¡PREPÁRENSE PARA CARGAR! General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

A los que han hecho el Servicio Militar les sonará la orden de mando. Y lo que viene después: ¡Carguen! ¡Apunten! ¡Fuego!

<<La táctica es el empleo de las fuerzas armadas en el combate y, la estrategia es el empleo del combate con vistas al fin último de la guerra>>. Clausewitz debería ser de preceptivo estudio entre los líderes civiles (o aspirantes) y entre los mandos militares. Hago la distinción intencionada. En lo militar mandar no tiene nada que ver con ser líder. Se ha introducido el término en la milicia con grave error para el concepto de mando, que es concebir, decidir, preparar y dirigir. Necesitamos jefes que manden, que la tropa nada tenga que esperar del favor ni temer de la arbitrariedad.

Mandar es exigir, a la par que una constante preocupación por tus hombres y el ejemplo de tus virtudes. Conocer a tus subordinados, su vida, inquietudes y necesidades, hacerlas tuyas, y velar por sus intereses.

La cuenta de resultados se mide en el combate, sobre el campo de batalla, no sobre una pantalla. Nada virtual. Dando la cara. ¿Una empresa valorando la capacidad para ser general? (Sí).

Para líderes tenemos a los políticos confundidos y que además pretenden mandar. Entre ellos hay mucho combate y poca estrategia. No saben distinguir cual es el problema ni les interesa más allá de su propio ego. Hacen entrar a sus huestes en combate para ganar en alguna escaramuza sin darse cuenta que están perdiendo el objetivo estratégico. Mucha táctica de guerrillas y poca estrategia de conducción.

Llegado a este punto; les pregunto: ¿Se dan cuenta de lo que quiero decir?

<<La guerra como elemento y herramienta política>>. Nadie ha podido rebatir la obra de Clausewitz. En estos términos, cuando se trata del aniquilamiento total del adversario, los peores errores son los causados por la bondad. Puede que sea peor no darse cuenta de ello. De ahí que me haya permitido preguntarles de manera tan directa.

Mientras los combates se desarrollan, a la vista de todos, el objetivo estratégico se esconde, impronunciable, nadie lo cree, pero ahí está. En lenguaje de Clausewitz, no pretenden que retrocedamos, sino aniquilarnos. Golpear el centro neurálgico, ocupando una zona vital de su territorio y destruyendo total o parcialmente a su ejército. Ellos saben hacer la  guerra.

Maquiavelo daba algunas reglas en su Arte de la Guerra que nunca deben olvidarse.

<<Las mejores resoluciones son las que permanecen ocultas al enemigo hasta el momento de ejecutarlas>>, lo que es aquí, ahora, tan evidente, que ya no las ocultan. Las han ejecutado. El objetivo estratégico es suyo.

De nada sirve, ya, prevenir ni hacer fuego. Es una refriega más. La guerra se ha perdido por ausencia de Mando y demasiados líderes de guerrillas que nunca han ido más allá del ¡prepárense para cargar!

Habrá que esperar para recuperar el terreno perdido. Con sus mismas armas o no habrá nada que hacer. Ellos trabajan en la estrategia, despistan con el bandolerismo, mientras su ejército destruye nuestro centro neurálgico y nos lleva a perder la voluntad de vencer.

La tropa debe ganara batallas; el Mando está para ganar la guerra.

España son dos bandos enfrentados. Uno de ellos sin voluntad ni Mando.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

14 septiembre 2020

DUDAS DE UN ATAQUE BACTERIOLÓGICO. CERTEZA DE UN ATAQUE A LA LIBERTAD General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

1.-Dudas de un ataque bacteriológico

Hace unos días les mostraba un esclarecedor documento de los años 50 en el que se describía la preocupación del ejército estadounidense por la guerra bacteriológica y en el que se hablaba de la posibilidad de que Rusia manipulase los virus utilizándolos como arma invasora letal.

Eran años de preocupación por el arma atómica como elemento disuasorio; real después de Hiroshima y Nagasaki.

La guerra bacteriológica se mostraba como la alternativa barata e insidiosa a la atómica. Rusia no tenía la capacidad suficiente, todavía, pero manejar los virus es algo más sencillo y barato.

España, aunque no lo creamos, ha sido puntera siempre; en todo. En un artículo les hable de la fabricación de la bomba atómica: El Proyecto Islero. El Ejército español también se preocupó de la novedad y en todas las Escuelas Superiores, de Estado Mayor, y Academias Militares se le dedicaba tiempo y estudio.

La defensa contra la acción biológica, como la definía nuestra Doctrina Militar de entonces, era otro motivo de preocupación.

<<La finalidad que se propone la acción biológica es anular o reducir la capacidad de combate de las tropas provocando infecciones que den lugar a enfermedades en los hombres, animales o plantas, transmitidas por el agua, el aire u otros medios>>. <<La información es clave y precisa que todos los escalones orgánicos, los Servicios de Sanidad, Farmacia y Veterinaria, en colaboración con los centros científicos civiles, estén en condiciones de conocer:

-Los agentes patógenos que se estime pueden ser utilizados por el enemigo.

-Los medios biológicos, físicos y químicos que existan para contener la reproducción de dichos agentes.

-Las posibilidades de aumentar las defensas del organismo humano>>.

Lo creo de total actualidad. Aunque hemos dejado en su mínima expresión servicios tan importantes como la Sanidad Militar, Farmacia y Veterinaria.

Siguiendo con el argot militar convendría saber si esto que ahora sufrimos es una amenaza, una crisis, un riesgo o una agresión. Podría ser cualquier cosa y por tanto derivar en lo peor. Podría ser.

Desde Clausewitz la derivada de todo ello significa utilizar medios de combate con la finalidad de imponer una voluntad sobre la otra. Podría ser.

La guerra es un conflicto de voluntades que puede derivar en un conflicto armado.

La comunidad científica está, aparentemente, desorientada. O los que saben se callan. ¿Por qué? En uno u otro caso estamos ante una situación indefinida, grave y que puede degenerar en cualquier cosa. Médicos, especialistas, científicos, técnicos, listos y menos listos, todos hablamos, pero nadie dice nada, porque nadie parece saber nada.

Eso es lo que me preocupa. He hablado con verdaderos sabios del tema y su sabiduría es incógnita; lo era hace unos meses y sigue siéndolo. Lo que me preocupa.

Laboratorio Chino de Wuhan. El centro de las sospechas

Empiezo a tener algo más que dudas de una epidemia surgida de la nada, del pangolín o del hasta ahora beneficioso murciélago. No me creo nada ni a nadie. Los hechos son que hay antecedentes. Los profetas lo han anunciado desde que se escribió la primera frase con significado. Hay dos mundos enfrentados; o varios. No dudarán en emplear cualquier cosa para acabar con su adversario. Es la ley más cruda y bestial (brutal o irracional), pero es la que rige, todavía, en el mundo.

Empiezo a creer que el covid-19 es la partícula del diablo. Inventada y liberada en dosis perfectamente calculadas. Buscaban la de Higgs, le llamaron la partícula de Dios y mira por donde, sin tener el gran colisionador de Hadrones, sino simplemente unos cuantos murciélagos, aparece coronavid-19. La partícula del diablo.

¿Tendrán ellos la vacuna para usarla cuando sea el momento? Sin duda.

He ahí el secreto: el momento.  Puede que no haya otra vacuna. Todo depende de cómo fue la creación del virus. Y de lo que pretendan.

Hay dudas de un ataque bacteriológico.

2.- Certeza de una ataque a la libertad.

Que lo hay contra la libertad no hay duda. Creíamos que todo era posible menos anular los derechos constitucionales de un pueblo. Está pasando en España, hoy, ahora. Todo es posible cuando un pueblo está doblegado y ni siquiera se lamenta por sus muertos. Acepta todo, se somete dócil al castigo envuelto en una sociedad que ha hecho necesaria la presencia policial hasta en tu dormitorio. Un símbolo típico del totalitarismo.

Los ataques a la libertad proceden de unos partidos políticos, viejos conocidos, que no quieren la guerra sino la victoria, para lo que cuentan con una poderosa máquina de propaganda y agitación, en la que colaboran hasta los servidores de hacer cumplir la ley.

Creo que nunca ha estado España tan cerca del totalitarismo y tan amenazada como lo está hoy. Se ha impuesto una religión sin Dios, es decir el comunismo: el culto al líder, ese que predica lo contrario a lo que hace y por ello es adorado. El comunismo es emocional y virulento por lo que acude más a las emociones que a la razón. Tiempos de grande emociones, como estos, son los suyos. Aquí caen todos, todos participan y cuando quieres evitarlo ya estás dentro del útero del odio.

El mayor enemigo del comunismo es la libertad. Lo vemos día a día. Este es su momento.

Más que nunca es necesaria la inteligencia y estar preparados sin dejar llevarse por las emociones que ellos regulan y manipulan.

