LA GUERRA, ALGO MUY RACIONAL. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

No hay nada más racional que la guerra.

«Lo racional es aquello perteneciente o relativo a la razón» que es la «facultad de discurrir»: «acto de discurrir el entendimiento».

Que cada uno vea de acuerdo con lo que se deduce de lo definido por la Real Academia. Discurrimos por y para la guerra.

Mi maestro y amigo Gabriel Albiac acude a Maquiavelo en el prólogo a mi libro El nuevo arte de la guerra: «Siempre, en lo que yo recuerdo, o bien se hizo la guerra o bien se discurrió cómo hacerla; ahora discurrimos, dentro de nada la haremos; y cuando la hayamos acabado volveremos a discurrir sobre ella». A lo que añade: «No hay reflexión sobre la guerra que no ponga, pues, de inmediato en juego todo el tablero de la condición humana».

Podríamos seguir con Heráclito o incluso recordarles la Ilíada porque lo que subyace en todo esto, que nadie entiende, la guerra, no es otra cosa que el juego entre la vida y la muerte.

«Sí, ´del arco, el nombre es vida y la obra muerte´. En vida y muerte estamos: en paz y en guerra» (Albiac).

Incluso hemos avanzado tanto que ya no hay intervalo entre discurrir y hacerla, se hace todo al instante. Con más destrucción.

Las guerras se han institucionalizado y la inversión en paz se ejecuta en armas. Carrera enloquecida para la disuasión que cuando envejece requiere una renovación armamentística. No hay paz que no se sostenga en armas de guerra. Todo el discurrir del hombre gira alrededor del dominio de la fuerza: la guerra. Un mortal baile de máscaras para lo que es necesario tener muy a punto la facultad de discurrir. De ahí su exclusividad. De ahí la dificultad para entender y también para profetizar sus resultados ya que en ese juego de inteligencias la más mala es capaz de ser la más inteligente y vencer a la más poderosa. O al contrario.Todo es posible en el largo plazo de una guerra. Encierra una cierta belleza en su incertidumbre.

Las hay que consiguen cambiarlo todo. Podría citar muchas, pero espero que comprendan por qué hoy resalto Valmy e Hiroshima. Se abrieron dos puertas en la historia de la guerra. Dos extrañas situaciones que aún persisten, aunque dejo el análisis a su inteligencia.

La definición tradicional de Aristóteles del hombre como «animal racional» viene ahora al caso. Decía Ramón y Cajal que el rumor de la colmena aviva la inteligencia. Fue alcanzar el grado de colmena lo que nos condujo a la guerra. No debemos echarnos las manos a la cabeza. La guerra es el acto más racional existente. Inasumible, inevitable, pero cierto. Como la muerte.

Si no entendemos esto será inútil el resto. Racionalidad que según el maestro Gustavo Bueno lo es a través de las instituciones. Pero eso es para otra ocasión.

Pongamos los piés en la tierra.

«Es necesario dejar una salida a un enemigo cercado. Muéstrale que existe una tabla de salvación y hazle comprender que existe una solución diferente a la muerte. Después cae sobre él» […]. «Están en una situación desesperada. No puedo pisarles los talones. Si los voy empujando con moderación se irán sin volver la cabeza. Si los acoso, se volverán contra nostros y lucharán hasta la muerte. Todos los generales dijeron: ¡Maravilloso!».

Hay una situciación prebélica generalizada que espera desesperadamente.

Irán está en la pantalla. No es la única.

-En 1984, Ronald Reagan declaró a Irán «Estado patrocinador del terrorismo». Un atentado contra el cuartel de la infantería de marina de EE.UU acababa de asesinar a 241 militares estadounidenses.

-La administración de Barack Obama formalizó en julio de 2015 un acuerdo nuclear con Irán, Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC o JCPOA), firmado junto a Francia, Reino Unido, Alemania, Rusia y China. Con ello se pretendía limitar el programa nuclear iraní a cambio del levantamiento de sanciones económicas y así evitar la proliferación de armas nucleares. El acuerdo implicó la transferencia a Irán de 1.700 millones de dólares por parte del gobierno de EE.UU. Supieron aprovecharlos.

-La Casa Blanca enumera (hasta 42) los  atentados perpretados por Irán contra EE.UU desde 1979.*

Europa no se queda atrás.

El mundo entero ha sufrido sus ataques terroristas.

Basta recordar los de Argentina vinculados a Irán: la embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994, ambos atribuidos por la justicia argentina al grupo libanés Hezbolá bajo órdenes iraníes. El atentado a la Asociación Mutual Israelí (AMIA) del 18 de julio de 1994, que dejó 85 muertos, fue el peor ataque terrorista en la historia del país.

El tiempo pasa. La violencia queda.

-2020. Presidente Trump. Acuerdos de Abraham, pactos históricos que normalizaron las relaciones diplomáticas, comerciales y de seguridad entre Israel y varios países árabes (Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Sudán y Marruecos). Cambio geopolítico clave en Oriente Medio, buscando cooperación regional y contención de la influencia de Irán.

-2021. Biden ordena la retirada de tropas estadounidenses de Afganistán. Comenzó en mayo de 2021, las fuerzas de combate de los Estados Unidos y la OTAN terminaron su retirada total de Afganistán el 30 de agosto de 2021. Además del caos en la operación constituyó una grave pérdida de prestigio y poder estadounidense. De aquellos polvos estos lodos.

-Febrero 2022. Rusia invade Ucrania. Inexplicablemente llevamos más de cuatro años de guerra que de manera indirecta está acabando con Europa.

-Octubre 2023. Ataque de Hamás (Irán)  a Israel desde Gaza en uno de los atentados más horrendos de la historia. Da comienzo una guerra que se extiende a Cisjordania, Líbano y Siria.

– Diciembre 2024. Siria: caída de la dinastía Ásad. Fin de la presencia de Rusia que pierde sus bases en el Mediterráneo (Base naval de Tartus).

-Enero 2025. Investidura de Donald Trump como el 47.º presidente de los Estados Unidos.

-Junio 2025. Ataque de Estados Unidos e Israel a Irán. Operación «Furia Épica»

-Agosto 2025. Europa corteja magistralmente a Trump en la Casa Blanca. Junto a Zelenski todos los mandatarios acuden a Estados Unidos.

-El 10 de octubre de 2025, Israel y Hamás firmaron un acuerdo de paz impulsado por Donald Trump para finalizar la guerra en Gaza tras dos años de hostilidades. El pacto, sellado en Egipto, incluye un alto el fuego, la liberación de rehenes, la retirada parcial de tropas israelíes y la creación de una Junta de Paz internacional para gobernar el enclave durante la transición.

Groenlandia dio mucho juego mediático, pero llegado su silencio todo quedó en manos estadounidense. Dinamarca acabó cediendo partes de Groenlandia a EE.UU. para construir bases militares con la soberanía incluida. La controversisa se convierte en cesión silenciosa.

Suele pasar en casi todo. Revuelo mediático que ahí queda. Luego ceder como si no hubiese existido. Esa es Europa. El Secretario General de la OTAN está a las órdenes del presidente de los Estados Unidos. Si no nos gusta habrá qu pensar en otra Alianza. Camino de ello vamos.

-3 de enero de 2026. Golpe de mano a Venezuela (Caracas) y extracción de Maduro que es llevado ante la Justicia de Estados Unidos. Se inicia un dominio de carácter previo para iniciar otros de mayor alcance.

– 28 de febrero de 2026 Operación «Furia Épica«, atque de Estados Unidos e Israel a Irán.

-2 marzo 2026. Irán cierra el estrecho de Ormuz.

-13 abril 2026. Estados Unidos bloquea el estrecho de Ormuz.

Europa ni está ni se la espera. La OTAN se atrinchera en sus inexistentes refugios. Se retira de Irak mientras pierde energía en el sentido estricto de la palabra. La Unión Europea entra en crisis política, militar, energética y mientras dure esta larga transición se convierte en «dependiente». Deberá elegir de quién va a depender.

Ucrania muere en una guerra invencible. Está pactado el final y todo depende del momento en que quede resuelta la situación de Irán que debe pasar a la historia sin bombas nucleares.

Turquía es un misterio.

De Israel depende nuestra tecnología. La libertad.

Europa todavía es un aficionado.

España no juega en esta partida y su gobierno pretende dominar lo armamentístico y lo tecnológico junto al poder del relato. Camina hacia la desaparición en el orden internacional. Sus Fuerzas Armadas son ya una oenegé. Nunca volveremos a ser una potencia y perderemos el sur. Gibraltar ya lo hemos entregado después de rendirnos ¿o retirarnos?, que es lo mismo.

Alemania empobrece y duda.

Reino Unido se arrima a Europa, pero para no alejarse de su mantenedor americano hace labores de intermediario. Su Rey suplica, lloriquea, en su reciente visita a la Casa Blanca mostrando la Historia de siglos incomparable a los disparates de un Gobierno efímero. De Rey tradición a Rey ejecutivo.

Pocas cosas quedan al azar en alta política: diplomacia y guerra. Todo está meditado y se contemplan las opciones que hay para los tres grandes. El resto debe elegir. Perder o ganar es relativo. La situación intermedia a la larga no existe. Te permiten ir casi suelto, pero en vuelo bajo.

