LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (56) 20 DE SEPTIEMBRE. FUNDACIÓN DE LA LEGIÓN ESPAÑOLA

Camino del Centenario de la fundación de la Legión,

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El 20 de septiembre de 2020 se celebrará el Acto Central del nacimiento de la Legión, fecha que, aunque no es exactamente la de su fundación, quiso el fundador aceptarla como tal debido a que fue el día en que se alistó el primer legionario.

Han pasado 100 años. Llegamos con alegría -y algo de preocupación- al Centenario fundacional. Es buen momento para empezar a reflexionar y alcanzar la histórica fecha con los honores que esta unidad se merece, con la verdad por delante.

No sin dificultades la Legión ha sobrevivido a lo bueno y a lo malo, que todo tipo de intenciones han sobrevolado por esta gloriosa unidad que ha sabido mantenerse en el blocao o irrumpir en las alambradas, dependiendo de los avatares del combate.663

Todos los que vistieron la camisa legionaria, la visten, o la vestirán, y los que sin vestirla la llevan en el corazón, tienen  el compromiso de que la Legión perdure sobre los tiempos. Es un deber contraído en honor a aquellos que vivieron y murieron con el pensamiento puesto en la Legión y en España.

Su espíritu debe seguir siendo el ingrediente que la hace única y sin igual, de ciega y feroz acometividad, a la vez que inmensa en la fraternidad que hace hermanos a los hombres de las más diversas condiciones.

A la Legión en ocasiones se la conoce más por los tópicos al uso o por historias pintorescas y emocionales que por su auténtica realidad, y esto no le ha beneficiado en nada. El desconocimiento y la falsedad de muchos de los datos que se han aireado a lo largo de la historia, han deformado la realidad de este glorioso cuerpo que, en algún momento no muy lejano estuvo al borde de su desaparición. El desconocimiento también existe en el mundo militar desde donde no siempre se han tenido las mejores intenciones y, en algún caso, simulando cambios aparentemente sin importancia, se ha intentado despersonalizar esta unidad suprimiendo o cambiando sus ritos y símbolos.

La Legión desde sus inicios es una unidad que contagia, un ejemplo a seguir por su entrega y profesionalidad. Después de más de noventa años así continúa a la vez que evoluciona adaptándose a las nuevas situaciones sin cambiar una coma de su espíritu fundacional.397757_371141179649443_117552680_n

No son razones de índole material las que han llevado a la Legión a escribir una gloriosa historia de cumplimiento del deber y sacrificio. Estar convencidos de que se lucha por una causa justa ha sido históricamente para los soldados su asidero moral más firme ante la brutalidad de la guerra. El honor y la honra siempre han sido sentimientos que han acompañado a las unidades moviéndolas hasta límites insospechados. Cuando no se lucha con convicciones morales, cuando cada uno va a lo suyo y no hay una referencia a seguir, un ejemplo a imitar y una disciplina moral que cumplir sólo se lucha por salvar la vida y ese es el momento a partir del cual se empieza a perder la moral, el combate y la vida. Al margen de la formación técnica, de la preparación, de la instrucción y el adiestramiento, la camaradería y la fraternidad, forjan unidades muy sólidas cuyos miembros se sacrifican individualmente en beneficio del grupo.

1286382734_g_0Con ese espíritu la Legión se crea apostando por la modernidad en cuestiones orgánicas, de armamento, uniformidad, logística de campaña así como con la introducción de una adecuada proporción entre elementos de maniobra y fuego, evolución radical que permitía organizar una base de fuegos muy potente y próxima a la maniobra de las compañías. Así mismo se introdujo un elemento muy importante y pionero en España: el fusil ametrallador.

Pero si importante es la orgánica, el material, la organización…, el cambio más profundo que se produce es el de la mística, su base espiritual que es su fundamento y vida.

Todo queda resumido en uno de los compendios más bellos y sublimes que sobre la milicia se hayan podido escribir “EL CREDO LEGIONARIO”.credolegionariooriginalne0

Es la base espiritual de la Legión, médula y nervio, alma y rito de ella.  Porque la Legión, nos dice su fundador, es también religión y sus oraciones están en él comprendidas: las del valor, compañerismo, amistad, unión y socorro, marcha, sufrimiento, endurecimiento a la fatiga, compañerismo ante el fuego, y las cardinales: Disciplina, Combate, Muerte y Amor a la Bandera.

La historia de los legionarios es una de las poesías épicas más bellas y duras de la historia de España. Poesía de la vida construida con la pobreza y la grandeza de una vida efímera en la mayoría de los casos, pero vivida con la intensidad del que sabe que puede  morir, que va a morir cuando entre en combate.

Porque esta Unidad, la Legión se construyó con los luchadores de la vida, los aventureros, los soñadores, los esperanzados y los desesperados.

Por qué aquí aflora la complejidad humana con sus pasiones, necesidades y desarraigos. La República mejor y más política del mundo, en que nadie espere que ser preferido pueda, por la nobleza que hereda sino por la que es adquirida…

El legionario necesita verse envuelto en una aureola romántica, en un poema de lucha entre la vida y la muerte, en la vida misma. La Legión trasciende en el tiempo y ser o haber sido legionario es pertenecer a una hermandad que te acompañará siempre, si tú quieres, sin imposiciones.

Es necesario que esto se conozca. “Es imprescindible para la vida de la Legión que se hable de ella, que la conozcan, que no se olvide, que hasta es aceptable la propaganda negativa; en una palabra, la que habla mal de la Legión o de los que la componen. Porque la Legión actúa de potente crisol que todo lo funde. Y apartando las escorias, al verter su contenido, el rojo de la fundición, al hablar de la Legión, reverbera sobre ella, convirtiéndola en propaganda positiva”, decía su fundador.