No nos salvarán las viscerales reacciones, ni los jinetes a caballo liderando grandes ejércitos de reconquista. Se necesitan hombres de talento que sepan estar en todos los campos; se necesita unidad sin egoísmos, sin protagonismos, sin esperar nada a cambio. Es el tiempo de los mejores y no de los que más chillan. O lo que es lo mismo: el de los valientes. Siguiendo nuestra vieja escuela:   <<El oficial ha de abstenerse en el combate de realizar alardes inútiles de valor>> […] <<todas sus actividades y todo su valor, en el verdadero concepto de esta palabra, han de tender a conservar durante el mayor tiempo y en el más alto grado, las energías físicas y morales de su tropa…>>. Para ello la unidad, sin personalismos ni prepotentes posturas. Humildad y sabiduría ante un enemigo muy hábil y sutil.

La batalla es contra un virus desconocido y otro muy conocido.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

15 mayo 2020

PANDEMIA, RECLUSIÓN FORZADA, PREOCUPACIÓN Y OCUPACIÓN ¿DÓNDE ESTÁ Y PARA QUE QUEREMOS A LA ONU? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

He pensado que debe de haber mucha gente en casa con preocupación y aburrimiento. No podemos ayudarles en lo primero, pero sí hacer algo para al menos entretenernos y desahogarnos escribiendo lo que pensamos y sentimos. Por ello abro el blog este fin de semana para que todos ustedes se expresen, escriban y cuenten lo que quieran con la finalidad de hacer más llevadera esta reclusión a la que nos someten.

Por tanto vamos a llevar a cabo una maratón de publicaciones, nuestras y suyas, para así hacer más llevadero este encierro. Solo les pido respeto y educación. Se pude decir todo y a todos, pero dentro de las mejores formas que todos conocemos. A por ello.

Hay mucho de irresponsabilidad en esta crisis, también de intranquilidad precisamente porque a alguien se le ha escapado de las manos el control de este proceso. Y se le sigue escapando, porque veo con estupor que el vicepresidente del Gobierno, con grave irresponsabilidad se ha presentado en la mesa del Consejo de Ministros de hoy cuando debería estar sometido a la preceptiva vigilancia o cuarentena. ¿Con qué desvergüenza se atreven a tomar medidas, cuando lo suyo debe ser la inmediata destitución? ¡Vaya ejemplo el del partido morado, junto a los de la convocatoria del 8M! Ahora a parchear.

Dicen que no es momento de críticas y opino lo contrario. Es momento de someter a un rígido control al Gobierno que no ha tenido la decencia de reunirse con el conjunto de líderes políticos  para estudiar, analizar y dejarse aconsejar. La misma situación ocurre a nivel mundial cuando cada nación toma las medidas que se le ocurren y ni China, ni EEUU, ni Europa, ni Rusia, nadie, nadie se reúne para tratar de aliviar y solucionar esta hecatombe.

Me pregunto: ¿Para qué sirve la ONU? ¿Para qué sirve su Consejo de Seguridad? ¿No es esto una crisis mundial?

Los eslogan de quienes ya conocemos, aquellos de <<queremos un Gobierno que no nos mienta>>, los de <<sí se puede>>, resulta que mienten y no pueden. Ayer decía el presidente del Gobierno que <<Estado alarma>>, hoy la esperamos, se hace esperar, ¿por qué no se hizo ayer, o anteayer, o mañana, o nunca? No sabe qué hacer, ni qué decir. Los españoles huyen. ¿Cómo no? No saben, mala información, muchas dudas, mucha intranquilidad. Niños, abuelos, enfermos, la crueldad de no poder visitar a los mayores encerrados en una Residencia, la duda, siempre la duda de en qué manos estamos y siempre la solución a base de arruinar vidas y haciendas de los más débiles. Esa es la respuesta de un Gobierno socialista y comunista.

Otra cosa que no hace más que rondarme la cabeza: Veo un fracaso de la comunidad científica sin precedentes. Esta es una guerra que se podría prever. Hay miles de Think Tank ingresando dineros para contarnos unas películas que nunca se cumplen (desde la caída del muro de Berlín hasta hoy no han dado ni una). Hablan, escriben, cobran y dirigen hasta las finanzas. A ninguno se le ocurrió pensar que la guerra es la de Sunzi y no la de Clausewitz, y que cualquier cosa es posible, incluso esta guerra.

Los científicos se mueven al compás del dinero, como todo. Que si el bosón de Higgs, la partícula de dios, que si el colisionador de Hadrones, que si los marcianos, pero…

Fracaso comunidad científica y de los expertos analistas del futuro, los de la moqueta y cuenta corriente.

Un bichito minúsculo, que conocen, que sabían de su existencia, colapsa al mundo, en una guerra sin precedentes para la que no hay soldados ni armamento.

Saldremos reforzados, como lo hemos hecho siempre, pero a costa de muchos sacrificios y muchos muertos que deben pesar sobre nuestras conciencias, de algunos más que de otros.

Mientras me sigo preguntando todo, pero además  ¿dónde está la solidaridad mundial, de naciones, las reuniones de Jefes de Estado, de la comunidad científica? ¿Tiene miedo al bichito?

Se lo explicaría un legionario: No abandonar jamás a nadie en el campo hasta perecer todos.

Y el que no sirva o tenga miedo que se quite de en medio.

En un reciente artículo el científico español, que fue Director del CSIC y catedrático de microbiología, don  César Nombela decía: <<el mundo haría bien en prepararse para la próxima emergencia infecciosa>>.

Ese es el camino. Que no seguiremos, claro.

Manden sus comentarios y no estemos solos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

14 marzo 2020

Blog: generaldavila.com

 

CATALUÑA: CUANDO LA POLÍTICA NO ENCUENTRA UNA SOLUCIÓN PACÍFICA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Cataluña: situación prebélica.

Moltke, jefe del Estado Mayor prusiano durante 30 años (desde 1857), enseñaba a sus oficiales que cuando el enemigo tiene abiertos ante sí tres caminos, de ellos elegirá el cuarto.

Alguno se empeña en presentar la independencia de Cataluña como un problema político. Lo es si nos atenemos a la usada, reiterado mal uso, de la definición de Clausewitz de que la guerra es la continuación de la política por otros medios. Queda así dudoso el concepto si no se añade que eso ocurre porque la política no logra encontrar solución pacífica. La guerra es el último recurso de la política. Para llegar a esa situación antes se recorren otros caminos que lo anuncian. Cerrar los ojos ante las evidentes señales es una temeridad.

Hablar de guerra en Cataluña se me antoja prematuro. Todo se andará. Pero las señales nada bueno anuncian.

<<El mejor agüero es este: combatir por la Patria. ¿Por qué te dan miedo el combate y la pelea?>> (La Ilíada, canto XII).

No encuentra la política solución al golpe de Estado en Cataluña. No porque no la haya, sino por cobardía. Lisa y llanamente por cobardía.

<<Sé que los cobardes huyen del combate, y quien descuella en la batalla debe mantenerse firme, ya sea herido ya a otro hiera>> (La Ilíada. Canto XI).

Mejor podríamos hablar de desbordamiento de la delincuencia en el que están implicadas las más altas instituciones de Cataluña. Delincuentes: unos juzgados, otros en delincuencia manifiesta. Abarca a la palabra y a los hechos. Hechos muy graves que la Guardia Civil ha desarticulado a tiempo, antes de una tragedia. En Cataluña no se combate, por ahora, se delinque. Diferencia fundamental. Nada tiene que ver un soldado con un delincuente. Ellos quisieran tener un ejército, ya tienen un proyecto, pero nunca sería tal, sino una banda de delincuentes, o más claro, de forajidos. Uno de sus jefes es ya un forajido; acompañado de otros cuantos. Puigdemont es la definición. (Forajido: Delincuente que anda fuera del poblado, huyendo de la justicia).

No. Esto no es una guerra. Es pura cobardía e incumplimiento de la ley. Lo de Cataluña es la prueba evidente de la cobardía de España. Digo bien, porque nuestros representantes son los responsables. Los que tenían que tomar medidas, los que asumen la soberanía, hablan y actúan por nosotros. Pues habrá que pensárselo: <<Por sus obras los conoceréis>>.

Todos tenemos culpa.

Esto no es una guerra, pero podría serlo. Es, por ahora, una feroz lucha contra la delincuencia. Los delincuentes están organizados; dirigidos desde las más altas instituciones catalanas, ejecución a todos los niveles, servicio de información que abarca toda la península y se infiltra en los del Estado, agencias en el extranjero, logística pagada con los presupuestos del Estado español, grupos violentos que atacan con objetivos tácticos  que responden a la gran estrategia del terror para la independencia; pero ellos no han sido. Esto no es una guerra, es peor. Es luchar contra delincuentes con riesgo de la vida. Un lucha donde no hay honor ni valor. Solo traición. Ningún apoyo. Ningún capitán que te dirija y guíe. Como caigas en la lucha contra ellos serás humillado, rechazado y declarado culpable. No hay confianza en la batalla. Los que combaten y luchan por la Ley se encuentran desamparados, sin capitán. Sin ejemplo a seguir. El soldado siente una inmensa soledad en estos momentos de la batalla.

La política no encuentra solución

La escalada de la delincuencia puede dar lugar a que la política continúe por otros medios y será por la incompetencia de quien debería haber utilizado los que la política pone a su alcance. No lo hizo, no lo hace y cuando quiera será tarde. <<El necio solo conoce el mal cuando ya está hecho>>.

