REFLEXIONES DE CAMPAÑA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Electoral por un lado; por otro de guerra ante el ataque más violento conocido contra la unidad de España.

No existe gran diferencia entre las operaciones de guerra y las actividades encaminadas a obtener la victoria electoral. En uno y otro caso el fin es la victoria, ganarse la voluntad, imponerla. Dice Clausewitz que la guerra es un acto de fuerza para obligar al contrario al cumplimiento de nuestra voluntad. Y con eso se juega. Pero sin que exista la nobleza de Breda.

Veo con verdadera indiferencia los preludios de la campaña electoral. Es lo de siempre de esta sucia política que no respeta ni la intimidad del sueño o el cobijo en la recámara. Todo es propaganda y vender la piel del oso antes de cazarlo. Nunca lo cazarán. Mienten. Todos.

Veo alzarse banderas de unos y otros: ¡vencedores!

Hay que tener mucho cuidado con los éxitos, pasajeros y efímeros todos. Las victorias siempre están cerca de las derrotas, triunfo y fracaso son igual de impostores. Nos lo dejó en un bello poema Rudyard Kipling:

<<Si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso,

y tratar a esos dos impostores de la misma manera>>.

Dice otro de sus versos:

<<Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud>>.

Wellington es proclamado héroe en Bruselas después de Waterloo. Le preguntan que si le había gustado. La contestación es rotunda:

<<En absoluto; si hubiera fracasado, me habrían fusilado>>.

Conviene recapacitar, reflexionar y estudiar. También escuchar algunas reflexiones de la experiencia.

Decían en la mili que saliva de soldado viejo, betún de quinto o que el que quiera saber algo que compre un viejo. Lo principal es humildad, la verdad junto al estudio y preparación. Prudencia.

<<Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud>>.

Federico el Grande decía a los que se fiaban de su experiencia y mostraban dejadez en el estudio que él tenía dos mulos que habían pasado por cuarenta campañas, pero que seguían siendo mulos. Ojo con los de siempre, tan experimentados ellos.

Cuidado. Mientras nos perdemos en gritar nuestra futura victoria -electoral- el enemigo aprovecha nuestra fragilidad y división para atacar por los flancos y la retaguardia.

Unidad. Unidad. Unidad.

Se lo diré en términos militares: Voluntad de vencer, acción de conjunto y sorpresa. Aún están a tiempo. La campaña acaba de empezar.

Si alguno no lo entiende que estudie o pregunte.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 enero 2019

PONGA UN MILITAR EN SU PARTIDO. YO ME OFREZCO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En algún momento escribimos un artículo que parecía un anuncio, una oferta: ponga un militar en su mesa. Ya saben: bodas y bautizos. Una especie de esmoquin de alquiler, un uniforme militar con el personaje dentro.

Para una boda, un bautizo -cosas así-, que prestigian el evento, le dan categoría y mola cantidad. ¿Que quieres un general de uniforme de diario?: tanto; ¿que lo quieres de uniforme de gala?: tanto más; de etiqueta con condecoraciones y faja la cosa sube un poco, como si lo quieres de testigo que es lo más caro.

-Sí, es un tío lejano de mi marido, pero muy querido en casa. Es general… Con esa explicación quedas muy bien y se comentará que tienes un tío muy importante en la familia.

En una boda queda de tronío sentar a un general con sus entorchados en la mesa principal.

Pero aquello no tuvo éxito y cerramos la empresa.

Ahora la cosa va de partidos políticos. Buscan militares para sus listas. Habrá que ofrecerse. Mientras más rango mejor. Que tenga éxito no lo sé. Además hay que andarse con cuidado. Tenemos el ejemplo de que cuando un partido político te quiere para exhibirte como la antítesis del militar, lo opuesto al ser militar, pasa lo que pasa, que no te vota nadie. Te llevan de un lado para otro a ver si cuela, pero nada. Que la gente tonta no es. Un militar está para representar lo que es y no lo contrario. Tenemos recientes pruebas en España del fracaso que eso supone.

El estadounidense general Mattis, un tipo duro, general de los Marines, era ministro de Defensa con Trump. Claro que el general leía a Marco Aurelio, siempre llevaba consigo Las Meditaciones, y debió meditar su marcha de la política cuando vio que aquello era peor que la guerra. Firmeza en sus creencias. La política es tentadora, pero un soldado tiene principios…; y fin.

