LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (57) LA LEGIÓN, ALGO MÁS…

Las anécdotas en la Legión suelen mezclar la alegría, la pena y el dolor. Suele ocurrir así cuando el horizonte está tan próximo que se confunde el presente y el futuro. El mañana es toda una incertidumbre en la que es mejor no pensar.

images (5)El legionario es alegre y el buen humor es característico en ellos; el sentido del humor no lo pierden ni cuando se enfurecen. Es la introducción y el bálsamo en el duro trabajo.

En una unidad de la Legión nunca faltará de nada, Son capaces de hacer brillar el sol en la tormenta y convertir un desierto en vergel. Como por arte de magia todo lo transforman en algo provechoso porque son expertos en hacer de la necesidad virtud. Las rudas caras y lo gestos provocadores son sólo para el combate.

Leí en una red social la definición que de él mismo se hacía un legionario:

“Director, escritor, cantante, poeta, pintor, actor, compositor, escultor y ni aún así triunfo…así que legionario”.

Fino sentido del humor con el que aceptan lo que la vida y el combate les ofrece; lo único que les hace daño y perjudica es el tedio.images (1)

Todo este ambiente es propicio para las anécdotas de todo tipo en las que suele estar presente la convivencia, la hermandad, el compañerismo y la virtud. Detrás de muchas de ellas podemos descubrir el alma del legionario y suelen servir para adentrarse en esos difíciles y a veces incomprensibles recovecos del alma del legionario.

Esta que paso a contarles me impresionó profundamente. No hay ni direcciones ni nombres, no vienen al caso; de esa manera guardamos la intimidad del protagonista.

Se trata de una carta que llegó a la Legión y que ya en su primer párrafo alertaba de que su contenido no se trataba de una broma. No era para menos; con dificultades en la redacción pero con precisa brevedad, menos de veinte líneas, aquella carta relataba toda una vida, una vida de aventuras y sufrimiento de un legionario que pedía perdón por haber desertado del Tercio. El legionario tenía 65 años con una vida económica y familiar feliz. ¿Por qué se acordaba de la Legión?

images (6)La respuesta sólo la tiene el espíritu de esta unidad, su Credo y su hermandad, algo que, cuando ha calado, si lo traicionas te perseguirá hasta la muerte.

¡Dios mío, alguien con 65 años, alejado del mundo y llevando una vida tranquila no puede vivir sin remordimientos porque le persigue la deserción del Tercio!

Creo que este artículo no necesita ni una línea más. Todo está dicho. Es la Legión.

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General Rafael Dávila Álvarez (R.) (General de la Legión entre 2001 y 2004)

Blog: generaldavila.com

 

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (56) 20 DE SEPTIEMBRE. FUNDACIÓN DE LA LEGIÓN ESPAÑOLA

Camino del Centenario de la fundación de la Legión,

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El 20 de septiembre de 2020 se celebrará el Acto Central del nacimiento de la Legión, fecha que, aunque no es exactamente la de su fundación, quiso el fundador aceptarla como tal debido a que fue el día en que se alistó el primer legionario.

Han pasado 100 años. Llegamos con alegría -y algo de preocupación- al Centenario fundacional. Es buen momento para empezar a reflexionar y alcanzar la histórica fecha con los honores que esta unidad se merece, con la verdad por delante.

No sin dificultades la Legión ha sobrevivido a lo bueno y a lo malo, que todo tipo de intenciones han sobrevolado por esta gloriosa unidad que ha sabido mantenerse en el blocao o irrumpir en las alambradas, dependiendo de los avatares del combate.663

Todos los que vistieron la camisa legionaria, la visten, o la vestirán, y los que sin vestirla la llevan en el corazón, tienen  el compromiso de que la Legión perdure sobre los tiempos. Es un deber contraído en honor a aquellos que vivieron y murieron con el pensamiento puesto en la Legión y en España.

Su espíritu debe seguir siendo el ingrediente que la hace única y sin igual, de ciega y feroz acometividad, a la vez que inmensa en la fraternidad que hace hermanos a los hombres de las más diversas condiciones.

A la Legión en ocasiones se la conoce más por los tópicos al uso o por historias pintorescas y emocionales que por su auténtica realidad, y esto no le ha beneficiado en nada. El desconocimiento y la falsedad de muchos de los datos que se han aireado a lo largo de la historia, han deformado la realidad de este glorioso cuerpo que, en algún momento no muy lejano estuvo al borde de su desaparición. El desconocimiento también existe en el mundo militar desde donde no siempre se han tenido las mejores intenciones y, en algún caso, simulando cambios aparentemente sin importancia, se ha intentado despersonalizar esta unidad suprimiendo o cambiando sus ritos y símbolos.

La Legión desde sus inicios es una unidad que contagia, un ejemplo a seguir por su entrega y profesionalidad. Después de más de noventa años así continúa a la vez que evoluciona adaptándose a las nuevas situaciones sin cambiar una coma de su espíritu fundacional.397757_371141179649443_117552680_n

No son razones de índole material las que han llevado a la Legión a escribir una gloriosa historia de cumplimiento del deber y sacrificio. Estar convencidos de que se lucha por una causa justa ha sido históricamente para los soldados su asidero moral más firme ante la brutalidad de la guerra. El honor y la honra siempre han sido sentimientos que han acompañado a las unidades moviéndolas hasta límites insospechados. Cuando no se lucha con convicciones morales, cuando cada uno va a lo suyo y no hay una referencia a seguir, un ejemplo a imitar y una disciplina moral que cumplir sólo se lucha por salvar la vida y ese es el momento a partir del cual se empieza a perder la moral, el combate y la vida. Al margen de la formación técnica, de la preparación, de la instrucción y el adiestramiento, la camaradería y la fraternidad, forjan unidades muy sólidas cuyos miembros se sacrifican individualmente en beneficio del grupo.

