LA ZARZUELA, LA MONCLOA Y EL PARDO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Palacio de la Zarzuela

Más de uno siente el dolor de la edad, de la tristeza, de la sabiduría ahora despreciada. Puede que del error, de la equivocación.

España está construida a base de errores que se repiten. El pasado fue una equivocación y los que forman parte de él olvidados viejos a los que solo les queda irse con el dolor del desprecio. Se queda, momentáneamente, la maravillosa y luminosa juventud.

Algún día despiertas y aprendes: lo que parece nuevo es una vieja historia disfrazada que se repite en capítulos de inconsciencia.

<<No hay mal que no venga por bien>> sentencia Baltasar Gracián en El Criticón. Pusieron la frase en boca de Franco el mismo día que mataron su pensamiento, obra y palabra. Yo no me lo creo. No dijo nada y todo le vino a la cabeza. Asesinaban a Carrero Blanco por orden terminante de Toulouse, con información y alma comunista, y la mirada perdida de algunos gobiernos. Los ejecutores fueron unos borrachos que le daban a todo. Así es la historia. Piensan unos y ejecutan otros. Suelen ser borrachos ambos.

¿Y qué? Nada. Agradecida es la Patria y sus patrioteros.

Pedro Sánchez pregunta a los que le rodean que dónde está el bien. El bien eres tú Pedro, futuro y compromiso. Progresismo. Vas a construir una nueva España.

España hace mucho que dejó de pensar en el futuro y vive día a día sin aportar nada que no sea contra la memoria.

La historia se mueve entre palacios.

Tres.

La Moncloa es un despilfarro, un palacio inútil  por sus moradores. Es feo y sobre todo frío, muy frío. A gusto del consumidor, es decir del usador, que suele haber leído poco sobre gustos. Iba para Palacio y se quedó en despropósito.

La Zarzuela es un arroyo de zarzas, donde está construido el llamado Palacio de la Zarzuela, donde no se ve ningún palacio y sí un chalet muy grande en espacios interiores. Allí se estrenó, entre espinas y flores blancas que dan moras, este género musical, la Zarzuela, con Felipe IV, y allí siguen las zarzas pajareras y muchas encinas que dan bellotas para San Eugenio.

Vigila el paraje, elevado en la distancia, la sobrecogedora talla de Gregorio Fernández, el Cristo del Pardo, donde acude (acudía) el <<todo Madrid>> a rezarle y de camino el fraile de la puerta, fray Santiago, te bendice (bendecía) el coche.

La Zarzuela tiene seis puertas, y una tapia de 2 metros de la época de Felipe IV que traspasan los jabalíes, nadie sabe por dónde. Hay entradas y salidas de diferente estatus.

Está el campo de Zarzuela que es como una dehesa pintada sobre tabla de Flandes, y el Palacio. Son cosas distintas, pero reflejan la seriedad del recinto, el contraste. Desde que traspasas la puerta al campo, hasta que llegas a la del Palacio, te da tiempo a repasar la historia de España que tiene mucho de encinares y cielos del Prado, de museo, una zarzuela donde casi todo parecen piezas estáticas sacadas de una vitrina. Ni los centinelas o la bandera se atreven a moverse más allá de lo que corresponde. Para las visitas hay dos rutas iguales que les llevan al Palacio, es el mismo camino, pero distinto si vas o si vienes. La de entrada y la de salida. Siendo la misma, nada que ver la una con la otra.

Puedo asegurarles que he visto a muchos entrar y salir. No era el mismo el que entraba que el que salía por el mismo camino, siendo todo el paisaje igual. Cambiaba todo. Durante el trayecto de salida las cosas eran sorprendentemente distintas. Es el milagro de la Corona. Hasta a la mayor de las fieras la he visto mansa y cariñosa cuando salía. Lo he contado en alguna ocasión con nombres y apellidos. Allí la realidad se hace verbo y parece que has entrado en la seriedad de una nación cuya asombrosa historia te recibe. Sobrecoge el insignificante recinto al lado de otros más majestuosos y barrocos. No es el sencillo y bucólico paisaje ni es el chalet grande, sino la historia que encarna quien te recibe.

Cuando entré por primera vez en ese recinto, hace ya muchos años, alguien muy cercano me dio un consejo: <<De Zarzuela cuando te vayas no vuelvas a no ser que te llamen>>. Lo cumplí a rajatabla.

Otros no y el camino de salida les resultó desconocido. No recordaban que somos una simple figura de la decoración, estática, ni un movimiento más del que te corresponde, ni bien ni mal hecho.