 ¡Cuantas organizaciones, Instituciones, asociaciones, empresas…!, quisieran tener algo que cohesione con tanta fuerza y verdad.legionario

La razón no es sólo el sufrimiento del combate, ni un intenso entrenamiento, ni siquiera el combatir juntos, ni compartir el espíritu de cuerpo…que todo esto es común a muchas otras unidades. ¡Dios mío! Es simplemente doce espíritus de un Credo, austeras reglas que convierten a unos hombres en Hermandad, Militar, Guerrera y Heroica.

Un Credo legionario que reclama a sus componentes la disponibilidad permanente de su propia vida en el cumplimiento de su misión, que les exige entregar la vida como vocación. Misión insoportable a todas luces si se carece de una visión espiritual, moral de la existencia.

El Credo legionario no es un articulado sino que se compone de “Espíritus” es decir de la esencia y la sustancia de la profesión, de algo que va más allá de su disciplinado cumplimiento y se enfoca más a un profundo sentimiento. Es un sobrecogedor desafío a la guerra y a la muerte, un canto a los fundamentos castrenses de la raza española. Es como un resorte que hace revivir el espíritu de la infantería imperial, que despereza las virtudes innatas de la nación. Quizás por eso no ha dejado indiferente a nadie y ha sido objeto de alabanzas y críticas. También es un código capaz de hermanar con los mismos ideales a los hombres de todas las razas y de todas las creencias. Es un código prodigioso y extraño, y ya se ha dicho, que resulta humano a fuerza de ser severo y duro.

Pasa el tiempo, ya vamos camino de los cien años y cada día estoy más convencido que no hay que cambiar ni una coma.

El Credo es una oración interna y externa pero siempre hermandad y unión; nunca debe de utilizarse para provocar división o enfrentamiento por una mala interpretación.cristo-mena

Y que nadie olvide que ser legionario es obedecer, cumplir con tu deber y obedecer hasta morir. Ser legionario es no quejarse de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño, hacer todos los trabajos, cavar, arrastrar cañones, carros; estar destacado, hacer convoyes y trabajar en lo que le manden.

Si no es así podrás ser otra cosa pero no serás legionario.

Si esto es así, y así continúa, la Legión será eterna. De nosotros depende.

Antes de terminar como legionarios que somos y así sentimos tengamos un recuerdo de agradecimiento y reconocimiento a nuestros caídos y muy especialmente a los que este año han dejado su vida en cumplimiento de nuestro Credo.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

General Rafael Dávila Álvarez (R.) (General de la Legión entre 2001-2004)

Blog: generaldavila.com

18 agosto 2019

FUNDACIÓN DE LA LEGIÓN. LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Llevo tiempo escribiendo con la mente puesta en una fecha histórica que hay que alcanzar con los deberes bien hechos. Supongo que a quien le corresponda estará en ello y que todos podamos colaborar, unidas nuestras fuerzas, a difundir y apoyar tal celebración: El Centenario de la Fundación de la Legión.

En la Legión, los que aún vivimos estamos recorriendo el camino, estamos en el proceso, pendientes del esfuerzo definitivo para alcanzar el mandato: ¡Legionarios a luchar! ¡Legionarios a morir!

La Legión

Los que ya murieron con la camisa legionaria, en paz o en guerra, son los únicos que definitivamente han cumplido el Credo de la Legión, su deber, y ellos deben guiar estos pasos legionarios, en marcha legionaria, hasta alcanzar el Centenario.

Se escribirán historias, se editarán libros, se recordarán las viejas canciones mientras surgen las nuevas. La poesía volverá a narrar las épicas y nobles acciones. La historia continuará hasta el fin de los tiempos. A pesar de que siempre volverá el primer legionario a decirle al segundo en alistarse: Esto ya no es lo que era… Pero la Legión seguirá…

“En callada explicación
el gorrillo ladeado
por cuanto diste de lado
al entrar en la Legión.
flanqueando un corazón
enamorado y alerta
la verde camisa abierta
por si la Muerte aparece
pues tal señora merece
no hallar cerrada la puerta”

Habrá novedades y propuestas, pero hay cosas inamovibles que deben tener prioridad en un Centenario, porque son algo más que historia, son su fundamento y espíritu:

España. Única razón de su existencia.

Entrega de la Bandera al Tercio de Extranjeros. SM la Reina Victoria Eugenia

La Bandera. Siempre la Bandera de la Legión entregada por la Reina Victoria Eugenia. La sangre derramada por la grandeza de la patria acredita el honor para ser guardadores de la Enseña Nacional.

Sus ritos y tradiciones.

Los muertos, heridos y desaparecidos.

Su fundador: El teniente coronel José Millán- Astray.

Los héroes: condecorados o no. Conocidos o no.

Los veteranos.

Eso es el Centenario. El resto es seguir andando a paso legionario.

La fecha de inicio del Centenario debe ser el 28 de enero de 2020, recordando así la del Real Decreto de su Fundación: 28 de enero de 1920. Cien años.

Desde ese día debe ser anunciado por todos los medios que la Legión celebra su Centenario. Ese día deberían abrirse las puertas de todas las Unidades de la Legión en un acto singular y único que fuese el toque de llamada a los legionarios de ayer, hoy, y siempre. No sé cómo hay que hacerlo, pero si sé que hay que hacer algo singular y legionario. Será el inicio de los actos centenarios que deben culminar en la gran celebración del 20 de septiembre.

Estamos ya en marcha. Llegan los cien años. Hay que encender la llama de la ideas para que todos puedan exponer las que crean necesarias y realizables, valiosas para el homenaje.