En definitiva: estamos ante una situación prebélica. La pérdida de la iniciativa es evidente. La lucha partidista no permite hacer un frente común. La unidad de España está en juego, no hay unidad en el planteamiento para su defensa.

Ante ese panorama el enemigo, ha elegido el cuarto camino: el de los forajidos.

De seguir ofreciendo una pírrica defensa habrá que continuar la política con otros medios.

Cuando no hay ley y se desata la violencia dirigida desde un Parlamento, y la respuesta es ninguna,  es señal de que la política no encuentra solución pacífica. Ya se sabe lo que eso significa.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

4 octubre 2019

SER SOLDADO PROFESIONAL EN ESPAÑA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

<<El legionario romano juraba que había de servir a la República por tiempo de veinte años, si cumplidos estos continuaba en el servicio voluntariamente le distinguían con el nombre, honor y utilidad de veterano. Si dejaba el servicio le daban su licencia, que llamaban ejautoramentum, y el peculio castrense que le correspondía para que viviese con comodidad el resto de su vida>> (Nota en el libro de Flavio Vegecio Renato, Instituciones Militares).

El oficio de soldado es penoso; las armas pesadas, mucho el riesgo, la vida activa corta, los premios, si llegan, lo hacen tarde, y la disciplina es muy severa; todo como debe ser.

<<Señoras y señores, se acaba la mili>>, marzo de 2001, Federico Trillo entonces ministro de Defensa. Ya nadie lo recuerda a pesar de ser un hito histórico de enorme transcendencia. Mejor dejarlo estar; cosas de nostálgicos.

¿Para bien o para mal? Depende. Posibles: <<Posibilidad, facultad, medios disponibles para hacer algo>>. Puede ser eficaz y bueno o una sangría para la nación. Ya es irreversible, casi indiscutible. No hay marcha atrás a no ser que… Pues a lo hecho pecho, pero conociendo lo hecho.

Hay que pensar y analizar.

¿En qué condiciones se adoptan compromisos con los aliados? No es a todo a cambio de no subir el presupuesto de Defensa. El equilibrio entre lo de dentro y lo de fuera es como la copa del árbol y sus raíces, una proporción necesaria; que tanto seca el árbol por cortar raíces como por podar en demasía. <<Hace mal empleo de sus fuerzas el que las mantiene en un sitio en número superior al que la acción enemiga exige…> (Clausewitz), pero no es menos cierto que mayor error es mantener otras inactivas y desarmadas.

<<No hay actividad humana alguna que esté en tan constante y general contacto con el azar que la guerra>> (Clausewitz). ¿Alguien ha pensado en el azar? Suele ser un soldado desconocido el que ataca sin avisar, sin decir el día ni la hora, en el momento menos esperado. Un soldado es un Ejército.

Se acabó la mili. Han pasado años. Camino de los veinte; no queda ni polémica. No interesa. Tan es así que no hay estudios rigurosos que permitan hacer una valoración de lo que ha supuesto el cambio. Ni en las Fuerzas Armadas, que yo sepa, ha habido un seguimiento que con rigor intelectual nos muestre la evolución, consecuencias y conclusiones de la suspensión del servicio militar y, así, poder en un momento determinado introducir las correcciones necesarias. ¿A quién le importa?

La guerra es incertidumbre, el futuro es incertidumbre, la imprevisión es la derrota; casi siempre. Ser pobre y querer vivir como un rico es imprevisión y derrota.

No está todo dicho sobre servicio militar obligatorio o profesional; con rigor. No hay marcha atrás, pero ha habido improvisación, interés político, frivolidad. Nunca hubo asesoramiento, informes, consejos, del Mando militar al que se tuvo al margen y se le dio hecha la suspensión del servicio militar con graves consecuencias en la operatividad de los ejércitos que bien podemos decir dejaron a España indefensa durante años. A ello se unió la terrible crisis económica que ha dejado a los ejércitos de España en una situación de mínimos, de la que poco o nada se habla, sin que se hayan tomado las medidas adecuadas para ir actualizando y poniendo al día en función de nuestros compromisos con nuestros aliados y los propios internos (olvidados). Esto no es popular ni registra interés mediático alguno a pesar de las palabras que muy de vez en cuando se oyen dese la milicia. Pero es nuestra seguridad y nuestra posición y fuerza en el mundo. No solo militar, también económica.

Los españoles tienen una magnífica opinión de sus ejércitos por su entrega y buen hacer. De alguna manera esa opinión es injusta porque se queda en la epidermis sin penetrar en las entrañas de las enormes dificultades que presentan unos ejércitos profesionales, los nuestros en concreto. En este blog se han analizado exhaustivamente. Nadie habla de ellas y caminamos como si pudiésemos afrontar interior y exteriormente todas las situaciones mientras los ejércitos se empobrecen y carecen de los necesarios materiales. Incluso de las mínimas atenciones. El campo de la escasez abarca desde lo doméstico hasta los aviones o buques más complejos. De lo mínimo a lo máximo. Nada es insignificante. Soldados bien disciplinados, y mejor mandados, derrotan a los de mayor número; cuando saben que tiene una retaguardia que les alienta y que no confunde el casco que sirve para la defensa con el que sirve para el adorno.

Hemos entrado ya en un proceso por el que de aquí a unos años (2036) aproximadamente unos 50.0000 soldados profesionales tendrán que abandonar los ejércitos de España al haber cumplido los 45 años. El ministerio de Defensa hace esfuerzos en distintos campos para paliar la gravedad del asunto que afecta a familias sacrificadas por la dura vida de soldado. La solución no es fácil. Por que se acude a la improvisación. Soluciones de urgencia que no serán definitivas. Es un problema de la nación que todos los partidos, sin intereses propios, deberían contemplar.

Ser soldado profesional en España, hoy, constituye una inseguridad que no debemos permitirnos. Las encuestas de satisfacción no pueden ocultar la realidad de nuestros soldados profesionales. Es urgente encontrar soluciones. Desde lo más pequeño a lo más grande.

<<Si supieran ustedes distinguir la parte del casco que sirve para la defensa de la que sirve para el adorno>>.

<<… Si dejaba el servicio le daban su licencia, que llamaban ejautoramentum, y el peculio castrense que le correspondía para que viviese con comodidad el resto de su vida>>.

Como a nuestros soldados.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

9 septiembre 2019

ESTOS SON NUESTROS GENERALES: Zapatero, sobre Cataluña: “¿Se es más español diciendo que la ley y punto?”

Creí que sería cosa olvidada.

Creí que semejante personaje, de sectaria y ruinosa gestión, desaparecería del tiempo, pasado y presente, un fugaz recuerdo de fechas. Alguna de esas fechas es tan vergonzante para el protagonista que hace imposible el olvido.

Perdió la batalla principal y vamos camino, como consecuencia, de perder la guerra.

Leemos en el capítulo XIII (Retirada después de una batalla perdida) del libro De la guerra de Clausewitz: <<Toda batalla perdida forma un principio de debilitamiento y de desorganización, y la primera de las necesidades es la de reunirse, con el fin de volver a encontrar en la concentración el orden, el valor, la confianza>>.

Es la situación. Descrita con exactitud: la dispersión. Nos retiramos; quebradas las fuerzas, más la fuerza moral, sin general que nos guíe, sin misión que cumplir, sin Patria que defender.

A todos nos enfrentó. Nacido de una incógnita explosión, día a día fue sorprendiendo más y más hasta provocar el enfrentamiento, la confrontación y la entrega del territorio.

El profesor Gustavo Bueno publicó ZAPATERO Y EL PENSAMIENTO ALICIA. Un presidente en el País de las Maravillas. Demoledor por certero. Miedo da el personaje y su herencia. Además no se calla. Su angelical sonrisa esconde a un simple; el pensamiento Alicia es eso; el país de las maravillas, una utopía tan simple que puede hacer mucho daño cuando te colocan en el lugar que no te corresponde. Como le sigue ocurriendo. No es quien cree ser. Ni dice lo que la sensatez impone.

Zapatero sobre Cataluña: “¿Se es más español diciendo que la ley y punto?

¿Qué quiere decir este señor? ¿Que no hay que cumplir la ley? ¿Que ellos están por encima de la ley? ¿Que ellos son la ley? ¿Que él no es español?

¿Que hay que negociar como con la ETA?

Perdimos la batalla y estamos a punto de perder la guerra.

Vuelvo a Clausewitz: <<En tanto yo no haya derribado al enemigo debo temer que él me derribe; no soy yo, pues, dueño de mí mismo sino que él me impone la ley como yo se la impongo>>.

Todo entra dentro del desarrollo normal de la batalla cuando tienes al enemigo dentro y lo sientas a tu mesa y le entregas el mapa de las operaciones. Acabas perdiendo la guerra y solo te queda contemplar tu territorio ocupado.

Estos son nuestros generales.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

3 julio 2019

Blog: generaldavila.com

REFLEXIONES DE CAMPAÑA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Electoral por un lado; por otro de guerra ante el ataque más violento conocido contra la unidad de España.

No existe gran diferencia entre las operaciones de guerra y las actividades encaminadas a obtener la victoria electoral. En uno y otro caso el fin es la victoria, ganarse la voluntad, imponerla. Dice Clausewitz que la guerra es un acto de fuerza para obligar al contrario al cumplimiento de nuestra voluntad. Y con eso se juega. Pero sin que exista la nobleza de Breda.

