DE ANNUAL AL CORAZÓN DE ESPAÑA: MELILLA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Daba comienzo 1921. La confianza en nuestra actuación en el Protectorado de Marruecos por los éxitos de nuestras armas y las muestras de amistad de la población indígena se reflejaba en el mensaje de la Corona del 4 de enero.

«Singularísimo aspecto de esa obra civilizadora es para nosotros la que en Marruecos hemos asumido, resguardando derechos e intereses primordiales de España que logramos ver universalmente reconocidos, y me es muy grato, señores, solicitar vuestra atención, y esta traerá necesariamente consigo vuestro aplauso y vuestra gratitud, para los magnos progresos en esa obra realizados durante los últimos meses.

El esfuerzo marcial de un Ejército abnegado y heroico, hábilmente combinado por los aciertos del mando con las más eficaz acción política, ha traído a contacto directo con nuestra misión civilizadora territorios y muchedumbres que hasta ahora la rehusaron o resistieron, y cuanto allí ocurre permite asegurar que nos acercamos rápidamente al término de los sacrificios que en sangre y dinero viene haciendo el país por el logro de un sagrado designio nacional.

Allanadas las resistencias materiales, establecido el contacto moral con el pueblo cerca del cual nos corresponden esas funciones de Protectorado, hemos de ir rápidamente a la realización de aquellas obras de altura y de fomento económico, que han de producir, a la vez que el bienestar del pueblo tutelado, la compensación para el tutor de los esfuerzos consumidos en la empresa».

Habían sido derrotados los kabileños de Beni Ulixech y solicitado el amán por los de Beni Said. El general Silvestre ganaba en prestigio entre los jefes indígenas además de necesitar estos su apoyo ante la situación de penuria en la que se encontraban debido a las malas cosechas de los años anteriores.

Se había ocupado el Monte Mauro. Era un hecho notorio que recorrió la médula del sentimiento rifeño. El mando de Melilla ordenó estudiar las líneas de penetración hacia Alhucemas. Las dificultades eran grandes y entre ellas destacaba la falta de fuerzas al quedar licenciados los soldados del reemplazo del año 1917. Era necesario cubrir bien los flancos y atender de manera urgente a la construcción de caminos, terminación del ferrocarril y mejorar los servicios de intendencia y telégrafos. Antes de operarlo se necesitaba consolidar lo conseguido y constituir una línea base donde apoyar el avance.

«Se carecía de elementos para hacer nada más».

Se propuso la ocupación de Afrau (Sidi Hossein) que era imprescindible para englobar la costa en la zona del Protectorado lo que mostraría la eficacia de nuestro quehacer además de fiscalizar y fomentar el comercio desde la costa con el interior y evitar el contrabando. Había que acabar con la imagen de «unos soldados entre una cuantas piedras rodeados de alambres que contaban los días que les faltaban para regresar a su pueblo natal y además se carecía de elementos para hacer nada más y se había rebasado el límite de elasticidad de las fuerzas del territorio», en palabras del jefe de la Sección de Campaña del Estado Mayor de la Comandancia General de Melilla.

No fue así. Se decidió seguir adelante. Un general de huevos al que «le sobraban fuerzas». El ministerio de miraba para otro lado y no enviaba los créditos necesarios para convoyes y caminos.

«La situación era de extremada paz en el territorio dominado e incluso en el sometido, pero no ocupado; pero un mando previsor no podía desconocer la versatilidad de sus habitantes, que, por otra parte, estaban armados, más los factores de su crueldad, frugalidad, forma de combatir, de grande peligrosidad en guerra irregular, y ello en relación con los elementos y fuerzas con los que, en momento de cambio en las relaciones de paz, pudiere garantizar el dominio y la victoria».

Había autorización expresa del Alto Comisario para establecer las posiciones necesarias para la seguridad del terreno y las que juzgase convenientes para facilitar los futuros avances con la única limitación de la escasez de elementos y medios disponibles.

El general Silvestre estimó que Annual entraba dentro de los límites de la autorización y encargó la operación de su ocupación al coronel Morales.

Era el 15 de enero de 1921 cuando a las 1030 horas se ocupaba Annual.

Tenía la aguada al pie del poblado y a una distancia de cuatrocientos metros del campamento. Desde que fue ocupada no dejó de verse vigilada al estar en los límites de la hasta hacía poco tiempo insometida kábila de Tensaman y dentro de una orografía durísima. Constituida por tres colinas en cuyo declive e interior se asentaron los campamentos.

En la posición, y mientras era fortificada, comentó el comandante general ante su Estado Mayor, la facilidad con que había sido ocupada y volviéndose al teniente coronel Dávila, jefe de su Sección de Campaña, contrario a la ocupación en aquellas condiciones de desprotección, le preguntó que qué tenía que decir ahora.

—Mi general, yo no digo que los pelos se me han puesto de punta porque no los tengo; pero sí digo que me ha salido pelo a través de la calva. Ahora sí que opino, mi general, que hay que ocupar inmediatamente Sidi Dris, si puede ser mañana mejor que pasado, y hacer en ella base fuerte.

Entrábamos en lo desconocido.

—Pero ¿qué es lo que ha pasado en Annual?

«Se llegará a recuperar el territorio perdido y a dominar el que fue durante muchos años motivo de constante preocupación; pero temo que los afectos  anteriormente conseguidos tardarán mucho tiempo en volver a aparecer, para contrarrestar los sedimentos de los odios producidos, y mientras estos subsistan el problema seguirá agudizado» (1921. Teniente coronel Dávila. Jefe de la Sección de Campaña del Estado mayor de la Comandancia General de Melilla).

Miles de muertos y prisioneros. Se había llegado a las puertas de Melilla. Cien años han pasado. ¿Solo?

Troya va cambiando de nombre y está en todas partes, siempre es en una encrucijada. Desde Annual también se había llegado a las puertas de Troya y Héctor se vio obligado a salir a luchar en campo abierto. Hubo que esperar después de su muerte. Por la puerta oeste entró el caballo de madera arrastrándose sobre troncos. Es tan visible que no se ve y los guerreros que lleva dentro campean con sus armas como si fuesen necesitados de amparo.

Hay ocasiones que es preferible leer lo que ya está escrito; mejor que repetirse.

