PODRÍA SIGNIFICAR LA GUERRA… General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Podría ser la guerra

El condicional es del presidente Macron con motivo de la salida de los Estados Unidos de América del pacto nuclear con Irán.

La guerra es la comarca de la incertidumbre, la comarca del azar, pero si analizamos las circunstancias el condicional del presidente francés se hace certeza. De una u otra manera: podría ser, es la guerra.

Llevamos tiempo avisando; sin alarmismos, sino con la evidencia. Estamos ante la más peligrosa guerra que nadie pueda imaginarse. Puede durar horas o ser definitiva y eterna. Lo que vemos no nos gusta porque se dan todas las circunstancias de las que hablan desde los inicios de los tiempos todos aquellos que se detuvieron a analizar esta actividad humana: la guerra.

No lo tomemos a broma. Esto, ahora, va en serio.

Repitamos: Todo el arte de la guerra está basado en el engaño.

¿Ven algo que no sea engaño?

<<Clavad una cuña entre el soberano y sus ministros; o si no, enemistadle con sus aliados…>> ¿No es una constante entre los más poderosos?

Trump rompe el pacto nuclear con Irán

Trump no escucha, se escucha y no sabemos lo que se dice. Pero le han llegado rumores de guerra. No quiere que le pillen desprevenido. Hay razones para ello.

La política es caprichosa y sobre todo de desconocidas decisiones. Se toman después de análisis e intereses ocultos para nosotros. Si falla, incluso caprichosamente, llega la guerra. Muchas veces parece que la provoca un quítame allá esas pajas, aunque detrás hay todo un espacio de rencores, intereses y preparación.

La decisión de Trump, a pesar del personaje, no es caprichosa, ni tampoco errática y sin razones. No todo Obama era Nobel de la paz; tenía mucho superfluo. También el buenismo “todo el mundo es bueno” pueden acarrear muchas tristezas. Nunca existirá ya una rendición de Breda. Tras las grupas de los caballos enhiestas lanzas.

Trump echa un órdago. Aunque todos le señalan a él. Cada uno a su interés. No es solo él quien juega en esta partida de ajedrez. Hay reyes, reinas, caballos, torres y alfiles; también peones: ¿qué hacen nuestras tropas en Turquía?, ¿lo saben ustedes?, ¿qué hacen nuestras tropas desplegadas en la frontera con Rusia?, ¿lo saben ustedes?

Dice El arte de la guerra que si tu enemigo está unido, divídele. <<Clavad una cuña entre el soberano y sus ministros; o, si no, enemistadle con sus aliados. Sembrad entre ellos las sospechas mutuas, de manera que reine en ellos el malentendido. Así podréis conspirar contra ellos>>.

La guerra surge por caprichosas decisiones políticas, tomadas por políticos que saben poco de la guerra. No son soldados. No son nada.

Trump rompe con la UE y se alinea con Israel y Arabia Saudí contra Irán. No podía ser de otra manera. Los misiles ya sabemos hacia donde apuntan. ¿O somos tontos?

Lo que de todo esto saldrá puede tener contestación en días, meses o años.

No será nada bueno. Los que inician la guerra jamás la saborearán porque es amarga y corrosiva. No son soldados. No son nada. Pero podrían significar la guerra que no conocen. Ellos son la guerra. Se les pide lucidez.

Hay momentos en los que el valor debe ser una cualidad entre otras, pero jamás ha de obstaculizar lo que debe ser la cualidad primera de cualquier dirigente: la lucidez. Sin ello el valor de nada sirve.

Este es el momento: de la lucidez, sin olvidar que los misiles no varían de objetivo simplemente por tratados escénicos.

Las guerras no las provocan las crisis económicas sino las morales. En esas estamos. En la mayor de las crisis morales y de pensamiento que se recuerdan.

Esa es la guerra que hace tiempo empezó. La que le sigue está en proceso de maduración. Cualquier día, cualquier mes, cualquier año.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog generaldavila.com

15 mayo 2018

 

 

LA GUERRA. ¿QUIÉN RESULTARÁ VICTORIOSO Y QUIÉN DERROTADO? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Ruego que me disculpen. Los años pasan y la historia se repite. No dejamos de hablar un día y otro de lo mismo: la guerra.