Los lugares los hace quien los ocupa. Símbolo de Majestad es Zarzuela. Lo ocupe uno u otro, es España quien lo habita y por ello está bien guardado y cerrado para todo el que no le corresponde encabezar la historia y darle continuidad. Quien allí vive no es uno, sino una continuación, una unidad en el tiempo, la historia y sus titulares, para lo bueno y lo malo, eslabones que, hasta oxidados, aguantaron el difícil peso de nuestra historia. No sobra ninguno. Todos los eslabones forman la cadena de la historia. No hay aleación perfecta, pero está muy cerca de serlo después de tantos años e intemperie. Mejor no cambiarla ni someterla a restauración.

Los otros, nosotros, los que entran y salen, ni brillo damos, simplemente servimos y una vez hecho nos vamos. Nada somos, nada tenemos y nada  pedimos (deberíamos). Formamos parte de España y ayudamos a que esa Corona sea continuidad de una España en paz, y que desde ella nos calme, acoja, y frene nuestras pasiones tan contrastadas y grabadas en esas páginas de los siglos.

Cuando te vayas no vuelvas. Es un buen consejo al terminar tu labor de servicio. Ahí deben estar, siempre, siempre, los que son y los que han sido, porque un Rey nunca deja de serlo. Lo es y será más allá del final.

El Palacio de la Zarzuela es más que una vivienda. Fue, es, y esperemos que siga siendo, el lugar de referencia de los Reyes. Unos Reyes que son la Corona de España, no uno, sino continuidad.

La cadena es de una aleación que, una vez rota, no da lugar a soldaduras.

Si te vas no vuelvas es algo muy duro. No es para los Reyes.

Si se pierde un eslabón, aún oxidado por el tiempo, erosionado por los toqueteos y manoseos de tantos, es irrecuperable la cadena.

Queda roto el engarce con la historia. Empieza una cosa nueva de nombre desconocido; o demasiado conocido.

La Moncloa es un palacio hortera y presuntuoso, de mal gusto y muros poco fiables. Hay fontaneros y soldadores que provocan desagües y rupturas.

La Zarzuela es la historia de España. Puede que eso sea con lo que quieren acabar.

Falta hablar del tercer palacio: El Pardo.

La historia ya no se lee en los libros, sino en los palacios convertidos en estancias temporales donde la historia se esconde avergonzada.

Tenemos historiadores muy bien pagados y por tanto los peores del mundo.

Van de palacio en palacio escribiendo y cobrando. Nadie puede imaginarse lo efectiva que es la mentira.

Errores que se repiten. La maravillosa y luminosa juventud.

España está en un único Palacio: Zarzuela. A pesar de los sainetes y y la confusa historia nuestra. Pero es nuestra, no de otros, y a su alrededor debemos arrullarnos en lo bueno y en lo malo.

Al fin y al cabo no nos ha ido tan mal, aunque nuestro carácter sea tan crítico con nosotros mismos.

Gritemos viva el Rey y que viva donde le dé la gana, pero, por ahora, el símbolo está en el Palacio de la Zarzuela.

Más de uno siente el dolor de la edad, de la tristeza, de la sabiduría ahora despreciada. Puede que del error, de la equivocación.

Dijo Napoleón que un error es peor que un delito. Roma no; España sí. Paga a traidores.

Es de esperar que ningún bruñidor acabe desgastando la cadena.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

7 septiembre 2020

Blog: generaldavila.com

DÍAZ AYUSO Y MARTÍNEZ-ALMEIDA. COMUNIDAD Y AYUNTAMIENTO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Me da lo mismo que lo misma me da. A estas alturas mi triunfo es la independencia ante, o contra, todo. Si soy objetivo o subjetivo tampoco me preocupa. Hasta el proemio es innecesario, pero por si acaso.

<<No hay más que dos grupos humanos: los que guisan con aceite, y los que guisan con manteca. Los primeros son los semidioses; los segundos los esquimales>> (d´Ors).

En esta crisis vemos esquimales que nos dejan cada día helado el corazón, como la morada en la que habitan y los guisos de manteca que nos ofrecen.

Pedía San Ignacio de Loyola no hacer mudanza en tiempos de crisis. La crisis es permanente y es el tiempo de la mentira-mudanza, cuando todos prometen, hacen y deshacen, para que se vea que ni hacen ni dejan hacer. Una de las cosas que mejor hacen es deshacer lo que otros hacen para que se vea que ellos son los únicos que hacen. Una mudanza continúa e inquietante que nos conduce a vivir en la incertidumbre.

