SE PRESENTA UN SOLDADO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

A petición de alguno de los últimos incorporados repito artículo. Creo que fue el primero que publiqué en el blog. Era  el de mi: PRESENTACIÓN

Siento la necesidad de escribir, sin tapujos ni temores. La antigüedad es un grado y los años te permiten ciertas licencias que en el fondo el que las lee o  escucha te lo agradece. Se trata de buscar la verdad y lo que sé, contarlo, contarlo todo; al menos lo que es de interés, a juicio del que escribe por supuesto. Esta Patria nuestra está muy mediatizada por ciertos intereses y la vida te obliga a doblegarte si quieres seguir en tu puesto y no crearte problemas. Nadie cuenta casi nada y si lo cuenta es por despecho. Todos hemos tenido que callar en ciertos momentos. Quiero contar lo que veo y siento y lo que he vivido y sentido. A por ello voy. Solo mediatizado por dos cosas: España y sus Fuerzas Armadas.

Mi vida ha sido pródiga en acontecimientos. Ha sido una vida de soldado, la de “a pie y sin dinero” pero también he vivido pisando gruesas moquetas.  Empecé muy joven e ilusionado. Sigo como entonces pero madurando todavía lo que he visto y vivido. Soy ahora General, ya retirado, lo que me cuesta asumir, lo reconozco. Ser General es lo máximo a lo que un soldado puede aspirar pero yo creo que es un error, porque ser militar es servir y no “llegar a”. Siento el generalato dentro de esa acepción del diccionario de la RAE “lo más común”(es broma no sea que se enfaden los compañeros). Preferiría haber sido siempre y para siempre Capitán, aunque como dicen, sea de bandidos.

Soy boina verde, guerrillero, es decir diplomado en Operaciones Especiales, paracaidista, diplomado de Estado Mayor y no sé cuantas cosas más. Tengo seis hijos pero creo que tengo más cursos que hijos. Por cierto ninguno de ellos, después de una larga tradición militar, ha seguido la carrera de las armas. Silencio.

Tenéis mi vida resumida en ese cuadro que os pongo, regalo de mis compañeros el día que pasé a la Reserva.

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Poco importa. Lo que importa es lo que empieza a partir de ahora.

Si tuviese que resumir lo que para mi es la vida militar, lo haría remitiéndome a la sencillez de lo que escribió un soldado de los Tercios de Flandes, Pedro Calderón de la Barca. Me refiero a esos versos inigualables de su obra “Para vencer a amor, querer vencerle”. Junto a otra obra cumbre: el Credo de la Legión. Quien no se emocione y sienta cada palabra de estos textos como propia, creo que no vale para ser soldado.

He mandado la Guardia Real y la Legión. ¡Que puedo decir! Los mejores soldados del mundo y no es un privilegio sino un honor. Nada hay como el soldado español y mi única aspiración ha sido estar a su altura. No sé si lo he conseguido pero he luchado por ellos y lo seguiré haciendo. Merece la pena España y sus soldados.

No somos una marca, somos una Nación con una historia envidiable.

Mirad, si en el exterior tenemos atractivo es por nuestra historia y por nuestra individualidad. Ser español es algo grande. Espero que nos enteremos de eso y de eso quiero escribir. En cualquier caso, con humildad, estoy a vuestras órdenes.

Mandar es difícil y mi criterio sobre el mando lo expuse en una columna que escribí hace tiempo.

Con esa columna quiero empezar mi blog:

 EL ARTE DE MANDAR

Con demasiada frecuencia escuchamos que para resolver nuestros actuales males políticos, económicos, institucionales, incluso morales, necesitamos un líder, lo que traducido al lenguaje militar equivale a decir que necesitamos a alguien que mande. Mandar se asimila a lo militar olvidando que la vida en todos sus aspectos es una alternancia entre mando y obediencia. No es fácil mandar y sí hacerlo irresponsablemente provocando daños irreparables. Mandar no es sólo una facultad o poder asociado al aspecto legal y con respaldo institucional. Cuando se manda bien, es la autoridad moral la que motiva y emociona moviendo al grupo hasta límites insospechados porque tiene una referencia a seguir, una disciplina moral que cumplir, un ejemplo a imitar.

Hoy, alejado del mundo activo de la milicia, no olvido a los que mandé ni a los que obedecí. Entre estos últimos hubo uno al que recuerdo especialmente porque antes de asumir una de mis mayores responsabilidades de mando, me tradujo en palabras el arte del bien mandar.

Mandar, me decía, es una tarea tan absorbente que nunca habrás dado nada hasta haberlo dado todo, hasta que no te hayas vaciado por entero en tu mando. Mandar no es un privilegio, es un honor. Es una obra de arte, muy distinto a dar órdenes o a obligar.

Tus órdenes han de ser claras, que se entiendan, que se cumplan, que cada uno sepa lo que se le pide, y si es posible, por qué se le pide.

Debes mantener la idea elegida sin vacilaciones ya que no hay nada más amargo que verse sometido a las oscilaciones de un jefe vacilante en sus decisiones.

Debes de estar atento a conocer nuevas ideas y aceptar propuestas ajenas. Y recuerda que el que está a tus órdenes no está a tu servicio personal.

Ante un problema difícil, cuando no puedas consultar, confía en tu intuición, pues cuando se conoce el oficio y se está identificado con él, la intuición te marcará el camino a seguir.

Debes de ser constante en el esfuerzo, evitar prisas y desorden.

Ser cortés, pues la cortesía es inseparable de la disciplina. Cortés en  la precisión y limpieza de la palabra, en la actitud, en el gesto, en la voz y en los modales.

Cuenta siempre con el apoyo de tus colaboradores y el consejo de los más cercanos y busca en todos la lealtad por encima de todo.

Nunca pienses en ti, hazlo primero en la misión que te han confiado y en los hombres que tienes para cumplirla.

Terminaba deseándome suerte, pero no la fortuita o casual, `porque en la mayoría de los casos, me decía, sólo los capaces son afortunados.

Escribo esto sólo con el deseo de que algunos repasen y revisen su forma de mandar porque cada vez son más los que mandan (mal) y legión los que padecemos sus consecuencias.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

LA LEGIÓN ANTE EL FUTURO: ¿QUÉ SIGNIFICA SER LEGIONARIO? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

De antemano les digo que no voy a dar respuesta alguna. Sería descubrir un misterio y eso por definición es imposible. Lo que podemos hacer entre todos es aproximarnos al significado y escuchar el latido del sentimiento legionario por lo que hemos visto, vivido y aprendido cerca de los que sin saber lo que es ser, lo son.

De entrada aprecio que uno de las grandes virtudes del legionario es su soberbia humildad. Un oxímoron que hace de la soledad altiva, del que sabe que no hay tiempo que perder, una reflexión que le sublima ante las puertas de lo grande que le va a suceder: la muerte si es que llega.

Hay que hablar del Credo. De los artículos para la guerra y los permanentes para cualquier situación. De guerra es el espíritu del legionario, el de marcha, sufrimiento y dureza, acudir al fuego, disciplina, combate, muerte y bravura. Siempre y en cualquier situación: la bandera y la Legión.

Estos que parecen los más duros y difíciles de hacer realidad, vida y presente, encuentran en la práctica un sencillo cumplimiento del que está llena de ejemplos la historia de la Legión.

Otros espíritus más sencillos y usuales a priori, que deberían ser de uso diario y constante, tienen un cumplimiento más dudoso y presentan mayores dificultades en la cotidiana vida dentro y fuera: Compañerismo, Amistad y Unión y Socorro.

El Espíritu de compañerismo: Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo, hasta perecer todos.

El Espíritu de amistad: De juramento entre cada dos hombres.

El Espíritu de unión y socorro: A la voz de ¡A mí La Legión!, sea donde sea, acudirán todos y, con razón o sin ella, defenderán al legionario que pida auxilio.

Durante estos últimos años, próximos al Centenario, y ya en él sumergidos, oigo con una preocupante frecuencia, repetido como si de un mensaje se tratara, desde dentro, que la Legión se ha adaptado a la modernidad y al nuevo estilo que la sociedad demanda. Lo he oído tantas veces que me ha hecho reflexionar sobre nuestro pasado, presente y futuro.

Me ha sonado el mensaje como una renuncia a lo que fue la Legión, una excusa (¿pedir perdón?) de lo que fue en el pasado, un no querer ser aquello que fue y por tanto renuncia a su historia primigenia y sus fundamentos o principios. La historia de la Legión no puede explicarse en color, en tecnicolor, porque la guerra es en blanco y negro y solo reluce en roja sangre y dolor eterno. La Legión está hecha para la guerra y no hay más. Si es otra su misión que se llame de otra manera y que sirva de manera distinta. Busquen a otros.

Ser legionario significa combatir hasta morir. No otra cosa, que para otra cosa no es necesaria legión, ni la Legión.

El futuro de la Legión es dudoso, porque entendieron (es una vieja historia de uniformados) que puede sobrevivir con su folklore más o menos atractivo, incluso con su polémica existencia, siempre que, con cobarde habilidad, quede solo su representación. Bambalinas, una teatral escenificación.

Al valor se le engaña: «Cuán dulce el engaño,/ que encamina al fin imaginado y deseado…». Porque ya han pasado los tiempos aquellos en los que se podía, entonces, ser sabio y guerrero; y poeta. Hoy basta con ser malvado.

El general Millán-Astray, fundador de La Legión, lo dejó escrito: «¡Gorros y chambergos, capotes y sandalias, camisas descotadas, correajes, oficinas, motocicletas, calabozos y guantes de manopla! Sois el vestuario, las bambalinas, los telones; pero el escenario está en otros lugares y allí… ¡Es la tragedia la que se representa!».

La Legión es tragedia, belleza homérica para quien la siente, una comedia que no requiere escenarios ni actores deslucidos. Solo el campo de batalla.

Solo la realidad del combate, la tragedia que se representa cada día.

No les entrenéis para la escena; no para otra cosa que no sea el combate. No engañéis a los legionarios para que sean como los demás o, si así lo queréis, borrad su nombre; llamadlos de otra manera. ¿Quién sabe del duelo con la muerte sino los analfabetos de la vida?

Contad la verdad con la dureza y sin temor a las consecuencias. Pero jamás admitáis un sucedáneo de la historia con el peso que ello significa para su continuidad. Ser legionario es insoportable, para algunos inadmisible; por ello hay que mantener algo más que su imagen: su verdad.

Cien años de Legión no pueden tirarse por la borda de la historia ni contar cosa distinta a lo que fue, a lo que debe ser y seguir siendo.

