NO A LA LAUREADA A LA LEGIÓN ESPAÑOLA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Pues ya lo saben ustedes. Ni 20, 30… ni 100 años. Ni Centenario ni nada. Que no habrá Laureada para la Legión. Que lo dice la ministra de Defensa y todos firmes. El comunicado oficial lo hace en una entrevista, para los que se suscriben, pagando. España se ha hecho de pago, o de partido.

Le preguntan a la ministra sobre la Laureada a la Legión por su Campaña del Rif.

—Pregunta: Este año se celebra el centenario de La Legión. ¿Le concederá el Consejo de Ministros la mayor distinción militar con la concesión de la Laureada de San Fernando colectiva por los hechos de la Guerra del Rif (1921-1927)?
—Responde: «Creo que cada cosa tiene su momento. Ahora estamos con un enemigo: la Covid. Este es el enemigo al que tenemos que hacer frente. Me habla de unos hechos de 1921 a 1927, ya han pasado cien años y me pregunto por qué durante estos cien años no se ha dado la Laureada. Lo que se tenga que hacer se hará en su momento. Lo he dicho muchas veces: nos sentimos muy orgullosos del presente de La Legión y, sobre todo, de su futuro. Quiero hablar del futuro. Y, quizá, los que no han dado durante cien años la Laureada de San Fernando a La Legión son los que tienen que contestar por qué no la dieron.
Quizá se buscaba la fecha redonda del centenario de su fundación…
Hombre, ha habido los 20, los 30, los 40, los 50 años… ¿qué casualidad que se esperara al centenario, no?».

Ya está. No habíamos caído: Franco, era el general Franco el que le tenía que haber dado la Laureada. Estos socialistas son expertos en el «y tú más».

La culpa es de ¿Alfonso XIII-Primo de Rivera-Alcalá Zamora-Azaña-Lerroux-… Largo Caballero o Negrín. Franco o Suárez. Felipe González o Aznar?, ¿o sería Rajoy? Pedro Sánchez nunca mancharía de esa manera su hoja de servicios.

Poco empeño ha puesto la ministra en leerse los antecedentes, y sus asesores en asesorar, muy alejados del sentimiento legionario.

Simple recordatorio señora ministra: 9.722 muertos; 35.200 heridos; más de 1.000 desaparecidos. Total: 46.000 bajas.
   7 Laureadas de San Fernando Colectivas.
   22 Medallas Militares.
   23 Laureadas de San Fernando Individuales.
   211 Medallas Militares.
Ese es el historial de la Legión. Su hoja de servicios.

Se equivoca la ministra y así nos va. Dice que ahora a lo que están es al virus. Para el ministerio de Defensa el enemigo no es la Covid. Si pretende enmascarar una mala gestión utilizando a las Fuerzas Armadas eso es otra cosa. Ya se lo he comentado en mi anterior artículo.

Voy a recordarles como se llevó a cabo la concesión de la Laureada al Regimiento de Caballería Alcántara por los méritos contraídos en la retirada de Annual (1921). Un expediente de características similares al de la Legión.

Se recuperó y rehízo estando de ministra la señora Chacón a la que se elevó el expediente con el visto bueno de la Real y Militar Orden de San Fernando. El Asesor Jurídico General de la Defensa, bien aleccionado, emitió informe negativo y la ministra negó la concesión. Se esperó al cambio de Gobierno, y por tanto de ministro de Defensa, y el mismo Asesor informaba positivamente, concediendo el Gobierno del Partido Popular la Laureada Colectiva al Regimiento de Caballería Alcántara. Depende, todo depende de la ideología al uso.

No entro en más detalles, que los hay. Fue una cuestión ideológica por decirlo de alguna manera.

Ahora me temo, como entonces, que no quieren resucitar épocas anteriores ni los méritos de una Unidad al frente de la que estaban el teniente coronel Millán-Astray y el comandante Franco.

La Legión se queda sin Laureada, sin Centenario, sin historia de su fundación y no sabemos si con razones para seguir existiendo.

