LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (17): “A todos los miembros de la gran familia legionaria”. Prof. Dr. Ángel Gómez Moreno Catedrático de Literatura Española Universidad Complutense de Madrid

El novio de la muerte

Con estas líneas, hago llegar una versión muy cuidada —pretendidamente definitiva— del himno El novio de la Muerte, cuya fuente primera se halla en un impreso validado con su firma por Juan Costa Casals (autor de la música) y Fidel Prado Duque (autor de la letra). Este documento, que fue mío por un tiempo, pertenece a la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Madrid desde el día en que hice pública entrega del mismo a su presidente, el coronel Ramón Moya, durante la presentación de mi librito El Novio de la Muerte” (Himno de la Legión): el texto y su contexto, Madrid: Sial-Fugger, 2012. En ese lugar, pongo de relieve el modo en que la tradición legionaria se ha impuesto a los autores del himno desde el inicio; por ello, se canta “Nadie en el Tercio sabía”, en lugar del “Nadie en el campo sabía” del original. Del mismo modo, la que denomino vulgata legionaria prefiere el giro agramatical “a la Legión se alistó” en lugar del correcto “en la Legión se alistó”, que es de nuevo la lección del original. No tengo duda de que, en ambos casos, hay que dejar de lado a Costa y a Prado para dar la razón a los legionarios, que,a lo largo de casi un siglo y sin tener conciencia de ello, han colaborado en la creación de su himno, reelaborándolo o, para ser más precisos, refundiéndolo. Estamos, por lo tanto, ante un caso singular de transmisión en un canal mixto, oral y escrito, como explico en el citado libro y en otro muy reciente:El Novio de la Muerte” (Himno de la Legión) y dos ensayos de tema afín, Madrid: Sial-Fugger, 2018. El que les ofrezco es el texto unificado (prefiero denominarlo así y no texto crítico) del himno de la Legión a sus muertos, que he fijado con el auxilio de la Filología, que lleva a consolidar algunas lecciones dudosas y eliminar otras equivocadas. Si en su día cedí públicamente los derechos de autor del primero de los libros citados a la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Madrid, ahora cedo los que pudieran derivar de su consideración como letra oficial que, en mi modesta opinión, merece. En todo caso, estoy dispuesto a justificar cada una de las lecciones por las que he optado ante cualquier experto o comisión de expertos. Espero que cuantos me lean estén de acuerdo conmigo en que el centenario de la Legión debería servir, entre otras cosas, para disponer de una versión definitiva —a ser posible, con carácter oficial— de una de las piezas más bellas del repertorio de la música militar española.

Prof. Dr. Ángel Gómez Moreno. Catedrático de Literatura Española

Universidad Complutense de Madrid

Nadie en el Tercio sabía

quién era aquel legionario

tan audaz y temerario

que a la Legión se alistó.


Nadie sabía su historia,

mas la Legión suponía

que un gran dolor le mordía,

como un lobo, el corazón.


Y si alguno quién era le preguntaba,

con dolor y rudeza le contestaba:


“Soy un hombre a quien la suerte

hirió con zarpa de fiera;

soy un novio de la muerte

que va a unirse en lazo fuerte

con tan leal compañera.”


Cuando más recio era el fuego

y la pelea más fiera,

defendiendo su bandera

el legionario avanzó.


Y sin temer al empuje

del enemigo exaltado,

supo morir como un bravo

y la enseña rescató.


Y al regar con su sangre la tierra ardiente,

murmuró el legionario con voz doliente:


“Soy un hombre a quien la suerte

hirió con zarpa de fiera;

soy un novio de la muerte,

que va a unirse en lazo fuerte

con tan leal compañera.


Cuando al fin le recogieron,

entre su pecho encontraron

una carta y el retrato

de una divina mujer.


Aquella carta decía:

“Si algún día Dios te llama,

para mí un puesto reclama,

que a buscarte pronto iré.”


Y en el último beso que le enviaba

su postrer despedida le consagraba.


“Por ir a tu lado a verte,

mi más leal compañera,

me hice novio de la muerte:

la estreché con lazo fuerte

y su amor fue mi bandera.” 

27 MARZO 2019

Artículo perteneciente a los “testimonios legionarios” publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

LA MINISTRA DE DEFENSA ANUNCIA: no se izarán las banderas a media asta por Semana Santa el próximo año General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Poco a poco, como suelen hacer, al paso y acariciando hasta clavarte las espuelas.