Que cada uno ocupe su sitio en formación y todos cumplan con su deber. Será el mejor homenaje a un Centenario entre sombras.

Rafael Dávila Álvarez. General Jefe de la Legión entre 2001 y 2004.

Blog: generaldavila.com

15 noviembre 2020

 

EL RECUERDO A LOS MUERTOS POR LA PATRIA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Hoy en las Fuerzas Armadas es el Día de los Caídos por la Patria.

Un momento para detenerse en el camino y elevar nuestra oración de soldados por todos aquellos que sirvieron a España y por la Patria entregaron su vida.

En la Legión, como nos contaba el legionario Braulio, no se habla de caídos sino de muertos, con rotundidad y verdad; que decía Braulio que en la Legión el que se cae se levanta y solo no pueden hacerlo los muertos. Y que para eso estaban sus compañeros, para tirar de él, porque nunca abandonarán a un hombre en el campo hasta caer todos.

No abandonemos a nuestros muertos, ellos están ahí velando como antorchas el camino, que no nos desviemos, que no nos perdamos, y, aunque pocos, los menos, que sigamos, siendo fieles a eso por lo que ellos murieron: España, su patria.

No gusta hablar de la muerte. Es lo único indiscutible, la verdad más real y en la que pocos piensan. Pensar me hizo Braulio el legionario en el artículo aquí publicado. Lo repito para aquellos que no quieran leerlo.

La muerte (por el legionario Braulio)

«El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde».

Siempre la muerte. Habéis venido a morir. Un cosa es no tenerle miedo a la muerte y otra quererla. Yo sé que nuestro jefe quería que nos hablasen de la muerte para que le quitásemos esa imagen de horror, de temor, de negra guadaña que atemoriza. Por eso hablaba de una novia joven y bella besando nuestra frente. También decía que fuese nuestro Ángel de la Guarda que nos llevase al Cielo.

Aquí, entre nosotros, no hablamos de esas cosas de la muerte. Si acaso entre cada dos, como juramento entre ellos, y lo que has de hacer si acaso, pero nada más.

La muerte no forma parte de nuestras tertulias, ni está ni se la espera, pero si viene a ninguno nos va a asustar. Sí, sabemos que vamos a morir, como todos, y que en el lugar en el que combate la Legión la muerte está más cerca; eso no significa nada. Sabemos lo que hacemos y por qué lo hacemos. Aquí nadie va a lo loco, nadie se la juega sin motivo o razón. La muerte hay que saber esquivarla, con valor, pero tonterías con esa cercana posibilidad ninguna, porque yo creo que si tú te la juegas alegremente, insensatamente, estás jugando no con tu vida sino con la de los compañeros. Pero recular, de eso nada.

Nadie quede en el campo, aunque muramos todos. ¿Quién dijo miedo? ¿Quién es inmortal? Menos el hombre todos lo son, porque ellos, los animales y las plantas ignoran la muerte.

Se lo he oído a alguien decir de otro que había escrito algo así como que lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal. Como que dilatar la vida de los hombres era dilatar su agonía y multiplicar el número de sus muertes. Por eso será que a mí esto de la muerte no me da mucho que pensar. Porque llegará. Y después de que llegue, pues Dios sabrá.

Yo recuerdo al de la Buena Muerte, al legionario clavado en la Cruz, sus últimos momentos de agonía, abandonado por todos, cobardes, ellos sus compañeros sin cumplir el espíritu de compañerismo. No quería morir; nadie quiere. Aparta de mí este cáliz, pero sea tu voluntad. Así es y así sea. Que sea lo que Dios quiera. Hoy o mañana. Abierto el pecho de la camisa legionaria.

Es una batalla contra el tiempo. Contra la muerte el tiempo no cuenta, cuenta el olvido, lo que viene después y aquí en la Legión hay una lista siempre presente en la que estamos todos y alguna vez alguien la lee y sus labios pronuncian tu nombre. Estás muerto, pero estás como vivo, en los labios de otro como tú, hoy que es como mañana y como fue, siempre será igual hasta el final de los tiempos, que es una frase que se dice, pero que es como decir hasta la muerte, pero no porque sea el final, sino que es distinto, debe ser para mejor.

Veo que la muerte no significa nada. Porque mientras vives no existe, y cuando está presente no existimos nosotros, así que la muerte no es real para los vivos; y para los muertos yo que sé. Por eso digo que sea lo que Dios quiera, y que  puede venir cuando quiera.

Nunca se puede ni debe saber hasta cuando es bueno que el hombre viva. Se lo he preguntado al sargento Estétor que es de los más viejos y me ha contestado que un hombre debe vivir hasta que crea que morir es mejor que vivir. Me he quedao de piedra y no hago más que darle vueltas. ¿Qué habrá querido decir?

Otro compañero me dijo que la vida es una cuestión de costumbres, y que cuando dejas de acostumbrarte a vivir, pues te mueres. No lo he entendido, pero es igual, seguro que tiene razón.

Otro me dice que él vio morir a un legionario que le dijo: «…no agonizo, no entristezcas, esto es para mí como si alguien estuviese esperando, en una estación, un tren, y echara una cabezada. Eso dijo». Debió de pasar el tren ese que tanto esperaba. ¿A dónde querría ir?».

 

Elevemos nuestra oración por ellos.

 El toque de oración inicia el vuelo

Y hay en las últimas luces del cielo

Algo invisible que nos acompaña,

Como si en la quietud de los soldados

Estuvieran aquí formados

Todos los que murieron por España”

(Coronel Luis López Anglada)

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 noviembre 2020

 

LA OLVIDADA FOSA DE ANNUAL. Rafael Dávila Álvarez

Hablamos con cierta ligereza de la “guerra de Marruecos”. Se confunden combates, fechas y conceptos claves. Parece que allí siempre estuvimos en guerra y no fue así. Conviene dejar claros algunos hechos. Los periodos de paz fueron fructíferos y prolongados a lo largo de los siglos, con intermitentes y breves conflictos de fronteras con las tribus próximas a las plazas de soberanía y en los que el Sultán poco tenía que ver, aunque al final quedase involucrado.

En 1859, la decisión de las autoridades españolas de construir nuevas fortificaciones en torno a la ciudad de Ceuta actuó como detonante de la crisis que desencadenó la famosa “campaña de África” que, con tintes patrióticos y de leyenda, pasó a llamarse la “guerra romántica”. El Tratado de Wad Ras cerró la contienda con claros beneficios para España.

En 1893 es en Melilla donde surgen los enfrentamientos, “guerra de Margallo”, un conflicto con las tribus de los alrededores de la ciudad.

Se repiten en 1909, “guerra de Melilla”, de la que queda el recuerdo de la Semana Trágica y los acontecimientos del Barranco del Lobo, convertidos en tragedia en el ámbito popular sin ajustarse a la total realidad de los hechos. Todavía son numerosos los lugares españoles en los que sigue viva aquella canción… “En el barranco del lobo hay una fuente que mana…”slide_12

Todos estos acontecimientos nada tienen que ver con el Protectorado que desde 1912 se confiaba a España para la zona de Yebala y el Rif. Desde esta fecha la protección militar se plasmó únicamente en acciones locales para combatir a los rebeldes que se oponían a la autoridad del Sultán y mantener la administración compartida que dio paso al Protectorado.

Pero en 1921 se produce un cambio radical que sorprende al mismo Ejército español. La violencia y la agresividad bereber se muestran en toda su crueldad en una concavidad de la tierra rifeña llamada Annual; en unas horas se convertirá en la fosa de Annual y el camino hasta Melilla en la ruta del desastre. Fue el verano del año 1921 cuando la ciudad española de Melilla estuvo a punto de caer en manos rifeñas. El levantamiento rebelde arrasó en julio de ese año las posiciones españolas, extendiéndose desde Annual hasta las puertas de Melilla, teniendo como inspirador y cabecilla a Abd el-Krim.

IMG_1617España se encontró derrotada en una guerra perdida antes de comenzarla.

Sorpresa, imprevisión, incapacidad del mando; cuando llega la derrota, menos los muertos, todos se esconden en justificaciones, inadmisibles para un soldado.

No es mi intención pormenorizar los combates, las causas de la derrota y las consecuencias políticas y militares de la misma. Mucho se ha escrito, aunque no está todo contado y cerrado. Camino de los cien años de aquellos sucesos se abrirán nuevas líneas de investigación. En eso estamos algunos. Hoy solo pretendo reavivar la memoria, crear inquietud e invitarles a que lean y divulguen estos hechos militares y políticos olvidados en la cuneta de nuestra historia; creo que con toda intención.

El año 1920 fue de verdadero esplendor para la Comandancia de Melilla. Continuó la ocupación de posiciones y se logró el sometimiento de las importantes cábilas de Beni Ulixech y Beni-Said, las más belicosas y peligrosas. La situación aconsejaba dedicar la actividad y fuerzas a asegurar y consolidar el dominio de todo el territorio ocupado durante el año. Esta era la propuesta que le presentaba a su General el Estado Mayor y con más fuerza que nadie su Jefe de la Sección de Campaña, Teniente Coronel Dávila. Se había rebasado ya el límite de elasticidad de las fuerzas del territorio, en palabras del Jefe de esta Sección.IMG_1613

Pero a Silvestre le obsesionaba Alhucemas y para ello quería ocupar Annual, contra todo consejo, como base de partida. Se ocupó el 15 de enero de 1921 y  tampoco hizo caso de la propuesta para que con urgencia ocupase Sidi Dris, con posición intermedia, para así enlazar con Annual desde la costa. Demasiadas imprudencias y demasiada confianza en su suerte cuando la información que se tenía era de creciente riesgo de ataques organizados por los bereberes de Abd El-Krim.

Abarrán, Sidi-Dris, Igueriben… y al fin Annual. Lo que allí sucedido tiene muchas explicaciones o lo que es lo mismo, no tiene ninguna. Sólo se puede explicar y asumir la derrota cuando se ha combatido hasta el final.

Annual es la derrota moral de un pueblo y de su ejército, de sus dirigentes, de su reciente historia. Es el final de un ciclo desastroso, de corrupciones y relativismos, de abusos e injusticias que traerán graves consecuencias. Annual no es una derrota aislada ni simplemente el hundimiento de la Comandancia General de Melilla, es la derrota espiritual de todo un pueblo y de su ejército allí desplegado.