<<La guerra es un asunto de importancia vital para el Estado, es la provincia de la vida y de la muerte, el camino que lleva a la supervivencia o a la aniquilación… Es un asunto serio; da miedo pensar que los hombres pueden emprenderla sin dedicar la reflexión que requiere>>.

He repetido estas palabras en innumerables ocasiones. Comprendo que les aburran y que no las tengan en cuenta. Pero a mí me preocupa que sigan tan vigentes hoy como cuando se escribieron. Sunzi: El arte de la guerra.

Nada es lo mismo… Menos…

<<Nada es lo mismo, nada ­permanece. / Menos La Historia y la morcilla de mi tierra: / se hacen las dos con sangre, se repiten>> (Ángel González). Solo la poesía en su crudeza, en su definitiva síntesis permite que entendamos.

Ciberdefensa

En guerra estamos. Como siempre, sin descanso, solo alguna tregua para rearmarse.

Se acaba de llamar a la movilización. Se requieren 2.000 voluntarios para defenderse de los ataques más peligrosos: la ciberguerra.

La ministra de Defensa en la fiesta más importante de la vida militar avisa: <<La proliferación de desinformación y noticias falsas distribuidas de forma masiva buscan manipular la percepción del ciudadano para orientarla en favor de intereses de terceros divergentes de los nuestros>>.

Me dice alguien, cuyo cargo/nombre mejor no decir para no provocar alarma o escándalo, que de aquí a pocos años será mejor vivir protegido ante el exponencial aumento de la criminalidad. Se refería a España y sabía muy bien lo que decía.

Nadie sabe por dónde nos atacan. Pero lo hacen. Ciberataques. Alguien debería ser claro y explicarnos de que hablan. ¿Dónde está el peligro, cómo se llama, cómo nos van a defender?

Expertos en crear un ambiente propicio, una tendencia, el enemigo ataca con información breve, creíble, atractiva, se propaga como un virus, pero es falsa. Le han puesto nombre: fake news. Usted y yo somos manipulados para pensar, hacer… votar. Se engaña al enemigo mediante la creación de apariencias o de ilusiones.

<<¡Sutil! Sutil, hasta el punto de no tener forma. ¡Inescrutable! Inescrutable, hasta el punto de no producir sonidos. De este modo logra erigirse en amo del destino del enemigo>> (Sunzi).

Movilización: 2000 hackers para un nuevo ejército. ¡Cuidado! No hay nada nuevo en la guerra. Todo está escrito. Todo reside en la voluntad, en el espíritu de victoria. El espíritu que vence a un solo enemigo es el mismo que vence a mil o diez mil. Todo reside en el espíritu. En el camino de las batallas, tanto la lucha de un individuo contra otro como la lucha de miles contra miles son el mismo camino.

Hablemos claro, sin engañarnos a nosotros mismos. Hay muchas cosas sin entender por no explicar lo que ocurre o puede ocurrir. Peor es que los responsables de nuestra seguridad no lo sepan. Que estamos en guerra es seguro. Que están iniciando una movilización también. Lo que no sabemos es si saben cómo ganar esta guerra y en qué bando luchar.

<<¿Quién cuenta con el soberano que posee la virtud? ¿Quién con el general más capaz? ¿Quién con las condiciones climáticas y topográficas más favorables? ¿Quién con la mayor disciplina y obediencia? ¿Quién con el ejército más poderoso? ¿Quién con los soldados mejor preparados? ¿Quién con el mejor sistema de castigos y recompensas?

Las respuestas a estos interrogantes permiten conocer quién resultará victorioso y quién derrotado (Sunzi-El arte de la guerra)>>.

Siguen tan vigentes como hace más de dos mil años; cuando se escribieron.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog generaldavila.com

19 enero 2018

 

“EL ARTE DE LA GUERRA” General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El Arte de la Guerra

<<Almas humanitarias podrían concebir fácilmente que exista una inutilización, un desarme artístico del adversario sin causarle demasiadas heridas, y que tal sea la verdadera tendencia del arte de la guerra. Por muy bello que esto nos parezca, nos vemos obligados, sin embargo, a destruir el error, pues en asuntos tan peligrosos como es la guerra, los errores que se dejan subsistir por benignidad son precisamente los más perjudiciales>>. Carl Philipp Gottlieb von Clausewitz no sabía el giro que iban a tomar las cosas.