Este próximo miércoles la ministra de Defensa, doña Margarita Robles,  comparecerá en el Congreso de los Diputados (Comisión de Defensa) para explicar las líneas generales a seguir en su ministerio. En el mismo lugar el Jefe de Estado Mayor de la Defensa JEMAD expuso hace muy pocos días los graves problemas presupuestarios, y otros, que tienen las Fuerzas Armadas mientras que, a la vista de tantos años con los mismos resultados, sus señorías ni escuchaban ni entendían. Si como ha declarado la actual ministra de Defensa, considera que su ministerio es un ministerio de Estado y que trabajará solo por España, mejor sería que siguiese las advertencias del JEMAD y orientase por ahí sus pasos. Dice la ministra: <<España, la paz y la libertad tienen que ser nuestras banderas>>. Aquí no hay más bandera que la de España, formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas, y sobre la que, besándola, juran los soldados entregar su vida en defensa de España. Esa bandera significa paz, libertad y mucho más.

Permítame decirla, señora ministra, que todo eso que dice está muy bien, pero para dirigirse a los que ejercen el oficio de soldados hay que hacerlo con las ideas claras y argumentos sólidos. Pónganse de acuerdo su presidente, el del Gobierno de España, y sus compañeros de Gobierno, porque mientras usted habla de España, entendemos que quiere decir de su unidad, otros hablan de otra España, allí en Cataluña, buscándose el favor de los que han dado un golpe de Estado consentido y ahora mimado. No se puede decir una cosa y la contraria. Distensión le llaman algunos.

Mejor, antes de tomar decisiones trascendentales en este “ministerio de Estado”, sería someterse al veredicto de los españoles con un programa claro y visión de futuro, al menos, a medio plazo.

Porque no se puede tejer y destejer esperar ser el más listo y desesperar a los que lo sufren. Ahora sí, ahora no, es una política que descalifica, o dicho de otra manera: inapropiada para un ministerio de Estado, como usted define al de Defensa.

Sus recientes declaraciones ya nos han ofrecido un aperitivo de por dónde van esas líneas generales de su ministerio, el de Defensa, ese que debería ser de Estado. Ya vemos que por la vía de aumentar el presupuesto como les pedía el JEMAD no parece ir.

De entrada criticar a su antecesora, así por las buenas, no parece muy elegante: <<No hubo traspaso de poderes porque Cospedal no me explicó lo más relevante del Ministerio>>. Pues siga sus pasos, al menos alguno de los que estaban en marcha, verá como no se equivoca y hasta puede que se lo exijan a usted en Europa/OTAN: el presupuesto de Defensa, sin el que no hay libertad.

Sus declaraciones, a modo de aperitivo, nos indican por donde realmente les gusta ir: <<no se izarán las banderas a media asta por Semana Santa el próximo año>>. Ya empezamos. De tener a tres ministros cantando el Novio de la Muerte con la Legión en Málaga a no sabemos qué, aunque lo intuimos, para la próxima Semana Santa. Que se preparen las Cofradías y Hermandades.

La bandera, la Semana Santa, lo del <<país aconfesional>> y todas esas zarandajas que tanto les gustan.

Intuimos las líneas generales. ¿Presupuestos?: mantequilla mi general.

Le queda revisar los himnos, <<la cruz aquella/que forma con la enseña de la Patria/el arma con que habrán de defenderla>>. <<…debajo las voces de nuestros caídos, y arriba el mandato de España y de Dios>>.

Los emblemas. Los santos patronos y la fe de soldado, la Muerte no es el Final… y el Cristo Crucificado, el de los legionarios, el de la Buena Muerte, bajo cuya advocación han vivido y muerto miles de héroes, españoles sencillos, sin complicaciones ni vanidades, entregados a su servicio, al de todos, por lo que dieron su vida y hacienda, es decir el honor, el valor y la gallardía.

Sí, bajo el Cristo de la Buena Muerte, porque para un soldado La Muerte no es el Final.

Las líneas generales de su ministerio, ese que debería ser de Estado, empiezan por ahí, por las cosas del alma.

¿Ha jurado usted bandera, señora ministra? Sería un buen comienzo para explicar las líneas generales de su ministerio, el de Defensa.

Estamos deseando conocer más sobre ellas.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 junio 2018

¿POR QUÉ VA A SER MALO QUE SE EDUQUE EN VALORES DE LAS FUERZAS ARMADAS? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Hay que decirlo: ¡Bien ministra! Se nota cuando se dice para la galería y cuando se dice desde el corazón.

