EL REY DE PATONES Adolfo Coloma GB (R) del ET

Patones

 

Una vieja tradición, a caballo entre la crónica y la leyenda, cuenta que en Patones (hoy Patones de Arriba) un minúsculo núcleo urbano perdido en las estribaciones de la Sierra de Guadarrama al sur de Somosierra, existía una vieja monarquía hereditaria que sobrevivió a toda la invasión árabe de la Península Ibérica. Parece ser que su rey, llegó a enviar una misiva al mismísimo Felipe II que encabezaba: “del Rey de Patones al Rey de España”. Debo confesar que no he conseguido leer la carta y por tanto ignoro si en la misma, el rey de la localidad le pedía o no diálogo al Rey de España. Conjeturas aparte, lo cierto es que si el reinado sobrevivió tantos años debió ser por la importancia residual de aquel territorio y por su aislamiento. Ninguna de las dos circunstancias de dan en Cataluña.

Cataluña no es Patones. Pero a veinticuatro horas de que el Senado autorice la aplicación del Art. 155 de la CE, parece ser que su presidente quiere emular a su rey. Cataluña es y ha sido desde la instauración de la Monarquía Hispánica una parte sustancial y próspera del reino, por donde se ha abierto al Mediterráneo, a Europa y hoy en día, al mundo entero. El desafío independentista planteado por las actuales autoridades de la Generalidad y del Parlamento Catalán, hay que mirarlo pues en esas  dimensiones: La nacional, la internacional, sin olvidar por supuesto la interna, es decir, la catalana. Empecemos por esta última.

Cataluña, esa tierra abierta al mar a la montaña y al gran río que da nombre a toda la península donde se asienta la comunidad. Cataluña con su lengua propia, costumbres ancestrales y una realidad comarcal como no tiene ninguna otra región española. Cataluña que se adelantó en decenios al desarrollo de la llamada revolución industrial en España gracias a sus telares e hilaturas. Cataluña, se quiera o no, ha sido al menos en los dos últimos siglos favorecida por el Gobierno de la Nación en inversiones y desarrollo. Hace unos días, conversando con un buen amigo conocedor de la tierra y de los vecinos del norte me hacía la siguiente reflexión: En Francia, las regiones más díscolas e independentistas han sido las que menos apoyo han tenido desde el gobierno de París” Los gobiernos Franceses han seguido un camino diametralmente opuesto a los de España. A pesar de todo el lema “España nos roba” forma ya parte del elenco catalanista más rancio.

Cataluña con España

En cuanto a España ¿Qué se podría esperar? Con algún matiz en cuanto a la forma de expresarse y el apoyo más o menos taimado en las denominadas comunidades  históricas y de algún partido del ala izquierda, me atrevería a afirmar que la gran mayoría de la población española está a favor de la unidad de España, inconcebible sin Cataluña.

En cuanto a la actitud en el exterior, y en particular a Europa, es donde quisiera poner el acento de esta reflexión. Razón tenía José Manuel García-Margallo, cuando desde la primavera venía sosteniendo: “El partido se juega fuera, si se jugase dentro, con prohibir las cosas se había terminado, el problema es la repercusión de puede tener fuera y por eso ellos lo están jugando”. En efecto, se ha intentado prohibir, con un resultado incierto. Eso ha llevado al gobierno, con el siempre difícil y costoso apoyo del PSOE y el más sincero de Cs, a solicitar del Senado autorización para la aplicación del Art. 155 de la CE. Pero resulta más inquietante lo de la repercusión, a la que se refería el recordado ministro de exteriores. Tiene, a mi entender, dos derivadas: la comunicación y el posible reconocimiento internacional.

La comunicación junto con la información, está claro que han sido un auténtico desastre. En todo este proceso se ha dado la impresión de que las fuerzas constitucionalistas han ido siempre a remolque de su adversario político, nunca han tomado la iniciativa. Por el contrario han aportado respuestas tardías y no siempre afortunadas. Se pregunta uno ¿Para qué tanta embajada? En cuanto a los medios de comunicación, una campaña agresiva, ambiciosa y mejor orquestada por los independentistas, hecha a base de intoxicación y medias verdades que desgraciadamente ha calado en la opinión pública de muchos países. Tarde se está reconociendo por prestigiosos medios algunas de las falacias difundidas y lo que es peor, la catastróficas consecuencias que podría tener el proceso separatista  – en caso de triunfar – para todos, excepto para los ilusos que lo sostienen.

El reconocimiento internacional, ese es el problema. Aquí sí que hay que reconocer importantes éxitos del gobierno.  Analicemos muy someramente las posibilidades del émulo del Rey de Patones:

  • La Unión Europea. En su conjunto y tras una dubitativa actitud a raíz de las imágenes de cargas policiales – amplia e interesadamente difundidas – ha visto las orejas al lobo de la disgregación y ha cerrado filas. Comenzando por el núcleo duro de la UE, con declaraciones de los Presidentes Macron y Merkel, hasta la escenificación del apoyo al Gobierno Español de las Instituciones Europeas, con ocasión de la entrega de Premios Princesa de Asturias el pasado 20 de octubre en Oviedo. No obstante, es interesante analizar, las posiciones de alguno de los países asociados, como vamos a ver a continuación.