En el arte de la guerra no existen reglas fíjas. Las reglas se establecen de acuerdo con las circunstancias. La suprema habilidad consiste en vencer sin derramar una sola gota de sangre. Se sabe desde el periodo de los Reinos Combatientes, cuando la guerra se convirtió en actividad fundamental. Entonces se profesionaliza su práctica y los grandes pensadores se ocupan de ella como una filosofía de influencia y expansión del poder de las ideas.

Desde un principio no es apoderarse del terreno lo más importante sino de las voluntades. Poco ha cambiado desde entonces.

Clausewitz vivió la guerra caliente, en su más alta temperatura: un acto de fuerza para obligar al contrario al cumplimiento de nuestra voluntad. Para él la fuerza, es decir, la fuerza física es el medio; someter al enemigo a nuestra voluntad, el fin.

reinos Combatientes

Hoy no hay diferencias entre los fines perseguidos. Tampoco las guerras se declaran formalmente. Simplemente suceden como algo habitual, sin mucho sentido mientras estén lejos. Hay distintos tipos de enfrentamientos. No todas las guerras se desarrollan igual, aunque todas buscan el mismo fin. En siglos de historia se ha producido un salto cualitativo. Se tiende a vencer sin derramar una sola gota de sangre, algo impensable para Clausewitz.  Es la forma más hábil de ganar una guerra. De máxima actualidad. Los que son expertos en el arte de la guerra someten al enemigo sin combate. La fuerza física no es el único medio.

Los principios de la guerra poco han variado. Los procedimientos lo han cambiado todo.

El arte del engaño es la máxima que hoy impera. En la guerra o si quieren en el día a día. Es en definitiva lo mismo. Ganar voluntades mediante el engaño. ¿Para qué derramar sangre? Se engaña al enemigo mediante la creación de apariencias o de ilusiones. Es lo que hoy nos brinda la nueva cultura de las redes que nos atenazan mientras seguimos creyendo nadar en el mar libre. Todo el arte de la guerra, o si quieren del día a día, está basado en el engaño.

La OTAN (¿Trump o Europa?)  despliega su músculo en una exhibición  de juguetes de guerra frente a su enemigo: ¿Rusia o Putin?

La OTAN despliega en Polonia, Estonia, Letonia, Lituania

Si tu enemigo está unido, divídele.

Chang Yu: <<Clavad una cuña entre el soberano y sus ministros; o, si no, enemistadle con sus aliados. Sembrad entre ellos las sospechas mutuas, de manera que reine en ellos el malentendido. Así podréis conspirar contra ellos >>.

Dos despliegues. Uno lo forma un conjunto de intereses, no muy claros, de aliados en tanto en cuanto beneficie a su individualidad. Despliegue aparatoso y probablemente inútil. Armas que tiene una probabilidad mínima de empleo. También con una brecha de capacidades y cierta incapacidad para operar de manera conjunta. En ello están: la interoperabilidad.

El otro. El del otro, más avanzado, despliega en todos los campos, el clásico visible y lento, junto al virtual, eficaz y veloz. Sin distinguir fronteras: la guerra en red y la ciberguerra. Plantea conflictos de carácter social e ideológico entre naciones y sociedades. Propaganda, campañas psicológicas, sabotaje o interferencias, provocar un cambio de opinión o inducir a decisiones erróneas.  Ejemplos sobran. También su despliegue se ocupa de los sistemas de mando y control del adversario así como de sus sistemas de información, inteligencia y distribución.

¿Cuál es más eficaz? ¿Virus, gusanos, caballos de Troya, bombas lógicas, spywares, phisings… o carros de combate, cañones y misiles?

Sun Tzu ha dicho: <<La guerra es un asunto de importancia vital para el Estado, es la provincia de la vida y de la muerte, el camino que lleva a la supervivencia o a la aniquilación>>.

Pero como decía el Libro de las Metamorfosis: <<Con la alegría de superar las dificultades el pueblo olvida el riesgo de la muerte>>.

O peor. Que a nadie importe ser un simple terminal de la red y vivir una libertad compartida por los impulsos que te inyectan.

Es así y así se lo contamos: <<Se engaña al enemigo  mediante la creación de apariencias o de ilusiones>>.

Al amigo también. Es el desarme artístico en el que no creía Clausewitz.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog generaldavila.com

29 noviembre 2017