¡Ay, si estuviesen quietos! Todo este juego de palabras es la trampa diaria de la política. Dicen una cosa y al día siguiente otra. Rellenan los folios vacios de nuestras mentes. Ellos escriben sobre ese espacio que les dejamos; y da resultado. En colectiva mudanza, cuando no saben ya en qué habitación están los muebles.

En esta durísima crisis más que soluciones hay enfrentamientos. Se tiran los trastos a la cabeza. El Gobierno ha propuesto la mejor de las soluciones: no hacer nada, dejar pasar el tiempo y señalar como culpable a Madrid, cuna del 8M. y de Vistalegre. Ya lo saben ustedes: la culpa la tienen la presidenta de la Comunidad y el Alcalde. Arma política para su derribo: el insulto. No conocen otra.

Vuelvo al proemio, porque obras son amores y es lo único que mis ciegos ojos ven y escuchan mis sordos oídos.

Eficacia en Madrid. A pesar de ser el lugar desde donde atacan los que viven en una isla fortificada llamada La Moncloa.

Estos tiempos recios, confinados, dan para mucho. Observar y analizar datos y posturas, mentiras y composturas, es un buen entretenimiento. <<¡Desconfiad de los falsos profetas! […] ¡Desconfiad de aquellos que pretenden tener el sólo y único monopolio de la verdad!>>.

Me quedo con la gestión de la Comunidad de Madrid y del Alcalde de la Capital de España. Se han llevado la peor parte de la pandemia y los mayores insultos del agitprop. Su gestión está siendo impecable, sin medios, sin ayudas y con la difamación como aliento.

No importa; obras son amores.

Humildad, paciencia, gestión y caminemos.

No sé por qué me da que ellos van por el buen camino. Por primera vez y sin que sirva de precedente se puede hablar con convicción y esperanza de unos políticos: Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida.

¡Aleluya! Nada de manteca. ¿Veremos un horizonte que amanece? Va siendo hora de salir de esta noche oscura.

¿Porque saben cual es el problema? Que a pesar de lo que ustedes y yo pensamos, a pesar de ver lo que está ocurriendo, si mañana hay elecciones generales nada cambiará en España. El colchón de la Moncloa no tiene visos de cambio.

No habrá mudanza. ¿Dónde está o quién es el error? No miren hacia fuera, dentro está; entre los que siendo iguales, van a su aire, y se creen lo más. Guisan con manteca.

Divide y vencerás. Divididos están.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

15 abril 2020

QUEREMOS UN GOBIERNO QUE NO NOS MIENTA. DESALOJEN LA MONCLOA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Todo esto les produce mucha risa

¿Tiene mascarillas ILLA? No esas las venden en la Moncloa. ¿Y test del coronavirus ILLA? No son fiables, pero si compra un gel desinfectante viene un “TEST ILLA” de regalo. Me dicen en la farmacia.

¡ILLA! ¡ILLA! ¡ILLA!; ¡ILLA maravilla! ¡Queremos “TEST ILLA”! Cantaba el PSC o el moncloita, o los chinos. Más bien algunos de los chinos. Que se la han clavado. Si no fuese por la gravedad del asunto las chirigotas durarían la eternidad del virus. Malo es un tonto, peor dos, tres, cuatro y así… En la tele a diario. La Moncloa se los compra a los chinos, sin homologar. Dos tontos por el precio de uno. No caben más en el recinto de la Moncloa. Pero mandan, nos mandan a… o al cementerio, que ni eso, mientras dice el Gobernador del Reino <<ahora va a llegar la ola>>. Sin dignidad, solo con un mínimo debería dar paso a la solución que lleva días esperando en la puerta de la Moncloa para entrar cuando ellos salgan. Habrá que cambiar el colchón. Va siendo hora.

Dicen que España se ha convertido en una inmensa corrala que habla desde los balcones, que son tiempos de unidad y de no crear polémicas políticas. Creo que es un grave error. Es tiempo de salvar vidas y de gobernar con eficacia y sobre todo con verdad; caso de no hacerlo se debe remediar la situación con un relevo inmediato.

El Gabinete de Crisis no debería ser el que es. Esta es una situación sin precedentes que requiere tomar decisiones sin precedentes. España no es de Sánchez ni de Iglesias.