«Quebrantados por la guerra y contrariados por el destino en tantos años ya pasados, los caudillos de los griegos construyeron, por arte divino de Palas, un caballo tamaño como un monte, cuyos costados forman con tablas de abeto bien ajustadas, y haciendo correr la voz de que aquello es un voto para obtener feliz regreso, consiguen que así se crea. Allí, en aquellos tenebrosos senos, ocultan con gran sigilo la flor de los guerreros, designados al efecto por la suerte, y en un momento llenan de gente armada las hondas cavidades y el vientre todo de la gran máquina»

Baja entonces corriendo del encumbrado alcázar, seguido de gran multitud, el fogoso Laoconte, el cual desde lejos, «¡Oh miserables ciudadanos! ¿Qué increíble locura es esta? ¿Pensáis que se han alejado los enemigos y os parece que puede estar exento de fraude don alguno de los Dánaos?» (Virgilio. La Eneida. Segundo Libro).

Mientras esto subsista el problema seguirá agudizado.

¿Pensáis que se han alejado los enemigos? Mirad dentro.

Tendremos que solicitar el amán cuando el caballo rompa las tablas de abeto y queden al descubierto lo que guarda en sus tenebrosos senos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 mayo 2021

 

 

ESPAÑA UNIDA JAMÁS SERÁ INVADIDA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

No sé muy bien el color. Marcha era. La que todos hemos podido ver y acompañar en defensa de nuestra soberanía e intereses nacionales después de la llamada invasión marroquí. La de ayer mañana ha sido una marcha-manifestación espontánea del pueblo español en defensa de España y en concreto de Ceuta y Melilla. Multitudinaria; como no se conocía otra desde la invasión napoleónica, si es que la hubo o fue un asunto menor.

Ayer era motivo de orgullo patrio ver como en todos los rincones de España el pueblo único, unido, clamaba por su soberanía y por los derechos humanos a la vez: ¡Ceuta y Melilla españoles! ¡Abre la muralla!

¡Qué bonito ver como se pedía paz y guerra!

De fronteras nadie hablaba, incluso nadie mencionaba al Frente Polisario y algunos decían no se qué del Sahara, algo así como el Sahara español. El caso es que era una alegría ver mezclados a los del ¡No a la guerra!, los de Irak, y los de ¡A la guerra!, ahora muy numerosos, todos a una Fuenteovejuna, como si fuese de nuevo Napoleón, pero por el sur. Hasta se veía alguna pancarta que decía: ¡Nunca máis!, que no se entendía muy bien, pero parece que venía del norte al centro.

La gran pancarta que abría cada una de las diecisiete marchas, todas una, diecisiete en una, decían: ¡España unida jamás será invadida!

Sánchez estaba en Ceuta vestido con el uniforme árido y desde el S-80 (submarino) animaba al personal, incluso se lanzó al agua a salvar a alguien, y luego quería ir de compras a Xauen.

El caso es que ayer España era una marcha, verde, roja, y de colores, unida contra el invasor y muy unida a quien la provocó, esa que habita en el palacio de Santa Cruz y visita con asiduidad al de la Moncloa sede del designio de España.

Junto a la marcha espontánea, las cancillerías de España en el mundo se reunían con sus homólogos agradeciendo el apoyo prestado en esta crisis con Marruecos y sus firmes comunicados. Sobre todo y el más agradecido ha sido para la OTAN por mostrar su firmeza en la defensa de la frontera sur de Europa y la inviolabilidad del territorio de uno de sus miembros. El despliegue de Letonia, incluso el de los misiles de Turquía, podría ser trasladado al sur.

Muy de agradecer es la postura de los Estados Unidos de América que para entretener a las fuerzas armadas, hasta los dientes, marroquíes, va a hacer unas maniobras con ellas, y que tendrán como base la de Rota como símbolo de su apoyo y amistad con nosotros. No pueden olvidar el nuestro en Irak con Zapatero, muy recordado ahora por Biden, que no tanto por Trump.

Marruecos debe avergonzarse del ataque enmascarado que ha hecho contra España en un intento de invasión que es prolongación del que como gota de agua hace cada día y nosotros obviamos. Ahora España y el mundo se ha dado cuenta, han descubierto la traición.

Y clama ese mundo, solidario con España, contra Marruecos; el Consejo de Seguridad de la ONU ya se encuentra reunido para imponer sanciones a la nación del norte de África.

OTAN, ONU, UE, AED, PCSD, PESC… ¡UF!, no falta nadie. Hasta las bolsas y los mercados internacionales han lanzado su preaviso.

La situación se ha vuelto contra Marruecos y el futuro es de España. Un futuro en el que está garantizada «la soberanía e independencia de España, su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».

El mundo con nosotros. Sánchez en la Moncloa. Laya en Exteriores. Grande-Marlaska en Interior. Los españoles manifestándose en defensa de su integridad y en contra de ser invadidos.

La tranquilidad es plena.

España unida jamás será invadida.

Solo falta gritar los «vivas» reglamentarios.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En el barranco del lobo Artículo publicado en el mes de junio de 2017 

Blog: generaldavila.com

21 mayo 2021

MARRUECOS: ¿MOVILIZAR AL EJÉRCITO? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Aquí nadie sabe lo que hay que hacer. Si atacar o defenderse. Si por tierra, mar, aire o por los tres sitios a la vez. Si hacer la guerra a Marruecos o hacérsela a Gibraltar, o a la ONU que se calla, o a Europa que alguien le ha dicho a última hora que es su frontera, la de la OTAN.

Ahora por todas partes surgen los guerreros del antifaz que muestran su ardor guerrero.

«España defenderá la integridad de Ceuta ante cualquier desafío» (Sánchez, presidente).  De este no me fío.

¿Qué integridad? ¿Sabe de lo que habla? ¿De la cualidad de íntegro? Que empiece a contar por el principio, cuando se ha destruido España en taifas. Y fuera lo saben. Lo aprovechan. La cuña está clavada entre el soberano y sus ministros, sospechas mutuas, malentendidos, conspiraciones. Lo dijo Sunzi y lo sabe el soberano del sur.

El arte de la guerra y el de la política, que son lo mismo, está basado en el engaño y la astucia. Nunca se vence en la división interna que es lo que aprovecha siempre el contrario.

La crisis abierta con Marruecos no era difícil de predecir. No sé si también para el C.N.I. Lo avisé con 24 horas y alguno pensó que tenía información privilegiada. La tenía: solo basta mirar el panorama de la Moncloa, su Interior y su Exterior, incluso a la Defensa, que se resiste, pero no remata. De las revueltas aguas de Cataluña, Sánchez, el presidente, pretende ser íntegro en Ceuta y Melilla. Íntegro: para España significa: «Que no carece de ninguna de sus partes», y dicho de una persona: «Recta, proba, intachable». Él parte y reparte y luego habla de soldados y hasta de que  las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional. Como en Cataluña.

