PODEMOS IMPARTE ENSEÑANZAS A LOS ALUMNOS DE LA ESCUELA DE ESTADO MAYOR DE LAS FUERZAS ARMADAS ESPAÑOLAS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

<<Si conoces a tu enemigo y a ti mismo, en cien batallas no correrás peligro. Si desconoces al enemigo pero te conoces a ti mismo, las posibilidades de ganar o perder se nivelan. Si desconoces a tu enemigo y a ti mismo, estarás en peligro en cada batalla>> (El Arte de la guerra-Sunzi).

También se suele decir que el enemigo al ombligo.

A comienzos de los años noventa con el conflicto Bosnio en su punto álgido las tropas españolas allí destacadas se encontraron con una situación inesperada. Un miembro de la banda ETA, un etarra de unos 19 años, combatía en las filas del ejército Bosnio. Las tropas españolas a través de la embajada recibieron la orden de ir a un punto concreto a recogerlo para su expatriación a España. Para evitar cualquier tipo de altercado fue a recogerlo un oficial español al mando de un grupo armado de soldados. El etarra en cuestión estuvo retenido en el campamento español durante unos días. He tenido la oportunidad de hablar del tema con soldados que estuvieron muy cerca del etarra aquellos días. Era otro; arrepentido y engañado de lo que le habían contado. Le cambió la mentalidad al contacto con nuestros soldados.

Claro que tampoco debemos ser tan cándidos como para bajar la guardia. Clausewitz también sabía De la guerra: <<Almas humanitarias podrán concebir fácilmente que exista una inutilización, un desarme artístico del adversario sin causarle demasiadas heridas, y que tal sea la verdadera tendencia del arte de la guerra […] los errores que se dejan subsistir por benignidad son, precisamente los más perjudiciales>>. Vamos que, en román paladino, en esto de la relación con tu oponente en la guerra tonterías ninguna, y que no te fíes ni del compañero de pareja.

El curso de Estado Mayor en las Fuerzas Armadas es el doctorado de la milicia. Se convierten los oficiales diplomados en los principales asesores del mando y le proporcionan los elementos de juicio y datos necesarios para fundamentar sus decisiones.

La guerra hoy es un complejo arte que abarca disciplinas antes insospechadas. Todo tiene que ver con la guerra, con una guerra que convive con nosotros, con nuestra cotidianidad. Ello exige del oficial de Estado Mayor una inteligencia y especial perspicacia. No es fácil conocer al enemigo y menos conocerse a sí mismo.

Hay que aprovechar cualquier oportunidad.

En España el curso de Estado Mayor está considerado de altos estudios de la Defensa Nacional y se desarrolla en la Escuela Superior de la Defensa (ESFAS) dependiente del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN). El perfil de ingreso es muy exigente y mayor aún el de egreso. Es uno de los cursos de mayor prestigio en España y en el ámbito de otros ejércitos del mundo. Su duración es de nueve meses y  tiene por finalidad complementar la capacitación del militar de carrera para el desempeño de los cometidos de asesoramiento y apoyo a la alta dirección en los órganos superiores y directivos del Ministerio de Defensa y de los organismos internacionales de los que España forma parte, así como de los estados mayores específicos, conjuntos y combinados. En el año 2015, siendo Pedro Morenés ministro de Defensa (Partido Popular)  se aprobó el Real Decreto 339, de acuerdo con la Ley de la Carrera Militar,  que regulaba la normativa y su integración en el sistema educativo general. En su desarrollo se aprobó la colaboración con la Universidad Complutense de Madrid para que esta impartiese un ciclo de conferencias durante el desarrollo del curso y la Universidad lo asignó al departamento de Ciencias Políticas y Política Pública.

Como consecuencia es la Universidad Complutense la que designa los conferenciantes que acuden a esta Escuela sin intervención alguna de la ESFAS.

Ha llegado el escándalo cuando un miembro del partido político Podemos, Juan Carlos Monedero, profesor de Ciencias Políticas en dicha facultad, aparece en la Escuela de Estado Mayor a dar la conferencia a los alumnos. Todos nos echamos las manos a la cabeza. ¡¿Cómo es posible?! Su charla llevaba por título Gobernanza. Ahí es nada. ¡Uf! Si lo oye Hacienda…

Las explicaciones son las que les he apuntado: es la Universidad Complutense la responsable de designar a los ponentes sin que el CESEDEN tenga nada que objetar. Bien…, o mal. Así son los hechos. ¿Intención? La hay y mucha. Mala claro. Me cuentan que el señor Monedero estuvo correcto y solvente. Nada que ver con el fundador de Podemos y aquella página web del malintencionado <<no a la guerra>>. Nada que ver con el asesor de Chávez y Maduro, y nada que ver con el de las cuentas con Hacienda. Sabe donde se juega el partido. Dicen y dicen, pero hay que decir que la risa va por barrios y tanto monta como monta tanto. Que sí, que unos y otros, que unos por acción y otros por omisión, que aquí nadie se salva de la quema y que lo mejor es hacerse el tonto, pero no serlo. Los partidos políticos van a su partido y nada saben ni quieren saber de aquello que se aleje de sus intereses de partido. Y todos están en la jugada.