EL EXPEDIENTE DE CONCESIÓN DICE ASÍ EN UNO DE SUS PÁRRAFOS:

« Por todo lo expuesto me permito manifestar que la laureada que se pide para este Cuerpo por el general don José Sanjurjo, Jefe Superior, seguramente se inspira, no tan solo en los hechos asilados en los que se encuentran muchos y fundados motivos para conceder tan altísima recompensa, sino también en su conducta gloriosa de heroísmo y alto espíritu de sacrificio durante toda la guerra, por haber empleado en los casos de mayores riesgos y fatigas y haber tenido la suerte y el galardón de no haber sufrido derrota alguna y, porque desde el 7 de enero de 1921 (primer hecho de armas) hasta el día 5 de julio de 1927 (último combate con bajas), asistió la Legión, a 505 operaciones de guerra, 85 convoyes y 309 agresiones, o sea, en total 845 hechos de armas y que las bajas en acción de guerra fueron: 116 jefes y oficiales muertos, 319 jefes y oficiales heridos, 1871 clases y legionarios muertos y 5.775 clases y legionarios heridos, o sea, un total de 8.081 bajas, y teniendo en cuenta que el número de orden de alistados en la Legión desde septiembre de 1920 al 10 de julio de 1927 ha sido de 19.379 hombres, de los cuales 10.255 sufrieron bajas por distintos conceptos y 2.040 son destinos que no empuñan el fusil en el combate, nos dan un cálculo aproximado que el número de hombres que durante la campaña combatieron en las filas de la Legión, sufrieron bajas, puede estimarse 12.000 a 14.000, y como estos 12.000 ó 14.000 han sufrido 8.171 bajas, el tanto por ciento de las sufridas por los contingentes combatientes de la Legión durante la campaña, es bastante más del cincuenta por ciento».

¿Han leído el expediente en el Ministerio de Defensa? No son los únicos culpables.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

2 noviembre 2020

 

 

 

 

 

 

 

SERÁ LA MÁS GLORIOSA… Juan I. Salafranca Álvarez (Coronel de Infantería)

La Bandera de La Legión será la más gloriosa, porque la teñirá la sangre de sus legionarios”

Así reza uno de los Espíritus del Credo que Millán-Astray promulgó para sus legionarios.

El 31 de octubre se cumplen noventa y siete años de la primera Jura de Bandera de los legionarios en el llano del Tarajal, próximo a Ceuta. Relatando esa ceremonia dice el entonces Comandante Franco en su “Diario de una Bandera”: A los acordes de la Marcha Real se aleja, por la carretera, la Bandera en que prestaron juramento los soldados; la vemos alejarse con emoción pero sin pena ¡no es nuestra propia Bandera que aún tenemos que ganar!

Primera Jura de Bandera de la Legión

 Y ¡vaya si la ganaron!. Cuando en junio de 1923 ya estaba concedida, el entonces Jefe del Tercio de Extranjeros, Teniente Coronel Valenzuela, que se encontraba en Madrid preparando la ceremonia para recibirla, se entera de que en la zona de Tizzi-Aza se están desarrollando durísimos combates en los que participan varias de sus Banderas; obedeciendo al Espíritu de acudir al fuego, parte para Melilla y en aquellos combates de Tizzi-Aza recibe le mayor Honor del legionario, el morir en el combate.

Retrasada la ceremonia hasta la pacificación del Protectorado, por fín el 5 de octubre de 1927, La Legión llamada entonces El Tercio, recibe su Enseña Nacional de manos de Su Majestad la Reina Victoria Eugenia.

La Reina Victoria Eugenia entrega su primera Bandera a la Legión

Par entonces, la sangre de 441 Jefes y Oficiales 7.655 Caballeros Legionarios de Tropa habían muerto en combate y 6.096 en total habían resultado heridos. Como se ve la sangre de los legionarios teñía bien la Bandera.

Pero el Espíritu del Credo está redactado en futuro lo que obliga al legionario a estar dispuesto a renovar con su sangre el tinte de la Bandera cuando la Patria lo requiera

Juan I. Salafranca Álvarez Coronel de Infantería (R.)