Ceuta aguanta mientras pide auxilio. Melilla hace cien años estaba a punto de caer en manos de Abd el Krim. Ahora después de esos cien años, en aquella guerra que perdimos tantos hombres, nadie se acuerda que fue por Marruecos, por su independencia y soberanía.

Ante esta crisis se acuerdan de Santa Bárbara porque truena: del Ejército, de los soldados del artículo 8, ese que, por él y bajo él, va a desplegar la artillería, aviación, buques y Operaciones Especiales en la frontera con Marruecos. ¿O no? ¿O actuarán como fuerza de orden público? El día que nuestros soldados cambien el arma por la porra (defensa creo que se llama) habremos dejado de defendernos y de ser un Ejército. No se puede amagar y pedir al de detrás que te agarre. Cada uno en su sitio y a cumplir con su deber. Si se hace una demostración de fuerza debe ser con todas sus consecuencias.

¡Cuidado! Una cosa es la disuasión y otra hacer el canelo.

Esta guerra requiere un inmediato y rápido despliegue y no precisamente militar, que también, sino el que antes no se ha hecho: en las cancillerías. Darle la vuelta al calcetín de la política exterior. Empecemos por la inmediata dimisión de la ministra de Exteriores y el de Interior; no sé qué hará el Embajador y compañía en Marruecos, pero algo le tocará. ¿Y la Inteligencia?

Llegamos a la batalla derrotados de antemano, sin aliados, sin apoyos internacionales y sin voluntad de vencer. Esto no es una guerra al uso sino una ocupación al desuso en la que volvemos a estar tan solos como lo estuvimos hace 100 años defendiendo a Marruecos contra la República del Rif. Esto es en agradecimiento.

¿Qué hay que hacer? Lo que no se hizo. Llevará tiempo rectificar. En principio no ponerse nervioso —cuidado con esos insensatos que enseguida quieren morder con las cadenas de los blindados el polvo del desierto y hacer sonar los tambores de Queronea— ; remar juntos con la plena convicción de que este presidente y su política deben desaparecer de la escena en cuanto la crisis esté solventada.

Armarse hasta los dientes. Eso siempre. ¿Cuántas Divisiones tiene…?, sigue siendo premisa en la mesa de negociación. ¿Cuántas conversaciones ha tenido el presidente de los Estados Unidos de América con el presidente Sánchez? Empecemos también por ahí y hagamos una política internacional nuestra sin ir siempre de la mano de papá y mamá Europa que nada saben de América y sus confines. Miremos al sur y al este como algo nuestro. Menos mal que ya no es Trump, que ahora es Biden el que apoya la política marroquí, su íntimo amigo, su aliado, mientras nosotros somos el último mono y bastión de la mona Europa.

Yo pediría a la OTAN que venga a echar una mano ¡¡¡que nos invaden!!!, porque de eso se trata. ¿Qué creen ustedes que diría?

Seguiremos en la frontera de Letonia y en Turquía, con carros de combate y misiles. No porras.

¡A la porra! A Europa espérenla sentados.

Con viento de levante…

Es muy viejo: «Todo el arte de la guerra está basado en el engaño… es un asunto de astucia».

En la frontera debe estar quien debe defenderla, en la política quien debe evitar que sea necesario.

Fuertes como robles; flexibles como juncos.

¡Que difícil en nuestras actuales circunstancias!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

19 mayo 2021

 

 

 

 

MARRUECOS NO ES UNA AMENAZA PARA ESPAÑA. LA AMENAZA SOMOS NOSOTROS MISMOS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

No creo que Marruecos sea una amenaza para España. Cada nación es soberana y muy libre de aliarse con quien crea conveniente para su seguridad y progreso. España no es ningún enemigo para Marruecos y en el conjunto defensivo mundial el Norte de África es de hecho un avispero que conviene tener controlado y con socios fiables. Ahí está la cuestión: fiabilidad. En el mundo de las relaciones internacionales hay intereses, muchas sonrisas y ni una concesión al que hoy te dice una cosa y mañana otra. La habilidad diplomática consiste en guardar las apariencias y ser honrado en el juego de las cartas. Lo que está mal visto no es tomar una opción u otra, sino ser un traidor y mentir. Los intereses de cada uno pueden ser admitidos, nunca las traiciones. La palabra más dura que hay en las relaciones internacionales es el engaño: puede ser la guerra.

Nunca perdió vigencia la fórmula de Clausewitz: «Almas humanitarias podrán concebir fácilmente que exista una inutilización, un desarme artístico del adversario sin causarle demasiadas heridas, y que tal sea la verdadera tendencia del arte de la guerra. Por muy bello que esto nos parezca, nos vemos obligados, sin embargo, a destruir tal error, pues en asuntos tan peligrosos como lo es la guerra, los errores que se dejan subsistir por benignidad son, precisamente los más perjudiciales».

¡Qué gran error el nuestro cometido en el vulnerable Sur de España, de Europa, por equívocas y erróneas negociaciones!

No nos engañemos. Claro que entre estos personajes deslustrados (desilustrados) que nos gobiernan, que nada saben ni aprenden, todo lo que digamos es predicar en el desierto.

Dice Clausewitz, previene contra el «álgebra de la acción»: «Se piensa que ya, ahora, entre los Gobiernos no serían necesarias las fuerzas físicas, sino solo sus relaciones, un acto racional, la guerra de los civilizados». ¡Idiotas! (digo yo), avisa Clausewitz y los Gobiernos sensatos alertan sus fuerzas físicas mientras hacen uso de sus mejores diplomacias. Menos alguno que caerá en la trampa sutilmente tendida en las puertas de casa.

Llevamos años de relaciones con Marruecos. Después de cien años —que ahora se cumplen— de nuestra defensa a ultranza de la soberanía de Marruecos como nación que nos llevó a dejar miles de muertos en los secos campos africano-españoles, lo silenciamos como si hubiésemos cometido un gran acto de ataque a su soberanía, de barbarie. España dejó allí su sangre por Marruecos, por su progreso e independencia.

