¡ARDEREIS COMO EN EL 36! ¿DE VERDAD ES ESO LO QUE QUERÉIS? Adolfo Coloma

¡ARDEREIS COMO EN EL 36!

¿DE VERDAD ES ESO LO QUE QUERÉIS?

Adolfo Coloma. General de Brigada (R.)

 

Una hoguera en Cataluña

Durante estos días, hace ya 77 años, concretamente entre el 10 y el 13 de Mayo, tuvieron lugar en España unos trágicos acontecimientos (que produjeron varias muertes) y la destrucción de un importante patrimonio religiosos y cultural. Se conocen históricamente como “la quema de conventos de 1931

Ni un mes había transcurrido desde proclamación de la República, tras las fraudulentas elecciones del 12 de abril, cuando una multitud exaltada a la que el gobierno no supo poner en control, iniciaba en Madrid con la quema de un quiosco, una librería católica y el apedreamiento del Casino Militar de Madrid y el asalto a varias armerías. Al día siguiente, 11 de mayo, el Gobierno tuvo noticias de que un convento de los Jesuitas próximo a la Gran Vía estaba ardiendo, El ministro de la Gobernación Miguel Maura hizo un intento de sacar a la Guardia Civil a la calle para reducir a los revoltosos, pero el resto de los miembros del Gabinete ministerial se lo impidieron. Fue el ministro de la Guerra, Manuel Azaña, quien más se opuso, manifestando– según el propio Maura – que “todos los conventos de España no valen la vida de un republicano”. El conflicto, estaba servido.

En Madrid fueron quemadas o asaltadas 10 iglesias, conventos y centros de enseñanza. Por la tarde, se extendió la ola de horror al sur y este de la península.Córdoba, Cádiz,Sevilla,Granada, Murcia y Alicante y Valencia fueron testigos. Pero lo peor fue en Málaga, donde 43 iglesias, capillas y conventos padecieron similar suerte. Por cierto, entre ellas el Convento de Santo Domingo, que custodiaba entre su valioso patrimonio artístico la talla original del Cristo de la Buena Muerte obra del imaginero barroco Pedro de Mena, datada en 1660 y bajo cuya protección ya se habían puesto los legionarios. Se quemó durante el asalto pudiéndose rescatar únicamente un pie y parte de una pierna. En total fueron devastados hasta 100 edificios religiosos, que presagiaron el más incierto futuro para la recién inaugurada república.

Dirán Vds. que, para qué traer estos tristes y dramáticos acontecimientos a un blog cuyo declarado motivo es la unidad de España y los valores que las FAS aportan a la sociedad. Pues ni más ni menos porque “un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla”. Aforismo que algunos atribuyen a Confucio (siglo V AC) y que 25 siglos después, sigue más vivo que nunca.

Cerro de los Ángeles

No es creíble que tales desmanes contra la Iglesia Católica surgieran de forma espontánea. Más bien al contrario, surgieron en un clima de inestabilidad propiciado por la irregular manera en que fue proclamada la República el día 14 de abril de 1931, antes de haber finalizado el escrutinio de unas elecciones locales. Lo cierto es que tamaño ataque a las creencias, devociones y prácticas de una inmensa mayoría del pueblo español, indispusieron a muchos del apoyo inicial que se le había otorgado al joven régimen republicano.Y sería, a la postre, una de las causas reconocidas por todos los estudiosos del tema que propiciaría el enfrentamiento violento entre españoles cinco años después. Aunque, como sostiene el historiador Pío Moa, en realidad el enfrentamiento real hay que situarlo en el año 1934, con los estallidos revolucionarios en Cataluña y en Asturias.

El resto es bien conocido. Yo no les voy a abrumar con cifras de religiosos o seglares asesinados, iglesias destruidas o patrimonio confiscado en los meses que siguieron. Las hemerotecas o cualquier buscador internet le darán buena cuenta de ello.

A la contienda civil le siguió un largo período de bonanza para la iglesia católica conocido como “nacional catolicismo”, que tras la restauración del régimen monárquico, pasó a ser de “Aconfesionalidad del Estado” manifestada en la Constitución Española (Art. 16)  que“garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades” manifiesta a continuación que“Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”.

Las religiones en España

Así se han desarrollado las cosas en los últimos años, en los que los balances de población que manifiestan unas u otras creencias religiosas, o la ausencia de ellas han ido fluctuando. Pero los que se manifiestan católicos siguen siendo una amplia mayoría de la población española. Como demuestran datos estadísticos oficiales.

Cristo de la Buena Muerte en la JMJ

Buen reflejo de ese fervor, incluso entre los  jóvenes fueron los actos conocidos como  la Jornada Mundial de la Juventud 2011, organizada por la Iglesia Católica y que en aquel año tuvieron su sede en Madrid, presidida por el papa Benedicto XVI. Aunque tuvo ¡como no! Su contrarréplica por parte de organizaciones laicistas amparadas por partidos de la más extrema izquierda con o sin representación parlamentaria, fueron muy pronto acalladas por el civismo, la moderación y educación de los más de dos millones de personas que tomaron parte en tales eventos.