Estados Unidos era una retirada y ahora vuelve a ser un poder. De aquí a noviembre van a ocurrir muchas cosas, pero todo en base a reforzar los cimientos de lo que hasta ahora se ha hecho. O no será ni seremos.

En esta situación centramos la vista en Irán y hacemos bien, aunque en el conjunto sea una simple pieza de movimientos más complejos.

Estados Unidos podría liderar la creación de una coalición diplomática y militar internacional para rechazar las pretensiones de Irán. Está en marcha y participarán los más reticentes.

Rusia está a punto de finalizar su aventura en Ucrania y todos deberán aceptar lo inaceptable.

El presidente Donald Trump llega a China acompañado de un avión repleto de altos funcionarios y estrechos colaboradores estadounidenses, líderes empresariales e incluso miembros de su propia familia.

En Beijing dormirán miembros de sus equipos de seguridad nacional y económico, entre ellos el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth y el representante comercial Jamieson Greer; el secretario del Tesoro, Scott Bessent. Con ellos destacados líderes empresariales como Tim Cook (Apple), Elon Musk (Tesla), Kelly Ortberg (Boeing) y Dina Powell McCormick (Meta) —quien sirvió en la primera administración de Trump—, así como ejecutivos de Blackrock, Blackstone, Cargill, Citi, Coherent, GE Aerospace, Goldman Sachs, Illumina, Mastercard, Micron, Qualcomm y Visa.

Están todos y hay de todo, para quien quiera aceptar las normas. ¿De la guerra? ¿De la disuasión? ¿De la economía?

Quedan cada vez menos interlocutores. Europa está fuera del circuito. Hablan los que tienen capacidad de combate y de suministrr  víveres y munición.

«Clavad una cuña entre el soberano y sus ministros; o, si no, enesmistadle con sus laidos. Sembrad entre ellos las sospaechas mutuas, de manera que rein en ellos el malentendido. Así podréis conspirar contra ellos»..

La Ilíada describe solo 51 día de una guerra que duró diez años.

Habrá una perla que bien amamos y conocemos: Cuba.

Después podremos empezar a escribir. Será para fin de año.

Al fina y al cabo «Con alegría de superar las dificultades el pueblo olvida el riesgo de la muerte».

Nos enseñaban que cuando se dispone de medios suficientes, lo adecuado es la defensa; cuando se dispone de medios más que suficientes, el ataque.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

14 mayo 2026

 

*ATENTADOS PERPRETADOS POR IRÁN EN EE.UU.

Noviembre de 1979: Estudiantes iraníes, apoyados por el régimen, tomaron la embajada de Estados Unidos en Teherán, tomando a 66 estadounidenses como rehenes en un enfrentamiento que duró 444 días .

Abril de 1983: La Yihad Islámica, un grupo terrorista respaldado por Irán, llevó a cabo un atentado suicida con coche bomba en la Embajada de Estados Unidos en Beirut, matando a 17 estadounidenses.

Octubre de 1983: Terroristas de Hezbollah respaldados por Irán mataron a 241 militares estadounidenses, incluidos 220 marines y 21 militares de otro tipo, en un atentado con bomba en un camión en un complejo de marines en Beirut.

Marzo de 1984: Terroristas de la Yihad Islámica respaldados por Irán secuestraron al jefe de la estación de la CIA, William Buckley, cuando se dirigía a trabajar en Beirut y finalmente lo asesinaron al año siguiente.

Septiembre de 1984: Terroristas de Hezbollah respaldados por Irán mataron a 23 personas inocentes, incluidos dos militares estadounidenses, en un ataque con coche bomba en el anexo de la Embajada de Estados Unidos en Beirut.

Diciembre de 1984: Terroristas de Hezbollah apoyados por Irán secuestraron el vuelo 221 de Kuwait Airways en ruta a Pakistán, desviándolo a Teherán, donde torturaron brutalmente y asesinaron a dos funcionarios estadounidenses.

Junio de 1985: Terroristas de Hezbollah respaldados por Irán secuestraron el vuelo 847 de TWA en ruta de Atenas a Roma, torturaron a un buzo de la Marina de Estados Unidos antes de dispararle a quemarropa en la cabeza y arrojar su cuerpo a la pista del aeropuerto de Beirut.

Julio de 1989: Terroristas de Hezbollah respaldados por Irán mataron al coronel de la Marina estadounidense William Higgins después de secuestrarlo el año anterior mientras servía en una fuerza de paz de las Naciones Unidas en el Líbano.

Abril de 1995: Terroristas de la Yihad Islámica respaldados por Irán mataron a ocho personas, incluido un ciudadano estadounidense, en un ataque con coche bomba en la Franja de Gaza.

Agosto de 1995: Un terrorista suicida de Hamas, apoyado por Irán, hizo estallar un autobús en Jerusalén, matando a un estadounidense y a otros tres pasajeros e hiriendo a más de 100 personas.

Febrero de 1996: Un terrorista suicida de Hamás, apoyado por Irán, hizo estallar otro autobús en Jerusalén, matando a tres estadounidenses e hiriendo a otros tres.

Marzo de 1996: Un atacante suicida vinculado a los grupos terroristas Hamás, respaldados por Irán, y la Yihad Islámica Palestina mató a 20 personas, incluidos dos estadounidenses, en un atentado suicida en un centro comercial de Tel Aviv.

Mayo de 1996: Terroristas respaldados por Irán mataron a un ciudadano estadounidense-israelí e hirieron a otro ciudadano estadounidense en Cisjordania.

Junio de 1996: Terroristas de Hezbollah Al-Hijaz, respaldados por Irán, mataron a 19 aviadores estadounidenses e hirieron a casi 500 más en un atentado con bomba en un camión en un complejo de viviendas de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en Arabia Saudita.

Septiembre de 1997: terroristas suicidas de Hamás, apoyado por Irán, hicieron estallar bombas en un centro comercial de Jerusalén, matando a un ciudadano estadounidense-israelí y hiriendo a otros siete ciudadanos estadounidenses.

Agosto de 1998: Atacantes suicidas de Al Qaeda, facilitados por Hezbollah apoyado por Irán, bombardearon simultáneamente las embajadas de Estados Unidos en Kenia y Tanzania, matando a 224 personas, incluidos una docena de ciudadanos estadounidenses.

Agosto de 2001: Un terrorista de Hamás apoyado por Irán hizo estallar una pizzería en Jerusalén y mató a tres estadounidenses.

Enero de 2002: Un terrorista de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, respaldado por Irán, mató a un ciudadano estadounidense-israelí en Cisjordania.

Julio de 2002: Un terrorista de Hamás apoyado por Irán mató a cinco estadounidenses en un atentado con bomba en la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Junio de 2003: Un terrorista suicida de Hamás, apoyado por Irán, mató a 17 personas, incluido un ciudadano estadounidense, en un autobús en Jerusalén.

Octubre de 2003: Terroristas de los Comités de Resistencia Popular, respaldados por Irán, mataron a tres diplomáticos estadounidenses en un bombardeo en Gaza.

Entre 2003 y 2011: Las milicias apoyadas por Irán mataron al menos a 603 soldados estadounidenses en Irak, “aproximadamente una de cada seis muertes estadounidenses en combate en Irak”.

Agosto de 2003: Un terrorista de Hamás apoyado por Irán hizo estallar un autobús en Jerusalén, matando a cinco estadounidenses e hiriendo a otro estadounidense.

Agosto de 2006: Terroristas de Hezbollah respaldados por Irán mataron al ciudadano estadounidense y soldado de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) Michael Levin durante la Segunda Guerra del Líbano, el único estadounidense que murió en el conflicto.

Enero de 2007: Una docena de hombres afiliados a la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán mataron a cinco soldados estadounidenses e hirieron a otros tres en Karbala, Irak, después de disfrazarse como soldados estadounidenses y entrar en el Centro de Coordinación Conjunta Provincial.

Marzo de 2007: El ex agente del FBI Robert Levinson desapareció en Irán y probablemente murió en una prisión iraní.

Julio de 2014: Terroristas de Hamás, respaldados por Irán, mataron a dos ciudadanos estadounidenses que servían en las Fuerzas de Defensa de Israel.

Octubre de 2015: Terroristas de Hamás, respaldados por Irán, mataron a un ciudadano estadounidense y a su esposa en un tiroteo desde un vehículo en Cisjordania.

Diciembre de 2019: Terroristas de Kataib Hezbollah, respaldados por Irán, mataron a un contratista civil estadounidense e hirieron a varios militares estadounidenses en un ataque con cohetes en la base aérea K1 en Kirkuk, Irak.

Enero de 2020: 109 soldados estadounidenses sufrieron lesiones cerebrales traumáticas en un ataque con misiles balísticos iraníes contra la base aérea de Ain al-Asad en Irak.

Septiembre de 2020: La inteligencia estadounidense indicó que el régimen iraní estaba considerando un complot para asesinar al embajador estadounidense en Sudáfrica.

Febrero de 2021: Una milicia respaldada por Irán disparó un cohete contra las fuerzas de la coalición en Erbil, Irak, hiriendo a un militar estadounidense y a cuatro contratistas civiles estadounidenses.

Julio de 2021: Milicias respaldadas por Irán hirieron a dos militares estadounidenses en una serie de ataques con cohetes y drones contra las fuerzas estadounidenses en Irak y Siria.

Septiembre de 2022: Un ataque con cohetes iraníes mató a un ciudadano estadounidense en el Kurdistán iraquí.