Nos falló la relación, el álgebra de la diplomacia, la negociación, la amistad, incluso el valor para negociar con energía, fuerza y decisión. Cualquier nación soberana está dispuesta a negociar, a dialogar y a pactar. A vivir el camino del futuro con apoyos mutuos, a ganar confianza, pero jamás dejará de exhibir su fuerza decisoria para defender hasta el último palmo de terreno o interés de cualquier tipo recurriendo a la fuerza física si necesario fuera. No es el caso. Nuestra relación con Marruecos debe ser revisada y entendida por el camino de intereses que son muy comunes. Puente con Europa y de prolongación. Estabilidad.

Hay que ser amigos también en la fortaleza, jamás en la debilidad que esa sí que es cuestión de voluntad más que de armas.

Para evitarlo hay que saber disponer tus piezas en el tablero y hablar de dignidad a la vez que muestras tu valor y decisión.

Nuestras relaciones con Marruecos siempre han estado teñidas de tibieza, de desconfianza y de una pésima comunicación entre diplomacias al más alto nivel, exceptuadas por la reverencial amistad entre sus monarcas que han puesto la cordura.

España debe dar un paso al frente. Acercarse a Marruecos, negociar en los recónditos desiertos de intereses, ser un leal aliado en lo estratégico que conlleva el progreso económico y cultural. También en lo táctico y en los silencios. Hasta en lo militar.

Cualquier otra actitud nos lleva a perder. Siempre y en cualquier escenario.

La guerra es un instrumento político que sucede por el desarme físico y moral en que nos vemos inmersos.

Marruecos no es una amenaza, sino una nación vecina que pide a gritos una necesaria y urgente aproximación. Inteligencia y fiabilidad es necesaria.

Europa y España deben prolongarse en ese eje a través de Marruecos antes que otros se adelanten. España debe dar el paso.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

17 mayo 2021

¿Y SI NOS ATACASEN LOS MOROS? CEUTA Y MELILLA Rafael Dávila Álvarez

Base Naval Marroquí de Ksar Seghir.

Los Reyes de España no visitarán Ceuta ni Melilla. Preocupante decisión. Españoles que no pueden ser visitados por su Rey. Nefasta diplomacia, la del silencio acusador. ¿Se nos advierte que aquellas ciudades  no son españolas y por tanto los Reyes de España no deben visitarlas? La debilidad internacional de un Gobierno de tercera, además de comunista, lleva a ello. Ni se piden ni se dan explicaciones.

Las visitas Reales a Ceuta y Melilla parece que deben ser consensuadas y el Rey de Marruecos decide unilateralmente. Marruecos, o su Rey, o quien sea, ha dicho: ¡No!

¡Oiga general!, ¿pero aquí quién manda? Me ha espetado mi vecino y he tenido que salir con el de Galapagar, que anda ahora con la muleta  espantando las moscas al toro que le embiste.

Es un problema lejano y complejo al que nunca se ha sabido dar la adecuada respuesta diplomática y política. Tampoco militar. Europa y la flamante OTAN o NATO pasan del moro. Los americanos chalanean con ellos. Nos atrevimos con Perejil, una visita sin consenso que a la larga nos ha costado el mohín contrariado del moro.

Los reyes Juan Carlos y Sofía tardaron 32 años desde el inicio de su reinado en desplazarse, en el otoño de 2007, a las ciudades autónomas y eso que entre reyes se llamaban hermanos. La guerra diaria es un juego de equilibrio entre la amenaza y la amistad.

El Mediterráneo es ruso. ¿Turquía es fiable? Aliada al menos, de la OTAN, y allí están nuestros soldados con sus misiles <<defensivos>>.

Francia y Turquía acaban de verse mezclados en un incidente menor (?) en el Mediterráneo por un barquito de nada cargado de armas para Libia.

¿Quién manda en la entrada y salida del Mediterráneo?: Marruecos, EEUU y el Reino Unido. Tres amiguetes inseparables. España no cuenta, por muchos despliegues de artillería, sistemas de detección, vigilancia aérea, control del paso, Plan MARES.

¿De qué le sirve si sus Reyes no pueden visitar la otra orilla?

¿Qué hacemos en Letonia, Turquía, Báltico, Afganistán; o en el mismísimo Mediterráneo, si los Reyes no pueden visitar Ceuta y Melilla?

¿Por qué hablamos de soberanía y de integridad territorial si los Reyes de España no pueden visitar una parte de su territorio?

Armas e intercambios comerciales, difícil equilibrio que puede romperse. La estabilidad en las puertas del Mediterráneo y en su interior pasa por un momento muy difícil. España está, pero con ella nadie cuenta.

¿Por qué los Reyes no pueden cruzar la entrada del Mediterráneo y visitar a sus compatriotas de la otra orilla?

La estrategia equivocada sería el abandono, aceptar las imposiciones y amenazas por muy respaldadas que estén.

Tres vectores son necesario coordinar: político, comercial y militar. Mayor presencia comercial y armada, con eficaces diplomáticos. Marruecos, su Rey, debería recordar, si nadie se lo ha explicado, que la sangre española derramada en el levantisco Rif, Protectorado español, fue en defensa del Sultán de Marruecos, por Marruecos y por su Rey.

No tengo la menor duda de la necesidad de una mayor presencia militar y política en Ceuta y Melilla, más fuerza armada y la visita de nuestros Reyes cuando lo crean conveniente, es decir con frecuencia. Si no es así Ceuta y Melilla caerán como fruta madura.

Ferox gens nullam esse vitam sine armis rati

<<Habiendo acordado el cónsul Catón para asegurarse de ciertas ciudades de España que sus habitantes no portaran armas, muchos de ellos se mataron. Feroz nación que no comprende la vida sin llevar armas>> (Tito Livio XXXIV,17.5-6).

Eso fue.

¿Y si nos atacasen los moros? Primero será Melilla, como en 1921, luego Ceuta y, algún tiempo después, el desembarco partirá de Alhucemas. Por devolvernos aquello de 1925. Estamos desarmados y no nos preocupa. El socorro a Melilla de nuevo.

¿Por qué los Reyes de España están sometidos a control gubernamental y supranacional para visitar a sus compatriotas?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

9 julio 2020

ESPAÑA, MARRUECOS Y EUROPA. UN PRESIDENTE PERDIDO. GENERAL DE DIVISIÓN (R.) RAFAEL DÁVILA ÁLVAREZ

Las visitas de Don Juan Carlos a Marruecos desde el año 1979, primera visita oficial como Jefe de Estado, siempre tuvieron una trascendencia que nuestros políticos no han sabido interpretar ni aprovechar. Algún día se contará el papel de nuestro Rey como “desfacedor de entuertos” provocados por nuestros más inteligentes gobernantes.