“No hay nada aprovechable…todo hay que crearlo de nuevo”. “Moral de la tropa es tan deprimida que no me comprometo a operar”, decía angustiado el General Berenguer. Y continuaba: “No se trata de reforzar un ejército con elementos nuevos, sino de crear un ejército”.marru 3

Más que crear un ejército lo que se necesitaba era recuperar el espíritu vencido, perdido en una retirada sin nombre. Como si de un milagro se tratase, una nueva unidad se había hecho cargo de la herencia de aquél espíritu de la pica y la ballesta, el del arcabuz, el que había hecho, desde los tiempos de Flandes, reconocer al soldado español como el mejor del mundo y que de repente se había eclipsado.

El Tercio de Extranjeros nacía en el momento más necesario. Cuando más la necesitaba España, nacía la Legión; que nadie lo olvide.

No van a ser razones de índole material las que lleven al sacrificio a los legionarios… Estar convencidos de que se lucha por una causa justa ha sido históricamente para los soldados su asidero moral más firme ante la brutalidad de la guerra.

Un ejército sin espíritu y sin mando no es más que una masa sin sentido camino de la tragedia. El honor y la honra siempre han sido sentimientos que han acompañado a las unidades moviéndolas hasta límites insospechados. Cuando no se lucha con convicciones morales, cuando cada uno va a lo suyo y no hay una referencia a seguir, un ejemplo a imitar y una disciplina moral que cumplir, sólo se lucha por salvar la vida y ese es el momento a partir del cual se empieza a perder la moral, el combate y la vida. A un pueblo, políticamente, le pasa algo parecido.legmelilla--478x270

Esos detalles claves para un ejército se habían derrumbado en unos minutos en Annual socavados por la ausencia o ineficacia del mando, el olvido, la incompetencia y la irresponsabilidad de muchos, que no eran precisamente los soldados.

Annual se convirtió en una fosa indescriptible del horror donde a pesar de informes, investigaciones y responsabilidades, todos miraron para otro lado; así seguimos sin que nadie gire la cabeza para mirar y aprender de nuestra historia.

“Tú y yo formamos la tempestad; tú eres el viento furibundo; yo, el mar tranquilo.Tú llegas y soplas irritado; yo me agito, me revuelvo y estallo en espuma. Ya tienes ahí la borrasca; pero entre tú y yo hay una diferencia; que yo, como el mar, jamás me salgo de mi sitio, y tú, como el viento, jamás estás en el tuyo”.

Son palabras que El Raisuni le espetó a Silvestre cuando este era Coronel en Yebala.

La derrota suele ser consecuencia de la imprudencia y el desconocimiento.

Español lee y divulga.

Rafael Dávila Álvarez

Artículo publicado en este blog el día 23 julio 2014

Blog: generaldavila.com

 

CUANDO LOS MUERTOS SON LOS VIVOS Rafael Dávila Álvarez

El tema de la muerte, a pesar de estar siempre presente, es eludido casi tanto como el del dinero. Nadie sabe cuánto (s) tienes. Ni muertos ni dinero, temas desagradables y poco sociales. Son cosas de tu banquero y de fugaz conversación de tanatorio -antes salida del funeral-.

Eran obras de misericordia enterrar a los muertos y visitar a los enfermos. No al banquero.

Ahora las obras de misericordia son obras sociales. Lo social, con ministerio, ha pasado a ser una nueva religión. De igualdad social, ¿eufemismo o insulto?: <<Da igual>>. Igualdad ante la muerte, no ante el banquero. ¿Después? ¡¿Quién sabe?!

Para Epicuro <<La muerte no significa nada para nosotros, porque mientras vivimos, no existe, y cuando está presente no existimos, y así, la muerte no es real ni para los vivos ni para los muertos>>.

He sentido el escalofrío, al ver y oír ese homenaje social (?), de Estado (?) a los muertos por el Covid-19, de frío ante tanta frialdad (de confundido Estado). ¿Dónde están los muertos a los que se rinde homenaje?

¿Cuántos son? Ni la Legión, novios de la muerte, ha tenido tantas bajas en sus cien años de historia. Hecho balance: 9.722 muertos, 35.200 heridos, 1.000 desaparecidos. Suponen 46.000 bajas.

Covid-19 según datos oficiales: 257.000 casos confirmados (bajas); 28.413 fallecidos (?). Falta la cifra de los arrojados a las fosas comunes de la muerte, y aún así suman la escalofriante cifra de 285.413 bajas, despachadas con frialdad moral, en un caluroso amanecer, usando el recinto palaciego ajeno, <<quitándose el muerto de encima>>, que son de Estado y no del Gobierno.

En lo que llevamos de democracia jamás se ha visto un acto semejante, tan alejado de nuestras tradicionales ceremonias y que trae el recuerdo de las que se organizan en estancias de decisiones oscuras, húmedas, y medidos protocolos.

Es real la muerte para quien ha perdido algo tan humano como un ser querido. Existe y le ha visitado, aunque oficialmente no haya contado.

Inútil una ceremonia que no suprime el dolor del alma, ni cura ni acompaña ni consuela.

No claman los vivos un homenaje, sino una explicación y responsabilidad del culpable por sus muertos. No hay respuesta, sino la mentira tapada en un patio palaciego como una mueca desencajada a la historia de los muertos de España. Una vez más.

Les avisó el protocolo de que no moviesen las blancas sillas para no hacer ruido. Ceremonia donde los vivos responsables se sentaban en sus impolutas sillas; como muertos. La cámara, irónica, inmortalizaba la ceremonia. No quieren ruido.

La muerte convertida en lo que nunca deber ser: espectáculo.

Por muy blanco que lo escenifiquen, el duelo sigue. No debemos cerrar los ojos y dormir.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

20 julio 2020

XXX ANIVERSARIO DE LA LEGIÓN: “FUNDÉ LA LEGIÓN PORQUE LA VIRGEN SIEMPRE ME HA TRATADO CON MUCHO CARIÑO”. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Somos muchos los que no conocíamos estas palabras del general don José Millán-Astray, porque, aunque algunos quieran olvidarlo es él, y solo él, el fundador de la Legión. Me llegan sin buscarlas, desconocidas. En las páginas de un libro olvidado ha aparecido el recorte del periódico. Razones habrá.

Son palabras enmarcadas en una entrevista que don Jaime Torner Cervera, periodista y escritor, corresponsal del diario Pueblo, hizo al fundador de la Legión en su XXX  Aniversario. Se publicaba un viernes 22 de septiembre de 1950.

Tengo la certeza de que añadir algo a la entrevista es desnaturalizarla y quitar protagonismo a un documento periodístico de enorme valor, ahora 70 años después, en el Centenario de la Legión. Es por lo que la expongo tal y como se publicó, sin añadir ni quitar ni una coma.

<<El periodista encontró al general legionario como siempre: erguido, procurando no perder un centímetro de la estatura que recibió de la Naturaleza. Con su rostro enjuto, enérgico, cincelado a martillo. Y esa forma suya de hablar, tan peculiar en él, tan inapelable y rotunda, esa voz legionaria que parece que no pudo nunca dejar de ser otra cosa que una herramienta de mando. No se concibe (¡ni siquiera en la edad temprana del general!) otro timbre de voz diferente. Al verle así, entero, desbordante de vitalidad, se encuentra la confirmación de las palabras que en Roma le dirigió S.S. Pío XI en un audiencia privada: <<Te bendigo, tú que eres conductor de muchedumbres>>.

El general encuentra en su despacho madrileño -faltan paredes para colocar tantos recuerdos, banderas, trofeos, retratos, listas gloriosas…- un marco adecuado a su personalidad. Ni siquiera el traje de paisano, chaqueta oscura y pantalón blanco, con el que se hunde en su sillón (civil) de cuero, consigue arrebatarle un gramo de marcialidad. Se comprende enseguida que Millán-Astray no ha podido nunca dejar de ser un gran soldado. El nombre, además de militar, que le corresponde exactamente, es el de gran patricio.

El general recibe al periodista con gran afabilidad. Está muy contento, porque ha recibido telegramas llenos de entusiasmo de los legionarios  con motivo del XXX cumpleaños de la Legión, a la cabeza, el del teniente general alto comisario laureado Varela, que desde Riffien le felicita comunicándole que han hecho cabo legionario a su hijito José Enrique Varela Ampuero. También ha recibido de los coroneles jefes de los Tercios de la Legión y de capitanes generales, generales, gobernadores y otros antiguos legionarios.

El general pregunta de pronto:

-Torner, ¿de dónde eres?

-Soy bilbaíno, mi general.

-Pues es lo mejor que se puede ser.

Claro que el general, a pesar de su tono inapelable, lo dice porque es muy amable. Y añade:

Mira Torner, perdóname: Te tengo que decir que a través de mi larga vida, cuando me han hecho alguna interviú, lo mismo si eran periodistas españoles que extranjeros, he pedido y siempre lo obtuve, no hacerme decir a mí nada que yo no dijera y a tener la bondad de mandarme las pruebas antes de publicar la entrevista. ¿Qué sabor político tiene tu periódico?

-Fundamentalmente, como lo dice su título, es amigo del pueblo.

Y el general, rápidamente dice:

Me suscribo a ese ideal. Amo al pueblo, si adulación, pero con amor entrañable, sufriendo con los que sufren, llorando con los que lloran yéndolos a ver, a conocer y a visitarlos en las habitaciones por llamarlas algo, ya que tendríamos que llamarlas “tugurios”. Amor cristiano para que no sepa la mano derecha lo que hace la izquierda. -:Si- continúa el general, con sincero entusiasmo-, pueblo querido, humildes queridos, obreros madrileños que cuando me ven me saludan con tan emocionado cariño. Alquitranadores de la carretera del Escorial, que cuando les hablé me hicieron una despedida legionaria, sin saber que lo hacían. Niños del barrio de Las Latas, que besan las manos a mi mujer. Y en los simpáticos barrios bajos, cuando mi coche se para en algún cruce para esperar el paso, me presentan sus hijos por la ventanilla, diciéndome: ¡Míralo! Yo amo al pueblo y no pido nada de él, como no sea amor. Nunca he ambicionado otra ambición que la servir a Dios y ser leal. ¡Lealtad!, excelsa y a veces penosa virtud.

Descansa el glorioso general unos segundos y continúa:

-Bueno, querido Torner, ya he hecho sin querer una arenga. Es que estoy inflamado por ser el trigésimo aniversario de la Legión. ¡La Legión! La que rescató Annual y enterró a los muertos insepultos, la que en Melilla dio el grito de liberación el día 17 de julio, la que tuvo 11.000 bajas en Marruecos, y en la Liberación diez mil muertos y treinta y cinco mil heridos, de ellos seis mil Caballeros mutilados. ¡La Legión! Con su Credo: Amor a Dios, culto a la Patria, al honor, al valor, al espíritu de sacrificio, a la cortesía. Que los legionarios somos pobres de dinero, que somos honrados, aunque el ser honrado es mérito ni debe decirse; pero en estos tiempos quizá el ser honrado va a ser un título tan escaso y elevado como antes los de duque, marqués o los señoríos.