1286382734_g_0Con ese espíritu la Legión se crea apostando por la modernidad en cuestiones orgánicas, de armamento, uniformidad, logística de campaña así como con la introducción de una adecuada proporción entre elementos de maniobra y fuego, evolución radical que permitía organizar una base de fuegos muy potente y próxima a la maniobra de las compañías. Así mismo se introdujo un elemento muy importante y pionero en España: el fusil ametrallador.

Pero si importante es la orgánica, el material, la organización…, el cambio más profundo que se produce es el de la mística, su base espiritual que es su fundamento y vida.

Todo queda resumido en uno de los compendios más bellos y sublimes que sobre la milicia se hayan podido escribir “EL CREDO LEGIONARIO”.credolegionariooriginalne0

Es la base espiritual de la Legión, médula y nervio, alma y rito de ella.  Porque la Legión, nos dice su fundador, es también religión y sus oraciones están en él comprendidas: las del valor, compañerismo, amistad, unión y socorro, marcha, sufrimiento, endurecimiento a la fatiga, compañerismo ante el fuego, y las cardinales: Disciplina, Combate, Muerte y Amor a la Bandera.

La historia de los legionarios es una de las poesías épicas más bellas y duras de la historia de España. Poesía de la vida construida con la pobreza y la grandeza de una vida efímera en la mayoría de los casos, pero vivida con la intensidad del que sabe que puede  morir, que va a morir cuando entre en combate.

Porque esta Unidad, la Legión se construyó con los luchadores de la vida, los aventureros, los soñadores, los esperanzados y los desesperados.

Por qué aquí aflora la complejidad humana con sus pasiones, necesidades y desarraigos. La República mejor y más política del mundo, en que nadie espere que ser preferido pueda, por la nobleza que hereda sino por la que es adquirida…

El legionario necesita verse envuelto en una aureola romántica, en un poema de lucha entre la vida y la muerte, en la vida misma. La Legión trasciende en el tiempo y ser o haber sido legionario es pertenecer a una hermandad que te acompañará siempre, si tú quieres, sin imposiciones.

Es necesario que esto se conozca. “Es imprescindible para la vida de la Legión que se hable de ella, que la conozcan, que no se olvide, que hasta es aceptable la propaganda negativa; en una palabra, la que habla mal de la Legión o de los que la componen. Porque la Legión actúa de potente crisol que todo lo funde. Y apartando las escorias, al verter su contenido, el rojo de la fundición, al hablar de la Legión, reverbera sobre ella, convirtiéndola en propaganda positiva”, decía su fundador.

 ¡Cuantas organizaciones, Instituciones, asociaciones, empresas…!, quisieran tener algo que cohesione con tanta fuerza y verdad.legionario

La razón no es sólo el sufrimiento del combate, ni un intenso entrenamiento, ni siquiera el combatir juntos, ni compartir el espíritu de cuerpo…que todo esto es común a muchas otras unidades. ¡Dios mío! Es simplemente doce espíritus de un Credo, austeras reglas que convierten a unos hombres en Hermandad, Militar, Guerrera y Heroica.

Un Credo legionario que reclama a sus componentes la disponibilidad permanente de su propia vida en el cumplimiento de su misión, que les exige entregar la vida como vocación. Misión insoportable a todas luces si se carece de una visión espiritual, moral de la existencia.

El Credo legionario no es un articulado sino que se compone de “Espíritus” es decir de la esencia y la sustancia de la profesión, de algo que va más allá de su disciplinado cumplimiento y se enfoca más a un profundo sentimiento. Es un sobrecogedor desafío a la guerra y a la muerte, un canto a los fundamentos castrenses de la raza española. Es como un resorte que hace revivir el espíritu de la infantería imperial, que despereza las virtudes innatas de la nación. Quizás por eso no ha dejado indiferente a nadie y ha sido objeto de alabanzas y críticas. También es un código capaz de hermanar con los mismos ideales a los hombres de todas las razas y de todas las creencias. Es un código prodigioso y extraño, y ya se ha dicho, que resulta humano a fuerza de ser severo y duro.

Pasa el tiempo, ya vamos camino de los cien años y cada día estoy más convencido que no hay que cambiar ni una coma.

El Credo es una oración interna y externa pero siempre hermandad y unión; nunca debe de utilizarse para provocar división o enfrentamiento por una mala interpretación.cristo-mena

Y que nadie olvide que ser legionario es obedecer, cumplir con tu deber y obedecer hasta morir. Ser legionario es no quejarse de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño, hacer todos los trabajos, cavar, arrastrar cañones, carros; estar destacado, hacer convoyes y trabajar en lo que le manden.

Si no es así podrás ser otra cosa pero no serás legionario.

Si esto es así, y así continúa, la Legión será eterna. De nosotros depende.

Antes de terminar como legionarios que somos y así sentimos tengamos un recuerdo de agradecimiento y reconocimiento a nuestros caídos y muy especialmente a los que este año han dejado su vida en cumplimiento de nuestro Credo.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

General Rafael Dávila Álvarez (R.) (General de la Legión entre 2001-2004)

Blog: generaldavila.com

18 agosto 2019

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (51). EL LEGIONARIO. Eduardo Serra Rexach. Exministro de Defensa

El Ministro de Defensa Don Eduardo Serra saluda a la Bandera

Hoy contamos en esta Sección del blog La Legión Camino del Centenario” con la especial colaboración del que fue Subsecretario, Secretario de Estado y Ministro de Defensa, don Eduardo Serra Rexach. Diez años con y para las Fuerzas Armadas en momentos difíciles y de profundos cambios. Conoce y, lo que es más importante, siente y ama  a las Fuerzas Armadas. Siempre nos ha mostrado su apoyo en cualquier colaboración que le hemos solicitado por lo que desde este blog le damos las gracias; y como legionario aún más por haberse acordado de lo más importante de este Centenario: El Legionario. ¡Gracias Ministro!

General Dávila (R.)

