LA OLVIDADA FOSA DE ANNUAL. Rafael Dávila Álvarez

Hablamos con cierta ligereza de la “guerra de Marruecos”. Se confunden combates, fechas y conceptos claves. Parece que allí siempre estuvimos en guerra y no fue así. Conviene dejar claros algunos hechos. Los periodos de paz fueron fructíferos y prolongados a lo largo de los siglos, con intermitentes y breves conflictos de fronteras con las tribus próximas a las plazas de soberanía y en los que el Sultán poco tenía que ver, aunque al final quedase involucrado.

En 1859, la decisión de las autoridades españolas de construir nuevas fortificaciones en torno a la ciudad de Ceuta actuó como detonante de la crisis que desencadenó la famosa “campaña de África” que, con tintes patrióticos y de leyenda, pasó a llamarse la “guerra romántica”. El Tratado de Wad Ras cerró la contienda con claros beneficios para España.

En 1893 es en Melilla donde surgen los enfrentamientos, “guerra de Margallo”, un conflicto con las tribus de los alrededores de la ciudad.

Se repiten en 1909, “guerra de Melilla”, de la que queda el recuerdo de la Semana Trágica y los acontecimientos del Barranco del Lobo, convertidos en tragedia en el ámbito popular sin ajustarse a la total realidad de los hechos. Todavía son numerosos los lugares españoles en los que sigue viva aquella canción… “En el barranco del lobo hay una fuente que mana…”slide_12

Todos estos acontecimientos nada tienen que ver con el Protectorado que desde 1912 se confiaba a España para la zona de Yebala y el Rif. Desde esta fecha la protección militar se plasmó únicamente en acciones locales para combatir a los rebeldes que se oponían a la autoridad del Sultán y mantener la administración compartida que dio paso al Protectorado.

Pero en 1921 se produce un cambio radical que sorprende al mismo Ejército español. La violencia y la agresividad bereber se muestran en toda su crueldad en una concavidad de la tierra rifeña llamada Annual; en unas horas se convertirá en la fosa de Annual y el camino hasta Melilla en la ruta del desastre. Fue el verano del año 1921 cuando la ciudad española de Melilla estuvo a punto de caer en manos rifeñas. El levantamiento rebelde arrasó en julio de ese año las posiciones españolas, extendiéndose desde Annual hasta las puertas de Melilla, teniendo como inspirador y cabecilla a Abd el-Krim.

IMG_1617España se encontró derrotada en una guerra perdida antes de comenzarla.

Sorpresa, imprevisión, incapacidad del mando; cuando llega la derrota, menos los muertos, todos se esconden en justificaciones, inadmisibles para un soldado.

No es mi intención pormenorizar los combates, las causas de la derrota y las consecuencias políticas y militares de la misma. Mucho se ha escrito, aunque no está todo contado y cerrado. Camino de los cien años de aquellos sucesos se abrirán nuevas líneas de investigación. En eso estamos algunos. Hoy solo pretendo reavivar la memoria, crear inquietud e invitarles a que lean y divulguen estos hechos militares y políticos olvidados en la cuneta de nuestra historia; creo que con toda intención.

El año 1920 fue de verdadero esplendor para la Comandancia de Melilla. Continuó la ocupación de posiciones y se logró el sometimiento de las importantes cábilas de Beni Ulixech y Beni-Said, las más belicosas y peligrosas. La situación aconsejaba dedicar la actividad y fuerzas a asegurar y consolidar el dominio de todo el territorio ocupado durante el año. Esta era la propuesta que le presentaba a su General el Estado Mayor y con más fuerza que nadie su Jefe de la Sección de Campaña, Teniente Coronel Dávila. Se había rebasado ya el límite de elasticidad de las fuerzas del territorio, en palabras del Jefe de esta Sección.IMG_1613

Pero a Silvestre le obsesionaba Alhucemas y para ello quería ocupar Annual, contra todo consejo, como base de partida. Se ocupó el 15 de enero de 1921 y  tampoco hizo caso de la propuesta para que con urgencia ocupase Sidi Dris, con posición intermedia, para así enlazar con Annual desde la costa. Demasiadas imprudencias y demasiada confianza en su suerte cuando la información que se tenía era de creciente riesgo de ataques organizados por los bereberes de Abd El-Krim.