Noviembre de 2022 : Un capitán del CGRI orquestó el asesinato de un ciudadano estadounidense en Bagdad.

Marzo de 2023: Un ataque con un dron iraní mató a un contratista estadounidense e hirió a cinco militares estadounidenses y a otro contratista en un ataque a una base de la coalición en Siria.

Octubre de 2023: Terroristas de Hamás respaldados por Irán mataron a 46 estadounidenses y secuestraron al menos a 12 en la masacre del 7 de octubre.

Diciembre de 2023: Milicias respaldadas por Irán hirieron a tres militares estadounidenses en un ataque a la base aérea de Erbil en Irak.

Enero de 2024: Terroristas de Kataib Hezbollah, respaldados por Irán, mataron a tres militares estadounidenses e hirieron a más de 40 militares en un ataque con drones contra la base militar Torre 22 en Jordania.

Entre octubre de 2003 y noviembre de 2024: Irán y sus representantes llevaron a cabo más de 180 ataques contra fuerzas estadounidenses en Medio Oriente, hiriendo a más de 180 militares estadounidenses y matando a tres militares.

Noviembre de 2024: Un ciudadano iraní y miembro del CGRI fue acusado de conspirar para asesinar al presidente Trump.

Junio de 2025: Milicias respaldadas por Irán atacaron al menos tres bases estadounidenses en Siria y dos bases estadounidenses en Irak.

 

 

LIBROS DEL GENERAL RAFAEL DÁVILA ÁLVAREZ

Ya van pesando después de tanto pensar y pesar.

La segunda guerra civil de Franco

El nuevo arte de la guerra

La guerra civil en el Norte

La Esfera de los Libros

Blog: generaldavila.com

LA GUERRA A LOS DOS AÑOS. UCRANIA (I) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Poner fechas a los comienzos y finales de la guerra no deja de ser una boutade. Queda muy bien el titular: Dos años de guerra en Ucrania. Es no decir nada. ¿Cuándo termina?

Nos invadirán los think tank y los politicólogos dictarán sentencia. Los militares repetiremos unos cuantos lugares comunes sobre la guerra sin mayor información de campo que la pura especulación y todos tan contentos, pero la guerra seguirá, impertérrita, mortal, definitiva y humana.

Asistimos a un periodo de la evolución muy característico porque supone un cambio religioso, económico, social, y sobre todo científico -cosmológico- de los que con lentitud pero sin pausa se producen a lo largo de la historia de la humanidad y suponen un antes y un después. Una gran evolución, más que revolución, de consecuencias impredecibles.

Son periodos lentos, pero imparables y llegan con o sin trágicas consecuencias. Ahora llámenlo pospetróleo, cambio tecnológico, llegada de extraterrestres o globalización, pero algo está ocurriendo y está llamando a las puertas; inevitablemente. La guerra forma parte de ello. Esa guerra que a pesar de lo que Clausewitz dijo, y todos repiten, no es la continuación de la política por otros medios, sino que me atrevo a recoger en mi libro El nuevo arte de la guerra que todo lo que lleva, supone, empieza y finaliza en la guerra es un acto más de la economía, consustancial con el hombre: produce, consume, se reproduce y muere. La economía lleva el nombre de guerra desde que en la Ilíada se escenificó una aparente lucha por el idilio de Helena y Paris cuando la causa era la menis, la cólera, el resentimiento, que hizo recurrir a las armas. ¿Por qué la misma causa de entonces: cólera?

El hombre antes de pensar, realiza un acto de posesión: alimentarse y reproducirse: eso es la guerra. Las causas fundamentales de la guerra siempre fueron biológicas o económicas. Todo poder, el dominio sobre otros hombres, lleva cólera, resentimiento, injusticia.

No fue política, sino esa economía impulsiva que estimula el deseo de extenderse, alimentarse, reproducirse, que inunda con su raza otros campos y paisajes. Para lograrlo y defenderlo necesitaron el trigo que alimenta y el estaño que endurece. Ahora es lo mismo.

No hay cambios: siempre hay quien domina, muestra su poder y nos predispone a la guerra. Un mundo dividido en «dos pulsiones fundamentales: las eróticas, que tienden a conservar y a unir, y las agresivas, que tienden a destruir y a matar».

Eso fue lo que encendió la cólera y el resentimiento de Aquiles porque en el juego de las pulsiones además siempre hay quien todo lo da contra el que todo lo quiere. En eso se resume la vida y la muerte, la guerra: cólera entre los que todo lo quieren y para ello hacen uso de los que todo lo dan. Porque no todos tienen la capacidad de ser guías y lideres de la alimentación y reproducción. Deben de seguir a otros y aceptarlos como jefes.

Recordar a Hobbes no vendría mal: «Cuando el mundo se encuentra sobrecargado de habitantes el único remedio es la guerra, que provee a cada hombre, ya sea con la victoria o con la muerte». Las dos vienen a ser equivalentes. Heráclito de Éfeso se nos había adelantado: «la guerra es el padre y el señor de todas las cosas. Y a unos hace libres y a los otros siervos”.

La ONU está rota. El mundo por tanto. Europa es fuerte políticamente, pero ha descuidado su Defensa y se forma a base de un conglomerado de naciones con intereses muy diferentes, incluso enfrentados. La libertad no nos une, lo anglosajón tampoco. El Mediterráneo se ha llenado de piratas que lo atraviesan con sus productos.

Es ahora cuando más que nunca podemos entender que «la paz no es la ausencia de guerra, es una virtud, un estado de la mente, una disposición a la benevolencia, la confianza y la justicia». Virtud imposible mientras las desigualdades relacionan los intereses y se usan las armas para imponerse. Desigualdades que endurecen el corazón de los hombres.

Norman Mailer en su novela Los desnudos y los muertos pone en boca de un general americano en plena guerra en el Pacífico:«Nosotros tenemos el nivel más alto del mundo y, por consiguiente, los peores soldados». Dura sentencia que entonces y ahora se repite. Eisenhower antes del desembarco de Normandía ordena instruir a sus soldados porque dice que son muy buenos deportistas, pero no combatientes. Es muy difícil para occidente asumir el rol de soldado. Vamos más camino de convertir los ejércitos en unas ONG,s. disciplinadas y obedientes a las que espanta la lucha armada. Pero otros se benefician de esa cultura y rompen la armonía de las relaciones. No es posible confiarse y ser la bella Europa que desaparece entre sus quimeras por irresponsables políticas que han acabado con la cultura.

Este ha sido el comienzo de la guerra que ya va para los dos años. El hundimiento mientras suena un eterno vals.

<<No se conoce una nación poderosa en los campos de la ciencia, el pensamiento, la economía y la cultura sin el poder de  las armas>> (El Nuevo arte de la Guerra).

Vayamos en próximos artículos con el análisis de lo que la guerra hasta hoy ha dado.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

14 febrero 2024

CARA A CARA. Rafael Dávila Álvarez

El futuro está en sus manos. Nada descubrirán ellos. Tú decides.

Ethos es palabra griega recogida por el Diccionario de la Real Academia: «Conjunto de rasgos y modos de comportamiento que conforman el carácter o la identidad de una persona o una comunidad».

Nos recuerda el mariscal Montgomery en su libro Historia del arte de la guerra que Polibio escribió que un general debe «aplicarse en conocer las inclinaciones y carácter de su adversario».

Un general debe conocer la mentalidad de su oponente y por ello no es extraño que profundice en el estudio del mando al que se enfrenta y lo haga en todos sus aspectos, no solo militar, gustos, aficiones, fortalezas y debilidades. Muchos se hacen incluso con una fotografía de su adversario en la que buscan un detalle que le haga vulnerable.

Recojo en mi libro El nuevo arte de la guerra la insistencia de Polibio en este tema cuando dice: «Si alguien cree que en el arte de la guerra hay algo más importante que conocer las preferencias y el carácter del general enemigo, es un ignorante y está cegado por la soberbia».

Por mucho que nos duela estamos en el duelo. Son dos los que intervienen. No son Héctor y Áyax Telamón donde prima la nobleza.

La política se convierte en algo irreconciliable cuando hace uso del arma más dolorosa que existe: la palabra.

Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo y entre los dos elige la victoria; que puede que no esté en tus manos. Mide cada palabra y cada gesto porque si no lo haces nunca sabrás cuando de la palabra va a pasar a la acción: lo hará.

Sabíamos quién era, pero no que llegase a tanto. Es y mucho. ¡En manos de quién estamos, estábamos…! Los debates cuando se pincha hondo dan fruto y dejan ver lo escondido.

Todo ha quedado a la vista. Ahora empieza el ataque. ¡Cuidado! Hay armas ocultas.

¿Debate? ¿Lloriqueo presidencial?

Razonamientos pocos, todo latiguillos y sin explicación que para el que dice haber hecho debería saber lo que ha hecho.

Ha habido crispación, mala educación y mucho nerviosismo de quién se veía acorralado en su arrogancia.

Casi podíamos reducir la cuestión a latiguillos ya conocidos. Cuando no se sabe o te sabes pillado recurres a esas muletillas que hacen ruido, silencian el mensaje del contrario; las ha prodigado el señor presidente:

«Nosotros hemos hecho… Hemos hecho… Hemos hecho…»

«El señor Abascal… el señor Abascal… el señor Abascal…»

«PP y Vox…PP y Vox… PP y Vox…»

«No es verdad… No es verdad… No es verdad…»

«¿Puedo responder…? ¿Puedo responder…? ¿Puedo responder…?»