Veo con verdadera indiferencia los preludios de la campaña electoral. Es lo de siempre de esta sucia política que no respeta ni la intimidad del sueño o el cobijo en la recámara. Todo es propaganda y vender la piel del oso antes de cazarlo. Nunca lo cazarán. Mienten. Todos.

Veo alzarse banderas de unos y otros: ¡vencedores!

Hay que tener mucho cuidado con los éxitos, pasajeros y efímeros todos. Las victorias siempre están cerca de las derrotas, triunfo y fracaso son igual de impostores. Nos lo dejó en un bello poema Rudyard Kipling:

<<Si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso,

y tratar a esos dos impostores de la misma manera>>.

Dice otro de sus versos:

<<Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud>>.

Wellington es proclamado héroe en Bruselas después de Waterloo. Le preguntan que si le había gustado. La contestación es rotunda:

<<En absoluto; si hubiera fracasado, me habrían fusilado>>.

Conviene recapacitar, reflexionar y estudiar. También escuchar algunas reflexiones de la experiencia.

Decían en la mili que saliva de soldado viejo, betún de quinto o que el que quiera saber algo que compre un viejo. Lo principal es humildad, la verdad junto al estudio y preparación. Prudencia.

<<Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud>>.

Federico el Grande decía a los que se fiaban de su experiencia y mostraban dejadez en el estudio que él tenía dos mulos que habían pasado por cuarenta campañas, pero que seguían siendo mulos. Ojo con los de siempre, tan experimentados ellos.

Cuidado. Mientras nos perdemos en gritar nuestra futura victoria -electoral- el enemigo aprovecha nuestra fragilidad y división para atacar por los flancos y la retaguardia.

Unidad. Unidad. Unidad.

Se lo diré en términos militares: Voluntad de vencer, acción de conjunto y sorpresa. Aún están a tiempo. La campaña acaba de empezar.

Si alguno no lo entiende que estudie o pregunte.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 enero 2019

PONGA UN MILITAR EN SU PARTIDO. YO ME OFREZCO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En algún momento escribimos un artículo que parecía un anuncio, una oferta: ponga un militar en su mesa. Ya saben: bodas y bautizos. Una especie de esmoquin de alquiler, un uniforme militar con el personaje dentro.

Para una boda, un bautizo -cosas así-, que prestigian el evento, le dan categoría y mola cantidad. ¿Que quieres un general de uniforme de diario?: tanto; ¿que lo quieres de uniforme de gala?: tanto más; de etiqueta con condecoraciones y faja la cosa sube un poco, como si lo quieres de testigo que es lo más caro.

-Sí, es un tío lejano de mi marido, pero muy querido en casa. Es general… Con esa explicación quedas muy bien y se comentará que tienes un tío muy importante en la familia.

En una boda queda de tronío sentar a un general con sus entorchados en la mesa principal.

Pero aquello no tuvo éxito y cerramos la empresa.

Ahora la cosa va de partidos políticos. Buscan militares para sus listas. Habrá que ofrecerse. Mientras más rango mejor. Que tenga éxito no lo sé. Además hay que andarse con cuidado. Tenemos el ejemplo de que cuando un partido político te quiere para exhibirte como la antítesis del militar, lo opuesto al ser militar, pasa lo que pasa, que no te vota nadie. Te llevan de un lado para otro a ver si cuela, pero nada. Que la gente tonta no es. Un militar está para representar lo que es y no lo contrario. Tenemos recientes pruebas en España del fracaso que eso supone.

El estadounidense general Mattis, un tipo duro, general de los Marines, era ministro de Defensa con Trump. Claro que el general leía a Marco Aurelio, siempre llevaba consigo Las Meditaciones, y debió meditar su marcha de la política cuando vio que aquello era peor que la guerra. Firmeza en sus creencias. La política es tentadora, pero un soldado tiene principios…; y fin.

A mí también se me insinuaron desde un conocido partido político. Fue en aquellos momentos cuando me di cuenta de mi valía y la gran carrera política que tenía por delante. Ocurrió cuando las elecciones municipales; las últimas. La oferta fue tentadora. Todavía no sé como la rechacé. Me dijeron que me daría prestigio a mí y a la lista de candidatos del partido. Lo del prestigio me sonó raro. Un soldado solo gana prestigio en las batallas. Pero en fin la vida es batalla y pensé en ello. El prestigio para el partido y para mí consistía en ir el último en la lista de los candidatos en un ayuntamiento importante próximo a Madrid; repito, el último, ese que, aunque ganen, a él no le queda hueco. ¡Uf! Pensé en mi prestigio y vi que aquello no era lo mío, siempre me gustó ir en vanguardia. A pesar de eso que dicen: los últimos serán los primeros. Yo no lo veo. Les hice la contraoferta de ir de candidato a presidente del Gobierno que me parecía más sencillo, o un puestecito en Europa, o asesor de…, que se paga bien. Pero no; yo estaba llamado a ser el último de la lista. Así que la cosa no cuajó y desde aquel día he visto que tenían razón y mi prestigio está por los suelos; el del partido casi, casi tanto como el mío. ¡¿Cómo pude renunciar a aquel puesto de tanto prestigio?! La verdad es que el partido político en cuestión no ha vuelto a levantar cabeza en ese ayuntamiento. Yo tampoco. Puede que si hubiese aceptado ellos hubiesen ganado las elecciones y yo prestigio. No he vuelto a ser tentado por ningún partido y ya que lo siento. Han debido pensar que soy un desagradecido y que me creo alguien. Estoy triste y desconsolado porque hoy en día si eres general y ningún partido político se interesa por ti es que no eres nadie. En fin a ver si después de este articulo alguno lo lee y todavía tengo hueco en alguna lista sin necesidad de ser el último de la misma. Es que lo del último me da que no lo voy a aceptar.

Bueno, y si no siempre me queda el consuelo de decir aquello: <<Haga usted como yo y no se meta en política>>,  que atribuían a Franco.

Mejor me quedo como estoy, y más si voy a ser el último de la lista, aunque me queda la duda. ¿Será verdad que los últimos serán los primeros? Como les decía hace unos días, la guerra es la continuación de la política por otros medios. No sé muy bien que quería decir Clausewitz, pero por ahora prefiero la guerra que es más noble.

Heráclito decía que el oráculo de Delfos ni dice, ni oculta, sino da señales. Le he consultado. Sigo esperando la señal. Mientras, si hay algún interesado en mi persona para su partido político puede ponerse en contacto conmigo. No es seguro que acepte, pero me harán feliz por un rato.

La oferta está hecha. Gracias.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 enero 2019

EL MILITAR Y LA POLÍTICA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Me cuesta trabajo, mucho trabajo, ver al militar de hoy metido en la política; en la política de hoy. Parece incompatible. Podría ser que el militar, de hoy, acuda a la política, de hoy, precisamente por esa incompatibilidad que se percibe. Incompatibilidad no por impedimento legal, sino por repugnancia a lo que la política nos muestra. En una palabra: porque es repugnante para la conciencia militar que se juegue con la unidad de España.

Hay muchas similitudes entre la guerra y la política, son lo mismo, pero hoy hay muy pocas similitudes entre los hombres de armas y los políticos. Cuando no hay política aquello que decía Tallleyrand: <<la guerra es un asunto demasiado grave para dejarlo en manos de los militares>>, suena a peligroso, muy peligroso. Como dejar en manos de un niño el cuidado del rebaño cuando el lobo acecha.

Dice Clausewitz que la guerra es un acto político, nace de un fin político al que hay que atender preferentemente. <<La política penetra todo el acto guerrero y ejerce en él una constante influencia en tanto que lo admita la naturaleza de las energías desplegadas en la guerra>>. La guerra es un verdadero instrumento político. <<El propósito político es el fin, la guerra el medio, y jamás pueden concebirse medios sin un fin>>.

Hasta aquí está claro. Mi pregunta hoy va más allá: ¿Cual es el fin cuando no hay política -entendida como la acción para el bienestar, la convivencia y el cumplimiento de la Ley (cumplir y hacer cumplir la Ley)-, cuando no hay propósito político, cuando no hay medio, cuando no hay nada? La respuesta está a la vista: rendición, entrega sin condiciones a cualquier enemigo que presione. Y ahora el enemigo presiona.

<<Cuando han fallado los medios  para alcanzar un acuerdo siempre ha sido árbitro la guerra. Y el juicio que ha emitido se ha basado en el poder más bien que en derecho, aunque a veces haya prevalecido el derecho>> (Mariscal Montgomery).

Montgomery no quiso apuntalar que en ocasiones no prevalece ni el poder ni el derecho, sino la cobardía, que se convierte en perdedora. Tenemos el poder, el derecho, pero nos falta el propósito político. Nos hemos entregado. Se llama rendición o traición; alta traición.

¿No será que la política es un asunto demasiado grave para dejarlo en manos de estos políticos inconscientes, que basan su actuación en lo personal o partidista?

La incompetencia política, como demuestra la historia, nos ha conducido a las mayores calamidades: La guerra. No echemos la culpa a quienes no la tienen.