Tenemos científicos en el Centro Superior de Investigaciones Científicas verdaderamente alarmados por la ineficacia del Gobierno y por no haber reunido un Comité de expertos para la lucha. La política debe ponerse a retaguardia de la ciencia, para apoyar, no para decidir como <<Illa maravilla>> que de esto sabe nada; dudo si de política sabe algo. Un verdadero peligro.

¿Que necesitamos? Un Gobierno que no nos mienta. Nada hay tan grave y perjudicial que el irresponsable desconocimiento. Peor que la mala intención. No todos valemos para todo. Este presidente es… ¿para qué repetirlo?, y su vicepresidente más, pero más listo. Agazapado en su zorrera espera que la gallina quede suelta y sin vigilancia.

La solución urgente es que alguien se haga cargo de la crisis. Sé que los científicos están alarmados, las industrias sanitarias sobrepasadas y asustadas, los médicos aterrados, la población desinformada. Empieza el pánico. El pánico son ellos, no la enfermedad; la incapacidad, inútiles que nos conducen al precipicio.

ILLA vete. Sánchez vete. Iglesias sal de tu zorrera y vete.

Era <<muy bajo el riesgo de coronavirus de China en España>>, decía el insensato maravilla.

ILLA vete a la… Sí, no te equivocas, ahí. Llévate contigo al conjunto que te apoya y dedícate a jugar a los chinos.  Todos mienten, y cuando digo todos, sé lo que digo. Órdenes. En boca de uno de ellos: <<Aquí todos mentimos>>.  Al fin Defensa se digna decirnos el número de soldados contagiados. ¿Secreto de Estado? Apañados vamos. Y lo que te rondaré…

Si nos queréis, irsus. Desalojen la Moncloa, dejen hueco.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 marzo 2020

 

LOS PARTIDOS DEL PIMPAMPUM: PP-VOX-CIUDADANOS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Es urgente. No caben medias tintas ni salirse por los extremos, que ambos partidos los tienen y en cuanto se habla de acuerdos surgen ellos, los de los extremos, arrogándose el protagonismo. Arrogancia: ¡mira los votos que tengo! No tienen nada. Nada. Ningún protagonismo en su aislamiento y enfrentamiento del que se ríen los de la Moncloa.

Los votantes, no sé por qué me da, están empezando a hartarse de tanto papanatismo político.

El verdadero problema de España no es el pin parental sino el pimpampum, entre ellos, con el que se entretienen los partidos PP-Vox-Ciudadanos, que van cayendo, una tras otra, en las trampas que el social-comunismo emergente les va tendiendo. Estos partidos a los que la historia política actual está llamando a gritos a la defensa de España, de su Patria España, en un afán de protagonismo inexplicable y teatral, solo buscan la fachada mediática. Acaparar lugar en los medios o redes sociales, para lo que sus cabezas pensantes inventan a diario algo que sirva para que se hable de ellos y no perder protagonismo. Solo tratan de que no se olvide nadie de que están ahí. Mientras, los que gobiernan van pasito a pasito en busca de sus objetivos de manera clara y contundente, sin oposición ni nada que se le parezca.

¿Que cual es la solución? Se lo están repitiendo todos los que hablan, escriben, piensan, sienten España y pueden transmitirlo: únanse de una puñetera vez. Esta guerra o se gana juntos y en el esfuerzo común o la tienen perdida. Que ustedes como partido pierdan la guerra, la suya, creo que nos importa un bledo, lo que no nos da igual es que pierda España. Eso es lo que en estos momentos está en juego. Si repasan, o leen por primera vez, que los hay, la historia de España, conocerán a su enemigo; sí, he dicho enemigo, porque ya, entre ellos, no solo hay adversarios políticos sino un enemigo que quiere acabar con la unidad de España vía separatismo o federalismo.

¿O es que aún no se han enterado?

Señor Casado, señor Abascal, señora Arrimadas, señores del PP-Vox-Ciudadanos, los españoles necesitamos que hablen por nosotros, juntos, del mayor problema que tenemos en España: España. Háganlo juntos, tres en uno, luchen por ello, en el Congreso de los Diputados, en el Senado, en los Parlamentos autonómicos, en los ayuntamientos. Reúnan a los ciudadanos, votantes suyos o no, con asiduidad, háblenles, con palabras entendibles, déjense de monsergas, movilicen a los españoles, recorran las calles, los metros y los trenes: trabajen en política, en la política que exige el momento, que es de lucha, de combate, sin descanso.

Cuando el problema de España esté resuelto, defiendan sus siglas, o lo que les dé la gana.