EL LEGIONARIO

El Ministro de Defensa Don Eduardo Serra revista a las tropas legionarias

Los tiempos cambian y con ellos las actitudes, las costumbres, las modas y también los valores. Históricamente la valentía ha sido uno de los más estimados por las distintas culturas pues, en la mayoría de los casos, se trataba de asegurar la supervivencia del grupo social. Sin embargo hoy no podemos decir que sea un valor en alza.

Durante los últimos 500 años Europa ha gobernado el mundo y lo ha hecho, a mi juicio, gracias al valor de las armas. Las innumerables guerras de religión pertrecharon a los diferentes ejércitos europeos con las cualidades y la tecnología suficiente como para poder habido vencer en todos los campos de batalla del mundo. Además, como explica Victor Davis Hanson en su libro “Matanza y cultura”, esa superioridad bélica europea se ha demostrado desde los tiempos de los griegos llegando a decir que nunca un ejército europeo ha sido derrotado por un ejército no europeo.

En el caso de España esta superioridad ha tenido muchas oportunidades de demostrarse: en primer lugar, somos el primer país europeo en derrotar a los musulmanes lo que, ya entonces, le situó por encima de otros ejércitos europeos como el francés o el inglés. Esta superioridad se consagra en nuestro “Siglo de Oro”, en el que se mantuvieron simultáneamente luchas contra los protestantes, los otomanos y también los indios en América. Es legendaria la memoria de los  Tercios y son innumerables sus hazañas.

Honores a los muertos de la Legión

Con la llegada de la Edad Contemporánea y a pesar de nuestra victoria sobre las tropas napoleónicas, declinó la estrella de la misma España y con ella la de nuestros ejércitos. Dice el refrán que “Quién tuvo, retuvo” y algo o mucho de eso hay. En efecto, hay sobrados ejemplos de batallas que, aunque finalizaran en derrotas (como Trafalgar), pusieron de relieve la valentía, el valor de nuestras tropas y, en este contexto, no podemos olvidar la hazaña del Regimiento de Caballería Alcántara y su heroica actuación durante el desastre de Annual en 1921.

Por otra parte, estamos viviendo un proceso en el que los términos de Estado y Persona Individual están invirtiendo su relación:

  1. Hasta hace unos años los varones ofrecíamos por la patria “hasta la última gota de nuestra sangre”; asimismo, en nuestros pueblos y ciudades veíamos con frecuencia el rótulo de “todo por la Patria”. Es decir, la ciudadanía aceptaba de grado la subordinación respecto del Estado, en otras palabras el bien particular se subordinaba al bien general.
  2. En la actualidad, la Patria, a la que ahora llamamos Estado (lo que la despoja de su carácter emocional), es fundamentalmente un proveedor de servicios a la ciudadanía, básicamente educación, salud y pensiones. De modo paulatino, y por tanto difícil de apreciar, se ha invertido la relación y hoy prevalece a ojos de la ciudadanía el individuo sobre el Estado.

Sin duda uno de los factores que ha originado esta inversión es el larguísimo periodo de paz del que disfrutamos en España y en general en Europa. Desde 1945 Europa Occidental está disfrutando del periodo de paz más largo desde la época del Imperio Romano. Esta feliz circunstancia hace que la gente se vaya olvidando del peligro de una guerra por lo que no se valora el papel del Estado que es, en definitiva, el garante de la paz.

En numerosas ocasiones históricas se han alzado voces diciendo que no habría guerras y han tardado meses en producirse estas. Así sucedió en 1913 (un año antes de que estallase la Gran Guerra) y en nuestro país en 1935. Por ello es especialmente valioso el que siga habiendo personas y grupos que sean conscientes de que siempre es posible, por desgracia, una guerra y también de la necesaria subordinación de la ciudadanía al bien común.

Entre estos grupos destacan la Legión, que ha sabido mantener como oro en paño la devoción a la Patria y su disponibilidad, hasta la propia vida, en caso de guerra. La existencia de la Legión es un ejemplo permanente de amor a la Patria y de valentía sin límite. Muchas veces se malinterpreta la expresión que tiene acuñada la Legión de ser “el novio de la muerte”. Ello no es como se ha querido ver un impulso necrófilo; muy por el contrario es esa disponibilidad de la propia vida en defensa de sus semejantes y el límite de no tener temor a la muerte, es declararse su novio. Así hay que entenderlo y de ahí surge el cariño y la admiración que el pueblo siente hoy y siempre por la Legión.

Uno de los momentos más emocionantes de mi larga estancia en Defensa (10 años) fue visitar el campamento de la Legión en Ceuta con motivo de un “sábado legionario”. Comprobar el espíritu, la capacidad de sacrificio y entrega y la disponibilidad de la propia vida “en los puestos de mayor peligro” es una sensación que no se puede olvidar.

Oración por nuestros muertos.

Deberíamos cada uno de nosotros reflexionar y no simplemente dejarnos llevar por la opinión dominante sobre lo que significa verdaderamente “la vocación de servicio a la Patria” que los militares en general y los legionarios en particular atesoran. Sería el mejor homenaje que en esta efeméride se le puede dar a la Legión.

Eduardo Serra Rexach

Exministro de Defensa

25 JULIO 2019. Día de Santiago Apóstol Patrón de España y del Arma de Caballería

Artículo perteneciente a los “testimonios legionarios” publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

HASTA AQUÍ HA LLEGADO EL GRITO: ¡A MÍ LA LEGIÓN! General Dávila (R.) (General de la Legión entre 2001-2004)

El diario ABC de ayer, 17 de diciembre, publicaba en su Tribuna Abierta un artículo del que fue vicepresidente del Tribunal Constitucional, el Magistrado don Ramón Rodríguez Arribas. Su título, ¡A mí la Legión!, es suficiente para justificar mi intervención ya que forma parte de nuestro Credo, enunciado de uno de sus espíritus, que siempre, siempre, tiene respuesta por parte de la Legión y sus legionarios. Es el Espíritu de Unión y Socorro: <<A la voz de “A mí la Legión”, sea donde sea, acudirán todos, y con razón o sin ella defenderán al legionario que pide auxilio>>.

