en San Roque. En contra de lo que se ha escrito, Millán-Astray no tenía muchas simpatías entre el generalato. Quizá fuese por su fuerte personalidad y la forma apasionada de defender sus ideas; también algo culpable puede ser su gran cultura e inteligencia, lo que no siempre se sabe valorar en su justa medida. Pero fue, sin duda, el tema de las Juntas de Defensa lo que más antipatías le reportó.

Franco y Millán-Astray

Nos cuenta su lugarteniente de entonces, el comandante Franco, también Jefe de la Legión, cofundador, compañero y amigo de Millán-Astray, que uno de los que no sentía simpatía por el fundador de la Legión era Primo de Rivera al que tuvo que convencer para que le ascendiera a coronel y cambiase de opinión sobre él. Contó para ello con la ayuda del general Sanjurjo y al final lograron no solo sus ascenso sino también que volviese a ser el coronel jefe de la Legión.

Millán-Astray pide el retiro al ser llamado al orden por el gobierno

Pasado el tiempo. En el año 1949 Millán-Astray sufrió una llamada de atención del Gobierno  por las conversaciones que sostenía con los embajadores de ciertos países y encargados de negocios para pulsar su opinión sobre la situación política de España. Aquello no le sentó nada bien y su carácter impulsivo le llevó a escribir una carta al caudillo en la que le solicitaba la separación del servicio y autorización para irse a vivir a Lisboa. Aquella carta no la envió Millán-Astray directamente sino a través del general Francisco Franco Salgado-Araujo. Nunca llegó a entregársela a Franco. Con nobleza y afecto se lo dijo argumentando el recuerdo a la época fundacional, la guerra en Marruecos, a los duros combates de la Legión, y a la amistad entre ellos. Nunca entregaría esa carta a Franco porque no quería que se rompiese la amistad entre el jefe de la Legión y el de su primera bandera.

Franco, según nos cuenta el general Franco Salgado-Araujo jamás se enteró de lo aquí relatado.

Combatir, siempre combatir: La Legión

Camino del Centenario de la Legión el conocimiento de los protagonistas de su historia es una obligada labor para todos aquellos que la aman y la sienten. La figura de su fundador alcanza la grandeza del autor de la obra más importante del Ejército español en estos últimos cien años. Todos los que vestimos el uniforme militar, legionarios o no, algo de ese espíritu hemos heredado.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 mayo 2017