Contrasta sin embargo, con el desmedido amparo del régimen de libertades que consagra la constitución. Minorías  – y no tanto – significativamente femeninas no se han recatado en mostrar públicamente su rechazo a las creencias y enseñanzas de la Iglesia Católica irrumpiendo en lugares públicos de culto y protagonizando las escenas más escandalosas e impúdicas que no hacen más que exacerbar un odio a los sentimientos de una mayoría de la población. Con el pretexto de protestar contra la decidida postura de la Iglesia católica en pro de la vida y por tanto contra el aborto, en defensa del matrimonio entre un hombre y una mujer, o de la enseñanza de la religión; han ofendido los más íntimos sentimientos religiosos de esa mayoría voceando slogans tan comedidos como: “vamos a quemar la Conferencia Episcopal“, “el Papa no nos deja comernos las almejas”, “menos rosarios y más bolas chinas”, “contra el Vaticano poder clitoriano”,  “sacad vuestro rosarios de nuestros ovarios” o el más explícito”arderéis como en el 36″, coreado durante el asalto a la capilla de la complutense, por el que fue denunciada y enjuiciada la actual concejal del Ayuntamiento de Madrid Rita Maestre, aunque tras dos apelaciones, fue definitivamente absuelta. No se ha visto actitudes similares ante otras confesiones religiosas que cercenan la libertades, especialmente de las mujeres.

Últimamente han fijado su objetivo en la desacralización del Valle de Los Caídos, obra que el Generalísimo Franco, ordenó construir al año de finalizar nuestra “incivil” guerra de 1936-39, con el propósito de que bajo los muros de su basílica, se diera sepultura a los muertos de aquella contienda sin distinción del bando en el que habían combatido. Construido entre 1940 y 1958, con la participación de obreros libres y un número muy inferior de penados que en aquel momento optaban por el sistema de “redención de penas por el trabajo”. Y sin coste alguno para las arcas públicas, ya que el monumento fue totalmente sufragado por suscripción pública, donativos y con sorteos extraordinarios de la Lotería Nacional. Así fue reconocido por el Papa Juan XXIII, quien en el año 1960, otorgó a la iglesia el titulo de Basílica Menor, declarándolo “Templo Votivo del Perdón”, dedicándole estas palabras: “Este monte sobre el que se eleva el signo de la Redención humana, ha sido excavado en inmensa cripta, de modo que en sus entrañas se abre un amplísimo templo, donde se ofrecen sacrificios expiatorios y continuos sufragios por los Caídos en la guerra civil de España, y allí, acabados los padecimientos, terminados los trabajos y aplacadas las luchas, duermen juntos el sueño de la paz, a la vez que se ruega sin cesar por toda la nación española”.

Más de 33.000 restos se honran en el templo, a ambos lados del altar mayor, sin distinción de bando, insisto. Todos merecen el mismo respeto. Tienen todos sus deudos el legítimo derecho de reclamar a los suyos. Háganlo si así les conviene. Pero dejen al resto descansar en la paz de esos muros de roca. No se ensañen persiguiendo al inspirador de tan piadosa obra más allá de la tumba. No desenterremos de nuevo ni el odio ni el revanchismo Dejemos que los que se enfrentaron en vida y la perdieron descansen juntos en paz. Y dejemos enterradas de una vez por todas a las dos Españas.

Y sobre todo dejemos a la Iglesia en paz. La religión es ante todo, compasión y consuelo. Es un sistema de mitigar la angustia humana ante los grandes enigmas de nuestra existencia – De dónde venimos y a dónde vamos – articulado en torno a organización, jerarquía, principios, valores y sentimientos que, si se ven atacados innecesaria y arbitrariamente, pueden desbordarse de forma exponencial. Como en el 36.

Valle de los Caídos

¿De verdad es eso lo que quereís?

Adolfo Coloma

Blog generaldavila.com

11 mayo 2018

LOS LEGIONARIOS Y SU CRISTO Antonio Jesus González Ramírez. Ex-Hermano Mayor de la Congregación de Mena

Primera Guardia Legionaria 1931

PRESENTACIÓN:

Hoy tenemos la fortuna de contar con Antonio Jesús González Ramírez para hablarnos del Cristo de la Buena Muerte, el Cristo de los legionarios, el Cristo de Mena, de Málaga, de la Legión. Nadie mejor que él para describir los sentimientos que se conjugan en ese misterio encerrado en el corazón del Cristo legionario con los novios de la muerte.

Antonio Jesús respira Legión, lleva a Málaga en el corazón y se mueve por los pasos de sus Congregación: La del Cristo de Mena y Nuestra Señora de la Soledad.

Sé lo que digo porque hemos compartido muchas horas de sentimientos muy hondos cuando yo mandaba la Legión. Recuerdos imborrables que han forjado una gran amistad a los pies del Cristo y en los espíritus del Credo de la Legión: De juramento entre cada dos hombres.

Gracias amigo, compañero, hermano legionario.

Antonio Jesús González Ramírez con el Alcalde de Málaga en el homenaje que le rindió la Congregación de Mena

Antonio Jesus González Ramírez nace en la malagueñisima calle de los Santos Martiries (Ciriaco y Paula) patronos de la ciudad de Málaga un treinta de octubre del año 1963, en el seno de una familia de raíces profundamente cristianas y por su puesto cofrades por los cuatro costados, su padre Antonio Gonzalez López, funcionario del estado, de la Delegación del Ministerios de Industria de Málaga, inculca en el el cariño y devoción al Cristo de la Buena Muerte y a la Virgen de la Soledad, y por ende una admiración sin igual a La Legión Española.

Cursas sus estudios de bachillerato elemental y superior en los colegios de Puerto Sol, IEM Martiricos y Colegio Cerrado de Calderón pero la muerte repentina de su padre hace que tenga que dejar sus estudios y empezar trabajar en la antigua Caja de Ahorros de Ronda ahora Unicaja, en la que la edad de 37 años tiene que jubilarse por enfermedad debido a una hemorragia en la macula de ambos ojos seguida por un desprendimiento de retina.

Su actividad en el mundo cofrade es múltiple ya que nunca deja sus obligaciones para su cofradía, y es por eso que en 1982 es nombrado secretario general de la misma, ejerce después en otros cargos como albacea de procesión y en 1994 es nombrado Teniente de Hermano Mayor, posteriormente ejerce el cargo de 1 Tte Hermano Mayor en la etapa de 2004-2008, para después presentarse a las elecciones de 2008 y salir elegido Hermano Mayor de la Congregación de Mena en el periodo de 2008-2016.