Blog generaldavila.com

31 0ctubre 2017

LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (IV) MILLÁN-ASTRAY ES LLAMADO AL ORDEN POR EL GOBIERNO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El fundador de la Legión y primer legionario Teniente coronel Millán-Astray

Esta no es una unidad cualquiera: es La Legión

La vida del fundador de la Legión es una continua aventura. Su fuerte carácter, dotes de mando y capacidad para relacionarse con todos los estamentos sociales hizo de él una figura discutida, polémica, pero a la vez querida y en muchos aspectos envidiada. Su mayor obra fue sin duda la Legión española que llevó a cabo con la aprobación y ayuda de S.M. el Rey Alfonso XIII. Solo una personalidad como la de Millán-Astray podía dar vida a una idea tan difícil como era crear la Legión, una unidad que tenía que ser construida sobre cimientos espirituales, invisibles, misteriosos y basados exclusivamente en la fe de un credo. Una obra en la que supo captar el carácter del pueblo español y sintetizarlo en algo tan bello y riguroso como el Credo de la Legión. Hasta la música parece un milagro que acompaña a la acción y al sacrificio. Supo convertir el dolor en valor, la muerte en redención y darle a la vida su auténtica razón. A su llamada acudieron todos los estamentos sociales, caló hondo, entre unos y otros, era para el pueblo, para los más necesitados, espiritual y materialmente, entre ellos los abandonados y renegados. Dio sentido a su vida y supo exhibir el valor de ser soldado, oficio abandonado y rechazado, que recobró su grandeza. Hasta nuestros días ha llegado su ejemplo y pasión. Esta no es una unidad cualquiera, es la Legión de Millán-Astray, ni mejor ni peor, simplemente la Legión.

No sería tal, ni ella ni su fundador, si hubiese sido, si fuese, o en un futuro se convirtiera, en rutina de instrucción, en una más de una lista sin polémica o atracción. Dejará de ser Legión el día que enmudezca y olvide pedir siempre, siempre combatir, sin contar los días, ni los meses ni los años.

Millán-Astray pide el pase a la Reserva y no se le concede

Es conocida la petición de Millán-Astray de pase al retiro con motivo de la actitud y actuación de las Juntas de Defensa. No se le concedió, dejó la Legión y fue destinado al mando de un Batallón del Pavía en San Roque. En contra de lo que se ha escrito, Millán-Astray no tenía muchas simpatías entre el generalato. Quizá fuese por su fuerte personalidad y la forma apasionada de defender sus ideas; también algo culpable puede ser su gran cultura e inteligencia, lo que no siempre se sabe valorar en su justa medida. Pero fue, sin duda, el tema de las Juntas de Defensa lo que más antipatías le reportó.

Franco y Millán-Astray

Nos cuenta su lugarteniente de entonces, el comandante Franco, también Jefe de la Legión, cofundador, compañero y amigo de Millán-Astray, que uno de los que no sentía simpatía por el fundador de la Legión era Primo de Rivera al que tuvo que convencer para que le ascendiera a coronel y cambiase de opinión sobre él. Contó para ello con la ayuda del general Sanjurjo y al final lograron no solo sus ascenso sino también que volviese a ser el coronel jefe de la Legión.

Millán-Astray pide el retiro al ser llamado al orden por el gobierno

Pasado el tiempo. En el año 1949 Millán-Astray sufrió una llamada de atención del Gobierno  por las conversaciones que sostenía con los embajadores de ciertos países y encargados de negocios para pulsar su opinión sobre la situación política de España. Aquello no le sentó nada bien y su carácter impulsivo le llevó a escribir una carta al caudillo en la que le solicitaba la separación del servicio y autorización para irse a vivir a Lisboa. Aquella carta no la envió Millán-Astray directamente sino a través del general Francisco Franco Salgado-Araujo. Nunca llegó a entregársela a Franco. Con nobleza y afecto se lo dijo argumentando el recuerdo a la época fundacional, la guerra en Marruecos, a los duros combates de la Legión, y a la amistad entre ellos. Nunca entregaría esa carta a Franco porque no quería que se rompiese la amistad entre el jefe de la Legión y el de su primera bandera.

Franco, según nos cuenta el general Franco Salgado-Araujo jamás se enteró de lo aquí relatado.

