LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (56) 20 DE SEPTIEMBRE. FUNDACIÓN DE LA LEGIÓN ESPAÑOLA

Camino del Centenario de la fundación de la Legión,

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El 20 de septiembre de 2020 se celebrará el Acto Central del nacimiento de la Legión, fecha que, aunque no es exactamente la de su fundación, quiso el fundador aceptarla como tal debido a que fue el día en que se alistó el primer legionario.

Han pasado 100 años. Llegamos con alegría -y algo de preocupación- al Centenario fundacional. Es buen momento para empezar a reflexionar y alcanzar la histórica fecha con los honores que esta unidad se merece, con la verdad por delante.

No sin dificultades la Legión ha sobrevivido a lo bueno y a lo malo, que todo tipo de intenciones han sobrevolado por esta gloriosa unidad que ha sabido mantenerse en el blocao o irrumpir en las alambradas, dependiendo de los avatares del combate.663

Todos los que vistieron la camisa legionaria, la visten, o la vestirán, y los que sin vestirla la llevan en el corazón, tienen  el compromiso de que la Legión perdure sobre los tiempos. Es un deber contraído en honor a aquellos que vivieron y murieron con el pensamiento puesto en la Legión y en España.

Su espíritu debe seguir siendo el ingrediente que la hace única y sin igual, de ciega y feroz acometividad, a la vez que inmensa en la fraternidad que hace hermanos a los hombres de las más diversas condiciones.

A la Legión en ocasiones se la conoce más por los tópicos al uso o por historias pintorescas y emocionales que por su auténtica realidad, y esto no le ha beneficiado en nada. El desconocimiento y la falsedad de muchos de los datos que se han aireado a lo largo de la historia, han deformado la realidad de este glorioso cuerpo que, en algún momento no muy lejano estuvo al borde de su desaparición. El desconocimiento también existe en el mundo militar desde donde no siempre se han tenido las mejores intenciones y, en algún caso, simulando cambios aparentemente sin importancia, se ha intentado despersonalizar esta unidad suprimiendo o cambiando sus ritos y símbolos.

La Legión desde sus inicios es una unidad que contagia, un ejemplo a seguir por su entrega y profesionalidad. Después de más de noventa años así continúa a la vez que evoluciona adaptándose a las nuevas situaciones sin cambiar una coma de su espíritu fundacional.397757_371141179649443_117552680_n

No son razones de índole material las que han llevado a la Legión a escribir una gloriosa historia de cumplimiento del deber y sacrificio. Estar convencidos de que se lucha por una causa justa ha sido históricamente para los soldados su asidero moral más firme ante la brutalidad de la guerra. El honor y la honra siempre han sido sentimientos que han acompañado a las unidades moviéndolas hasta límites insospechados. Cuando no se lucha con convicciones morales, cuando cada uno va a lo suyo y no hay una referencia a seguir, un ejemplo a imitar y una disciplina moral que cumplir sólo se lucha por salvar la vida y ese es el momento a partir del cual se empieza a perder la moral, el combate y la vida. Al margen de la formación técnica, de la preparación, de la instrucción y el adiestramiento, la camaradería y la fraternidad, forjan unidades muy sólidas cuyos miembros se sacrifican individualmente en beneficio del grupo.

1286382734_g_0Con ese espíritu la Legión se crea apostando por la modernidad en cuestiones orgánicas, de armamento, uniformidad, logística de campaña así como con la introducción de una adecuada proporción entre elementos de maniobra y fuego, evolución radical que permitía organizar una base de fuegos muy potente y próxima a la maniobra de las compañías. Así mismo se introdujo un elemento muy importante y pionero en España: el fusil ametrallador.

Pero si importante es la orgánica, el material, la organización…, el cambio más profundo que se produce es el de la mística, su base espiritual que es su fundamento y vida.

Todo queda resumido en uno de los compendios más bellos y sublimes que sobre la milicia se hayan podido escribir “EL CREDO LEGIONARIO”.credolegionariooriginalne0

Es la base espiritual de la Legión, médula y nervio, alma y rito de ella.  Porque la Legión, nos dice su fundador, es también religión y sus oraciones están en él comprendidas: las del valor, compañerismo, amistad, unión y socorro, marcha, sufrimiento, endurecimiento a la fatiga, compañerismo ante el fuego, y las cardinales: Disciplina, Combate, Muerte y Amor a la Bandera.