Hay un indudable orden de valores en la Legión. Ese es el inolvidable sentido de la celebración. Recordar, revivir, homenajear y reafirmarse en esos valores que dan sentido a lo hecho y a lo que queda por hacer.

La >Legión, libro escrito por Millán-Astray

Lo primero es España y sus símbolos que son el sello legionario como lo demuestran sus vivas: A España, al Rey, la Legión.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

<<Los vivas se repiten pertinaces y los gritos de ¡Viva España! ¡Viva el Rey! y ¡Viva la Legión! suenan en todos los actos y en todos los lugares. Es la consagración de su Credo legionario, es el nudo gordiano de su existencia legionaria. No se puede ser soldado sin tener los vivas  grabados en el alma. Ellos serán los que los empujen, son los motores de la voluntad, el ánimo, el enardecimiento, el grito de guerra, el de salvas, el de muerte, el de alegría, el de adiós y el de pena. Los vivas son el alma que se muestra en forma material; sin vivas no hay soldados, no hay guerreros en las filas… hay tan sólo hombres formados. Y ellos también dan los suyos. Ellos también os entregan su espíritu, y cuando los oís resonar el alma vibra feliz. ¡Aquellos hombres son vuestros!… Conservadlos para la Patria, para cuando llegue el momento>>. Así decía su fundador el Teniente Coronel Millán-Astray al que nadie debe olvidar ni retirar de su puesto de honor en este Centenario. Peligro latente por culpa de los arribistas al poder sin escrúpulo, pero con mucho odio y desconocimiento.

La Bandera, la más gloriosa, aquella que bordó la Reina Victoria Eugenia debe presidir el 20S del Centenario. En la plaza de Armas de Viator en Almería, sede del Mando Institucional de la Legión. No estaría de más, al menos analizarlo, que la Brigada de la Legión, Mando institucional y unidad armada, dispusiera de su bandera sin que eso prive a los Tercios de las suyas laureadas, sus Banderas de combate. La Brigada, unidad superior e institucional,  al margen de la actual normativa siempre fácil de modificar, debería tener su propia Bandera que acoja a todas aquellas unidades dependientes del CG directamente y que no la tienen.

No me cabe la menor duda que los actos del Centenario del 20S serán presididos por SSMM. los Reyes con sus hijas y la compañía de Don Juan Carlos y Doña Sofía y el Gobierno en pleno.

El Cristo de Mena, Cristo de los Legionarios, el de la Buena Muerte

Ese día deben juntarse todas las Unidades legionarias en Almería y allí trasladarse el Cristo de Mena, el Cristo de la Buena Muerte, El Legionario, acompañando a sus fieles Caballeros Soldados y con Él, a su lado, todos los muertos legionarios, ya resucitados en el Cielo de los Caballeros.

Representantes de todos los Ejércitos, de la Guardia Civil, y de todas las Instituciones del Estado deben arropar este Centenario. Allí estarán Ceuta y Melilla. Estarán todos aquellos lugares que han pisado los legionarios desde su fundación hasta el día de hoy. Todos los Ejércitos del mundo con especial relevancia de la Legión Extranjera Francesa, nuestra hermana, que debe ocupar un puesto en formación.

Y ¡cómo no!, que no falte la formación de veteranos en ese lugar preferente que la historia les otorga. A su lado los Legionarios de Honor que con su ejemplo de vida se han ganado tan honroso título. Y las fieles Cofradías que amparan, rezan y protegen con oraciones de amor a la Legión.

Muchas cosas quedan por meditar y ejecutar. Estas son solo algunas que a vuela pluma se nos ocurren. Queda mucho trabajo por hacer.

Es el día de la Legión, es el día de España.

Caballeros Legionarios Veteranos

Y queda la gran noticia esperada… ya está en camino: La Laureada. La ganada por los hechos en combate del Tercio de Extranjeros en la Campaña de Marruecos. Nuestras noticias es que solo es cuestión de trámites. Que ya está ultimado y pronto se dará a conocer. Debería imponerse a la Bandera de la Legión, la que se debería otorgar y entregar a la Brigada “Rey Alfonso XIII”, por ser una condecoración de toda la Legión.

Mientras tanto sigamos, Camino del Centenario, del acontecimiento más importante del Ejército español en sus últimos cien años: La Fundación de la Legión.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez. Fue Jefe de la Legión.

Blog generaldavila.com

1 marzo 2018

 

 

“DIARIO DE UN VETERANO” (Pedro Motas Mosquera)

El pasado miércoles 22 de noviembre a las 10,30 horas, como un miércoles por mes,

nos reunimos los Veteranos Legionarios Paracaidistas para almorzar en el Club de Tenis de Murcia.

Esta vez se trataba de un acontecimiento importante para todos nosotros: hacerle un homenaje a nuestro querido compañero Ángel Canales López.

El almuerzo, que duró hasta las 12,30, fue todo un repertorio de suculentos platos, alegría, camaradería, recuerdos,… y cariño, amistad, admiración y respeto a nuestro compañero homenajeado.

Y para recordar los datos históricos del homenaje, hago alusión a un pasaje de “Aquellos tres años”, diario de mi querido amigo Alfredo Prieto Villota Q. E. D. Compañero de Ángel.

Las Banderas Paracaidistas en Ifni, los primeros incidentes. El origen legionario de la Agrupación de Banderas Paracaidistas las predestinaba, tarde o temprano a guarnecer nuestras posesiones en el África Occidental.