La ministra de Defensa María Dolores de Cospedal ha estado valiente, sincera y mandando. Con autoridad; <<Capitán mande firmes>>, ha sonado en el Senado español en la sesión de control al Gobierno. Desde la plaza de la Marina española llegaba al hemiciclo el apagado ruido del taconazo.

España se españolizaba ante los atónitos ojos y oídos de aquellos senadores habituales a visitar el salón de Pasos Perdidos. Desorientados.

En la puerta de Bailén ondeaba la bandera movida por una brisa limpia y nueva que sonaba a cantos de infancia jugando a soldaditos de plomo… impávido con su fusil al hombro.

Una ráfaga en forma de senadora acusaba a la ministra de querer españolizar a los alumnos porque el ministerio ha firmado recientemente un convenio con la asociación de centros de enseñanza privados para llevar la cultura de defensa a las aulas y facilitar que profesores y alumnos conozcan la labor y los valores de las Fuerzas Armadas. Los valores de los soldados van a penetrar en las aulas de los niños, El intrépido soldadito de plomo de Andersen vuelve a nuestra infancia, sea bienvenido, y Unidos Podemos se pone nervioso pensando que eso a la larga le dejará en el banquillo, el de los ausentes del juego democrático, cuando el juego sea la educación en valores, el valor de los valores. Quedarán al descubierto en cuanto la formación, en valores, se imponga.

¡¡¡Quieren españolizar a los alumnos!!! Ha sonado en el Senado como ventisca y metralla… Confusión. Dice la senadora, de no sé qué partido,  que las Fuerzas Armadas son <<un espacio opaco, cerrado, con una justicia paralela y sin derecho a sindicarse ni libertad de expresión>>. ¿Lo sabían ustedes? Yo no me he enterado hasta ahora.

La ministra con esa fuerza que le da su ministerio, el del valor y el honor, el de la verdad y la entrega sin límites de los que en vanguardia tiene, ha contestado con su mejor ironía y acierto:  <<¿Por qué va a ser malo que se eduque en valores de las Fuerzas Armadas? ¿Les parece mal eso que hacen las Fuerzas Armadas de defender de manera incondicional España y que España se contagie y se pueda defender?>>.

¡Qué pena que solo lo malo se contagie! ¡Qué pena que no nos invada una epidemia de españolidad! Sin vacuna posible.

<<Enseñar a nuestros jóvenes cómo son sus Fuerzas Armadas y cómo les protegen es una buena manera de reivindicar nuestra nación, inculcar los valores de solidaridad, pertenencia a la nación y defensa de nuestro modelo de convivencia, derechos y libertades y nuestro reconocimiento como españoles>>. Terminó diciendo la ministra.

No acabó ahí la cosa. Le tocó el turno al ministro de Educación. El ataque estaba preparado y la munición era abundante. La descarga no se hizo esperar: ¡Han cantado el novio de la muerte! ¡Cuatro ministros en Málaga cantando con la Legión!

No podía faltar el recuerdo a la Legión en el Senado español. ¡¡¡Han cantado ustedes el Novio de la Muerte!!!

Alguien llegó a pensar que de un momento a otro iba a sonar el ¡A mí la Legión! Pero se interpuso Manolo Escobar con ¡Viva España! A partir de ahí aquello se convirtió en una verbena veraniega; estropeada por el mal gusto en la decoración.

La ráfaga en forma de senadora volvió al ataque sin la fuerza de las convicciones, con la metralla de lo inútil, desechado y zafio. La tarde lluviosa y fría no impedía que la contaminación intentase sentarse en el despacho de Honor del Senado. Suele estar vacío.

Un guirigay insoportable inundaba lo que se supone un lugar de respeto, convivencia, solidaridad, defensa de la nación, trabajo en equipo, responsabilidad, libertad y defensa de los valores constitucionales. Como hacen los soldados. Como quieren enseñarle a los niños. Se oyó de todo. Aquello era una grosera boutade, una orgía de sandeces.

Poco más dio de sí…, poco más se puede esperar.

Hubo que romper filas y abrir las ventanas del hemiciclo para ventilar la defensa.