Mientras la unidad de España, y lo que eso conlleva, esté en peligro no tienen ustedes el más mínimo derecho a parcelar su actividad y creerse los mejores o el único remedio para la salvación de la Patria. De eso se trata: de España.

Elijan, porque <<no hay perfección donde no hay elección>>. O el partido o España.

<<Pero al que le faltare el acierto, búsquelo en el consejo en el ejemplo; que se ha de saber o se ha de oír a los que saben para acertar>> (Gracián, El discreto).

Hay que defender los intereses generales del país y no el interés personal.

Creen los políticos ser más hábiles que sabios. Desean que todos vivan de acuerdo con sus criterios.

<<Cuando la marcha normal de los acontecimientos solo puede tener como resultado la derrota, pues esta no es más que cuestión de días, no hay ninguna razón a partir de ese momento para esperar, y lo único que cabe hacer es lanzar una operación de grandes riesgos>> (Erwin Rommel).

No le tengáis miedo a esa operación. Se trata de plantearla juntos. No por vosotros. Es España quien lo necesita.

Dejemos el pimpampum para las fiestas de verano. Estamos en un profundo invierno. La justicia también necesita salir de la oscuridad invernal y que le llegue la primavera.

Gloria ha sido y es devastadora.

Pimpampum: <<Juego en que se procura derribar a pelotazos muñecos puestos en filas>>. (Diccionario de la RAE).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

ESPAÑA SE ASOMA AL ABISMO. ESPAÑA O SÁNCHEZ (1931-34-36). Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

ESPAÑA SE ASOMA AL ABISMO. ESPAÑA O SÁNCHEZ (1931-34-36). Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Reconozco mi inocencia; es decir, mi error. Ayer escribía, recordando mi artículo del 1 de agosto (Casado, Rivera, Abascal: Abstención.) que era necesario dar estabilidad a la Nación y permitir, mediante acuerdos, que la derecha dejase gobernar a Sánchez. La única razón era no permitir que España cayese en manos de comunistas, independentistas, filoterroristas y demás gentes de oscura trayectoria.

Hoy vuelvo a la realidad. Visto el acuerdo de Gobierno con los comunistas de Unidas Podemos se deshace cualquier esperanza. Nos asomamos al abismo.

¿Qué ha ocurrido?

Es fácil de explicar. El señor de la Moncloa ha adivinado esa posibilidad: que desde la derecha le ofreciesen un pacto de estabilidad, por España, por la unidad, por la convivencia, para acabar con los independentismos. Le ha entrado pavor. Se ha adelantado. Como siempre haciendo trampas, con las cartas marcadas, con la venganza preparada. Él no está a eso.

La pregunta es: ¿En qué han cambiado las cosas para que antes no y ahora sí haya acuerdo con Unidas Podemos? ¿Por qué tan rápido sin escuchar las propuestas o acuerdos de todos los partidos? Aquí hay gato encerrado. Una vez hubo un Pacto de San Sebastían; ahora no sabemos dónde, pero igual.

Otra pregunta, que no es baladí: ¿No era de cortesía democrática haber esperado a la presencia del Jefe del Estado en España?

Es una estrategia calculada, antigua, que solo traerá sufrimiento, miseria, decepción y que puede acabar con España.

¡Ahora nos vamos a enterar de lo que es memoria histórica! Lo que tiene de venganza, de odio, de revancha y de pobreza. A partir de ahora nos vamos a enterar de lo que es un “Gobierno progresista”.

El señor Sánchez, ha ofendido a millones de españoles que acaban de dar su voto, no ha oído  a sus representantes, los ha despreciado políticamente. Eso no es de demócrata sino de lo que realmente es este personaje. En democracia se gobierna para todos y hay un mínimo de cortesía que te obliga a escuchar a aquellos que piensan de manera distinta. Lo que ha hecho, el acuerdo al que ha llegado dos días después de las elecciones, abre muchos interrogantes. Repito la gravedad: el desprecio con el que ha tratado a más de 10 millones de votantes.

Al menos esto servirá para que la inocencia y el pensamiento naíf de algún partido se regenere y espabile ante lo que va a gobernar en España.

Prepárense, jóvenes y viejos, tontos y listos, pobres y ricos, socialistas, izquierdistas, derechistas, comunistas y peronistas, que para todos van a repartir a siniestra más que a diestra. Ha llegado el justo, el equilibrado Sánchez, con el padre Iglesias que parte y reparte, pero se quedan con la mejor parte. Habrá para todos. Ahora sí: “Ni la madre que la parió”. Al fin lo han conseguido. ¡Hala! Ya puede dormir tranquilo en La Moncloa. El colchón no se cambia.