Contenido político de alto nivel y mutuo interés económico, han destacado como titulares de todas las visitas. Hay algo más que intereses políticos y económicos. Don Felipe, nuestro actual Rey, lo sabe y en un gesto de enorme valor para la “gran política” visitó Marruecos como nuevo Rey de España. No fue un viaje de mera presentación. Sirvió para entregar el testigo recibido de su padre y confirmar el espíritu de unión y entendimiento que Marruecos y España necesitan y sus reyes quieren por encima de todo.

Hoy, con el nuevo presidente del Gobierno y su errática política, la incertidumbre sobrevuela esas relaciones que son clave para España.

Desde 1912 y tras el tratado hispano-francés, la acción militar española en África se limitó a ejercer su acción protectora entre Yebala y el Rif, como el tratado le obligaba. Toda su actividad se centró en mantener la autoridad del Sultán de Marruecos y apoyar a la administración mixta marcada en el acuerdo. El levantamiento rifeño protagonizado por Abdelkrim el verano de 1921, con el ataque a nuestras tropas en Annual, fue el comienzo de una nueva situación y el inicio de una guerra de trágicas consecuencias para España. La rebelión tenía en principio un carácter exclusivamente nacionalista, aunque alimentada con dinero y armas de dudosa procedencia  y una mezcla de xenofobia y de fanatismo religioso. Abdelkrim se enfrentó al protectorado español pero lo que realmente corrió peligro fue la unidad del Imperio, hoy Reino de Marruecos, con el intento de “República del Rif”; algo que conoce el actual Rey de Marruecos. España nunca fue conquistadora en Marruecos sino pacificadora y en amparo de la autoridad del Sultán.

Nuestra relación con Marruecos está llena de luces y sombras y hay que asumirla de una vez por todas. La situación política en el norte de África lo exige más que nunca y la desorientación y crisis en Europa también exige que alguien mantenga abierto ese puente que tiene sus pilares asentados en las dos orillas a través de España. Ceuta y Melilla cobran cada día más valor estratégico, humano y político. Su valor es compartido y de creciente interés para Marruecos, España y Europa. Pero ese valor es fruto de su españolidad como nexo de unión con Marruecos y no de confrontación. Si Ceuta y Melilla dejaran de se españolas, Marruecos y Europa se alejarían, algo que a ninguno le interesa. Es hora de que veamos esto con claridad y empecemos a trabajar desde estas dos ciudades españolas de aires africanos con la importancia que el futuro las reserva. Las presiones o taimarse uno y otro no conducen a nada. Hablemos claro y despejemos las dudas históricas. Somos viejos amigos que, aunque en ocasiones nos miramos con recelo, tenemos mucho en común y una necesidad imperiosa de entendernos. No debemos marcar una línea de fractura sino compartir intereses antes de que llegue un tercero en discordia. En los palacios nos entendemos; ahora toca entenderse en los siguientes escalones… y en la calle. Todo pasa porque la política, también la europea, y los que la ejercen capten el mensaje y aprendan de la historia.

Es el momento de la gran política y de que España juegue su verdadero papel en Europa, un papel que hasta ahora ni Alemania, ni Francia nos quieren dar, pero que debemos exigir. Lo malo es que nuestro presidente tampoco se lo cree y anda errático y mendicante sin saber realmente donde están los intereses de España.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez 

Blog: generaldavila.com

14 agosto 2018

EL REY DE PATONES Adolfo Coloma GB (R) del ET

Patones

 

Una vieja tradición, a caballo entre la crónica y la leyenda, cuenta que en Patones (hoy Patones de Arriba) un minúsculo núcleo urbano perdido en las estribaciones de la Sierra de Guadarrama al sur de Somosierra, existía una vieja monarquía hereditaria que sobrevivió a toda la invasión árabe de la Península Ibérica. Parece ser que su rey, llegó a enviar una misiva al mismísimo Felipe II que encabezaba: “del Rey de Patones al Rey de España”. Debo confesar que no he conseguido leer la carta y por tanto ignoro si en la misma, el rey de la localidad le pedía o no diálogo al Rey de España. Conjeturas aparte, lo cierto es que si el reinado sobrevivió tantos años debió ser por la importancia residual de aquel territorio y por su aislamiento. Ninguna de las dos circunstancias de dan en Cataluña.

Cataluña no es Patones. Pero a veinticuatro horas de que el Senado autorice la aplicación del Art. 155 de la CE, parece ser que su presidente quiere emular a su rey. Cataluña es y ha sido desde la instauración de la Monarquía Hispánica una parte sustancial y próspera del reino, por donde se ha abierto al Mediterráneo, a Europa y hoy en día, al mundo entero. El desafío independentista planteado por las actuales autoridades de la Generalidad y del Parlamento Catalán, hay que mirarlo pues en esas  dimensiones: La nacional, la internacional, sin olvidar por supuesto la interna, es decir, la catalana. Empecemos por esta última.

Cataluña, esa tierra abierta al mar a la montaña y al gran río que da nombre a toda la península donde se asienta la comunidad. Cataluña con su lengua propia, costumbres ancestrales y una realidad comarcal como no tiene ninguna otra región española. Cataluña que se adelantó en decenios al desarrollo de la llamada revolución industrial en España gracias a sus telares e hilaturas. Cataluña, se quiera o no, ha sido al menos en los dos últimos siglos favorecida por el Gobierno de la Nación en inversiones y desarrollo. Hace unos días, conversando con un buen amigo conocedor de la tierra y de los vecinos del norte me hacía la siguiente reflexión: En Francia, las regiones más díscolas e independentistas han sido las que menos apoyo han tenido desde el gobierno de París” Los gobiernos Franceses han seguido un camino diametralmente opuesto a los de España. A pesar de todo el lema “España nos roba” forma ya parte del elenco catalanista más rancio.

Cataluña con España

En cuanto a España ¿Qué se podría esperar? Con algún matiz en cuanto a la forma de expresarse y el apoyo más o menos taimado en las denominadas comunidades  históricas y de algún partido del ala izquierda, me atrevería a afirmar que la gran mayoría de la población española está a favor de la unidad de España, inconcebible sin Cataluña.

