GIBRALTAR: ERRÁTICA POLÍTICA EXTERIOR Y DE DEFENSA. Rafael Dávila Álvarez

El artículo publicado ayer en este blog por el Capitán de Navío Ángel Liberal Gibraltar, un pueblo dentro de una base militar, alerta sobre la verdadera razón del interés del Reino Unido por Gibraltar y disecciona el problema para dejar a la vista sus escondidas entrañas y avisarnos de la gravedad de lo que nos esconden. El Gobierno de España, con el ministerio de Asuntos Exteriores a la cabeza, debe ser consciente de su impotencia, aunque  pretenda dar la imagen de un éxito en su negociación. La situación y postura del Gobierno español es de extrema gravedad, a todos nos afecta, y debemos conocer y proclamar empezando por el ministerio de Defensa español y nuestras autoridades militares, ¿les importa algo Gibraltar?

Dice el CN Ángel Liberal: «Sabemos que las negociaciones han tenido muchas dificultades. Es posible que todas ellas se deban a la única razón que explica la presencia británica en Gibraltar y es que el Peñón entero es una base militar, con un pueblo de unos 33.000 habitantes en su interior. La militar es la única razón de la presencia británica en el Estrecho, la fundamental, la que prevalece desde 1704».

Llevamos años oyendo decir a los estrategas de salón y ególatras globalistas que Gibraltar no tiene interés estratégico alguno y que deberíamos olvidarnos de la colonia y negociar con los británicos (lo que desean es una entrega incondicional de lo robado).

El caso es que Gibraltar es una base militar —hablando claro: exclusivamente militar — escondida detrás de un pueblo como muy bien nos argumenta Liberal—. ¿Cómo se entiende que esto ocurra entre aliados en lo militar y concepto estratégico de la defensa? Solo hay una respuesta: no se fían de nosotros. ¿El Reino Unido? No solo. El problema es que los que no se fían son ellos y el gigante estadounidense, ese que mira ahora también hacia Marruecos para instalar sus bases y completar el dominio de ese Estrecho sin importancia según los espléndidos analistas. Base logística. Muelles para atraque de submarinos nucleares. Espionaje. Control del Mediterráneo. Cosas de una situación geográfica privilegiada.

Mientras salta la pregunta retórica: ¿Para qué querrán ese trozo de roca?

Ese es el problema en su profundidad. Un problema político y militar (subrayemos esto último) en el que hay exclusividad y Europa no juega, ¿España? ¿Pero existe España? Significado: España política y militarmente queda a los pies de los caballos. Políticamente no es de extrañar, no somos ejemplo de nada ni para nadie, sino todo lo contrario. Débiles y erráticos. En lo militar me duele en lo hondo porque además somos mucho mejores soldados que británicos y estadounidenses. Mucho mejores.

La política: un Gobierno, el nuestro, sin firmeza, sin política exterior, y sin nivel de respuesta que permite que se rían de él y de sus Fuerzas Armadas. Lo militar: nuestros ejércitos por lo que se ve no sirven para defender el sur de Europa, pero sí para desplegarse en la frontera con Rusia o desplegar nuestros misiles en Turquía.

Esto de las alianzas militares ha terminado en Europa. La OTAN ¿Cuántas divisiones tiene la OTAN? Preguntaba el ruso.

Años de engaño británico. Se diluirán estos primeros coletazos, el control está por ver (¿control del puerto y aeropuerto?). En nada volverá el contrabando, los submarinos nucleares seguirán entrando y las antenas al viento seguirán practicando el espionaje.

La imagen exclusiva que nos ofrece el Capitán de Navío Liberal, debería hacer temblar a propios y extraños. ¿Qué es Gibraltar?: un polvorín a los pies de España, un mundo a nuestras espaldas repleto de aviones militares que van y vienen, submarinos, depósitos de armamento y munición, espionaje llamado Inteligencia. ¿Para quién (es)?

Nuestros ejércitos seguirán paseándose por el mundo mientras otros apoyan el robo de un trozo de España en un clamoroso (vergonzante) silencio. Digno de escándalo. ¿Cuál será la siguiente entrega?

¡Qué vienen los rusos! ¡Pero si ya hemos entregado las armas! Vendrán los otros. Por el sur. En pacífica marcha, verde, azul o amarilla.

¡Ay el Brexit! ¡Cuánto tiene que aprender esta Europa en la que España se sitúa en su frontera sur (la del ajo); allí donde Gibraltar.

De vez en cuando conviene mirar el mapa porque la política cambia, no la geografía.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

4 enero 2021

ENFRENTAMIENTO ENTRE CIVILES Y MILITARES EN EL AERÓDROMO DE RAF GIBRALTAR Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

raf-c-17a-zz171-lxgb-260915El pasado día 8 de febrero, a partir de las 16:30 horas, miles de las personas de las que cruzan a diario la verja sufrieron un plantón de casi hora y media sin poder atravesar la pista del aeródromo por un conflicto de competencias entre las autoridades locales de Gibraltar y las del ministerio de Defensa británico (MoD), que es el titular de ese aeródromo. La pista está construida en el istmo, en un terreno ocupado ilegalmente y que nunca fue cedido por España, ni en Utrecht ni en momento posterior alguno. Jamás los ingleses han sido capaces de presentar un documento válido, en términos jurídicos internacionales, que avale esta usurpación.