Recuerden el Áyax de Sófocles. Triste final. Metáfora con las ovejas…

Un debate a tono con lo que cada día vivimos en nuestras calles e instituciones, donde ni los lenguajes corporativos se salvan. Los institucionales no tiene el nivel exigido, la jerga política en su gran mayoría no habla sino que miente, con ordinariez y mal gusto. Se vive, se escribe y se politiquea desde los escusados.

No conozco a ningún político que tenga problemas para pagar su hipoteca. Ayer leí una pintada en el metro: «Pagad la hipoteca no la guerra», otro «Mi guerra es la hipoteca y lucho contra el Banco». Las explicaciones sobre la economía no nos sirven.

Si hay algún político que no pueda pagarla creo que es el momento de salir a la palestra y contarlo porque ganaría muchos votos. Cuente con el mío.

Entre todos los españoles, los hipotecados o no, pagamos una hipoteca de la que nadie nos libra: La Moncloa. Es el momento de negociarla. Tenemos cita con el Banco el 23 de julio.

Creí que asistiría a un «cara a cara» entre dos caras de la misma moneda: que es en definitiva España y esos que hasta ahora éramos llamados con orgullo españoles. No. Era algo mucho más real y prosaico: España deshecha, la clase media y los mayores son los sufrientes de los que nadie habla.

Ni una palabra de Residencias de mayores, de esos mayores callados a los que la revolución tecnológica y el abandono institucional ha encerrado en sus años de tristeza. ¡Tristeza! ¡Abandono! Ni una palabra para los desplazados por la edad.

Ser viejo en España es una tragedia.

Mucho daño hace la verdad al mentiroso. Es verdad: «Los españoles se merecen un Gobierno que no les mienta». El presidente volvió al pasado del que procede. Sonaba música de guerra y era Irak, un nombre que nunca se borrará de la historia militar española. Es su única canción que entonan con el hacha de guerra alrededor de la hoguera. Dejaron el prestigio de nuestros soldados por los suelos y ha costado años recuperarlo de nuevo y, a pesar de ello, nadie, ni dentro ni fuera, lo olvida: la retirada de las tropas de Irak. En la Cumbre de la OTAN de Vilna tampoco. (Lean España en Irak. Gran manipulación. Juan Van halen)*

Vuelve la mentira, un engaño, una grosera manipulación. El 11M se intercala con la retirada de Irak en esa danza que no cesa: no hay otra más allá: inauguran el origen de nuestros males políticos. Derrotado, hay que sacar a pasear al dóberman.

Nos quedamos sin saber nada de Marruecos, del móvil del presidente y del de la ministra de Defensa (¡Oiga que no era la de Sanidad!), del Falcón o de economía (lean Manual de Resistencia), de la unidad de España y de la herencia de la ETA.

Nos quedamos con la crispación y, por algo será, cuando más sube el nivel de irritación es cuando se le recuerda al presidente, por este orden:

Sanchismo

Sólo Sí es Sí

¡Que te vote Txapote!

Eso pone al presidente fuera de sí y de no. Será por algo. Será Historia que le acompañe.

Feijóo había estudiado bien a su enemigo (político). Ese es el camino: «aplicarse en conocer las inclinaciones y carácter de su adversario».

Y amar a España y a los españoles (a todos) por encima de todas las cosas; incluso más que a ti mismo.

Mucho más. Hubo un minuto de oro y otro de plástilina. Hay que elegir.

*España en Irak. Gran Manipulación

Rafael Dávila Álvarez (Militar y escritor)

Blog: generaldavila.com

12 julio 2023

 

 

 

 

 

ETHOS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Xi Jinping en Moscú. No es una visita ni un acuerdo ni nada parecido. Es solo una imagen. No hacen falta palabras: es la guerra y esta visita una de sus imágenes más importantes. Quizá la definitiva por si alguno no se ha enterado.

En el libro de las Estratagemas de Frontino preguntado Metelo Pío en Hispania qué planes tenía para el día siguiente, dijo: “A mi propia túnica prendería yo fuego si pudiera hablar”».

Esta reunión es un mensaje gráfico que forma parte de la interpretación y el director del coro, como en un tragedia griega, será el encargado de traducirlo.

El futuro está en sus manos. Nada descubrirán ellos. Se abrazan y América se desbraza. Europa mira a un lado y a otro.

Ethos es palabra griega recogida por el Diccionario de la Real Academia: «Conjunto de rasgos y modos de comportamiento que conforman el carácter o la identidad de una persona o una comunidad».

Nos recuerda el mariscal Montgomery en su libro Historia del arte de la guerra que Polibio escribió que un general debe «aplicarse en conocer las inclinaciones y carácter de su adversario».

Un general debe conocer la mentalidad de su oponente y por ello no es extraño que profundice en el estudio del mando al que se enfrenta y lo haga en todos sus aspectos, no solo militar, gustos, aficiones, fortalezas y debilidades. Muchos se hacen incluso con una fotografía de su adversario en la que buscan un detalle que le haga vulnerable.

Recojo en mi libro El nuevo arte de la guerra la insistencia de Polibio en este tema cuando dice «Si alguien cree que en el arte de la guerra hay algo más importante que conocer las preferencias y el carácter del general enemigo, es un ignorante y está cegado por la soberbia».

Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo y entre los dos elige la victoria; que puede que no esté en tus manos.

En una guerra el factor humano tiene un peso tal que puede él solo inclinar la balanza. La ciencia domina el campo de batalla, pero el principio o el final suelen ser decisiones de un hombre que mucho tiene que ver con su carácter y prestigio. Siempre, en cualquier guerra, hay un Aquiles, un Melcíades, Leónidas o Alejandro…

Eran expertos en el arte de conocer al hombre, se conocían ellos, y miraban en el corazón de los suyos.

Estamos en el momento decisivo de la guerra en Ucrania y ese es el que nos va decir algo sobre este futuro incierto que habla de guerra; por ahora.

Centrados en la ciencia olvidamos que el arte de la guerra ha muerto con ella y con la técnica, pero que las voluntades siguen a sus posibles guías anclados en primitivas formas cuya evolución no lleva caminos convergentes, sino todo lo contrario.

La guerra no está en las bombas ni en los misiles, sino en los corazones como ya avisaba Baruch Spinoza:«La paz no es la ausencia de la guerra, es una virtud, un estado de la mente, una disposición a la benevolencia, la confianza y la justicia».

Es por lo que ni mirándonos a los ojos podremos entender la guerra: «Incluso la verdad que nos habla se presenta enmascarada en el Teatro de la Guerra, escenario preferido para jugar al mortal baile de máscaras en el que se inscribe la historia de la guerra».

El escenario se abre con el paseo del protagonista por el lugar clave de la escena: Mariúpol. Es su punto débil y su fortaleza. Poliercética del alma que no todos los ejércitos conocen. Señalado el lugar donde apoyará su palanca.

Las máscaras se han reunido en una ficticia paz que solo sirve para preparar la próxima guerra; que será aún peor.

Ethos enfrentados. Algo que no es nuevo por lo que esta reunión de Xi Jinping y Putin no deja de ser el sonido de los tambores de Queronea. Está por ver el resultado final de la batalla defintiva; que la habrá.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

21 marzo 2023

 

EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA: RETROCESO EN EL CAMPO DE BATALLA. General Dávila

Cuando finalicé mi libro El nuevo arte de la guerra aún no se había producido la invasión de Ucrania. De lo cual ahora me alegro porque veo que lo expuesto aumenta su valor y no me he desviado de los aconteceres de esta guerra que todos creíamos iba a ser una guerra moderna, desconocida, que nos iba a ofrecer todo tipo de espectaculares novedades en el campo de la información, de lo cognitivo y de lo cibernético. Nada de nada.

Muchos cambios, no tan novedosos, en el armamento y poco más.

Cuando apareció la pólvora en el campo de batalla se pensó en el renacimiento del arte militar. Alguno puede que ahora esperase ese renacer de nuevo. Nada.

Tras la Ilíada que empieza con la cólera, aunque prefiero la traducción del resentimiento, todo queda  en repetitivas acciones humanas que solo buscan ser como el dios que hiere de lejos.

Cólera, resentimiento. «¡Que mal haya! ¡Que infligió a los aqueos mil dolores, y muchas almas de héroes esforzados precipitó al Hades!».

«Redújose el arte militar a reforzar a los caballeros su armadura y cubrir de hierro a sus corceles para aventajar en violencia de impulso a los adversarios».

«…pues sabido es que los hombres sólo agreden o por miedo o por odio» (Maquiavelo, El Príncipe).

Ptolomeo I, general de Alejandro, uno de los diácodos, que dio origen a la dinastía ptolomeica en Egipto, era cercano y conocedor profundo del significado de dormir con la Ilíada y la espada bajo la almohada, como hacía su amigo y general Alejandro. Todo sigue igual en bibliotecas enredadas. Tratados políticos que dicen lo mismo sin más diferencias que los precios que le han puesto a todo. Con tener es suficiente; murió la necesidad de leer: libro y espada matan igual. Los hombres de armas junto a los de letras han recibido el golpe de gracia. La ciencia destruyó el arte. También el de la guerra. Las actuales máquinas producen efectos devastadores anulando el libre albedrío hasta penetrar en las conciencias sin apenas oposición. Los guerreros son el pensamiento de otro, capaz de transmitir su voluntad sin apenas esfuerzo alguno, ordenar como si de un dios se tratase cuya voluntad es agradable de cumplir porque su presencia la notamos en todas partes. Día y noche, a todas horas su pantalla está encendida para ti. Es el nuevo cielo de la comprensión o el hades de la soledad encerrada en la oscuridad. Tu oscuridad. Es exactamente la guerra, la que desde lo más antiguo se sabía que ganarla era no hacer uso de las armas.