Por tanto, como un legionario más, acudo al grito, y seguro que otros muchos lo harán o se sumarán a mis palabras.

ABC de 17 diciembre 2018

Oído el grito, damos las gracias. ¡Aquí estuvimos, estamos y estaremos!, siempre con el Cristo de la Buena Muerte a nuestro lado. Gracias don Ramón por acordarse de los legionarios. Sus palabras tienen eco entre nosotros y de un gran valor: Es imprescindible para la vida de la Legión que se hable de ella, que la conozcan, que no se olvide, que hasta es aceptable la propaganda negativa; en una palabra, la que habla mal de la Legión o de los que la componen. Porque la Legión actúa de potente crisol que todo lo funde. Y apartando las escorias, al verter su contenido, el rojo de la fundición, al hablar de la Legión, reverbera sobre ella, convirtiéndola en propaganda positiva”. Así decía su fundador el teniente coronel Millán-Astray. Por ello le agradecemos que nos haya recordado.

El legionario es bravo, la Legión se construyó con los luchadores de la vida, los aventureros, los soñadores, los esperanzados y los desesperados. Sigue siendo así, por qué aquí aflora la complejidad humana con sus pasiones, necesidades y desarraigos. La República mejor y más política del mundo, en que nadie espere que ser preferido pueda, por la nobleza que hereda sino por la que él adquiere. El legionario necesita verse envuelto en una aureola romántica, en un poema de lucha entre la vida y la muerte, en la vida misma. La Legión trasciende en el tiempo y ser o haber sido legionario es pertenecer a una hermandad que te acompañará siempre, si tú quieres, sin imposiciones. Nos gusta que hablen de nosotros, y que nos canten al paso legionario, que nos aplaudan, que sepan que estamos, también, para cuando vienen mal dadas, como usted en sus palabras ha expuesto.

La historia de los legionarios, camino del Centenario, es una de las poesías épicas más bellas y duras de la historia de España. Poesía de la vida construida con la pobreza y la grandeza de una vida efímera en la mayoría de los casos, pero vivida con la intensidad del que sabe que puede  morir, que va a morir cuando entre en combate.

Bandera de la Legión “Millán-Astray”

Sí, don Ramón, la Bandera Millán-Astray sigue entre nosotros y seguirá dando lo mejor de cada uno de sus legionarios allí donde se requiera. Ha estado en todos los fregaos, como en argot legionario se dice.

Hubo un momento en que se puso en duda la necesidad de mantener la Legión. Hasta que los legionarios dieron de nuevo su vida, derramaron su sangre con valor y honor lejos de España. Por la paz.

Hoy, como usted bien dice, la Legión es la vanguardia de la defensa de Europa y entre sus unidades, la Bandera Millán-Astray está en primera línea, llevando el nombre de su fundador.

Gracias por sus palabras y con las mías respondo al grito de ¡A mí la Legión! Es la respuesta de quien les ha mandado y buena parte de él allí ha dejado. Para siempre.

Se lo merecen todo, pero ellos saben que a cambio no recibirán nada. Y a eso se le llama amar a España.

Le doy las gracias y le envío un fuerte abrazo legionario.

General Rafael Dávila  Álvarez (R.) (General de la Legión entre 2001-2004)

Blog: generaldavila.com

18 diciembre 2018

LEGIONARIOS DE HONOR. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

IMG_2232Legionario y honor, dos palabras unidas por un vínculo indestructible. Decir legionario es decir honor. El que ha sido o es legionario, no necesita más título que el de Dama o Caballero Legionario. No hay mayor honor que el haber servido en la Legión y el grado más elevado es morir en combate.

Si esto fuese palabrería mejor que no existiese la Legión. Cerca de 10.000 muertos y más de 45.000 bajas nos lo demandan. Es el honor al que nos debemos y la exigencia que contraemos.

Mientras no haya combate, el legionario entrega la vida en cada actividad que desarrolla, desde la más humilde a la más gloriosa, que todas son igual de honrosas cuando se hacen con devoción y dedicación.73_BANNER_CENTENARIO

El título de Legionario de Honor es una concesión que se hace a favor de alguien que demuestra que su vida está enmarcada en el Credo legionario, que ama a la Legión como si realmente legionario fuera. Concesión para aquellos que sin ser legionarios demuestran a diario unas virtudes dignas de esta hermandad, militar, guerrera y heroica, donde se da culto al honor, al valor y a la amistad.

credolegionariooriginalne0¿Por qué el título de Legionario de Honor? Por amor a España y a la Legión. Pero nadie ama sí no está dispuesto a dar la vida por lo que ama. Estas son las razones y las obligaciones de un legionario de honor: Amar a España y a la Legión, y estar dispuesto a dar la vida por ello.

La historia del título de “Legionario de Honor” es inherente a la fundación de este Cuerpo. Desde que se funda la Legión muchos son los que quieren ser legionarios y por distintas razones no pueden vestir la camisa verde. Son vocaciones que quieren adentrarse en ese misterio de vida y muerte, de humilde y sencillo heroísmo. Repasad el Credo de la Legión. ¡Cuántos se ven allí reflejados! Es un Credo para los luchadores de la vida, los aventureros, los soñadores, los esperanzados y también para los desesperados. Es una escuela de vida que te prepara para afrontar la muerte. Por eso a ella se apuntan los que vestirán la camisa verde y los que, sin lograrlo, visten su corazón con ella. Son los “Legionarios de Honor”, unos con título reconocido y otros con un título más grande si cabe, el testimonio de su vida. De ahí que pronto se instituyese esta bella costumbre de nombrar legionarios de honor. Era la forma de aunar sentimientos y crear hermandad alrededor del amor a España y a la Legión. Nunca cerró las puertas el corazón legionario a aquellos que querían penetrarlo y sentar plaza entre sus latidos.