Aunque hay grandes políticos, trabajadores honestos, minimizados por sus propios partidos que no les permiten destacar por su espíritu crítico. Cuando no hay política, no hay objetivo, no hay nada. Sin propósito, llega el despropósito.

Nuestro caso: La unidad de España, su integridad territorial, el ordenamiento constitucional. Esa es la acción de la política, toda su obra debe estar dirigida al objetivo fundamental, la unidad de España, su integridad territorial, el ordenamiento constitucional. Esa es la razón por la que la Constitución acoge el artículo 8 y deja en manos de los poderes del Estado la ultima ratio. Porque lo es todo; conviene repetir: la unidad de España, su integridad territorial, el ordenamiento constitucional.

Mantener a cualquier coste ese objetivo significa progreso, bienestar y convivencia. Lo otro, lo de ahora, es desasosiego permanente y ruina; a la que vamos de cabeza. Hemos perdido cobardemente. Nos han entregado sin luchar.

De Maquiavelo extraemos las claves de la política y de la guerra: organización y disciplina. Sin ello no es posible ni política ni guerra.

De vez en cuando los políticos continúan su actividad con la guerra, pero ahora se ve a los militares retirados dar el paso al otro lado: la política. ¿Les extraña? Intentan remediar el desaguisado en lo poco que pueden hacer; antes del desastre total; por su conciencia y honor. Lo extraño sería que ese paso les llevase a lugares donde ni se ama a España ni se defiende lo que durante años han servido, y juraron muy jovencitos. También ha ocurrido.

Si un militar da el paso al otro lado, es porque: ama la paz y sabe hacer la guerra. Nunca para destruir su Nación ni saltarse la Ley a capricho. Lo suyo, como debería ser lo de los políticos, es defender la unidad de la Patria, la integridad territorial, el orden constitucional.

<<Amar la paz y saber hacer la guerra, estimándome y premiándome mi rey, no solo por mi competencia en la guerra, sino por lo que le aconsejo en la paz. A ningún rey que sea sabio y prudente y quiera gobernar bien, le conviene tener junto a sí otra clase de personas, porque si son demasiado amantes de la paz o de la guerra, le harán cometer errores>> (Maquiavelo- El Arte de la Guerra).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 enero 2019

 

DESPRECIO A LOS SERVIDORES DEL ESTADO: LA GUARDIA CIVIL-POLICÍA NACIONAL Y EL JUEZ LLARENA. TOQUE DE RETRETA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Que el Estado está conmocionado después del Golpe es algo indudable. Los síntomas son de enorme gravedad, de difícil recuperación. A la normalidad hoy se la conoce como escándalo. Estamos en trance de desaparecer como Nación-Estado y todos tan contentos. Por sus obras los conoceréis. Los signos de los tiempos claman y proclaman lo que viene, lo que ya está aquí.

El enemigo en su lucha han conseguido el cetro y el que lo porta es un estafermo.

A pesar de la batalla perdida por desarme artístico de esta sociedad (Clausewitz) hay servidores públicos que, aún maltratados por el estafermo y sus socios, dan ejemplo de virtud ante toda la basura que nos rodea.

Guardia Civil y Policía Nacional, son un constante ejemplo de eficacia y hoy por hoy, junto a la justicia, los máximos ejemplos de servicio a la unidad de España y al cumplimiento de la Ley.

Pero solos. Solos ante el peligro. Lo ocurrido en la valla de Ceuta, que marca la frontera con Marruecos, debería avergonzar a cualquier gobernante, sea un estafermo o no. Nuestro presidente del Gobierno después de haber visto las violentas agresiones a nuestros guardias civiles y policías nacionales en la frontera de Ceuta ha guardado un escandaloso silencio que le delata. Ni un gesto. ¿Está contra su actuación? Son servidores del Estado a sus órdenes y cumpliendo su deber, el que el presidente no cumple.

Conviene tomar nota; una vez más. No queremos agradecimientos ni melifluas palabras sino que cada uno cumpla con su deber.

Los combates se dirigen contra lo que más les ataca y duele: La Guardia Civil, la Policía Nacional y la Justicia.

Este sábado el juez Llarena cenaba en un restaurante de Gerona con su mujer. Un “grupo de radicales” llegaron al lugar y obligaron al juez a abandonarlo protegido por los policías autonómicos. ¿Detenciones? ¿Radicales aislados? No hay detenidos. Los radicales lo  mismo están en la calle que se sientan en el Parlamento Catalán. Son los mismos y piden lo mismo.

Esto solo ocurre en España. El que gobierna habla y se mueve según la voz y manos de su ventrílocuo.

He puesto dos ejemplos del ataque a España. Seguirán otros; cada vez con más dureza.

“En tanto yo no haya derribado al enemigo debo temer que él me derribe; no soy, pues, dueño de mí mismo sino que él me impone la ley como yo se la impongo” (Clausewitz).

Pues vayámonos todos de vacaciones señor presidente, aunque usted no se las merece.

Esto es solo el principio de lo que nos espera. En septiembre nos vemos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

30 julio 2018

 

EL ARTE DE LA GUERRA Y LAS CLOACAS DEL ESTADO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Las cloacas han existido siempre…

<<El que sobresale en la solución de las dificultades las soluciona antes de que se presenten. El que sobresale en las victorias sobre sus enemigos triunfa antes de que las amenazas de estos se concreten>>.

El Arte de la Guerra de Sunzi es muy sencillo. Incluso habla -y hasta se entiende- de los agentes secretos. Hay variados estilos de mando, tantos como personas; por eso la forma de conducir un conflicto no se atiene a unas normas claras. Cada cual es cada cual. Incluso los hay que no existiendo conflicto alguno lo provocan deliberadamente para luego lucirse en su solución. Se les suele escapar de control y dar lugar a crisis profundas, incluso son el origen de muchos escándalos; y de las guerras. Porque el narcisismo significa debilidad y desconfianza.

Dentro de las variadas situaciones que el mando conlleva hay una que exige máxima prudencia y paciencia. Yo diría que inteligencia: la Inteligencia. En la incertidumbre permanente en la que nos movemos esta consiste en la capacidad de distinguir lo contradictorio, lo falso, lo incierto, y eso solo lo proporciona el conocimiento de los hombres y de las cosas. 

Nos ponemos muy nerviosos, y más ahora, con lo que se cree un nuevo invento llamado noticias falsas (fakes news). No es nuevo. Las cloacas siempre han estado infectadas por eso bacilos resistentes a los antibióticos: <<La mayor parte de las noticias son falsas y la timidez de los hombres hace de la mentira y falsedad una nueva fuerza>> (De la Guerra general C. Von  Clausewitz).

Construimos con lo que destruye, que es la mentira, la difamación y la condena, sin saber que esa es la causa de que estemos en ruina moral siempre, siempre. Da miedo ese enorme tribunal de plaza formado por jueces de horca y cuchillo. Todo ello acaba contagiando a una sociedad que fía más crédito a las cloacas que a la severa y rigurosa información. Ahí lo malo: ¿dónde se halla esta?

Enfangarse y hacer aflorar el bacilo es peligroso. Mostrar la basura de la cloaca, pretendiendo limpiar y lucirse, trae como consecuencia que acabes infectado por el bacilo. Mejor es dejar correr el torrente de agua cristalina y esperar al antídoto adecuado. Investigación, oportuna intervención. Sin pretender lucirse. Son los mundos del silencio, los abismos.

En esos infectos lugares al enemigo que huye puente de plata, presentar batalla para lucirse, para pavonear una victoria, es siempre el error de un mal general.

<<Si los enemigos, desesperados, vienen para vencer o morir evita encontrarte con ellos. A un enemigo cercado debes dejarle una vía de salida. Si carecen de todo debes prever su desesperación. No te encarnices con un enemigo acorralado>>.

<<Pues si el príncipe esclarecido y el general competente derrotan al enemigo cada vez que pasan a la acción, si sus hazañas se salen fuera de lo común, es gracias a la información previa>>.

Está todo escrito. No es un hombre más que otro si no hace más que otro.

¿Para qué vamos a inventar nada? Solo es necesario rigurosidad y no olvidar que <<la virtud del hombre libre se muestra tan grande cuando evita los peligros como cuando los vence>>.

Wang Hsi: <<… Un soberano dotado de una personalidad y de una inteligencia superiores debe ser capaz de reconocer al hombre que le conviene, debe confiarle la responsabilidad y esperar los resultados>> (El Arte de la Guerra-Sunzi).

¡Caute quia spinosa!

Spinoza….¡Cuidado…!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

23 julio 2018

Blog: generaldavila.com

ESPAÑA FISURADA CAMINO DE LA FRACTURA Vicente Díaz de Villegas y Herrería. General de División (R.)

La caída del telón de acero en 1989 dejó al descubierto el concepto de progreso y libertad del paraíso de gulags y checas que el Frente Popular pretendió implantar en España en 1936. Realidad sobre la que se ha corrido un tupido velo, haciendo que en la actualidad suframos, contumazmente, partidos marxistas, estalinistas, anarquistas; partidos fracasados y nada democráticos interna y externamente; partidos incapaces de generar otra cosa que no sea miseria, enfrentamiento y llegado el momento muerte; partidos que, junto con los independentistas, continúan siendo los enemigos de España actuales.