En cuanto a la actitud en el exterior, y en particular a Europa, es donde quisiera poner el acento de esta reflexión. Razón tenía José Manuel García-Margallo, cuando desde la primavera venía sosteniendo: “El partido se juega fuera, si se jugase dentro, con prohibir las cosas se había terminado, el problema es la repercusión de puede tener fuera y por eso ellos lo están jugando”. En efecto, se ha intentado prohibir, con un resultado incierto. Eso ha llevado al gobierno, con el siempre difícil y costoso apoyo del PSOE y el más sincero de Cs, a solicitar del Senado autorización para la aplicación del Art. 155 de la CE. Pero resulta más inquietante lo de la repercusión, a la que se refería el recordado ministro de exteriores. Tiene, a mi entender, dos derivadas: la comunicación y el posible reconocimiento internacional.

La comunicación junto con la información, está claro que han sido un auténtico desastre. En todo este proceso se ha dado la impresión de que las fuerzas constitucionalistas han ido siempre a remolque de su adversario político, nunca han tomado la iniciativa. Por el contrario han aportado respuestas tardías y no siempre afortunadas. Se pregunta uno ¿Para qué tanta embajada? En cuanto a los medios de comunicación, una campaña agresiva, ambiciosa y mejor orquestada por los independentistas, hecha a base de intoxicación y medias verdades que desgraciadamente ha calado en la opinión pública de muchos países. Tarde se está reconociendo por prestigiosos medios algunas de las falacias difundidas y lo que es peor, la catastróficas consecuencias que podría tener el proceso separatista  – en caso de triunfar – para todos, excepto para los ilusos que lo sostienen.

El reconocimiento internacional, ese es el problema. Aquí sí que hay que reconocer importantes éxitos del gobierno.  Analicemos muy someramente las posibilidades del émulo del Rey de Patones:

  • La Unión Europea. En su conjunto y tras una dubitativa actitud a raíz de las imágenes de cargas policiales – amplia e interesadamente difundidas – ha visto las orejas al lobo de la disgregación y ha cerrado filas. Comenzando por el núcleo duro de la UE, con declaraciones de los Presidentes Macron y Merkel, hasta la escenificación del apoyo al Gobierno Español de las Instituciones Europeas, con ocasión de la entrega de Premios Princesa de Asturias el pasado 20 de octubre en Oviedo. No obstante, es interesante analizar, las posiciones de alguno de los países asociados, como vamos a ver a continuación.

    En los Premios Princesa de Asturias

  • Países Bálticos. Mucho se ha discutido sobre la llamada “Vía Báltica” (el procedimiento por el que Estonia, Letonia y Lituania obtuvieron la independencia de la URSS en 1991) a pesar de las enormes diferencias de tal proceso con la realidad de las seculares relaciones de Cataluña y España. Sin embargo, algunos países, muy singularmente Estonia ha mostrado cierta comprensión con el proceso separatista. Su sistema informático de gestión estatal, basado en tecnología digital ha sido importado por la Generalidad. Hay que señalar por otro lado, el esfuerzo que viene haciendo España para contribuir, en el marco de la OTAN, a la seguridad de estos países. España ha desplegado  5 cazas F-18 que, con base en Letonia, contribuyen al control del espacio aéreo de todos estos países. En Letonia, desde el verano una unidad de unos 300 soldados con tanques Leopard 2E y vehículos de combate Pizarro despliegan a unos 200 kms. de la frontera Rusa. Finalmente, buques de la Armada Española se integran en la Agrupación Naval Permanente nº 1 de la OTAN y  patrullan las aguas del Báltico. No cabe duda que ese compromiso político y militar con los estados Bálticos ha contribuido a decantar – o al menos contener – la postura de todos ellos en favor de la posición del gobierno.
  • Rusia. Poca gracia le ha debido hacer al Sr. Putin tales despliegues militares cerca de su frontera, donde por cierto, el ejército ruso ha realizado recientemente unas maniobras militares de considerable envergadura. El mandatario ruso, no obstante ha declarado que la crisis en Cataluña “debe resolverse en el marco de la ley española”. Pero no ha tenido empacho alguno en añadir que “los países de la UE están sufriendo las consecuencias en Cataluña por haber alentado los movimiento separatistas en Europa, en particular con su apoyo a la independencia de Kosovo”. Pues bien, aun cuando España no ha reconocido la independencia de Kosovo, cuyo territorio sigue considerando parte integrante de Serbia, y la declaración de Putin sobre Cataluña no deja lugar a dudas, tampoco sería de descartar que utilizara esta crisis para debilitar políticamente a Europa y por ende a la OTAN, a la sombra de sus “cybermanejos”.
  • Suiza. Siempre es una incógnita. Se organiza como estado federal con una constitución muy abierta. Los suizos están muy habituados a los referéndums y no alcanzan a entender la postura del gobierno español. A ello contribuyen muy activamente las Comunidades Catalanas del Exterior y otras entidades privadas constituidas por catalanes o catalanófilos de todo el mundo, de las que en Suiza hay  5 comunidades y 8 páginas webs de Catalans al mon, todas ellas auspiciadas por la Generalidad. Su interés se circunscribe al ámbito económico.
  • El Reino Unido: Bastante tiene con su proceso de separación de la UE, aparte del secesionismo escocés. Más les valiera pues, situarse al margen del asunto. Pero no es de descartar que, para contrarrestar la presión del Gobierno Español sobre Gibraltar, sacara los pies del tiesto.
  • Israel juega prudentemente a dos bandas. Tiene unas sólidas relaciones con España lo que no evita que tenga ciertos negocios (armamento y tecnología para la defensa incluidos) y grandes intereses e inversiones en Cataluña. De hecho, según algunos medios, haciéndose eco de declaraciones del polémico ex juez y ex senador de ERC Santiago Vidal, que llegó a afirmar que, en el caso de que el BCE volviera la espalada a Cataluña, Israel se mostraría dispuesta a ayudar a una Cataluña recién nacida en forma de préstamo económico. No es por tanto tampoco descartable que, como presión ante la “tradicional amistad de España con los países árabes” dieran un giro a sus relaciones.
  • Marruecos. Hablando de países árabes siempre surge la pregunta ¿Qué haría Marruecos? Tradicionalmente, nuestro vecino del sur ha aprovechado los momentos de debilidad política en España. La marcha verde o la crisis del Perejil son buenos ejemplos, aunque el último le saliera mal. No sería tampoco descartable un posible reconocimiento de Cataluña en base a sus reclamaciones sobre Melilla y Ceuta y ante el, cada vez más difuso, apoyo al pueblo saharaui.
  • ¿Qué nos queda? Pues de los grandes. Estados Unidos, por boca de su presidente ya se ha pronunciado apenas unos días antes del referéndum ilegal. “sería una tontería que Cataluña se separe de España”. Y en cuanto a China, de donde por cierto, parece ser que se importaron las infames urnas, no ha hecho ninguna manifestación oficial al respecto. No obstante, hay quien en el entorno independentista, no descarta una posible alianza estratégica en caso de que Cataluña, una vez haya declarado la independencia, tenga que salir de la UE y la OTAN. Se trataría de conseguir su apoyo económico a cambio de una concesión para que el país asiático pudiera establecer en territorio catalán una base naval para operar en el Mediterráneo. No deja de ser una especulación o un clavo ardiendo. En cuanto a otros países del tenor de Venezuela, Irán o Corea del Norte ¿qué quieren que les diga? Un caramelo envenenado.