A mí también se me insinuaron desde un conocido partido político. Fue en aquellos momentos cuando me di cuenta de mi valía y la gran carrera política que tenía por delante. Ocurrió cuando las elecciones municipales; las últimas. La oferta fue tentadora. Todavía no sé como la rechacé. Me dijeron que me daría prestigio a mí y a la lista de candidatos del partido. Lo del prestigio me sonó raro. Un soldado solo gana prestigio en las batallas. Pero en fin la vida es batalla y pensé en ello. El prestigio para el partido y para mí consistía en ir el último en la lista de los candidatos en un ayuntamiento importante próximo a Madrid; repito, el último, ese que, aunque ganen, a él no le queda hueco. ¡Uf! Pensé en mi prestigio y vi que aquello no era lo mío, siempre me gustó ir en vanguardia. A pesar de eso que dicen: los últimos serán los primeros. Yo no lo veo. Les hice la contraoferta de ir de candidato a presidente del Gobierno que me parecía más sencillo, o un puestecito en Europa, o asesor de…, que se paga bien. Pero no; yo estaba llamado a ser el último de la lista. Así que la cosa no cuajó y desde aquel día he visto que tenían razón y mi prestigio está por los suelos; el del partido casi, casi tanto como el mío. ¡¿Cómo pude renunciar a aquel puesto de tanto prestigio?! La verdad es que el partido político en cuestión no ha vuelto a levantar cabeza en ese ayuntamiento. Yo tampoco. Puede que si hubiese aceptado ellos hubiesen ganado las elecciones y yo prestigio. No he vuelto a ser tentado por ningún partido y ya que lo siento. Han debido pensar que soy un desagradecido y que me creo alguien. Estoy triste y desconsolado porque hoy en día si eres general y ningún partido político se interesa por ti es que no eres nadie. En fin a ver si después de este articulo alguno lo lee y todavía tengo hueco en alguna lista sin necesidad de ser el último de la misma. Es que lo del último me da que no lo voy a aceptar.

Bueno, y si no siempre me queda el consuelo de decir aquello: <<Haga usted como yo y no se meta en política>>,  que atribuían a Franco.

Mejor me quedo como estoy, y más si voy a ser el último de la lista, aunque me queda la duda. ¿Será verdad que los últimos serán los primeros? Como les decía hace unos días, la guerra es la continuación de la política por otros medios. No sé muy bien que quería decir Clausewitz, pero por ahora prefiero la guerra que es más noble.

Heráclito decía que el oráculo de Delfos ni dice, ni oculta, sino da señales. Le he consultado. Sigo esperando la señal. Mientras, si hay algún interesado en mi persona para su partido político puede ponerse en contacto conmigo. No es seguro que acepte, pero me harán feliz por un rato.

La oferta está hecha. Gracias.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 enero 2019

EL MILITAR Y LA POLÍTICA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Me cuesta trabajo, mucho trabajo, ver al militar de hoy metido en la política; en la política de hoy. Parece incompatible. Podría ser que el militar, de hoy, acuda a la política, de hoy, precisamente por esa incompatibilidad que se percibe. Incompatibilidad no por impedimento legal, sino por repugnancia a lo que la política nos muestra. En una palabra: porque es repugnante para la conciencia militar que se juegue con la unidad de España.

Hay muchas similitudes entre la guerra y la política, son lo mismo, pero hoy hay muy pocas similitudes entre los hombres de armas y los políticos. Cuando no hay política aquello que decía Tallleyrand: <<la guerra es un asunto demasiado grave para dejarlo en manos de los militares>>, suena a peligroso, muy peligroso. Como dejar en manos de un niño el cuidado del rebaño cuando el lobo acecha.

Dice Clausewitz que la guerra es un acto político, nace de un fin político al que hay que atender preferentemente. <<La política penetra todo el acto guerrero y ejerce en él una constante influencia en tanto que lo admita la naturaleza de las energías desplegadas en la guerra>>. La guerra es un verdadero instrumento político. <<El propósito político es el fin, la guerra el medio, y jamás pueden concebirse medios sin un fin>>.

Hasta aquí está claro. Mi pregunta hoy va más allá: ¿Cual es el fin cuando no hay política -entendida como la acción para el bienestar, la convivencia y el cumplimiento de la Ley (cumplir y hacer cumplir la Ley)-, cuando no hay propósito político, cuando no hay medio, cuando no hay nada? La respuesta está a la vista: rendición, entrega sin condiciones a cualquier enemigo que presione. Y ahora el enemigo presiona.

<<Cuando han fallado los medios  para alcanzar un acuerdo siempre ha sido árbitro la guerra. Y el juicio que ha emitido se ha basado en el poder más bien que en derecho, aunque a veces haya prevalecido el derecho>> (Mariscal Montgomery).

Montgomery no quiso apuntalar que en ocasiones no prevalece ni el poder ni el derecho, sino la cobardía, que se convierte en perdedora. Tenemos el poder, el derecho, pero nos falta el propósito político. Nos hemos entregado. Se llama rendición o traición; alta traición.

