LA PEOR DEUDA DE UN GOBIERNO INFAME. QUE NOS DEVUELVA A LOS MUERTOS Rafael Dávila Álvarez.

La edad sí que importa. En la Ilíada todo empieza cuando un anciano reclama la libertad de su hija.

<<¿Cuál de los dioses promovió entre ellos la contienda para que la pelearan?>>.

La pandemia lo ha dejado bien claro. Somos demasiados y no hay para todos. A la hora de elegir señalan a los viejos. ¿Se equivocan? Claro. Nadie es quien para elegir. La libertad es igualdad ante la vida y la muerte que no distinguen, sino que extinguen las dos. Lo mismo se lleva a uno que a otro. Es el precio de ser libre. Si la vida estuviese hecha a base de milagros no merecería la pena. La libertad se enfrenta siempre a la muerte y nadie puede confiar en los años ni en su juventud, porque llega sin distinguir el día, ni la hora.

Difícil de entender. Cada uno tiene sus propias armas, pero a la vejez solo le queda dejarse en manos de los demás. Volvemos a ser como niños a la espera de regresar al lugar de dónde venimos.

¿Seremos muchos y por ello la guerra?

<<Cuando el mundo se encuentra sobrecargado de habitantes, el único remedio es la guerra, que provee a cada hombre, ya sea con la victoria o con la muerte>> (Hobbes).

En esas estamos.

Me dice un viejo guerrero político, curtido en mil batallas, que ya no le quieren en ese mundo, les parece muy antiguo. La antigüedad ya no es un grado, sin darse cuenta que el voto jubilado representa más del 30%, doble o triple que el de los menores de 30 años. Solo hace falta alguien que sepa aunarlos y aprovechar voto y experiencia. Son los grandes olvidados y el reflejo de una sociedad desagradecida. Molestan los viejos; viven ahora demasiado. Pero votan.

La guerra está definida en la Ilíada. No la de los cañonazos, sino la de la vida misma, de amores y pasiones, el corto acto entre la vida y la muerte, de intensidad y grandeza por encima del tiempo, de dioses que se creen hombres, y hombres hijos de dioses. <<Quien a los dioses obedece es por ellos atendido>>. Entre el deber y la pasión, unos súbditos, otros cobardes, unos que luchan por los suyos, otros para llegar al conocimiento de los hombres venideros, otros por la descendencia.

Muy pocos para dar ejemplo de vida y muerte. Eso ya no está valorado.

Héroes de cuentos populares que van cambiando el nombre según el momento y el aedo que lo relata. Cuando nos canta que lo peor de la batalla no es morir en ella, sino regresar a casa vivo, donde ya nada es ni será igual. Una odisea, con final fracaso cuando pensabas que ya todo había acabado y estabas en la calma.

La guerra termina con la súplica de la vejez por recuperar el cuerpo joven del guerrero, que era su hijo, su descendencia. Para recuperar la honra de su pueblo, tuvo el anciano que engrandecerse con la humillación:

<<Mas, ¡ea!, a los dioses ten respeto,

Aquiles, y piedad de mi persona,

recordando a tu padre,

si bien de compasión soy yo más digno,

porque yo soporté lo que hasta ahora

ningún otro mortal sobre la tierra:

a mis labios llevarme yo la mano

del varón asesino de mi hijo>>.

Nunca la historia de la guerra ha dado un gesto de tan sublime grandeza.

Gesto que otros han despreciado en uno de los momentos más tristes que ha vivido la humanidad. Pandemia diaria es la vida, guerra y muerte. Continuación uno de lo otro. Pero hasta en la guerra más cruel te devuelven el cadáver de lo más querido.

Los 40.000 ruegos a Aquiles, multiplicados con lamentos, para que devuelva y reconozca nuestros cadáveres, no han sido atendidos. No habrá descanso ni consuelo.

Es la peor deuda que un Gobierno infame ha contraído con esta sociedad adormecida que quizá sea esto lo que se merece. Incapaz de luchar ni por sus muertos.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

1 JULIO 2020

HERODES, PILATOS Y BARRABÁS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

<<Aquel día se hicieron amigos Pilatos y Herodes, que hasta entonces habían sido enemigos>> (Lucas 23, 12). Ya existía la manipulación informativa: ¡Suéltanos a Barrabás!

Hablar mal de un tercero une mucho. Unión que no tiene por qué traducirse en amistad. Responde, con mayor frecuencia, a intereses de ambas partes contra los del tercero. Siempre hay un Barrabás al que acudir y dejar libre calmando las iras de la chusma sedienta de venganza.

Así fue y así es. El pacto ha sido a lo largo de la historia un acuerdo de intereses que en cuanto ha surgido la más mínima desavenencia se ha roto. Para pacto el que se sella con el apretón de manos y la rúbrica del gesto y conocimiento uno del otro. No me fío de los abrazos y mucho menos de las lágrimas.