    En los Premios Princesa de Asturias

  • Países Bálticos. Mucho se ha discutido sobre la llamada “Vía Báltica” (el procedimiento por el que Estonia, Letonia y Lituania obtuvieron la independencia de la URSS en 1991) a pesar de las enormes diferencias de tal proceso con la realidad de las seculares relaciones de Cataluña y España. Sin embargo, algunos países, muy singularmente Estonia ha mostrado cierta comprensión con el proceso separatista. Su sistema informático de gestión estatal, basado en tecnología digital ha sido importado por la Generalidad. Hay que señalar por otro lado, el esfuerzo que viene haciendo España para contribuir, en el marco de la OTAN, a la seguridad de estos países. España ha desplegado  5 cazas F-18 que, con base en Letonia, contribuyen al control del espacio aéreo de todos estos países. En Letonia, desde el verano una unidad de unos 300 soldados con tanques Leopard 2E y vehículos de combate Pizarro despliegan a unos 200 kms. de la frontera Rusa. Finalmente, buques de la Armada Española se integran en la Agrupación Naval Permanente nº 1 de la OTAN y  patrullan las aguas del Báltico. No cabe duda que ese compromiso político y militar con los estados Bálticos ha contribuido a decantar – o al menos contener – la postura de todos ellos en favor de la posición del gobierno.
  • Rusia. Poca gracia le ha debido hacer al Sr. Putin tales despliegues militares cerca de su frontera, donde por cierto, el ejército ruso ha realizado recientemente unas maniobras militares de considerable envergadura. El mandatario ruso, no obstante ha declarado que la crisis en Cataluña “debe resolverse en el marco de la ley española”. Pero no ha tenido empacho alguno en añadir que “los países de la UE están sufriendo las consecuencias en Cataluña por haber alentado los movimiento separatistas en Europa, en particular con su apoyo a la independencia de Kosovo”. Pues bien, aun cuando España no ha reconocido la independencia de Kosovo, cuyo territorio sigue considerando parte integrante de Serbia, y la declaración de Putin sobre Cataluña no deja lugar a dudas, tampoco sería de descartar que utilizara esta crisis para debilitar políticamente a Europa y por ende a la OTAN, a la sombra de sus “cybermanejos”.
  • Suiza. Siempre es una incógnita. Se organiza como estado federal con una constitución muy abierta. Los suizos están muy habituados a los referéndums y no alcanzan a entender la postura del gobierno español. A ello contribuyen muy activamente las Comunidades Catalanas del Exterior y otras entidades privadas constituidas por catalanes o catalanófilos de todo el mundo, de las que en Suiza hay  5 comunidades y 8 páginas webs de Catalans al mon, todas ellas auspiciadas por la Generalidad. Su interés se circunscribe al ámbito económico.
  • El Reino Unido: Bastante tiene con su proceso de separación de la UE, aparte del secesionismo escocés. Más les valiera pues, situarse al margen del asunto. Pero no es de descartar que, para contrarrestar la presión del Gobierno Español sobre Gibraltar, sacara los pies del tiesto.
  • Israel juega prudentemente a dos bandas. Tiene unas sólidas relaciones con España lo que no evita que tenga ciertos negocios (armamento y tecnología para la defensa incluidos) y grandes intereses e inversiones en Cataluña. De hecho, según algunos medios, haciéndose eco de declaraciones del polémico ex juez y ex senador de ERC Santiago Vidal, que llegó a afirmar que, en el caso de que el BCE volviera la espalada a Cataluña, Israel se mostraría dispuesta a ayudar a una Cataluña recién nacida en forma de préstamo económico. No es por tanto tampoco descartable que, como presión ante la “tradicional amistad de España con los países árabes” dieran un giro a sus relaciones.
  • Marruecos. Hablando de países árabes siempre surge la pregunta ¿Qué haría Marruecos? Tradicionalmente, nuestro vecino del sur ha aprovechado los momentos de debilidad política en España. La marcha verde o la crisis del Perejil son buenos ejemplos, aunque el último le saliera mal. No sería tampoco descartable un posible reconocimiento de Cataluña en base a sus reclamaciones sobre Melilla y Ceuta y ante el, cada vez más difuso, apoyo al pueblo saharaui.
  • ¿Qué nos queda? Pues de los grandes. Estados Unidos, por boca de su presidente ya se ha pronunciado apenas unos días antes del referéndum ilegal. “sería una tontería que Cataluña se separe de España”. Y en cuanto a China, de donde por cierto, parece ser que se importaron las infames urnas, no ha hecho ninguna manifestación oficial al respecto. No obstante, hay quien en el entorno independentista, no descarta una posible alianza estratégica en caso de que Cataluña, una vez haya declarado la independencia, tenga que salir de la UE y la OTAN. Se trataría de conseguir su apoyo económico a cambio de una concesión para que el país asiático pudiera establecer en territorio catalán una base naval para operar en el Mediterráneo. No deja de ser una especulación o un clavo ardiendo. En cuanto a otros países del tenor de Venezuela, Irán o Corea del Norte ¿qué quieren que les diga? Un caramelo envenenado.

Patones de Arriba

Todo este análisis pone de manifiesto que, desde los tres planos que hemos analizado, Cataluña no es Patones. Pero también corrobora la acertada previsión del Sr. García – Margallo. “El partido se juega fuera”. Nadie reconoció jamás al reino de Patones. Pero, de seguir la senda por la que la que le llevan las actuales autoridades autonómicas, Cataluña corre el riesgo de parecerse mucho a aquél viejo reino, para que su presidente, pudiera orlar su testa con la corona mural.

Adolfo Coloma

GB (R) del ET

Blog: generaldavila.com