El 23 de diciembre de 1921 el ilustre periodista José Ortega Munilla, padre del universal José Ortega y Gasset, llega a Ceuta y es invitado por Millán-Astray a visitar la Legión. Allí el Jefe de la Legión filió al periodista entre los legionarios. ¿Fue el primer legionario de honor? Aceptémoslo así.2

Merece la pena detenernos en las palabras que en su crónica en ABC escribe este primer legionario de honor:

Desfilaron las tropas legionarias. Su teniente coronel, Millán-Astray las mandaba con voz aguda y vibrante, que a veces me pareció el sonido de una corneta que formulara vocablos castellanos…

Allí me confirió Millán el honor de filiarme entre los legionarios, y me regaló el capote con que cubrí mi persona…

Hace falta algo de anómalo en la psicología para que lo imposible sea posible”.

“Saludo al nuevo legionario”, le grita un oficial y Ortega Munilla contesta:

“Sois la fuerza suprema, sois la vibración de una voluntad potentísima. Brindo por vuestras proezas, que han de ser grandes. Yo ya no puedo ser sino el legionario de mis nietos”.

Don Rafel Fernández de Castro(con brazalete negro)

Don Rafel Fernández de Castro(con brazalete negro)

Tuvo en aquellos tiempos que haber más nombramientos, aunque el largo periodo de la Campaña de Marruecos no permitiría otra cosa que no fuese combatir.

El primer título del que se conserva copia es de fecha 1 de agosto de 1929, concedido a otro ilustre periodista, natural de La Coruña, como nuestro fundador: Rafael Fernández de Castro y Pedrera. El título constituye un precioso documento de gran valor histórico y sobre el que se inspira el que se entrega actualmente. Decía:1

Se autoriza al interesado con arreglo a las costumbres establecidas a disfrutar de los derechos que en virtud de este grado se le confieren de cantar nuestro himno, rezar y observar nuestro Credo, poder dedicarse a la captura y transporte de tablas y tableros, sentirse farruco y dar el grito de “A mi la Legión” si las circunstancias lo exigieren”.

Actualmente modificado dice:

“Que autoriza al interesado, con arreglo a las costumbres establecidas, a disfrutar de los derechos que en virtud de este grado se la confieren de cantar nuestro himno, observar nuestro Credo y con el gorrillo legionario, dar los vivas reglamentario, a España, al Rey y a la Legión”.

Sólo el General Jefe de la Brigada de la Legión, responsable institucional de todas las unidades de la legión, puede conceder este título. Y lo hace bajo criterios de enorme rigurosidad y exigencia.

No es un título para exhibir, ni para guardar o presumir. Muchos nombres famosos llevan este título concedido con generosidad por la Legión. Pero no es al nombre a quien se da un título, sino al hombre y sus virtudes. Es un compromiso que se contrae. Una exigencia que te obliga a decir constantemente “por España”, “por la Legión”, a cumplir y a vivir bajo los espíritus de su Credo. La honradez y el honor obligan y obliga también a la Legión, como si entre ambos hubiesen sellado el Espíritu del Credo, el de “Amistad”, de juramento entre cada dos hombres. No es necesario vestir el uniforme legionario. Te imponen su gorrillo que cala hasta los tuétanos. Lo notarás en el momento de la imposición y si no es así, mejor que renuncies.

Si alguno esconde el título, lo incumple o simplemente se olvida de lo que significa, allá él y su compromiso de honor. Honra a quien lo recibe y deshonra a quien lo incumple.

10406456_465715233531625_8063872497858607900_nDecíamos ¿Por qué el título de “Legionario de Honor”?: Por amor. Amor a España y amor a la Legión. Nadie ama, ni sabe lo que es el amor, sí no está dispuesto a dar la vida por lo que ama. Estas son las razones y las obligaciones.

No entra dentro de las obligaciones, pero quizás sería bueno también formar unidad entre todos los que ostentan este honroso título:

Legionario de Honor”.

General Rafael Dávila Álvarez (R.) (Jefe de la Legión 2001-2004)

A lo largo de mi mando de la Legión concedí varios títulos de “Legionario de Honor“. El que recuerdo con más fervor legionario y ejemplo de amor a España y a la Legión, es el que concedí a Doña María del Carmen Valentín Sánchez, “Dama Legionaria de Honor“. Fue el 8 de marzo de 2003. Su sangre corre por las venas legionarias. Su marido fue Caballero Legionario alcanzando el empleo de Comandante de la Escala legionaria y sus cuatros hijos, Vicente, Carlos, Victor y Juan, Cabos Caballeros legionarios. ¿Se puede dar más por la Legión? ¿Se puede amar más después de dar lo que más amas? Ejemplo y virtud Doña María del Carmen. la Legión se siente orgullosa de usted. Usted es Dama Legionaria de Honor pero es más, es ejemplo de “Honor” y es  la Legión la que tiene el honor de tenerla  entre sus filas.

Blog: generaldavila.com

19 agosto 2018

EL NOVIO DE LA MUERTE. HISTORIA Y CANCIONES DE LA LEGIÓN (General Rafael Dávila Álvarez- Jefe de la Legión entre 2001-2004)

En el legionario es característica la alegría y el buen humor y de ello son su manifestación los cánticos. ¡Cantan a la mañana como los pájaros; cantan al salir a la marcha y al combate; cantan al volver, cantan, siempre cantan!…

EL himno es la marcha nupcial del soldado cuando va a desposarse con la muerte. Los vivas son gritos de vida, afirmación de los ideales, imposición de ellos…