Abarrán, Sidi-Dris, Igueriben… y al fin Annual. Lo que allí sucedido tiene muchas explicaciones o lo que es lo mismo, no tiene ninguna. Sólo se puede explicar y asumir la derrota cuando se ha combatido hasta el final.

Annual es la derrota moral de un pueblo y de su ejército, de sus dirigentes, de su reciente historia. Es el final de un ciclo desastroso, de corrupciones y relativismos, de abusos e injusticias que traerán graves consecuencias. Annual no es una derrota aislada ni simplemente el hundimiento de la Comandancia General de Melilla, es la derrota espiritual de todo un pueblo y de su ejército allí desplegado.

“No hay nada aprovechable…todo hay que crearlo de nuevo”. “Moral de la tropa es tan deprimida que no me comprometo a operar”, decía angustiado el General Berenguer. Y continuaba: “No se trata de reforzar un ejército con elementos nuevos, sino de crear un ejército”.marru 3

Más que crear un ejército lo que se necesitaba era recuperar el espíritu vencido, perdido en una retirada sin nombre. Como si de un milagro se tratase, una nueva unidad se había hecho cargo de la herencia de aquél espíritu de la pica y la ballesta, el del arcabuz, el que había hecho, desde los tiempos de Flandes, reconocer al soldado español como el mejor del mundo y que de repente se había eclipsado.

El Tercio de Extranjeros nacía en el momento más necesario. Cuando más la necesitaba España, nacía la Legión; que nadie lo olvide.

No van a ser razones de índole material las que lleven al sacrificio a los legionarios… Estar convencidos de que se lucha por una causa justa ha sido históricamente para los soldados su asidero moral más firme ante la brutalidad de la guerra.

Un ejército sin espíritu y sin mando no es más que una masa sin sentido camino de la tragedia. El honor y la honra siempre han sido sentimientos que han acompañado a las unidades moviéndolas hasta límites insospechados. Cuando no se lucha con convicciones morales, cuando cada uno va a lo suyo y no hay una referencia a seguir, un ejemplo a imitar y una disciplina moral que cumplir, sólo se lucha por salvar la vida y ese es el momento a partir del cual se empieza a perder la moral, el combate y la vida. A un pueblo, políticamente, le pasa algo parecido.legmelilla--478x270

Esos detalles claves para un ejército se habían derrumbado en unos minutos en Annual socavados por la ausencia o ineficacia del mando, el olvido, la incompetencia y la irresponsabilidad de muchos, que no eran precisamente los soldados.

Annual se convirtió en una fosa indescriptible del horror donde a pesar de informes, investigaciones y responsabilidades, todos miraron para otro lado; así seguimos sin que nadie gire la cabeza para mirar y aprender de nuestra historia.

“Tú y yo formamos la tempestad; tú eres el viento furibundo; yo, el mar tranquilo.Tú llegas y soplas irritado; yo me agito, me revuelvo y estallo en espuma. Ya tienes ahí la borrasca; pero entre tú y yo hay una diferencia; que yo, como el mar, jamás me salgo de mi sitio, y tú, como el viento, jamás estás en el tuyo”.

Son palabras que El Raisuni le espetó a Silvestre cuando este era Coronel en Yebala.

La derrota suele ser consecuencia de la imprudencia y el desconocimiento.

Español lee y divulga.

Rafael Dávila Álvarez

Artículo publicado en este blog el día 23 julio 2014

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LA GUERRA DE MARRUECOS (1907-1927) (Historia completa de una guerra olvidada) Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La Guerra de Marruecos (1907-1927)

En las Academias militares se enseña poca historia. Mal hecho. No se hace la guerra solo sabiendo tácticas y técnicas académicas. Sin saber historia no se pueden tomar decisiones acertadas y brillantes. Si analizamos las principales batallas militares podremos comprobar cómo las decisiones de los vencedores han salido siempre de jefes amantes y conocedores de la historia. Es la gran maestra de la estrategia, pero también de la táctica y de la política.

