MILLÁN-ASTRAY HERIDO, PIERDE UN BRAZO. CORRESPONDENCIA CON S.M. EL REY ALFONSO XIII General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El 26 de octubre de 1924 el recién ascendido coronel Millán-Astray va camino del Fondak de Ain Yedida para hacerse cargo del mando de la columna R´gaiga. La carretera se encuentra cortada por intenso fuego enemigo lo que le obliga a abandonar el vehículo. Se acerca a la primera línea de combate a arengar a los soldados del Batallón de Burgos como si fuesen sus propios legionarios. Una bala enemiga hiere mortalmente al teniente Topete que le acompañaba. Millán-Astray recibe también un impacto en el brazo izquierdo lo que obliga a evacuarle en gravísimo estado. Ingresado en el Hospital Militar de Tetuán, el día 28 es necesario amputarle el brazo por una gangrena gaseosa.

De Presidencia del Consejo de Ministros se recibe en Tetuán el siguiente telegrama:

Hagan el favor preguntar de parte de s m el rey como se encuentra el coronel millan astray

A las 1320 horas del mismo día, desde Tetuán se da contestación a Palacio Real:

Jefe Casa Militar de S.M.

ruego comunique S.M. Coronel Millán amputado brazo está gravísimo gangrena.

Olavide

A las 2140 horas se recibe en Palacio telegrama del general en jefe a jefe de la casa militar

ruegole comunique a sm que he visitado esta tarde en hospital al coronel millán y demás heridos evacuados de dra el Asef encontrando al primero relativamente bien después amputación que se hizo indispensable y urgente por presentarse gangrena exponga sm y real familia el testimonio mi adhesión y constante recuerdo y ratifique el buen espíritu reinante estas tropas.

Al día siguiente transmiten a S.M. el Rey Alfonso XIII la mejoría del coronel Millán Astray y reiteran su petición de no pasar a inválidos:

además enterado el coronel millan de la solicitud con que s.m. se interesa por el ha encargado se manifieste al señor sus deseos reiterados de no pasar a invalidos y que agradece en el alma el interés que se toma por su restablecimiento

No tarda el Rey en contestar. El mismo día 29 y dirigido personalmente al coronel Millán Astray redactado de su puño y letra Alfonso XIII le dice:

Oficiales que como tú, al sufrir operación que les priva de un miembro, solo piden no ingresar Inválidos y seguir trabajando y ofreciendo su vida por la Patria, demuestran tan alto espíritu, que es garantía cierta del gran valor que tienen sus servicios y su sacrificio; y acepto los tuyos, existiendo ya casos de capitán Llorens, que con un brazo menos siguió sirviendo en activo y de capitán Ripolle que con una mano artificial, supo ganar la Cruz de San Fernando.

Te desea muy rápido restablecimiento, y te envía fuerte abrazo, =Alfonso=

No queda ahí este testimonio de afecto y admiración de S.M. el Rey Alfonso XIII hacia el fundador de la Legión.

El interés del Rey es evidente y no solo por la evolución de la grave herida y pérdida del brazo de Millán-Astray, sino que se ocupa de su futuro militar. También de su puño y letra escribe el Rey:

A General en Jefe

Particular=Muy interesado estado de Pepe Millán, anímale y dile que con un brazo menos me sirve igual que con los dos, Alfonso.

Contesta Millán-Astray el mismo día 29 de octubre:

Es un orgullo y una satisfacción, Señor, el que el Rey haya escuchado la petición de este humilde soldado y le conceda la más alta gracia con que pudo soñar cual es la de poder otra vez en activo derramar su sangre por su España y por su Rey ¡¡Viva España!! ¡¡Viva el Rey!! ¡¡Viva la gloriosa Infantería española!!

El coronel Millán-Astray siguió al mando de la Legión y volvió a derramar su sangre por España. Fue el 4 de marzo de 1926 en Loma Redonda revisando las fortificaciones de vanguardia. Herido en el ojo derecho y con desgarros en el maxilar y mejilla izquierda. Como consecuencia de la herida perdió el ojo derecho.

Tendría después de muerto su quinta herida como en su día escribimos.

Recuerdo aquella frase de la ópera de AlfanoCyrano de Bergerac, cuando este se enfrenta a la muerte: <<Me podrás quitar la vida, pero jamás podrás quitarme mi valentía>>.

Esa fue la forma de vivir del fundador de la Legión. Un valiente en las ideas y en los actos, lo que no es fácil ni frecuente combinación.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 diciembre 2018

LA QUINTA HERIDA DE MILLÁN-ASTRAY FUNDADOR DE LA LEGIÓN. CAMINO DEL CENTENARIO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Millán-Astray por Zuloaga

Sí. Ya sé que fueron cuatro.

Cuatro heridas graves, de guerra, frente al enemigo:

17 de septiembre de 1921. Barranco de Amadí, toma de las tetas de Nador. Herido en el pecho.

10 de enero de 1922. Combate de Draa el-Asef. Herido en una pierna.

26 de octubre de 1924. Fondak de Ain Yedida. Arengando a los soldados del Batallón “Burgos”. Herido en el brazo izquierdo que tuvo que ser apuntado.