Nuestros himnos fueron: dos españoles y uno extranjero, “La Madelón”. Con él empezamos como cortés deferencia a los legionarios extranjeros; igual hicimos con el Deutschland über alles y El Tipperary. Después tuvimos “La canción del legionario”, del Maestro Modesto Romero, con estrofas del Comandante Emilio Guillen. Pronto se hizo popular y lo repitieron las músicas militares y los clásicos  organillos. El “Himno de la Legión”, severo y solemne, que se adapta a los momentos de intensa emoción y respeto, es debido al Maestro Francisco Cales y letra del poeta Antonio Soler. A ellos se unen los espontáneos, los que brotan como las flores en el campo, los que cantan los legionarios, sin saber de dónde vienen, siendo la musa de la Legión quien los inspira. Cada Bandera tiene sus himnos predilectos, como sus cantos de marcha, y las letras hablan de lo que le es más querido. En esto, como en todo, sus imaginaciones se desbordan exuberantes y sentimentales. Los vivas se repiten pertinaces y los gritos de ¡Viva España! ¡Viva el Rey! y ¡Viva la Legión! suenan en todos los actos y en todos los lugares. Es la consagración de su Credo, es el nudo gordiano de su existencia legionaria. No se puede ser soldado sin tener los vivas grabados en el alma. Ellos serán los que los empujen, son los motores de la voluntad, el ánimo, el enardecimiento, el grito de guerra, el de salvas, el de muerte, el de alegría, el de adiós y el de pena. Los vivas son el alma que se muestra en forma material; sin vivas no hay soldados, no hay guerreros en las filas… hay tan sólo hombres formados.

Son palabras del Teniente Coronel Millán-Astray extraídas de su libro “La Legión” escrito en 1923.22536358

Himnos y canciones de la Legión. El deseo de Millán-Astray

Era el deseo de Millán-Astray que La Legión contara con sus propios himnos y canciones “que abrevian los kilómetros y alivian la fatiga. Todas las noches, a la retreta, se cantarán esos himnos solemnemente, y siempre, siempre, la Legión rendirá el homenaje del recuerdo a sus muertos”.

Iba a ser la música la expresión de la mística legionaria. Para entrar en el corazón humano hay que cruzar la antecámara de los oídos. El silencio de la tragedia legionaria sólo podía ser expresado a través de sus canciones o con el rezo conjunto, recio y vibrante de los espíritus del Credo.

Porque en la Legión hay poco que entender o discutir; aquí no se habla, se reza…

Porque no se habla cuando se va a luchar pero se reza cuando se va a morir.images (3)

Así surge la música legionaria que busca la trascendencia, vencer el miedo y la zozobra. Cantando oyes al compañero en compañía hacia la muerte y silencias a los enemigos del alma. La música te hace fuerte, hace legión, cohesiona y acompaña en el recuerdo de las hazañas que fueron y en la esperanza de las que vendrán.

Nace la melodía del combate, la combinación del ritmo del ataque con la armonía de la ciega y feroz acometividad que te arrastra hacia el mayor honor, morir en el combate.

Millán–Astray busca al compositor amigo, Francisco Cales, del Cuerpo de Músicos Mayores del Ejército y con él surge el primer himno oficial de la Legión al que pone letra el poeta Antonio Soler, “Tercios Heroicos”…

¡Viva España! valientes hermanos

¡Viva España! Legión inmortal

No podía faltar en este primer himno la contraseña de la Legión, esa que despierta el alma cuando el cornetín suena por encima del fragor del combate anunciando el inminente momento del encuentro con la victoria o la muerte:

¡Legionarios a luchar!

¡Legionarios a morir!

El compositor y el poeta describen la mística legionaria que habla del misterioso pacto con la muerte:images (1)

Ya surja ruda, feroz pelea

o de la lucha cese el afán

notad que os cercan siempre amorosas

sutiles sombras que un beso os dan.

 

La Canción del Legionario del maestro Modesto Romero

A finales del año 1920, el maestro Modesto Romero y el Comandante Emilio Guillén Pedemonti, autor de la letra, habían compuesto “La Canción del Legionario”,

Soy valiente y leal legionario

Soy soldado de brava Legión

Pesa en mi alma doliente calvario

Que en el fuego busca redención

El año 1921 la estrenan en el Teatro Cervantes de Madrid cantando como solista el barítono Ulivarri. Un coro con uniformes legionarios y la Banda de música y cornetas del Regimiento de Infantería del Rey le dan máximo esplendor. Aquella canción se incorporó de inmediato al repertorio legionario sustituyendo con el tiempo a Tercios Heroicos como Himno oficial de la Legión.

Vibrante, trascendente, de ciega y feroz acometividad, era un himno para el combate, para el sufrimiento y dureza:

Mi divisa, no conoce el miedo

Mi destino, tan solo es sufrir

Un canto al compañerismo, a la amistad, unión y socorro:

Cada uno será lo que quiera,

Nada importa su vida anterior,

Pero juntos formamos Bandera

que da a la Legión el más alto honor

Es el himno que esperaba la Legión y que recogía el espíritu de su Credo:

Legionario, legionario,

De bravura sin igual,

si en la guerra hallas la muerte

tendrás siempre por sudario, legionario,

la Bandera Nacional

Desde entonces y hasta nuestros días es el Himno oficial de la Legión; un himno, como no podía ser de otra manera, para el combate y el encuentro con la muerte, un himno para los valientes y leales legionarios.hqdefault (1)

La Legión había encontrado su propia música acorde con el destino escogido; una marcha nupcial sólo para los soldados de brava legión; notas vibrantes de la divisa legionaria que no conoce el miedo; el pensamiento y el ideal hecho música contagiosa para acudir donde se oiga fuego, de día de noche, siempre, siempre…

Pero el combate de la Legión sólo puede terminar con la victoria o la muerte, legionarios a luchar, legionarios a morir; no hay otra opción.

La Legión necesitaba una canción para la muerte; no para la vulgaridad del miedo sino para rendir homenaje a sus muertos de acuerdo con el Espíritu de la Muerte que reza así en nuestro Credo:

“El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez, la muerte llega sin dolor, y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde”.