-¿Quieres algo más, Torner?

-Ruego me diga, mi general, por qué creó la Legión?

-Me hablas de la Legión. La Legión es una religión. Un culto al honor, al valor, al sacrificio y a la disciplina.

La fundé porque la Virgen siempre me ha tratado con mucho cariño y me inspiró el fundarla cuando más falta le hacía a la Patria, para que fuera el “arca santa donde estuvieran depositadas las esencias del heroísmo y de la disciplina, para abrirla cuando hiciera falta”. Ya comprenderás que estas palabras, aunque sean ciertas, solamente las puedo decir porque las pronunciaron los labios ya sagrados de aquel general tan grande, tan caballero y tan generoso que se llamó don Miguel Primo de Rivera.

-¿Qué le parece a usted mi general, como legionario austero el trato que les dan a los soldados americanos, de regalo y casi mismo?

-Pues francamente, hijo –y te llamo hijo también porque has estado en Riffien –los padres, cuando les regalan y miman a sus hijos, nunca les parece mal, y yo miro a los soldados como hijos y a los soldados americanos también porque también estuvieron en nuestra Legión y murieron por ella, y por cierto te voy a dar la copia del telegrama que dirijo hoy al Coronel Jefe del Tercio Duque de Alba II de la Legión.

Dice así:

“Coronel Jefe del Tercio Duque de Alba II de la Legión. Riffien. Ceuta.- Recibo tu felicitación. Con alegría celebro con vosotros XXX aniversario de la muy heroica, muy gloriosa, muy sufrida y muy austera Legión. Dediquemos una oración a nuestros diez mil muertos y un recuerdo cariñoso a nuestros treinta y cinco mil heridos, de ellos seis mil caballeros mutilados. Te pido que en acto reservado, íntimo, como a ti mejor te parezca, dedique la Legión un saludo fraternal a los quinientos caballeros legionarios de la Legión Francesa que han muerto en Indochina en estos días heroicamente, como mueren los legionarios cuando les llega el momento. ¡Viva la Legión Francesa! ¡Viva la Legión española!” Vuestro coronel fundador, Millán Astray”.

-¿Por qué cree, mi general que consigue electrizar a los soldados cuando les habla? -una pregunta algo obvia para quien conoce su contagiosa vitalidad-.

-Es muy fácil, a los soldados y a los que sean soldados, ir con la verdad, decirla y que los que te escuchan estén propicios a escuchar. Porque la electricidad, o lo que tú quieres llamar, es la verdad y el amor.

-Volviendo a la Legión, mi general, ¿por qué cree que el soldado legionario es el mejor del mundo?

-El soldado legionario no es que sea el mejor del mundo. Son así los legionarios de todas las Legiones; si están hechas con espíritu de verdadera Legión, son todas heroicas. La Legión Americana lo mismo, y ahora todos los que mueren en Indochina en su inmensa mayoría son legionarios. Es la recluta de aquellos trovadores que iban cantando poemas, y estos de ahora, además entregan la vida porque para ellos jugarse la vida es un poema. ¡Ah!, y si no es así y van solo por la paga, esos no son legionarios, son unos mangantes, y los mangantes jamás se han enganchado en ninguna Legión Heroica>>.

Jaime TORNER

No he encontrado ni creo encuentre nadie, mejor recuerdo y homenaje en este Centenario a La Legión. Siguen vigentes sus palabras, las últimas que pronunció su fundador en su XXX aniversario.

Aquellos trovadores que iba cantando poemas… y compusieron la más bella Ilíada de la historia de España: La Legión. La composición más importante de la historia militar española y fundamental pedagogía de milicia.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez (Fue general de la Legión entre 2001-2004)

Blog: generaldavila.com 

22 junio 2020

CENTENARIO DE LA LEGIÓN (77-11). EN RECUERDO DE LOS MUERTOS DE LA LEGIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

<<Buenos días: Como  cada mes, quiero recordaros que hoy día 20, a las 19:30, en la Castrense de Madrid se celebrará la ya tradicional misa en sufragio de las almas de los muertos de La Legión Española. También pediros -como siempre- a los que no podáis asistir, que busquéis un ratito para rezar un padrenuestro por ellos; y a los que no seáis creyentes, que les dediquéis un pensamiento especial. Un abrazo. Luz>>.

Este correo se recibe puntualmente todos los meses y desde hace años. De ello se encarga, aporta el donativo y se ocupa de los detalles, M. Luz Martín. Nunca falla, no hay olvido en la vida legionaria. <<Cada uno será lo que quiera, nada importa su vida anterior, pero juntos formamos Bandera, que da a La Legión el más alto honor>>. Seguro que Luz no quiere que se hable de ella ni de ello, sino que se rece por ellos, pero en estos momentos de confusión, en los que cada uno va a lo suyo, protagonismos que a todos nos alcanza, momentos en los que todos quieren situarse en la primera fila, bueno es fijarse en los pequeños detalles de sencillez y grandeza legionaria. Nada hay más importante en la historia de la Legión, en su recuerdo, que dedicarlo a sus muertos. Lo demás sobra. La historia de la Legión está hecha sobre las tumbas de los legionarios que por España y por su Legión dieron su vida, y si hay un Credo legionario es porque con él rezaron y con él murieron. Por eso tenemos un Cristo Legionario, Protector, amigo, compañero y hermano.

En este Centenario hay y habrá olvidos. No debe haberlo con los muertos por España y la Legión. Miles son anónimos, porque anónimo es el que muere en silencio heroico. El acto principal del Centenario es el homenaje a sus muertos. Si no es así, mejor pasar por alto. Muertos en combate y en el combate de la vida con el espíritu del Credo legionario.

Así lo hace M.Luz todos los meses cuando nos convoca en la Iglesia Catedral Castrense de las Fuerzas Armadas para la tradicional misa, porque  pesan mucho los muertos, sobre las espaldas, pesa mucho la vida de tantos compañeros muertos. No hay olvido posible cuando ese peso de la muerte lo levantan los legionarios con sus brazos, al Cielo, con su Cristo valiente. Significa ¡Al cielo con Él!, y con Él todos, que es el sentido de nuestro recuerdo a los muertos de la legión. La alegría de haber sido y haber muerto siendo legionario. Aquel que ha sentido una vez en sus manos temblar la alegría no podrá morir nunca. Morir no es tan horrible como parece; todo se posee cuando no se desea nada.

‹‹Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos››.

M.Luz cumple con el rito, entiende el sentido y el sentimiento del Credo: reza por los muertos legionarios.

Ya sé que no lo quiere y pido disculpas por desvelar su oración. Pero alguien debe reconocérselo y el que puede debería poner el merecido gorrillo de honor sobre su cabeza como Dama legionaria de Honor.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

23 febrero 2020

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CENTENARIO DE LA LEGIÓN (75-9) UN BANDERÍN DE LA LEGIÓN PARA DON JUAN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Torcuato Luca de Tena en un libro titulado “Franco, sí, pero…” cuenta una historia legionaria que es necesario conservar. Uno de los protagonistas es el General González del Yerro y en su honor y respetuoso recuerdo se la resumo a ustedes.

La 16 Compañía perteneciente a la IV Bandera es una de las unidades de la Legión que más bajas ha tenido en combate; dado el número de muertos y heridos foto29jersusgonzalezdeldurante la Guerra Civil, bien puede decirse que todos sus efectivos fueron repuestos más de una vez. El número de bajas entre mandos y legionarios, comparado con los efectivos normales de una Compañía, supuso el 500 por ciento de bajas.

10 oficiales, 5 suboficiales y 106 legionarios muertos.

21 oficiales, 13 suboficiales y 485 legionarios heridos.

Sin detenerme en las acciones de combate de la Compañía, les relataré el destino final de su glorioso Banderín que, aunque contado por Luca de Tena, es desconocido incluso en el ámbito militar; quizá ocultada por esos complejos que nos distinguen.

Finalizada la Guerra Civil, los oficiales de la 16 Compañía, Capitán Victoriano Isasi, Teniente Jesús González del Yerro, Tenientes Provisionales Manuel Cortázar, Juan Manuel García Vinuesa, Francisco de Gomis, José Quintana y Antonio Rodríguez Carvajal, envían una carta al Conde de Barcelona remitiéndole como ofrenda el Banderín de la 16 Compañía de la IV Bandera de la Legión. Pensaron estos oficiales que era el más digno destinatario por ser Don Juan “encarnación de la Patria y del Ejército”.

El encabezamiento de la carta es muy significativo: “A SM. El Rey D. Juan III”.

En una primera parte de la misiva, sintetizan, con la precisión del lenguaje castrense, los hechos de armas de la Compañía, citan las acciones heroicas, sus héroes y las Laureadas concedidas. La segunda parte de la carta es una emotiva dedicatoria en la que al ofrecer el Banderín, símbolo que guarda todo el sentir de la 16 Compañía, pretenden quede  inmortalizado en la “Continuidad y el Orden que la Monarquía le asegura”.

Respondió Don Juan con palabras de Rey, de un profundo amor a España, desde la lejanía.

“Vuestro desgarrado banderín manchado de sangre ocupará en mi casa un puesto destacado de veneración y de respeto. Ante él, como ante un último capítulo de su historia, yo pediré a Dios cada día que me haga digno de esta España rescatada con tanto dolor.

Afectuosamente os saluda.

JUAN”

Hablé con el General González del Yerro de esta historia en el Escorial. Celebrábamos el bicentenario de la Orden de San Fernando a la que pertenecía por ser Medalla Militar Individual. Al terminar la conversación los dos nos preguntamos donde estaría aquel Banderín. Coincidimos en que debería regresar a la Legión; al haber ya cumplido su misión aquél era su lugar. Pero no sabemos donde está.

También estábamos de acuerdo en que jamás debe perderse el recuerdo de  gestos como éste, llenos de simbolismo. Pero nuestra historia está llena de recelos, con lo que se destruye más que se construye; ocurre también con la historia militar.

Nuestros museos son revisados constantemente para evitar que la exhibición de una bandera capturada al enemigo pueda traer un conflicto o que la frase de un gran genio de la guerra pueda herir la sensibilidad de algún icono del pacifismo. Todavía recuerdo aquél malintencionado intento de modificar los artículos del Credo de la Legión y lo absurdo de un ministro de defensa modificando la letra que se recita en el homenaje a los caídos.