Su labor al frente de la congregación ha sido intensísima siendo destacable los hitos de la participación en las Jornadas Mundiales de la Juventud  (Madrid2011), la celebración del centenario de la fusión de la Hermandad del Stmo. Cristo de la Buena Muerte (1860) y la Congregación de Ntra. Sra. de la Soledad (s.XVI) (1915-2015), que junto con la Coronación Canónica de Ntra. Sra. de la Soledad han constituido una época gloriosa en la Congregación de Mena.

Antonio Jesus González, esta en posesión de la Cruz al merito militar con distintivo blanco y la cruz al merito policial, como también es Caballero legionario de Honor desde septiembre de 1989, posee el titulo de Caballero Almogavar, y es becado de honor de colegio mayor de La Armada  Jorge Juan de Madrid, es miembro de numero de la Real Liga Naval Española

Esta casado con su Susana Delgado Escalante.

LOS LEGIONARIOS Y SU CRISTO

Guardia de los legionarios al Cristo de la Buena Muerte

Es para mí un inmenso honor poder participar en este blog, al que sigo puntualmente en todo lo que aquí se publica.Me presento como español, andaluz y malagueño, por este orden, en el que creo firmemente y por lo que he vivido hasta ahora, puedo decir y digo que estoy orgulloso de serlo. Así me siento y me expreso en el sentido de que nuestra patria España, en toda su riqueza de formas, estilos y costumbres, conforma la más plural diversidad de tradiciones en el conjunto del pueblo español. Y concretamente de eso vengo hablar, creo afirmar que la tradición más arraigada es la Semana Santa, que es la representación de la pasión, muerte y resurrección, de Jesucristo, que los que somos cristianos la vivimos intensamente, en cada región de una formas y usos diferentes.

Y en este tiempo de Semana Santa, vengo hablaros de esa simbiosis que cada año se produce en Málaga “la ciudad del paraíso” como la denominaba el poeta Vicente Alexandre, esta conjunción que, con motivo de esta tradición, se produce cada año en la participación de La Legión Española con su protector el Santísimo Cristo de la Buena Muerte, que desde 1928 se viene produciendo año tras año, en el enmarco de la Semana Santa malagueña.

La historia nos dice que allá por la segunda mitad de los años veinte del pasado siglo, y en plena guerra de África, un grupo de jefes y oficiales de la recién creada unidad Tercio de Extranjeros, que casualmente estaban en Málaga, entablaron amistad con hermanos cofrades pertenecientes a la Congregación del Cristo de la Buena Muerte y Ntra. Sra. de la Soledad, a los que invitaron a participar  en sus cultos internos, dichos militares quedaron admirados ante la figura del imponente crucificado, obra del insigne escultor granadino Pedro de Mena y Medrano (1628-1688), a partir de ese instante  tomaron la decisión de que  esa imagen y en esa  advocación se encomendarían bajo su protección. Hay nace ese vinculo indisoluble que llega hasta nuestros días y que todos los años el jueves santo acompañan a su Cristo Protector por la calles de Málaga.

Esta introducción sirve para enmarcar lo que ha significado esta vinculación para La Legión Española y la Congregación de Mena durante estos noventa años, en los que hubo que pasar muchas vicisitudes, en primer lugar la desaparición de la imagen del crucificado que tallara Pedro de Mena, en los sucesos de mayo 1931, con la desaparición total de todo el ajuar procesional, y posteriormente la guerra civil que todavía dejo más sumidos en la pobreza a los cofrades de aquella época. Pero como el ave fénix se resurgió y nunca mejor dicho de las cenizas, pudiendo otra vez salir a la calle y así recuperar la tradición de procesionar a las imágenes, La Legión vuelve otra vez a salir con su Cristo ya de una manera ininterrumpida hasta nuestros días. Hubo que hacerlo todo de nuevo tronos, enseres, túnicas y la imagen del Cristo de la Buena Muerte obra de escultor malagueño Francisco Palma Burgos (1918-1985). A partir de entonces se intensificaron los lazos que nos unen, no entendiendo a La Legión sin su Cristo ni al Cristo sin sus legionarios.

Los legionarios tienen en el Cristo de la Buena Muerte a su referente espiritual,al que llevan en su pecho tatuado o una estampa del mismo junto a su corazón, a el se encomiendan sus vidas en su trabajo diario y en sus duras misiones, por todo esto en una misión en el Congo efectuada por el “Grupo Táctico Valenzuela” creado a partir de la VII Bandera del Tercio “Juan de Austria” III de La Legión,  en una salida de reconocimiento fueron atacados los vehículos de los legionarios, impactando en dichos vehículos  algunos proyectiles, sin causar ningún daño a los ocupantes de los mismos. Al regresar a la base el jefe del contingente español les pregunto que les había ocurrido y si había algún herido, a lo que los legionarios le contestaron “ no se preocupe mi teniente coronel nada nos puede pasar por que llevamos colgadas del techo del vehículo las medallas de nuestro protector el  Cristo de la Buena Muerte que nos impusieron el pasado jueves santo” . Esta es laverdadera  fe del legionario hacia su Cristo, en el creen firmemente incluso aun no profesando la religión católica. En la tarde-noche del jueves santo un congregante designado a tal efecto, fue como todos los años en la salida de la procesión a imponer la medalla del Cristo a la Compañía de Honores que aquel año venia, perteneciente a la I Bandera del  Tercio “Gran Capitán” I de La Legión, y al llegar a un legionario que era musulmán le pregunto si quería que se la impusieran cumpliendo y respetando las normas confesionalidad a lo que el contesto: “Ala es mi Dios, y este es mi Cristo”. Esto es muy difícil de explicar, pero aquí relato la verdad de lo sucedido y cada uno saca sus propias conclusiones.