El Frente Popular vuelve a las andadas. Cuidado que a alguno se lo llevan detenido.

A punto de sumir a España en la desolación se impone la lucha por las libertades. Los buenos capitanes nunca buscan la batalla si la necesidad no lo obliga o la ocasión no lo induce. Esta es la ocasión. Si a la derecha fraccionada le da la gana de dejarse de inocentes planteamientos y acepta de una vez por todas que las tibiezas se pagan caras.

Hábil, sagaz, y no olvidar que la guerra es el reino del engaño. ¿O todavía no se han dado cuenta?

Los medios de comunicación que hagan lo mismo; sus intereses económico/informativos no son los políticos o no deberían serlo. Su interés debería ser la verdad, la libertad. Exclusivamente. ¿Lo será?

Y por último, que siempre se nos olvida, los empresarios en vez de pedir y ocultar, bueno sería que empujasen un poquito y no ponerle palos a las ruedas. A ver ahora lo que dicen y hacen.

Estamos ante una emergencia nacional. Por si alguno no la identifica, se lo repetiré:

La unidad de España. Dicho de otra manera: la existencia de España.

Ustedes han decidido, aunque no sé para qué nos han preguntado. Aquí se hace lo que dice el señor Sánchez. Sin consultar, sin preguntar.

No todo está perdido, en Las Cortes hay partido, pero hay que espabilar antes de que se pierda España. Hay que lidiar con lo que tenemos.

Ahora más que nunca: Por España. Todo por España.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

13 noviembre 2019

 

¡ELECCIONES YA! EL ENGAÑABALDOSAS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

En el arte del buen mandar, tan escaso en modelos actuales, se repite constantemente: No hay nada más amargo en las filas de un Ejército que verse sometido a las oscilaciones de un jefe vacilante en sus decisiones. Desespera, exaspera y acaba en pérdida de prestigio, en riesgo al que somete la vida de sus hombres. Después: la derrota.

Es norma general; en todo. Ejércitos y sociedad.

La Moncloa no es la Pasarela Cibeles, ni un programa del mundo del corazón, televisado. Allí está el presente y el futuro de todos los españoles y su inquilino se debe a la seriedad y el deber que ese lugar exige.

Llevamos dos meses y medio con un señor en la Moncloa del que solo sabemos que le encantan los medios puestos a su disposición, que usa a su antojo, y que lo que hoy dice mañana es lo contrario. Sin política de inmigración clara, según le parezca, con la banca patas arriba y amenazante, los sepulcros amenazados, la reforma laboral donde dijo digo…, de la monarquía…pues ya lo han visto, quiere compartir foto y…aviones, pero como para fiarse aquí del amigo… de Torra y de esos que siguen cantando con el puño en alto. El Open Arms era una emergencia humanitaria: ya no lo es. Ahora, dice, “estamos en otro momento”. ¡Ay! ¡Si supiésemos cual es ese momento y donde estamos!

Por otro lado negociando el referéndum, la España que deja de serlo, la independencia… ¿O no? ¿No sé? No sabe. No contesta.

En la Academia Militar teníamos un profesor al que llamábamos el Engañabaldosas. Cuando paseaba por el pasillo central del aula hacía unos giros extraños a cada paso que daba; parecía que iba a pisar una baldosa, pero pisaba la de al lado: el Engañabaldosas era impredecible.

Diego Saavedra Fajardo tenía una explicación muy clara para lo que intento explicarles: <<Dudoso es el curso de la culebra torciéndose a una parte y otra con tal incertidumbre, que aun su mismo cuerpo no sabe por dónde le ha de llevar la cabeza; señala el movimiento a una parte, y le hace a la contraria, sin que dejen huellas sus pasos ni se conozca la intención de su viaje>>.

El caso es que así no podemos seguir y conviene que los que tiene como responsabilidad la gestión de España y la defensa de los intereses de los españoles, de su convivencia y bienestar, acorten las inmerecidas vacaciones y se pongan a trabajar. Urge, es prioritario, que el inquilino del palacio de la Moncloa y otros palacios, el del puño en alto, deje de creerse lo que no es y convoque a los españoles a decidir lo que quieren y a quien quieren para ello. Si alguien tiene que decidir que sean los españoles y no los separatistas and company.

Señor presidente: ¡Elecciones ya! y deje de engañarnos. No somos baldosas.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

13 agosto 2018