Siempre andamos con la inconformidad a cuestas, con las sospechas, dispuestos a renunciar al rigor de la historia. Preferimos repetir una mentira mil veces hasta convertirla en verdad; nos resistimos a la incuestionable rigurosidad de la historia cuando esta no es nuestro gusto.

Hasta los museos militares muestran la historia casi de puntillas y en algunos casos mirando hacia otro lado. Ya no suelo frecuentarlos, excepto algunos muy específicos, casi escondidos, de alguna unidad que guarda con celo sus tesoros de guerra.

descargaHoy hablo en voz alta contando la historia del Banderín de la 16 Compañía de la IV Bandera de la Legión. Sus acciones, y esta última de su glorioso Banderín al que dirigieron su vista tantos legionarios antes de morir, quedarán inmortalizadas siempre que difundamos su historia. Aquél desgarrado Banderín, que a pesar del elevado número de bajas jamás mordió el polvo ni cedió en ningún combate, sigue en pié dando ejemplo de valor y heroísmo. El oficial que al terminar la guerra era depositario del mismo era el Teniente González del Yerro, oficial más antiguo de la Compañía, y el más cualificado de los que sobrevivieron , por tener la Medalla Militar Individual. Han muerto todos los protagonistas de aquella historia.

La sangre derramada por la grandeza de la Patria acredita el honor para ser guardadores de las enseñas de combate.

Alguien de manera oficial debería iniciar los trámites para recuperar aquel glorioso banderín.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

15 febrero 2020

 

CENTENARIO DE LA LEGIÓN (74-8) LA FE DE UN SOLDADO (RITOS DE LA LEGIÓN EN SEMANA SANTA)

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No me mueve, mi Dios, para quererte

El cielo que me tienes prometido;

Ni me mueve el infierno tan temido,

Para dejar por eso de ofenderte.

 

Tú me mueves, Señor; muéveme el verte

Clavado en una cruz y escarnecido;

Muéveme el ver tu cuerpo tan herido,

Muéveme tus afrentas y tu muerte.

 

Muéveme, en fin, tu amor de tal manera,

Que aunque no hubiese cielo, yo te amara,

Y aunque no hubiera infierno, te temiera.

 

No me tienes que dar porque te quiera;

Porque, aunque lo que espero no esperara,

Lo mismo que te quiero, te quisiera.

Sólo un soneto podía expresar la intensidad del amor verdadero: “Porque, aunque lo que espero no esperara, lo mismo que te quiero, te quisiera”.

Lo que de por sí es bello no necesita recurrir a los artificios de la estética; con palabras directas y enérgicas, sin ornamentos, este soneto popular y anónimo nos traduce el amor puro y desinteresado por encima de cualquier otra consideración.jpeg-9

Anónimo es como decir que nos pertenece a todos y en el anonimato de estos versos se esconde la espiritualidad de todo un pueblo que inspiró a no se sabe quien para que dejase escrita la fuerza de un pensamiento y la espiritualidad de sus sentimientos.

Sobrecoge la expresión verbal pero más sobrecoge la voz de un pueblo que históricamente se ha empeñado en vivir su fe en la calle, que es donde en España, hasta ahora, se vive y se muere.

Por eso este soneto sólo se comprende de rodillas ante los pies del Cristo de la Buena Muerte o junto a las Angustias de la Madre Dolorosa. Es una oración del pueblo, la traducción de su mística, la que resulta humana a fuerza de su severidad y dureza. Es un soneto legionario que cumple con el espíritu que exige no abandonar jamás a nadie en el campo hasta perecer todos.

Sólo la dimensión espiritual puede dar sentido a la entrega de la vida y el sacrificio. La espiritualidad y trascendencia en el pueblo español y militar tiene profundas raíces cristianas; históricamente el militar español ha sido un hombre de fe, de fe cristiana. Por mucho que algunos se escandalicen, y echen a repicar las campanas, las virtudes de nuestros soldados proceden en su mayoría de su formación cristiana en la fe. La defensa de la fe, la convicción de servir a una causa justa y la lealtad al rey, junto al honor, fueron siempre los móviles de su conducta que se ganó la merecida  reputación de ser la mejor Infantería del mundo.

Pocos se atreven a levantar la voz en defensa de mantener nuestra fe y nuestras tradiciones, aunque tozudamente se enfrenten cada año con el pueblo en la calle que peregrina con paciencia procesionando su fe.

Cada primavera el pueblo se refugia en sus creencias al margen de los mensajes contradictorios y de los vaivenes del momento político.

Así ocurrió en Málaga cuando el pueblo lo dijo cantando: “Dicen que a la Legión se ha alistado un Cristo crucificado…”. Una saeta  convertida en jaculatoria fervorosa, el sentimiento popular hecho poesía y el comienzo del vínculo del Cristo legionario, de la Congregación de Mena y la Legión.17_f19

Fue una Semana Santa de los primeros años veinte cuando varios legionarios, en plena guerra de África, y unos cofrades de Mena, mientras compartían el pan y la sal, hicieron amistad y hermandad… “Morir en el combate es el mayor honor”; y para siempre se unieron con el abrazo redentor del Cristo de la Buena Muerte; desde el año 1925 hasta nuestros días han caminado, como suele decirse, con la Cruz a cuestas.

Tuvo que ser una primavera, la de saeta legionaria,  cuando los nuevos miembros de la Hermandad, los Caballeros Legionarios, llegaban a Málaga al mando de su Coronel. En 1930 se produce el primer desembarco, la primera escolta al Cristo, el primer contacto de Málaga y los legionarios. Todo hubiese sido efímero sin la aprobación de la calle, sin que los malagueños sintiesen y admitiesen aquél encuentro entre un Cristo Cofrade que hablaba de la Buena Muerte y unos hombres que cantaban… “soy un novio de la muerte…”.primera-guardia-legionaria-1931

Se produjo el milagro, surgió “El Vínculo”, una relación que se afanan en analizar los teólogos y sociólogos enfrentados a lo inexplicable, al misterio encerrado en esa trilogía, Cristo de Mena, pueblo y legionarios ¿Será la muerte la que ronde alrededor del misterioso vínculo? Siempre la muerte como tragedia, y de repente, ¿la buena muerte? “El morir en el combate es el mayor honorPor ir a tu lado a verte”.

Íntima conexión entre sensibilidad e inteligencia: la sensibilidad tiene sus antenas como medio de captación del conocimiento, y el conocimiento está en ese pueblo que procesiona detrás de su Cristo legionario. Es la sabiduría de la experiencia, sentimientos como herencia, el inconsciente genético que encierra toda la sabiduría. Es la intuición incluso por encima de la razón, más sabia por intuitiva. Es la realidad transmitida que supera a la rígida letra porque es plástica, informe, una sugerencia más que una definición. Concepto intuitivo, una visión de los hechos que los coloca por encima de la rémora del razonamiento vulgar, y le da la autoridad que proporciona el conocimiento de la verdad esencial de las cosas.quema-de-santo-domingo-1931

La Legión nació en momentos muy duros, cuando cada día era una aventura en la que te iba la vida. Esa, tu vida, dependía del combate, de la paz del alma y, en ocasiones, aunque ahora no se entienda, era una vida triste que buscaba redimirse con una muerte digna que borrase la anterior. Allí en la Málaga querida, a su hospital de sangre, llegan muchos legionarios heridos de las campañas africanas. Alguien les habla de un Cristo que le llaman de la “Buena Muerte”: No me mueve mi Dios, para quererte, El cielo que me tienes prometido… ¡Pero si yo no creo en nada, si me da igual la muerte! Son hombres que han aceptado a la Legión como religión y que sus oraciones son el valor, el compañerismo y la amistad; la unión y el socorro, la marcha y el sufrimiento, dar la vida por el compañero. No se hacen preguntas sobre el más allá aunque intuyen que alguien los acogerá y les conducirá a ese cielo legionario.

2008-06-24_IMG_2008-06-17_20-56-03_cabo2 “Si un día Dios me llama…”, reza el legionario por dentro, y reza cuando canta, por si le llega la muerte; que entre la vida y la muerte, cuando a ambas uno las ve a diario, sabe que sólo las diferencia un suspiro, una bala que te llega de repente.

Es en Málaga donde les hablan de un Cristo que es legionario y que por eso es de los pobres. Que no le importa que hayas sido delincuente ni ajusticiado entre malhechores. Que también fue despreciado, abandonado y olvidado y que sabe no abandonar jamás a un hombre hasta perecer todos, darlo todo hasta caer reventado, nunca quejarse y confiar en la victoria, cumplir con el deber y no permitir vivir siendo un cobarde. ¿Que mejor advocación para dar las gracias por la vida, por las heridas curadas, que aquella imagen de Mena tan herida, tan dolida, pero tan viva?Fotoperiodistas_guerra_espanoles_3

Es el Cristo malagueño que busca entre los legionarios a su gente, son los malagueños que encuentran en La Legión su referente, son los Congregantes de Mena los que hablan de la buena muerte, y todos quieren creer, porque este Cristo que es malagueño, no miente. Compartir el dolor, compartir la muerte, hermanados, llevando sobre los hombros al compañero de todos, el de la Buena Muerte. Que no puede ser esa muerte un mero accidente, un azar en un combate sin esperanza ni explicación trascendente.

Era una primavera malagueña llena de luz. Cantan los novios de la muerte y la música se los lleva al cielo. ¡Al Cielo con Él!, canta el pueblo hecho legionario en la fe y el sufrimiento; todos cantan por dentro mientras se enredan en esa  primavera  buscando escaleras para subir a la Cruz. jpegHasta los mismísimos clavos de Cristo han subido con los mismos sentimientos que transportan en su herencia genética, sin manipular; son la infantería, de uniforme o de paisano, que da lo mismo,  que pasea su fe en Semana Santa; la infantería que se autolegisla con leyes de supervivencia para que una bala no te deje en el camino; la que deja su vida en un polvoriento camino, ¡Con qué facilidad Dios mío!, y sólo busca en la fe su esperanza.jpeg-23

Era como si la noche no hubiese caído, como si el día no tuviese de largo lo suficiente. En Málaga nadie se recogía esperando ver al Cristo legionario, al Señor de la Buena Muerte.Todos en silencio, cada uno el de su suerte, con la mirada en la madera de una figura que se retuerce y en la Cruz cobra vida, se transforma de repente en la carne de los que allí esperaban que el prodigio sucediese… Cantan los novios de la muerte, “Por ir a tu lado a verte…” que es el pueblo el que lo entiende y lo siente, y quiere saber que lo que intuye no le miente, que entre tanta soledad y abandono alguien te abraza, te escucha, te llama Caballero, te reconoce y te quiere. Cuando creías que no eras nadie alguien te dice que lo eres todo si la vida das por alguien.