Mas recientemente y en agosto de 2011 el Cristo de la Buena Muerte fue elegido para representar a la Diócesis Castrense, en el viacrucis que se organizo con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud en Madrid, por supuesto los legionarios venidos de la X Bandera del Tercio “Alejandro Farnesio” IV de La Legión, acompañaron a su Cristo por las calles de Madrid, todos sabemos que aquel año teníamos una situación convulsa en las calles de una protesta constante ante la crisis económica, y un periodista pregunto al Coronel que mandaba a los legionarios si los legionarios ante un posible ataque hacia ellos durante la procesión repelerían la agresión a lo que el Coronel contesto: “no se preocupe que de mis legionarios respondo yo, lo que no respondo es de lo que pueda pasar si  atacan  a su Cristo”. Una vez más se refleja el sentir legionario hacia su Cristo, y este sentimiento se vio en la llegada a Málaga de la “Agrupación Táctica Canarias”(1994) integrada en su mayoría por legionarios de VII y VIII Banderas  del Tercio “Juan de Austria” III de La Legión, junto con legionarios de la IV y V Banderas del Tercio “Duque de Alba “ II de La Legión, donde se le pido a la Congregación de Mena por parte del Coronel del contingente que  el Cristo estuviese en el puerto para que los  legionarios pudieran darle las gracias, y el cristo se entronizo en el muelle uno del puerto de Málaga y ocurrió lo siguiente:  “cada legionario que bajaba por la escala del buque de la Armada, y antes de ir a saludar a sus familiares pasaba ante la imagen del su Cristo les rezaba por estar sanos y salvos”.

Esta es la esencia de la relación entre los legionarios y su Cristo, no se entiende lo uno sin lo otro , y ahora que dentro de dos años se cumplirá el centenario de La Legión, seguro que el Cristo estará presente porque es parte de la historia de La Legión

Antonio Jesus González Ramírez

Ex-Hermano Mayor de la Congregación  de Mena

Blog: generaldavila.com

Miércoles 28 marzo 2018

 

 

 

 

 

OFENSA A ESPAÑA, A LA RELIGIÓN CATÓLICA Y A LOS EJÉRCITOS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Un aquelarre ofensivo y provocador en Montblanc (Tarragona)

Corre por internet el video de un aquelarre en la localidad de Montblanc (Tarragona) aprovechando el carnaval. Una burla a la Legión y a sus más profundas tradiciones. Me duele profundamente, me provoca náuseas de indignación, me entristece ver como no se ataja la desvergüenza de los que pretenden convertir España en una porquera. Dicen, y dicen mal, que ofende quien puede y no quien quiere; no es verdad. Corre la ofensa como norma, el insulto como saludo y la sonrisa cómplice como traición. Son muchos los que ofenden pudiendo y queriendo, todo a la vez. La impunidad es la ley para los que atacan todo aquello que constituye el alma y las raíces del pueblo español.

Tomémoslo a broma carnavalesca y en breve comprobaremos la que se nos viene encima. Estamos yendo demasiado lejos. Nadie dice nada y hay un silencio cómplice para los actos y actores que atacan a España, a la Religión Católica y a los Ejércitos. Se dice: <<Hay barra libre>>. Nadie sale en su defensa. Todos se callan, dicen que,  para no engordar al cerdo de la porquera. Se están cruzando barreras peligrosas. Sabemos lo que hacen y sabemos lo que buscan. Sería lamentable que sucediese lo que puede suceder y ellos pretenden que suceda. Pero sucederá si no lo evitamos a tiempo;  y hay que evitarlo; queda poco tiempo. La razón es fácil de contener, pero un sentimiento roto, herido, humillado y pisoteado, puede dar rienda suelta al dolor y a su reacción. Entonces ya será tarde para lamentaciones.

Montblanc (Tarragona)

Hay un silencio cobarde que calla; parece que otorga. Las provocaciones no deben ser contestadas con violentas reacciones. Pero jamás soportadas y recibidas como si aquí no hubiese pasado nada. Asistimos a una escalada de enfrentamiento donde ellos buscan alcanzar la máxima violencia. Y pueden llegar a todo si antes no defendemos la entrada. Ellos ya están dentro. No es solo una mascarada.

Hoy no es un día para la alegría en España. Como tantos otros. Silencio. Mientras se mofaban de España, de la Legión, de su tradición, de sus muertos… de Dios.

Tengo que pensar mucho y aguantar antes de escribir más palabras. Pero no por eso me voy a callar. Dicen que mejor es pasar página y mirar hacia otro lado. ¡Cobardes!

Sí, todo eso que ustedes piensan lo pienso yo también. No lo voy a escribir, pero lean en estos espacios blancos que separan las palabras todo eso que hoy, ustedes y yo,  escribiríamos y gritaríamos muy alto. Lo podría escribir, pero no lo voy a hacer por falta de espacio y porque seguramente me quedaría corto en los calificativos. Además, podría ser que yendo más allá, donde no quisiera llegar, dedicaría los más graves de los calificativos a aquellos que ven esto como una carnavalada sin importancia y no dan la cara para defender a la Legión, a su Cristo de la Buena Muerte y en definitiva a España. A esos que son responsables y se les ha dado la autoridad legal, se les supone la moral, para asumir su responsabilidad y no consentir estas ofensas que tanto duelen. Pero no lo voy a hacer. Me limitaré a esperar, centinela que da el alto, que avisa que se cuelan… No nos oirán. Nada pasará y todo se olvidará… hasta la próxima.

