GUERRA DE UCRANIA 4: RELEVO EN EL MANDO RUSO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Por lo que veo en el terreno, todo es posible (Jenofonte V)

En la guerra cualquier noticia es analizada para convertirse, una vez valorada y extraídas sus consecuencias, en inteligencia.

La estadounidense lo hace ahora con los repentinos cambios que Putin ha introducido entre los mandos militares al frente de la invasión de Ucrania.

Comprobada la veracidad de la información hay que valorarla. Son un excelente indicador —golondrina primaveral— que —si no está despistada—algo anuncia.

Valeri Gerasimov es el nuevo Jefe en la estructura militar de guerra rusa y que parece consecuencia de una clara necesidad de coordinación en las operaciones militares del ejército ruso que actuaba sin mando y control alejado de las realidades de un frente tan extenso donde el planeamiento conjunto de las acciones es la clave para una convergencia definida hacia el mismo objetivo. Hasta ahora las acciones por el sur y el este no tenían una secuencia combativa que las uniese.

El nuevo general trae como primer objetivo el Mando y Control de toda la operación en Ucrania para lo que contará con Surovikin como jefe de las fuerzas Aeroespaciales, al general Salyukov como jefe de las fuerzas Terrestres y al general Alexei Kim como adjunto y más próximo colaborador en las tareas de planeamiento.

Estos cambios son frecuentes en el ejército ruso, pero en este caso han sido aireados lo que ya marca una intención. Conocer a tu adversario es tan importante como conocerte a ti mismo. Quizá esto segundo sea más difícil. No todos reaccionan igual y sus planeamientos pueden ser más o menos académicos, pero sin duda el orden es un elemento primordial en cualquier ejército que quiera ganar un combate. No lo había en el planeamiento ruso. Veremos en qué cambia.

El orden no es solo necesario en el planeamineto de las operaciones, sino en el control al llevarlas a cabo. Pronto asistiremos a una modificación de la táctica para alcanzar los objetivos, aunque aquí el único que no cambia es Putin que sigue con su estrategia de acabar con Ucrania. Está quemando sus últimos cartuchos lo que le hace, si cabe, más peligroso.

Entre las hipótesis que pueden plantearse existen dos fundadas en los datos que a fecha de hoy son más llamativos: el cambio de mandos militares por parte de Rusia y la urgente necesidad en la que se ve el ejército ucraniano de carros de combate. Ambas responden a lo mismo: se prevé una acción rusa que desequilibre la situación actual en el frente. Rusia quiere la iniciativa y Ucrania necesita medios para evitarlo.

«Pido a los Dioses que me libren de estas fatigas, de este velar sin fin que todo el año prolongo, como un perro, en el punto más alto del techo de los Atridas, contemplando las constelaciones de los Astros nocturnos, que traen a los vivos invierno
y verano, reyes resplandecientes que en el Éter destellan, y se levantan y presentan ante mí. Y ahora espero la señal de la antorcha, el esplendor del fuego que ha de anunciar, desde Troya, la toma de la ciudad. He aquí lo que el corazón de la mujer imperiosa manda y desea. Aquí y allá, durante la noche, en mi lecho húmedo de rocío y no frecuentado por los Ensueños, la inquietud me mantiene en vela, y tiemblo por que el sueño me cierre los párpados» (El Vigía en AGAMENÓN de Esquilo).

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez.

Blog: generaldavila.com

13 enero 2023