¿No será que la política es un asunto demasiado grave para dejarlo en manos de estos políticos inconscientes, que basan su actuación en lo personal o partidista?

La incompetencia política, como demuestra la historia, nos ha conducido a las mayores calamidades: La guerra. No echemos la culpa a quienes no la tienen.

Aunque hay grandes políticos, trabajadores honestos, minimizados por sus propios partidos que no les permiten destacar por su espíritu crítico. Cuando no hay política, no hay objetivo, no hay nada. Sin propósito, llega el despropósito.

Nuestro caso: La unidad de España, su integridad territorial, el ordenamiento constitucional. Esa es la acción de la política, toda su obra debe estar dirigida al objetivo fundamental, la unidad de España, su integridad territorial, el ordenamiento constitucional. Esa es la razón por la que la Constitución acoge el artículo 8 y deja en manos de los poderes del Estado la ultima ratio. Porque lo es todo; conviene repetir: la unidad de España, su integridad territorial, el ordenamiento constitucional.

Mantener a cualquier coste ese objetivo significa progreso, bienestar y convivencia. Lo otro, lo de ahora, es desasosiego permanente y ruina; a la que vamos de cabeza. Hemos perdido cobardemente. Nos han entregado sin luchar.

De Maquiavelo extraemos las claves de la política y de la guerra: organización y disciplina. Sin ello no es posible ni política ni guerra.

De vez en cuando los políticos continúan su actividad con la guerra, pero ahora se ve a los militares retirados dar el paso al otro lado: la política. ¿Les extraña? Intentan remediar el desaguisado en lo poco que pueden hacer; antes del desastre total; por su conciencia y honor. Lo extraño sería que ese paso les llevase a lugares donde ni se ama a España ni se defiende lo que durante años han servido, y juraron muy jovencitos. También ha ocurrido.

Si un militar da el paso al otro lado, es porque: ama la paz y sabe hacer la guerra. Nunca para destruir su Nación ni saltarse la Ley a capricho. Lo suyo, como debería ser lo de los políticos, es defender la unidad de la Patria, la integridad territorial, el orden constitucional.

<<Amar la paz y saber hacer la guerra, estimándome y premiándome mi rey, no solo por mi competencia en la guerra, sino por lo que le aconsejo en la paz. A ningún rey que sea sabio y prudente y quiera gobernar bien, le conviene tener junto a sí otra clase de personas, porque si son demasiado amantes de la paz o de la guerra, le harán cometer errores>> (Maquiavelo- El Arte de la Guerra).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 enero 2019

 

DESPRECIO A LOS SERVIDORES DEL ESTADO: LA GUARDIA CIVIL-POLICÍA NACIONAL Y EL JUEZ LLARENA. TOQUE DE RETRETA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Que el Estado está conmocionado después del Golpe es algo indudable. Los síntomas son de enorme gravedad, de difícil recuperación. A la normalidad hoy se la conoce como escándalo. Estamos en trance de desaparecer como Nación-Estado y todos tan contentos. Por sus obras los conoceréis. Los signos de los tiempos claman y proclaman lo que viene, lo que ya está aquí.

El enemigo en su lucha han conseguido el cetro y el que lo porta es un estafermo.

A pesar de la batalla perdida por desarme artístico de esta sociedad (Clausewitz) hay servidores públicos que, aún maltratados por el estafermo y sus socios, dan ejemplo de virtud ante toda la basura que nos rodea.

Guardia Civil y Policía Nacional, son un constante ejemplo de eficacia y hoy por hoy, junto a la justicia, los máximos ejemplos de servicio a la unidad de España y al cumplimiento de la Ley.

Pero solos. Solos ante el peligro. Lo ocurrido en la valla de Ceuta, que marca la frontera con Marruecos, debería avergonzar a cualquier gobernante, sea un estafermo o no. Nuestro presidente del Gobierno después de haber visto las violentas agresiones a nuestros guardias civiles y policías nacionales en la frontera de Ceuta ha guardado un escandaloso silencio que le delata. Ni un gesto. ¿Está contra su actuación? Son servidores del Estado a sus órdenes y cumpliendo su deber, el que el presidente no cumple.

Conviene tomar nota; una vez más. No queremos agradecimientos ni melifluas palabras sino que cada uno cumpla con su deber.

Los combates se dirigen contra lo que más les ataca y duele: La Guardia Civil, la Policía Nacional y la Justicia.

Este sábado el juez Llarena cenaba en un restaurante de Gerona con su mujer. Un “grupo de radicales” llegaron al lugar y obligaron al juez a abandonarlo protegido por los policías autonómicos. ¿Detenciones? ¿Radicales aislados? No hay detenidos. Los radicales lo  mismo están en la calle que se sientan en el Parlamento Catalán. Son los mismos y piden lo mismo.