La tarde declinaba por el Campo del Moro cuando, al fin, se cerraba la sesión de control al Gobierno después de que la ministra de Defensa defendiese lo que parecía olvidado: España y sus Fuerzas Armadas, los valores que día a día practican sus soldados y que ahora pueden conocer los niños españoles, como los de cualquier nación de nuestro entorno, en su educación.

No nos los cuenta nadie y nadie tiene en cuenta estas tardes senatoriales.

Nosotros sí y seguiremos contándoselo.

La ráfaga de españolidad no contagió a los senadores que se despedían en el salón de Pasos Perdidos. Algunos están vacunados contra la, para ellos, enfermedad llamada España.

Los niños podrán conocer su Bandera, su Himno nacional, su Escudo, y a sus Fuerzas Armadas. Puede que hasta una epidemia de españolidad inunde España. Esperamos y deseamos que sea muy contagiosa y sin vacuna posible.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

12 abril 2017

 

 

 

HA MUERTO UN LEGIONARIO: JOSÍN EL TRASGO ‹‹SIENTO LA CARICIA DE MI NOVIA›› General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Ha muerto José Francisco Lazcano Remis a la edad de 50 años. Josín el Trasgo. Bohemio, dice su esquela; sin duda un artista de la vida que supo embellecer su tránsito al cielo legionario. Con estilo, con arte. Esto no lo entiende todo el mundo. Para él cada día era una vida completa, de principio a fin, por la que merecía la pena amar y sentir, aunque el final fuese morir. Al fin y al cabo es algo tan vulgar que nadie espera ese momento. Él quiso sentir, palpar y compartir el trance porque se le vino encima y no hizo de ello tragedia.

‹‹Si así mi vida concluyo/y así la muerte me espera/Aquí me tiene por suyo;/Ni la llamo ni la huyo;/Puede venir cuando quiera››. Lo aprendió en la Legión. Porque Josín era Caballero Legionario del Tercio Duque de Alba 2º de la Legión.

Para muchos una vida incomprensible y rodeada de misterio y aventura. Otros enmudecen cuando ven la generosidad y bravura para enfrentarse al final. ¿Es tan difícil asumir la muerte y aceptarla? Imposible entender el misterio.

SIENTO LA CARICIA DE MI NOVIA

‹‹Siento la caricia de mi novia››. Me has emocionado Legionario. Te lo dice quien fue general de los legionarios. He repasado la letra de El Novio de la Muerte, esa que cantamos como sentimos, y hasta hoy no me he dado cuenta de que faltaba un verso. Si Fidel Prado hubiese escuchado tu verso hoy estaría inmerso en su letra y Lola Montes hubiese cantado ‹‹Siento la caricia de mi novia›› rematando el deseo que te embargaba… ‹‹a buscarte pronto iré››. Era el cuplé convertido en oración. Como a menudo transcurre la vida legionaria.

Hoy ese verso con el que culmina tu historia se encarna en lo más puro de la Legión. Son cosas que ocurren en este mundo de los legionarios. De repente el más humilde, pero el más enamorado, suelta, como el que no quiere la cosa, la poesía que lleva dentro, la de toda una vida, dicho en el momento crucial, cuando se encuentra con la muerte. Así le ocurrió a Baltasar Queija Vega y así ocurre a diario con estos poetas, luchadores de la vida, aventureros, soñadores, esperanzados y a veces desesperados.

No son necesarias más palabras ni explicaciones. Su vida y su muerte ha sido una simple oración humana del que estaba enamorado de algo quizá incomprensible, pero que al fin ha alcanzado. ‹‹Siento la caricia de mi novia››.

Quizá su vida ha sido una canción corta y ligera, como el cuplé, que él ha cantado por el teatro de la vida y otros locales de espectáculo. Pero no ha sido un espectáculo sino una vida plena que ha merecido la pena vivirla. La de Caballero Legionario.

Josín el Trasgo con su perro

Hoy José Francisco Lazcano Remis, Josín el Trasgo, descansa en paz en el Cielo de los legionarios.

Por ir a tu lado a verte…

El mejor amigo de un legionario.