Esta guerra es muy antigua. Pero hay alguien que la provoca para entretener el discurrir hasta que esté en condiciones de haber ganado las voluntades. Será el momento de arrastrar a todos tras la paz meliflua del color y la luz. Entonces habrá paz, pero no habrá voluntades. Un olimpo sustituirá a todo: surgirá una nueva mitología que, a punto de nacer, esperamos.

El arte de la guerra ha muerto y hemos entrado en el periodo de la destrucción que dará pie a lo dicho por el filósofo que prologa mi libro: «La guerra es el arte del no yo».

Desearás la guerra. La de la clásica biblioteca ahora ya destruida. Homero pondrá el final.

Rafael Dávila Álvarez. El nuevo arte de la guerra. La esfera de los libros.

Blog: generaldavila.com

@generaldavila

2 marzo 2023

 

PRESENTACIÓN EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA EN ZAMORA.

 

Este próximo jueves día 2 tendré el honor de presentar mi libro El nuevo arte de la guerra en Zamora invitado por Club La Opinión (El Correo de Zamora). El acto será presentado y moderado por Carmen Ferreras, Embajadora de las Fuerzas Armadas, y contará con las intervenciones de Gabriel Albiac que forma parte esencial del libro no solo por su prólogo, sino por las largas enseñanzas que de él recibí y sigo aprendiendo. Así mismo la amabilidad del Coronel José Andrés Cuellar que fue Delegado de Defensa de Zamora  hace que podamos contar con su presencia.

Están todos ustedes invitados y deseamos acompañarles en esa tarde que se presenta fría en temperatura ambiente, pero auguro que será caliente en esta palpitante actualidad que todo lo llena: la guerra. En lo que a nosotros afecta pondremos paz y sosiego para mejor entender algo tan viejo como la guerra, pero que sigue persiguiéndonos  como una pesadilla. ¿Por qué? Se lo explicamos este jueves.

General (R:) Rafael Dávila

Blog: generaldavila.com

ALMERÍA Y LA LEGIÓN. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El pasado jueves día 9 estuve en Almería presentando mi libro El nuevo arte de la guerra. Todo surgió a petición de la Hermandad Nacional de Legionarios de Honor que preside D. Antonio López Tarifa y con la ayuda de su espléndido Secretario D. Francisco A. Megías Olvera.

El momento fue excepcional ya que era el día fijado para la entrega al Presidente de la Diputación Provincial D. Javier Aureliano García Molina del título de Socio de Honor de la Hermandad por sus probados méritos de amor a España y a sus Fuerzas Armadas entre ellas a la Legión. En el acto celebrado en el Patio de Luces de la Diputación se vibraba de emoción a la entrada del Guión de la Hermandad y al oírse el Himno Nacional.

Lleno de autoridades de la provincia de Almería salió a relucir España en esta tierra donde la bandera de España brilla como izada en el Cabo de Gata en el amanecer que me despedía en el aeropuerto a mi regreso a Madrid. Allí muy cerca, a los pies de su Patrona, Nuestra Señora la Virgen del Mar.

Hacía años que no volvía a esta bendita tierra y regreso con la emoción del encuentro legionario, del encuentro entre amigos que pasados los años se abrazan como si el tiempo no hubiese discurrido sino para hacer más fuerte el abrazo y el cariño que sale de las honduras inexplicables, ese que permanece en silencio para siempre.

He vuelto a verlos, a ellos, a mis amigos de ayer, y más hoy, a mis compañeros legionarios también, y he sentido el amor a un paisaje que se compone desde la mirada que penetró el alma para siempre.

Almería es una poesía escrita en palpitante realidad, cotidiana, humilde, tan sencilla que solo puede leerse en versos como los que escribe el mar en sus orillas.

No quisiera ser empalagoso en mis expresiones, pero mis sentimientos fluyen sin querer, así que con decir «Vengo de Almería, estuve en Almería, me quedé en Almería, todo está dicho».

Olvido mi libro que ahora no importa a pesar de la satisfacción con que fue recibido.

Quiero felicitar y agradecer a la Diputación Provincial de Almería su buen hacer y especialmente a su Presidente que nos siente como legionarios y como soldados de la Patria España. Gracias y enhorabuena.

Vengo tranquilo y pletórico al ver como la relación de toda la provincia de Almería con la Legión cada día es más estrecha y existe una vinculación que la hace referente para la Institución legionaria, su gloriosa Tradición y su modernidad como unidad pionera y dispuesta a ser los primeros en abrir brecha allí donde España los necesite. Su casa, su referente es Almería, allí donde el mando institucional de la Legión es cuidado y amado: ¡Almería!

Descubro esos valores en la joven y dinámica Hermandad Nacional de Legionarios de Honor que muestra una fuerza y empuje auténticos legionarios y que se ha convertido en un referente para todos aquellos que aman a la Legión y quieren comprometerse desde la sociedad civil con sus valores.

Hay mucho que agradecer, muchos nombres que citar, «mucha tela que cortar» que diría un legionario.

Como no quisiera caer en la imperdonable grosería de olvidar algún nombre solo digo: ¡Gracias amigos! Vosotros sabéis quienes sois.

Termino con una anécdota que me emocionó y que nadie conoce. Entre los asistentes estaban muchos mandos de la Legión encabezados por su Coronel Jefe accidental ya que el General se encuentra de misión en el Líbano. Se acercó un joven corpulento a que le firmase el libro.

—¿A quién le dedico el libro?

—Legionario Lucas, mi General.

Al Caballero Legionario Lucas del que un día tuvo el honor de ser su general.

Esto es Almería. Esto es la Legión. Esto es compañerismo, amistad y unión y socorro.

Esto es «no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos».

¿Lo entienden?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

12 febrero 2023

 

 

PRESENTACIÓN EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA EN ALMERÍA

Este próximo jueves día 9 presento mi libro El nuevo arte de la guerra en Almería. Gracias a la Diputación Provincial y a la Hermandad Nacional de Legionarios de Honor vuelvo a esta bendita y querida tierra donde pasé quizá los mejores años de mi vida militar al mando de la Brigada de la Legión «Rey Alfonso XIII» que tan dentro llevo.

Almería es para mi y para mi familia un recuerdo imborrable y no pasan los años ni los días ni las horas sin que nuestro recuerdo se vaya hacia aquellas tierras y sus gentes. ¡Cuántos amigos!

Será lo primero ir a ver a Nuestra Señora la Virgen del Mar como peregrino que llega a las orillas de su mar como ella alcanzó nuestro corazón sobre las olas de su belleza y amor.

Después los amigos, la luz, sus calles, la Alcazaba, ¡Tierra bendita! ¡Almería! Paraíso de vuelta para los que nos fuimos prendados de su belleza y armonía.

¡Gracias Almería!

General Dávila

GUERRA EN UCRANIA 7. LEOPARD: LOS CARROS DE LA DISCORDIA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

No hubo carros de combate alemanes Leopard en Ramstein. Los habrá; es de esperar, pero en tiempo y forma. ¿Sorpresa táctica? En Europa debe haber una cifra que ronde los 3000 carros de combate Leopard, algunos inservibles (¿1%?) y que sería una temeridad entregarlos en las condiciones en las que están. España tiene unos cuantos y hubo algún cerebro gris que habló de entregar a Kiev los inservibles.

No es el único carro del mundo ni el mejor, pero parece que es el que Alemania debe entregar con urgencia. Ucrania tiene un problema si su ejército se convierte en una feria de armamento. No hay logística que atienda y soporte ese tipo de mercado. Los Leopard son unos magníficos carros de combate, potentes y veloces, como lo son los T-90, los Challenger o los Abrams. Su ventaja es que los tenemos aquí al al lado, utilizado por varios miembros de la OTAN, y que son fáciles de manejar y mantener.

Saber que las prisas bélicas no son buenas es primordial en logística y en el uso de las armas. Mejor prever que correr, mejor organizar que exigir y mejor dos iguales que veinte distintos.

En mi libro El nuevo arte de la guerra hago mención al Ordenamiento de Montalvo, Ordenanzas Reales de Castilla (1484), encargo de los Reyes Católicos a Alonso Díaz de Montalvo, y allí se recoge una máxima que de no cumplirse podría ser una carga para el Ejército de Ucrania:

«Los arneses y armas que fueran traídos de fuera del reino sean todos de una forma y hechura…, así como se acostumbran a traer en este reino» (Ordenamiento de Montalvo; tít. XVII, ley XXV).

En un capítulo de mi libro expongo la complejidad del aspecto armamentístico que, como vemos en la actual invasión de Ucrania, puede cambiar el resultado de la guerra.