Los que pactan lo hacen porque son distintos, intereses y finalidades, si no serían uno y no sería necesario pacto alguno. El problema surge cuando al desear los dos lo mismo, tienen que repartírselo y no puede ser gozado por ambos, y recordando a Hobbes en el Leviatán: <<devienen enemigos y en su camino hacia el fin (que es principalmente su propia conservación, y a veces solo su delectación) se esfuerzan mutuamente en destruirse o subyugarse […]. Es por ello manifiesto que, durante el tiempo en que los hombres viven sin un poder común que los obligue a todos al respeto, están en esa condición que se llama guerra, y una guerra como de todo hombre contra todo hombre>>.

Herodes y Pilatos están juntos, abrazados, de enemigos a amigos; tenemos incluso a Barrabás encarcelado. Pero hay guerra. No creo que esta amistad dure mucho. Es un pacto -roto- hecho entre la vanidad socialista y el comunismo, un falso e insolente rey Herodes presidiendo un limitado Gobierno y un conocido comunismo manipulador; muchos ladrones y una multitud que grita: ¡Crucifícales…!

No puede acabar bien y el plazo mientras más largo sea más devastación dejará entre esa muchedumbre que grita: ¡Crucifícales…! Lo malo, o no, es que también lo sufrirán los que ni gritan ni se manifiestan, callan y otorgan. A cada cual lo suyo.

Estarán pronto en guerra declarada porque entre ellos, los del pacto, no existe un poder común que obligue a todos al respeto. No se respetan ni a ellos mismos.

Aquel día se hicieron amigos… que hasta entonces habían sido enemigos.

¿Quién perderá con esta amistad? Los españoles. Mientras más tiempo dure más pérdidas.

¿Problema al que nos enfrentamos? Como entonces: los suyos estaban desunidos y acobardados; se escondían por temor y negaron hasta tres veces. Tres. Como ahora. Porque son tres (¿o dos y medio?).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

11 enero 2020

Blog: generaldavila.com

NI MANTEQUILLA NI CAÑONES MI GENERAL. TOQUE DE RETRETA 13.- General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El presidente del Gobierno con el Secretario General de la OTAN “Juegos de manos”

Empiezo con El Arte de la Guerra: <<Cuando el mundo está en paz, un hombre de bien mantiene su espada al alcance de la mano>>.

En la Cumbre de Gales la OTAN se acordó que cada nación de la Alianza alcanzase un 2% de su PIB en el presupuesto de Defensa.  Estados Unidos apretaba y no era Trump. El presidente era Obama. Conviene recordarlo. Todas las naciones OTAN caminan en esa dirección. España estaba en ello hasta que ha llegado el presidente mocionador. A la carta de Trump, en la que le pide que asuma su compromiso y responsabilidad, el mocionador contesta con el digitus infamis de San Isidoro. Una vergonzante respuesta del presidente del Gobierno señor Sánchez. Irresponsable. <<La contribución de un país a la seguridad global no puede medirse únicamente con un porcentaje de gasto>>, dice el señor presidente que continúa explicando que el compromiso de Defensa y Seguridad también se mide en la disponibilidad de capacidades militares y la voluntad de utilizarlas en favor de la paz y seguridad internacional, y que nuestro país tiene desplegados 1161 efectivos en misiones OTAN, 616 con la ONU y 757 con la Unión Europea, además de casi 600 en la coalición internacional contra Estado Islámico, que están ubicados en Irak.

Difícil ecuación: + participación= – presupuesto. Irresponsable ecuación.

Conviene recordar de nuevo las palabras del JEMAD: Situación límite.

¡Cuidado! Se trata de la vida de nuestros soldados que se encuentran en zonas de riesgo. El postureo y las palabritas melifluas no valen entre soldados. Aquí se cumple respetando que consiste en proporcionar los medios adecuados y escuchar a quien sabe, porque ustedes, a lo que se ve, de esto de Defensa no saben nada y en ello va la seguridad de todos los españoles.

El próximo 11 y 12 de julio se celebra la cumbre de la Alianza Atlántica convocada en Bruselas, a la que están convocados los jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros. España es uno de los países que menos porcentaje de su PIB invierte en Defensa solo por delante de Bélgica y Luxemburgo.

El presidente Sánchez, el mocionador, mejor que asista con gafas de sol; también úselas para no mirar a los ojos de sus soldados.

Mi general, ya tienes la respuesta: Ni mantequilla ni cañones.

Termino con Hobbes: <<Los pactos sin la espada son solo palabras>>.

Retreta y mañana será otro día… a peor.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

4 julio 2018