La historia de los legionarios es una de las poesías épicas más bellas y duras de la historia de España. Poesía de la vida construida con la pobreza y la grandeza de una vida efímera en la mayoría de los casos, pero vivida con la intensidad del que sabe que puede  morir, que va a morir cuando entre en combate.

Porque esta Unidad, la Legión se construyó con los luchadores de la vida, los aventureros, los soñadores, los esperanzados y los desesperados.

Por qué aquí aflora la complejidad humana con sus pasiones, necesidades y desarraigos. La República mejor y más política del mundo, en que nadie espere que ser preferido pueda, por la nobleza que hereda sino por la que es adquirida…

El legionario necesita verse envuelto en una aureola romántica, en un poema de lucha entre la vida y la muerte, en la vida misma. La Legión trasciende en el tiempo y ser o haber sido legionario es pertenecer a una hermandad que te acompañará siempre, si tú quieres, sin imposiciones.

Es necesario que esto se conozca. “Es imprescindible para la vida de la Legión que se hable de ella, que la conozcan, que no se olvide, que hasta es aceptable la propaganda negativa; en una palabra, la que habla mal de la Legión o de los que la componen. Porque la Legión actúa de potente crisol que todo lo funde. Y apartando las escorias, al verter su contenido, el rojo de la fundición, al hablar de la Legión, reverbera sobre ella, convirtiéndola en propaganda positiva”, decía su fundador.

 ¡Cuantas organizaciones, Instituciones, asociaciones, empresas…!, quisieran tener algo que cohesione con tanta fuerza y verdad.legionario

La razón no es sólo el sufrimiento del combate, ni un intenso entrenamiento, ni siquiera el combatir juntos, ni compartir el espíritu de cuerpo…que todo esto es común a muchas otras unidades. ¡Dios mío! Es simplemente doce espíritus de un Credo, austeras reglas que convierten a unos hombres en Hermandad, Militar, Guerrera y Heroica.

Un Credo legionario que reclama a sus componentes la disponibilidad permanente de su propia vida en el cumplimiento de su misión, que les exige entregar la vida como vocación. Misión insoportable a todas luces si se carece de una visión espiritual, moral de la existencia.

El Credo legionario no es un articulado sino que se compone de “Espíritus” es decir de la esencia y la sustancia de la profesión, de algo que va más allá de su disciplinado cumplimiento y se enfoca más a un profundo sentimiento. Es un sobrecogedor desafío a la guerra y a la muerte, un canto a los fundamentos castrenses de la raza española. Es como un resorte que hace revivir el espíritu de la infantería imperial, que despereza las virtudes innatas de la nación. Quizás por eso no ha dejado indiferente a nadie y ha sido objeto de alabanzas y críticas. También es un código capaz de hermanar con los mismos ideales a los hombres de todas las razas y de todas las creencias. Es un código prodigioso y extraño, y ya se ha dicho, que resulta humano a fuerza de ser severo y duro.

Pasa el tiempo, ya vamos camino de los cien años y cada día estoy más convencido que no hay que cambiar ni una coma.

El Credo es una oración interna y externa pero siempre hermandad y unión; nunca debe de utilizarse para provocar división o enfrentamiento por una mala interpretación.cristo-mena

Y que nadie olvide que ser legionario es obedecer, cumplir con tu deber y obedecer hasta morir. Ser legionario es no quejarse de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño, hacer todos los trabajos, cavar, arrastrar cañones, carros; estar destacado, hacer convoyes y trabajar en lo que le manden.

Si no es así podrás ser otra cosa pero no serás legionario.

Si esto es así, y así continúa, la Legión será eterna. De nosotros depende.