Nuestra enseñanza en general huye del arte cuando la vida es puro arte. La guerra y la política también. El arte es la elegancia a la hora de actuar, la sencillez y la eficacia. Cuando la historia se convierte en una asignatura que sirve para manipular las conciencias, para mentir y contar las cosas como no fueron, para adoctrinar, nos encontramos con la derrota de un pueblo manipulado y engañado. El conocimiento no consiste en acumular datos sino en saber descubrir la verdad entre tanta información basura que nos rodea.

Por eso cuando alguien narra la historia y lo hace con rigurosidad y eficacia hay que pregonarlo. Eso pretendo hoy con el libro de Salvador Fontenla Ballesta que acaba de publicar la editorial La esfera de los libros cuyo título es La guerra de Marruecos (1907-1927) Historia completa de una guerra olvidada.

Salvador Fontenla Ballesta es general de Brigada, diplomado de Estado Mayor, legionario, paracaidista, y tenemos la suerte de que además es colaborador de este blog. Es Doctor en Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Si me lo permiten, entre nosotros, les diré que es un sabio, un conocedor de la milicia en su concepto de arte, que es lo que es. Pienso que la milicia no ha sabido aprovechar del todo sus conocimientos para transmitírselo a los jóvenes que se forman en las Academias Militares. Hace años que conozco a Salvador y soy un ferviente seguidor de lo que escribe, aunque sean apuntes de tertulia. Siempre hay sabiduría en él. De Marruecos pocos saben lo que él. Por afición, pasión y estudio de aquel pueblo desde sus ancestros. Conoce al detalle el alma y las tradiciones de los hombres de una tierra muchas veces impenetrable, incluso para los que allí han vivido años. 

Marruecos siempre ha estado cerca de España y España ha mirado desde hace muchos años al Sur. Hablar de la Guerra de Marruecos es algo difuso, olvidado a veces, otras controvertido.

No es fácil entender, asumir, y resumir la larga aventura de la acción española en el Norte de África. Fechas, nombres, tratados y conferencias, se mezclan dificultando el hilo conductor de una narración que se haga entendible para el profano en la materia. Si a eso añadimos la complejidad de la mezcla política y militar de la mayoría de las situaciones la historia queda casi relegada a los estudiosos y expertos. Ahora, gracias al general Fontenla, se abre al completo la puerta de aquella historia y la lectura se hace fácil y comprensible. Una narración amena y rigurosa que da paso al conocimiento.

Es de agradecer porque la historia de la Guerra de Marruecos desde 1907 a 1927, una guerra olvidada, tiene mucho que ver con la historia de España del siglo XXI llegando sus consecuencias yo diría que hasta nuestros días.

Riguroso y entretenido libro el del general Fontenla. Imprescindible.

El desembarco de Casablanca y El Raisuni, la campaña de Melilla, el Kert, el derrumbamiento de la Comandancia General de Melilla, el Desembarco de Alhucemas y la derrota de Abd el- Krim… van siguiendo un hilo conductor comprensible con el que al finalizar su lectura puede uno exclamar: ¡Por fin!, por fin me he enterado. El final del libro es un análisis de conclusiones verdaderamente valioso y actual donde al autor no se le escapa ni un solo detalle llegando a una comparación de enorme interés entre la intervención de España en Marruecos y la reciente de Afganistán.

El desembarco de Alhucemas

Gracias mi general y este será para mí un libro de permanente estudio y lectura.