Esto solo ocurre en España. El que gobierna habla y se mueve según la voz y manos de su ventrílocuo.

He puesto dos ejemplos del ataque a España. Seguirán otros; cada vez con más dureza.

“En tanto yo no haya derribado al enemigo debo temer que él me derribe; no soy, pues, dueño de mí mismo sino que él me impone la ley como yo se la impongo” (Clausewitz).

Pues vayámonos todos de vacaciones señor presidente, aunque usted no se las merece.

Esto es solo el principio de lo que nos espera. En septiembre nos vemos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

30 julio 2018

 

EL ARTE DE LA GUERRA Y LAS CLOACAS DEL ESTADO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Las cloacas han existido siempre…

<<El que sobresale en la solución de las dificultades las soluciona antes de que se presenten. El que sobresale en las victorias sobre sus enemigos triunfa antes de que las amenazas de estos se concreten>>.

El Arte de la Guerra de Sunzi es muy sencillo. Incluso habla -y hasta se entiende- de los agentes secretos. Hay variados estilos de mando, tantos como personas; por eso la forma de conducir un conflicto no se atiene a unas normas claras. Cada cual es cada cual. Incluso los hay que no existiendo conflicto alguno lo provocan deliberadamente para luego lucirse en su solución. Se les suele escapar de control y dar lugar a crisis profundas, incluso son el origen de muchos escándalos; y de las guerras. Porque el narcisismo significa debilidad y desconfianza.

Dentro de las variadas situaciones que el mando conlleva hay una que exige máxima prudencia y paciencia. Yo diría que inteligencia: la Inteligencia. En la incertidumbre permanente en la que nos movemos esta consiste en la capacidad de distinguir lo contradictorio, lo falso, lo incierto, y eso solo lo proporciona el conocimiento de los hombres y de las cosas. 

Nos ponemos muy nerviosos, y más ahora, con lo que se cree un nuevo invento llamado noticias falsas (fakes news). No es nuevo. Las cloacas siempre han estado infectadas por eso bacilos resistentes a los antibióticos: <<La mayor parte de las noticias son falsas y la timidez de los hombres hace de la mentira y falsedad una nueva fuerza>> (De la Guerra general C. Von  Clausewitz).

Construimos con lo que destruye, que es la mentira, la difamación y la condena, sin saber que esa es la causa de que estemos en ruina moral siempre, siempre. Da miedo ese enorme tribunal de plaza formado por jueces de horca y cuchillo. Todo ello acaba contagiando a una sociedad que fía más crédito a las cloacas que a la severa y rigurosa información. Ahí lo malo: ¿dónde se halla esta?

Enfangarse y hacer aflorar el bacilo es peligroso. Mostrar la basura de la cloaca, pretendiendo limpiar y lucirse, trae como consecuencia que acabes infectado por el bacilo. Mejor es dejar correr el torrente de agua cristalina y esperar al antídoto adecuado. Investigación, oportuna intervención. Sin pretender lucirse. Son los mundos del silencio, los abismos.

En esos infectos lugares al enemigo que huye puente de plata, presentar batalla para lucirse, para pavonear una victoria, es siempre el error de un mal general.

<<Si los enemigos, desesperados, vienen para vencer o morir evita encontrarte con ellos. A un enemigo cercado debes dejarle una vía de salida. Si carecen de todo debes prever su desesperación. No te encarnices con un enemigo acorralado>>.

<<Pues si el príncipe esclarecido y el general competente derrotan al enemigo cada vez que pasan a la acción, si sus hazañas se salen fuera de lo común, es gracias a la información previa>>.

Está todo escrito. No es un hombre más que otro si no hace más que otro.

¿Para qué vamos a inventar nada? Solo es necesario rigurosidad y no olvidar que <<la virtud del hombre libre se muestra tan grande cuando evita los peligros como cuando los vence>>.

Wang Hsi: <<… Un soberano dotado de una personalidad y de una inteligencia superiores debe ser capaz de reconocer al hombre que le conviene, debe confiarle la responsabilidad y esperar los resultados>> (El Arte de la Guerra-Sunzi).

¡Caute quia spinosa!

Spinoza….¡Cuidado…!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

23 julio 2018

Blog: generaldavila.com

ESPAÑA FISURADA CAMINO DE LA FRACTURA Vicente Díaz de Villegas y Herrería. General de División (R.)