El envío de esta Unidad a las provincias africanas no obedecía tanto al temor por parte de las autoridades españolas a posibles incidentes, en unos momentos en que todo el norte de África bullía de fervor nacionalista, como a una tendencia natural a mantener a las unidades legionarias fuera del territorio metropolitano.

“8 de mayo de 1057: Había lanzamiento en Tiliuin de varias patrullas. Me lo había perdido por mi baja por lesión en la rodilla izquierda en el noveno salto con T6R a 400 m. Me hacía ilusión saltar, a pesar del miedo, pero tenía que conformarme. Estaba de baja y los servicios del cuartel lo cubríamos los rebajados. Yo estaba de cuartelero.

A las nueve y media de la mañana se oyó un gran ruido al extremo sur del campo de aviación de Sidi-Ifni, de donde salían los Junquer para su lanzamiento en Tiliuin. Desde la puerta del cuartel, vimos una gran columna de humo elevarse. ¡Algo había pasado! Empezaron a llegar noticias. Al despegar uno de los Junquer, algo había fallado, y se vino a tierra explotando. Todo el mundo corría hacia el lugar del accidente. Yo estaba de servicio. El avión siniestrado era el Junquer 36-15. ¡Era el que a mi me hubiera tocado para saltar! No podía tratarse de un milagro, pues, aunque yo me había salvado, habían llegado noticias de que aquel accidente había costado la vida a doce personas, contando entre ellas a los operadores del avión y un comandante del Grupo de Tiradores que había solicitado ese viaje para presenciar un salto paracaidista. ¡Tantos compañeros y, entre ellos, quizás, el que me suplió dada mi baja!

Los nombres de esos compañeros caídos, que en paz descansen, son: teniente D. José Cañada Armengod, cabo primero Juan Vargas Hidalgo, C. L. P. de primera José Cuesta Manzano, C. L. P. Luis Cobo Hidalgo, C. L. P. José Benítez García, C. L. P. Ramón Tabarés Vargas, C. L. P. José Gómez Pazos (ferrolano), y C. L. P. Carlos Ramos Suárez de Urbina, que murió en el hospital.

Varios heridos con quemaduras, entre ellos, nuestros antiguos instructores, cabo José María Álvarez Cortón y Santiago Santos del Bosque, que salvaron sus vidas al ser lanzados fuera del avión al encontronazo con el suelo, por una de las grandes grietas producidas en el puro del aparato.

Es digno de mención el cabo primero Ángel Canales López, que perteneciendo a la siniestra patrulla, está herido en el interior del incendiado aparato con terribles quemaduras en la cara y manos, y que, a pesar del equipo de salto y armamento, sale al exterior, y una vez desprovisto de la impedimenta, vuelve a entrar en el avión, éste un completo brasero, donde se oye el estallido de la munición que en cartucheras iban atadas al cinto de los paracaidistas, ello debido a la alta temperatura que había en el

interior del avión, y logra sacar fuera a su compañero Juan Vargas, que expiraría minutos después. El avión está a punto de estallar, pero Ángel Canales vuelve a su interior y sacó al C. L. P. Luis Cobo Hidalgo. Exhausto, Canales cae al suelo y casi carbonizado es llevado urgentemente al hospital. Nadie creía que sobreviviría, pero a pesar de sus quemaduras, horribles quemaduras que vi cuando fui a visitarle, ya fuera de peligro, dos días después, durante el reconocimiento de mi pierna, este héroe sobrevivió. Se había ganado una medalla y, tarde o temprano, se la concederían.”

Fue entonces cuando lo vio el teniente Sáenz de Sagaseta y al comprobar su estado solicitó una camilla para que fuese retirado de inmediato. Pese a su insistencia en seguir ayudando, el cabo 1º. Canales tuvo que obedecer la orden de su superior. Por su valor y desprecio del peligro fue condecorado con la Medalla Militar Individual.

Aunque la Guerra de Ifni ha sido la Guerra olvidada; nosotros, como Veteranos Caballeros Legionarios Paracaidistas, no olvidamos a nuestros muertos ni a nuestros héroes, porque es nuestra Gloriosa Historia, que se distingue por seguir un Credo Legionario y un Ideario Paracaidista.

Un fuerte abrazo a todos.

Pedro Motas Mosquera

Blog: generaldavila.com

12 diciembre 2017

“CUMPLIRÁ SU DEBER, OBEDECERÁ HASTA MORIR” Juan I. Salafranca Álvarez Coronel de Infantería (R.)

El año 1924, a punto de finalizar, había sido difícil para La Legión y el resto de fuerzas del Ejército de España en África. El presidente del Directorio Militar, que gobernaba España, había asumido el cargo de Alto Comisario y el mando directo en la zona española del Protectorado de Marruecos y considerando que no disponía de medios para pacificar todo el territorio había ordenado el repliegue a lo que se llamó la “Línea Estella”, por el título de Marqués de Estella que ostentaba el Presidente del Directorio, el General Primo de Rivera, militar de amplia experiencia africana.

LA LÍNEA ESTELLA

La Línea Estella

Para La Legión, esto significaba abandonar muchos kilómetros cuadrados de un terreno que, pocos meses antes había sido regado generosamente con la sangre de muchos legionarios. Por otra parte, los legionarios sí se consideraban capaces de mantener aquellas posiciones aún a costa de seguir cayendo en el empeño, por lo que la orden era dura de cumplir y solo el Espíritu de Disciplina del Credo Legionario, a cumplirla, pese a que le pensamiento pugnara por levantarse en íntima rebeldía.

El repliegue como toda operación retrógrada, especialmente frente a un enemigo que se crecía ante el menor síntoma de debilidad, estaba siendo difícil y sangriento, llevando, como siempre, la peor parte legionarios y Regulares.