Estamos acostumbrándonos a ello y eso no es bueno. Puede acabar mal.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

12 febrero 2018

 

 

VALENZUELA, EL VALOR Juan I. Salafranca Álvarez Coronel de Infantería ®

Teniente coronel Valenzuela

Se cumplen, en el momento de redactar estas líneas, noventa y cuatro años de la muerte en acción de guerra de quien fue el único jefe de toda La Legión, Tercio de Extranjeros se llamaba entonces, que alcanzó el mayor honor que nos señala el Credo legionario, el morir en el combate.

Se dan, además en la muerte del Teniente Coronel Valenzuela, ejemplos del cumplimiento de otros Espíritus de nuestro Credo.

Así creemos, por el Espíritu de acudir al fuego que, La Legión, desde el hombre solo hasta La Legión entera acudirá siempre a donde oiga fuego, de día, de noche, siempre, siempre, aunque no tenga orden para ello. Y en prueba de ello el Teniente Coronel, que se encontraba en Madrid, para recibir la Bandera de La Legión, ya por entonces la más gloriosa porque la teñirá la sangre de sus legionarios, acude donde más fuego se oía, el sector de Tizzi-Aza, donde los convoyes a las posiciones estaban costando muchas vidas y donde se temía un nuevo Igueriben.

Escultura TCOL.Valenzuela (Zaragoza)

Ya en la zona, Valenzuela compromete su vida y las de sus legionarios en el cumplimiento del Espíritu de unión y socorro; socorro de aquellos soldados que defendían la posición.

En ese socorro demuestran los legionarios su espíritu, único y sin igual, de ciega y feroz acometividad, de buscar siempre acortar la distancia con el enemigo y llegar a la bayoneta.

Pero es seguramente el de compañerismo el Espíritu que mejor queda cumplido, pues en la recuperación del cadáver de su Jefe se empeñan los legionarios cumpliendo el sagrado juramento de no abandonar jamás un hombre en el campo hasta perecer todos.

Ciertamente, a lo largo de la ya casi centenaria Historia de La Legión, ha habido muchos casos de cumplimiento de los Espíritus de nuestro Credo, pero en ocasión de aquel combate del 5 de junio de 1923, se llevan a su literalidad muchos de ellos y no por casualidad, sino por la personalidad de un Jefe, eso que cayendo en un evidente barbarismo ahora se llama un líder. Efectivamente, era Valenzuela único y sin igual.  En lo físico, con su 1.78 de estatura, muy por encima de la media española de la época. En lo intelectual, con excelentes calificaciones desde su época escolar, con su extraordinario don de lenguas figurando en su Hoja de Servicios estar en posesión de los idiomas francés, inglés y alemán y traducir el italiano; además dominaba el latín y griego clásicos, que por ser lenguas muertas no figuran en su hoja de servicios, pero que dan idea de su profunda formación humanística. Y en lo profesional acreditado al mando de Unidades en campaña, pero también instruyendo a otras en guarnición por ejemplo, al Regimiento Galicia que, siendo él Jefe de instrucción, logró alcanzar los premios más altos en las evaluaciones de instrucción o como organizador, pues al asumir el mando del Tercio de Extranjeros, venía de crear, por orden del Mando, el Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas “Alhucemas” nº 5 que mandó solo dos meses pero en que dejó su impronta, de la que el futuro historial del Grupo habla por si solo.

Espíritu de Compañerismo

Al morir, Valenzuela había dado ejemplo de todos los Espíritus del Credo Legionario, habiendo pedido muchas veces combatir sin turno, sin contar los días, los meses ni los años.

En este aniversario de su gloriosa muerte, encomendemos su alma a nuestro Cristo de la Buena Muerte, convencidos de que tendrá a su lado a quien a sus virtudes de Caballero Cristiano unió su espíritu de Caballero Legionario y que su ejemplo sirva de guía a nuestras vidas.

Cercedilla, a 5 de junio de 2017

Juan I. Salafranca Álvarez

Coronel de Infantería ®

Blog: generaldavila.com

6 junio de 2017

EL CRISTO DE MENA, LA II REPÚBLICA Y EL JEFE DE LA LEGIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Coronel Juan José de Liniers y Muguiro

‹‹Gracias por la lealtad de que siempre me habéis dado pruebas y por la certeza que tengo de que seguiréis siempre siendo un modelo de disciplina››.

Estas irónicas palabras estaban incluidas en el mensaje de despedida que el Rey Alfonso XIII dirigió el 14 de abril a los militares.

No hay la menor duda de que la proclamación de la República se hizo de manera arbitraria y como consecuencia de unas elecciones municipales que nada tenía  que ver con un cambio de Régimen. Nunca hubo una victoria en las urnas ni una Constitución votada por el pueblo. La legitimidad brilló por su ausencia, pero el Pacto de San Sebastián había conseguido su objetivo: derrocar al Rey. Los de la legitimidad todavía andan buscando como respaldarla e intentando convencer de lo que nunca ocurrió.

Después vino lo peor. La Ley de la Defensa de la República (auténtica ley mordaza), la violencia en las calles, dirigida de manera especial contra la Iglesia Católica, la agitación permanente… Un mal comienzo que nada bueno presagiaba. ‹‹ ¡No es esto, no es esto!››, ¿lo recuerdan?, pero era ya tarde.

No hubo muchos defensores de Alfonso XIII ni él tampoco los requirió, pero sí que hubo militares que desde el primer momento vieron que su sitio no era aquel y prefirieron dejar las filas del Ejército. Entre ellos estaba el Jefe de la Legión.

Iglesia de Santo Domingo en Málaga 1931

Mandaba en aquellos días la unidad más emblemática del Ejército español, la Legión, el coronel don Juan José de Liniers y Muguiro, que había sido jefe fundador de la V bandera ‹‹Gonzalo Fernández de Córdoba›› el 1 de noviembre de 1921.