La caída del telón de acero en 1989 dejó al descubierto el concepto de progreso y libertad del paraíso de gulags y checas que el Frente Popular pretendió implantar en España en 1936. Realidad sobre la que se ha corrido un tupido velo, haciendo que en la actualidad suframos, contumazmente, partidos marxistas, estalinistas, anarquistas; partidos fracasados y nada democráticos interna y externamente; partidos incapaces de generar otra cosa que no sea miseria, enfrentamiento y llegado el momento muerte; partidos que, junto con los independentistas, continúan siendo los enemigos de España actuales.

La hemipléjica Ley de memoria Histórica, de Desmemoria de los muertos, nunca ha buscado dejar cerrado el capítulo histórico de los muertos de uno y de otro bando de la guerra civil. No se ha buscado cicatrizar sino reabrir heridas, envidias, rencores, odios… En definitiva una Imposición Liberticida que trata de ocultar la verdad amputándola.

Para la memoria: Algunas frases de Largo Caballero, que fue presidente del gobierno (PSOE),  cuya estatua y calles no han sido afectadas por la “memoria hemipléjica”:

“Si triunfan las derechas tendremos que ir a la guerra civil…

“La democracia es solo el primer  paso para la la consecución de la DICTADURA DEL PROLETARIADO

Largo Caballero homenajeado en Madrid

…la Democracia es incompatible con el socialismo …hay que ir a la revolución…

La transformación del país no se puede hacer echando simplemente papeletas en las urnas…

Sin verdad no hay libertad y sin justicia tampoco. Sin justicia no hay perdón y sin perdón no hay paz. (No lo pidieron los asesinos de Paracuellos, ni de las checas, ni de los paseillos y tampoco los terroristas de la ETA).

Frente a “la verdad os hará libres,”el cúmulo de mentiras desde los partidos políticos, gobernando o no, por acción o por omisión, y sus corolarios de corrupción y nepotismo ha dejado claro la falta de Libertad.

La Democracia es palabra con la que se llena la boca de muchos como si de un pasaporte de autenticidad y LIBERTAD se tratara pero, No basta con decirlo hay que ejercerla.

Dado que los partidos políticos aplican a la selección de personal el sistema del dedo y no un sistema objetivo por preparación y méritos y dado que no aplican la Democracia en sus estructuras internas, se entiende que no creen en ella como medio de elegir un Gobierno, quedan pues en entredicho. Se trata de un poder de empleo a lomo del“ignorante ciudadano” (“es que la gente es tonta” decían Tip y Coll).

Las invasiones del pensamiento y de la moral individual, a través de leyes torticeras, han dejado claro que se pretende imponer una verdad y en consecuencia “imponer una  libertad” (oxímoron); imposiciones que como tal son Liberticidas”.

La televisión en los hogares impone una polítiquería con unos debates entre “padres de la patria” que sonrojan y hacen preguntarnos  ¿si esos son los padres, de quienes somos hijos?

Cabe decir de las llamadas Autonomías históricas, no pasaron de ser, dada su duración, autonomías momentáneas, como lo pudo ser antes el Cantón de Cartagena, y por tanto parte de la postverdad en las que vivimos.

En 1978, los independentistas, actuales enemigos de España que no adversarios, no estaban preparados ni en cantidad ni en sectarismo como lo están ahora gracias a la administración. La Constitución de 1978 no paró sino que incrementó el terrorismo “democrático” independentista y la trampa autonomista se reforzó hasta convertirse en sedición secesionista.

La acción y omisión ejercida desde los partidos ha sido peligrosamente desleal con España y sus ciudadanos, convirtiendo democracia en “urnocracia”.

La irresponsabilidad de los partidos políticos gobernantes de España, donde el fin justifica los medios, ha llevado a negociar alianzas en su único beneficio pero sin llegar a acuerdos para sumar los 2/3 en beneficio de España.

Las leyes no distinguen al individuo por su preparación, pero si distinguen al individuo en función del lugar de residencia para dar mas o menos valor a su voto. No hay segundas vueltas electorales que permitan al ciudadano intervenir en las alianzas por esa falta de conciencia en los partidos políticos de los peligros para el conjunto de España y los españoles.

ETA. solo hay un nombre ¡Asesinos!

Se han certificado oficialmente mentiras como verdades, en beneficio de la ambición, la soberbia, el rencor, el temor a quedar mal,…la cobardía. La verdad da miedo, cuando se abandona para emplear los juegos de palabras y verdades a medias, la mentira…, y  es que la verdad es exigente y compromete.

Entonces, cuando la verdad da miedo, la libertad desaparece y los ciudadanos se convierten en siervos de organizaciones feudales contra las que nada pueden.  “El que se mueve no sale en la foto“.  ¿Quien le pone el cascabel al gato?