El 5 de diciembre el enemigo, que se había apoderado del poblado de Sidi Musa, ataca fuertemente las posiciones que defendían las Banderas I, V y VI y el mando organiza una columna con la III, IV y V, al mando del Teniente Coronel Franco, Jefe del Tercio de Extranjeros, con la misión de recuperar Sidi Musa. La misión se cumple tras un durísimo y sangriento combate, pero la tarea no ha finalizado, porque el enemigo realiza numerosos y fuertes contraataques sobre una posición totalmente destruida que los legionarios haciendo gala de su Espíritu de sufrimiento y dureza consiguen poner en condiciones de defensa bajo el fuego enemigo.

Once legionarios cumplieron el Espíritu de la muerte y ochenta y siete heridos contribuyeron a hacer de la Bandera de La Legión la más gloriosa al teñirla con la sangre de sus heridas.

Juan I. Salafranca Álvarez

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5 diciembre 2017

La Legión camino del centenario AHORA LAS COSAS VAN BIEN, PERO NO SIEMPRE FUE ASÍ General de Brigada (R.) Adolfo Coloma

En pocas semanas todas las unidades legionarias en sus bases, acuartelamientos y destacamentos; una nutrida representación de antiguos caballeros legionarios en sus respectivas hermandades y me atrevería a decir que allá donde habite cualquier viejo legionario, se celebrará el día 20 de septiembre el XCVII Aniversario de la fundación de la Legión.  Todos en un ambiente de fraternidad, recuerdo de los que nos precedieron, y compromiso de futuro.

Desde la finalización de la Guerra de Marruecos (1928) la Legión venía celebrando su aniversario fundacional, tomando como fecha de referencia el alistamiento del primer legionario, Anibal Calero. Tales celebraciones inicialmente se limitaban al engalanado de los campamentos, competiciones deportivas entre las que nunca faltaba el boxeo, algunas charangas o aspectos más lúdicos celebrados en recintos públicos o plazas de toros, como en Melilla. Culminaban con una parada militar que poco a poco se fue convirtiendo en el centro de los actos especialmente a partir de la celebración del cincuentenario (1970) Y así hasta nuestros días, camino ya del centenario.

Sin embargo, esto no ha sido siempre así. Ha habido ocasiones en las que las circunstancias sociales o las directrices políticas han ensombrecido el clima festivo que debería presidir tales ocasiones. Sin entrar en muchos detalles, me referiré a un par de estas ocasiones.

En la primera habríamos de remontarnos al año 1935. Tras la intervención de unidades de La legión en auxilio de la República para hacer frente Revolución de Octubre de 1934, con especial virulencia en Cataluña y aún más en Asturias. Un debilitado gobierno presidido por Alejandro Lerroux se ve desbordado ante la incapacidad de las fuerzas de orden púbico para contener la situación y su Consejo de Ministros hace intervenir al Ejército. El ministro de la Guerra Diego Hidalgo llama a Madrid al General Franco y este a las fuerzas mejor preparadas: A La legión y a los Regulares como punta de vanguardia de otras unidades que hace llamar desde de África. 

La III Bandera de La Legión llegó el 8 de octubre a Barcelona, pacificando inmediatamente la situación que pronto estuvo bajo control de las fuerzas militares locales, por lo que pronto marchó por ferrocarril al Puerto de Pajares. La situación en Asturias era mucho más cruenta. Allí unió su esfuerzo a la V y VI Banderas de La Legión que, procedentes de Ceuta, desde el día anterior avanzaban desde Gijón hacia Oviedo. Una vez restablecida la situación en la Capital del Principado, se dirigieron a Mieres, capital de la cuenca minera, donde no sin duros combates se dominó la situación. Aún hubo de quedar presencia legionaria en el Principado a instancia de las autoridades militares, debiendo se relevada la VI Bandera de La legión por la II, que permaneció en misiones de guarnición y vigilancia hasta marzo de 1936, en la que, por disposición del gobierno, integrado por un frente popular de izquierdas se le ordenó replegarse a su acuartelamiento en Tahuima.

En aquel clima de pre guerra civil, las unidades legionarias que habían contribuido de alguna manera a salvar a la República, ahora eran denostadas y despreciadas.  Llegados a Tahuima, se le encargó a La legión hacer una carretera, tarea bastante impropia para gentes acostumbrados a ser vanguardia y no obreros especializados. Los oficiales empuñaron el pico y la pala en solidaridad con los legionarios. Aquello no habría de durar mucho, hasta las maniobras del Llano Amarillo y lo que, desgraciadamente vino después.

Finalizada la Guerra de 1936-39, en sus Cuarteles del Protectorado, La legión pudo celebrar el XXL aniversario de su fundación y veinticinco años después, entregado ya el Protectorado y el territorio de Ifni a Marruecos, celebraba La legión su L aniversario, en esta ocasión en los Cuarteles de Melilla, Ceuta, El Aaiún, Esmara y Villa Cisneros. 

La segunda de las ocasiones a la que antes me refería al hablar del ensombrecimiento de los aniversarios fue más sutil y duradera. Se inició con el advenimiento de los gobiernos socialistas en los años 80 y fue in crescendo prácticamente hasta el LXXV Aniversario, coincidiendo con la presencia legionaria en misiones en el exterior, pero se prolongó después algunos años. Para muchos de nuestros lectores, esta segunda ocasión habrá pasado desapercibida, pero para los que integramos las Unidades de la legión en aquellos años, créanme que lo fueron de desasosiego y de frustraciones por los ataques a la esencia de La legión, al “Credo Legionario” y a todo los que representase un signo distintivo de La Legión: Uniformidad (se perdió durante algún tiempo la tradicional camisa legionaria sin cuello y de manga larga), reclutamiento (banderines de enganche, extranjeros), Escala Legionaria (y la supresión de la Academia de Mandos Legionarios) y ritos como la veneración que sienten los legionarios por “su” Cristo de la Buena Muerte. 