El armamento, conjunto de armas y materiales utilizados en la guerra, ha condicionado siempre los procedimientos de combate y creado toda una industria interesada en armar al combatiente con armas muy ligeras, versátiles y de fácil mantenimiento. El binomio hombre-arma sigue siendo la pieza básica de los ejércitos, inseparables y de gran influencia en la moral del combatiente. Las armas mandan, pero decide el hombre que las maneja; sean espadas o carros de combate.

Ceder tus armas es correr un riesgo. Aquiles pierde las suyas que entregó a Patroclo, muerto a manos de Héctor, y su madre pide al ilustre cojo, Hefesto, dios hijo de Zeus y de Hera, armas para su hijo: « Y yo vengo a abrazar tus rodillas por si quieres dar a mi hijo, cuya vida a de ser breve, escudo, casco, hermosas grebas ajustadas con broches y coraza, pues las armas que tenía las perdió su fiel amigo al morir a manos de los teucros, y Aquiles yace en tierra con el corazón afligido». Por si llega el caso Alemania ya ha puesto en marcha su fragua, pero eso lleva tiempo y conversaciones.

No es la propia fuerza y las armas lo que hacen ser invencible, sino la astucia y la fe en los que te rodean y defienden con sus armas, más que las tuyas. El espíritu del grupo, la fuerza del conjunto, la unidad. Unidad es un concepto que en política es inseparable del interés particular.

«Las armas son herramientas de mal agüero», y por encima de su poder, incluso del valor, debe estar la lucidez. Siempre produjeron gran vistosidad que se tradujo muchas veces en leyendas que provocaban el terror en el enemigo tanto como el ruido de sus gritos antes del combate o los toques de guerra de los instrumentos de música. «Además de las armas llevaba la infantería romana penachos, adorno que da a los ejércitos un aspecto bello para los amigos y temeroso para los enemigos».

Los Leopard no son los penachos de adorno, pero sí un aviso de incondicional apoyo; o no.

Armas y terreno deben ser una combinación en la que juegue no solo la astucia y la instrucción, sino que el diseño del arma debe ser la apropiada para el terreno donde se combate. Hoy cobra importancia la lucha en poblaciones, lugares donde la sorpresa se esconde, arriba y abajo, desde los flancos, desde lo invisible, con numerosos obstáculos, gran compartimentación, aislamiento de las unidades, malas posiciones de fuego y las limitaciones impuestas por la presencia de población civil, factor que debe tenerse muy en cuenta dada la dificultad de distinguir entre combatiente y población civil ajena a los combates y amparada por las leyes humanitarias.

La moral vence al armamento más letal y hay que convencer a las tropas de que en la guerra la única esperanza de salvación que les queda es la victoria. Vencer al enemigo es una «convicción que aumenta con la confianza, la adhesión al general y el amor a la patria. Inspiran la confianza el armamento, la organización, las victorias recientes y la fama del general…»

Las nuevas armas quizá no sean tan nuevas y Hefesto trabaje ya en las nuevas corazas. ¿El Leopard?

La tendencia en la guerra moderna es crear una organización militar como si fuese el espíritu de Aquiles, algo de hombre y dios, que conjugue el poder de la inteligencia, la fuerza, la astucia y habilidad, con armas como las de Aquiles, un conjunto de unidades cohesionadas que reúnan hombres de virtud junto a las armas de Hefesto, cada uno con sus características, la valentía, resistencia, audacia, incluso temeridad, disciplina, inteligencia, fuerza, velocidad, ímpetu y coraje, como Ayante, Áyax, Héctor, Ulises, Diomedes, con el poder de sus armas y su peculiar virtud para la guerra, la más aguerrida y perfecta máquina de guerra conocida en la historia.

El carro de combate sigue en el campo de batalla en un proceso de adaptación tecnológica —ya en marcha— a los nuevos avances, pero sin que su presencia sea descartada en ningún caso.

En cualquier caso el futuro está en la capacidad de adaptación al entorno, la disponibilidad y la rapidez en la sustitución de unidades y armas; sobre todo en la interoperabilidad que permita formar un todo entre mandos y unidades de distinta nacionalidad incluso de forma de pensar en cómo hacer la guerra.

Armas, materiales y hombres son los elementos de la maniobra en cualquier forma que esta se presente: «Caminar, acampar, combatir».

Alemania en momentos como estos no puede ni debe quedarse sin su principal arma de combate: los Leopard. La empresa necesita tiempo y dinero para fabricar nuevos modelos y atender a la demanda. Eso no se hace de un día para otro y es un grave riesgo «desvestir un santo para vestir a otro».

La aparición de los carros de combate alemanes en la guerra es un cambio de rumbo de gran trascendencia política, militar y económica. No es necesario profundizar mucho para darse cuenta de las implicaciones que ello conlleva y la cautela de Alemania que no debe poner en riesgo su propia seguridad. Alemania pasaría a ser el principal enemigo de Rusia junto a los Estados Unidos y eso nos llevaría a un nuevo relato de la guerra.

Es curioso comprobar cómo se distancian las posturas políticas de las militares. El general estadounidense Mark Milley, Presidente del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, máxima autoridad asesora del presidente en asuntos de la Defensa, decía en recientes declaraciones:

«La victoria en el sentido estricto de la palabra, probablemente no se pueda lograr por medios militares». «Estas hostilidades deben terminar a través de un acuerdo; un reconocimiento mutuo de que la victoria en el sentido estricto de la palabra, probablemente no se pueda lograr por medios militares, por lo que hay que buscar otros métodos». Pocas voces se han oído con tanto sentido común y que vienen del que conoce muy bien los acontecimientos.

¿Recuerdan aquello de que la guerra es un asunto demasiado serio para dejarlo en manos de…? ¿quiénes?

Pero una cruda realidad es que Ucrania si pierde la iniciativa de la guerra en estos momentos le va a ser muy difícil recuperarla y el proceso de negociación se aleja de la voluntad de Zelenski lo que supondría una derrota en ambas partes Por ello es un momento decisivo, no el que Alemania ceda la licencia de la participación de sus carros de combate, sino que no se invierta el curso de la guerra y Rusia tome la iniciativa bélica. Nada mejor para negociar que el momento de equilibrio. Si no es así habrá que llegar a una derrota total que puede significar el fin menos deseado.

Los carros de combate llegarán, pero hay un tiempo que nadie puede adelantar a pesar de que las tripulaciones ya se están instruyendo para su manejo.

La guerra se debate ahora entre empujones en ese frente que les hemos mostrado tantas veces en el mapa. Pero uno de los dos debe dar el empujón final: Leopard, T-90 o una incierta explosión. ¿Cuándo? Ahora o pasada la primavera. Los dos están en una carrera alocada en la que cualquiera puede perder los nervios.

Es el mayor enemigo de un general, de un político y de un empresario. Pero ocurre.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

23 enero 2023

Blog: generaldavila.com

GUERRA EN UCRANIA 6. DISTINTOS CRITERIOS SOBRE EL APOYO A UCRANIA. General Dávila (R.)

El momento actual de la invasión de Ucrania es complejo y de difícil análisis. ¿Qué va a ocurrir de aquí a medio plazo? La información mediática es una calamidad y poco fiable. A pesar de ello cada vez hay más informantes de uno y otro lado que crean un importante estado de desinformación y desinterés por el tema.

Hoy se reúne en la base militar de Ramstein, Alemania, el Secretario General de la OTAN con el Grupo de Contacto para la defensa de Ucrania que lidera Estados Unidos para analizar los próximos apoyos militares a Ucrania. El fondo de la cuestión son los carros de combate Leopard, aunque yo iría más lejos, más al fondo, donde nos encontramos con la postura dudosa de Alemania desde los comienzos de la guerra. Alemania sin duda va a dar el sí a los carros de combate Leopard, como se aprobarán otros apoyos que en cantidad y calidad, tantos que asustan y pueden llevar la guerra a una escalada impredecible.

Carros de combate Leopard, Challenger, AMX-10RC, incluso carros T-72; cohetes Brimstone, artillería autopropulsada de diversos calibres, vehículos blindados de transporte de tropas, baterías de defensa aérea Nasams y Patriot, vehículos de combate de Infantería, munición de todo tipo, radares y hasta helicópteros.

Después de Ramstein otra guerra dará comienzo.

El preludio ha sido Davos, foro económico y en el que de manera evidente se ha plasmado lo que llevo sosteniendo hace tiempo: la guerra ya no es política, la ha superado el poder de la economía (El nuevo arte de la guerra, editorial La esfera de los libros). Por cierto esa foto en Davos del presidente español rodeado de algunos de los egos del poder económico escenifica muy bien la guerra que hay tras las bambalinas.

Es ese poder el que decidirá cuándo y cómo se acabará la guerra.

Emmanuel Macron que es político, de la alta escuela francesa, pero poder económico, puesto por y para ese poder en Europa, lo tiene tan claro que lo expone con cierto nihilismo postural que queda muy bien: «Crisis del sistema capitalista financiero mundial» y se queda tan ancho. Lo dice en una entrevista en El País que le hace Javier Cercas donde pretenden analizar la guerra a base de teorizar sobre Europa y el mundo sin aportar ni una sola solución más allá de la conocida retórica que evita responder a la pregunta: ¿Por qué la Guerra?, en la que se analicen algo más que los hartamente conocidos puntos de la desigualdad, el clima y la transformación tecnológica.