Pasada de moda la lucha de clases, se buscan “Nichos” de votos para todos los partidos, mediante la división de la sociedad en grupos de lucha pero sin aportar soluciones a los problemas de progreso. Ejemplos actuales:

El nicho del Feminismo y la asociada violencia de genero, que busca el enfrentamiento pero no que considera la violencia (física y sicológica) entre personas del mismo sexo, ni la que se ejerce hacia los niños, ni los suicidios,…ni la de la mujer al hombre… La solución que ofrecen pasa por no ayudar y si cambiar la Vida por un estado de bienestar, un nihilismo easy hasta la  eutanasia…y el aborto. El trabajo de la mujer en el hogar y de la madre de familia es ninguneado.

El nicho de la Jubilación = Como solución:“mochila austriaca” y eutanasia vía limitación pruebas médicas y medicamentos, mas impuestos y deuda pero en ningún caso reducir el gasto publico adelgazando las administraciones infectadas por los partidos políticos.

El nicho del Federalismo = Imposición de la insolidaridad, para desmembrar y hundir a España vía “autonosuyas.” Gracias a no considerar un posible cambios de la ley electoral, ley de partidos, libertad de expresión y del Código Penal. Como ejemplo, a los declarados abiertamente enemigos de España  se les dedican plazas y calles. («A mí la unidad de España me suda la polla por delante y por detrás. Que se metan España por el puto culo a ver si les explota dentro»)

El nicho del Laicismo =  Imposición para atacar desde la enseñanza y la cultura las bases cristianas de la nación española “arderéis como en el 36”, (Decía De Gaulle: “La Republique est Laïque la France est Chretienne”). Ser laico no significa ser anticristiano y favorable a otras religiones o filosofías.

Nada se dice del apoyo social de las ONG cristianas, como Cáritas, o de la Enseñanza, o de los Hospitales,… que no salen de los impuestos.

         El Autonomismo = Imposición de las lenguas regionales sobre el idioma Español/Castellano, no como conservación cultural sino como medio de separación, desde la enseñanza, las administraciones y las cadenas de radio y televisión y fuera incluso de las autonomías bilingües.

La palabra España es sustituida por Estado Español por los independentistas de Cataluña/Catalonia y Vascongadas/Euzkadi. Además en todo el territorio Lérida por Lleida, Gerona por Girona (Yirona pronuncian los locutores cursis, que dicen Londres y no London)…, no dicen Iruña y sí Pamplona, Bilbao y no Bilbo, no Ourense y si Orense… No dicen London ni Paguis. Se han olvidado que la Torre de Babel fue una maldición.

Mientras los auténticos líderes nacionales buscan resultados a largo plazo, predican con el ejemplo y crean líderes y no seguidores, aquí y ahora el liderazgo partidista es de: “tente mientras cobro y qué hay de lo mío, a ver si aguantamos otra legislatura.”

Esperábamos, una profesionalidad basada en el conocimiento, la transparencia, el ejemplo, la responsabilidad y la honradez, para tomar decisiones responsables y acertadas, y solo hemos obtenido peleas de arrieros, de los representantes del pueblo.

Esperábamos, partiendo del hambre de primeros del siglo XX y una vez lanzada la locomotora de la economía,  un progreso mayor, sin embargo la deuda pública del españolito que viene al mundo, practicamente inexistente antes del 1975, ha aumentado, gracias a la multiplicacion de Feudos y Cortes que lastran los presupuestos.

Esperábamos mas paz y caminamos ya en una guerra civil. Guerra, que Clausewitz definía como  enfrentamiento de voluntades, en la que la voluntad independentista reforzada durante 40 años es muy superior a la de los sucesivos gobiernos de España. Guerra en la que el terrorismo que se llama “democrático” apoyado, justificado o tolerado se ha mantenido asesinando 36 años.

Una guerra en la que ya se han invadido los espacios morales personales, la enseñanza, la lengua, las subvenciones,…las administraciones.

Guerra civil entre las regiones (agua, nuclear,…conciertos) y entre los ciudadanos se ha ido extendiendo por toda España.

La violencia ya se inició con amenazas, asesinatos, limpieza étnica vasca,… hasta llegar a colocar a terroristas en la politica y a dejar un poso de miedo en una sociedad que no se atreve a opinar.

¡Asesinos! ETA ¡Asesinos! ¡Asesinos! ¿En las instituciones? ¿Quién, quienes han negociado?

Una vez eliminados los Ejércitos de la lucha contraterrorista, el terrorismo solo lo combatieron las FCSE y algunos jueces y por eso se tardaron 13 años (45-58) en acabar con un maquis, experimentado, armado y apoyado desde dentro y fuera de España, y pasaron 60 años para que la ETA decida acabar despues de recibir sucesivos balones de oxígenos negociadores.

Se resucita la guerra civil de 1936 y se aplaude y se entierran los asesinatos de la ETA.