Fue un tiempo de luces y sombras. De luces porque se iba consolidando el mando orgánico de La Legión, a las órdenes de un general, que hasta el momento solo había desempañado las labores administrativas propias de un subinspector. Ya se había organizado el 4º Tercio con la BOEL como punta de vanguardia. La Subinspección de La Legión, que se había trasladado a Ronda, lo hacía más adelante a Torremolinos, transformándose en el Mando de La Legión, germen de lo que fue la Brigada de La Legión ya en Viator (Almería) donde continúa en la actualidad, mientras los tercios 1º y 2º, desde Melilla y Ceuta, continúan celosamente “vigilando la frontera”

Pero también fue un tiempo de sombras. El credo Legionario, tal como lo ideó el fundador y como fielmente se venía recitando en cada lista de ordenanza, en cada formación legionaria estuvo a punto de desaparecer. Algunos lo consideraban obsoleto al amparo de la literalidad de sus invocaciones: “.. hasta llegar a la bayoneta.” “…arrastrará cañones, carros…” sin penetrar en el simbolismo que encierran sus espíritus. Para otros, simplemente estaba superado con la promulgación de las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas, hoy en día reducidas a la mínima expresión.

Al amparo de los coroneles de los Tercios, hubo que buscar refugio al Credo Legionario en las teóricas de formación moral y militar, donde se enseña el historial y tradiciones de las Unidades Militares. Tiempos duros en los que los oficiales teníamos que recurrir al propio credo: “cumplirá su deber, obedecerá hasta morir” para contener la ira de los legionarios. Muchos de los lectores recordarán la inefable figura del Subteniente José Sánchez Remón, cuando él, y los suboficiales más antiguos de cada uno de los tercios eran los encargados de invocar algún espíritu del credo Legionario en vez de hacerlo toda la formación al unísono, como se había hecho siempre y como, afortunadamente, se ha recuperado en nuestros días.

Intentos hubo, ya lo creo, desde dentro por revertir aquella situación. Desde el Servicio Histórico Militar (actualmente el Instituto de Historia y Cultura militar) se impulsó un seminario con ocasión del LXXV Aniversario de la Fundación: “La Legión del futuro y el futuro de La Legión” que apostaba por la operatividad en lo práctico y por la vuelta a las esencias en lo espiritual. No obstante el empeño continuó  hasta el punto que en el año 1996  el Estado Mayor del Ejército organizó un seminario en Segovia con objeto de revisar el Credo Legionario, al que asistieron representantes del propio EME, de las Comandancias Generales de Melilla y Ceuta, de la Fuerza de Acción Rápida y, por supuesto, de La Legión. Pronto se evidenció una divergencia entre los que representando a cualquiera de las Unidades mencionadas habían servido en La legión y los que no lo habían hecho. Situación comprometida que se salvó con la postura abanderada por el más veterano legionario de los presentes, el TCOL. Alonso Marcili, secundada por el resto: Si el Credo lo había dejado escrito el fundador de La legión, Teniente Coronel Millán Astray, Ninguno de los presentes era quién para modificarlo. Que Se escribiera otro texto y que lo bautizaran como se decidiera. 

Afortunadamente, aquello pasó. Los Legionarios, con su desempeño en las misiones a donde han sido asignados: Los Balcanes, Líbano, Irak, Afganistán, República Centroafricana, Mali, fuera de nuestras fronteras; Perejil, la limpieza del chapapote en Galicia, o la protección de las vías del AVE, cuando ha sido requerida para ello se han ganado a pulso el respeto de propios y extraños.

Con un antiguo Legionario al frente del Ejercito y un buen elenco de oficiales que ocupan algunos de los puestos de mayor responsabilidad, podemos los veteranos felicitarnos de los tiempos que corren para La Legión de cara a su centenario. Ojalá tengamos la oportunidad de ver a todas las Unidades legionarias, con todos los legionarios en activo formadas en parada, la presencia de los veteranos agrupados en torno a las Hermandades de Antiguos Legionarios y a SM el Rey pasar revista a todos en cualquier lugar de la geografía española.

 

Adolfo Coloma

5º Tercio de la Legión.

Tercio de La Nostalgia

4 agosto 2017

Blog: generaldavila.com

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (VI) ‹‹LITERATURA LEGIONARIA›› General de División Rafael Dávila Álvarez (Jefe de La Legión entre 2001-2004)

La Legión escrito por Millán-Astray su fundador

Son numerosas las preguntas que recibo acerca de la literatura legionaria. Me alegra comprobar que hay mucha gente interesada en el tema y entre ellos muchos jóvenes soldados o que quieren serlo. En definitiva legiones que sienten la llamada de ese espíritu único y sin igual. Es abundante lo escrito sobre la Legión y su historia, variado y no siempre acertado, por lo que a lo largo de este camino hacia el Centenario de la Legión tiempo tendremos de hablar y aconsejar sobre los autores y sus libros. Hoy como entrada al extensísimo tema les voy a dar las lecturas que a mi juicio son imprescindibles para construir sobre sólidos cimientos la historia de la Legión. Es un criterio muy personal y, ¡cómo no!, discutible, pero les aseguro que no se arrepentirán de la lectura de los textos que les propongo y les servirá al menos para sentir la Legión por dentro y desde dentro.