Crédulos e incrédulos asisten cada año a este misterio de fe que vincula a la Congregación de Mena, al pueblo malagueño y a la Legión, alrededor de la advocación de El Cristo de la Buena Muerte y Ánimas. jpeg-70No vamos solos que nos acompaña la Armada española escoltando a Nuestra Señora de la Soledad, compartiendo Congregación y creencias. Llevan a Nuestra Reina…

 

Estrella y Reina de los mares…

¡Salve! Estrella de los mares

…………………………….

De tu pueblo, a los pesares

Tu clemencia dé consuelo

………………………….

Cantan los legionarios, también la Armada española; todos están rezando, que los que ante nadie se humillan doblan a su Cristo la rodilla y le entregan el corazón.legion4

“A la Legión se ha alistado un Cristo Crucificado,

ya nadie podrá decir

que a la Legión sólo viene gente de mal vivir”(Saeta popular.

 

Y morirán cantando, con una canción en sus labios que marque el compás y el ritmo del valor y del honor, cuando…

 

jpeg-7El toque de oración inicia el vuelo

Y hay en las últimas luces del cielo

Algo invisible que nos acompaña,

Como si en la quietud de los soldados

Estuvieran aquí formados

Todos los que murieron por España (Coronel Luis López Anglada).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez. General de la Legión entre 2001-2004

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9 febrero 2020

HOY LA LEGIÓN CUMPLE 100 AÑOS. ¡FELIZ CENTENARIO ESPAÑA! (73-7)

Hoy 28 de enero de 2020 se cumplen 100 años de la publicación del Real Decreto fundacional del Tercio de Extranjeros, la Legión española, firmado por SM. el Rey Don Alfonso XIII. Es el acontecimiento, sin duda, más importante y trascendente de los últimos 100 años de la historia del Ejército español.

Hoy SM. el Rey Don Felipe VI visita el Cuartel General del Ejército de Tierra donde seguro se recordará tal efeméride y en ese recuerdo a los cien años de historia legionaria estarán todos los que, desde aquel 20 de septiembre de 1920 que fue la fecha de la incorporación del primer legionario, han dado su vida y su muerte al servicio de la Patria, España, desde las filas de la Legión.

Recuerdo con especial emoción el día en que estando al mando de la Brigada de la Legión “Rey Alfonso XIII” se inauguró el monumento al Rey fundador, en la entrada del acuartelamiento de la Brigada frente a su Cuartel General, una escultura en bronce hecha por el toledano Martín de Vidales y en la que el Rey muestra en una mano el Real Decreto fundacional y en la otra lleva el gorrillo legionario. También sentí la satisfacción de que la Corona Real volviese a formar parte oficialmente del emblema de La Legión.

Hoy no es un día cualquiera. Es el Día del Centenario de la fundación de la Legión.

¿Cuántos hombres y mujeres han formado en las filas de la Legión? No lo sabemos. Sabemos que estamos todos, sabemos que cual legionarios cumplimos; y sabemos que a nuestra Patria amamos y por ella vivimos y morimos.

Por eso y a pesar de ser hoy un día especialmente legionario, ellos, Damas y Caballeros legionarios, lo celebran cumpliendo con su misión, como si en estos cien años nada hubiese ocurrido; y es que la rutina legionaria, es el rito, servir y morir por España.

Es un día para recordar especialmente a los que se encuentran destacados en el Líbano al mando del general Jefe de la Brigada de la Legión Rey Alfonso XIII y Mando Institucional de la Legión española. Vaya para todos ellos nuestro recuerdo, reconocimiento, espíritu de compañerismo, unión y socorro y amistad.

Hoy es un día para acercarnos más, si cabe, a la Legión, a los legionarios, al espíritu legionario, y que suene el grito de los cien años: ¡Legionarios a luchar! ¡Legionarios a morir!

A todos los que dieron su vida por España dedicamos este Centenario.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez. (Fue General de la Legión entre 2001-2004)

28 de enero 2020. CENTENARIO DE LA LEGIÓN 

 

FUNDACIÓN DE LA LEGIÓN.-

Real Orden de 28 de enero de 1920 (Diario Oficial núm. 22) por lo que en esta fecha, y por Real Decreto, tiene lugar la CREACIÓN DEL TERCIO DE EXTRANJEROS.

EXPOSICIÓN

19-01-10_expjlh_01

Creación del Tercio de Extranjeros

SEÑOR: La conveniencia de utilizar todos los elementos que puedan contribuir a disminuir los contingentes de reclutamiento en nuestra zona de Protectorado en Marruecos, inclina al Ministro que subscribe a aconsejar, como ensayo, la creación de un Tercio de extranjeros, constituido por  hombres de todos los países, que voluntariamente quieran filiarse en él para prestar servicios militares, tanto en la Península como en las distintas Comandancias de aquel territorio. Fundado en estas consideraciones, el ministro que subscribe, de acuerdo con el Consejo de Ministros, tiene el honor de someter a la aprobación de V.M. el siguiente proyecto de decreto:

Madrid veintiocho de enero de mil novecientos veinte

Señor: A L.R.P. de V.M., José Villalba

REAL DECRETO

A propuesta del Ministro de la Guerra y de acuerdo con el Consejo de Ministros,

Vengo a decretar lo siguiente:

Artículo único.- Con la denominación de Tercio de Extranjeros se creará una Unidad Militar Armada, cuyos efectivos, haberes y reglamento por los que ha de regirse serán fijados por el Ministro de la Guerra.

Dado en Palacio a veintiocho de enero de 1920.- ALFONSO

El Ministro de la Guerra.- José Villalba

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CENTENARIO DE LA LEGIÓN (72-6) DIARIO DE UNA BANDERA. COMANDANTE FRANCO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez)

CENTENARIO DE LA LEGIÓN (72-6) DIARIO DE UNA BANDERA. COMANDANTE FRANCO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez)

 

IMG_20151006_205346Los que amáis a la Legión, os interesáis por ella, o simplemente sentís curiosidad por saber lo que es y quiénes son los legionarios, estáis obligados a leer tres libros. El primero de ellos: ‹‹La Legión››, escrito por su fundador, el Teniente Coronel Millán-Astray. El otro: ‹‹Diario de una Bandera››, escrito por el Comandante Franco, lugarteniente del fundador y, junto a él, creador y ejemplo del espíritu de la Legión.

Hay un tercer libro cuyas letras han quedado escritas con sangre en las ardientes páginas africanas: Valenzuela. El Teniente Coronel Valenzuela, Jefe de la Legión, muere al frente de sus legionarios como quisiera morir cualquier Jefe de la Legión que se pone al frente de sus hombres. Ya está escrita la historia de la Legión, la única: el sacrificio hasta la muerte si necesario fuera. Estos tres libros, escritos con sangre, sobre la tierra y sobre el papel, son las fuentes de la Legión explicada desde la cruda realidad del combate y la tragedia legionaria, historias de guerra y de hombres ante la guerra. Son el manual del soldado, el idioma del combate y el espíritu que renace.

Tendrá que escribirse el libro del Centenario de la Legión. El primer capítulo está ya escrito: Millán-Astray, Valenzuela, Franco.images Son el camino trazado, el ejemplo a seguir, el Credo ordenado cumplir ¡siempre!, hasta morir.

‹‹Diario de una Bandera›› no es la historia de una Bandera de la Legión, la del Comandante Franco. Va más lejos. Es la Legión que trabaja, combate y muere, es la  épica legionaria. En cada uno de sus hechos habla la Legión en romance.

Franco relata los comienzos de los legionarios, cada uno distinto, la mayoría envueltos en el olvido, los honores y la gloria. Ser Caballero no es baladí. Buscan, ni ellos lo saben,  galones o estrellas, aún a costa de la muerte. No todos lo logran, ni una cosa ni la otra. Ser Caballero legionario es un título que no todos pueden conseguir.

‹‹Diario de una Bandera›› está escrito por el Comandante Franco cuando el sentimiento legionario aflora. Es un relato épico del sufrimiento, del compañerismo, del amor a España y a su Bandera ganada con la sangre de los legionarios. Es historia de la Legión.

Octubre de 1920. Riffien, cuartel de legionarios.

Jura de Bandera. Quieren la suya. Teñirla con su sangre. Habrá que esperar.

Legionario, legionario soy

Y  mi niña dice, cuando a verla voy

¡Niño mío!, yo quiero ser la primera

Que se abrace a la Bandera ganada por la Legión.

Soledad, camaradería, algún combate… de boxeo. Aburre y cansa la quietud a estos hombres de guerra.

Trabajo a destajo. Ellos quieren ser infantes. África es escuela, nervio y alma de la Infantería.

¿Quiénes son esos soldados

De tan bonitos sombreros?

Es el Tercio de legionarios

Que llenan sacos terreros

29 de junio de 1921. Primer día de gloria. ¡Al fin!… Buharratz, Muñoz Crespo. Asoman los héroes: Torres Menéndez, Ortiz de Zárate, Arredondo, Monterito, cuarenta legionarios muertos.legmelilla--478x270

Ya se oye ¡La Legión! ¡La Legión!

22 de julio. ¿Qué sucede? Melilla. Le toca a la I Bandera, la de Franco. ¡En socorro de Melilla! El Fondak, a Tetuán. ¿Será posible? ¡Hay que seguir! ¡Hay que seguir! Sordos a la corneta hay que despertar  a los legionarios. Dos noches sin dormir, más de cien kilómetros en día y medio. La más dura marcha de una unidad de infantería, sin apenas descanso, algún sueño breve en la cuneta. La legión empieza a vivir y a sentir su Credo.

¡Melilla! Se entra cantando, La Madelón… No queda nada de la Comandancia General. Gritos de ¡Viva España! ¡Estos son soldados, que negros y qué peludos vienen!, mil comentarios, las emociones más grandes de la vida militar. Para esto se fundó la Legión.

Nador, Monte Arruit… en la guerra hay que sacrificar el corazón ¡esperan tantas posiciones!

Las salidas son casi diarias y el aprovisionamiento de las posiciones requiere la presencia de la columna y librar combate con el enemigo. Como un chorreo van disminuyendo los efectivos de la Legión y Regulares.

El Atalayón, Caseta del Tren, Sidi-Hamed (solo Manolo, el valiente cantinero, visita a diario la posición)…

Los blocaos, el de la Muerte, Mezquita, Dar Amed (el Malo).