La hemipléjica Ley de memoria Histórica, de Desmemoria de los muertos, nunca ha buscado dejar cerrado el capítulo histórico de los muertos de uno y de otro bando de la guerra civil. No se ha buscado cicatrizar sino reabrir heridas, envidias, rencores, odios… En definitiva una Imposición Liberticida que trata de ocultar la verdad amputándola.

Para la memoria: Algunas frases de Largo Caballero, que fue presidente del gobierno (PSOE),  cuya estatua y calles no han sido afectadas por la “memoria hemipléjica”:

“Si triunfan las derechas tendremos que ir a la guerra civil…

“La democracia es solo el primer  paso para la la consecución de la DICTADURA DEL PROLETARIADO

Largo Caballero homenajeado en Madrid

…la Democracia es incompatible con el socialismo …hay que ir a la revolución…

La transformación del país no se puede hacer echando simplemente papeletas en las urnas…

Sin verdad no hay libertad y sin justicia tampoco. Sin justicia no hay perdón y sin perdón no hay paz. (No lo pidieron los asesinos de Paracuellos, ni de las checas, ni de los paseillos y tampoco los terroristas de la ETA).

Frente a “la verdad os hará libres,”el cúmulo de mentiras desde los partidos políticos, gobernando o no, por acción o por omisión, y sus corolarios de corrupción y nepotismo ha dejado claro la falta de Libertad.

La Democracia es palabra con la que se llena la boca de muchos como si de un pasaporte de autenticidad y LIBERTAD se tratara pero, No basta con decirlo hay que ejercerla.

Dado que los partidos políticos aplican a la selección de personal el sistema del dedo y no un sistema objetivo por preparación y méritos y dado que no aplican la Democracia en sus estructuras internas, se entiende que no creen en ella como medio de elegir un Gobierno, quedan pues en entredicho. Se trata de un poder de empleo a lomo del“ignorante ciudadano” (“es que la gente es tonta” decían Tip y Coll).

Las invasiones del pensamiento y de la moral individual, a través de leyes torticeras, han dejado claro que se pretende imponer una verdad y en consecuencia “imponer una  libertad” (oxímoron); imposiciones que como tal son Liberticidas”.

La televisión en los hogares impone una polítiquería con unos debates entre “padres de la patria” que sonrojan y hacen preguntarnos  ¿si esos son los padres, de quienes somos hijos?

Cabe decir de las llamadas Autonomías históricas, no pasaron de ser, dada su duración, autonomías momentáneas, como lo pudo ser antes el Cantón de Cartagena, y por tanto parte de la postverdad en las que vivimos.

En 1978, los independentistas, actuales enemigos de España que no adversarios, no estaban preparados ni en cantidad ni en sectarismo como lo están ahora gracias a la administración. La Constitución de 1978 no paró sino que incrementó el terrorismo “democrático” independentista y la trampa autonomista se reforzó hasta convertirse en sedición secesionista.

La acción y omisión ejercida desde los partidos ha sido peligrosamente desleal con España y sus ciudadanos, convirtiendo democracia en “urnocracia”.

La irresponsabilidad de los partidos políticos gobernantes de España, donde el fin justifica los medios, ha llevado a negociar alianzas en su único beneficio pero sin llegar a acuerdos para sumar los 2/3 en beneficio de España.

Las leyes no distinguen al individuo por su preparación, pero si distinguen al individuo en función del lugar de residencia para dar mas o menos valor a su voto. No hay segundas vueltas electorales que permitan al ciudadano intervenir en las alianzas por esa falta de conciencia en los partidos políticos de los peligros para el conjunto de España y los españoles.

ETA. solo hay un nombre ¡Asesinos!

Se han certificado oficialmente mentiras como verdades, en beneficio de la ambición, la soberbia, el rencor, el temor a quedar mal,…la cobardía. La verdad da miedo, cuando se abandona para emplear los juegos de palabras y verdades a medias, la mentira…, y  es que la verdad es exigente y compromete.

Entonces, cuando la verdad da miedo, la libertad desaparece y los ciudadanos se convierten en siervos de organizaciones feudales contra las que nada pueden.  “El que se mueve no sale en la foto“.  ¿Quien le pone el cascabel al gato?

Pasada de moda la lucha de clases, se buscan “Nichos” de votos para todos los partidos, mediante la división de la sociedad en grupos de lucha pero sin aportar soluciones a los problemas de progreso. Ejemplos actuales:

El nicho del Feminismo y la asociada violencia de genero, que busca el enfrentamiento pero no que considera la violencia (física y sicológica) entre personas del mismo sexo, ni la que se ejerce hacia los niños, ni los suicidios,…ni la de la mujer al hombre… La solución que ofrecen pasa por no ayudar y si cambiar la Vida por un estado de bienestar, un nihilismo easy hasta la  eutanasia…y el aborto. El trabajo de la mujer en el hogar y de la madre de familia es ninguneado.

El nicho de la Jubilación = Como solución:“mochila austriaca” y eutanasia vía limitación pruebas médicas y medicamentos, mas impuestos y deuda pero en ningún caso reducir el gasto publico adelgazando las administraciones infectadas por los partidos políticos.

El nicho del Federalismo = Imposición de la insolidaridad, para desmembrar y hundir a España vía “autonosuyas.” Gracias a no considerar un posible cambios de la ley electoral, ley de partidos, libertad de expresión y del Código Penal. Como ejemplo, a los declarados abiertamente enemigos de España  se les dedican plazas y calles. («A mí la unidad de España me suda la polla por delante y por detrás. Que se metan España por el puto culo a ver si les explota dentro»)

El nicho del Laicismo =  Imposición para atacar desde la enseñanza y la cultura las bases cristianas de la nación española “arderéis como en el 36”, (Decía De Gaulle: “La Republique est Laïque la France est Chretienne”). Ser laico no significa ser anticristiano y favorable a otras religiones o filosofías.

Nada se dice del apoyo social de las ONG cristianas, como Cáritas, o de la Enseñanza, o de los Hospitales,… que no salen de los impuestos.

         El Autonomismo = Imposición de las lenguas regionales sobre el idioma Español/Castellano, no como conservación cultural sino como medio de separación, desde la enseñanza, las administraciones y las cadenas de radio y televisión y fuera incluso de las autonomías bilingües.

La palabra España es sustituida por Estado Español por los independentistas de Cataluña/Catalonia y Vascongadas/Euzkadi. Además en todo el territorio Lérida por Lleida, Gerona por Girona (Yirona pronuncian los locutores cursis, que dicen Londres y no London)…, no dicen Iruña y sí Pamplona, Bilbao y no Bilbo, no Ourense y si Orense… No dicen London ni Paguis. Se han olvidado que la Torre de Babel fue una maldición.

Mientras los auténticos líderes nacionales buscan resultados a largo plazo, predican con el ejemplo y crean líderes y no seguidores, aquí y ahora el liderazgo partidista es de: “tente mientras cobro y qué hay de lo mío, a ver si aguantamos otra legislatura.”

Esperábamos, una profesionalidad basada en el conocimiento, la transparencia, el ejemplo, la responsabilidad y la honradez, para tomar decisiones responsables y acertadas, y solo hemos obtenido peleas de arrieros, de los representantes del pueblo.

Esperábamos, partiendo del hambre de primeros del siglo XX y una vez lanzada la locomotora de la economía,  un progreso mayor, sin embargo la deuda pública del españolito que viene al mundo, practicamente inexistente antes del 1975, ha aumentado, gracias a la multiplicacion de Feudos y Cortes que lastran los presupuestos.

Esperábamos mas paz y caminamos ya en una guerra civil. Guerra, que Clausewitz definía como  enfrentamiento de voluntades, en la que la voluntad independentista reforzada durante 40 años es muy superior a la de los sucesivos gobiernos de España. Guerra en la que el terrorismo que se llama “democrático” apoyado, justificado o tolerado se ha mantenido asesinando 36 años.

Una guerra en la que ya se han invadido los espacios morales personales, la enseñanza, la lengua, las subvenciones,…las administraciones.

Guerra civil entre las regiones (agua, nuclear,…conciertos) y entre los ciudadanos se ha ido extendiendo por toda España.

La violencia ya se inició con amenazas, asesinatos, limpieza étnica vasca,… hasta llegar a colocar a terroristas en la politica y a dejar un poso de miedo en una sociedad que no se atreve a opinar.

¡Asesinos! ETA ¡Asesinos! ¡Asesinos! ¿En las instituciones? ¿Quién, quienes han negociado?

Una vez eliminados los Ejércitos de la lucha contraterrorista, el terrorismo solo lo combatieron las FCSE y algunos jueces y por eso se tardaron 13 años (45-58) en acabar con un maquis, experimentado, armado y apoyado desde dentro y fuera de España, y pasaron 60 años para que la ETA decida acabar despues de recibir sucesivos balones de oxígenos negociadores.

Se resucita la guerra civil de 1936 y se aplaude y se entierran los asesinatos de la ETA.

Seguimos esperando una Democracia de verdad una DEMORACIA sin complejos. Necesitamos una REGENERACIÓN.  ¿Vendrá de fuera esa DEMOCRACIA? ¿Por qué?