En el momento de la proclamación de la II República el coronel Liniers se encontraba en Madrid en el curso de ascenso a general. El día 15 se entera de la marcha de S.M. el Rey y no tardó ni un momento en tomar su decisión. Puso un telegrama al ministro de defensa Azaña comunicándole su dimisión como Jefe de la Legión y pidiéndole el pase al retiro. El ministro le contestó de inmediato y con gran indignación. Le decía que la petición la cursase por el conducto reglamentario desde su lugar de destino y residencia, Riffien, donde se encontraba su unidad la Legión.

El coronel Liniers tenía muy clara su decisión y volvió a enviar otro telegrama al ministro, esta vez diciéndole que así lo haría, pediría el retiro desde su unidad. No quedó ahí la comunicación sino que le expresaba que la  despedida sería ante sus legionarios formados y dando los vivas reglamentarios hasta entonces:

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

‹‹Le aseguro señor ministro que serán contestados con el mayor entusiasmo por todos los legionarios››.

Recibido el telegrama y sin soltarlo de la mano el ministro concedía el retiro inmediato al Jefe de la Legión.

El coronel don Juan José de Liniers y Muguiro tuvo el honor de ser el primero en la historia en acompañar al Cristo de la Buena Muerte con el inicial desembarco de la Legión y posterior desfile por las calles de Málaga. Así se inicia el vínculo entre la Legión y su protector:  el Cristo de la Buena Muerte.

Cristo de Mena

La quema de conventos y destrucción del Cristo de Mena

La llegada de la II República iba a terminar con los desfiles procesionales. El 11 y 12 de mayo de 1931 ardían todos los templos de Málaga. El Cristo de la Buena Muerte, el de Mena, fue quemado con saña. Con el Cristo legionario fueron destruidas 15 tallas de Pedro Mena.

El coronel Liniers fue el primero y el último que, junto a sus legionarios, dio escolta y desfiló con el Cristo de Mena, el de La Buena Muerte y Ánimas. El año 1930 se realizó el primer desembarco y la Legión desfiló, con su Coronel al frente, dando escolta al Cristo recién alistado, al Cristo Legionario, el de Mena.

El año siguiente, 1931, es protagonista del cartel de la Semana Santa de Málaga. Pero el ambiente es distinto. El aire está denso y ya se vislumbra una primavera roja de odio y dolor. Unos aplauden, otros gritan y silban. Como “escandalizantes y provocadoras” califican algunos medios las imágenes procesionales.  Un mes más tarde, el 12 de mayo de 1931, el infierno de odio y fuego que asola a España, a la España cristiana y católica, llega a Málaga, a Mena, y el Cristo Crucificado, el de la Buena Muerte, el de los legionarios, es arrojado a la hoguera. Los pequeños demonios bailan a su alrededor. Creen haber culminado su obra. ¡No! No han quemado al Cristo de Mena, solo fue una madera lo que ardió. El Cristo refugiado en tantos corazones no se perdió. El Cristo como buen legionario aceptó el reto y supo esperar. Se oyó un grito desgarrador: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. Era un rezo, una oración, un  lamento que fue escuchado, el que convierte la muerte en Resurrección. Por eso es el Cristo de la Buena Muerte, por eso le rezan y protegen los legionarios. Aquí está de nuevo la Legión, aquí están para rezarte estos soldados, Caballeros que cantan ser novios de la muerte sabiendo que allí estás Tú, esperándonos en nuestro cielo legionario. No abandonar jamás a un hombre…

Los que habéis hecho este desfile procesional bajo la imagen del Cristo legionario sabéis de lo que os hablo y del significado de mis palabras.

No está de más terminar este recuerdo, como pedía despedirse el coronel Liniers, con los gritos reglamentarios:

Cartel de la Semana Santa de Málaga en 1931

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

¡Viva el Cristo legionario de la Buena Muerte!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 abril 2017

EL NOVIO DE LA MUERTE (General Rafael Dávila Álvarez- Jefe de la Legión entre 2001-2004)

EL NOVIO DE LA MUERTEEn el legionario es característica la alegría y el buen humor y de ello son su manifestación los cánticos. ¡Cantan a la mañana como los pájaros; cantan al salir a la marcha y al combate; cantan al volver, cantan, siempre cantan!…

EL himno es la marcha nupcial del soldado cuando va a desposarse con la muerte. Los vivas son gritos de vida, afirmación de los ideales, imposición de ellos…

Nuestros himnos fueron: dos españoles y uno extranjero, “La Madelón”. Con él empezamos como cortés deferencia a los legionarios extranjeros; igual hicimos con el Deutschland über alles y El Tipperary. Después tuvimos “La canción del legionario”, del Maestro Modesto Romero, con estrofas del Comandante Emilio Guillen. Pronto se hizo popular y lo repitieron las músicas militares y los clásicos  organillos. El “Himno de la Legión“, severo y solemne, que se adapta a los momentos de intensa emoción y respeto, es debido al Maestro Francisco Cales y letra del poeta Antonio Soler. A ellos se unen los espontáneos, los que brotan como las flores en el campo, los que cantan los legionarios, sin saber de dónde vienen, siendo la musa de la Legión quien los inspira. Cada Bandera tiene sus himnos predilectos, como sus cantos de marcha, y las letras hablan de lo que le es más querido. En esto, como en todo, sus imaginaciones se desbordan exuberantes y sentimentales. Los vivas se repiten pertinaces y los gritos de ¡Viva España! ¡Viva el Rey! y ¡Viva la Legión! suenan en todos los actos y en todos los lugares.Legion-Almeria-espanola-partira-Mali_EDIIMA20130404_0671_4 Es la consagración de su Credo, es el nudo gordiano de su existencia legionaria. No se puede ser soldado sin tener los vivas grabados en el alma. Ellos serán los que los empujen, son los motores de la voluntad, el ánimo, el enardecimiento, el grito de guerra, el de salvas, el de muerte, el de alegría, el de adiós y el de pena. Los vivas son el alma que se muestra en forma material; sin vivas no hay soldados, no hay guerreros en las filas… hay tan sólo hombres formados.