Dar Amed desaparece bajo los escombros. Antes, un Cabo y catorce legionarios, voluntarios,  han ido en su auxilio. Saben que van a morir. El legionario Lorenzo Camps, había cobrado días antes la cuota y no había tenido ocasión de gastarla, hace entrega de las 250 pesetas a oficial diciéndole:

  • Mi teniente, como vamos a una muerte segura ¿quiere usted entregarle en mi nombre este dinero a la Cruz Roja?

Recreación-de-la-gesta-de-TerreroEl cabo que los manda es el legionario Suceso Terreros cuyo nombre figura con letras de oro en el Libro de la Legión.

¡Así mueren los legionarios por España!

¡Casabona! Felicitaciones: ‹‹ Con su indomable valor, con su admirable amor patrio, con su incomparable pericia…››

¡Viva España! ¡Viva la Legión!, grita el bravo Blanes, abanderado de la primera Bandera. Se lo llevan gravemente herido.

Solo se ve a Millán-Astray. Lo manda todo cuando cae herido el bravo jefe de Regulares, González Tablas.

Nador, Tahuima, Sebt y Ulad-Dau…

El ardor de aquellas tierras se humedece con sangre legionaria. Cuatro bajas, veinte, cien bajas… ¡Viva la Legión! ¿Y si no se hubiese creado la Legión?

El 10 de octubre de 1921 es glorioso en la historia de la Legión. El Gurugú, de Segangan a Taxuda. Las bajas se multiplican. El enemigo con gran arrojo ataca por todos lados. Hace falta espíritu más que balas. Hasta los acemileros acuden al fuego.

El pecho descubierto de los legionarios parece blindado con acero

¡En avant! ¡En avant! Grita un legionario francés.

Se lucen las baterías gallegas ¡admirables! Se convierten en la artillería de la Legión.

Monte Arruit ¡al fin! No se puede describir el horrendo cuadro que se presenta. La mayoría de los cadáveres han sido profanados o bárbaramente mutilados… Sobre la fosa común un puñado de tierra. Y una oración legionaria. Porque juntos formamos bandera.

La Legión va creando su historia de bravura y lealtad.descarga

Y así, continúa el relato de guerra. Como entonces fue y como desde entonces se grabó en el alma legionaria. ¡Para siempre!

Pasan los legionarios por la plaza y se escucha a un grupo de soldados la inspirada canción del Legionario, de la que es autor el comandante Cabrerizo. Es uno de los cantos más bonitos hechos a la Legión:

Legionario, legionario,images

Canta alegre tu canción,

Que el cantar es legendario

En nuestra heroica Legión

Soy legionario de España

Que una hazaña sin rival

Daré al libro de su historia

Para ofrendarle la gloria

De otra página inmortal.

Páginas inmortales para nuestra heroica Legión. Tres jefes, los primeros: Millán-Astray, Valenzuela, Franco.2040

Muchos otros hemos mandado las tropas de la Legión. Es el honor de mandar sobre el valor. Nuestra base, la fuente de nuestro hacer, nuestro reglamento y conocimiento, está escrito en los libros y el ejemplo de sus tres primeros jefes: Millán-Astray, Valenzuela y Franco. Son la esencia y el alma de la Legión, lo que fue, lo que es y lo que será.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

26 enero 2020

“MI ABUELO ES COJONARIO” General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Artículo publicado con anterioridad en el blog, pero conveniente repetir para sonreír este domingo, a pesar de la poca gracia que tienen los acontecimientos que estamos viviendo. Se lo dice un cojonario. 
El peor efecto colateral de cualquier crisis es la pérdida del sentido del humor, tan necesario para vivir entre tanto ramplón y tramposo. Para conocer a los causantes de nuestra tristeza no es suficiente el nombre o apellido. Su auténtica personalidad y proceder se revela utilizando el transparente e irónico mote. Es un ejercicio de humor y rentabilidad comunicativa, síntesis de sabiduría popular, que deberíamos recuperar para desenmascarar  a muchos de los que pretenden ejemplarizar desde la vida pública.

Las academias militares, centros de supervivencia, donde un profesor sin mote es un don nadie, siempre fueron escuelas en este difícil arte. Allí estaba el Culo con Botas, mote que no requiere explicación, junto a una pareja inseparable, el Masca y el Tanca; ya saben, intercambiables, tan ca… como el Masca, o más ca… que el Tanca. Grandiosos eran el Veraneante, que nada hacía ni sabía y el Bikini que enseñaba todo menos lo fundamental. Alguno se jactaba de su mote, lo que no es muy recomendable. <<Me llaman el Remacho por mi porte y valentía>>; un compañero le hizo ver la cruda realidad, <<te llaman el Remache porque eres bajito y cabezón>>. Aquel día arrestó a más de media Compañía. Era muy amigo del Mafeito, que solía decir, <<Caballeros, mafeito (arresto) a seis a la vez>>.

Como les decía, deberíamos recuperar el ingenioso arte del mote. El Sacabuches, el Arrugas, el Combustible (de apellido Resino Grasa)… Pero nada como aquél mote, el Engañabaldosas, que identificaba a un curtido profesor del que se decía que “va como va, más no como debe”. ¡Sublime!

Sobrenombres, apodos, motes, constituyen una precisión identificativa y una caricatura lingüística que estamos perdiendo y que sería muy útil, con el debido respeto, utilizar en las redes sociales. Es un discurso sintético muy rentable para la economía del lenguaje y que genera lazos convivenciales además de representar una de las producciones lingüísticas de más creatividad.

CUSACS0002Me falta recordar algún mote… ¿Como llamábamos a aquel que decía una cosa y hacía la contraria? ¡Uf! me falla la memoria. Seguro que a ustedes se les ocurre enseguida porque lo sufren a diario. Hoy nuestra triste política es una fuente inagotable para poner motes. Sin gracia, claro, que estos personajes no tienen ninguna. Porque el mote no es un insulto, sino sabiduría; y claro…

Mandando la Legión, una de mis ingeniosas nietas dijo en el colegio que su abuelo era “cojonario”. Acertó, aunque tuvimos que dar explicaciones escolares. A la hora de ponerte mote mejor es que te lo ponga alguien que te quiere.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez 

Blog: generaldavila.com

19 enero 2020

 

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (57) LA LEGIÓN, ALGO MÁS…

Las anécdotas en la Legión suelen mezclar la alegría, la pena y el dolor. Suele ocurrir así cuando el horizonte está tan próximo que se confunde el presente y el futuro. El mañana es toda una incertidumbre en la que es mejor no pensar.

images (5)El legionario es alegre y el buen humor es característico en ellos; el sentido del humor no lo pierden ni cuando se enfurecen. Es la introducción y el bálsamo en el duro trabajo.

En una unidad de la Legión nunca faltará de nada, Son capaces de hacer brillar el sol en la tormenta y convertir un desierto en vergel. Como por arte de magia todo lo transforman en algo provechoso porque son expertos en hacer de la necesidad virtud. Las rudas caras y lo gestos provocadores son sólo para el combate.

Leí en una red social la definición que de él mismo se hacía un legionario:

“Director, escritor, cantante, poeta, pintor, actor, compositor, escultor y ni aún así triunfo…así que legionario”.

Fino sentido del humor con el que aceptan lo que la vida y el combate les ofrece; lo único que les hace daño y perjudica es el tedio.images (1)

Todo este ambiente es propicio para las anécdotas de todo tipo en las que suele estar presente la convivencia, la hermandad, el compañerismo y la virtud. Detrás de muchas de ellas podemos descubrir el alma del legionario y suelen servir para adentrarse en esos difíciles y a veces incomprensibles recovecos del alma del legionario.

Esta que paso a contarles me impresionó profundamente. No hay ni direcciones ni nombres, no vienen al caso; de esa manera guardamos la intimidad del protagonista.

Se trata de una carta que llegó a la Legión y que ya en su primer párrafo alertaba de que su contenido no se trataba de una broma. No era para menos; con dificultades en la redacción pero con precisa brevedad, menos de veinte líneas, aquella carta relataba toda una vida, una vida de aventuras y sufrimiento de un legionario que pedía perdón por haber desertado del Tercio. El legionario tenía 65 años con una vida económica y familiar feliz. ¿Por qué se acordaba de la Legión?

images (6)La respuesta sólo la tiene el espíritu de esta unidad, su Credo y su hermandad, algo que, cuando ha calado, si lo traicionas te perseguirá hasta la muerte.

¡Dios mío, alguien con 65 años, alejado del mundo y llevando una vida tranquila no puede vivir sin remordimientos porque le persigue la deserción del Tercio!

Creo que este artículo no necesita ni una línea más. Todo está dicho. Es la Legión.

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General Rafael Dávila Álvarez (R.) (General de la Legión entre 2001 y 2004)

Blog: generaldavila.com

 

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (56) 20 DE SEPTIEMBRE. FUNDACIÓN DE LA LEGIÓN ESPAÑOLA

Camino del Centenario de la fundación de la Legión,

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El 20 de septiembre de 2020 se celebrará el Acto Central del nacimiento de la Legión, fecha que, aunque no es exactamente la de su fundación, quiso el fundador aceptarla como tal debido a que fue el día en que se alistó el primer legionario.

Han pasado 100 años. Llegamos con alegría -y algo de preocupación- al Centenario fundacional. Es buen momento para empezar a reflexionar y alcanzar la histórica fecha con los honores que esta unidad se merece, con la verdad por delante.

No sin dificultades la Legión ha sobrevivido a lo bueno y a lo malo, que todo tipo de intenciones han sobrevolado por esta gloriosa unidad que ha sabido mantenerse en el blocao o irrumpir en las alambradas, dependiendo de los avatares del combate.663

Todos los que vistieron la camisa legionaria, la visten, o la vestirán, y los que sin vestirla la llevan en el corazón, tienen  el compromiso de que la Legión perdure sobre los tiempos. Es un deber contraído en honor a aquellos que vivieron y murieron con el pensamiento puesto en la Legión y en España.

Su espíritu debe seguir siendo el ingrediente que la hace única y sin igual, de ciega y feroz acometividad, a la vez que inmensa en la fraternidad que hace hermanos a los hombres de las más diversas condiciones.

A la Legión en ocasiones se la conoce más por los tópicos al uso o por historias pintorescas y emocionales que por su auténtica realidad, y esto no le ha beneficiado en nada. El desconocimiento y la falsedad de muchos de los datos que se han aireado a lo largo de la historia, han deformado la realidad de este glorioso cuerpo que, en algún momento no muy lejano estuvo al borde de su desaparición. El desconocimiento también existe en el mundo militar desde donde no siempre se han tenido las mejores intenciones y, en algún caso, simulando cambios aparentemente sin importancia, se ha intentado despersonalizar esta unidad suprimiendo o cambiando sus ritos y símbolos.