No nos escandalicemos por cualquier cosa.

<<Un general debe conocer la mentalidad de su oponente, o al menos debe procurarlo. Por esta razón, siempre llevé conmigo durante la guerra de Hitler alguna fotografía de mi oponente. En el desierto, y nuevamente en Normandía, mi oponente fue Rommel; solía yo estudiar su rostro para ver si podía sondear su probable reacción ante cualquier acción que yo pudiera desencadenar; en cierto y curioso modo esto me ayudó […] El estudio de los jefes adversarios ha sido siempre una necesidad perentoria>> (Historia del Arte de la Guerra. Mariscal Montgomery. Vizconde del Alamein).

No seamos impulsivos ni inocentes. Sepamos donde se juega la final y estemos preparados. Ese es el momento que nos interesa. Estemos vigilantes.

Mientras tanto no debemos desperdiciar ninguna oportunidad. Para conocer a nuestro oponente; que no ponente. 

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 enero 2019

TEODORO GARCÍA EGEA. EL LANZADOR DE HUESOS DE ACEITUNA Y EL DE CHINCHETAS Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

En la política no hay amigos… ¿O sí?

Teodoro García Egea es el nuevo secretario general del partido popular y un hombre que, desconocido hasta ahora, va a dar en breve mucho que hablar. Por lo pronto ha traído a la política una sonrisa, una refrescante historia que nos acompañará mientras despedimos este mes de julio viendo sus atardeceres rojos desde el chiringuito.

El nuevo secretario general del Partido Popular presenta un currículo digno de destacar. Un auténtico todoterreno; después de leerlo dudamos si le queda tiempo para dormir. Doctor ingeniero industrial, yudoka, maratoniano, toca el piano, el clarinete y el tambor, monta en bicicleta y realiza travesías por la nieve. Eso que sepamos y haya contado o han contado. Parece ser que también tiene algún máster… (?), pero además se dedica a la política y ha sido el jefe de campaña, es decir jefe de Estado Mayor, del flamante vencedor en la guerra pepera, Pablo Casado. Pero la sonrisa no la provoca su envidiable dinamismo. Toda esa frenética actividad queda ensombrecida al lado de su gran habilidad: el lanzamiento con la boca de huesos de aceituna, aceituna mollar chafá de Cieza, lo que le valió un título mundial en el año 2009. Nos alegramos. Ya iba siendo hora de que alguien, de la política, supiese hacer algo que le catapultase a la esfera internacional y que además fuese digno de una sonrisa.

Teodoro García Egea: lanzador de huesos de aceituna

Cuando yo realizaba mi curso de Estado Mayor, en aquel sombrío edificio de Santa Cruz de Marcenado compartíamos las duras enseñanzas con oficiales de distintos ejércitos del mundo. Hice gran amistad con un oficial americano, un boina verde que luchó en Vietnam con el que sigo manteniendo estrechos vínculos, y con un Mayor perteneciente al Ejército de Corea del Sur. Mi amigo Yun tenía una rara habilidad que por mucho que lo intenté jamás conseguí aprender. Las paredes de aula de la Escuela estaban forradas de corcho y Yun, mi amigo, cada mañana clavaba una diana en aquella pared para a continuación coger una caja de chinchetas y lanzarlas una a una, desde una distancia de 6 metros, contra la diana. Ninguna caía al suelo y todas quedaban entre los círculos del 10 o 9. Asombroso; pretendí que alguna chincheta fuese al culo gordo de alguno de los profesores, muchos años de táctica de salón, pero temíamos que se rompiesen por ello las relaciones amistosas entre el Ejército coreano y el español. Nada de lanzamientos a la retaguardia de nadie, pero delante de aquel hombre bajito e inteligente mejor no ponerse al alcance de sus chinchetas. Me decía que en su Ejército solo era necesaria una orden: “Follow me…” Sus soldados eran disciplinados y ejemplares… ante el ejemplo.

Lo que nunca he averiguado es si hay un campeonato internacional de lanzadores de chinchetas, pero he de enterarme.

El caso es que para este verano, en esos chiringuitos playeros, me veo al personal del botellín, no digo mi marca preferida, que bien lo sabe mi amigo Antonio Burgos, y las olivas, lanzando  los huesos en concurso de méritos a ver quién paga la ronda. ¡Como se ponga de moda, vamos a tener un problema! Y eso que son huesos de aceituna. Lo que les ruego es que no hagan la prueba con las chinchetas de mí amigo Yun y menos contra ninguna retaguardia andante. Usen las chinchetas como arma disuasoria si es que alguno es capaz de lanzarlas. Las prácticas solo en casa.

Desde luego a partir de ahora el secretario general del Partido Popular, Teodoro García Egea, será un hombre a tener en cuenta y a observar detenidamente cuando hable, no vaya a ser que entre palabra y palabra se coja un rebote y te lance un hueso de aceituna mollar chafá que lleve escondido entre sus mofletes.

A lo mejor era bueno darle el cargo de portavoz en el Congreso. Seguro que le tendrían más respeto y se andarían con mucho cuidado cada vez que abriese la boca… para replicar. La distancia de seguridad son 16,8 metros. Por si acaso mantenganla.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

28 julio 2018