Son palabras del Teniente Coronel Millán-Astray extraídas de su libro “La Legión” escrito en 1923.22536358

Himnos y canciones de la Legión. El deseo de Millán-Astray

Era el deseo de Millán-Astray que La Legión contara con sus propios himnos y canciones “que abrevian los kilómetros y alivian la fatiga. Todas las noches, a la retreta, se cantarán esos himnos solemnemente, y siempre, siempre, la Legión rendirá el homenaje del recuerdo a sus muertos”.Banda Legion Libro Legionarios

Iba a ser la música la expresión de la mística legionaria. Para entrar en el corazón humano hay que cruzar la antecámara de los oídos. El silencio de la tragedia legionaria sólo podía ser expresado a través de sus canciones o con el rezo conjunto, recio y vibrante de los espíritus del Credo.

Porque en la Legión hay poco que entender o discutir; aquí no se habla, se reza…

Porque no se habla cuando se va a luchar pero se reza cuando se va a morir.images (3)

Así surge la música legionaria que busca la trascendencia, vencer el miedo y la zozobra. Cantando oyes al compañero en compañía hacia la muerte y silencias a los enemigos del alma. La música te hace fuerte, hace legión, cohesiona y acompaña en el recuerdo de las hazañas que fueron y en la esperanza de las que vendrán.

Nace la melodía del combate, la combinación del ritmo del ataque con la armonía de la ciega y feroz acometividad que te arrastra hacia el mayor honor, morir en el combate.

Millán–Astray busca al compositor amigo, Francisco Cales, del Cuerpo de Músicos Mayores del Ejército y con él surge el primer himno oficial de la Legión al que pone letra el poeta Antonio Soler, “Tercios Heroicos”…

¡Viva España! valientes hermanos

¡Viva España! Legión inmortal

No podía faltar en este primer himno la contraseña de la Legión, esa que despierta el alma cuando el cornetín suena por encima del fragor del combate anunciando el inminente momento del encuentro con la victoria o la muerte:hqdefault

¡Legionarios a luchar!

¡Legionarios a morir!

El compositor y el poeta describen la mística legionaria que habla del misterioso pacto con la muerte:images (1)

Ya surja ruda, feroz pelea

o de la lucha cese el afán

notad que os cercan siempre amorosas

sutiles sombras que un beso os dan.

 

La Canción del Legionario del maestro Modesto Romero

A finales del año 1920, el maestro Modesto Romero y el Comandante Emilio Guillén Pedemonti, autor de la letra, habían compuesto “La Canción del Legionario”,

Soy valiente y leal legionario

Soy soldado de brava Legión

Pesa en mi alma doliente calvario

Que en el fuego busca redención

El año 1921 la estrenan en el Teatro Cervantes de Madrid cantando como solista el barítono Ulivarri. Un coro con uniformes legionarios y la Banda de música y cornetas del Regimiento de Infantería del Rey le dan máximo esplendor. Aquella canción se incorporó de inmediato al repertorio legionario sustituyendo con el tiempo a Tercios Heroicos como Himno oficial de la Legión.

Vibrante, trascendente, de ciega y feroz acometividad, era un himno para el combate, para el sufrimiento y dureza:

Mi divisa, no conoce el miedo

Mi destino, tan solo es sufrir

Un canto al compañerismo, a la amistad, unión y socorro:

Cada uno será lo que quiera,

Nada importa su vida anterior,

Pero juntos formamos Bandera

que da a la Legión el más alto honor

Es el himno que esperaba la Legión y que recogía el espíritu de su Credo:

Legionario, legionario,

De bravura sin igual,

si en la guerra hallas la muerte

tendrás siempre por sudario, legionario,

la Bandera Nacional

Desde entonces y hasta nuestros días es el Himno oficial de la Legión; un himno, como no podía ser de otra manera, para el combate y el encuentro con la muerte, un himno para los valientes y leales legionarios.hqdefault (1)

La Legión había encontrado su propia música acorde con el destino escogido; una marcha nupcial sólo para los soldados de brava legión; notas vibrantes de la divisa legionaria que no conoce el miedo; el pensamiento y el ideal hecho música contagiosa para acudir donde se oiga fuego, de día de noche, siempre, siempre…

Pero el combate de la Legión sólo puede terminar con la victoria o la muerte, legionarios a luchar, legionarios a morir; no hay otra opción.

La Legión necesitaba una canción para la muerte; no para la vulgaridad del miedo sino para rendir homenaje a sus muertos de acuerdo con el Espíritu de la Muerte que reza así en nuestro Credo:

“El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez, la muerte llega sin dolor, y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde”.

 

El novio de la Muerte

Baltasar Queija de la Vega es el primer legionario que muere abatido por un disparo enemigo. QueijaEs la primera baja de la Legión. Fue el 7 de Enero de 1921 mientras protegía la aguada del Zoco el Arbaa, cerca de Tetuán. En sus bolsillos encontraron un poema dedicado a la Legión:

Somos los extranjeros legionarios

El Tercio de hombres voluntarios

Que por España vienen a luchar

 

Era el primer muerto en combate de la Legión, un legionario poeta, un niño legionario. Nos lo cuenta así el fundador de la Legión:

“Baltasar Oueija de la Vega, el infantil poeta, fue el primer legionario que murió en combate. Era un niño, de inteligente mirada y espontánea presteza. Hizo los versos, de todos conocidos, de exaltada pasión y espíritu guerrero; fue el trovador de la 2ª  Bandera, y cantó, como el cisne, para luego morir. Parece una novela, mas sus compañeros lo aseguran: Cierto día, a los muy pocos de salir al campo, dicen que recibió una carta fatal. Allá en su pueblo acababa de morir la mujer de sus amores, y el poeta, en la exaltación de su dolor, se emplazó a sí mismo invocando el unirse a la muerta con la primera bala que llegase. En el primer ataque al campamento hubo una sola baja, un legionario muerto: Baltasar Queija de la Vega. ¡Quién sabe si la sencilla leyenda es hija de otro poeta!”.