La Legión desde sus inicios es una unidad que contagia, un ejemplo a seguir por su entrega y profesionalidad. Después de más de noventa años así continúa a la vez que evoluciona adaptándose a las nuevas situaciones sin cambiar una coma de su espíritu fundacional.397757_371141179649443_117552680_n

No son razones de índole material las que han llevado a la Legión a escribir una gloriosa historia de cumplimiento del deber y sacrificio. Estar convencidos de que se lucha por una causa justa ha sido históricamente para los soldados su asidero moral más firme ante la brutalidad de la guerra. El honor y la honra siempre han sido sentimientos que han acompañado a las unidades moviéndolas hasta límites insospechados. Cuando no se lucha con convicciones morales, cuando cada uno va a lo suyo y no hay una referencia a seguir, un ejemplo a imitar y una disciplina moral que cumplir sólo se lucha por salvar la vida y ese es el momento a partir del cual se empieza a perder la moral, el combate y la vida. Al margen de la formación técnica, de la preparación, de la instrucción y el adiestramiento, la camaradería y la fraternidad, forjan unidades muy sólidas cuyos miembros se sacrifican individualmente en beneficio del grupo.

1286382734_g_0Con ese espíritu la Legión se crea apostando por la modernidad en cuestiones orgánicas, de armamento, uniformidad, logística de campaña así como con la introducción de una adecuada proporción entre elementos de maniobra y fuego, evolución radical que permitía organizar una base de fuegos muy potente y próxima a la maniobra de las compañías. Así mismo se introdujo un elemento muy importante y pionero en España: el fusil ametrallador.

Pero si importante es la orgánica, el material, la organización…, el cambio más profundo que se produce es el de la mística, su base espiritual que es su fundamento y vida.

Todo queda resumido en uno de los compendios más bellos y sublimes que sobre la milicia se hayan podido escribir “EL CREDO LEGIONARIO”.credolegionariooriginalne0

Es la base espiritual de la Legión, médula y nervio, alma y rito de ella.  Porque la Legión, nos dice su fundador, es también religión y sus oraciones están en él comprendidas: las del valor, compañerismo, amistad, unión y socorro, marcha, sufrimiento, endurecimiento a la fatiga, compañerismo ante el fuego, y las cardinales: Disciplina, Combate, Muerte y Amor a la Bandera.

La historia de los legionarios es una de las poesías épicas más bellas y duras de la historia de España. Poesía de la vida construida con la pobreza y la grandeza de una vida efímera en la mayoría de los casos, pero vivida con la intensidad del que sabe que puede  morir, que va a morir cuando entre en combate.

Porque esta Unidad, la Legión se construyó con los luchadores de la vida, los aventureros, los soñadores, los esperanzados y los desesperados.

Por qué aquí aflora la complejidad humana con sus pasiones, necesidades y desarraigos. La República mejor y más política del mundo, en que nadie espere que ser preferido pueda, por la nobleza que hereda sino por la que es adquirida…

El legionario necesita verse envuelto en una aureola romántica, en un poema de lucha entre la vida y la muerte, en la vida misma. La Legión trasciende en el tiempo y ser o haber sido legionario es pertenecer a una hermandad que te acompañará siempre, si tú quieres, sin imposiciones.

Es necesario que esto se conozca. “Es imprescindible para la vida de la Legión que se hable de ella, que la conozcan, que no se olvide, que hasta es aceptable la propaganda negativa; en una palabra, la que habla mal de la Legión o de los que la componen. Porque la Legión actúa de potente crisol que todo lo funde. Y apartando las escorias, al verter su contenido, el rojo de la fundición, al hablar de la Legión, reverbera sobre ella, convirtiéndola en propaganda positiva”, decía su fundador.

 ¡Cuantas organizaciones, Instituciones, asociaciones, empresas…!, quisieran tener algo que cohesione con tanta fuerza y verdad.legionario

La razón no es sólo el sufrimiento del combate, ni un intenso entrenamiento, ni siquiera el combatir juntos, ni compartir el espíritu de cuerpo…que todo esto es común a muchas otras unidades. ¡Dios mío! Es simplemente doce espíritus de un Credo, austeras reglas que convierten a unos hombres en Hermandad, Militar, Guerrera y Heroica.

Un Credo legionario que reclama a sus componentes la disponibilidad permanente de su propia vida en el cumplimiento de su misión, que les exige entregar la vida como vocación. Misión insoportable a todas luces si se carece de una visión espiritual, moral de la existencia.

El Credo legionario no es un articulado sino que se compone de “Espíritus” es decir de la esencia y la sustancia de la profesión, de algo que va más allá de su disciplinado cumplimiento y se enfoca más a un profundo sentimiento. Es un sobrecogedor desafío a la guerra y a la muerte, un canto a los fundamentos castrenses de la raza española. Es como un resorte que hace revivir el espíritu de la infantería imperial, que despereza las virtudes innatas de la nación. Quizás por eso no ha dejado indiferente a nadie y ha sido objeto de alabanzas y críticas. También es un código capaz de hermanar con los mismos ideales a los hombres de todas las razas y de todas las creencias. Es un código prodigioso y extraño, y ya se ha dicho, que resulta humano a fuerza de ser severo y duro.

Pasa el tiempo, ya vamos camino de los cien años y cada día estoy más convencido que no hay que cambiar ni una coma.

El Credo es una oración interna y externa pero siempre hermandad y unión; nunca debe de utilizarse para provocar división o enfrentamiento por una mala interpretación.cristo-mena

Y que nadie olvide que ser legionario es obedecer, cumplir con tu deber y obedecer hasta morir. Ser legionario es no quejarse de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño, hacer todos los trabajos, cavar, arrastrar cañones, carros; estar destacado, hacer convoyes y trabajar en lo que le manden.

Si no es así podrás ser otra cosa pero no serás legionario.

Si esto es así, y así continúa, la Legión será eterna. De nosotros depende.

Antes de terminar como legionarios que somos y así sentimos tengamos un recuerdo de agradecimiento y reconocimiento a nuestros caídos y muy especialmente a los que este año han dejado su vida en cumplimiento de nuestro Credo.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

General Rafael Dávila Álvarez (R.) (General de la Legión entre 2001-2004)

Blog: generaldavila.com

18 agosto 2019

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (54) AL PADRE HUIDOBRO CAPELLÁN DE LA LEGIÓN

Monumento en recuerdo del Páter Huidobro, Capellán de la Legión

Si salen de Madrid por la carretera de  La Coruña, a la altura del Km. 8,6,  podrán observar una gran piedra de granito y comprobar, si son capaces de llegar hasta ella, que se trata del monumento “Al padre Huidobro. Capellán de la Legión”.

El Presidente Obama concedió a título póstumo la Medalla de Honor del Congreso al Capellán del Ejército de los Estados Unidos Emil Kapaun por su valor y méritos en la Guerra de Corea. Murió el año 1951 siendo prisionero de guerra. Se le conocía como el “capellán de los soldados”. “Nunca disparó un arma de fuego pero tenía el arma más poderosa de todas: el amor a sus hermanos, tan poderoso que estaba dispuesto a morir para que ellos pudieran vivir”, dijo de él Obama en el acto de entrega de la preciada condecoración.CHK_MOH

El padre Huidobro era un joven jesuita que vino el año 1936 desde su destierro en Bélgica para prestar auxilio espiritual a los soldados en combate.40670645

Murió en el frente de Madrid el 11 de Abril de 1937 siendo capellán de la IV Bandera de la Legión. Con un mono azul como vestimenta y crucifijo en el pecho, sentó plaza con los novios de la muerte y sólo necesitó el primer combate para demostrar quién era aquel curita que siempre aparecía donde más zumbaban las balas. Los legionarios pronto se dieron cuenta. “¡Este cura es un valiente!”, “¡es un Santo!”, decían al ver que se mezclaba entre ellos como uno más. Bien respondía aquél jesuita a lo que ahora predica y ejerce otro jesuita, el Papa: “Los obispos y sacerdotes deben estar al servicio del pueblo, en medio del rebaño y con olor a oveja”. El padre Huidobro amó siempre a sus legionarios, pero estaba en tierra de nadie y se lanzaba a prestar los auxilios espirituales a cualquier herido, sin discriminación de bandos y llevando como únicas armas la bondad y el crucifijo.marco_huidobro

Era un valiente y era santo, según el decir de los legionarios que es envidiable certificado popular. Se fue, con tantos legionarios que caían en combate, cuando el amarillo de los jaramagos y el rojo de las amapolas rellenaban las cunetas de la Cuesta de las Perdices.

El poema medieval “La Danza de la Muerte”, que siendo un joven estudiante había representado Fernando Huidobro, se había hecho realidad tal y como él la esperaba, la muerte igualadora.

Monseñor Del Río, Arzobispo Castrense de España

El Capellán en los ejércitos es algo que los soldados asumieron desde Flandes como saludable precaución ante el trance de la muerte cercana. Desde entonces, los capellanes han recorrido muchos frentes de batalla con su cruz y su estola. Los españoles les llamaban Pater o Padre. Las unidades de los ejércitos anglosajones copiaron entonces el nombre ya que eran los capellanes españoles los que les atendían. Por eso al “military chaplain” le llaman Padre en español. Eran los antecesores del Pater Emil Kapaun, “capellán de los soldados” y del Pater Fernando Huidobro, “capellán de los legionarios”. El primero ha sido condecorado con la más alta condecoración de su Nación.

El padre Huidobro ni una sola condecoración, casi olvidado y silenciado.

Ambos, héroes de la bondad, luchan por una condecoración más elevada, la de la santidad.Scan.P.Huidobropg

La Legión espera el término de la causa de beatificación de su capellán que parece perdida, con o sin intención, por los pasillos del Vaticano.

Las últimas noticias que tenemos son buenas. El Arzobispado Castrense con su Arzobispo, Monseñor Del Río, a la cabeza, y el apoyo del Mando de la Legión, han iniciado los trámites para hacerse cargo de la causa de beatificación y desbloquear la actual situación. Algo que nos produce enorme alegría y que seguiremos de cerca. Siempre muy cerca de nuestro Capellán y que sea lo que Dios quiere.

Mientras, esperamos rezando y encomendándonos al Padre Huidobro.

Se lo recomendamos; vayan de nuestra parte porque nunca le niega nada a un legionario.

536060_10150810968651452_479649242_nPara la Legión la causa de beatificación terminó aquel 11 de Abril de 1937. Es legionario y Santo.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.) Jefe de la Legión entre 2001 y 20014

Blog: generaldavila.com