La Legión. José Millán-Astray

El primero e imprescindible es La Legión  escrito por su fundador José Millán Astray; sin duda el libro que cualquier amante de esta unidad debe leer y dejar grabado en su corazón.

Lo escribió el fundador de la Legión en el año 1922 y se lo dedicó ‹‹Al heroico y glorioso Teniente Coronel Sr. D. Santiago González-Tablas y García-Herreros. Muerto en la toma de Tazarut, mandando sus Regulares››.

Con vibrante descripción Millán-Astray nos relata el origen de la Legión, la personalidad de los legionarios, el espíritu, la vida legionaria, los combates, Melilla, Casabona, de Nador al Kert, Monte Mayán, Ayalía, El Ajmás… Tizzi-Aza.

Hay un capítulo del libro de especial relevancia; apasionante. El dedicado a la instrucción moral y donde el fundador detalla cada Espíritu del CREDO LEGIONARIO, base espiritual de la Legión. Médula y nervio, alma y rito de ella, según sus palabras. Imprescindible testimonio que nos hace descubrir la esencia del misterio de esta gran creación.

Escrito el libro, como decía, en 1922, no hay ni una sola frase que se haya quedado anticuada. La Legión es tal y como su fundador quiso que fuese. El día que una sola de sus bases o principios fundacionales dejen de cumplirse La Legión dejará de serlo.

Repito, un libro imprescindible para entender cómo y por qué estamos cerca de los cien años de su fundación sin haber sido derrotada ni en un solo combate. ‹‹Legionarios, a luchar; legionarios, a morir››. ‹‹Nació espontáneo en los primeros días de la Legión, en la posición A››.

La Legión que vive por el coronel Mateo

La Legión que vive… Episodios de la Legión. Coronel Mateo

El siguiente libro por mí recomendado lleva por título La Legión que Vive… Episodios de la Legión  escrito en 1932 por el Coronel Juan Mateo y Pérez de Alejo, Jefe de la Legión entre 1931 y 1932 y que no pudo ver publicada su obra por ser asesinado por los disparos de un antiguo sargento legionario.

El libro solo se define con una palabra: ¡Magnífico! Es pura Legión.

En su prólogo el autor dice que son solo pinceladas con variados matices, de esta vida sin igual en la que el valor, ingenio, audacia y abnegación son cualidades que aparecen como sencillas normas de acción, no como virtudes excelsas que ennoblecen y elevan el espíritu humano.

Esa es la virtud de la Legión, hacer de lo heroico algo cotidiano.

Solo les voy a dejar la última página del libro que dice así:

‹‹Habla la Legión. Próxima a terminarse la impresión de esta obra, su autor, el Coronel Mateo, ha muerto víctima de vil asesinato.

Este episodio trágico pudiera ser uno más entre los que su pluma maravillosa acertó a trazar con tanta maestría y, sobre todo, con tanto amor.

Porque el Coronel Mateo amaba a la Legión con un cariño ardiente e inextinguible que está vivo y palpitante en las páginas de este libro.

Por eso la Legión, LA LEGIÓN QUE VIVE, quiere cerrarlo con este recuerdo dedicado al Jefe que, teniendo alma de héroe, por la mano de un criminal, se convirtió en un mártir››.

Lean el libro y gozarán con palabras llenas de sabiduría, espíritu y poesía.

El Legionario por el general Carlos de Silva

El Legionario. General Carlos de Silva

Y termino con el tercer libro que considero como las obras básicas para empezar a conocer y a saber de la Legión. Se trata de una biografía -para mí mucho más que eso- del fundador de la Legión, teniente coronel Millán-Astray, escrita por el general Carlos de Silva en 1956. Es de destacar que los derechos de autor de esta obra con enorme generosidad los cedió D. Carlos de Silva y Amo de Rivera, hijo del General, a la Hermandad Nacional de Antiguos Caballeros Legionarios, algo muy de agradecer y que habla del espíritu de esta familia.

Decía que el libro es algo más que una biografía. En sus diez capítulos nos va descubriendo una personalidad que va pareja a la creación de la Legión. Llega un momento en que la biografía se confunde y no se sabe muy bien si describe el autor la obra o a su creador. Imprescindible para conocer aspectos íntimos e inéditos que sin tenerse en cuenta no se entendería del todo al Tercio de Extranjeros.

Por citarle dos detalles me referiré al capítulo X donde se recoge la carta que en marzo de 1926 escribe Millán-Astray al caballero alumno de la Academia de Infantería don Marcial Sánchez-Barcaiztegui Gil de Sola que había solicitado su ingreso en la Legión. Solo esta carta es motivo más que justificado para tener este libro en cualquier biblioteca legionaria que se precie. Yo diría que es un imprescindible libro para cualquier soldado porque esa carta describe el Camino de los Caballeros.

Y como final el general Silva nos relata los últimos momentos del legionario, del fundador, del caballero y soldado. Su muerte y testamento. Reza su tumba, por expreso deseo:

José Millán-Astray

Caballero Legionario

Por Dios y por la Patria

1º Enero 1954

Espero que después de leer estos libros, si me hacen caso, comprendan el porqué de mi recomendación y entiendan y amen un poco más si cabe a la Legión, la obra de D. José Millán-Astray Caballero Legionario.

General de División Rafael Dávila Álvarez

(Jefe de La Legión entre 2001-2004)

Blog: generaldavila.com

3 julio 2017

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (I) 1920-2020 ARENGA DE SU FUNDADOR General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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Teniente coronel José Millán-Astray, fundador de la Legión

Quedan algo más de tres años para que celebremos el Centenario de la Fundación del Tercio de Extranjeros, la Legión Española. Un acontecimiento único en la historia del Ejército español. La Unidad militar española más cercana al pueblo, la más popular y la que levanta más pasiones, amores y también desencuentros, que de todo hay. Forma parte de su esencia, de su mística y misterio. Si no fuese así sería otra cosa, nunca la Legión.