El silencio, la tibieza, la murmuración, lo políticamente correcto de nada han servido, es necesario alcanzar una masa crítica que facilite el acceso. La sociedad muda está contra la dictadura, también contra la dictadura del rumor y la de lo políticamente correcto, pero… el que calla otorga.

Vicente Díaz de Villegas y Herrería

Soldado de España

Blog: generaldavila.com

4 mayo 2018

 

 

¿QUÉ EJÉRCITOS QUEREMOS? (2) La enseñanza de el valor Adolfo Coloma GB (R) del ET

En un interesante artículo publicado en el N.º 922 (enero – Febrero 2018) de la Revista Ejército,  el Tte. General de la Corte hace un profundo análisis del “El valor”, al que considera como «una cualidad dela persona o de un colectivo, consecuencia de virtudes o valores adquiridos, que impulsa a obrar racionalmente ante una situación de riesgo para enfrentarse a él contemple y firmeza» y sentencia que no es el valor una virtud en si mismo, sino una consecuencia de virtudes (se refiere a las virtudes humanas y profesionales), para terminar considerando la escala de valores en nuestras fuerzas Armadas, que van desde el valor se le supone al heroico y analiza la forma de reconocer y premiar tan necesario valor (valga la redundancia) en nuestros ejércitos.

Estas interesantes reflexiones, que prácticamente hago mías, me llevan a analizar la cuestión del valor desde otro ángulo: es valiente quien tiene valor, pero ¿el valiente nace o se hace? No dudo de que Vds. mayoritariamente optarán por la segunda propuesta. Yo también. Pero esta misma certeza me lleva nuevamente a preguntarme. ¿Y cómo se hace a uno valiente? ¿Cómo se entrena uno para ser valiente? Esta es la pregunta que va a centrar mi reflexión y sobre la que intentaré aportar mi personal punto de vista. Tiene mucho que ver con la formación en las academias y centros de formación, con la práctica constante y con la selección.

A poco que eche uno la vista atrás advierte fácilmente los profundos cambios que la historia ha introducido en la forma de concebir y de hacer la guerra. Desde los tiempos remotos en los que las armas eran manejadas prácticamente a brazo y la lucha se llevaba a cabo casi sin espacio físico entre los contendientes, pasando por la invención de la pólvora cuyo uso intensivo y extensivo trataba de doblegar al contrario sin necesidad de llegar al contacto físico, pero manteniendo los conceptos de frente, flancos y retaguardia; hasta la actualidad, en el que estos conceptos se difuminan al máximo y en la que una radiación tal vez pueda ser letal. Pero, al mismo tiempo, se observa que, en todo el espectro del conflicto, en cualquier época, a los soldados se nos exige esa presencia de animo que el diccionario de la RAE define como “Cualidad del ánimo, que mueve a acometer resueltamente grandes empresas y a arrostrar los peligros.”

¿Es el valor un atributo exclusivo del soldado? Absolutamente no, y ejemplos hay a diario que lo ponen en evidencia. Lo que nos diferencia a los militares es que el valor se nos exige.Nos lo reconocerán y premiarán o no, pero a todos se nos supone y no podemos renunciar a él. La falta de valor supone cobardía, actitud tipificada y castigada en el Código Penal Militar (Ley Orgánica 14/2015, de 14 de octubre), que la define como: “el temor al riesgo personal que viole un deber castrense exigible a quien posea la condición militar”.

Por tanto, si el valor se nos exige, como la resistencia a la fatiga, el amor a la responsabilidad o la exactitud en el servicio, desde que uno sienta plaza ha de ser entrenado en ello. El plan de formación militar ha de incluir una serie de principios, de conocimientos, y finalmente de ejercicios que aseguren a los formadores que el individuo en cuestión va superando los estándares previstos y al mismo tiempo, que el sujeto vaya cogiendo la confianza en sí mismo, que le haga consciente de esa superación. Hoy los planes de estudio y formación son muy amplios y variados, desde los de oficiales hasta los de tropa. Me pregunto si tal formación, específicamente orientada hacia ese objetivo, el valor, está hoy en día reglada.

Un veterano y prestigioso oficial, en la cúspide de su carrera, me decía –“menos informática y más equitación”- A primera vista tal invocación puede parecer trasnochada, por cuanto la equitación, que ha sido durante siglos asignatura práctica necesaria en cualquier ejercito y base de una de las genuinas formas de combatir, está ya más que superada; mientras que los conocimientos informáticos son necesarios desde los escalones más bajos. Pero algo de verdad subyace en la frase de aquel veterano militar. La equitación ofrecía al cadete la oportunidad de subirse al nobel bruto y con la técnica necesaria, inteligencia y coraje, conducir al animal hacia el objetivo que se ha propuesto, incluso por encima de la voluntad esquiva del animal, corriendo el riesgo – riesgo calculado – de dar con sus huesos en el suelo. Este podría ser un buen ejemplo de una enseñanza específicamente dirigida hacia el entrenamiento del valor.

Lo que trato es de poner de manifiesto la importancia de la practica reglada de una enseñanza orientada, mensurable y progresiva para asentar el valor. No tendría necesariamente qué ser una asignatura específica, más bien – como se dice ahora – una práctica transversal a todas ellas, pero con un denominador común: la superación de un riesgo medido y controlado que obligue a la superación de los temores propios y que induzca al autocontrol y al espíritu de equipo.

Y cuando hablo de valor y de riesgos, no me refiero exclusivamente a los aspectos físicos. Como muy bien argumenta el General de la Corte, se trata de un compendio de virtudes morales, intelectuales y físicas, o lo que es lo mismo, la armonía entre el querer, el saber y el poder. El querer que se manifiesta mediante la voluntad, el saber que se adquiere mediante el conocimiento y la técnica y finalmente el poder, las destrezas y capacidades físicas para llevar a cabo el fin propuesto a pesar de la voluntad del contrario o de las condiciones adversas.

Tan necesario es el valor del ultimo de los soldados como el del mando a cualquier nivel. Su naturaleza es la misma en uno y en otro, claro que sus componentes y manifestaciones son diferentes. Priman los aspectos físicos en el soldado, mientras que el componente moral tiene una especial dimensión en el jefe. Tanto valor hace falta para firmar un plan de operaciones en el que uno es consciente de los riesgos que asume tal plan, como para mantener cabalmente una decisión durante la ejecución del mismo, cuando noticias adversas comienzan a llegar – en esa “niebla de la guerra” de la que hablaba Clausewitz -atormentando la mente del comandante. Un buen ejemplo de ello lo tenemos en la defensa del Alcázar de Toledo, que precisa poca explicación.

Por tanto, valor, audacia (no la temeridad) y asunción de riesgos, han de estar igualmente contemplados en los planes de capacitación de los oficiales en los empleos superiores. El estudio del problema táctico (o el estratégico) no tiene por que conducir, como sucede habitualmente, a la solución más evidente, la más previsible por el adversario y por lo tanto la que tiene más probabilidades de ser contrarrestada. La audacia, la sorpresa, el desconcierto del enemigo han de jugar su papel y los profesores, el propio sistema de enseñanza deben reconocerlo y promocionarlo. Hablamos siempre dentro de la más pura racionalidad y con la vista en “el cumplimiento de la misión con el menor número de bajas” que decía la doctrina de 1956. Es decir, con el menor quebranto propio, pero asumiendo que lo habrá. En caso contrario, no se trataría de esa “dialéctica de las voluntades que emplea la fuerza para resolver el conflicto”.

Para terminar esta esta reflexión solo me queda volver al inicio, a la selección de los militares.  Hasta hace no muchos años, posiblemente hasta la incorporación masiva de la mujer a las FAS, en las pruebas de selección para el ingreso en la Academia General Militar, junto a los test físicos y sicológicos y académicos del nivel del curso Universitario Selectivo de Ciencias, había una prueba muy singular: el salto del caballo. Un interminable aparato gimnástico forrado de un cuero cosido a base de tachuelas a un cuerpo de madera y sujetado por cuatro leñosas extremidades que daban al conjunto un aspecto insuperable. Pues bien, No dejaba de ser una prueba física más, pero con un matiz importante. Aquella “bestia” había que dominarla a base de técnica, coordinación y condición física, pero, sobre todo, con el convencimiento de que, al otro lado de aquel particular equino, estaba el ingreso en la academia. Hoy en día hay otras posibilidades otras técnicas, pero sigue siendo imperativo poder discriminar, siquiera de una forma elemental, quién es capaz de prepararse, dominarse, concentrarse y superar el obstáculo del que tiene un miedo insuperable.

Pues estas reflexiones me sugieren el interesante artículo del TGEN de la Corte en torno al valor. Como se dice en Operaciones Especiales (perdonen Vds. lo gráfico y expresivo de la cita): “a capar se aprende cortando güevos” a dominar al miedo, a ser valiente, también se aprende practicando. La enseñanza militar ha de combinar de forma progresiva y evaluable el riesgo medido con la voluntad de superarlo.