General de División Rafael Dávila Álvarez

General de la Legión 2001-2004

Blog: generaldavila.com

1 julio 2017

EL NOVIO DE LA MUERTE (General Rafael Dávila Álvarez- Jefe de la Legión entre 2001-2004)

EL NOVIO DE LA MUERTEEn el legionario es característica la alegría y el buen humor y de ello son su manifestación los cánticos. ¡Cantan a la mañana como los pájaros; cantan al salir a la marcha y al combate; cantan al volver, cantan, siempre cantan!…

EL himno es la marcha nupcial del soldado cuando va a desposarse con la muerte. Los vivas son gritos de vida, afirmación de los ideales, imposición de ellos…

Nuestros himnos fueron: dos españoles y uno extranjero, “La Madelón”. Con él empezamos como cortés deferencia a los legionarios extranjeros; igual hicimos con el Deutschland über alles y El Tipperary. Después tuvimos “La canción del legionario”, del Maestro Modesto Romero, con estrofas del Comandante Emilio Guillen. Pronto se hizo popular y lo repitieron las músicas militares y los clásicos  organillos. El “Himno de la Legión“, severo y solemne, que se adapta a los momentos de intensa emoción y respeto, es debido al Maestro Francisco Cales y letra del poeta Antonio Soler. A ellos se unen los espontáneos, los que brotan como las flores en el campo, los que cantan los legionarios, sin saber de dónde vienen, siendo la musa de la Legión quien los inspira. Cada Bandera tiene sus himnos predilectos, como sus cantos de marcha, y las letras hablan de lo que le es más querido. En esto, como en todo, sus imaginaciones se desbordan exuberantes y sentimentales. Los vivas se repiten pertinaces y los gritos de ¡Viva España! ¡Viva el Rey! y ¡Viva la Legión! suenan en todos los actos y en todos los lugares.Legion-Almeria-espanola-partira-Mali_EDIIMA20130404_0671_4 Es la consagración de su Credo, es el nudo gordiano de su existencia legionaria. No se puede ser soldado sin tener los vivas grabados en el alma. Ellos serán los que los empujen, son los motores de la voluntad, el ánimo, el enardecimiento, el grito de guerra, el de salvas, el de muerte, el de alegría, el de adiós y el de pena. Los vivas son el alma que se muestra en forma material; sin vivas no hay soldados, no hay guerreros en las filas… hay tan sólo hombres formados.

Son palabras del Teniente Coronel Millán-Astray extraídas de su libro “La Legión” escrito en 1923.22536358

Himnos y canciones de la Legión. El deseo de Millán-Astray

Era el deseo de Millán-Astray que La Legión contara con sus propios himnos y canciones “que abrevian los kilómetros y alivian la fatiga. Todas las noches, a la retreta, se cantarán esos himnos solemnemente, y siempre, siempre, la Legión rendirá el homenaje del recuerdo a sus muertos”.Banda Legion Libro Legionarios

Iba a ser la música la expresión de la mística legionaria. Para entrar en el corazón humano hay que cruzar la antecámara de los oídos. El silencio de la tragedia legionaria sólo podía ser expresado a través de sus canciones o con el rezo conjunto, recio y vibrante de los espíritus del Credo.

Porque en la Legión hay poco que entender o discutir; aquí no se habla, se reza…

Porque no se habla cuando se va a luchar pero se reza cuando se va a morir.images (3)

Así surge la música legionaria que busca la trascendencia, vencer el miedo y la zozobra. Cantando oyes al compañero en compañía hacia la muerte y silencias a los enemigos del alma. La música te hace fuerte, hace legión, cohesiona y acompaña en el recuerdo de las hazañas que fueron y en la esperanza de las que vendrán.

Nace la melodía del combate, la combinación del ritmo del ataque con la armonía de la ciega y feroz acometividad que te arrastra hacia el mayor honor, morir en el combate.

Millán–Astray busca al compositor amigo, Francisco Cales, del Cuerpo de Músicos Mayores del Ejército y con él surge el primer himno oficial de la Legión al que pone letra el poeta Antonio Soler, “Tercios Heroicos”…

¡Viva España! valientes hermanos

¡Viva España! Legión inmortal

No podía faltar en este primer himno la contraseña de la Legión, esa que despierta el alma cuando el cornetín suena por encima del fragor del combate anunciando el inminente momento del encuentro con la victoria o la muerte:hqdefault

¡Legionarios a luchar!

¡Legionarios a morir!

El compositor y el poeta describen la mística legionaria que habla del misterioso pacto con la muerte:images (1)

Ya surja ruda, feroz pelea

o de la lucha cese el afán

notad que os cercan siempre amorosas

sutiles sombras que un beso os dan.