4 de marzo de 1926. Loma Redonda. Revisando las fortificaciones de vanguardia. Herido en el ojo derecho. Desgarros en el maxilar y mejilla izquierda. Como consecuencia de la herida pierde el ojo derecho.

Pero hay más.

Eran sus auténticas condecoraciones. Un ángulo dorado bordado en la manga del uniforme por cada herida. Era un ejemplo, el estandarte de lo que era la Legión. Las palabras que les dirigía a sus legionarios no eran retórica vacía, ni teatral actitud. En la Legión no se miente, a nadie se le engaña.

Habéis venido aquí a morir”. Aquellas palabras las llevaba bordadas el fundador de la Legión no solo en el uniforme sino en su acribillado cuerpo como si fuese el mismísimo Tercio que se erguía entre las balas para escándalo de los mediocres.

En la Legión, las heridas siempre han sido la hoja de servicios de los valientes.

El joven oficial Ríos Capapé allá por el año 1926 cuando Millán-Astray recibe la cuarta herida de guerra le envió el siguiente telegrama:

<<Felicítole por cuarta, gloriosa herida Stop Espero impaciente la quinta>>.

El joven oficial Ríos Capapé enviaba un telegrama al héroe herido, sin pensar muy bien la redacción del texto, en el que venía a desearle otra nueva herida. Decía lo que no quería decir, expresando mal lo que quería decir, aunque todos interpretaban con meridiana claridad lo que quería expresar. Lucir las cicatrices en dorados ángulos era el preciado premio a los duros combates, era la gloria y la buena estrella ante el enemigo.

Lo que no sabía aquel joven oficial es que su metafórico deseo se iba a cumplir. El fundador de la Legión puede haber sido herido por quinta vez, una herida reciente que la cobardía ha esperado a la oscuridad del momento, a la mediocridad de algunos elementos y a la traición y deslealtad, incluso de algunos allegados, para disparar con su vulgar paqueo.

La Legión sigue siendo lo que fue. Lo que era su fundador y lo que quiso su fundador que fuese. Si alguien pretende separar al creador de su obra pierde el tiempo. Mejor será, si se atreve, que destruya la obra; renacerá antes de caer.

La quinta herida de Millán-Astray no está causada por quitar su nombre a una calle, ni por redactar panfletos injuriosos llenos de odio y envidia contra su labor y persona. No hiere quien quiere. Hay que ser inteligente, caballero y noble para enfrentarse a un soldado en combate. No es el caso.

La quinta herida recibida por el fundador de la Legión es, será, sería, podrá ser, ha sido -la bala puede estar haciendo ya su recorrido-…, que separen al fundador de su obra, que escondan el nombre del teniente coronel Millán-Astray cada vez que se hable de la Legión.

La Legión camina a su Centenario de la mano de su fundador. Si no es así no habrá Centenario de la Legión. Será otra cosa.

Camino del Centenario en nada ha cambiado la Legión. Solo hay una cosa que la distinga y la haya hecho grande en su centenaria historia: su espíritu. Adaptarse a los tiempos no es renunciar a otros tiempos. Es recordar y divulgar, es sentirse orgullosos de los hombres que quedaron en el camino. Es el recuerdo a todos los que humildemente sirvieron y todo lo dieron; con su camisa verde abierta a las balas, las de plomo y las que con insidia lanza la retaguardia. No abrocharemos el botón de nuestra camisa verde, a nadie le cerraremos el paso, pero el que se atreva que venga a cerrárnoslo.

El centenario de la Legión, para unos y para otros, para todos, debe estar unido a la figura de su fundador: teniente coronel José Millán-Astray.

El combate está en marcha. El paqueo suena ya muy cerca.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog generaldavila.com

04 mayo 2018

 

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (VI) ‹‹LITERATURA LEGIONARIA›› General de División Rafael Dávila Álvarez (Jefe de La Legión entre 2001-2004)

La Legión escrito por Millán-Astray su fundador

Son numerosas las preguntas que recibo acerca de la literatura legionaria. Me alegra comprobar que hay mucha gente interesada en el tema y entre ellos muchos jóvenes soldados o que quieren serlo. En definitiva legiones que sienten la llamada de ese espíritu único y sin igual. Es abundante lo escrito sobre la Legión y su historia, variado y no siempre acertado, por lo que a lo largo de este camino hacia el Centenario de la Legión tiempo tendremos de hablar y aconsejar sobre los autores y sus libros. Hoy como entrada al extensísimo tema les voy a dar las lecturas que a mi juicio son imprescindibles para construir sobre sólidos cimientos la historia de la Legión. Es un criterio muy personal y, ¡cómo no!, discutible, pero les aseguro que no se arrepentirán de la lectura de los textos que les propongo y les servirá al menos para sentir la Legión por dentro y desde dentro.

La Legión. José Millán-Astray

El primero e imprescindible es La Legión  escrito por su fundador José Millán Astray; sin duda el libro que cualquier amante de esta unidad debe leer y dejar grabado en su corazón.