Español lee y divulga… Es tu historia, la de España.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

26 julio 2017

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (IV) MILLÁN-ASTRAY ES LLAMADO AL ORDEN POR EL GOBIERNO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El fundador de la Legión y primer legionario Teniente coronel Millán-Astray

Esta no es una unidad cualquiera: es La Legión

La vida del fundador de la Legión es una continua aventura. Su fuerte carácter, dotes de mando y capacidad para relacionarse con todos los estamentos sociales hizo de él una figura discutida, polémica, pero a la vez querida y en muchos aspectos envidiada. Su mayor obra fue sin duda la Legión española que llevó a cabo con la aprobación y ayuda de S.M. el Rey Alfonso XIII. Solo una personalidad como la de Millán-Astray podía dar vida a una idea tan difícil como era crear la Legión, una unidad que tenía que ser construida sobre cimientos espirituales, invisibles, misteriosos y basados exclusivamente en la fe de un credo. Una obra en la que supo captar el carácter del pueblo español y sintetizarlo en algo tan bello y riguroso como el Credo de la Legión. Hasta la música parece un milagro que acompaña a la acción y al sacrificio. Supo convertir el dolor en valor, la muerte en redención y darle a la vida su auténtica razón. A su llamada acudieron todos los estamentos sociales, caló hondo, entre unos y otros, era para el pueblo, para los más necesitados, espiritual y materialmente, entre ellos los abandonados y renegados. Dio sentido a su vida y supo exhibir el valor de ser soldado, oficio abandonado y rechazado, que recobró su grandeza. Hasta nuestros días ha llegado su ejemplo y pasión. Esta no es una unidad cualquiera, es la Legión de Millán-Astray, ni mejor ni peor, simplemente la Legión.

No sería tal, ni ella ni su fundador, si hubiese sido, si fuese, o en un futuro se convirtiera, en rutina de instrucción, en una más de una lista sin polémica o atracción. Dejará de ser Legión el día que enmudezca y olvide pedir siempre, siempre combatir, sin contar los días, ni los meses ni los años.

Millán-Astray pide el pase a la Reserva y no se le concede

Es conocida la petición de Millán-Astray de pase al retiro con motivo de la actitud y actuación de las Juntas de Defensa. No se le concedió, dejó la Legión y fue destinado al mando de un Batallón del Pavía en San Roque. En contra de lo que se ha escrito, Millán-Astray no tenía muchas simpatías entre el generalato. Quizá fuese por su fuerte personalidad y la forma apasionada de defender sus ideas; también algo culpable puede ser su gran cultura e inteligencia, lo que no siempre se sabe valorar en su justa medida. Pero fue, sin duda, el tema de las Juntas de Defensa lo que más antipatías le reportó.

Franco y Millán-Astray

Nos cuenta su lugarteniente de entonces, el comandante Franco, también Jefe de la Legión, cofundador, compañero y amigo de Millán-Astray, que uno de los que no sentía simpatía por el fundador de la Legión era Primo de Rivera al que tuvo que convencer para que le ascendiera a coronel y cambiase de opinión sobre él. Contó para ello con la ayuda del general Sanjurjo y al final lograron no solo sus ascenso sino también que volviese a ser el coronel jefe de la Legión.

Millán-Astray pide el retiro al ser llamado al orden por el gobierno

Pasado el tiempo. En el año 1949 Millán-Astray sufrió una llamada de atención del Gobierno  por las conversaciones que sostenía con los embajadores de ciertos países y encargados de negocios para pulsar su opinión sobre la situación política de España. Aquello no le sentó nada bien y su carácter impulsivo le llevó a escribir una carta al caudillo en la que le solicitaba la separación del servicio y autorización para irse a vivir a Lisboa. Aquella carta no la envió Millán-Astray directamente sino a través del general Francisco Franco Salgado-Araujo. Nunca llegó a entregársela a Franco. Con nobleza y afecto se lo dijo argumentando el recuerdo a la época fundacional, la guerra en Marruecos, a los duros combates de la Legión, y a la amistad entre ellos. Nunca entregaría esa carta a Franco porque no quería que se rompiese la amistad entre el jefe de la Legión y el de su primera bandera.

Franco, según nos cuenta el general Franco Salgado-Araujo jamás se enteró de lo aquí relatado.

Combatir, siempre combatir: La Legión

Camino del Centenario de la Legión el conocimiento de los protagonistas de su historia es una obligada labor para todos aquellos que la aman y la sienten. La figura de su fundador alcanza la grandeza del autor de la obra más importante del Ejército español en estos últimos cien años. Todos los que vestimos el uniforme militar, legionarios o no, algo de ese espíritu hemos heredado.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 mayo 2017