 

La Canción del Legionario del maestro Modesto Romero

A finales del año 1920, el maestro Modesto Romero y el Comandante Emilio Guillén Pedemonti, autor de la letra, habían compuesto “La Canción del Legionario”,

Soy valiente y leal legionario

Soy soldado de brava Legión

Pesa en mi alma doliente calvario

Que en el fuego busca redención

El año 1921 la estrenan en el Teatro Cervantes de Madrid cantando como solista el barítono Ulivarri. Un coro con uniformes legionarios y la Banda de música y cornetas del Regimiento de Infantería del Rey le dan máximo esplendor. Aquella canción se incorporó de inmediato al repertorio legionario sustituyendo con el tiempo a Tercios Heroicos como Himno oficial de la Legión.

Vibrante, trascendente, de ciega y feroz acometividad, era un himno para el combate, para el sufrimiento y dureza:

Mi divisa, no conoce el miedo

Mi destino, tan solo es sufrir

Un canto al compañerismo, a la amistad, unión y socorro:

Cada uno será lo que quiera,

Nada importa su vida anterior,

Pero juntos formamos Bandera

que da a la Legión el más alto honor

Es el himno que esperaba la Legión y que recogía el espíritu de su Credo:

Legionario, legionario,

De bravura sin igual,

si en la guerra hallas la muerte

tendrás siempre por sudario, legionario,

la Bandera Nacional

Desde entonces y hasta nuestros días es el Himno oficial de la Legión; un himno, como no podía ser de otra manera, para el combate y el encuentro con la muerte, un himno para los valientes y leales legionarios.hqdefault (1)

La Legión había encontrado su propia música acorde con el destino escogido; una marcha nupcial sólo para los soldados de brava legión; notas vibrantes de la divisa legionaria que no conoce el miedo; el pensamiento y el ideal hecho música contagiosa para acudir donde se oiga fuego, de día de noche, siempre, siempre…

Pero el combate de la Legión sólo puede terminar con la victoria o la muerte, legionarios a luchar, legionarios a morir; no hay otra opción.

La Legión necesitaba una canción para la muerte; no para la vulgaridad del miedo sino para rendir homenaje a sus muertos de acuerdo con el Espíritu de la Muerte que reza así en nuestro Credo:

“El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez, la muerte llega sin dolor, y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde”.

 

El novio de la Muerte

Baltasar Queija de la Vega es el primer legionario que muere abatido por un disparo enemigo. QueijaEs la primera baja de la Legión. Fue el 7 de Enero de 1921 mientras protegía la aguada del Zoco el Arbaa, cerca de Tetuán. En sus bolsillos encontraron un poema dedicado a la Legión:

Somos los extranjeros legionarios

El Tercio de hombres voluntarios

Que por España vienen a luchar

 

Era el primer muerto en combate de la Legión, un legionario poeta, un niño legionario. Nos lo cuenta así el fundador de la Legión:

“Baltasar Oueija de la Vega, el infantil poeta, fue el primer legionario que murió en combate. Era un niño, de inteligente mirada y espontánea presteza. Hizo los versos, de todos conocidos, de exaltada pasión y espíritu guerrero; fue el trovador de la 2ª  Bandera, y cantó, como el cisne, para luego morir. Parece una novela, mas sus compañeros lo aseguran: Cierto día, a los muy pocos de salir al campo, dicen que recibió una carta fatal. Allá en su pueblo acababa de morir la mujer de sus amores, y el poeta, en la exaltación de su dolor, se emplazó a sí mismo invocando el unirse a la muerta con la primera bala que llegase. En el primer ataque al campamento hubo una sola baja, un legionario muerto: Baltasar Queija de la Vega. ¡Quién sabe si la sencilla leyenda es hija de otro poeta!”.

Dicen que esta historia fue la que inspiró la composición de la que iba a ser la más famosa composición  legionaria, “El novio de la muerte”.

En julio de 1921, una cupletista de moda, Mercedes Fernández González, de nombre artístico Lola Montes, se encontró en la calle Montera de Madrid con el letrista Fidel Prado cuyas letras interpretaba a menudo Lola Montes. En la conversación Fidel Prado invitó a la cupletista a escuchar la partitura de un cuplé, con letra suya, y que le acababa de enviar el compositor catalán Juan Costa.lola-montes1001

Se celebró la audición en el estudio del maestro Modesto Romero, en la calle Luchana, emocionando a todos los presentes e incorporándola de inmediato Lola Montes a su repertorio para estrenarla en su próxima actuación en Málaga.