El novio de la Muerte

Baltasar Queija de la Vega es el primer legionario que muere abatido por un disparo enemigo. QueijaEs la primera baja de la Legión. Fue el 7 de Enero de 1921 mientras protegía la aguada del Zoco el Arbaa, cerca de Tetuán. En sus bolsillos encontraron un poema dedicado a la Legión:

Somos los extranjeros legionarios

El Tercio de hombres voluntarios

Que por España vienen a luchar

 Era el primer muerto en combate de la Legión, un legionario poeta, un niño legionario. Nos lo cuenta así el fundador de la Legión:

“Baltasar Oueija de la Vega, el infantil poeta, fue el primer legionario que murió en combate. Era un niño, de inteligente mirada y espontánea presteza. Hizo los versos, de todos conocidos, de exaltada pasión y espíritu guerrero; fue el trovador de la 2ª  Bandera, y cantó, como el cisne, para luego morir. Parece una novela, mas sus compañeros lo aseguran: Cierto día, a los muy pocos de salir al campo, dicen que recibió una carta fatal. Allá en su pueblo acababa de morir la mujer de sus amores, y el poeta, en la exaltación de su dolor, se emplazó a sí mismo invocando el unirse a la muerta con la primera bala que llegase. En el primer ataque al campamento hubo una sola baja, un legionario muerto: Baltasar Queija de la Vega. ¡Quién sabe si la sencilla leyenda es hija de otro poeta!”.

Dicen que esta historia fue la que inspiró la composición de la que iba a ser la más famosa composición  legionaria, “El novio de la muerte”.

En julio de 1921, una cupletista de moda, Mercedes Fernández González, de nombre artístico Lola Montes, se encontró en la calle Montera de Madrid con el letrista Fidel Prado cuyas letras interpretaba a menudo Lola Montes. En la conversación Fidel Prado invitó a la cupletista a escuchar la partitura de un cuplé, con letra suya, y que le acababa de enviar el compositor catalán Juan Costa.lola-montes1001

Se celebró la audición en el estudio del maestro Modesto Romero, en la calle Luchana, emocionando a todos los presentes e incorporándola de inmediato Lola Montes a su repertorio para estrenarla en su próxima actuación en Málaga.

Allí, en Málaga, en el teatro Vital Aza, se estrenó el cuplé. La duquesa de la Victoria dirigía los hospitales de la Cruz Roja en Marruecos y al escucharlo le pidió a Lola Montes que lo interpretase en Melilla para elevar la moral de la población.

El día  30 de Julio de 1921, cuando la Legión acababa de desembarcar en auxilio de Melilla después del desastre de Annual, se estrena en Melilla  “El novio de la Muerte”; es oída por el Teniente Coronel Millán-Astray, jefe de la Legión, que sin dudarlo un instante la incorporó al repertorio legionario introduciendo los necesarios cambios para adaptarla al ritmo de la marcha legionaria.

La Legión ya tenía una canción para sus muertos. Una conmovedora música creada para un cuplé con una letra que bien podía haber escrito Queija de la Vega o cualquier legionario de los que cantaban aquello…

Soy valiente y leal legionario

¡Madre volveré cantando!

…soy soldado de brava Legión.

¡Madre, no llores y espera!

Mi camisa legionaria,

Será para ti Bandera.

En 1952, el director músico de la banda de Guerra del Tercio, Ángel García Ruiz, adaptó el ritmo de la composición al paso procesional de los desfiles de la Semana Santa de Ceuta. Así la cantamos ahora, como si de un rezo se tratara. Sólo hay una razón para tan enorme emoción, “…por ir a tu lado a verte, mi más leal compañera…”. Si al escucharlo no te emocionas, es que todavía no has comprendido el alma de la Legión.

La Legión podía honrar a sus muertos. El origen de la música y letra era el cuplé. Así tenía que ser, evitando la retórica pomposa y la expresión forzada. Más las veces son mejor oídos, el puro ingenio y lengua casi muda, testigos limpios de ánimo inocente, que la curiosidad del elocuente. El cuplé llamado “género ínfimo” iba a dar la música y la letra para el estremecedor momento de la muerte en una trascendente confesión colectiva de amor al valor y al arrojo. El novio de la muerte, una declaración colectiva de sentimientos, una expresión del ideal individual, la fe en la vida y en la muerte:

“…Si algún día Dios me llama me llama

Para mi un puesto reclama

Que a buscarte pronto iré”.

Muchas veces el silencio se expresa cantando y la única forma de oír el silencio legionario, la tragedia interna y la externa, cuando un compañero cae, es cantando nuestra fe junto a nuestro Cristo de la Buena Muerte.

Y en el último beso que le enviaba

Su postrer despedida le consagraba

La historia de los himnos y canciones la tenéis escritas en muchos lugares. No era mi intención repetirla ni detallarla; quería ir más allá y hablar de sentimientos, sin los cuales es difícil entender esta mística. Aunque aquí nada hay que entender y sí mucho que sentir; nada hay que cantar pero sí mucho que rezar; porque veréis a los legionarios enérgicos, airosos, con mirada que brilla con fiebre; son de hablar alto y enérgico, erguidos y resueltos pero saben arrodillarse y morir como un bravo al grito de ¡Viva España!¡Viva la Legión! y despedirse para unirse en lazo fuerte con tal leal compañera.

La Legión tiene un himno para el combate, “La Canción del Legionario”, legionarios a luchar, y una canción para enterrar a sus muertos “El Novio de la Muerte”, legionarios a morir. Forman parte de la mística legionaria y con ellas se han sucedido los actos heroicos, humildes y sencillos de gente dispuesta a morir por su Patria, dando la vida por los demás. Y es mucha la sangre de los novios de la muerte con la que han regado la tierra ardiente.