Javier Cercas y Macron presentan a toda plana una extraña entrevista que no pasará a los anales de la historia periodística ni política. Mejor haber hablado de la unidad de Europa y las inciertas posturas de los cada vez más componentes de una Europa amenazada y donde Francia no parece que vaya a liderar nada de lo que pretende. Llega tarde, como siempre. De Portugal a Polonia hay una distancia que ahora debe medirse con la regla militar y los ángulos en milésimas artilleras.

Cierto es lo que dice el presidente francés: «La respuesta (a la guerra) es una Europa soberana económica, tecnológica y militarmente», pero nada y guarda la ropa porque esa postura debería haber empezado hace mucho tiempo sin zancadillas ni la proverbial soberbia que lo evitó.

En Davos y Ramstein se debaten los mismos intereses. Se están jugando mucho; los ataques con el dólar no han sido suficientes y hay que hacerlo con las armas de manera definitiva. Los cañones no contaminan ni calientan la Tierra, solo matan de lejos.

Macron entra al debate cuando recuerda aquello de «poner a Rusia de rodillas…» y, después de dejar claro que en su postura no hay ambigüedad alguna, pide «mantener la capacidad de dialogar».

Macron no ha estado en Davos; bastante tiene en París y en su interno y oscuro pensamiento.

En Suiza se reunían Jefes de Estado, de Gobierno, banqueros, ministros de finanzas, investigadores, ejecutivos, dueños de la información y de las armas; un poco de todo. Pero faltaban muchos. Las ausencias eran más notorias que las presencias. De la economía a la guerra. Lo que tenemos delante es la guerra, las armas, y un indescifrable mensaje del oráculo de Delfos. Será en Ramstein donde hable el oráculo, aunque su mensaje suele ser críptico.

Miren por donde: de Davos a Ramstein, del idioma económico al de las armas.

¿Qué va a ocurrir de aquí a medio plazo? Putin no lo sabe. Biden tampoco. Macron y Javier Cercas se quedan en la portada y poco más.

Jens Stoltenberg, Secretario General de la OTAN, al menos da una pista a la que agarrarnos: «Lo que los ucranianos logren en la mesa de negociación dependerá de su fuerza en el campo de batalla. […] Las armas son, de hecho, el camino hacia la paz».

No habrá paz sin un fuerte apoyo militar detrás de los negociadores, pero eso será una paz amenazada y eso no es paz.

Nadie sabe nada, pero el final se pierde en este incierto horizonte donde nadie acuerda nada más allá de su ombligo.

Rafael Dávila Álvarez. General (R.)

Blog: generaldavila.com

20 enero 2023

 

 

 

ANTE LA PASCUA MILITAR DE 2023 Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El Rey pasa revista a las tropas de la Guardia Real en la Pascua Militar

Este ejército que ves
vago al yelo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira como procede.

Nunca deberían ser nuestros ejércitos más y mejor felicitados que en momentos de guerra, como los actuales, donde la sociedad debería asumir el valor de la libertad, el valor del significado de luchar hasta morir para simplemente eso: ser libre.

Libertad. La mayor de las simplezas y la más costosa empresa en la que el hombre se ha embarcado, una odisea inacabable y de imposible realización, pero en la que cada año se dejan la vida miles de olvidados soldados. En la guerra y en esos lugares donde se la bautiza como conflicto y se asigna misión de paz, como si nuestras tropas no fuesen hombres de guerra para la paz, algo que cuesta reconocer y valorar.

¡Esos Ejércitos!: «¡Glauco, guardián de los rebaños! Te pondré en la mente esta advertencia: Ante todo da de comer al perro junto a la puerta del patio, pues es quien primero oye al hombre que se acerca y a la fiera que entra en el cercado» (Homero. Himnos).

Olvidar lo militar, lo que sustenta un ejército, sus tradiciones y cultura ancestral, es el soterrado desarme artístico que deja a un pueblo indefenso y derrotado sin dar batalla, sin voluntad de vencer. Si caes en manos de aficionados o pusilánimes la derrota está asegurada.

Es el principio y el primer pilar para la victoria. Parece una perogrullada, pero también lo es que la razón de ser de los ejércitos es la defensa militar, el combate, la guerra. Hay ocasiones en las que la perogrullada se convierte en paradoja. Por ejemplo cuando dejas de creer en lo que haces, cuando el enunciado se convierte en simple propuesta sujeta al turno cambiante de grupos o partidos, cuando no te reconoces y pones en duda tus principios o los escondes con meliflua actitud.

Nuevos procedimientos son necesarios para hacer frente a desconocidas formas de guerra y enfrentamiento, en nuevas y desconocidas dimensiones, aunque convenga no olvidar que la razón de ser de los ejércitos sigue siendo la lucha armada justificándose su existencia en la defensa de la sociedad y de su nación. Eso requiere una legislación de naturaleza moral, algo que solo la tradición escribe en los pliegos internos del alma y que se hereda de generación en generación.

«¡Demostrad que sois los mejores capitanes y más dignos de guiar ejércitos que los propios estrategos!».

Estos tiempos son capaces de poner al mando a hombres que piensan que el Ejército ya no está para la guerra, que ahora la sociedad demanda otra cosa lo que significa, busca, acabar con la voluntad de vencer.

Valor, virtud que engalana a la voluntad de vencer.

¿Voluntad de vencer? El soldado nunca la perdió

Un infante es un conjunto equilibrado de capacidades medias. «Entre soldados solo miramos al que más avanza».

Cuando los tiempos ofrecen señales de un pronto conflicto se corre el riesgo de que llegado el enfrentamiento y exponiéndose a la batalla sin defensa ni instrucción, sin hombres adiestrados y situados allí donde sus capacidades lo requieren, el soldado y el ciudadano piense más en huir que en pelear.

Estas cosas o se trabajan desde los tiempos anteriores a las peores señales o no se trabajan, pero en ello está la victoria o la derrota, no en los ejércitos ya constituidos, sino en los que habrá que constituir llegado el caso.

La realidad actual en el mundo occidental es preocupante. Los ejércitos del futuro no serán fáciles de mandar y sobre todo cuando la disciplina, la instrucción y el ejercicio continuo seguirán siendo sus pilares básicos.

El mando resucita de un letargo demasiado prolongado y los generales deben saber que su misión comienza antes del primer toque para la movilización o sin necesidad de oír el sonido del primer disparo. Una vez que la guerra empieza todo son prisas e improvisaciones. Movilizar todos los recursos de la nación es muy complejo, pero lo es más conducirlos y dirigirlos, ello solo puede y debe hacerlo el general, para lo que hay que prepararlos en el ámbito no de la burocracia ni el orden público, no como si se tratase de un acto de protección civil, sino del auténtico escenario de la guerra que debe dominar todas las esferas. Se tiende a utilizar los recursos bélicos, el más delicado de todos, el humano, para misiones muy alejadas de sus cometidos principales con lo que además de un mal uso de los recursos se crea una imagen falsa en la sociedad que estima que la fuerza está para misiones de emergencia civil creándose ilusiones ópticas en la población que tiende a creer que las inversiones en armamento y materiales son inmorales y antisociales.

Occidente empieza a ver que este asunto de la guerra va en serio, aumenta sus presupuestos militares, implanta el servicio militar obligatorio, se especializa y se forma para la guerra del futuro e introduce una nueva visión doctrinal con la «Hipótesis de enfrentamiento mayor». Las alertas están encendidas y todos se preparan en inversiones, pero queda pendiente lo más grave, lo que hay que promocionar es el concepto de Defensa, la conciencia de la necesidad de estar preparados y mantener unas fuerzas armadas convincentes, con el apoyo de todos, y su participación allí donde sus capacidades lo exijan.

Cuando el General Eisenhower analizaba el esfuerzo que tuvieron que hacer los ejércitos para hacer frente a la invasión alemana decía que en la mayoría de las unidades se había prestado más atención a los deportes, diversiones y entretenimiento que a la instrucción. Les sorprendió la guerra. Como ahora que no es un recuerdo, sino una peligrosa advertencia.

No podemos dejar a los ejércitos para melifluos cometidos porque no todo se resuelve en adornadas mesas de negociaciones. La tentación de dominio y el temor al fracaso en su gestión lleva a los dictadores a esconder los propios problemas creando otros mayores. El fracaso político les conduce a hacer uso de la maquinaria militar de manera dictatorial.

«Por regla general, hacer la guerra no es lo mejor. Sólo la necesidad debe obligar a emprenderla. Independientemente de su resultado y su naturaleza, los combates resultan funestos incluso para los propios vencedores. Únicamente hay que librarlos si la guerra no se puede conducir de otra forma. Si al soberano le mueven la cólera o la venganza, no debe declarar la guerra ni movilizar tropas» (Sunzi).

A Rusia no llegan consejos, sino que impone y ejecuta la opción más favorable a su propio interés, copia de otros viejos conocidos provocadores de guerras.

La guerra está a las puertas de nuestras casas y no son tiempos para pensar en melifluas propuestas.

En el prólogo a mi libro El nuevo arte de la guerra, dice el filósofo Gabriel Albiac que «lo que está en juego es lo más grave que pueda caber en la vida –en la muerte– de un hombre».

No hay duda. Hablamos de lo mismo: la libertad.

Por la que luchan nuestros ejércitos. Una religión de hombres honrados.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.) Autor del libro: El nuevo arte de la guerra. La esfera de los libros.