Antes de terminar como legionarios que somos y así sentimos tengamos un recuerdo de agradecimiento y reconocimiento a nuestros caídos y muy especialmente a los que este año han dejado su vida en cumplimiento de nuestro Credo.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

General Rafael Dávila Álvarez (R.) (General de la Legión entre 2001-2004)

Blog: generaldavila.com

18 agosto 2019

“LA INMACULADA CONCEPCIÓN” PATRONA DE LA INFANTERÍA ESPAÑOLA

Son los primeros días de Diciembre de 1585. La infantería española está desplegada por Europa en defensa de la fe católica y el derecho a la paz, a la vida, ante las matanzas de los calvinistas. Para los soldados aquella es una causa justa. Pronto van a ser conocidos como la mejor infantería del mundo. Una dura instrucción, estar bien mandados, o una disciplina aceptada no son las únicas razones. Hay otras que residen en el alma y que hacen a la infantería española ser distinta y única. Es el honor y la honra lo que mueve a aquellos hombres hasta límites insospechados.
Pero aquellos primeros días de diciembre de 1585 la situación para nuestros soldados en Flandes roza la tragedia. Defendían el monte de Empel en una pequeña isla holandesa. El Tercio de Francisco de Bobadilla después de la toma de Amberes estaba bloqueado por la escuadra holandesa. Cercados y aislados, el hambre y el frío ponían a prueba la resistencia de aquellos infantes españoles. El sábado 7 de diciembre la situación era desesperada y el Maestre Bobadilla llamó a los capitanes y soldados exhortándoles “a rezar para que Dios los librase del espantoso peligro en que estaban”.

“En esto, estando un devoto soldado español haciendo un hoyo en el dique para guardarse debajo de la tierra del mucho aire que hacía junto a su tienda y cerca de la iglesia de Empel, a las primeras azadonadas que comenzó a dar para cavar la tierra saltó una imagen de la limpísima y pura Concepción de Nuestra Señora, pintada en una tabla, tan vivos y limpios los colores y imagematices como si se hubiera acabado de hacer”.

La imagen, entre las banderas, es llevada en procesión a la iglesia y los soldados rezan con fe a su Virgen Inmaculada. Por la noche ocurre algo que no era normal en esa época del año; una gran tormenta de frío congela la superficie de las aguas, aprovechando los infantes para salir de su asedio caminando sobre el hielo sorprendiendo y derrotando, no sin grandes sufrimientos, a la escuadra holandesa. Todos atribuyen a la protección de la Inmaculada su salvación y victoria y allí mismo la proclaman Patrona de los Tercios de Flandes. La Virgen Inmaculada se instaló en el corazón de los infantes para siempre. Será su Patrona, su Madre protectora, ayer, hoy, y mañana, que ningún infante de España pide permiso para sentir el fervor y el amor a una madre. Poco han cambiado las cosas para estos hombres de a pie, que siguen encomendándose cada mañana a su Virgen Inmaculada antes de empezar el caminar incierto por esos mundos de Dios.
Como nos enseñan nuestros compañeros de la Armada, “El que no sepa rezar que vaya por esos mares, verá como lo aprende sin que le enseñe nadie”.

image Todos, los que todo lo andamos y vivimos somos infantería. Ser infante es sentir mucho y haber vivido intensamente cada instante. Es sentir la necesidad del centinela que espera la aurora. Es saber caminar con las plantas de los pies calcinadas y derrumbarte si te paras. Es conocer y haber sufrido quebrantos, los del enorme esfuerzo que exige enfrentarse cara a cara al enemigo en las cortas distancias.

Ser infante es valorar los horizontes que se atisban cuando el descanso te permite mirar por encima del punto de mira de tu fusil. Y saber que siempre hay alguien que te coge la mochila con treinta kilos de equipo cuando llevas los hombros desollados por el correaje y el sudor.

Y sobre todo, ser infante es haber sentido la angustia anhelante de intuir que en unos instantes todo desaparece para siempre.

El que no es infante es que no ha rezado nunca, ni ha sentido la tragedia, la desolación y la muerte; muy cerca.

Por eso es la Inmaculada nuestra Patrona. Porque el infante encuentra la fe en medio de la batalla. Y esta batalla de la vida ya sabemos como termina. La fe no exime al que cree en su Patrona de la angustia de tener que morir, pero Ella es el alivio, es la única esperanza.
Ser de infantería es ser una canción que brota de almas que son suyas y de labios que han besado la Bandera; haber besado la Cruz aquella que formaban la enseña de la patria y el arma con que habían de defenderla.
¡Feliz Patrona! Infantes de España.
General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 diciembre 2018