Seguimos esperando una Democracia de verdad una DEMORACIA sin complejos. Necesitamos una REGENERACIÓN.  ¿Vendrá de fuera esa DEMOCRACIA? ¿Por qué?

El silencio, la tibieza, la murmuración, lo políticamente correcto de nada han servido, es necesario alcanzar una masa crítica que facilite el acceso. La sociedad muda está contra la dictadura, también contra la dictadura del rumor y la de lo políticamente correcto, pero… el que calla otorga.

Vicente Díaz de Villegas y Herrería

Soldado de España

Blog: generaldavila.com

4 mayo 2018

 

 

¿QUÉ EJÉRCITOS QUEREMOS? (2) La enseñanza de el valor Adolfo Coloma GB (R) del ET

En un interesante artículo publicado en el N.º 922 (enero – Febrero 2018) de la Revista Ejército,  el Tte. General de la Corte hace un profundo análisis del “El valor”, al que considera como «una cualidad dela persona o de un colectivo, consecuencia de virtudes o valores adquiridos, que impulsa a obrar racionalmente ante una situación de riesgo para enfrentarse a él contemple y firmeza» y sentencia que no es el valor una virtud en si mismo, sino una consecuencia de virtudes (se refiere a las virtudes humanas y profesionales), para terminar considerando la escala de valores en nuestras fuerzas Armadas, que van desde el valor se le supone al heroico y analiza la forma de reconocer y premiar tan necesario valor (valga la redundancia) en nuestros ejércitos.

Estas interesantes reflexiones, que prácticamente hago mías, me llevan a analizar la cuestión del valor desde otro ángulo: es valiente quien tiene valor, pero ¿el valiente nace o se hace? No dudo de que Vds. mayoritariamente optarán por la segunda propuesta. Yo también. Pero esta misma certeza me lleva nuevamente a preguntarme. ¿Y cómo se hace a uno valiente? ¿Cómo se entrena uno para ser valiente? Esta es la pregunta que va a centrar mi reflexión y sobre la que intentaré aportar mi personal punto de vista. Tiene mucho que ver con la formación en las academias y centros de formación, con la práctica constante y con la selección.

A poco que eche uno la vista atrás advierte fácilmente los profundos cambios que la historia ha introducido en la forma de concebir y de hacer la guerra. Desde los tiempos remotos en los que las armas eran manejadas prácticamente a brazo y la lucha se llevaba a cabo casi sin espacio físico entre los contendientes, pasando por la invención de la pólvora cuyo uso intensivo y extensivo trataba de doblegar al contrario sin necesidad de llegar al contacto físico, pero manteniendo los conceptos de frente, flancos y retaguardia; hasta la actualidad, en el que estos conceptos se difuminan al máximo y en la que una radiación tal vez pueda ser letal. Pero, al mismo tiempo, se observa que, en todo el espectro del conflicto, en cualquier época, a los soldados se nos exige esa presencia de animo que el diccionario de la RAE define como “Cualidad del ánimo, que mueve a acometer resueltamente grandes empresas y a arrostrar los peligros.”

¿Es el valor un atributo exclusivo del soldado? Absolutamente no, y ejemplos hay a diario que lo ponen en evidencia. Lo que nos diferencia a los militares es que el valor se nos exige.Nos lo reconocerán y premiarán o no, pero a todos se nos supone y no podemos renunciar a él. La falta de valor supone cobardía, actitud tipificada y castigada en el Código Penal Militar (Ley Orgánica 14/2015, de 14 de octubre), que la define como: “el temor al riesgo personal que viole un deber castrense exigible a quien posea la condición militar”.

Por tanto, si el valor se nos exige, como la resistencia a la fatiga, el amor a la responsabilidad o la exactitud en el servicio, desde que uno sienta plaza ha de ser entrenado en ello. El plan de formación militar ha de incluir una serie de principios, de conocimientos, y finalmente de ejercicios que aseguren a los formadores que el individuo en cuestión va superando los estándares previstos y al mismo tiempo, que el sujeto vaya cogiendo la confianza en sí mismo, que le haga consciente de esa superación. Hoy los planes de estudio y formación son muy amplios y variados, desde los de oficiales hasta los de tropa. Me pregunto si tal formación, específicamente orientada hacia ese objetivo, el valor, está hoy en día reglada.