5 de enero de 2023

Blog: generaldavila.com

PRESENTACIÓN DEL LIBRO EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA EN LA CORUÑA. Rafael Dávila Álvarez

Hoy día 13 (y martes, día afortunado como ninguno) a las 1930 horas presentaré en el Museo Militar de La Coruña mi recién publicado libro El nuevo arte de la guerra prologado por Gabriel Albiac y editado por La Esfera de los libros.

Volveré a comunicarlo, pero les anticipo que en Madrid lo presentaré en el Instituto de Historia y Cultura Militar el próximo día 21 de diciembre a las 1800 horas.

En la presentación en La Coruña estaré acompañado del Coronel Director del Museo Histórico Militar de la Coruña, D. Antonio Montero Roncero, de D. Manuel Santiago Arenas Roca, Editor, librero, amigo,  y del Coronel D. Antonio Bernal Martín, Delegado de Defensa en Galicia. Un honor que me brindan y que públicamente reconozco y agradezco.

Volver a La Coruña que es mi hogar, mi casa de niño, mi primer amor que fue el definitivo, me devuelve sentimientos que son tan fáciles de entender que imposibilitan declararlos.

Hace algo más de un año presentaba también en la Coruña mi primer libro La Guerra Civil en el norte y en una declaración de intenciones pienso volver con el tercero que ya les adelanto será una explosión de documentos inéditos. La esperanza de volver a la Coruña me hace diligenciarme en su escritura para no demorar demasiado mi vuelta a esta ciudad que tanto me atrae.

Les vengo ahora con este libro: El nuevo arte de la guerra donde hablo de algo tan viejo como es la teoría de la guerra que es en definitiva una teoría del hombre. No me van a oír con palabras técnicas ni contaré batallas, porque de lo que este libro trata es de la vida que ha sido acompañada siempre, siempre de la guerra. No hay siglo, casi no hay años en nuestras vidas, en nuestra historia que no esté marcado por algún conflicto bélico.

Entender su porqué y el origen de ese fenómeno hombre-guerra es lo que he tratado e intentaré explicarles por lo que les animo para que este próximo día 13 me acompañen. Les espero.

No paso ahora a contarles el libro; solo decirles algo: no se van a aburrir y este general estará allí para contestar a todo; repito a todo lo que ustedes quieran interrogar.

Martes y 13. Feliz Día. Le espero con la suerte de la mano. Y con el libro. Les aseguro que como regalo navideño acertarán con él. Es un libro que lleva en sus adentros lo más querido: Paz y buena voluntad.

Rafael Dávila Álvarez. General y escritor

Blog:; generaldavila.com

13 diciembre 2022

EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA. La Lectura (El Mundo) General Rafael Dávila

La Lectura (El Mundo): El Nuevo arte de la guerra. La Esfera de los libros.

Blog: generaldavila.com

14 noviembre 2022


EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

No les quede la menor duda. La estadística no suele fallar cuando se trata con datos contrastados empíricamente y se elabora con rigurosa ciencia.

En mi libro El Nuevo arte de la guerra ofrezco el sobrecogedor registro que podemos leer en la introducción de Jacobo Muñoz a su edición de Hacia la paz perpetua de Kant.

«Desde 3.600 a. C. hasta mediados de nuestro siglo el número de guerras documentadas asciende a 14.351, no habiendo disfrutado la humanidad durante este vasto periodo de más allá de 292 años de paz. En el transcurso de 3.357 años se firmaron unos 800 tratados de paz, sin que ninguno de ellos durara, contra lo estipulado, más de 10 años. Se diría que desde la última Gran Guerra, que costó 17 millones de vidas militares y 34 millones de vidas civiles, las cosas han cambiado y que la única guerra digna de ese nombre ha sido “fría”. Nada más lejos, sin embargo, de la realidad. Solo en 1989, por ejemplo, tuvieron lugar 92 conflictos bélicos, unos interestatales, otros debidos al desgajamiento de nuevos estados a partir de estados preexistentes de envergadura mayor y no pocos causados por tensiones motivadas por diferencias de religión y etnia».

Reflexionar sobre el hecho de la guerra es una asignatura pendiente que nunca tiene fin porque es la propia guerra la que sin fin ¿finalidad? va construyendo día a día la historia de la humanidad. No nos gusta, pero así es. Suele ocurrir que lo que con más ahínco construimos es nuestra propia destrucción, que no es destruir la comodidad ni siquiera el progreso, sino la destrucción del propio ser humano, su libre albedrío.

Un repaso por los acontecimientos de mayor relieve de nuestra historia, aquellos que han dejado huella eterna, nos lleva a presentar al actor omnipresente, protagonista de honor: la guerra.

Claro que las guerras nunca parecen tener responsables.

Final conocido

Después de haber comido entrambos doce nécoras,
alguien dijo a Pilatos

-¿Y qué hacemos ahora?
Él vaciló un instante y respondía
(educado, distante, indiferente):
-Chico, tú haz lo que quieras.

Yo me lavo las manos.

Claro y contundente Ángel González; porque solo el poeta está capacitado, junto al filósofo, para dar cuenta de lo que hay en las entrañas del hombre; que probablemente sea la guerra. Al final los responsables tienen las manos limpias y yacen bajo tierra el resto.

Fruto bélico bajo los escombros. Misterio, misterios, este ser humano que nace y hace entre cenizas y ruinas. Se repite sin solución de continuidad.

Mañana estará en las librerías mi libro El Nuevo arte de la guerra editado por La esfera de los libros y con prólogo de Gabriel Albiac.

La generosidad del filósofo se muestra en su introducción que condensa en primorosa síntesis lo que se esconde tras la máscara que incluso al mismo libro podría ocultar: la guerra.

«Romper la perspectiva engañosa, desvelar sus distorsiones ilusorias, salir del laberinto de apariencias contradictorias al cual nos han condenado los lugares comunes del lenguaje: los que nos impiden aún sospechar el envite conceptual que en el discurso de la guerra se juega. Y poner luz a una verdad sin la cual toda tarea del hombre es vana: que entre paz y guerra solo median convenciones arbitrarias de la lengua. Y que las reconfortantes barreras protectoras que esas convenciones alzan nos hacen siervos y, en el fondo, se empeñan en tratarnos como a niños. Y de asentarnos proclamas de buena voluntad, allá donde solo la matemática más acerada debería servirnos, porque lo que está en juego es lo más grave que pueda caber en la vida —en la muerte—de un hombre».

Suena tambores apocalípticos. Los siete sellos. Debemos conocer y para ello volver la mirada serena hacia nuestro interior e iluminar el entorno, descubrir lo que por tantas veces inquieta y sobrecoge con escalofríos de muerte. El nuevo arte de la guerra. Ante lo que dudo. Después de 12 capítulos he pretendido llegar a unas conclusiones. No las hay.

He tratado el conjunto de disciplinas que engloba el actual fenómeno de la guerra: lo militar, junto a lo artístico que fue, cuando la guerra era un arte. Lo académico junto al valor que recobra el armamento, para con ello concluir que la guerra táctica, pasó a ser estratégica para llegar hoy a su más intensa pronoética, guerra de intendencia; pura economía. Ese matiz de Clausewitz, la guerra es la continuación de la política por otros medios, bien podría anotarse al margen: …continuación de la economía por otros medios. Soberano señor es don dinero.

Los aspectos sociales, alianzas, lo informativo, junto a lo desinformativo, lo cibernético y las extrañas modalidades de las actuales guerras me han hecho meditar durante algún tiempo para ofrecerles un aspecto más de esta compañera de viaje tan molesta pero tan insistente en meterse en la maleta.

Después de recorrer el espacio y el tiempo, asistir con los grandes maestros del arte de la guerra a sus campañas y sobre todo intentar adentrarme en su pensamiento he llegado a la peor de las conclusiones: saber que no las hay. Siguen anotándose muertos en la terrible estadística.

Es necesario conocer: ¿Por qué la guerra? No se responde de manera sencilla, no con la mirada puesta en lo militar, sino en el corazón del hombre. Freud y Einstein mantienen el diálogo: ¿Por qué la guerra?

«Por consiguiente, parece que el intento de sustituir el poder real por el poder de las ideas está condenado por el momento al fracaso» y sentencian: «El ser viviente protege en cierta manera su propia vida destruyendo la vida ajena».

Freud deja a Einstein en silencio. No volverán a hablar del tema. Queda abierta una esperanza que se frustra cada día: «La esperanza de que estos dos factores —la actitud cultural y el fundado temor a las consecuencias de la guerra futura— pongan fin a los conflictos bélicos en un plazo limitado no sea utópica».

Einstein y Freud no llegan a soluciones. Se les había adelantado Pascal:

«Guerra intestina del hombre entre la razón y las pasiones.

Si no hubiera más que la razón sin pasiones.

Si no hubiera más que las pasiones sin razón.

Pero, al haber lo uno y lo otro, no puede estar sin guerra,

no pudiendo tener paz con lo uno más que teniendo guerra con lo otro.

Así, está siempre dividido y en contradicción consigo mismo».

Intentaré en sucesivos días seguir con este relato que les ofrezco en El nuevo arte de la guerra, un intento vano de llevarles a mejor comprender lo que es la guerra, su teoría, orígenes y futuro de los conflictos bélicos.

Esa era mi intención.

Ahora y a partir de este momento serán ustedes los que escriban los siguientes capítulos. Les agradecería me ayudasen en la labor de comprender este implacable fenómeno.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 noviembre 2022