Patones de Arriba

Todo este análisis pone de manifiesto que, desde los tres planos que hemos analizado, Cataluña no es Patones. Pero también corrobora la acertada previsión del Sr. García – Margallo. “El partido se juega fuera”. Nadie reconoció jamás al reino de Patones. Pero, de seguir la senda por la que la que le llevan las actuales autoridades autonómicas, Cataluña corre el riesgo de parecerse mucho a aquél viejo reino, para que su presidente, pudiera orlar su testa con la corona mural.

Adolfo Coloma

GB (R) del ET

Blog: generaldavila.com

 

 

LA GUERRA DE MARRUECOS (1907-1927) (Historia completa de una guerra olvidada) Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La Guerra de Marruecos (1907-1927)

En las Academias militares se enseña poca historia. Mal hecho. No se hace la guerra solo sabiendo tácticas y técnicas académicas. Sin saber historia no se pueden tomar decisiones acertadas y brillantes. Si analizamos las principales batallas militares podremos comprobar cómo las decisiones de los vencedores han salido siempre de jefes amantes y conocedores de la historia. Es la gran maestra de la estrategia, pero también de la táctica y de la política.

Nuestra enseñanza en general huye del arte cuando la vida es puro arte. La guerra y la política también. El arte es la elegancia a la hora de actuar, la sencillez y la eficacia. Cuando la historia se convierte en una asignatura que sirve para manipular las conciencias, para mentir y contar las cosas como no fueron, para adoctrinar, nos encontramos con la derrota de un pueblo manipulado y engañado. El conocimiento no consiste en acumular datos sino en saber descubrir la verdad entre tanta información basura que nos rodea.

Por eso cuando alguien narra la historia y lo hace con rigurosidad y eficacia hay que pregonarlo. Eso pretendo hoy con el libro de Salvador Fontenla Ballesta que acaba de publicar la editorial La esfera de los libros cuyo título es La guerra de Marruecos (1907-1927) Historia completa de una guerra olvidada.

Salvador Fontenla Ballesta es general de Brigada, diplomado de Estado Mayor, legionario, paracaidista, y tenemos la suerte de que además es colaborador de este blog. Es Doctor en Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Si me lo permiten, entre nosotros, les diré que es un sabio, un conocedor de la milicia en su concepto de arte, que es lo que es. Pienso que la milicia no ha sabido aprovechar del todo sus conocimientos para transmitírselo a los jóvenes que se forman en las Academias Militares. Hace años que conozco a Salvador y soy un ferviente seguidor de lo que escribe, aunque sean apuntes de tertulia. Siempre hay sabiduría en él. De Marruecos pocos saben lo que él. Por afición, pasión y estudio de aquel pueblo desde sus ancestros. Conoce al detalle el alma y las tradiciones de los hombres de una tierra muchas veces impenetrable, incluso para los que allí han vivido años. 

Marruecos siempre ha estado cerca de España y España ha mirado desde hace muchos años al Sur. Hablar de la Guerra de Marruecos es algo difuso, olvidado a veces, otras controvertido.

No es fácil entender, asumir, y resumir la larga aventura de la acción española en el Norte de África. Fechas, nombres, tratados y conferencias, se mezclan dificultando el hilo conductor de una narración que se haga entendible para el profano en la materia. Si a eso añadimos la complejidad de la mezcla política y militar de la mayoría de las situaciones la historia queda casi relegada a los estudiosos y expertos. Ahora, gracias al general Fontenla, se abre al completo la puerta de aquella historia y la lectura se hace fácil y comprensible. Una narración amena y rigurosa que da paso al conocimiento.

Es de agradecer porque la historia de la Guerra de Marruecos desde 1907 a 1927, una guerra olvidada, tiene mucho que ver con la historia de España del siglo XXI llegando sus consecuencias yo diría que hasta nuestros días.

Riguroso y entretenido libro el del general Fontenla. Imprescindible.

El desembarco de Casablanca y El Raisuni, la campaña de Melilla, el Kert, el derrumbamiento de la Comandancia General de Melilla, el Desembarco de Alhucemas y la derrota de Abd el- Krim… van siguiendo un hilo conductor comprensible con el que al finalizar su lectura puede uno exclamar: ¡Por fin!, por fin me he enterado. El final del libro es un análisis de conclusiones verdaderamente valioso y actual donde al autor no se le escapa ni un solo detalle llegando a una comparación de enorme interés entre la intervención de España en Marruecos y la reciente de Afganistán.

El desembarco de Alhucemas

Gracias mi general y este será para mí un libro de permanente estudio y lectura.

Español lee y divulga… Es tu historia, la de España.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

26 julio 2017

EN EL BARRANCO DEL LOBO… EL RIF General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Abd el-Krim El Jatabi

‹‹En el Barranco del Lobo

hay una fuente que mana

sangre de los españoles

que murieron por España››

‹‹Pero… ¿es que ha terminado la campaña? No, en manera alguna. Lo ocurrido en 1909 no es más que el primer capítulo de una larga historia…

¿Será Alhucemas? ¿Será Ceuta? ¿Será otra vez Guelaya?… No caben predicciones; pero será, será un hecho el que la campaña de 1909 tendrá una segunda, y una tercera, y una enésima parte continuadora›› (Víctor Ruíz Albéniz -Tebib Arrumi).

‹‹El Rif es una caldera y el que meta la mano en él se quemará siempre››, sentenció el Roghi.

¡Alhucemas! Una obsesión. En el camino desde Melilla se opusieron Abarrán, Sidi-Dris, Igueriben… Annual. El nombre en definitiva era Abd el-Krim el Jatabi. Julio 1921. El Desastre.