Un veterano y prestigioso oficial, en la cúspide de su carrera, me decía –“menos informática y más equitación”- A primera vista tal invocación puede parecer trasnochada, por cuanto la equitación, que ha sido durante siglos asignatura práctica necesaria en cualquier ejercito y base de una de las genuinas formas de combatir, está ya más que superada; mientras que los conocimientos informáticos son necesarios desde los escalones más bajos. Pero algo de verdad subyace en la frase de aquel veterano militar. La equitación ofrecía al cadete la oportunidad de subirse al nobel bruto y con la técnica necesaria, inteligencia y coraje, conducir al animal hacia el objetivo que se ha propuesto, incluso por encima de la voluntad esquiva del animal, corriendo el riesgo – riesgo calculado – de dar con sus huesos en el suelo. Este podría ser un buen ejemplo de una enseñanza específicamente dirigida hacia el entrenamiento del valor.

Lo que trato es de poner de manifiesto la importancia de la practica reglada de una enseñanza orientada, mensurable y progresiva para asentar el valor. No tendría necesariamente qué ser una asignatura específica, más bien – como se dice ahora – una práctica transversal a todas ellas, pero con un denominador común: la superación de un riesgo medido y controlado que obligue a la superación de los temores propios y que induzca al autocontrol y al espíritu de equipo.

Y cuando hablo de valor y de riesgos, no me refiero exclusivamente a los aspectos físicos. Como muy bien argumenta el General de la Corte, se trata de un compendio de virtudes morales, intelectuales y físicas, o lo que es lo mismo, la armonía entre el querer, el saber y el poder. El querer que se manifiesta mediante la voluntad, el saber que se adquiere mediante el conocimiento y la técnica y finalmente el poder, las destrezas y capacidades físicas para llevar a cabo el fin propuesto a pesar de la voluntad del contrario o de las condiciones adversas.

Tan necesario es el valor del ultimo de los soldados como el del mando a cualquier nivel. Su naturaleza es la misma en uno y en otro, claro que sus componentes y manifestaciones son diferentes. Priman los aspectos físicos en el soldado, mientras que el componente moral tiene una especial dimensión en el jefe. Tanto valor hace falta para firmar un plan de operaciones en el que uno es consciente de los riesgos que asume tal plan, como para mantener cabalmente una decisión durante la ejecución del mismo, cuando noticias adversas comienzan a llegar – en esa “niebla de la guerra” de la que hablaba Clausewitz -atormentando la mente del comandante. Un buen ejemplo de ello lo tenemos en la defensa del Alcázar de Toledo, que precisa poca explicación.

Por tanto, valor, audacia (no la temeridad) y asunción de riesgos, han de estar igualmente contemplados en los planes de capacitación de los oficiales en los empleos superiores. El estudio del problema táctico (o el estratégico) no tiene por que conducir, como sucede habitualmente, a la solución más evidente, la más previsible por el adversario y por lo tanto la que tiene más probabilidades de ser contrarrestada. La audacia, la sorpresa, el desconcierto del enemigo han de jugar su papel y los profesores, el propio sistema de enseñanza deben reconocerlo y promocionarlo. Hablamos siempre dentro de la más pura racionalidad y con la vista en “el cumplimiento de la misión con el menor número de bajas” que decía la doctrina de 1956. Es decir, con el menor quebranto propio, pero asumiendo que lo habrá. En caso contrario, no se trataría de esa “dialéctica de las voluntades que emplea la fuerza para resolver el conflicto”.

Para terminar esta esta reflexión solo me queda volver al inicio, a la selección de los militares.  Hasta hace no muchos años, posiblemente hasta la incorporación masiva de la mujer a las FAS, en las pruebas de selección para el ingreso en la Academia General Militar, junto a los test físicos y sicológicos y académicos del nivel del curso Universitario Selectivo de Ciencias, había una prueba muy singular: el salto del caballo. Un interminable aparato gimnástico forrado de un cuero cosido a base de tachuelas a un cuerpo de madera y sujetado por cuatro leñosas extremidades que daban al conjunto un aspecto insuperable. Pues bien, No dejaba de ser una prueba física más, pero con un matiz importante. Aquella “bestia” había que dominarla a base de técnica, coordinación y condición física, pero, sobre todo, con el convencimiento de que, al otro lado de aquel particular equino, estaba el ingreso en la academia. Hoy en día hay otras posibilidades otras técnicas, pero sigue siendo imperativo poder discriminar, siquiera de una forma elemental, quién es capaz de prepararse, dominarse, concentrarse y superar el obstáculo del que tiene un miedo insuperable.

Pues estas reflexiones me sugieren el interesante artículo del TGEN de la Corte en torno al valor. Como se dice en Operaciones Especiales (perdonen Vds. lo gráfico y expresivo de la cita): “a capar se aprende cortando güevos” a dominar al miedo, a ser valiente, también se aprende practicando. La enseñanza militar ha de combinar de forma progresiva y evaluable el riesgo medido con la voluntad de superarlo.

Adolfo Coloma

GB (R) del ET

Blog: generaldavila.com

9 abril 2018