Combatir, siempre combatir: La Legión

Camino del Centenario de la Legión el conocimiento de los protagonistas de su historia es una obligada labor para todos aquellos que la aman y la sienten. La figura de su fundador alcanza la grandeza del autor de la obra más importante del Ejército español en estos últimos cien años. Todos los que vestimos el uniforme militar, legionarios o no, algo de ese espíritu hemos heredado.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 mayo 2017

LA CABRA DE LA LEGIÓN (General de División Rafael Dávila Álvarez)

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La cabra mascota de la Legión

Un día me atreví a preguntarle:

«Excelencia, ¿por qué en los desfiles lleva la Legión un borrego como mascota? No lo encuentro lógico».

Respondió inmediatamente:

«Inadmisible: en mi Bandera llevábamos un jabalí».

Muchos se preguntan sobre el origen de las mascotas en la Legión y más concretamente porqué la cabra es la más popular. No hay una explicación clara y definitiva sino muchas anécdotas, unas documentadas y otras no.

hombres«Inadmisible: en mi Bandera llevábamos un jabalí».

Es una de las pocas pistas certeras que tenemos sobre el tipo de mascotas en los orígenes de la Legión. Son palabras de uno de sus fundadores y jefe de la misma: el Comandante Franco.

Lo relata el doctor Vicente Pozuelo Escudero en su libro «los últimos 476 días de franco

». Forma parte de uno de los diálogos que mantuvo con el Caudillo en Agosto de 1974 en el Pazo de Meirás.

Existen numerosas historias sobre los orígenes de las mascotas de la Legión y ninguna lo suficientemente clarificadora. Nadie sabe a ciencia cierta cuales son las razones que han llevado a que sea la cabra la que goce de mayor popularidad. La opinión de Franco, como fundador y jefe de la misma, tiene gran valor. No parece que le gustase mucho la cabra como mascota.

Inadmisible, dice con rotundidad. No hay duda: no aprueba este tipo de mascota.

Voy a darles mi opinión, una más. Cada legionario tiene la suya.

El origen de las mascotas entre las unidades militares no tiene mayor misterio. Desde Flandes acompañaban a los soldados en su largo caminar. Hombre y animal, mascota, se hacían mutua compañía y en ocasiones solucionaban entre ambos algunos problemas logísticos. rocroi3

Les contaré una anécdota. Estando en Operaciones Especiales realizamos una práctica de combate en nieve. Estábamos en los aledaños de Pineda de la Sierra (Burgos); para dormir cada equipo construyó su propio iglú. Después de la primera noche nos llamó el Alcalde alarmado porque habían desaparecido todos los perros del pueblo. Nadie pensó que nosotros tuviésemos algo que ver, pero el alcalde conocía esa querencia que tienen los perros hacia los campamentos. Y en el campamento estaban. Los avispados soldados, conscientes del frío que se pasa en el iglú, habían convencido a los numerosos canes del municipio para que durmiesen, a la vez que calentaban, en tan peculiar estancia.

Aquella misma mañana tuvieron que dejar los perros el campamento, muy tristes por abandonar tan rentable compañía. Cada uno cumplía su misión y obtenía el fruto a su trabajo, unos calor y otros alimento.

Algún otro tipo de mascota y en adversas circunstancias puede convertirse en alivio y menú de subsistencia, en alimento, pero eso no sería una mascota sino otra cosa. De ahí que la historia de la gallina como primera mascota que hubo en la Legión, y que llegó a ser nombrada cabo interino, es difícil de asumir. Más bien parece que alguna gallina de un aduar cercano quiso ser legionaria y, cabo o no, acabó cocinada, que cada uno está para lo que está.

17405847-un-jabali-los-legionarios-mascota-en-el-sur-de-espanaPaco, Braulio, Magán, Nerón, Pepito, Kike, Ratky, son conocidos nombres de mascotas de las Banderas y que han pasado a ser historia legionaria. Son monos, loros, osos, carneros, borregos, jabalíes, los que han formado parte de esa historia; otros muchos son fruto del imaginario popular.

Deducimos que en los primeros años de la vida de la Legión no se prodigaban las mascotas. De la vida en aquellos campamentos sabemos que eran inundados de perros, algunos asilvestrados, y que había que sacrificar.BANDERA_OVEJA_MONO

La primera vez que se cita al borrego es el 11 de julio de 1922 en el campamento de Rokba Gozal, compartido con los Regulares. Al regresar de las operaciones encuentran el campamento inundado de ovejas; durante la operación, un ganado ha llegado al pie del campamento; los rancheros y enfermos se los han repartido, y a la vuelta de la jornada, al bullicio de los soldados se unen los balidos de los innumerables borregos.