Como sabemos, cuando en Gibraltar se refieren al denominado «Gibraltar International Airport», están engañando. Esa instalación es un aeródromo militar con unas limitaciones que le impiden cumplir todas las normas de seguridad, internacionales y británicas, aplicables a los aeropuertos. Por ello, la licencia para operar se la dan los militares británicos.

Actualmente la RAF permite el uso civil del aeródromo. Los gastos de mantenimiento se reparten entre el MoD y el gobierno local. La pista de aterrizaje está atravesada por la única carretera que une al Peñón con el resto de España así que cuando hay operaciones aéreas, el tráfico peatonal y de vehículos queda cortado.britanica-british-airways-aeropuerto-gibraltareno_758334251_2715115_1020x574

Es conocido el afán expansionista de las autoridades locales en contra de las propiedades y competencias británicas y españolas. No en vano son alumnos aventajados de los británicos.

El día 8, la policía local de Gibraltar (un pueblo de unos 30.000 habitantes), la denominada «Royal Gibraltar Police» (RGP), en un gesto sin precedentes, irrumpió en la pista para impedir el despegue de un A400M Atlas de la RAF. Según dijeron, querían detener a uno de sus pasajeros (militar) que salía con destino al Reino Unido. Al parecer, ese militar está siendo investigado por las autoridades militares británicas por un supuesto delito sexual.

Las autoridades de la RAF cerraron el aeropuerto y aunque el avión no estaba en la pista de vuelo, también cortaron el paso por la carretera por lo que miles de hombres y mujeres, ancianos y niños, enfermos y embarazadas, se quedaron bloqueados sin razón aparente que lo justificase.

Según explicó la prensa local se ha tratado de un conflicto de competencias entre los militares de la RAF y la policía local que no tiene competencias en las instalaciones y medios militares. Justificaron su actuación diciendo que necesitaban el ordenador personal del interfecto para investigar otros supuestos delitos.

Parece una excusa demasiado simple como para entender el caos que se formó, tanto en el tránsito peatonal como en el tráfico local e incluso en el aéreo.

01_policia_aeropuertoSeis días después, todavía no se ha dado una explicación oficial del enfrentamiento ni se conoce la identidad del interfecto. Podría ser que estuviese reclamado por la Interpol por alguna razón. En este caso tendríamos a la RGP intentando anticiparse a «Scotland Yard», nada menos.

También es posible que, en su afán expansionista, las autoridades locales hayan querido echarle un pulso al MoD usurpándole estas competencias. Al fin y al cabo es un juego entre usurpadores.

El desenlace de este duelo todavía está por ver. Seguramente tuvo que intervenir el Gobernador quien dispuso que el interfecto fuese desembarcado por la «Gibraltar Defence Police» (policía civil al servicio del MoD, también objeto de las ambiciones locales) y puesto en custodia en las instalaciones militares.

Una solución provisional que permitió el despegue del avión y la reapertura del tránsito por la pista pero que no resuelve el problema de fondo: Si el aeródromo sigue siendo de la RAF, si las autoridades locales van a tomar el control de esta base aérea o, si van a poder intervenir en las instalaciones militares. Este incidente puede ser la punta del iceberg de los conflictos entre unas autoridades locales ansiosas de acaparar todo lo posible para superar su nimiedad y otras, las militares que, por la evolución natural y la situación actual del Reino Unido, están en franca decadencia.

Han pasado varios días desde que miles de trabajadores transfronterizos vieron atropellados sus «derechos humanos» pero esta vez, el «centro emisor de consignas» de las autoridades locales ha permanecido mudo. Lógico. Por ello, sus colaboradores del norte de la verja no han dicho ni una sola palabra sobre el daño sufrido –gratuitamente- por nuestros compatriotas. Ninguna de las denominadas asociaciones laborales, culturales o sociales, ninguno de los políticos, profesores o periodistas habituales ha dicho absolutamente nada. Podemos imaginarnos la que habrían formado si el caos hubiese sido provocado por una decisión de nuestras autoridades, consecuencia de algún exceso en el trasiego habitual de tabaco de contrabando por la verja. Pero las consignas son las consignas y no habiéndolas, no hay razón alguna para poner en riesgo las remuneraciones que deben estar recibiendo.

Tanta declaración pública clamando en los foros internacionales por los perjuicios que hipotéticamente pueden causar Schengen y el Brexit a las personas y ahora, esos mismos dirigentes políticos del Reino Unido, de Gibraltar e incluso españoles afines, permanecen callados como tumbas. Cabe preguntarse qué les importarán las personas si lo que está en juego es un conflicto de competencias entre un gobierno local que actúa por delegación y quien realmente manda en la colonia, que no es otro que el Gobierno británico.gibraltar-644x362

Una vez más se demuestra que a los trabajadores españoles los tratan como peones, como rehenes al servicio de los intereses políticos y militares del Reino Unido y de Gibraltar.

 

 

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

Blog: generaldavila.com

16 febrero 2017