Dicen que esta historia fue la que inspiró la composición de la que iba a ser la más famosa composición  legionaria, “El novio de la muerte”.

En julio de 1921, una cupletista de moda, Mercedes Fernández González, de nombre artístico Lola Montes, se encontró en la calle Montera de Madrid con el letrista Fidel Prado cuyas letras interpretaba a menudo Lola Montes. En la conversación Fidel Prado invitó a la cupletista a escuchar la partitura de un cuplé, con letra suya, y que le acababa de enviar el compositor catalán Juan Costa.lola-montes1001

Se celebró la audición en el estudio del maestro Modesto Romero, en la calle Luchana, emocionando a todos los presentes e incorporándola de inmediato Lola Montes a su repertorio para estrenarla en su próxima actuación en Málaga.

Allí, en Málaga, en el teatro Vital Aza, se estrenó el cuplé. La duquesa de la Victoria dirigía los hospitales de la Cruz Roja en Marruecos y al escucharlo le pidió a Lola Montes que lo interpretase en Melilla para elevar la moral de la población.

El día  30 de Julio de 1921, cuando la Legión acababa de desembarcar en auxilio de Melilla después del desastre de Annual, se estrena en Melilla  “El novio de la Muerte”; es oída por el Teniente Coronel Millán-Astray, jefe de la Legión, que sin dudarlo un instante la incorporó al repertorio legionario introduciendo los necesarios cambios para adaptarla al ritmo de la marcha legionaria.edchera1

 

La Legión ya tenía una canción para sus muertos. Una conmovedora música creada para un cuplé con una letra que bien podía haber escrito Queija de la Vega o cualquier legionario de los que cantaban aquello…

Soy valiente y leal legionario

¡Madre volveré cantando!

…soy soldado de brava Legión.

¡Madre, no llores y espera!

Mi camisa legionaria,

Será para ti Bandera.

En 1952, el director músico de la banda de Guerra del Tercio, Ángel García Ruiz, adaptó el ritmo de la composición al paso procesional de los desfiles de la Semana Santa de Ceuta. Así la cantamos ahora, como si de un rezo se tratara. Sólo hay una razón para tan enorme emoción, “…por ir a tu lado a verte, mi más leal compañera…”. Si al escucharlo no te emocionas, es que todavía no has comprendido el alma de la Legión.

La Legión podía honrar a sus muertos. El origen de la música y letra era el cuplé. Así tenía que ser, evitando la retórica pomposa y la expresión forzada. Más las veces son mejor oídos, el puro ingenio y lengua casi muda, testigos limpios de ánimo inocente, que la curiosidad del elocuente. El cuplé llamado “género ínfimo” iba a dar la música y la letra para el estremecedor momento de la muerte en una trascendente confesión colectiva de amor al valor y al arrojo. El novio de la muerte, una declaración colectiva de sentimientos, una expresión del ideal individual, la fe en la vida y en la muerte:

“…Si algún día Dios me llama me llama

Para mi un puesto reclama

Que a buscarte pronto iré”.

Muchas veces el silencio se expresa cantando y la única forma de oír el silencio legionario, la tragedia interna y la externa, cuando un compañero cae, es cantando nuestra fe junto a nuestro Cristo de la Buena Muerte.

Y en el último beso que le enviaba

Su postrer despedida le consagraba

La historia de los himnos y canciones la tenéis escritas en muchos lugares. No era mi intención repetirla ni detallarla; quería ir más allá y hablar de sentimientos, sin los cuales es difícil entender esta mística. Aunque aquí nada hay que entender y sí mucho que sentir; nada hay que cantar pero sí mucho que rezar; porque veréis a los legionarios enérgicos, airosos, con mirada que brilla con fiebre; son de hablar alto y enérgico, erguidos y resueltos pero saben arrodillarse y morir como un bravo al grito de ¡Viva España!¡Viva la Legión! y despedirse para unirse en lazo fuerte con tal leal compañera.

La Legión tiene un himno para el combate, “La Canción del Legionario”, legionarios a luchar, y una canción para enterrar a sus muertos “El Novio de la Muerte”, legionarios a morir. Forman parte de la mística legionaria y con ellas se han sucedido los actos heroicos, humildes y sencillos de gente dispuesta a morir por su Patria, dando la vida por los demás. Y es mucha la sangre de los novios de la muerte con la que han regado la tierra ardiente.legion21

Era como si la noche no hubiese caído, como si el día no tuviese de largo lo suficiente. Nadie se recogía esperando ver al Cristo, al Señor de la Buena Muerte Todos en silencio, cada uno el de su suerte, con la mirada en la madera de una figura que se retuerce y en la Cruz cobra vida, se transforma de repente en la carne de  los que allí esperaban que el prodigio sucediese

Cantan los novios de la muerte

 

«Por ir a tu lado a verte…»cristo_560x280

General de División (R)

Blog: generaldavila.com

 

 

 

TERCIOS HEROICOS (Sigue interpretándose en todos los actos y formaciones de la Legión)

LA CANCIÓN DEL LEGIONARIO (HIMNO OFICIAL DE LA LEGIÓN)

EL NOVIO DE LA MUERTE (El espíritu y la mística de la Legión)