Allí, en Málaga, en el teatro Vital Aza, se estrenó el cuplé. La duquesa de la Victoria dirigía los hospitales de la Cruz Roja en Marruecos y al escucharlo le pidió a Lola Montes que lo interpretase en Melilla para elevar la moral de la población.

El día  30 de Julio de 1921, cuando la Legión acababa de desembarcar en auxilio de Melilla después del desastre de Annual, se estrena en Melilla  “El novio de la Muerte”; es oída por el Teniente Coronel Millán-Astray, jefe de la Legión, que sin dudarlo un instante la incorporó al repertorio legionario introduciendo los necesarios cambios para adaptarla al ritmo de la marcha legionaria.edchera1

 

La Legión ya tenía una canción para sus muertos. Una conmovedora música creada para un cuplé con una letra que bien podía haber escrito Queija de la Vega o cualquier legionario de los que cantaban aquello…

Soy valiente y leal legionario

¡Madre volveré cantando!

…soy soldado de brava Legión.

¡Madre, no llores y espera!

Mi camisa legionaria,

Será para ti Bandera.

En 1952, el director músico de la banda de Guerra del Tercio, Ángel García Ruiz, adaptó el ritmo de la composición al paso procesional de los desfiles de la Semana Santa de Ceuta. Así la cantamos ahora, como si de un rezo se tratara. Sólo hay una razón para tan enorme emoción, “…por ir a tu lado a verte, mi más leal compañera…”. Si al escucharlo no te emocionas, es que todavía no has comprendido el alma de la Legión.

La Legión podía honrar a sus muertos. El origen de la música y letra era el cuplé. Así tenía que ser, evitando la retórica pomposa y la expresión forzada. Más las veces son mejor oídos, el puro ingenio y lengua casi muda, testigos limpios de ánimo inocente, que la curiosidad del elocuente. El cuplé llamado “género ínfimo” iba a dar la música y la letra para el estremecedor momento de la muerte en una trascendente confesión colectiva de amor al valor y al arrojo. El novio de la muerte, una declaración colectiva de sentimientos, una expresión del ideal individual, la fe en la vida y en la muerte:

“…Si algún día Dios me llama me llama

Para mi un puesto reclama

Que a buscarte pronto iré”.

Muchas veces el silencio se expresa cantando y la única forma de oír el silencio legionario, la tragedia interna y la externa, cuando un compañero cae, es cantando nuestra fe junto a nuestro Cristo de la Buena Muerte.

Y en el último beso que le enviaba

Su postrer despedida le consagraba

La historia de los himnos y canciones la tenéis escritas en muchos lugares. No era mi intención repetirla ni detallarla; quería ir más allá y hablar de sentimientos, sin los cuales es difícil entender esta mística. Aunque aquí nada hay que entender y sí mucho que sentir; nada hay que cantar pero sí mucho que rezar; porque veréis a los legionarios enérgicos, airosos, con mirada que brilla con fiebre; son de hablar alto y enérgico, erguidos y resueltos pero saben arrodillarse y morir como un bravo al grito de ¡Viva España!¡Viva la Legión! y despedirse para unirse en lazo fuerte con tal leal compañera.

La Legión tiene un himno para el combate, “La Canción del Legionario”, legionarios a luchar, y una canción para enterrar a sus muertos “El Novio de la Muerte”, legionarios a morir. Forman parte de la mística legionaria y con ellas se han sucedido los actos heroicos, humildes y sencillos de gente dispuesta a morir por su Patria, dando la vida por los demás. Y es mucha la sangre de los novios de la muerte con la que han regado la tierra ardiente.legion21

Era como si la noche no hubiese caído, como si el día no tuviese de largo lo suficiente. Nadie se recogía esperando ver al Cristo, al Señor de la Buena Muerte Todos en silencio, cada uno el de su suerte, con la mirada en la madera de una figura que se retuerce y en la Cruz cobra vida, se transforma de repente en la carne de  los que allí esperaban que el prodigio sucediese

Cantan los novios de la muerte

 

«Por ir a tu lado a verte…»cristo_560x280

General de División (R)

Blog: generaldavila.com

 

 

 

TERCIOS HEROICOS (Sigue interpretándose en todos los actos y formaciones de la Legión)

LA CANCIÓN DEL LEGIONARIO (HIMNO OFICIAL DE LA LEGIÓN)

EL NOVIO DE LA MUERTE (El espíritu y la mística de la Legión)