Desde este blog queremos rendirle un humilde homenaje y acompañar, sentirnos cerca, en estos últimos pasos hasta llegar al Centenario. Reconocimiento, respeto y admiración, a todos los legionarios que con su sangre, sacrificio y valor han logrado llevar al cielo el nombre de la Legión.

Animamos a Hermandades, Cofradías, asociaciones y a todos los que la aman para que se sumen a este sencillo homenaje y plasmen aquí sus vivencias para más honra y amor a la Legión, si cabe.

Por ir a tu lado a verte mi más leal compañera…

Requiebros con la muerte, quizá la mejor compañera cuando tienes por sudario el amor a tu bandera.

9722 muertos, 35.200 heridos, más de 1.000 desaparecidos… 46.000 bajas.

7 Laureadas de San Fernando Colectivas y 22 Medallas Militares.

23 Laureadas de San Fernando Individuales y 211 Medallas Militares.

Es el frío resumen del combate. El honor y el dolor. Datos que se revuelven y calientan la memoria ante la frialdad del tiempo. Son la herencia gloriosa que ha dejado el ‹‹Espíritu de la Muerte››. Nadie muere en la Legión porque el honor y el dolor permanecen como pruebas del valor. Es el ejemplo de aquellos que te preceden.

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¡Legionario!

Este es el homenaje de cien años de servicio.

El honor a nuestros muertos. El honor a todo el que desde las filas de la Legión ha amado tanto que solo ha servido para ser caballero, para vivir como legionario. Caballero legionario.

Para iniciar este camino hacia el Centenario nada mejor que la arenga pronunciada por nuestro fundador cuando la Legión alcanza la cifra escalofriante de mil muertos. Empezaba la gloria y su misterio:

 

PALABRAS PRONUNCIADAS POR EL TENIENTE CORONEL MILLÁN ASTRAY- DICIEMBRE DE 1921

SOY UN LEGIONARIO

¡Legionarios!

Hemos pasado de 1.000 bajas en los combates; de ellas 15 oficiales y 200 legionarios cayeron para siempre cubiertos de gloria; de los restantes son , 54 jefes y oficiales y 775 legionarios. Entre los primeros están como los más preclaros héroes de la legión los 15 legionarios que, al mando del cabo Suceso Terreros, marcharon voluntarios al blocao de ‹‹La Muerte›› en Melilla, y en el que perecieron gloriosamente  entre sus escombros cuando fue destrozado por el cañón enemigo; estos heroicos legionarios cumplieron con el ‹‹Espíritu de acudir al fuego›› que nos manda nuestro Credo.

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banderas de la Legión

Son gloriosas las hazañas de la Primera y Segunda Banderas en Melilla y que cada día escriben una nueva página que aumenta nuestros laureles.

La Tercera Bandera selló con su sangre  en el combate de Buharras su ejecutoria legionaria. La Cuarta Bandera en Magán se llamó desde entonces digna hermana de las tres primeras y la más joven de todas; la Quinta Bandera alcanzó igual título en Ayalia.

Son vuestros jefes los comandantes Franco, Fontanes, Cardeira, Villegas y Liniers; tenéis capitanes y oficiales que son orgullo del Arma de Infantería, y vosotros legionarios, podéis ya contestar como un honor, como yo os prometí, cuando os pregunten que quienes sois, diciendo: ‹‹Soy un legionario››.

Seguid el camino emprendido; no olvidéis nuestro Credo, y acometed siempre al enemigo por mucho y pujante que sea; no abandonéis al caído en el campo, hasta perecer todos; quereos como hermanos, acudid a la voz de ¡A mí la legión!, a defender a quien os llame; marchad sin fatiga; no os quejéis jamás; trabajad con fe, auxiliando a todo el que pida ayuda a la Legión; acudid al fuego como lo hizo el cabo Terrero con los 15 inmortales y como fueron los enfermos y asistentes en socorro de Ait-Aixa en Melilla.

Seguid cumpliendo vuestro deber; obedeced hasta morir, demandad ansiosos, un día y otro, el combatir sin tregua ni descanso y si llega la hora de la muerte pensad que tenéis asegurada la gloria en la tierra y en el Cielo.

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Credo de la Legión

Y como dice nuestro Credo que la bandera de la Legión será gloriosa porque la teñirá la sangre de sus legionarios, hoy también que hemos cumplido nuestra promesa, os digo que la Bandera de la Legión es ya gloriosa porque la tiñe de rojo la sangre de los legionarios.

¡Caballeros legionarios! Seguid el camino emprendido, seguid combatiendo con bravura legionaria y seguid en todos los lugares en donde estéis demostrando el ‹‹Espíritu de disciplina y obediencia›› que a todos os caracteriza.

Legionarios: Digamos los vivas con que vamos al combate, con que celebramos nuestras fiestas, con que veneramos a España y a nuestro Rey y con los vivas mismos que son la despedida de los que nos abandonan para siempre.

Legionarios: ¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

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La Bandera de la Legión y nuestra Reina

(Arenga pronunciada en diciembre de 1921 por el Teniente Coronel José Millán Astray, fundador de la Legión).

Las palabras de nuestro fundador son la Legión. Nada se puede añadir. Eran, son y serán el mejor resumen de su obra. La Legión cumple pronto sus cien años, pero ya cumplió la eternidad.

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¿Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

(Jefe de la Legión entre 2001 y 2004)

Blog generaldavila.com

8 febrero 2017