Después llegó la Legión. Recuperación no del territorio sino de la moral de un pueblo y de su Ejército.

El Peñón de Alhucemas

De nuevo Alhucemas. El Desembarco, septiembre 1925. ¿Fin de la Guerra del Rif?…, ¿es que ha terminado la campaña?

Alhucemas es la capital y el corazón del Rif. Hace meses que se revuelve entre protestas y reivindicaciones. Todo empezó en octubre de 2016 cuando un pescador al que habían requisado su mercancía murió triturado por un camión de basura donde intentó esconder su pesca. Desde entonces las protestas son continúas y preocupan al Rey Alauita. Aquella es la zona más pobre y deprimida de Marruecos. Un ejemplo de lo que es el Rif. El paro y la pobreza asolan la tierra y los rifeños viven en permanente lucha con la dureza de las condiciones de la tierra que habitan. Pero es su tierra y la aman con fervor y fuerza. Las protestas dicen que son de carácter social y económico, pero aquella seca tierra puede arder con una mínima chispa. Es una constante preocupación el carácter guerrero e independiente de los rifeños.

El Gobierno de Marruecos, su Rey, saben que aquello puede no ser un incidente pasajero,  pero no sabemos si están lo suficientemente ocupados en resolver el problema general y de fondo de aquella tierra indómita. Conocen bien a sus moradores y el carácter de un pueblo que no admite más reglas que la de su libertad e históricas costumbres.

Desembarco de Alhucemas

El equilibrio en la zona no es solo un problema marroquí. España tiene que estar vigilante. Los incendios se propagan con la rapidez del viento. Sobre todo cuando ‹‹la tierra no pertenece a nadie. Sólo al viento››. Y el viento del desierto sabe instalarse donde le facilitan la entrada. Hoy llega arrastrando las quejas de una población sin trabajo ni libertades, pero la inocencia y la buena fe de los sacrificados siempre termina siendo aprovechado para otros intereses por los sibilinos jinetes que cabalgan tras la duna.

La radicalización de las revueltas que recorren África y el Oriente Medio no son ráfagas de viento, ni brisas mediterráneas, más bien son el preludio de una tormenta que ha estallado y llega hasta el corazón de Europa.

CEUTA Y MELILLA SON CIUDADES ESPAÑOLAS

Su frontera Sur la guarnecen centinelas españoles; Ceuta y Melilla son ciudades españolas a las que los vientos del desierto llegan antes que a ningún otro lugar de España, es decir de Europa. Las bellas palabras se las lleva el viento y a los centinelas hay que cambiarles la consigna. El viento del desierto instala sus fronteras como quiere máxime si los centinelas le dicen “Pase usted la tierra le pertenece”.

En Marruecos el equilibrio es inestable. En España hay también preocupaciones que desestabilizan su unidad y los criterios para abordar temas de especial sensibilidad y riesgo.

Ceuta y Melilla

Las previsiones no son alarmismo sino prudencia y por ello debemos recordar que de España son los dos pilares del puente que une Europa con África, Ceuta y Melilla, tan españoles como los que se apoyan en la Península.

Europa se olvida y mira para otro lado. Nuestra historia con Marruecos es larga y debe seguir siéndolo en ayuda y cooperación. Ambos lo necesitamos.

Guerreros Rifeños

De entrada no dejemos de mirar en todas las direcciones. Agentes de inteligencia, diplomáticos, expertos de salón y otros más listos, despliegan sus antenas y sus artes, buenas y malas, para intentar adivinar el futuro para con el tiempo significarse… “ya lo decía yo”.

No nos limitemos a jugar con los vientos y vigilemos como nos exige la historia y la prudencia.

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Blog. generaldavila.com

13 junio 2017

COMENTARIO DEL DÍA: “EL SALTO DE LA VALLA” JUAN CHICHARRO ORTEGA GENERAL DE INFANTERÍA DE MARINA (R.)

salto-valla

Salto valla de Ceuta

Esta vez ha sido en Ceuta. 500 inmigrantes subsaharianos han logrado saltar la valla y pisar tierra española. Este salto es simplemente uno más de los muchos que llevamos ya contemplados ora en Ceuta ora en Melilla. Una ingente multitud de subsaharianos aguantan pacientemente bien sea en el Monte Gurugú o bien sea en los montes de Belyounech el momento propicio para proceder al salto anhelado a Europa. Y normalmente ese momento propicio suele llegar cuando así se lo parece al Sultán marroquí quien maneja a su antojo a esta multitud. Hace un par de años un “despistado” comandante de la Guardia Civil cometió la osadía de interceptar un yate en aguas cercanas a Melilla donde casualmente se encontraba de asueto el mismísimo Rey de Marruecos. Casualmente a los dos días se produjo un masivo asalto de la valla. En esta ocasión  ha sido la respuesta a una sentencia de la Corte de Justicia de la UE que dictaminaba que el Sáhara Occidental no pertenece a Marruecos y sobre la que círculos cercanos a Mohamed VI alertaban de las posibles consecuencias.

Sí, Marruecos controla y dirige a las  masas de subsaharianos a su antojo y las utiliza según su conveniencia.

En cualquier caso y al margen de la  política convendrán conmigo en que saltar las citadas vallas es una auténtica proeza. Yo desde luego admiro a esos hombres desarrapados que lo intentan una y otra vez hasta que lo consiguen. Son sin duda muy valientes y desde luego unos magníficos atletas. ¿Se han fijado Vds. en las vallas?

Hoy cuando vemos que la mayoría de los equipos europeos bien sean de futbol, balonmano o atletismo están constituidos en gran medida por africanos adoptados como franceses o alemanes no acabo de entender como nuestros dirigentes deportivos no se hallan a pie de valla tomando nota de los que saltan y fichando de inmediato a cualquiera de esos fenómenos de la naturaleza. Además como pueden ver en la foto adjunta a estas líneas ya portan nuestra bandera nacional, la de todos,y no las particulares autonómicas o taifales como es moda ahora.

El control de los movimientos migratorios en las fronteras de Ceuta y Melilla es muy importante; sin embargo, mi preocupación personal no está en los propios subsaharianos sino en quien los maneja. Al tiempo.

JUAN CHICHARRO ORTEGA

GENERAL DE INFANTERÍA DE MARINA (R.)

Blog: generaldavila.com

19 febrero 2017