Suponemos que no acabarían con el rebaño entero y alguno de ellos pasó de ser reserva logística a convertirse en mascota. ¿Será este el origen de la aparición del borrego como mascota de los legionarios?

Legionarios de la Compañia Austria en el destacamento Piper Camp conversan con un soldado francés en las afueras de Skopje dentro de la misión "Cosecha Esencial" de la OTAN

Más adelante, ya en Melilla, el 8 de agosto de 1921, el convoy a Sidi-Hamed sufre una emboscada: los legionarios y Regulares escalan las laderas y el enemigo huye escarmentado; el fuego ha sido intenso pero milagrosamente solo nos han matado un perrito. Nos lo cuenta Franco en Diario de una Bandera. ¿Era una mascota el perrito que muere en combate con sus legionarios? Siempre hay un perro que sigue a los soldados detrás del bagaje, como lo hacían vivanderos, mochileros, niños y mujeres. Es el perro que nunca muere, algo más que una mascota, el de los Tercios de Flandes y el de los Tercios de ahora, el que siempre ronda por el cuerpo de guardia o espera a la puerta de la cantina.12172

No tenemos más referencias de esa época: la aparición del borrego inundando un campamento legionario, el perrito que muere en combate y el jabalí del que habla Franco.

Por los años treinta vemos ya al carnero instalado como primera mascota de la Legión. Hay suficientes pruebas gráficas de ello. El año 1933 cuando el Presidente de la República visita Ceuta, le rinde honores la Legión formando con ella su mascota, un enorme carnero blanco que acompaña a los gastadores.

No dejará ya de aparecer el carnero, borrego o cabra, como mascota de la Legión en diversas formaciones tanto dentro de los acuartelamientos como en las calles de la ciudad.

Miembros-Legion-decada_ECDIMA20141008_0008_16Va más allá de la anécdota la crónica que Tomás Borrás publica en ABC el día 27 de octubre de 1934:

El Ejército ha contagiado su energía a una población que se hacinó hambrienta, enferma y aterrada durante diez días en los sótanos mientras temblaba el suelo sordamente.

Sale, como los convalecientes, con un poco de júbilo infantil y se va, en su puerilidad de resucitado, detrás del cabo de la Legión, al que sigue el carnero mascota con fidelidad de perro. El cabo busca sus flirteos, entra en los cafés, y el carnero, libre y dócilmente, va detrás y acepta galletas y azúcar. Hasta que le molestan y ataca, porque sabe que atacar debe ser el espíritu de una mascota legionaria.

Otra crónica de 1969 escrita por Benigno González, también en ABC, describe el homenaje de Sevilla a la Legión con la entrega de una reproducción del Pendón de la ciudad a la V Bandera. En ella alude a las patillas y las barbas, el borrego, los tatuajes y termina diciendo: se suministró un pienso extraordinario al borrego mascota.ABC1

Borrego, cordero, carnero, cabra… Miren el diccionario. El borrego es un cordero de entre uno o dos años; el cordero es el hijo de la oveja que a su vez es la hembra del carnero.

Carnero era el nombre más adecuado, el de borrego el más generalizado, aunque el tiempo ha popularizado a la cabra. Me quedo con el nombre de carnero pero acepto encantado el de la cabra. Ambos son arietes, máquinas militares que se caracterizan por su potencia de choque. Cabra o carnero son sinónimo de acometividad , ligereza, movilidad, austeridad y dureza. En definitiva, animales que ofrecen mucho y piden poco. Perfectas mascotas para la Legión.

cabraleSe equivoca quien piensa que referirse a la «cabra de la Legión» es un modo de expresión peyorativo. El pueblo sabio y soberano sabe lo que elige y lo que dice. No suele equivocarse y está demostrado que, a pesar de los pesares, la Legión y su cabra siguen siendo queridas y admiradas por ese pueblo soberano.

Lo que queda claro es que a la Legión nadie le mete las cabras en el corral. Vuelvan a consultar el diccionario.

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

11 mayo 2015