Era como si la noche no hubiese caído, como si el día no tuviese de largo lo suficiente. Nadie se recogía esperando ver al Cristo, al Señor de la Buena Muerte Todos en silencio, cada uno el de su suerte, con la mirada en la madera de una figura que se retuerce y en la Cruz cobra vida, se transforma de repente en la carne de  los que allí esperaban que el prodigio sucediese

Cantan los novios de la muerte

«Por ir a tu lado a verte…»cristo_560x280

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

9 agosto 2018

 

TERCIOS HEROICOS (Sigue interpretándose en todos los actos y formaciones de la Legión)

EL NOVIO DE LA MUERTE 

¿GORDOS LOS LEGIONARIOS? LO QUE ME FALTABA POR OÍR General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Será el cuerpo más veloz y resistente…

El general Millán-Astray fundador, héroe y gloria de la Legión, cuenta en su libro La Legión cómo después de las paradas y desfile, una vez rota la formación, los Jefes de las Banderas iban a visitarlas, momento en el que se formaba el corro de las quejas y peticiones. Se le conocía como <<el corro de la justicia>>. Todos podían exponer lo que creyesen de justicia. El legionario que quería hablar, autorizado a hacerlo exclusivamente en nombre propio, se cuadraba rígidamente llevando la mano al primer tiempo del saludo indicando así que quería ser escuchado. Una vez autorizado se colocaba en el centro del corro y sin bajar la mano del primer tiempo del saludo exponía su queja.  Pocas había, casi ninguna, por lo que rápidamente se pasaba al capítulo de peticiones: <<Señores, peticiones que no sean de licencia>> y surgían infantiles y sencillas de conceder.

La Legión. Pasillo de fuego

Cuando yo mandaba la Brigada de la Legión quise poner en marcha algo parecido y reunía con cierta frecuencia a los legionarios en el salón de actos para que me presentasen sus quejas y peticiones. Les aseguro que hablaban; con disciplina y respeto, pero hablaban. Nunca hubo una salida de tono y sí muchas cosas que aprender de ellos. En cierta ocasión se levantó un enorme Caballero Legionario de la Unidad de Zapadores. Cerca de dos metros de legionario. Como ellos dicen: un armario. Grande y fuerte. De gordo nada de nada.

Mi general: quería exponerle una queja que tengo sobre la comida.

Reconozco que el tema de la comida es algo muy sensible para todos los mandos y se sigue con especial vigilancia y cuidado, mucho más desde que la comidas están externalizadas con empresas del ramo. Presté mucha atención a aquella petición.

-Mi general, mire vuesensia mi tamaño de casi dos metros; y mire, por poner un ejemplo. Cuando hay pollo en la comida solo me dan medio y como comprenderá vuesensia yo con medio pollo no llego ni a mitad del día.

Pensé que el zapador legionario tenía razón. Fue sencillo buscar una solución.

-A partir de ahora cuando haya pollo tú comerás pollo y medio. Te comerás la ración tuya, la mía y… la de mi ayudante. El ayudante me miró sorprendido al ver que se quedaba sin su ración de pollo por lo que refrendé mi propuesta.

-Pepe ¿verdad que será así?

Mi ayudante, hombre inteligente y con gran sentido del humor,  contestó de forma que solo un legionario sabe hacer.

Patrulla de tiro. La Legión

-Lo que vuecencia diga mi general. Ya sabe vuecencia que a mí no me gusta el pollo.

Decía el general Millán-Astray que la comida es importantísima en la vida en general, pero lo es aún más en el aspecto militar y dentro de él en el legionario. Así es y siempre ha sido. Una preocupación constante en calidad y cantidad. A lo largo de mi vida militar no recuerdo ni una sola queja por la comida.

Tampoco he conocido un problema de obesidad en las unidades. Nunca. Si en alguna ocasión ha existido ha sido en casos muy concretos y que tenían su tratamiento.

¿GORDOS LOS LEGIONARIOS? LO QUE HAY QUE OÍR

Se les ha llamado de todo a los legionarios. Incluso con formas y fondos que mejor no recordar. Nunca a la cara, claro está. Pero llamarles <<gordos>>, sinceramente nunca lo hubiese sospechado. En román paladino: ni se puede aguantar ni lo aguanto. Es simplemente una mentira y grave insulto.

Empezar el día a las 8 de la mañana todas las unidades formadas en chándal para, una vez izada solemnemente la Bandera, dedicar una hora a la preparación física, dura y exigente, no es el mejor camino para la gordura. Después de ese ejercicio continuaba la dura instrucción y adiestramiento diario a golpe de carrera. Un legionario nunca puede ir andando a ningún sitio en horas de instrucción. Se le exige ir siempre a la carrera.

Recuerdo la grabación en la Brigada de un programa especial de la cadena AXN en el que tres jóvenes participaron durante una semana junto a los legionarios en todas sus actividades. Uno de ellos era diplomado en Educación Física (INEF). El primer día que participó en la actividad física tuvo que reconocer a mitad de entrenamiento que aquellos hombres estaban hechos de otra pasta. Con humildad y ante las cámaras reconoció su impotencia, a pesar de su formación y preparación física, para seguirlos a aquel ritmo un lunes a las 8 de la mañana.

¡Legionarios a luchar. Legionarios a morir!

Lo que sí recomendaría para no equivocarnos de actores es que se evitasen esas salidas y desfiles inapropiados de los que en su día fueron legionarios y ahora se prodigan en procesiones y otros actos vestidos de uniforme y creando confusión. Ya me entienden.

¿Gordos los legionarios? ¿Qué es lo que está pasando? Los porcentajes que se manejan del 6% me parecen excesivos. Algo estaremos haciendo mal. No hago mucho caso a las informaciones que se han dado sobre la gordura  en la Legión. No veo noble intención y además no me lo creo. Es necesario que hable quien debe hablar sobre el tema y nos aclare si se trata de una de las famosas fake news de las que nos ha hablado la ministra.

El que piense que con esta medida, mediática por encima de otra cosa, publicada en la prensa y aireada en los telediarios como algo novedoso en los ejércitos está haciendo un bien a la Legión se equivoca. Mejor sería recordar que los legionarios están hoy 12 de enero de 2018 en Irak de donde tuvieron, hace unos años, que replegarse deprisa y corriendo por las órdenes precipitadas e irresponsables de la política al uso entonces.

Que yo vea por aquí engordan muchos y mucho, pero para mí que ninguno es legionario.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

10 enero 2018