Adolfo Coloma

GB (R) del ET

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9 abril 2018

“EL ARTE DE LA GUERRA” General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El Arte de la Guerra

<<Almas humanitarias podrían concebir fácilmente que exista una inutilización, un desarme artístico del adversario sin causarle demasiadas heridas, y que tal sea la verdadera tendencia del arte de la guerra. Por muy bello que esto nos parezca, nos vemos obligados, sin embargo, a destruir el error, pues en asuntos tan peligrosos como es la guerra, los errores que se dejan subsistir por benignidad son precisamente los más perjudiciales>>. Carl Philipp Gottlieb von Clausewitz no sabía el giro que iban a tomar las cosas.

En el arte de la guerra no existen reglas fíjas. Las reglas se establecen de acuerdo con las circunstancias. La suprema habilidad consiste en vencer sin derramar una sola gota de sangre. Se sabe desde el periodo de los Reinos Combatientes, cuando la guerra se convirtió en actividad fundamental. Entonces se profesionaliza su práctica y los grandes pensadores se ocupan de ella como una filosofía de influencia y expansión del poder de las ideas.

Desde un principio no es apoderarse del terreno lo más importante sino de las voluntades. Poco ha cambiado desde entonces.

Clausewitz vivió la guerra caliente, en su más alta temperatura: un acto de fuerza para obligar al contrario al cumplimiento de nuestra voluntad. Para él la fuerza, es decir, la fuerza física es el medio; someter al enemigo a nuestra voluntad, el fin.

reinos Combatientes

Hoy no hay diferencias entre los fines perseguidos. Tampoco las guerras se declaran formalmente. Simplemente suceden como algo habitual, sin mucho sentido mientras estén lejos. Hay distintos tipos de enfrentamientos. No todas las guerras se desarrollan igual, aunque todas buscan el mismo fin. En siglos de historia se ha producido un salto cualitativo. Se tiende a vencer sin derramar una sola gota de sangre, algo impensable para Clausewitz.  Es la forma más hábil de ganar una guerra. De máxima actualidad. Los que son expertos en el arte de la guerra someten al enemigo sin combate. La fuerza física no es el único medio.

Los principios de la guerra poco han variado. Los procedimientos lo han cambiado todo.

El arte del engaño es la máxima que hoy impera. En la guerra o si quieren en el día a día. Es en definitiva lo mismo. Ganar voluntades mediante el engaño. ¿Para qué derramar sangre? Se engaña al enemigo mediante la creación de apariencias o de ilusiones. Es lo que hoy nos brinda la nueva cultura de las redes que nos atenazan mientras seguimos creyendo nadar en el mar libre. Todo el arte de la guerra, o si quieren del día a día, está basado en el engaño.

La OTAN (¿Trump o Europa?)  despliega su músculo en una exhibición  de juguetes de guerra frente a su enemigo: ¿Rusia o Putin?

La OTAN despliega en Polonia, Estonia, Letonia, Lituania

Si tu enemigo está unido, divídele.

Chang Yu: <<Clavad una cuña entre el soberano y sus ministros; o, si no, enemistadle con sus aliados. Sembrad entre ellos las sospechas mutuas, de manera que reine en ellos el malentendido. Así podréis conspirar contra ellos >>.

Dos despliegues. Uno lo forma un conjunto de intereses, no muy claros, de aliados en tanto en cuanto beneficie a su individualidad. Despliegue aparatoso y probablemente inútil. Armas que tiene una probabilidad mínima de empleo. También con una brecha de capacidades y cierta incapacidad para operar de manera conjunta. En ello están: la interoperabilidad.

El otro. El del otro, más avanzado, despliega en todos los campos, el clásico visible y lento, junto al virtual, eficaz y veloz. Sin distinguir fronteras: la guerra en red y la ciberguerra. Plantea conflictos de carácter social e ideológico entre naciones y sociedades. Propaganda, campañas psicológicas, sabotaje o interferencias, provocar un cambio de opinión o inducir a decisiones erróneas.  Ejemplos sobran. También su despliegue se ocupa de los sistemas de mando y control del adversario así como de sus sistemas de información, inteligencia y distribución.

¿Cuál es más eficaz? ¿Virus, gusanos, caballos de Troya, bombas lógicas, spywares, phisings… o carros de combate, cañones y misiles?

Sun Tzu ha dicho: <<La guerra es un asunto de importancia vital para el Estado, es la provincia de la vida y de la muerte, el camino que lleva a la supervivencia o a la aniquilación>>.

Pero como decía el Libro de las Metamorfosis: <<Con la alegría de superar las dificultades el pueblo olvida el riesgo de la muerte>>.

O peor. Que a nadie importe ser un simple terminal de la red y vivir una libertad compartida por los impulsos que te inyectan.

Es así y así se lo contamos: <<Se engaña al enemigo  mediante la creación de apariencias o de ilusiones>>.

Al amigo también. Es el desarme artístico en el que no creía Clausewitz.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog generaldavila.com

29 noviembre 2017

LA BATALLA DE LAS NARRATIVAS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Acabo de impartir una conferencia en el ministerio de Defensa a los oficiales que participan en el curso de Comunicación Social y que organizado por este ministerio imparten profesionales de la materia. Su finalidad es prepararlos para hacerse cargo de la planificación, organización y ejecución de las actividades de información pública de las unidades y de las relaciones con los medios de comunicación a que dichas actividades den lugar. Cada vez cobra más importancia este aspecto en un mundo en el que el objetivo de todos, guerras sin declarar, invisibles guerras de la comunicación, es la mente humana. La pacífica guerra está en la red y a pesar de ser silenciosa puede causar tantos estragos como un bombardeo.

En mi ponencia declaraba que las exigencias de transparencia de los medios de comunicación no son compatibles muchas veces con el afán de eficacia de los ejércitos, sobre todo en operaciones. El derecho a la información es indiscutible, pero como todos los derechos, está delimitado por razones de seguridad nacional. En mi opinión este es un tema de especial delicadeza ya que no se puede ni debe abusar de esas razones y recurrir a ellas para no informar con veracidad y responsabilidad. No exagero si digo que con cierta asiduidad vemos pasividad y una orientación más política que operativa en la información de lo que ocurre en los ejércitos, estén o no en operaciones.

Por otro lado no hay cultura en la milicia que fomente dar a conocer el pensamiento militar a través de la comunicación, ni de manera privada no como institución. Es una asignatura pendiente de nuestra democracia. Un soldado no debe tener más limitaciones que aquellos que el honor y la dignidad le marcan, junto al respeto y cumplimiento de la ley. Hay muchas cosas y experiencias que contar y que la sociedad demanda. Es cuestión de contarlo y saber contarlo para evitar aquello que le oí a un sabio coronel: <<Si no se cuenta lo que se hace otros contarán lo que no se hace>>. La comunicación es un arte y exige mucha dedicación y trabajo. Por ello es muy loable que el ministerio de Defensa forme a sus oficiales en este difícil mundo de la comunicación a la vez que anime a los que saben hacerlo a escribir, hablar, contar y participar. Formación que se hace imprescindible en un mundo que ya está inmerso de pleno en lo que viene llamándose la batalla de las narrativas. Hay que saber combatir en ese ambiente. La guerra y la paz se difuminan, una fina línea las separa. La batalla de la narrativa trata de dominar el relato de cualquier operación, militar o no. La percepción es tan importante para su éxito como el evento mismo. Al final del día, la percepción de qué ocurrió importa más que lo que pasó realmente. Tenemos recientes ejemplos de victorias militares que se han encontrado con la derrota informativa y política. La comunicación se ha convertido en uno de los factores principales a tener en cuenta a la hora de tomar una decisión. Nuestros oficiales deben conocer profundamente las técnicas y procedimientos del mundo de la comunicación cuya característica principal es la incertidumbre y rápida evolución.

<<Nunca olvidéis que la guerra es la comarca de la incertidumbre; las tres cuartas de aquellas cosas en que se basa la acción en la guerra yacen envueltas en la niebla de una mayor o menor incertidumbre>>. La cita de Clausewitz podría ser actual y añadirle que la comunicación puede disipar la niebla o aumentarla en función de saber o no utilizarla.

No está de más recordar El arte de la Guerra de Sun Tzu: <<Todo el arte de la guerra está basado en el engaño>>. Conviene no olvidarlo porque hoy existe una herramienta muy poderosa que contribuye a ello si no sabemos manejarla y más cuando la guerra no se hace a cañonazos sino a golpes de relato y la victoria o derrota son simples percepciones.

Me ha sorprendido, no podía ser de otra manera, los conocimientos, la capacidad de nuestros oficiales, junto a su enorme interés e ilusión por conocer a fondo este mundo de la comunicación. Podemos estar tranquilos. Es destacable también la buena organización y planificación del curso con un cuadro de magníficos profesores. Lo mío ha sido una simple charla, contar una experiencia y he salido gratificado.

Al final he dejado una sugerencia, un enigma. Como el final de muchos romances tradicionales españoles que concluyen antes de que haya terminado la historia. El romance del Conde Arnaldos me ha servido para ello.

Yo no digo mi canción sino a quien conmigo va

Don Ramón Menéndez Pidal lo llamaba: saber callar a tiempo.

Tan difícil es hablar como callar.

De cada uno de nosotros depende saber a quién y cómo le decimos nuestra canción.

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Blog: generaldavila.com

28 noviembre 2017