Lo escribió el fundador de la Legión en el año 1922 y se lo dedicó ‹‹Al heroico y glorioso Teniente Coronel Sr. D. Santiago González-Tablas y García-Herreros. Muerto en la toma de Tazarut, mandando sus Regulares››.

Con vibrante descripción Millán-Astray nos relata el origen de la Legión, la personalidad de los legionarios, el espíritu, la vida legionaria, los combates, Melilla, Casabona, de Nador al Kert, Monte Mayán, Ayalía, El Ajmás… Tizzi-Aza.

Hay un capítulo del libro de especial relevancia; apasionante. El dedicado a la instrucción moral y donde el fundador detalla cada Espíritu del CREDO LEGIONARIO, base espiritual de la Legión. Médula y nervio, alma y rito de ella, según sus palabras. Imprescindible testimonio que nos hace descubrir la esencia del misterio de esta gran creación.

Escrito el libro, como decía, en 1922, no hay ni una sola frase que se haya quedado anticuada. La Legión es tal y como su fundador quiso que fuese. El día que una sola de sus bases o principios fundacionales dejen de cumplirse La Legión dejará de serlo.

Repito, un libro imprescindible para entender cómo y por qué estamos cerca de los cien años de su fundación sin haber sido derrotada ni en un solo combate. ‹‹Legionarios, a luchar; legionarios, a morir››. ‹‹Nació espontáneo en los primeros días de la Legión, en la posición A››.

La Legión que vive por el coronel Mateo

La Legión que vive… Episodios de la Legión. Coronel Mateo

El siguiente libro por mí recomendado lleva por título La Legión que Vive… Episodios de la Legión  escrito en 1932 por el Coronel Juan Mateo y Pérez de Alejo, Jefe de la Legión entre 1931 y 1932 y que no pudo ver publicada su obra por ser asesinado por los disparos de un antiguo sargento legionario.

El libro solo se define con una palabra: ¡Magnífico! Es pura Legión.

En su prólogo el autor dice que son solo pinceladas con variados matices, de esta vida sin igual en la que el valor, ingenio, audacia y abnegación son cualidades que aparecen como sencillas normas de acción, no como virtudes excelsas que ennoblecen y elevan el espíritu humano.

Esa es la virtud de la Legión, hacer de lo heroico algo cotidiano.

Solo les voy a dejar la última página del libro que dice así:

‹‹Habla la Legión. Próxima a terminarse la impresión de esta obra, su autor, el Coronel Mateo, ha muerto víctima de vil asesinato.

Este episodio trágico pudiera ser uno más entre los que su pluma maravillosa acertó a trazar con tanta maestría y, sobre todo, con tanto amor.

Porque el Coronel Mateo amaba a la Legión con un cariño ardiente e inextinguible que está vivo y palpitante en las páginas de este libro.

Por eso la Legión, LA LEGIÓN QUE VIVE, quiere cerrarlo con este recuerdo dedicado al Jefe que, teniendo alma de héroe, por la mano de un criminal, se convirtió en un mártir››.

Lean el libro y gozarán con palabras llenas de sabiduría, espíritu y poesía.

El Legionario por el general Carlos de Silva

El Legionario. General Carlos de Silva

Y termino con el tercer libro que considero como las obras básicas para empezar a conocer y a saber de la Legión. Se trata de una biografía -para mí mucho más que eso- del fundador de la Legión, teniente coronel Millán-Astray, escrita por el general Carlos de Silva en 1956. Es de destacar que los derechos de autor de esta obra con enorme generosidad los cedió D. Carlos de Silva y Amo de Rivera, hijo del General, a la Hermandad Nacional de Antiguos Caballeros Legionarios, algo muy de agradecer y que habla del espíritu de esta familia.

Decía que el libro es algo más que una biografía. En sus diez capítulos nos va descubriendo una personalidad que va pareja a la creación de la Legión. Llega un momento en que la biografía se confunde y no se sabe muy bien si describe el autor la obra o a su creador. Imprescindible para conocer aspectos íntimos e inéditos que sin tenerse en cuenta no se entendería del todo al Tercio de Extranjeros.

Por citarle dos detalles me referiré al capítulo X donde se recoge la carta que en marzo de 1926 escribe Millán-Astray al caballero alumno de la Academia de Infantería don Marcial Sánchez-Barcaiztegui Gil de Sola que había solicitado su ingreso en la Legión. Solo esta carta es motivo más que justificado para tener este libro en cualquier biblioteca legionaria que se precie. Yo diría que es un imprescindible libro para cualquier soldado porque esa carta describe el Camino de los Caballeros.

Y como final el general Silva nos relata los últimos momentos del legionario, del fundador, del caballero y soldado. Su muerte y testamento. Reza su tumba, por expreso deseo:

José Millán-Astray

Caballero Legionario

Por Dios y por la Patria

1º Enero 1954

Espero que después de leer estos libros, si me hacen caso, comprendan el porqué de mi recomendación y entiendan y amen un poco más si cabe a la Legión, la obra de D. José Millán-Astray Caballero Legionario.

General de División Rafael Dávila Álvarez

(Jefe de La Legión entre 2001-2004)

Blog: generaldavila.com

3 julio 2017